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¡Crisis educativa en Latinoamérica!

Con base en estudios e informes de distintas organizaciones internacionales, entre ellas Unesco, Unicef, Banco Mundial y Diálogo Interamericano a propósito de las consecuencias del cierre de las clases presenciales más prolongado, que en América Latina afectó a cerca de 170 millones de estudiantes, Dora Villanueva, periodista mexicana, en distintos medios de comunicación de la región, a principios del presente mes, difundió una información que debería, al menos, llamarnos la atención. Villanueva señala: “América Latina vive una crisis educativa sin precedente. A dos años de los cierres de escuelas por el inicio de la pandemia, no todos los niños, niñas y adolescentes han vuelto, y quienes lo han hecho muestran un rezago de entre 12 y 20 meses en el aprendizaje, advirtieron organizaciones internacionales…”

El análisis de los informes de organizaciones internacionales y las “evidencias empíricas” que uno encuentra en el diario vivir —que seguramente los lectores hallarán si reflexionan con cuidado lo que está pasando con los estudiantes—, nos muestran que la pandemia —por sus efectos sindemia— evidenció y/o profundizó grandes problemas del sector educativo. Brechas sociales y educativas expresadas en el desigual acceso y uso a los medios tecnológicos (internet, dispositivos, plataformas, programas, etc.), abandono escolar por motivos socioeconómicos y de salud, y falta de apoyo a los estudiantes en sus actividades educativas por parte de sus familiares o por personal especializado; rezago en los aprendizajes y contenidos de formación por un tiempo equivalente a dos años; y retorno a la educación tradicional que da prioridad a la continuidad de clases antes que a la calidad y pertinencia de la educación, currículo por contenidos cuya prioridad es la cantidad de “materias avanzadas”, visión de corto plazo y trabajo parcelado de los distintos actores de la educación; son parte de la crisis de la educación en la América Latina del tiempo actual. Es más, estos aspectos podrían resumirse en una significativa disminución de la calidad de la educación.

Con sentido proactivo, con la convicción del valor de la educación para las transformaciones sociales, económicas, políticas y culturales, no tiene utilidad lamentar, tampoco ignorar la crisis educativa; para la sociedad y principalmente para quienes somos actores del sector educativo es un reto para plantear, crear y aplicar alternativas de solución.

Es tiempo de constituir una educación en, de y para la vida, una educación que preserve la vida del conjunto de los “seres vivientes”, la armonía y equilibrio con la naturaleza, con la comunidad y consigo mismo. ¿Cómo se podría afirmar que la educación es de calidad si no contribuye a cultivar la vida de todos los seres que habitan el planeta? En lo concreto, es necesario replantear la pedagogía y el currículo del sistema educativo, principalmente de aquellos aspectos relacionados con la formación integral, la complementariedad de la tecnología con las clases presenciales, el vínculo de la educación con la producción y el trabajo desde una perspectiva territorial, las capacidades socioemocionales y convivencia en comunidad, la construcción de proyectos de vida, el sentido crítico, la creatividad, las artes, entre otros. En todo caso, estos ajustes deben contribuir a mejorar la calidad de los aprendizajes de las y los estudiantes.

Corresponde plantear políticas públicas para cerrar brechas sociales-educativas, así como eliminar el rezago en educación mediante la implementación de programas gratuitos de acceso a medios tecnológicos para estudiantes y maestros, programas de reducción del abandono escolar mediante el apoyo a las familias en situación de vulnerabilidad y programas de nivelación de aprendizajes previo procesos de diagnóstico sistemáticos y organización de equipos de apoyo a la formación de estudiantes.

También es necesario restablecer las comunidades de producción y transformación educativa, los proyectos sociocomunitarios productivos y el desarrollo de procesos de investigación, sistematización y producción de saberes y conocimientos en las unidades y centros educativos. Aspectos relacionados con ajustes en el rol y formación de los maestros, así como valoración del desempeño de los maestros.

Los retos están planteados, es tiempo de iniciar el debate y fundamentalmente la construcción de propuestas.

Fuente: https://www.la-razon.com/voces/2022/06/24/crisis-educativa-en-latinoamerica/

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Chile: Estudiantes del liceo B-9 se manifiestan por falta de profesores e infraestructura ¿cómo avanzar para resolver la crisis de la educación?

Estudiantes del liceo B-9 se manifiestan por falta de profesores e infraestructura ¿cómo avanzar para resolver la crisis de la educación?

