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Argentina: Amplio repudio docente a cesantías persecutorias en la Facultad de Psicología

Argentina/16 Julio 2016/Fuente: La Izquierda Diario

Tras la cesantía de Hernán Scorofitz, Secretario General de la gremial AGD-UBA y militante del Partido Obrero, por su participación en clases públicas, docentes de distintas facultades repudiaron este nuevo ataque del régimen universitario. La Izquierda Diario habló con ellos y reproduce sus voces.

En la Facultad de Psicología de la UBA, las voces de repudio se hicieron sentir desde las distintas Cátedras de esta casa de estudios. María Laura Moukarzel, docente de Historia de la Psicología manifestó que “lo sucedido a Hernán Scorofitz, además de ser un caso particular y concreto de persecución sindical, expresa el nivel de precarización y vulnerabilidad a la que muchos docentes de psicología de la UBA estamos expuestos.”

La cesantía del compañero Hernan Scorofitz, secretario general de AGD Psicología y militante del Partido Obrero , sienta un antecedente gravísimo de persecución antisindical . A través de este accionar nos quieren imponer una sanción ejemplificadora para futuras medidas gremiales que los trabajadores y trabajadoras de la UBA llevemos adelante. Repudiemos este hecho y exijamos la restitución inmediata a su cargo del compañero Hernan.» Sostuvo por su parte, Diana Melnik, docente de Psicología General y del CBC, y militante del PO.»

Sol Bajar, docente de la Cátedra de Introducción a los Estudios de Género de esta misma Facultad , militante del PTS/Frente de Izquierda afirmó que “se trata de un verdadero ataque a la organización de los docentes universitarios y de un claro mensaje de la gestión de la Facultad, sostenida por un régimen de camarillas aliadas al gobierno. El último paro docente fue histórico en Psicología: los docentes y los estudiantes volvimos a organizarnos con el método de las clases públicas mostrando un enorme potencial, que además despertó simpatía hacia afuera y hacia adentro de la facultad. El ataque a nuestro compañero es una nueva muestra de que eso les molesta porque los cuestiona. La cesantía de Hernán no puede pasar. Tenemos que revertirla llamando a la organización de toda la comunidad educativa y a la más amplia solidaridad.”

Marina Cardelli, docente en CBC de Semiología y militante de Seamos Libres planteó que “crece la impunidad para perseguir a los trabajadores y el primero que lo avala es el gobierno, que llegó despidiendo a miles. No podemos permitir esto porque es más legitimidad a la persecución de la organización gremial entre los trabajadores docentes.”

A su vez, Matias Abeijon, docente de Historia de la Psicología, dijo que: “no sorprende, pues este hecho se enmarca no sólo en la persecución sindical, sino en el manejo feudal que rige en la UBA, y que tiene su origen en el incumplimiento del Convenio Colectivo de Trabajo. Las autoridades de nuestra alta casa de estudios lo desconocen sistemáticamente, y como consecuencia cada cátedra es un feudo en el cual los docentes dependemos del trato directo con el Titular, con los profesores adjuntos, etcétera. Las ‘normas y estilos de la cátedra’ que se aducen en la cesantía de Scorofitz (y que supuestamente él no cumplió) no son más que el criterio arbitrario y discrecional que rige al interior de cada pequeño feudo/cátedra. Es necesario que se cumpla de manera efectiva lo estipulado en el Convenio Colectivo de Trabajo, para que así los docentes tengamos un mínimo de estabilidad laboral, y para que situaciones como estas no se vuelvan a repetir. De más está decir que me sumo al pedido de la reincorporación inmediata de Hernán Scorofitz.”

Carla Pierri, docente de Salud Pública y Salud Mental, remarcó a su vez que “nos preocupa en tanto sienta un precedente que atemoriza a otros docentes ad honorem, docentes interinos en tanto poder ejercer el derecho a huelga”.

Una persecución que se extiende en la UBA

La cesantía por actividades gremiales no se limita a la facultad de Psicología: afecta al conjunto de la docencia universitaria de la Universidad de Buenos Aires. Hablamos entonces con Paula Varela, docente e investigadora de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA y militante del PTS en el Frente de Izquierda, quien señaló: “repudiamos en primer lugar la cesantía de Scorofitz y hacemos llegar nuestra completa solidaridad porque Hernán no sólo es un docente en la Facultad de Psicología hace muchos años sino que también es un activista gremial y Secretario General de la Asociación Gremial Docente de Psicología, además de un militante político del Partido Obrero y el Frente de Izquierda de hace muchos años. Con lo cual la cesantía es un doble mensaje: por un lado es un claro mensaje de disciplinamiento a los docentes contra el derecho de huelga, tanto a los docentes de la cátedra como a los docentes de la facultad y a todos los docentes de la UBA, pero también es un mensaje hacia la militancia política en la universidad, hacia la militancia política opositora a las condiciones que quiere imponer tanto del decanato como del rectorado de la UBA».

En este sentido, Varela también explicó que «entonces, es doblemente grave: como intento de disciplinamiento de la cátedra y después, como advertencia hacia todos los trabajadores docentes» y agregó que «la cesantía pone sobre la mesa dos grandes debilidades que tenemos los trabajadores de la UBA: una es que no tenemos Convenio Colectivo de trabajo porque la universidad se resiste aplicar el Convenio del 2014, que tiene muchísimas cosas para mejorar pero que presenta un conjunto de derechos para los trabajadores docentes universitarios. En, este momento nadie sabe cuáles son los derechos que tenemos los trabajadores de la UBA. Lo segundo es la completa arbitrariedad de la estructura de cátedra que termina transformándose en un feudo en el que el titular ejerce la presión no sólo sobre las condiciones de trabajo del resto de la cátedra, el contenido que dicta, sino también sobre los derechos gremiales de los trabajadores de esa cátedra. Todo el mundo sabe que en momentos de conflicto los titulares de cátedra, o la gran mayoría de ellos, ejercen muchísima presión en sus propias materias para que los trabajadores o ayudantes –lo que se llaman auxiliares docentes– no paren ni se organicen, como sucede también con los compañeros ad honorem, o se alineen con la ideología o el punto de vista político de la cátedra. Bueno, estas cesantías ponen de manifiesto eso en una proporción increíble.”

