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El rostro de la esclavitud moderna en el Líbano

Rahim Teshome llegó a Beirut cuando tenía 15 años por medio de una ‘kafala’, un sistema de patrocinio por el que empresas y familias importan mano de obra barata. Nunca le pagaron, le confiscaron su pasaporte etíope y la violaron. Su historia es la de miles de trabajadoras domésticas

Rahim Teshome habla de Etiopía como si no fuese el país que la vio nacer. No siente nostalgia ni apego por sus raíces. A sus 26 años recuerda su infancia con mucha distancia pues, desde muy temprana edad, supo que su futuro no estaba Adís Abeba. Con tan solo seis años quedó a cargo de sus hermanas mayores tras la muerte de sus padres. “Era muy pequeña, la vida era difícil, iba a escuela, no teníamos comida y por ello decidí salir”, recapitula. En 2012 tenía 15 años y una vecina le recomendó marcharse al Líbano, como había hecho su hija, bajo el sistema de la kafala.

Kafala en árabe significa protección y, en origen, era la fórmula prevista en el derecho islámico para la acogida de huérfanos. Sin embargo, en las últimas décadas se ha convertido en el medio usado por las empresas y particulares para importar mano de obra barata a los países del Golfo y Oriente Próximo, principalmente en sectores como el de las labores domésticas o la construcción.

“Me dijeron que iba a trabajar con una familia, que me arreglaría los papeles y que cobraría un sueldo para ayudar a mis hermanas”, asegura sonriendo mientras rememora lo que iba a ser el plan perfecto de una niña que soñaba con salir de la pobreza. Embarcó con otras 150 menores de edad etíopes; ninguna sabía ubicar el Líbano en el mapa, pero estaban convencidas de que, desde su nuevo destino, iban a poder ayudar a sus familias. “El viaje fue muy largo. Estuvimos varios días en un aeropuerto de Yemen sin comida y durmiendo en el suelo”, dice Teshome.

Rahim Teshome mira hacia el exterior a través de una ventana de la sede del Anti-Racism Movement (ARM), en Beirut. Llegó al Líbano cuando tenía 15 años, le confiscaron el pasaporte y la violaron. Su historia se repite entre los miles de trabajadoras domésticas extranjeras.
Rahim Teshome mira hacia el exterior a través de una ventana de la sede del Anti-Racism Movement (ARM), en Beirut. Llegó al Líbano cuando tenía 15 años, le confiscaron el pasaporte y la violaron. Su historia se repite entre los miles de trabajadoras domésticas extranjeras.BRAIS LORENZO

“Me duele mucho recordar las condiciones en las que llegué. Tenía mucha hambre y estaba agotada”, añade. Fue a buscarla la madame, título con el que se refiere a su empleadora, la señora que la acogió como empleada doméstica y que desde entonces se convirtió en su dueña. Así lo establecen las normas de extranjería, que otorgan a los empleadores un control absoluto sobre “sus patrocinados”.

Fara Baba, portavoz del Anti-Racism Movement (ARM), lo explica: “En determinados sectores, no están amparados por el Código del Trabajo libanés. El Código de la kafala le da el poder al que da empleo y no protege a las trabajadoras como en este caso. Por eso lo llamamos una esclavitud moderna”. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) denuncia que se trata de un círculo vicioso de salarios bajos y falta de protección social. “El sistema vigente va en contra del reconocimiento del servicio doméstico como un empleo decente. Algo que afecta tanto a migrantes como a nacionales que pudieran estar interesadas en formar parte de este sector”, detalla Zeina Mezher, portavoz de Migración Laboral de la OIT para el Líbano.

Según datos oficiales, hay unas 250.000 mujeres migrantes, procedentes de África y del sudeste asiático, que son trabajadoras domésticas en un país de seis millones de habitantes. “Por nuestra experiencia sobre el terreno sabemos que este número es mucho mayor. El propio cónsul de Etiopía afirmó el año pasado que había alrededor de 450.000 ciudadanos etíopes aquí. Esto significa que el número total es mucho mayor”, aclara Baba.

El problema no era el trabajo. El problema no era mi agotamiento físico y mental. Mi problema es que me violaban el hijo y el padre de la familia

Teshome no tardó en darse cuenta del peso que caía sobre su espalda: “Me vi con 15 años gestionando una casa. Todo, absolutamente todo, lo tenía que hacer yo. Cuidaba desde los más pequeños hasta a los más mayores. Trabajaba las 24 horas del día, los siete días de la semana; y nunca me pagaban”, denuncia la joven llena de indignación. “Para comer o beber agua tenía que esperar a que la madame se marchara”, relata sobre las condiciones en las que vivía.

Cada vez habla más atropellada, como si necesitara contarlo todo, antes de que la sorprendan. Los gestos y la mirada la delatan, pese al esfuerzo que hace por disimular la angustia al recordar las atrocidades vividas. Se interrumpe y busca el aire que parece escapársele sin remedio; se frota las manos sobre las rodillas como quien busca el modo de coger impulso y enfrentarse a una realidad que no consigue dejar atrás. “El problema no era el trabajo. El problema no era mi agotamiento físico y mental”. Vuelve a hacer una pausa. “Mi problema es que me violaban el hijo y el padre de la familia”. De nuevo, el silencio.

