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Nuevo Año Escolar 2017-2018: Otra Oportunidad para la Convivencia Intercultural.

Por: Benjamín Eduardo Martínez Hernández[1]

 

              A todas las maestras y maestros de la Patria Grande,

  especialmente a las y los que combaten con amor las injusticias de esta tierra.

 

  1. Nuestra deuda histórica

Es preciso acostumbrar al joven a objetivar su esfuerzo y a realizar más que a analizar; es preciso hacerle sentir (hacerle sentir, digo; no basta con hacerle comprender simplemente) que la paciencia y la constancia son superiores a la más brillante dialéctica; debemos devolverle la fe en la labor colectiva y en las realizaciones graduales y de largo aliento; y es preciso, sobre todo, acostumbrarlo a la disciplina integral del carácter, que es: en el pensamiento, las ideas generales; y en la acción, los propósitos concretos.

Nada tiene de imposible esta tarea: se trata, simplemente, de crear nuevos hábitos mentales. Y en eso consiste la educación.

Augusto Mijares

Reconocer la impostergable deuda que tenemos todas y todos, ciudadanas y ciudadanos del mundo contemporáneo, de asumir la vanguardia en el respeto de nuestras diferencias, no implica una simple aceptación de nuestra diversidad cultural, de género, política, social, sino más bien protagonizar el reto de la convivencia y la socioproducción entre nuestros diversos universos de sentido. Decir sentido es significar la praxis en pos de la realización de nuestras comunidades, entendiendo por realización la construcción colectiva de un andamiaje donde pueda surgir algo tan cercano a la paz que convoque y permita narrativas y acciones donde nos reconozcamos como hacedoras y hacedores de voluntades, de historias comunes y sobre todo de territorios plurales.

La interculturalidad no es un terreno hecho de palabras sino un cauce de posibilidades, más que un principio una toma de postura, un encuentro desde y hacia lo digno, lo que nos arma de valor, pero también lo que nos hace sujetos, es decir, personas con sentido de pertenencia, conscientes tanto de las ancestralidades que sintetizamos en nuestro espíritu, en nuestros propios senderos poetizantes, creativos, como de las exigencias de nuestro presente.

Somos sujetos conscientes de la deuda del deber, del no dejarnos ensimismarnos, de avanzar hacia la apertura del encuentro y desde allí, reconocernos y ser capaces de producir cultura tanto material como inmaterial: ser autosustentables sin olvidar nuestras potencialidades endógenas en interrelación comunitaria.

Estas líneas siguen el cauce de aquellas escritas entre inicios y mediados del año pasado (Martínez Hernández, 2016a, 2016b), cuando retomé una búsqueda sobre cuáles habían sido algunos de los pasos que hemos dado en materia de educación intercultural, consciente de que más allá de los avances jurídicos, todavía nos debemos mucho. Y nos debemos mucho porque el espacio de la autocrítica no es suficiente, o más bien, pareciera que algunas y algunos “servidoras y servidores públicos” no desean recordar con suficiente interés aquellas palabras del entonces presidente Hugo Chávez, en su Golpe de Timón (Chávez, 2012): el no temerle a la crítica ni a la autocrítica. Las cuales son una continuidad del discurso de Inauguración del Aló Presidente Teórico donde expresó:

Yo hago un llamado a la reflexión. No busquemos explicaciones para tratar de tapar la falla. No. La Revolución debe ser autocrítica. (…) Yo hago un llamado a todos los ministerios para que trabajemos en forma coordinada; a todos los entes del Gobierno Nacional, a los gobiernos estadales revolucionarios, a los gobiernos municipales. (…) Tenemos que articularnos todos.” (Chávez, 2009, p. 17)

No es secreto para nadie que a la crítica se le teme porque atenta contra la seguridad, contra el poder instituido, o más bien, contra la ilusión del poder, contra la ficción del control. No es secreto tampoco que a veces se opta por mantener parcelas de poder antes que aventurarse al trabajo en equipo para no tener que afrontar el desafío de relaciones más horizontales que posibiliten aniquilar las estructuras de dominación.

Reconocemos que la creencia en la ilusión burguesa que se ciñe sobre las estructuras del entramado arquetípico de ciertos “administradores del poder público” impide pensar de manera nítida el cómo direccionar sistémicamente las políticas gubernamentales, sobre todo en materia educativa, lo cual revela un difuso magma que amenaza siempre la regularidad de los procesos (difícil no recordar aquí el texto de Bourdieu (2005): El misterio del ministerio), lo cual es muy perjudicial para nuestra sociedad, sobre todo cuando tenemos leyes tan importantes que no sólo orientan el poder popular, sino que también colaboran en la posibilidad de su vivencia pedagógica, como por ejemplo, nuestra Ley Orgánica de Educación (2009) y nuestra Ley Orgánica de Cultura (2014), aunadas a numerosas voluntades que generan esa misma potencialidad popular.

  1. Algunas de las fuerzas sociales del Magisterio Venezolano.

Para que el pueblo crezca, para que se agigante en la acción, para que asuma sus responsabilidades, necesario es darle destino, crearle ideales, conducirlo y esta tarea es de magisterio, de ducción, que los maestros, de ahora deben cumplir fervorosamente.

     Luis Beltrán Prieto Figueroa

Recordamos hace unos años atrás la gran campaña “Con mis hijos no te metas” que llevó a cabo la “oposición venezolana” especialmente de la que se cree “clase media” ante la inevitable democratización de las decisiones escolares, digamos más bien del gobierno escolar, de la política educativa. Una campaña que tuvo su auge en medio del debate popular que desembocó en nuestra Ley de Educación (2009), y que remontó su furia cuando apareció la figura de los Consejos Educativos, importante instancia plasmada hoy en la Resolución 058 (2012) para avanzar en la democracia participativa y protagónica desde la escuela. Ejemplos variopintos que ilustran la ideología en contra de ellos se puede encontrar en Internet, así como también en contra de la instauración del Plan de la Patria como ley de la República (2013), y posteriormente contra un proceso sin precedentes en la historia nacional: la Consulta Nacional por la Calidad Educativa (2014) donde participaron más de siete millones de venezolanas y venezolanos y desde donde se desprendieron 10 desafíos, los cuales, a manera de banderas, han sido claves para el diseño y puesta en práctica de políticas educativas para atender las exigencias del pueblo que somos, incluyendo estudios de cuarto nivel (posgrados gratuitos para todos los docentes en ejercicio pertenecientes al subsistema de educación básica). Vale la pena recordar aquí algunas de esas banderas:

Primera: Garantizar educación de calidad para todas y todos, sin ningún tipo de exclusiones.

Segunda: Desarrollar una pedagogía del amor, el ejemplo y la curiosidad, que sea rigurosa y solidaria y forme en y para el amor a la patria.

Cuarta: Promover un clima escolar caracterizado por la convivencia, la seguridad, la comunicación, la participación, el trabajo cooperativo y la solidaridad.

Sexta: Lograr una estrecha relación entre las familias, la escuela y la comunidad, en función de garantizar la atención, el cuidado y la educación de sus hijos e hijas y una gestión escolar participativa, eficaz y transparente.

Además de los Consejos Educativos que deberían estar en todas nuestras escuelas, actualmente contamos con fuerzas sociales claves para una gestión más allá del mero canon administrativo liberal tradicional. En el Ministerio del Poder Popular para la Educación (MPPE) existen por ejemplo, el Movimiento Bolivariano de Familia (MBF) –del cual formamos parte todas y todos- y la Organización Bolivariana de Estudiantes (OBE), importantes baluartes de pensadoras y pensadores orgánicos conscientes de su papel histórico como hacedoras/es y transformadoras/es de cultura. Sin embargo, todavía falta mucho para que intervengan de manera decisiva en las políticas educativas, esto es, en la gestión directa, en el diseño, seguimiento y evaluación de los distintos planes y proyectos del MPPE, así como a lo interno de las propias dinámicas de cada una de nuestras escuelas, centros de educación inicial, liceos, escuelas técnicas, talleres laborales… lo cual hoy más que nunca en este tiempo constituyente resulta indispensable y no debe existir ningún temor en que estas fuerzas participen en eso.

