Page 524 of 2590
1 522 523 524 525 526 2.590

Entrevista: ¿Cómo enfrenta Chile la emergencia educativa ante el COVID-19? La UNESCO entrevista a Raúl Figueroa, ministro de Educación

MECH / 06-04-2020

En un momento en el que más de 1.500 millones de estudiantes se encuentran en casa debido a la contingencia del COVID-19, los países afrontan un escenario sin precedentes: Centros escolares cerrados, las familias con incertidumbre sobre el futuro; y niños, niñas y adolescentes con su rutina y proceso educativo trastocado. No se trata solo de la falta de clases escolares, sino también de la desconexión con sus compañeros, profesores y de todo el tejido social que implica la comunidad educativa.

Estas consecuencias, que van más allá del currículum y de los logros de aprendizaje, desafían a los sistemas educativos en un escenario para el cual no se encontraban suficientemente preparados. Sucede en los países ricos, en los de media renta y en los más pobres. Los Estados desde sus realidades trabajan para ofrecer alternativas ante la emergencia a través de iniciativas dirigidas a distintas realidades socioeconómicas, geográficas y tecnológicas. Son enormes los desafíos debido a la dificultad de acceso universal a dispositivos, a la información adecuada y a la provisión educativa. Y también es un reto en temas de apoyo emocional.

La UNESCO habló con Raúl Figueroa, ministro de Educación de Chile, quien al igual que sus pares de América Latina y el Caribe, trabaja para ofrecer alternativas para que el derecho a la educación se siga ejerciendo en la emergencia, y para preparar el regreso a clases.

Ministro, ¿Cómo reaccionó inicialmente el sistema educativo chileno ante la llegada del virus? ¿Qué medidas tuvieron que tomar?, ¿Cómo apoyan a las familias en este contexto?

Desde enero de 2020 el Gobierno comenzó la elaboración de un Plan de Acción para enfrentar esta amenaza. En este contexto, el Presidente Sebastián Piñera, nos pidió que nos pusiéramos en el escenario de una posible suspensión de clases. Esto nos permitió avanzar con rapidez en una serie de acciones que dieran continuidad a los aprendizajes de nuestros estudiantes y a los beneficios para los sectores más vulnerables.

Luego de la suspensión total de clases presenciales en marzo, pusimos a disposición de la comunidad educativa la plataforma Aprendo en línea que cuenta con recursos educativos para estudiantes de primero básico a cuarto medio. Para favorecer la continuidad de los aprendizajes de los estudiantes, acordamos una alianza con Atelmo (Asociación de Telefonía Móvil de Chile) para que la descarga de textos y guías escolares sea gratuita y que los estudiantes no ocupen su plan de datos de internet para acceder a estos contenidos. Los estudiantes, además, pueden complementar sus aprendizajes con la Biblioteca Digital Escolar, que ofrece más de 10 mil libros gratuitos a disposición de todas y todos.

Hasta fines de marzo la plataforma ha sido utilizada por más de dos millones de usuarios, lo que demuestra que vamos por buen camino. Debemos seguir trabajando unidos y de forma coordinada para que nuestros estudiantes no vean interrumpido su proceso formativo.

Adicionalmente, acordamos una alianza con Google y la Fundación Chile para crear un acceso expedito y soporte a los establecimientos educacionales que deseen contar con la G Suite para Educación y Google Classroom. Estos sistemas permiten a los docentes organizar el contenido de sus cursos, dar seguimiento a tareas y comunicarse con sus estudiantes.

También, para apoyar a las familias, dimos continuidad al beneficio del programa de alimentación escolar para alrededor de 1.600.000 de niños y niñas quienes representan el 60% más vulnerable del país. A ellos entregamos una canasta de alimentación que cubre las necesidades nutricionales de cada niño y niña beneficiado durante 15 días.

El acceso a dispositivos no está al alcance de todo el mundo y la conectividad no está disponible en todos los lugares, especialmente en sectores rurales. ¿Cómo enfrenta Chile este problema?

Para apoyar a aquellos que presenten dificultades con el acceso a internet, lanzamos el de marzo el plan “Aprendo en casa”. Lo que estamos haciendo es repartir el mismo material educativo de forma impresa, acompañado de cuadernillos de reforzamiento que se están distribuyendo a 3.700 establecimientos rurales y de escasa conectividad. Estamos utilizando todos los métodos para llegar a cada rincón de Chile con las herramientas pedagógicas necesarias.

¿Cómo se prepara el sistema educativo ante los distintos tipos de crisis?

Estamos frente a una situación nueva que hemos enfrentado trabajando de forma colaborativa con todas las autoridades y las comunidades educativas. En esto ha sido clave el uso de la tecnología, como herramienta de apoyo para los aprendizajes, y el apoyo de los padres y apoderados que han debido tener un activo rol desde sus hogares para garantizar la continuidad de los aprendizajes de nuestros estudiantes.

La flexibilidad será una palabra clave para volver a clases, y usted se ha planteado esta etapa como un paréntesis en el año escolar. ¿Cómo piensan flexibilizar para lograr un cierre del año escolar en forma?

Estamos frente a un hecho inédito, del cual todos estamos aprendiendo. La flexibilidad será clave para retomar las clases y el calendario escolar. Lo principal es que ahora todos hagamos el esfuerzo para dar continuidad a los aprendizajes. Es un compromiso que debe adquirir toda la comunidad educativa.

Esta situación global nos ha obligado a probar masivamente alternativas de teletrabajo y aprendizaje a distancia ¿Qué lecciones puede sacar Chile de esta experiencia para enfrentar el futuro de la educación?

Si bien el trabajo que se realiza en la escuela es único y difícilmente reemplazable, la digitalización es una herramienta clave que debe desarrollarse para enfrentar el futuro. Desde el Mineduc estamos impulsando una serie de iniciativas que apuntan a fortalecer este aspecto.

La Subdirectora General de Educación de la UNESCO, Stefania Giannini ha dicho que “es el momento de compartir nuestros datos y nuestras soluciones y de intercambiar este caudal de conocimientos, capacidades y talentos, según los principios de inclusión y equidad”. En este sentido ¿Que esperaría Chile de la cooperación internacional? ¿Qué puede ofrecer Chile a los otros países en este tema?

Es el momento de unirnos, no solo para garantizar la continuidad del aprendizaje, sino para invertir en el poder transformador que proporciona la educación a las personas, las comunidades y las sociedades. Las buenas ideas y prácticas deben replicarse. Nosotros tenemos absoluta disposición para colaborar con otros países para sacar adelante los sistemas educativos y enriquecernos mutuamente para mejorar las herramientas pedagógicas que ponemos a disposición de las comunidades educativas.

¿Qué mensaje quisiera compartir con las comunidades educativas de Chile,  docentes y trabajadores de la educación, estudiantes y familias?
Quiero destacar el esfuerzo y compromiso de las comunidades educativas. Agradecer todo el trabajo colaborativo y en el que han participado funcionarios con turnos éticos, y que nos ha permitido sortear esta crisis sanitaria.

Ya son más de dos millones de usuarios los que están utilizando nuestra plataforma Aprendo en línea, aproximadamente 1.600.000 estudiantes beneficiados con las canastas de alimentación y 3.700 establecimientos rurales y de alta vulnerabilidad que se han podido integrar a esta red de herramientas pedagógicas. Es el momento de unirnos para garantizar la continuidad del aprendizaje.

