La vacunación contra el covid-19 en Brasil corre el riesgo de sufrir un frenazo apenas iniciada, en plena segunda onda de la pandemia, debido a errores de gestión del gobierno para garantizar insumos y vacunas, alertan expertos.
El Plan Nacional de Inmunización se inició el lunes, tras la autorización para el uso de emergencia de 6 millones de dosis de la vacuna china CoronaVac y 2 millones de la británica AstraZeneca/Oxford. Estas últimas, después de varios retrasos, llegarán este viernes desde India, donde se fabrican.
El Instituto Butantan de Sao Paulo, asociado al laboratorio chino Sinovac, que elabora la CoronaVac, pidió autorización para usar otras 4,8 millones de dosis.
Las dos vacunas requieren doble inoculación y están destinadas a grupos prioritarios (personal de salud, ancianos e indígenas). Una vez agotadas, la inmunización de este país de 212 millones de habitantes dependerá de la importación de insumos desde China, tanto para la CoronaVac como para la AstraZeneca.
Pero ya el martes sonaron las alarmas por retrasos en los envíos, en momentos en que la enfermedad vuelve a propagarse velozmente con balances de más mil muertos diarios y un total de casi 215.000 en el país, una cifra superada solo por Estados Unidos.
«Si esos insumos no llegan, vamos a tener que interrumpir» la campaña, dice a la AFP la vicepresidenta de la Sociedad Brasileña de Inmunología (SBIM), Isabella Ballalai.
Los seis millones de CoronaVac «vacunan a 3 millones de personas en un periodo estimado entre 15 a 20 días, por eso no vamos a vacunar a todos. Esto está causando mucha decepción», señala.
«Es un momento bien difícil para Brasil, hay muchas dudas, ansiedad, no vemos un posicionamiento claro de las autoridades que genere confianza en la población», agrega.
La gravedad de la enfermedad y la eficacia de las vacunas siempre fueron puestas en duda por el presidente Jair Bolsonaro, quien recomienda tratamientos precoces con medicamentos sin eficacia comprobada.
A mediados de enero, el gobierno además admitió que faltarían 30 millones de jeringas para cumplir la primera etapa del plan, de vacunar a unas 50 millones de personas. Pero de todos modos es un plan que, hasta ahora, no tiene plazos.
Para Ballalai, el responsable de esa situación preocupante tiene nombre: «Es la incompetencia del Ministerio de Salud».
La logística de la campaña también es problemática. En muchas ciudades se investigan denuncias sobre personas influyentes que se hacen vacunar sin tener aún derecho a ello.
En Manaos (norte), epicentro de la segunda onda de la pandemia, esas denuncias obligaron a interrumpir la vacunación durante 24 horas.
Butantan espera recibir insumos para fabricar 40 millones de dosis en Brasil.
La Fundación Fiocruz (del Ministerio de Salud) fabricará la de AstraZeneca, pero advirtió que los retrasos podrían afectar su cronograma.
Muchos analistas atribuyen los retrasos a los constantes enfrentamientos de Bolsonaro con China, debido al alineamiento del mandatario ultraderechista con el expresidente estadounidense Donald Trump.
«En este momento, no hay nada que justifique [la falta de vacunas], a no ser la desidia absoluta, la incompetencia diplomática de Brasil», dijo al borde del llanto la neumóloga e investigadora Margareth Dalcolmo, de Fiocruz, en un reciente homenaje a su trabajo.
La escena, que se hizo viral, se sumó al reclamo del director del Instituto Butantan, Dimas Covas, para que el presidente «tenga la dignidad de defender» la CoronaVac y gestione «conversaciones con el gobierno de China».
Bolsonaro sostiene que con China «el problema (…) es burocrático y no es nada político», según afirmó el jueves en su Facebook live.
La angustia aumenta en momentos en que la enfermedad cobra una agresividad inusitada en la amazónica Manaos por fallas de gestión y, según expertos, a causa de una variante regional del virus. El agotamiento de las reservas de oxígeno en los hospitales provocó decenas de muertes y obligó a evacuar a dos centenares de pacientes hacia otros estados.
Más allá de las políticas internacionales que han aislado a Brasil, «el problema es de gestión, porque el gobierno tardó en cerrar acuerdos con los laboratorios», afirma el analista político Thomaz Favaro, de Global Risk.
Hasta la fecha, el Ministerio de Salud no definió la compra de vacunas de la estadounidense Pfizer ni de la india Jansen.
El gobierno «comenzó tardíamente la definición de vacunas y Brasil perdió el mejor timing para negociarlas», sin asumir que «no podíamos contar solo» con Sinovac y AstraZeneca, señala por su lado Ballalai.
«Esa fue una falla de estrategia», afirma.
Tarde o temprano, esta nueva crisis dentro de la crisis complicará a Bolsonaro, afirma Favaro. «El atraso del programa de inmunización impacta demasiado en la reactivación económica y eso aumentará la frustración de la población», sostiene.
En un documento, más de 80 mil científicos de siete continentes, alertan sobre cómo el cambio climático antropogénico está afectando a los ecosistemas marinos y de agua dulce, llamando a evitar su mayor degradación.
Este año será crucial en lo relacionado al cambio climático. En Estados Unidos, el nuevo mandatario Joe Biden se ha inclinado por retornar al Acuerdo de París, el Pacto Verde Europeo está en marcha, y las promesas de alcanzar emisiones netas cero de China, Japón y Corea del Sur se están acercando a los objetivos establecidos por el acuerdo climático de 2015. Además, en noviembre de este año se realizará la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, considerada la última oportunidad para unificar la acción de los países en torno al tema.
