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Educación Preescolar, hoy

 Juan Carlos Miranda Arroyo

El Senado de la República y la Cámara de Diputados federal establecieron la obligatoriedad de la Educación Preescolar desde 2002. Éste es el segmento del servicio educativo público dirigido a niñas y niños entre los 3 y los 5 años de edad. Sin embrago, hoy, es un problema grave la falta de cobertura en la Educación Preescolar, sobre todo en el rango de edad que va de 3 a 4 años, en todo el país.

Pregunto: ¿La obligatoriedad en este nivel o ámbito educativo se estableció sin un estudio previo; sin una evaluación profunda sobre los factores que facilitarían o impedirían la “universalización”? ¿Una vez más, las élites políticas fallaron al legislar sin sustento y con demagogia?

Una de las respuestas a estas interrogantes, se puede encontrar en textos analíticos y de divulgación que conviene retomar. Un caso interesante es la aportación del profesor Rogelio Alonso (1), quien afirma lo siguiente sobre los procesos recientes de planificación de la educación preescolar pública:

“Al revisar las estadísticas oficiales proporcionadas por la Dirección General de Planeación, Programación y Estadística Educativa, se advierte un crecimiento en la cantidad de alumn@s, maestr@s y escuelas de educación preescolar, del ciclo 2002-2003, momento que marcó la obligatoriedad del nivel, al 2018-2019. En el caso de los planteles, pasaron de 74 mil 758 a 90 mil 446, mientras que la matrícula se engrosó de 3,653,903 a 4,780,787 estudiantes (SEP, 2003, p. 26; SEP, 2019, p. 20).”

“La atención de niños de 3, 4 y 5 años tuvo un aumento considerable en términos absolutos desde que se estableció la obligatoriedad de la educación preescolar. De acuerdo con cifras oficiales, en tan sólo cinco años a partir de entonces, se registró un sorprendente aumento de 20.9% (en la atención), pasando de 55.5% a 76.4% de alumnos atendidos en edad típica de ese nivel escolar (SEP, 2003, p. 29, p.; SEP, 2008, p. 50). El salto fue por demás importante y todo apuntaba a una universalización de la educación preescolar en el mediano plazo.”

Una pregunta más específica: Si la Educación Preescolar es obligatoria desde 2002 y las perspectivas de cobertura eran optimistas durante el sexenio pasado (2012-2018) ¿por qué en primero de preescolar (NN de 3-4 años), la cobertura nacional, promedio, es de 49-50 por ciento? ¿Qué medidas tomarán las autoridades de la SEP a cargo del gobierno actual, para cumplir con lo establecido en ley sobre esta necesaria cobertura?

Al respecto, esto indagué y escribí en 2019: Para miles de familias en México, la Educación Preescolar es el primer puente de acceso al derecho a la educación, por lo cual es un nivel educativo importante desde el punto de vista educativo, social y cultural, debido a que constituye una plataforma de desarrollo individual y social para millones de familias. (2)

Serias dificultades para lograr la universalización

Cabe recordar que “…86 por ciento de los jardines de niños operan en inmuebles construidos para este nivel educativo, pero esta situación no es igual de favorable en las escuelas comunitarias y en las privadas, pues una de cada cinco y dos de cada cinco de las segundas, funcionan en espacios adaptados… (la Educación) Preescolar forma parte de la educación obligatoria, (y) está constituida con cerca de 90 mil escuelas, 240 mil docentes y 4.9 millones de alumnos.” (3)

“…entre otras condiciones que afectan el funcionamiento escolar y el aprendizaje de los estudiantes, está la alta proporción de directoras que cumplen también con la función docente. Las maestras no reciben acompañamiento continuo: sólo una de cada tres tuvo la cantidad de asesorías externas que deberían recibir en un ciclo escolar. Por otra parte, aun cuando en una de cada cuatro escuelas se reportan niños o niñas con discapacidad, sólo la mitad de ellas cuentan con apoyo especializado…” (INEE, 2019)

Los datos más recientes, proporcionados por las autoridades educativas federales de la administración pasada, indican lo siguiente: Entre 2012 y 2017, según las estadísticas oficiales, la cobertura de primer grado de Educación Preescolar, es decir, la tasa de atención de los niños que hoy tienen entre 3 y 4 años, en promedio, pasó de 40 por ciento a cerca de 50 por ciento en México. No está por demás reiterar los datos más recientes al respecto.

Así lo expuso, el año pasado, el hoy ex titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP): “…Para el caso de México, durante la presente administración, entre los ciclos escolares 2012-2013 y 2017-2018, la matrícula de Educación Preescolar se ha incrementado en cerca de 250 mil alumnos, superando por primera ocasión los 5 millones. En este periodo, la tasa de cobertura para el grupo de edad de tres a cinco años pasó de 70.7% a un estimado de 75.5%, es decir, 4.8 puntos porcentuales adicionales.”

“Por edad específica, para los niños de tres, cuatro y cinco años que son atendidos únicamente en Preescolar, los valores del indicador son 49.9%, 92.3% y 84.3%, respectivamente. En todos los casos, estos niveles de atención son superiores a los observados hace cinco años (40.1%, 88.5% y 83.4% respectivamente), destacando el fuerte crecimiento −de casi 10 puntos porcentuales− en la atención de los niños de tres años.” (4)

Como lo comenté hace dos años, ahora que mucha gente ha expresado preocupación sobre el asunto de las estancias infantiles (educación inicial o de la primera infancia) en todo el país, también debiera de manifestarse en contra de la falta de cobertura en la Educación Preescolar, sobre todo de los niños entre los 3 y 4 años de edad.

