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«Hay un nuevo torrente de luchas de las mujeres en defensa de la vida»

«Hay un nuevo torrente de luchas de las mujeres en defensa de la vida»

Entrevista a Raquel Gutiérrez, feminista latinoamericana

Begoña Zabala

Raquel Gutiérrez es de formación matemática, socióloga y filósofa, de origen mexicano y, como ella dice, feminista tardía. En la década de los 80, la que consolidó el neoliberalismo en América Latina, viajó a Bolivia, donde fue parte de la fundación del Ejército Guerillero Tupac Katari (EGTK). En 1992 fue detenida junto a otros miembros del EGTK. Pasó cinco años en la cárcel, acusada de terrorismo. Actualmente Raquel reside en México, donde es profesora de la Universidad Autónoma de Puebla. Participa activamente en las renovadas propuestas feministas que surgen y se nutren al calor de las luchas. Hablamos con ella aprovechando su presencia en Iruñea para la charla “Rebelión feminista, horizontes de transformación y amenazas fascistas en América Latina”.

Begoña Zabala. Me gustaría que nos hablases de las movilizaciones masivas feministas que están recorriendo el territorio latinoamericano, en torno a las huelgas feministas 8 de marzo y de otras luchas, también feministas y de mujeres, contra los actuales procesos de penetración de las multinacionales en vuestros territorios. Me gustaría que nos hablases tanto sobre las luchas que se producen, como en cuanto a las reflexiones que estáis haciendo sobre ello.

Raquel Gutiérrez. La primera cosa que quiero señalar es que nosotras usamos la palabra renovadas con respecto al feminismo. Y no es un prurito del lenguaje. Es tratar de eludir la contraposición excluyente de viejo/nuevo, que es una discusión que se está presentando mucho, sobre todo en América.

Es decir, hay un segmento de feministas históricas que, en algunos momentos, se alejan de los contenidos de las luchas que muchísimas mujeres jóvenes están poniendo en el tapete. Y hay entonces como una ausencia de puente. Una especie de puente que puede nutrir ambas experiencias, que permita a las más mayores renovarse y volverse a sacudir con la energía que se desprende en la calle, pero que también pueda transmitir cosas, contribuir a que la experiencia de esas mayores nutra, que no falte nunca. Entonces usamos el término renovado, experiencia en términos de feminismo renovado.

Yo soy una feminista tardía y eso sí quiero aclararlo. En el lenguaje que manejamos mucho en América Latina he sido, y me puedo reconocer, como una feminista intuitiva, y de muchos años. O sea, peleando en muchos contextos y siempre tratando de buscar el relacionamiento con otras mujeres, en fin, que podría hacer una lectura de cierto feminismo, pero nunca he sido parte de la corriente feminista que buscó inscribir derechos. Me costó mucho trabajo poderme nombrar a mí misma como feminista y sentir que adhiero el feminismo. Por eso me llamo feminista tardía.

¿Y qué me convoca? Me convocan las dos cosas que yo voy narrando, en los textos que voy escribiendo, un poco para promover la discusión, que tienen dos ejes.

Tiene el seguimiento bastante amplio del conjunto de luchas en defensa de los territorios amenazados por el extractivismo en expansión en todo el continente americano, que son uno de los núcleos de los procesos de acumulación del capital que reinstala nuevas lógicas brutales de violencia, de manera situada y que sobre todo desplazan a las tramas comunitarias -sean pueblos indígenas o no-, que habitan esos territorios, para quitarles el agua, para aprovechar los minerales, para quitar los cultivos de sustento y poner agroindustria, etcétera. Para reconfigurar los territorios, en definitiva.

Esas luchas han estado al menos, de forma documentada, desde 2011, protagonizadas básicamente por mujeres. Y reiterando un patrón muy interesante que ya habíamos observado antes, pero que ahora se vuelve a presentar. Y esto ¿es nuevo o viejo? ¡Ah! Esa es la cosa, pues esto es renovar. Así nos zafamos de caer en esta especie de contradicción binaria que no lleva a ningún lado, a mi juicio, para los fines de dotación de sentido a esas luchas o de contribución a que amplifiquen el sentido de impugnación que tienen las propias luchas en el mundo. O sea, clasificarlas no sirve. Sirve entenderlas, sirve contribuir a explicarlas.

Estas luchas, en defensa territorial han seguido un patrón muy interesante, que tiene que ver que este protagonismo femenino, rompe claramente los términos de la negociación, jerarquizada y subordinada, entre propietarios de la tierra que, generalmente son varones, y empresas que quieren desplazar y apropiarse de las tierras, quieren despojar.

B.Z. Cuando hablas de propietarios, ¿hablas de pequeños campesinos o pequeñas extensiones (que siempre visibilizan a hombres en esa titularidad, aunque sea pequeña), de propiedades familiares o de comunidades?

R.G. Claro, pequeños campesinos o en el caso mexicano, especial por su forma de tenencia de la tierra todavía heredera de la revolución mexicana, de propiedad ejidal o propiedad comunitaria. O sea que las grandes empresas capitalistas quieren despojar y eso implica alterar las viejas formas de propiedad, de pequeña propiedad privada en cualquier versión que hayan quedado como herencia de luchas pasadas. En este caso, como herencia de la revolución mexicana.

Y entonces qué pasa, al menos en México. Se establecen negociaciones entre las asambleas, o los comisariados ejidales o las asambleas comunales, donde el monopolio de la decisión política la tienen los varones de ese conjunto de estructuras familiares. Y estos empiezan a pactar, y empiezan a lo que en buen mexicano diríamos irse con la finta, es decir, a caer en la trampa de ellos. El discurso de las empresas es claro: “ustedes están empobrecidos, y ahora va a haber empleos, va a haber modernización, y les ofrecemos esto, y esto…” Ofrecen cosas para los varones. Y quienes con toda claridad ven que hay una amenaza inminente para el sustento de la vida, cuya realización está en sus espaldas, y en esas tramas sobre todo femeninas, son las mujeres. Y entonces esto es lo que empezamos a ver: Que las mujeres son las que impiden esos pactos asimétricos. Son las que lideran.

Y te doy casos. Una empresa canadiense que quiere despojar en un pueblo, en los valles centrales de Oaxaca, Magdalena Teitipac, y son las mujeres cuando están viendo que el comisariado está pactando, que hay una amenaza, que la máquina está haciendo una exploración para abrir una minería a tajo abierto, y ya llega muy cerca del ojo de agua… pues cierran y bloquean la máquina, retienen a los trabajadores, los hacen salir de la comunidad, se plantan. Ellas se plantan, ellas establecen que esto no va a pasar.

B.Z. Si esto es así de claro, se puede sospechar que hay en estos momentos un enfrentamiento con los varones, con los negociadores genuinos, y que estos enfrentamientos producirán cierta quiebra en la comunidad, en las familias… ¿es esto así?