Fuente: http://www.laizquierdadiario.com/Amplio-repudio-docente-a-cesantias-persecutorias-en-la-Facultad-de-Psicologia

Fuente: http://www.laizquierdadiario.com/IMG/arton44808.jpg

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Reforma: institucionalización del mercado en la educación superior

Por: Isaac Gajardo Miranda

En 2006 miles de estudiantes secundarios salimos a las calles a manifestarnos en lo que se ha conocido como La Revolución Pingüina. Como adolescentes, invisibilizados por las instituciones, habíamos decidido avanzar en nuestros planteamientos pasando, de manifestarnos por mejores condiciones de infraestructura en nuestros colegios o la rebaja de la tarifa del transporte público, a reconocer que este tipo de problemas eran solo síntomas de una falla sistémica, que sentaba sus bases en la revolución neoliberal iniciada por la dictadura cívico-militar, pero afianzada y profundizada por el pacto de la transición –en el que la Alianza y la Concertación no tuvieron muchas diferencias-. Los dardos del movimiento estudiantil apuntaron a la Constitución pinochetista impuesta en 1980 y a sus leyes orgánicas, que amarraban el destino mercantil de la educación. El reclamo contra la Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza (LOCE) comenzó a remover lo que el pacto político postdictatorial decía que no se podía modificar.

La violencia de los agentes del Estado desplegada contra menores de edad que nos manifestábamos en las calles causó revuelo internacional y visibilizó aún más nuestras demandas, que aspiraban a transformaciones sistémicas en la educación, a través de la derogación de la LOCE y cambios concretos en la administración de los precarizados establecimientos públicos (desmunicipalización). Todo esto terminó por forzar a la presidenta Michelle Bachelet a responder con la promesa de trabajar para enviar al parlamento dos proyectos de ley que consideraran las principales demandas estudiantiles. Para trabajar la reforma, la presidenta conformó el Consejo Asesor Presidencial de la Educación, en el que se depositarían las esperanzas de una sociedad que había logrado comprender los problemas de la educación y sintonizar con los estudiantes.

En 2007 se materializaron los compromisos presidenciales, a través de la presentación de la Ley General de Educación. El problema es ésta es que contaría con un amplio acuerdo de los partidos del pacto de la transición (como un solo bloque), pero con el rechazo del movimiento estudiantil y la sociedad chilena. Emblemática resulta la fotografía en donde todos los representantes de los partidos de gobierno y oposición se toman sus manos y las levantan, en señal de triunfo, al momento de pactar una reforma educacional que institucionalizó las desigualdades de la educación escolar y no solucionó las demandas levantadas por la movilización estudiantil, que continuaría ahora en rechazo a la reforma del bloque transicional, que a través de los medios –controlados por grandes conglomerados económicos- nos decían que hasta ahí no más, que los pendejos no sabíamos lo que significaba gobernar un país, que las cosas tenían que cambiar pero habían ciertos límites.

 

Otra promesa incumplida, otra mentira

Pero ¿por qué recordar ese pasado? Pues porque hoy pareciéramos estar en un momento en donde la historia se vuelve a repetir sin matiz alguno y, quienes nos movilizamos en 2006 siendo derrotados institucionalmente, en 2011 volvimos a las calles aun con más masividad que antes, esperando ganar. Michelle Bachelet tomó las consignas del movimiento estudiantil nuevamente, las usó en su campaña obteniendo un mayoritario apoyo ciudadano que la posicionó por segunda vez en el gobierno, pero cuatro años después de ese histórico 2011 volvemos a observar impávidos la caída de la promesa de construir un sistema más justo, reemplazada por la institucionalización de la educación de mercado.

Fortalecimiento a la educación pública, fin al lucro, gratuidad de la enseñanza y mayor calidad fueron las principales demandas levantadas por los secundarios de 2006, que en 2011 siendo universitarios nos volvimos a alzar. Bachelet respondió en su programa de gobierno, prometiendo que en sus primeros 100 días en La Moneda presentaría una “reforma estructural” que llevaría a la educación de ser un bien de consumo manejado bajo lógicas de mercado a convertirse en un derecho social garantizado para toda la población. Muchos creyeron en las promesas, pero otros sabíamos que era casi imposible que los mismos que construyeron la educación de mercado decidieran botar su proyecto neoliberal. Después de los primeros 100 días las acciones comenzaron a darnos la razón a aquellos desconfiados, que para nada nos sentimos ganadores, sino que todo lo contrario, lamentamos el haber tenido la razón. La “reforma estructural” prometida comenzó a postergarse, postergarse y postergarse, no una, dos o tres veces, sino que nueve y habiendo pasado más de dos años y medio de gobierno recién durante este mes el gobierno ha presentado al Congreso lo que ha denominado “Reforma a la Educación Superior”.

Quienes tenemos conocimiento de algunas cuestiones que suceden en los pasillos del Ministerio de Educación sabemos que hasta última hora las autoridades no estaban seguras con la presentación del proyecto. Incluso, tres días antes de la Cadena Nacional de la presidenta Bachelet anunciando el ingreso de la propuesta de ley al Congreso, el Mineduc se reunía con los rectores de las universidades estatales para intentar convencerlos de apoyar la “reforma” y éstos le daban la espalda, declarando valientemente que lo que se pretende hacer con la iniciativa es privatizar completamente el sistema. En esa misma reunión, sin ningún tapujo Nicolás Eyzaguirre, ex economista del FMI y actual ministro secretario general de gobierno (encargado de la tramitación del proyecto en el parlamento), declaró frente a los rectores que “el Crédito con Aval del Estado (CAE) continuará de por vida” para “ayudar” a quienes realicen sus estudios en “universidades privadas con arancel liberado”, reconociendo que la lógica de mercantil que mantiene endeudadas a más de un millón doscientas mil familias no desaparece, sino que se acentúa.

A las palabras del economista se suman las de Adriana Delpiano, asistente social ex miembro del think-tank Educación2020 y actual ministra de educación, quien declaró que “el problema del CAE es por la participación de la banca en este crédito”, asegurando que si se buscan soluciones, en ningún caso alguna pasa por suprimir las lógicas de endeudamiento estudiantil (La Tercera 9/07/2016). Y agregando una clave importantísima para comprender la forma en la que se gesta esta “reforma”, Delpiano señala en una entrevista televisiva que “no se sabe cuánto cuesta la gratuidad para el 100% de los estudiantes” (CNN Chile), dejando en evidencia el problema de fondo: jamás pensaron realmente en cumplir las promesas realizadas a la sociedad chilena. Le mintieron a la gente.

 

El problema de fondo: la institucionalización de la educación de mercado

Pero revisando el proyecto de educación superior presentado por el gobierno (evitaré hablar de reforma porque solo es un marco regulatorio del mercado) éste establece que todas las universidades deberán acreditarse para poder existir como tal, pero será decisión de cada plantel adherir a la gratuidad o no. Si se suman al sistema de gratuidad (comprendida como una beca, bajo la lógica neoliberal del financiamiento a la demanda) se deberán someter a un sistema de “regulación y fijación de aranceles” establecido por los organismos reguladores que la misma ley instituye (Subsecretaría, Superintendencia y Consejo para la Calidad de la Educación Superior).

