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Método Suzuki, educar en positivo a través de la música

Por Azucena García

 

Esta pedagogía musical respeta la evolución de cada niño y desarrolla su talento de acuerdo a esta individualidad

 

El Método Suzuki es un modo de aprender a tocar un instrumento musical que, ante todo, respeta la evolución individual de cada niño e implica a los padres en el aprendizaje. Se basa en la pedagogía defendida por su autor, de quien toma el nombre, y estimula el talento de cada pequeño. Lejos de pensar que se nace con él, cree que este se puede cultivar con los estímulos necesarios. Por ello enseña música con la misma facilidad con que se aprende la lengua materna e involucra en el proceso a los progenitores. En este artículo se explica en qué consiste el Método Suzuki, el papel del niño y de los padres y dónde se puede aprender con esta pedagogía.

En qué consiste el Método Suzuki

Shinichi Suzuki fue un violinista y educador japonés convencido de que el talento no es innato, sino que se puede desarrollar. A partir de esta idea creó un método de aprendizaje musical, que hoy en día se sigue en muchas partes del mundo y que ha tomado su nombre: el Método Suzuki. Los niños que aprendían a tocar instrumentos con esta metodología asombraban por su brillantez, y la pedagogía se expandió por casi medio centenar de países reunidos en la Asociación Internacional Suzuki. En España, cuenta con la Federación Española Método Suzuki.

Se aprende a tocar un instrumento mediante la repetición de las piezas, la retención y la reproducción

Esta defiende el modo de aprendizaje del violinista japonés, según el cual, los pequeños pueden aprender a tocar un instrumento igual que aprenden a hablar su propia lengua: «escuchan las voces de sus padres, reciben estimulación temprana y continua, y corrección constructiva y con cariño», subraya Juan Carlos Navarro, vicepresidente de la Federación Española del Método Suzuki. El violinista japonés defendía que, «con el entorno y enseñanza adecuados, todos los niños pueden adquirir todas las capacidades que la gente reconoce como talento», añade Navarro. Es en este principio en el que se basa el Método Suzuki. No hay que tener una habilidad especial para aprender a hablar. Recibimos los sonidos, incluso los acentos propios de cada zona, y los reproducimos. También así podemos aprender a tocar un instrumento musical.

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Esta pedagogía cree que el talento se desarrolla y, para ello, recurre a la repetición. Del mismo modo que aprendemos a andar a base de mover un pie y luego otro, o aprendemos un idioma con constancia, los niños aprenden a tocar un instrumento mediante la repetición de las piezas. «Los niños escuchan el cd de las canciones que van a aprender, desarrollando un criterio del buen ritmo, afinación y sonido, al tiempo que aprenden la pieza de oído», detalla Navarro. Cuanto más pequeños son, mejor retienen ymemorizan. Ambos factores se aprovechan para comenzar con la reproducción de piezas cortas que poco a poco se alargan hasta conseguir que memoricen y reproduzcan piezas largas. De hecho, son capaces de dar conciertos sin recurrir a partituras.

La memoria es importante, pero tanto o más lo es la práctica. El Instituto de Investigación de Educación del Talento (T.E.R.I.), de Japón, señala que la repetición y el ensayo diario preparan al niño para pasar al siguiente nivel de habilidad, pero para ello requiere el refuerzo de la familia y sentir que este entorno le transmite seguridad.

El papel del niño y de los padres

El pequeño es central en esta metodología. Ante todo, se respeta su ritmo de aprendizaje, pero también «al niño como persona», señala la Federación Española Método Suzuki. Esta entidad apuesta por un aprendizaje natural de la música a partir de los tres años, aunque se puede empezar a cualquier edad. «El ritmo de avance viene dictado por el niño, y no por la edad u otros factores», agrega.

Además de aprender a tocar un instrumento, el niño interioriza valores como el respeto y la calidad humana

Las clases a las que se asisten son individuales y en grupo. Las primeras respetan la evolución de cada pequeño, sin compararles con sus compañeros, sin presiones para que emulen a los más aventajados, sin hacerles sentir que son los mejores ni los más retrasados, con correcciones constructivas. En las segundas, manifiesta Navarro, los «niños socializan y aprenden unos de otros desde una actitud positiva y constructiva». «El Dr. Suzuki siempre dijo que su deseo era el de fomentar la calidad humana en el niño», recalca la Asociación Internacional Suzuki.

Respecto a los padres, su implicación es fundamental. Se pide a uno de ellos que asista a todas las clases de sus hijos, señala la Federación, ya que el profesor «le enseñará a proseguir en su casa la acción emprendida durante la clase, con la misma paciencia que tuvo para enseñar a su hijo a hablar». Se les transmiten las dificultades del aprendizaje para que sean conscientes de los obstáculos a los que se enfrentarán los niños y se les anima a infundir seguridad a los pequeños. «De esta forma, el alumno pasa de tener una clase semanal con el profesor a tener siete clases, con el padre o madre en casa», apunta Navarro, quien también acentúa la oportunidad que se da a los padres para pasar más tiempo con sus hijos.

Es un triángulo en cuyo vértice se sitúan los niños. Los otros dos se reservan para el profesorado y para los progenitores. Estos no deben forzar a los niños a ensayar, ni obligarles a tocar o enfadarse porque los instrumentos no suenan como sería deseable. Solo con cariño, comprensión y refuerzo positivo conseguirán los resultados esperados. Se debe conseguir que a los pequeños les guste practicar, no que se sientan forzados a hacerlo. El fin es lograr que, de manera natural, el niño se sienta cómodo para tocar un instrumento y mejore gracias a este proceso, en el que sus padres le acompañan.

Tomado de: http://www.consumer.es/web/es/educacion/otras_formaciones/2014/01/12/219072.php

Imagen: https://www.google.com/search?q=musica+en+los+ni%C3%B1os&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ved=0ahUKEwjs16nSj7_NAhUDXB4KHWwmBpcQ_AUICCgB&biw=1366&bih=623#imgrc=oUySEEBRA91x0M%3A

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Paraguay: Muere una lideresa y profesora guaraní

Survival/24 de junio de 2016/

Caracterizada por su determinación y sensatez, Leia estuvo al frente de la batalla de los guaraní-kaiowás por sus derechos territoriales y presenció algunos de los conflictos más amargos entre su comunidad y los terratenientes agroganaderos que ocupan su tierra Ñanderú Marangatú, donde varios líderes guaraníes han sido asesinados por los pistoleros de los terratenientes.

En este vídeo, Leia hablaba sobre los pistoleros que constantemente amenazan a los guaraníes.

Aunque Ñanderú Marangatú fue reconocida oficialmente como territorio guaraní en 2005, los agroganaderos siguen ocupando buena parte de su tierra. Los guaraníes solo pueden vivir en una pequeña parte de lo que legalmente les corresponde.

Antes de llevar a cabo las reocupaciones, los guaraníes vivían en una pequeña parcela de tierra donde la malnutrición abundaba entre los niños más pequeños.

Indígenas guaraníes de la comunidad de Leia se congregan en un ritual de protesta sobre su tierra ancestral.

En el año 2000, Survival invitó a Europa a Leia y a otro líder guaraní, Marcos Veron, con motivo del lanzamiento del libro Desheredados sobre los pueblos indígenas de Brasil.

Durante el viaje Leia movilizó a una cuantiosa audiencia, incluidos niños en edad escolar, cuando hablaba de la desesperada situación de los guaraníes: “Cuando pienso en mi pueblo pienso en libertad, porque estábamos encarcelados. No somos un pueblo libre, y ello se debe a que no tenemos tierra”.

“Cuando tenemos tierra, tenemos libertad y, más que eso, tenemos felicidad. Observando los rostros de la gente solo puedes ver tristeza y preocupación, porque no tienen lo que necesitan para vivir. Queremos cultivar pero no tenemos tierra para plantar, pero esta tierra es nuestra, nos pertenece”.

Igualmente, a ella le conmovía el interés de los jóvenes. En una ocasión dijo a un grupo de escolares italianos: “Nuestra situación es muy difícil, pero sabemos que nos aman y que quieren saber de nuestra situación. Fue una gran sorpresa para mí cuando dijeron que había una escuela que quería ayudar a cambiar las vidas de los guaraní-kaiowás”.

