Madrid / 26 de julio de 2017 / Fuente: http://www.lavanguardia.com
El Ministerio de Educación, Cultura y Deporte destinará 34,9 millones de euros en 2017, un 16 % más que el año anterior, a 252 proyectos en todos los sectores educativos, en el marco del programa Erasmus+.
En un comunicado, el Ministerio ha indicado la partida dedicada a estos proyectos se ha incrementado en siete millones de euros con respecto al año anterior.
La iniciativa se enmarca dentro de la convocatoria de 2017 de «Asociaciones Estratégicas del programa Erasmus+» de la Unión Europea y persigue financiar aquellos proyectos de universidades, ONG o fundaciones que promuevan «actividades de cooperación para la innovación y el intercambio de buenas prácticas».
Del importe total, 17 millones de euros (un 32 % más) se destinan al sector de la Educación Escolar para un total de 152 proyectos y se utilizarán para mejorar la calidad de la educación dentro de este segmento y la adopción de medidas encaminadas a la inclusión, entre otros.
Por su parte, el sector de la Formación Profesional se beneficiará de más de 7 millones de euros que irán destinados a financiar 43 proyectos. De estos, 29 son de cooperación para el desarrollo de innovación y otros 14 para el intercambio de buenas prácticas.
En el ámbito de la educación superior, el importe total asciende a 3,9 millones de euros, mientras que la de educación de personas adultas ha incrementado un 46 % su cuantía con respecto al año anterior, hasta los 6,4 millones de euros para integrar a este colectivo en actividades de formación y mejorar sus habilidades de alfabetización, competencia matemática y digital.
Teniendo en cuenta que el futuro de cualquier sociedad descansa en las nuevas generaciones, en ese contingente de individuos en etapa de crecimiento, es importante considerar el rol que ellos tienen y la manera cómo la educación influye en su futuro.
Los jóvenes se encuentran en proceso de desarrollo, buscando avanzar y crecer. Por esa razón deben contar con las oportunidades de formación necesarias, de manera que puedan participar en el avance de la sociedad y manejar el destino del mundo. Sabemos que la educación tiene un papel fundamental para que estén en capacidad de desarrollar valores y herramientas que les permitan cumplir sus objetivos y crecer como individuos. Asimismo, permitirá convertir su preparación en las cualidades necesarias para aportar su participación activa al entorno.
Sin duda, la formación es el camino que abrirá las puertas a los jóvenes para responder a las exigencias de la sociedad y cultivar la independencia requerida para ser productivos, autónomos y partícipes de los avances necesarios, para beneficio propio y del colectivo.
Si se trata de un joven universitario, esta es una fase de la vida en la que se siente comprometido con su futuro, en la que domina sus actos y tiene control para lograr sus objetivos. En esta etapa ha entendido, además, la importancia de formarse académicamente con miras a obtener un título y así buscar la oportunidad de incorporarse en el mercado laboral.
Algunos de ellos aspiran a combinar sus estudios con algún tipo de experiencia de trabajo que les permita aprender o realizar aportes económicos a su núcleo familiar. Sin duda, la consolidación de la formación académica obtenida en la universidad se logra una vez que pueden poner en práctica todos los conocimientos adquiridos durante sus estudios, lo cual les exige además afrontar la realidad profesional con excelente base.
Se recomienda que estos jóvenes universitarios se establezcan un perfil claro y específico, pues esto permitiría guiar al éxito los esfuerzos realizados en cuanto a la inserción laboral. Igualmente, es necesario consolidar estrategias de desarrollo individual que faciliten esta tarea.
Se puede decir entonces que los jóvenes se sienten identificados con la necesidad de alcanzar un mejor futuro tanto propio como colectivo y por ser los responsables de esas imperiosas transformaciones, han entendido la relevancia de contar con una formación que les permita estar preparado para esos cambios.
