Por:Programa Educación Sexual Integral.
Fuente del vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=QVvcDITwqBk
Por:Programa Educación Sexual Integral.
Fuente del vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=QVvcDITwqBk
Por: openlibra.com.
| Año: | 2011 |
| Editor: | Fundación Santillana |
| Páginas: | 89 páginas |
| Idioma: | español |
| Desde: | 09/12/2014 |
| Tamaño: | 1.67 MB |
| Licencia: | Pendiente de revisión |
El objetivo de este documento de trabajo consiste en ofrecer una visión de conjunto sobre qué es lo que funciona en materia de tecnología y educación escolar2, mediante el análisis de los datos disponibles, ofreciendo un marco teórico que permita interpretar por qué determinados planes, estrategias y actividades funcionan y otros no y, finalmente, realizando algunas recomendaciones que permitan informar la toma de decisiones tanto en el aula y en el centro escolar como en el sistema escolar en su conjunto.
En el seno de un aula se suceden un sinnúmero de actividades a lo largo de la jornada escolar. La sola idea de intentar resumir todos los usos posibles de la tecnología en el aula, tomando en consideración las distintas necesidades y expectativas en relación con las características de los alumnos (contexto social, edad, aptitudes, motivación…) y áreas curriculares, parece en sí misma un verdadero despropósito destinado al fracaso.
Resultaría imposible dar cuenta de la enorme variabilidad que cabe encontrar y, por si aún fuera poco, de la volatilidad de muchas prácticas que, con frecuencia, son ensayos que pugnan por consolidarse y que solo en contadas ocasiones se extienden en el tiempo o, aún más raramente, se generalizan a otras aulas o centros escolares.
Fuente de la reseña: https://openlibra.com/es/book/tecnologia-y-escuela-lo-que-funciona-y-por-que
Link para descarga: https://openlibra.com/es/book/download/tecnologia-y-escuela-lo-que-funciona-y-por-que
América del Sur/ Venezuela/ 07.01.2018/ Fuente: www.eluniversal.com.
En el retorno a las aulas persistirá malestar de docentes por tablas salariales
Autoridades estiman que más de ocho millones de estudiantes regresen hoy a clases en las escuelas y los liceos del territorio nacional tras el asueto de Navidad y Año Nuevo.
América del Sur/ Brasil / 07.01.2018/ Fuente: www.actuall.com.
Ricardo Vélez Rodríguez, el ministro de Sanidad de Brasil ha eliminado la Secretaría de diversidad que se encargaba de ver los temas de diversidad, derechos humanos y relaciones étnicas raciales.
El nuevo ministro de Educación brasileño Ricardo Vélez Rodríguez ha eliminado la Secretaría de diversidad que se encargaba de ver los temas de diversidad, derechos humanos y relaciones étnicas raciales.
El Ministerio de Educación para remplazarla creará una secretaría que se dedicará únicamente a la alfabetización, según publica elmundo.cr. Vélez Rodríguez es un filósofo que trabajó en academias militares y en los últimos años daba clases en la Universidad Federal de Ouro Preto. Ha escrito más de 30 libros, principalmente contra la izquierda.
El ministro dijo en una carta publicada el viernes que quiere trabajar “en el contexto de la preservación de los valores que son queridos para la sociedad brasileña, que es, en esencia, conservadora y contraria a las experiencias que pretenden ignorar los valores tradicionales conectados a la preservación de la familia y la moralidad humanista“.
Rodríguez, nacido en Colombia, ha escrito en su blog que los brasileños deben “recordar y celebrar” el golpe militar de 1964 mediante el cual se instaló una dictadura que gobernó el país hasta 1985. También dijo que la corrupción no sería endémica en Brasil si se hubiera instaurado una monarquía.
Por su parte el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro escribió en su perfil de la red social de Twitter que esta decisión ayudará a formar ciudadanos preparados para el mercado de trabajo, siendo un enfoque opuesto al de gobiernos anteriores, que según indicó “intencionalmente invirtieron en la formación de mentes esclavas de las ideas de dominación socialista”.
Por: Vladimir Safatle.
Es necesario hacer callar a quien no acepta la vida impuesta por el nuevo gobierno.
Asumió en Brasil el primer gobierno electo de la extrema derecha. Con él, no hay negociación alguna posible. Ni él busca alguna forma de negociación con aquellos que no comulgan con sus credos, que no alaban a sus torturadores y que no creen que “es duro ser patrón en Brasil”.
