Sudáfrica: Trading in finance to become a teacher

Sudáfrica/Mayo de 2017/Autor: Msindisi Fengu/Fuente: News 24

Resumen: El  tutor voluntario Anelisa Dyonase decidió dejar de lado su sueño de trabajar en el sector financiero y convertirse en maestro después de presenciar las sonrisas en los rostros de los alumnos que había ayudado a pasar las matemáticas. Nacido en la Cuenca de Qamata en Cofimvaba, Eastern Cape, Dyonase, que recibió el premio al mejor profesor de matemáticas provincial por el Northern Cape el año pasado, se involucró en la tutoría en escuelas secundarias locales mientras estudiaba para obtener su BSc en ciencias matemáticas en la Universidad Del cabo occidental.

Volunteer tutor Anelisa Dyonase decided to set aside his dream of working in the financial sector and become a teacher after witnessing the smiles on the faces of the pupils he had helped to pass maths.

Born in Qamata Basin in Cofimvaba, Eastern Cape, Dyonase, who was given the award for best provincial maths teacher by the Northern Cape last year, became involved in tutoring in local high schools while he was studying for his BSc in mathematical science at the University of the Western Cape.

The 28-year-old is one of 553 graduates in various fields who were recruited between 2009 and this year by Teach SA, a nonprofit organisation that works closely with the department of basic education.

The organisation was established to attract young graduates to the teaching profession to alleviate the shortage of maths, science, English and information technology teachers in previously disadvantaged schools around the country.

Dyonase said that helping maths pupils in Khayelitsha during a break from his university studies was very rewarding.

“They would come to my home and I would help them with their lessons. Even if I was busy in a library, they would come and ask for help. At the end of the term, they came to me all excited that I had helped them to pass.

“Even matric pupils would show me their excellent matric results. That made me very proud of myself. I discovered that I have the ability to impart knowledge to others,” Dyonase said.

A different path

While he had no aspirations of becoming a teacher and had instead dreamt of working in the financial sector and earning big bucks, the pupils’ smiles were overwhelming.

His plan had been to pursue his honours in financial mathematics after his junior degree.

However, he decided to apply for a position when he saw a Teach SA poster.

He was surprised by how well he did in the interviews and he became one of the ambassadors of the programme after obtaining a postgraduate certificate in education at the University of South Africa.

After going through training, Dyonase was placed at the then poorly performing Ratang-Thuto High school in the ZF Mgcawu district of the Northern Cape in 2013.

He remembers that, when he arrived at the school in 2013, it had recorded a 33% pass rate the previous year. He was assigned to teach Grade 11 and Grade 10 maths. He was also asked to give after-school lessons to the school’s nine Grade 12 pupils.

In the Grade 11 class, he had 17 pupils, but three other children who had previously not studied maths wanted to join, and he welcomed them. The pass rate jumped to 78% in 2013 and, in 2014, the school obtained a 94.7% pass rate. Out of the 20 pupils, only one failed, even though she had passed the September exams that year.

“That broke my heart. It still hurts me that she failed. I really don’t know why, but I understand that she had difficulties and a colleague and I tried to intervene. We raised R800 to buy her food, but I don’t know what happened in December,” Dyonase said.

He said the school’s pass rate dropped in 2015 to 75%, but improved again last year to 78%.

No funding

Another Teach SA ambassador, Tshegofatso Zingwita, who graduated in political science and international relations from North-West University, said she resigned two months before her internship contract ended with the department of public enterprises to join the programme.

“I saw that there was more stability in teaching and I was not sure if I was going to get hired elsewhere,” she said, adding that she would consider returning to her previous career, but only in five years.

Zingwita, who teaches English in Grade 10 and Grade 11 at Elizabeth Matsemela Secondary School in Soshanguve, Gauteng, is considering pursuing a postgraduate certificate in education.

Lerato Mathenjwa of Teach SA said that while there was no funding for the organisation’s training programme from the department of basic education, the collaboration was beneficial because the department provided posts and paid the salaries of their ambassadors.

