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Irak: Ayatollah Sistani promises Pope Francis peace and security for Iraqi Christians

Ayatollah Sistani promises Pope Francis peace and security for Iraqi Christians

Grand Ayatollah Ali Sistani, the authority for most of the world’s 200 million Shiite Muslims, has told Roman Catholic leader Pope Francis at a meeting in the holy city of Najaf, that Iraq’s Christians should live in «peace and security».

The meeting between the two men, on the second day of the first-ever papal visit to Iraq, marked what has been described as «a landmark moment» in modern religious history.

Pope Francis is defying a second wave of coronavirus cases and renewed security fears to make a long-awaited trip to Iraq, aiming to comfort the country’s ancient Christian community and deepen his dialogue with other religions.

The meeting between the two elderly men lasted 50 minutes, with Sistani’s office putting out a statement shortly afterwards thanking Francis for visiting the holy city of Najaf.

Sistani «affirmed his concern that Christian citizens should live like all Iraqis in peace and security, and with their full constitutional rights,» it said.

His office published an image of the two, neither wearing masks: Sistani in a black turban with his wispy grey beard reaching down to his black robe and Francis all in white, looking directly at the grand ayatollah.

Rare meeting with reclusive cleric

Sistani is extremely reclusive and rarely grants meetings but made an exception to host Francis, an outspoken proponent of interreligious dialogue.

The Pope had landed earlier at Najaf airport, where posters had been set up featuring a famous saying by Ali, the fourth caliph and the Prophet Mohammed’s relative, who is buried in the holy city.

«People are of two kinds, either your brothers in faith or your equals in humanity,» read the banners.

Pope condemns violent religious extremism

Pope Francis condemned violent religious extremism on Saturday during an interfaith prayer service at the site of the ancient city of Ur, where the Prophet Abraham is thought to have been born.

«We believers cannot be silent when terrorism abuses religion,» he told the congregation, which included members of religious minorities persecuted under the Islamic State group’s three-year rule of much of northern Iraq.

The Catholic leader said he hoped the world would «journey from conflict to unity.

«Let us ask for this in praying for the whole Middle East. Here I think especially of neighbouring war-torn Syria,» he said in remarks during the service.

Fuente de la Información: https://www.modernghana.com/news/1066078/ayatollah-sistani-promises-pope-francis-peace.html

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Kurdistán: La educación continúa en los campamentos a pesar de las difíciles condiciones

Kurdistán: La educación continúa en los campamentos a pesar de las difíciles condiciones

Debido a los ataques del estado turco invasor, 68 mil estudiantes en el norte y este de Siria fueron privados del derecho a la educación. La Administración Autónoma de Hesekê abrió escuelas en el campamento de Washokani para que los estudiantes desplazados de Serêkaniyê y los del campamento de Newroz en Dêrik pudieran continuar su educación.

Mihemed Haco, co-presidente de la escuela en el campamento en la ciudad de Hesekê, detalló: «Tomamos las medidas necesarias para proteger a los estudiantes del coronavirus. Habrá una distancia entre los estudiantes en las filas de las aulas. Antes de las lecciones, los estudiantes recibirán un desinfectante para manos».

Destacando el alto número de estudiantes, Haco afirmó que las aulas son insuficientespara tantos concurrentes. Al afirmar que los estudiantes necesitan asistencia financiera y educativa, Haco llamó a las organizaciones humanitarias. Comentó que la Asociación Rojava otorgó mochilas a los estudiantes mientras que las organizaciones de ayuda humanitaria permanecieron insensibles a los jóvenes y niños que se quedaban en los campamentos.

En el campamento Newroz hay 75 estudiantes

Hay más de un centenar de familias inmigrantes en el Campamento Newroz ubicado en la región de Dêrik, y hay 75 estudiantes entre todas las familias.

Los estudiantes se dividen en dos secciones según sus niveles. Reciben la misma educación y materiales que se brindan en las escuelas de la región de Cizire.

Los maestros comentaron que los estudiantes y sus familias agradecieron el regreso a la escuela. Afirmaron que la apertura de escuelas afectará positivamente la salud mental de los niños y aliviará el dolor de la guerra.