No hay razón alguna para engañarse y pensar en cierta normalidad: la lógica que irá a imperar de aquí en adelante es la de la guerra. Por eso no es un gobierno, es un ataque.
Ya el discurso del señor Jair Messias (Bolsonaro) fue claro. Las cuestiones económicas y sociales estuvieron en segundo plano mientras que las dos palabras más citadas fueron “Dios” e “ideología”. Dios estaba allí, al parecer, para librarnos de la “crisis moral” por la que pasa la República brasileña.
Eso, digamos de paso, hay que concederle al señor Jair Messias: vivimos incluso una crisis moral profunda. Está instalada en el corazón del gobierno brasileño.
¿Cómo justificar un gobierno cuyo ministro de Justicia ganó su cargo como premio por haber colocado entre las rejas al candidato más popular a la presidencia y pavimentado el camino para la victoria de su actual jefe?
¿Cómo calificar un gobierno que nace con ministros procesados y un reo confeso que se burla de la población brasileña al afirmar “ya haber acordado con Dios” acerca de sus maldades?
¿Cómo a describir un presidente cuyo chofer fue descubierto realizando operaciones financieras absolutamente sospechosas y negarse dos veces en comparecer a la Justicia, sin ni siquiera ser objeto de presentación coercitiva?
Pero el énfasis más evidente está en la nueva lucha del Estado brasileño contra la “ideología”.
Así una de sus primeras medidas de gobierno fue reducir el valor previsto del aumento del salario mínimo, lo que demuestra su desprecio por la suerte de las clases económicamente más débiles, el señor Jair Messias convocó a sus acólitos a una gran cruzada nacional para luchar contra el socialismo, sacar de las escuelas la basura marxista e impedir que la bandera brasileña sea pintada de rojo.
Algunos pueden encontrar que todo esto parte de un delirio que suele afectar a los lectores de Olavo de Carvahlo /1/. Pero quisiera decir que, en cierto modo, el actual ocupante de la Presidencia tiene razón.
Su supervivencia depende de la lucha continua contra la única alternativa que nunca fue intentada en este país, que nunca se acomodó ni a las regresiones autoritarias que nos asolan ni a los arreglos populistas que marcaron nuestra historia.
Pues nadie aquí intentó expropiar medios de producción para entregarlos a la autogestión de los propios trabajadores, nadie procuró deconstruir el Estado para pasar sus atribuciones a los consejos populares, profundizando la democracia directa, ni llevó al extremo necesario la lucha por el igualitarismo económico y social que permite a todos los sujetos ejercer su libertad sin ser siervos de la miseria y de la explotación económica.
O sea, la verdadera latencia de la sociedad brasileña -que podría emerger en situaciones de crisis como ésta- es un socialismo real y sin miedo de decir su nombre.
La sociedad brasileña tiene el derecho de conocerle, de pensar al respecto, de intentar aquello que nunca conoció ni siquiera la sombra. Ella tiene el derecho de inventarlo a partir de la crítica y la autocrítica del pasado.
De manera que contra eso es necesario hacer callar a todos los que no aceptan la vida tal como ella nos es impuesta por esa asociación macabra de militares, pastores, latifundistas, financistas, banqueros, iluminados por Dios, trúhanes que tomaron de asalto al gobierno, pero que siempre estuvieron dando las cartas de forma directa o indirecta.
Así que cuando Jair Mesías dice que va a luchar contra la basura marxista en las escuelas, las artes y las universidades entiendan que esta lucha va a ser lo más importante de su gobierno, la única condición para su supervivencia. Pues él sabe de dónde puede venir su fin después de quedar evidente el tipo de catástrofe económica y social para la cual nos está llevando.
Fuente del artículo: http://sinpermiso.info/textos/brasil-nosotros-la-basura-marxista
América del Sur/Perú/ 07.01.2018/ Fuente: larepublica.pe.
El representante de la Defensoría del Pueblo señaló que también es necesario asegurar que las personas ciegas puedan tener acceso a todos los niveles del sistema educativo.
En el Perú, existen un millón 473 mil 583 personas que presentan dificultad visual, de las cuales 61% son mujeres y el 39% hombres. Debido a ello, Walter Gutiérrez Camacho, representante de la Defensoría del Pueblo, exhortó al Estado a facilitar el aprendizaje del sistema Braille. Asimismo, aseguró que se debe asegurar la educación de las personas ciegas en todas las modalidades y niveles del sistema educativo.