“Ahora quiero denunciarlo y no me importa decirlo. Muchas chicas se suicidan tras sufrir abuso sexual”, anuncia con decisión. Además, insiste en que vienen de “sociedades muy conservadoras” en las que, si pierden la virginidad, son repudiadas. “Aunque hayamos sido violadas, nos consideran culpables”. La experiencia de su joven vida la ha llevado a entender que la violencia que se ejerce sobre las mujeres por el mero hecho de serlo, es estructural. Este tipo de abuso es más probable que suceda cuando las que trabajan a “puerta cerrada y con poca interacción con el mundo exterior”, recalca la portavoz de la OIT para Líbano. “Se hace aún más posible en un ambiente de trabajo desprotegido y donde el sistema priva a estos empleados del derecho a vivir y hacer su labor con dignidad”.

Desde el Movimiento Antirracista libanés resaltan que muchas de las muertes de trabajadoras domésticas son consideradas suicidio por las autoridades libanesas. “Para evitar abrir una investigación sobre las acusaciones de abuso y homicidio por parte de los empleadores”, explica su portavoz. Aseguran que es habitual que estos aleguen que “su protegida” tenía problemas de salud mental con el fin de presentar su muerte como autoinfligida y, por lo tanto, desentenderse de cualquier responsabilidad, pese a la existencia de denuncias por abusos. “Las Fuerzas de Seguridad Interna (ISF) calculan que, entre 2008 y 2018, 1.366 mujeres se habían quitado la vida en el Líbano, de las que el 13,4% eran inmigrantes etíopes”, añade Baba.

“Hace unos días, una joven etíope embarazada por violación fue expulsada del país por la familia que la empleaba. Volvió a Etiopía a criar al bebé y es que abortar no está bien visto”, denuncia. En el caso de Teshome, el hijo de la familia donde trabajaba comenzó el acoso, primero sutilmente, luego exigiéndole que le enseñara su ropa interior, después se desnudaba delante de ella y, finalmente, aprovechando los momentos en los que su madre no estaba, pasó a violarla. “Cuando le dije a la madame que su hijo me pedía cosas extrañas, me exigió que le obedeciera, que era mi hermano”, asevera. “Al cabo de un tiempo, su marido también empezó a violarme”.

Finalmente, Teshome, después de que el hijo la agrediese sexualmente por la mañana y el padre por la tarde, decidió jugársela y escapar. “Me tiré por el balcón de un segundo piso. Tenía que elegir entre la vida o la muerte”, zanja. Se salvó, pero había huido con lo puesto y sin su pasaporte, en poder de la madame. Se levantó del suelo magullada, se escondió en un callejón hasta recuperarse y tomar una decisión. Al poco, ya había puesto rumbo a Beirut, la capital.

Rahim Teshome habla con Fara Baba, portavoz del Anti-Racism Movement (ARM). Según datos oficiales, hay unas 250.000 mujeres migrantes, procedentes de África y del sudeste asiático, que son trabajadoras domésticas, pero las ONG estiman que son muchas más.
Rahim Teshome habla con Fara Baba, portavoz del Anti-Racism Movement (ARM). Según datos oficiales, hay unas 250.000 mujeres migrantes, procedentes de África y del sudeste asiático, que son trabajadoras domésticas, pero las ONG estiman que son muchas más.BRAIS LORENZO

“Me quedé deambulando en las calles y con mucho miedo a la policía porque era una persona ilegal”, relata. En la capital se juntó con otras jóvenes etíopes que también se habían escapado y desde entonces ha hecho todo tipo de trabajos para salir adelante. “He limpiado muchos bares, casas y almacenes. He trabajado en cocinas y en hoteles. A veces me pagaban, pero muchas otras me decían que, como era ilegal, no podía cobrar”, concluye.

Según Baba, la crisis en el Líbano, agudizada por la pandemia, ha creado más conciencia sobre las terribles condiciones de las mujeres migrantes bajo el sistema de la kafala. Muchos empleadores, con el desplome de la libra libanesa, ya no podían pagar los salarios. En lugar de repatriar a las empleadas con el depósito que abonaron cuando las contrataron, las mantienen sin sueldo y abusando de ellas; otros prefieren abandonarlas en las puertas de sus respectivos consulados, “sin haberles pagado y sin devolverles sus pasaportes”, asegura Baba.

En 2020, un grupo técnico coordinado por la OIT trasladó al Ministerio de Trabajo un plan de acción para desmantelar la kafala que permitiría rescindir los contratos por parte de los empleados domésticos migrantes. En segundo lugar, este aborda todos los componentes del trabajo forzoso, “como la confiscación de pasaporte, el retraso en el pago de estipendios o el abuso horario”, asegura Mezher. Sin embargo, subraya que erradicar está práctica es un camino complicado: “El reconocimiento oficial de que es un sistema abusivo que pone en riesgo vidas humanas es un punto de partida crucial”.

Hay trabajadoras domésticas que deciden volver a sus países, aunque no es fácil por temas burocráticos. “Cuando hablaba con mis hermanas, me decían que tenían a un hombre dispuesto a casarse conmigo. Era mayor, pero les daría una buena dote”. Para Teshome, regresar no estaba en sus planes, pues “habría sido transitar de una cárcel a otra”.