Foto: Calama En Línea

El martes recién pasado, en dos establecimientos educacionales de la comuna hubo manifestaciones.

En el Colegio Juan Pablo II, docentes lo hicieron por reclamar aumento de salarios en medio de la negociación colectiva que están llevando adelante, y de no resolverse esta sentida demanda, se encuentran evaluando paralizar desde mañana, ya que como han reclamado, la situación de los sueldos es la misma hace tres años.

Algo que no es menor, y que hoy tiene una urgencia fundamental cuando nos encontramos en un momento donde el alza de alimentos y la carestía de la vida aumentan golpeando los bolsillos de las familias trabajadoras con un IPC que marcó anualmente en marzo un 9,4% y con una Canasta Básica de Alimentos que en los tres primeros meses del año aumentó en un 7,5%. Mientras los sueldos no aumentan realmente de acuerdo a esta realidad, tampoco el acuerdo de la CUT y el gobierno de Boric que está muy por debajo de la línea de la pobreza [1] .

Así también, estudiantes del Liceo Bicentenario B-9 se movilizaron de manera pacífica dentro del establecimiento exigiendo soluciones respecto a la decadencia de la infraestructura y la falta de docentes en el liceo. En el caso de las especialidades que imparte el establecimiento, de las cinco que se llevan adelante, dos no tienen profesores, y como expresó un estudiante al medio Somos Calama «hay cursos que no tienen profesor de asignatura o profesor jefe y porque se fue un profesor del liceo porque no le pagaron su sueldo y no es el único en esa situación».

Según les propios estudiantes, estas problemáticas se habían hecho llegar anteriormente y no han tenido respuestas hasta hoy, por lo que se encuentran exigiendo una reunión con Humberto Araya, quien es Director Ejecutivo de la COMDES.

La continua precariedad de la educación pública

Los problemas que denuncian les estudiantes del Liceo B-9, es la expresión de lo que en diferentes regiones trabajadores y trabajadoras de la educación han reclamado resistiendo la crisis histórica de la educación pública. También la marcha de dos mil trabajadores de la educación lo demostró en Calama, a pesar de que la política de las direcciones del Colegio de Profesores El Loa, el regional y el nacional, como así también del mandamás de la COMDES y parte de la Federación Regionalista Verde Social, Eliecer Chamorro, es postergación vía modificación del implemento del SLEP Licancabur, los y las miles de trabajadores mostraron en las calles que de lo que se trata es de que nos se implementen estos servicios, que más que significar un salto en la calidad y avance de la educación, es todo su contrario, esto también lo dejaron claro los y las trabajadoras de la educación en Tocopilla.

Y hace poco, docentes, asistentes de aula y educación, como apoderados y estudiantes en Antofagasta, desde la Asamblea de Autoconvocados y las Asambleas de Unificación, estuvieron por un mes movilizados enfrentando el abandono de la educación pública en la comuna, desde los problemas de infraestructura, la falta de garantía de políticas de higiene con la vuelta a la presencialidad en medio de una pandemia que no ha terminado, buscando construir protocolos ante la violencia escolar lejos de las políticas criminalizadoras del gobierno como del municipio de Jonathan Velásquez, como también por la falta de trabajadores y trabajadoras de la educación en los establecimientos municipales. A pesar, de que la movilización por ahora terminó, los y las trabajadoras de la educación quedaron atentos y alertas porque saben que la futura implementación del SLEP que aún no se lleva adelante en la comuna vecina, y como ha demostrado en Barrancas, Copiapó y Valparaíso, vienen a empeorar las condiciones de la educación pública y laboral de miles.

El silencio de Eliecer Chamorro y el CDP El Loa ante la manifestación de estudiantes en el Liceo B-9

Esta semana, quienes estuvieron presentes ante la crisis de la educación pública fueron les estudiantes por sobre todo, y los grandes ausentes fueron quienes se “ubicaron” con “gran ímpetu y los más abanderados” en la marcha contra el SLEP Licancabur poniéndose a la cabeza de esta como lo son el regionalista y sostenedor de los establecimientos educativos municipales desde la COMDES, Eliecer Chamorro, y los dirigentes del CDP El Loa que jugaron a ser furgón de cola del regionalismo y del gobierno de Boric, que se ha propuesto seguir con la implementación de los SLEP a nivel nacional, y esta vez parece que el silencio de las direcciones del gremio vuelve a ratificar lo mismo.