Leia también era una profesora muy querida de la escuela guaraní de Ñanderú Marangatú. Ella daba una gran importancia a enseñar en la lengua guaraní para animar a los jóvenes guaraníes a estar orgullosos de la cultura de su pueblo.

En 1999 las autoridades cerraron la pequeña escuela en represalia por la participación de Leia en protestas territoriales pacíficas. Pero ella presionó con éxito para su reapertura y como resultado esta incluso aumentó su tamaño.

Leia ha sido enterrada en una de las zonas de Ñanderú Marangatú que los guaraníes reocuparon el año pasado. Con su marcha deja a su marido, un trabajador de salud de la comunidad, y a tres hijos. Somos muchos los que extrañaremos a Leia, pero deja tras de sí un legado que vivirá.

Tomado de: http://www.survival.es/noticias/11319

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Del otro mundo posible… al otro mundo necesario

Por: Sergio Ferrari

A menos de dos meses de su inicio el próximo 9 de agosto en Montreal, Canadá, el Foro Social Mundial (FSM) transita la cuenta regresiva. El sueño que arrancó en 2013 cuando un grupo de organizaciones sociales propusieron realizarlo en ese país norteamericano se plasmó en marzo del 2015 en Túnez, cuando el Consejo Internacional confirmó la candidatura. Desde el inicio, centenas de personas, en su mayoría jóvenes militantes asociativos y sociales, “viven ya el foro como un proceso en marcha, buscando ser horizontales en el funcionamiento, equitativos en la participación, autocríticos en la gestión. Respetando nuestras diferencias, rechazando personalismos…es decir tratando de encarnar los valores del Otro Mundo Posible”, explica Carminda Mac Lorin, joven militante social y una de las pilares del Colectivo de Organización del FSM 2016. Convocatoria altermundialista que por primera vez desde su nacimiento en 2001 en Porto Alegre, Brasil, se realizará en un país del Norte.

“A pesar de que queda todavía mucho para hacer, preparar y organizar, nuestro entusiasmo es enorme, con la adrenalina que aumenta cada día en la medida en que nos acercamos al día de la apertura”, reconoce Carminda Mac Lorin.

En los últimos meses, el Colectivo estuvo presente en diversos eventos. Entre ellos en la COP 21 alternativa en París de noviembre-diciembre del 2015; en el Foro Social Mundial Temático de Porto Alegre en enero del 2016 y en el 1er Foro Social Mundial Temático contra lo nuclear civil y militar, que se realizó en Tokio y Fukushima en la última semana de marzo del año en curso . Y ha realizado viajes a India, Taiwán, Brasil y Estados Unidos, entre otros países, para promover el evento de Montreal.

“En todas partes encontramos gran apoyo y entusiasmo compartido. Y recibimos la promesa de mucha gente de venir a Canadá en agosto” explica Mac Lorin. Enfatizando que el esfuerzo realizado en Asia intenta acercar esa realidad continental, hasta ahora un poco distante de la dinámica del FSM. Una señal muy positiva es que los promotores del Foro Social Antinuclear decidieron convocar su segundo encuentro en Montreal, en el marco del FSM 2016. “Una forma muy concreta de reforzar sinergias y evitar dispersiones”, señala la joven organizadora canadiense.

Preparativos prácticos

A pesar que las “trabas” para la visas especialmente de los representantes de países del sur no han podido resolverse estructuralmente y no se han podido lograr las mismas facilidades oficiales de las que beneficiaron los invitados en los Juegos Panamericanos de 2015, existe un Grupo de Trabajo que intenta facilitar la solicitud de las mismas y extiende cartas de invitación a quienes lo demandan. “No siempre es fácil esta tarea de acompañamiento y apoyo migratorio. Son muchas las personas que solicitan la visa no tanto para participar en el FSM sino por motivos humanitarios para radicarse en Canadá”, explica Mac Lorin.

A nivel financiero, el pago anticipado de una buena parte de las pre-inscripciones, (ndr: en torno a 8.000 hacia mediados de mayo) constituye una base material que da un cierto desahogo a los organizadores, que se proponen lograr la mayor autonomía posible a nivel de recursos. “Hay diversos proyectos que hemos presentado a distintos niveles institucionales y que esperan una respuesta a corto plazo”, explica Mac Lorin. Al mismo tiempo, se continúan los contactos de alto nivel con las autoridades políticas canadienses que “ven con muy buenos ojos la realización del FSM en Montreal”.

En cuanto a la cobertura mediática local e internacional, Mac Lorin señala “que el foro comienza a despertar un cierto interés…que irá aumentando en cuanto nos aproximemos a agosto, como es natural, ya que los medios priorizan en su agenda la inmediatez temporal y por el momento perciben como un poco lejana nuestra convocatoria”.

Se precisan los contenidos

Los 13 ejes temáticos -que englobarán las 1500 actividades previstas- (https://fsm2016.org/sinformer/axes-thematiques-2016/) fueron el resultado de un trabajo de reflexión local y amplia consulta internacional “in situ” y por Internet –en tres seminarios internacionales extendidos- que ocupó seis meses, entre octubre del 2015 y marzo del 2016.

A pesar de esa oferta de contenidos, ciertas temáticas se perfilan ya como particularmente esenciales en la convocatoria de Canadá, según la reflexión de la joven activista del Colectivo de Organización. “La migración, es decir las condiciones del movimiento humano en la tierra, será central”, en un planeta donde cada vez se alzan más muros excluyentes de todo tipo.

La ambiental, en su visión amplia, ocupará un espacio clave de las reflexiones en Montreal, dándole continuidad a las sinergias que se vivieron con los promotores de las actividades alternativas de la COP 21 en París a fines del año pasado.

La vivencia-realidad de los pueblos indígenas, autóctonos, imprimirá también su sello en esta próxima edición, tratando de retomar la diversidad de los aportes de muchas comunidades, con sus propias cosmovisiones y percepciones sobre el buen vivir. “Está previsto que la marcha de apertura el 9 de agosto sea encabezada por los pueblos originarios”, señala Carminda Mac Lorin. Quien recuerda que en abril pasado, para el Día de la Tierra, se realizó ya un primer evento simbólico de acogida del FSM promovido por la comunidad autóctona y con una emotiva participación de refugiados sirios”.

La diversidad de género y el rol de la juventud, estarán presentes como ejes transversales en todo el FSM 2016. “Será un foro que retomará las experiencias de lucha en Quebec y en nuestro país de los últimos años, una experiencia diferente y un éxito total”.

¿Se puede cuantificar la potencial presencia en el FSM? “Estamos convencidos que habrá una fuerte participación ciudadana. Nuestra capacidad de convocatoria tiene una raíz en las movilizaciones sociales que vivimos en Canadá desde el 2012 en adelante, cuando protagonizamos nuestra propia primavera. Quebec es un territorio de resistencia al neoliberalismo”, enfatiza.

Los organizadores están convencidos que hay mucha gente consciente sobre las grandes problemáticas que confronta el planeta. Y que apuesta de una manera u otra a participar en la búsqueda de soluciones y alternativas. “Y aunque no tenemos la bola mágica para indicar cifras seguimos convencidos que podemos movilizar en torno al FSM entre 50 mil y 80 mil personas, y unas 5000 organizaciones”, subraya. Los objetivos iniciales de los organizadores contemplan 1200 actividades auto gestionadas, 300 culturales, 135 asambleas de convergencia, diversos espacios, entre los cuales el sindical, así como una quincena de grandes conferencias, con participación de personalidades internacionales.

Otro mundo necesario”

“Queremos recordar en Montreal en agosto que el paradigma norte-sur está cambiando en este sistema globalizado. Hay norte en el sur y hay sur en el norte. Existe un sistema que es transversal, neoliberal, capitalista y que produce efectos nefastos tanto en el sur como en el norte”, enfatiza Carminda Mac Lorin en su reflexión final. Y la misma se encarna en su propio perfil existencial: hija de madre salvadoreña y padre francés, su vida en Canadá, su diversidad lingüística, su militancia asociativa y su apertura cosmopolita le dan sobrados fundamentos a pesar de sus 33 años.

Y ratificar que más que nunca es fundamental socializar las experiencias de resistencias que se dan en todas partes del planeta. No importa el hemisferio geográfico.”Asegurando que los movimientos sociales, la ciudadanía planetaria, salga reforzada en sus confluencias, en sus sinergias, sus agendas y sus utopías”.