Si esto ya es un problema, porque la lógica mercantil está siempre detrás de todo, la cosa se pone más compleja porque el mismo proyecto establece que los denominados “beneficios estudiantiles” que la ley entiende como becas y créditos (aunque es completamente legítimo cuestionarnos si es que estos últimos son realmente un beneficio para los estudiantes) se entregarán a todas las instituciones acreditadas.

Ahora el problema grave: solo las universidades que adscriban a la gratuidad van a tener aranceles regulados, mientras que un conjunto de planteles que no se sumen a esta forma de financiamiento van a poder elevar todo lo que quieran sus aranceles y hacer que sus estudiantes los paguen a través de becas y formas de endeudamiento que el mismo Estado promueve. Esto representa un claro gesto hacia planteles como la Universidad Nacional Andrés Bello, la Universidad de Viña del Mar, la Universidad Santo Tomás y la Universidad San Sebastián, todas instituciones privadas investigadas por lucro y receptoras de más de un cuarto de los dineros del CAE para toda la educación superior (Fuente: Fundación Sol). Así, el gobierno entrega un gesto a estos planteles, permitiéndoles seguir creciendo a costa del endeudamiento y el subsidio estatal, pero no solo eso, pese a que se prohíbe no se tipifica el lucro como delito y se legaliza el traspaso de recursos de las universidades a otras instituciones relacionadas por concepto de arriendo de espacios, mecanismo utilizado por las casas que lucran para “retirar excedentes”, es decir, apropiarse de recursos que deberían invertir en la educación de sus estudiantes. Lucrar.

Pero esto no es coincidencia. Si miramos los directorios de las universidades-empresa, veremos que están conformados por muchos militantes del oficialismo, que han presionado fuertemente para que este proyecto de ley no avance por el camino que indicó la sociedad en 2011 y siga fortaleciendo su negocio educativo. El ejemplo más concreto es Hugo Lavados, rector de la Universidad San Sebastián, militante de la Democracia Cristiana (partido de gobierno), ex ministro de Bachelet, que ha sido acusado directamente de hacer lobby para que continúe el sistema de endeudamiento estudiantil como forma de financiar los estudios de miles de personas (revisar entrevista a Mónica González en CNN Chile). En el mismo cuadro está Jesús Villate, Director Ejecutivo para la región andina de la transnacional Laureate, grupo controlador de la Universidad Nacional Andrés Bello (universidad con la mayor matrícula del país) y otras 4 instituciones de educación superior, que mantiene estrechos vínculos con el gobierno.

El panorama es claro. Se avanza entonces hacia la institucionalización de un sistema que es la antítesis del “fortalecimiento de la educación pública”, petición estudiantil con la que se llenaron la boca personas como Michelle Bachelet y quienes hoy están en el congreso representando su programa de gobierno. El fin de la reforma es construir un sistema en donde lo privado sea el eje articulador del sistema educativo, como sucede con la educación escolar, en donde existan universidades privadas para quienes puedan pagarlas, planteles privados subvencionados por el Estado (a través de Becas) para quienes puedan hacer aportes propios o endeudarse, e instituciones públicas precarizadas y disminuidas para quienes no tengan recursos. Así, la Concertación, hoy Nueva Mayoría, sigue sumando puntos en su obsesión por construir guetos. Lo hicieron con la educación escolar, con la salud, con la vivienda y ahora avanzan a la educación superior.

No podemos permitirnos una nueva derrota. No otra vez. Hoy las fuerzas sociales deben decirlo claro y fuerte: la ley de educación superior enviada este mes al Congreso por el gobierno de Michelle Bachelet no es una reforma, ni menos tiene algún componente que desestabilice la estructura del modelo vigente. El proyecto institucionaliza la privatización de la educación como forma de administrar el sistema y el subsidio a la demanda a través de becas y créditos como mecanismo de financiamiento.

Fuente: https://www.rebelion.org/noticia.php?id=214407

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España:Tecnología y educación para reducir la desigualdad mundial

Madrid/16 Julio 2016/Fuente: Europa Press

La Fundación Telefónica y Fundación Bancaria la Caixa han firmado este jueves una alianza para poner en marcha de forma conjunta el Proyecto ProFuturo y una fundación con el mismo nombre para impulsar la educación en países en vías de desarrollo con el objetivo de reducir la desigualdad, según han informado.

Se trata de una iniciativa impulsada por el Papa Francisco que pretende promover la transformación social entre los «sectores más desfavorecidos» mediante la formación digital de niños y jóvenes, han explicado las dos organizaciones.

Los presidentes de ambas fundaciones, César Alierta e Isidro Fainé, han suscrito la alianza que se traducirá en el despliegue de recursos formativos en África Subsahariana, América Latina y Asia basándose en el proyecto piloto desarrollado hasta ahora en Angola.
La nueva fundación desplegará aulas móviles digitales en escuelas ubicadas en zonas vulnerables que llevarán hasta allí programas de formación sin necesidad de que dispongan de conexión a Internet más que de forma puntual.

También llevará a cabo programas de formación a docentes en el uso de la TIC y de la plataforma educativa y sus contenidos, así como en metodologías innovadoras de educación; y la adaptación de los contenidos educativos a personas con discapacidad, así como un programa adaptado a las condiciones de los campos de refugiados, según han explicado los impulsores del proyecto.

La nueva fundación estará presidida por Julio Rimoldi y tanto la Fundación Telefónica como Fundación la Caixa confían en que se firmen acuerdos con «los agentes más relevantes del ámbito de la cooperación internacional» (privados, públicos y del tercer sector) con el fin de garantizar el éxito de la iniciativa.

«El objetivo de la recién constituida Fundación es posibilitar una educación equitativa y de calidad a niños y jóvenes de los sectores más desfavorecidos, mediante la puesta a su disposición de herramientas digitales que permitan la adquisición de competencias a través de las tecnologías, y contribuir, así, al progreso de las sociedades», han explicado.

«SIN EDUCACIÓN NO HAY PROGRESO»

En este sentido, el presidente de Fundación Telefónica, César Alierta, ha puesto de relieve la prioridad de la educación digital para favorecer el progreso de las comunidades más vulnerables y de los territorios más pobres.

«Sin educación no hay progreso y el desarrollo de la educación digital va a favorecer la igualdad de oportunidades y de formación, esté donde esté cada cual, en un pueblo perdido de los Andes, del Amazonas o del África Subsahariana», ha asegurado.