España / www.elconfidencial.com / 26 de Julio de 2017
‘Recurso’ es aquello a lo que puedo acudir para resolver un problema o realizar un proyecto. Esta definición nos permite hablar de muchos tipos de capital, no solo del económico
Desde que escribí ‘La creación económica’, estoy tratando de reivindicar con nulo éxito la palabra ‘capital’, cuyo significado ha sido absorbido, injustamente, por la economía. Algo parecido ha sucedido con la palabra ‘emprender’. No todo emprendedor es empresario. El significado comercial de ‘empresa‘ es muy tardío. En su origen, la palabra significaba iniciar una aventura, una acción que implicaba riesgo. Por eso, dice Sebastián de Covarrubias en el primer diccionario de la lengua castellana (1611), “los caballeros andantes acostumbraban pintar en sus escudos y recamar en sus sobrevestes estos designios y sus particulares intentos se llamaron empresa, y también los capitanes en sus estandartes quando van a alguna conquista”. De ahí, concluye Covarrubias: «Empresa es cierto símbolo o figura enigmática hecha con particular fin, enderezada a conseguir lo que se va a pretender y conquistar o mostrar su valor y ánimo”. La economía ha secuestrado esta bella palabra. Con ‘capital’ ha sucedido lo mismo. Significaba lo que es ‘cabeza’ (‘caput’) de muchas cosas, el origen de una numerosa progenie. De ahí los ‘pecados capitales’, que eran la fuente de muchos otros.
Lo característico del ‘capital’ es que mediante la acumulación de recursos amplía las posibilidades de acción
La definición de ‘capital’ que propongo dice así: “Es el conjunto de recursos acumulados que amplían las posibilidades de acción o de producción de una persona o de una colectividad”. ‘Recurso’ es aquello a lo que puedo acudir para resolver un problema o realizar un proyecto, y que por eso considero un bien. Esta definición nos permite hablar de muchos tipos de capital, no solo del económico. Incluso la economía ha tenido que ampliar su significado al hablar de ‘capital humano’, que es el conjunto de conocimientos y habilidades que tiene un trabajador. También ha admitido la noción de ‘capital intelectual de una empresa’, que invadió la literatura sobre ‘management’ en los noventa, y que ahora, como todas las modas, aunque sean buenas, ha periclitado. En Francia, que siempre ha tenido buen ojo para detectar tendencias, Pierre Bourdieu, un gurú de la sociología, habló de ‘capital simbólico’. El premio Nobel de Economía Douglas North estudió el ‘capital institucional’, la calidad de las instituciones de un país como gran fuente de progreso. Voy más allá, y creo que se debería hablar incluso de ‘capital espiritual’, que no es un oxímoron ingenioso, sino el conjunto de recursos espirituales que tiene una persona para afrontar la situación en que se encuentra.
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Lo característico del ‘capital’ es que mediante la acumulación de recursos amplía las posibilidades de acción. Le da poder, le ‘empodera’. Si no es así, es una mera acumulación inerte. Un médico necesita atesorar conocimientos, experiencias, práctica, para poder curar. Las instituciones de una sociedad —por ejemplo, la administración de justicia, el sistema educativo, la sanidad pública— son también un conjunto de recursos. La valentía, la imaginación, la resistencia son recursos psicológicos deseables. El triunfo de la ‘psicología positiva’, impulsada desde la American Psychological Association, se basaba en su interés por estudiar y aumentar los recursos humanos, sus fortalezas.
Volviendo a ‘capital’, tal vez pensarán ustedes que es absurdo empeñarse en ir contra el uso generalizado de una palabra, y que es mejor buscar otra. Sin duda, pero es que no la encuentro. Me sucede lo mismo con otras palabras pervertidas en su significado: ‘disciplina’ o ‘autoridad’, por ejemplo. Se han ligado a modelos policiales o dictatoriales, cuando significaban lo contrario. ‘Disciplina’ viene de ‘discere’, aprender. Y ‘autoridad’ es el poder que no se impone por la fuerza, sino por el respeto. Antes de pretender inventar una palabra nueva, prefiero, pues, explicarles por qué me parece necesario reivindicar la palabra ‘capital’ y aplicarla a la educación.