La nueva realidad política mundial, el reforzamiento del sistema hegemónico, nos empujan a cambios en “nuestros propios paradigmas. De nuestra consigna de Otro mundo posible, podemos y debemos avanzar hacia el concepto de Otro Mundo necesario, y juntos es posible construirlo”, concluye.

El FSM visto por sus organizadores

El Foro Social Mundial (FSM) es el mayor espacio de la sociedad civil para encontrar soluciones a los problemas de nuestro tiempo. Iniciado en 2001 en Brasil, el FSM reúne en cada una de sus ediciones a decenas de miles de participantes en más de un millar de actividades (talleres, conferencias, espectáculos artísticos…) sobre diversos temas (desarrollo social, economía solidaria, medio ambiente, derechos humanos, democratización…). La carta de principios define las grandes orientaciones del FSM, sus valores y sus reglas básicas de funcionamiento (https://fsm2016.org/es/sinformer/a-propos-du-forum-social-mondial/).

El FSM 2016 pasará a la historia como el primer evento de este tipo que se celebra en un país del norte. Desde su inicio en Porto Alegre, el FSM ha tenido lugar únicamente en países del hemisferio sur (América Latina, Asia y África). Ahora bien, existe un sinnúmero de alternativas que florecen a nivel local en todo el mundo para construir comunidades más cohesionadas y respetuosas del ser humano y de los límites del planeta. El reto es reunir a estos agentes de cambio más allá de la oposición Norte-Sur, que les permita discutir, hacer conocer sus reivindicaciones, sus iniciativas y sus proyectos de acción para alimentar una dinámica positiva de cambio. Pensar global y actuar local.

Somos un colectivo abierto iniciado por una docena de personas que participan en diversas redes activistas y organizaciones, grupos comunitarios, espacios culturales y académicos. Este colectivo lanzó una reunión consultiva el 5 de mayo de 2013, con el fin de ampliar el debate sobre la pertinencia y viabilidad de un Foro Social Mundial en Montreal. Hemos iniciado un proceso de reflexión y movilización, pero creemos firmemente que la idea del Foro Social Mundial tiene que ser llevada por una amplia comunidad.

Nos sentimos inspirad@s por el deseo de multiplicar los espacios que promueven la horizontalidad, la transparencia y la apertura, percibirlos como palancas en la lucha por la dignidad humana y el medio ambiente. Somos conscientes de los diversos desafíos que rodean la celebración del Foro Social Mundial en Montreal. Pero también estamos muy entusiasmad@s con la idea de ver a la sociedad civil local, regional y mundial dialogar y llegar a múltiples consensos a través del proceso del Foro Social Mundial. Creemos en el potencial de nuestra contribución colectiva en este proceso, y deseamos apoyar a las luchas globales por la justicia social y ambiental.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=213416&titular=del-otro-mundo-posible%85-al-otro-mundo-necesario-

Fuente de la Imagen: https://cnho.files.wordpress.com/2011/05/fsm.jpg

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Brasil: Festival de la Utopía reúne movimientos populares para debatir modelos de sociedad

Alainet/24de junio de 2106/Traducción: María Julia Giménez

Maricá (RJ).- Este miércoles, 22 de junio, tuvo inicio el 1º Festival Internacional de la Utopía, en Maricá, estado de Rio de Janeiro. Se trata de un festival con diversas actividades culturales, intervenciones artísticas, ferias y debates. Durante el evento, que acontece entre los días 22 y 26 de junio, se estima recibir delegaciones de todo Brasil y la participación de jóvenes de 36 países, como Cuba, Vietnam, India, China y Venezuela.

 El evento se inició con una mesa de apertura en la que estuvieron presentes el dirigente del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) João Pedro Stedile; el intendente de Maricá, Washington Quaquá (PT); y la activista cubana Aleida Guevara, pediatra e hija del Che.

Siendo uno de los motivos del festival la necesidad de unir las fuerzas y mostrar nuevas alternativas para los pueblos, el discurso de Aleida Guevara, en clave latinoamericanista, se dirigió a cuestionar la fragilidad y fragmentación de la izquierda en la región, y manifestó que ese campo debe basar sus acciones en las demandas concretas del cotidiano de las personas, aprendiendo con las poblaciones mas carentes y con los pueblos tradicionales.

“Tenemos que ganar el respeto de quién nos escucha. ¿De que vale un izquierda que no es reconocida por el pueblo?”, cuestionó. Según afirmó, el error mas grande de las izquierdas de la región es dividirse en “pedacitos”. “Hay unos 20 partidos que se dicen de izquierda, pero que no se unen por los objetivos comunes. Si no juntamos nuestras fuerzas, no venceremos nunca”, dijo.

Siguiendo esta linea, Aleida criticó la postura de las fuerzas progresistas que ocuparon el Estado. “Tomamos el poder y no cambiamos las leyes creadas por la burguesía. Así, no conseguiremos hacer ninguna transformación profunda”, criticó.

Relaciones entre Cuba y EEUU

La activista cubana también mencionó el asunto de la reciente aproximación de los EEUU con Cuba, y la clasificó como una “utopía del enemigo”.

“Hace siglos, que ellos tienen la utopía de unirse a la isla. Es un sueño irrealizable. Y ahora están cambiando los métodos. Ellos percibieron que cometieron errores con el pueblo cubano, trataron la revolución cubana con un bloqueo criminal. Y ahora hablan de abrir nuevas negociaciones”, afirmó.

Según Aleida, una posible normalización de las relaciones entre ambos países sólo será posible con la extinción de la ley que facilita la permanencia de los ciudadanos cubanos ilegales, con el fin del bloqueo económico y con el cierre de la base naval estadounidense en Guantánamo. “Ellos tendrán que seguir soñando con esa utopía, porque de ninguna manera el posible acabar con la revolución cubana”, sentenció.

Ella definió a la palabra utopía como “el deseo de dar sentido a la vida y a la búsqueda por un mundo mejor, más solidario y más justo”.

Utopía

João Pedro Stedile, del MST, afirmó que el mayor desafío para los sectores progresistas es el cuestionamiento del modelo de Estado que se desea a partir de un debate que piense diferentes temas de forma relacionada.

Para el dirigente sin-tierra, el capitalismo enlató algunos temas, y la izquierda abandonó cuestiones como la cultura y el medio ambiente. “Una sociedad utópica es diferente de un sueño. es una sociedad basada en la justicia, en la solidaridad y en la igualdad”, dijo el dirigente.

Según el intendente de Maricá, Washington Quaquá (PT), la idea del festival surgió de la percepción de que es necesario unir las fuerzas y mostrar nuevas alternativas para la izquierda brasileña. “Mientras una persona morir por injusticias, el socialismo sigue vivo”, expresó.

Tomado de:

http://www.alainet.org/es/articulo/178322

https://www.brasildefato.com.br/2016/06/23/festival-de-la-utopia-reune-movimientos-populares-para-debatir-modelos-de-sociedad/

 

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La religión como forma de dominio

Por: Atawallpa Oviedo Freire

A pesar del infame asesinato de 50 seres humanos en Orlando (EEUU), no se han aplacado los cuestionamientos y mofas por parte de los “fieles siervos” de dios, del amor, de la justicia, y de la vida; más por el contrario, han alabado, bendecido y promovido más actos como éste: “Roger Jiménez, pastor de origen venezolano y líder de la iglesia Verity Baptist Church en Sacramento, California, ha acarreado sobre sí una tormenta de críticas por un controversial sermón en el que elogió la masacre de 49 personas en un club gay de Orlando, EE UU, por contribuir a la eliminación de «sodomitas». Aseguró que no pretende incitar a la violencia contra la comunidad LBGT pero dijo que cree que Dios «ha puesto una sentencia de muerte» sobre ellos. [1]

A su vez, en Bolivia, las iglesias cristianas amenazan con marchas y acciones contra la nueva “Ley de Identidad de Género” aprobada recientemente. Y así, por todo el mundo. Me identifico con aquellas visiones que consideran que la religión es todo lo contrario a la espiritualidad, o es la forma en la que la religión utilizando un lenguaje espiritual tiene como propósito desviar al caminante de lo sagrado. Mientras la religión expulsó a dios a un cielo idílico, la espiritualidad vive a dios en todas las formas de la existencia. Si la religión vive para un paraíso en el más allá y un infierno en el más acá, la espiritualidad vive en el presente del aquí y ahora, entendiendo que el paraíso es un estado de consciencia que siempre está con nosotros y en la que jamás habría un dios que podría echarlos fuera, sino, uno mismo. De ahí, que las religiones no viven en este paraíso terrenal sino en un “infierno en la tierra”.