Si consideramos el tema de la OBE esto no sólo es indispensable sino más bien inevitable, sobre todo cuando el presidente Nicolás Maduro nos ha instado a que tengan un capítulo en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. Aquí también resulta clave desde y hacia nuestra juventud y de la mano con el Ministerio del Poder Popular para la Mujer y la Igualdad de Género, la transversalización del feminismo como práctica descolonizadora que debe sacudir los fundamentos de las falocracias machistas que se proyectan de manera permanente tanto en el discurso como en la acción ministerial, comunitaria, escolar, familiar y demás instancias decisoras del poder patriarcalmente instituido. En esto nuestra Asamblea Nacional Constituyente tiene uno de sus retos fundamentales y estamos prestos a seguir acompañándola.

Pensar la interculturalidad, en consecuencia, no consiste sólo en la consideración de estas importantes fuerzas orgánicas y sus retos, sino recordar también que no hace mucho hemos venido protagonizando hermosos procesos de participación popular, como por ejemplo El Congreso de la Patria, una instancia que parece ser olvidada por algunas y algunos y que hoy más que nunca resulta inevitable. Algunas/os nos valimos de esa experiencia para armar y dar sentido a los Comités Constituyentes, otras/os, en cambio, parecen olvidarlos. Y es que en ese ejercicio que recordamos con mucha emoción nos nutrimos mutuamente de nuestros logros y desafíos, un debate que duró en algunos casos varios meses continuos, pero que no parece que la mayoría de las venezolanas y venezolanos esté considerando para responder las exigencias de nuestro presente. Es allí a donde también debemos mirar, más allá de la coyuntura político-económica que estamos atravesando: nuestra historia reciente. Nadie escapa a la miopía generacional o más bien epocal cuando no está presto a valorar críticamente el protagonismo que de alguna u otra forma lo ha sacudido, sobre todo cuando el presente parece tan maravillarlo -o angustiarlo según sea el caso- que lo congela cegándolo.

 

La interculturalidad no es y mucho menos la educación intercultural que preferimos llamar praxis pedagógica intercultural, sólo cuestión de principios, es algo más: al ser elemento constitutivo fundamental de una política educativa, necesita incidir de manera clave en todos los niveles y modalidades de la educación, pero eso no se logrará si dejamos que caminen solitos sin relacionarse “como continuo humano” y si las fuerzas tales como el MBF y la OBE van por su lado: todas y todos debemos participar en la gestión educativa y debemos estar dispuestas y dispuestos a realizarla colectivamente, pues Todas y todos somos Venezuela.

Vernos y hacernos sinérgicamente es un desafío inevitable, más aún si estamos en tiempo constituyente, donde se nos ha invitado a ser partícipes de este importante momento histórico, es decir, a escucharnos y sentirnos como una totalidad orgánica. Esa fue una de las últimas pero siempre vigentes esperanzas del Comandante Chávez, esa también ha sido una de las consignas del Presidente Obrero Nicolás Maduro, ese también ha sido el anhelo del actual Ministro de Educación Elías Jaua Milano, sobre todo en sus más recientes líneas: “El pueblo sabe” (Jaua Milano, 2017) de donde tomamos dos premisas muy importantes:

“Una dirigencia política debe tener la sabiduría de poner oído en tierra y escuchar, recordando los temblores recientes, las vibraciones telúricas del poder popular.”

“Confiemos en el pueblo y venceremos”

Las que acompañamos con esa frase que nos recuerda nuestro cantor Alí Primera: “El pueblo es sabio y paciente”. Y desde allí la convicción: El pueblo, el pueblo que somos todas y todos, el pueblo que se realiza en su andar, andar creativo, sabe, sabe porque se reconoce en toda su potencialidad.

Sí, el pueblo sabe pero tenemos todas y todos que abrirnos a la construcción colectiva de nuestra propia gestión, debemos asumir con orgullo nuestros saberes y haceres. Hemos escuchado y nos hemos dicho que en nuestra Revolución Bolivariana somos pueblo en el gobierno, somos poder popular. Lo hemos sostenido en reiteradas ocasiones: nuestras fuerzas sociales deben avanzar en la implosión del entramado monolítico del estado burgués, de lo contrario, dejaremos una preciosa quimera agonizante en el mar de las retóricas sin pasar de manera decisiva a las transformaciones tan ansiadas de nuestras comunidades y más aún, a la importante tríada que siempre repetimos y de la que todas y todos formamos parte: escuela-familia-comunidad.

  1. Nuestros Circuitos Educativos

Si el hombre es ente ubicuo, creador insaciable de técnicas, impulsado a someter y expandir su espacio, necesariamente organizado en sociedad para asegurar la eficiencia de sus energías, no se siente ni se sabe realizado desde estas puras dimensiones; experimenta sí la profunda demanda que lo sintetiza, que lo arraiga a una porción territorial, donde emerge el mandato de su identidad.

   Ramón Tovar López

Desde la importante tríada: escuela-familia-comunidad, no debemos olvidar aquí el enriquecedor ejercicio que hemos venido haciendo con la dinámica instauración de nuestros Circuitos Educativos donde familias, escuelas y comunidades organizadas han venido participando desde sus respectivos contextos geoculturales, geopolíticos, geohistóricos, por ejemplo en importantes conmemoraciones de nuestra diversidad; significativos procesos de transformación comunitaria, donde lo lúdico, lo festivo, incluso lo epistémico-metodológico, ha ido formando parte de sus respectivas cotidianidades, cada día con mayor sentido de pertenencia. La tarea de la gestión y seguimiento de nuestras políticas pedagógicas es de todas y todos. La dinámica comunal, geopolítica, de los circuitos educativos es liberadora y merece seguir fortaleciéndose y multiplicándose por toda nuestra geografía nacional prestando siempre atención a las particularidades culturales de quienes la hacen posible.

Las prácticas culturales, la reivindicación e innovación de nuestros legados afro, indígenas, de nuestras tradiciones, del aporte de nuestras comunidades migrantes de otros países, de nuestras mujeres a la constitución de nuestra sociedad, de nuestra venezolanidad, se realiza desde y hacia la consciencia por lo nuestro y lo nuestro, esa nostridad, es lo plural, lo que nos define como ciudadanos, como republicanos recordando al gran maestro Simón Rodríguez, no en vano él es una de nuestras importantes raíces como nos lo recordó Hugo Chávez.

  1. La Micromisión Simón Rodríguez: la Especialidad en Pedagogía Cultural e Interculturalidad.

El saber académico no se construye como piensan muchos sobre la base de la destrucción del saber popular. Ambos se complementan y sobreviven en un entramado de relaciones características de la heterogeneidad estructural y cultural. En este sentido se hace indispensable, me atrevo a llamarla, una educación intercultural.

     Luis Antonio Bigott

Asumiendo esa raíz robinsoniana, esa consciencia por lo que somos de este lado de la tierra, esa conciencia Caribe y afrodiaspórica, entre muchos otros elementos que nos definen, es que surgió hace más de un año como intencionalidad pedagógica descolonizadora la Especialidad en Pedagogía Cultural e Intercultural adscrita a la Micromisión Simón Rodríguez[2] donde actualmente se forman más de 700 docentes en ejercicio de todo los estados del país, entre ellas y ellos egresadas y egresados de la Licenciatura en Educación Mención Desarrollo Cultural de nuestra querida y admirada Misión Cultura. Luchadoras y luchadores formadas y formados para la transformación de nuestras realidades donde todavía la cultura se ve en muchos espacios y momentos como mercancía, pero que sin embargo, gracias a estas y estos militantes de la paz , se ha venido poco a poco dibujando otro panorama más a tono con nuestras necesidades, más a tono con nuestros saberes y haceres, más a tono con nuestra soberanía, con nuestro inevitable orgullo de ser quienes somos, más a tono con el desafío histórico por el cual nos hemos enrumbado, afortunadamente hace ya varios años, valorando nuestra diversidad cultural y asumiéndola como la fuente inagotable de producción simbólica y material, es decir, de producción cultural. Todo lo cual es evidencia de lo que somos capaces de hacer por transformarnos colectivamente siendo la escuela el espacio más idóneo para esto.