She said the programme also wanted to help pupils in disadvantaged schools who were bedevilled by the perception that maths and science were difficult improve their performance in these subjects.

The programme is also helping reduce unemployment among young graduates and is therefore improving the country’s economy, she said.

Education department spokesperson Elijah Mhlanga said the partnership with Teach SA formed part of the department’s national strategy to address the shortage of maths teachers and to promote it as “a subject necessary for the growth of the South African economy”.

Fuente: http://www.news24.com/SouthAfrica/News/trading-in-finance-to-become-a-teacher-20170528-2

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Panamá: Gobierno busca importar modelo vocacional alemán

Centro América/Panamá/30 Octubre 2016/Fuente: laestrella/Autor: José Arcia

La comitiva gubernamental encabezada por el presidente de la República, Juan Carlos Varela, recorrió, este miércoles, el Centro de Entrenamiento Vocacional de la transnacional Siemens en Alemania para conocer las experiencias y las prácticas de la educación vocacional del país europeo.

A través de un comunicado de la Presidencia panameña, se informó que se busca adoptar el modelo de educación vocacional de Alemania en el Instituto Técnico Superior del Este (ITSE) que se construye en Tocumen.

‘Nuestra economía está demandando un nuevo tipo de educación técnica para seguir creciendo, y por eso estamos construyendo el ITSE. La larga experiencia de Alemania en este tema, sin duda nos será de gran utilidad’, señaló Varela, reseña el comunicado de la Presidencia.

Varela , quien se encuentra en Alemania desde el pasado lunes, recibió junto a los ministros de Comercio (MICI), Augusto Arosemena, de Turismo, Gustavo Him, y el embajador de Panamá en Alemania, Guido Spadafora, una presentación de parte de los ejecutivos de Siemens sobre sus operaciones de entrenamiento en Berlín, que se han desarrollado por más de cien años.

El mandatario y ejecutivos de la empresa acordaron desarrollar nuevos contactos, para lo cual un equipo técnico de Panamá estudiará a profundidad las experiencias de Siemens en el entrenamiento vocacional, precisa la nota de prensa de la Presidencia.

La multinacional alemana tiene operaciones en el sector energético, salud e infraestructura.

Según el comunicado oficial, en 2015 unos 6 mil jóvenes ingresaron en el entrenamiento vocacional de la empresa para capacitarse en destrezas técnicas y de negocios.

El pasado 12 de septiembre, el presidente Varela dio la orden de construcción para el nuevo instituto, que ofrecerá una educación postmedia con programas de dos años de estudios, a diferencia del Inadeh, cuya oferta de formación se basa en cursos de habilidades de corta duración.

El ITSE estará organizado en 3 escuelas con sus 8 departamentos y ofrecerá 18 programas de educación técnica superior: Construcción, industria, aeroespacial, finanzas, logística, lenguas, hospitalidad y turismo.

De acuerdo a datos estadísticos del Gobierno, el país requiere satisfacer 67,500 plazas de empleo en los sectores de turismo, logística, construcción, agricultura y comercio. De esas plazas, 62,300 serán para técnicos en logística y construcción. El ITSE atenderá 5 mil en su inicio.

 

Fuente de la noticia: http://laestrella.com.pa/panama/nacional/gobierno-busca-importar-modelo-vocacional-aleman/23966761

Fuente de la imagen: http://laestrella.com.pa/media/news/image/275557_800x600_crop_580821e9b7a13.jpg

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Impulsar las vocaciones científicas desde el aula

¿Es cierto que cada vez hay menos jóvenes que se decantan por profesiones científicas y tecnológicas? José Ignacio Fernández Vera, director general de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) afirmó en una jornada llevada a cabo en 2015, que el impulso de las vocaciones STEM (Science, Technology, Engineering y Mathematics, en sus siglas en inglés) es prioridad política en la agenda educativa de la Unión Europea. Para lograrlo, se llevan a cabo actividades que tienen como objetivo reducir la brecha entre la creciente demanda del mercado laboral y el insuficiente número de jóvenes que optan por estudios científicos y tecnológicos.