Por su parte, el presidente de la Fundación Bancaria la Caixa, Isidro Fainé, ha subrayado el carácter «ambicioso y esperanzador» del programa y se ha mostrado convencido de que puede «marcar un antes y un después» allí donde se lleve a cabo.

«Queremos abrirles la puerta a nuevas oportunidades y la confluencia de tecnología y educación es, sin duda, la mejor fórmula para conseguirlo. Al servicio de la construcción de un futuro mejor para ellos, la Fundación Telefónica y la Fundación Bancaria la Caixa pondremos todo nuestro bagaje y empeño a través de ProFuturo», ha manifestado.

Fuente: http://www.europapress.es/epsocial/rsc/noticia-tecnologia-educacion-reducir-desigualdad-mundial-20160714145354.html

Fuente de la imagen: http://estaticos.elperiodico.com/resources/jpg/7/3/jaume-giro-isidro-faine-fundacion-caixa-cesar-alierta-telefonica-julio-rimoldi-firma-del-acuerdo-1468520127237.jpg

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Entrevista al economista Jorge Beinstein «El capitalismo se encuentra en su hora final»

Argentina/16 Julio 2016/Autor: Arnaldo Perez Guerra/Fuente: Rebelión

Destacado economista marxista, especializado en prospectiva y economía global, Jorge Beinstein es Doctor en Ciencias Económicas de la Universidad de Franche Comté-Besançon, Francia, y actualmente profesor emérito de la Universidad Nacional de La Plata, Argentina, donde dirige el Centro Internacional de Información Estratégica y Prospectiva (CIIEP). Ha sido académico en importantes universidades de Europa y América Latina, donde también ha dirigido relevantes proyectos de investigación. Entre sus últimos libros destacan: Comunismo o Nada, La ilusión del metacontrol imperial del caos: La mutación del sistema militar de los Estados Unidos, Capitalismo del siglo XXI, y Crónica de la decadencia: Economía global 1999-2009. Sus trabajos se pueden leer en la web beinstein.lahaine.org.

-¿Cuál es su opinión sobre Chile? Vivimos la doctrina del shock impuesta por la dictadura, el neoliberalismo salvaje, el extractivismo y endeudamiento, la despolitización…

-Creo que Chile nunca ha podido superar la tragedia del 11 de Septiembre. La dictadura remodeló a la sociedad chilena. No es el único caso, también en Argentina la dictadura cívico-militar instaurada en 1976 produjo degradaciones culturales y estructurales que han perdurado hasta hoy. Después de Pinochet ustedes han pasado a una suerte de democracia limitada comprimida por el modelo neoliberal que pudo instalarse y reproducirse como parte de una división internacional (colonial) del trabajo, de una economía global hegemonizada por los Estados Unidos pero que actualmente se está deteriorando rápidamente. Caen los precios de las materias primas sin perspectivas de repunte significativo y durable, eso afecta de manera decisiva al modelo neoliberal chileno.

La burguesía chilena creía que la masacre pinochetista y sus prolongaciones económicas y culturales ‘democráticas’ extirparían por completo la memoria histórica popular, bloquearían para siempre el surgimiento de alternativas antisistema. Es la eterna ilusión de los contrarrevolucionarios siempre desmentida por la realidad. América Latina vive actualmente una época oscura, de arremetidas derechistas, pero también de putrefacción capitalista, entonces lo que parecía imposible, las aspiraciones revolucionarias, puede reaparecer. Las latencias, las memorias subterráneas que se reproducen de manera invisible pueden converger con nuevas formas de crítica teórica y de lucha práctica hasta conformar una avalancha social. Dicha posibilidad no debe ser descartada sino más bien alentada. La evolución de la crisis global y regional abre esa perspectiva”.

Zarpazos de la lumpenburguesía

-¿Qué ocurre en Argentina tras la llegada de Macri al gobierno y cómo caracterizaría sus decisiones?

-Ha significado un violento giro hacia la derecha más extrema del arco político argentino. A los pocos días de asumir se produjeron transferencias de ingresos hacia las elites económicas que por su magnitud y velocidad no tienen precedentes en la historia económica argentina. Esto ha causado una fuerte contracción del mercado interno y en consecuencia la llegada de la recesión. El FMI pronosticó a comienzos de año una caída real del Producto Interno Bruto para 2016 del orden del 1%, aunque viendo lo que ya ha ocurrido en el primer cuatrimestre podemos hablar de un descenso superior al 3%, más allá de lo que anuncie en el futuro el gobierno a partir de cifras manipuladas. Desde la llegada de Macri, se ha producido un apagón estadístico. No se suministran más las cifras oficiales de desocupación, inflación y otros indicadores. No descarto la posibilidad de una suerte de híper-recesión si el gobierno no llega a controlar la dinámica depresiva que ha generado.

Entre los especialistas se discutía en los primeros meses acerca de cual era realmente el modelo económico macrista. Las decisiones económicas han sido tan salvajes, las contradicciones tan evidentes, el desastre tan grande que no cabe pensar que estamos ante un plan estratégico coherente apuntando a una reconversión capitalista de largo plazo, aunque sea oligárquica, sino ante un saqueo donde cada grupo dominante saca su tajada sin importarle lo que vaya a ocurrir en el futuro. Marchamos hacia una crisis de gobernabilidad impulsada por fuerzas entrópicas que se han desatado al derrumbarse el kirchnerismo. Las clases dominantes argentinas operan como una suerte de lumpenburguesía, de burguesía depredadora altamente destructiva. El fenómeno forma parte de un proceso global del mismo signo”.

-Háblenos de la “lumpenburguesía global dominante”…

-Tendríamos que arrancar desde los 70 cuando a partir de la estanflación la recuperación posterior se produjo con tasas de crecimiento económico global declinantes. Esa tendencia de largo plazo fue acompañada por una expansión de los negocios financieros que terminaron por financierizar al sistema mundial de tal manera que hacia 2008 la masa financiera mundial representaba unas veinte veces el Producto Bruto Global (PBG), solo los productos financieros derivados equivalían a unas 11 veces el PBG. El fenómeno forma parte de un proceso más amplio de ascenso del parasitismo como componente hegemónica del sistema capitalista mundial que por supuesto incluye también a la hipertrofia militar, a la narco-economía, al consumo suntuario de las élites globales y su plataforma productivo-comunicacional, etcétera. Se trata de un fenómeno originado hace casi medio siglo pero que en el siglo XXI se manifiesta como una mutación integral del sistema, como la transformación de su núcleo central dominante en una casta parasitaria. En ese sentido es posible establecer paralelismos con otras decadencias civilizatorias como por ejemplo la del Imperio Romano, etapa superior y final de la llamada civilización greco-romana.