La ubicación de silencio de Chamorro, parece ir confirmando la pregunta que hacíamos en esta nota, en relación que al parecer la ofensiva desde el municipio dirigido por los regionalistas de postergar en dos años la implementación hasta el final del SLEP Licancabur, más que responder a la necesidad de que no se siga profundizando la crisis de la educación pública y con ello las peores condiciones laborales para los y las trabajadores de la educación como para les estudiantes, tiene más relación a que el dinero que llega directamente a las arcas municipales por el ítem de educación se verán mermados, sino, ¿por qué no garantizar de manera inmediata las demandas que reclaman les estudiantes del B-9 como son los problemas de infraestructura y de falta de docentes del cual la COMDES es responsable?

La necesidad de impulsar asambleas en escuelas, liceos y CDP para discutir los problemas urgentes de la crisis educativa

La adaptación del CDP El Loa, como vimos en la marcha contra el Licancabur, como también con la nula pronunciación con lo ocurrido en el B-9, plantean dos cuestiones importantes para los y las docentes de Calama.

Por un lado, que ante la adaptación de los dirigentes del gremio, hay buscar dinamizar este organismo como un organismo vivo, que se plantee la importancia de defender tanto las condiciones de trabajadores de la educación, como las condiciones en la que miles de estudiantes y con qué garantías estudiar. Por el otro, que para discutir estas cuestiones vitales para la educación, que se liga a la pelea contra la implementación del SLEP Licancabur que garantiza mantener la precariedad de la educación y el empeoramiento de condiciones para las y los trabajadores, deben exigir a las direcciones del CDP El Loa como a las y los dirigentes gremiales de los establecimientos, impulsar asambleas de base, donde se puedan discutir los problemas urgentes de la educación municipal como lo hemos descrito en esta nota, y cómo se deben resolver, más allá de la posición y respuesta que pueda tener desde la jefatura municipal el regionalista de Chamorro.

Además, esto será un impulso para fortalecer toda lucha seria que se proponga por evitar la implementación de los servicios locales, buscar fortalecer la unidad, coordinación y movilización de las comunidades educativas a nivel regional con la perspectiva de hacer de la implementación de los SLEP un problema nacional, y a través de esto retomar la lucha histórica por una educación gratuita, no sexista y de calidad, garantizada y financiada por el Estado, pero bajo la administración de las comunidades educativas para terminar con el negocio de la educación y este sistema que profundiza la desigualdad de una educación para ricos y pobres, para seguir garantizando que esta sociedad sigan funcionando bajo la lógica de las ganancias de los grandes grupos económicos, y no de las mayorías.

 

[1Según el cálculo realizado por la Subsecretaría de Evaluación Social, se establece que la línea de la pobreza para una familia de 4 integrantes se sitúa en $513 mil pesos líquidos, unos $625 mil brutos, muy alejados de los $400 mil que propone el gobierno.

Fuente de la Información:  https://www.laizquierdadiario.cl/Estudiantes-del-liceo-B-9-se-manifiestan-por-falta-de-profesores-e-infraestructura-como-avanzar

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La educación se derrumba y quienes nos gobiernan miran para otro lado

Por: Razón y revolución

La pandemia trajo la peor crisis educativa, de eso no hay dudas. El punto es evaluar el cuadro de situación del sistema educativo. De eso depende el futuro de nuestros niños y niñas. Quienes nos gobiernan dicen que se vienen tiempos de reparar los daños. Pero empiezan mal, porque no tenemos un buen diagnóstico de dónde estamos parados.

Recién el 25 de octubre el Ministerio de Educación de la Nación lanzó una encuesta para saber cómo y qué se aprendió en los dos últimos años. En ese cuestionario papel, que será completado por 38 mil alumnos y alumnas de sexto grado, se les preguntará sobre la frecuencia con que se les envió tareas, cómo fue la comunicación con sus docentes, las formas de evaluación, las actividades que realizaron por materias y cómo les gustaría que fuera la escuela finalizada la pandemia. Una encuesta similar se hizo hace casi un año, pero preguntándoles a las mujeres acompañantes del alumnado, docentes y directivos. ¿Los resultados? Parece que para mediados de 2022. No se los nota muy apurados por reparar el daño…

Este último trimestre, a lo largo y ancho del país, llegan a las escuelas planillas y más planillas donde les piden a las escuelas que den cuenta qué hicieron ante situaciones de desvinculación de estudiantes. Y que se debe favorecer el proceso de promoción 2021/2022. En criollo: que el alumno pase y después… y después vemos. No parece que así se corrija el daño.