Por ello, se cree que una vez recuperada la normalidad post pandemia, lo ocurrido debería ayudar a concentrar los esfuerzos entre los países para frenar el derretimiento de las capas de hielo, calentamiento y la acidificación de los océanos, y los cambios en los patrones de precipitación y el flujo de agua dulce, así como aliviar sus impactos. Pero la situación se hace insostenible.
El jueves pasado, la ONU declaró a 2020, junto con 2016, como el año más cálido de la historia. Y para el secretario general del organismo, Antonio Guterres, “el mundo se dirige hacia un aumento catastrófico” del calentamiento en este siglo”.
El año 2020 terminó con 1,25°C por encima del período preindustrial “y asistimos ya a fenómenos meteorológicos sin precedentes en todas las regiones y todos los continentes”, destacó Guterres, advirtiendo que “nos encaminamos hacia un aumento catastrófico de la temperatura de 3 a 5ºC en el curso del siglo 21”.
El Acuerdo de París tiene como objetivo mantener el calentamiento por debajo de +2°C, y si es posible en +1,5°C. Según la Organización Meteorológica Mundial, hay un 20% de posibilidades que este aumento supere temporalmente los 1,5°C antes de 2024.
Nuevos reclamos
Es por ello que, impulsadas por la urgencia de la situación, 111 sociedades de ciencias acuáticas, representando a más de 80 mil científicos de siete continentes, han emitido un comunicado sobre cómo el cambio climático antropogénico está afectando a los ecosistemas marinos y de agua dulce, llamando a evitar su mayor degradación.
Estas sociedades piden a los líderes mundiales y a la población que actúen para proteger y mantener los ecosistemas acuáticos mundiales y sus servicios, de los que todos dependemos. Se acaba el tiempo para controlar las emisiones, mejorar las medidas de adaptación y reducir otros estresores ambientales que actúan de forma sinérgica con el cambio climático.
“Los recursos acuáticos de todo el mundo se encuentran ahora bajo la mayor amenaza en la historia de la humanidad. El cambio climático causado por el hombre está acelerando la degradación de los ecosistemas acuáticos y los servicios que brindan. Los ecosistemas acuáticos se encuentran entre los más afectados en todo el mundo. Por ejemplo, en el caso de los ecosistemas acuáticos continentales, una medida de la biodiversidad, el índice planetario de vida para las poblaciones de especies, disminuyó un 83% de 1970 a 2014, mientras que, como ejemplo para los marinos, se prevé que hasta el 90% de los arrecifes de coral desaparecerán a mediados de siglo si continúan las tendencias actuales”, señala el documento.
“En los últimos años, las migraciones han aumentado y las tensiones geopolíticas se han exacerbado: entre 2008 y 2016, más de 20 millones de personas al año se han visto obligadas a desplazarse debido a fenómenos meteorológicos extremos, mientras que, según Naciones Unidas, en 2017 el agua era uno de los principales factores de conflicto en 45 países. Se espera que estos efectos negativos aumenten con las tendencias climáticas actuales. Por ejemplo, en los Estados Unidos, se estima que el daño económico relacionado con el clima alcanzará el 10% del producto interior bruto a finales de siglo. En Europa, el coste mínimo de no adaptarse al cambio climático se estima en 100 mil millones de euros por año en 2020 y en 250 mil millones de euros en 2050”, sentencia la declaración, firmada entre otros por la Sociedad Chilena de Limnología.
En relación a las respuestas necesarias para combatir el problema, los científicos afirman que “es necesaria una acción rápida para frenar drásticamente la liberación de gases de efecto invernadero, eliminar CO2 de la atmósfera y almacenarlo en ecosistemas naturales, para evitar las consecuencias más catastróficas del cambio climático causado por el hombre en los ecosistemas acuáticos, tanto marinos como continentales, de los que depende toda la humanidad”.
“Son necesarios objetivos mundiales y nacionales para proteger y restaurar ecosistemas sumideros de carbono, como las turberas, las praderas marinas y otros humedales que contribuyen a secuestrar carbono, y con ello prevenir emisiones de gases de efecto invernadero y reducir los impactos del cambio climático”.
“Se requiere una transición rápida hacia fuentes de energía y otros productos y servicios que no liberen gases de efecto invernadero, así como investigaciones y políticas que favorezcan una transición eficiente hacia una economia descarbonizada para frenar la degradación de los sistemas acuáticos. Todos los gobiernos podrían lograr dicha transición si actuaran inmediatamente con el asesoramiento de especialistas en tecnologías de energía verde, secuestro de carbono, marketing, educación, principios socioeconómicos y disciplinas relacionadas”.
“Si se hace de manera inteligente, el movimiento para reducir el cambio climático causado por la especie humana puede resultar en tecnologías avanzadas y novedosas; economías fuertes; ecosistemas acuáticos más saludables; mayor seguridad alimentaria y un incremento del bienestar humano”, señalan los firmantes.
La atención mediática relacionada con la vacunación masiva frente al COVID-19 se centra estos días en si se están utilizando las jeringuillas adecuadas para su administración. El debate sobre si es posible aprovechar las seis dosis que incluye cada vial de la vacuna de Pfizer ha llegado a los ciudadanos, preocupados por si podrían vacunarse más personas en menor tiempo, y a los profesionales que se podrían ver obligados a calcular sin precisión la cantidad de producto para una sexta dosis.