La lumpenburguesía -hoy dominante a escala global con centro en el Imperio estadounidense-, es decir, una burguesía degenerada, parasitaria, marca un salto cualitativo en la trayectoria universal del capitalismo, así como la aristocracia militar-consumista de la decadencia imperial fue el resultado de la mutación terminal de Roma.

-Usted señala una crisis de la financierización de la economía mundial y que el Imperialismo despliega como último recurso la “Guerra de Cuarta Generación”: destruir las sociedades periféricas para convertirlas en zonas de saqueos. ¿Podría caracterizar esto y ampliar su visión?

-La crisis de 2008 marcó el fin de la expansión acelerada de la trama financiera global, la misma fue una suerte de droga que permitió endeudarse a estados, empresas y consumidores de los capitalismos centrales, pero el ciclo del endeudamiento impune llegó al límite, la explosión de la mega burbuja inmobiliaria fue el punto de inflexión del sistema. Entonces los estados imperialistas realizaron enormes transferencias de fondos hacia los grupos financieros tratando, con éxito, de evitar su derrumbe. Pero no fue más que un parche y no la superación de la crisis.

En 2001, por ejemplo, los negocios con productos financieros derivados, la columna vertebral de la red especulativa global, acumulaban unos 95 billones (millones de millones) de dólares equivalentes a unas 2,8 veces el PBG. En 2005, llegaban a unos 280 billones (unas 6 veces el PBG), y a mediados de 2008, poco antes de la crisis alcanzaban cerca de 680 billones (11 veces el PBG). Se trataba de un crecimiento exponencial, pero a partir de ese momento esa masa especulativa dejo de expandirse, se volvió inestable y desde 2014 se fue desinflando velozmente. Entre fines de diciembre de 2013 y fines de diciembre de 2015 la contracción fue del orden del 30%. En 24 meses se esfumaron unos 220 billones de dólares… ¡Equivalentes a casi tres veces el PBG!

Hasta la crisis de 2008 la expansión financiera operó como una suerte de impulsor inflacionario de la economía mundial. Desde 2014 la contracción financiera opera como un motor deflacionario que empuja hacia abajo a la economía. Dicho de otra manera, en una primera etapa se desarrolló un círculo aparentemente virtuoso (en realidad perverso) donde las deudas crecientes y las ganancias especulativas inflaban el consumo de los países ricos, sus gastos estatales (especialmente los gastos militares), sus innovaciones tecnológicas, sus actividades productivas, lo que a su vez engordaba a la especulación financiera. Pero el funcionamiento de dicho mecanismo produjo finalmente un círculo vicioso depresivo donde la sobrecarga financiera comprime a la economía lo que a su vez deteriora y desinfla a la especulación. Nos encontramos ante la declinación turbulenta de un ciclo parasitario, la más grave crisis de toda la historia del capitalismo.

Si observamos lo sucedido con otras civilizaciones, vuelvo al caso romano, comprobaremos que cuando la pérdida de dinámica llega a un cierto punto la elite dominante trata de utilizar al máximo su último recurso: la fuerza militar. En nuestra civilización burguesa el Imperio -Estados Unidos y sus aliados vasallos occidentales-, intenta saquear al resto del planeta para así postergar su caída. El objetivo es apoderarse y agotar los recursos naturales de la periferia, marginar completamente a sus habitantes o súper explotarlos según los casos. Se trata de un megaproyecto estratégico tendiente a reducir drásticamente sus costos periféricos (mano de obra, insumos mineros y agrícolas, etcétera). Libia, Irak, Ucrania, Afganistán, Siria… nos muestran al Imperio destruyendo sociedades pero sin poder remplazar lo destruido por un nuevo orden colonial, lo que se instala es el caos porque lo que emerge no es una nueva división internacional del trabajo sino la decadencia global. La crisis del Imperio acentúa su locura belicista la que a su vez agrava la crisis”.

Progresismos y capas medias

-Los “progresismos” latinoamericanos parecen desgastados. ¿Cuál es su opinión sobre lo que ocurre en Honduras, Paraguay, Bolivia, Ecuador, Venezuela, la caída del kirchnerismo, las negociaciones de paz en Colombia y la “normalización” de relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos?

-Los progresismos latinoamericanos, desde sus versiones más conservadoras como la del Frente Amplio de Uruguay hasta las más radicalizadas como la de Venezuela intentaron reformar los sistemas capitalistas existentes, en algunos casos para humanizarlos, mejorarlos socialmente y en otros para superarlos gradualmente, no se produjeron revoluciones sino reformas más o menos audaces. Esas experiencias pudieron aprovechar la efímera mejora del comercio internacional de materias primas para combinarla casi siempre con ampliaciones de los mercados internos, sobre todo expandiendo el consumo popular. También aprovecharon el retroceso geopolítico del Imperio para construir políticas relativamente autónomas. Pero eso se fue agotando al profundizarse la crisis global a partir de 2008 y sobre todo desde 2014 cuando cayeron los precios de las materias primas a lo que se agregó una ofensiva muy fuerte de los Estados Unidos reconquistando su patio trasero latinoamericano. La misma comenzó desde la llegada de Obama a la Casa Blanca desplegando un complejo y flexible abanico de intervenciones, desde los ‘golpes blandos’ como en Brasil, Honduras, Paraguay y Argentina hasta acciones desestabilizadoras como en Venezuela pasando por el intento de abrazo-de-oso a Cuba y siguiendo por el plan de desarme de la guerrilla colombiana. En este último caso los Estados Unidos intentan lograr la rendición negociada de la insurgencia a través de una sofisticada trama envolvente de presiones directas e indirectas, anzuelos seductores y golpes bajos. Se trata de un juego típico de la llamada Guerra de Cuarta Generación destinada a someter a la insurgencia a una dinámica aparentemente de asimilación al sistema, realmente de destrucción, empezando por sus fundamentos ideológicos revolucionarios hasta llegar a su extinción estructural.

En su ofensiva contra el progresismo los Estados Unidos cuentan con la colaboración de las burguesías latinoamericanas completamente transnacionalizadas. Lumpenburguesías periféricas arrastrando a importantes segmentos de las capas medias.

-¿Se derechizan las capas medias latinoamericanas? ¿Neofascismo? ¿Contrarrevolución? ¿Qué ha contribuido a que el fenómeno ocurra?

