Page 24 of 100
1 22 23 24 25 26 100

26 Equipos Universitarios emprenden Acciones en internet contra el Racismo en Educación Superior en América Latina

26 Equipos Universitarios emprenden Acciones en internet contra el Racismo en Educación Superior en América Latina

Esta campaña es impulsada por la Cátedra UNESCO Educación Superior y Pueblos Indígenas y Afrodescendientes en América Latina de la Universidad Nacional de Tres de Febrero

En 2018 la Cátedra UNESCO Educación Superior y Pueblos Indígenas y Afrodescendientes en América Latina, del Centro Interdisciplinario de Estudios Avanzados de la Universidad Nacional de Tres de Febrero, puso en marcha la Iniciativa para la Erradicación de Racismo en la Educación Superior, para cuyo desarrollo ha contado con el apoyo del Programa de Participación de la UNESCO, del Instituto Internacional de la UNESCO para la educación Superior en América Latina y el Caribe (UNESCO-IESALC), y de la Unión de Universidades de América Latina y el Caribe (UDUAL).

Desde entonces, en el marco de esta Iniciativa, la Cátedra ha organizado dos coloquios internacionales, publicado dos libros y numerosos artículos académicos y textos de divulgación, y ha producido más de 70 micro-videos, además de haber organizado o co-organizado foros abiertos, seminarios y talleres en más de 40 universidades y otras instituciones de educación superior de 10 países latinoamericanos.

En abril de este año lanzó una convocatoria de alcance latinoamericano para recibir y seleccionar propuestas de acciones en Internet orientadas a generar debates y reflexiones que contribuyeran a erradicar las variadas formas de racismo y discriminación racial que aún hoy continúan afectando a la Educación Superior en todos los países de región. Esta nueva campaña de la Cátedra UNESCO da continuidad a su labor de investigación y difusión acerca de la importancia de estos problemas en América Latina. Sus publicaciones académicas y de divulgación, junto a las de más de treinta instituciones aliadas de una decena de países de la región, muestran que estos problemas no solo violan los derechos humanos de diversos grupos e población, y muy especialmente los de pueblos indígenas y afrodescendientes, sino que además menoscaban significativamente la calidad de la formación profesional que ofrecen estas instituciones y de la investigación que realizan.

Para llevar adelante esta nueva etapa de su campaña para la erradicación del racismo, la Cátedra UNESCO constituyó un equipo integrado por 20 colaboradores de siete países latinoamericanos para que se hiciera cargo de seleccionar 25 propuestas de acciones en Internet cuyo desarrollo sería apoyado y acompañado por este equipo, por la Cátedra UNESCO y por instituciones aliadas mediante encuentros de intercambio y colaboración mutua entre todas ellas.

En respuesta a la convocatoria de acciones en Internet fueron recibidas 49 propuestas. El equipo de colaboradores de la Cátedra acabó seleccionando 26 propuestas formuladas por equipos de docentes, investigadores, estudiantes y trabajadores de siete países latinoamericanos (Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guatemala y México) y de España.

Las propuestas seleccionadas serán desarrolladas entre el 15 de septiembre y el 15 de noviembre de este año. Algunas de ellas incluyen la realización de seminarios, talleres y cursos virtuales, otras ofrecen foros y conversatorios, otras producirán programas de radio y televisión, o diversos tipos de producciones audiovisuales.  Parte de estas acciones serán abiertas a los más diversos grupos de interesados, mientras que otras se plantean hacia el interior de algunas universidades u otras instituciones de educación superior en particular, en muchos casos haciendo foco en la formación de los educadores. Todas las propuestas seleccionadas cuentan con el aval de unidades de universidades u otros tipos de instituciones de educación superior, y algunas de ellas también de organizaciones sociales y de organismos municipales.

Listado de Acciones seleccionadas contra el Racismo

ARGENTINA

  • De eso también hablamos y aprendemos: discriminación racial y sociocultural en las IES
  • La erradicación del racismo como responsabilidad en la formación profesional en salud y educación
  • Desnaturalizando el pensamiento racista-discriminatorio en Nazareno-Salta
  • En territorio universitario narrativas otras: voces-cuerpos estudiantiles entre experiencias de discriminación y racismo; y construcción de alternativas campesinas-indígenas
  • Campaña para la Erradicación del Racismo en la UNVIME
  • Derechos Humanos de los Pueblos Originarios en clave de una Educación Intercultural: Experiencias desde Puel Mapu

BRASIL

  • UEL na luta contra o racismo
  • Seminário Internacional para Erradicação do Racismo na Educação Superior: Modos de contestar e ocupar
  • Interrogando à educação das relações étnico-raciais no Brasil: olhares, traduções e experiências com Améfrica Ladina
  • Diálogos institucionais: reflexões e proposições de práticas antirracistas nas universidades brasileiras
  • Conversas para uma Educação Antirracista: dialogando com imagens
  • Traduzindo as Lutas Antirracistas desde os Sules Globais Ações transversais desde Internet para o Enfrentamento ao Racismo Epistêmico e Estrutural no Ensino Superior e nas Comunidades
  • Jornada de Combate ao Racismo no Ensino Superior: Estudantes Indígenas e Afrodescendentes

COLOMBIA

  • Tejiendo Caminos para Eliminar el Racismo: Pueblos Indígenas y Educación Superior en Colombia
  • Identidades afro e indígenas: debates en vivo
  • Historia Pública y racismo: horizontes de sentido para la transformación de la educación
  • Laboratorio Creativo Anti-Racista: Fragmentando el Racismo desde los Escenarios de la Educación Superior

ECUADOR

  • Producción audiovisual “SHUKLLA” Somos Uno-No a la discriminación

GUATEMALA

  • Tzij (palabra)

MÉXICO

  • Racismo en la educación de posgrado. Miradas, reflexiones y resistencias de mujeres indígenas en México
  • Educomunicación para erradicar la violencia de género, el racismo y la discriminación desde la Universidad
  • Rostros en el espejo: indígenas universitarios ante los estereotipos
  • Gaceta Digi-Cultural “Sha chaTzob a te vin naatic”. Rescatando mis creencias, mis raíces

 

Propuestas presentadas por equipos con miembros de varios países

  • Conversatorios Virtuales Interculturalidad, Pueblos Originarios y Afrodescendientes es las Escuelas, Universidades e Institutos de Formación Docente (en cuarentena… y después qué?)
  • Perspectivas Antirracistas e Interculturales para la Educación Superior en Matemática, Ingeniería, Ciencias Naturales, Tecnología y Arte (MINTA)
  • Educación Superior e historias de vida de personas indígenas y afrodescendientes: construyendo puentes desde el enfoque del aprendizaje-servicio en un sistema-mundo racializado.