Estamos empeñadas y empeñados en seguir respondiendo a nuestras propias exigencias históricas con seguridad porque escuchamos a nuestro pueblo, porque somos el mismo pueblo en el gobierno, una ocasión histórica que no debemos desaprovechar jamás, una ocasión para seguir siendo patria.

Vale la pena asomar aquí las intencionalidades pedagógicas de las unidades curriculares propias de la Especialidad en Pedagogía Cultural e Interculturalidad como evidencia de una nueva conciencia y una nueva praxis soberana:

  • Unidad Curricular: Escuela y Cultura. En este primer momento, la reflexión gira en torno a la interrogante: ¿Cómo hacer de la escuela un espacio-tiempo productor de cultura emancipadora? Así pues, tiene como intencionalidad afrontar la desculturización, esto es, derrumbar la sedimentación del proceso colonial que ha aislado, en función de los intereses crematístico del capitalismo etnogenocida, la producción cultural de las propias dinámicas explorativas y creativas del saber-hacer, con lo cual se persigue protagonizar colectivamente una dinámica pedagógica profundamente liberadora, al tiempo que productora de tejidos histórico-sociales y en tanto es así, de un nuevo imaginario desde y hacia nuestras propias realidades y necesidades.
  • Unidad Curricular: Manifestaciones Culturales. Aquí el centro reflexivo gira en torno al valor epistémico-político de las manifestaciones culturales en la vivencia escolar, comunitaria y familiar, es decir, en la realización humana: cuáles han sido los orígenes de esas tradiciones, cuáles sus transformaciones, cómo posibilitan la existencia comunitaria y las identidades personales y colectivas, cómo definen a los sujetos que la constituyen y le conceden su inigualable dinamismo, entre otras temáticas de interés.
  • Unidad Curricular: Hegemonía y Contra hegemonía cultural. El tercer momento de la trayectoria de la especialidad en pedagogía cultural, gira en torno a la motivación protagónica: ¿Cómo construir una Nueva Hegemonía Cultural que responda a los sentires y necesidades del socialismo del siglo XXI desde la pluriculturalidad venezolana? Es decir, sobre las circunstancias histórico-sociales y las posibilidades de generación de una nueva conciencia político-cultural, nuevas formas de producción social, simbólico-material en sintonía con las exigencias locales, regionales, nacionales e internacionales de integración multipolar, nuevos sentidos comunes que demandan diversas praxis descolonizadoras. Se trata de generar desde y hacia nuestras realidades, la deconstrucción de los estándares hegemónicos euro occidentales, en función de nuestras propias realidades sociales: nuevas producciones culturales desde nuestras propias historias, saberes, haceres y formas diversas de ser y estar desde y hacia nuestra múltiple y diversa venezolanidad.

 

La Especialidad en Pedagogía Cultural e Interculturalidad, única en su estilo en el país, abre múltiples senderos para la generación de nuevas formas de aprehender nuestra venezolanidad, de crear cultura desde prácticas educativas donde intervienen las familias, las comunidades, las maestras y maestros pueblo, las y los cronistas entre otras y otros, en sus múltiples contextualidades, reconociendo sus complejidades histórico-políticas, donde la cultura no es un agregado, un adorno, sino un proceso intrínseco a la misma educación, enfrentando así el importante reto de nuestra descolonización, combatiendo el racismo, la xenofobia y formas conexas de intolerancia. Estamos hablando también de nuevas estéticas, de una nueva ética bajo el horizonte del encuentro por la paz de todas y todos.

  1. La cultura no es una puesta en escena y la interculturalidad menos.

Desde esa pedagogía crítica, emancipadora como lo es la pedagogía del amor, la interculturalidad se presenta como un desafío político de todas y todos porque la política es en sí misma un arte, el arte de saber encontrarnos, el arte de saber movernos ante la propia historia que somos. Ante esta diversidad que nos constituye no basta con realizar un conversatorio, no basta con celebrar un día, el 12 de octubre o el 10 de mayo, no basta conmemorar nuestra resistencia ante el colonialismo con una “puesta en escena” rengifiana por muy importante y motivadora que esta sea, no basta con invocar a Waikaipurú, Apakuana, Chirino, a Juana Ramírez y muchas y muchos más, no, eso no es la interculturalidad, sabemos que eso no es.

Sabemos también que la interculturalidad de ninguna manera puede ser una cartilla y menos con una estética pro occidentalizante. Tampoco la interculturalidad puede ser jamás una celebración de modelos narrativos o más exactamente, retóricas eurocéntricas, ni traducciones que vacían el sentido de quienes realizamos prácticas culturales específicas. La interculturalidad debe asumirse como un desafío profundamente ético y cuando decimos ético decimos digno: una invitación a la dignidad, la interculturalidad es una invitación a la nostridad, una invitación al desafío de ser comunidad.

  1. Seguir avanzando sin evasiones

Este tiempo constituyente, este nuevo inicio de año escolar, este tiempo de elecciones regionales, es propicio, inevitablemente propicio, para avanzar interculturalmente en lo que siempre nos decimos en diversos espacios de nuestra geografía nacional pero que nos cuesta todavía asumir con mayor energía, y que en términos de Grüner (2005, p. 242) significa

recuperar, teórica y prácticamente, un imaginario de lo[3] político que se instale en el centro del conflicto fundamental, trágico, que supone la recreación de nuestra polis. Los cantos de sirena, cantos son. Es hora de volver a destaparse los oídos, y emprender el retorno a Ítaca.

Asumamos pues, de manera decisiva y sin más evasiones:

  • Una sinergia institucional que reúna a todas las organizaciones y movimientos afrodescendientes e instancias ministeriales que posibilite incidir de manera decisiva en la vivencia de los hermosos principios que se encuentran presentes en nuestras leyes, sobre todo en la Ley Orgánica contra la Discriminación Racial (2011), así como en la futura Ley Constitucional contra el Odio, la Intolerancia y por la Convivencia pacífica, la que estamos seguros nos posicionará como uno de los países más avanzados en materia jurídica, favoreciendo el establecimiento de una agenda común para la vivencia de aspectos tales como:

 

  • Decretar como política del gobierno revolucionario el Decenio Internacional para las y los Afrodescendientes 2015-2024 y promover y apoyar las acciones políticas, sociales y pedagógicas que nos conciernen a todas y todos los que vivimos en esta patria.
  • Apoyar desde todas las instancias posibles las iniciativas locales de producción de recursos para el aprendizaje (ej. bibliografías, juegos de mesa, instrumentos musicales), proyectos autosustentables, programas de radio, de televisión, documentales, cortos, películas… que inviten al reconocimiento de nuestra herencia africana en Venezuela, así como también a la realización de prácticas pedagógicas con perspectiva de género.
  • Apoyar de manera decisiva los proyectos pedagógicos interculturales del MPPE sobre todo el que tiene que ver con la Cartografía Intercultural de los Centros Educativos Venezolanos: quiénes y cuántos somos, de dónde venimos, qué tradiciones y prácticas culturales nos realizan, entre otros importantes elementos de encuentro, posibilidades para la convivencia, posibilidades para la esperanza, para la paz. Y el de la Descolonización de saberes y haceres en todos los niveles y modalidades de la educación.
  1. ¿Con qué contamos?

Además de las fuerzas sociales arriba mencionadas, nuestro Magisterio Venezolano no puede olvidar las iniciativas que diversas organizaciones del poder popular han venido protagonizando históricamente y que en su momento fueron muy importantes para la creación de instancias que hoy tenemos, como por ejemplo, la Dirección General de Educación Intercultural adscrita al Viceministerio de Comunidades Educativas y Unión con el Pueblo del Ministerio del Poder Popular para la Educación, la Comisión Presidencial para la Prevención y Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial y otras Distinciones en el Sistema Educativo Venezolano, el Instituto Nacional contra la Discriminación Racial, el Consejo Nacional para el Desarrollo de las Comunidades Afrodescendientes de Venezuela, adscrito al Despacho de la Presidencia y Seguimiento de la Gestión de Gobierno, el Viceministerio para África, y muchos otros espacios impensables antes de la llegada de la Revolución Bolivariana. Tenemos pues, importantes instancias pero aún nos falta darles más vida, nos falta hacerlas más de nosotros, más cotidianas, hacerlas tejido, tejernos con ellas, que vivan desde y hacia nuestras comunidades, sólo así podremos garantizar que la interculturalidad sea esa condición indispensable para que nuestra educación sea realmente emancipadora. El inicio de este nuevo año escolar es una gran oportunidad. No la dejemos pasar.