 

 

Comparte este contenido:

El cierre de escuelas debido a la Covid-19 en todo el mundo afectará más a las niñas

UNESCO/ 6 de abril de 2020

Por Stefania Giannini, Subdirectora General de Educación de la UNESCO, y Anne-Birgitte Albrectsen, Directora Ejecutiva de Plan International.

A medida que COVID-19 obliga a cerrar escuelas en 185 países. Plan International y la UNESCO advierten acerca del posible aumento en las tasas de deserción escolar, que afectará de manera desproporcionada a las niñas adolescentes, arraigará las brechas de género en la educación y llevará a un aumento en el riesgo de explotación sexual, embarazo precoz y matrimonio precoz y forzado.

Del total de la población de estudiantes inscritos en la educación en todo el mundo, la UNESCO calcula que más del 89% está actualmente fuera de la escuela debido al cierre de la COVID-19. Este porcentaje representa a 1.54 millones de niñas, niños y jóvenes que están inscritos en la escuela o en la universidad, incluidas casi 743 millones de niñas.

Más de 111 millones de estas niñas viven en los países menos desarrollados del mundo, donde obtener una educación ya es una lucha. Se trata de contextos de pobreza extrema, vulnerabilidad económica y crisis, donde las disparidades de género en la educación son las más elevadas. Los cierres en Malí, Níger y Sudán del Sur — países con los niveles más bajos de escolarización y finalización de estudios en el caso de las niñas— han dejado sin clases a más de cuatro millones de niñas.

En el caso de las niñas que viven en campos de refugiados o que son desplazadas internamente, los cierres de las escuelas serán los más devastadores, porque ya se encuentran en condiciones desventajosas. Las niñas refugiadas que cursan el nivel secundario tienen solo la mitad de las probabilidades de acceder a la educación en comparación con sus pares varones.

Recién empezamos a comprender los efectos económicos de la COVID-19, pero se espera que sean masivos y devastadores, en particular para las mujeres y las niñas. En el Sur Global, donde hay medidas de protección social limitadas, las dificultades económicas ocasionadas por la crisis tendrán efecto de derrame a medida que las familias consideren los costos financieros y de oportunidad de educar a sus hijas.

Si bien muchas niñas seguirán adelante con su educación cuando se abran las puertas de la escuela, otras nunca volverán a la escuela. Las respuestas educativas deben priorizar las necesidades de las niñas adolescentes, a riesgo de retroceder 20 años en los avances en pos de la educación de las niñas.

Lecciones aprendidas de la crisis del ébola

“Las escuelas están vacías, como un nido abandonado. Estoy tan triste. La escuela ayuda a proteger a las niñas del embarazo y el matrimonio. Muchas de mis amigas están embarazadas y me doy cuenta de que muchas han sido forzadas a casarse”.

—Christiana, de 17 años de edad, de Sierra Leona (durante la crisis del ébola de 2014)

Si bien la magnitud de la crisis por la COVID-19 no tiene precedentes, podemos tomar las lecciones aprendidas de la epidemia del ébola en África. Durante el pico de la epidemia, cinco millones de niños fueron afectados por los cierres de escuelas en Guinea, Liberia y Sierra Leona, los países más afectados por el brote. Además, los niveles de pobreza aumentaron considerablemente con la interrupción de la educación.

En muchos casos, el causante de la deserción escolar fue el aumento en las responsabilidades domésticas y de cuidado, sumado al cambio para priorizar la generación de ingresos. Esto quiere decir que había muy pocas niñas recibiendo educación en sus hogares, según el análisis de Plan International. En las comunidades con “clubes de niñas” e iniciativas de sensibilización establecidos para promover la educación de las niñas, menos niñas vivieron efectos adversos y tenían más probabilidad de continuar con su aprendizaje.

En varios estudios se concluye que el cierre de las escuelas produjo un aumento en la vulnerabilidad de las niñas al abuso físico y sexual tanto por parte de sus pares como de hombres mayores, dado que a menudo las niñas se encontraban solas en sus hogares, sin supervisión. También se informaron varios casos de sexo transaccional, dado que las niñas vulnerables y sus familias luchaban para cubrir sus necesidades básicas. Debido al fallecimiento de los sostenes de familia y a la destrucción de los medios de vida, muchas familias optaron por casar a sus hijas, esperando equivocadamente protegerlas.

En algunas comunidades de Sierra Leona, el embarazo adolescente aumentó hasta un 65 % durante la crisis del ébola. En un estudio, la mayoría de las niñas denunció que el aumento estaba directamente relacionado con el hecho de no contar con el entorno protector que brindan las escuelas. Muchas de estas niñas jamás regresaron a las aulas, en gran medida, por una ley recientemente revocada que impedía que las niñas embarazadas asistieran a la escuela.

Aplicación de las lecciones aprendidas durante el brote de ébola frente a la COVID-19

Para las niñas como Christiana, que han vivido o viven una crisis, la educación es una vía de escape: las protege de la violencia y la explotación, y les ofrece aptitudes y esperanza para un futuro prometedor.

A medida que los Gobiernos se preparan para cerrar las escuelas por períodos indeterminados, los especialistas y encargados de formular políticas aprenden de las lecciones de crisis pasadas para atender los desafíos específicos de las niñas. Por lo tanto, instamos a los Gobiernos a proteger los avances en pos de la educación de las niñas mediante las siguientes seis acciones con base empírica, sensibles al género y acordes al contexto:

  • Multiplicar la capacidad de los docentes y las comunidades: Trabajar en estrecho contacto con los docentes, el personal escolar y las comunidades para garantizar la adopción y comunicación de métodos inclusivos para la enseñanza a distancia de modo de exigir inversiones sostenidas en la educación de las niñas. Todos los programas de enseñanza a distancia deberían seguir incluyendo la concienciación comunitaria sobre la importancia de la educación de las niñas.
  • Adoptar prácticas adecuadas de enseñanza a distancia: En aquellos lugares donde las soluciones digitales sean de difícil acceso, evaluar la adopción de enfoques sensibles al género con un desarrollo tecnológico bajo. Enviar al hogar material de escritura y lectura, y empleo de programas radiales y televisivos para llegar a los grupos más marginados. Garantizar la flexibilización de la programación y las estructuras de aprendizaje, y permitir el aprendizaje al propio ritmo de modo de no desalentar a las niñas, quienes a menudo soportan la carga de los cuidados de manera desproporcionada.
  • Evaluar la brecha digital de género En aquellos lugares donde la internet y las soluciones digitales para la enseñanza a distancia sean accesibles, garantizar que las niñas reciban formación en las competencias digitales necesarias, incluidos los conocimientos y las aptitudes que necesitan para mantenerse seguras en línea.
  • Preservar los servicios básicos: Cuando las escuelas están cerradas, las niñas y los niños y jóvenes más vulnerables se ven desprovistos de servicios básicos, en especial, de la alimentación escolar y la protección social. Convertir a las escuelas en puntos de acceso para apoyo psicológico y distribución de alimentos, y trabajar con todos los sectores para garantizar servicios sociales alternativos y apoyo por teléfono, mensajes de texto u otras formas de comunicación.
  • Implicar a los jóvenes: Otorgar espacio a los jóvenes, en particular, las niñas, para moldear las decisiones sobre su educación. Incluirlos en el desarrollo de estrategias y políticas sobre el cierre de las escuelas y el aprendizaje a distancia en base a sus experiencias y necesidades.
  • Garantizar el regreso a la escuela: Proveer enfoques de aprendizaje flexibles para que las niñas no se vean impedidas de regresar a la escuela cuando reabran las instalaciones. Entre estas, se incluyen las niñas embarazadas y las jóvenes madre, quienes a menudo enfrentan el estigma, además de leyes discriminatorias de reinserción escolar que les impide acceder a la educación. Permitir la promoción automática y oportunidades adecuadas en procesos de admisión que reconozcan los desafíos específicos que enfrentan las niñas. Podría resultar necesario que las niñas que regresan a la escuela tomen cursos de recuperación y de aprendizaje acelerado.