Para más información, visite la página web de la Iniciativa para la Erradicación del Racismo en Educación Superior o escriba a educacionsuperiorcontraelracismo@untref.edu.ar / catedraunescoesial@untref.edu.ar

Foto de Mauricio Thomsen en Pexels. Desierto de Atacama, Chile (detalle).  
Fuente de la Información: https://www.iesalc.unesco.org/2020/08/20/26-equipos-universitarios-emprenden-acciones-en-internet-contra-el-racismo-en-educacion-superior-en-america-latina/
Comparte este contenido:

Chile: El racismo no es gratuito

El racismo no es gratuito

Al pueblo y presos políticos mapuche

Salvo el periodo de la Unidad Popular (1970-1973), el Estado chileno ha ejercido la violencia, el asesinato y la mentira contra el Wallmapu. El pueblo mapuche ha resistido y resiste. El odio y el racismo toman nuevas formas y se recrea con gobiernos de diferente color. El etnocidio es la política. El objetivo, la expropiación de tierras y la explotación de riquezas del territorio mapuche. El nuevo plan Impulso Araucanía  del gobierno de Piñera, favorece la rapiña. Articulado en tres frentes: agricultura, turismo y energías renovables, abre la región a inversiones privadas bajo la denominación de destinos agroclimáticos, turísticos y zonas potenciales de bioenergía, desarrollo eólico y recursos hídricos. El plan propone liberar derechos de agua a empresas privadas para embalses y represas. En este apartado, señalan: aún existen en desuso 3,5 millones de litros para ser rematados. El despojo es constante. Terratenientes, trasnacionales, empresas madereras, mineras, acuícolas, salmoneras, eólicas e hidroeléctricas se disputan el Wallmapu. Entre las madereras, destacan Mininco, perteneciente al grupo Matte; Forestal Arauco del grupo Angelini; Bosques Cautín, y Magasa. Las hidroeléctricas y eólicas suman más de 20, entre otras: la española Endesa, Colbún del grupo Matte; RP Global austriaca; Enacon de inversionistas estadunidenses, brasileños y chilenos. Electro Austral, Conpax y Rankun con socios canadienses. A lo cual se agregan las eólicas Relmu, Endesa, Los Trigales, Piñón Blanco o Ener Renova. A esta pléyade, debemos adicionar las acuícolas y salmoneras: Novatec, Aquasmol, Aquasur, Captren, Landicach, Los Fiordos, Aqua Chile, Salmones Multiexport, Bío-Bío, Antártida o Invitec Pesquera.

El capitalismo verde se impone con políticas contrainsurgentes, militarizando el Wallmapu. Con el eslogan posesionar a la Araucanía como destino turístico internacional, se pretende construir aeropuertos y autopistas. El desastre medioambiental está servido. Contaminación, degradación de las aguas. Al plan Impulso se une la Asociación de Paz y Reconciliación en la Araucanía. Organización de sesgo paramilitar, que agrupa a la ultraderecha, latifundistas y empresarios. Entre sus dirigentes destacan Gloria Naveillan, portavoz de los agricultores de Victoria-Malleco; Andrés Cádiz Stewart, teniente coronel(r) de Carabineros; María Angélica Tepper Kolossa, presidenta de la multigremial en la Araucanía; Eduardo Zwanzger Azocar, terrateniente con fuertes vínculos políticos; Cristian Arntz Mac-Evoy, presidente de la sociedad agrícola y ganadera de Osorno; Patricio Wunderlich Arismendi, presidente de la Asociación de Camioneros de Osorno y multigremial del Sur; Rodrigo Lavín Cristoph, presidente de Agro Llanquihue y productores de leche del sur; Juan Ricardo Hollstein Turk, coordinador, en Los Lagos, del partido ultraderechista de José Kast, y para incrédulos, el terrateniente Alan Leisle Cooper, condenado en tiempos de la Unidad Popular por el asesinato del general en jefe del ejército René Schneider en 1970, cuyo objetivo era evitar el acceso de Salvador Allende a la presidencia. Cooper opina así de los mapuche: los voy a balear a todos si es que llegan acá. No les tengo ningún miedo.

La Asociación Paz y Reconciliación en la Araucanía se ha destacado por sus actos de violencia contra los comuneros. El primero de agosto convocó a sus integrantes a desalojar las municipalidades de Curacautín, Ercilla y Victoria, tomadas por comuneros para hacer oír las demandas de los presos políticos, algunos con 100 días en huelga de hambre, entre otros, el machi, líder religioso, Celestino Córdova, quien ha suspendido el ayuno, tras un acuerdo. Hoy siguen en huelga de hambre en las cárceles de Temuco siete presos, con 33 días; en Angol ocho, con 109 días, y en Lebu, 11 presos, con 46 días.

Bajo el lema de el que no salta es mapuche, y la inacción de Carabineros, incendiaron parte de la municipalidad de Curacautín. El ministro del Interior, de la pinochetista UDI, Víctor Pérez Varela, acudió apoyando a los terratenientes y exculpando sus acciones. Así se refirió a las organizaciones del Wallmapu: no es posible que grupos organizados, violentos, que claramente responden a organizaciones criminales y actos terroristas, angustien y acorralen a la ciudadanía. La constitución pinochetista sólo reconoce un pueblo bajo una nación, el chileno. Cualquier reivindicación sobre territorios, justicia consuetudinaria, flora y fauna dentro del Wallmapu se consideran actos de terrorismo. El Estado chileno, pese a firmar el acuerdo 169 de la OIT, envía tropas, detiene a dirigentes y configura un sistema judicial ad hoc de protección de testigos, cuyas declaraciones inculpen a comuneros. Así se encarcelan lonkos, acusados de quemar automóviles, prender fuego a plantaciones, robar ganado, etc. En esta lógica, Carabineros montó la operación Huracán para inculpar y detener al dirigente de la Coordinadora Arauco-Malleco, Héctor Llaitul, y a los hermanos Huenchulan de la comunidad Temuicuicui. En ella participaron el general director de Carabineros, Bruno Villalobos, el general Gonzalo Bru, el jefe de operaciones de la Unidad de Inteligencia, Patricio Marín, y el informático Alex Smith, quien debía introducir mensajes falsos en sus celulares vía WhatsApp. Nada impidió que los lonkos fueran detenidos y sus familias acosadas. En 2020, entre la pandemia y las políticas de etnocidio, el pueblo mapuche sigue combatiendo. Su valentía y dignidad se anclan en la defensa del Wallmapu. Su ejemplo crece y su bandera corona lo alto de la torre humana, símbolo de la rebelión popular, levantada en la Plaza de la Dignidad.