Lo he perdido todo, incluso mi libertad y mi dignidad. Me he ahogado tantas veces en el país de los cedros, que no me da miedo el mar

Líbano atraviesa una de las crisis económicas más graves de su historia moderna y, según la OIT, esto ha hecho bajar la demanda de empleadas domésticas. Denuncian que las agencias de contratación todavía están tratando de identificar nuevos mercados en el intento de motivar a mujeres a trabajar en el país árabe. “Existe un alto riesgo en tales tendencias, ya que las inmigrantes no cuentan con conocimientos suficientes sobre el contexto laboral y carecen de vías de buscar ayuda si es necesario”, asegura Mezher.

Para Teshome, la vida en las calles de Beirut también fue igualmente traumática. “Te ven una mujer negra y se creen que pueden hacer contigo lo que quieran”. Finalmente, se casó con un sudanés. “Necesitaba tener un apoyo y seguridad”, se justifica. “Esta es una sociedad machista. Es mejor casarme a que me violen. Nadie tiene por qué acosarme en la calle o en las casas”.

Rahim Teshome ayuda a su hijo, de seis años, a realizar las actividades escolares en el interior de su casa. “Tengo mucho miedo por él, pero debo garantizarle un lugar seguro. Si aquí el Estado no se hace cargo por el sistema de la kafala implantado, tendremos que buscar alguna solución”.
Rahim Teshome ayuda a su hijo, de seis años, a realizar las actividades escolares en el interior de su casa. “Tengo mucho miedo por él, pero debo garantizarle un lugar seguro. Si aquí el Estado no se hace cargo por el sistema de la kafala implantado, tendremos que buscar alguna solución”.BRAIS LORENZO

Pese a todo, su vida no ha cambiado demasiado, puesto que aún vive con el temor a ser detenida; lo que ha hecho puede ser motivo de cárcel o deportación. Además, no tiene papeles y sabe que jamás los tendrá y, aunque ahora tiene un hijo nacido en el Líbano, este también está en situación irregular. “La madame me dijo que mientras ella viviera, yo nunca tendría mi permiso de residencia”. La preocupación de Teshome ahora es su niño de seis años; cuando cumpla los diez, sin el permiso de residencia, no podrá ir al colegio. Su vida está limitada al trayecto de la escuela a casa. “No puedo dejarle jugar por si le pasa algo; sin documentación, pueden quitármelo”.

Ahora, su único objetivo es tener papeles. Pero lo sabe inalcanzable, ya que necesita el visto bueno de la madame y cree que ella no dará su brazo a torcer. Ahora, Teshome está preparándose para volver a emigrar. “Tengo mucho miedo por mi hijo, pero tengo que garantizarle un lugar seguro. Si aquí el Estado no se hace cargo por el sistema de la kafala implantado, tendremos que buscar alguna solución”. No tiene una fecha marcada en el calendario, pero su intención es marcharse a Turquía y de ahí intentar llegar a Europa cruzando el Mediterráneo. “Lo he perdido todo, incluso mi libertad y mi dignidad. Me he ahogado tantas veces en el país de los cedros, que no me da miedo el mar”.

Fuente: https://elpais.com/planeta-futuro/2022-05-03/el-rostro-de-la-esclavitud-moderna-en-el-libano.html

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La ONU denuncia la decisión de los talibanes de no reabrir las escuelas para todas las niñas

Los talibanes han decidido vetar la esperada reapertura de las aulas de educación secundaria para las niñas. La ONU y sus agencias lamentan tal decisión y coinciden en tildar el incumplimiento de los compromisos de reabrir las aulas como una medida lamentable y un retroceso en el futuro de las niñas y mujeres afganas, y de los ciudadanos en general.

La Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, afirmó en un comunicado que «el incumplimiento por parte de las autoridades de facto de los compromisos de reabrir las escuelas para niñas a partir del sexto grado —a pesar de los reiterados compromisos en favor de la educación de las niñas, incluso durante mi visita a Kabul hace dos semanas — es profundamente perjudicial para Afganistán».

El alejamiento de las aulas, su inseguridad

La negación a la educación viola los derechos humanos de las mujeres y las niñas,  Alta Comisionada de Derechos Humanos de la ONU

Las escuelas de educación secundaria tenían previsto abrir sus puertas para las niñas en todo el país tras las vacaciones de invierno; sin embargo, las autoridades talibanes habrían dado marcha atrás a primera hora del miércoles, a la espera de una decisión sobre los uniformes que deben llevar.

«Denegar la educación viola los derechos humanos de las mujeres y las niñas: va más allá de su derecho a la educación, las deja más expuestas a la violencia, la pobreza y la explotación«, explicó Bachelet.

El futuro de Afganistán en peligro

El Secretario General de la ONU, António Guterres, manifestó su profundo pesar por la suspensión impuesta por los talibanes de la vuelta a la escuela para las niñas de secundaria.

«El comienzo del nuevo curso escolar era esperado por todos los estudiantes, chicos y chicas, y por los padres y las familias», dijo Guterres. Añadió que la repentina medida de los talibanes de no reabrir las aulas, «a pesar de sus reiterados compromisos, supone una profunda decepción y daña profundamente a Afganistán”.

”Denegar  la educación no solo viola la igualdad de derechos de las mujeres y las niñas a la educación, sino que también pone en peligro el futuro del país debido a la enorme contribución de las mujeres y las niñas afganas».

