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Especial: Mujeres que trabajan hasta el fin y sin derechos

Otras Miradas, Desinformémonos, Gato Encerrado, Nicaragua Investiga

Trabajadoras domésticas, trabajadoras de empresas maquiladoras, trabajadoras sexuales, cuidadoras del hogar, trabajadoras todas, con poca o ninguna remuneración, con pocos o con ningún derecho. Una inmensa mayoría de mujeres trabaja y vive esta injusticia en Centroamérica.


Debido a la pandemia, en Ciudad de México, por ejemplo, ha habido un incremento de las mujeres que ejercen el trabajo sexual. Algunas incluso han vuelto a la calle después de haberlo dejado hace tiempo. Pero sus ingresos, ahora, se han reducido en un 90%. No sólo se enfrentan a la estigmatización sino a la falta de protección y reconocimiento como trabajadoras, como veremos de la mano de las periodistas que hacen posible este especial.

En Guatemala, muchas trabajadoras domésticas quedaron encerradas en las casas donde trabajan, otras han sido despedidas sin derecho a ningún tipo de indemnización pues la gran mayoría carece de prestación social. Cuando empezó la pandemia, tuvieron que volver a sus casas y aún esperan que las llamen de nuevo. En Guatemala, sólo un 0,2% de las trabajadoras domésticas tiene algún tipo de protección social.

En algunas maquilas de Nicaragua, saben perfectamente cuándo deben despedir a las mujeres: justo antes de que las tengan que indemnizar por enfermedades causadas por las largas jornadas y el esfuerzo constante. Sin indemnización laboral, ni las empresas ni el gobierno atienden sus necesidades. Un día se levantan, van a la maquila, y no les dejan entrar. Así, se han visto en la calle miles de ellas durante los meses de pandemia. Algunas de ellas nos cuentan su historia.

Nadie cuida a las que cuidan. En El Salvador, hubo una iniciativa de ley para apoyar a las cuidadoras del hogar y reconocer su trabajo. Miles de mujeres que, desde la infancia cuidan hermanos menores, luego se dedican a la crianza de sus hijos y finalmente terminan criando nietos. Un trabajo que se ejerce sin reconocimiento, ni derechos y cuya regulación es aún un gran pendiente en la región. El actual gobierno salvadoreño tumbó la iniciativa y la ley está en suspensión.

En este especial periodístico realizado por medios que son parte de la alianza Otras Miradas, las periodistas se adentran en las vidas y testimonios de mujeres que están trabajando sin derechos, en medio de una pandemia que ha agudizado las problemáticas ya endémicas en Centroamérica y México.

Fuente e imagen:  desinformemonos

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Guatemala: Los agujeros en la red

Los agujeros en la red

Carolina Vásquez Araya

Vivimos una época de desafíos nuevos y búsqueda incesante de relaciones humanas.

Este siglo de la tecnología avanzada ha dejado plasmada, más que nunca antes, la vacuidad de ciertas relaciones humanas. En las dos últimas décadas y gracias al mundo digital –ese universo tan próximo y ajeno- se ha impuesto la costumbre de obviar muchos pasos indispensables antes de estrechar lazos de amistad o relaciones sentimentales con quienes no se ha producido un encuentro cara a cara. Esta debilidad en el establecimiento de vínculos afectivos o sociales, con el transcurso del tiempo revela los vacíos implícitos en esa burbuja idealizada, formada a partir de señales difíciles de comprobar y las cuales, en muchos casos, solo reflejan carencias personales.

Las relaciones humanas son complejas y susceptibles de causar auténticas catástrofes en la autoestima y en la visión de nuestra trascendencia y nuestro lugar como miembros de la comunidad. Este es un motivo contundente para comenzar a pasar por el tamiz de la razón muchos de los actos –a veces totalmente irracionales- que impulsan a buscar en otros ese material íntimo capaz de rellenar vacíos existenciales. Con la excusa de la soledad, innumerables personas se aventuran en callejones creados ad hoc en los cuales existe siempre el riesgo de perder de vista cuál es el lugar que corresponde ocupar en estas esferas. Entre redes sociales y sitios de encuentro, hoy más recurridos que nunca por motivo del aislamiento social, suele haber trampas dolorosas para quien no alcanza a descubrir en ellos la verdadera estructura material y lucrativa propia de todo emprendimiento digital, y en donde la mentira es el elemento clave.