22/08/2020

https://www.jornada.com.mx/2020/08/22/opinion/018a2pol

Fuente de La Información: https://vientosur.info/el-racismo-no-es-gratuito/

 

Comparte este contenido:

Suecia: Hace dos años empezamos las huelgas estudiantiles por el clima y el mundo continúa en su negacionismo

Hace dos años empezamos las huelgas estudiantiles por el clima y el mundo continúa en su negacionismo

Greta Thunberg

Las activistas estudiantiles por el clima Greta Thunberg, Luisa Neubauer, Anuna De Wever y Adélaïde Charlier aseguran en esta columna que las autoridades han perdido otros dos años en la lucha contra la emergencia climática desde que comenzaron sus movilizaciones.

Este jueves 20 de agosto se ha cumplido el segundo aniversario de la primera huelga estudiantil contra el cambio climático. En retrospectiva, han pasado muchas cosas. Millones de personas han tomado las calles para unirse a una lucha por el clima y la justicia ambiental que empezó hace décadas. Y el 28 de noviembre de 2019, el Parlamento Europeo declaró una «emergencia climática y medioambiental».

A pesar de estos avances, lo cierto es que en estos dos años el mundo ha emitido más de 80 gigatoneladas de CO2. A lo largo y ancho del mundo se han producido continuos desastres naturales: incendios, olas de calor, inundaciones, huracanes, tormentas, desaparición del permafrost y colapso de glaciares y ecosistemas enteros. Se han perdido muchas vidas y medios de subsistencia. Y esto es sólo el comienzo.

En la actualidad, los líderes de todo el mundo hablan de una «crisis existencial». La emergencia climática se discute en innumerables foros de debate y cumbres. Se alcanzan compromisos, se pronuncian discursos grandilocuentes. Sin embargo, cuando se trata de actuar, todavía estamos en una fase de negación. La crisis climática y ecológica nunca ha sido tratada como una crisis. La brecha entre lo que tenemos que hacer y lo que realmente se está haciendo crece cada minuto: de hecho, la pasividad política nos ha llevado a perder dos años más.

El mes pasado, justo antes de la cumbre del Consejo Europeo, publicamos una carta abierta con peticiones concretas a los líderes de la UE y del resto del mundo. Desde entonces, más de 125.000 personas han firmado esta carta.

Europa tiene la responsabilidad de actuar. La UE y el Reino Unido son responsables del 22% de las emisiones mundiales históricas acumuladas, una cifra solo superada por Estados Unidos. Es inmoral que los países que menos han hecho para causar el problema sean los primeros en sufrir las peores consecuencias. La UE debe actuar ahora, ya que este es el compromiso que asumió en el Acuerdo de París.

Entre nuestras peticiones se incluye la de frenar todas las inversiones y subvenciones al sector de los combustibles fósiles, así como despojarse de los mismos, hacer del ecocidio un crimen internacional, diseñar políticas que protejan a los trabajadores y a los más vulnerables, salvaguardar la democracia y establecer cuotas de emisiones de carbono anuales y vinculantes basadas en la mejor información científica disponible.

Entendemos que el mundo es complicado y que lo que pedimos puede no ser fácil o puede parecer poco realista. Pero lo cierto es que todavía está menos conectado con la realidad el creer que nuestras sociedades serán capaces de sobrevivir al calentamiento global al que nos dirigimos, así como a otras consecuencias ecológicas desastrosas. Inevitablemente vamos a tener que cambiar de forma fundamental de una manera u otra. La pregunta es quien impondrá las condiciones de esos cambios: la naturaleza o nosotros.

En el acuerdo de París, los líderes mundiales se comprometieron a mantener el aumento de la temperatura media mundial por debajo de los 2 grados y aspiraban a no sobrepasar los 1,5 grados. Nuestras peticiones son una constatación de lo que significa asumir este compromiso. Sin embargo, son un acuerdo de mínimos si queremos cumplir los compromisos adquiridos.

Así que si los líderes no están dispuestos a atender a nuestras peticiones, tendrán que empezar a explicar por qué están dando la espalda al Acuerdo de París, a sus promesas y a las personas que viven en las zonas más afectadas por la emergencia climática. Tendrán que explicar por qué están dando la espalda a la posibilidad de ofrecer un futuro seguro a sus hijos. Renuncian sin siquiera intentarlo.

La ciencia no le dice a nadie lo que tiene que hacer, simplemente recaba y presenta información verificada. Depende de nosotros analizar esta información y sacar conclusiones. Al leer el informe SR1.5 del IPCC (Intergovernmental Panel on Climate Change) y el informe sobre la brecha de emisiones del PNUMA (Programa de Naciones Unidas para el Medioambiente), así como lo que los líderes han firmado en el acuerdo de París, se ve que la crisis climática y ecológica ya no se puede abordar desde el marco actual. Incluso un niño puede darse cuenta de que las políticas no encajan con la evidencia científica disponible.

Tenemos que poner fin a la actual destrucción y explotación de nuestros sistemas de soporte vital y avanzar hacia una economía libre en carbono que se centre en el bienestar de todas las personas, la promoción de la democracia y la defensa del mundo natural.

Si queremos tener la oportunidad de mantener el aumento de la temperatura por debajo de 1,5 grados, nuestras emisiones deben comenzar a reducirse rápidamente hacia cero y luego a cifras negativas. Es una realidad. Y como no tenemos todas las soluciones técnicas que necesitamos para lograrlo, tenemos que trabajar con lo que sí está a nuestro alcance. Y esto tiene que incluir dejar de hacer ciertas cosas. Esto también es una realidad. Sin embargo, es un hecho que la mayoría de la gente se niega a aceptar. Sólo pensar en estar en una crisis de la que no podemos comprar, construir o buscar una manera de sortear el problema crea algún tipo de cortocircuito mental colectivo.

Esta mezcla de ignorancia, negación e inconsciencia es la esencia del problema. Ante esta realidad, podemos organizar tantas reuniones y conferencias sobre el cambio climático como queramos. No conducirán a un cambio significativo, porque no se vislumbra la voluntad de actuar y la toma de conciencia colectiva necesaria. El futuro todavía está en nuestras manos. Pero el tiempo se desliza con rapidez y se nos escapa de las manos. Todavía podemos evitar las peores consecuencias. Pero para hacerlo, tenemos que afrontar la emergencia climática y cambiar nuestra forma de actuar. Y esa es la incómoda verdad de la que no podemos escapar.