R.G. Sí claro, después hay conflicto, pero de momento toman la iniciativa, porque dicen que esto es imposible y no lo van a permitir pues los hombres están haciéndolo mal. Es lo mismo que lo que pasa en Cherán. Lo que pasa con Cherán es que un pueblo mucho más conocido por su lucha, porque tuvo un enfrentamiento muy duro contra los paramilitares ligados a la agroindustria del aguacate y al trasiego de sustancias ilegales. Pero a las dos cosas: a la agroindustria y al narco. Bueno, pues en Cherán es exactamente el mismo caso. En un momento determinado y centralmente, lo que ya se ve amenazado es el agua. Es decir, cuando en el caso de Cherán estos talamontes paramilitarizados, talamontes ilegales, penetran en una comunidad de bosque de altura, con muchísimos árboles que ha vivido de los recursos forestales históricamente, y llegan a amenazar el manantial, el ojo de agua. Allí son las mujeres las que se lanzan, se enfrentan, cavan zanjas para que no puedan pasar las camionetas de hombres armados y empiezan a prender fogatas. Ellas, y luego vienen los hombres. Y las mujeres se quedan en las fogatas, se quedan en las zanjas, diciendo: aquí esto ya no va a pasar, aquí vamos a poner un límite, aquí basta.

Otro ejemplo es Tariquía, en Bolivia, con un gobierno progresista como es el de Evo Morales, absolutamente ligado al extractivismo de la peor calaña. Está en el Sur de Bolivia, donde campa la industria petrolera, con intereses capitalistas de Petrobras, que es esta empresa para-estatal de Brasil. Entonces su actuación es igual: extracción de petróleo en una reserva natural que es la fuente de recarga de uno de los ríos más importantes del continente americano, que es el río de la Plata y ahí está la reserva natural de Tariquía. Las mujeres que han vivido en esa tierra, que la calificaron como reserva natural, e incluso les empezaron a condicionar el acceso a los recursos de la leña y a los recursos del bosque, por estar así calificada, se ven amenazadas pues es ahí donde viven. Y así de repente se ven afectadas porque va a llegar ahora una exploración petrolera a título de progreso. Otra vez. ¿Y que hacen las mujeres? Se brincan las estructuras, arman un comité, impiden que vengan, empiezan a movilizarse.

Es decir, en muchísimos lugares tenemos este patrón parecido. Luchas en defensa de la vida, protagonizadas por mujeres que intervienen. Rompen, digamos, la dinámica de la acumulación inicialmente a nivel local, y después se genera una discusión enorme al interior de sus propias comunidades porque, como se dice en buen americano, estas viejas desobedientes qué se creen. Y son sus hombres los convocados a disciplinar a estas viejas desobedientes. Y empieza una tensión tremenda al interior de las propias relaciones de poder, al interior de las comunidades.

B.Z. En este caso estaríamos hablando de una pugna por el poder, pero es el poder de la lucha, por el protagonismo, por el papel que tradicionalmente han ocupado los hombres, que es el poder fundante de las comunidades.

R.G. Claro, por eso. Lo que pasa es que las estructuras viejas, aún a nivel de base, por lo general, establecen y permiten y habilitan el patrimonio del asunto político en manos de varones. Y esto empieza a ser cuestionado de forma tajante. Empieza a ser cuestionado, no en términos liberales, no exigiendo derechos, sino planteado y armado en términos de re-equilibrio general, del tipo de relaciones que van a regir en estas dinámicas locales. Pero lo ves en muchas partes, lo estás viendo en todos los lugares en donde las personas y las comunidades habitan los territorios y viven de ellos, y van a ser expropiados. Lo ves en México, lo ves en los territorios andinos, en Guatemala, en el Sur de América. Y esto cruza con el extractivismo que pretende estas tierras o esos denominados bienes.

Entonces, nos preguntamos cómo es que empiezan a enunciarse todas estas luchas. Luchas en defensa de la vida. Y eso es un nuevo torrente de luchas de las mujeres, feministas o no, en términos de etiqueta. Porque muchas de esas luchas y de esas mujeres no se piensan a sí mismas como feministas. Pero están haciendo una práctica feminista porque están erosionando los poderes patriarcales a nivel local y a la vez están confrontando al gran poder transnacional que está, en palabras de mujeres jóvenes, repatriarcalizando los territorios, al tiempo que desataron los procesos de acumulación. O sea, empujan los grandes procesos de acumulación del capital a gran escala. Entonces es volver a tejer el hecho de que los ciclos de acumulación entrañan y significan siempre, un proceso de repatriarcalización. Porque es un dominio de lo abstracto sobre el mundo concreto de la reproducción, del día a día, que por lo general ha estado sostenido por las mujeres. No hay ningún esencialismo ahí. Esta ha sido un poco la historia en la que nos hemos constituido.

B.Z. ¿Y es en este proceso de repatriarcalización donde aparece y se funde con las violencias machistas y lo que se ha denominado feminicidio? ¿Hay un punto de coincidencia de los procesos que has descrito situados en los territorios objeto de expoliación por parte de las industrias extractivistas y otros fenómenos que los situamos más en zonas de reciente y populosa urbanización?

R.G. Por ahí vamos. Esto en América Latina, al menos, ha empezado, o coincidió con otros fenómenos, que son parte del mismo proceso. Así el hecho de estos procesos de relanzamiento brutal de bucles de acumulación, son conexos con la precarización, con la gran migración, con el establecimiento de maquila para proletarizar en condiciones muy malas, sobre todo fuerza de trabajo femenina. Esto ocurre en muchos lugares, no solo de México sino del Sur también. Ha venido con toda esta descomposición de lo que Federici ha llamado patriarcado del salario. Porque se descomponen ese tipo de relaciones.

Y entonces ahí se ha ido detonando esta especie de complejo de violencia. No es un tipo de violencia, pues son varias formas de violencia muy entrelazadas que son muy difíciles de seguir y de distinguir que se vuelcan contra mujeres de ciudades y pueblos. Y sobre todo contra mujeres, pobres, trabajadoras y jóvenes. Esas son las que están muriendo mayoritariamente. Puede que una que otra mujer burguesa, una que otra mujer de la élite, que se la ha robado un chófer de taxi, aparezca asesinada, por supuesto que también. Pero si tú empiezas a documentar quiénes son las asesinadas, son las muertas de Juárez, las trabajadoras de maquilas, son las muertas de la ciudad conurbada de Ecatepec, en México DF.

¿Dónde está pegando más duro esta epidemia de feminicidios que tenemos en América? En esta nueva clase obrera, en este nuevo cúmulo de mujeres proletarizadas en condiciones de gran adversidad donde se trastocan un tipo de relaciones muy opresivas a nivel familiar, porque ellas empiezan a ganar su propio dinero, empiezan a ganar autonomía para sus cuerpos, porque empiezan a aterrizar.