“A través del método Braille las personas ciegas leen, reciben información, se comunican, aprenden; es decir, permite la plena realización de sus derechos humanos. Por eso, es importante entregar la información oficial en el referido sistema cuando así lo requiere la persona”, afirmó el defensor del pueblo.
El pasado 4 de enero se celebró el Día Mundial del Braille por primera vez. Esta fecha fue proclamada por las Naciones Unidas con el objetivo de crear mayor conciencia sobre el uso del Braille como medio de comunicación para las personas con este tipo de discapacidad visual.
La Jefa del Programa de Defensa y Promoción de los Derechos de las Personas con Discapacidad, Malena Pineda, señaló que la proclamación del Día Mundial del Braille es importante para poder lograr ‘‘la inclusión social de las personas ciegas en igualdad de condiciones a las demás’’.
Ella agregó que existen muchas personas ciegas que no pueden continuar su educación, debido a la falta de acceso al aprendizaje de Braille existente. Además del tema educativo, aprender este sistema de comunicación también permite que sean autónomas y puedan construir una vida independiente.
Pineda afirmó que el Estado está en la obligación de emplear a profesores que conozcan el sistema Braille en todos los niveles y modalidades del sistema educativo que hay en el Perú.
Fuente de la noticia: https://larepublica.pe/sociedad/1389293-defensoria-pueblo-debe-facilitar-aprendizaje-braille-inclusion-social-educacion-discapacidad-visual
Por: Suso de Toro.
Si escribí en los medios fue con la intención de ofrecer opiniones que fuesen útiles para que la ciudadanía tuviese contrastes y pudiese concluir una opinión propia
Veo unos medios de comunicación que no lo son, representan instrumentos de coacción y dominación social al servicio de sus dueños, la banca y las empresas del IBEX
La figura del intelectual, una persona particular que interviene en la sociedad a través del lenguaje, pertenece a un tiempo y un lugar en que hubo prensa libre y democracia liberal. La historia de España casi es la de la casa de los Borbones y no hubo mucha ocasión para que floreciesen verdaderos intelectuales independientes.
Personalmente no me acabo de sentir a gusto identificándome con esa categoría de intelectual pues tiene un algo de pedante y, además, reconozco en mí una tendencia militante que a estas alturas de mi vida y obras no puedo negar. Desde adolescente quise intervenir en mi alrededor para cambiarlo a través del lenguaje político desde organizaciones culturales, sindicales y políticas. Fui militante organizado un par de décadas de mi vida, pues la política es puro lenguaje y cuando desde la mitad de los años ochenta, comienzo a emitir opinión sobre cultura o el devenir social y político en medios de comunicación tengo que reconocer que lo hago intentando mantenerme dentro de una ética del periodismo pero, sin duda, movido por ese afán militante. Aunque siempre pretendí que mis opiniones no estuviesen al servicio de una organización o corriente y que verdaderamente fuesen mi visión personal de los hechos.
Si escribí o hablé en los medios fue con la intención de ofrecer opiniones que fuesen útiles para que la ciudadanía tuviese contrastes y pudiese concluir una opinión propia. Opiné para que existiese un juego democrático.
Mi experiencia de décadas de trabajo en los medios de comunicación en Galicia, primero, y en el conjunto del Reino de España, después, fue instructiva, apasionada y apasionante, pero tuvo el efecto de que lo que ganaba con una mano, la que escribía la obra literaria, lo perdiese con la otra mano, la que escribía opinión sobre sociedad y política, y por lo tanto me fuese quedando sin tierra debajo conforme avanzaba. Como el tren de los hermanos Marx, cuanta más madera echaba a la locomotora más avanzaba hacia el vacío. Pero el maquinista no puede echarle la culpa a nadie, desde el principio sabía que ése era el viaje (por eso adoro la película The Runaway Train de Konchalovsky. ¿Ven como el toque de pedantería es inevitable? Va a ser que sí, que al final soy un intelectual).
Pero aunque me fui quedando sin sitio para expresar mis puntos de vista en la prensa tradicional es cierto que me quedó este lugar para expresar mi visión de las cosas. Sin embargo, lo ocurrido en los últimos años, particularmente desde que vi como prácticamente todos los medios de comunicación participaron de una campaña para demonizar a Zapatero y llevar a M. Rajoy a la Moncloa (para que hiciese lo que hizo: enriquecer a la banca con nuestro dinero, robarnos derechos y castigar a la Catalunya rebelde), me hizo ver que se achicó tanto el espacio para mis opiniones que no hay lugar para intelectual independiente.