Fuente de la Información: https://kaosenlared.net/kurdistan-la-educacion-continua-en-los-campamentos-a-pesar-de-las-dificiles-condiciones/

 

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El silencio nunca fue la opción de las mujeres iraquíes

Huda Samir/ AMENAS


Por más que se quiera invisibilizarlas, las mujeres en Irak sostienen una lucha constante por sus derechos. Después de sufrir el régimen de Sadam Husein, ahora resisten las embestidas de las política islámicas radicales.

Con la caída de la dictadura de Sadam Husein y del Estado iraquí, las mujeres iraquíes esperaban poder tener más voz sobre su futuro y sus derechos. Sin embargo, desde entonces, se les han arrebatado los limitados derechos que habían conseguido, así como los derechos fundamentales por ser simplemente ciudadanas. No obstante, en general, las mujeres se han negado a permanecer en silencio a la luz de todos los cambios que las rodean.

Han pasado 17 años desde el colapso del gobierno de Sadam y, sin embargo, la lucha y el sufrimiento de las mujeres iraquíes no han variado. Con los cambios políticos es como si, en realidad, les hubieran sacado la alfombra de debajo de los pies. La situación política en Irak se volvió completamente contra ellas, debido a las milicias y los partidos afiliados al gobierno fundamentalista islámico iraní. Las mujeres iraquíes también tuvieron que sufrir la destrucción, causada tanto por la ocupación de Estados Unidos como el hecho de que el Daesh controlara muchas ciudades de Irak. Todos estos desastres son los que han contribuido a la inestabilidad económica, la violencia, la destrucción y el sufrimiento continuado de las mujeres iraquíes.

Bajo la nueva situación política impuesta en 2003 y posteriormente, las mujeres iraquíes se vieron ahora obligadas a cubrirse la cabeza. Perdieron el derecho a viajar sin acompañantes. Su seguridad y protección se vio amenazada por las milicias e islamistas políticos que ostentaban más poder en el gobierno. Día tras día, las mujeres continuaron perdiendo sus derechos y esto coincidió con la pérdida de muchos servicios básicos, como la luz y el agua potable. Había una carencia absoluta de oportunidades laborales, lo que hizo aumentar la pobreza y la falta de vivienda para las mujeres.

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Imagen: Hussein Faleh / AFP

El levantamiento de 2019 en Irak no se ha acobardado y continúa exigiendo mejores condiciones de vida. La participación de las mujeres en estas protestas fue muy evidente e inspiradora para muchas mujeres en todo el mundo, aunque tuvieron que pagar un precio: han perdido la vida en una serie de asesinatos sistemáticos. Riham Yaqub es la última víctima de esos asesinatos sistemáticos, que vienen afectando a las mujeres activistas en las últimas dos décadas. Y, por desgracia, tampoco va a ser la última.


Riham Yaqub vivía en la ciudad de Basora, que se encuentra en el sur del país. Ahí es donde la mayoría de las milicias chiíes, respaldadas por Irán, controlan la riqueza y la política de la ciudad. Riham era feminista y activista, y trabajaba como nutricionista. Participó con miles de mujeres en las protestas iraquíes de 2019 y 2020 para pedir el relevo de quienes ocupaban el poder en la gobernación de Basora, para impulsar que las mujeres se levantaran contra las injusticias y protestaran contra el gobierno, para exigir el fin de la división sectaria, los deficientes servicios y el desempleo. Riham fue asesinada por hombres armados desconocidos cuando se encontraba en el interior de su automóvil, el 19 de agosto de 2020.


Hay muchas otras historias parecidas a la de Riham Yaqub. El 29 de octubre de 2019, la activista y periodista Sarah Talib, embarazada de varios meses, fue asesinada junto a su esposo frente a su hija de cuatro años, en su pequeño departamento. El 25 de septiembre de 2018, Suad Al Ali, una de las fundadoras de la organización “Waad Al Aalami”, fue asesinada cuando salía de su casa. Exigía apoyo para las manifestaciones, tomar postura contra el sectarismo y reformas en las leyes civiles iraquíes. Nadie ha rendido cuentas por estos asesinatos ni ha pagado el precio de los crímenes cometidos contra estas mujeres.