Caracas, 9 de septiembre de 2017, Día Mundial de la Agricultura – Caracas, 12 de septiembre de 2017, Día de las Naciones Unidas para la Cooperación Sur-Sur

 

Referencias citadas

  • Bourdieu, P. (2005). El misterio del ministerio. De las voluntades particulares a la «voluntad general» En Wacquant, L. (Coord.) (2005). El misterio del ministerio. Pierre Bourdieu y la política democrática. Barcelona, España: Editorial Gedisa. Primera edición. (pp.71-79). Disponible: http://www.educacion-holistica.org/notepad/documentos/Politica/Libros%20%28Varios%29/El%20Misterio%20Del%20Ministerio%20Pierre%20Bourdieu%20Y%20La%20Politica%20Democratica.pdf
  • Chávez Frías, H. (2012) Golpe de timón. I Consejo de Ministros del nuevo ciclo de la Revolución Bolivariana. Caracas, Venezuela: Ediciones Correo del Orinoco.
  • ———————-(2009) Las comunas y los cinco frentes para la construcción del socialismo. Aló Presidente Teórico, programa N° 1. Teatro Teresa Carreño, Caracas 11 de junio de 2009. En Chávez, H. (2009) Comunas, Propiedad y Socialismo. Caracas, Venezuela: Ministerio del Poder Popular para la Comunicación y la Información. (pp.7-104)
  • Grüner, E. (2005) Los restos del pasado y la memoria del futuro. La “ontología nacional” en la inexistencia de la globalización. En Grüner, E. (2005) La Cosa política o el acecho de lo Real: entre la filosofía y el psicoanálisis. Buenos Aires, Argentina: Paidós. (pp.175-242)
  • Jaua Milano, E. (2017) El pueblo sabe. Recuperado de: https://www.aporrea.org/actualidad/a251780.html
  • Martínez Hernández, B. (2016a) La interculturalidad como política de Estado, el Movimiento Afrodescendiente Venezolano y algunos desafíos pedagógicos de la Revolución Bolivariana (1999-2016). (en imprenta).
  • ———————————(2016b) 16 Tesis para una Revolución Educativa desde y hacia la Patria / Matria venezolana (en imprenta).
  • Ministerio del Poder Popular para la Educación (2012) Resolución 058 Consejos Educativos. Publicada en Gaceta Oficial 40.029 del 16 de octubre de 2012.
  • Ministerio del Poder Popular para Educación Universitaria, Ciencia y Tecnología (2017) Resolución 079 mediante la cual se crea, en el marco de la Micromisión Simón Rodríguez, el Programa Nacional de Formación Avanzada en Educación. Publicada en Gaceta Oficial 41.168 del 8 de junio de 2017.
  • ———————————————————-(S/f) Consulta Nacional por la Calidad Educativa. Resultados. Caracas, Venezuela. Recuperado de: http://www.cerpe.org.ve/tl_files/Cerpe/contenido/documentos/Calidad%20Educativa/PRESENTACIu00D3N%20DEFINITIVA%20DE%20LA%20CONSULTA%20POR%20LA%20CALIDAD%20EDUCATIVA.pdf

Leyes

 

 

 

 

 

[1]            Correo: antropologando@gmail.com Twitter: @bintercultura

[2] Con la Resolución N° 079 del Ministerio del Poder Popular para la Educación Universitaria, Ciencia y Tecnología (2017) quedó establecida la creación del Programa Nacional de Formación Avanzada en Educación constituido por un (1) doctorado, nueve (9) maestrías y dieciséis (16) especializaciones una de las cuales es Pedagogía Cultural e Interculturalidad.

[3]       Cursivas en el original.

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¿Tienen acompañamiento los docentes frente a las tecnologías de la información y la comunicación?

Miguel Ángel Gallegos Cárdenas

Desde el punto de vista de los investigadores en la materia, el uso de las nuevas tecnologías en el aula debe darse con un acompañamiento integral por parte de las autoridades educativas que, hasta el momento, parece no existir de manera concreta, organizada y eficaz.

En entrevista, Miguel Ángel Gallegos, coordinador general del Programa de Alfabetización Digital de la Red Educativa Mundial y estudiante del doctorado en Ciencias Sociales en la Universidad Autónoma Metropolitana unidad Xochimilco, señala que aunque se brinde infraestructura a las aulas y se dé conexión a Internet, si no hay un compromiso real de actualización por parte de profesores y las autoridades educativas, no se obtendrán resultados.

Ver entrevista completa en TVEDUCA Docentes

En diversas investigaciones que ha realizado en escuelas de educación básica, ha notado que el equipo multimedia aportado por el gobierno federal, como las computadoras y los proyectores, ha sido inútil, pues se le tiene abandonado, sin uso y sin mantenimiento, pues no hay recursos suficientes para ello ni interés de parte de los profesores.

“La política pública en materia de tecnología se ha quedado a medias, porque no existe un acompañamiento real de las autoridades.

El programa actual de tecnología Aprende 2.0, puesto en marcha en noviembre de 2016, no ha tenido resultados concretos. Aunque existen lineamientos y documentos del mismo, no se ha visto aterrizado en las aulas”, indica.

Fuente: http://www.redem.org/tienen-acompanamiento-los-docentes-frente-a-las-tecnologias-de-la-informacion-y-la-comunicacion/

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La elección de centro educativo o la semilla de la desigualdad

Diversificar la oferta educativa y aumentar el número de centros concertados no ha demostrado mejorar la calidad de la educación ni aumentar la motivación de los alumnos. En cambio, sí hay evidencias de que aumenta la desigualdad de oportunidades.

El artículo 27.3 de la Constitución Española garantiza a los padres el derecho a que sus hijos reciban la formación religiosa y moral de acuerdo con sus propias convicciones. En nuestro país, se ha interpretado que este derecho exige a las administraciones públicas ofrecer distintas opciones educativas, algo que pueden hacer de dos modos. El primero, disponiendo diferentes tipos de centro, y el segundo, ofreciendo alternativas formativas dentro de los propios centros. Ese es precisamente el propósito con el que se regula la asignatura optativa de Religión Católica, cuyos docentes y currículum son elegidos por la Iglesia, y que puede ser cursada por todos los alumnos.

Tanto la asignatura de Religión Católica como la financiación pública de colegios confesionales han sido cuestionadas por quienes consideran que la educación sostenida con fondos públicos debe ser laica y evitar el adoctrinamiento religioso. En particular, existe un permanente debate entre quienes defienden un aumento de la educación concertada y quienes apoyan una red pública ampliamente mayoritaria. La polémica se mantiene, en parte, porque muchos centros concertados no se caracterizan solo por su orientación religiosa o moral, sino también por establecer requisitos económicos para su acceso y por no disponer las actividades religiosas con carácter voluntario, prácticas que vulneran la ley al discriminar a las familias con rentas bajas o que no son católicas.

Desde hace unos años, el Estado central y, especialmente, algunas Comunidades Autónomas han apostado decididamente por aumentar la diferenciación educativa en los niveles obligatorios. El objetivo, como explicó la exconsejera de Educación de la Comunidad de Madrid Lucía Figar, es garantizar la libertad de elección de los padres y, con ello, mejorar la calidad del sistema. Aunque no hay evidencias de que lo primero logre lo segundo, conviene detenerse en el primer paso: ¿Existe libertad de elección? Mi tesis es que no, por las siguientes razones:

1. Hay centros concertados que no están al alcance de muchas familias debido a algunos costes económicos indirectos bastante generalizados, como cuotas cuasi-obligatorias o gastos extra como el uniforme o el transporte, que se hanincrementado durante los últimos años.