Un ejemplo de actividad que promueve el impulso de las vocaciones científicas es el programa de la Fundació Catalana per a la Recerca (FCRi) y Amgen Foundation, cuya finalidad es reforzar la vocación científica de los estudiantes de ESO. El programa ha contado con la participación de científicos jubilados que han llevado a cabo actividades en los centros.

Esta no es la única experiencia que se realiza con éxito en nuestro país; en este monográfico sobre el Impulso de las vocaciones científicashemos solicitado a los expertos que nos muestren cómo orientan a los niños y jóvenes para que conozcan mejor los estudios y las profesiones relacionadas con la ciencia y la tecnología.

Crisis de las vocaciones científicas, ¿a qué se debe?

La encuesta iberoamericana a estudiantes de nivel medio, realizada por el observatorio de la Organización de Estados Iberoamericanos (2009), revela en su informe que los estudiantes no se interesan por la ciencia porque les parece aburrida y porque tienen dificultades en dichas materias. En esta línea, un estudio de FECYT (2012) muestra que, aunque los jóvenes perciben la ciencia de forma positiva y el 75% afirma consultar Internet temas específicos sobre tecnología, un 29,5% de los jóvenes cree que su nivel de formación en ciencia y tecnología es bajo o muy bajo.

Algunos expertos señalan que la carga excesivamente teórica de los currículums de ciencias en la enseñanza secundaria y una metodología poco activa dificultan la comprensión de los conceptos científicos y no favorecen el interés por estas materias. Además, la dedicación y esfuerzo que requiere una carrera científica frente a la inmediatez y rapidez de resultados que ofrecen otras titulaciones provoca que los jóvenes no sientan especial interés por las ciencias.

Santiago Hernández, Decano de la Facultad de Ciencias del Mar de la Universidad de las Palmas de Gran Canaria, consideran que sí existe una disminución del interés de los jóvenes por las carreras científicas, debido en gran medida, a que el sistema educativo no se preocupa de incentivar estas vocaciones y de presentar las asignaturas de ciencias como saberes apasionantes. Según su opinión, una política educativa que incentiva la curiosidad, las habilidades y la necesidad de explicar y resolver problemas tendrá más éxito que una que se basa en superar obstáculos para acceder a estudios superiores.

Para Ramon Pastor, Vicepresidente de Hewlett-Packard (HP) en España, existe un desconocimiento generalizado en la sociedad española sobre qué materias engloban y qué salidas profesionales tienen las carreras científico-tecnicas, siendo esto una barrera crítica para entender su importancia y el valor de su aprendizaje desde edades tempranas.

¿Cómo impulsamos las vocaciones científico-técnicas?

A partir de las aportaciones de los expertos, proponemos 5 acciones que pueden contribuir a impulsar un mejor conocimiento de las titulaciones y las profesiones científico-técnicas.