Más información sobre la respuesta de la UNESCO frente a la crisis de la COVID-19.

Más información sobre la respuesta de Plan International frente a la crisis de la COVID-19.

Para consultas de los medios sobre la UNESCO, comuníquese con:
Cynthia Guttman
Correo electrónico: C.Guttman@unesco.org(link sends e-mail)
Teléfono: +33 1 45 68 08 56

Para consultas de medios sobre Plan International, comuníquese con:
Miranda Atty, Oficial de prensa global
Correo electrónico: miranda.atty@plan-international.org(link sends e-mail)
Teléfono: +44 (0) 7989065738

Comparte este contenido:

Webinar: Coronavirus, educación virtual y derecho a la educación

GCI / 4 de abril de 2020

El pasado 3 de abril de 2020 el recién constituido Grupo de Contacto Industrial (GCI) realizó un webinar sobre educación en tiempos de COVID-19. El panel coordinado por el Dr. Luis Bonilla-Molina, Director del Observatorio Internacional de Reformas educativas y Políticas Docentes (OIREPOD), estuvo conformado por Mauro Jarquín (México). José Cambra (Panamá), Mercedes Martínez (Puerto Rico),  Julia McRae (Canadá) y Silvana Saez (chile). A continuación el video de este webinar

 

 

https://www.facebook.com/federaciondemaestrosdepuertorico/videos/694155098060367/?t=2351

 

Comparte este contenido:

Venezuela:Prestadores de servicio de educación privada ratifican compromiso para culminación del año escolar

La Asociación Nacional de Institutos Educativos Privados (ANDIEP), la Asociación Venezolana de Educación Católica (AVEC) y la Cámara Venezolana de la Educación Privada (CAVEP), emitieron un comunicado donde expresan el compromiso del sector educativo de gestión privada de culminar el año escolar y de contribuir con la divulgación y cumplimiento de las medidas sanitarias emanadas de las autoridades venezolanas en medio de la lucha contra el Covid-19.

En tal sentido, valoraron el compromiso de los docentes venezolanos en el logro de la meta: culminar el año escolar a pesar de todas las dificultades, conscientes del esfuerzo que significa el cambiar de modalidad presencial a no presencial por un tiempo indeterminado.

También agradecieron el esfuerzo de las familias venezolanas en su contribución para el cumplimiento de las actividades escolares que reciben sus hijos en sus hogares.

Exhortaron a las instituciones afiliadas y no afiliadas, a no efectuar ajustes que incrementen el valor de la mensualidad escolar mientras dure esta contingencia.

También desearon una Semana Santa celebrada este año de modo inédito y abogaron por la unión en oración ante la dura realidad que vivimos como humanidad por la pandemia causada por el Covid-19.

A continuación el comunicado íntegro:

COMUNICADO

DE LA ASOCIACIÓN NACIONAL DE INSTITUTOS EDUCATIVOS PRIVADOS (ANDIEP), LA ASOCIACIÓN VENEZOLANA DE EDUCACIÓN CATÓLICA (AVEC) Y LA CAMARA VENEZOLANA DE LA EDUCACIÓN PRIVADA (CAVEP)

A sus afiliados:

Al saludar a cada una de las Instituciones y Centros Educativos afiliados a ANDIEP, AVEC y CAVEP, queremos desearles una Semana Santa celebrada este año de modo inédito, recorriendo el camino del Calvario muy unidos en oración ante la dura realidad que vivimos como humanidad ante la pandemia causada por el Covid-19; camino que está signado por la certeza de la Resurrección de Cristo Jesús, Vida en abundancia para todos.

Los Equipos de Presidencia y las Juntas Directivas de ANDIEP, AVEC y CAVEP, hemos unificado criterios y trabajamos en sinergia. De común acuerdo queremos en este Comunicado, puntualizar lo siguiente:

  • El pasado 13 de marzo el Ejecutivo Nacional decretó el Estado de Alarma por el brote de coronavirus (Covid-19), según Gaceta Oficial extraordinaria Nro. 6519 que obliga a una cuarentena y a la suspensión de clases (Art.11) desde el 16 de marzo hasta nuevo aviso a “los fines de resguardar la salud de las niñas, niños y adolescentes, así como de todo el personal docente, académico y administrativo de los establecimientos de educación pública y privada.”
  • En la misma se instruye a los Ministros y Ministras del Poder Popular con competencia en materia de educación el deber de “coordinar con las instituciones educativas oficiales y privadas la reprogramación de las actividades académicas, así como la implementación de modalidades a distancia o no presencial, a los fines de dar cumplimiento a los programas educativos en todos los niveles.”
  • Por lo tanto, el año escolar continúa bajo otra modalidad, lo que implica que se mantienen nuestros compromisos laborales como así también los compromisos por parte de los padres y representantes con las Instituciones Educativas que escogieron para ayudarlos en el proceso de formación de sus hijos. Es importante tener presente que este trabajo mancomunado Escuela-Hogar es fundamental para preservar el derecho de sus hijos a una educación de calidad, aún en esta contingencia.
  • Hemos atendido las convocatorias que desde el domingo 15/03/2020 nos hizo el Ministro del Poder Popular para La Educación, Prof. Aristóbulo Istúriz, con el objeto de recibir orientaciones, escuchar sugerencias para la implementación de un programa de estudios no presencial. En estas reuniones hemos ratificado el compromiso del sector educativo de gestión privada de culminar el año escolar y de contribuir con la divulgación y cumplimiento de las medidas sanitarias emanadas de las autoridades competentes.
  • Valoramos y destacamos el compromiso de nuestros docentes en el logro de la meta: culminar el año escolar a pesar de todas las dificultades, conscientes del esfuerzo que significa el cambiar de modalidad presencial a no presencial por un tiempo indeterminado.
  • Reconocemos y agradecemos el esfuerzo de las familias venezolanas en su contribución para el cumplimiento de las actividades escolares que reciben sus hijos.
  • Exhortamos a nuestras Instituciones afiliadas y no afiliadas, a no efectuar ajustes que incrementen el valor de la mensualidad escolar mientras dure esta contingencia. Consideramos que no es el momento adecuado. Hacemos votos porque todas las Instituciones, Centros Educativos y hogares nos llenemos de fe y fortaleza para enfrentar con responsabilidad y una visión optimista estos momentos difíciles que están poniendo a prueba la Humanidad.

 

Comparte este contenido:

Perú: «Aprendo en casa» no consumirá datos y mensajes de texto en celulares serán ilimitados

América del Sur/Perú/05-04-2020/Autor(a) y Fuente: www.andina.pe

El acceso a la página Aprendo en casa, la estrategia multicanal del Ministerio de Educación (Minedu) por la que se dictarán a distancia las clases escolares desde el próximo 6 de abril, no consumirá datos en los celulares, informó la viceministra de Gestión Pedagógica, Patricia Andrade.

