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Violaciones a mujeres dalits, herramienta de poder y sometimiento en India

Asia/India/Noviembre 2020/http://www.ipsnoticias.net/

A Shabnam, una joven del estado de Haryana, en el norte de India, le faltan dos años para terminar derecho, después de ser víctima de una violación grupal, en la que ve paralelos con la joven dalit de 19 años violada brutalmente y torturada hasta la muerte por varios hombres de una casta “superior”, en el vecino estado de Uttar Pradesh, en un caso que por una vez desencadenó protestas en todo el país.

«Ella era de tradición ‘valmiki’ como nosotros, de una familia pobre y sin tierra como la nuestra. La violaron, la torturaron y cuando murió, quemaron su cuerpo sin el consentimiento de su familia. E incluso después de todo eso, amenazaron a su familia para que se callase y no hablase de ello”, dijo Shabnam, un nombre falso a su pedido para protegerla.

En una conversación con IPS en hindi, contó que “eso es exactamente lo que yo y mi familia hemos sufrido y lo que seguimos pasando. La única diferencia es que yo todavía estoy viva».

La joven de 19 años muerta por las brutales heridas pertenecía, al igual que Shabnam, a la casta de los dalits, la comunidad más marginada y oprimida de India, conocida anteriormente como «intocables».

La muerte de la joven centró la atención en la violencia sexual que enfrentan las mujeres dalits en India, donde suman unos 100 millones según un documento de la Red Internacional de Solidaridad Dalit y otras dos organizaciones.

El informe destaca que las mujeres dalits son sometidas a «violencia y tratos inhumanos, como agresiones sexuales, violaciones y el forzado desfile desnudas», como mecanismo para mantener su posición de subordinación en la sociedad.

Shabnam tenía 17 años cuando en 2013 fue violada por 12 hombres que se turnaron para agredirla sexualmente. Durante los últimos siete años, incluso cuando su caso llegó a juicio, recibió ataques y amenazas contra su vida de tal calibre que tuvieron que ponerle protección judicial.

«La gente piensa que la violación es un solo crimen. Pero para las víctimas dalit de agresión sexual es solo el comienzo de una cadena de delitos y luchas de que duran toda la vida”, dijo a IPS la abogada Manisha Mishaal, defensora de los derechos de las mujeres dalits.

Esta abogada, que ha ayudado a Shabnam y muchas otras jóvenes en situación similar en su batalla por obtener justicia, dijo que las que sobreviven a la violación, muchas veces en grupo, enfrentan después “abuso mental, miedo, intimidación, amenazas, negación de los derechos básicos, negación de la educación y un medio de vida digno”.

“La lista es muy larga”, afirmó Mishaal antes de asegurar que “de hecho, una vez que eres violada, sigues siendo una víctima durante toda tu vida».

Las cifras detrás de la violencia contra las dalits

Según el la Oficina Nacional de Registros de Delitos (NCRB, en inglés) de India los casos de agresiones físicas a mujeres han ido en aumento en este país de 1300 millones de personas.

Solo en 2019, dice el último informe de la NCRB, hubo más de 405 861 casos de agresiones a mujeres, un siete por ciento más que en 2018. Los delitos incluyen golpizas, desnudos forzados públicos, secuestro y violaciones individuales o grupales.

De estos, 13 273 agresiones sexuales, incluidos 3486 casos de violación, fueron contra mujeres de comunidades dalits.

Jacqui Hunt, directora para Europa y Eurasia de la organización mundial Equality Now y quien ha estudiado la violencia sexual contra las mujeres dalits en el estado de Haryana, achaca a la generalizada e intencionada falta de información y a los problemas para denunciar las agresiones sexuales a la policía que las cifras oficiales escondan un gran subregistro.

Mujeres dalits venden hierba al borde de la carretera cerca de Yamuna Nagar, en Haryana, en el norte de India. Según el último censo agrícola, 85 por ciento de los dalits de este estado no posee tierras. Foto: Stella Paul / IPS

Mujeres dalits venden hierba al borde de la carretera cerca de Yamuna Nagar, en Haryana, en el norte de India. Según el último censo agrícola, 85 por ciento de los dalits de este estado no posee tierras. Foto: Stella Paul / IPS

«Como consecuencia de las desigualdades de género, casta y clase, las mujeres y niñas dalits están sujetas a múltiples formas de subyugación, explotación y opresión. La violencia sexual, incluidas las violaciones individuales y grupales ha sido perpetrada contra ellas por hombres de castas dominantes, como mecanismo que refuerza las jerarquías estructurales profundamente arraigadas de India”, aseguró Hunt a IPS.

A su juicio, “los cuerpos de las mujeres se utilizan como campo de batalla para afirmar la supremacía de casta y mantener ‘en su lugar’ a las mujeres”.

La abogada Mishaal cree que casi 80 por ciento de las mujeres dalits que son violadas no denuncian debido a la presión política y social, ya que las mujeres y sus familias suelen ser amenazadas por los agresores.

Además, aseguró,  la mayoría de las sobrevivientes de violencia sexual y basada en el género (SGBV, en inglés) son niñas dalits, pero los registros de NCRB sobre la violación infantil no diferencian según la casta.

Un espacio seguro para las dalits

Para ayudar a romper el ciclo de silencio sobre los delitos contra mujeres y niñas dalits, en 2013 Mashaal fundó la Sociedad Swabhiman, una organización benéfica que brinda diversos servicios, incluido el apoyo legal y psicológico a las dalits sobrevivientes a la SGBV.

«Actualmente tenemos 25 mujeres que trabajan con nosotras de manera no fija y este es un lugar seguro para cientos de mujeres que han sido estigmatizadas, maltratadas y, pese a eso,  no tienen a nadie más a quien acudir», dijo la abogada.

Mashaal inició la sociedad porque notó que pocas organizaciones estaban ayudando a los sobrevivientes dalits víctimas de violencia sexual basada en el género y que había una falta de conocimiento y conciencia entre ellas y sus comunidades sobre sus derechos legales o los procedimientos a seguir para obtener justicia.

En varios casos, el Khap Panchayat, una poderosa y tradicional asamblea comunitaria dirigida por grupos de terratenientes, les obligaba a quedarse fuera de la reunión cuando decidía sobre las denuncias en las aldeas de las víctimas y sus familias.

Sus disposiciones son muy controvertidas y se consideran contrarias a los dalits, pero pocos se atreven a contradecirlas por temor a represalias.

Mamta, otra mujer a la que representa también Mishaal, era menor de edad cuando en 2012 fue violada en grupo por hombres de la casta «dominante». Entonces, la Khap Panchayat ordenó que se casase con uno de sus violadores y su padre, un jornalero, estaba demasiado asustado para oponerse.

Durante meses, Mamta, otro nombre ficticio para su protección, estuvo encerrada en una pequeña habitación y violada repetidamente tanto por su forzado marido como por sus amigos y familiares.

«Era como una jaula. Vivía en una habitación pequeña. Mi esposo cerraba la puerta con llave desde afuera. Como era dalit no me tocaba, salvo para tener relaciones sexuales forzadas cuando quería. Todos los días traía otros hombres y también me violaban, contó a IPS en hindi.

«Yo era como una mosca atrapada en el lodo, no podía vivir y tampoco podía volar», dijo Mamta, que ahora tiene 26 años.

Finalmente, logró escapar y descubrió la Sociedad Swabhiman. Allí conoció a muchas otras mujeres que también habían experimentado abusos y brutalidades similares. Juntas han recibido asesoramiento y formación y concienciación sobre las leyes sobre violación y agresión sexual contra mujeres.

Pero lo más importante de todo, han reunido el coraje para exigir justicia ante los tribunales.

La propiedad de la tierra o la falta de ella son factores que perpetúan las vulnerabilidades y la violencia, Según Hunt, de Equality Now, una organización internacional que defiende el acceso a los derechos de las mujeres en el mundo.