El resto del mundo debate aumentar paquetes de estímulo (que incluye, claro, el financiamiento) para tomar “medidas para recuperar la pérdida de aprendizaje” y para campañas de (re)matriculación y apoyo específico a los alumnos que corren el riesgo de no volver a la escuela. En Argentina si hablamos de “los que viven en la pobreza” hablamos de la mitad de la población y las mujeres la mitad de la humanidad. Solo con eso tenemos suficiente como para arrancar.

En relación a este punto, la UNESCO está a la izquierda del gobierno de los Fernández porque no solo destina apenas $5000 pesos para cada alumno que dejó la escuela sino también porque mientras el organismo internacional propone “Considerar la introducción de medidas fiscales extraordinarias para aumentar los recursos financieros del sistema educativo a corto plazo” acá presenciamos recortes: ¿hay que recordar que el presupuesto 2021 no tuvo ninguna asignación especial para atender la pandemia?

“Las netbooks son un derecho”, dice Perczyk. ¿Se acuerdan de que hacían falta por lo menos cuatro millones y medio de dispositivos a repartir? Según el anuncio del Volvé a la Escuela, es decir, uno de los programas “reparadores” se repartieron 540 mil netbooks en 2021 y se repartirán 1 millón en 2022 para el nivel secundario. Con su ritmo si tenemos mucha suerte la próxima pandemia nos encuentre conectados y tal vez con algunos datos sobre cómo nos fue en este tiempo.

Un análisis socialista de los problemas de la educación requiere no mirar a otro lado. Hay que reparar, tienen razón. Y eso necesita un diagnóstico que no pueden desarrollar quienes son los culpables de la degradación educativa que la pandemia vino a profundizar. El problema reside en que eso que ese quiere reparar, no tiene arreglo: el capitalismo. Una sociedad degradada produce una educación degradada.

Fuente de la información e imagen:  https://razonyrevolucion.org

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UNICEF: Los estudiantes de todo el mundo han perdido 1,8 billones de horas de aprendizaje presencial debido a los cierres por la COVID-19

Los estudiantes de todo el mundo han perdido 1,8 billones de horas de aprendizaje presencial debido a los cierres por la COVID-19

NUEVA YORK, 17 de septiembre de 2021 – Se calcula que los escolares de todo el mundo han perdido 1,8 billones de horas de aprendizaje presencial desde el inicio de la pandemia de COVID-19 y los cierres posteriores, una cifra que todavía sigue aumentando. Como consecuencia de ello, los jóvenes estudiantes se han visto privados de su educación y de otros beneficios vitales que ofrecen las escuelas.

Para llamar la atención sobre esta crisis educativa, UNICEF ha inaugurado hoy la exposición “No hay tiempo que perder” en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York. La pieza central de la instalación es un reloj, diseñado para que parezca la pizarra de un aula vacía, situado en la Plaza de Visitantes de la ONU, frente al edificio de la Asamblea General. El reloj es un contador en tiempo real que muestra el número acumulado de horas de aprendizaje en persona que todos los estudiantes del mundo han perdido y siguen perdiendo desde el inicio de la pandemia. El aula vacía consta de 18 pupitres, uno por cada mes de interrupción de la educación causada por la pandemia.

La instalación se ha creado en vísperas de la apertura del Debate General del 76º periodo de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, una reunión en la que algunos líderes aprovecharán para volver a la sede de las Naciones Unidas en persona por primera vez desde el inicio de la pandemia.

“La próxima semana, las Naciones Unidas abrirán sus puertas a las delegaciones de todo el mundo. Pero en muchos países, las puertas de las escuelas seguirán estando cerradas para los niños y los jóvenes”, dijo el Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres. “Estamos dejando de lado a toda una generación cuyas mentes y cuyo futuro penden de un hilo. Debemos dar prioridad a la reapertura de las escuelas y apoyar a los que han perdido oportunidades durante la pandemia. No hay tiempo que perder”.

Este año, el Debate General y las reuniones anuales paralelas se celebrarán en un formato híbrido, con muchos actos que tendrán lugar de forma virtual. La instalación, abierta a las delegaciones que hayan elegido asistir a las reuniones de la Asamblea General en persona, es un claro recordatorio de que millones de escolares siguen sin poder acudir a sus escuelas y un llamamiento a los dirigentes para que actúen urgentemente ante esta crisis educativa.

La instalación estará abierta desde el 17 de septiembre hasta el 27 de septiembre, cuando concluya la Asamblea General*.

