NC Teacher of the Year selected as finalist for National Teacher of the Year

NC Teacher of the Year selected as finalist for National Teacher of the Year

Molly Osborne

Maureen Stover, 2020 Burroughs Wellcome Fund North Carolina Teacher of the Year. Alex Granados/EducationNC

Maureen Stover, the 2020 Burroughs Wellcome Fund North Carolina Teacher of the Year, has been selected by the Council of Chief State School Officers (CCSSO) as one of four finalists for the National Teacher of the Year award. Every year, CCSSO selects one teacher from the state Teachers of the Year to serve as the National Teacher of the Year.

“It’s a singular role for an educator who has demonstrated excellence in the classroom, an exceptional commitment to their students and profession and skills in public speaking and advocacy,” their website reads.

Prior to being named the North Carolina Teacher of the Year (NCTOY) in July 2020, Stover taught science at Cumberland International Early College High School in Cumberland County Schools. As NCTOY, Stover said her priorities were to promote social and emotional learning and equity in education.

“As an educator, I don’t see problems, but rather I see opportunities for solutions,” Stover said during her acceptance of the award. “I am humbled to be a teacher leader as we continue to find creative ways to improve the educational opportunities for every child in North Carolina regardless of zip code.”

Stover’s path to the classroom is somewhat unusual. When I met Stover in August 2020, she told me her dream was to join the U.S. Air Force and become a pilot, but her eyesight prevented her from doing that. Instead, she joined the Air Force as an intelligence officer, where she served for several years and met her husband.

Great to meet @BWFUND NC 2020 Teacher of the Year @StoverScience! Loved hearing about her journey from the Air Force to the classroom. #nced @EducationNC

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Stover left the Air Force and started teaching in Florida through the federal Troops to Teachers program. After relocating to California and working as an educational consultant for the National Science Teaching Association, Stover and her husband moved to Fayetteville, and Stover began teaching at Cumberland International Early College High School.

As a teacher, Stover has found her ikigai, a Japanese term for one’s purpose in life. “Teaching is my ikigai,” she told me.

“My ikigai is helping my students develop academically, socially and emotionally as they transition from adolescence into adulthood,” she wrote in her NCTOY submission. “I have found that one of the most important parts of being a teacher is the relationships I form with my students.”

Hear from Stover about her journey to the classroom, teaching during the pandemic, and more in this Tar Heel Teachers at Home interview:

Perspective | Tar Heel Teachers at Home: Maureen Stover, 2020 NC Teacher of the Year

If selected as the National Teacher of the Year, Stover will work full-time for a year to “shine a light on the vital role of teachers in this country.” See all past National Teachers of the Year here.

 

Fuente de la Información: https://www.ednc.org/2020-01-27-nc-teacher-of-the-year-finalist-national-teacher-of-the-year/

 

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Busra ha sido entrenado para ayudar a los niños sirios en Turquía que sufren el trauma de la guerra

 

Este contenido proviene de la  versión interactiva para jóvenes del Informe GEM 2019 . Cuenta una historia que da vida a algunos de los mensajes clave en nuestro documento de políticas: La educación como curación: abordar el trauma del desplazamiento a través del aprendizaje social y emocional que se presenta en un evento paralelo durante la Asamblea General de la ONU.

Esta semana en la Asamblea General, el Informe GEM, FHI 360 y la Fundación Lego se unen en un evento disponible para ver en línea para discutir una gama de prácticas prometedoras de aprendizaje socioemocional que tienen un potencial real de impacto a gran escala en entornos frágiles y contextos humanitarios. Una de las principales llamadas a la acción se relaciona con la necesidad de que los maestros tengan una mejor capacitación para brindar apoyo psicosocial a los estudiantes migrantes y refugiados que han sufrido un trauma. En este blog, Busra, una maestra de refugiados sirios en Turquía, describe el impacto positivo de recibir capacitación para apoyarla con su trabajo diario.

Busra 1Trabajé en un centro de educación temporal en Turquía durante un año y medio como consejero psicológico donde todos los estudiantes son sirios. Enseñé a unos 500 estudiantes en primaria y secundaria. Tenían clases de turco, así como clases de árabe, matemáticas, ciencias y deportes. Algunos de mis alumnos han perdido a sus familiares o amigos. Mi papel era fortalecer la capacidad de los estudiantes para enfrentar problemas, ayudarlos a adaptarse y ayudarlos a lidiar con el trauma que tuvieron debido a la guerra, la pérdida de personas cercanas y la migración.

Busra 2Tomé la educación de trauma del Ministerio de Educación para consejeros psicológicos. También tomé lecciones de organizaciones no gubernamentales y algunas asociaciones. Fue una de las mejores sesiones de entrenamiento a las que he asistido. Puedo intervenir más profesionalmente con estudiantes traumatizados. Nos ayudó a acercarnos a los estudiantes de una manera más sensible cuando tratamos con sus problemas. Ayudó a separar los problemas, determinando si el problema está basado en el trauma o no. Por ejemplo, es importante saber la diferencia entre si el fracaso de los estudiantes se basa en un trauma o simplemente en la pereza.

Cuanto mejor sean espiritualmente los alumnos, mejor será su comportamiento en el aula, mejores serán sus amistades, mejor podrán relacionarse con los maestros y mejor en educación.

Los estudiantes desplazados a menudo han tenido experiencias traumáticas de violencia y conflicto. Estudios en países de altos ingresos han reportado tasas de trastorno por estrés postraumático que van del 10% al 25%. En países de bajos y medianos ingresos, se han reportado tasas de hasta el 75%.

Recomendación: preparar maestros de migrantes y refugiados para abordar la diversidad y las dificultades

Busra 3Los maestros en situaciones de desplazamiento deben ser sensibles a las dificultades particulares que enfrentan los estudiantes y padres desplazados, y poder comunicarse con sus comunidades. Si bien los maestros no son consejeros, pueden recibir capacitación para reconocer el estrés y el trauma y remitir a aquellos que necesitan ayuda a especialistas. Donde no hay especialistas, los maestros deberían poder servir como el único acceso de algunas familias a dichos servicios.

 

 

 

Fuente: https://gemreportunesco.wordpress.com/2019/09/23/busra-has-been-trained-to-help-syrian-children-in-turkey-who-are-suffering-from-the-trauma-of-the-war/#more-12430

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La importancia de enseñar a los niños a sentir y a ser

Revista Semana Educación

El desarrollo emocional de los niños y jóvenes en los colegios estuvo relegado tradicionalmente a un segundo plano para darle prioridad a la formación académica y tradicional. Con el paso de los años y, más exactamente, con el cambio de siglo, este tipo de pedagogía se ha vuelto una prioridad para algunos colegios en Colombia. Sobre todo para los que entienden su incidencia de cara al contexto de posacuerdo que vive el país y como garantía de una paz estable y duradera y de la no repetición. De hecho, cada vez es más común ver cómo en muchos de ellos cobran fuerza los planes académicos complementarios orientados a fortalecer ciertas capacidades sociales de los estudiantes y favorecer el trabajo en equipo. Se trata de herramientas que, según varios expertos, brindan estabilidad a los menores y mejoran sus relaciones interpersonales.

El psicólogo Daniel Goleman subraya en su libro Inteligencia emocional la importancia de que los niños aprendan a manejar sus emociones desde los primeros años con el acompañamiento de sus padres y profesores. Esto garantiza el estímulo de la autoconciencia, la autorregulación y la empatía, además de mejorar sus resultados académicos. Esto último porque, o bien se sienten más confiados en su desempeño y sus habilidades, o, en caso de no tener un buen rendimiento, los alumnos son capaces de superar las barreras que se les presentan por medio del control emocional.