«Lo que se busca es que a través de esta plataforma el docente tenga todas las facilidades para acompañar virtualmente a los alumnos, mediante los celulares, mensajes de texto o correo electrónico, u otro medio que considere y les haga el seguimiento correspondiente», sostuvo.

Asimismo, Andrade aseguró que los mensajes de texto que necesiten los profesores para contactarse con los estudiantes serán ilimitados, pues «la comunicación entre el docente y sus estudiantes durante el proceso a distancia será muy importante».

De otro lado, consideró que la situación que se vive actualmente a consecuencia de la propagación del coronavirus y que ha obligado al gobierno al cierre de los colegios debe ser visto como una oportunidad para aprender a todos los que integran la comunidad educativa (docentes, padres de familia, alumnado)

«Esta situación es única en el mundo entero, y en el Perú la educación a distancia -especialmente la básica- es un reto. Veamos en estas circunstancias la oportunidad para aprender y sumar otro tipo de conocimientos, no hay otra opción para seguir adelante».

También televisión y radio

Las clases a distancia llegarán a miles de estudiantes en el país, no solo a través de medios virtuales sino también por la radio y la televisión. Se trata de una estrategia de enseñanza que se desplegará a través de TV Perú , Radio Nacional, emisoras locales privadas y otros medios que se sumen.

«Queremos llegar a todos, hemos considerado las características, limitaciones y la poca accesibilidad a internet que hay en varios lugares del país, así como nuestra diversidad cultural y lingüística», anotó. Precisó al respecto que «Aprendo en casa» se dictará también en 9 lenguas originarias.

La página web está hecha para estudiantes, docentes, y también para la familia. Mientras tanto, los maestros ya están organizando sus sesiones de clases de acuerdo al nivel que les corresponde, los estudiantes y cada familia podrán ingresar a dichas sesiones .

Por día y por semana, habrá una sección especial con orientaciones generales para las familias y los propios estudiantes, así como de carácter pedagógico para los docentes, añadió la viceministra.

Veamos esta situación como un enorme desafío, tenemos que dar respuestas que permitan sostener los servicios esenciales para la ciudadanía, y aprender de la experiencia de otros que han podido salir adelante sin salirnos de las disposiciones sanitarias , manifestó.

El Ministerio de Educación anunció el inicio del año escolar desde el 6 de abril , a través de «Aprendo en casa» a fin de garantizar el servicio educativo mediante las clases a distancia en las instituciones públicas de Educación Básica a nivel nacional , en el marco de la emergencia sanitaria por el coronavirus.

En tanto, las clases escolares presenciales se restablecerán el próximo 4 de mayo, de manera gradual, en las instituciones educativas públicas y privadas.

Fuente e Imagen: https://www.andina.pe/agencia/noticia-aprendo-casa-no-consumira-datos-y-mensajes-texto-celulares-seran-ilimitados-791284.aspx

Comparte este contenido:

¿Evaluación del curso? Escenarios posibles para el futuro inminente de la educación

Por: Fernando Trujillo

  • A estas alturas del curso, las posibilidades de que este termine con cierta normalidad, se alejan. Ante esta situación, caben plantearse los posibles escenarios relacionados con cómo se realizará la tercera evaluación. Cuatro parecen las alternativas. Desde dejar que los centros utilicen su autonomía hasta que se declare un «aprobado general».

Introducción

Pandemia y confinamiento: estas son las dos palabras que describen nuestra situación y que nos han cambiado la vida radicalmente a todos, incluidos nuestros menores. Nuestros niños y niñas, desde Educación Infantil hasta la Universidad, de repente se ven sin clases, aprendiendo en sus hogares a través de la Red y con unas dudas muy grandes acerca de cómo será la finalización del presente curso escolar, con todo lo que esto implica para su vida a corto o largo plazo. Durante unos meses, aspectos centrales de su vida cotidiana han quedado en suspenso – y no sabemos cómo y cuándo continuarán su desarrollo normalizado.

El objetivo de este texto es definir posibles escenarios para la evaluación del curso, analizar los problemas que plantean estos escenarios y abrir el debate acerca de los posibles finales alternativos que puede tener. En este sentido, el destinatario fundamental de esta reflexión podría pensarse que son aquellas personas que tienen la responsabilidad de tomar decisiones (la Administración, los equipos directivos de los centros, el profesorado, las familias, los estudiantes) pero en realidad este texto hace una llamada a la reflexión por parte de todas aquellas personas que tienen un interés auténtico por la educación: cómo resolvamos la evaluación del curso del COVID-19 no es solo una cuestión técnica sino una decisión moral colectiva que puede servir para definirnos como sociedad y para empezar a construir un nuevo y mejor sistema educativo para cuando acaben la pandemia y el confinamiento.

Escenarios de futuro

La OCDE define un escenario como una instantánea cuidadosamente construida del futuro y de los posibles desarrollos de un sector (i). De manera más precisa, Van Notten (2006) explica, también para la OCDE, que los escenarios son descripciones consistentes y coherentes de futuros alternativos e hipotéticos que reflejan diferentes perspectivas sobre desarrollos pasados, presentes o futuros y que pueden servir como base para la acción. Además, aclara: un escenario no es una predicción.

De esta manera, uno de los beneficios principales de los “escenarios”, como señala Ogilvy (2006), es la posibilidad de implicar a los participantes en un proceso de conversación en torno al futuro de la educación. Es más, dado el carácter divergente de los escenarios que aquí se describen, este análisis asume también, como plantea Ogilvy (2006) que los escenarios no fuerzan la convergencia sino que permiten la expresión de visiones diferentes desde una escucha respetuosa y son una herramienta para implicar en la conversación a una comunidad o un país.

En este sentido, el “pensamiento de futuro” (future thinking) es una estrategia minoritaria pero presente en la literatura científica sobre educación. Ya en 2001 la OCDE proponía seis escenarios para la escolarización del futuro (ii): el escenario burocrático, el escenario del mercado, el escenario social, el escenario de las organizaciones centradas en el aprendizaje, el escenario en red y el escenario de “fusión nuclear” (the meltdown scenario). Más recientemente, Young y Muller (2010) describen tres escenarios futuros para la educación vinculados con tres visiones divergentes del conocimiento y sus fronteras. Sobre educación y tecnología, Facer y Sandford (2010) planteaban tres escenarios que podríamos sintetizar como el escenario individualista (“Trust yourself”), el reputacional (“loyalty points”) y el conectivista (“only connect”). De manera específica, la construcción de escenarios puede contribuir al desarrollo educativo de una región o país, como plantean Mateu, Cobo y Moravec (2018) para la educación pública en Uruguay en relación con el futuro del Plan Ceibal (iii).