En todo el mundo, alrededor de 131 millones de alumnos de 11 países han perdido tres cuartas partes de su aprendizaje presencial desde marzo de 2020 hasta septiembre de 2021. Entre ellos, el 59% –o casi 77 millones– han perdido casi todo el tiempo de instrucción presencial. Alrededor del 27% de los países siguen teniendo las escuelas total o parcialmente cerradas. Además, según los últimos datos de la UNESCO, más de 870 millones de estudiantes de todos los niveles afrontan actualmente interrupciones en su educación.

UNICEF insta a los gobiernos, las autoridades locales y las administraciones escolares a reabrir las escuelas lo antes posible y a tomar todas las medidas necesarias para mitigar la transmisión del virus en las escuelas, como, por ejemplo:

  • Aplicar políticas de uso de mascarillas para los estudiantes y el personal que estén de acuerdo con las directrices nacionales y locales;
  • Proporcionar instalaciones para el lavado de manos y/o desinfección de las manos;
  • Limpiar con frecuencia las superficies y los objetos compartidos;
  • Garantizar una ventilación adecuada y apropiada;
  • Mantener a los estudiantes y a los profesores en grupos pequeños que no se mezclen entre ellos; escalonar la hora del inicio, el descanso, la hora de ir al baño, las comidas y el final de la jornada; y alternar la presencia física;
    • Establecer mecanismos de intercambio de información con los padres, los alumnos y los profesores;
    • Aunque no es un requisito previo para la reapertura de las escuelas, se debe dar prioridad a los profesores para que reciban la vacuna COVID-19, después de los trabajadores sanitarios de primera línea y de las personas con mayores riesgos, para protegerlos de la transmisión en la comunidad.

    Además, la UNESCO, UNICEF, el ACNUR, el PMA y el Banco Mundial publicaron previamente el Marco para la Reapertura de las Escuelas con el fin de ofrecer consejos prácticos y flexibles a los gobiernos nacionales y locales y ayudarles en sus esfuerzos por conseguir que los estudiantes puedan volver a recibir una enseñanza presencial.

    “Cada hora que un niño pasa en el aula es preciosa: representa una oportunidad para ampliar sus horizontes y maximizar su potencial. Y con cada momento que pasa sin que vayan a la escuela se pierden innumerables oportunidades”, dijo Henrietta Fore, Directora Ejecutiva de UNICEF. “La cantidad de 1,8 billones de horas, una cifra que sigue avanzando, es una cantidad de tiempo insondable. E igualmente insondable es establecer prioridades para mitigar las repercusiones de la COVID que no pongan en primer lugar el futuro de nuestros niños. Podemos y debemos reabrir las escuelas lo antes posible. El tiempo corre”.

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Notas para los editores:

*NOTA: Debido a las condiciones imperantes en el marco de la COVID-19, no se concederán acreditaciones a los medios de comunicación para el periodo de alto nivel de la 76ª sesión de la Asamblea General. El acceso durante la semana de alto nivel se limitará a los representantes de los medios de comunicación acreditados que tengan una oficina en la Sede de las Naciones Unidas (corresponsales residentes) y a los medios oficiales de las delegaciones visitantes. Se anima a los demás medios de comunicación interesados a que se unan a la convocatoria fotográfica del 17 de septiembre para obtener acceso antes de la semana de alto nivel.

Fuente de la Información: https://www.unicef.org/es/comunicados-prensa/estudiantes-mundo-han-perdido-18-billones-horas-aprendizaje-presencial-debido-cierres-covid19

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Adelmira Carrero: La crisis educativa en Costa Rica “la peor en décadas”

Costa Rica enfrenta una crisis educativa que es “la peor en décadas”, según la última encuesta de Estado de la nacion.

“El sistema educativo costarricense atraviesa una grave crisis debido al golpe combinado de retrasos históricos y los efectos económicos y sociales generados por la pandemia Covid-19”, se lee en el informe.

“Este último evento reveló problemas no resueltos, así como la profunda tensión entre las metas educativas y las rigideces del sistema. La actual crisis educativa es la peor en décadas.

El informe cita “interrupciones significativas” que crearon un “corte brusco” en el aprendizaje que los autores llamaron “un apagón educativo”.

Los resultados de las pruebas estandarizadas demuestran brechas educativas y reflejan las desigualdades entre el sistema público de Costa Rica y las escuelas privadas, que en muchos casos no han interrumpido los servicios.

La escolarización virtual e híbrida “no garantiza que los estudiantes adquieran un aprendizaje de calidad”, dijo Estado de la Nación.