La ruta para educar sobre las emociones

De acuerdo con la doctora Vera Tatiana Colón, coordinadora de Consultores en Psicología de la Universidad Javeriana, para formar en competencias socioemocionales durante la primera infancia es recomendable “implementar actividades centradas en lo lúdico y lo creativo, como por ejemplo, por medio del juego, de la lectura de cuentos, del canto y del dibujo, que permitan a los niños la expresión y el conocimiento de las propias emociones”.

Explica que el vínculo que establece el menor con el maestro en sus primeros años es una relación privilegiada. Así, el profesor se convierte en una figura primordial con incidencia directa en su desarrollo emocional y en el manejo futuro de las situaciones que enfrentará.

Anne Kalil, psicóloga clínica de la Universidad Javeriana y especialista en psicología de la niñez y la adolescencia de la Universidad de La Sabana, señala la importancia de que los colegios cuenten con la ayuda de profesionales expertos, como psicólogos educativos, que acompañen a los niños en un proceso que permita desarrollar la inteligencia emocional. “El objetivo es identificar, reconocer, aceptar y posteriormente aprender a manejar las emociones. En cada edad se deben trabajar diferentes aspectos y acompañar a los niños y adolescentes a vivir sus emociones sin juzgarlas. Deben aprender a aceptarlas y, lo más importante, comunicarlas a los demás de forma efectiva y funcional”.

Para la doctora Kalil, un niño que sabe cómo manejar sus emociones será un adolescente y un adulto capaz de comunicarse con el otro, ponerse en sus zapatos, vivir en comunidad, respetar las normas y trabajar en equipo. “Podrá alcanzar sus sueños con más efectividad y aprenderá a ser resiliente y compasivo consigo mismo y con los demás”, concluye.

La mayoría de psicólogos señalan que formar en habilidades socioemocionales no es sencillo debido a lo abstracto de este tipo de aprendizaje. Lo que puede funcionar para un niño puede ser inservible para otro. Sin embargo, teóricos y expertos en el tema recomiendan algunas técnicas de fácil aplicación. Son las siguientes:

1. Mindfulness

Es un método de meditación que consiste en efectuar una serie de ejercicios que buscan generar espacios de quietud y silencio, para que los estudiantes entren en contacto con su cuerpo, con las sensaciones que experimentan, con las emociones, con los pensamientos y con los estímulos externos. Aplicado en niños y jóvenes tiene un impacto en la mente, la concentración, el aprendizaje, en la reducción de agresividad, en la autoconciencia y en la autorregulación.

2.Yoga

Es una técnica de meditación que involucra movimientos posturales para fortalecer la concentración. En los colegios cumple la finalidad de conectar a los niños, jóvenes y profesores con su organismo, sensaciones y emociones, y generar espacios de autoconciencia de su propio ser sin estímulo externo.

3. Otras opciones

Existen además otras herramientas basadas en el desarrollo del bienestar psicológico, la felicidad, las fortalezas y virtudes humanas. Según estas teorías, cuando el cerebro experimenta este tipo de emociones se impulsan el aprendizaje y la creatividad. Algunas de estas técnicas que se pueden emplear con niños de la primera infancia y que varias instituciones del país promueven desde hace años son:

Gratitud: hacer que los estudiantes escriban o digan en voz alta por qué están agradecidos o qué fue lo bueno del día. Con este método el menor se vuelve consciente de su contexto, de lo que le hace feliz y lo que no, y puede actuar frente a su realidad.

Meditación: cinco minutos de silencio y quietud en los niños tiene un efecto poderoso en la construcción del cerebro y en la configuración de emociones positivas. El silencio permite a los niños reflexionar sobre lo que sienten.

Practicar actos de bondad: según los expertos, cuando se ayuda a alguien se experimenta una sensación de bienestar y se fortalece la empatía.

Ejercicio físico: hacer deporte tiene beneficios mentales. Además de regenerar las neuronas, generar nuevos canales neuronales, disminuir los niveles de estrés y tensión, ayuda a impulsar habilidades como la disciplina, la dedicación y la determinación en los niños.

Escribir o dibujar: mediante esta técnica, los profesores y padres pueden identificar y reconocer la emoción que experimenta el niño y acompañarlo para que tome conciencia de ella, pueda serle útil o transformarla por una más práctica.

 

Fuente del articulo: http://www.semana.com/educacion/articulo/el-desarrollo-emocional-de-los-ninos-y-jovenes/539092

Fuente de la imagen:https://static.iris.net.co/semana/upload/images/2017/3/29/520050_1.j

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Entrevista a Begoña Ibarrola: «El cuento es una experiencia emocional, aporta elementos de educación poderosos»

12 Febrero 2017/Fuente:20minutos/Autor: JAVIER RADA

Es psicóloga, musicoterapeuta y escritora. Terapeuta infantil, experta en educación emocional y autora de la colección ‘Cuentos para Sentir’ (SM). En esta entrevista Ibarrola reivindica el cuento como una fuente de salud para los niños.

Begoña Ibarrola entiende las emociones como energías, colores, fuerzas que movilizan el cuerpo y la mente, y que se mezclan en la paleta del desarrollo personal. Necesitan ser atendidas, comprendidas, gestionadas, para, cual escultores, erigir seres en equilibrio. En la infancia está la semilla del futuro. A través de pequeñas lecciones y estrategias, afirma, la educación emocional puede dotarnos de habilidades, ayudarnos a crecer como individuos «autónomos, críticos, confiables, con autoestima, armados con actitudes, valores y conocimientos». Reivindica el cuento como una fuente de salud.

¿Cómo encaja el cuento en esta era de las pantallas?

Pienso que no hay nada mejor que leer un cuento a un niño para establecer un contacto emocional con él y crear un espacio entre el que lee y el que escucha. Hay que reivindicar otra vez la necesidad de que los padres lean cuentos a los hijos ya que allí es donde se están dando las primeras lecciones de educación emocional. Yo creo que es insustituible por la pantalla digital o la televisión. Las tecnologías pueden aportar muchas herramientas, sí… pero es necesario el contacto humano e iniciarles también en el apasionante mundo de la lectura. Hay que reivindicar la necesidad de que los padres lean cuentos a sus hijos e hijas

¿Y cómo termina el cuento de los padres que no leen a sus hijos?

El problema es que no nos damos cuenta de que nosotros aprendemos a hablar oyendo hablar a otros, y aprendemos a leer cuando nos leen a nosotros. Estamos dando significado al mundo de las palabras, al mundo de las emociones, al mundo de las cosas que pasan en un relato. Aporta elementos de educación que son poderosos.

Hoy los vinculan a la inteligencia emocional, ayer a la transmisión de valores.

La educación emocional se aborda a través de distintas estrategias, y una de ellas es el cuento. El cuento para los niños es quizás el elemento más familiar, y con el que menos defensas se generan. Ofrece herramientas para que pueda hacer frente a los retos que la vida les traiga, retos que muchas veces le vienen por la parte emocional. El cuento tiene un valor impresionante si desde pequeños les aportamos unos elementos de educación para que ellos sepan manejarse, conocer y saber qué les provoca cada emoción, cómo la expresan. Sirve para que no repriman y haya después problemas, para el correcto desarrollo de las competencias emocionales, que es en lo que se centra la educación emocional. Pero no podemos separar sentimientos y valores, porque todo cuento transmite valores.

¿Olvidamos las razones del corazón?