La auténtica riqueza de este universo comunicacional, sin embargo, existe. Además de los vericuetos oscuros, hay grandes avenidas llenas de posibilidades y algunas de ellas permiten disfrutar de contactos enriquecedores con seres humanos de comprobado valor. El truco es saber cómo identificarlas y no perderse en un tráfago peligroso por su opacidad. Esto resulta especialmente indicado para niñas, niños y adolescentes conectados al mundo etéreo de la red, carentes de puntos de referencia y de criterio para protegerse de los riesgos. Sin embargo, también muchos adultos caen en esa búsqueda de satisfactores emocionales y sociales perdiendo de vista la importancia de aplicar filtros protectores.

En estos tiempos la soledad, la tristeza, la sensación de impotencia y de pérdida frente a las adversidades hacen mella en lo más íntimo del ser humano. Entonces, su natural impulso es refugiarse en otras personas con similares desafíos y, de ese modo, encontrar un lazo de empatía. Esta búsqueda, sin embargo, reviste riesgos y decepciones con el potencial de hacer más profundo el aislamiento y detonar crisis emocionales especialmente poderosas. Para evitarlo, es indispensable reconstruir la base de la autoestima a través de un proceso íntimo y constante, una valoración de nuestra esencia capaz de blindarnos frente a las inevitables agresiones del entorno.

El mundo digital no es bueno ni malo por naturaleza. Es un reflejo del mundo concreto con sus verdades y falsedades, con sus ventajas y riesgos. Aprender a navegarlo es un ejercicio complicado que requiere habilidades nuevas, sobre todo cuando se presenta como un recurso inevitable de supervivencia. Por ello es indispensable aprender a leerlo, a distinguir sus trampas y a evitar sus callejones oscuros, pero también a reconocer sus enormes beneficios en la construcción de vínculos sociales y afectivos capaces de ayudar a enfrentar los nuevos desafíos. Este es el reto de los años por venir.

El universo digital es un reflejo de la realidad, con sus fortalezas y debilidades.

Audio:

 

Fuente de la Información: https://carolinavasquezaraya.com/2021/04/25/los-agujeros-en-la-red/

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Guatemala: La bicicleta con la que trato de emanciparme

La bicicleta con la que trato de emanciparme

Ilka Oliva C0rado

Para cuando los tierreros se elevaban en polvaredas en las calles recién hechas en Ciudad Peronia, llegó una familia que puso una tortillería y también alquiler de bicicletas. Para tener esos dos negocios en un arrabal lleno de gente empobrecida, esa gente  tenía dinero, tres empleadas (indígenas) que torteaban los tres tiempos y los hombres de la casa encargados del negocio de la renta de bicicletas que se contaban por docenas, eso para inicios de la década del noventa.

En el arrabal nadie tenía dinero para alquilar una bicicleta por sí mismo, entonces lo que hacíamos era una coperacha entre todos los patojos, para juntar cinco centavos era de buscar hasta debajo de las piedras y el trabajo común era ir a recoger basura: pasar de casa en casa recogiendo costales de basura e ir a tirarlos al barranco que siempre ha sido el basurero oficial de la colonia. Ahí dependiendo el tamaño así pagaban, nadie pagaba más de diez centavos. El alquiler de las bicicletas costaba cincuenta centavos la media hora. En esa media hora tocábamos el cielo con las manos, éramos 16, colazo cada uno en la calle. La media hora medida puntual, se pasaba uno un minuto y lo cobraban. Siempre rentábamos las BMX con tarugos o tacos, para que en el colazo fueran dos de una vez, uno majeando y otro encaramado atrás.