Para la construcción de escenarios educativos en este momento se pueden considerar diversos factores:

  1. La situación de pandemia por COVID-19 ha obligado al cierre de todos los centros educativos, desde Educación Infantil hasta Formación Profesional y Universidad.
  2. El profesorado sigue trabajando desde sus hogares con los medios disponibles a su alcance y también, por supuesto, a partir de sus propios marcos mentales y su manera (personal y colectiva) de entender la enseñanza y el aprendizaje (docentes más centrados en los contenidos, probablemente en Educación Secundaria y universidades versus aquellos más preocupados por la conexión con sus alumnos y alumnas y su bienestar personal; docentes más creativos frente a otros que optan por tareas más repetitivas, etc.).
  3. Las autoridades educativas han apelado a la autonomía de los centros para que estos articulen las medidas necesarias para seguir realizando su labor dentro del marco normativo vigente.
  4. Tanto la Administración como diversas instituciones (incluidas las universidades) o la iniciativa privada o empresarial (editoriales, por ejemplo) han generado un número amplio de colecciones de recursos disponibles para la enseñanza y el aprendizaje durante el confinamiento.
  5. La competencia digital docente (Gisbert, González y Esteve, 2016) y la competencia mediático-informacional (Álvarez Herrero y Gisbert Cervera, 2015) del profesorado se convierten, en estas circunstancias, en un requisito fundamental para que aquel realice su tarea eficazmente (iv).
  6. La presencia previa de la tecnología en los centros educativos (que bien puede haber sido entendida de diferentes maneras según el centro e, incluso, dentro de cada uno de ellos, como demuestran Sancho Gil y Padilla Petry, 2016, o Area-Moreira, Hernandez-Rivero y Sosa-Alonso, 2016) se convierte en un factor “palanca” en este momento pues puede condicionar que los estudiantes cuenten con las competencias para aprender a través de la tecnología.
  7. Las familias presentan un conjunto heterogéneo de situaciones aunque distintos indicadores señalan carencias en alfabetización mediático-informacional (González-Fernández, Ramírez-García, A. y Salcines-Talledo, 2018; Hernán García, 2020) y un problema de desigualdad no solo derivada por el acceso a la tecnología (según el INE, el 91,2% de los hogares tienen conexión de banda ancha (v), el 80,9% posee un ordenador, el 56,8% posee tabletas y el 98,5 posee teléfonos móviles (vi) pero sería necesario conocer la disponibilidad de recursos útiles en el plano más local y familiar) sino también por la capacidad de utilizar esta tecnología para el aprendizaje y la producción de contenidos (Robles Morales, Antino, De Marco y Lobera, 2016).

Así pues, los posibles escenarios deben contemplar las conductas de actores muy variados: la Administración (Ministerio y comunidades autónomas, que tienen la competencia en Educación transferida), los centros (públicos y privados) y sus docentes, las familias, los propios estudiantes y otros agentes que, si bien no inciden en el proceso educativo directamente, sí representan una opinión importante en la toma de decisiones (inspección, equipos de orientación, asesorías de formación, medios de comunicación, editoriales, etc.). Esto, obviamente, dificulta el diseño de escenarios claros y aventura posibles soluciones parciales o mixtas por parte de diferentes actores implicados en el problema de la evaluación del curso 2019-2020.

Al mismo tiempo, el sistema educativo no puede olvidar las premisas que lo ordenan. Así, la ley vigente (Ley Orgánica 8/2013, de 9 de diciembre, para la mejora de la calidad educativa) señala en su preámbulo algunas cuestiones insoslayables: el sistema educativo debe ser “de calidad, inclusivo, integrador y exigente”, garantizar “la igualdad de oportunidades” y hacer efectiva “la posibilidad de que cada alumno o alumna desarrolle al máximo sus potencialidades”. En este sentido, los posibles escenarios que se diseñen deben cumplir con estos principios para ajustarse no solo a la ley sino también a la situación más deseable para nuestros estudiantes y toda la sociedad.

A continuación, por tanto, se describen cuatro escenarios posibles en esta situación de confinamiento derivada de la pandemia por COVID-19, pensados especialmente para la escolarización obligatoria. El primero podríamos llamarlo “la autonomía de los centros” y representa un escenario conservador con una toma de decisiones mínima por parte de la Administración, que optaría porque sean los centros los que resuelvan el problema de la evaluación. El segundo, denominado “simplificación del currículo”, supone una toma de decisiones de nivel medio para solucionar los problemas de justicia y equidad respecto a la evaluación. El tercero, “evaluación positiva condicionada”, representa un nivel de toma de decisiones alto para afrontar los problemas actuales y venideros de la situación de confinamiento. El cuarto escenario, denominado “evaluación positiva sin condiciones”, contempla la promoción de todo el alumnado, planes de refuerzo educativo durante el curso 2020-2021 y los ajustes pertinentes para situaciones concretas en determinados niveles del sistema educativo.

De esta manera, los cuatro escenarios representan una escala respecto a quién asume las consecuencias del confinamiento. En los escenarios 1 y 2 estas las asumen los centros, los docentes y los estudiantes mientras que en los escenarios 3 y 4 las efectos los asume el Estado, es decir el Ministerio las consejerías autonomía.

Escenario 1: la autonomía de los centros

En el primer escenario el Ministerio y las Comunidades Autónomas no toman ninguna decisión relativa a la evaluación más allá de mantener el funcionamiento de la docencia y la evaluación similar a una situación “normalizada” del sistema educativo. Para ello invocan la autonomía de los centros de tal forma que sean estos los que decidan. En consecuencia, se observan en este escenario las diferencias que muestra nuestro sistema educativo respecto a la evaluación y promoción a lo largo de las diferentes etapas educativas y se pueden esperar menos dificultades o problemas, por ejemplo, en Educación Infantil o Primaria que en Educación Secundaria o Bachillerato.

Invocada la autonomía de los centros estos pueden optar por diversas soluciones. Por ejemplo, se podría realizar una proyección (explícita o no) de las calificaciones de la primera y la segunda evaluación sobre la tercera y final. Es decir, los docentes no realizarían la tercera evaluación y harían una evaluación final del curso a partir de los datos de la primera y segunda evaluación.

Con este escenario los estudiantes que hayan superado las dos primeras evaluaciones superarían el curso (con una proyección de sus calificaciones sobre la calificación final) pero se niega a los estudiantes que hayan tenido problemas en las dos primeras la posibilidad de mejorar las calificaciones o superar el curso en junio. Esto genera un problema de justicia en la evaluación (Fernández Enguita, 2013) pues el tercer trimestre pierde de facto sentido y el curso podría darse por cancelado.

Otra posibilidad es realizar una evaluación continua durante el tiempo de confinamiento y lo que quede de curso (con o sin exámenes finales en junio y posible recuperación en una convocatoria extraordinaria). Este escenario, que según los profesionales a quienes hemos consultado para la elaboración de este texto es el que ya se está desarrollando y el que parece tener más visos de realidad, plantea que los docentes evalúan el trabajo realizado durante el confinamiento sin que esto implique necesariamente una revisión del currículo (posibilidad explorada en el escenario 2) y a eso le añaden, si acaso, la nota de un examen final u otro tipo de prueba en junio, especialmente si se dan las circunstancias para que se pueda volver al aula.

Sin embargo, es necesario tomar conciencia de que este escenario plantea diversos problemas. En primer lugar, pueden existir dificultades para el acceso a Internet en algunos hogares, a lo cual hay que sumar la competencia de las familias para ayudar a sus hijos e hijas, lo cual coloca al alumnado en situación socio-económica más desfavorecida en clara desventaja respecto a la evaluación. Por otro lado, es importante considerar las situaciones adversas que vivirse en las familias (estrés, ansiedad, problemas de salud, problemas laborales, ausencia de adultos por motivos laborales, etc.) y el posible impacto negativo en el aprendizaje y la realización de tareas por parte del alumnado, especialmente aquel que se encuentre en situación desfavorecida.