Greta Thunberg es una activista sueca de 17 años que lucha contra el cambio climático. Este artículo fue escrito conjuntamente con las jóvenes activistas Luisa Neubauer de Alemania, Anuna de Wever de Bélgica, y Adélaïde Charlier de Bélgica. @GretaThunberg

Traducido por Emma Reverter

Fuente: https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/anos-empezamos-huelgas-estudiantiles-clima-mundo-continua-negacionismo_129_6172073.html

Autora: Greta Thunberg

Fuente de la Información: https://rebelion.org/hace-dos-anos-empezamos-las-huelgas-estudiantiles-por-el-clima-y-el-mundo-continua-en-su-negacionismo/

Comparte este contenido:

Brutal ataque a los derechos laborales en India

Brutal ataque a los derechos laborales en India

En muchos países, la pandemia de coronavirus es utilizada por empresarios y gobiernos para restringir los derechos democráticos y laborales. En la India, millones de trabajadores fueron arrojados a las calles al comienzo de la pandemia, y ahora ven reducidos sus derechos laborales.

Millones de trabajadores arrojados brutalmente a las calles

El 22 de marzo de 2020, el Primer Ministro indio apareció en televisión y, con su conocido estilo sensacionalista, anunció un bloqueo total en todo el país debido al Covid-19. Todo el transporte público, incluído el transporte ferroviario y de autobuses, se suspendió en el lapso de solo cuatro horas: esto dejó a los más de 40 millones de trabajadores migrantes de varias aldeas y de las regiones más remotas de la India, que trabajan en grandes ciudades como Delhi, con pocas posibilidades de regresar a sus hogares.

Sin trabajo, sin comida y sin dinero, millones de estos trabajadores esperaron una ayuda que nunca llegó, así que comenzaron a marchar hacia sus aldeas, cargando todo lo que pudieron en sus espaldas. Mientras la clase alta estaba ocupada publicando memes sobre Covid-19 en Facebook y Twitter confinados en sus casa para protegerse del virus, de norte a sur de una de las áreas geográficas más grandes del mundo, las calles y autopistas nacionales estaban llenas de trabajadores que regresaban caminando a sus hogares. Desde entonces, hemos visto cientos de imágenes de trabajadores migrantes de grandes ciudades industriales como Delhi, Mumbai, Bangalore y Calcuta que regresan a sus aldeas en India durante la epidemia.

Ha habido muchas imágenes de estos trabajadores migrantes del interior del país que marchaban a pie en ausencia de transporte, trabajo y dinero; de niños de 8 años caminando descalzos para cubrir grandes partes de la distancia de 1.800 kilómetros; una madre arrastrando a un niño dormido y exhausto sobre las ruedas de su valija durante cientos de millas a través de las rutas. Mientras algunos viajaban en rickshaws (vehículo ligero de tres ruedas mecanizado o a tracción humana, muy popular en Asia) con una familia completa de cinco personas sentadas en ellos durante millas, otros en los techos de los camiones sin seguridad, sin comida ni agua potable, sobreviviendo con unas galletas y las últimas rupias (moneda india) de su salario, que no recibieron los últimos dos meses. La BBC anunció que veinticuatro personas habían muerto durante ese viaje interminable.

Brutales ataques a los derechos de los trabajadores

Después de meses de viaje, los que sobrevivieron al hambre, la pandemia, los accidentes de tránsito y simplemente la caminata de 1.800 km, finalmente llegaron a casa. Al escuchar las noticias, descubrieron que todas las leyes laborales que los protegían habían sido suspendidas.

El 8 de mayo de 2020, mientras muchos trabajadores migrantes todavía estaban en el camino, Adityanath Yogi, el primer ministro de Uttar Pradesh, uno de los estados más grandes del norte de India, adoptó, durante una reunión especial del gabinete, una ordenanza titulada «Orden de exención temporal de ciertas leyes laborales en Uttar Pradesh, 2020». Con este texto, Yogi, que encabeza el partido político de extrema derecha Bharatiya Janata Party (BJP), y conocido por sus discursos discordantes, suspende las leyes laborales esenciales en la industria por un período de tres años. Las leyes sobre horas máximas de trabajo, la ley sobre sindicatos, la ley sobre empleo industrial, la ley sobre disputas industriales y la ley de fábricas se levantaron para promover a las empresas a establecerse en Uttar Pradesh «para estimular la economía». En una sola ordenanza, Yogi elimina las principales disposiciones de la legislación laboral, empujando a los trabajadores a la esclavitud. En el estado de Gujarat, su homólogo Vijay Rupani tomó las mismas medidas.

La ironía de la situación es que el año pasado se aprobaron proyectos de ley y peticiones en varios estados gobernados por la «izquierda», como Kerala, para oponerse a la Ley de Cambio de Ciudadanía que discrimina a los musulmanes indios, que etiquetaba como inconstitucionales porque el gobierno estatal no puede regular la autoridad del gobierno central. Sin embargo, hoy la suspensión de las leyes laborales por parte del gobierno de Uttar Pradesh, en contra de la directiva central, no se ha considerado inconstitucional como muchos abogados indios, incluidos los ex presidentes de la La Corte Suprema de la India, ha llamado el uso de la sección 213 por el Gobernador de Uttar Pradesh para aprobar esta ordenanza como inconstitucional.

Estos cambios afectarán particularmente a las mujeres, ya que se han suspendido las leyes clave a favor de las trabajadoras, como la Ley de prestaciones de maternidad y la Ley de igualdad de remuneración. Desde el comienzo de la pandemia, la mayor parte del trabajo de cuidados ha recaído aún más en las mujeres. La eliminación de estas leyes también eximirá a las fábricas e industrias de la obligación de establecer centros de cuidado infantil para mujeres trabajadoras.

La suspensión de las leyes laborales en Uttar Pradesh y el estado de Gujarat, dos estados gobernados por la extrema derecha del BJP, es la más importante en la eliminación de todas las leyes de protección laboral. Pero los gobiernos de otros estados también han seguido su ejemplo. En el estado de Madhya Pradesh, se ha hecho posible contratar y despedir empleados en cualquier momento, sin cumplir ningún contrato. Además, se eliminaron todas las inspecciones de fábrica, lo que hace imposible verificar si se tuvo en cuenta la salud y la seguridad e higiene de los trabajadores durante el período del Covid-19. El estado de Punjab, liderado por el Congreso, eliminó el salario mínimo para los trabajadores altamente calificados.