Culturas triunfantes y culturas fracasadas
Toda persona nace en una sociedad, que tiene un nivel de ‘capital económico’ (recursos económicos) y de ‘capital cultural o social’ (recursos simbólicos), que proporcionan unas posibilidades económicas y unas posibilidades intelectuales a sus miembros. El primero es medido por los índices clásicos, como el PIB. El segundo, por índices más complejos, como el ‘índice de desarrollo humano‘ de Naciones Unidas, que mide las expectativas de vida, la educación y el nivel de vida digno, o el ‘índice de progreso social’, que mide la satisfacción de las necesidades básicas, el nivel de bienestar fundamental y las oportunidades de progresar. El concepto de ‘posibilidad’ es esencial para comprender la noción amplia de ‘capital’.
Que un niño nazca en una sociedad rica económica y culturalmente no significa que vaya a ser capaz de disfrutar de esas ventajas
En castellano viejo, de las personas ricas se decía que “tienen muchos posibles”. Pues bien, el capital aumenta los posibles. Un físico como Einsteinno pudo nacer en Alemania en el siglo X, ni en Zambia en el siglo XX. En ningún caso el nivel cultural lo permitía. Cada sociedad, en cada momento histórico, ofrece un repertorio de posibilidades. Las que tenían los ‘intocables’ en la India eran mínimas. Las que tienen en las sociedades avanzadas las personas analfabetas, también pueden serlo. Los índices de exclusión señalan a los que disponen de pocas posibilidades.
Sin embargo, el que un niño nazca en una sociedad rica económica y culturalmente no significa que vaya a ser capaz de disfrutar de esas ventajas. El acceso a las posibilidades existentes constituye el problema básico de la justicia. Habrán oído con frecuencia decir, hablando de economía, que primero hay que ‘crear riqueza’ y después ‘repartirla’, porque de nada vale ‘repartir la pobreza’. Es cierto. En el campo ‘cultural’ sucede lo mismo: hay que crear un nivel cultural alto y luego ‘repartirlo’ mediante la educación. Al hacerlo, entra en funcionamiento lo que denomino bucle prodigioso, un mecanismo expansivo y ascendente. El ‘nivel cultural alto’ está relacionado con los índices de progreso social mencionados. Contra un bobo y demagógico igualitarismo que afirma el idéntico valor de todas las culturas, creo que las hay mejores y peores. Hay culturas triunfantes y culturas fracasadas.
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Para entendernos, creo que la cultura nazi o la cultura soviética eran peores que la cultura democrática. No se trata del nivel artístico, científico o tecnológico —o al menos de eso solo—, sino de la calidad de las instituciones, del modo de resolver los conflictos, de la confianza existente entre los ciudadanos, de la calidad de vida, de los valores puestos en práctica cotidianamente, de la participación y la solidaridad, de la ausencia de corrupción, de los niveles de libertad y de justicia. Lo que los autores anglosajones denominan ‘social capital’, que es, en el fondo, un ‘capital ético’. El nivel científico, artístico y tecnológico de la Alemania nazi era muy alto, pero su ‘capital ético’ colapsó.
Uno de los objetivos de una sociedad con ‘alto capital cultural’ es conseguir que todos los ciudadanos participen de él, lo hagan suyo y lo conviertan en ‘capital personal’. De ello se encarga, en gran medida, la educación. Por eso podemos hablar del ‘capital educativo’ de una sociedad, del conjunto de recursos (materiales, sociales, culturales, etc.) que pone a disposición de sus ciudadanos para su formación. Jerome Bruner, uno de los grandes expertos en el estudio de la inteligencia humana, señaló con elocuencia que la inteligencia personal se configura siempre gracias a las herramientas conceptuales, afectivas, morales que la cultura proporciona. A su vez, el ‘capital educativo’ de una persona es el conjunto de conocimientos, competencias y relaciones que ha adquirido mediante la educación. Ambas nociones van conectadas. Ortega dijo una frase que se ha hecho popular: “Yo soy yo y mi circunstancia”. Pero casi siempre se olvida la segunda parte: “Y si no salvo mi circunstancia, no me salvo yo”. Como dice el proverbio africano que me gusta tanto repetir: “Para educar a un niño, hace falta la tribu entera”. A lo que hay que añadir: “Y para educar bien a un niño, hace falta una buena tribu”.