Las mujeres dalits carecen de poder económico y, a menudo, dependen de las castas dominantes para su sustento.

Cuando las sobrevivientes de agresión sexual o sus familias dependen para trabajar y obtener ingresos de alguien que pertenece a la misma casta que el agresor, o el agresor mismo es también su empleador, acceder a justicia por la violencia sexual sufrida se vuelve aún más problemático.

«Los culpables y sus cómplices y amigos a menudo ejercen su poder económico para silenciar a las sobrevivientes y testigos, lo que incluye coaccionar a las sobrevivientes o a los familiares de las víctimas para que resuelvan los casos fuera de los tribunales, llegando a acosarles en su aldea o su propio hogar”, explicó.

«Nuestro próximo informe da una indicación de cuán común es este problema. En casi 60 por ciento de los casos que estudiamos, los sobrevivientes se vieron obligados a comprometerse con algún agresor u otro hombre establecido, muchas veces debido a amenazas de represalias económicas», dijo Hunt.

Según datos del último Censo de India, 71 por ciento de los dalits carecen de tierra y laboran como jornaleros o fijos en tierras de otros.

Según el censo agrícola, en las zonas rurales, 58,4 por ciento de los hogares dalits no poseen tierras en absoluto. Esto se vuelve más sombrío en los estados dominados con mayor población de esta casta de parias, como Haryana, Punjab y Bihar, donde 85 por ciento no posee tierras.

«Esta es la razón por la que hay continuas y horribles agresiones sexuales contra las mujeres dalits porque son tres veces vulnerables. Primero, por su casta, segundo, por su género y tercero, por su condición de sin tierra», dijo Mashaal.

Fuente: http://www.ipsnoticias.net/2020/11/violaciones-a-mujeres-dalits-herramienta-de-poder-y-sometimiento-en-india/

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La crisis acentúa las carencias de la educación en España

Europa/España/Noviembre 2020/lavanguardia.com

El paro juvenil vuelve a desbocarse en España mientras las empresas no encuentran perfiles para sus necesidades

“El problema no es encontrar licenciados en Economía o en Derecho con buenos currículos a los que además ya sigues formando en la empresa, sino a gente que sepa explicar en público lo que está haciendo. Cada vez vemos más cómo las nuevas generaciones no tienen capacidades de comunicación, de trabajo en equipo, de resiliencia… Porque posiblemente nadie se ha ocupado de ello”. La reflexión de Ramón García Espeleta, gerente de la Plataforma Virtaula CaixaBank, revela uno de los problemas que se encuentran hoy en día tanto las empresas españolas de cualquier sector como las promociones que salen cada año de la educación secundaria, la formación profesional o la universidad para tratar de adentrarse en el mercado laboral sin un rumbo fijo.

No se trata ya de tener las competencias profesionales que exige cada sector y que la pandemia ha hecho evolucionar a un ritmo desaforado –que también–, sino de unas capacidades habilidades que se dan por descontadas o que, simplemente, el modelo educativo no tiene en consideración, pero que acaban marcando la diferencia.

Son la que explican, en buena medida, la paradoja del mercado de trabajo en España, el país de la OCDE con la mayor tasa de desempleo juvenil –un 43,9% de parados entre los menores de 25 años, el triple de la media de la UE–, el que registra un mayor nivel de sobrecualificación de la UE entre los jóvenes que han conseguido encontrar trabajo –un 36,8% según el último Informe CYD–, a la vez que es el que tiene más jóvenes infracualificados –casi un 30% sin más estudios que la ESO– y el segundo por detrás de Grecia en ninis, con un 22% de jóvenes que ni estudian ni trabajan frente al 15% de la OCDE. La anterior crisis elevó este porcentaje al 26% en el 2009.

Una protesta de estudiantes en la Facultat de Medicina de Valencia contra la precariedad en la enseñanza
Una protesta de estudiantes en la Facultat de Medicina de Valencia contra la precariedad en la enseñanza (Jorge Gil / EP)

“Nos encontramos ante un problema grave, estructural y bien ­conocido, pero que nunca se ha abordado con la convicción y el liderazgo político necesario. Es evidente que el actual sistema educativo no funciona y apenas tiene en cuenta las necesidades de la empresa. Y el problema añadido con el que nos encontramos ahora es que la salida de esta crisis tiene que apoyarse en una nueva generación de profesionales”, considera Jordi Canals, exdirector general de IESE-Universidad de Navarra y coautor del estudio editado por la propia escuela de negocios Las competencias profesionales del futuro: un diagnóstico y un plan de acción para promover el empleo juvenil después de la Covid-19 .

Elaborado mediante exhaustivas encuestas a responsables de 130 empresas de diferentes sectores representativas de la economía española, este estudio incide tanto en los conocimientos y capacidades formativas que ha impulsado la actual crisis, ya apuntados antes de la irrupción de la pandemia, sin que el sistema educativo haya tenido la agilidad de ofrecer una respuesta suficiente y adecuada, como en esas otras habilidades conocidas como sotf skills que requiere la empresa.

Carencias

El déficit es tanto de conocimientos específicos como de capacidades y actitudes

“El sistema educativo no ha podido responder con la funcionalidad y la velocidad deseables a los retos planteados. El 83% de los empleadores consideran que afrontan problemas serios al incorporar candidatos a ciertos puestos debido a las limitaciones de sus perfiles profesionales. Las empresas indican que no encuentran de manera generalizada las competencias necesarias. Estas dificultades afectan tanto a los conocimientos como a las capacidades y actitudes de los candidatos. Para los empleadores, cubrir la brecha de competencias es una responsabilidad compartida de centros educativos, gobiernos, empresas y familias”, indica el estudio.

Entre esos nuevos conocimientos requeridos, estimulados por la digitalización de la economía y la denominada revolución industrial 4.0, destacan la gestión y el análisis del big data, el desarrollo y la aplicación de la inteligencia artificial, el manejo de robótica o el marketing digital, ámbitos en los que según este estudio hasta un 90% de las empresas que precisan especialistas no los encuentran o tienen serias dificultades para ello.

Aunque dentro de estos conocimientos no adquiridos o no completados en la etapa formativa destacan también los idiomas, especialmente en los candidatos procedentes de la FP, y la cultura general, también en el caso de los universitarios. Respecto a las capacidades que quedan fuera de planes de estudio y proyectos curriculares, el mismo informe apunta las principales carencias que las empresas encuestadas encuentran entre sus aspirantes: resiliencia, iniciativa, visión de conjunto, habilidades comunicativas, emprendimiento, liderazgo y negociación.

Empleo

El 83% de los empleadores dice tener dificultades para encontrar candidatos

“España está en las últimas posiciones del ranking comunitario en cuanto a las capacidades alcanzadas en la enseñanza y su adaptación a las necesidades del mercado. El paro juvenil contrasta con las plazas que quedan vacantes y en un momento de crisis como el actual debemos colocar la educación como un elemento clave en la recuperación y acabar de una vez por todas con las deficiencias del sistema que cada vez se hacen más evidentes”, señala Silvia Miró, directora de Polítiques d’Ocupació i Formació de Pimec. En este sentido, la representante de la patronal catalana de las pymes reclama unos planes de estudio que cuenten con la implicación de los agentes sociales y el tantas veces proclamado y siempre aplazado desarrollo de una FP prestigiada y en contacto directo con el mercado laboral. “No tenemos un modelo de orientación integrado ni las herramientas que permitan conocer las necesidades, presentes y futuras, del mercado laboral. La burocracia va mucho más lenta que la tecnología, que es la que marca el ritmo del mercado”, añade.