La esclavitud moderna india

Los 250 años de lucha contra el colonialismo han sido una lucha contidiana. Esta lucha fue esencialmente de los trabajadores contra la esclavitud de las plantaciones y contra el trabajo en condiciones de servidumbre. Se han sacrificado miles de vidas por la conquista de los derechos laborales actuales. Sin embargo, el Covid-19 se ha utilizado para crear una excepción general en nombre de la «reforma de la legislación laboral». En un solo gesto, los estados de Uttar Pradesh, Maharashtra, Punjab, Rajasthan y otros estados de la India han anulado muchas leyes laborales clave al aprobar ordenanzas inconstitucionales. Esto incluye aumentar el número de horas de trabajo de 8 a 12 horas, y en algunos casos a 18 horas por día. Irónicamente anunciado «de forma voluntaria», como si los trabajadores tuvieran una opción, con un «descanso de una hora» cada seis horas. Si bien la mayoría de los medios indios han aplaudido esta reforma, que se presentó como a favor de los derechos de los trabajadores, la mayoría de los trabajadores aún no son conscientes de las consecuencias de la eliminación de estos derechos.

El 22 de mayo de 2020, tres meses después del anuncio del «cierre» vinculado a Covid-19, diez sindicatos convocaron protestas en todo el país y llevaron el caso a la Organización Internacional del Trabajo (OIT) .

India ha sido miembro de la OIT desde el 28 de julio de 1919, antes de su independencia, y ha firmado muchos convenios de la OIT. Sin embargo, algunas de las ordenanzas adoptadas en los últimos meses están en violación directa del artículo 23 de la OIT. Después de que la organización emitió una advertencia al gobierno de la India señalando estos cambios, este emitió una directiva a los gobiernos estatales interesados, ​​sugiriendo que las secciones de estas ordenanzas que entran en conflicto con los convenios de la OIT no se promulguen. Pero en realidad, estas sugerencias no protegen a los trabajadores: son sólo un ajuste marginal para lograr el cumplimiento mínimo de las normas de la organización.

Muy a menudo, para los trabajadores indios, la ley no es sinónimo de justicia. Los casos permanecen ante los tribunales durante varios años, después de los cuales el trabajador ya no tiene la fuerza para luchar, lo que disuade aún más las quejas por las injusticias. Sólo se puede imaginar un retorno a la esclavitud en estas condiciones donde las leyes laborales en sí mismas se debilitan y se eliminan descaradamente en nombre de las reformas. Sin embargo, la legislación laboral no es la única en cuestión. A medida que las ordenanzas aprobadas por el Parlamento se convierten en una nueva forma de hacer negocios y se deja de lado la democracia, el 21 de julio de 2020, comenzaron las protestas de los agricultores contra la Ordenanza de Comercio y Comercio de Productos Básicos 2020. (Promoción y Facilitación), el Acuerdo 2020 sobre Garantía de Precios y Servicios Agrícolas (Empoderamiento y Protección del Agricultor) y la Ordenanza 2020 (Modificación) de Productos Básicos.

Los agricultores protestaron contra la reducción de los mercados que terminarán con el precio mínimo de base. A principios de esta semana, vimos imágenes de los cultivos de los agricultores que estaban siendo aplastados y la violencia policial contra los agricultores en el estado de Uttar Pradesh, que estaban tratando de desalojarlos de sus tierras de cultivo. A medida que la lucha continúa, las posibilidades de responder en los países se vuelven cada vez más limitadas. En todo el mundo, los empresarios y los gobiernos están aumentando los ataques contra los derechos de los trabajadores y los derechos democráticos con el pretexto de la crisis económica y sanitaria. Frente a estos ataques coordinados, debemos enfrentarlos con organización de los trabajadores en todo el mundo.

Fuente de la Información: https://www.laizquierdadiario.pe/Brutal-ataque-a-los-derechos-laborales-en-India

 

Comparte este contenido:

Venezuela: ¿Tecnovacaciones?

¿Tecnovacaciones?

Fernando Pereira

“Pedro y sus amigos, antes de la cuarentena, se reunían en el parque del edificio para inventar una cantidad de juegos. Cuando surgió el tema del coronavirus, no le quedó otra que utilizar la computadora para relacionarse y jugar. Era tanta su obsesión que se negaba a participar en cualquier otra actividad de la casa que le proponía la familia. Para él solo existía lo que veían a través de las pantallas?”.

Óscar Misle y mi persona publicamos este relato como parte del contenido del libro Los derechos y deberes se abrazan: herramientas para mejorar la convivencia con la participación de los niños, publicado por Cecodap. Le preguntamos a los lectores qué harían ellos si fueran Pedro o su familia.

La variada gama de argumentaciones nos hizo pensar las realidades del momento actual.

“Es difícil poner un límite a las pantallas y tenerlos encerrados todo el día desde hace 6 meses. Yo que siempre fui cuidadosa con el tiempo en pantalla lo he dejado pasar y si bien tiene sus momentos de ocio y juega con sus juguetes es hijo único y eso lo hace más complejo porque sus padres teletrabajamos. De mi parte siento que he perdido esa batalla y ya habrá tiempo de recuperar sus actividades deportivas y extracurriculares pero, en estos momentos, no tenemos muchas opciones”, comenta una madre.

Ciertamente, el momento impone ser flexibles en nuestras posiciones. No está en nuestras manos controlar la situación actual ni todas las familias cuentan con las mismas posibilidades, presencia de hermanos, espacios de recreación. Por lo que debemos proponernos que la culpa no nos atrape generando una nueva capa de ansiedad y frustración.

“No está bien estar tanto tiempo ante las pantallas; pero ¿cómo le hacemos? Al principio de la cuarentena compartíamos con juegos de mesa, pintábamos, veíamos películas. Ya eso se acabó y nos vencieron las pantallas, prácticamente está todo el día pegado a ellas. No me queda otra que tener paciencia y hablarle muy claro de todos los temas relacionados con las redes y que lo pudiesen afectar en algún momento”, expresa otra madre.

Alejandro Castro Santander nos plantea que el hijo desocupado en vacaciones (sin contar la prolongada cuarentena) puede presentar un cuadro muy desafiante: enganchado a las pantallas, con poca actividad física, malos hábitos alimenticios y, de paso, aburrido.

Agenda del tiempo libre: las tres d

Castro propone un plan razonable en casa basado en: diálogo, diversión y descanso. Reconoce que no es fácil (menos ahora, añadimos nosotros); pero hay que buscar que la distribución del día pueda estar equilibrado, en la medida de lo posible, con esas tres dimensiones. “No es necesario andar juntos las 24 horas. Lo ideal es equilibrar entre momentos para compartir todos y tiempo donde cada uno disfrute actividades por separado”, añade Castro.

“Nosotros como familia jugamos y, con cuidado salimos y andamos en bicicleta, claro, vivimos en un pueblo”, acota otra madre.