Los que cuestionan a los LGTB, como asimismo otras formas de vida y creencias, envueltos en una prepotencia y arrogancia sempiterna, utilizan a su religión para pretender convertir a sus dogmas en una verdad universal. Una actitud segregacionista y utilitaria del concepto de dios, cuando existen múltiples definiciones y formas de percibir a la divinidad, por lo que no pueden apropiarse de lo sagrado ni hacerse los dueños de las leyes de la vida natural a partir de sus afirmaciones ortodoxas. Lo que estamos viendo, es que se repite o se continua con el mismo esquema ejercido en su proceso de cristianización, de que su dios es el “único” y “verdadero”, para irónicamente y a nombre de él asesinar a millones de seres humanos en todo el mundo. Por ejemplo, se calcula que las diversas matanzas y guerras llevadas a cabo por los cruzados produjeron 5 millones de muertes a lo largo de tres siglos y medio. Las guerras entre católicos y los protestantes franceses de doctrina calvinista o hugonotes, entre 1562-1598, causaron la muerte de al menos 3 millones de seres humanos. En la época de la “santa inquisición” asesinaron a 40.000 mujeres acusadas de brujas. En total, las guerras santas mataron a unos 30 millones de personas en Europa. Lo cual es la mitad, de los 60 millones de habitantes de Amerindia, asesinados bajo diferentes formas, pero todas ellas bajo el esperpéntico argumento de “extirpación de idolatrías”.

Y así, pudiéramos hacer una larga lista de episodios en distintas partes del mundo, de cómo el cristianismo se ha manchado de sangre y de miseria hasta los actuales días con la cantidad de curas pederastas y pedófilos, pasando por los escándalos financieros del banco del Vaticano. Con estos antecedentes, hablan de moral, ética, amor, ciencia, para cuestionar los derechos humanos de los LGTB, con argumentos llenos de fanatismo y de fundamentalismo, haciéndole actuar y hablar a dios como un ser juzgador, sentenciador, discriminador, calificador. Se creen los representantes autorizados por dios, y en su nombre lanzan sus inquisiciones y cacerías cada vez que se van afectando más sus intereses. Y ese es el problema de fondo, pues cada día hay gente más consciente por lo que tienen menos feligreses, como en Europa que ya no tienen a quién cobrar los diezmos o los sacramentos, o en el caso de los otros países, que ya no pueden mantenerlos sumisos al servicio de los gobiernos conservadores de derecha, como fue la misión histórica de la iglesia y las religiones. Algunos, temen que eso se extienda por el resto del mundo y no puedan seguirse haciendo millonarios, como algunos pastores a través de sus radios y canales de televisión.

Desde las religiones monoteístas se concibe a la homosexualidad como un pecado, pero desde las concepciones espirituales habidas en todos los rincones del planeta, no existe una concepción pecaminosa sino de comprensión y de respeto a cada expresión diversa de vida. Han entendido, que es una situación milenaria existente en todos los pueblos del mundo, como otra forma de la manifestación natural de la vida, pues es algo que también se da entre ciertos tipos de animales no-humanos. Vaya a saber, por qué la gran conciencia se ha recreado así. Otro argumento que han esgrimido es que están defendiendo a la “familia tradicional”, es decir, están protegiendo a la familia patriarcal y machista, en la que el hombre es el que dirige, es el referente, el prototipo, y medida de lo que deben ser los demás miembros de la familia. La mujer debe ser sumisa, domeñada y obediente al hombre, y los hijos deben agachar la cabeza a lo que ordena y determina el padre. Como era hasta hace unos pocos años atrás y eso lo quieren mantener o evitar que se disperse más, pues, poco a poco las mujeres e hijos se van emancipando de esa tutela esclavista impuesta.

Incluso, algunos extremistas cristianos alaban el burka que deja libre solo los ojos, como lo hacen con sus mujeres sus primos musulmanes nietos del patriarca Abraham. Esta actitud misógina de sometimiento, es típico de sociedades monoteístas, verticalistas, machistas, fragmentarias. Por ello, estos grupos critican al feminismo (aunque hay un tipo, que solo es el otro lado del machismo); como asimismo, al indigenismo, al etnicismo, al anticapacitismo, al antiespecismo, y todos aquellos paradigmas que cuestionan el religiocentrismo, el paternalismo, el asistencialismo, y todas las formas que apuntalan el sistema de dominación colonial, civilizatorio, monárquico, eurocéntrico. De ahí, que su dios es varón y no admiten el sacerdocio de las mujeres. Empezaron matando a las milenarias diosas-madres y a las sacerdotisas indo-europeas, y luego se han dedicado a asesinar a toda expresión y principio femenino en todas las culturas del mundo. En su recorrido histórico no solo han despreciado a las mujeres, las etnias, la sensibilidad, la sensitividad, y todo lo que representa lo femenino de la vida, sino que también desprecian a la naturaleza (“la manzana prohibida”), por ello su vida ha estado dedicada a hacer cumplir lo que manda el génesis: “dominad a la naturaleza…” De ahí, el calentamiento climático que ha puesto en peligro la existencia de la especie humana.

Todo ello, les ha conducido a crear una sociedad sectaria, hegemonista, homogeneizadora y monocromática, la misma, que poco a poco se les está acabando, por lo que han pegado el grito en el cielo con argumentos cosificadores de dios y de la espiritualidad, en el intento de parar esta nueva consciencia que se expande. Les asusta la diferencia, la variedad, la diversidad, y todas aquellas expresiones que enriquecen la vida de múltiples colores como el arcoíris, pues solo quieren vivir en la dicotomía de blancos y negros, de buenos y malos. Por ello, desprecian a todos quienes no sean blancos, de ahí, que hasta Jesús es blanco, rubio, de ojos azules. Lo que quiere decir, que además son racistas. Menosprecian a los dioses y diosas indígenas, y las siguen calificando de idolatrías, de fetichismo, de primitivismo. Siguen repitiendo en sus iglesias y escuelas, que los conquistadores trajeron la civilización y la cultura a esta tierra de infieles y paganos, por eso, alaban y siguen reproduciendo todo lo que provenga de la derecha conservadora occidental. Por lo que también son parte, de los que apoyan a los países industrializados y todos sus conceptos neoliberales, desarrollistas, capitalistas. En respuesta a todo esto, surgió la teología de la liberación, la iglesia de los pobres, los “curas rojos”, etc. Son gente, al interior de las mismas iglesias cristianas que tomaron consciencia del poder de dominación y de manipulación que tienen las religiones monoteístas y sus gobiernos títeres. Ellos, son el claro ejemplo de la crisis de las religiones, que reclaman cambios al interior y exterior de las iglesias, pues saben que estas congregaciones han estado siempre al servicio de los ricos, de los imperios, del status quo, y de todo aquello que represente el poder de control y de sometimiento a quienes se los oponen.

Por ello, y por mucho más, algunos psicólogos de universidades norteamericanas quieren declarar a la religión como una enfermedad. En un reciente artículo de la revista Time se entrega una visión acerca de los daños que podría causar la religiosidad. «La religión puede ser una fuente de consuelo que mejora el bienestar. Sin embargo, algunos tipos de religiosidad podrían ser una señal de problemas más profundos de la salud mental». [2]

Notas:
[1] http://www.el-nacional.com/mundo/Pastor-venezolano-alaba-masacre-Orlando_0_866913526.html
[2] https://vistoenlaweb.org/2013/06/03/psiquiatras-preparan-terreno-para-declarar-la-religion-una-enfermedad-mental/

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=213677&titular=la-religi%F3n-como-forma-de-dominio-

Fuente de la imagen: http://definicion.de/wp-content/uploads/2008/09/Homofobia2-300×300.jpg

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Chile: Jackson espera que llegada de RD a la Usach aporte a la «transversalidad» del movimiento estudiantil

Emol/24 de junio de 2016/Noticias Emol

El diputado felicitó el triunfo de la lista «Unidos Podemos» en esa emblemática federación, que desde ahora presidirá el militante de Revolución Democrática Patricio Medina, junto a otros movimientos de izquierda.