Desde el propio ámbito de la formación profesional, Rodrigo Plaza, docente y responsable de la Federación de Educación de CC.OO. en Catalunya, insta al despliegue y dotación de leyes específicas que, como la catalana, llevan años aprobadas y alerta de la brecha que se está abriendo entre el modelo público y el privado en ámbitos como la formación online. En Catalunya sólo hay un centro público que ofrece este modelo, frente a los 37 privados, con un crecimiento que ha alcanzado en pocos cursos el 15.500% en los grados superiores. Asimismo, algunas academias forman en apenas semanas y también a distancia a programadores y desarrolladores que suelen acceder al mercado laboral con más éxito que los alumnos de especialidades de FP.

Alumnos en un centro de Formación Pofesional
Alumnos en un centro de Formación Pofesional (Àlex Garcia)

“Las empresas tienen muy claro que necesitan personas cualificadas y nosotros somos quienes se las podemos ofrecer. Debemos ir hacia un modelo de una única formación profesional que cuente con la implicación de la empresa y tener la capacidad de orientar a los chicos y chicas con inquietudes en nuestros ámbitos antes de que decidan cursar Bachillerato por inercia, a veces porque se imparte en el mismo centro donde cursan la ESO”, señala Àngel L. Miguel, director del instituto Pere Martell de Tarragona, centro pionero en la FP dual.

En educación superior destaca la puesta en marcha de iniciativas como el Libro Blanco de Reinvención Profesional que impulsa EAE o, en el mismo mundo de los negocios, los programas post-Covid de EADA, la Executive Education de la Barcelona School of Management-UPF, o nuevas especialidades como el Bachelor in Transformational Business and Social Impact de Esade-URV, ideado por Mònica Casabayó y dirigido por Xavier Ferràs, con un programa innovador que combina tecnología, humanidades y negocios con el objetivo de que el alumno desarrolle sus propias capacidades multidisciplinares.

“Los conocimientos no tienen nada que ver con los de hace 10 o 20 años, un ingeniero de telecomunicaciones graduado en los años 90 no sabía nada de telefonía móvil. El alumno tiene herramientas propias que no tenía antes y es el momento idóneo para hacer un cambio disruptivo en un modelo educativo, que viene del siglo XII. Ya no hacen falta ni clases, ni asignaturas, ni contenidos. Hay que formar capacidades más que contenidos explícitos”, señala Ferràs.

Los claroscuros de las prácticas

Las prácticas en empresas se han convertido en la principal vía de acceso al mercado laboral de los estudiantes del modelo dual de la Formación Profesional, en el que el centro de trabajo asume también una función formadora, si bien la integración en la empresa de los alumnos en prácticas de la FP convencional y los estudios universitarios sigue siendo minoritaria en muchas especialidades. De ahí que Administración y agentes sociales aboguen por este primer modelo, si bien sus lagunas son considerables.

Alumnos durante unas prácticas en una escuela de hostelería, en una foto de archivo
Alumnos durante unas prácticas en una escuela de hostelería, en una foto de archivo (Agustí Ensesa / Archivo)

Los sindicatos mayoritarios del sector denuncian que muchas empresas que se suman al modelo dual lo utilizan como una vía de reclutamiento y que muchos estudiantes no pueden acceder a las prácticas que eligen como primera opción porque es la empresa quien realmente escoge. La patronal, por su parte, apela al coste que supone para la empresa asumir parte de la formación, sin ningún incentivo más que la contratación de futuros empleados.

A día de hoy se calcula que sólo un 1% de las empresas españolas tiene alumnos en prácticas, si bien la mayoría de ellas son grandes empresas, cuando las pymes representan casi el 90% de la economía.

Fuente: https://www.lavanguardia.com/economia/20201103/49118143651/educacion-espana-crisis-empleo-trabajo-jovenes-universidad.html

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Las lecciones para la educación frente a la pandemia y post pandemia

Noticia/Noviembre 2020/semana.com

El cierre de escuelas ha dejado una conclusión clara para padres y maestros, no hay como el cara a cara en una clase presencial. El cierre de colegios está generando una crisis en el aprendizaje sin precedentes. ¿Qué debemos hacer?

Seis meses después del cierre de colegios queda claro que nada reemplaza al profesor y a las clases en las aulas. Así lo evidenció una encuesta realizada por Save the Children a cerca de 17 mil familias de 37 países, la cual evidenció que 7 de cada 10 niños y niñas están aprendiendo poco o nada ahora que no van a la escuela. Si para un profesor no era tarea fácil lograr captar la atención de al menos 25 estudiantes en un salón de clases, adelantar las materias mediante vías tecnológicas o incluso sin supervisión directa del docente se ha convertido en todo un desafío tanto para los colegios como para las familias durante esta pandemia.

En el marco de la séptima Cumbre de Líderes por la Educación, Lecciones para la educación frente a la pandemia y post pandemia, el ministro de Educación Nacional de Francia, Jean-Michel Blanquer, y el director global de Educación del Banco Mundial, Jaime Saavedra hablaron sobre lo que ha aprendido el sistema educativo de esta pandemia y lo que se debe hacer de cara al futuro.

Durante el conversatorio ‘Lecciones para la educación frente a la pandemia y post pandemia’. los dos expertos coincidieron en que el cierre de escuelas evidenció aún más las brechas históricas que existían fuera de las aulas en cada país, con lo que las niños de las familias más vulnerables están están teniendo aún mayores dificultades para estudiar, “no podemos permitir que esa brecha en aprendizaje y que las afectaciones en salud mental se den”, dijo el ministro francés, al reiterar la importancia de regresar a las aulas a pesar del temor de muchas familias.

Por su parte, Saavedra consideró que aún no conocemos la magnitud del impacto en el aprendizaje, “lo que sí sabemos es que el aprendizaje, de hecho, se perderá, y que es probable que esas pérdidas no se distribuyan de manera equitativa”, dijo.

Al salir perdiendo en temas de educación, los niños también salen perdiendo en relación a oportunidades futuras, donde se incluyen beneficios económicos, tales como ganancias adicionales, lo cual tiene graves consecuencias. El modelo sugiere que la pérdida en los aprendizajes durante la crisis sistémica extraordinaria ocasionada por la Segunda Guerra Mundial sigue teniendo impactos negativos, 40 años más tarde, sobre la vida de quienes fueron estudiantes en esa época. Además, el impacto del aprendizaje perdido no se limita a nivel individual: aquellas sociedades que han cerrado su educación hoy, cosecharán consecuencias significativas para toda la sociedad el día de mañana.

Teniendo esto en mente, Saavedra explicó las proyecciones que tiene el Banco Mundial respecto a la pérdida de ingresos que tendrán los estudiantes a futuro por el cierre de escuelas. El experto explicó que cada año adicional de escolaridad equivale a un 10% adicional en ganancias a futuro.

Por ejemplo, si un país X cierra sus escuelas y universidades por cuatro meses, la pérdida en ganancias futuras marginales será de 2.5% por año en la vida laboral del estudiante. Este rápido estimado sugiere una pérdida de ganancias de US$ 1,337 por año por estudiante: una pérdida de valor actual en el aprendizaje de US$ 33,464 (63% del salario anual a tasas salariales promedio actuales). Si bien esto pareciera no representar un precio muy alto a pagar por parte de los jóvenes a cambio de la lucha contra el COVID-19, si se toma en cuenta el impacto sobre todo el país, el tema es mucho más serio.

Saavedra aseguró que en los países de ingreso medio un 40% de los jóvenes no cubría el mínimo del aprendizaje diario antes de la pandemia, “lo cual es muy grave porque con esta emergencia sanitaria pudo haber aumentado a un 50%. Es decir, cada vez son más lo jóvenes en el mundo que no logran las competencias fundamentales”.