«Insto a las autoridades de facto talibanes a que reabran las escuelas para todos los estudiantes sin más demora».

Unas niñas en un centro de aprendizaje en la aldea de Gulab Khail en la provincia de Maidan Wardak,en Afganistán.

© UNICEF/Azizzullah Karimi
Unas niñas en un centro de aprendizaje en la aldea de Gulab Khail en la provincia de Maidan Wardak,en Afganistán.

La determinación de las afganas

Michelle Bachelet ha recordado que, en su reciente visita a Kabul, las mujeres le manifestaron su deseo de hablar ellas mismas con los talibanes.

Las mujeres le dijeron que disponen de «información, soluciones y capacidad para ayudar a trazar una salida a esta crisis económica, humanitaria y de derechos humanos en Afganistán».

«Insistieron en la igualdad de derechos a una educación de calidad en los ciclos primario, secundario y terciario, y aguardaban con esperanza la reapertura de hoy de las aulas».

Discriminación estructural

En un momento en el que los ciudadanos afganos sufren los efectos de múltiples crisis, la alta funcionaria de la ONU describió la decisión como «muy preocupante».

«Quitarle el poder a la mitad de la población afgana es contraproducente e injusto», afirmó Bachelet, y añadió que «una discriminación estructural como ésta también es profundamente perjudicial para las perspectivas de recuperación y desarrollo del país».

Finalmente, Bachelet hizo un llamamiento a los talibanes para que «respeten el derecho a la educación de todas las niñas y reabran las escuelas para todas las estudiantes sin discriminación ni más demora«.

Esperanzas rotas

Por su parte, la directora ejecutiva del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), Catherine Russell, emitió un comunicado en el que describía la decisión como «un gran revés para las niñas y su futuro».

“Millones de alumnas de enseñanza secundaria de todo Afganistán se han despertado hoy con la ilusión de poder regresar a la escuela y reanudar su educación. Sin embargo, sus esperanzas no han tardado en verse truncadas”, lamentó Rusell.

La decisión de los talibanes anula “el derecho de toda una generación de niñas adolescentes a una educación, y les arrebata la oportunidad de adquirir las competencias necesarias para labrarse un futuro”, añadió.

Instó también a las autoridades de facto que cumplan con su “compromiso con la educación de las niñas sin más demora” y a los dirigentes de todos los rincones de Afganistán les pidió que defiendan la educación de las niñas adolescentes.

Todos los niños y las niñas merecen ir a la escuela. Es la forma más segura de guiar al país por un camino más seguro hacia la paz y la prosperidad que merece el pueblo de Afganistán”, concluyó la directora de UNICEF.

Una decisión deplorable

La Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en el Afganistán (UNAMA) respondió a la noticia con un tuit donde manifiesta como deplorable » el anuncio de hoy de los talibanes de ampliar de manera indefinida el veto para las estudiantes de mayores de sexto grado para asistir a la escuela».

Fuente: https://news.un.org/es/story/2022/03/1506102

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Estados Unidos: Iowa prohíbe a chicas trans participar en deportes femeninos en escuelas y universidades

La gobernadora de Iowa, Kim Reynolds, promulgó el jueves un proyecto de ley que prohíbe a chicas transgénero participar en deportes de niñas y adolescentes en escuelas secundarias y atletismo femenino en universidades, informó AP. 

La ley: El proyecto de ley requiere que los estudiantes que participen en deportes interescolares patrocinados o sancionados por una escuela no pública acreditada o un distrito escolar público jueguen solo con otras personas del género que figura en su certificado de nacimiento.

  • También tiene disposiciones que permiten demandas civiles para defender la intención de la ley. El proyecto se aplica a los deportes desde los grados de la escuela primaria hasta las universidades y colegios estatales.
  • Cabilderos de las juntas escolares, administradores y maestros dijeron que el proyecto de ley les pone en una posición insostenible, al tener que elegir si seguir la nueva ley estatal o la ley federal, en la que se prohíbe la discriminación por motivos de género en las actividades deportivas.

¿Qué dicen? La gobernadora Reynolds firmó el Proyecto de Ley durante una ceremonia en el Capitolio, apenas un día después de que los legisladores lo enviaran a su escritorio y calificó la firma como un triunfo para el deporte femenino. La propuesta pasó la Cámara y el Senado sólo con el apoyo de los republicanos, reseñó AP.

  • “Ninguna cantidad de talento, entrenamiento o esfuerzo puede compensar las ventajas físicas naturales que los hombres tienen sobre las mujeres. Es simplemente una realidad de la biología humana”, dijo Reynolds. “Obligar a las mujeres a competir contra los hombres es lo opuesto a la inclusión y es absolutamente injusto”.
  • Ainsley Erzen, estudiante de último año de la secundaria Carlisle y quien estableció el récord estatal de 800 metros y ha estado presente durante los comités, apoyando el Proyecto de Ley, señaló: “Las niñas de Iowa hoy y todas las generaciones venideras podrán perseguir las cosas que aman con la mejor de sus habilidades”, defendió la atleta. “Ya sea persiguiendo títulos, récords, becas o ganando un puesto de titular en un equipo. Ninguna chica será marginada en su propio deporte”.
  • Cuando un reportero le pidió a Reynolds que diera un ejemplo de una niña superada por un atleta transgénero, la gobernadora no dio un caso específico, pero sostuvo que las restricciones eran necesarias.