De forma tradicional las emociones se dejaban de lado, se decía, bueno, ya irá aprendiendo a controlar sus enfados, ahora es demasiado pequeño, ya superará sus miedos… Hoy se sabe que no, que se pueden dar estrategias a los niños desde muy temprana edad, y se desarrollan programas desde los tres años, que causan impacto porque se ve que funcionan. Al ponerlos en práctica, se convierten en hábitos que les ayudarán cuando sean mayores al disponer de competencias y destrezas sociales.

¿De qué forma hallan estas estrategias en la lectura?

Leer es una experiencia emocional. La neurociencia nos dice que a través de la imaginación se activan zonas del cerebro que me permiten vivir en primera persona otras situaciones, la lectura amplía el mundo de experiencias del lector. Por eso cuanto más lea una persona mayor será su capacidad para la empatía. Le hace ponerse en la piel de los personajes y vivir sus emociones, y entonces, guiando a los niños de una manera oportuna, les vamos dando unas opciones de hábitos emocionalmente sanos.

Pistas para solucionar conflictos.

Casi todos los cuentos tienen situaciones muy tensas, incluso conflictos fuertes, de modo que el niño se va entrenando y encuentra la solución de problemas. Se inicia con la gestión de emociones, la educación en valores y la ética. Cuando crezca habrá incorporado en su mochila estas experiencias.

Expandirse en la imaginación, centrarse en la realidad…

Para mí es un elemento clave. La imaginación se ha relegado al mundo de la infancia, pero es una función de la mente, igual que la intuición, que nos permite gestionar y manejar muchos datos del entorno. La imaginación hay que expandirla, y la expandimos mientras más leemos, y sabemos que también desarrolla la empatía. Expansión y después contracción en la realidad. Son herramientas muy útiles.

¿Podemos aprender a gestionar emociones básicas pero con mala fama, como la tristeza?

Sí. Como terapeuta y psicóloga, yo escribía cuentos a los niños que tenía en la consulta. Les ayudaba a que ellos resolvieran sus propios problemas, eran una herramienta muy útil, porque el psicólogo no resuelve nada, sino que ayuda al niño o al joven a encontrar la salida del laberinto.

Fuente de la entrevista: http://www.20minutos.es/noticia/2943227/0/entrevista-begona-ibarrola-cuentos-educacion-emocional-libros/#xtor=AD-15&xts=467263

Fuente de la imagen:http://cdn.20m.es/img2/recortes/2017/01/25/411425-944-593.jpg?v=2017012517522

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Educación sexual y educación emocional

Coral Herrera Gómez

La educación emocional es inseparable de la educación sexual: sexo, erotismo, sensualidad, raciocinio, intelectualidad y sentimientos forman nuestro «yo». La sexualidad y las emociones conforman nuestra identidad, nuestro cuerpo, nuestra conducta, y determina nuestras relaciones personales con el mundo que nos rodea.

Pese a que en los países desarrollados aumenta vertiginosamente el número de suicidios y de enfermedades mentales, el número de niños y niñas medicados por trastornos modernos, el aumento de enfermedades sociales o culturales como la anorexia, la gestión de las emociones se ignora en las aulas y en los hospitales.

La salud emocional y mental sigue estando invisibilizada, pero cada vez son más los recursos que demanda la proliferación de depresiones, fobias, neurosis, psicosis, dependencias, etc. Creo que la salud emocional y mental debería ser el tema central alrededor del cual trabajar el tema del cuido y los derechos sexuales y reproductivos, pero la realidad es que solo se habla de sentimientos en el despacho de los psicólogos/as, no en las aulas ni en las universidades.

Es triste pensar que el único método «educativo» que poseemos en el área de las emociones es el que nos ofrece la industria del entretenimiento: películas, canciones, series de televisión, novelas, etc. producen modelos de referencia en forma de héroes y heroínas haciendo frente a una serie de obstáculos, siempre apegados a la tradición patriarcal más rancia. La idea principal de estas historias idealizadas es que ante las situaciones importantes de la vida, las mujeres reaccionamos cabreadas (exigiendo y reclamando) o lloramos (suplicando y dando pena), mientras los hombres, para lograr sus objetivos, reaccionan con ira o huyen de la escena, víctimas de la mutilación emocional que impregna las masculinidades tradicionales. 

Se habla mucho de educación sexual para niños y niñas pero en los manuales apenas se habla del placer, de las relaciones amorosas o de los sentimientos. La ciencia y la academia los han relegado al último plano: vivimos en unas sociedades en las que cada uno debe apañárselas como pueda para aprender a gestionar las emociones. Cuando las cosas van mal, la gente acude a los psicólogos y las psiquiatras, pero, ¿mientras tanto?.

La calidad de vida de la humanidad está relacionada con el sufrimiento. Cuanto peor lo pasamos, menos calidad de vida tenemos; pero esta fórmula sencilla la aprendemos después de caernos y levantarnos varias veces, entre victorias y derrotas, ensayando, errando, probando. Evitaríamos muchos suicidios de adolescentes, depresiones, violencia (y autoviolencia), y muchas enfermedades mentales irreversibles, si en la infancia nos enseñasen a aceptarnos como somos, a querernos bien con la gente que nos rodea, a controlar el egoísmo, a convivir con el dolor, a expresar nuestros sentimientos y emociones, a analizar qué nos pasa y por qué.

Cuando somos niñas y adolescentes buscamos en los adultos modelos de referencia y acudimos a menudo a ellos para que nos aconsejen como trabajar con el miedo al abandono, la ira contra los hermanos/as, o las embestidas del primer amor que nos están matando. La adolescencia es muy dura porque todo es nuevo e intenso, por eso el caos nos lleva, a menudo, a la tragedia sentimental o a la represión de nuestras intensas emociones. Después aprendemos a relativizar, pero los adultos y las adultas tampoco tenemos nada claro cómo hacer frente a una separación sentimental, a un deseo prohibido, a una frustración permanente, a la muerte de un ser querido. Nos es muy difícil controlar la sensación de vacío, la angustia existencial, el amor desmesurado, la ira, el miedo, la euforia, la tristeza, la envidia, la impotencia, la codicia, y sobre todo, nos es muy difícil manejar la autoestima, porque a menudo depende del reconocimiento de los otros.

Los humanos somos seres muy complejos, y por lo tanto muy frágiles. Sentimos contradictoriamente, odiamos lo que deseamos, nos sacrificamos por las mejores causas, tratamos mal a la gente querida, nos dejamos tratar mal, sacamos a la luz algunas cosas en el consciente, otras las guardamos en el inconsciente, soñamos con paraísos y nos decepcionamos con realidades, nos reprimimos y luego explotamos, mentimos para no asumir consecuencias, disimulamos, provocamos, nos desesperamos, elaboramos estrategias para conseguir nuestros objetivos, se nos infla el ego, nos hundimos en la miseria, suben y bajan los niveles hormonales y químicos… los médicos recetan pastillas para eliminar la tristeza y controlar la ansiedad que nos provoca no poder controlar (nuestra vida, nuestros sentimientos).

Por eso supongo que los adultos echamos manos de curanderas, terapeutas, psicólogos, chamanas, maestros, religiones y filosofías que nos guíen en nuestro trabajo de desarrollo personal y espiritual. Necesitamos paz, necesitamos luz, necesitamos frases contundentes que nos hagan pensar en qué es lo importante y qué no es. El éxito de las filosofías orientales, que tienen un enfoque integral porque además del cuerpo, se ocupan también de llenar el área espiritual, emocional e intelectual con consejos que nos ayudan a cuestionarnos y a conocer otros modos de entender la vida.