-Lo que muestran países como Brasil, Argentina, Bolivia o Venezuela en su primera etapa próspera es que la prosperidad y la gobernabilidad del sistema no solo reanimaron la voracidad de las elites locales sino que además ‘aburguesó’ a las capas medias ascendentes, ayudó a su integración ideológica con la cima, depredadora, lumpenburguesa, del capitalismo local buscando al mismo tiempo diferenciarse de la clases bajas también ascendentes. Los medios de comunicación concentrados cumplieron un rol decisivo en ese proceso inyectando odio social en un espacio fértil para eso, asociando justicia social con despilfarro, democratización del poder político con corrupción, etcétera. Este brote de irracionalidad pequeñoburguesa forma parte de un fenómeno más amplio, global, de fascistización, que se extiende por Europa e incluye fenómenos como el del llamado ‘Estado Islámico’ en Oriente Medio. Los neofascismos centrales y periféricos aparecen como respuestas reaccionarias a la crisis produciendo a veces contrarrevoluciones no porque hayan existido tentativas revolucionarias reales sino precisamente por la ausencia de revoluciones antisistema capaces de superar la degradación capitalista.

De todos modos la instalación de regímenes reaccionarios no significa el comienzo de una nueva gobernabilidad de tipo elitista y colonial sino la instalación de mecanismos de saqueo que profundizan las crisis. Es lo que se constata en casos como los de Argentina, Brasil o Paraguay y en lo que podría llegar a ser una victoria neofascista en Venezuela.

BRICS y petróleo

-¿Estados Unidos va por el BRICS?

-Evidentemente sí, y acaba de obtener su primer éxito en Brasil. Pero su mega-estrategia global apunta contra China y Rusia. Ambas potencias han constituido una alianza estratégica de largo alcance que va desplazando a los Estados Unidos de Asia, estableciendo puentes importantes con Africa y América Latina. La intervención de la OTAN en Libia y otras en el resto de Africa así como la ofensiva imperialista en Latinoamérica pretenden entre otras cosas frenar la creciente influencia de China y Rusia. El problema del Imperio es que no tiene qué ofrecer a cambio del mercado chino a países como Brasil o Argentina, solo ofrece promesas de ‘inversiones’ mientras realiza o trata de realizar saqueos.

-Estados Unidos intenta apoderarse de las reservas de petróleo y gas mundiales: Afganistán, Irak, Siria, Libia, Ucrania, Yemen… ¿Venezuela?

-Uno de los temas decisivos de la disputa geopolítica euroasiática es el de la guerra energética donde las reservas de gas y petróleo ocupan un lugar central, el control de esas reservas pero también el del transporte: gasoductos y oleoductos, canales, estrechos y otras posiciones estratégicas. Por ejemplo en Asia, y sobre todo en la zona del Golfo Pérsico y de la Cuenca del Mar Caspio, está algo más del 65% de las reservas petroleras globales. Esa pelea se extiende hacia Africa en Nigeria y Angola y hacia América Latina, donde Venezuela ocupa un lugar decisivo con el 20% de las reservas mundiales de petróleo.

Aunque el precio del petróleo está bajo también es verdad que la producción global de petróleo convencional está planchada desde hace casi una década. La irrupción del petróleo de esquisto de Estados Unidos amplió el volumen extraído pero se trata de recursos limitados que en pocos años más -a comienzos de la próxima década- llegará a su máximo nivel y empezará a declinar. Obviamente el dominio de las principales fuentes energéticas permitiría a los Estados Unidos ponerle un pie en el pescuezo de China y otro en el de Europa y jugar al gato y el ratón con el competidor ruso haciendo subir y bajar los precios según su voluntad. Pero Estados Unidos no está ganando esa guerra: no pudo doblegar a Irán, gran exportador energético, no pudo desestabilizar a Rusia, otro gran productor, haciendo saltar por el aire la convergencia ruso-china, y hasta ahora no ha sometido a Venezuela.

-¿Qué piensa que ocurrirá con China y Rusia en las próximas décadas?

-Tanto China como Rusia pudieron emerger como grandes potencias aprovechando el último gran auge de la economía capitalista global. Rusia como potencia energética-militar y China como potencia industrial. En ambos casos las exportaciones hacia los países ricos fueron los motores de la prosperidad. Pero esa etapa global ha concluido. Los mercados desarrollados se comprimen y los Estados Unidos -liderando a la OTAN- acosa a esas naciones emergentes tratando de capturar grandes reservas de materias primas y quebrar el poderío militar en el caso ruso, y en el caso chino intentando esclavizar a la más grande clase obrera industrial del planeta: 250 millones de trabajadores, y subordinar a ese temible competidor financiero e industrial pero también tecnológico y con cada vez mayor capacidad militar. Liquidar la alianza estratégica ruso-china es el objetivo mayor de Occidente.

Pero por otra parte los capitalismos ruso y chino no están fuera de la crisis global, forman parte de ella, son afectados por sus turbulencias, sus contracciones comerciales. Tratan de desacoplarse parcialmente de la decadencia mundial atrincherándose en el espacio euroasiático. El proyecto de la Nueva Ruta de la Seda, una gigantesca red de transporte marítimo y terrestre uniendo a los países de la región, constituye una de sus más grandes esperanzas. Lo que muestra la realidad es que no pueden escapar del desorden global, después de todo esas dos naciones protagonizaron en el siglo XX las dos más grandes tentativas de superación del capitalismo. La inviabilidad histórica del nacionalismo burgués en la era del capitalismo globalizado, aunque se trate de grandes países, abre allí la posibilidad de reintentar nuevamente tomar el cielo por asalto”.

Fuente: https://www.rebelion.org/noticia.php?id=214274

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España: La Pablo de Olavide ofrece cursos de español para refugiados

Europa/España/13 de Julio de 2016/Fuente: Diario de Sevilla

La Universidad Pablo de Olavide (UPO) ofrecerá a partir de octubre un curso de español para refugiados e inmigrantes y otro de inglés para cooperantes de ayuda humanitaria. En total, a lo largo del próximo curso 2016-2017, se ofertarán dos ediciones, una en otoño y otra en primavera. Las clases serán gratuitas para aquellas personas que acrediten su condición de refugiado o que próximamente vayan a desplazarse como cooperantes a un campo de asistencia a refugiados o a alguna zona de conflicto.

Los vicerrectorados de Internacionalización y Postgrado y Formación Permanente de la UPO, a través de la dirección general de Idiomas y Estudiantes Extranjeros, el Centro Universitario Internacional y el Servicio de Idiomas, organizan estos cursos dentro del programa de títulos propios de la Universidad Pablo de Olavide.