B.Z. ¿Esto quiere decir, por ejemplo, que unas mujeres que viven en las zonas del extractivismo puro y duro, son asesinadas por los paramilitares, por los narcos, por los ejércitos privados de las empresas… y en las conurbaciones pueden ser asesinadas también por sus maridos o novios, por sus hombres cercanos, o no es el caso?

R. G. ¡Claro! Por sus hombres cercanos también. Es una cosa que a nosotras nos interesa conectar, no nos interesa pensarlo, como feministas, como fenómenos aislados, son parte de los efectos del modo en cómo se están recolonizando los territorios de América.

Pero además estamos tratando de releer la historia en la clave que nos alumbran las luchas, porque quiénes están luchando y cuáles son las luchas más importantes que estamos viendo tiene una respuesta: las de las mujeres de los territorios en defensa de la vida y las de las mujeres contra todas las violencias. Estas más urbanas, son mujeres más jóvenes. Muchas veces se presentan protagonizadas por mujeres en su calidad de estudiantes.

Pero, ¿qué tanto son luchas estudiantiles? Esa es una pregunta teórica, o sea, y lo que estoy tratando de ir alumbrando es cómo siento yo este nuevo momento de luchas de mujeres desplegado, feministas o no, que está exigiendo una reactualización de nuestro propio léxico, de nuestro propio vocabulario. Porque hay como muchas palabras que se nos están quedando chicas para realmente entender, si queremos entender, desde la potencia de impugnación de la lucha desplegada, que es lo que a mi me interesa. O sea, entender la calidad filosa de esas impugnaciones masivas, es decir, entenderlas en su radicalidad. Las palabras me hacen falta, los conceptos no me cuadran y ahí vamos también.

Entonces, al mismo tiempo que esto pasa hay una revitalización en las universidades, en los colectivos de mujeres, en los grupos, pero generalmente en grupos de mujeres jóvenes que están tratando de pensar las palabras adecuadas para nombrar esto que yo ahora puedo decir, no porque sea muy lista, sino porque estamos muchas pensando.

Así, en algunos textos del año 2017, que es apenas un esfuerzo de síntesis, yo logro nombrar cómo hay que dar cuenta de estos dos torrentes. Porque no son dos cosas separadas. Hay que buscar las palabras que permitan la conexión de esto, para resignificarlo como una potente lucha feminista, renovada, y para destacar sus contenidos anticapitalistas y anticoloniales. Y esto es lo que empiezas a ver, empezamos a leer y a estudiar. Pero esto lo hacen muchísimas mujeres en América Latina. Entonces ahí si tengo un mapa bastante claro. Y resulta que en Guatemala, en Centro América, en el Sur, en Brasil, en fin, en prácticamente todo el continente, el libro de más éxito es Caliban y la bruja, de Federici.

Yo lo que observo es que a veces, obviamente, estas luchas están desplazando a algunas otras, están desplazando el feminismo de los derechos, para decirlo rápido. Están desplazando el feminismo de inscribir derechos en el Estado, que a mi modo de ver está requeteagotado y que fue, creo yo, una de las maneras como la anterior rebelión feminista, de las mujeres europeas sobre todo, de los 60 y principios de los 70, en muchos países, fue capturada por las instituciones internacionales para limar sus aristas más filosas. Para encapsularlo en asuntos manejables. Y entonces nos pusimos a inscribir derechos, que no está mal. O sea, tener derechos está bien, y no hay que echarle tierra, pero, ¿qué pasó después? Teníamos unos derechos que no podíamos ejercer, teníamos unos derechos que eran falsos. Se nos veló la calidad patriarcal en las relaciones sociales. Pareció como que el paradigma de la igualación aquí era el camino que tenía que seguir el movimiento. Nos metimos en la agenda de la paridad.

Entonces ahora es una cosa nueva la que hay. Pero no es nueva, es renovada. Porque vuelve a recuperar experiencias muy anteriores pero las vuelve a relanzar y sobre todo va tratando de producir su propia explicación, una vez más.

B.Z. Estás planteando temas que aquí también estamos escuchando a muchas feministas de allá. A mí me gustaría ahora que me hablases de vuestras genealogías feministas, de conocimientos y de luchas feministas. Vemos que hay corrientes decoloniales, descoloniales y anticoloniales, que se nos muestran con mucha frecuencia. Parece que hay diferentes planteamientos y a veces no terminamos de ver el auténtico alcance y sobre todo en la relación que se puede mantener desde los diferentes feminismos de aquí, con los de allá.

R.G. Estoy tratando de pensar y está muy difícil porque yo te estoy hablando desde una de las posiciones en competencia en el continente. Te estoy tratando también de contestarte con seriedad a la pregunta que me estás diciendo y no sólo decirte la genealogía de la que yo estoy abrevando, sino presentarte un panorama más estructural. Me está costando.

Por un lado, yo sí creo que hay una cosa muy importante en América Latina y hay que reconocer, que fue la permanencia de bloques de feminismo autónomo. O sea, la distinción más fuerte, más que la de igualdad y diferencia, que yo observo en América Latina y que se dio en términos de los encuentros, fue feminismo institucional/feminismo autónomo. Y el feminismo autónomo luego tuvo muchos problemas y luego los encuentros no se mantuvieron demasiado, pero casi en todos los países hay núcleos de feministas autónomas que cultivaron, digamos, la brasa, de la rebelión feminista de alguna u otra manera.

Ya he citado a Silvia Federici y ahora debo señalar a María Mies. Luego de Calibán, vamos profundizando y vamos estudiando y recuperamos a María Mies y a las alemanas con el tema de patriarcado y acumulación. El libro de María Mies, que era del 86, que lo habíamos leído quienes estábamos un poco en el debate en aquellos años, vuelve a ser un libro altamente significativo, porque te explica el proceso de complejización de estas relaciones violentas en la medida en las que se relanzan los bucles de acumulación renovando formas patriarcales de dominación.

A mí en lo particular, y a muchas de las compañeras con las que yo puedo tener interacción en donde estoy, lo que me nutrió mucho fue el pensamiento de Mujeres Creando. Fue el pensamiento de María Galindo. A ella yo la reconozco plenamente como parte de mi genealogía. Pero no solo de mi genealogía, sino como mi hermana.