Jackson destacó «la alianza amplia que se gestó» en la lista vencedora, que también integra el Frente de Estudiantes Libertarios y el MIR.

El diputado Giorgio Jackson felicitó el triunfo de la lista «Unidos Podemos» en las elecciones de la Federación de Estudiantes de la U. de Santiago (Feusach), que desde ahora será presidida por el militante de Revolución Democrática (RD) Patricio Medina. La lista de Medina –que también integra el Frente de Estudiantes Libertarios (FEL), el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), Convergencia de Izquierda e independientes– se impuso anoche en segunda vuelta al pacto entre el Partido Socialista (PS), Partido Comunista (PC) e Izquierda Ciudadana (IC).

Jackson dijo que espera que «el triunfo de la lista Unidos Podemos en la Feusach aporte a la transversalidad y unidad del movimiento estudiantil». En ese sentido, destacó «la alianza amplia que se gestó» en la lista vencedora, lo que a su juicio puede fortalecer la vocería que tiene la Feusach al interior de la Confech. «El triunfo de Unidos Podemos, encabezada por Patricio, demuestra que todos los movimientos y colectivos que la componen hicieron un esfuerzo para trabajar conjuntamente», subrayó. Patricio Medina, quien es egresado de ingeniería comercial y actualmente cursa un magíster en economía, asumirá el 29 de junio, en reemplazo de Marta Matamala. Una de las primeras actividades que realizará como presidente electo de la Feusach será participar en la marcha estudiantil convocada para este jueves por el Parque Forestal.

Las elecciones en la Feusach estaban pendientes desde el año pasado, debido, entre otras razones, a un prolongado paro de estudiantes que se extendió por cuatro meses. Esta vez los estudiantes de la U. de Santiago decidieron votar en contra de iniciar una nueva paralización.

Tomado de: http://www.emol.com/noticias/Nacional/2016/06/23/809232/Giorgio-Jackson-espera-que-llegada-de-RD-a-la-Feusach-aporte-a-la-transversalidad-del-movimiento-estudiantil.html

Imagen: https://www.google.com/search?q=Jackson+espera+que+llegada+de+RD+a+la+Usach+aporte+a+la+%22transversalidad%22+del+movimiento+estudiantil&biw=1366&bih=623&tbm=isch&source=lnms&sa=X&ved=0ahUKEwix8sD8i7_NAhVKFx4KHbp6BUgQ_AUIBygC#tbm=isch&q=%22transversalidad%22+del+movimiento+estudiantil&imgrc=c8yQpsDs-D3auM%3A

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La educación en valores: Avatares del currículum formal, oculto y los temas transversales

Por: Ángel Díaz Barriga

 

La formación en valores es un tema que ha reclamado la atención de los especialistas en educación en los últimos años. Ante un deterioro generalizado de múltiples comportamientos que se observan a todos los niveles de la sociedad: agresiones entre grupos étnicos, manifestación de inconformidad social que va más allá de lo aceptable para una sana convivencia social, diversas formas de violencia real y simbólica en el trato entre personas, entre familiares y en el ámbito escolar, se ha cuestionado hasta dónde corresponde a la escuela y a los proyectos curriculares impulsar con mayor fuerza la formación en valores. En este ensayo se examina cómo se ha abordado esta temática en el pensamiento histórico de la didáctica; al mismo tiempo se analiza cómo la formación en valores más que responder a un tema cognitivo, se encuentra vinculado a la dinámica de los afectos y no sólo requiere del conocimiento racional de los principios y normas, sino que se necesita fincar en las actitudes. En un tercer momento se analiza la forma en la que este tema se ha planteado en los desarrollos recientes del campo curricular.

La formación en valores constituye uno de los temas que ha llamado la atención en las últimas décadas en el debate educativo. Esto es el resultado de la toma de conciencia por parte de la sociedad y de los mismos responsables de la política educativa de una crisis de valores en el seno de la sociedad. La transmisión tradicional de valores de la generación adulta a la joven, reconocida por Durkheim y que la «escuela podía relativamente armonizar dentro de sus muros» (1976, p. 98), experimenta una ruptura, similar a la que han padecido las economías locales por los procesos de globalización. Esa ruptura es el resultado de la invasión de las tecnologías de la comunicación y de las nuevas tecnologías de la información, los programas de televisión, los nuevos centros de reunión en particular de los jóvenes —los antros—, que pregonan un pragmatismo exacerbado, un estado de «placer» o «satisfacción» inmediato y una visión de lo útil. Estos espacios tienen mucho mayor capacidad para promover diversos patrones de comportamiento entre la juventud, que los que se derivan del ambiente tradicional escolar cerrado por un aula con un pizarrón enfrente, así como del conjunto de la tradiciones que conforman la cultura escolar.

Es importante reconocer que aun cuando el tema de los valores ha cobrado relevancia en la actualidad, no es un tema nuevo en el debate educativo, ya que las distintas visiones de la educación han tenido posiciones muy claras al respecto. Un acercamiento a tres autores, que han desempeñado un papel fundamental en la estructuración de la disciplina educativa: Comenio, Herbart y Dewey, permite afirmar que el proyecto educativo siempre estuvo enlazado a un tema de valores. Esto es, en todos los casos se negaron a que se considerase la educación como instrucción.

Los valores en la historia del pensamiento educativo y el reto actual para la educación

En la crisis del pensamiento cristiano del siglo XVI, con el surgimiento de la reforma radical (Yoder, 1976), Comenio, doctor en Teología y pastor protestante elabora una propuesta para la didáctica. Con ella se inaugura la era escolar que conocemos, centrada en la exposición ante un auditorio, el trabajo con el libro de texto y el uso del material didáctico; que además plantea un conjunto de recomendaciones explícitas sobre el tema de los valores. Algunos de ellos guardan relación con dichos clásicos como: «árbol que crece torcido jamás se endereza» y otros, específicamente en su capítulo sobre disciplina, Comenio se refieren a la recomendación al educador de sancionar todas aquellas faltas que se relacionan con la moral. Este tema fue objeto de discusión previamente por los jesuitas en 1594, en su Ratio studiorum (Labrador, Diez et al., 1986), y por Juan Bautista de la Salle en varios de sus trabajos, en particular la Guía de las escuelas cristinas, editada en 1702 (1900).

Dos siglos después, ya en el marco de la filosofía moderna, Herbart (1983) replantea el tema desde una perspectiva de la formación integral. En 1806 formula dos preguntas fundamentales para discutir esta cuestión. La primera es «¿de qué le sirve a un estudiante aprender matemáticas, si al mismo tiempo pierde la posibilidad del placer estético?» (Herbart, p. 156). Este planteamiento indudablemente se encuentra en la perspectiva de la formación humanista, al tiempo que se vincula con un plano ético subyacente a toda estrategia educativa.

De esta manera, interroga sobre el derecho que asiste al educador para «elegir e imponer unos valores» a un niño que todavía no está en la edad de «optar racionalmente por ellos» (Herbart, 1983, p. 42). Así, Herbart expresa:

El arte de turbar el sosiego de un alma infantil, de apoderarse de ella por la confianza y el amor para oprimirla y excitarla (…) y agitarla antes de tiempo, sería la más odiosa de todas las malas artes, si no se propusiera alcanzar un fin que sirviese de disculpa a tales medios ante los mismos ojos de aquel cuyo reproche es de temer. —Tú me lo agradecerás algún día— dice el educador al niño que llora y, realmente, sólo esta esperanza puede disculpar las lágrimas que arranca (Herbart, 1983, p. 41).

Hoy sabemos que esas lágrimas no son sólo físicas. En este autor aparece, con claridad, la triada que acompañará el desarrollo de la educación: formación de conceptos (instrucción), desarrollo de la sensibilidad ante lo estético y la formación en valores. El tema de los valores adquirirá distintos énfasis en cada una de las épocas posteriores y en cada contexto nacional.