¿Pero, como aprenden los niños, las adolescentes? Ellos copian de nosotros comportamientos, reacciones, discursos; y en su vida adulta suelen reproducir los mismos problemas y obsesiones que sus padres, madres o familiares cercanos, heredando las ruedas de dolores y traumas que no les pertenecen. 

Cuando descubren el amor romántico, imitan nuestros patrones porque es lo que ven en casa y en los medios de comunicación. Asocian amor y sufrimiento como si fueran las dos caras de una misma moneda, y a menudo no tienen herramientas para disfrutar de las nuevas sensaciones con la libertad que merecen, ya que sobre ellos se ciernen los esterotipos y roles de género, los modelos idealizados, las metas inalcanzables, los anhelos más imposibles. Esperan todo del amor porque en los cuentos que les han contado, el amor lo puede todo, y estar solo/a es una desgracia social. 

Estos patrones les hacen sufrir porque no son reales. No saben hacer frente al deseo brutal que invade su cuerpo o a  las luchas de poder que se instalan en la pareja. Les cuesta adaptarse a la monogamia, tener que elegir entre varios amores les hace sufrir. Luchan por ser diferentes y especiales, pero necesitan sentirse aceptados por la manada. Sufren si se desvían de las normas sociales de nuestra cultura amorosa, viven los mismos miedos que los adultos, y a menudo no saben explicar como se sienten porque no encuentran las palabras.

Sería maravilloso que en los planes educativos y culturales la gestión de las emociones fuese un tema central, porque no podemos dirigirnos a ellos como si fueran únicamente seres racionales que tienen relaciones sexuales.

La razón, el deseo sexual y la emoción no son cuestiones separadas. Antonio Damasio, reconocido neurólogo español, afirma que absolutamente todas nuestras decisiones son emocionales, aunque tratemos de ser «objetivos».  Vemos, percibimos y pensamos desde nuestra subjetividad, desde las emociones, y esas emociones influyen en nuestro comportamiento y en las relaciones que tenemos, que son la base de nuestra vida. Por eso creo que es importante, para construir un mundo más amble y menos conflictivo,  que la gente aprenda a hablar de sus problemas, a analizar con nuevas herramientas estados de tristeza o ansiedad inexplicables, a solucionar sus conflictos con asertividad, a tratar con cariño a la gente que le rodea, a aprender a amar desde la libertad, y no desde el miedo.

Necesitamos, todos y todas, aprender a trabajar los celos, las inseguridades y los complejos, aprender a abrirnos para lograr empatizar más con la gente con la que nos cruzamos a diario, aprender a disfrutar de la vida sabiendo diferenciar entre qué es lo realmente importante y lo que no. Necesitamos aprender a tolerar la frustración, entender que solos no podemos, que necesitamos a la gente para socializar, aprender, dar y recibir afectos, compartir momentos bonitos de la vida.

Y para eso necesitamos herramientas de análisis que nos permitan comprender porqué necesitamos ser aceptados y por qué a la vez vivimos tan aislados unos de otros, por qué nuestra sociedad es tan dura para la gran mayoría de sus habitantes, o porqué nos generamos unas expectativas de «felicidad» que no nos ayudan nada. Con estas herramientas podríamos intentar entender también por qué a veces actuamos mezquinamente ante determinadas situaciones, o por qué todas las parejas que tengo me humillan, o por qué pierdo la paciencia tan pronto, y qué responsabilidad tenemos nosotras/os en eso.

Tenemos que aprender tantas cosas… aprender a disfrutar de la soledad y las compañías, aprender a luchar por lo que uno quiere, aprender a ayudar a los demás en sus luchas, aprender a confiar en la gente, aprender a desaprender lo aprendido. 

Creo que es necesario incorporar esta perspectiva de análisis y aprendizaje emocional en los manuales de educación sexual, porque las emociones se generan en y desde el cuerpo y la sexualidad, y porque necesitamos otros patrones sentimentales desde los que poder relacionarnos. Por eso es necesario, por ejemplo, tener herramientas para poder analizar los paraísos que nos venden los medios de comunicación desde una perspectiva crítica, para hacer frente al sufrimiento que conlleva el no poder ser como los modelos que nos proponen.

Analizando nuestro entorno y nuestro mundo, podremos aprender a decir «no», a decir «si», a no cometer los mismos errores, a tratar de disfrutar lo máximo posible tratando de disminuir nuestros sufrimientos y el de los seres queridos.

Con esas herramientas sería más fácil poder gestionar nuestras emociones, y podríamos enfrentarnos a las pérdidas que nos acompañan en el camino, a superar nuestros miedos, dejar atrás traumas, acabar con muchos prejuicios y límites que nos impiden ser felices. Podríamos aprender a vivir con la tristeza, a aplacar la ira cuando nos invade, a disfrutar el enamoramiento sin castillos de papel, a tirar para delante buscando nuestra propia fuerza vital, a ir creando y respondiendo grandes preguntas.

Quizás así logremos desarrollar la inteligencia emocional, término acuñado por Daniel Goleman, que afirma que las emociones son fundamentales para pensar eficazmente, tomar decisiones inteligentes y permitimos pensar con claridad:

«Las características de la llamada inteligencia emocional son: la capacidad de motivarnos a nosotros mismos, de perseverar en el empeño a pesar de las posibles frustraciones, de controlar los impulsos, de diferir las gratificaciones, de regular nuestros propios estados de ánimo, de evitar que la angustia interfiera con nuestras facultades racionales y la capacidad de empatizar y confiar en los demás. El grado de dominio que alcance una persona sobre estas habilidades resulta decisivo para determinar el motivo por el cual ciertos individuos prosperan en la vida mientras que otros, con un nivel intelectual similar, acaban en un callejón sin salida». 

Yo pienso que más que una cuestión de prosperar o no, es una cuestión de «calidad de vida», que será mayor cuanto menos suframos. La gente que ama desde la libertad, y no desde la necesidad, se crea menos dependencias  y por lo mismo, más redes afectivas y sociales. Una persona que se siente bien tiene más energías para conocer gente o dedicarse a actividades que le hacen sentir mejor. Una persona feliz tiene más afectos, porque tiene mayor ánimo y disposición para crear redes sociales y afectivas que una persona deprimida, que suele tener menos energía y suele estar más centrada en sus problemas. Somos, de hecho, más felices cuanto más valoramos lo que tenemos, y a menudo nos sentimos desgraciados cuando pensamos en todo lo que no tenemos. Y son más felices los que tienen un entorno de gente querida con la que establecer redes de solidaridad y ayuda mutua que los que han de enfrentarse en soledad a sus problemas.

Pero si nadie nos enseña a lidiar con el instinto de autodestrucción, con los sentimientos de culpa, con el miedo a la soledad o el miedo al abandono, si no logramos aprender a hacer frente a los cambios y las pérdidas, si no conseguimos entender a los demás, seguiremos inmersos en estas confusiones eternas, en estos llantos desgarradores, en estas huidas locas, en estas peleas a muerte, en estos vacíos cotidianos, en este hambre de emociones que nos devora por dentro. 

Seguiremos metiendo la pata toda la vida si no logramos entender lo que nos pasa por dentro. Repitiendo esquemas de los que no salimos pese a los esfuerzos mentales por hacerlo. Para romper con esos esquemas que generan tanto dolor es esencial, creo, conocernos, sentirnos con libertad para cambiar, aprender a amar nuestro cuerpo y la diferencia en los demás cuerpos, aprender a despojarnos de las represiones internas y las imposiciones sociales y culturales.