Esta preocupación habrá de ponerse, también, sobre la mesa central de las prioridades educativas de la SEP, en especial, debido a la crisis sanitaria y económica que empujan cada vez más, con las “cuarentenas” y el confinamiento social, hacia una crisis educativa prolongada, hecho que afectaría de manera más severa a los grupos sociales más desfavorecidos (población rural, indígena y con discapacidad).

Fuentes consultadas:

(1) Rogelio Javier Alonso Ruiz. La demorada universalización de la educación preescolar. 4 de marzo, 2020.

(2) Ver mi columna: Las Condiciones adversas de la Educación Preescolar, SDP Noticias.com, 15 de marzo, 2019.

(3) Condiciones Básicas para la Enseñanza y el Aprendizaje (ECEA) en (la Educación) Preescolar (2019), publicado por el INEE, es un estudio que “identifica con claridad los déficits, en algunos casos graves, que se tiene como país para garantizar condiciones mínimas (a efecto de) cumplir con el derecho a la educación de calidad en este nivel educativo.” (ver: Comunicado de Prensa No. 43, emitido por el área de Comunicación Social del Instituto).

(4) Ver: Otto Granados Roldán. “Los Retos del Escritorio”, SDP Noticias, 6 de enero, 2018.


Fuente e imagen:  SDPnoticias

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El Salvador: Colegios con problemas de matrícula en educación inicial y preescolar

América Central/El Salvador:/22-01-2021/Autora: Susana Joma/Fuente: www.elsalvador.com

El hecho de que los niños no reciben educación presencial desmotiva a los padres, por lo cual algunos se abstienen de matricularlos. La matrícula de preescolar y kínder en colegios ha caído no menos de un 50 % y se ha roto la continuidad educativa, advierte especialista.

Los centros educativos privados que brindan servicios de educación inicial y preescolar, a niños de entre 0 y 6 años, han empezado el 2021 con problemas de matrícula escolar, informó Javier Hernández Amaya, presidente de la Asociación de Colegios Privados de El Salvador (ACPES).

El fenómeno surge mientras el país experimenta alza en los casos de COVID-19 y las autoridades educativas han postergado de forma indefinida el regreso a clases presenciales, supeditando la enseñanza a la modalidad virtual.

“En el grupo etario de educación inicial y educación Parvularia definitivamente que el sistema educativo privado y también el sistema educativo público tiene serias dificultades para atenderlo”, afirmó el dirigente de la ACPES a mediados de la semana, durante una entrevista con este periódico.

Hernández Amaya explicó que este fenómeno se debe a que para formar a estos infantes es necesario darles atención presencial o semipresencial, en donde lo que se busca es lograr la adaptación de los pequeños al sistema educativo, pero que eso es algo que en este momento no es viable.

“Entonces cuando se van buscando principios de adaptabilidad, de aprendizaje, de manejo de la motricidad, de otros temas que tienen que ver técnica y exclusivamente para esos grupos etarios, el ofrecerles un servicio educativo virtual se vuelve de repente un motivo que significa la deserción o el ausentismo del estudiante en esos niveles”, comentó.

La deserción escolar en el nivel de parvularia y educación inicial obliga al cierre de instituciones de enseñanza. Foto EDH

El dirigente de la ACPES sostuvo que muchos padres que tienen hijos en edades que corresponden a estos niveles de enseñanza están optando por no matricularlos, ante el hecho de que no les pueden brindar atención presencial.
“Hemos experimentado algunas matrículas muy bajas en este año escolar en estos niveles”, aseguró.

Afirmó que si bien al cierre del año pasado 15 colegios que brindan varios niveles educativos habían definido cerrar operaciones por problemas financieros, resultado del impago de los padres, ya en este inicio del 2021 algunos colegios de educación preescolar, kínder y Parvularia en un momento dado le han externado intención de cerrar porque sus presupuestos, que dependen de la matrícula y colegiatura, no les resultan suficientes para continuar.

Comentó que una cadena de colegios que brinda estos servicios educativos, en la capital, se vio durante estas primeras semanas de enero precisamente en esa disyuntiva de cerrar tres de sus sedes, pero al final encontró una alternativa.

Aunque Hernández Amaya se abstuvo de brindar el nombre del centro educativo, porque dijo no tener autorización para hacerlo, señaló que al final las autoridades del centro educativo privado obtuvieron un permiso provisional del Ministerio de Educación (MINED) para reubicar a sus alumnos en otro local que significa menos inversión; esto evitó su cierre.

El mobiliario del kínder pasitos fue vendido a otras instituciones y a padres de alumnos. Foto EDH / Francisco Rubio

El viernes, al cierre de la semana, se conoció también que el Colegio María de Bruner, conocido como kinder Pasitos, cerró sus puertas luego de 35 años de funcionar. Las responsables informaron que tuvieron una deserción del 20 % de los niños.

Paralelo a la difícil situación de estos colegios, el representante de la ACPES externó preocupación ante el hecho de que este sector poblacional, sobre todo los del nivel inicial quede rezagado, pues a su criterio el sistema educativo público no está en condiciones de atenderlo.

Según afirmó, el sistema de enseñanza pública no tiene una mínima cobertura de educación inicial; además, este año tampoco brindará la educación presencial que está buscando el padre de familia, lo cual implica que el niño quedará sin acceder a servicios educativos.

Describió que si bien hay algunas oficinas de gobierno que cuentan con Centros de Desarrollo Infantil (CDI) para los hijos de sus empleados, esto no garantiza una cobertura total de esa población.

“Entonces lo que vamos a comenzar a ver es que la brecha que hay de no cobertura del nivel de educación inicial se va ampliar, educación Parvularia igual, consecuencia de que las oportunidades van a ir siendo cada día menores para ir atendiendo estos niveles”, advirtió.