El Consejo General de Enfermería ha querido salir al paso y aclarar a los medios de comunicación y a los ciudadanos cómo es el proceso de administración de la vacuna y cuáles serían las jeringuillas idóneas para inocular la dosis precisa, no desperdiciar el producto y preservar la seguridad de las enfermeras.
“Las enfermeras deben tener a su disposición jeringuillas pequeñas que permitan medir la dosis de 0,3ml, en el caso de la vacuna de Pfizer que es sobre la que se ha generado la polémica sobre las dosis. Hay que tener en cuenta que con el proceso de dilución de la vacuna se pierde un poco de producto, pero daría para las seis dosis si se cuenta con jeringuillas precisas y sobre todo de las más nuevas que tienen una especie de abultamiento en el émbolo para que se aproveche la mayor parte del producto”, explica José luis Cobos, vicesecretario general de Consejo General de Enfermería.
Sin embargo, el Consejo General considera que, por encima de todo, debe prevalecer la seguridad de profesionales y pacientes por eso es necesario que las jeringuillas que se emplean para esta campaña de vacunación masiva cuenten siempre con mecanismos de bioseguridad.
El Gobierno de Egipto ha aprobado endurecer la ley contra la mutilación genital femenina elevando hasta 20 los años de prisión a los que pueden ser condenados los responsables de estos actos, si bien la legislación aún debe ser ratificada por el presidente del país, Abdelfatá al Sisi.
Las enmiendas introducidas en el Código Penal indican que «cualquiera que lleve a cabo una circuncisión femenina extirpando, modificando, deformando o causando heridas a los genitales debe ser castigado por un periodo no menor a cinco años».
Asimismo, señala que cualquier incapacidad permanente causada por la mutilación genital debe ser castigada con penas de no menos de siete años de cárcel y trabajos forzados, mientras que si la mujer muere, el castigo debe ser de no menos de diez años de cárcel con trabajos forzosos.
Las modificaciones recogen que los castigos deben ser más duros si el responsable de la operación es un trabajador sanitario, cuando las penas pueden ascender hasta no menos de 15 años y no más de 20 en caso de que la mujer fallezca, según ha recogido el diario egipcio ‘Al Masry al Youm’.
Por otra parte, el tribunal encargado del caso tendrá autoridad para suspender de empleo y sueldo al responsable durante un periodo de hasta cinco años si la mutilación fue llevada a cabo en relación con su práctica laboral, mientras que cualquier centro privado en el que se realice será cerrado durante un periodo de hasta cinco años.
El Comité Nacional para la Erradicación de la Mutilación Genital Femenina desveló en febrero de 2020 que estaba estudiando una revisión relativa a esta práctica en el Código Penal para endurecer los castigos, a raíz de la muerte de una niña de doce años que fue sometida a una ablación, lo que incrementó las voces críticas en el interior del país.
Un informe publicado en septiembre de 2018 denunció que millones de niñas en África están en riesgo de mutilación genital femenina debido a que sus gobiernos no aplican las leyes que prohíben esta práctica, condenada internacionalmente.
Muchas comunidades que llevan a cabo esta práctica la consideran crucial para el estatus social de las mujeres y como un requisito para su matrimonio, si bien el ritual causa graves daños físicos y psicológicos.
Los autores del informe calcularon que 55 millones de niñas menores de 15 años en África han sido sometidas a la ablación o están en riesgo de serlo. La mitad viven en tres países –Egipto, Etiopía y Nigeria– que ya han prohibido la práctica.
Por último, destacaron que únicamente dos países, Kenia y Uganda, tienen una legislación robusta, al tiempo que alertaron de que la mayoría de las legislaciones nacionales no hacen frente a la tendencia creciente de que profesionales médicos lleven a cabo la ablación.
El violinista, director artístico de El Sistema Suecia y fundador de la Dream Orchestra, recibió el Premio de Pedagogía Göran Lagervalls que otorga la Real Academia Sueca de Música. Su labor como profesor en el país escandinavo la realiza con niños de Medio Oriente y África que huyen del horror de la guerra. Considera que la docencia es una labor hermosa y cree en el poder transformador de la música.
Desde que era niño Ron Davis Álvarez soñaba con recorrer el mundo. La vida y su esfuerzo de hormiguita, como él lo llama, le han permitido visitar más de 20 países, siempre con una misión: el director de orquesta y violinista quiere enseñar y empoderar a niños y jóvenes refugiados a través de la música. Desde 2015 trabaja en Suecia para brindarle esperanza a los pequeños que huyen de la crisis y del terror que vivían en sus países. A finales del año pasado su trabajo como docente en el país escandinavo fue reconocido. El 30 de noviembre la Real Academia Sueca de Música le concedió el Premio de Pedagogía Göran Lagervalls.
“Ese premio que me gané tiene sello sueco, pero también venezolano. Que digan que el venezolano Ron Davis Álvarez hace soñar a otros niños que están en Mamporal o en Tucupita diciendo ‘yo también puedo hacer eso’. Se trata de ese niño que está tocando con tres cuerdas porque no hay recursos para comprar la cuarta cuerda del violín y está interpretando a Tchaikovsky porque su nivel musical es increíble gracias a la labor de El Sistema. Y mira lo que está haciendo este venezolano que es de Guarenas y Guatire, eso puedo alcanzarlo yo también. Estoy comprometido a ayudar a los niños en Suecia, pero también a todos aquellos que necesiten de mi vocación y de lo que amo”, afirma.