Aprender a sentir sin aferrarnos al dolor nos permitiría disfrutar de la vida, y así podríamos diversificar el mundo de las emociones, para vivirlas de otro modo. Con más alegría, con mucha comunicación, con generosidad, con más herramientas, con más gente a nuestro alrededor.

 Necesitamos hablar de emociones y sentimientos: en la cama, en familia, en las escuelas, con los amigos/as, en los congresos, en las universidades, en las asambleas políticas, en los movimientos sociales. No somos únicamente seres racionales que tienen relaciones sexuales, sino seres complejos llenos de amor, de represiones, de deseo, de miedos, de sueños, de frustraciones, de ternura. Porque las emociones son políticas también, tenemos que repensar el modo en qué sentimos, entender por qué sentimos de esta manera y no de otra, y buscar caminos que nos lleven a vías de relación más amorosas y solidarias. 

Fuente del articulo: http://haikita.blogspot.com/2012/11/educacion-sexual-sin-educacion-emocional.html

Fuente de la imagen:http://1.bp.blogspot.com/-hxaSR79ADLk/UJMBd_TOAUI/AAAAAAAAPaA/ExVqZpe-Odo/s1600/intelig3.jpg

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La escuela que sueño … la escuela que quiero!

Por: Nati Bergadá Bofill

Desde hace tiempo somos conscientes de que en las escuelas hay que hacer un cambio, tanto a nivel metodológico como a nivel organizativo. Aún así, el ritmo frenético del día a día hace que sea difícil encontrar un espacio de tiempo en el que los maestros podamos parar, reflexionar y concretar cómo queremos educar a nuestros alumnos.

Esta falta de reflexión tiene como consecuencia que en las escuelas se escuche demasiado a menudo la expresión «… porque siempre se ha hecho así» sin más argumentos que soporten el porque se hace una determinada cosa, de una determinada manera.

A menudo pienso qué haría si tuviera la oportunidad de crear una escuela desde cero, y considero que este ejercicio mental es muy interesante tanto para los maestros, a nivel individual, como a nivel de centro. De esta reflexión pueden salir ideas muy útiles y enriquecedoras para aplicar en nuestras escuelas.

Yo he hecho este ejercicio mental y en el artículo de hoy te explico los resultados.

Como me gustaría enseñar en la escuela?

Cuando pienso como me gustaría enseñar en la escuela me vienen a la cabeza un alud de metodologías diversas que creo que deben tener un papel relevante en la educación de nuestros niños. Metodologías tan diversas como el trabajo cooperativo, el trabajo emocional, el trabajo por proyectos …

Vamos paso a paso:

Trabajar por proyectos de aprendizaje

En la escuela que yo sueño se trabaja por proyectos. La filosofía del trabajo por proyectos, que como ya sabes defiendo mucho, permite trabajar sobre vivencias y experiencias reales que interesan a los niños y que a la vez desencadenan en unas conclusiones también reales y por lo tanto difíciles de olvidar. Yo parto de la idea de que el niño desea hacer, aprender, descubrir, saber … su espíritu está lleno de curiosidad e interés.

A menudo el trabajo que hacemos en la escuela aburre a los niños y hace que les sea muy difícil mantener la atención. Los niños parece que trabajan pero su espíritu está ausente sin encontrar la necesidad de aprender.

La filosofía del trabajo por proyectos engloba una serie de metodologías que son muy útiles para potenciar la motivación de los niños, la autonomía, el trabajo en equipo, el aprender a aprender, …

Al mismo tiempo, hay que vigilar mucho con esta metodología de trabajo para que a menudo tendemos a caer en el error de priorizar sólo el proceso de aprendizaje y el aprender a aprender y menospreciamos la adquisición de contenidos. Es muy importante que los niños aprendan habilidades y destrezas para buscar información, resumir, ser críticos, trabajar en equipo … pero a la vez es necesario que los proyectos garanticen que se alcanzan unos contenidos que nos permiten adquirir aprendizajes significativos.

El trabajo interdisciplinar

En la escuela que yo sueño se trabaja de forma interdisciplinar. Considero que, actualmente, uno de los grandes errores que cometemos en la escuela es que fragmentamos el aprendizaje en áreas descontextualizadas e inconexas que a la vez están organizadas en un horario rígido y fraccionado. Esta organización escolar, que actualmente impera en la mayoría de escuelas, provoca que los niños encuentren los aprendizajes alejados, poco útiles y aislados. Sin quererlo rompemos el proceso natural de aprendizaje de los niños.

Además, este tipo de organización genera estrés entre los maestros porque sentimos que nunca tenemos suficiente tiempo para trabajar con profundidad los aprendizajes y que las sesiones nos quedan alejadas y descontextualizadas.

Una manera de eliminar las barreras entre las disciplinas es el trabajo interdisciplinar. Este tipo de trabajo conlleva un cambio metodológico y organizativo que rompe las barreras entre la teoría y la práctica, y permite trabajar una temática englobando las diferentes disciplinas. Cada disciplina se mira el mundo desde diferentes perspectivas y poder englobar todas estas miradas permite tener una visión general mucho más rica y consistente de los aprendizajes. Para los niños es una manera más cercana, motivadora y coherente de concebir el aprendizaje.

Los maestros podemos sentir que trabajamos una temática con profundidad y sin la presión de un reloj que nos marque un cambio de asignatura. La interacción entre los profesores (coteaching) es muy enriquecedora y potencia un trabajo en equipo muy favorecedor tanto para los maestros como para los niños.

El aprendizaje cooperativo

En la escuela que yo sueño incentiva el aprendizaje cooperativo. Organizar la clase de forma cooperativa no es una cosa fácil; a veces parece imposible pretender que un grupo con tensiones, rivalidades, exclusiones, etc … se ayuden unos a otros a aprender. El trabajo cooperativo es mucho más que un conjunto de individuos que hacen algo juntos. Deben tener algo que los una (un objetivo, la pertenencia al mismo equipo, …), una relación de igualdad (nadie se siente superior, todo el mundo es valorado), interdependencia entre todos (lo que afecta a un miembro de la equipo importa a todos los demás), una relación de cooperación (la ayuda a otro miembro del equipo repercute favorablemente en uno mismo y en todo el equipo) y una relación de amistad o de vínculo afectivo. La finalidad es que sus miembros aprendan juntos y se ayuden a aprender.

El trabajo cooperativo favorece el establecimiento de relaciones positivas, aumenta el nivel de rendimiento y productividad de los niños, favorece la aceptación y el respeto de las diferencias y permite la atención personalizada de los alumnos. Como docentes hay que garantizamos que en las escuelas se cree un buen clima de convivencia, diálogo y respeto que haga posible estas interacciones. Es a partir de estas interacciones que los niños pueden construir aprendizaje significativos.

Nota: te recomiendo la lectura del artículo «Introducción al aprendizaje cooperativo» de Pere Pujolàs Maset. Grupo de Investigación sobre Atención a la Diversidad (GRAD), Departamento de Pedagogía, Facultad de Educación de la Universidad de Vic. En este artículo explica qué es el aprendizaje cooperativo, cuáles son sus ventajas y describe algunas actuaciones que se pueden llevar a cabo en el aula.

El trabajo de las emociones

En la escuela que yo sueño se trabajan las emociones. En las escuelas nos preocupamos fundamentalmente de la parte cognitiva, la adquisición de conocimientos. Pero debemos preocuparnos también del aprendizaje social y emocional. No podemos educar sin tener en cuenta el corazón. Las emociones son importantes y es necesario que las trabajamos en la escuela. La educación emocional afecta el desarrollo de los alumnos para que incentiva su motivación, predispone a actitudes más positivas, mejora sus relaciones y ayuda a obtener mejores resultados académicos.