Son muchas las mujeres que han perdido la vida a causa de las milicias que quieren impedirles que participen en las protestas. Los asesinos pretenden enviar un mensaje claro a las mujeres de que sus vidas están en peligro si participan. Mujeres como Aliaa Al Saadi, Nur Rahim, Huda Jader, Yinan Al Shahmani participaron en el levantamiento de octubre de 2019, curando a los hombres y a las mujeres heridas. Proporcionaron comida y agua en la plaza Tahrir y, aunque estaban haciendo el bien a los demás, muchas de ellas siguieron siendo secuestradas y asesinadas por grupos de milicias.

El creciente asesinato de mujeres activistas en estos estados fundamentalistas islámicos, bajo gobiernos corruptos, hace que la gente vea que las mujeres ya no aceptan su destino. Estas mujeres son fuertes y empoderadas, y se niegan a guardar silencio sobre su maltrato, sin importar quién o qué gobierno se cruce en su camino para detenerlas. A pesar de estos asesinatos, las mujeres vencerán. Serán escuchadas. Las mujeres en Irak no van a callarse y triunfarán con la esperanza y los sueños puestos en una sociedad mejor.

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Imagen: Ahmad Al Rubaye / AFP

*Por Huda Samir para AMENAS / Foto de portada: Hussein Faleh – AFP  / Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández

Fuente: AMENAS

Imágenes: La Tinta

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Irak: A pesar de las promesas, las personas desplazadas iraquíes permanecen en un limbo

A pesar de las promesas, las personas desplazadas iraquíes permanecen en un limbo

Por Adnan Abu Zeed

Traducido del inglés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos

El primer ministro iraquí ha dado prioridad a ayudar a las personas desplazadas, pero los desacuerdos políticos y la falta de infraestructuras y servicios siguen obstaculizando los esfuerzos para que vuelvan a sus hogares.

La ministra iraquí de Inmigración y Desplazamiento Evan Faek Jabro anunció el pasado 8 de julio que su ministerio reanudará el proceso de retorno de las personas desplazadas desde el campo de Akda en Turquía a Irak. La operación retorno se había detenido tras el confinamiento a causa del COVID-19. Con todo, es poco probable se produzca en un futuro próximo debido a los retos que la pandemia y la crisis económica suscitan actualmente, por no mencionar el deterioro de la seguridad.

La ministra también está abordando el problema de las personas desplazadas internas. El 24 de junio Faek anunció el cierre de 20 campos para personas desplazadas internas en la provincia de Anbar. La mayoría de estas personas refugiadas había retornado a sus distritos de origen tras pasar casi seis años en los campos. La ministra afirmó que 1.706 familias de personas desplazadas internas permanecían en esa provincia.

Al día siguiente durante una gira de inspección por los campos situados en la provincia de Kerbala, en el centro de Irak, Evan Faek Jabro indicó: “Muchas familias se niegan a retornar a sus distritos de origen y desean asentarse en las zonas a las que fueron desplazadas”.

En la región del Kurdistán el representante en la ciudad de Duhok del Ministerio de Inmigración y Desplazamiento, Mohammed al-Bebawati, declaró a Al-Monitor que “algunas familias han retornado al distrito de Sinjar”. No obstante, afirmó que “algunas familias kurdas se niegan a retornar a Sinjar porque en este distrito hay miembros del Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK, por sus siglas en kurdo) y de otras facciones armadas iraquíes, y el conflicto atemoriza a los residentes.

El director del Departamento de Inmigración en la provincia de Babilonia, Hafez al-Shujairy, declaró a Al-Monitor que “una de las razones por la que las personas desplazadas iraquíes no vuelven a sus hogares es que sus casas han sido destruidas y no pueden pagar un alquiler una vez que retornan a sus distritos de origen, por no hablar de la falta de oportunidades laborales. Su vida es más fácil en los campos ya que se les proporciona agua, electricidad y comida”.