Álvarez recuerda que el maestro José Antonio Abreu hablaba sobre cómo los miembros de El Sistema, en especial los profesores, son apóstoles en su labor como maestros. El director de 34 años de edad cumple con esa premisa al pie de la letra, pues actualmente es director artístico de El Sistema en Suecia, fundador de la Dream Orchestra en Gothenburg y la orquesta del Uummannaq Children’s Home en Groenlandia. También es embajador de la Varkey Foundation, trabaja de manera remota con profesores en formación a través de la Pendo Amani Youth Organization en Kenia y da clases virtuales en el proyecto Side by Side.
Cómo funcionan las postulaciones para el premio Göran Lagervalls es un misterio para el galardonado, pero sí sabe que debe venir, en parte, de varias instituciones culturales. Cuando recibió la noticia, dice haberse sentido como Harry Potter cuando finalmente recibió la carta para ir Hogwarts. “Fue una sorpresa, pensé que este premio se lo daban solo a suecos. La carta era muy formal, con sello y firma, como de una película de Harry Potter. Por supuesto, estaba en sueco y yo lo entiendo, pero no a la perfección. Una colega lo tradujo y decía que había recibido el reconocimiento. Estaba muy emocionando y nervioso porque, entonces, uno se convierte en vocero de todo lo que está haciendo”, comenta.
“Este premio es para los maestros, pero uno inmediatamente piensa en sus alumnos. Ver los cambios positivos, verlos felices es el mejor reconocimiento que puedes tener. Todo lo que se hace en este ámbito tiene una repercusión en la sociedad y esto inspira mucho a mis muchachos y a mí. Es ver el trabajo del docente como uno tan importante como el de un profesional que toca o el director de orquesta. Yo pienso que los maestros tienen la labor más hermosa del mundo a pesar de lo difícil que es su reconocimiento. Los profesores deben tener voz”, sugiere Álvarez, quien en 2017 fue reconocido como uno de los mejores 50 maestros del mundo en el Global Teacher Prize de la Fundación Varkey.
Además del premio y la gala virtual del Göran Lagervall, Álvarez recibió buenas noticias la primera semana de diciembre. Firmó un contrato con la Gothenburg Symphony Orchestra para dirigirla a partir del primer trimestre de 2021, y también se encargará del proyecto Side by Side, con el que trabaja desde hace cinco años. “Yo creo que los sueños que tienes desde niño sí se hacen realidad. Quizá tardan en llegar, pero son posibles. Claro, debes trabajar muy duro por ellos, no caen de repente, pero creo en esas cosas. El trabajo de hormiguita es el que te permite cumplir las metas”, asegura.
El docente ha trabajado en los 40 núcleos de El Sistema en Suecia y para ello se inspira en el modelo que el maestro José Antonio Abreu concibió hace 45 años. También lo motiva la experiencia que acumula de sus tres años en Groenlandia, así como su paso por Dinamarca y Suecia, donde ha tenido la oportunidad de entender que no posee la verdad absoluta y que se puede aprender a diario. También sabe que cada cultura tiene algo que enseñarle y que él, como venezolano, puede enseñar de la suya.
“Un maestro necesita muchos elementos. Los 16 hábitos de la mente, ser apasionado, tener vocación, tomar riesgos con seguridad, tener disciplina y ser planificado.Tiene mucho que ver la metodología con la que adaptas el programa para enseñar y, sobre todo, creo que el mejor docente es aquel que sabe escuchar. Cuando aprendes a escuchar, aprendes a enseñar. Siento que una de las cosas que he aprendido dando clases es a ser un poco más paciente; soy una persona muy eléctrica y eso me faltaba. También he aprendido sobre mí, porque si uno no está bien, o no se quiere a uno mismo, es difícil ayudar a los otros. Ahora no veo mi vida haciendo otra cosa que no sea dar clases”, destaca.
En Suecia, así como en otros países europeos, la música clásica es elitista. Algo que Davis pretende cambiar. Quiere que a las konserthus (sala de conciertos) no vaya solo la gente que aprendió a ir, sino todos aquellos que se sientan motivados a escuchar una orquesta tocar alguna sinfonía. En el país escandinavo ya son más de diez mil niños los que forman parte de El Sistema, y los núcleos son extensiones del esfuerzo y cariño que promueven sus docentes. Él se considera una persona enérgica y cree que por ello ha logrado inspirar a otros educadores y alumnos en un país al que, cree el músico, le faltan sol y sonrisas.
A pesar de que no sabía que era su vocación, desde los 14 años de edad el violinista daba clases a sus compañeros de El Sistema. “Yo me quitaba el uniforme para que los muchachos no supieran que su profesor estaba en el liceo”, confiesa. Las lecciones comenzaron en los núcleos de Guarenas y Guatire, pero luego pasó a otras ciudades y, años más tarde, impartió clases magistrales fuera de Venezuela. Compartió con niños y jóvenes en Alemania, Bélgica, Chile, Chipre, Colombia, Corea del Sur, Dinamarca, Ecuador, Estados Unidos, Finlandia, Francia, Grecia, Groenlandia, Italia, Jordania, Kenia, México, el Reino Unido, Suecia y Turquía.