“Sí vemos que los impactos pueden ser extremadamente grandes en términos de aprendizaje, en deserción escolar y también en ingresos a futuro. Un indicador que estuvimos trabajando desde el año pasado en el Banco Mundial es el que llamamos en inglés learning poverty, pobreza de aprendizaje, que es el porcentaje de chicos que, por ejemplo, a los diez años no pueden leer y entender un texto. Esa cifra debería ser cero. A los diez años lo que se quiere es que no lean solamente un texto corto o simple, sino una pequeña novela. Ese porcentaje de chicos que no podían leer y entender un texto, en países en ingreso medio o bajo es de 53%. En América Latina es el 51%. Es decir, la mitad de los chicos en la región no pueden leer y entender un texto”, explicó.

Reabrir los colegios cuanto antes

Las noticias sobre cierres de colegios en Europa atemorizan a las familias en Colombia, que ponen como ejemplo esos casos para pedir a las autoridades que aún los niños no retornen a las aulas. Sin embargo, para el ministro de Educación francés, Jean-Michel Blanquer, el balance de la reapertura total de escuelas “es el mejor posible” y recordó que al inicio cuando reabrieron los colegios por primera vez en marzo y abril, se hizo bajo el modelo de alternancia, buscando que el sistema se armonizara con la pandemia y aprender a funcionar en ese contexto, “esto nos permitio reorganizarnos para volver plenamente en septiembre para el nuevo año escolar”.

El alto funcionario de Francia recordó a los padres que la escuela es fundamental para los niños, no solo en el aprendizaje sino en los aspectos de salud mental y psicológica, además al no estar los niños en la escuela se debe mirar qué están haciendo en ese tiempo, “la primera conclusión es que es mucho más seguro estar en la escuela. La segunda consideración para afrontar ese temor es la evidencia, muchos estudios científicos muestran que aparentemente hay poco contagio entre los niños, especialmente los más pequeños, entonces en el caso de los alumnos de escuelas primarias hemos visto que casi no hay niños enfermos”.

Sobre los problemas en el aprendizaje, el ministro aseguró que es un problema que se toman muy en serio y que deberían hacerlo así todos los países, “se puede decir que esto es una catástrofe educativa a nivel mundial porque es un gran peligro tener millones de niños que han tenido grandes vacíos en el aprendizaje y eso es algo que no se puede aceptar. Por esta razón, el mensaje que damos tanto a nivel nacional como internacional es que el regreso a la escuela debe ser prioridad, con toda la prudencia posible, pero no podemos seguir sacrificando el aprendizaje de nuestros niños.”.

Fuente: https://www.semana.com/educacion/articulo/las-lecciones-para-la-educacion-frente-a-la-pandemia-y-post-pandemia/202017/

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Entrevista a Tamás Krausz: “Reconstruir a Lenin” más allá de las mentiras y distorsiones

Entrevista/Noviembre 2020/Autor: Alex Anfruns/rebelion.org

Autor de una biografía intelectual sobre Lenin, obra de referencia a la que ha dedicado cerca de una década, el profesor de historia rusa de la Universidad de Budapest Tamás Krausz es también miembro del comité editorial de la revista “Conciencia” fundada por György Lukacs, y un activista político que denuncia los excesos autoritarios en la Hungría de Viktor Orban.

En esta entrevista, Krausz traza un retrato de la Revolución de Octubre y del comienzo de la experiencia soviética, mostrando rigurosamente la actualidad de los análisis de Lenin, así como sus límites, sin ceder nada ante las simplificaciones y “teorías superficiales” que nos impiden comprender aquel acontecimiento fundador.

*

Alex Anfruns: Su libro Reconstruyendo a Lenin defiende el postulado de que el legado teórico y político de Lenin sigue siendo de verdadero interés para las fuerzas políticas de izquierda, y que sólo después de la desaparición de la URSS podemos entender mejor su pensamiento y su acción, que habría sufrido muchas “deformaciones”. ¿Cómo arrojan luz sus investigaciones sobre esta cuestión?

Tamás Krausz: Entre 1895 y 1916 Lenin analizó las características fundamentales del capitalismo ruso y mundial a nivel histórico y teórico. En lo que respecta a la esencia de su análisis histórico, comprendió –y de una manera que es válida hasta hoy– las principales características del desarrollo histórico ruso como –usando el término de G. Arrighi– la semi-periferia del sistema mundial. Rusia incorporaba al mismo tiempo casi todas las contradicciones de este último.

Simplificando y en resumen: la manifestación del capitalismo feudal ruso es que la burguesía rusa no desempeña un papel político independiente, sino que se subordina al autoritarismo zarista. Lenin llegó a la conclusión de que las perspectivas revolucionarias que se habían abierto para la burguesía de Occidente en períodos anteriores se abren ahora para el movimiento obrero. Estas tareas revolucionarias sólo pueden ser llevadas a cabo por el movimiento del proletariado y los estratos de campesinos sin tierra. Es posible llevar a cabo tanto las tareas burguesas como las socialistas, no en cooperación con la burguesía, sino en lucha con ella. Por cierto, esto es lo que separó a Lenin de Plejánov y de los mencheviques que aún creían en la revolución democrático-burguesa.

Hoy podemos ver cuánta razón tenía Lenin: 30 años después del desmantelamiento de la Unión Soviética, ninguna burguesía democrática se ha establecido aún en Rusia. Pero Lenin también vio que si Rusia permanecía sola, la facilidad con la que los soviéticos tomaron el poder podría convertirse en su opuesto: podría convertirse en una fuente de interminables dificultades, porque el 80% de la población no sabía leer ni escribir.

Los análisis de Lenin son instructivos también para la semi-periferia de nuestro tiempo: no hay otra alternativa sino es el segundo tipo de socialismo, el basado en la democracia social. No es casualidad que mucha gente odie y falsifique la actuación política y teórica de Lenin. Utilizando su método analítico, todavía hoy llegamos a la conclusión de que el presunto capitalismo liberal y democrático, que se opone al sistema capitalista oligárquico tan extendido hoy en día, no es más que una pura visión política. Fuera del socialismo no hay alternativa al sistema. Hoy en día este mensaje ha adquirido una validez global

Después de la revolución de febrero de 1917, los hechos refutaron el avance de la revolución “por etapas”. A este respecto, usted afirma que Lenin “sólo comprendió de manera gradual el significado de los aspectos intrínsecos y prácticos de la efervescencia del movimiento revolucionario” …

Lenin reconoció incluso antes de la guerra que la democracia burguesa no tenía apoyo en Rusia: la lucha por los derechos democráticos era responsabilidad del movimiento obrero. Después de febrero de 1917, al analizar la constelación concreta y sus rápidos cambios, Lenin pronto se dio cuenta de que las fuerzas que impulsaban la revolución se habían organizado dentro de los soviets de obreros, soldados y campesinos, ocupando y expropiando fábricas y tierras, o desertando del frente. Fue en medio del colapso de la guerra que las fuerzas revolucionarias descubrieron la herramienta de la “guerra de clase” como sistema.

Lenin llamó “ilusiones” a las aspiraciones de dotarse de una Asamblea Constituyente. ¿Qué tipo de gobierno tenía entonces en mente?

En lugar de la constitucionalización burguesa y la declaración de la igualdad puramente política, avanzaron hacia el establecimiento de la igualdad social. Lenin y el partido bolchevique estaba en la vanguardia de este movimiento cuando se dirigió a todas las fuerzas interesadas. Viendo la situación revolucionaria, se negó a cooperar con los partidos políticos que apoyaban la dominación basada en la propiedad privada capitalista. En cambio, pretendía – antes y después del Segundo Congreso Pan ruso de los Soviets – que entrasen al gobierno de los soviets todas las organizaciones verdaderamente socialistas.