Sin canchas deportivas, sin parques recreacionales, los distractores los tuvimos que inventar nosotros mismos y los barrancos fueron nuestros espacios de expedición y la bicicleta y el fútbol nuestros catalizadores. Lo que anhelábamos una bicicleta, era el sueño imposible en aquella pobreza. La única niña del grupo era yo, caballona como todos los patojos que en manada hacíamos uno, todos para una y una para todos. En la casa al ver mi ilusión por la bicicleta me decían que si ganaba el año escolar me comprarían una y al finalizar el año no sucedía, así me pasé la primaria, la bicicleta nunca llegó y mi corazón de niña se rompía cada final de ciclo escolar. Un día llegó un tío, con una bicicleta destartalada, inservible por completo, era una californiana a la que yo le puse “la cuernos de chivo” porque el timón era así, con sus cuernos de cabro. Me la llevó a regalar y con un amigo que pintaba carros la pintamos, le arreglamos los frenos y las llantas y quedó nítida, como nueva. En la cuernos de chivo nos colacéabamos los 16, le pusimos los tacos y entonces íbamos 3 en cada colazo.  La ilusión me duró un año porque el siguiente llegó mi tío y al verla tan arreglada se la llevó sin decirme nada y cuando regresé de la escuela ya no estaba mi californiana, nuevamente se me volvió a romper el corazón. Dos cosas anhelé en la vida: una bicicleta y una cámara fotográfica.

Para cuando me gradué de maestra de Educación Física cumplí mi promesa y desde el  primer sueldo me fui a comprar por pagos una bicicleta montañesa, no hombre era la de lujo, con sus dos amortiguadores, yo misma había hecho realidad mi sueño de niña y ese día que salí con mi bicicleta de la tienda fui tan feliz. Me fui a celebrar solita a una pastelería, me compré una taza de café  y un pedazo de pastel y le quité las curitas que le había puesto a mi corazón para que sintiera de nuevo la adrenalina de montar en bicicleta. No era la bicicleta en sí, era curar mi corazón de las promesas fallidas, era demostrarme que si quería algo en la vida yo misma tenía que luchar por ello sin esperar nada de nadie.  Era cumplir mi promesa de niña que yo misma me compraría mi bicicleta. Desde niña aprendí a no ilusionarme y a no creer en las promesas de nadie y supe también que estaba sola y que sola debía salir adelante. Lo de la bicicleta fue una lección de vida a una edad muy corta.

Cuando emigré dejar mi bicicleta fue como dejar una parte de mí, porque no la consideraba un objeto sino una extensión mía. Llegué al extranjero para finales de otoño y para el invierno sin automóvil compré una bicicleta de las más baratas, que me sirviera para ir y regresar del trabajo y me tocó manejar bajo la nieve, el frío no importaba porque yo iba en mi bicicleta como cuando era niña. Con esa bicicleta descubrí los montes en mi reserva forestal rentada, poco me duró la alegría porque al poco tiempo me la robaron. No era un objeto, era de mis grandes amores. Dejé que pasara el tiempo y ahorré, moneda tras moneda, dólar tras dólar hasta que ajusté para comprar la bicicleta de mis sueños, una que fuera mitad montañesa y mitad de carrera, con la que podía ir al monte y tomar calle.

Y hasta hoy es la bicicleta que me acompaña, cada primavera le doy mantenimiento yo misma, y  al menor aviso de desajuste me da taquicardia, la cuido como a  una extensión de mi cuerpo,  porque somos una sola mi bicicleta y yo. Porque me acompaña a recorrer caminos lejanos, desconocidos, porque es parte de mis alegrías, de mis descubrimientos, de los latidos de mi corazón. De mi emancipación como mujer. Muchas veces creemos que es un libro el que emancipa a las mujeres, yo digo que la verdadera emancipadora es una bicicleta porque nos permite movilidad, conocer lugares, estar con nosotras mismas, descubrir destinos, consolidar la confianza en nosotras mismas, en nuestros instintos porque nos da la libertad de elegir: hoy quiero tomar este camino, mañana aquel extravío y así vamos conociendo lugares mientras cae la lluvia sobre nuestros cuerpos, la niebla acaricia nuestros rostros o el sol abraza nuestras ilusiones.