Pero hay como un nudo que, digamos, cultivó la tradición del feminismo de lucha en los momentos aciagos de una institucionalización en donde muchísimas compañeras se metieron al Estado, la pura verdad, a nada. Y donde también una gran parte del trabajo académico, a mi juicio, se volvió bastante asignificativo. Porque, bien, es la temporada en la que al feminismo se lo comió el género. Entonces sí tenemos una cantidad loca de información que es útil; sí tenemos una cantidad increíble de artículos y de literatura producida para entender la jerarquización y la desigualdad; pero no tenemos una palabra para orientar la manera de luchar. Eso yo lo sentía. Cuando yo salí de la cárcel a mi me invitaron a dar clases en un diplomado de género que se acababa de inaugurar y yo agarré la chamba porque si no de qué vivía. Y no tenía idea, porque de haber tenido unas ciertas lecturas en años bastantes anteriores, ahora era un lenguaje nuevo. Yo tengo el recuerdo así. Un recuerdo de incomprensión total de qué estaban hablando cuando decían políticas públicas con enfoque de género. ¿Cuándo cambió esto? La cárcel me ha hecho perder un trozo de película, sí. Pero esto es una devaluación de lo anterior, eso sí me quedaba muy claro. O sea, pedir al Estado que nos haga programas focalizados para tal cosita es una devaluación de lo que estábamos diciendo. Eso sí yo me daba cuenta.

Entonces están estos núcleos. Luego están todos los contenidos anticoloniales que han puesto en el tapete de la discusión política en el conjunto de los países los levantamientos indígenas de reciente fecha. Hay una nueva ola de levantamientos, digamos, que se puede marcar a mediados de los años 90, con el primer levantamiento de Ecuador. Frente al de ahora, era bastante menos radical, pero muy importante en términos de acción de masas y de protagonismo indígena, de una reivindicación de la cosmovisión, del saber, de la capacidad política de la trama comunitaria, es decir de los comunitarios étnicamente distinguidos, presentándose a sí mismos como que no les falta nada. Porque es el mismo juego cómo la ideología dominante determina a las mujeres como a aquéllas a las que les falta algo y cómo les definen a los indios, son a los que les falta algo.

Así aparece esta radicalidad de lucha anticolonial de que los otros, los comunarios indígenas, se presentaran en los países por su propia cuenta y riesgo con sus propias palabras exponiendo sus ideas, etcétera, ha sido también una cosa muy importante que pasaron en estos últimos veinte y pico años. Entonces hay un nuevo momento de lucha anticolonial que luego queda capturado en la academia como las posturas decolonial, descoloniales y poscoloniales. Pero a mí lo que me gusta reivindicar es el carácter anticolonial de esas luchas protagonizadas por tramas comunitarias indígenas quechuas, aymaras, quichés… Porque ha sido de veras un parteaguas, el que se presenten los indios con voz, con práctica propia, no solo con cultura propia, con práctica política, con práctica productiva propia defendiendo eso. Y luego con una serie de problemas también. Pero eso es lo que hemos visto, olas de levantamiento en estos años.

Bueno, eso ha vuelto a revitalizar una dinámica anticolonial, y una perspectiva anticolonial que, insisto, queda documentada en esta constelación de posiciones en disputa, en su mayor parte protagonizadas por señores que compiten entre sí. Y sí, estoy hablando del señor Dussel, estoy hablando de los otros señores decoloniales famositos de las escuelas gringas, que además desconocen a otras mujeres que acompañaron esa lucha indígena desde hace muchísimos más años que contribuyeron a la feminización de esas teorías.

Luego otra feminista de la que abrevamos se llama Silvia Ribera Cusicanqui, Oprimidos, pero no vencidos es su libro más famoso, que está escrito hace muchos años. Sus investigaciones sobre las artesanas de La Paz, su fundación de una cátedra de historia…

Después hay –que creo que es importante- al menos en Argentina, toda una lectura muy en profundidad y muy interesante y no académica, del trabajo de Judith Butler. Toda la discusión contra lo binario, como los formatos lógicos del pensamiento patriarcal, lo queer, en fin. Pero ¿quiénes traen a Butler y, digamos, que la tejen en todo este sancochado? Son las feministas de la disidencia heterosexual que están en Argentina, que eran las que la conocían. Porque Butler se volvió en otras ciudades y en otros lugares una autora muy de élite. O sea, las muchachas jóvenes que estudiaban sus post-grados en feminismo, que es parte de la herencia de la lucha feminista capturada, que amplificó el marco, y ahora podemos estudiar esto, y está bien. Pero una cosa es estudiar y otra cosa es pelear. Por ejemplo para mí toda esta discusión de lo queer y tal era muy distante. Y yo tengo la impresión de que las compañeras argentinas han sido como el interface para poder conocer y nutrirnos de ese conjunto de ideas que son muy potentes en términos críticos, pero para ponerlos a circular y jugar en la pelea.

¿Y cuál es la pelea? Allí es la pelea por cómo vamos a articular, como vamos a acuerpar esta heterogeneidad. Y cómo vamos a pensar, ahora sí, desde la pluralidad. Y desde una pluralidad en lucha. Y hay muchas herramientas que vienen de ahí. Entonces sí, esto es sostener la llama del feminismo en lucha: algunas acompañando las luchas anticoloniales, acompañando el pensamiento sobre lo anticolonial en lucha y su significado, el significado de lo comunitario, impugnando el orden político, en fin, en todos estos campos. También estas teóricas de lo queer, de las disidencias, la crítica al patriarcado, otra vez. Se trata de convertirlo en alimento de la propia lucha, a través de la pelea de las argentinas. Eso está nutriendo.

Las españolas tienen un lugar en todo esto, pero cuál es. Bueno, sí se leen mucho, yo veo que hay realmente mucha identificación, sobre todo con las mujeres jóvenes. Lo vemos con el trabajo que hicieron Precarias a la Deriva. Y en particular todo este asunto de economía feminista, de Amaia Pérez Orozco, Cristina Vega, Silvia Gil. Ellas empujan una mirada. No son las fuentes principales, pero es parte de la literatura obligada para tejer, para entender.

Ahora, cada una de esas personas a su vez, jala sus autoras, y entonces pues hay una renovación rica, a mi manera de ver, del debate feminista. Porque estamos leyendo mucho, estamos estudiando mucho. A mí, por alguna serie de razones, desde hace mucho tiempo, tengo una especial predilección por aquellas feministas de la diferencia. Pueden estar acusadas de esencialistas, pueden ser tachadas de burguesas, pero qué listas, señoras. Qué crítica filosófica más de fondo. A mi eso me parece muy importante. Y esa veta, ¿qué nos da? Nos da esa importancia de la filosofía de la diferencia. Ellas plantean dos cosas: hacerse cargo de la diferencia sexual, no de la teoría de género, en la experiencia vital, por lo que cuando dicen diferencia sexual no están diciendo hombre/mujer, están diciendo diferencia sexual, allá donde esté hagámonos cargo. O sea que abre, no cierra. Y la otra cosa es que ponen la clave básica del feminismo siempre en el patriarcado, que cuando hace una diferencia, hace una jerarquía, y de lo que se trata es de desmontarla, romper el mecanismo que replica esa jerarquización. Y vamos a pensar tanto como necesitemos en términos de lucha. A mi me parecen que ellas nutren, pues me siento emparentada con ellas genealógicamente.