El dirigente de la ACPES subrayó que en el marco de esta pandemia los niños quedarán fuera del sistema porque sus padres están a la espera de que el servicio educativo se dé un 50 % o 100 %; o van a tener que esperar cumplir la edad para poder entrar a un nivel en el que pueda ser más autodidacta de lo que es en este momento.

Señaló que es de lamentar la difícil situación en que están los colegios que brindan estos servicios educativos, puesto que a su criterio el que uno de ellos quiebre es impactante: “El cierre de un colegio es como la muere de un hijo, eso es durísimo. Ver a una persona que ha sido dueña de un colegio 30 años y después verlo frustrado es para darle un pésame”.

Para 2019, según datos oficiales, la matrícula final de estudiantes de Educación Inicial fue de 14,149 niños, mientras que en Parvularia alcanzó los 209,365.

Al iniciar el 2020 hubo 3,737 niños matriculados en Educación Inicial y 205,202 en Parvularia, pero todavía no se conoce cuántos de ellos finalizaron.

El especialista educativo, Óscar Picardo, a partir de sondeos que realiza estimó que la matrícula de preescolar y kínder en colegios ha caído no menos de un 50 % y se ha roto la continuidad educativa; con lo cual no descarta que centros más pequeños, débiles en sus finanzas cierren, sobre todo porque no tendrán ingresos con el tema de útiles y uniformes.

“El impacto pedagógico de preescolar y primer ciclo será dramático para el futuro escolar de los niños”, subrayó.

Fuente e Imagen: https://www.elsalvador.com/eldiariodehoy/clases-colegios-problemas-matricula-educacion-inicial-preescolar/796791/2021/
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La evaluación del primer periodo en educación preescolar

 Abelardo Carro Nava

El tránsito del hogar a la escuela, es uno de los momentos más importantes en la vida de los seres humanos. Indiscutiblemente, este periodo influye de manera significativa en cada uno de los niños que, de un instante a otro, se desprenden de su entorno inmediato para integrarse a uno que es prácticamente desconocido para ellos: la escuela. Sí, la escuela, ese espacio donde, a diferencia del hogar, todo ocurre de otra manera porque en ella descubre: nuevas relaciones, nuevas expresiones, nuevas sensaciones, nuevas emociones; en fin, todo un cúmulo de sucesos que, indudablemente, repito, son parte importante del crecimiento y desarrollo de los pequeños.

¿Cómo olvidar las incontables expresiones que se observan en los rostros de los chicos cuando llegan a su primer día de clases en el jardín de niños? Llanto, incertidumbre, desconfianza, indiferencia, ansiedad, miedo, angustia, desesperación, entre otras tantas más, son parte de ese proceso que les significa el desapego del hogar y, por el cual, comienzan un camino diferente, lleno de experiencias que solamente la socialización puede favorecer e impulsar. ¿Acaso no es por medio de esa socialización que el pequeño se descubre a sí mismo en razón de los demás? Desde luego, la concurrencia en el preescolar es trascendental en la vida de los pequeños porque en éste, aprende a vivir socialmente con sus compañeros, lo cual tiende a incrementar, su participación en actividades de grupo con una gran cantidad y variedad de contactos sociales que van más allá de lo que, Linguido y Zorriano (1981), denominan ser “espectadores”.

En este sentido es importante hacer notar, que el enfoque de la educación preescolar ha cambiado conforme ha pasado el tiempo; de un enfoque pedagógico centrado en los cantos y en los juegos en los que el desarrollo de la motricidad fina y gruesa eran su piedra angular, se modificó para dar paso a una formación integral a través del desarrollo de los aspectos cognitivos y emocionales de los alumnos (SEP, 2018); ello no significa que dichos cantos y juegos que, como sabemos, favorecen esos aspectos motrices hayan sido eliminados; por el contrario, siguen siendo parte de un proceso que, de manera integral, forma al educando.

Visto de esta forma, si consideramos que la socialización es fundamental para que el niño, progresivamente, vaya desarrollando sus facultades naturales y, si sabemos que el nuevo enfoque pedagógico de la educación preescolar pretende la formación integral del educando, ¿de qué manera se han visto afectadas tales cuestiones con la pandemia y confinamiento que ha provocado el Covid19? Como parece obvio, la primera ha tenido un giro importante, puesto que las actividades escolares que propiciaban esa socialización y de manera presencial se desarrollaban en cada uno de los jardines de niños, se trasladaron, en el mejor de los casos, a la casa, mediante el empleo de una computadora o celular. ¿Esto generó nuevas formas de interacción? De eso hablaré un poco más adelante. Por lo que respecta a la segunda, el de la formación, también se ha visto alterada porque, como sabemos, el hecho de quedarse en casa dejó al descubierto las grandes desigualdades existentes en cada uno de los hogares mexicanos, motivo por el cual, las educadoras y educadores, implementaron una serie de estrategias para que sus alumnos iniciaran o continuaran con su proceso formativo. Al respecto es de destacarse, la entrega de guías o cuadernillos en las casas o escuelas de los pequeños y el envío de correos electrónicos, o a través de WhatsApp, con las actividades que tendrían que hacer los chicos en casa, con el apoyo de sus familiares; esto, a partir de los contenidos que están marcados en el documento Aprendizajes Clave para la Educación Integral y, desde luego, contemplando lo que a través de la televisión se trasmite para este nivel educativo.

¿El abordaje de estos contenidos, a través de una educación a distancia, ha favorecido el aprendizaje de los alumnos que cursan el preescolar? Pienso que no del todo; porque el trabajo que realizan las educadoras y educadores en cada uno de los jardines de niños: es insustituible y transcendental para el desarrollo integral de los pequeños.