Al-Shujairi habló también de las personas desplazadas internas en la provincia de Babilonia que se niegan a volver a sus distritos de origen debido a la crisis sanitaria provocada por la propagación del nuevo coronavirus. “Las y los iraquíes desplazados prefieren quedarse en los campos, que están siendo esterilizados y desinfectados por el ministerio”. Añadió que en otras zonas las razones de seguridad son el factor clave a la hora de tomar la decisión de retornar. En Jurf Sakhar en Babilonia se produjeron duros combates entre las fuerzas de seguridad iraquíes y miembros del Estado Islámico, que provocaron el desplazamiento de cientos de personas residentes. “Su regreso depende hoy en día sobre todo de las consideraciones de seguridad”.

El pasado 10 de junio el primer ministro iraquí Mustafa al-Kadhimi prometió en su visita a los campos situados en la provincia de Nínive al norte del país acabar con el sufrimiento de las personas desplazadas.

El jefe de la oficina de información del Ministerio de Inmigración, Saif Sabah, indicó a Al-Monitor que el ministro estaba deseando garantizar el retorno voluntario de las personas desplazadas iraquíes a sus distritos de origen. Espera que se produzca un retorno generalizado cuando acabe la crisis del coronavirus y cuando se proporcionen servicios públicos y oportunidades laborales. “El Ministerio no tiene planes de asentar a las personas desplazadas en las zonas a las que han sido desplazadas”, afirmó. “Su política es animar a los gobiernos locales de las zonas liberadas a proporcionar rápidamente un entorno que ofrezca servicios y seguridad para animar a las personas desplazadas a regresar a sus hogares”.

Un portavoz del Ministerio de Planificación, Abed al-Zahra al-Hindawi, dijo a Al-Monitor: “El problema del desplazamiento sigue presionando al gobierno, especialmente a la luz de la crisis sanitaria y financiera”. Reveló que el Ministerio planea empezar por unificar los esfuerzos nacionales e internacionales para acelerar la reconstrucción y garantizar la estabilidad en las zonas liberadas con el fin de permitir a las personas desplazadas regresar a sus distritos de origen, especialmente las que han estado viviendo en campos. El esfuerzo para lograr la paz social incluirá amplios programas de reconciliación entre los grupos sociales y se reanudarán los servicios de salud y los servicios para las poblaciones desplazadas.

Hindawi continuó: “Dado que en las circunstancias actuales las personas refugiadas no pueden volver a sus hogares, se debe prestar cuidados y atención a los campos, es decir, atender las necesidades vitales básicas y proporcionar servicios sanitarios y públicos . El Ministerio está en contacto con la comunidad internacional y con organizaciones de la ONU para obtener más apoyo para los planes de reconstrucción y proporcionar ayuda financiera con el fin de garantizar una vida mejor a las personas desplazadas”.

Hindai hizo referencia a la decisión del ministro de Planificación, Khaled Batal Al-Najem, de destinar una parte del Fondo Social para el Desarrollo a apoyar a los campos de personas desplazadas internas.

Otro factor que pesa en la decisión de retornar de las personas desplazadas es el temor a la violencia tribal contra las personas desplazadas con familias o parientes miembros del Estado Islámico.

Al-Monitor habló con la legisladora Alia Nassif, que afirmó: “Las fuerzas políticas utilizan el problema de las personas desplazadas como una baza política y electoral”. Señaló que se vincula el retorno de las personas desplazadas a los objetivos electorales de los partidos iraquíes, en especial las fuerzas sunníes que han explotado este problema en anteriores elecciones. “Todas las promesas que han hecho los partidos de facilitar el retorno de las personas desplazadas y de preparar sus distritos de origen para que retornen ofreciendo servicios e infraestructura son meras consignas”, afirmó Nassif.