¿Y ahora? Los líderes republicanos hicieron que el proyecto de ley entrara en vigencia de inmediato, por lo que es posible que se requiera que cualquier estudiante transgénero que practique deportes deje de hacerlo. No estaba claro a cuántos estudiantes afectaría.

  • El portavoz de las Escuelas Públicas de Des Moines y cabildero del distrito, Phil Roeder, sostuvo que no está claro cómo se espera que las escuelas implementen la ley. Roeder se opuso al proyecto porque cree que la legislación discrimina a las niñas y mujeres transgénero y al distrito le preocupa que entre en conflicto con las leyes federales contra la discriminación.
  • “Nuestro distrito escolar da la bienvenida y apoya a los estudiantes LGBTQ y les brinda las oportunidades que se merecen”, reafirmó.
  • Mark Stringer, director ejecutivo de la Unión Estadounidense de Libertades Civiles de Iowa, organización de defensa de derechos civiles, denunció la ley y dijo que “viola los derechos civiles de las niñas y mujeres transgénero” en Iowa. “Hoy, el estado de Iowa se tragó mitos sin fundamento sobre las niñas y mujeres transgénero que participan en deportes, mitos alimentados por la ignorancia y el miedo”, expresó Stringer.

El panorama: Iowa se unirá a otros 10 estados dirigidos por el Partido Republicano con tales leyes. Algunos se han enfrentado a impugnaciones judiciales alegando violaciones de los derechos constitucionales y las leyes federales contra la discriminación.

  • Otros estados con leyes similares incluyen Alabama, Arkansas, Florida, Mississippi, Montana, Tennessee y Texas, todos aprobados el año pasado. La aplicación de una ley de Idaho de 2020 está suspendida después de que un juez federal dictaminara que es probable que sea declarada inconstitucional.
  • En julio pasado, un juez de Virginia Occidental emitió una orden que permitía a una chica transgénero de 11 años participar en carreras de campo traviesa para niñas, diciendo que la ley estatal aprobada el año pasado habría violado sus derechos constitucionales y también una ley federal que garantiza la igualdad de trato de hombres y mujeres en programas educativos y deportivos.

Fuente: https://eltiempolatino.com/2022/03/04/nacional/iowa-prohibe-a-chicas-trans-participar-en-deportes-femeninos-en-escuelas-y-universidades/

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China: LGBTQ en el deporte chino: tolerado, pero nada más

El número de atletas de alto nivel chinos que se han atrevido a “salir del armario” se puede contar con una mano. La diversidad sexual se tolera en China, siempre y cuando se mantenga en privado y no se exijan derechos.

La futbolista china Li Ying está de vuelta. La entrenadora de la selección femenina de fútbol de China, Shui Qingxia, convocó a la delantera Li, de 29 años, para la próxima Copa Asiática en la India (del 20 de enero al 6 de febrero de 2022). A primera vista, esta noticia no sorprende. Al fin y al cabo, en la última edición del torneo, celebrada en Jordania en 2018, Li ganó la «Bota de Oro» como máxima goleadora y China terminó tercera en el torneo.

También se pudo confiar en ella en el Mundial de Francia 2019: marcó el único gol en la victoria por 1-0 contra Sudáfrica en la ronda preliminar del torneo, en el que las chinas solo llegaron hasta los octavos de final. Sin embargo, para los Juegos Olímpicos de Tokio, Li, que ya tiene más de 100 partidos y 30 goles en su haber, no fue convocada. Muchos sospecharon que esto tenía que ver con su «salida del armario”.

Con un mensaje en Weibo, la versión china de Twitter, Li Ying hizo pública su relación con la influencer Chen Leilei en junio de 2021. La publicación se hizo viral y fue ampliamente comentada. «No es ningún secreto que hay homosexuales en el fútbol femenino, pero Li Ying es la primera que se atreve a revelar públicamente su orientación sexual y presentar a su novia. La felicito por su coraje», escribió Zhao Zen, periodista y bloguero de fútbol con más de cinco millones de seguidores. También hubo comentarios homófobos y poco después de que Li publicara el mensaje en Weibo, este desapareció de su cuenta. ¿Por presión?

«Sí, soy gay»

Es muy raro que los deportistas de alto nivel de China hablen o escriban abiertamente sobre su homosexualidad. Los casos todavía se pueden contar con los dedos de una mano. Después de Li Ying, la jugadora de voleibol Sun Wenjing también se atrevió a «salir del armario”, pero dos años después de ponerle fin a su carrera.

En 2018, el surfista profesional Xu Jingsen anunció en Weibo que participaría en los Gay Games de París. «Sí, soy gay», escribió entonces Xu junto a una imagen en la que aparecía sobre una tabla de surf, con una bandera de arcoíris de fondo: «Tenemos derecho a amar y a ser amados. El género, la edad y el color de la piel no son grilletes».

Xu compitió en los Gay Games de París, llevando la bandera de su país en la ceremonia de apertura junto a los 69 atletas de la China continental. Los próximos Gay Games se iban a llevar a cabo este 2022 en Hong Kong, pero se han pospuesto hasta noviembre de 2023 debido a la pandemia del coronavirus. Los atletas homosexuales de Taiwán ya han anunciado que no participarán en los Juegos por temor a su seguridad.