Para conseguir que un niño crezca, en toda la dimensión de la palabra, no basta con la adquisición de conocimientos. Generar un clima emocional positivo también influirá en su desarrollo. Si la educación debe ser un proceso de aprendizaje para la vida, las emociones son muy importantes y debemos tener en cuenta.

Como maestro / a es importante que enseñes a tus alumnos a gestionar las propias emociones: controlar la rabia, conocer el miedo, aceptar los errores, tener empatía, tener una buena autoestima … La relación con los demás es esencial y necesario que ayudemos a los nuestros alumnos a forjarse una inteligencia emocional.

Nota: Te recomiendo estos dos artículos con un grande de cosecha de cuentos que te pueden ser útiles para trabajar las emociones:

  • 35 cuentos imprescindibles para trabajar las emociones
  • Cuentos imprescindibles para trabajar las emociones II

Te recomiendo que visualices el vídeo: La inteligencia emocional (IE) es la habilidad que tiene una persona para tomar conciencia de sus emociones y de las otras personas, y la capacidad para gestionarlas.

La enseñanza de las ciencias

En la escuela que yo sueño enseñan ciencias. Actualmente en las escuelas hay muchas aulas de ciencias y laboratorios que están poco utilizados y muchos materiales de 6/12 que nadie utiliza. Debemos hacer algo para dar vida a este espacio tan enriquecedor y para dar más relevancia a las ciencias en la escuela. Aprender ciencias es difícil y no se puede resolver de cualquier manera, de ahí supongo miedo e incertidumbre de muchos maestros . Debemos plantearnos cómo podemos desarrollar las ideas y habilidades científicas de los niños en la enseñanza-aprendizaje de las ciencias.

El objetivo principal de la escuela es enseñar ciencias para desarrollar el pensamiento científico, para entender el mundo que nos rodea, para poder actuar y mejorarlo. Para tener niños competentes en materia de ciencias, tenemos que conseguir que los niños desarrollen pensamiento científico. Para poder conseguirlo tenemos que buscar la manera de aprender a hacer ciencias, aprender sobre la ciencia y entender sus modelos explicativos.

Nota: te recomiendo la lectura del artículo «Las ideas científicas de los niños y la enseñanza de las ciencias en la escuela primaria» de Jordi Martí (Universidad de Vic). En este artículo presenta unas reflexiones breves en relación con tres elementos que consideramos básicos en las estrategias de trabajo en el aula en el ámbito de la enseñanza de las ciencias en la escuela primaria. Se trata de la presencia de la realidad en el aula, de la importancia de las ideas de los niños y niñas, y del proceso de evolución de estas ideas.

También te recomiendo la lectura del libro «Aprender ciencias en la educación primaria» Jordi Martí Feixas. Ed. escalón

Rico en ejemplos, se trata de un libro que tiene la voluntad de proveernos de un modelo de enseñanza de las ciencias fundamentado en la investigación reciente. Un paso necesario hacia la mejora del aprendizaje de las ciencias que hace bueno el lema «Aprender a investigar e investigar para comprender».

Potenciar la creatividad

En la escuela que yo sueño se potencia la creatividad. El sistema educativo mujer cada vez menos importancia a las áreas artísticas como la música y la plástica. Considero que esto es un gran error y que estamos limitando la creatividad de nuestros niños.

No podemos permitirnos dejar de dedicar esfuerzos a la innovación en estos campos porque no se trata sólo de aprender música o aprender a saber dibujar, se trata de potenciar la creatividad de nuestros niños. Una habilidad que es importante hoy en día y que será básica para poder acceder a las nuevas tareas del futuro.

Nota: Te recomiendo que visualices este vídeo: Redes, los secretos de la creatividad.

Todos poseemos un talento, todos tenemos la capacidad de ser creativos; y la mayoría vivimos sin saberlo, convencidos muchas veces que el creativo es aquel que sabe componer melodías o escribir una poesía. Kem Robinson reclama en este capítulo la necesidad de que en nuestra sociedad existan entornos donde cada uno pueda encontrar la inspiración necesaria para desarrollar la creatividad.

Educar en valores

En las escuelas la educación en valores está relegada a una hora semanal, en la que en muchas ocasiones además, no hay parte de los alumnos de la clase porque están haciendo religión.

En la escuela que yo sueño se integra de forma continuada y natural la educación en valores en los aprendizajes del día a día en el aula. No tiene sentido que estos aprendizajes estén segmentados y fuera de contexto y que deban introducirse de forma forzada cuando en nuestro día a día hay infinidad de ocasiones para trabajar de manera natural.

Por ejemplo, introducimos la resolución de conflictos de forma artificial en una sesión de educación en valores, cuando en el aula hay múltiples ocasiones para trabajarlo. Cuando se produce un conflicto no dedicamos la atención necesaria porque creemos que no es el momento adecuado y no hay suficiente tiempo. Considero que es preferible detener momentáneamente la actividad que estemos realizando para poder abordar de manera correcta el tema, en lugar de dejarlo en segundo plano hasta la sesión de tutoría o de educación en valores.

Es muy importante que integramos la educación en valores en la práctica educativa cotidiana para mejora la convivencia en el centro.

El aprendizaje vivencial y manipulativo de las matemáticas

En la escuela que yo sueño se trabajan las matemáticas de forma manipulativa que los niños puedan entender los conceptos matemáticos. Cada vez hay más expertos que dicen que hay que trabajar los conceptos de forma vivencial. Para poder alcanzar los conceptos matemáticos los alumnos necesitan ejemplos concretos, referentes materiales. Cada vez hay más escuelas que se forman en este ámbito, a pesar he constatado que esta metodología costa que se lleve a cabo en los últimos cursos de primaria.

Nota:

  • Te recomiendo la lectura de la entrevista a Isabel Sellas «Es absurdo que todos los niños calculen igual»   publicada en la contraportada de El Periódco el 9 de marzo, donde esta profesora de la Universidad de Vic explica cómo el hecho de dejar que cada alumno resuelva los cálculos a su manera hace que este aprendizaje no se olvide con el tiempo.
  • Te recomiendo que visites la web GAMAR, Gabinete de Materiales y de Investigación para la Matemática en la Escuela. Un espacio de reflexión y de práctica en torno a la enseñanza de las matemáticas en la escuela en las etapas infantil, primaria, y 1º ciclo de secundaria. Puedes encontrar un gran recopilación de materiales que pueden ser muy útiles.
  • También encontrarás muchos recursos en la web CESIRE al ámbito matemático del CREAMAT. La finalidad del CREAMAT es la de facilitar recursos a los centros educativos y al profesorado de las diferentes etapas educativas no universitarias para conseguir un mejor logro y desarrollo de las competencias de los alumnos en el ámbito matemático.
  • Te invito a ver la entrevista a María Antonia Canals (Programa (S) avis de TV3)

La maestra y matemática ha impulsado proyectos educativos pioneros y es un referente en la renovación pedagógica de la escuela catalana y en la formación de maestros. Con Josep Puigbó, conversa sobre su particular visión de la enseñanza de las matemáticas y pone en práctica diversos materiales didácticos que ella misma ha creado.

El trabajo conjunto con las familias

En la escuela que yo sueño el trabajo conjunto con las familias tiene un papel muy importante. El trabajo con las familias es primordial ya que conjuntamente escuela y familia tenemos que trabajar en equipo para poder educar de la mejora manera posible los niños. Hay que trabajamos para mejorar el vínculo familia-escuela para que juntos podemos construir una escuela mejor.