No son los títulos que consigan, sino el conjunto de recursos intelectuales, afectivos, ejecutivos lo que va a permitirles enfrentarse a los retos
Desde los programas de la Fundación UP —una institución sin ánimo de lucro— nos gusta explicar a los padres —que desearían poder dejar un ‘capital económico’ a sus hijos— la importancia de que les ayuden a aumentar su ‘capital educativo personal’, que no son los títulos que consigan, sino el conjunto de recursos intelectuales, afectivos, ejecutivos (también académicos, por supuesto) que va a permitirles enfrentarse en las mejores condiciones a los retos de una vida laboral, afectiva, social, política cada vez más compleja. Pero añadimos que para ello no basta la educación directa —la que recibe en la familia o en el centro educativo— sino que hay que colaborar para elevar el ‘capital cultural’ de la sociedad en que vivimos, porque la escuela se nutre de él. Hay que mejorar la tribu. Este enfoque de la educación, basado en una ‘pedagogía de los recursos’, en la idea de ‘capital educativo’, nos parece un proyecto hermoso, justo y eficaz. Pueden verlo en Universidad de Padres. Sería estupendo que colaborasen en su éxito.
La Conselleria de Educación, Investigación, Cultura y Deporte ha propuesto a la Mesa Sectorial de Educación la convocatoria de 13.000 plazas de libre acceso a los cuerpos docentes hasta el año 2021. De este modo, se ofrecerán 3.000 puestos para Infantil y Primaria en 2018 y 5.000 para Secundaria y otros cuerpos docentes para 2019. En 2020 habrá oposiciones para 2.500 plazas de libre acceso de Secundaria y otros cuerpos docentes, y en 2021, un total de 2.500 más para Infantil y Primaria, respectivamente. El secretario autonómico de Educación e Investigación, Miquel Soler, ha declarado que esta es «la mejor manera de acabar con la inestabilidad de las plantillas y hacer que el profesorado tenga un puesto de trabajo seguro». «Tenemos posibilidad de incrementar el número de plazas que se convocan de la función pública para conseguir el objetivo de reducir la tasa de interinos al 8% en cuatro o cinco años», ha agregado. La Conselleria de Educación pretende así dar «mayor estabilidad a la plantilla docente, lo que repercutirá en una mejora de la calidad educativa, puesto que los centros dispondrán de un mayor número de personal funcionario de carrera y este, a su vez, podrá optar a destinos definitivos». Respecto al sistema de acceso al puesto de trabajo público, Miquel Soler ha destacado que «el personal interino tiene una magnífica oportunidad de conseguir una plaza de funcionario, y si no lo logra tendrá garantizado lugar a las bolsas y el acceso a vacantes en bolsa suficientes». Además, ha recordado que «el 80% de los aspirantes que obtuvieron plaza en las oposiciones de 2016 eran interinos y que en las reuniones mantenidas entre el Ministerio y las comunidades autónomas, la Comunitat Valenciana planteó la forma de combinar que tanto los que están trabajando, los interinos, como el resto de futuros docentes que quieren acceder al sistema educativo, tengan una posibilidad real de poder acceder». «Esto lo planteamos ya hace meses desde nuestra Conselleria y la posición del Ministerio y de todas las comunidades autónomas fue que no, que el procedimiento que hay es único, las oposiciones», ha agregado. Desde la conselleria que dirige Vicent Marzà han recordado que «la posibilidad de abrir la vía de funcionarización de docentes interinos sin pasar por un proceso de oposiciones no se puede realizar a nivel autonómico, puesto que el profesorado pertenece a un cuerpo de funcionarios estatal». Soler ha detallado que, «actualmente, el cómputo para valorar las pruebas estima que el 60% corresponde