El hecho de que sólo los Socialistas Revolucionarios (RS) de izquierda se unieran a los bolcheviques muestra que, para las masas reunidas en los soviets, la cuestión de la tierra, la nacionalización, la organización de la producción y el consumo era lo más importante. La sensibilidad jurídica de las fuerzas sociales de la “singular” revolución de Rusia (según la fórmula de György Lukács) no había podido desarrollarse plenamente en los siglos anteriores. ¿Por qué la revolución socialista habría sido apoyada por los partidos capitalistas? La Revolución finalmente los superó…

La proscripción del Partido Bolchevique y la revuelta de Kornilov llevaron a la conclusión de que “la guerra civil ya ha comenzado”. Así, durante semanas, Lenin trató de convencer a su propio partido de que el momento decisivo de la toma del poder había llegado, y que esta no debía implicar demasiados riesgos. Sin embargo, el trágico desenlace de la Comuna en Francia y las lecciones que Marx aprendió de ella habían sido estudiadas por Lenin. ¿Qué motivó su confianza?

Lenin ya sabía en 1905 que a los ojos de las masas campesinas la “legitimación” del poder despótico se había debilitado. En 1917, el Gobierno Provisional tampoco tenía más legitimidad, porque se había mostrado incapaz de salir de la guerra y de poder resolver ni una sola cuestión importante. Ni siquiera pudieron arrestar a Lenin… Frente al general zarista Kornilov, el predominio de la “democracia pequeñoburguesa” y el campo revolucionario obrero-campesino era evidente.

En septiembre de 1917, en la clandestinidad, Lenin reflexionó sobre la experiencia de la Comuna de París y la teoría del socialismo, y escribió su obra “El Estado y la Revolución”. La actualidad del socialismo provenía del hecho de que el capitalismo se había derrumbado como consecuencia de la guerra mundial y parecía incapaz de resistir las iniciativas revolucionarias globales o al menos europeas. Para él, la pregunta fundamental era cómo estallaría la “revolución mundial”. El nudo gordiano fue cortado por él mismo, es decir, por la revolución rusa. El análisis de Lenin de Rusia como “el eslabón más débil del imperialismo” era acertado: en el otoño de 1917 las relaciones de poder de clase cambiarían enormemente a favor de las clases oprimidas, ya que todo el poder tradicional estaba completamente paralizado.

El fin inmediato de la guerra, las demandas de distribución de la tierra, la nacionalización, “tierra, pan y libertad” sólo podían resolverse de manera revolucionaria. Y finalmente: el arma estaba en manos de las masas revolucionarias y sus organizaciones… Era “ahora o nunca”…

En los libros de texto de historia la descripción de un “Lenin criminal” es ampliamente enfatizada. También se presenta como defensor de la violencia vista como método revolucionario, resumido en la noción de “dictadura del proletariado”. Sin embargo, desde un punto de vista historiográfico usted cuestiona los ejemplos que van en esta dirección, en particular haciendo hincapié en su lucha contra los pogromos y por la educación del pueblo. ¿Puede decirnos más al respecto?

Los libros de texto oficiales han estado mintiendo durante muchas décadas. Lenin no tenía una teoría particular del terror y la violencia. Una cosa en la que siempre insistió después de 1907, después de que la primera revolución rusa se ahogara en sangre: si una revolución no puede defenderse, está condenada a la muerte. Suponer que la organización del Ejército Rojo y el poder soviético –en medio del resurgimiento de la contrarrevolución y los ataques de la intervención exterior– podría haberse llevado a cabo pacíficamente es una idea absurda.

Antes de octubre, Lenin acababa de llamar la atención sobre la posibilidad de un “camino pacífico”, pero la historia la ha eliminado de la agenda. ¿Qué habría pasado si los revolucionarios hubieran cedido el poder a la contrarrevolución? La experiencia del siglo XX ha demostrado suficientemente que las fuerzas del capitalismo, desde Hitler a Pinochet, desde el neocolonialismo hasta el bombardeo de Irak y Yugoslavia, y las dos guerras mundiales, infligieron cientos de veces más violencia a los pueblos del mundo que la revolución rusa durante la vida de Lenin.

Tampoco puede reducirse a la violencia el principal problema del “período de transición” después de la revolución, aunque es evidente que cualquier organización estatal en “suelo ruso” presupone el recurso generalizado a la fuerza. El principal problema al principio no fue, en cierto sentido, la reorganización de la producción y la distribución, sino la erradicación del analfabetismo, la elevación cultural de más de un centenar de pueblos y nacionalidades.

Estos problemas fueron la principal fuente de violencia en los primeros estadios del desarrollo soviético. A medida que se fue construyendo la nueva jerarquía burocrática, se agudizaron las nuevas luchas de intereses entre las instituciones, las autoridades y los aparatos locales y centrales, lo que justificaba los temores de Lenin: si la revolución rusa se queda sola, las perspectivas del socialismo se reducen.

Una de las ideas preconcebidas que usted destruye en su libro es que las decisiones de Lenin habrían sentado las bases que permitieron al Partido Comunista restringir la vida democrática en su interior, lo que permite a algunos establecer una continuidad entre Lenin y la noción de “totalitarismo”. ¿Qué argumentos esgrime?

En primer lugar, la llamada “teoría del totalitarismo” es una línea de pensamiento primitiva concebida por los propagandistas provinciales del sistema capitalista. Si forzamos a Lenin y al desarrollo soviético al “Lecho de Procusto” de esta teoría, emerge una narrativa sobre el totalitarismo que nos priva incluso del respeto a los hechos históricos relevantes. La tesis de que “todas las dictaduras son iguales” es una imposibilidad conceptual y política. Además, durante el período leninista, la dictadura del Partido Comunista se acompañó de un amplio “pluralismo” institucional, por ejemplo, cada corriente literaria tenía también organizaciones independientes. Incluso dentro del Partido Comunista, las diferentes tendencias existían y luchaban entre sí.

La confusión entre las épocas leninista y estalinista es un error tan grande como si se confundiera la dictadura jacobina con el imperio de Napoleón, o la de Stalin con el régimen autoritario de Brézhnev. Lenin, como si estuviera adivinando la posterior manipulación burguesa, él mismo subrayó que ningún sistema puede ser descrito por conceptos puramente políticos. En “El Estado y la Revolución”, proyecta directamente épocas para las cuales sólo se expresan hipótesis humanistas. La consideración de que las revoluciones deben poder defenderse es muy reveladora a la luz de los regímenes terroristas de las dictaduras de los oficiales de la Guardia Blanca. El liberalismo ruso de 1918 a 1921 se unió a estos sistemas militares terroristas. El antiguo amigo de la juventud de Lenin, P. Struve, que pasó de ser un “marxista legal” a un liberal y se convirtió en el “asesor político” de Denikin, ocupó una posición de primer plano en el sistema terrorista.

Después de enfrentarse a retos gigantescos como la hambruna, la guerra civil y la agresión de una coalición internacional de países, se imponen urgentemente algunas cuestiones en el programa para la supervivencia de la Revolución. Por un lado, Lenin elabora las bases de la NEP, y por otro lado desarrolla una visión de la necesidad de llevar a cabo una ” Revolución cultural“. ¿Qué precauciones tomó Lenin en consideración?

La NEP, la nueva política económica de marzo de 1921, tal como la formuló Lenin, fue “una restauración parcial del capitalismo”, porque la mayoría campesina y pequeñoburguesa de la población “no podía existir sin comprar y vender”; la sociedad rusa no estaba preparada para el socialismo, para lograr la autogestión social. La población, los millones de trabajadores tuvieron que dominar muchos elementos de la cultura cívica para crear una nueva cultura. En ausencia de costumbres, métodos y tradiciones sociales democráticas, la cuestión fundamental era cómo mantener la hegemonía de los objetivos y planes culturales socialistas colectivos en la sociedad soviética.