Es decir, este escenario plantea un problema de equidad en la evaluación pues las condiciones familiares (posible desempleo, ausencia de los padres del hogar por cuestiones laborales u otras, ausencia de recursos, nivel de estudios de las familias, etc.) se convierten en un determinante fundamental para los resultados de aprendizaje, por no mencionar las diferencias en competencia digital docente y su impacto en el propio aprendizaje del alumnado.

Escenario 2: Ajuste del currículo

Un segundo escenario plantea el ajuste del currículo para acomodarlo a la situación de confinamiento. Ya sea porque el Ministerio y las Comunidades Autónomas acuerdan un currículo de mínimos o porque los centros educativos, ejerciendo su autonomía, así lo articulan; los docentes se centran en estos objetivos mínimos para el trimestre que queda y los evalúan con los medios que tienen a su disposición.

Este escenario, también bien considerado por los profesionales consultados, plantea dificultades y problemas, especialmente en Educación Secundaria y Bachillerato. La principal es la coordinación, tanto para la Administración como para los centros, para la determinación de los objetivos mínimos: por un lado, objetivamente hasta la fecha la capacidad de realizar “pactos de Estado” en nuestro país ha sido baja o nula; por otro lado, los centros educativos han estado más acostumbrados a ampliar los contenidos siguiendo el ritmo de cada nueva revisión del currículo que a “podarlo” para dejarlo en su esencia y pueden surgir problemas de coordinación en los centros para realizar esta “poda del currículo”. Poda que, en todo caso, necesita de unas instrucciones claras por parte de la Administración para que el sistema no haga una interpretación desigual del proceso. Al mismo tiempo, incluso superados los problemas de la “poda del currículo”, este escenario se debe enfrentar a los problemas señalados para el primer escenario: por un lado, la justicia y la eficacia en la docencia y la evaluación on-line y, por otro lado, el impacto de la situación familiar en el aprendizaje.

Escenario 3: Evaluación positiva condicionada

En este escenario, el Ministerio y las comunidades autónomas acuerdan otorgar una valoración positiva del curso escolar 2019-2020 a todo el alumnado siempre que se cumplan unas condiciones mínimas que pueden estar vinculadas con cuestiones como la realización de unas tareas globales a entregar en junio. Para solucionar los problemas de justicia y equidad de los escenarios 1 y 2, estas tareas serían globalizadas y organizadas por ámbitos (ámbito socio-lingüístico, ámbito científico-matemático, ámbito tecnológico y ámbito de la expresión artística y corporal) y se utilizarían para delimitar las calificaciones entre el aprobado y el sobresaliente. Para dar coherencia a todo el sistema y garantizar el ajuste a las peculiaridades de cada centro, las tareas serían definidas mínimamente por el Ministerio y las Comunidades Autónomas y ajustadas por los centros a la realidad de su alumnado. Finalmente, los centros prestarían apoyo al alumnado con necesidades específicas (situación socio-económica desfavorecida, dificultades de aprendizaje, etc.) a través de adaptaciones curriculares de estas tareas u otras medidas compensatorias.

Este escenario genera también sus propios problemas. En primer lugar, como también de manera particular el escenario 4, podría encontrar el rechazo de parte del profesorado y la opinión pública si este se malinterpretara como un “aprobado general”; en este sentido, sería importante enfatizar las condiciones para recibir una valoración positiva del curso. Por otro lado, requiere un compromiso colectivo en tres sentidos: en primer lugar, ofrecer a los centros los recursos que se estimen necesarios para la realización de las tareas obligatorias y sus correspondientes adaptaciones curriculares; en segundo lugar, la posibilidad de ofrecer, en el plano local y en coordinación con los ayuntamientos, actividades educativas y refuerzo curricular una vez acabado el confinamiento; en tercer lugar, la necesidad de abordar el primer trimestre del curso 2020-2021 como un momento de revisión de los conceptos fundamentales del curso 2019-2020 una vez que se haya recuperado la normalidad de la educación presencial.

Escenario 4: Evaluación positiva sin condiciones

Un último escenario posible sería la evaluación positiva sin condiciones para todo el alumnado. De la misma forma que el sistema sanitario asume y planifica el confinamiento ante la dificultad de asumir el pico de contagios, no tendría sentido que el sistema educativo considerase que la responsabilidad de un posible fracaso es de los estudiantes y sus familias y no se debe al mismo confinamiento y problemas derivados de este; así mismo, el sistema educativo tampoco podría asumir una situación de fracaso generalizado que desbordara a algunos centros (particularmente, aquellos que atienden a la población estudiantil en situación de desventaja) con estudiantes que no promocionan, bloqueando el acceso de nuevos estudiantes a Educación Infantil, Primaria, Secundaria, bachillerato o Educación Superior.

Ante esa realidad, el escenario de evaluación positiva sin condiciones podría permitir que se continuara el proceso de escolarización, vinculándolo con planes específicos de refuerzo educativo durante el próximo curso para el alumnado que hubiera obtenido unos resultados de aprendizaje pobres en las dos primeras evaluaciones. Además, en aquellas situaciones en las cuales la calificación sea significativa para procesos posteriores (Bachillerato, por ejemplo), se podrían articular mecanismos en los cuales se considerara, quizás, la calificación media de las dos primeras evaluaciones del curso 2019-2021 como un factor para la calificación final de la etapa educativa en cuestión.

Epílogo

Para acabar, es necesario realizar algunas consideraciones que contextualicen este ejercicio de “futurización”. En primer lugar, como advierte la OCDE (vii), los escenarios no proporcionan la respuesta correcta por sí mismos sino que sirven para contemplar alternativas en un momento de incertidumbre; alternativas que en realidad pueden ocurrir utilizando elementos parciales de cada escenario y ofreciendo soluciones diferentes para los distintos niveles y etapas del sistema educatico; segundo, los planes mejor diseñados pueden funcionar mal y será necesario mantener una perspectiva crítica no solo sobre estos escenarios, obviamente, sino sobre las decisiones y las actuaciones que se acometan en los próximos días y meses.

En tiempos de incertidumbre, si algo escasean son las certezas. Hacer públicos estos escenarios representa, en este sentido, una apuesta por aquello que siempre nos podrá hacer estar más cerca de las mejores decisiones: el diálogo franco y respetuoso entre todas las personas e instituciones implicadas en el problema de la evaluación del curso 2019-2020 en nuestro país. Así pues, comience el debate.

Agradecimientos
Para la elaboración de estos escenarios se ha consultado a un grupo de expertos con distintos perfiles docentes e investigadores. A todos ellos el autor de estas líneas quiere agradecerles su generosidad y sus comentarios.

Notas

(i) https://www.oecd.org/site/schoolingfortomorrowknowledgebase/futuresthinking/scenarios/whatarescenarios.htm

(ii) https://www.oecd.org/site/schoolingfortomorrowknowledgebase/futuresthinking/scenarios/38967594.pdf

(iii) https://www.ceibal.edu.uy/es

(iv) Sobre la competencia del profesorado, véanse Pérez Escoda y Rodríguez Conde (2016) o Falcó (2017), entre otros.