Cuentas de redes sociales bloqueadas

En 2019, Taiwán se convirtió en el primer país asiático en legalizar el matrimonio entre personas del mismo sexo. En la China continental todavía está prohibido. La diversidad sexual es tolerada por el gobierno comunista, pero solo mientras se mantenga en privado. Exigir derechos públicamente podría traer problemas. En 2020, por ejemplo, se canceló el «Orgullo de Shangái», el mayor y más antiguo evento LGBTQ de China, con desfiles en bicicleta, fiestas, foros y exposiciones.

En julio de 2021, el ministerio de Asuntos Civiles bloqueó y eliminó cientos de páginas web y cuentas de usuarios de redes sociales de la escena LGBTQ, especialmente en las universidades. «Es imposible que China lidere el camino en este sentido», defendió Hu Xijin, redactor jefe del diario estatal Global Times. «Nuestro cierto conservadurismo es necesario y razonable», escribió en su blog. En septiembre pasado, el presidente Xi Jingping ordenó que se prohibiera en la televisión a los «hombres afeminados».

Participantes del Orgullo de Shanghái en junio de 2015.Participantes del «Orgullo de Shanghái» en junio de 2015.

Más cautelosos

La escena LGBTQ se ha tenido que acostumbrar a esta postura más dura. «Desde que las autoridades chinas han tomado medidas enérgicas contra las organizaciones que defienden los derechos LGBTQ en el campus, somos muy cautelosos y tratamos de no centrar demasiado los eventos en temas LGBTQ», explica el universitario Robin a DW.

Se calcula que en China hay unos 70 millones de personas que son lesbianas, gays, bisexuales, transexuales o queer. El país, con 1.400 millones de habitantes, aún está lejos de tratar abiertamente la diversidad sexual. «Las personas que pertenecen a una minoría sexual o de género siguen viviendo en la clandestinidad en China. Solo el cinco por ciento está dispuesto a vivir su diversidad abiertamente», según un estudio de 2016 del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). La discriminación, agrega el PNUD, «sigue costando puestos de trabajo a las personas LGBTQ, disminuyendo sus perspectivas profesionales y su potencial de aprendizaje en las escuelas».

Fuente: https://www.dw.com/es/lgbtq-en-el-deporte-chino-tolerado-pero-nada-m%C3%A1s/a-60485755

 

 

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El Parlamento de Polonia aprueba una reforma de la ley educativa para controlar los contenidos en las escuelas

El Gobierno ultraconservador busca eliminar de los colegios materiales no conformes con sus ideas, especialmente en educación sexual, según sus detractores

La Cámara baja del Parlamento polaco, el Sejm, ha aprobado este jueves un proyecto de reforma de la ley educativa que refuerza el control del Estado sobre las escuelas y los contenidos educativos extracurriculares que se imparten en las mismas. Con la nueva norma, el Ejecutivo busca eliminar de los colegios contenidos no conformes con las ideas del Gobierno ultraconservador de Ley y Justicia (PiS, en sus siglas en polaco), y especialmente los relacionados con la educación sexual, según sus detractores. El ministro de Educación y Ciencia, Przemysław Czarnek, argumenta que el Estado debe poder bloquear todo lo que suponga “una amenaza a la moralidad de los niños”.

El borrador del texto, conocido como Lex Czarnek por el apellido del ministro, fue aprobado por el Consejo de Ministros en noviembre, y tras varios retrasos, ha sido sometido este jueves a votación. La ley, que ha generado protestas de colectivos de docentes y organizaciones de defensa de los derechos LGTBI, confiere más poder a los superintendentes de las escuelas, unos gestores regionales que dependen directamente del ministerio. Con la reforma, esta figura del sistema educativo polaco podrá censurar contenidos y actividades extracurriculares que imparten ONG, sobre las que los directores de los centros estarán obligados a informarle y pedir autorización. Los superintendentes tendrán además competencias para influir en la elección de los directores y para despedirlos.

El ministro es conocido por sus declaraciones homófobas y machistas, como las que hizo en la televisión pública en un debate: “Dejemos de escuchar estas idioteces sobre los derechos humanos. Esta gente [en referencia a las personas LGTBI] no son iguales que la gente normal”. También ha llamado a las escuelas a centrarse en enseñar a las niñas “virtudes femeninas”, según la agencia Reuters.

Las escuelas pasan por un momento de crisis, como explica por teléfono Iga Kazimierczyk, pedagoga y presidenta de la fundación Espacio para la Educación. Los profesores están dejando sus puestos, los salarios son bajos y, tras la pandemia, los alumnos están experimentando problemas sociales, emocionales y de conducta. En el sistema educativo polaco, las ONG son clave al proporcionar actividades que complementan el currículo educativo con contenidos cívicos y ayuda en momentos de crisis y conflictos. La reforma de la ley, que estipula que el permiso a los superintendentes se debe tramitar con dos meses de antelación, dificulta la organización en las escuelas, que pierden su autonomía. Además, por más que los padres y los profesores estén de acuerdo en los contenidos, el intermediario del ministerio puede vetarlos.