¿De qué manera la educadora o educador propicia que el niño entienda preguntas que le permitan identificar objetos en el aula?, ¿de qué manera la educadora o educador propicia que su alumno resuelva problemas a través del conteo y con acciones sobre las colecciones?, ¿de qué manera la educadora o educador logra que su educando escuche cuentos para asociarlos con sus sentimientos? Si, ¿de qué manera se logra todo ello? Desde luego, la formación inicial que pudieron haber obtenido las maestras y maestros en su escuela normal colabora con este propósito, pero también, la experiencia que día a día se va dando en la escuela, en el aula. Si, ese espacio lleno de experiencias enriquecedoras y de un enorme significado que, con el paso de los años, se van sedimentando.

Luego entonces, sigo sosteniendo que evaluar el primer periodo (ver el artículo que publiqué la semana pasada en este y otros espacios y que lleva por nombre “Los dilemas de la evaluación del primer periodo”) considerando como unidad de medida los aprendizajes esperados, tal y como lo propone el Secretario de Educación, es una gran equivocación. Ya lo he dicho y lo vuelvo a repetir: la casa no es la escuela y la escuela no es la casa.

Tengo claro que nadie estaba preparado para todo lo que se desprendió de la contingencia sanitaria por la pandemia mundial que estamos viviendo; también tengo claro, que los momentos educativos que vivimos son totalmente diferentes de los que ocurren en el aula, entonces, ¿qué le lleva a pensar a este funcionario que los chicos están aprendiendo conforme a los aprendizajes esperados?, ¿sabrá todo lo que implica y significa trabajar con niños cuya edad oscila entre los 4 y 5 años?, ¿acaso pensará que todos los padres de familia tienen el conocimiento didáctico-pedagógico que se requiere para trabajar con los niños los contenidos de un plan de estudios?

Ciertamente, como padres de familia tenemos una responsabilidad y obligación importante en la educación de nuestros hijos. Eso no lo dudo. Sin embargo, este hecho no es ni por un tantito, idéntico al acto educativo que se vive en un salón de clases de un jardín de niños.

Obviamente, resultado de una planeación y del desarrollo de cada una de las sesiones en las que se organizó el trimestre, la educadora o educador, tienen la posibilidad de evaluar o, mejor dicho, de valorar el desempeño de sus alumnos. En tal ejercicio, cobra sentido, un elemento que me parece fundamental para comprender que, en estos momentos, evaluar mediante el logro de los aprendizajes esperados, es un gravísimo error. Me refiero pues a la observación; si, esa observación que en el día a día le permite al docente dar seguimiento y continuidad (a través del registro) al desempeño de sus educandos. Situación que, como parece bastante obvia, no puede hacerse en estos momentos.

¿Qué otros elementos, tiene la educadora o educador, para valorar los logros de sus chicos en términos de los aprendizajes esperados? Las tareas, trabajos, carpetas o portafolios, entre otros; actividades que, desde mi perspectiva son complementarias de lo que se realiza en el aula; esto, porque como sabemos, cuando se encomienda una actividad en casa suelen suceder algunas cosas: a) que los padres de familia supervisen el trabajo y estén atentos u orienten el desarrollo de la actividad que hace el niño; b) que no estén atentos ni supervisen el trabajo porque desconocen sobre el tema, aunque puede ser que reciba orientación por parte de un adulto o hermano; c) que dichos padres terminen haciendo el trabajo que les fue dejado a los pequeños; d) o que simplemente no lo hagan ni lo entregan (Carro, 2020).

En este sentido, si coincidimos en que lo descrito en el párrafo anterior es parte de esa realidad que está muy presente en este nivel educativo, ¿de qué manera podrán evaluar las educadoras y educadores este primer periodo?

Pienso que, independientemente de que la SEP emita un nuevo Acuerdo o ciertos aspectos que modifiquen el 12/06/2020 (DOF, 2020), los colectivos docentes podrían fijar esos criterios de evaluación mismos que les permitan realizar una valoración del avance logrado por sus alumnos. Una valoración que se acerque a la realidad de los pequeños. Esto, porque considero, que hay una diferencia muy importante entre aquellos niños cuyos padres, durante estos meses, han tenido la posibilidad de estar prácticamente al 100 por ciento con sus hijos al tener un trabajo estable, bien remunerado y con las mejores condiciones que cualquier niño podría tener para trabajar desde casa; de otros cuyos padres han tenido que salir a buscar el sustento fuera del hogar, o bien, que los hayan acompañado en esas labores con la idea de tener algo que comer en casa.

Visto desde esta forma: no, no es buena idea tomar en cuenta la opinión de un funcionario que nunca ha estado frente a un salón de clases en un jardín de niños. Los colectivos docentes, con su experiencia y conocimiento, seguro estoy que habrán de tomar las mejores decisiones porque, más allá del reporte burocrático que tienen que entregar a sus directivos en próximas fechas, no debe perderse de vista que, una evaluación, tiende a brindar una serie de elementos que permiten tomar decisiones para mejorar el quehacer docente en razón de los aprendizajes de sus alumnos.

Con negritas:

¿Se imagina usted el significado que reviste el que un niño comience su un proceso educativo a través de una computadora, celular o televisor?, ¿de qué manera explicar esta nueva interacción?, ¿estaremos en la antesala de una nueva socialización en este nivel educativo? Digo, los niños que en este ciclo escolar se incorporaron al Sistema Educativo solo han conocido, en el mejor de los casos, a su maestra y a sus compañeros mediante un aparato electrónico.

Al tiempo.