(v) https://www.ine.es/dyngs/INEbase/es/operacion.htm?c=Estadistica_C&cid=1254736176741&menu=ultiDatos&idp=1254735976608

(vi) https://www.ine.es/prensa/tich_2019.pdf

(vii) https://www.oecd.org/site/schoolingfortomorrowknowledgebase/futuresthinking/scenarios/whyusescenarios.htm

Referencias bibliográficas

• Álvarez Herrero, J. F. y Gisbert Cervera, M. (2015). Grado de alfabetización informacional del profesorado de Secundaria en España: Creencias y autopercepciones. Comunicar: Revista científica iberoamericana de comunicación y educación, (45), 187-194. Disponible en https://www.revistacomunicar.com/index.php?contenido=detalles&numero=45&articulo=45-2015-20
• Area-Moreira, M., Hernandez-Rivero, V. y Sosa-Alonso, J.J. (2016). Modelos de integración didáctica de las TIC en el aula. Comunicar, 47 (24), 79-87. DOI: 10.3916/C47-2016-08. Disponible en https://www.revistacomunicar.com/index.php?contenido=detalles&numero=47&articulo=47-2016-08
• Facer, K., & Sandford, R. (2010). The next 25 years?: future scenarios and future directions for education and technology. Journal of computer assisted learning, 26(1), 74-93. Disponible en https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/j.1365-2729.2009.00337.x
• Falcó, J. M. (2017). Evaluación de la competencia digital docente en la comunidad autónoma de Aragón.Revista Electrónica de Investigación Educativa, 19(4), 73-83.https://doi.org/10.24320/redie.2017.19.4.1359. Disponible en http://www.scielo.org.mx/pdf/redie/v19n4/1607-4041-redie-19-04-00073.pdf
• Fernandez-Enguita M. (2013), La igualdad, la equidad y otras complejidades de la justicia educativa, Revista Portuguesa de Educação, 2013, 26(2), pp. 205-224. Disponible en http://www.scielo.mec.pt/pdf/rpe/v26n2/v26n2a10.pdf.
• Gisbert, M., González, J. y Esteve, F. (2016). Competencia digital y competencia digital docente: una panorámica sobre el estado de la cuestión. RIITE.Revista Interuniversitaria de Investigación en Tecnología Educativa, 0, 74-83. Doi: http://dx.doi.org/10.6018/riite/2016/257631. Disponible en https://revistas.um.es/riite/article/view/257631/195811
• González-Fernández, Ramírez-García, A. y Salcines-Talledo, I. (2018). Competencia mediática y necesidades de alfabetización audiovisual de docentes y familias españolas. Educación XX1, 21(2), 301-321, doi: 10.5944/educXX1.16384. Disponible en https://repositorio.unican.es/xmlui/handle/10902/15924
• Hernán-García, M. (2020), Internet, infancia y adolescencia. Narrativas desde el modelo de activos para la salud. Edex, Bilbao.
• Mateu, M., Cobo, C., & Moravec, J. (2018). Plan Ceibal 2020: future scenarios for technology and education—the case of the Uruguayan public education system. European Journal of Futures Research, 6(1), 6. Disponible en https://link.springer.com/article/10.1186/s40309-018-0134-z
• Ogilvy, J. (2006), «Education in the Information Age: Scenarios, Equity and Equality», in Think Scenarios, Rethink Education, OECD Publishing, Paris, https://doi.org/10.1787/9789264023642-3-en. Disponible en https://www.oecd-ilibrary.org/education/think-scenarios-rethink-education/education-in-the-information-age_9789264023642-3-en
• Pérez Escoda, A. y Rodríguez Conde, M. J. (2016). Evaluación de las competencias digitales autopercibidas del profesorado de educación primaria en Castilla y León. Revista de Investigación Educativa, 34(2), 399-415. DOI: http://dx.doi.org/10.6018/rie.34.2.215121. Disponible en https://digitum.um.es/digitum/bitstream/10201/65083/1/215121-Texto%20del%20art%c3%adculo-900921-1-10-20160524.pdf
• Ramírez-García, A., & González-Fernández, N. (2016). Competencia mediática del profesorado y del alumnado de educación obligatoria en España. Comunicar, 24(49), 49-58. Disponible en https://www.revistacomunicar.com/index.php?contenido=detalles&numero=49&articulo=49-2016-05
• Robles Morales, José Manuel; Antino, Mirko; De Marco, Stefano y Lobera, Josep A. (2016). «The New Frontier of Digital Inequality. The Participatory Divide». Revista Española de Investigaciones Sociológicas, 156: 97-116. (http://dx.doi.org/10.5477/cis/reis.156.97). Disponible en http://www.reis.cis.es/REIS/PDF/REIS_156_06__ENGLISH1475836540743.pdf
• Sancho Gil, J. y Padilla Petry, P. (2016). Promoting digital competence in secondary education: are schools there? Insights from a case study. Journal of New Approaches in Educational Research (NAER Journal), 5(1), 57-63. University of Alicante. Retrieved March 28, 2020 from https://www.learntechlib.org/p/171380/.
• van Notten, P. (2006). Scenario development: a typology of approaches. Chapter 4 of OECD Report on Think Scenarios, Rethink Education. Disponible en https://www.oecd-ilibrary.org/education/think-scenarios-rethink-education/education-in-the-information-age_9789264023642-3-en.
• Young, M., & Muller, J. (2010). Three educational scenarios for the future: Lessons from the sociology of knowledge. European journal of education, 45(1), 11-27. Disponible en https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/j.1465-3435.2009.01413.x

Fuente e Imagen: https://eldiariodelaeducacion.com/2020/03/30/evaluacion-del-curso-escenarios-posibles-para-el-futuro-inminente-de-la-educacion/

Comparte este contenido:

Entrevista a Martin Paul: «Habilidades de aprendizaje y programas híbridos»

Por: Observatorio de Innovación Educativa

El presidente de Maastricht University, Martin Paul, habla sobre las habilidades de aprendizaje independiente, los programas educativos híbridos, la necesidad de repensar el modelo de la universidad europea y cultivar ciudadanos del futuro.

Transcripción de la entrevista

Habilidades de aprendizaje independiente

Martin Paul: Después de cuatro años de universidad ya no estamos ahí para ayudar a los estudiantes, así que pienso que, desde el día uno, necesitamos de verdad empoderar a los estudiantes para que sean aprendices independientes porque necesitan aprender después en sus vidas. Recibimos a estas personas, tienen 17, 18, 19 años, vienen de escuelas donde pasaron 12, 13 años en un pupitre con alguien hablando enfrente. Estas personas son muy inteligentes, están estimuladas, y ahora necesitamos darles la oportunidad de desarrollarse como personas, como personalidades.

Programas educativos híbridos

Martin Paul: Hace unos años creamos una universidad de humanidades y ciencias donde los estudiantes y tutores puedan integrar su propio currículum. Porque otra cosa es que cuando los estudiantes que van a las universidades hoy, él o ella, no sabe probablemente, “quiero ser abogado, quiero ser ingeniero” y así. Por ello les damos la opción de tomar programas híbridos. El estudiante piensa: “me interesa la filosofía y las ciencias computacionales”, así que pueden combinar estos cursos, y en este programa de humanidades y ciencias hay algunos cursos base que todos deben tomar, como historia, historia mundial, filosofía de la ciencia, ética, o lo que sea. Ya sea que quieras ser ingeniero o biólogo o persona de negocios, tienes que tomar estos cursos. Esta es la tendencia que vemos, como programa, va a tener más integración holística de diferentes áreas y cosas que son importantes como ciudadano activo en la sociedad.