Basándose en la experiencia de Lenin, Gramsci escribió extensamente sobre esta cuestión. El punto de partida de Lenin fue que después de la victoria militar, la “hegemonía cultural” sólo podía mantenerse si las masas sociales que no estaban interesadas en la restauración del capitalismo se hacían cargo de la gestión de los asuntos. Esta fue una contradicción fundamental del sistema revolucionario, ya que las diversas posibilidades de violencia estaban arraigadas en el suelo de la Rusia contemporánea. Era un régimen de socialdemocracia directa lo que podría haber minimizado la importancia de la violencia, como esta se lee en “El Estado y la Revolución”.

Hubo muchos intentos en este sentido en la Rusia Soviética: comunas, cooperativas, arteles, una red de teatros de trabajadores y círculos de auto-educación, sin mencionar aquí muchas otras manifestaciones de las energías populares revolucionarias. Lenin “constitucionalizó” el sistema soviético, la Unión Soviética, según principios políticos antirracistas y antinacionalistas que apuntaban a la igualdad jurídica y social de todos los pueblos, y se burló del comportamiento hipócrita de los sistemas burgueses que, si bien rechazaban formalmente la exclusión jurídica y racial (que nunca eliminaron), reproducían cada día la exclusión social. El desarrollo histórico soviético de finales del decenio de 1920 se desvió de esta trayectoria por diversas razones históricas, que tampoco pueden explicarse con “teorías” superficiales.

En el sistema soviético, no es la falta de democracia burguesa/civil de lo que hay que quejarse; esto no tiene sentido, ya que ni sus líderes ni sus partidarios querían conformarse a ella. En este (estos) sistema(s), son las formas democráticas y socialistas autónomas las que fueron seriamente deficientes, y es en este espíritu como las transgresiones pueden ser criticadas: la era de la democracia económica y social está todavía por delante, no detrás nuestro.

Fuente e imagen tomadas de: https://rebelion.org/reconstruir-a-lenin-mas-alla-de-las-mentiras-y-distorsiones/

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Una historia de violencia en la frontera entre Tailandia y Myanmar

Asia/Noviembre 2020/elpais.com

La vida de Sandar es la de miles de mujeres víctimas de malos tratos, que durante la pandemia se han intensificado. Ella, además, es inmigrante irregular, lo que impide que reciba más ayuda, y el estigma social en una cultura conservadora, la ata a su maltratador

  • Sandar (nombre ficticio) tiene 28 años. Es una emigrante birmana sin documentación que vive en Mae Sot, en la frontera entre Tailandia y Myanmar. Lleva 11 años en una relación de maltrato. Su marido le pega y abusa sexualmente de ella. La situación familiar empeoró desde el brote de covid-19. Como su marido se quedó sin trabajo, discutían constantemente por el dinero. Sandar es una de los aproximadamente 200.000 emigrantes birmanos que viven en la región de Mae Sot. Muchos de ellos carecen de documentación y trabajan en condiciones precarias. Desde que estalló la pandemia no tienen trabajo ni apoyo del Gobierno tailandés, y tampoco la posibilidad de volver a Myanmar debido al cierre de las fronteras. Según cálculos de ONU Mujeres, en algunos países los casos de violencia doméstica han aumentado un 30%. La organización califica el fenómeno de "pandemia en la sombra".
    1Sandar (nombre ficticio) tiene 28 años. Es una emigrante birmana sin documentación que vive en Mae Sot, en la frontera entre Tailandia y Myanmar. Lleva 11 años en una relación de maltrato. Su marido le pega y abusa sexualmente de ella. La situación familiar empeoró desde el brote de covid-19. Como su marido se quedó sin trabajo, discutían constantemente por el dinero. Sandar es una de los aproximadamente 200.000 emigrantes birmanos que viven en la región de Mae Sot. Muchos de ellos carecen de documentación y trabajan en condiciones precarias. Desde que estalló la pandemia no tienen trabajo ni apoyo del Gobierno tailandés, y tampoco la posibilidad de volver a Myanmar debido al cierre de las fronteras. Según cálculos de ONU Mujeres, en algunos países los casos de violencia doméstica han aumentado un 30%. La organización califica el fenómeno de «pandemia en la sombra».
  • Una vista del barrio donde vive Sandar, en las afueras de Mae Sot. Sandar procede de Mawlamiyaing, una ciudad birmana situada a 130 kilómetros de Mae Sot. La joven entró ilegalmente en Tailandia cuando tenía 15 años. La larga frontera de la zona de Mae Sot, en la que los dos países están separados solamente por un río, la convierte en el lugar perfecto para que los birmanos entren ilegalmente en Tailandia. En los últimos tiempos, las autoridades tailandesas han intensificado los controles fronterizos debido al aumento del número de casos de covid-19 en Myanmar. Mae Sot es una zona principalmente rural. Muchos emigrantes birmanos están empleados en la agricultura, y a menudo cobran menos del salario mínimo. Con ocasión del Día Internacional de la Mujer Rural el pasado 15 de octubre, ONU Mujeres subrayó este año "la urgente necesidad de fomentar la capacidad de resistencia de las mujeres rurales tras la covid-19 reforzando su bienestar y unos medios de vida sostenibles con el fin de 'reconstruir mejor".
    2Una vista del barrio donde vive Sandar, en las afueras de Mae Sot. Sandar procede de Mawlamiyaing, una ciudad birmana situada a 130 kilómetros de Mae Sot. La joven entró ilegalmente en Tailandia cuando tenía 15 años. La larga frontera de la zona de Mae Sot, en la que los dos países están separados solamente por un río, la convierte en el lugar perfecto para que los birmanos entren ilegalmente en Tailandia. En los últimos tiempos, las autoridades tailandesas han intensificado los controles fronterizos debido al aumento del número de casos de covid-19 en Myanmar. Mae Sot es una zona principalmente rural. Muchos emigrantes birmanos están empleados en la agricultura, y a menudo cobran menos del salario mínimo. Con ocasión del Día Internacional de la Mujer Rural el pasado 15 de octubre, ONU Mujeres subrayó este año «la urgente necesidad de fomentar la capacidad de resistencia de las mujeres rurales tras la covid-19 reforzando su bienestar y unos medios de vida sostenibles con el fin de ‘reconstruir mejor».
  • Los hijos de Sandar, de nueve y tres años, juegan en la calle delante de su casa. Sandar ha sufrido toda su vida malos tratos en el ámbito familiar. Su tía, que la alojó a su llegada a Tailandia, le pegaba continuamente. "Me golpeaba con cables", cuenta la joven, que nunca fue al hospital ni llamó a la policía. "No sabía a dónde ir. No hablaba tailandés. Además, mi tía me encerraba en casa, así que no podía salir". Sandar se casó a los dos años de llegar a Tailandia. Tenía 17. Según la ONU, menos del 40% de las mujeres víctimas de violencia física en el ámbito doméstico busca ayuda.
    3Los hijos de Sandar, de nueve y tres años, juegan en la calle delante de su casa. Sandar ha sufrido toda su vida malos tratos en el ámbito familiar. Su tía, que la alojó a su llegada a Tailandia, le pegaba continuamente. «Me golpeaba con cables», cuenta la joven, que nunca fue al hospital ni llamó a la policía. «No sabía a dónde ir. No hablaba tailandés. Además, mi tía me encerraba en casa, así que no podía salir». Sandar se casó a los dos años de llegar a Tailandia. Tenía 17. Según la ONU, menos del 40% de las mujeres víctimas de violencia física en el ámbito doméstico busca ayuda.

