Confinar, recluir, enclaustrar

Por: Elena Simón

El estado de alarma y el confinamiento que ha venido con él, ha dejado muchas cosas importantes fuera del foco de preocupación de administraciones y sistema educativo. Entre ellas, también, la resolución pacífica de conflictos, teorías y prácticas de cuidados y corresponsabilidad, orientación escolar no sexista, los talleres de Igualdad o la prevención de violencia de género.

Quienes me leen con asiduidad saben que soy muy partidaria de explicar con metáforas los acontecimientos y sucesos, incluso los sentimientos y emociones.

En el estado de alarma en el que estamos, yo siento que mi razón, mi alma y mis sentimientos también están recluidos dentro de una cápsula, esperando oportunidades para ir saliendo. Quizás en esto me parezca al virus coronado, que es oportunista también. Por eso siento que las cuestiones políticas y sociales se están arrinconando en favor de las sanitarias y económicas. Los seres humanos somos pluridimensionales y la salud no sólo es la física sino, como dijo la OMS, ¡ya en 1948! “la salud es un completo estado de bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”.

Aparte de las afecciones, enfermedades y muertes producidas por el coronavirus, podríamos apreciar que ahora mismo estamos muy mal de salud psicológica y social. Y, quizás también de salud física, porque padecemos miedo, incertidumbre y flojera mental, porque se nos han disuelto nuestros hábitos sociales de relación, porque sentimos mordazas, cadenas y esposas que atenazan nuestras palabras, voluntades y movimientos, porque estamos en estado de reclusión y ni siquiera ya podemos hablar de otras cosas que no sean “éstas”. Se nos están secando los cerebros y las acciones que emprendemos no pasan de ser “peliculeras”, momentáneas, evanescentes y casi, casi sin consecuencias.

El mundo necesita seres humanos completos, sanos, libres e iguales para poder dar pasos adelante en la justicia y el bienestar y precisamente ahora es lo que se nos está limitando y retrayendo. No podemos estar bien -que es la pregunta más repetida en nuestras comunicaciones telefónicas o por redes- porque no tenemos salud y como no tenemos salud tenemos malestares.

Estos malestares también son sociales y colectivos. Por ejemplo: el limitar la educación a unas sesiones lectivas online frente a una pantalla priva de la mayor parte de conocimientos y habilidades que deben adquirirse en la escuela: las relaciones humanas y la resolución de sus conflictos; la interacción intergeneracional e intrageneracional; las acciones y planes culturales intraescolares o extraescolares; el compartir y socializarse en pistas deportivas, comedores y cafeterías, patios y aulas. El ir, venir y permanecer una gran parte del día en un colegio o instituto, uno de los espacios públicos y sociales que se han inventado los últimos siglos para toda la población, tenga o no tenga en su entorno familiar buen trato, ambiente, afecto u oportunidades.

El no disfrute de todo esto puede ser muy eficaz y desde luego imprescindible como mal menor o como bien mayor, si lo comparamos con la interrupción absoluta de las actividades académicas y escolares, formales y no formales, que tendrían que haberse decretado, como parte del confinamiento, aislamiento y limitación de bienes y servicios por mor de la salud colectiva.

Pero todo esto también tiene sus derivas más ocultas: los programas y talleres de formación y aprendizaje complementario se interrumpen de golpe, porque no están en la “centralidad” del currículo obligatorio, evaluable, examinable y medible a través de calificaciones más o menos convencionales.

En esta dirección podemos avistar la ausencia absoluta de todo aquello que, siendo necesario para la vida personal y ciudadana de calidad, no se halla aún contemplado en los planes de estudios contenidos en los currículos oficiales.
Entre toda esta colección de supresiones, se hallaban los talleres de Igualdad, prevención de violencia de género, resolución pacífica de conflictos, teorías y prácticas de cuidados y corresponsabilidad, orientación escolar no sexista, juegos, semanas culturales o conmemoraciones coeducativas. Simplemente, no se realizan. Y también está detenida la ejecución de planes de igualdad y proyectos de innovación coeducativa.

Esto es sólo un pequeño ejemplo de la falta de salud que padecemos. Si las niñas, niños y adolescentes de estos tiempos ya tienen muchas características narcisistas y exigentes con el cumplimiento inmediato de sus necesidades y deseos, así como una invitación mediática continua a que se aficionen a algo de forma extrema, para tener asegurada una nueva clientela, aquí tenemos el caldo de cultivo adecuado para que florezcan todas estas actitudes y “valores” para nuestra población infantil y juvenil.

Aunque cueste levantarse cada día para ir a la escuela o al instituto ¡Qué suerte poder y tener que ir cada día a la escuela o al instituto!

El estado de reclusión nos ha privado de tanta cosa, que nos sentimos mal y en peligro de sentirnos aún peor por contagio.