Así que con todo esto concluyo señalando que hay un debate potente porque muchas mujeres jóvenes están escribiendo. Y muchas mujeres jóvenes están diciendo cosas verdaderamente interesantes. Es un magnífico momento para vivir en América Latina, por más que estén pasando miles de desastres también, es un momento enérgico, es un momento vitalmente potente.

11/10/2019

Begoña Zabala forma parte de la redacción de viento sur

 

Fuente de la Información: https://vientosur.info/spip.php?article15271

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Educación: el polémico estudio que afirma que niños más atractivos sacan mejores notas

Educación: el polémico estudio que afirma que niños más atractivos sacan mejores notas

¿Es posibles que los niños y niñas más agraciados físicamente saquen mejores notas?

Eso es lo que asegura un reciente estudio llevado a cabo por economistas estadounidenses, que concluyó que los estudiantes más atractivos no solo obtienen mejores resultados académicos sino que también permanecen más tiempo escolarizados.

El economista Daniel S. Hamermesh, de la neoyorquina Universidad de Barnard, y dos colegas de otras dos universidades de EE.UU. llegaron a esta conclusión tras estudiar la amplia información incluida en el informe estadounidense «Atención temprana a los niños y desarrollo en la juventud», que sistematizó los datos de 1.300 niños edades entre 6 meses y 15 años de edad.

Para su investigación también utilizaron el informe británico «Estudio del desarrollo de la niñez en Reino Unido», que contiene una cronología de la vida de 17.000 niños británicos nacidos en una sola semana en 1958.

Una de las preguntas que surge al leer las conclusiones preliminares del estudio publicadas por el Buró Nacional de Investigación Económica de Estados Unidos es cómo midieron los expertos el nivel de atractivo de los estudiantes.

¿Cómo determinar quién es lindo y quién no?

Diseñar una forma de medir la belleza es todo un desafío. Quizás por eso los autores decidieron confiar en las clasificaciones ya incluidas en los estudios que utilizaron para su investigación.

En el caso del informe estadounidense, la apariencia de los sujetos fue evaluada por un panel de al menos 10 jóvenes que miraron segmentos de videos de las entrevistas que ofrecieron los niños durante la investigación. Los evaluadores podían dar una calificación de 1 (no atractivo) a 5 (muy atractivo o lindo).

En el estudio inglés fueron los maestros los que ofrecieron una de las siguientes categorías a los menores: atractivo, no atractivo, con una «característica anormal» o «mal nutrido, desaliñado y sucio».

Los niños evaluados como atractivos en ambos estudios demostraron tener mejores resultados académico que sus compañeros clasificados como menos atractivos, aunque los autores controlaron la influencia de otras variables como el origen étnicoel génerola educación y los ingresos de los padres.

niños leyendo en una biblioteca

La Dra. Judith Kleine Staarman, profesora de Educación de la Universidad de Exeter (Inglaterra) y especialista en los procesos de aprendizaje, advierte que el estudio relaciona los resultados académicos con el aspecto físico de los niños, pero que esto es solo una correlación y no se puede interpretar como causal.

Lo que intenta explicar es que no por lucir más atractivos las personas son más inteligentes. Pero entonces, ¿por qué se produce esta correlación?

¿Culpa de los profesores?

Hamermesh y sus colegas utilizaron la gran cantidad de datos disponibles para probar diferentes teorías. Encontraron evidencia de que los profesores suelen tener una mejor relación con estudiantes más atractivos, lo cual pudiera explicar la brecha entre unos y otros.

También concluyeron que los que fueron clasificados como no atractivos en algún grado, eran más proclives a reportar ser víctimas de acoso por parte de sus compañeros, lo cual afecta el rendimiento académico.

Además, vieron que se reportan menos casos de problemas de comportamiento entre los estudiantes más agraciados.

Así, los datos demuestran que los más «lindos» son más proclives a terminar sus estudios y a tener resultados positivos consistentes en lectura y matemática.

De hecho, el estudio de Hamermesh confirma que aquellos cuya apariencia «está un punto por arriba del promedio» logran mantenerse en la escuela cinco meses más que los compañeros que tienen una apariencia considerada promedio.

Judith Kleine considera que este estudio deja muchas preguntas sin respuesta. «El informe no explica claramente por qué está sucediendo esta correlación entre apariencia y desempeño académico».

No obstante, no desestima la importancia de los prejuicios que tienen los profesores.

niño llorando maestra

«Seguramente, uno tiene preferencias subconscientes, incluso yo, que estoy tan alerta sobre esto, pero le pasa a todo el mundo».

El estudio estadounidense ofrece luz también sobre otras investigaciones que afirman que las personas atractivas ganan más dinero que las que no lo son.

Estas revelaciones podrían ayudar a comprender por qué, ya que de acuerdo a los resultados de esta investigación, los más «atractivos», incluso siendo niños, suelen tener mejores experiencias educativas y mantienen un mejor rendimiento académico.

Esto podría significar que al llegar a la adultez las personas consideradas más atractivas tienen una posición más ventajosa para enfrentarse a la vida profesional.

Lea el informe completo en inglés aquí.

Fuente de la Información: https://www.bbc.com/mundo/noticias-50323892

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Estallido social en Chile: una nueva huelga general marca la cuarta semana de protestas

Piñera enfrenta el paro productivo que promete ser el más grande desde el inicio del estallido social

Más de cien organizaciones adhirieron a la huelga general que está convocada para este martes en el país. Se espera la paralización de los sectores portuario, agro-industrial, comercial, bancario, de la salud y los servicios públicos, entre otros. Los dirigentes apuestan a que esta convocatoria marque un “hito” en las manifestaciones, enfocando el petitorio en cambios estructurales que pasen por una Asamblea Constituyente.

Tras el inicio de la cuarta semana de manifestaciones, el mundo social apuesta a un paro de actividades que tenga presencia en todas las regiones del país. Hasta la noche de este lunes, 129 organizaciones adherían a la convocatoria, según una declaración pública que dio a conocer la plataforma Unidad Social. Los dirigentes de esta coordinación esperan que se instale como un verdadero “hito en democracia”.

“Es el conjunto del funcionamiento del país que va a paralizar. Esto, en el contexto de exigir una Asamblea Constituyente, que es un nuevo Chile que está reclamándose en las calles”, sostiene el presidente del Colegio de Profesores, Mario Aguilar, a El Desconcierto.

El primer llamado a huelga general de esta plataforma social fue el 23 de octubre pasado, mientras el país se encontraba bajo Estado de Emergencia. En esa ocasión, las organizaciones firmaron una declaración reconociendo que la situación política del país enfrentaba la mayor crisis desde la salida de la dictadura militar. Apuntaron también a la tesis del “autogolpe” del gobierno, considerando que recurrieron a las Fuerzas Armadas para imponer el “orden social”.