Referencias:

SEP. (2017). Aprendizajes Clave para la Educación Integral. Plan y Programas de Estudio para la Educación Básica. Ciudad de México.

DOF. (12/06/2020). Por el que se establecen diversas disposiciones para evaluar el ciclo escolar 2019-2020 y cumplir con los planes y programas de estudio de educación básica (preescolar, primaria y secundaria), Normal y demás para la formación de maestros de educación básica aplicables a toda la República Mexicana, al igual que aquellos planes y programas de estudio del tipo medio superior que la Secretaría de Educación Pública haya emitido, en beneficio de los educandos. Recuperado de: https://dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5594561&fecha=05/06/2020

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Hergit Llenas: Educación pre-escolar y Covid-19

Por: MiamiDiario CP/Hergit Llenas 
Algunos expertos sugieren que el virus no afecta a los niños pequeños. En consecuencia, la apertura de planteles para los pre-escolares no debería ser un problema.

La participación de los niños en edad pre-escolar ha decaído en más de un 50% desde que empezó la pandemia, según los datos generados por el Instituto Nacional de Investigación sobre Educación Temprana.

A pesar de los esfuerzos de los educadores para conectar con los estudiantes remotamente, pocas familias han podido mantenerse en contacto de manera permanente.

“Esta reducción masiva en el nivel de asistencia de los estudiantes pre-escolares ha afectado todas las familias, sin importar su edad, raza, estrato socio-económico o preparación académica”, dice el reporte. Sin embargo, los más afectados son los hijos de padres que poseen un bajo nivel educativo.

Ahora mismo es incierto el camino a seguir, pero lo que no debe faltar es que los programas pre-escolares gocen de ciertas características básicas. Por ejemplo, es importante que los padres reciban recursos para crear una guía diaria de actividades. Además, se debe contemplar un protocolo de monitoreo, a fin de atrapar a tiempo cualquier retardo en el desarrollo cognoscitivo.

Conseguir esto tiene sus retos, pues “el valor de la educación pre-escolar es difícil de replicar a través de herramientas remotas”, dijeron los autores W. Steven Barnett y Kwanghee Jung, responsables del estudio. Esta dificultad se debe a la falta de interacción social y proyectos de prácticas con las manos. “Eso es algo que tiene que ser minuciosamente considerado a la hora de tomar decisiones, tanto por parte de los padres como por parte de los funcionarios públicos”, aclararon.

Después de haber entrevistado a casi 1.000 familias, los investigadores encontraron que, a pesar de los esfuerzos para proveer apoyo académico y enviar materiales a casa para los niños, solo un poco más de la mitad de los papás dijo haber participado en video-conferencias o adoptado rutinas como leer historias en casa o crear algún tipo de actividad relativa a las ciencias, aunque fuera una vez por semana.

Algunos expertos sugieren que el virus no afecta a los niños pequeños. En consecuencia, la apertura de planteles para los pre-escolares no debería ser un problema.

“Si los números [de casos] son bajos en una comunidad, la realidad es que también serán bajan las posibilidades de infección para los niños”, dijo Gibbie Harris, la directora de Salud Pública para Mecklenburg en Carolina del Norte.

En un webinar reciente de la organización sin fines de lucro CityHealth se comentó que hay muchos programas comunitarios de educación temprana que no abrirán sus puertas. Esto no deja de ser problemático, sobre todo para las familias de escasos recursos, cuyo dominio de las herramientas digitales, así como la falta de experiencia, las hace particularmente vulnerables a la falta de igualdad imperante dentro del sistema público. Dichas desigualdades quedaron vívidamente puestas de manifiesto a raíz de la pandemia del COVID-19.

En teoría, este sería el momento ideal para reducir las disparidades en la distribución de recursos educativos, puesto que los niños negros y latinos son quienes sufren con más severidad las consecuencias de esta injusta distribución, de acuerdo a un análisis hecho por la Universidad de California, Berkeley: analysis of classroom quality across 1,610 pre-K sites in New York City.

En conclusión, y como dijera Leslie McKinily, delegada del Departamento de Educación Temprana de las escuelas públicas en Chicago: a medida que avanzan los planes de los distritos para la educación a distancia y presenciales este año escolar, la meta es que los nuevos estudiantes de kindergarten se enfoquen en las habilidades fundamentales de la alfabetización, con el propósito de apalear los daños causados por la interrupción sufrida en su año pre-escolar. De no ser así, la laguna de conocimiento podría ser fatal para el resto de su vida académica.

*Fuente: https://miamidiario.com/hergit-llenas-educacion-pre-escolar-y-covid-19/

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La pandemia: Una oportunidad de resignificar la Educación Preescolar

Por: Araceli Muñoz Mendez 

 

En el marco de la pandemia causada por el Covid-19 el compromiso de continuar con el aprendizaje de mis alumnos, me llevó analizar de manera optimista las oportunidades que tenía como docente de Educación Preescolar, para evidenciar la importancia de este nivel en la formación de la primera infancia y romper con algunas concepciones erróneas que tienen los padres de familia al respecto. En la actualidad laboro en el municipio de Colón del estado de Querétaro. Atiendo un grupo de 35 niños de tercer grado de preescolar, donde mi función principal es acompañar e impactar, en la medida de mis posibilidades, a los integrantes.

Primero los niños…

Una de las principales oportunidades que 0detecté fue que podía generar espacios para que las voces de los niños se escucharan. Por lo que me di a la tarea de promover actividades que propiciaran el dialogo en la familia para que pudieran hablar de lo que sienten, de lo que ocurre, de sus mayores sueños, pero también de sus miedos que se generan ante la incertidumbre de esta contingencia sanitaria. De la misma manera, se propició que las familias identificaran la necesidad que tienen los niños de sentirse protegidos, cuidados, amados por las personas que los rodean. Esto a través de fomentar la convivencia familiar a través de acciones sencillas como la lectura de cuentos, escribir cartas o tarjetas entre los familiares, remitirse a sus fotografías y objetos especiales que tienen en su hogar.