Un siglo después, en los albores de la sociedad industrial, dos autores: Durkheim, en Francia, y Dewey, en Estados Unidos, enfatizan los valores de una educación centrada en los procesos de ciudadanía, desarrollo industrial y progreso. Los procesos sociales con los que culminaba el siglo XIX se traducían, en el plano educativo, en diversos decretos que expedían los Estados nacionales en Europa, por medio de los cuales se empezaba a conformar el sistema educativo nacional —como un sistema de educación primaria, fundamentalmente— y se configuraba lo que sería la educación pública: obligatoria, gratuita y laica.

De cara a estos sistemas educativos Durkheim y Dewey asignaron a la escuela el papel de formar al ciudadano para la democracia y para el progreso. En los conceptos de Dewey (1859/1952) la moralidad —como conducta responsable— va íntimamente asociada a la democracia. Pero ésta se construye desde abajo, esto es, desde la educación (Apel, 1979). Por ello, el funcionamiento de las escuelas debe concebirse como la introducción en el mundo de la experiencia infantil de la vivencia de la democracia; «la educación no puede considerarse instrumento democratizador sin afirmarse antes en la democracia» (p. 109).

Esta confianza en la democracia tiene como elemento asociado a la educación para la libertad y para el progreso. Así ciudadanía tiene sentido a través de estos tres aspectos intrínsecos a la educación: democracia, libertad y progreso (individual y social).

Por su parte Durkheim enfatiza el papel de la educación en la socialización. Uno de los primeros cursos que dio en París fue el de Educación Moral, en el cual establecía que así como en la fisiología existen límites, también las «sociedades requieren de un límite que regule y ordene la actividad del hombre» (Durkheim, 1976, p. 17), y la disciplina escolar debe crear en el alumno esta necesidad de autolimitación. Además, es ampliamente conocida su concepción de la educación como transmisión de valores de la generación adulta a la nueva, con la finalidad de que con el tiempo ésta los recree para volverlos a transmitir a la siguiente generación. El autor reconoce, como muchos otros, que la educación responde a cada época; así, expresa que en el medioevo no podían realizar un libre examen de las ideas, porque no se podía ir más allá de lo que la sociedad permitía: «No existe ningún hombre que pueda hacer que una sociedad tenga en un momento dado un sistema de educación diferente de aquel que su estructura supone» (Durkheim, 1979, p. 103).

Por otra parte, la crisis social tiene expresiones cada vez más radicales en el conjunto de la sociedad: los aviones que derribaron las torres gemelas y el nuevo esquema que impuso Estados Unidos al mundo bajo su concepto de «guerra preventiva» (guerra de Irak), los actos terroristas en la terminal madrileña de Atocha, los ataques judíos a zonas palestinas y las masacres que estos últimos provocan al inmolarse; o bien, en México los macheteros de Atenco o los desnudos de los 400 pueblos. Todo ello es una cara de la magnitud de la crisis social que enfrenta la humanidad al inicio del nuevo milenio, así como una expresión de los grandes problemas que encara la sociedad para promover un conjunto de valores: respeto a la vida, respeto a la diferencia, respeto a la persona, entre otros.

De igual manera, el papel que los medios de comunicación está desarrollando para crear una nueva forma de expresión cotidiana, en donde lo lúdico se reemplaza por el morbo, las relaciones personales son expuestas como reality show, el placer como parte del goce se transforma en una especie de acto bacanal; la problemática de los fines se reemplaza por un pragmatismo inmediatista que cada vez demanda más: sentirse hoy feliz, contento, efusivo; el mañana no importa. En todos estos casos los estudiantes «viven» una promoción de valores y de antivalores que van en sentido contrario a los que se busca promover en la intención escolar (Rey, 1999). En este caso, el medio es el masaje y esta forma de comportarse va esculpiendo elementos básicos de la personalidad de los sujetos en formación.

La crisis de valores también atraviesa la escuela. La Comisión de los Derechos Humanos (2004) en México ha presentado recientemente un informe sobre las agresiones de los docentes hacia los estudiantes, que los medios de comunicación definieron como «la letra con sangre entra».

No podemos desconocer que en el modelo de la didáctica clásica (la llamada escuela tradicional), el docente es concebido como un modelo valoral para el estudiante. El alumno se enfrenta a un serio problema ante algunos comportamientos de los docentes. Esto se observa en particular en América Latina, ante la proletarización de la profesión docente, ya que nos encontramos con profesores cuyo vocabulario y presencia física dejan mucho que desear. Al mismo tiempo, los docentes en todos los países de la región han tomado la calle para protestar por sus condiciones de vida. Si bien, en abstracto esta práctica puede tener elementos formativos —defensa de derechos profesionales que son pisoteados—, en ocasiones esas marchas rebasan todo control para convertirse en verdaderos actos vandálicos: el rompimiento de vidrios de edificios públicos, la toma de casetas de cobro en las carreteras, etcétera.

Cuando se rompen las normas de convivencia social se crea un conflicto profesional y ético que no es fácil de resolver. En primer lugar, porque el docente asume la identidad de un empleado y de un obrero, abandonado la identidad profesional que buscaba conquistar —esa fue la lucha para pasar de la perspectiva religiosa de la docencia a una profesional— y, en segundo término, pierde toda autoridad moral para exigir a sus alumnos que tengan un comportamiento adecuado a determinado código social.

En estricto sentido, siguiendo algunas tesis posmodernas, podemos afirmar que el niño y el joven de hoy se enfrentan al problema de los valores en modelos profundamente divididos. Viven una ruptura entre lo que se dice en el texto escolar, en la recomendación de padres y maestros y la vida social cotidiana. Realidad escolar, realidad social nacional e internacional y tecnologías de comunicación y de la información promueven una «esquizofrenia valoral» que explica parcialmente las crisis de las nuevas generaciones. Una esquizofrenia que en el lenguaje educativo debe (y se supone que puede) ser saldada, a través de la acción escolar. El reto es enorme, las posibilidades son más modestas.

Formación de valores, dinámica de los afectos

Dada la complejidad de elementos que constituyen la formación valorar, ésta tiene que ser objeto de otro tipo de aproximaciones, más allá de los planteamientos didácticos. Distintas perspectivas psicológicas permiten establecer que en la adquisición de los valores acontece una dinámica similar a la existente en el desarrollo de los afectos.

Cuando el psicoanálisis aborda el problema de los afectos (emociones) descubre que éstos operan en una dinámica que permite al sujeto sentirlos y vivirlos, pero el problema surge cuando pretende describirlos. En ese momento el lenguaje que se emplea cotidianamente (construido para describir procesos racionales) no alcanza a dar cuenta de dinámicas que tienen otra escritura. Acontece igual que cuando se busca traducir una expresión cultural, cuyo significado se puede reconocer con claridad en otro idioma. Este es el problema que enfrentan los traductores al buscar comunicar una idea que tiene estas características, por ejemplo, al afirmar en México «es un escuincle». Los vocablos existentes en otros idiomas (child, enfant) dan una idea quizá cercana o aproximada, pero no logran transmitir la connotación original de la expresión utilizada. Lo mismo sucede con expresiones vinculadas con lo afectivo «estoy feliz» o «estoy triste»; manifiestan un estado emocional, pero no es fácil describirlo, puede haber felicidad con llanto y tristeza con risa.

La expresión que utiliza Devereux (1977) al referirse al inconsciente puede ayudar a comprender parte de este problema»

Todo sistema de pensamiento más lógico y científico tiene un significado subjetivo para el inconsciente de la persona que lo crea o adopta. Todo sistema de pensamiento nace en el inconsciente, a manera de defensa contra una angustia y la desorientación; se formula primero afectivamente, más que intelectualmente, y en el (ilógico) ‘lenguaje del inconsciente’ (proceso primario). Si entonces se advierte que la fantasía hace disminuir la angustia y la desorientación, se traspone del inconsciente al consciente y se traduce del lenguaje del proceso primario al del proceso secundario, que es más lógico y más orientado a la realidad (p. 44).

Es factible afirmar que en el caso de la formación de valores acontece esta doble situación. Los valores al formar parte de la persona se integran a su personalidad.

Por ello, una falta o violación a un valor puede provocar comportamientos de irritabilidad. Entonces están formulados en otro código, un «lenguaje primario» en el sentido psicoanalítico. Cuando se traducen al plano racional —quizá la ética sea una expresión muy clara de ello— se convierten en el lenguaje lógico, que no necesariamente se encuentran integrado al sujeto.