Si bien la pandemia ha exacerbado los problemas, el informe dice que los déficits educativos no pueden atribuirse completamente al Covid-19.

“El sistema educativo en los niveles preescolar, fundamental y diverso había mostrado un desempeño inercial, sin resolver los problemas fundamentales: un desarrollo inaceptable ante la inversión pública que está haciendo Costa Rica en esta área”, afirma Estado de la Nación.

Los autores recomendaron el desarrollo de una estrategia de implementación nacional para invertir en una mejor educación pública.

El Ministerio de Educación ha reconocido las dificultades encontradas en la transición del país a la educación a distancia.

En marzo de 2020, más de un millón de estudiantes costarricenses recibieron una cuenta de correo electrónico institucional para facilitar las clases en línea. A agosto de 2020, solo 590,136 habían completado la activación de la cuenta para usar la plataforma en línea.

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Además, los datos proporcionados por los directores de las escuelas indican que el 35% de los hogares de estudiantes no tienen conexión a Internet.

La UNESCO y la CEPAL han advertido que la pandemia de coronavirus agravará las brechas en el acceso, la equidad y la calidad de la educación en Centroamérica.

Fuente: https://deporticos.co.cr/la-crisis-educativa-en-costa-rica-la-peor-en-decadas/
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La nueva Crisis Educativa en México

Por: Juan Carlos Miranda Arroyo

México en una nueva “crisis educativa”

La declaratoria, tácita, de que hoy México se encuentra empantanado en una nueva “crisis educativa”, junto con las crisis sanitaria y económica, tiene su primera referencia oficial en la encuesta recientemente publicada por el INEGI (2021), sobre los efectos o el impacto de la pandemia en la educación (1).

Llama la atención que esta declaratoria no provenga, lamentablemente, de las instituciones nacionales responsables de la conducción de las políticas nacionales en la materia: la SEP y la Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación (MejorEdu), esta última creada en el marco de la reforma constitucional de 2019. Todo lo contrario, pues la SEP de Esteban Moctezuma se condujo siempre con cuentas alegres.

Aunque ya había advertido en algunos de mis textos, a finales de 2020 y durante lo que va de 2021, sobre la configuración de una crisis educativa en nuestro país, considero oportuno entrar a la caracterización de esa “crisis educativa” ¿Cómo surge? ¿Quiénes son responsables de su estallamiento? ¿Cuánto durará? ¿Cómo se podrían evaluar sus etapas de inicio, desarrollo o auge y decadencia? ¿De qué manera superarla?

Ciertamente, en toda crisis hay contradicciones, situaciones de emergencia, cambios radicales en contra, confrontaciones de ideas, ambigüedad y carencias de diferentes calibres, trátese del ámbito de la salud, de la política, la economía o la educación, entre otros sectores claves de la vida pública y social de una nación.

Pero cuando hablamos o nos referimos a una crisis, preferentemente nos encontramos ante el umbral de un proceso de agotamiento de un modelo, un paradigma o un núcleo discursivo para generar alternativas o nuevos derroteros.

Como dirían los clásicos (Bertolt Brecht entre ellos) una crisis es como una transición entre lo viejo que no termina de morir y lo nuevo que no termina de nacer.

Según los resultados de la Encuesta para la Medición del Impacto Covid 19 en la Educación, (Ecovid-Ed 2020), de la población y porcentaje de población de 3 a 29 años de edad inscrita en el ciclo escolar 2019–2020 (antes de la pandemia), para grupos de edad, destaca el 3.6 por ciento que representan las y los estudiantes de 3 años de edad matriculados en el sistema educativo mexicano. Ese porcentaje se registra sobre el total de estudiantes inscritos durante el ciclo 2019-2020, de 3 a 29 años de edad, es decir, de 33.6 millones de personas inscritas.

Sobre ese mismo universo, el bloque de estudiantes entre los 4 y los 5 años de edad, representa el 64.4%, que se encontraban inscritos en el sistema. En pocas palabras, estos datos revelan el incumplimiento, establecido en la ley, de la universalidad de la educación preescolar en México.

Situación similar, de incumplimiento, se registra en la población de estudiantes inscritos, antes de la pandemia, entre los 16 a 18 años (75.5% matriculados o afiliados en educación media superior) y en el grupo de edad de 19 a 24 años (38.4% matriculados en educación superior, aunque ésta no es obligatoria), del universo de estudiantes entre los 3 a los 29 años de edad. En estos grupos, sin embargo, hay un ligero avance en cobertura, si lo comparamos con los datos registrados durante el ciclo escolar 2009-2010.