  1. Utilizar metodologías activas. Los expertos constatan que utilizar metodologías experimentales y fomentar el espíritu crítico de los alumnos contribuye a aumentar el interés por la ciencia y la tecnología. Laura Rubio, Directora de Comunicación y Divulgación de la Fundació Catalana per a la Recerca i la Innovació (FCRi), reclama usar la indagación en las clases. Esto comporta que los estudiantes se hagan preguntas, busquen información, diagnostiquen los problemas, comprendan la relación causa-efecto, debatan con sus compañeros, elaboren argumentos coherentes y, por supuesto, que critiquen sus propios experimentos.
  2. Trabajar desde la ciencia y la tecnología desde primaria. Durante la ESO, los jóvenes empiezan a tomar las decisiones sobre el futuro formativo. Si se quiere mejorar la percepción que se tiene sobre la ciencia y la tecnología, es importante trabajar estos temas en la educación infantil y en primaria. Un ejemplo de buena práctica es la que realiza la Escola Garbí Pere Vergés Esplugues, que inicia el primer contacto con la metodología científica en la educación infantil, a través de talleres manipulativos basados en la filosofía de aprendizaje-servicio.
  3. Romper los estereotipos de género. El estudio As mulleres na universidade: elección profesional, elaborado por la Unidade de Muller e Ciencia de Galicia, muestra que las mujeres empiezan a alejarse de las carreras técnicas en la etapa preuniversitaria. La brecha de género en la elección de los estudios puede romperse con coeducación, orientación, divulgación e implicación social.
  4. Orientar hacia la diversidad de estudios científico-técnicos. ¿Los jóvenes conocen realmente las titulaciones universitarias y de formación profesional que existen? La formación en esta rama abarca una gran diversidad de estudios. El desconocimiento de las opciones puede provocar que no se perciba interés por las más conocidas.
  5. Dar a conocer las profesiones y las salidas profesionales. Según un estudio de Randstad, las titulaciones de ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas son las que tienen una mayor empleabilidad. No es recomendable definir el proyecto de vida profesional en función de las salidas laborales de los estudios, pero es un factor a tener en cuenta cuando se valoran las funciones que se realizarán en un puesto de trabajo y las competencias requeridas, las posibilidades de movilidad internacional o el interés por iniciar un proyecto emprendedor.

Fuente: http://www.educaweb.com/noticia/2016/07/21/impulsar-vocaciones-cientificas-aula-9496/

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Natalia Ginzburg y su reflexión sobre la educación

 

Por: Natalia Ginzburg

 

La escritora italiana Natalia Ginzburg propone una educación radicalmente distinta, que se enfoque en las grandes virtudes y no en las del día a día.

Por lo que respecta a la educación de los hijos, creo que no hay que enseñarles las pequeñas virtudes, sino las grandes. No el ahorro, sino la generosidad y la indiferencia hacia el dinero; no la prudencia, sino el coraje y el desprecio por el peligro; no la astucia, sino la franqueza y el amor por la verdad; no la diplomacia, sino el amor al prójimo y la abnegación; no el deseo de éxito, sino el deseo de ser y de saber.

Así comienza el ensayo de la escritora italiana Natalia Ginzburg, “Las pequeñas virtudes”, cuya magia está acumulada en la total sencillez de su prosa. Ginzburg escribió este texto después de haber perdido a su marido y criado a tres niños por sí sola. En él comparte una serie de máximas que proponen ir a contrapelo de la tendencia moderna, convencional, de la educación de los hijos.

A diferencia de la lista de consejos para educar a los hijos que escribió Susan Sontag, que habla más del acontecer diario, de la rutina en familia, la de Ginzburg toca aquellos temas ecuménicos que engloban al resto. La suya es una postura modesta, pero también un retrato a gran escala de la ideología moderna occidental, y de lo que hemos considerado como lo más importante, en gran medida, por cómo nos educaron nuestros padres. Por “un instintivo miedo a la vida”, dice ella. Y no obstante que todos reconocemos, e incluso aspiramos a las grandes virtudes que la escritora enlista arriba, a su parecer olvidamos transmitirlas a nuestros hijos porque “confiamos en que broten espontáneamente de su ánimo, algún día futuro, considerándolas de naturaleza instintiva, mientras que las otras, las pequeñas, nos parecen el fruto de una reflexión y de un cálculo, y, por eso, pensamos que deben ser absolutamente enseñadas”.

Sin embargo, dice, el hombre puede encontrar las pequeñas virtudes en torno a sí y “beberlas en el aire”, porque son de un orden bastantecomún y difundido. Con “pequeñas virtudes” Ginzburg se refiere aquellos instintos de defensa que vamos desarrollando para estar más “seguros” a lo largo de la vida, como la astucia, la diplomacia y el ahorro de dinero. Hace especial hincapié en nuestra relación con el dinero. En “enseñar a los hijos a que no se sientan solos sin la compañía del dinero”. A ser sobrios consigo mismos y generosos con los demás, lo cual se traduce en una relación justa con el dinero, en ser libres frente a él.