“Puede no parecer algo grave o peligroso, pero con el Gobierno que tenemos, es un riesgo serio”, señala Kazimierczyk. “Lo que introduce la ley es un mecanismo, pero detrás está la intención de eliminar la enseñanza de los derechos humanos, la educación sexual y los derechos del colectivo LGTBI, y la no discriminación”, prosigue.

A cambio, el ministerio quiere imponer una asignatura obligatoria llamada Historia y presente, con “contenido sacado de la narrativa del PiS”, que incluye asuntos como su visión de la UE, el catolicismo, Juan Pablo II, etc. “No es nada neutral, y la educación debe serlo”, dice la también activista del movimiento Ciudadanos por la Educación. “Las escuelas volverán a ser como en los 60 y los 70 [en la época comunista], un lugar donde se pasarán mensajes oficiales del Gobierno a los alumnos”, lamenta. “Servirán para aparcar a los niños, no para contribuir a hacer un mundo mejor”.

“Los alumnos que forman parte de la comunidad LGTBI tienen miedo porque se van a quedar solos, sin poder hablar con nadie”, afirma Dominik Kuc, un joven activista que elabora desde 2018 la clasificación de las escuelas inclusivas en Polonia y es miembro de una ONG que trabaja en el ámbito de la educación y la diversidad. “Será imposible ofrecer información sobre la no discriminación o intervenciones cuando sean necesarias”, denuncia en conversación telefónica, y subraya que en Polonia “la comunidad LGTBI está completamente borrada del currículo educativo”. Para Remy Bonny, de Forbidden Colours, una organización europea de defensa de los derechos LGTBI, “esta ley es una versión light” de las conocidas como leyes antipropaganda LTGBI de Hungría y Rusia.

Antes de que la ley, que lleva tiempo en el debate público, se aprobase, sus efectos empezaron a sentirse en el sistema educativo. El año pasado, a instancias de la superintendente de la región de Malopolska, y de las autoridades locales, despidieron a la directora de la escuela primaria de Dobczyce. Como publicó ONET, el motivo fue la organización de una charla sobre la Constitución del juez Waldemar Żurek, que se ha convertido en una figura en Polonia por su defensa del Estado de derecho, lo que le ha costado 12 expedientes disciplinarios.

Tras su paso por el Sejm, la norma deberá ser debatida y votada en el Senado, que se prevé que la rechace. La decisión final le corresponderá al presidente ultraconservador Andrzej Duda, que se espera que la apoye. Durante su campaña electoral, Duda prometió “defender a los niños de la ideología LGTBI”.

Fuente: https://elpais.com/internacional/2022-01-13/el-parlamento-de-polonia-aprueba-una-reforma-de-la-ley-educativa-para-controlar-los-contenidos-en-las-escuelas.html

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La comunidad LGTBQ+ protesta contra un ministro de educación keniano por atacar a los gais

Decenas de miembros de la comunidad LGTBQ+ de Kenia se manifestaron hoy en Nairobi contra el ministro keniano de Educación, George Magoha, quien recientemente abogó por prohibir el ingreso de estudiantes gais en internados.

Magoha provocó notable polémica cuando a finales de diciembre pasado afirmó que «hay casos contemporáneos de niños que son homosexuales y lesbianas, deben ir a escuelas diurnas cercanas a sus hogares».

«Su responsabilidad debe ser para la gran mayoría y no para unos pocos individuos. No se dejen intimidar por los niños”, señaló el ministro en un acto en el oeste del país.

Los manifestantes, que protagonizaron una colorida protesta ante el Ministerio de Educación en el centro de Nairobi, criticaron hoy las palabras de Magoha y reivindicaron los derechos de los niños y niñas que son gais y lesbianas, respectivamente.

«La educación debe ser accesible para todos los niños de un país independientemente de cualquier título que se les adjunte», dijo Marylize Buibwa, convocante de la protesta, al subrayar que la comunidad LGTBQ+ ve como una amenaza al ministro.

Buibwa, citada por medios locales, enfatizó que los estudiantes de educación primaria y secundaria tienen poca o ninguna idea de lo que es la sexualidad y aún están comprendiendo sus emociones.

«¿Cómo van a entender su crecimiento y desarrollo cuando el que se supone que los guía les prohíbe y excluye de aprender?», se preguntó la activista.

Los asistentes a la protesta portaban banderas arcoíris y pancartas en las que se leían consignas como «Todos los niños son iguales, sean gais o no. Los padres de esos niños tienen derechos también».

También señalaron que la prohibición que propugna el ministro perpetúa la marginación de la comunidad LGBTQ+, lo que puede empujar a sus miembros a la periferia de la sociedad donde radica la pobreza, el crimen y la desigualdad.

Entre los manifestantes se encontraba la actriz keniana Makena Njeri, experiodista de la cadena británica BBC y conocida activista del movimiento LGTBQ+.

«Personalmente, como una persona que pasó por el sistema educativo de Kenia, como una niña queer, sé la presión por la que pasan, y sé que esta directiva del ministro les hará mucho daño», aseveró Njeri.

El cantante Chimano, de la famosa banda keniana «Sauti Sol» y quien anunció recientemente su homosexualidad, envió a los manifestantes este mensaje: «Nuestros derechos son derechos humanos. ¡Estamos aquí, siempre hemos estado aquí, nos quedaremos aquí!».