Estadísticas de estudiantes que tienen dispositivos electrónicos

Acerca del porcentaje de la población de 3 a 29 años inscritos en el ciclo escolar 2019–2020, según los principales aparatos o dispositivos electrónicos usados para sus actividades escolares o clases a distancia, INEGI encontró que 67.5% de los estudiantes usa teléfono inteligente; 18.2% computadora portátil (laptop); 7.2% computadora de escritorio o PC; 5.3% TV digital y 3.6% tablet. Datos que, en gran medida, dan cuenta de la inequidad y la precariedad en el acceso al equipamiento y la conectividad utilizados cotidianamente por la población estudiantil en México.

Con respecto al uso de dichos equipos por nivel de escolaridad, cabe destacar que el 72% de estudiantes de Primaria y el 71% de estudiantes de Secundaria, utilizan el teléfono inteligente para conectarse a clases o a asesorías mediadas por las nuevas tecnologías.

Del total de los 2.3 millones de no inscritos por COVID-19 en el actual ciclo escolar 2020-2021: 615 mil personas mencionaron que eso se debió porque las clases son poco funcionales; 584 mil porque alguno de los padres se quedaron sin empleo, y 581 mil por carecer de computadora u otros dispositivos.

Tanto en los análisis cualitativos como cuantitativos, una cosa son los datos y otra, diferente, es la interpretación que se hace de los mismos. De hecho, y no es cosa menor, en el reporte de los resultados de la encuesta, el INEGI no menciona la palabra “crisis”.

Al respecto, tiene razón Pedro Flores Crespo cuando afirma que la crisis educativa tiene rasgos específicos y se torna en un reto social: “…más allá del número o de las proporciones está el razonamiento humano… Si ya había evidencia —gracias a la investigación educativa— de que la vida escolar podía aburrir por ser poco pertinente para los sujetos, imagínense estar todo el tiempo en casa y sentados frente a una pantalla. La mala pedagogía también genera exclusión y para esto no sirve ni el dinero repartido en becas ni el otorgado a las empresas de medios.” (2)

738 mil estudiantes no concluyeron el ciclo escolar pasado

“Tristemente, un poco más de 738 mil estudiantes no concluyeron el ciclo escolar pasado y de éstos, 435 mil (59%) declararon un motivo relacionado con Covid. Según INEGI, 29 por ciento de éstos perdió contacto con sus maestros o no pudo hacer las tareas. ¿Quién asumirá la responsabilidad de esto? ¿Debe el Estado asumir la acreditación de todos los excluidos del Sistema Educativo Nacional?”, señaló Flores Crespo en una columna publicada esta semana.

Acerca de lo anterior, INEGI reportó que: “Adicional a los 435 mil alumnas y alumnos que no concluyeron el ciclo escolar pasado por COVID-19: 66 mil no concluyó por falta de recursos y 49 mil no concluyó porque tenía que trabajar.”

Esos datos, proporcionados por un organismo público, autónomo, (el INEGI), ofrecen un panorama general sobre las dificultades que ha enfrentado el sistema educativo mexicano ante la crisis de salubridad (generada por la pandemia de la Covid durante el año 2020-2021), misma que se relaciona, a su vez, con las dificultades económicas (sobre todo la pérdida de empleos y el cierre de miles de negocios medianos y pequeños).

Es necesario señalar, así mismo, que el sistema educativo no es un concepto abstracto, sino que está compuesto de personas que se organizan en instituciones, en las cuales y sobre las cuales se construyen y establecen marcos legislativos, reglas, procedimientos, infraestructuras, financiamientos y programas, etc. En ese contexto, las autoridades federales y estatales (Poderes Ejecutivos) son las responsables de la adecuada conducción del sistema educativo del país.

Por ello, la crisis educativa que vivimos en este 2021 y años próximos, al analizar sus causas y efectos, tiene que ver, con las decisiones que toman las y los funcionarios públicos del más alto nivel de este sector.

Y aunque es de tal modo complejo el “sistema” educativo (como lo son otros sectores de la vida pública nacional), los gobernantes habrán de trabajar para producir los equilibrios, las concertaciones y los consensos necesarios o suficientes con los diferentes actores involucrados, esto con el propósito de cumplir con lo establecido en el programa rector nacional (en este caso, el Programa Sectorial de Educación 2018-2024).