No es que las pequeñas virtudes sean, en sí mismas, despreciables, pero su valor es de orden complementario, no sustancial; no pueden estar solas sin las otras, y solas, sin las otras, son un pobre alimento para la naturaleza humana.

Pero las grandes virtudes no se respiran en el aire y deben ser la sustancia prima de nuestra relación con nuestros hijos. Además lo grande puede contener a lo pequeño, pero lo pequeño, por ley de naturaleza, no puede en modo alguno contener a lo grande.

De esta manera Ginzburg apuesta por transmitir el amor por la verdad, la generosidad y la valentía, y confía en que el resto de la educación, aquella enfocada en lo específico y mundano, vendrá por sí solo. Para ello, primero que nada, debemos romper con muchas de las premisas educativas que nos dieron nuestros padres, por que ya no somos los mismos, porque el mundo ya no es el mismo que les tocó a ellos, y porque seguirá cambiando. Las grandes virtudes son las únicas que por naturaleza nunca perderán importancia.

No sirve que tratemos de recordar e imitar, en las relaciones con nuestros hijos, las maneras que nuestros padres emplearon con nosotros. La época de nuestra juventud y de nuestra infancia no era una época de pequeñas virtudes: era una época de fuertes y sonoras palabras que, sin embargo, iban perdiendo poco a poco su sustancia.

Nuestros padres no necesitaban ser prudentes ni temerosos pues tenían el poder. Nosotros no lo tenemos, y es bueno que nos mostremos a nuestros hijos como lo que somos, imperfectos y melancólicos.

La educación es ante todo un clima. Decía Rilke que “no sólo por desidia se repiten las relaciones humanas sin renovación alguna de un caso a otro, sino también por temor y recelo ante cualquier vivencia nueva y de imprescindible trascendencia”. El ensayo de Ginzburg podría resultar un poco incómodo para muchos, precisamente porque promueve una renovación de los valores más grandes y más difíciles de llevar, que primero han de ejercer los padres. Recomienda una distancia de los hijos, una confianza en que ellos encuentren por sí solos las pequeñas virtudes una vez que hayan valorado y adoptado las grandes. Su “clima educativo” invita a recuperar esa sustancia que se ha diluido en el mundo y en tantas relaciones humanas.

Ginzburg es una rara escritora que, como Tarkovsky, valora el aburrimiento y el silencio como herramientas fundamentales de la creatividad. Y para ella sólo hay una cosa que un padre puede fructíferamente fomentar en los hijos, y que representa la verdadera salud y riqueza del hombre: una vocación. “Una vocación, una pasión ardiente y exclusiva por algo que no tenga nada que ver con el dinero, la conciencia de poder hacer algo mejor que los demás, y amar este algo por encima de todo”. Es la única manera, dice, de no ser condicionados en nada por el dinero, de ser libres frente al dinero y de no sentir vergüenza ni orgullo por él.

¿Qué posibilidades tenemos de despertar y estimular, en nuestros hijos, el nacimiento y el desarrollo de una vocación? No tenemos muchas, y, sin embargo, quizá tengamos alguna. El nacimiento y desarrollo de una vocación requiere espacio, espacio y silencio, el libre silencio del espacio. La relación que surge entre nosotros y nuestros hijos debe ser un intercambio vivo de pensamientos y sentimientos, y, sin embargo, debe contener profundas zonas de silencio; debe ser una relación íntima, y, sin embargo, no mezclarse violentamente con su intimidad; debe ser un justo equilibrio entre silencio y palabras.

Esta es la única posibilidad real que tenemos de resultarles de alguna ayuda en la búsqueda de una vocación: tener una vocación nosotros mismos, conocerla, amarla y servirla con pasión, porque el amor a la vida engendra amor a la vida.

Tomado de: http://www.culturamas.es/blog/2016/06/08/natalia-ginzburg-y-su-reflexion-sobre-la-educacion/

 

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