Yo le diría a cualquier persona pero más a las mujeres, que si hay un sueño de niña, una herida emocional que se pueda restaurar (porque hay otras que se quedan con nosotros de por vida y no tienen cura) comprando ese objeto que tanto anhelaron en sus años de infancia, háganlo. Tal vez no será la misma emoción, ni la misma necesidad de cuando fueron niñas, pero ayudará a curar la herida. Pero para eso hay que desearlo con todas las fuerzas del corazón, sé que es difícil cuando uno es obrero y no se tienen los medios económicos, pero no importa el tiempo que tome, ahorren centavo por centavo y el día de comprar ese objeto que tanto anhelaron va a llegar. Como una reparación, como una caricia al alma y como una forma de demostrarnos a nosotras mismas que  aunque las mujeres estamos solas,  solas podemos, nadie más  lo hará por nosotras, es algo que tenemos que hacer como un reparación histórica, con nuestras ancestras, con nosotras mismas y por las generaciones que vendrán: el pase habitual de estafeta para reparar el hilar generacional de nuestro género. Nuestra emancipación que es una lucha diaria.

Otro día les contaré de cómo hice realidad el sueño de comprar mi cámara fotográfica, otro de los imposibles en mi vida por mi economía pero que hice una prioridad. Y es la pregunta que debemos hacernos, ¿por qué es una prioridad?

 

Nota: En el Día Mundial de la Bicicleta, mi reconocimiento a las ancestras que se atrevieron. «Porque fueron, somos; porque somos, serán».

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Ilka Oliva Corado. @ilkaolivacorado

19 de abril de 2021.

Fuente de la Información: https://cronicasdeunainquilina.com/2021/04/19/la-bicicleta-con-la-que-trato-de-emanciparme/

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Guatemala – Acceso a la Educación: Cierre por pandemia agudiza problema

ACCESO A LA EDUCACIÓN: Cierre por pandemia agudiza problema

Por

Manuel García

La pandemia en Guatemala ha provocado grandes desafíos, uno de ellos es la educación de los niños. Las medidas implementadas por el gobierno central como el confinamiento y cierre parcial de las escuelas para evitar la propagación del virus han marcado aún más dichos desafíos y han resaltado las limitaciones del sistema educativo nacional.

Dentro de las propuestas, se incluyó la educación a distancia a través de guías de autoaprendizaje, radio, televisión y el uso de tecnologías de la información y la comunicación, estas últimas con menor alcance para la población en general.

Por ello, se consultó a dos analistas expertas en materia educativa acerca de cuáles han sido los efectos de la suspensión presencial de clases en la niñez guatemalteca. Según indicaron, existen efectos en la educación que se han incrementado con el paso de la Pandemia, En tal sentido destacan problemas de aprendizaje, ya que los niños y jóvenes van a aprender menos y no van a desarrollar las competencias esperadas para el nivel y grado.

Además, enfatizaron en la fragilidad del acceso a la educación y la dificultad de establecer procesos de enseñanza que conduzcan de manera efectiva al aprendizaje, un problema que ya existía pero que se acentuó con la pandemia y el método híbrido.

POBREZA DE APRENDIZAJE

El Banco Mundial habla de la “pobreza de aprendizaje” tiene en cuenta la proporción de niños que han sido privados de aprendizajes o no alcanzan un nivel mínimo de comprensión lectora. La pobreza de aprendizaje indica que un 51% de los niños y niñas de 10 años en América Latina y el Caribe no pueden leer y entender un texto.

Según el Banco mundial, Guatemala está dentro de los cinco países con mayor pobreza de aprendizaje precovid, La región está en camino a experimentar enormes pérdidas de aprendizaje, potencialmente poniendo en riesgo los resultados educativos para toda una generación de estudiantes, señala el estudio.

ACEÑA, SIN COMPETENCIAS NO SE CONSIGUE TRABAJO

María del Carmen Aceña, exministra de Educación y actual analista en el Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (CIEN) señaló que se nota la fragilidad del acceso a la educación y la dificultad de establecer procesos de enseñanza que conduzcan de manera efectiva al aprendizaje, un problema que ya existía pero que se acentuó con la pandemia.