El presidente Sebastián Piñera terminó con el Estado de Excepción constitucional y ordenó el retiro de los militares de las calles. Pero las denuncias y querellas por vulneraciones a los derechos humanos han ido en aumento. Esto se ha evidenciado con el peak histórico de lesiones oculares, con más de 150 pacientes que han sufrido la pérdida de visión en uno de sus ojos por disparos de perdigones. Por lo mismo, sumándose a la petición del Colegio Médico, se ha instado a que las autoridades prohíban el uso de estos proyectiles.

Sumado a esto, el petitorio del mundo social pasa por iniciar una Asamblea Constituyente para cambiar la Constitución de 1980. Es decir, difiere de la propuesta de un “Congreso Constituyente” que salió a plantear este domingo el gobierno, tras una reunión de los partidos de Chile Vamos en la casa del Presidente. A juicio de las organizaciones que convocan a este paro general, la toma de decisiones no puede residir en una institución que no tiene la legitimidad suficiente para la ciudadanía.

A la vez, se ha hecho el llamado a que los trabajadores del mundo privado se sumen a este paro general. Ya han confirmado su adhesión trabajadores de la banca, del comercio y de empresas contratistas, como la Federación Contratista Anglo American Minas, la Federación de Trabajadores Contratistas de Los Bronces y el Sindicato Profesionales y Técnicos Aguas Andinas.

Los portuarios en huelga

Este martes el sector portuario amanecerá paralizado. Dentro de sus razones, sostienen que la agenda que ha presentado el gobierno propone medidas asistencialistas e inconsultas. “No muestran interés en dar una respuesta a la mala administración de los recursos”, manifiestan en una declaración pública firmada por el Consejo Nacional por la Defensa del Patrimonio Pesquero (Condepp), la Federación Nacional de Sindicatos de Pescadores Artesanales de Chile (Fenaspar), y la Red Nacional de Mujeres de la Pesca Artesanal, entre otras organizaciones.

Los dirigentes han dado a conocer datos que revelan el escenario que enfrenta el sector: el 69% de las principales pesquerías son concentradas por cuatro empresas pertenecientes a siete familias más ricas del país; el 31% de la cuota de pesca esté en manos del sector artesanal, que corresponden a cerca de 100 mil pescadores; y, como consecuencia de la depredación industrial, el 70% de las pesquerías estén sobreexplotadas o colapsadas según los reportes del gobierno.

Los trabajadores del puerto de San Antonio se mantendrán paralizados durante esta jornada, según informó el presidente del Sindicato de Estibadores Portuarios Contratados de Puerto Central (Sitramcen) de San Antonio, Miguel Lillo. Durante estas semanas, el gremio ya ha interrumpido de manera intermitente sus faenas.

A esto se suma la advertencia de Internacional Dockworkers Council (IDC o Consejo Internacional de Trabajadores por su sigla en español), que integra a organizaciones de trabajadores portuarios a nivel mundial, de no dejar ingresar las naves zarpadas desde Chile en los puertos donde tienen representación sindical, si se mantiene la represión policial, según lo advirtió el coordinador para Latinoamérica Caribe, César Luna.

Aeropuerto y aduanas, también

Los funcionarios que trabajan en los servicios fronterizos también se plegaron a la paralización. La Asociación Nacional de Funcionarios de Aduanas (Anfach), aclaró que no afectará la atención de usuarios y que no se despachará ningún tipo de carga, a excepción de aquellas que sean estrictamente necesarias por razones de salud u otra.

A esto también se suman los trabajadores del Aeropuerto de Santiago. Según informó el presidente de la Asociación de Empleados Fiscales (ANEF), José Pérez, durante la tarde de este lunes, hay grupos que no se van a sumar a la paralización completamente, pero los servicios funcionarían más lentos: “Aduana va a tener sólo restricción, la DGAC también, con algunos espacios de movilidad, Sernapesca y el SAG también”, advirtió el dirigente.

Fuente de la Información: https://www.nodal.am/2019/11/estallido-social-en-chile-una-nueva-huelga-general-marca-la-cuarta-semana-de-protestas/

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España: Marea Verde denuncia los recortes en Educación en el Campo de Gibraltar al portavoz de educación en el parlamento de Adelante Andalucía

Marea Verde denuncia los recortes en Educación en el Campo de Gibraltar al portavoz de educación en el parlamento de Adelante Andalucía

Este martes 12 de noviembre Marea Verde Campo de Gibraltar se reunirá en Asamblea para analizar situación de la educación en la comarca.

Jose Ignacio Garcia, Parlamentario de Adelante Andalucía, asistirá a la asamblea de Marea Verde Campo de Gibraltar prevista para el próximo martes 12 de noviembre, 17:00 horas en el IES El Getares de Algeciras.

Por ello se aprovechará oportunidad de contar a portavoz andaluz de educación de Adelante Andalucía, problemática educación Campo de Gibraltar en distintos ámbitos, para que traslade a Parlamento Andaluz y a Consejero de Educación, Javier Imbroda, el incumplimiento sistemático de la normativa educativa y la desprotección en la que se encuentran muchos de los alumnos, familias y profesionales en los centros educativos del Campo de Gibraltar.

Se tratarán temas como ratios ilegales, recortes en necesidades educativas, PT’s, PTIS, infantil, primaria, secundaria, ciclos, conservatorios, memoria histórica, igualdad, espacios de paz, lucha contra cambio climático, entre otros.

Fuente de la Información: https://www.yanoticias.es/marea-verde-denuncia-los-recortes-en-educacion-en-el-campo-de-gibraltar-al-portavoz-de-educacion-en-el-parlamento-de-adelante-andalucia/

 

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Education by fear: old and new methods of child discipline – archive, 1932

Education by fear: old and new methods of child discipline – archive, 1932

12 November 1932: From Bertrand Russell to Mme Montessori, the expert advice given to parents can be baffling

Mr Fairchild or Mr Barlow, had they been asked for a definition of nursery discipline, would certainly have described something of the “Children should be seen and not heard” and “Do this because I say so” order. But the Fairchild children were often naughty, because papa and his tyrannies – mental and physical – were only repressive, not educative.

The people who believed in beating and starving a child into submission were the people who taught that God would send men to everlasting fire for not conforming to His standard of virtue. The principle is the same. Bertrand Russell, in his brilliant though perhaps biased book On Education, says that “he should certainly be horrified if his boy were half as badly behaved as the children in The Fairchild Family,” and so say all of us.

But Mr Russell is nevertheless an exponent of the school that warns a small child of possible consequences and then allows him to suffer. He illustrates his point with the story of how, having warned his little boy that if he ate too much chocolate he would be sick, he let him eat it. Fairness makes me add that the child was delighted when he fulfilled his father’s prophecy, but the physical upheaval (and the extra work for the womenfolk) was entirely unnecessary. There are people who maintain that the only way to prevent a child from playing with fire is to allow him to burn himself, and that the only way to prevent him from misusing knives is to allow him to cut himself, but these methods are merely re-establishing education by fear, in a modern dress.