Raad al-Dahlaki, presidente de la comisión parlamentaria sobre inmigración y desplazamiento, parece esperanzado. Habló con Al-Monitor acerca de su reunión sobre este problema con el primer ministro: “Kadhimi expresó la voluntad del gobierno de proporcionar los medios para que retornen las personas desplazadas a sus distritos de origen y resolver lo antes posible el problema”. Pero Dahlaki alertó que no se puede “obligar a las personas desplazadas a retornar” y afirmó que espera que el problema se resuelva en un año “si el gobierno consigue reconstruir las zonas de guerra de las que huyó la gente”.

Mientras tanto, la crisis financiera que impidió que se entregara ayuda financiera a las personas desplazadas, la explotación que hacen los partidos políticos de este problema en sus luchas de poder y el dinero desviado, debido a la corrupción, de los fondos destinados a las personas desplazadas siguen obstaculizando el retorno de las personas desplazadas internas iraquíes.

Adnan Abu Zeed es un escritor y periodista iraquí. Se licenció en Irak en tecnología de la ingeniería y en los Países Bajos en técnicas de los medios de comunicación.

Fuente: https://www.al-monitor.com/pulse/originals/2020/07/iraqi-displaced-immigration.html

Esta traducción se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y Rebelión como fuente de la traducción.

Fuente de la Información: https://rebelion.org/a-pesar-de-las-promesas-las-personas-desplazadas-iraquies-permanecen-en-un-limbo/

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Irak: Los/as sindicalistas de la educación, alarmados por las continuas violaciones de los derechos humanos

Asia/PrensaIE

El número de violaciones de los derechos humanos no ha dejado de aumentar en Irak desde que comenzaran las protestas generalizadas a finales de 2019 y durante la pandemia de la COVID-19. El Kurdistan Teachers Union ha denunciado que las autoridades iraquíes, sobre todo en la región del Kurdistán, utilizan habitualmente leyes redactadas de manera imprecisa con el fin de presentar cargos penales contra los/as manifestantes pacíficos y las personas que expresan opiniones que desagradan a las autoridades.

Terribles condiciones de detención
El 16 de julio, el Kurdistan Teachers Union (KTU) comunicó a la Internacional de la Educación que Muhammad Karim Jabbari, miembro del sindicato y profesor en Kirkuk, había sido arrestado por la policía local por instar a la provincia de Kirkuk a investigar las denuncias de corrupción en el departamento de sanidad local, así como la ausencia de prestación de servicios sanitarios.
Cuando la mujer de Jabbari enfermó por la COVID-19 y estuvo hospitalizada, se le denegaron los servicios de salud esenciales, lo que obligó a su marido a comprarle oxígeno por sus propios medios en varias ocasiones. El sindicato y los/as miembros del Parlamento regional exigieron a las autoridades que liberaran inmediatamente a Jabbari. En lugar de eso, la policía lo volvió a llevar al hospital y lo esposó a la cama de su mujer. Desafortunadamente, esta murió frente a los ojos de su marido mientras él permanecía esposado a su cama. Jabbari también ha enfermado por la COVID-19 y se encuentra en unas condiciones de salud difíciles, tanto físicas como mentales. Finalmente, como consecuencia de las presiones ejercidas por las autoridades educativas, la sección del KTU en Kirkuk y algunos parlamentarios, Jabbari fue puesto en libertad bajo fianza.
IE: Debe cesar la brutal represión contra los/as docentes que se manifiestan pacíficamente
En junio de 2020, la Internacional de la Educación escribió a las autoridades federales y regionales en el Kurdistán a fin de condenar la brutal represión que se ejerce contra los/as docentes pacíficos y el personal de apoyo educativo que se manifiestan en la mayor parte de las ciudades del Kurdistán para reclamar el pago de los retrasos acumulados en sus salarios durante los últimos cinco meses.
Esta manifestación fue objeto de gran brutalidad por parte de las fuerzas de seguridad, y los violentos ataques se saldaron con el arresto de cien docentes, de los cuales un elevado número había sufrido heridas graves. Las fuerzas policiales también detuvieron a corresponsales de prensa y televisión. Como resultado de la presión ejercida por el KTU y por activistas locales, la mayoría de los/as manifestantes arrestados fueron posteriormente liberados.
La Internacional de la Educación apoya a su afiliada KTU e insta a las autoridades federales iraquíes y a las autoridades regionales del Kurdistán a que insistan en que las fuerzas de seguridad pongan fin a la intimidación, al acoso, al arresto y al ataque contra los/as docentes y otros/as ciudadanos/as que ejercen su derecho a la libertad de expresión. Estas autoridades también deben investigar las denuncias de amenazas o ataques perpetrados por funcionarios/as del Gobierno u otras personas contra sus detractores/as.
Asimismo, la Internacional de la Educación exige que el nuevo Gobierno de Irak y las autoridades kurdas realicen reformas en las actuales legislaciones con el fin de armonizarlas con las normativas internacionales y que se comprometan a proteger los derechos de la ciudadanía iraquí, incluido el acceso a la atención sanitaria.