Empatía hacia sus logros 

En muchas ocasiones los padres de familia en este nivel educativo tienden a no prestar importancia a lo que construyen los niños y restan valor a sus producciones. Esto debido a que ignoran el proceso que los llevó a ejecutar su trabajo en el aula. Hoy día, ya transcurridos más de dos meses del confinamiento, los padres de familia han tenido la oportunidad o necesidad de realizar una diversidad de actividades que los han llevado a formar parte del proceso de aprendizaje de sus hijos y, de manera paulatina, a descubrir aquello que desconocían en relación al aprendizaje de sus propios hijos. En este hacer han podido evidenciar la autonomía de los niños. Ejemplo de ello es lo que comenta una madre de familia por medio de un chat:

“Hemos vivido nuevas experiencias con Fer hemos visto que va mejorando poco a poquito hace algunos días estaba hojeando su libreta y me dice: ¿Por qué me dejaste que hiciera unos dibujos tan chiquitos si tengo toda la hoja? … A veces quedamos sorprendidos por que escribe y colorea o cuando dice “quiero escribir como yo pueda, mi maestra sí me entiende” 

Hablemos de los padres de familia … 

En el contexto en el que se encuentra la institución en la que trabajo, el Preescolar representa la primera experiencia de educación formal que tienen niños y padres de familia. ¿Qué mejor lugar para modelar valores, actitudes y hábitos hacia las tareas educativas? ¡Una oportunidad más! Y fue así como se convirtió en uno de mis principales objetivos que los padres de familia tuvieran un acercamiento incipiente, dentro de sus posibilidades, de lo que los docentes llamamos “ambientes de aprendizaje”. Bajo un modelo muy económico y a partir de las condiciones del trabajo a distancia, los padres de familia, con mi acompañamiento, llevaron a la práctica la construcción de espacios idóneos para el aprendizaje destinando lugares exclusivos para trabajar en casa que les permitieran observar el proceso del aprendizaje y motivar a los niños. Esto se refleja en una situación de arte donde niños y padres de familia reunieron recursos como pinturas, hojas, y ambientaron un espacio de su casa donde montaron su propia galería de arte.

Desde el inicio de este ciclo escolar llevamos a cabo la estrategia #Aprendiendo juntos. Fue denominada de esta manera ya que persigue la intención de construir y generar cohesión entre los padres de familia y la docente en beneficio de los niños, por supuesto. Esta contingencia sanitaria permitió llevarla a otro nivel. El seguimiento individual de cada uno de los alumnos, me permitió capacitar a los padres de familia por medio de un acompañamiento más eficaz en algunos de los campos y áreas de formación. Ya que la comunicación y atención de dudas de manera diaria permitió llevar a cabo reflexiones que dieron paso a trabajos donde los niños continuaban siendo los protagonistas de su aprendizaje.

Ejemplo de ello es la actividad donde los niños tienen que registrar con recursos propios una receta en su libro mi álbum. Los padres de familia les dieron libertad a sus hijos para plasmar sus ideas favoreciendo la autonomía y seguridad en la escritura, haciendo significativo su acercamiento y dotándolo de sentido a través de su función social.

 Del aula a los hogares…

Un proceso que es de suma riqueza en el nivel preescolar es la socialización y, en estas circunstancias, buscar momentos para el intercambio fue de suma importancia por dos razones. La primera, por salud emocional de los niños y la segunda por potencializar otras formas de comunicación con ayuda de herramientas digitales. A pesar de que no podemos ignorar los retos que esto conlleva y las condiciones en las que viven algunos de nuestros alumnos, ¡vale la pena intentar!

Algunos de los hallazgos obtenidos en interacciones por medio de video llamadas o reuniones digitales me permitieron conocer más a mis alumnos, valorar sus esfuerzos y ser empática con las necesidades que tienen en esta contingencia. También contribuyó a fortalecer los vínculos afectivos desde diferentes niveles y sobre todo a impulsar iniciativas de cooperación y trabajo colaborativo entre los niños y padres de familia. Ejemplo de ello, es el comentario compartido por una madre de familia con motivo de las sesiones realizadas por medio de la plataforma de zoom:

“Para mi esta experiencia fue muy buena y algo nuevo en mi vida. Primero, porque no sabía que existía esa forma de comunicarnos. Después fue importante, porque pude trabajar con mi hijo de una manera cercana y ese lazo hace que crezca más el cariño con mi hijo; el ver sus gestos, su carita, su inquietud por convivir con sus compañeros es algo muy valioso.”

Sin duda alguna la pandemia abrió una ventana que permitió mirar el trabajo que se desarrolla en este nivel educativo, la importancia de los procesos de socialización, de aprendizaje y una mayor conciencia de lo que realizamos en preescolar y aunque falte mucho para superar la idea de ver el jardín de niños  como un espacio de resguardo, hemos tenido durante el periodo de confinamiento la oportunidad de convencer a niños y padres de familia de su importancia para la vida de los infantes y lo maravilloso que puede resultar el aprender.

En conclusión, la pandemia nos enfrentó a muchos retos para los cuales no estábamos preparados, pero también nos dio oportunidades que no podemos dejar pasar.