Veo unos medios de comunicación que no lo son. Representan instrumentos de coacción y dominación social al servicio de sus dueños: la banca y las empresas del IBEX; el entramado de políticos, funcionarios del estado, jueces y cortesanos de todo tipo que entrelazan sus intereses en esa corte de las maravillas. Las voces que emiten opinión en esos medios bien están directamente al servicio de esa oligarquía parasitaria o bien se ven obligadas a expresar ambigüedades y buenos deseos que no arrostren el castigo de la expulsión y el enmudecimiento. Pues todos sabemos que la disidencia conlleva castigo seguro.
Ese dominio ideológico y fáctico de esos poderes está tan arraigado que es prácticamente imposible llevar la contraria a la visión castiza de las cosas. Casi da igual la visión de quienes se definen de izquierdas como de derechas, al final todo es “la sagrada unidad de España”. La concentración de los medios de comunicación españoles en Madrid es tan centralista, centrípeta y radial como esa obscena red radial del AVE. A ella no escapan incluso los medios y las personas con la mejor voluntad que vean las cosas desde allí y no hagan el esfuerzo de viajar para escapar de la burbuja mediática y preguntar y escuchar. De un modo natural los medios de comunicación identifican y transmiten Madrid como sinónimo de España, o dicho de otro modo “Madrid y sus provincias”.
Lo vivido con Catalunya lo resume todo, las opiniones desde España más benévolas lo consideran un problema parcial o local, pudiendo tener menos importancia que el champú de una tal Cifuentes que era no me acuerdo qué en alguna institución madrileña. Sin aceptar que la persecución de los derechos civiles a la ciudadanía de un territorio es un problema absoluto para el conjunto de la población. Y la utilización de la mítica “burguesía catalana” -parece que en otros lugares no hay de eso- para referirse a una ciudadanía que lucha por sus derechos enfrentándose a multas, cárcel y exilios. Una ciudadanía libre y ejemplar que debiera ser nuestra maestra y precisamente por eso la persiguen y desacreditan en este reino de las mismas miserias de siempre.
He visto el lugar que le queda a los intelectuales en España y también los intelectuales que le quedan a España. Con gloriosas y magníficas excepciones, al servicio del poder establecido. Veo la homogeneidad del pensamiento en asuntos esenciales como lo es la defensa de los derechos democráticos, que no son “burgueses”, sino para todos y todas. Veo esa incurable falta de cultura democrática que conduce a que bajo alegaciones de clase y coartadas para justificar la pasividad cómplice se sirva a los mismos poderes reaccionarios de siempre. Veo a artistas y opinadores callados ante la cárcel y el exilio por actos políticos democráticos.
Veo una España homogénea que está muy dibujada territorialmente de Norte a Sur y que identifica su nacionalismo con el monolingüismo imperial castellano y con la monarquía borbónica con su himno y su bandera. Veo a comunidades que mantienen administraciones autonómicas y sus servicios sociales gracias a transferencias de otros territorios capaces de crear riqueza insultando a la población de esas comunidades; un “¡a por ellos!” que debiera avergonzar para siempre. Veo una gran parte de la población española presa de la ignorancia en que la mantienen y de la envidia inducida, una envidia que la condena a desear el mal del otro en vez de estimular la emulación.
Tiempo atrás pretendí una España que aceptase la diversidad nacional y la diversidad en general, donde no hubiese un centro monstruoso que absorbiese todas las energías y oportunidades y vaciase todo a su alrededor. Verifiqué que nunca hubo oportunidad y que las mínimas invocaciones al federalismo eran coartadas del centralismo. Compruebo que mis opiniones están fuera de lugar.
Corresponde defenderse de esta España que ya es y que va a ser, cualquier derecho hay que ganarlo y el derecho a vivir como ciudadanos libres en su propio país hay que ganarlo, la soberanía frente a una corte voraz hay que ganarla. El federalismo sólo es posible si se tiene poder propio y luego si se quiere pactar entendimientos y solidaridades se pacta libremente, pues la democracia sólo se construye desde la libertad. No veo que quede lugar para intelectuales independientes pero sigo viendo la pertinencia del compromiso personal y militante. En tanto estemos vivos respirando, defendamos las esperanzas del modo que mejor podamos.
Fuente del artículo: https://www.eldiario.es/zonacritica/lugar-intelectuales-queda-compromiso_6_853274676.html