Lighting the Geyser
A well-known psychologist, lecturing some time ago, added yet another voice to those which assert that the “Because I tell you” theory is dead. He explained that merely to forbid a self-assertive child to light a geyser is not only a waste of time but definitely bad education, and that the wise and effective procedure is to “treat him as an adult,’’ and to explain why he must not do it. The results of this method, in addition to the fact that the geyser will not be lit when your back is turned, are that the child is a colleague and not an unwilling slave, and that no thwarted desire lives on in his mind, as, once having been given the right point of view, he no longer wants to light the geyser at the wrong time.

So far so good, but it must not be forgotten – and the lecturer acknowledged this in the debate that followed his opening – that there are occasions when instant obedience is absolutely essential, and when explanations, if given, must follow blind acquiescence. Take, for instance, the following; “If a child pointing a loaded gun at a companion is going to wait until he has had the effect of pressing the trigger explained to him before he puts it down, the chances are that the conscientious parent will have the explanation taken out of his hands.”

The well trained child will, of course, immediately obey the order of someone he trusts because experience has taught him that the order would not have been given unless it were necessary and reasonable, but before this point of development has been reached there are undoubtedly occasions on which common sense and common sense only is the true key to the situation.

To get the beat results we must certainly have as few restrictions as possible. But there must be a few fixed points, and they must really be fixed. We should remember that, with young children especially, it is uncertainty that leads to trouble. If when the authorities are in a yielding mood bedtime is a movable ceremony, constant friction is inevitable. The parable of the importunate widow is not one that should be prematurely forced upon the notice of the young.

Mme Montessori, who is among our greatest workers in this field, maintains that even bedtime should not be enforced against the child’s inclinations. The objections to this standpoint are several. First, it is shifting the parent’s responsibility on to immature shoulders; the child’s experience is insufficient to decide whether extra play now is worth the consequences (to himself and others) of overtiredness tomorrow. Secondly, the child, although “a person,” is not the only person in the universe, and he must learn to adapt himself to others. Thirdly, if the child is definitely encouraged always to consider carefully exactly what he feels like doing at the moment, he will naturally learn to attach more and more importance to his personal likes and dislikes as opposed to the greatest good of the majority, and this is wholly bad.

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… we have a small favour to ask. More people, like you, are reading and supporting the Guardian’s independent, investigative journalism than ever before. And unlike many news organisations, we made the choice to keep our reporting open for all, regardless of where they live or what they can afford to pay.

The Guardian will engage with the most critical issues of our time – from the escalating climate catastrophe to widespread inequality to the influence of big tech on our lives. At a time when factual information is a necessity, we believe that each of us, around the world, deserves access to accurate reporting with integrity at its heart.

Our editorial independence means we set our own agenda and voice our own opinions. Guardian journalism is free from commercial and political bias and not influenced by billionaire owners or shareholders. This means we can give a voice to those less heard, explore where others turn away, and rigorously challenge those in power.

We hope you will consider supporting us today. We need your support to keep delivering quality journalism that’s open and independent. Every reader contribution, however big or small, is so valuable.

Fuente de la Información: https://www.theguardian.com/lifeandstyle/2019/nov/12/education-by-fear-examining-old-and-new-methods-of-nursery-discipline

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Schools Should Follow the ‘Science of Reading,’ Say National Education Groups

Schools Should Follow the ‘Science of Reading,’ Say National Education Groups

In the wake of falling reading scores on the test known as the Nation’s Report Card, 12 major education groups are calling on schools to adopt evidence-based reading instruction.

On Tuesday, the collective—consisting of Achieve, Alliance for Excellent Education, Collaborative for Student Success, the Thomas B. Fordham Institute, Learning Heroes, Literacy How, the National Association of Elementary School Principals, the National Council on Teacher Quality, the National Urban Alliance, the National Urban League, the Military Child Education Coalition, and the Education Trust—released a call to action, urging policymakers and education officials to prioritize evidence-based instruction, content-rich curriculum, and teacher training.

With this move, the 12 organizations join the growing number of education groups publicly advocating for the «science of reading»—the decades of psychology and cognitive science research that demonstrate best practices in teaching children how to comprehend text. This summer, for instance, the International Literacy Association endorsed systematic and explicit phonics in all early reading instruction. 

The topic has seen a surge of interest recently, after a series of radio documentaries by American Public Media’s Emily Hanford reported that a lot of elementary schools aren’t delivering the kind of systematic phonics instruction that many beginning readers need in order to decode words.

«We’ve known for more than two decades—at least since the report of the National Reading Panel—that the successful instruction of almost all beginning readers must include phonics, phonemic awareness, fluency, vocabulary, and text comprehension instruction,» the collective’s statement reads. «Yet, that isn’t what’s happening in many American schools.»

The results on the 2019 National Assessment of Educational Progress, released last month, painted a troubling picture of young students’ reading ability. Overall, 4th and 8th graders’ performance in reading is declining—and the lowest-performing students are losing the most ground.

Only 35 percent of 4th graders were considered proficient readers on the NAEP test, compared to 37 percent of 4th graders in 2017. Eighth graders’ scores dropped too, from 36 percent at proficient in 2017, to 34 percent this year. While the highest-performing students scores’ stagnated, the lowest-performing students scores dropped.

What’s causing this trend? It’s hard to know for sure. The NAEP test measures reading comprehension, but as EdWeek’s Liana Loewus pointed out after the scores were released, comprehension isn’t a single skill. Instead, it’s the product of two different factors.

Students need to be able to understand how to read the words off a page—how to decode. But they also need to have the vocabulary and background knowledge to understand the words that they read. While the NAEP scores can show that students are struggling, they can’t pinpoint which part of this comprehension equation students are struggling with.

The first two points on the 12 groups’ agenda highlight both strands of reading comprehension, calling for schools to teach foundational skills, while also implementing curriculum that is designed to build student knowledge.

The group also called for teacher preparation programs to better train future educators in evidence-based instruction, for greater availability of high-quality books by diverse authors, and for an increased federal investment in literacy, from birth through 12th grade.

The collective cited Mississippi, one of the only two states to see an increase in reading achievement on NAEP, as an exemplar of «what’s possible when these strategies are implemented patiently and effectively.»

In 2013, the state passed a 3rd grade retention law, which allowed students to be held back if they couldn’t reach proficiency. In the years since, Mississippi has turned its attention to training teachers in evidence-based practices.

Image: Getty

Fuente de la Información: http://blogs.edweek.org/teachers/teaching_now/2019/11/schools_should_follow_the_science_of_reading_say_national_education_groups.html

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Profiles In Innovation: Leading At The Edge Of Education

Profiles In Innovation: Leading At The Edge Of Education

Innovation

Innovation requires adding method to creativity, and innovation in the education sector particularly demands this. In our last piece we discussed the massive complexities of the sector including the fact that innovation takes place in 132,000 separate localities and that it necessitates changes in the interrelated parts that make up the core design of schools. In this piece we would like to showcase examples of education innovation from some of these localities—schools and school systems whose leaders are structuring their institutions in innovative ways, and are tackling the core design of school itself to better and more equitably serve the needs of students.