Ron Davis Álvarez se concentra en el trabajo con niños vulnerables. Ellos vienen de lugares donde la vida consiste en sobrevivir para escapar del horror. En sus maletas cargan el peso de traumas y experiencias difíciles. “Muchos de ellos no hablan, no sonríen”, dice. Los refugiados llegan de países del Medio Oriente y África, y con el tiempo consigue que se adapten a la sociedad donde esperan rehacer sus vidas. El tema migratorio en Suecia no es fácil, el venezolano ha visto a varios de sus alumnos deportados y eso, comenta, es de las cosas más difíciles de su oficio. “Es muy doloroso. Tú trabajas por el mejor futuro de los estudiantes, no quieres que los devuelvan al lugar donde están privados de hacer su vida”.
Pero estas experiencias no le impiden reconocer lo satisfactorio que resulta su trabajo. “Ver cuando mis niños y mi orquesta comienzan a soñar y sus metas se hacen realidad, te dice que debes seguir trabajando duro. La sonrisa es ese momento clave para el muchacho que viene escapando de un mundo trágico. Ser tú el que lo ayude a sonreír te hace preguntarte por qué no construir más sonrisas en el mundo”, añade Álvarez.
“Mi sueño siempre ha sido viajar por todo el mundo. También, darle acceso a la música a personas de diferentes lugares. En especial donde no hay teatros ni salas de conciertos. A mí me emociona mucho viajar y dar clases en sitios donde la gente no está pensando en eso. Ahorita mi sueño es el entrenamiento de docentes que estoy haciendo a través de la Dream Orchestra en todo el mundo. No hay nada mejor que multiplicar lo que uno hace y, además, aprender de otros”, afirma.
La creación de la Dream Orchestra era una necesidad cuyo origen se remonta al año 2015, cuando el músico venezolano recién llegaba a Suecia. En una estación de tren vio que desembarcaban muchos asilados de Siria y Afganistán, de diferentes edades, y pensó que, si trabajaría con inmigrantes y niños en El Sistema, también era oportuno darle espacio a jóvenes.
“Más allá del resultado técnico, la música es capaz de sanar y empoderar a los chicos: ayuda al desarrollo de habilidades socioemocionales, aprenden a escuchar y comunicar lo que sienten a través de sus instrumentos y dejan de sentirse solos porque la música, así como el fútbol, es una práctica colectiva que emociona. Es una oportunidad para mostrar sus debilidades y transformarlas, la vulnerabilidad nos hace más fuertes”, recalca Álvarez.
La crisis migratoria no solo ocurre en países en guerra, Venezuela es actualmente el segundo país en el mundo con mayor número de refugiados. Y este tema sensibiliza a Ron Davis Álvarez: “Hablar de esto me quiebra la voz porque mi familia padece lo mismo que miles de venezolanos. Pienso que todos estamos haciendo país desde la trinchera en que estemos y tratamos de darle aliento a los que están allá, a nosotros y a nuestros amigos que viven situaciones difíciles”, explica y además recalca la importancia de aplaudir el valioso esfuerzo que hacen los migrantes venezolanos que, pese a las circunstancias, están cambiando y aportando conocimiento al mundo.
Su formación comenzó cuando entró a El Sistema con 10 años de edad. Estaba determinado a tocar el violín. “Era eso o nada”, señala. Luego de estudiar cuatro años en los núcleos de Guarenas y Guatire comenzó a dar clases, y a los 16 ya dirigía orquestas. Al terminar bachillerato estudió en el Instituto Universitario de Estudios Musicales, actual Unearte, y participó en un programa de formación docente creado por la maestra Franka Verhagen, actual directora ejecutiva de la Dream Orchestra. Fuera de Venezuela realizó una serie de diplomados, entre ellos uno sobre cultura de Medio Oriente y otro de Didáctica y Comunicación.
“Vengo de un hogar que ha trabajado muy duro. Mi familia es de la parroquia San Juan, El Guásimo, Guarataro, pero nos mudamos a Guatire y Guarenas para alejarnos de la delincuencia. Mi abuela montó una bodeguita y yo la ayudaba en las tardes vendiendo chupi. Esa fue la primera vez que escuché sobre Beethoven y Mozart porque justamente vendiendo chupi vi a los muchachos salir de la orquesta, con su camisa blanca y el estuche. Se veían cool. Entonces, siempre quería estar involucrado con eso. Creo que de las adversidades nace la empatía y la curiosidad de ayudar a las personas a quienes les cuesta un poco más salir adelante”, cuenta Álvarez.
Entre sus referentes musicales destacan el maestro José Antonio Abreu, con quien aprendió los fundamentos de El Sistema y toda su metodología. También el violinista y conductor Simón Gollo, las maestras Franka Venhagen y Tupac Amaru Rivas, la compositora y profesora Violeta Lárez, y los maestros Gustavo Dudamel, Igor Lanz y Simon Rattle. Sin embargo, Álvarez reconoce y admira a todos los artistas venezolanos que triunfan en el exterior. De todos ellos, Álvarez quiere seguir sus pasos.
Al músico una anécdota le viene a la mente cuando piensa en su época de estudiante. “En Caracas fui alumno de Víctor Vivas. Llegué allí luego de que en la universidad no me fuera muy bien. Fui a audicionar con él porque un amigo me lo sugirió. Desde entonces ha sido un gran apoyo para mí. Vivas me dio un libro de Reiner María Rilke, Cartas a un poeta, que cambió mi forma de ver las cosas. Años más tarde, me escriben para decirme que la casa donde voy a vivir en Suecia es la misma donde vivió Rilke hace 100 años. Y no solo eso, tomé el libro y una de las cartas decía: ‘Mi estimado amigo, lamento que llevamos tanto tiempo sin hablar y que ahora nos volvamos a reencontrar’. Una locura”.