Fuente: https://www.ei-ie.org/spa/detail/16867/irak-losas-sindicalistas-de-la-educaci%C3%B3n-alarmados-por-las-continuas-violaciones-de-los-derechos-humanos

 

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Año sabático para universitarios en Irak por covid-19 y manifestaciones

Asia/Irak/04 Junio 2020/semana.com

El 1 de octubre pasado estalló una revuelta popular liderada por los estudiantes. Luego vino la pandemia y, a causa del confinamiento, las universidades están cerradas.

Basma Haitham ya tenía todo preparado. Desde comienzos del año académico ya había comprado el vestido que pensaba lucir en la ceremonia de su graduación. Sin embargo, en este año universitario en Irak nada será como estaba previsto.

El 1 de octubre pasado estalló una revuelta popular encabezada por los estudiantes. Luego se desencadenó la epidemia de coronavirus, y a causa del confinamiento las universidades están cerradas. 

Por lo tanto, Basma al igual que otros 150.000 estudiantes iraquíes censados por el Ministerio de Educación Superior, tuvo que olvidarse del baile de graduación y reprogramar su futuro inmediato, ya incierto en un país en el que el 36 % de los jóvenes están desempleados.

«Desde que entré a la universidad soñaba con el día en que recibiría mi diploma. Inclusive, compré un vestido de color salmón para la fiesta de graduación», se lamenta esta joven de 23 años.

«No tengo la menor idea sobre cuándo podré lucirlo», continúa esta estudiante de literatura inglesa en la universidad Al Mustansiriyá de Bagdad, quien estaba a punto de solicitar un visado para finalizar sus estudios en el exterior.

Sistema al borde de la asfixia

Incluso graduados, los jóvenes abandonan un país que vive de sus ingresos petroleros, en caída libre desde hace meses, y cuyo sector público desmesurado es ineficaz.

Con el 60 % de los 40 millones de iraquíes con menos de 25 años y una de las poblaciones con crecimiento más acelerado del mundo, el sistema actual ha implosionado.

Aunque se multiplican las jubilaciones de funcionarios públicos, los jóvenes saben que no pueden contar como sus padres con un puesto «automático» en este ámbito, puesto que en 17 años la corrupción ha fagocitado un tercio del erario, fruto del oro negro.

Es por esto que, al igual que Basma, decenas de miles de estudiantes se lanzaron en masa a las calles para protestar contra dirigentes que tildan de «ladrones» e «incompetentes».

 

«¿Dentro de un año»?

La universidad postergó los exámenes del primer semestre del año académico y organizó cursos en línea. Pero, por la epidemia de covid-19, al no realizarse los exámenes, el segundo semestre nunca comenzó. Y, ya nadie cree en las promesas ministeriales de un calendario para los exámenes de fin de año.

«El ambiente festivo de los últimos días en la facultad no lo disfrutaremos», se lamenta Ranine al Jalili, una estudiante de ingeniería de 25 años, de una facultad privada de Bagdad. 

Y no sólo este año está comprometido. La embajada estadounidense en Bagdad esperaba que entre 200 y 250 estudiantes se inscribieran en universidades del país norteamericano durante el verano (boreal). Pero la pandemia dejó a los aviones en tierra, poniendo fin a los sueños de expatriación de estos jóvenes.