“Esto afecta a los niños, porque ya veníamos con un desafío de calidad y la no presencia en las aulas aún más, lamentablemente en Guatemala los niños no tienen un sistema de autoaprendizaje y obviamente los padres no son expertos, especialmente cuando los niños van creciendo, entonces hay un factor complicado que es que los niños no tienen acceso de aprendizajes como lo tienen en las escuelas”, indicó Aceña.

Para la experta en temas de educación, el modelo hibrido actual no está brindando los resultados esperados. “Hay estudios a nivel mundial que indican que prácticamente se pasaron seis meses sin aprender, en Guatemala la modalidad híbrida, en el caso del sector público, es una modalidad híbrida de primera generación, en donde el niño está en su casa y lo que hace es hacer una guía, ver la tele o escuchar la radio y no tiene el acceso a Internet para poder tener clases virtuales”.

“Quizá sí es el momento para decir que hay que ser un paro en el camino, que el sistema educativo hay modernizarlo, porque se necesitan maestros con una formación diferente y se debe invertir en tecnología”, puntualizó.

“Las competencias que van a necesitar los niños, en investigación, aprendizaje constante, así como competencias sociales que son bien importantes de trabajar en equipo, pues obviamente con la pandemia ¿qué van a poder trabajar en equipo los niños? si están en su casa, en el siglo XXI una persona que no tenga estas competencias digitales no va a conseguir trabajo”.

Aceña indico que se presentó una propuesta en materia de inversión en tecnología, la cual lleva por nombre “Pongámosle turbo a la Educación”. “Esta nueva propuesta se enfoca en un modelo educativo que toma en cuenta los factores que fomentan el aprendizaje de las competencias para el Siglo XXI, utilizando una entrega que haga el servicio accesible a un mayor número de estudiantes. La visión de la propuesta reconoce las ventajas de contar con tecnologías de la información y comunicación para la entrega educativa”.

“También, reconoce que la tecnología por sí misma no es suficiente para promover el aprendizaje. Los contenidos transmitidos por medio de la tecnología y las actividades que las computadoras y tablets proponen son un elemento vital y necesario. Sin embargo, una adecuada tecnología, contenidos apropiados y actividades interesantes no necesariamente estimularán el pensamiento crítico, la curiosidad, la disciplina y la motivación. La mejor opción para generar este tipo de procesos es contar con un facilitador o docente que genera altas expectativas, confianza en los estudiantes y que promueva la curiosidad”

SPROSS: MENOS APTITUDES, BAJO APRENDIZA Y DESERCIÓN

Verónica Spross, directora ejecutiva de Empresarios por la Educación, señaló que existen efectos en la educación que se han incrementado con el paso de la pandemia, “hay un problema de aprendizaje, los niños y jóvenes van a aprender menos y no van a desarrollar las competencias esperadas para el nivel y grado”.

“Por otro lado puede darse la deserción escolar pues algunas familias que necesitan que trabajen sus hijos por la pandemia y por otro lado está la explicación de que no hay suficiente tecnología en el país, no hay suficiente conectividad con lo que los estudiantes no pueden conectarse a todas las clases o no pueden acceder a recursos tecnológicos”, enfatizó Spross.

“También se observa el aspecto de qué no están desarrollando actitudes de convivencia, también hay otras dificultades para los niños pequeños, los que son de preprimaria, porque para ellos muchas de las actividades, incluyen el acercamiento con los maestros”, indico la directora de Empresarios por la Educación como otro efecto en la educación.

“Esto también repercute a largo plazo en los ingresos que las personas alcanzan, muchos y no podrán ingresar a la universidad porque carecen de ciertas destrezas, habilidades y actitudes que se adquieren en las clases producto del paso de la pandemia”, explico la experta.

En los maestros también existen retos por superar, señaló Spross, “Ha sido un gran desafío para los maestros en cuanto a impartir clases en la modalidad híbrida, hemos visto muchos de ellos que se han actualizado, pero no todos, algunos otros carecen de competencias para la educación a distancia, ese sigue siendo uno de los principales desafíos para que la educación pueda continuar como actualmente se desarrolla”.