a la nota de la oposición y el 40% a los méritos de cada aspirante, donde la parte que más relevante es la experiencia docente, sobre la cual los interinos tienen muchos puntos de ventaja sobre las personas sin experiencia en la docencia». «Esto implica que tienen muchas más posibilidades de obtener la plaza», ha insistido. El secretario autonómico también ha comentado que «si se cumpliera lo que ha pasado en las últimas cuatro convocatorias de oposiciones, el 80% de las plazas las ganarán interinos, lo que quiere decir que de las 13.000 convocadas, 10.400 serían ocupadas por aspirantes que han sido interinos antes». «En la actualidad -ha continuado- hay 9.300 interinos en puestos vacantes, por lo tanto es evidente que ideas como que queremos sustituir a trabajadores que están en la actualidad ejerciendo como interinos por gente más joven, no es real. Es evidente que hay plazas para todos, para unos y para otros. Sobre todo por otro motivo: en 2021 cuando ya salgan los 13.000 puestos, y estén todos cubiertos, harán falta como mínimo 6.000 interinos más. Esto implica que ningún interino que actualmente está trabajando en coso se quedará los próximos años sin trabajar, puesto que además estas bolsas de interinos se ampliarán», ha avanzado. OFERTA «HISTÓRICA» Desde Educación se ha transmitido a la Mesa Sectorial que es una oferta de oposiciones docentes «histórica», la «mayor en décadas y una clara apuesta por plantillas estables en los centros, lo que repercute en positivo en una educación de más calidad por el alumnado, al mejorar las condiciones laborales del profesorado y al revertir los recortes de gobiernos anteriores en materia educativa». Los centros dispondrán de un mayor número de personal funcionario de carrera y este, a su vez, podrá optar a destinos definitivas. La convocatoria está concentrada para que los aspirantes tengan más oportunidades, más tiempo para prepararse y saber en previsión hasta 2021 cuántas plazas y de qué especialidades se convocarán. Respecto a la preocupación sobre los interinos de más de 55 años, se ha transmitido a los sindicatos de la enseñanza que, además de poder concurrir al concurso de oposición en pie de igualdad con el resto de los interinos y con puntuación altísima o total a la fase de méritos, ocupan por amplia mayoría los primeros lugares de las bolsas de trabajo. Después del concurso-oposición, donde muchos interinos aprobarán, aquellas personas interinas de más de 55 años que no consigan plaza ocuparán un lugar todavía más avanzado en las bolsas del que están a estas alturas y podrán acceder con mucha facilidad a un puesto de trabajo de calidad, argumentan desde la administración. Educación ha remarcado que la consolidación de personas interinas como funcionarios sin proceso de oposiciones por ahora es «ilegal», ya que el cuerpo de maestros y profesores es estatal, por lo tanto sujeto a normativa estatal. Actualmente, han apuntado, «la legislación española no permite procedimientos de acceso diferenciado sin concurso-oposición para docentes interinos y esta reivindicación histórica de los interinos necesita un cambio legal en Madrid que ha sido reclamado de forma insistente ante el Ministerio de Educación por los responsables de la Conselleria de Educación». «La Conselleria está a favor de los procesos de funcionarización de interinos que el Ministerio impide. Lo seguirá pidiendo hasta el día que se cambie la normativa. Mientras no llegue este cambio legal, la administración valenciana tiene que procurar que las plantillas se estabilicen al máximo sin dejar a ningún interino fuera del sistema y al mismo tiempo provocando la entrada de nuevos docentes», ha aseverado el secretario autonómico.