A sus 23 años, Mayada Mohamed, quiere ingresar al taller de escultura de la facultad de Bellas Artes, a pocos pasos de su casa.  Hace dos meses que la casa de estudios cerró y su proyecto de final de carrera, esencial para graduarse, está a la espera. «Hace poco nos dijeron que podríamos reanudar nuestros trabajos en el curso próximo y que nos graduaríamos en un año», dijo la joven a la AFP.

Año anulado, pero pago…

«Pero algunos de nosotros no disponemos de medios para estudiar otro año más, debemos trabajar», añade Mayada. En Irak, la tasa de pobreza, que ya era del 20 %, podría duplicarse con la actual crisis económica.  Desde hace años, la familia de Sajad Matar esperaba este verano de 2020, para que este estudiante de medicina de 22 años comenzara a ganarse la vida.

Esperaba obtener un salario de algo más de 530 euros para ayudar a su familia en Nasiriya, su ciudad natal (sur). Pero, ahora, en lugar de aportar este nuevo ingreso, Sajad ha tenido que pedirle más dinero a su padre. Además, «la universidad nos reclama las matrículas del segundo semestre», unos 1.350 euros, añade con amargura.

«Este año se nos ha escurrido entre los dedos», lamenta Mayada, quien, no obstante, estaba muy entusiasmada con la «revuelta de octubre». Ese mañana tan esperado no llega. Cuando tenemos electricidad e internet, «sólo miramos las series de Netflix» para intentar olvidar el largo confinamiento, apostilla.

Fuente e imagen tomadas: https://www.semana.com/educacion/articulo/decretan-ano-sabatico-para-universitarios-en-irak-por-covid-19-y-manifestaciones/674532

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Arabia Saudí, ¿en busca de la ‘normalización’ de sus relaciones con Irán?

Por: Alberto Rodríguez García

El nuevo gobierno iraquí formado por el primer ministro Mustafa al-Khadimi parece que va a tener mucha más relevancia regional de la que cabría esperar, y es que al parecer el príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salman, le habría pedido mediar entre Riad y Teherán para acercar posturas y reducir la tensión de los últimos años.

Que los saudíes y los iraníes vean en Irak un escenario de mediación no es algo nuevo que debería sorprendernos. Cuando a principios de este año 2020 un dron estadounidense asesinó a Qassem Soleimani, el comandante y ahora mártir de la República Islámica terminaba de aterrizar en Bagdad para negociar con el entonces primer ministro, Adil Abdul-Mahdi, algo que pudiese facilitar la desescalada del conflicto entre tiranos wahabitas y ayatolás; entre chiíes y suníes. Mahdi reconoció que estaba haciendo de mediador entre ambos estados. No es de extrañar, teniendo en cuenta que en septiembre de 2019 Mohammed bin Salman afirmó en el programa ’60 Minutes’, de la CBS, que era preferible una solución diplomática con Irán a una militar.

Y Khadimi parece que ahora debe retomar el cometido de su antecesor, aunque ahora Arabia Saudí esté en una posición menos favorable que a principios de año. Con la crisis del coronavirus, los iraníes han dejado de ser ‘los malos’ para EE.UU., y es que su economía tremendamente dañada y la crisis sanitaria han forzado a la República Islámica a retroceder y ‘cerrar filas’ en el escenario regional, por lo menos hasta recuperarse. Eso hace que Donald Trump no necesite destinar tantos recursos al Golfo Pérsico para poder así centrarse más en su nuevo ‘boogeyman’, los chinos.

Arabia Saudí tampoco ha resultado útil para defender los intereses norteamericanos, participando en una guerra por la producción petrolera con Rusia que ha reventado el precio del crudo WTI y hecho mucho daño a la industria del fracking en EE.UU. Todo ello ha llevado al gobierno estadounidense a tomar la decisión de retirar cuatro baterías de defensa Patriot desplegadas en Arabia Saudí; dejando las instalaciones de Aramco –si no a merced de– más vulnerables a los ataques houtíes. Junto a los Patriot, dos escuadrones de aviones de combate de EE.UU. ya han abandonado la península arábiga. Un movimiento que era de esperar si ‘tirando de memoria’ recordamos que, en abril de este 2020, Trump amenazó a Mohamed bin Salman con retirar sus tropas del reino si no ponía fin de manera efectiva a la disputa de la OPEP con Rusia. Y es que si algo hemos visto en esta legislatura es que Trump puede parecer un charlatán, pero cuando amenaza cumple; sin importarle el torbellino de acontecimientos que pueda provocar, a veces dañinos incluso hasta para él.