Por ello, no queda muy claro cómo llevar adelante, de manera consistente, algunas propuestas que emanan del constructivismo, para promover la formación de valores a través de las discusiones entre escolares, sobre problemas sociales específicos y los comportamientos que se pueden asumir frente a ellos. En el plano racional y en el ámbito escolar, los estudiantes pueden concluir sobre un deber ser frente a los derechos humanos y frente al medio ambiente, y al salir al patio de recreo o al salir de la escuela, ser actores de comportamientos diferentes.

El alumno puede descubrir que la escuela exige de él un discurso, el cual puede estar lejano de aquello que verdaderamente integra su personalidad. Percibe con toda claridad en el mundo adulto lo que en psicología se denominan dobles mensajes: uno sobre cómo se debe actuar y otro sobre una actuación (de padres de familia, docentes y diversos actores sociales: comediantes, locutores, actores, políticos) que camina exactamente en sentido contrario a lo afirmado. Entonces el valor es un enunciado y no un elemento constitutivo de su personalidad.

Esta discusión finalmente regresa a la problemática del movimiento de escuela tradicional, en el que se reivindica el papel de los modelos. El estudiante necesita estar frente a éstos, ya que, aunque suene muy duro, es necesario aceptar que la formación de valores es silente y se da en la actuación, no en el adoctrinamiento.

El tratamiento de los valores en el debate curricular

Podríamos afirmar que en los desarrollos actuales del campo del currículo existen tres aproximaciones para analizar el problema de la formación en valores: La perspectiva del currículo oculto, la propuesta constructivista y la estrategia de la elaboración de temas transversales en el currículo.

  1. a) Discusiones en relación con el currículo oculto

Su origen data de finales de los años sesenta, cuando Phillip Jackson publicó La vida en las aulas (1992). Este texto constituyó un significativo aporte al debate curricular, al mostrar que en la interacción escolar que acontece en el aula se promueven una serie de resultados no intencionados. Pero estos resultados no fueron previstos por la institución o el docente y tampoco había una conciencia de lo que se estaba formando en los alumnos. A tales aprendizajes, que guardan una estrecha relación con la esfera de lo valoral y actitudinal, se les llamó currículo oculto. Para Jackson este tipo de currículo es una forma de socialización y adaptación a la escuela y a la sociedad. La asistencia de los estudiantes durante periodos largos, apoyada en la autoridad del maestro, en los mecanismos de evaluación estructura formas determinadas de comportamiento en los estudiantes, las cuales son paulatinamente internalizadas.

En varias ocasiones hemos insistido que el concepto de Jackson se vincula con acciones escolares sobre las cuales no se puede tener un control. Ello nos llevó a diferenciar el currículo oculto del currículo en proceso (Díaz Barriga, 1995). El primero, va más allá de las intenciones escolares explícitas, porque precisamente da cuenta de aquello sobre lo cual el docente y la institución escolar no tienen una intencionalidad consciente.

En estricto sentido el currículo oculto es un buen objeto de estudio, porque permite dar cuenta de esos procesos de socialización que se llevaron a cabo en la realización de la acción escolar. Da cuenta, precisamente, de aquellos que no son intencionados, aunque su efectividad no se puede negar.

En general el aprendizaje de valores (en su núcleo afectivo y actitudinal) guarda una relación estrecha con el currículum oculto. En este punto se requiere ser enfático, el curriculum oculto tiene una estrecha relación con lo que se actúa, más que con la información de qué se dice. En muchas ocasiones la actuación, los códigosempleados en la comunicación, las formas de decir o afirmar una cosa no necesariamente convergen con lo que se dice en el plano explícito. Por ejemplo: se puede hablar de democracia, tolerancia, respeto a los demás, como valores explícitos en un plan, programa o una sesión de trabajo escolar y establecer que la democracia es un contenido de una unidad temática de trabajo; pero al mismo tiempo, en el conjunto del contexto escolar, aunque no necesariamente en la misma sesión donde se abordan tales contenidos, alguien puede actuar de manera intolerante, autoritaria o sencillamente dejar hacer (el laissez-faire). Esas actuaciones de diversos actores de la comunidad escolar, responden a concepciones nucleares que tiene un sujeto (o una institución escolar) y son percibidas por los estudiantes, pero su percepción se realiza en un plano distinto al consciente y que es mucho más eficaz.

El debate entre el currículum oculto y la perspectiva psicoanalítica de la formación en valores se pueden enriquecer en la tarea de explicar cómo acontece este proceso en el sujeto.

  1. b) Las perspectivas de los constructivistas

Las actuales perspectivas de los planteamientos constructivistas referidos al currículo tienen su antecedente en un autor que no pertenece a esta escuela de pensamiento: Bloom (1977). A principios de los años cincuenta, con la finalidad de clarificar los resultados de aprendizaje que se esperaban de los estudiantes, este autor elaboró su primera taxonomía del aprendizaje, estableciendo un modelo de logros en el plano cognoscitivo, afectivo y psicomotor.

La idea de que se pudiera hacer una disección y clasificación de los aprendizajes resultó ampliamente seductora, y hacia 1964 Bloom la materializó en una clasificación de los llamados aprendizajes afectivos. El problema para promoverlos y reconocerlos creció mucho. Tensó las relaciones pedagógicas al pensar que se puede establecer un currículo para contenidos cognoscitivos y psicomotores y otro para afectivos, dificultó los procesos de calificación (acreditación de un curso), pues se llegó a interpretar que el estudiante que mostrara algunos de estos comportamientos podría tener derecho a uno o dos puntos extras, o que nadie podía tener la calificación más alta mostrando sólo el dominio de la información que se promueve en un programa escolar. En el fondo este es el origen de varias prácticas docentes actuales, en las cuales los profesores consideran que se debe recompensar con calificación el esfuerzo que los estudiantes realizan a lo largo del curso escolar, a pesar de que no manifiesten los suficientes logros en el campo del conocimiento.

Posteriormente, en la década de los ochenta los constructivistas retomaron estos acercamientos para realizar nuevas formulaciones. Una de las más destacadas es la de Coll, Pozo, Sarabia y Valls (1994), quienes clasifican los contenidos escolares en tres tipos: de información, procedimental y actitudinal —significativamente distinta del pensamiento de Bloom, quien más bien clasificaba comportamientos—.

Para Sarabia (1994) la formación en actitudes tiene tres componentes: Uno cognitivo, que se relaciona con conocimientos y creencias; uno afectivo, que se manifiesta en sentimientos y preferencias, y otro conductual, en el ámbito de las acciones manifiestas. El autor reconoce cuatro procesos de aprendizaje de actitudes en el aula: 1) el condicionado por un refuerzo social, 2) el condicionado por el castigo, 3) el apoyado en modelos y 4) la internalización de valores. Al mismo tiempo plantea cuatro técnicas para promover el aprendizaje general de los valores, tomadas de la dinámica de grupos o del entrenamiento para el mundo de la empresa: la representación de roles (role playing), la discusión grupal, las exposiciones en público y la toma de decisiones.

Finalmente los autores que abordan el problema del aprendizaje de los valores desde un enfoque constructivista no pueden eludir un tema: ¿el aprendizaje de los valores se evalúa y también se califica? Su planteamiento ha sido brillante cuando han desagregado el tema del aprendizaje de los valores en diversos aspectos, lo cual los ha llevado a enunciar con acierto que en el aprendizaje de los valores hay un componente cognoscitivo y otro componente actitudinal. Esto les ha hecho suponer que es factible no sólo evaluar el aprendizaje de valores, sino asignar una calificación o un número a ello. En lo particular discrepamos de esta situación. El estudiante puede referir los contenidos de una norma, los principios que subyacen en la misma, y al mismo tiempo violar su cumplimiento, considerando que se trata de una violación pequeña. El aprendizaje de los valores da cuenta de esto último y no necesariamente de la primera cuestión. Este es el gran error que ha cometido la educación secundaria en México al impulsar los contenidos de las materias de civismo y ética.