    El hijo mayor de Sandar juega con un arma de juguete. Sandar recuerda que su marido empezó a maltratarla nada más casarse. "Me pegaba y me daba patadas cuando volvía del trabajo", cuenta. "Me acusaba de que no cocinaba o no limpiaba". A raíz de la llegada de la covid-19, el hombre se volvió más violento, "sobre todo por el dinero". Antes de la pandemia tampoco había tenido trabajo fijo, pero durante el cierre perdió su empleo en una huevería. Las emigrantes birmanas en Tailandia ya formaban un grupo de alto riesgo antes de la covid-19, pero con la pandemia su vida se ha vuelto más difícil. Durante el confinamiento, las víctimas de violencia doméstica se encontraron encerradas en casa con su maltratador, con menos posibilidades de pedir ayuda, y escasos o ningún ingreso.
    4 El hijo mayor de Sandar juega con un arma de juguete. Sandar recuerda que su marido empezó a maltratarla nada más casarse. «Me pegaba y me daba patadas cuando volvía del trabajo», cuenta. «Me acusaba de que no cocinaba o no limpiaba». A raíz de la llegada de la covid-19, el hombre se volvió más violento, «sobre todo por el dinero». Antes de la pandemia tampoco había tenido trabajo fijo, pero durante el cierre perdió su empleo en una huevería. Las emigrantes birmanas en Tailandia ya formaban un grupo de alto riesgo antes de la covid-19, pero con la pandemia su vida se ha vuelto más difícil. Durante el confinamiento, las víctimas de violencia doméstica se encontraron encerradas en casa con su maltratador, con menos posibilidades de pedir ayuda, y escasos o ningún ingreso.
    El hijo pequeño de Sandar juega con un arma de juguete disfrazado de Supermán. En 2018, Sandar buscó ayuda por primera vez y se puso en contacto con las trabajadoras del Freedom Restoration Project [Proyecto Restauración de la Libertad], que ofrece refugio y apoyo a las víctimas de violencia doméstica en la región de Mae Sot. Gracias a su ayuda, varias mujeres consiguieron escapar de su situación de maltrato. Otras, como Sandar, mantienen la relación con su maltratador, pero en el centro han encontrado un espacio en el que están a salvo, al menos durante unas horas. "Las mujeres que vienen al centro son víctimas de violencia física, psicológica y sexual", explica Watcharapon 'Sia' Kukaewkasem, fundadora y directora del proyecto. "En Tailandia y en Myanmar la violencia doméstica es muy habitual. Tanto que la gente la considera normal".
    5El hijo pequeño de Sandar juega con un arma de juguete disfrazado de Supermán. En 2018, Sandar buscó ayuda por primera vez y se puso en contacto con las trabajadoras del Freedom Restoration Project [Proyecto Restauración de la Libertad], que ofrece refugio y apoyo a las víctimas de violencia doméstica en la región de Mae Sot. Gracias a su ayuda, varias mujeres consiguieron escapar de su situación de maltrato. Otras, como Sandar, mantienen la relación con su maltratador, pero en el centro han encontrado un espacio en el que están a salvo, al menos durante unas horas. «Las mujeres que vienen al centro son víctimas de violencia física, psicológica y sexual», explica Watcharapon ‘Sia’ Kukaewkasem, fundadora y directora del proyecto. «En Tailandia y en Myanmar la violencia doméstica es muy habitual. Tanto que la gente la considera normal».
    Sandar se pinta los labios antes de salir hacia el centro de detención de Mae Sot a visitar a su marido, detenido hace poco por posesión de drogas. Es la tercera vez que lo detienen. Las dos primeras fueron por consumo de drogas, pero en esta ocasión la policía le encontró varias pastillas de yaba. También conocido como "la droga de la locura", el yaba es una combinación de metanfetamina y otros estimulantes muy popular en el sudeste de Asia. Ahora que su marido está encerrado, Sandar tiene que encontrar un trabajo para alimentar a sus dos hijos. "Cuando está fuera, no quiere que trabaje", explica. Mientras su marido está detenido, ella trabaja como limpiadora o vendiendo verdura en la calle, pero no gana lo suficiente ni recibe ayuda del Gobierno tailandés. "¿Quién va a ayudarnos?", se lamenta. "No tenemos documentos". ONU Mujeres calcula que las mujeres que trabajan en la economía sumergida en Tailandia verán reducidos sus ingresos en un 80% debido a la crisis de la covid-19.
    6Sandar se pinta los labios antes de salir hacia el centro de detención de Mae Sot a visitar a su marido, detenido hace poco por posesión de drogas. Es la tercera vez que lo detienen. Las dos primeras fueron por consumo de drogas, pero en esta ocasión la policía le encontró varias pastillas de yaba. También conocido como «la droga de la locura», el yaba es una combinación de metanfetamina y otros estimulantes muy popular en el sudeste de Asia. Ahora que su marido está encerrado, Sandar tiene que encontrar un trabajo para alimentar a sus dos hijos. «Cuando está fuera, no quiere que trabaje», explica. Mientras su marido está detenido, ella trabaja como limpiadora o vendiendo verdura en la calle, pero no gana lo suficiente ni recibe ayuda del Gobierno tailandés. «¿Quién va a ayudarnos?», se lamenta. «No tenemos documentos». ONU Mujeres calcula que las mujeres que trabajan en la economía sumergida en Tailandia verán reducidos sus ingresos en un 80% debido a la crisis de la covid-19.