BRECHA DIGITAL

Durante el 2020, La brecha digital fue un reto difícil de superar, padres de familia buscaron alternativas para lograrlo, como cafés internet o la utilización de dispositivos como celulares o tabletas electrónicas, en ambos casos representó un pago extra por tiempo de conexión a internet para cumplir con las guías escolares.

 

De cada cien hogares en el país, solo 21 disponen de una computadora, 17 cuentan con servicio de internet y únicamente tres con conexión de banda ancha, característica necesaria para las videoconferencias, según datos del Censo Poblacional de 2018 y que hoy se hacen más visibles.

 

Fuente de la Información: https://lahora.gt/acceso-a-la-educacion-cierre-por-pandemia-agudiza-problema/

 

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Guatemala: Los hijos de la guerra

Los hijos de la guerra

Fuentes: Rebelión

Somos herederos de un sistema violento y deshumanizante del cual ignoramos casi todo.

La gran contradicción de nuestros tiempos es cómo, a pesar de la globalización, el acceso a la información y a los sistemas de comunicación eficientes y accesibles, los pueblos se encierran en la protección de su entorno cotidiano y, de manera progresiva y con profundo escepticismo, van perdiendo la capacidad de reflexión y análisis. Quizá esta es una de las consecuencias de la degradación ética y moral de las organizaciones políticas, pero sobre todo es resultado de las estrategias de inteligencia impuestas desde el extranjero, cuyo objetivo es entorpecer la participación popular en decisiones que le competen y centralizar estas en función de otros intereses.

Desde siglo pasado, la eliminación de líderes carismáticos y comprometidos con el desarrollo de sus pueblos fue ganando impulso en los países latinoamericanos al extremo de cercenar los movimientos populares, abriendo paso a las más crueles dictaduras y obstaculizando cualquier intento de independencia de nuestros países. Al mismo tiempo, y mientras el imperio estadounidense daba un golpe de puño sobre la mesa para imponer sus intereses y los de sus consorcios, los gobernantes corruptos recibían prebendas y se les abrían las bóvedas de los bancos del primer mundo para depositar en ellas la riqueza de los pueblos.

La capacidad ciudadana para intervenir en la toma de decisiones trascendentales, de las cuales depende su presente y su futuro, fue derivando en una peligrosa apatía que permitió el traspaso de bienes públicos hacia grupos empresariales que se enriquecieron de manera grotesca con su explotación. De ese modo, se consolidaron tanto la debilidad de los Estados como el poder de los grupos económicos, favorecidos gracias a su influencia en los ámbitos político y judicial. A partir de ello, todas las políticas públicas se asociaron al nuevo sistema y, bajo la consigna de un nuevo modo de concebir el desarrollo –un neoliberalismo tropicalizado- perdieron terreno la educación, los sistemas de salud pública y las iniciativas de protección del territorio y sus riquezas.

Este nuevo modelo ha intentado apagar –con métodos violentos y también solapados- la chispa de resistencia que todavía brilla en algunos pueblos del continente. Muchos de los gobiernos, instalados en el poder por obra y gracia de los fondos recibidos de quienes se han beneficiado de la corrupción y del crimen organizado, han regido a nuestros países de manera ilegítima aunque legal –gracias a la manipulación legislativa- y han terminado por degradar hasta la idea misma de una democracia real, participativa e incluyente.

Somos hijos de la guerra. De una guerra cruel y solapada que ha condenado a las dos terceras partes de la población de nuestro continente a una miseria injusta, a la desnutrición crónica y a la pérdida de su dignidad humana. Esta masacre lenta y progresiva se ha perpetrado gracias a la eliminación física y moral de los verdaderos líderes populares; de aquellos hombres y mujeres que han puesto el pecho ante las balas y no han retrocedido ante las tácticas de desinformación y desprestigio elaboradas y divulgadas por quienes se han apropiado de nuestras tierras y de nuestras vidas.

Los discursos populistas de las campañas que hoy culminan con elecciones de nuevos líderes en algunos países del continente no han cambiado en más de un siglo: son los cantos de sirena de un sistema deshumanizado cuyo poder se consolida a pasos agigantados, confiado en la certeza de que a la ciudadanía le han quitado todo: el último aliento de esperanza y el último arresto de rebeldía.