Reconocer que hay diversas realidades; que hay familias que ni siquiera tienen conexión a Internet o los equipos disponibles en casa no están en buenas condiciones o hay un solo teléfono que se debe utilizar para trabajar, comunicarse y, en determinados momentos, para la recreación. En pueblos, sectores populares, condominios el reto está en cómo respetar las medidas de protección sanitarias en estas vacaciones cuando la diseminación del virus está más activa.

“Estoy aburrido”

Reconocer que en todo el país tenemos diferentes realidades y miradas del momento actual. Incluso en una misma ciudad, la diversidad es marcada por lo que no puede haber una sola propuesta para llevar adelante esta situación.

Debemos poder interpretar si detrás del aburrido puede estar un llamado de atención, de “te necesito”, “vamos a estar juntos”. El aburrimiento también puede tener un umbral fecundo para que los muchachos piensen qué pueden hacer y qué les motiva. La creatividad y buenas iniciativas pueden surgir en esos momentos donde no todo está dirigido por mamá y papá.

Autor: Fernando Pereira

Fuente de la Información: https://efectococuyo.com/opinion/tecnovacaciones-exceso-de-pantallas-en-cuarentena/

Comparte este contenido:

Ecuador: Anímelos a leer en estas vacaciones

Anímelos a leer en estas vacaciones

Luego de un año escolar que ha sido muy diferente y demandante, más de uno estará contento de que hayan llegado las vacaciones. Sin embargo, es muy importante que, aunque ya no sea como tarea, se mantengan buenos hábitos como la lectura.

Varios pedagogos coinciden en que cuando los estudiantes dejan de leer por completo en esta temporada, eso se verá reflejado en su capacidad de comprensión en el siguiente ciclo escolar. Por eso los adultos necesitan hacer uso de todo su ingenio para que esta no se vuelva una obligación pesada sino una forma más de pasar un buen rato.

La mejor forma de que los pequeños busquen los libros es siempre que los más grandes de casa lo hagan siempre.

Procure que le vean más interesado en un libro o revista que en la hora de la telenovela, por ejemplo, e intenten explicar lo que ha estado leyendo de forma que le entiendan, según su edad. Y en vista de que por la actual situación puede resultar mejor limitar las visitas a bibliotecas, proponga a sus vecinos y amistades cercanas un intercambio de libros, y si es posible que los chicos organicen una videoconferencia para conversar sobre lo que han estado leyendo.

Además, en Internet hay muchas páginas de literatura infantil y juvenil que han liberado sus contenidos a causa de la pandemia. O pueden leer un artículo de una página en especial, lo importante es que dediquen parte del tiempo frente a cualquier dispositivo frente a un texto, de forma que al final, puedan conversar en casa y decir qué opinan sobre el tema.

Ideas para que sea más divertido
Leer en voz alta es la mejor herramienta para que los niños se conviertan en lectores ávidos, y para que mejore su comprensión.

Con los chicos más grande se puede armar un club de lectura: todos lean la misma obra y luego siéntense a hablar sobre la misma.

Para los que están aprendiendo a leer, se pueden buscar rimas y animarlos a hacerlo frente a todos en casa.

Las marionetas
pueden ser una buena herramienta para volver más entretenidos a los cuentos.

También se puede leer una historia hasta la mitad, y jugar a inventar entre todos el desenlace, para luego comparar.

También es entretenido mirar fotos, imágenes. Es parte de adquirir el gusto por libros y revistas.

Fuente de la Información: https://www.ultimasnoticias.ec/en-las-aulas/animelos-leer-vacaciones-educacion-aulas.htm

Comparte este contenido:

México: La formación docente, el imperativo tecnológico y la malograda estrategia de teleaprendizaje

La formación docente, el imperativo tecnológico y la malograda estrategia de teleaprendizaje

Pluma Invitada

Germán Iván Martínez Gómez

Se ha escrito bastante acerca de la pandemia y de lo que ha provocado en nuestras vidas. Sin embargo, hace falta pensar con suficiencia lo que la contingencia sanitaria generará en los próximos meses en la organización y el funcionamiento de las instituciones educativas en general y, de manera particular, en aquellas dedicadas a la formación de docentes de educación básica: las Escuelas Normales. ¿Cómo formar a los nuevos maestros y maestras sin que puedan pisar un aula? ¿Qué sucederá con las prácticas pedagógicas de los estudiantes normalistas? ¿Cómo perfeccionar sus habilidades para planear, ejecutar y evaluar su práctica educativa sin interactuar verdaderamente con los estudiantes?

Desde luego, los profesores en servicio que estamos por retomar las clases de manera no presencial también enfrentamos retos: ¿Cómo facilitar el aprendizaje sin la posibilidad de variar las estrategias de enseñanza? ¿Cómo construir conocimientos y estimular el análisis y la reflexión sin los materiales de clase, los libros de texto, los juegos, las dinámicas grupales que hemos usado por años? ¿Cómo registrar el progreso de los alumnos a nuestro cargo sin la oportunidad de darnos cuenta realmente de su desempeño? ¿Cómo mantener la atención de los alumnos en las clases por televisión o en línea?

Si enseñar es de por sí una tarea compleja, hacerlo en el confinamiento lo es aún más. Y es que, como sabemos, la docencia requiere una formación especializada. El conocimiento de teorías de aprendizaje y enseñanza, del desarrollo humano y de técnicas de trabajo en el aula, son sólo parte del bagaje de conocimientos que requiere un docente. Pero la preparación teórica, por si sola, no garantiza buenos resultados. Las competencias profesionales de los futuros docentes exigen la confrontación de contenidos teóricos con la realidad que se vive en las escuelas y aquellas competencias se adquieren fundamentalmente en la práctica.

El acercamiento de los noveles maestros y maestras al trabajo en las escuelas de educación básica les posibilita, entre otras cosas, conocer los estilos de enseñanza de diferentes profesores, las técnicas empleadas en las asignaturas, las formas de interacción prevalecientes, el uso que dan al libro de texto y otros materiales educativos, además del manejo que hacen de situaciones conflictivas. También les permite identificar cómo construyen los docentes sus planes de clase, qué técnicas de expresión priorizan, cómo se mueven en el aula, cómo forman equipos de trabajo y establecen rutinas, cómo organizan el espacio físico del salón de clase, cuáles mecanismos de interacción emplean con padres de familia, autoridades y colegas, qué estrategias de registro y evaluación manejan con sus estudiantes, etc. Todo esto refuerza en los profesores en formación el entendimiento de un entramado de situaciones que tienen lugar en la escuela y el aula.