Los autores de la corriente cognoscitiva efectivamente reconocen la complejidad que subyace en el proceso de formación de valores, pero desde el punto de vista de otros modelos de interpretación de la personalidad como los que se derivan de la teoría psicoanalítica o de la teoría sistémica; mientras que los constructivistas consideran que esta formación de valores pertenece a los contenidos de la educación y se apoya en estrategias didácticas específicas.

En algunos aspectos tienen razón: la finalidad de la escuela es formar a ciudadanía en la defensa de los derechos humanos, en el respeto al medio ambiente y en la responsabilidad social. No hay forma de lograr la convivencia social si la escuela no atiende a estos problemas. Pero en esta perspectiva es mucho más efectivo el pensamiento formulado en la historia de la pedagogía, que la respuesta formulada desde el constructivismo.

Difícilmente se puede formar una actitud en un ambiente escolar inmerso en la contradicción, es decir, cuando el conjunto de docentes y la institución escolar realizan conductas contrarias a esos valores de ciudadanía, tolerancia, respeto al otro, etcétera.

El problema de asignar un valor para calificar el conocimiento de la parte cognoscitiva de los valores puede llevar a establecer asignaturas que no necesariamente forman a los alumnos en aquellos valores para los que fueron creadas. Tal es el caso de la asignatura Educación Cívica en enseñanza media (secundaria). Los contenidos que se trabajan en la misma (artículos de la Constitución de la República, derechos de los trabajadores, deberes de los ciudadanos, etcétera), se convierten en contenidos académicos. Pero no necesariamente forman los valores que subyacen en esas declaraciones.

El mérito de la perspectiva constructivista es abrir nuevamente, en el campo de la teoría curricular actual, el debate de la formación en valores.

  1. c) Los temas transversales ¿una alternativa en la selección curricular de valores?

La inclusión de temas transversales en el campo del currículo fue realizada por César Coll (1991), en el contexto de la reforma educativa española. Como su nombre lo indica, son temas que atraviesan el currículo tanto de forma horizontal como vertical (Álvarez, Balaguer y Carol, 2000). Son temas que pueden constituirse como ejes vertebradores del trabajo académico en un mismo ciclo escolar (trimestre, semestre o curso anual), por la posibilidad de ser trabajados en diversas asignaturas en un mismo lapso de tiempo escolar, de ahí su horizontalidad. O bien, pueden constituirse en elementos que atraviesen varios ciclos de organización curricular, lo que significa que se pueden trabajar en el primer semestre o trimestre y luego en los posteriores; de ahí también su verticalidad (Martínez, 1995).

En estricto sentido, la perspectiva no es nueva en el campo curricular. Los llamados centros de interés de la escuela activa o el modelo pedagógico denominado globalización de la enseñanza en la década de los años sesenta constituyen un importante antecedente en el ámbito de la didáctica. Mientras que en el desarrollo del campo del currículo fue Tyler (1949/1971) quien estableció lo que en su momento definió como relaciones verticales y horizontales del contenido.

En esa época, la globalización en México se empleó en un modelo muy rígido, que en vez de potenciar sus posibilidades en el trabajo escolar, tensaba las relaciones entre las diversas asignaturas de un plan de estudios, promoviendo más bien el cansancio y el hastío. Se recordará que a mediados de los años sesenta se declaró un «año de Juárez» y bajo la perspectiva de la globalización de la enseñanza, se estableció que Benito Juárez se constituiría como el tema globalizador del curso anual. Así, en aritmética, gramática, ciencia natural, historia, se hacía referencia a este prócer nacional. El tema evidentemente llegó a cansar a docentes y estudiantes y, sobre todo, generó un cierto malestar al cabo de un tiempo.

Los temas transversales no sólo actualizan el debate anterior, sino que le incluyen nuevas perspectivas. Precisamente en los planteamientos anteriores los temas que atraviesan el currículo quedaban circunscritos a contenidos de orden cognoscitivo y este orden era establecido por un momento específico de la situación de los estudiantes (llevar una pecera al salón de clases) o un momento de la dinámica social (la guerra de Irak) y su duración estaba definida precisamente por la cambiante situación del entorno social y escolar, así como la misma dinámica de los estudiantes. Es aquí donde surge su elemento potencial en el campo de los valores.

Una respuesta a la deficiencia de las estrategias habituales para abordar la enseñanza de los valores, la constituye el tema de los contenidos transversales del currículo, concebidos como:

Contenidos culturales relevantes y valiosos, necesarios para la vida y la convivencia, que configuran de manera especial el modelo de ciudadano que demanda cada sociedad, a través de una educación en valores que permita a los alumnos sensibilizarse y posicionarse ante los problemas, enjuiciarlos críticamente y actuar con un compromiso libremente asumido (Martínez, 1995, p.12).

Los temas transversales ofrecen dos soluciones a un debate por demás importante. En primer, lugar como su nombre lo indica, son temas en plural y en segundo, la transversalidad que tienen en el currículo puede ser definida desde el proyecto nacional; pero requiere ser realmente establecida en el proyecto escolar, esto es, en la discusión de los consejos técnicos de las escuelas. Así, el ámbito de los temas transversales puede ser aquél que difícilmente se incluye en un contenido de una asignatura, porque no se limita a la misma y tiene una repercusión en otros ámbitos. Este es el caso de temas que el contexto social reclama que sean trabajados en la escuela, tales como: educación en los derechos humanos, educación en la democracia, educación ambiental, y educación y género.

Por ejemplo, en el caso español los contenidos transversales son los siguientes: educación moral y cívica, educación ambiental, educación para la salud y sexual, educación para la igualdad de oportunidades para ambos sexos, educación para la paz, educación del consumidor, educación vial. Estos temas son transversales porque atraviesan todo el currículo, y reclaman ser trabajados —en las asignaturas y temas que los permitan— desde una perspectiva cognitiva y actitudinal. No se trata de crear un mero adoctrinamiento de los estudiantes, sino de establecer en el currículo los engarces naturales que permitan el tratamiento de los mismos y, a la vez, identificar las formas de enseñanza que permitan explotar la articulación de ambos aspectos (el contenido de la asignatura y el tema transversal).

El interjuego entre los elementos cognoscitivos y actitudinales, le da un sentido singular a su tratamiento. No basta con mostrar, reconocer, entender o retener un contenido en su nivel cognoscitivo, aunque ciertamente se requiere. Es necesario entender cuándo se da una violación individual o social a un derecho humano, comprender que una democracia significa el gobierno de todos, etcétera. Sin embargo, estas afirmaciones de carácter cognitivo pueden ser descalificadas ante determinados hechos o actuaciones en la institución escolar o en la dinámica del aula. Bien decía Dewey (1859-1952), que si la escuela quería educar en la democracia debía ser entonces un laboratorio de democracia, y no se refería a la práctica de instalar urnas el día de una elección nacional o local, sino una práctica cotidiana de relaciones entre autoridades educativas y docentes, entre docentes y estudiantes.

En este sentido, los temas transversales exigen un análisis detenido y cuidadoso para no hacerlos rígidos, como sucedió con la propuesta de la globalización, y no contradecir su potencialidad con prácticas escolares o didácticas que van en sentido contrario a lo que se busca enseñar. Los temas transversales pueden ser un importante aliado en la enseñanza de valores en el ámbito escolar.

 

Referencias

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Coll, C. (1991). Psicología y curriculum (Col. Papeles de Pedagogía). Barcelona: Paidós.

Coll, C., Pozo, J., Sarabia, B. y Valls, E. (1994). Los contenidos en la reforma. Barcelona: Santillana-Aula XXI

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Comunicado de prensa DGCS/134/04 (2004, 7 de septiembre). México: Comisión Nacional de los Derechos Humanos. Consultado el 8 de septiembre de 2004 en:http://www.cndh.org.mx/comsoc/compre/2004/134.htm#

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Díaz Barriga, A (Coord.). (1995). Procesos curriculares, institucionales y organizacionales. México: Consejo Mexicano de Investigación Educativa.

Durkheim, E. (1976). La educación como socialización. Salamanca: Sígueme

Durkheim, E. (1979). Educación y sociología. Bogotá: Linotipo

Herbart, F. (1983). Pedagogía general derivada del fin de la educación. Madrid: Humanitas.

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Tomado de: http://www.scielo.org.mx/scielo.php?pid=S1607-40412006000100001&script=sci_arttext

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