2. La información sobre colegios e institutos es insuficiente y desigual. Aunque existen mecanismos como las jornadas de puertas abiertas o las páginas Web, los datos ofrecidos suele ser escasos e incompletos. Es infrecuente, por ejemplo, que el proyecto educativo esté disponible. Otras herramientas, como los rankings en base a pruebas externas, se han demostrado poco fiables para estimar la calidad educativa de un colegio. En este aspecto, los padres con mayor nivel socioeconómico suelen disponer de mejor información sobre los centros elegibles.

3. El interés y conocimiento sobre la educación varían mucho entre las familias. Precisamente, los padres con más recursos suelen elegir colegio con un objetivo: que sus hijos se relacionen con un alumnado seleccionado socialmente, sobre la suposición de que estas relaciones serán positivas para su éxito escolar y social.

4. No todas las familias disponen de las mismas posibilidades para acompañar con garantías el proceso educativo de sus hijos. Hay quienes, por ejemplo, no eligen colegios bilingües porque no saben inglés y no podrán servir de apoyo a la hora de hacer los deberes, o porque no tienen el dinero suficiente para pagar una academia de refuerzo.

Por todo ello, quienes tienen menos recursos económicos y culturales tienden a mantenerse en el centro asignado administrativamente, mientras que quienes disponen de ellos sí suelen ejercer de manera efectiva esa elección. Como consecuencia, el alumnado con ingresos bajos, progenitores con menor nivel de estudios (ver gráfico 1) y de origen inmigrante se concentra principalmente en la educación pública. Debido a que los resultados individuales se ven afectados por las características socioeconómicas y culturales de los compañeros, esa concentración de alumnado “difícil” reduce las posibilidades de conseguir buenos resultados académicos en los centros públicos. La mayor expectativa de éxito escolar y de establecer relaciones sociales provechosas hacen aumentar el atractivo de la escuela concertada.

Gráfico 1. Máximo nivel de estudios de la madre, según tipo de centro al que acude el alumno. España 2012

PISA

Fuente: PISA 2012.

Diversificar la oferta educativa y aumentar el número de centros concertados no ha demostrado mejorar la calidad de la educación ni aumentar la motivación de los alumnos. En cambio, sí hay evidencias de que aumenta la desigualdad de oportunidades. ¿Por qué profundiza la administración en una separación del alumnado que tiene efectos perniciosos para muchos alumnos? Posiblemente, por dos razones: Primero, porque muchas familias no ven con malos ojos este filtro social, siempre y cuando les siga permitiendo evitar al alumnado con mayores dificultades. Y segundo, porque es muy barato para una administración que no solo potencia la extensión de la educación concertada, sino que además no pone los medios necesarios para que se desempeñe de acuerdo con la ley.

Más que de libertad de elección, por tanto, deberíamos hablar de opciones limitadas en un sistema que conduce a los alumnos al estrato educativo que se corresponde con su origen social. La cuestión de fondo es: ¿Están obligados los padres a tener unos determinados recursos económicos, información, conocimiento y capacidades para que sus hijos reciban una educación básica de igual calidad al resto? Dicho de otro modo: ¿El contenido del derecho a la educación debe depender de los recursos de las familias?

La preservación de las creencias de las familias no puede ser la excusa para segregar al alumnado según origen socioeconómico a través de una falsa libertad de elección de centro. Las políticas educativas deben corregirse para garantizar el respeto a las convicciones de todas las familias y para que tengan a su alcance una educación de la máxima calidad. Ello pasa, ineludiblemente, por repensar el modelo de distribución del alumnado entre centros y el papel que desempeña la Religión Católica en la educación española.

Fuente: http://www.eldiario.es/agendapublica/blog/eleccion-centro-educativo-semilla-desigualdad_6_429117125.html

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El magisterio colombiano enfrenta la más dura contrarreforma educativa

A 51 años de la marcha del hambre y ante el panorama actual la lucha magisterial se debe profundizar. Es ahora o nunca

Por: Carlos Alberto Munévar Ortiz
Foto: El Nuevo Siglo

El 24 de septiembre de 1966 el magisterio colombiano protagonizó uno de los episodios más gloriosos de la historia sindical colombiana, los profesores del magdalena grande cansados del maltrato laboral, el retraso en el pago salarial y la negativa de las autoridades departamentales de resolver su situación resolvieron ese 24 de septiembre iniciar una marcha de más de 1600 km hasta Bogotá. Este hecho histórico marca el inicio de la lucha de los maestros colombianos por la dignificación de la profesión docente como fue el pago oportuno del salario en los primeros 5 días de cada mes, 13 años después con el estatuto 2277 de 1979 reglamentó la profesión docente y luego la ley general 115 de 1994.

 Hoy 51 años después, muchos de los logros que los educadores habíamos alcanzado a través de la lucha y la movilización están en verdadero peligro. Las reformas que se adelantaron durante los gobiernos de Pastrana, Uribe y Santos tienen a la educación pública al borde del colapso. La desfinanciación, la tercerización laboral, el estatuto 1278, el modelo de salud, el modelo de colegios en concesión, el adefesio de jornada única y otras situaciones tienen al magisterio colombiano dividido, anestesiado y amnésico. Resulta evidente la postración de gran parte del magisterio ante la dura arremetida de las políticas neoliberales que acompañadas de toda una estrategia de desmovilización, divisionismo y persecución han permeado el movimiento sindical de los maestros. Podríamos añadir también como  la formación de una burocracia sindical rancia y descontextualizada ha facilitado el trabajo del gobierno nacional que enlodado hasta el cuello por la corrupción y la rapiña destina la mayor parte del PIB (Producto Interno Bruto) al pago de intereses de la deuda pública.
Varios han sido los golpes contundentes que hemos recibido como gremio, uno de ellos el desafortunado estatuto 1278 en donde se pierden varias de las prerrogativas del 2277,  además de que el mejoramiento salarial pasa a depender de la disponibilidad presupuestal y es legalizado mediante una evaluación que no responde a la necesidad de construir un modelo educativo contextualizado a la situación del país.  Haciendo la analogía con los míticos jinetes del apocalipsis toda esta andanada de contrarreformas se pasean devastando y no dejando piedra sobre piedra en el contexto educativo. El último de estos engendros nacidos de la pústula neoliberal es la “jornada única” implementada por la ahora investigada exministra de educación  Gina Parody. Una receta que según el programa “Colombia la más educada” del gobierno Santos  solucionará como fórmula mágica toda la problemática de “calidad”  educativa del país. Cabe anotar que el mismo término “calidad” está asociado a toda una nueva percepción de la escuela como “empresa de la educación” en donde los estudiantes son “clientes” y no seres humanos.  Esta estrategia es un fiasco por donde se le mire, algunos ante tal afirmación alegarán el nihilismo  y pesimismo de quienes osamos criticarla pero lo hacemos porque partimos de hechos y cifras reales.

Por eso a 51 años de la “Marcha del hambre” se hace necesario tomar nuevamente las banderas de la lucha magisterial con más convicción y beligerancia, muchas veces el maestro de base atareado y acorralado por la sobrecarga laboral, se olvida del análisis que debe hacer del contexto global, olvida que la situación de decaimiento, pobreza y desfinanciación de la inversión social obedece a una clara política Neoliberal orquestada desde los organismos financieros que a nivel global dictaminan la política económica y social que países como el nuestro con gobiernos apátridas y corruptos les permiten desarrollar anteponiendo los intereses de lucro de banqueros y  burgueses sobre las necesidades básicas de la sociedad.

Por eso la respuesta a esto debe ser la resistencia civil, la toma de conciencia política en los colegios, el empoderamiento de los gobiernos escolares en donde los maestros debemos defender el bien público, hacer valer nuestros derechos y profundizar la lucha ideológica, política y social en beneficio de nuestras comunidades y nuestra profesión, no en vano en palabras de Pablo Freire todo acto educativo es un acto político.

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La Nube, Cerebro de la consciencia transhumana

Por Miguel Antonio Guevara

El centro de la vida digital estará en la nube de internet[1].