Particularmente, sobre el maestro José Antonio Abreu, quien para Álvarez es una fuente inagotable de inspiración, piensa que es una de las personas que siempre supo escuchar sin importar qué tan ocupado pudiera estar. “Para mí su visión es de las cosas más poderosas en el mundo. Su filosofía me la tomé muy en serio. Él es parte de la realidad de lo que somos como venezolanos, es una oportunidad de mostrarle a los otros que todo se puede lograr”.
El año pandémico no modificó demasiado la agenda de Álvarez: continuó con las clases presenciales (siguiendo todos los protocolos de bioseguridad) y las virtuales. Sin embargo, rechaza la decisión de cerrar los teatros y salas de conciertos cuando, por ejemplo, hay bares abiertos. “La pandemia ha afectado al sector musical. En muchos países se han cortado los recursos y cancelado grandes programas. Esto afecta a los artistas y músicos porque ellos viven también de lo que la gente ve y aplaude. Más que nunca se debe apoyar a todos aquellos que trabajan con herramientas blandas. Ellos son los que construyen las habilidades y valores que necesita el mundo”.
La última vez que el violinista estuvo en Venezuela fue en febrero de 2019. Dio clases por un mes junto con una profesora sueca en Mamporal, Los Teques y San Juan de los Morros. Cuando sea posible, desea volver porque sabe que la energía de los niños de El Sistema es positiva y quieren aprender a pesar de que no cuentan con todos los recursos para ello. Quiere apoyarlos y recordarles que en los momentos más difíciles siempre pueden enfocarse, trabajar duro y seguir adelante.
Cuando Ron Davis Álvarez tiene tiempo libre no para de aprender, pasa horas leyendo e investigando sobre temas que nada tienen que ver con la música. Además, se confiesa cinéfilo y disfruta ver películas de cualquier género: es una de sus actividades favoritas. Cada vez que puede escucha salsa y la baila también. Álvarez disfruta su tiempo en casa, y el hogar, dice, no es un lugar físico, sino donde sea que esté su esposa.
Desea que la instituciones musicales sean ejemplo de integración cultural y consigan sensibilizar a las personas con respecto a los inmigrantes. De esa manera podrían detener las injusticias que algunos gobiernos cometen. Su intención es multiplicar la idea de que estas personas que llegan a países buscando refugio pueden aportar mucho a la sociedad y no causar daño, como algunos piensas. Espera que los maestros sean apasionados porque son los promotores de que sí se pueden cumplir los sueños.
El medio rural y el término ‘trabajo’ han caminado indudablemente ligados desde el inicio de los tiempos. De junio a noviembre, la tierra ampara imponente la buena labor de quienes viven del azafrán. Una faena abocada a la intemperie y que deja tras de sí historias de fuertes sacrificios y, sobre todo, historias de grandes mujeres.
El cultivo del azafrán –especia que se obtiene a partir de los estigmas de la rosa con el mismo nombre– trae consigo una trayectoria histórica apenas cuestionable y que deja al cotizado condimento en un lugar de privilegio frente a otras especias. Con una llegada incierta, aunque presuntamente dependiente de los pueblos árabes que llegaron a la península, el azafrán consiguió colarse en las zonas rurales con la excusa de ser, tanto para grandes propietarios como para las gentes más humildes, un medio de sustento.
Actualmente, Castilla-La Mancha concentra la mayor parte de la producción española de esta especia, aunque el cultivo del conocido como «oro rojo» ya tiene su tiempo en una región donde ha pervivido, y convertido en tradición, gracias al esfuerzo de quienes no tenían más que su fuerza de trabajo. Una labor dura sustentada, en mayor medida, por mujeres; mujeres rurales.
«Empecé con el azafrán desde chiquitica, recién nacida prácticamente. Tenían ya mis padres cultivo por entonces», afirma Mónica Candel. A sus 74 años, repasa una juventud que dedicó a cultivar la preciada especia. Mónica reside en un pequeño municipio ubicado en La Mancha Alta Albaceteña, de nombre Barrax, donde ha cultivado desde siempre lo que «ha dado de comer a mucha gente» en el pueblo.
«La mayoría de los pobres nos hemos hecho la casa con el azafrán, la mayoría»
«Mi casa me la he hecho con el azafrán», afirma con cierto orgullo en la mirada. Cuando cada año terminaba la temporada, Mónica y su familia iban construyendo laboriosamente partes de la casa hasta completar, hace unos 30 años, el que sigue siendo hoy su hogar. «La mayoría de los pobres nos hemos hecho la casa con el azafrán, la mayoría», sentencia.
Rosa del azafrán dentro de una cesta de esparto. —Cedida
En la España de antaño el trabajo de la mujer rural apenas era reconocido o valorado más allá de una «ayuda del hombre». Desde Fademur (Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales), María Seoane indica que «el trabajo que no se ve es un trabajo que no existe. Esas mujeres trabajadoras son mujeres invisibles. Mientras no se vea ese trabajo, nunca será reconocido».
Seoane, que es coordinadora en la provincia de Ciudad Real y miembro del Ejecutivo nacional y regional de la federación, declara a Público que «la mujer que tradicionalmente se ha dedicado al campo ha estado trabajando de la misma manera que un hombre, pero nunca ha tenido ni los mismos derechos ni las mismas oportunidades». Una afirmación que se entrelaza con las historias de las propias protagonistas y que no deja lugar a la indiferencia.