En su introducción a La guerra es bella, los editores, Peter N. Carroll y Peter Glazer, aportan los datos esenciales de la biografía de James Neugass. Nace este en Nueva Orleans en 1905 en el seno de una familia judía acomodada de origen alemán, y en su juventud realiza estudios variados y viaja por Europa. De regreso a América en 1932, se ocupa en diferentes trabajos, que hace compatibles con una producción poética cuyos frutos llevan ya tiempo apareciendo en revistas especializadas. En 1937 toma la decisión de viajar a España, y aquí conduce ambulancias y participa también en violentos combates hasta marzo de 1938, lo cual constituye la historia que se narra en el libro. De vuelta en Estados Unidos, Neugass trabajó de ebanista y luego de capataz en un taller mecánico, mientras daba forma a una extensa novela, Rain of Ashes, que consiguió ver publicada en junio de 1949, tres meses antes de sufrir un letal ataque al corazón en una estación del metro neoyorkino.
La guerra es bella fue escrito durante su estancia en España y algunos fragmentos se integraron en 1938 en un folleto sobre la Guerra Civil, pero hubo que esperar hasta el año 2000 para que el librero Burton Weiss localizara una copia mecanografiada del texto en una librería de viejo y la enviara a la biblioteca de la Universidad de Illinois, donde llamó la atención de los editores. Levemente retocado para evitar repeticiones y aderezado con notas explicativas, el libro vio la luz en 2008, y en versión española (Papel de liar, trad. de Felipe Osanz) en 2010. El título ironiza con una frase del tristemente célebre poema-soflama de Marinetti, prontuario de locura al servicio de los poderes más oscuros de la Historia.
La acción arranca el 5 de diciembre de 1937, cuando Neugass, que había llegado en noviembre a España, es chófer de ambulancias en el hospital americano de Saelices (Cuenca), donde convive con otros jóvenes voluntarios estadounidenses, excitados todos por la posibilidad de entrar pronto en combate: “Estoy aquí en España porque la historia siempre produce hombres en la línea de Espartaco, que o ponen sus palabras en acción o se vuelven neuróticos mortificándose a sí mismos.” En Tarancón, tras un bombardeo de los facciosos, ve sus primeros muertos en España.
A partir del 12 de diciembre, James Neugass recorre diversas zonas de Aragón con su novia, metamorfoseada en ambulancia, acompañando a su jefe, Edward K. Barsky (1897-1975), legendario cirujano neoyorquino que tuvo un importante papel en los servicios médicos del frente republicano. Los diálogos entre los dos hombres son un arroyo de ironía inteligente que destella en el corazón de la guerra: “¿Sabes, Jim?, no me preocupa que un chófer se ponga a escribir poesía, pero que un poeta se ponga a conducir…” Neugass trasporta médicos, heridos y suministros en un grupo quirúrgico vinculado a la 15ª Brigada Internacional, y tras unas semanas de consumirse en la retaguardia mientras llegan noticias de la batalla por Teruel, al fin el 31 de diciembre parten para el frente. Las continuas nevadas complican el viaje y tras una noche interminable, la unidad médica consigue reagruparse en Aliaga, 50 km al nordeste de Teruel. El 6 de enero Neugass está ya en un hospital precariamente instalado desde el que oye el crepitar de las ametralladoras.
Conviene recordar aquí que el frente establecido en el sur de Aragón en el verano de 1936 tenía un trazado recto norte-sur con una invaginación dentro del territorio republicano que dejaba la ciudad de Teruel en manos de los franquistas. Su conquista en diciembre de 1937 fue una gran noticia para las armas leales, pero las acometidas que se producen en ese sector a partir de ese momento tendrán carácter devastador y acabarán poniendo de manifiesto la inferioridad de las fuerzas republicanas en una estrategia convencional de frentes, ofensivas y contraofensivas.