La institución académica suscribe así el acuerdo de la asamblea general de Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE), firmado en septiembre de 2015, por el que se determina que «las universidades españolas no pueden permanecer indiferentes ante el drama de los refugiados al que asistimos en los últimos meses», según apuntan desde la Universidad Pablo de Olavide.
Fuente: http://www.diariodesevilla.es/article/sevilla/2327929/la/pablo/olavide/ofrece/cursos/espanol/para/refugiados.html

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Kenia: All eyes on Matiang’i as new term dates are blamed for unrest

Africa/Kenia/Julio de 2016/Daily Nation

Resumen: Los sindicatos de maestros dicen que los disturbios es como resultado de la tensión causada por los cambios bruscos en el calendario escolar. Los maestros han aumentado la presión sobre la educación, el secretario del gabinete de Ciencia y Tecnología (CS) Fred Matiang’i dijo para revisar las nuevas fechas escolares, que han sido citados como la causa principal de la ola de disturbios estudiantiles en las escuelas secundarias de todo Kenia.

Teachers have stepped up pressure on Education, Science and Technology Cabinet Secretary (CS) Fred Matiang’i to review the contested new term dates, which have been cited as the major cause of the wave of student unrest in secondary schools across Kenya.
The Kenya Secondary Schools Heads Association (Kessha) also waded into the issue on Wednesday, absolving its members of blame for school unrest during a meeting with education officials in Nairobi.
The association is expected to meet with the CS on Thursday to look into the issue of school unrest and how best to address it, among other issues.
This comes even as more schools went up in flames, with the latest being Kieni Day and Boarding Secondary School in Tharaka Nithi County, Kiteta Boys Secondary School in Makueni County and Kapchepkor Boys High School in Baringo County.
A police report indicates that students in 122 schools have gone on the rampage in the past 18 months, leading to massive destruction of property worth millions of shillings.
The latest statistics indicate almost 60 cases have been reported this year, while 92 cases occurred last year.
The Kenya National Union of teachers (Knut) and the Kenya Union of Post Primary Education Teachers (Kuppet) insisted that the unrest is as a result of tension caused by the abrupt changes in the school calendar.
Even though they acknowledged that there were cases of student unrest last year, they insisted that the magnitude was not as big as the one witnessed in the last two months.
Knut Secretary General Wilson Sossion asked Dr Matiang’i to embrace dialogue with stakeholders on how best to stem examination cheating.
“It is embarrassing to lose schools infrastructure worth millions of shillings through arson,” said Mr Sossion in a statement.
Kuppet Chairman Omboko Milemba also called on the CS to embrace dialogue and seek the views of other stakeholders “instead of being a lone ranger in finding a solution to the problem”.
Mr Milemba said there is need for a new task force to look at the cause of the unrest conclusively and that the government should not rely on past task forces’ reports, which he said were outdated.
He said the government should consider closing schools to allow students to rest as it pursues the issue.
Kessha Vice-Chairperson Indimuli Kahi said the association will carry out its own investigations to establish the cause of the unrest.
“We want to do our own investigation as an association so that we can understand this problem that seems to be getting out of hand,” said Mr Kahi.
NOT CONDEMNED
However, he insisted that school heads should not be condemned.
At least 12 teachers and sub-county education officials have either been suspended or transferred in three of the schools affected by student riots in Kisii.
Kenya Parents Teachers Association Chairman Nathan Barasa agreed with the teachers, saying the extension of term has contributed to the mess.
However, Mr Barasa blamed school heads, saying there is total breakdown in communication between them and students.
“We must address the high handedness by school heads in schools,” said Mr Barasa.
In May, Dr Matiang’i reorganised the school calendar and announced far-reaching changes in the administration of national examinations to curb cheating.
He banned all social activities in third term—including prayer days, visiting, half term breaks, sports, prize-giving ceremonies and annual general meetings—to cut contact between candidates and outsiders.
To accommodate the changes, term two, which was initially scheduled to end on August 5, was extended to August 12, shortening the holidays to only two weeks from the previous four.
The third term will last only nine weeks from the previous 12, beginning on August 29 and ending on October 28.
However, Dr Matiang’i has dismissed the notion, noting schools have experienced students’ riots even when the school calendar had not been varied.
On Wednesday last week, Dr Matiang’i met members of the Education Committee in the National Assembly to discuss the school unrest. His meeting with Senate committee on Tuesday this week was postponed.
Foto: The Cabinet Secretary for the Ministry of Education, Science and Technology, Fred Matiang’i, speaks at Ngara Girls High School in Nairobi on June 30, 2016. PHOTO | ANTHONY OMUYA | NATION MEDIA GROUP

Fuente: http://www.nation.co.ke/news/all-eyes-on-matiangi-new-term-dates-blamed-for-unrest/-/1056/3293842/-/108eco4/-/index.html

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Pedagogía de la crueldad en un mundo de dueños

