Alfabetizar ante el algoritmo: La urgencia de una Educación Mediática

Por Francisco Espinosa

La Educación Mediática no es un invento moderno. Su origen es tan antiguo como la necesidad de entender los códigos que usamos para comunicarnos.

En 2016, el Perú dio un paso trascendental hacia la modernización de sus aulas con la aprobación del nuevo Currículo Nacional de Educación Básica Regular. Este documento sentó, por fin, las bases para una transición hacia un sistema de competencias, alineándose con el mandato constitucional de brindar educación de calidad a todos los peruanos y con los objetivos globales de desarrollo. Sin embargo, en la letra pequeña de este gran avance persiste un silencio incómodo: la ausencia de una política pedagógica explícitamente centrada en el estudio crítico de los medios.

Para entender la gravedad de este vacío, hay que definir algunos conceptos. La Educación Mediática no es un invento moderno. Su origen es tan antiguo como la necesidad de entender los códigos que usamos para comunicarnos. Desde el momento en que alguien pintó una pared rupestre o encendió una señal de humo, nacieron reglas de comunicación que debían ser interpretadas. Decodificar un mensaje, ya sea un telegrama o un tweet, es una competencia que se debe aprender.

Históricamente, el lugar de esta disciplina en la agenda pública ha sido intermitente, entrando en estados de “hibernación” dictados por las demandas de cada época. Durante el reinado del libro, por ejemplo, la prioridad absoluta fue la lectoescritura. A mediados del siglo XX, la radio y el cine exigieron nuevas claves de lectura, un ciclo que se repitió en los 80 con la televisión satelital.

Pero hoy, esa pausa ya no es viable. La “infodemia” actual ha convertido a la Educación Mediática en algo imprescindible. La capacidad de procesamiento digital y la omnipresencia de internet han detonado una explosión de contenidos sin precedentes. El ciudadano de hoy no es un receptor pasivo que lee el diario por la mañana, sino un nodo activo que interactúa con streaming, podcasts, blogs y redes sociales en un bucle infinito.

Aquí yace el error fundamental: confundir destreza técnica con pensamiento crítico. Ante este ecosistema complejo, la respuesta educativa no puede limitarse a enseñar cómo usar la tecnología. No basta con que el alumno sepa deslizar el dedo por una tableta o instalar una aplicación; el verdadero reto es comprender qué ocurre detrás de la pantalla. Una democracia saludable necesita ciudadanos que entiendan las reglas del juego: ¿qué intereses controlan lo que veo?, ¿cómo moldean estas plataformas mi visión política?

El analfabetismo del siglo XXI no consiste en no saber leer, sino en no entender el algoritmo. Hoy, el pensamiento crítico depende de responder preguntas que el currículo apenas roza: ¿por qué mi red social me muestra esto y no aquello?, ¿cómo funciona el negocio publicitario que monetiza mi atención?, ¿cómo protejo mi privacidad o uso la Inteligencia Artificial éticamente?

Si bien el currículo actual contempla competencias en ciencia y tecnología, así como competencias transversales vinculadas al entorno digital, este enfoque resulta insuficiente en la práctica. En la dinámica escolar, lo que se etiqueta como “transversal” corre el riesgo de volverse invisible, pues aquello que es responsabilidad de todas las áreas, a menudo termina no siendo prioridad de ninguna.

Mientras no le demos a la Educación Mediática un espacio propio, seguiremos ofreciendo respuestas incompletas a uno de los problemas centrales de nuestra época. Es hora de que la sociedad civil, el sector privado y, sobre todo, los partidos políticos, dejen de ver esto como un tema técnico y lo asuman como una urgencia cívica. Debemos abogar por la implementación formal y explícita de esta disciplina en las escuelas. Solo cuando enseñemos a cuestionar el medio tanto como el mensaje, estaremos cumpliendo realmente con el deber de ofrecer una educación competente y de calidad para todos los peruanos.

https://www.infobae.com/peru/2026/02/06/alfabetizar-ante-el-algoritmo-la-urgencia-de-una-educacion-mediatica/

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