Como se puede observar, tales equilibrios, concertaciones y consensos, en la práctica y en la marcha adecuada de las instituciones educativas en México, cuelga de un alfiler. Por el momento, los datos oficiales así lo demuestran. La crisis educativa en México es un hecho, no un pronóstico.

Las preguntas están sobre la mesa: ¿Cuánto durará esta nueva crisis? ¿Cómo y quién evaluará sus etapas de inicio, auge y decadencia? ¿Cuáles serán sus efectos a mediano y largo plazos en las nuevas generaciones de niñas, niños, jóvenes y adultos? ¿De qué manera, como nación, podremos confrontarla? ¿Con qué capacidades humanas, técnicas y financieras contamos para contrarrestarla? ¿Hay voluntad política para hacerle frente o, una vez más, se transitará por el camino de la simulación?

Fuentes consultadas:

(1) https://www.inegi.org.mx/contenidos/investigacion/ecovided/2020/doc/ecovid_ed_2020_presentacion_resultados.pdf

(2) Pedro Flores Crespo. Crisis educativa: Un reto social. El Universal Querétaro, 29 de marzo, 2021.


Publicado en SDPnoticias

Fuente: https://profelandia.com/la-nueva-crisis-educativa-en-mexico/

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Nueva reunión del Comité de Dirección Global ODS-Educación 2030

El Comité de Dirección Global ODS–E2030 de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) celebró hoy su primera reunión del año; con la mirada puesta en garantizar el seguimiento oportuno de los compromisos expresados por 14 jefes de Estado y de Gobierno y 68 ministros durante la última Reunión Global de Educación (GEM) en pos de asumir un conjunto de acciones prioritarias para la recuperación y el fortalecimiento de los sistemas educativos nacionales tras la pandemia de COVID-19.

La actividad, que se desarrolló de modo virtual, estuvo encabezada por la subdirectora General de Educación de la UNESCO, Stefanía Giannini; y por el copresidente del Comité, Kazuhiro Yoshida. El secretario de Cooperación Educativa y Acciones Prioritarias del Ministerio de Educación, Pablo Gentili, representó a nuestro país en el encuentro, en su calidad de secretario de la Comisión Nacional Argentina de Cooperación con la UNESCO (CONAPLU).

El intercambio entre los participantes se organizó en base a tres ejes de debate: el seguimiento de los acuerdos manifestados en la Declaración Final de la GEM 2020; el monitoreo y aceleración del progreso hacia el cuarto Objetivo de Desarrollo Sostenible, en el contexto posterior al COVID-19; y la mejora de los mecanismos de cooperación educativa internacional. Cabe recordar que las cinco acciones prioritarias definidas en aquel documento son:

I. Proteger el financiamiento de la educación, con la equidad, la inclusión y la igualdad de género como principios rectores.

II. Lograr la reapertura segura de las escuelas y la restauración del acceso a servicios esenciales (comidas escolares, salud, protección social, etc.).

III. Brindar apoyo a los docentes y personal educativo, asegurando su bienestar, las condiciones de trabajo dignas, la inclusión en la toma de decisiones y las oportunidades de formación.

IV. Asegurar el desarrollo de habilidades, incluido el aprendizaje y el bienestar social y emocional, las habilidades para la recuperación inclusiva, el trabajo decente y la mejora de la empleabilidad y el desarrollo sostenible.

V. Reducir la brecha digital, desarrollar recursos educativos abiertos de calidad y construir bienes comunes digitales como complemento del aprendizaje presencial.

Asimismo, se señaló la importancia de que, a lo largo del año en curso, el Comité Directivo ODS-E2030 lidere y apoye las acciones destinadas a evaluar el impacto de la crisis de COVID-19 en el progreso hacia la Agenda Educativa 2030, examinar estrategias e identificar prioridades para la recuperación de los sistemas educativos y proponer puntos de referencia relevantes y realistas para los indicadores clave del ODS4, a fin de facilitar su posterior seguimiento.

Casi un año después del estallido de la pandemia, esta reunión del Comité Directivo brindó la oportunidad de hacer un balance de las acciones e iniciativas concretas que se implementaron en respuesta al cierre de escuelas y la crisis educativa; al tiempo que propició la reflexión sobre cómo proyectar la respuesta y la recuperación post COVID-19 a los objetivos y metas de la educación más amplios.

Fuente: https://www.argentina.gob.ar/noticias/nueva-reunion-del-comite-de-direccion-global-ods-educacion-2030

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