Las universidades jóvenes

Martin Paul: Yo solía trabajar en una universidad muy vieja, y así que existe cierta diferencia. Yo solía trabajar en Charité en Berlín, la cual tiene más de 300 años, y si estás en una posición administrativa o gerencial, probablemente puedes cambiar de curso si empujas con fuerza el volante, un poco hacia la izquierda, un poco hacia la derecha. Las universidades jóvenes aún están creciendo, aún son ideas por desarrollar.

Así que, para nosotros es, desde mi punto de vista, es más fácil desarrollar nuevas cosas. Una de las cosas que desarrollamos es, como sabemos que las ingenierías y ciencias duras son extremadamente dominadas por hombres, un gran porcentaje de los estudiantes son hombres, empezamos con un programa de humanidades orientado hacia las ciencias, donde le damos a los estudiantes la flexibilidad para decir “quiero hacer algo con ciencias, pero no sé si quiero ser un ingeniero en materiales  o matemático o científico computacional”. Es un tipo de enfoque flexible para guiar a los estudiantes hacia alguna disciplina. También el 50% de nuestros alumnos son mujeres en este programa. Esto es algo que podemos hacer con mayor facilidad que en una universidad de la vieja guardia. Como universidad joven, todos los trabajadores que vienen a nosotros vienen no porque Maastricht sea una ciudad hermosa, lo cual es cierto, sino porque están intrigados con nuestra filosofía educativa y eso es diferente, diría yo, a comparación con las instituciones que son más viejas de Europa. 

Repensar la universidad europea

Martin Paul: Maastricht es nuestra ciudad europea y de verdad necesitamos repensar la universidad europea. La universidad es una invención de Europa, si lo piensas así, y todos hablan de las ideas de Von Humboldt. Yo trabajaba en la Universidad de Humboldt en Berlín, y él, claro, tenía contribuciones fantásticas, pero creo que él también estaba desarrollando esta idea en un estado muy centralista, con ideas muy elitistas, ¿sabes? Su idea de la universidad era la universidad sólo para la élite. Yo creo que hoy, cuando hay muchos más estudiantes que van a la universidad, tenemos que repensar este concepto. Así que esta llamada nos provocó, y dijimos “vamos a poner a un grupo de universidades jóvenes, una de esas universidades que son más flexibles para rebotar ideas” y encontramos esta idea de que la educación superior de hoy necesita ser accesible, necesita ser inclusiva.

Acuñamos la frase:“queremos ser excelentes pero no elitistas”, y eso no significa que todos deban ir a la universidad. No, digo, también hay un lugar para escuelas de ciencias aplicadas y entrenamiento vocacional, pero cualquiera debería tener acceso a la universidad, debería tener esa posibilidad basada en su talento, no en la riqueza de sus padres o en la red de compadrazgos y amiguismos que no es tan buena, así que esta es nuestra idea.

Somos los nuevos chicos en la cuadra. Todas somos universidades de menos de 50 años de edad, y presentamos esta idea de crear un piloto en un espacio abierto donde los estudiantes puedan seguir los cursos donde quieran y si lo quieren hacer de forma integrada o no. Fueron como 54 aplicaciones admitidas para las alianzas de universidad de las cuales se eligieron entre cinco y ocho universidades. Nosotros obtuvimos la calificación más alta, tuvimos 97 de 100 puntos, nunca habíamos tenido una calificación tan alta.

Estamos provocando algo en Europa, repensemos la educación desde un espíritu académico, desde la calidad y de muchas cosas de las ideas que tenemos en Maastricht y necesitamos también proveer ciudadanos activos en la sociedad. Así que lo estamos haciendo con esta red de alianzas. El diseño que queremos tener en los cursos es que puedas empezar tu programa en Roma, hacer el siguiente bloque en Madrid, y luego seguir en Chipre. Claro, lo puedes hacer a través de varias universidades, es un programa privado, pero sabes, diseñamos algunos temas específicos, uno de ellos es Europa, el futuro de Europa. Todo ese curso es sobre Europa, la sociedad digital. Estos son cursos que están presentes en todas las universidades. También se tratan temas como sustentabilidad y ciudadanía, así que, diseñamos algunos temas al inicio para ver cómo pueden funcionar estos cursos abiertos, y luego los evaluamos después de tres años. Así que es un piloto y la idea es si hay evaluación positiva, entonces cierta cantidad de alianzas en universidades también podrán obtener lo que llamamos como un estatuto europeo. No eres solo una universidad nacional sino también una marca europea. 

Ciudadanos del futuro

Martin Paul: Yo pienso, número uno, que se debe tener algún tipo de entendimiento cultural. Un entendimiento de que las personas son diferentes, tienen contextos distintos, diferentes necesidades, y en un salón de clases internacional como los que usamos, necesitamos crear una red, tratamos de crear esa atmósfera. Número dos, necesitamos deshacernos de la idea de inequidad, lo cual es muy difícil en el proceso a largo plazo. Pero si le das a los estudiantes las herramientas, por ejemplo, de una educación de ciudadanía global donde los eduquemos en cierta forma, no solo conocimiento sobre los hechos, pero también, de nuevo, con las habilidades que necesitas para abordar esto, entonces generas una buena contribución.

Muchos de nuestros graduados trabajan en ONGs y son activos, también, junto a sus estudios en esa área. Así que, es un proceso de largo plazo, pero al final, yo pienso que la solución al populismo y al nacionalismo es el conocimiento, es proveer una educación, es lograr tener a gente inteligente. Recuperar una generación para que no dependa de tweets como base de conocimiento. Así que es un proyecto a largo plazo, pero, le llamamos a esto, sabes, generación Maastricht, no, no son solo estudiantes de Maastricht, son estudiantes que nacieron después de 1992, nunca han visto a Europa disolver fronteras. Para ellos Europa significa otra cosa de lo que significa para las personas mayores de 50, quienes votaron en su mayoría por el BREXIT. Así que necesitamos construir esta nueva base de conocimiento y necesitamos hacerlo desde abajo para arriba. Es una perspectiva a largo plazo, no puedes resolver esto mañana pero tienes que poner algo, una alternativa en tierra, una alternativa al nacionalismo o populismo basado en conocimiento y basado en entendimiento y basado en habilidades culturales. 

El futuro de la educación superior

Martin Paul: Es muy difícil predecir el futuro, pero yo pienso que la educación superior tendrá mucha más variedad para las universidades y para los estudiantes. Seguiremos viviendo en un sistema basado en el campus. Los estudiantes van irán a las universidades, es decir, tendrán contacto uno a uno. Yo pienso que, dado a las innovaciones tecnológicas donde los estudiantes tienen muy buenas habilidades y técnicas que los maestros no, la posibilidad de escoger tu propio curso o modificarlo, creo que tendremos una forma más holística de acercarnos a esto. Será mucho mejor, será una mezcla de tecnología y orientación basada en campus, y probablemente será algo que los modelos educativos no serán puestos en contexto de cuatro o tres años. También serán esparcidos más hacia una vida de estudio. ¿Cuál será el valor de un título? Se necesitan desarrollar comunidades académicas donde todos estos aspectos puedan florecer. Así que será una tarea mucho más compleja el organizar a las universidades. Sigue siendo un sistema de un solo tamaño, así que tendremos más variedad.

Fuente e Imagen: https://observatorio.tec.mx/edu-news/entrevista-martin-paul-maastricht-university

Comparte este contenido:
Page 524 of 2590
1 522 523 524 525 526 2.590