Steve Jobs

Hay más preguntas que respuestas, pero la conclusión es que estamos en el umbral de un cambio radical en el hombre. La próxima generación será algo totalmente distinto de nosotros. La unión de las revoluciones cuántica, informática y biotecnológica con la nanotecnología va a suponer el siguiente paso del desarrollo de la humanidad, lo que se ha llamado transhumanismo. Y ese es el paso previo a que el ser humano se convierta en poshumano[2].

Daniel Estulin

Uno

En el mes de junio del año 2011, el famoso empresario del software, Steve jobs, haría el anuncio del nacimiento del software Icloud, mejor conocido como: la nube. Tal como lo dice el epígrafe que corona este texto, Jobs se refería a este dispositivo como el centro de la vida en línea.

A partir del nacimiento de la nube del “gigante” global de las tecnologías digitales, han sido numerosas las aplicaciones que han surgido desde los laboratorios de diseño informático del mundo. Son tan numerosas como múltiples las formas de funcionamiento, tantas como las casas y marcas existentes, además de los precios y características de estos, todos con el mismo fin: grandes bases de datos para que, en teoría, los usuarios no dependan solo de las memorias que tienen en casa, con la excusa de que puedan tener acceso a sus datos desde cualquier lugar a cualquier hora solo con acceder a cualquier dispositivo que pueda conectarse a la nube.

Es increíble la capacidad de los think thanks de las grandes casas de software, de darle un sentido ontológico a sus mercancías digitales. Como lo hemos hablado desde el principio de este trabajo, si existe una sociedad paralela a la nuestra, desarrollada en una representación virtual, no podría ser jamás un asunto inofensivo o incluso solo de carácter efectista o marketinero, declarar la existencia del “centro de la vida en Internet”, en un mundo dominado por transacciones electrónicas, banca digital y demás recipientes de información.

Más allá de eso, o de cualquiera de las tentativas especulativas que podamos realizar, es un hecho que las grandes corporaciones de software y aquellos que puedan tener el poder suficiente, pueden tener acceso a los datos que se encuentran en la red. La llave de entrada y salida al centro de nuestra vida digital.

Dos

En julio de 2015, el investigador ruso Daniel Estulin estuvo en Venezuela. Se ha dedicado a escribir y denunciar sobre temas incómodos que a menudo están sobre la frontera entre lo convencional y la conspiranoia. Lo cierto es que muchas de sus investigaciones están llenas de datos y argumentos más cercanos a la realidad y a los acontecimientos internacionales que el discurso de ciencia ficción con el que algunos desmeritan su trabajo.

En dicha visita a Venezuela, frente a la asamblea nacional, declararía: “estamos al borde de la guerra termonuclear”[3]; ¿estas palabras, frente a las prácticas militares de Corea del Norte o las amenazas estadunidenses de darle respuesta a los asiáticos tendrán algo que ver una con la otra?, sin duda.

Estulin no solo escribe sobre política, también ha denunciado a las élites globales, como el caso del Club Cilderberg, suerte de gobierno supranacional en mano de la élite mundial, el llamado 1%, que toma las decisiones por encima del resto de la población.

En su libro El club de los inmortales, nos comenta:

…cuando estés muriendo, tu inteligencia se va a descargar en un megaordenador y vivirás para siempre unido a los otros 7.000 millones de humanos en lo que llaman mente-colmena. Y no solo eso: a través de un avatar podrás vivir para siempre tomando la forma que desees. Y todo esto pasará dentro de 30 años[4].

Si no fuese porque se trata de una investigación documentada, pensaríamos que se trata del argumento de una película de ciencia ficción, sin embargo, cabe preguntarnos: ¿no es acaso la nube, aquel llamado “centro de la vida de internet”, un dispositivo parecido a la “mente-colmena” de la que nos habla Estulin?

Tres

Todas las culturas conforme pasa el tiempo, han desarrollado formas para alargar la vida. Desde mejorar hábitos y formas para alimentarnos hasta el diseño de ejercicios para tener a todo nuestro cuerpo, como también cremas, aplicaciones y demás “herramientas” para tratar arrugas; disminuir la edad es la premisa de cientos de productos de belleza. La idea de vivir mucho tiempo o la premisa de inmortalidad ha estado presente en los seres humanos, tanto desde sus manifestaciones culturales y tecnológicas como en sus mitos y construcciones teológicas.

No tienen mucha diferencia aquellas historias de monarcas dándose baños de leche para mantener una piel joven, como de las propuestas transhumanistas para cambiarnos órganos que ya han superado la vida útil. Incluso el origen de estos deseos de supervivencia, aunque sean profundamente humanos, toman forma en un sector de la población que supera toda ficción: las élites.

Cuatro

Nick Bostrom es profesor en la Universidad de Oxford, dirige el Instituto Futuro de la Humanidad, ¿a qué se dedican en este instituto?, en palabras de Bostrom en una entrevista: “allí nos reunimos a pensar cosas que a mucha gente le parecen ciencia ficción, alocadas o lejanas”[5]; los amigos del científico no son gente de a pie, podemos contar entre ellos a magnates de la tecnología como Bill gates o multimillonarios como Elon Musk (fundador de Paypal) o científicos mainstream como Stephen Hawking.

Entre otras cosas, Bostrom, en la misma entrevista, a la pregunta ¿cuál es el futuro de la humanidad?, declararía:

…mi visión es que estamos avanzando hacia una transformación muy profunda, en la historia de la tierra, de lo que conocemos como la vida inteligente. No sabemos exactamente cuándo va a ocurrir esa transición, pero creemos que puede ser en algún momento de este siglo. Las personas vamos a pasar de la condición humana a algo radicalmente diferente – tal vez una condición post-humana -. La llegada de la superinteligencia de las máquinas, acelerará ese futuro. La inteligencia artificial será más inteligente que nosotros en todos los ámbitos, incluyendo la investigación científica y tecnológica, donde eso empieza a suceder en escalas de tiempo digital. Luego, a continuación, se podría contar con todas las tecnologías jamás imaginables. Allí podríamos alcanzar la madurez tecnológica.

Cinco

Si quien posee dinero para comprar los medicamentos y pagar los costosos tratamientos para enfermedades crónicas son los únicos que en efecto pueden sobrevivir, no es descabellado pensar que las élites globales dedican parte de sus esfuerzos e inversión de capital a la “cura” de la mortalidad.

Ahora bien, cabría preguntarse, ¿a qué se refiere Nick Bostrom cuándo habla del tiempo digital, a que podríamos alcanzar la madurez digital?, si en estos momentos no gozamos de ningún tipo de seguridad en la red como usuarios normales, ¿qué sería de nosotros al pertenecer a esa gran red hiperconectada, a esa conciencia digital en construcción que residirá en la nube?, bien hemos aprendido de expertos y escándalos de años recientes, específicamente de casos como los de Edward Snowden y Julian Assange, es decir, que cualquier departamento de inteligencia del mundo, sobre todo los que trabajan desde los Estados Unidos, (caso particular NSA), podrían y pueden acceder a nuestra vida digital, que cada día está más cercana a normalizarse como la vida real, en ese proceso de mercantilización de la realidad que hemos mencionado anteriormente.

Seis

En el escenario menos especulativo, digamos, desentendiéndonos de los avatares grandilocuentes de un devenir transhumano, la nube es perfectamente una metáfora de una especie de inconsciente colectivo digital.

Toda nuestra información, la totalidad de nuestros datos, acontecimientos registrados y por registrar, además de las millones de experiencias sociales, son hoy y serán resumidas en el argot digital como Big data, ingentes cantidades de información puestas al servicio de las grandes corporaciones, que usan dicha información no solo para sus grandes campañas de marketing hiper caracterizado demográficamente, sino también, para ofrecerle a los gobiernos de las élites reforzar la sociedad de control global.

El sentido ontológico de la nube es y será programable, a disposición de gobiernos autoritarios y corporaciones, su móvil teleológico es constituir una consciencia de las multitudes culturales conectadas, es, como lo declaró “visionariamente” el magnate de la manzanita mordida: constituir el centro de la vida digital.

[1] El país, “Steve Jobs: El centro de la vida digital estará en la nube de internet”, [página web], . [Fecha de consulta: 15 de septiembre de 2017].