El 13 de enero, Neugass pasa unas horas en Teruel, ciudad en ruinas llena de caballos muertos, y el día siguiente descubre en Tortajada una novedosa técnica médica al presenciar cómo un joven doctor inglés extrae la sangre de cadáveres recientes para usarla en transfusiones. El desigual equipamiento de los dos bandos es un rasgo esencial de esta guerra, e impregna todas las sensaciones cotidianas. Neugass conduce su ambulancia camuflada con barro por carreteras maltratadas para abastecer de carne doliente los hospitales de campaña que el movimiento de los frentes obliga a improvisar en cualquier sitio, y nos sumerge en los ciclos mentales del que coquetea con la muerte: ocasionales crisis de pánico que domina la voluntad terca de cumplir un deber.
Tras una semana inmovilizado por la fiebre, a primeros de febrero, Neugass disfruta con su unidad de tres días de permiso en Valencia: “Nada puede perturbar la tranquilidad de la luz del sol a orillas del Mediterráneo y la pureza relajante de sus olas, ni siquiera los hombres que tienen tantas ansias de demostrar que la humanidad puede ser repugnante.” Pero es en ese momento precisamente cuando comienza la gran ofensiva franquista sobre Teruel y el día 14 ya está de nuevo en el frente con su ambulancia. El día 17, Muniesa, 100 km al norte de Teruel y su hospital son bombardeados. Neugass, sin perder jamás el humorismo elegante que marca su estilo, nos aporta los detalles sobrecogedores del miedo y la impotencia, del barro ensangrentado y los cuerpos despedazados, aunque luego sus nervios estén de punta y su ánimo roto.
Siguen días tranquilos en Muniesa, a donde llegan los heridos de la 15ª Brigada Internacional en la ofensiva que ésta emprende como maniobra de distracción en la lucha por Teruel. Para finales de febrero, la ciudad está ya en manos de los facciosos, que en poco tiempo avanzan rápido. Neugass sirve con su “cariñito” en el hospital de Híjar y después se ve envuelto en el dantesco horror de lo que se ha denominado “gran retirada”. Tras el 12 de marzo, el diario, fragmentario, deja de consignar fechas y dibuja escenas del heroísmo desesperado de internacionales y españoles en la resistencia imposible. Neugass participa en violentos combates y logra llegar maltrecho a Barcelona, donde toma la decisión de regresar a los Estados Unidos. El 24 de marzo escribe en Cervère (Francia) la última anotación de su diario; resurrección tras semanas en una sucursal del infierno.
Tenemos en las manos el texto que James Neugass tejía en sus ratos libres, a veces sobre el volante de su coche, y en él tienen su lugar las frecuentes bromas de los que lo veían absorto en esta labor. La obra nos acerca a las rutinas y rituales de la guerra, y de la retaguardia ociosa y anhelante a los horrores del frente, una prosa brillante desgrana lo que trae cada día con sabor a vida fresca y un humor inglés y yiddish a la vez. Ante nosotros quedan los hombres animosos y mal equipados que plantaron cara al fascismo mientras el mundo claudicaba, sin que falten descripciones amorosas de un país que sedujo a Neugass con la dignidad de su pobreza, ni anécdotas del desconcierto político que reinaba tras el asalto al poder de los estalinistas. Las notas de los editores aportan un minucioso listado de combatientes internacionales con esbozos biográficos.
James Neugass, un poeta treintañero espigado y miope, no se lo piensa dos veces a la hora de venir a España y arriesgar su pellejo por lo que cree que es justo. Es un intelectual, pero de otra pasta que los que más abundan, esos que usan su intelectualismo para arrebatar privilegios y se construyen de esa forma un refugio. Otros como él pueblan las páginas del libro, y algunos de ellos dejaron su vida en el intento de parar al fascismo en España. Paul y Jim, los hijos de Neugass, muy jóvenes a la muerte de su padre, descubrieron en las páginas de La guerra es bella a un personaje cautivador desconocido para ellos. Lo mismo le ocurre a cualquier lector de la obra.