La homosexualidad se considera un tema tabú en África, donde homosexuales y lesbianas sufren discriminación, persecución y violencia.

En Kenia, las relaciones homosexuales constituyen un delito punible con hasta catorce años de prisión.

El Tribunal Superior de Nairobi declaró en mayo de 2019 constitucionales los artículos del Código Penal de Kenia que criminalizan las relaciones homosexuales, en respuesta a un recurso presentado contra esos artículos.

En 2018, el presidente de Kenia, Uhuru Kenyatta, declaró en una entrevista con la cadena estadounidense CNN que los derechos de lesbianas, gais, transexuales, bisexuales e intersexuales (LGTBI) es un tema «sin relevancia» en el país.

Kenyatta enfatizó que «no es cuestión de derechos humanos», sino un asunto que concierne como cultura y que, según él, rechaza la sociedad keniana.

Fuente: https://www.swissinfo.ch/spa/kenia-lgtbq-_la-comunidad-lgtbq–protesta-contra-un-ministro-keniano-por-atacar-a-los-gais/47260540

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Afganistán: los talibanes excluyen a las niñas de la escuela secundaria

Las escuelas secundarias iniciaron su reapertura este sábado en Afganistán sin niñas ni profesoras.

El Talibán ordenó en un comunicado que solo los niños regresen a las aulas, excluyendo a todas las niñas y a las mujeres que ejercen como maestras en el país.

Además, el viernes fue clausurado el Ministerio para Asuntos de la Mujer, encargado de velar por los derechos de las mujeres afganas desde 2001.

Fue reemplazado por el Ministerio para la Propagación de la Virtud y la Prevención del Vicio, un organismo para hacer cumplir estrictas doctrinas religiosas.

Es el mismo departamento que entre 1996 y 2001 desplegó la llamada «policía de la moralidad» en las calles para hacer cumplir la estricta interpretación de los talibanes de la ley religiosa islámica, conocida como sharía.

Estas normativas son señales de que Afganistán está regresando al severo régimen talibán de la década de 1990, pese a las promesas de los nuevos mandatarios de ejercer un gobierno más inclusivo.

«Estoy muy preocupada por mi futuro»

El comunicado emitido el viernes, ante la reapertura de las escuelas afganas este sábado, decía lo siguiente: «Todos los profesores y estudiantes varones deben asistir a sus instituciones educativas».

Las escuelas secundarias suelen ser para estudiantes de entre 13 y 18 años. La mayoría de ellas están segregadas en Afganistán, lo que facilitaría a los talibanes el cierre de escuelas para niñas.

Niñas en una escuela segregada por género en Kabul, el 15 de septiembre de 2021.

FUENTE DE LA IMAGEN,BULENT KILIC/GETTY IMAGES

Pie de foto,Niñas en una escuela en Kabul, Afganistán.

Algunas alumnas y sus padres dicen que las perspectivas para el futuro son sombrías.

«Estoy muy preocupada por mi futuro», le dijo a la BBC una estudiante afgana, que soñaba con ser abogada.

«Todo se ve muy oscuro. Todos los días me despierto y me pregunto: ¿Por qué estoy viva? ¿Debería quedarme en casa y esperar a que alguien toque a la puerta y me pida que me case con él? ¿Es este el propósito de ser mujer?«

Su padre dijo: «Mi mamá era analfabeta y mi papá la intimidaba constantemente y la llamaba idiota. No quiero que mi hija se vuelva como mi madre».

Otra colegiala, una joven de 16 años de Kabul, dijo que fue un «día triste».

«¡Quería ser médica! Y ese sueño se ha desvanecido. No creo que nos dejen volver a la escuela. Incluso si abren las escuelas secundarias nuevamente, no quieren que las mujeres se eduquen».

Escuela para niños en Kabul, 16 de septiembre de 2021.

FUENTE DE LA IMAGEN,BULENT KILIC/GETTY IMAGES

Pie de foto,Escuela para niños en Kabul, 16 de septiembre de 2021.

A principios de esta semana, los talibanes anunciaron que a las mujeres se les permitiría estudiar en las universidades, pero no podrían hacerlo junto con los hombres y enfrentarían un nuevo código de vestimenta.

Algunos sugirieron que las nuevas reglas excluyen a las mujeres de la educación universitaria porque las universidades no tienen los recursos suficientes para proporcionar clases separadas para hombres y mujeres.

«Un retroceso»

Desde que el Talibán fue destituido en 2001, se han logrado enormes avances en la mejora de las tasas de escolarización y alfabetización de Afganistán, especialmente para las niñas y las mujeres.

El número de niñas en las escuelas primarias aumentó de casi cero a 2,5 millones, mientras que la tasa de alfabetización femenina casi se duplicó en una década al 30%. No obstante, muchos de los avances se lograron solo en las ciudades.

«Este es un retroceso en la educación de las mujeres y niñas afganas», dijo Nororya Nizhat, exvocera del Ministerio de Educación de Afganistán.

«Esto recuerda a todo el mundo lo que hicieron los talibanes en los años 90. Terminamos teniendo una generación de mujeres analfabetas y sin educación».

Poco después de tomar el poder, los talibanes dijeron que los derechos de las mujeres en Afganistán serían respetados «dentro del marco de la ley islámica».

Fuente: https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-58608977

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