Por: Sarah Babiker

La antropóloga argentina Rita Laura Segato llegó al mundo de la violencia contra las mujeres por casualidad. El tema no le interesaba especialmente, pensaba que se trataba de una cuestión privada, una «anomalía histórica» destinada a desaparecer.
Corrían los años 90 y ya enseñaba en la Universidad de Brasilia. La ciudad padecía unos índices de violación desproporcionados y, acompañadas por la Administración, un grupo de académicas feministas se decidió a investigar. Segato fue al grano: quiso hablar directamente con los violadores. Fueron años de entrevistas a presos con su equipo de estudiantes.
«Nada de lo que digan les va a favorecer en su condena», les aclararon en esas conversaciones. Y los violadores hablaron. «No entiendo, yo tengo mi mujer, tengo mis novias, el viernes voy con mis amigos al burdel, no entiendo qué pasó ahí», decía uno de los testimonios.
«El mismo violador, preguntado sobre su acto, se mostraba incapaz de entenderlo, era ininteligible para su propia conciencia», cuenta la autora más de dos décadas después. De ahí la conclusión de que los crímenes no eran para conseguir algo, no tenían un fin instrumental: «Surge esa idea que me acompaña a Ciudad Juárez y a los crímenes de guerra, que es ver que ahí se está diciendo algo».
Violencia
Es jueves por la tarde y, en la librería madrileña Traficantes de Sueños, un público compuesto mayoritariamente por mujeres, donde se oyen diversos acentos, escucha atento a la autora de Las estructuras elementales de la violencia.
Resuenan las últimas violaciones colectivas en Brasil en la cabeza cuando Segato rememora esa primera investigación en Brasilia y narra cómo después comprobó y extendió su hipótesis en Ciudad Juárez. De ahí surgieron dos textos: La escritura en el cuerpo de las mujeres asesinadas en Ciudad Juárez: territorio, soberanía y crímenes de segundo estado y Las nuevas formas de guerra y los cuerpos de las mujeres.
Confiesa Segato que querría dejar el tema de la violencia atrás, pero la violencia no cesa. «Tenemos que pensar –nos desafía– por qué a pesar del accionar de las instituciones, la promulgación de leyes, el habernos dotado de un vocabulario, la violencia no tiene fin. No se supera con los clásicos clichés, llamándola crímenes de odio o hablando de morir por el hecho de ser mujeres: el tema no se agota nombrándolo, esto es perjudicial porque se deja de pensar: hemos pasado a repetir burocráticamente conceptos y definiciones, pero no hemos salido del lugar».
Salir del lugar, volver inteligible lo ininteligible. En Las estructuras elementales de la violencia, Segato afirma que las violaciones son medios de expresión, expresan potencia, la expresan ante la víctima, pero sobre todo la expresan frente a los pares: «El mandato de masculinidad obliga al hombre a comprobar, a espectacularizar, a mostrar a los otros hombres para que lo titulen como alguien merecedor de esta posición masculina: necesita exhibir potencia». Y, al menos en Occidente, matiza la antropóloga, «poder y sexualidad están muy relacionados entre sí».
La dominación
«No es lo que pensamos, que está un sujeto en la calle y pasa una mujer linda, y se siente estimulado sexualmente, y la testosterona se le salta y se va encima y entonces se da el gusto. Ningún relato de los que conocimos tiene estas características: el placer no está presente, la dominación sí».
Por eso Segato defiende que hablar de crímenes sexuales desorienta, pues las violaciones son «crímenes por medios sexuales, pero no son crímenes para la sexualidad».
El acceso sexual es una forma de castigo, de dominación: «No hay placer, sino gozo dominador». Y es un acto expresivo dirigido a otros, pues «la persona más importante para un hombre es otro hombre, se constata todo el tiempo, todos los días».
Explorando en la literatura previa sobre el fenómeno, Segato descubrió datos reveladores: las sociedades racistas y consumistas tienen mayores tasas de violación y, cuando son los jóvenes quienes las ejecutan, son también más cruentas, «porque la adquisición de este título de ser capaz de crueldad y traspasar los límites es central en estos grupos».
Así, Segato inicia una vía que la aleja de lo que considera el gran error del feminismo: centrarse en el eje vertical de la violación, la relación entre victimario y víctima. Una reducción que, en su opinión, responde a un problema mayor: «Haber guetificado todo aquello que nos pasa a las mujeres, pensar que la violencia es un problema de las mujeres cuando nos habla de toda la sociedad. Aceptar la expulsión de todo lo que pasa a las mujeres, que se convierta en un tema minoritario y no entender que ahí hay luz para entender la época, la civilización, la sociedad, la economía e, inclusive, la marcha del capital».
Adentrándose en esta senda, Segato llegó a Ciudad Juárez en 2004, invitada por activistas mexicanas. Aquello de lo que hablas, le dijeron, encaja totalmente en lo que está pasando en México, donde el mandato de la masculinidad se sufre en los cuerpos de las niñas.
Años después, en Guatemala, le preguntaron cómo enfrentar las formas de violencia «que participan de la desposesión, que son el brazo armado de los procesos de despojo. Una de las formas de detener estas violencias es deconstruir el mandato de masculinidad: el capital no podría cumplir sus objetivos sin ese mandato de otros pares que demandan pruebas de coraje, pruebas que se ejecutan sobre el cuerpo de las mujeres. La masculinidad tiene que ser demostrada, si no es demostrada no existe. Y ése es el problema de la humanidad».
Ese mecanismo operaría en una guerra difusa, de actores paraestatales, que persiguen el ejercicio del control social, que se extiende desde México, América Central, Colombia, hacia al Sur, según la autora.
La profanación colectiva de los cuerpos es una de sus armas: «Se especializa el discurso de la crueldad, imponer su voluntad y espectacularizar su soberanía jurisdiccional. No son crímenes que puedan estar referidos a la interpersonalidad, no se perpetran como respuesta a un deseo, sino para formar parte de una organización mafiosa. Son crímenes bélicos cuyo escenario es público; crímenes expresivos de mafias que dialogan entre sí».
Una «pedagogía de la crueldad», como la conceptualiza la autora, que alcanza el máximo de su eficacia cuando actúa por medios sexuales, supone el «asesinato moral» del sujeto, despojándole de la jurisdicción sobre su propio cuerpo que, también la cultura occidental, designa como cosa, como objeto de despojo y rapiña.
Y responde a un proyecto histórico, defiende Segato: «Para esta fase del capital es indispensable que las personas se vuelvan menos empáticas, que sean menos vinculadas. Que el sufrimiento del cuerpo que tengo al lado no vibre en mí. Que se anule la solidaridad que es consecuencia de la empatía. Nos están entrenando para ser menos empáticos y tolerar el presente».
Un presente desigual, con una concentración en pocas manos de la propiedad del planeta: «El poder tiene que expresarse por medio de la espectacularidad de la crueldad sobre el cuerpo y el territorio, modo de expresión del control sobre las personas en una fase de dueñidad, de señorío».
¿Cómo enfrentar las violencias? ¿Cómo truncar el proyecto de dominio que se escribe sobre los cuerpos de las mujeres y desarmar el pacto masculino? «Es indispensable que las mujeres construyan su pacto, formen su cofradía, se muestren también articuladas», reflexiona Segato, quien celebra iniciativas como el #niunamenos en Argentina, o las movilizaciones de denuncia en Brasil.
Pero no es suficiente: «Tendría¬mos que mostrar al hombre su infelicidad, quizás el rédito de la masculinidad sea más ilusorio que real».
Segato advierte de que «las personas están tan atrapadas en el discurso de la acumulación que no registran el carácter lúgubre de la vida que viven».
Y concluye que «quienes alertamos del camino sin salida de la acumulación, del productivismo, de la competitividad, de la relación con las cosas por encima de la relación con las personas no hemos sido capaces de crear una retórica de valor para nuestro proyecto histórico. No hemos sido capaces de mostrar que hay cosas más interesantes, hay cosas más festivas, hay cosas más alegres, hay formas menos lúgubres de existir».
Violaciones colectivas en Brasil
Interrogada por las recientes violaciones colectivas en Brasil, la autora tiene una certeza: «El modelo del pacto masculino se aplica como un guante a las violaciones que han sucedido en Brasil. Esos hombres celebraron el daño sobre esa niña dormida y sangrando, lo viralizaron y luego otros hombres celebraron por internet ese daño, esa capacidad de daño que sería la quintaesencia de la masculinidad –entendida por toda esa gente en ese paradigma de presente–, el ser masculino dueño de dañar, expresando potencia».

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=214504&titular=pedagog%EDa-de-la-crueldad-en-un-mundo-de-due%F1os-

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