    Una vista de la calle desde la casa de Sandar, en las afueras de Mae Sot. En Tailandia existe una línea telefónica para denunciar la violencia doméstica. Sin embargo, hace cinco años el Gobierno pasó de destinarla a los casos de violencia contra las mujeres y los niños (así como a los de tráfico de personas, trabajo infantil y embarazo adolescente) a cualquier problema social, como señala un informe de la Fundación Henrich Böll. Según ese mismo estudio, durante el cierre de marzo y abril, el teléfono de asistencia recibió una avalancha de más de 28.000 llamadas, más del doble que en el mismo periodo del año anterior. La mayoría, sin embargo, eran quejas o consultas sobre la asistencia social y las ayudas económicas del Gobierno. Eso hizo aún más difícil para las víctimas de violencia doméstica acceder a la línea.
    7Una vista de la calle desde la casa de Sandar, en las afueras de Mae Sot. En Tailandia existe una línea telefónica para denunciar la violencia doméstica. Sin embargo, hace cinco años el Gobierno pasó de destinarla a los casos de violencia contra las mujeres y los niños (así como a los de tráfico de personas, trabajo infantil y embarazo adolescente) a cualquier problema social, como señala un informe de la Fundación Henrich Böll. Según ese mismo estudio, durante el cierre de marzo y abril, el teléfono de asistencia recibió una avalancha de más de 28.000 llamadas, más del doble que en el mismo periodo del año anterior. La mayoría, sin embargo, eran quejas o consultas sobre la asistencia social y las ayudas económicas del Gobierno. Eso hizo aún más difícil para las víctimas de violencia doméstica acceder a la línea.
    Sandar lava verduras en su casa antes de cocinarlas. Tiene que preparar la comida para su marido y llevársela al centro de detención. Confiesa que se siente incapaz de divorciarse. Teme la estigmatización social, que en una comunidad musulmana conservadora puede ser fuerte. "Pienso en mis hijos", se justifica. "A lo mejor, después de dejarlo tendría otro marido. Entonces la gente diría que tengo dos maridos y que los niños deberían estar con su madre y con su padre". Según un informe de la Fundación Heinrich Böll, en Tailandia las actitudes sociales constituyen un obstáculo importante para que las mujeres denuncien la violencia. Como en muchos países del mundo, a menudo la violencia doméstica se considera un asunto privado y es habitual pensar que la culpa es de la víctima, y no del maltratador. Para algunas mujeres, reconocer el maltrato equivale a reconocer que han fracasado en su matrimonio.
    8Sandar lava verduras en su casa antes de cocinarlas. Tiene que preparar la comida para su marido y llevársela al centro de detención. Confiesa que se siente incapaz de divorciarse. Teme la estigmatización social, que en una comunidad musulmana conservadora puede ser fuerte. «Pienso en mis hijos», se justifica. «A lo mejor, después de dejarlo tendría otro marido. Entonces la gente diría que tengo dos maridos y que los niños deberían estar con su madre y con su padre». Según un informe de la Fundación Heinrich Böll, en Tailandia las actitudes sociales constituyen un obstáculo importante para que las mujeres denuncien la violencia. Como en muchos países del mundo, a menudo la violencia doméstica se considera un asunto privado y es habitual pensar que la culpa es de la víctima, y no del maltratador. Para algunas mujeres, reconocer el maltrato equivale a reconocer que han fracasado en su matrimonio.
    Sandar monta en bicicleta con su hijo pequeño disfrazado de Superman. Se dirigen al centro de detención de Mae Sot a visitar al marido apresado por posesión de drogas.
    9 Sandar monta en bicicleta con su hijo pequeño disfrazado de Superman. Se dirigen al centro de detención de Mae Sot a visitar al marido apresado por posesión de drogas.
    Sandar pone 'thanaka' a su hijo menor en la cara antes de salir. El 'thanaka' es una pasta cosmética de color blanco amarillento hecha a base de corteza molida que las mujeres birmanas suelen emplear para suavizar la piel y protegerla del sol.
    10Sandar pone ‘thanaka’ a su hijo menor en la cara antes de salir. El ‘thanaka’ es una pasta cosmética de color blanco amarillento hecha a base de corteza molida que las mujeres birmanas suelen emplear para suavizar la piel y protegerla del sol.
    El hijo mayor de Sandar, de nueve años, corre por un campo cercano a su casa, en las afueras de Mae Sot. El niño se queda en casa mientras su madre y su hermano menor van al centro de detención. El Proyecto Restauración de la Libertad organiza clases de crianza para enseñar métodos educativos alternativos a las víctimas de violencia doméstica. "Les enseñamos que hay otras maneras [de educar a los hijos] que no son gritar y pegar", explica Watcharapon 'Sia' Kukaewkasem, fundadora y directora del proyecto. "Cuando hablamos de violencia doméstica no nos referimos solo a la que ejerce la pareja, sino también a la de los padres contra los hijos. [...] Intentamos prevenirla".
    11El hijo mayor de Sandar, de nueve años, corre por un campo cercano a su casa, en las afueras de Mae Sot. El niño se queda en casa mientras su madre y su hermano menor van al centro de detención. El Proyecto Restauración de la Libertad organiza clases de crianza para enseñar métodos educativos alternativos a las víctimas de violencia doméstica. «Les enseñamos que hay otras maneras [de educar a los hijos] que no son gritar y pegar», explica Watcharapon ‘Sia’ Kukaewkasem, fundadora y directora del proyecto. «Cuando hablamos de violencia doméstica no nos referimos solo a la que ejerce la pareja, sino también a la de los padres contra los hijos. […] Intentamos prevenirla»El hijo pequeño de Sandar, de tres años, espera a su madre sentado en la bicicleta vestido con un traje de Superman. Van al centro de detención de Mae Sot a visitar a su padre. "Me gustaría que mis hijos no tuviesen que trabajar tanto como yo", dice Sandar. "Me gustaría que estudiasen y fuesen médicos o contables".
    12El hijo pequeño de Sandar, de tres años, espera a su madre sentado en la bicicleta vestido con un traje de Superman. Van al centro de detención de Mae Sot a visitar a su padre. «Me gustaría que mis hijos no tuviesen que trabajar tanto como yo», dice Sandar. «Me gustaría que estudiasen y fuesen médicos o contables».

    Fuente e imagen tomadas de: https://elpais.com/elpais/2020/10/26/album/1603717461_363685.html#foto_gal_7

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Puerto Rico: Universidad de Puerto Rico capacitará a maestros de escuelas públicas

Centroamérica/Puerto Rico/Noviembre 2020/https://www.efe.com/

Por primera vez, la Universidad de Puerto Rico (UPR) ofrecerá en línea una certificación profesional en educación bilingüe a maestros del Departamento de Educación (DE) que incluye 18 créditos universitarios o 270 horas contacto en cursos graduados en inglés, informó este domingo el presidente de la institución universitaria, Jorge Haddock.

«A través de esta alianza, la Universidad de Puerto Rico extiende su misión para transformar la educación en el sistema público de enseñanza de la isla. Mediante la capacitación de maestros, con el apoyo de nuestra distinguida facultad, la UPR fortalece el aprendizaje de los niños y jóvenes, al tiempo que aporta al desarrollo social y educativo de Puerto Rico. Continuaremos impulsando estas iniciativas con el Departamento de Educación para promover el desarrollo de los maestros. Nuestros recursos siempre están al servicio de la isla», indicó en un comunicado.

Fuente: https://www.efe.com/efe/usa/puerto-rico/universidad-de-puerto-rico-capacitara-a-maestros-escuelas-publicas/50000110-4383397

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España: Amazon quiere ‘donar’ un porcentaje de sus ventas a centros educativos

Europa/España/05 Noviembre 2020/eldiariolaeducacion.com

  • Inicialmente, la compañía con sede en Luxemburgo, donará el 2,5% de cada compra que se haga. El porcentaje irá bajando a lo largo de los meses hasta el 1% y pasando por el 1,5%. Hasta la fecha, y según la empresa, ya se han apuntado cerca de 5.000 centros educativos en todo el país.

Es muy sencillo. Los centros educativos que estén inscritos en el registro del Ministerio de Educación pueden apuntarse a la iniciativa. Una vez hecho esto, quienes usan Amazon pueden elegir entre la lista de centros que se hayan apuntado para que la compañía dedique un 2,5% de la compra en cuestión a un ‘crédito virtual’ que, en su momento, los centros podrán cambiar por material comprado en la propia empresa.

El porcentaje de ‘crédito virtual’, como denomina la compañía con sede en Luxemburgo a las donaciones a centros educativos, va cambiando a lo largo del tiempo, como se recoge en la información sobre los términos que la compañía publicita en la web de la iniciativa: «Un porcentaje equivalente al 2,5% del valor de la/s Compra/s Elegible/s hasta el 20 de diciembre de 2020, al 1,5 % del 23 de diciembre al 20 de enero de 2021 y al 1% del 21 de enero de 2021 al 21 de marzo de 2021».

La campaña en cuestión no ha pasado desapercibida en redes sociales:

 

 

Fuentes de la compañía informan que en ningún caso pretenden que esta iniciativa sea una campaña comercial ni para aumentar la presencia de Amazon en centros educativos. Tampoco pretenden hacer una campaña de captación de nuevos clientes que, en última instancia, son quienes realizan las compras y deciden qué centros recibirán el ‘crédito’ canjeable por productos.

Entidades como EscolesCoop, la federación que reúne la mayor parte de escuelas cooperativas de Cataluña, lanzó un comunicado hace unos días criticando la iniciativa de la multinacionald de logística, asegurando que lo que pretende es conseguir convertir la escuela en su clienta para la compra de material escolar y, por otro lado, que la escuela haga publicidad gratuita de Amazon entre sus familias.

Los centros que se adhieran a la inciativa tendrán hasta el 23 de mayo ede 2021 para canjear el ‘crédito virtual’ por aquellos productos que decida Amazon (y que pueden cambiar en cualquier momento).

Si un centro no está adherido a la inciativa pero sí ha recibido donaciones, el total de esas donaciones será repartido a partes iguales entre el resto de centros educativos que sí estén dentro de los participantes. Eso sí, antes, la compañía se pondrá en contacto con el colegio o instituto en cuestión para informarle de que puede adherirse a la inciativa. Desde la compañía también quieren aclarar que los contactos se harán únicamente con centros que hayan recibido esta donación pero no se hayan adherido a ella, para hacerles conscientes del hecho. Los que no hayan acumulado crédito y no se hayan sumado no recibirán la llamada de la empresa.

Fuente e imagen tomadas de: https://eldiariodelaeducacion.com/2020/10/30/amazon-quiere-donar-un-porcentaje-de-sus-ventas-a-centros-educativos/

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