«Desde que tenía siete años, sacábamos las hojas de la flor para meterla en los colchones de las camas. Así era en las casas más pobres. No era cómodo, pero no había otra cosa», confiesa Milagros Candel, hermana mayor de Mónica.
«Esas mujeres trabajadoras son mujeres invisibles. Mientras no se vea ese trabajo, nunca será reconocido»
Hasta el tiempo de plantar el bulbo, se guardaba «debajo de las camas» porque en los hogares humildes no había más sitio donde poder almacenarlo. Una realidad que compartían las dos hermanas, junto a sus padres y otros cinco hermanos –dos mujeres y tres hombres– sin más remedio que seguir levantándose cada mañana para volver al trabajo.
«Para sembrarla, mi padre iba cavando y nosotras detrás poniendo las cebollas –bulbos–. Luego la recogíamos en familia y venía alguna conocida también», recuerda Milagros. Mientras mira las fotografías antiguas, señala una en concreto en la que aparecen cinco mujeres y dos hombres extrayendo el azafrán de la flor (la monda), y continúa: «Nos juntábamos siete u ocho para mondar y seguíamos hasta que hacía falta«. A veces, hasta bien entrada la madrugada. Demasiadas veces, se sanochaba (trasnochaba), como decían en estas tierras, para no acumular el trabajo al día siguiente; un trabajo que no entendía de horarios ni derechos laborales.
Fotografía antigua de Milagros Candel. — Cedida
Entre más fotografías y cartas antiguas, repasa emocionada su trayectoria laboral. Milagros fue creciendo, contrajo matrimonio con un hombre dedicado a la cría de animales y alquilaron una casa en el pequeño municipio. Durante varios años, en las estaciones en las que no se cultivaba el azafrán, cosía con ahínco baberos para muñecas, desempeño que compaginaba con las tareas domésticas y el cuidado de los cinco hijos que había dado a luz.
Tras una vida humilde, de empeño rural, con poco más de 40 años perdió a su marido, el hombre con quien había planeado toda una vida, y se vio obligada a sacar adelante un hogar, una familia, como relata ella con ojos llorosos, «sola».
Milagros cuenta que todos los meses formaba tres montones de dinero con todo lo que obtenía. El primero sería para los albañiles que le construían una casa para su familia que decidió empezar tras perder a su marido, el segundo para gastos esenciales y el tercero para otras necesidades de la familia. Ahora tiene 77 años y presume con orgullo de haber podido criar, además de a sus hijos, a once nietos. Eso sí, sin dejar nunca de lado el azafrán.
«Mis primeras vacaciones las cogí ya cuando tenía 60 años»
«Aquí en mi casa éramos todas mujeres, excepto mi hijo. Íbamos al azafrán quienes podíamos. Mis hijas estaban trabajando en una fábrica y al volver venían también a ayudar. Además, yo lo tostaba por la noche», asegura. Todo un trabajo que dejó de ser esencial cuando consiguió empleo en el colegio municipal, donde Candel conoció por primera vez las vacaciones. «Mis primeras vacaciones las cogí ya cuando tenía 60 años», declara con rotundidad.
Ahora, tanto Mónica como Milagros siguen realizando la monda del azafrán, que siembra el hijo de la hermana menor, cuando llegan los meses de octubre y noviembre, pero ya no de manera profesional, sino como un entretenimiento que cuentan que ha sido su «modo de vida» y no quieren dejar de lado porque confiesan que les ha dado todo.
Las dos hermanas aseguran haber conocido de primera mano el esfuerzo que conlleva sacar adelante a una familia con el trabajo de la tierra. Sin embargo, ambas coinciden en una misma referencia que les ayudó a hacerlo: su madre. «Ella escribía las cartas de las novias a los novios que estaban en la mili. Leía muchísimo. Mis hermanos, los mayores, no fueron a la escuela y ella les daba la lección. Mi padre tampoco sabía –leer y escribir– y ella le enseñó. Todos aprendimos», afirma Milagros ante el asentimiento de su hermana Mónica.
Historias de superación que hacen del trabajo y el esfuerzo un orgullo, pero que muestran la evidente precariedad en la que las mujeres rurales tradicionalmente han estado –y muchas de ellas todavía siguen– sumidas, como indica María Seoane.
Aunque han pasado años desde que Milagros y Mónica trabajaran el azafrán como medio de sustento, desde Fademur indican que las diferencias apenas son palpables en la actualidad debido al perfil social que todavía tiene la mujer, con el cuidado de los hijos y los mayores, y las bajas oportunidades que ofrecen los pueblos. En palabras de Seoane: «Las mujeres necesitan desarrollarse y ser dueñas de su vida. Necesitan unas condiciones que aún no tienen en el medio rural».
Los motores fundamentales de la migración en los países del norte de América Central, como la pobreza, la falta de empleo y la violencia, no son nuevos, pero se han visto exacerbados por acontecimientos recientes, en particular la pandemia de COVID-19 y los huracanes Eta e Iota. La ONU se moviliza para ayudar a los migrantes retornados y a aquellos estancados en Guatemala y llama a las autoridades a que no empleen la fuerza injustificada o excesiva contra ningún migrante.
Las agencias de la ONU están atendiendo a los hondureños que han abandonado la caravana de migrantes y han retornado a su país. UNICEF ha asistido a más de 100 niños, el 80% de los cuales viajaban solos.
Algunos de los menores están heridos, extremadamente cansados o con traumas psicológicos, informó el sistema de la ONU en Honduras.