@carvasar

Fuente de la Información: https://rebelion.org/los-hijos-de-la-guerra/
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La pandemia no da tregua a los niños: 99 menores han muerto de coronavirus en Guatemala

El coronavirus se ha cobrado la vida de 99 menores guatemaltecos, según datos del Ministerio de Salud.

Guatemala, donde 6 millones 646 mil de sus habitantes son menores de entre 0 y 17 años, registra un total de 6 mil 955 fallecimientos a causa del coronavirus, de los cuales 99 son menores, según el tablero covid-19 del Ministerio de Salud Pública.

Desde que se declaró la emergencia por la pandemia de coronavirus en marzo de 2020, 50 niños -24 mujeres y 26 hombres- de 0 a 9 años han perdido la batalla contra el covid-19; además, se reporta el deceso de 49 menores de 10 a 19 años -según la definición del grupo etario de Salud-.

De los 199 mil 964 casos que acumula Guatemala, 5 mil 624 son en niños de 0 a 9 años -2 mil 902 hombres y 2 mil 722 mujeres-, mientras que de 10 a 19 años suman 12 mil 557 contagiados -6 mil 298 hombres y 6 mil 259 mujeres-.

Guatemala es el departamento que más contagios en menores de 19 años tiene.  De 0 a 9 años se reporta 2 mil 437 casos –mil 284 hombres y mil 153 mujeres-, mientras que de 10 a 19 años hay 5 mil 46 contagios -2 mil 590 hombres y 2 mil 456 mujeres.

En este departamento han fallecido 40 menores, 18 de los cuales han sido de menos de 9 años, y 22 menores de 19.

Además, este jueves 8 de abril la ministra de Salud, Amelia Flores, dijo que hay alarma en Huehuetenango por repunte de casos, tanto en adulto como en menores.

“También es importante tomar en cuenta que tenemos niños enfermos de COVID 19 en Huehuetenango; por ejemplo, niños fallecidos por COVID 19 también y es un dato que tenemos que tomar en cuenta, no creamos que no se enferman, hoy no hay vacuna para ellos”, manifestó Flores.

En ese departamento se reporta un niño fallecido, cuya edad oscilaba entre los 0 y 9 años; además, hay 325 menores de 0 a 9 años contagiados -168 mujeres y 157 hombres-, mientras que de 10 a 19 años suman 639 -318 hombres y 321 mujeres-.

Pese a que los niños también son objeto de contagio, no están incluidos en ninguna de las fases vacunación, por lo que 6 millones 646 mil 41 niños, niñas y adolescentes no tendrán acceso al medicamento para ser inmunizados.

Casos

Las autoridades sanitarias de Guatemala informaron este jueves 8 de abril la muerte de 27 personas por covid-19 -26 en fechas pasadas y una en las últimas 24 horas- y mil 590 contagios en las últimas 24 horas, por lo que el país suma 6 mil 955 decesos a causa de la enfermedad y 199 mil 964 casos positivos desde marzo de 2020.

El Ministerio de Salud detalló en su actualización de datos sobre la pandemia que los mil 590 nuevos contagios detectados en el último día se registraron tras procesar 9 mil 746 pruebas tanto en el ámbito público como privado.

Los 6 mil 955 decesos en total convierten a Guatemala en el país con más fallecidos por covid-19 en Centroamérica, seguido de Panamá y de Honduras.

El país se encuentra bajo la tercera ola de la enfermedad, según han advertido las autoridades del Ministerio de Salud y del Gobierno guatemalteco en las últimas dos semanas.

En los últimos tres días se ha marcado un incremento considerable en el número de casos, pues el reporte del martes último reveló que hubo mil 340 casos, mientras que el miércoles 7 de abril se reportó mil 354 contagios.

Fuente: https://www.guatevision.com/nacionales/la-pandemia-no-da-tregua-a-los-ninos-99-menores-han-muerto-de-coronavirus-en-guatemala

 

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