Hemos de implicar a las familias ya que son un actor clave de la comunidad educativa. Podemos hacer proyectos conjuntos como las comunidades de aprendizajes, proyectos como el huerto en la escuela, la semana de los padres, las jornadas de bricolaje, … También es importante que la escuela abra las puertas para que los padres puedan conocer lo que trabajan sus hijos y se impliquen en su aprendizaje.

Nota: te recomiendo la lectura del informe Familias, escuela u éxito. Mejorar los vínculos para mejorar los resultados de Jordi Collet y Antoni Tort (Universidad de Vic) Editado por Fundación Jaume Bofill. Los dos autores apuntan que una alianza fructífera entre escuela y familia es «una condición imprescindible para el aprendizaje».

Integrar las nuevas tecnologías

En la escuela que yo sueño las tecnologías se integran en el aula. Considero que hemos introducido las tecnologías en el aula pero no las hemos integrado de forma satisfactoria. Para mí lo importante no es la tecnología en sí, sino la innovación pedagógica. Es decir, si uso la pizarra digital para pedir a mis alumnos que copien lo que hay proyecto, no estoy haciendo un uso adecuado de la tecnología que tengo al alcance. Hay que conseguir que en las practicas educativas las nuevas tecnologías sea un recurso integrado. Me refiero a que no voy a hacer una sesión de informática con mis alumnos, sino que tengo las nuevas tecnologías siempre integradas en el proceso de aprendizaje en el aula.

Una cosa es la dotación de infraestructuras y recursos tecnológicos en las escuelas y otra bien distinta es que la presencia de las tecnologías digitales provoquen una profunda innovación y mejora de la calidad de la enseñanza. Lo importante del proceso actual no es conseguir que la tecnología entre en las aulas sino que integre la tecnología de manera natural en el.

Para conseguir un modelo de escolaridad apoyado en las tecnologías digitales es necesario redefinir los proyectos educativos de centro, las estructuras organizativas escolares, los métodos de enseñanza, los sistemas evaluativos, la utilización compartida de los espacios y recursos, las formas de organización y agrupamiento del alumnado … Resumiendo, la tecnología no es un fin en sí misma, sino que es un instrumento que hay que integrar en el sistema educativo.

Trabajar la memoria visual

En la escuela que yo sueño se trabaja la memoria visual. Año tras año los maestros nos encontramos con el gran reto de trabajar la ortografía con nuestros alumnos. Muchos maestros estamos descontentos con los resultados que alcanzan nuestros alumnos a pesar de los esfuerzos que hacemos. Lo que nos parece más preocupante es que muchos niños parece que no integren las normas ortográficas que trabajamos en clase.

Durante muchos años se han utilizado estrategias como las copias y los dictados pero actualmente estos sistemas no funcionan. Esto hace pensar que es necesario que nos replanteemos la forma trabajamos la ortografía. Si los resultados que logramos no nos gustan quizás hay que reflexionemos y pensemos qué es lo que no funciona y qué otros métodos podemos probar.

Daniel Gabarró Berbegal presenta un método para mejorar la ortografía utilizando la memoria visual: Innovadora metodología de enseñanza de la ortografía para reducir hasta un 80% las faltas ortográficas en pocas semanas. Un método basado en una rama aplicada de la psicología: la programación neurolingüística o PNL.

Como él mismo dice, el objetivo de la escuela en el ámbito de la ortografía será ayudar al alumnado a utilizar una estrategia visual en lugar de las estrategias mentales auditivas o cinestésicas, que sólo pueden llevar a errores. Después de hacerlo, el aprendizaje de la ortografía se adquirirá a través de un proceso natural y sin esfuerzo, como el que viven las personas que tienen buena ortografía.

Recomiendo que visualices este video en el que Daniel Gabarró te cuenta esta nueva metodología.

conclusión

Jordi Collet dijo una frase que me parece que es muy clara «Actualmente hay muchas escuelas innovadoras porque se está demostrando que la escuela tradicional no funciona». Considero que tiene toda la razón y que para poder innovar en nuestras escuelas tenemos que ser creativos en buscar soluciones a los problemas actuales que estamos detectando.

Las metodologías que he ido mencionando a lo largo del artículo son las que considero que deberían integrarse en nuestras escuelas. El reto es encontrar la manera de que esta integración sea coherente, viable, efectiva y que nos permita mejorar la calidad de enseñanza que ofrecemos a nuestros niños.

Me gustaría terminar el artículo con una frase de la Coral Regí, directora de la escuela Virolai de Barcelona «El cambio educativo pasa por una transformación de todo equipo y nunca es de hoy para mañana». Te recomiendo que leas la entrevista completa realizada por el diario de la educación ya que es muy, muy interesante:

Para terminar me gustaría preguntarte: ¿Qué escuela sueñas? Qué escuela quieres? Puedes añadir tus ideas haciendo un comentario. Muchas gracias.

Fuente noticia: https://translate.google.co.ve/translate?hl=es&sl=ca&u=http://natibergada.cat/&prev=search

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¿Cómo podemos educar las emociones en la escuela?

España/ Autora: Nati Bergadá Bofill

Las emociones son importantes y es necesario que las trabajamos en la escuela. La educación emocional afecta el desarrollo de los alumnos, ya que incentiva su motivación, predispone a actitudes más positivas, mejora sus relaciones y obtiene mejores resultados académicos.

Para conseguir que un niño crezca, en toda la dimensión de la palabra, no basta con la adquisición de conocimientos. Generar un clima emocional positivo también influirá de forma decisiva en su desarrollo. Si la educación debe ser un proceso de aprendizaje para la vida, las emociones son muy importantes y debemos tener en cuenta.

Como maestro / a es importante que enseñes a tus alumnos a gestionar las propias emociones: controlar la rabia, conocer el miedo, aceptar los errores, tener empatía, tener una buena autoestima … La relación con los demás es esencial y necesario que ayudemos a los nuestros alumnos a forjarse una inteligencia emocional.

Hay una gran frase de Aristóteles que me gusta mucho: «Educar la mente sin educar el corazón, no es educación en absoluto.»

Te recomiendo que visualice el vídeo siguiente: En este programa de Redes, Elsa Pulzet habla con el psicólogo y experto en educación emocional René Diekstra con quien veremos en qué situación se encuentra actualmente el aprendizaje de esta disciplina y qué ventajas concretas tiene en el desarrollo de niños y jóvenes.

¿Qué son las emociones?

Una emoción es un proceso que se activa cuando el organismo detecta algún peligro, amenaza y desequilibrio con el fin de poner en marcha recursos que se encuentran a su alcance para controlar la situación (Fernández – Abascal y Palermo, 1999)

¿Cuáles son las emociones básicas? Miedo, Sorpresa, Aversión, Ira, Alegría, Tristeza …

La inteligencia emocional está muy relacionada con las emociones. Es la capacidad de reconocer nuestras propias emociones, las emociones de los demás y saber gestionar. Esta inteligencia emocional es una habilidad que se va aprendiendo a lo largo de la vida desde que somos pequeños.

Inteligencia emocional en el aula

Trabajar la inteligencia emocional en el aula tiene muchos beneficios, como por ejemplo:

  • Disminuir la ansiedad.
  • Control del estrés.
  • Gestión de los conflictos.
  • Mejora la autoestima.
  • Más éxito académico.
  • Aumenta la tolerancia a la frustración.
  • Equilibrio emocional.
  • Menos conflictividad.
  • Mejora las habilidades sociales.
  • Más salud mental.
  • Mejorar la empatía.
  • Mejor comportamientos prosocial.

¿Por qué tienen problemas emocionales nuestros alumnos?