Cuando los docentes en formación acuden a las escuelas a realizar sus prácticas pedagógicas (de observación, adjuntía y ejecución), éstas revelan, entre otros aspectos, las nociones que subyacen en la intervención docente. Nociones inconscientes relacionadas con la educación, la enseñanza, el aprendizaje, el educador, los educandos, el trabajo en equipo, la planeación institucional, la evaluación, el liderazgo directivo y docente, etcétera. La idea de aproximar  a los futuros docentes a la realidad educativa tiene, como objetivo inmediato, que conozcan una práctica concreta y específica; y como objetivo mediato, que desentrañen los supuestos de dicha práctica, identificando sus desatinos y replanteando su propio ejercicio cuando éste tenga lugar. Pero, ¿cómo lograrlo en estas condiciones?

Desde su aparición, las escuelas no han sufrido grandes transformaciones respecto a su concepción, organización y funcionamiento. No obstante, sólo desde el siglo pasado el acceso a la información y el peso e importancia que adquirieron tanto el aprendizaje como el empleo educativo de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), ha sido posible suponer que el éxito de los sistemas educativos depende más de la capacidad de aprender de los estudiantes que de las habilidades de enseñanza de los docentes. Pero, ¿es esto cierto? ¿Estamos ante la posibilidad de que, en un futuro próximo, los docentes seamos inempleables? ¿Cambiarán tanto los sistemas educativos y las escuelas al grado de que prive la virtualización total?

Como es evidente, durante este tiempo de confinamiento estamos experimentando un cambio cultural sin precedentes. El autoaislamiento y el distanciamiento social, contemplados para evitar la saturación de nuestro sistema de salud, han impactado negativamente y no sólo en la educación. También se han perjudicado el sector productivo, las empresas, el turismo, el comercio y el transporte, entre otros muchos rubros. Desde luego ha crecido el desempleo, la pobreza y se han acentuado las desigualdades en el acceso a los servicios. Como lo han hecho notar diversos estudios, la salud mental de la población también se ha visto afectada. Y no es para menos. No sólo las personas contagiadas han visto menguada su energía o han perdido definitivamente la vida, también debemos considerar a sus familiares, al personal de salud que los atiende, a las personas que han perdido abuelos, padres, parejas, hermanos, hijos, parientes, amigos, compañeros de trabajo, vecinos, conocidos… Pensemos también en los adultos mayores y el incremento de sus temores; en los reclusos y las altas posibilidades de contagio en las cárceles; en los enfermos mentales y la desatención de la que han sido objeto por décadas; en los migrantes que quedaron varados en algunos estados de su propio país o en los viajeros que se hayan en diversos lugares del mundo; en los adictos o en aquellos en los que el distanciamiento social ha detonado el consumo de sustancias adictivas: alcohol, tabaco, drogas; en las madres de familia y la sobrecarga de trabajo que traen a cuestas; en los niños y niñas que no alcanzan a comprender las razones del encierro; en los adolescentes que suman a la confusión y el vacío que muchos de ellos experimentan, las sensaciones de incertidumbre, inseguridad y vacuidad de estos tiempos… Como es posible advertir, la lista es innumerable y el dolor inmenso.

Las consecuencias psicológicas de la pandemia empezaron a aparecer a las primeras semanas del aislamiento: estrés, ansiedad, depresión, violencia familiar, inestabilidad emocional, hiperactividad descontrolada, sensaciones de miedo e incertidumbre, desadaptación al entorno, sentimientos de enojo, tristeza, duda, sensación de soledad, desajustes en la alimentación y el sueño, sobrexposición a las pantallas (televisión, computadora, celular), sedentarismo, descuido de la imagen personal, impaciencia, irritabilidad, hipervigilancia del estado de salud…

En éste pues un escenario inédito para todos. En él, el cambio cultural implica sin duda una transformación no sólo de nuestra forma de ver la vida sino de vivirla. En esta atmósfera insólita, quienes nos dedicamos a la enseñanza advertimos la importancia del aprendizaje autogestivo de nuestros estudiantes y reconocemos igualmente la necesidad de reconvertir nuestra práctica.[1] La  emergencia de una enseñanza a distancia repentina, nos ha estimulado a buscar estrategias de comunicación con nuestros alumnos para que, a partir de diversos medios, mantengamos contacto directo con ellos, acompañando sus procesos de aprendizaje y otorgando también un soporte emocional en casos específicos y cuando esto sea posible.

Ante el anuncio que hiciera Esteban Moctezuma, secretario de Educación Pública de nuestro país, de iniciar el ciclo escolar 2020-2021 de forma no presencial, los docentes debemos hacer ajustes importantes en la elección de los contenidos que trabajaremos, la planeación de las actividades pensadas para lograr los aprendizajes, considerar el acceso que tienen nuestros estudiantes a los equipos tecnológicos y la conectividad a Internet. Luego de ello será fundamental determinar los recursos que se habrán de utilizar, identificar la mejor forma de enseñanza (que refuercen y profundicen los contenidos desarrollados en los programas televisivos y las clases en línea), así como definir las estrategias e instrumentos de evaluación más convenientes.

Ante el imperativo tecnológico de aprender por televisión y ante la omnipresencia del trabajo a distancia que nos ha conmocionado en muchos sentidos, los docentes advertimos que nos hizo falta una formación adecuada para aprovechar didácticamente la expansión de la tecnología. Hoy estamos ante el reto de estructurar secuencias didácticas para lograr aprendizajes significativos y hacerlo con el equipamiento tecnológico al alcance. En este sentido, requerimos aprovechar pedagógicamente el entorno y tomarlo como fuente para la construcción de conocimientos. Para ello, los sujetos, objetos, herramientas y materiales que nuestros alumnos tengan en casa, así como las situaciones, rutinas, tareas y actividades que viven y realizan en ella, cobrarán una importancia fundamental en el afán de vincular lo que saben con lo que deben saber.

Desde luego nos situamos ante un enorme supuesto: la televisión y la Internet pueden nutrir el proceso educativo. No obstante, esta creencia se viene abajo si aceptamos que ninguna de las dos posibilita una verdadera interacción y si reconocemos que instrucción no es lo mismo que educación. Es obvio que la televisión como herramienta didáctica es lo mejor que nos pudo ofrecer la SEP pero, ¿podrán las maestras y maestros mantener a sus alumnos motivados e interesados en su aprendizaje? Como ha escrito Ángela McFarlane, “tendríamos que considerar qué lugar ocupa el uso de las imágenes, el vídeo y el audio en el desarrollo de la alfabetización [y la educación] de los niños”,[2] niñas y adolescentes.