*Profesora de Preescolar

Fuente: http://www.educacionfutura.org/la-pandemia-una-oportunidad-de-resignificar-la-educacion-preescolar/

 

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Unos 40 millones de niños sin educación preescolar debido al coronavirus

Onuoticias Global

El cierre de las guarderías y jardines de niños debido a la pandemia de COVID-19 ha dejado sin educación preescolar a 40 millones de niños, según datos de la agencia de la ONU dedicada a la infancia. Esta alteración del sistema educativo priva a los pequeños de los cimientos necesarios para su desarrollo social e intelectual.

Los cierres de centros de educación preescolar a causa de la pandemia de COVID-19 han privado al menos a 40 millones de niños de ese año crítico en su formación formal previo al ingreso a la educación primaria, revela un nuevo informe del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia publicado este martes.

La directora ejecutiva de UNICEF señaló que las alteraciones resultadas de la emergencia dejan a los niños sin poder comenzar su educación de la mejor manera posible.

“Los cuidados infantiles y la educación temprana sientan las bases de todos los aspecto del desarrollo de los niños. La pandemia amenaza esos cimientos”, recalcó Henrietta Fore.

Los cuidados infantiles son esenciales para que el niño tenga protección, afecto, estimulación y nutrición mientras desarrolla sus habilidades sociales, emocionales y cognoscitivas.

El estudio indica que el confinamiento ha colocado a los padres en una situación de estrés para combinar el cuidado de los hijos y su empleo, una ecuación en la que las mujeres llevan una carga desproporcionada, dedicando tres veces más tiempo que los hombres a los cuidados y el trabajo del hogar.

Crisis aún más profunda

El cierre de actividades también ha dejado al descubierto una crisis aún más profunda en las familias con niños pequeños en los países de renta baja y media donde de por sí carecían de servicios de protección social.

Desde antes de la aparición del coronavirus, la baja calidad, el alto precio o la falta de acceso a los cuidados infantiles y la educación temprana habían forzado a muchos padres en todo el mundo a dejar a los niños pequeños en ambientes inseguros o poco estimulantes en una etapa crítica de su desarrollo.

Peor todavía, más de 35 millones de niños menores de cinco años se quedaban a menudo si la supervisión de un adulto, además de que numerosos padres, y sobre todo madres, empleados en el sector informal tenían que llevar a sus hijos con ellos a trabajar.

La directora ejecutiva de UNICEF consideró que la pandemia agrava aún más la crisis mundial del rubro de los cuidados infantiles.

“Las familias necesitan el apoyo de sus gobiernos y sus empleadores para capear la tormenta y salvaguardar el aprendizaje y desarrollo de los niños”, afirmó.

Subrayó que es primordial que los niños tengan acceso a cuidados infantiles y educación preescolar de calidad no sólo para su crecimiento individual, sino para el desarrollo de sociedades cohesionadas.

El informe pugna por cuidados infantiles asequibles, accesibles y de calidad para todos los niños, desde su nacimiento hasta su ingreso a la escuela primaria.

Directrices

Con el propósito de  mejorar el bienestar de los niños y las familias, UNICEF emitió cuatro directrices para los gobiernos:

  • Licencia paternal pagada para ambos padres
  • Flexibilidad en el trabajo
  • Inversiones y capacitación en la fuerza laboral dedicada a cuidados infantiles
  • Sistemas de protección social que incluyan transferencias de efectivo para las familias trabajadoras con empleos informales
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Enriqueta Compte y Riqué: la mujer que revolucionó la enseñanza en América Latina tratando a los niños “como plantas de jardín y no de invernadero»

Por: Mar Pichel.

«Se debe dejar crecer, dejar pensar, dejar hacer, y no intervenir contra el crecimiento, el pensamiento y la acción».

Bajo esa idea, Enriqueta Compte y Riqué fundó en Uruguay el primer jardín de infantes público de América Latina en 1892 y contribuyó de forma decisiva a la enseñanza preescolar pública en el país sudamericano y en toda la región.

Pero el legado de esta educadora va mucho más allá. Algunos planteamientos que aún a día de hoy se consideran revolucionarios ella ya los implantaba en su jardín de infancia a principios de siglo XX, con métodos que resaltaban el individuo y la creatividad de los niños.

Pionera en América Latina

«Sin duda, Enriqueta Compte y Riqué es una de las precursoras de la educación latinoamericana, y sobre todo de la educación de la primera infancia», le dijo a BBC Mundo la investigadora Elizabeth Ivaldi, autora de varios artículos sobre la figura de esta precursora latinoamericana.

Fue en el pequeño país sudamericano donde desarrolló su trabajo en educación preescolar, siendo pionera de la enseñanza pública y laica.

Enriqueta Compte i Riqué con 14 años.
Derechos de autor de la imagenCORTESÍA DE ELIZABETH IVALDI.
Image captionCompte y Riqué nació en Barcelona y llegó con su familia a Uruguay en 1873.

Con solo 19 años obtiene el título de maestra en 1884, cuatro años después viaja a Europa junto con otros dos maestros seleccionados por el gobierno uruguayo.

Durante su recorrido por Bélgica, Alemania, Holanda, Francia y Suiza, la educadora uruguaya entra en contacto con el sistema froëbeliano.

El científico alemán Friedrich Fröbel creó el concepto de kindergarten (jardín de niños) y acuñó el término en 1840. El kindergarten de Fröbel se basaba en un sistema de juegos diseñados para que entendieran los principios sencillos en los que está basado el universo.

Desde el punto de vista del pedagogo alemán, «jugar es la expresión más alta del desarrollo humano. Es la libre expresión de lo que hay en el alma de un niño».

Compte y Riqué incorporó ese pensamiento y tras su regreso a Uruguay funda el primer Jardín de Infantes Público de Uruguay y toda Latinoamérica en 1892, adaptando los principios fröebelianos a la realidad uruguaya.