[2] El periódico, “Daniel Estulin: Las élites quieren vivir para siempre”, [página web], . [Fecha de consulta: 15 de septiembre de 2017].

[3] Correo del Orinoco, “Este jueves participó en foro de la Asamblea Nacional Daniel Estulin: Venezuela no está sola”, [página web], . [Fecha de consulta: 15 de septiembre de 2017].

[4] El periódico, “Daniel Estulin: Las élites quieren vivir para siempre”, [página web], . [Fecha de consulta: 15 de septiembre de 2017].

[5] Infobae, “Nick Bostrom: habla el gurú de Bill Gates, Elon Musk y Stephen Hawking”, [página web], . [Fecha de consulta: 15 de septiembre de 2016].

 Fuente: https://cuadernohipertextual.wordpress.com/2017/09/27/la-nube-cerebro-de-la-consciencia-transhumana/
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Sin buenas escuelas primarias no tendríamos niños talentosos ni colmenitas

Por: Nestor del Prado

Pretendo resaltar una gran obra artística y humana, en la que se mezcla un talentoso niño, una escuela primaria y un excelente programa de la televisión.

Tengamos presente que sin buenas escuelas primarias no tendríamos niños talentosos ni colmena ni colmenitas.

El niño se llama Yerislandy; la escuela primaria es la José Martí del Reparto Buenavista de Marianao; y el excelente programa televisivo es la Colmena TV, en el que ese niño quedó entre los diez semifinalistas, y estudia en la mencionada escuela.

Aquella mañana inolvidable

El 18 de diciembre del 2015, como parte de la actividad de la Editorial Academia de GECYT dirigida a cultivar el amor y el hábito de lectura en los niños, estuvimos en la escuela que honra y se honra al llevar como nombre José Martí.

La maestra y directora de dicha escuela, Carmen Rodríguez, organizó excelentemente la actividad, reunió a la mayoría de los profesores y a los alumnos en la biblioteca de la escuela. Coordinó previamente con los padres para que los niños llevaran el dinero y pudieran adquirir los libros.

El libro principal a presentar fue Alas de Primavera del MSc. Lázaro Estenoz, ilustrado por Antonio Guerrero.

libro-alas-de-primaveraNi Lázaro ni Tony pudieron asistir y me encargaron que los representara.

Conversando con Tony y con Lázaro acordamos que les dijera a los alumnos que:

Fueran buenas personas y buenos revolucionarios

Honraran el nombre que lleva su escuela

Siempre dijeran la verdad

Respetaran a sus maestros, a sus padres y abuelos

Ayudaran a los ancianos cada vez que pudiesen

Aprendieran cada día algo nuevo

Algunos alumnos llevaron sus artefactos electrónicos, tomaron fotos, filmaron parte de la actividad; copiaron la aplicación informática para ver algunas aves en movimiento y escuchar sus sonidos característicos, gracias a la realidad aumentada. Podemos ver a la directora controlando la disciplina. Carmen es directora desde hace más de 15 años y maestra desde hace más de 30.

Antonio Guerrero, Néstor del Prado y Lázaro Estenoz. Foto: Néstor del Prado

Antonio Guerrero, Néstor del Prado y Lázaro Estenoz. Foto: Néstor del Prado

La magia de una guía pedagógica

Cuando por alguna razón los estudiantes formaban alboroto, por algo que les motivaba a hablar o a reír sin parar, la guía Yanet Argüelles realizaba una ceremonia en tres pasos que como por obra de magia devolvía un absoluto silencio. Primero, señalaba con su dedo índice el número uno y todos ponían a girar sus manos a gran velocidad, describiendo un círculo imaginario. Segundo, marcaba el número dos, y se producía un fuerte aplauso. Tercero, marcaba con sus dedos el número tres y se producía un silencio total.

Indagando sobre la autoría de esa técnica pedagógica supimos que era de Carmen en la etapa en que se desempeñaba solo como maestra.

Una iniciativa sorpresiva, la de los granos de café

granos-de-cafeEsperando la llegada de los libros adicionales, les hablé sobre la creatividad y apliqué una prueba para comprobar la capacidad visual creativa, consistente en descubrir un rostro en una foto con granos de café.

Primero lo intentó Paula, alumna de sexto grado, después Gabriel, alumno de quinto grado. Al no lograrlo les tocó el turno a las maestras. Primero se presentó voluntariamente Ileana, que pensó haberlo descubierto; como muestra de que es una maestra de pura cepa aceptó intentarlo la directora, pero tampoco logró descubrir el rostro. Cuando ya pensaba declarar desierto el premio, los alumnos comenzaron a corear el nombre de la maestra Yolaida. La joven maestra en menos de 7 segundos descubrió el rostro del hombre. Se ganó la ovación de todos y un Tabloide sobre la Creatividad.

Yerislandy: Un niño de cuarto grado que nos asombró

Escuela primaria José Martí del Reparto Buenavista de Marianao. Foto: Néstor del Prado

Escuela primaria José Martí del Reparto Buenavista de Marianao.
Foto: Néstor del Prado

Ya en los minutos finales, un niño llamado Yerislandy Silvera, se me acercó y con mucha seriedad me preguntó si podía cambiarle el libro Alas de primavera por otro que él tenía, ya que en ese momento no disponía del dinero para comprarlo. Su libro se titulaba “100 preguntas para distinguir el bien del mal”. Me tomé muy en serio su propuesta de negociación, y le dije que para decidir necesitaba evaluar su libro. Trajo el libro, lo hojeamos y lo ojeamos. Era un excelente libro de una editorial argentina. Se lo había regalado su abuela.

Le dije que para cerrar la negociación debía razonar una de las 100 preguntas.

 

 

 

Al escoger al azar una de las preguntas, salió la siguiente: ¿Qué harías si te encuentras en la calle un billete de 100 pesos? De inmediato se produjo el intercambio. Yerislandy me dijo que su abuela le había enseñado que en un caso como ese debía hacer todo lo posible por devolverlo a su legítimo dueño.

Añadió: Si lo encuentro en mi cuadra, voy indagando por las casas para ver si encuentro al dueño. Le dije pero te pueden mentir, a lo que respondió, pero yo no le diré que era de 100 pesos, para que no me engañen tan fácilmente; así fui poniéndole nuevos retos y él respondiendo con una consistencia y creatividad asombrosas y evidenciando valores humanos que nos emocionaron mucho. Por fin le dije que había sacado 100 puntos en la prueba. Le pregunté si consideraba correcto perder el libro que le regaló la abuela y encogió sus hombros. Como podrán suponer Yerislandy no perdió su libro de las 100 preguntas, que le regaló su abuela, pero sí se ganó un ejemplar del libro Alas de Primavera, que le dediqué con mucho cariño.

Pues bien supe por Idania, colaboradora mía en la Editorial Academia, que aquel niño de la escuela José Martí y el ya famoso de la Colmena TV eran la misma persona.

Me pregunto: ¿Cuántas cosas interesantes e instructivas se podrían escribir sobre los 9 niños restantes? Ojalá otros me sigan la rima, en que junto al talento del niño o niña, se reconozca la obra de los trabajadores de la educación y los métodos novedosos para que la escuela sea una institución querida y eficaz.

Aprovecho para felicitar a Yerislandy, y para enviarles un saludo a los alumnos, maestros y demás trabajadores de la Escuela José Martí, encabezado por su destacada directora Carmen Rodríguez. También mi felicitación al jurado, a los integrantes de la Colmenita, a los conductores, los productores y a todos quienes han hecho posible los programas de la Colmena TV, y en especial a Tin Cremata.

Para los semifinalistas, para las cuatro medallistas  y para todos los niños que han ganado popularidad gracias a la Colmena TV, le digo que no olviden nunca que “Toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz” y que “Solo es enaltecedora la popularidad que se pone en función de la felicidad de los otros”.

Considero un gran acierto haber mantenido a Martí como una especie de protagonista vivo en cada programa.

Ah, muy justa la decisión de formar dos categorías por edades en la próxima temporada, que desde ya le auguramos mayores éxitos.