En este contexto, ¿cuál será el papel de los docentes practicantes?, ¿qué nuevos conocimientos, habilidades, actitudes y herramientas requieren para afrontar la exigencia de enseñar desde casa?, ¿qué pueden, en este ambiente, ofrecer los investigadores y especialistas a los docentes en formación?, ¿qué tipo de respaldo habremos de brindar los docentes formadores?, ¿cuál soporte estarán dispuestos a dar los docentes tutores de educación básica a los estudiantes normalistas?, ¿cómo habremos de construir la docencia en esta nueva realidad?

Desde luego, si concebimos esta emergencia como una calamidad, corremos el riesgo de quedar perplejos e inmovilizados, pero si la vemos como una oportunidad, estaríamos reconociendo la necesidad de acrecentar la capacitación, de los futuros docentes, en el uso de las herramientas tecnológicas; esto, mediante la incorporación de nuevas asignaturas en los Planes de estudio de Educación Normal. Además, quienes somos profesores en servicio debemos asumir el compromiso con el desarrollo de nuestro conocimiento tecnológico y, lo que es más importante, aceptar la posibilidad de contar, en el mediano y largo plazos, con estudiantes más autónomos e independientes, si no sucumben obviamente a los encantos de la televisión y la Internet.

En su libro Educar en la sociedad del conocimiento, Juan Carlos Tedesco había advertido que, en el mundo y de manera paulatina, la televisión estaba “cediendo su lugar de privilegio a la computadora”.[3] Hoy, al menos en México, la balanza se inclina a favor de la televisión que era, en muchas familias y desde hace tiempo, utilizando las palabras de Karol Wojtyla, la “niñera electrónica”. Fue él mismo quien escribió esto: “la televisión es una fuente principal de noticias, de información y de distracción para innumerables familias, al punto de modelar sus actitudes y sus opiniones, sus prototipos de comportamiento”.[4]

¿Estamos ante la abdicación de padres, madres de familia y docentes como principales educadores? ¿Podrán las empresas televisivas dejar de ser un instrumento comercial? ¿Conseguirán, efectivamente, orientar sus esfuerzos al bien público y dejar de velar por los valores del mercado? ¿Resistirán la tentación de no arrastrar hacia sus intereses a un público cautivo? ¿Podrá la SEP, mediante el programa Aprende en Casa II, modificar la relación que los mexicanos hemos tenido, por décadas, con la televisión?

John Condry señaló que la televisión, como instrumento de socialización no sólo es pobre sino pésimo. Si a ello sumamos que nuestros gobiernos desestimaron desde hace mucho la importancia de generar cada vez más y mejores programas educativos; y que ni las familias ni las escuelas hemos formado a nuestros hijos y estudiantes como telespectadores, es fácil reconocer porqué muchos de nuestros alumnos, pese a ser nativos digitales, son incapaces de utilizar a su favor el potencial educativo de las TIC, pues se redujeron a usar éstas sólo como medios de diversión y entretenimiento. Sin embargo, señalará el mismo Condry, “Los niños necesitan más experiencia y menos televisión”.[5]

¿Seremos capaces los docentes de afrontar, nosotros solos, la educación de nuestros  estudiantes? Me temo que no. Necesitamos el apoyo de padres y madres de familia, de autoridades, especialistas y colegas, pero también un papel más responsable de la actual administración, de sus instituciones y, fehacientemente, de las televisoras. ¿Sabrán los consorcios televisivos de nuestro país la enorme responsabilidad educativa que el actual gobierno, a través de la SEP, les ha conferido?

En un maravilloso libro titulado La televisión es mala maestra, Karl Popper expresaba su convicción de que, quien hiciera televisión, debía identificar los aspectos que era necesario evitar para impedir, con ello, las consecuencias antieducativas que sus programas televisivos pudieran generar. Bajo esta óptica, ahora que el poder político de la televisión en México es más grande, cabe preguntarnos qué pasará con la educación, luego de que hemos advertido que la instrucción de la niñez y juventud mexicana estará reducida a una pantalla; y que los nuevos maestros y maestras que se forman en las Escuelas Normales, permanecerán, no sabemos por cuánto tiempo más, sin la posibilidad de aproximarse a la realidad de las escuelas y las aulas.

Ante el imperativo tecnológico de dar clases en línea y usar la televisión y la radio, ante los cuestionamientos que genera la réplica de Aprende en Casa, un programa federal cuya evaluación de la primera emisión no ha llegado y cuyos impactos desconocemos, los docentes mexicanos estamos convencidos de que ni la televisión sustituirá al maestro, ni las pizarras electrónicas, generadas en Internet, introducirán cambios significados en el Sistema Educativo. La estrategia de teleaprendizaje es un esfuerzo necesario pero no suficiente, pues deja fuera a muchos estudiantes y plantea nuevos desafíos a los profesores: ¿Cómo trabajarán los docentes que laboran en escuelas multigrado? ¿Quedarán excluidos los alumnos con necesidades educativas especiales? ¿Serán suficientes los cuadernillos para atender a la niñez indígena y migrante? ¿Llegarán a todos los que los necesiten? ¿Qué papel jugarán en estos momentos quienes integran las Unidades de Servicio de Apoyo a la Educación Regular (USAER)? ¿Cómo llevarán a cabo su labor los Centros de Atención Múltiple? ¿Cómo enseñar por internet, radio y/o televisión a niños, niñas y adolescentes que presentan alguna discapacidad auditiva o visual? ¿Qué actividades diseñarán los promotores de salud, educación física y educación artística? ¿Contarán con el apoyo de las familias para llevarlas a cabo?

Como usted, estimado lector, tengo más preguntas que respuestas. Hoy nuestro Sistema Educativo se encuentra, irremediablemente y para calificarlo con un concepto de la jerga informática, “hibernando”…

 

[1] Cfr. UNESCO, Enseñar en tiempos de Covid-19. Una guía teórico-práctica para docentes, UNESCO, Montevideo, 2020.

[2] Angela FcFarlane, El aprendizaje y las tecnologías de la información, Secretaría de Educación Pública, México, 2001, p. 68. Trad. Jennifer Farrington Rueda.

[3] Juan Carlos Tedesco, Educar en la sociedad del conocimiento, México, Fondo de Cultura Económica, 2014, p. 38.

[4] Karl Popper y John Condry, La televisión es mala maestra, México, Fondo de Cultura Económica, 2002, p. 58.

[5] Ibidem, p. 95.

 

Pluma Invitada

Fuente de la Información: https://www.educacionfutura.org/la-formacion-docente-el-imperativo-tecnologico-y-la-malograda-estrategia-de-teleaprendizaje/

 

Comparte este contenido:
Page 24 of 100
1 22 23 24 25 26 100