«Cuando llega a Uruguay, Enriqueta dijo que no iba a hacer una copia, sino que iba a desarrollar un estilo propio de la educación de la primera infancia», explica Ivaldi.

Local del jardín de infancia.Derechos de autor de la imagenCORTESÍA DE ELIZABETH IVALDI
Image captionEl local del jardín de infancia fundado por Compte y Riqué.

Adelantada a su tiempo

Según un artículo de Ivaldi, las crónicas de la época describen a Enriqueta Compte y Riqué como «una mujer pequeña, de una ternura comunicativa que traspasaba a las personas y a las cosas, y de una voluntad de ideas y de acción que no parecía caber en aquel cuerpo mínimo».

«Dueña de una inteligencia robusta, una memoria asombrosa y una imaginación exuberante se destacaba por su modestia, su desinterés, su enorme bondad. Repudiaba la violencia pero amaba la rebeldía constructiva».

«Enriqueta decía que era preciso saber reír con los niños y sentir simpatía por aquellos que miran, charlan, tocan y desobedecen, en lugar de considerar como mejor alumno al metódico, acartonado, vestido como si fuera un muñeco de escaparate», escribió la experta.

Gracias a sus libros de registro podemos saber cómo eran sus clases. En uno de ellos escribió:

«Creemos haber tratado a los niños como plantas de jardín y no de invernadero. Ellos están expuestos a todas las impresiones del exterior que sufren y combaten bajo nuestra dirección, pero con sus propios esfuerzos; la vida de la escuela solo se distingue de la que vendrá después en que tiene más alegrías y menos contratiempos; pero de ahí se ha de partir poco a poco; entretanto el recuerdo feliz de la infancia queda en el alma como un amparo contra el efecto de futuras tristezas».

En el aula, uno de sus principios era lo que llamó la lección del incidente.

«Le llamaba la lección del incidente a tomar un tema que viera que a los niños les llamara la atención, por ejemplo, un hormiguero en el patio del jardín, y desde allí elaboraba toda una lección, cuando estábamos en la época de las lecciones de los objetos, a partir del objeto el docente dictaba una clase», le explica Ivaldi a BBC Mundo.

«Promovía las vivencias, el escuchar a los niños… posturas que a día de hoy nos resultan desafiantes».

Compte i Riqué rodeada de niñas.Derechos de autor de la imagenCORTESÍA DE ELIZABETH IVALDI
Image captionFotografía de Compte y Riqué rodeada de niñas que le muestran sus bordados.

Para la experta «es una mujer muy adelantada a su tiempo, muy inteligente, muy trabajadora, y fue sobre todo una mujer de acción».

Ese se refleja, por ejemplo, en que Compte y Riqué incluso utilizaba la fotografía en sus aulas.

«Tenemos fotografías de esa época, sacadas por ella misma, incluso hay una en la que está ella jugando con unas niñas en la lección de bordado, porque todo esto hay que contextualizarlo en una época, cuando la fotografía no había sido inventada mucho antes, lo que llama la atención».

Una mujer comprometida

Además de crear el jardín de infantes, Compte y Riqué, dirigió un Laboratorio de psicopedagogía que funcionaba en su jardín de infancia y en el que se introdujeron las llamadas Biografías Escolares, en las que se detallaban aspectos del alumno como datos físicos, rasgos de personalidad, desarrollo del trabajo y capacidad mental.

Además, también forma a los primeros maestros especializados en alumnos preescolares.

Enriqueta Compte i Riqué.Derechos de autor de la imagenCORTESÍA DE ELIZABETH IVALDI
Image captionLa actividad de Compte y Riqué no se detuvo en la niñez, sino que fue una defensora de los derechos de la mujer.

En 1929 presentó el Proyecto de creación de la Facultad de Pedagogía para cursar las carreras de maestro y de profesor. «Con la Pedagogía tratamos de ejercer influencia sobre el alma, como los médicos tratan con la medicina, de ejercerla sobre el cuerpo para conseguir la sana integridad de sus funciones», escribió.

Ivaldi destaca que además dictó conferencias y cursos especiales, y actuó en casi todos los congresos de educación que se realizaron en América.

Pero su actividad no se detuvo en la infancia y la pedagogía.

También ejerció la presidencia de la Sección Escolar del Consejo Nacional de Mujeres y luchó por el voto femenino en Uruguay.

«La concesión de derechos políticos a la mujer transformará hondamente la condición social de los pueblos. ¿Cómo no es posible concebirlo? Es indudable que será para su provecho, pues los errores de la inexperiencia pronto quedarán compensados por el beneficio que aportarán las cualidades femeninas, al fundirse en un mismo propósito, con las del hombre».

Además, con el estallido de la Guerra Civil en España, su país natal, forma parte de la Comisión para la Paz, y fue defensora de la República y de las libertades.

Ya en sus últimos años, acostumbraba a visitar presos en las cárceles, porque creía que había que apoyarlos.

Monumento a Enriqueta Compte i Riqué en un parque de Montevideo.Derechos de autor de la imagenCORTESÍA DE ELIZABETH IVALDI
Image captionMonumento a Enriqueta Compte y Riqué en un parque de Montevideo.

Afirmaba que «todos los seres humanos nacen buenos y que solo un medio desfavorable llega a apartarlos del bien».

A día de hoy, su jardín de infancia sigue funcionando y lleva su nombre.

En un parque de Montevideo, un monumento recuerda su legado: «A Enriqueta Compte y Riqué -1866-1849- Fundó el primer Jardín de Infantes del Uruguay- Maestra, soñó, creó, realizó con talento y amor una obra imperecedera».

Fuente de la reseña: https://www.bbc.com/mundo/noticias-51676830

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