Fuente: http://www.cubadebate.cu/opinion/2017/09/26/sin-buenas-escuelas-primarias-no-tendriamos-ninos-talentosos-ni-colmenitas/#.Wc2MC4_Wy00

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Un macroestudio sobre 5.000 niños genio desvela las claves que los distinguen

Por: Hector G. Barnés

En 1968, el profesor Julian Stanley, un matemático fascinado por los misterios del talento intelectual, conoció a Joseph Bates, un prometedor niño de 12 años. La vida de ambos nunca volvería a ser igual, y de su encuentro nació el que quizá sea el proyecto más ambicioso jamás diseñado para entender el funcionamiento de la mente de los niños mucho más inteligentes que la media. Bates, desde luego, era uno de ellos: a su edad ya había aprobado un curso de informática en la Universidad John Hopkins y en sus ratos libres le explicaba a otros estudiantes universitarios el lenguaje de programación FORTRAN.

Bates se convirtió en el estudiante cero del SMPY (Study of Mathematically Precocious Youth, “Estudio de los Jóvenes Matemáticamente Precoces”), que comenzó como una modesta investigación sobre los rasgos de la genialidad infantil y a día de hoy, 45 años después, recoge los datos de la carrera de 5.000 individuos que han dado lugar a 400 investigaciones y libros como ‘Lives of Promise’ de Karen Arnold. Su objetivo no era únicamente identificar rasgos diferenciales, sino también entender de qué factores depende su éxito posterior, por lo que ha terminado convirtiéndose en una guía para el desarrollo de programas de fomento del talento.

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Muchos de ellos obtienen en el SAT calificaciones que les permitirían entrar al instante en una de las universidades de élite norteamericanas

Uno de ellos es el Centro para Jóvenes Talentosos de la Universidad John Hopkins, abierto por el propio Stanley a principios de los años 80. Por él pasaron estudiantes como Mark Zuckerberg, fundador de Facebook, Lady Gaga o el cofundador de Google, Sergey Brin. Todos ellos tenían algún en común, como recordaba un reportaje publicado en ‘Nature’: formaban parte del 1% con mejores notas en los exámenes de acceso a la universidad, que es el primero de los hallazgos con los que se topó el proyecto.

La Selectividad (americana), una buena guía

Durante décadas, los psicólogos cognitivos se preguntaron cuál podía ser el mejor método para identificar a los jóvenes más privilegiados. Lewis Terman, por ejemplo, comprobó decepcionado cómo aquellos con un mayor coeficiente intelectual no solían llegar siempre lejos, mientras que algunos de los que habían sido descartados por ese criterio habían obtenido el Nobel, como Willian Shockley o Luis Álvarez. Así que Stanley le pidió a Bates que hiciese una serie de exámenes, entre los que se encontraba el SAT, un equivalente a la Selectividad española que se utiliza para determinar el acceso a la universidad.

Lady Gaga pasó por el Centro para Jóvenes Talentosos de la Johns Hopkins. (Reuters/Mark Blinch)
Lady Gaga pasó por el Centro para Jóvenes Talentosos de la Johns Hopkins. (Reuters/Mark Blinch)

Ese examen ha terminado convirtiéndose en una brújula para conocer el talento innato de los estudiantes: a pesar de estar destinado a alumnos de alrededor de 18 años, muchos de los que lo realizaban eran capaces de obtener a los 12 notas que los permitirían ingresar en un centro de élite y a encontrar solución a problemas para los que en teoría no les habían preparado en sus clases.

Se nace, pero luego se hace

¿Hasta qué punto determinan las capacidades innatas el rendimiento posterior? El SMPY ha ofrecido una respuesta un tanto incómoda: disponer de una gran capacidad cognitiva en la infancia es mucho más importante a la hora de alcanzar el éxito que otros factores como el entrenamiento, o –buena noticia– pertenecer a uno u otro estrato socioeconómico. Sin embargo, el proyecto también pone de manifiesto que esta predisposición es inútil si dicho talento no se refuerza más tarde a través de una intervención adecuada. Esta idea sugiere una cierta predestinación entre aquellos llamados a liderar la sociedad. Como señalaba el psicólogo del programa de talento de la Universidad de Duke Jonathan Wai a ‘Nature’, “los niños cuyas notas forman parte del 1% tienden a convertirse en científicos y académicos eminentes, CEOen empresas de Fortune 500 y jueces, senadores y multimillonarios”.

Muchos de los que obtenían buenas notas en habilidad espacial terminaban convirtiéndose en arquitectos, cirujanos o ingenieros de primera fila

La habilidad espacial, determinante

En 1976, Stanley dio arranque a la segunda fase de su estudio incorporando en los test la habilidad espacial, entendida como la capacidad de entender, memorizar y recordar las relaciones de posición y tamaño entre objetos. El psicólogo sospechaba que era un factor clave y, casi cuatro décadas después, un metaestudio publicado en ‘Psychological Science’ a partir de los datos del SMPY confirmó que, efectivamente, “la habilidad espacial tiene un rol único en el desarrollo de la creatividad”. Muchos de aquellos que obtenían buenas notas a este respecto terminaban convirtiéndose en arquitectos, cirujanos o ingenieros de primera fila.

Saltarse un curso es positivo

Otra polémica conclusión del SMPY es que adelantar a los estudiantes algún curso que otro redunda en su beneficio. Al fin y al cabo, sugiere esta lógica, si son capaces de sacar las notas más altas en la Selectividad, ¿para qué necesitan cursar asignaturas que ya conocen? A menudo se argumenta que los estudiantes adelantados a su curso suelen tener problemas de adaptación, pero según las conclusiones del proyecto estadounidense, los beneficios no son solo académicos, sino también emocionales.

“Los niños no necesitan algo nuevo o innovador, sino simplemente acceder antes a lo que ya está disponible para los mayores”, explica el psicólogo David Lubinski, actual responsable del programa. De ahí que se anime a los padres a que sus hijos se enfrenten a materiales escolares o lecturas por encima de lo correspondiente a su edad. El propio Bates lo experimentó en sus propias carnes, cuando tras sufrir en el instituto, descubrió que se sentía como un pez en el agua en la universidad al conocer a otras personas como él.

El examen comenzó analizando únicamente la competencia matemática. (iStock)
El examen comenzó analizando únicamente la competencia matemática. (iStock)

¿Cómo criar a un niño con talento?

Como hemos explicado anteriormente, no basta con tener las condiciones necesarias si estas no se desarrollan correctamente. Estos son algunos de los consejos de los psicólogos del desarrollo para que los padres ayuden a los hijos sin que su condición excepcional suponga una carga:

  • Exponerlos a diferentes experiencias. Los padres deben apoyar a sus hijos cuando muestran interés por algo, ayudarles a encontrar su vocación o hacerles entender que la adopción de riesgos y el fracaso los ayudan a mejorar.
  • Esfuerzo, no habilidad. A pesar de haber nacido con unas condiciones especiales, los niños deben entender que de su capacidad para explotarlo depende su éxito futuro, por lo que no pueden dormirse en los laureles. La clave está en crecer continuamente.
  • Trabaja con los profesores. Los expertos pueden jugar un papel importantísmo a la hora de que los niños exploten su potencial y que los padres entiendan sus necesidades, que muchas veces pasan por disfrutar de una mayor libertad. Examinar las habilidades del niño puede ser clave cuando es momento de asignarles tareas más avanzadas o, en otros casos, de detectar otros problemas asociados como la dislexia o los desórdenes de hiperactividad.

Cuidado con las etiquetas

El SMPY ha sido a menudo criticado por su obsesión por determinar las posibilidades de éxito de los alumnos desde una edad muy temprana, lo que puede tener efectos muy negativos para todos ellos. Para aquellos que obtienen mejores calificaciones en las pruebas, porque sienten una presión añadida a la hora de triunfar que puede truncar sus expectativas; de ahí que sea tan importante el apoyo emocional de la familia. Para los que no forman parte de este club selecto, puede ser una manera de rebajar sus expectativas a una corta edad. Como recuerdan estos detractores, hay otros factores como la motivación o la personalidad que son determinantes en el desarrollo de los adolescentes.

Fuente: https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2017-09-19/smpy-estudio-ninos-genio_1444115/

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