¿Por qué vine a España?, se pregunta Neugass recurrentemente, y en un momento cree haber hallado la respuesta: “Estas son las claves de la guerra que se libra aquí. Que los teóricos y los sofistas hablen cuanto quieran de guerra ‘religiosa’, de ‘conspiración bolchevique’ y de ‘ley, orden y renovación de España’. Esta guerra es la lucha internacional del campesino pobre, del pequeño comerciante liberal (…), de los parados y de los obreros industriales contra las charreteras, mitras y plumas de oro internacionales que se lamentan, con extremas demostraciones de silenciosa paciencia, por la sangre que hay que derramar inevitablemente para ‘renovar España’ (…) ¿Por qué vine? No tanto por amor como por asco, supongo.”
España / www.lainformacion.com / 26 de Julio de 2017
El Servicio Español para la Internacionalización de la Educación (SEPIE), Organismo Autónomo dependiente de la Secretaría de Estado de Educación, Formación Profesional y Universidades del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, ha publicado la Resolución de solicitudes seleccionadas en la convocatoria de 2017 de Asociaciones Estratégicas del programa Erasmus+ de la Unión Europea, por un importe total de 34.9260.041 euros.
Esta cantidad permitirá financiar en España un total de 252 proyectos destinados a promover actividades de cooperación para la innovación y el intercambio de buenas prácticas, en concreto de Asociaciones Estratégicas, vinculados a instituciones españolas del ámbito de la educación y la formación, según precisa el Ministerio de Educación.
En concreto, al Sector de la Educación de Personas Adultas se han destinado 6.431.299 euros para 41 proyectos, tanto de desarrollo de innovación como de intercambio de buenas prácticas, lo que supone un incremento del 46% de presupuesto asignado.
En el Sector de la Educación Escolar, han sido seleccionados un total de 152 proyectos a los que se han asignado 17.452.655 euros. Del total de 152 proyectos, 26 son proyectos para la innovación y el intercambio de buenas prácticas en los que participan centros educativos, autoridades, universidades y diversas organizaciones relevantes en el sector. Los 126 restantes son proyectos de cooperación para el intercambio de buenas prácticas entre centros educativos.
En el Sector de la Formación Profesional, se destinarán 7.141.533 euros para 43 proyectos, de los cuales 29 son de Cooperación para el desarrollo de innovación, y otros 14 para el intercambio de buenas prácticas, mientras que en el Sector de la Educación Superior se han adjudicado ayudas para 16 proyectos de desarrollo de innovación, por un importe total de 3.900.554 euros.
España/25 Julio 2017/Fuente: agencias.ab/Autor:EFE
La Universidad de Oviedo ha suscrito un nuevo convenio de colaboración con Liberbank que como novedad contempla un programa de formación financiera para 120 estudiantes impartido por Analistas Financieros Internaciones (AFI).
En el acto de la firma han estado presentes el rector de la Universidad, Santiago García Granda, y Ana Echenique, directora del Gabinete de Dirección y de Relaciones Institucionales de Liberbank.
El programa de esta formación estará vinculado a la normativa MiFID II y al desarrollo de prácticas en la entidad financiera, permitiendo a los alumnos obtener la Certificación en Información Financiera (CIF), imprescindible para prestar servicios de información a clientes en una entidad financiera a partir de enero de 2018.
Además de este programa específico, la colaboración continúa en diferentes ámbitos como los premios a los mejores expedientes académicos de la universidad (Grado de Administración y Dirección de Empresas y Grado de Economía), premios «Incubadora de Sondeos y Experimentos», tanto a nivel regional como nacional, organizados por el Departamento de Estadística de la Universidad; así como los premios de investigación en medicina del deporte.
El convenio entre Liberbank y la Universidad de Oviedo estará vigente durante dos años, que pueden ser prorrogables otros dos.
Fuente de la noticia: http://agencias.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=2560763
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