De manera breve haré un listado de los problemas emocionales que detectamos actualmente en las aulas. A los niños:

  • Les cuesta identificar las propias emociones.
  • No saben expresar los propios sentimientos.
  • Los cuesta tener empatía y ponerse en el lugar de los demás.
  • No están acostumbrados a hablar de sus emociones.
  • No saben regular sus emociones sino que las reprimen.

Cuando hay que empezar a educar las emociones?

La inteligencia emocional se aprende a lo largo del desarrollo de los niños desde que nacen. Es un proceso que se va haciendo poco a poco influenciados por el entorno, desde casa y desde la escuela.

Hay que trabajar las emociones lo antes posible, por eso es necesario que lo hacemos desde pequeños.

¿Cómo podemos educar las emociones en el aula?

En el aula podemos trabajar los siguientes aspectos:

Identificar las propias emociones. Tomar conciencia de las propias emociones, significa darnos cuenta de lo que sentimos y lo que sienten los demás: tristeza, felicidad, miedo, alegría, amor, rabia, pena, celos …

  • Para enseñar a los niños a identificar las propias emociones es útil que se formulen la pregunta: ¿Cómo me siento?

Es importante que identificamos las emociones y las etiquetamos, las llamamos por su nombre: ira, alegría, tristeza …

Comprender las emociones. Es necesario que el niño entienda que aquellas emociones aparecen por un motivo o situación concreta. Tanto las emociones propias como las emociones de los compañeros.

  • Para enseñar a los niños a comprender las propias emociones es útil que se formulen la pregunta: ¿Por qué me siento así?
  • Para enseñar a los niños a comprender las emociones de los demás es útil que se formulen la pregunta: ¿Cómo creo que se siente el otro? Y trabajar así la empatía.

Es importante que trabajamos la empatía para aprender a comprender a los demás.

Expresar las emociones. Hay que aprender a expresar nuestras emociones ya que compartiéndolas nos sentiremos mejor y los demás nos podrán ayudar.

  • Para enseñar a los niños a expresar las propias emociones es útil que se formulen la pregunta: Me gusta sentirme así?

Es importante que aprendamos a expresar las emociones para que los demás nos comprendan. Es necesario que las expresamos de manera adecuada y correcta.

Controlar las emociones. Es necesario que los niños aprendan habilidades para regular y controlar sus emociones.

  • Para enseñar a los niños a controlar las propias emociones es útil que se formulen la pregunta: ¿Qué puedo hacer para controlar lo que siento?

Es importante que controlamos nuestras emociones ya que si no lo hacemos estas nos limitarán y nos harán actuar de manera incorrecta.

Gestionar las emociones.   A partir de las emociones que sentimos debemos ser capaces de elegir qué hacer y cómo actuar.

  • Para enseñar a los niños a manejar las propias emociones es útil que se formulen la pregunta: ¿Qué puedo hacer para cambiar y sentirme mejor?

Es importante que aprendamos a gestionar las emociones para que esto nos ayudará a actuar de manera correcta y tomar las decisiones acertadas.

¿Cómo podemos gestionar el aula para hacer un buen trabajo de emociones?

En el aula hay que trabajar mucho la empatía, que es la capacidad de reconocer, comprender y conectar las emociones de los demás ya que de esta manera los niños toman conciencia tanto de sus emociones como de las emociones de los demás.

Cualquier situación de la vida cotidiana, que se da en la escuela, es buena para practicar y desarrollar la conciencia emocional.

Es importante dedicar tiempo al trabajo emocional, esto quiere decir que a veces hay que dejar lo que está haciendo para aprovechar esa situación para hablar con los niños, para hablar de lo que ha pasado y de cómo se han sentido los implicados en esa situación .

Hay que transmitimos a los niños que no hay emociones buenas y emociones malas, sino que todas las emociones son válidas, no pasa nada si estamos enfadados o tristes, lo más importante es saber manejar estas emociones.

A través de este diálogo con los niños, aparte de trabajar la empatía, también ayudamos a desarrollar su conciencia emocional, que sean conscientes de cómo se sienten.

También podemos aprovechar el juego para trabajar las emociones. Podemos realizar actividades como pedirles que dibujen cómo se sienten, que pinten la cara con la emoción que sienten, que representen teatralmente o haciendo mímica diferentes emociones …

Los cuentos son un gran recurso para hablar de las emociones y los sentimientos. A partir de la lectura de un cuento podemos establecer diálogos muy enriquecedores con los niños interpretando como se sienten los personajes, que les ha pasado, como han actuado …

Recursos para trabajar la educación emocional

  • Te recomiendo estos dos artículos con un grande de recopilación de cuentos que pueden ser útiles para trabajar las emociones:
    • 35 cuentos imprescindibles para trabajar las emociones.
    • Cuentos imprescindbles para trabajar las emociones II.
  • Te recomiendo la película «Inside Out» de Pixar.
  • Te recomiendo que visualices los vídeos siguientes:

Documental- Educación Emocional. Interesante trabajo de eduación emocional explicado por una maestra del Colegio Sagrada Familia de Gavà (Barcelona). Este es el documental sobre educación emocional realizado en el colegio Sagrada Familia de Gavà. La producción y realización del reportaje ha sido realizada por el equipo integrado por Andrea Czajkowski, Artur Cruz, Gerard Rodríguez, Laura Niubó y Joana Garcia, de la ESCAC.

Pautas para educar las emociones desde la infancia. María Ángeles Mairena, doctora y psicóloga clínica del Hospital San Juan de Dios y experta en emociones, nos detalla en el siguiente vídeo algunos de los principales consejos y recursos prácticos para educar las emociones de los pequeños.

«Sólo Respira»; el original cortometraje que ayuda a los niños a manejar las emociones. Julie Bayer Salzman y Josh Salzman hablan con diferentes chicas y chicos sobre sus emociones y cómo se sienten.

  • Te recomiendo los siguientes documentos:

Cómo educar las emociones. La inteligencia emocional en la infancia y la adolescencia. Un informe muy útil elaborado por el Observatorio FAROS Sant Joan de Déu (www.faroshsjd.net) es la plataforma de promoción de la salud y el bienestar infantil del Hospital San Juan de Dios (HSJD) de Barcelona.

Dossier el bosque encantado. Dossier elaborado por la asociación española contra el cáncer. Un pdf en el que encontrarás mucha información de las emociones y una buena selección de actividades para trabajar con tus alumnos.

conclusión

En la escuela nos preocupamos fundamentalmente de la parte cognitiva, la adquisición de conocimientos. Pero debemos preocuparnos también del aprendizaje social y emocional. No podemos educar sin tener en cuenta el corazón. Es necesario que los maestros acompañamos y ayudamos a los niños en su desarrollo emocional.

Es importante que los niños sean conciencia de las propias emociones y sean capaces de regularlas. Descubrir, identificar, diferenciar y gestionar las emociones es una forma de educar a nuestros alumnos, para que se descubran a sí mismos y que acaben convirtiéndose en adultos autoconscientes, con una buena base emocional para enfrentarse a los retos de la vida.

Un niño que conoce y sabe gestionar sus emociones no sólo tendrá buenos resultados académicos, sino que también estará más preparado para el mundo laboral. Construir una buena educación emocional es futuro !!

Las personas con más inteligencia emocional son más felices, tienen más bienestar, menos ansiedad y más recursos para enfrentarse a las dificultades que se encontrarán en la vida.

¿A qué esperamos para educar a los niños para su desarrollo integral?

Trabajas las emociones con tus niños? Cómo lo haces? Compartir haciendo un comentario. Muchas gracias.

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