El enfrentamiento entre Arabia Saudí e Irán, esta guerra de desgaste, no está beneficiando a nadie y demuestra que la mejor vía para el desarrollo de ambos países está en la normalización de las relaciones. Una normalización que no tiene por qué traducirse en una alianza.

Y además de los problemas estratégicos, a la monarquía saudí se le acumulan los económicos. El ministro de Economía, Jabel Mohammed al-Jadaan, alertaba a principios de mayo que se enfrentaban a la mayor crisis en décadas, algo que les iba a forzar a tomar medidas «dolorosas». Y es que Arabia Saudí se está quedando sin dinero demasiado rápido –con la amenaza de una crisis fiscal muy real–, lo que le ha llevado a adoptar medidas de austeridad por unos 26.600 millones de dólares, además de una subida de impuestos del 5% al 15%.

La crisis económica que enfrenta Arabia Saudí va a forzar al país también a paralizar proyectos como Visión 2030, con el que Mohamed bin Salman pretendía modernizar la economía para ser menos dependiente del petróleo; entrando ahora en un circulo vicioso de dependencia del crudo. Otra alternativa al petróleo, la peregrinación de millones de musulmanes a Medina y la Meca, que aporta 12.000 millones de dólares anuales al reino (7% de su PIB), se ha reducido al mínimo fruto del coronavirus y el confinamiento global.

El cambio como única esperanza

Pero no todo es malo, y cómo los líderes saudíes gestionen la crisis determinará si el país puede recuperarse. Goldman Sachs ve poco probable que vuelva a haber un desplome en el precio del petróleo como el de marzo y abril, gracias a los recortes en la producción a tiempo y la recuperación de la demanda que habrá tras el des-confinamiento por el covid-19.

La retirada de los Patriot norteamericanos puede ser una oportunidad para Arabia Saudí –ahora que tiene problemas para diversificar la economía– de diversificar su defensa (como planteaba MbS en su Vision 2030), siendo menos dependientes de los aliados. Del mismo modo que la vulnerabilidad frente a los ataques iraníes mediante sus aliados hutíes en Yemen, que llevan años de guerra defensiva contra Arabia Saudí y sus títeres, puede llevar a sus autoridades a re-plantearse la política exterior que llevan años ejerciendo.

En este momento y más allá de intenciones, saudíes e iraníes son irreconciliables. Los primeros buscan acercarse a Israel mientras los segundos mantienen su objetivo de ‘recuperar Jerusalén’ y destruir Israel. Los saudíes tratan a su población chií como ciudadanos de segunda y hasta tercera sin respetar sus derechos más básicos, mientras que los persas se han convertido en el referente del chiísmo y el Wilayat Faqih. Pero aun y con todo, este enfrentamiento, esta guerra de desgaste, no está beneficiando a nadie y demuestra que la mejor vía para el desarrollo de ambos países está en la normalización de las relaciones. Una normalización que no tiene por qué traducirse en una alianza. Un entendimiento que puede darse desde la discordia; como Irán y EE.UU., ‘el gran Satán’ para los persas, acordando la reducción de la tensión en Irak nominando a Mustafa al-Khadimi como primer ministro. Porque a veces toca dejar de lado la ideología para adoptar el pragmatismo de la realpolítica. Mohamed bin Salman lo sabe, y es que sin cambios, Arabia Saudí no puede sobrevivir.

Fuente: https://actualidad.rt.com/opinion/alberto-rodriguez-garcia/353629-arabia-saudi-iran-normalizacion-relaciones

Imagen:  https://pixabay.com/

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