Se calcula que unos 3000 hondureños han regresado y en Guatemala aún hay pequeños grupos dispersos.
Según informaciones de prensa, unos 7000 hondureños partieron hace una semana hacia el norte huyendo de la violencia, la pobreza y los estragos causados por los huracanes Eta e Iota.
IOM Guatemala/Jonathan Mazariegos
Caravana migrante en Guatemala.
Ayuda para los migrantes
La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) desplegó dos equipos para brindar asistencia humanitaria y monitorear la situación de las aproximadamente 7500 personas migrantes que decidieron migrar en una caravana desde Honduras hacia México y los Estados Unidos.
La OIM informó en un comunicado difundido este jueves que ha entregado 1000 kits de asistencia humanitaria a la Casa del Migrante de ciudad de Guatemala. “Estos elementos servirán para atender las necesidades básicas de agua y saneamiento, higiene y abrigo de migrantes vulnerables que acuden a esta institución en búsqueda de asistencia”, afirma la declaración.
La agencia también ha puesto a disposición de las personas migrantes su programa de Retorno Voluntario Asistido para aquellos que han quedado varados en Guatemala y desean retornar a su país de origen. Este programa brinda ayuda humanitaria, atención médica y psicosocial, albergue, y transporte para quienes libremente toman la decisión de regresar y solicitan personalmente el apoyo de la Organización.
“Nos hemos acercado a las personas migrantes que se encuentran en Guatemala para brindarles información sobre opciones de migración regular, y asistencia humanitaria inmediata. Preliminarmente podemos atestiguar que la mayoría de las personas migrantes lamentablemente no considera que migrar en caravana represente riesgos adicionales a su salud física o mental”, indicó Ugo Ramos, experto en salud de la Misión de la OIM para El Salvador, Guatemala y Honduras.
Asimismo, esta agencia de la ONU ha coordinado con las autoridades del gobierno la atención en salud y asistencia psicosocial a las personas migrantes, en el contexto de la pandemia por la COVID-19.
“Hemos observado que hay un significativo número de personas migrantes en situación de vulnerabilidad ante grupos criminales que pudieran estar aprovechando la coyuntura para el tráfico ilícito de migrantes o para la trata. Es muy importante que la población tenga acceso a fuentes de información verificada sobre los requisitos para migrar, sobre la protección contra la COVID-19, y que puedan acceder a las instituciones que pueden proveer asistencia humanitaria. Por ello, la OIM ha reforzado su estrategia de comunicación para prevenir la trata de personas y el tráfico ilícito de migrantes, así como para facilitar el acceso de las personas migrantes a servicios de protección apropiada”, indicó Jorge Peraza, jefe de la misión de la OIM.
IOM Guatemala/Jonathan Mazariegos
Caravana de migrantes hondureños en Guatemala.
De Honduras a Guatemala
Numerosos migrantes, especialmente provenientes de Honduras, entraron a Guatemala en forma masiva durante los días 15 y 16 de enero. El avance de unas 5000 personas fue detenido en un punto de control en Chiquimula (Guatemala) desde el día 16.
Al verse imposibilitado continuar con su trayecto, el contingente de las personas migrantes que conformaban la caravana se disgregó en este punto el pasado 19 como consecuencia de las medidas tomadas por las autoridades guatemaltecas, que incluyeron el uso de la fuerza.
“La OIM, en coordinación con el Sistema de las Naciones Unidas en la región, hace un llamado para que no se emplee fuerza injustificada o excesiva contra ningún migrante, solicitante de asilo o refugiado durante las acciones de control migratorio, policial o sanitario, y que los Estados se adhieran a los instrumentos internacionales aplicables. Al mismo tiempo, pedimos a los migrantes que hagan todo lo posible por respetar y cumplir las leyes de migración, así como las órdenes legales del personal encargado de hacer cumplir la ley”, pidió Michele Klein Solomon, directora regional de la OIM para Centroamérica, Norteamérica y el Caribe.
De acuerdo con las últimas cifras disponibles del Instituto Guatemalteco de Migración, al 20 de enero el gobierno de ese país había realizado el retorno de 3962 personas procedentes principalmente de Honduras, e incluyendo grupos más pequeños de salvadoreños y nicaragüenses.
Mientras tanto, se estima que pequeños grupos de migrantes hondureños que hacían parte de la caravana han llegado hasta la localidad guatemalteca de Tecún Umán, fronteriza con México.
“Los motores fundamentales de la migración desde los países del norte de América Central, como la pobreza, la falta de empleo y la violencia, no son nuevos, pero se han visto exacerbados por acontecimientos recientes, en particular la pandemia de COVID-19 y los huracanes Eta e Iota”, explicó Klein Solomon. “En este contexto, la desesperación combinada con información falsa y engañosa, incluso sobre posibles cambios en las políticas migratorias, a menudo difundidos intencionalmente por contrabandistas de personas y otras organizaciones delictivas, alimenta grandes movimientos irregulares de personas en caravanas que buscan acceso a la seguridad y a las oportunidades en el extranjero”.
OtrasVocesenEducacion.org existe gracias al esfuerzo voluntario e independiente de un pequeño grupo de docentes que decidimos soñar con un espacio abierto de intercambio y debate.
¡Ayúdanos a mantener abiertas las puertas de esta aula!
Fuente: https://www.latercera.com/que-pasa/noticia/mas-de-100-sociedades-de-ciencias-oceanicas-se-unen-para-advertir-sobre-los-peligro