We present these examples within the context of a simple framework that can serve to add method for others embarking on innovation.

Method: An Innovation Conditions Framework

Through four years of supporting more than 100 district, charter, independent, and denominational school communities in 20+ states to design and launch innovative school models that aim to transform the experience of schooling, Transcend, a national non-profit, has learned that five critical conditions are necessary for innovation to grow in a sustainable manner:

  1. Conviction in the importance of the work
  2. Clarity on the vision
  3. Capacity to implement the ideas
  4. Coalition of broad and diverse stakeholders
  5. Culture of honesty, trust, and learning

The Five Conditions in Action

Innovation begins with conviction in the need for extraordinary, equitable learning environments that redefine student success and reimagine the experiences intended to foster success. Our world is changing rapidly; schools need to be redesigned equitably and foundationally; leaders who take on the work of redesigning schools understand that they are the bearers of this urgency.

  • Stacy Kane, ED and Cofounder, Washington Leadership Academy, a charter school in Washington D.C., is visionary and steadfast in her conviction that all students should have a high school education that prepares them not only for college and career but also for a lucrative side hustle. She understands the complex contexts of her students include the need to be able to earn money during high school and post-secondary education, both for themselves and their families. Instead of locating those needs beyond the scope of school, she insists that school be designed  to meet these needs. To that end she is building a school that brings Computer Science (CS) and the ability to create coding-related side gigs like web design to all WLA students, not just those in advanced classes. She has convinced her team of the crucial importance of both traditional academic approaches to CS and immediately applicable ones in ways that have required changes in the core design of school including mindsets, schedules, partnerships, crediting pathways, and more.

We have found that leaders who move innovation forward develop and spread clarity regarding the overarching goals of the work. To move from the conviction for change to a clear path forward requires the ability to tell the story of why and how to move forward. Leaders at the edge of education often grow this clarity by engaging in innovative processes that bring the world outside of schooling into the often closed institution that is the current design of school.

  • Adam Bunting, Principal of Champlain Valley Union High School wanted to lead his school “not through top-down ‘push’ energy but rather ‘pull’ energy” where staff, students, and the community embarked on change because they believed in it. He engaged a storyteller from The Moth  to grow conviction into clarity by leading students, the leadership team, and the entire faculty of 120 through the process of developing their own stories for why change was needed. The community realized their current design needed to become much more personalized, in ways that enabled all students to thrive and Internalize their uniqueness. The current design of school that reduced learning to a set of letters and numbers (class grades, GPAs) could not accommodate all this personalized storytelling so the school moved to a competency-based assessment system that may culminate in a new interface between high school and college; the school is collaborating with the Mastery Transcript Consortium to pilot a new mastery-based transcript without GPAs that enables students to tell their unique story to colleges and employers.

Once conviction and clarity are strong, successful leaders focus intently on capacity. They are driven to find the personnel, funding, time, and training required to successfully design and implement a transformative school design.

  • Cynthia Robinson-Rivers, Principal of  Van Ness Elementary School in the District of Columbia Public Schools (DCPS), is building a school where children, families, and educators come together to develop a generation of confident, curious, and compassionate members of society. At the center of this vision is the notion of school as a place that addresses the whole child, not just the academic being. It entails attending to the mental health and wellbeing of children, as defined by neuroscience and clinical best practices, few of which are part of the training of teachers. Cynthia regularly and consistently engages her staff in the learning science around trauma informed practices / wellbeing. She prioritizes this as much as academics, knowing that — if Van Ness wants real learning to happen — this is an essential foundation. Doing so requires her to make major shifts in the core design of school to enable this continuous learning: by creating a comprehensive school plan, redesigning professional development, redesigning schedules, curriculum, and budgets.

The complex work of school transformation requires a coalition—the support of a committed group of stakeholders, including students, parents, educators, community members, government, and industry, who are helping the work become a sustained success. Without a coalition, innovative leaders may be able to launch the work but it is rarely sustained. This is especially crucial in a sector where leadership turnover is a concern and where resources are scarce.

  • Under Newark Schools Superintendent Roger Leon, students are being enrolled in a coding academy to create a more equitable access to the jobs of the future. The Panasonic Foundation and the superintendent recognized the urgency of this need, and rather than reinvent the wheel, partnered with the Hispanic Heritage Foundation to launch Coding as a Second Language (CSL), a program established first in 2013 that had also been implemented successfully in Calexico, CA; Atlanta, Georgia; and Reno, NV. By the end of this year over a hundred middle and high school students will be exposed to STEM education and tech professionals who will serve as mentors to them. This coalition of a school district, industry, foundations, and community professionals grows the capacity of the district to undertake this important and complex work, and thereby impact future outcomes for students. “This collaborative partnership helps us address one of the most critical issues minority students are facing today,” said Alejandra Ceja, Executive Director of the Panasonic Foundation.

Finally, our work has shown us that leaders of innovation attend closely to culture: intentionally building values, norms, and practices amongst adults and young people that enable new ideas to emerge, be tested and iterated on, and eventually codified and spread. They understand that this may entail growing the capacity for risk-taking and vulnerability.

  • Kim Taylor, Director of Pathways High, a regional charter school located in downtown Milwaukee, accompanied Pathways High board members when they pitched the school to the C suite of a local Fortune 500 company. The company leadership shared Pathways High’s concern that too many students lack the skills necessary to perform the jobs they offered and that workplace and school cultures were misaligned. Pathways High had already developed IMPACT, a program that provides students with real world learning experiences both within and outside the classroom.  However, after meeting with the C suite, Kim and her team recognized the need to extend the IMPACT program to include teachers so they could embrace a culture of innovation from a personal, lived experience. As most educators have very little contact with the current world of work beyond education, the Pathways High leadership team wanted the IMPACT program to enable both students and teachers to work in businesses to create bridges across the different cultural mindsets. Kim and her team began by sending Pathways High teachers a survey asking them to describe their passions, what they would do if they weren’t teaching, and what they read in their free time. Using these interests inventories, they then connected their teaching staff and students with industry professionals whom they could shadow.

The examples above show how innovation is possible in the education sector.  Innovative leaders often intentionally cultivate one or two of these critical conditions, and perhaps accidentally cultivate some of the others. What if they were to take on all five conditions intentionally?

This article was developed and researched in collaboration with Sujata Bhatt, Senior Fellow, Transcend

Fuente de la Información: https://www.forbes.com/sites/barbarakurshan/2019/11/12/profiles-in-innovation-leading-at-the-edge-of-education/#46cc8e306109

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