Fuente: https://eldiariodelaeducacion.com/2020/05/12/confinar-recluir-enclaustrar/

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Morales presenta decálogo para eliminar la violencia contra las mujeres

América del Sur/Bolivia/Prensa Latina

El presidente de BoliviaEvo Morales, presentó este lunes un decálogo para eliminar la violencia contra las mujeres en el país y aprobó la modificación de dos decretos supremos para mejorar y fortalecer la lucha contra ese flagelo, tras un reporte alarmante de feminicidios.

Participamos en la segunda sesión del Gabinete de la Mujer junto a ministras y ministros de Estado y hermanas que se preocupan y trabajan en contra de la violencia hacia la mujer. Juntos, Estado y sociedad organizada, ponemos en marcha un plan de emergencia de 10 puntos.

View image on TwitterEn que promuevan la convivencia armónica y pacífica. También promulgamos un decreto que establece la formación obligatoria de servidoras y servidores públicos en prevención de la violencia
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Morales explicó que ese decálogo, elaborado por el Gabinete de la Mujer, «declara prioridad nacional a la lucha contra el feminicidio y la violencia hacia las mujeres, niñas y adolescentes».

«Hermanas y hermanos todo este plan es para tener presente cómo todos podemos enfrentar conjuntamente este mal que hace daño a la humanidad y especialmente a las hermanas», dijo en una conferencia de prensa dictada en la Casa Grande del Pueblo, en La Paz.

El Jefe de Estado detalló que ese decálogo establece pactos para que un porcentaje del presupuesto de seguridad ciudadana se destine a la lucha contra la violencia hacia a la mujer; a prevenir la violencia desde el sistema educativo, con la participación de madres, padres de familia y maestros.

La mujer es tan sacrificada y abnegada para cuidar a su familia, pero a veces también es tan agredida que incluso le quitan la vida. Debemos enfrentar de manera conjunta este mal que hace daño a la humanidad. Es hora de acabar con la impunidad y atacar los problemas como sociedad
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Además, para eliminar la impunidad, con el apoyo de la Policía y la Fiscalía, para acelerar el acceso a la justicia; para promover desde la familia una cultura con valores y corresponsabilidad; y enfrentar a la violencia desde todas las instancias de Gobierno.

El decálogo establece también un pacto para comunicar y desnaturalizar la violencia contra las mujeres y la niñez, para avanzar en la construcción de la cultura de la no violencia; y otro acuerdo con las gobernaciones y municipios para fortalecer los servicios a mujeres y niños que sufren violencia.

El Primer Mandatario remarcó también otro pacto con las empresas privadas, para combatir la violencia y generar un clima empresarial libre de violencia; además de un acuerdo con las organizaciones sociales para que se constituyan en promotoras y vigilantes de la lucha contra la violencia.

Finalmente, el jefe de Estado dijo que ese decálogo establece estudiar la posibilidad de considerar al feminicidio como de extrema gravedad y lesa humanidad, para plantear un tratado internacional sobre este flagelo.

Explicó que para fortalecer la implementación de ese plan «se modificó el decreto 1347 del 10 de septiembre de 2012 con el objetivo de implementar medidas de concientización y prevención que promuevan la existencia armónica y pacífica de las familias bolivianas a través de jornadas de sensibilización por parte de gobiernos autónomos municipales y gobiernos indígenas».

«La próxima semana comunicaremos una gran movilización a nivel nacional e internacional para de esta forma concienciar y sensibilizar», complementó.

Sin precisar datos, el Primer Mandatario dijo que el otro decreto modificado «establece la conformación obligatoria en prevención de la violencia en el Estado a los servidores públicos».

Fuente: https://www.bolivia.com/actualidad/nacionales/morales-presenta-decalogo-235059

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Argentina: Educación sexual, los chicos dicen que se habla poco de lo que realmente les pasa.

Por: Clarín/ Vanessa López/22-09-2017

Es la conclusión de una encuesta a 2.900 estudiantes de todo el país. Qué responden desde el Ministerio de Educación.

Oriana quedó embarazada. A Bautista lo discriminan por su condición sexual. Agustina sufrió un episodio de violencia. Estos problemas –que se viven a diario en los secundarios del país– se charlan entre los compañeros, pero se debaten muy poco en el aula. Una encuesta dejó en evidencia que, cuando de educación sexual se trata, la mayoría de los docentes siguen limitándose a enseñar el «aparato reproductor», como hacían décadas atrás.

Las situaciones cotidianas que afectan y preocupan a los chicos deberían tratarse en las escuelas, tal como indica la Ley 26.150, que creó el Programa de Educación Sexual Integral (ESI). Su implementación forma parte del reclamo de los estudiantes que tienen tomadas 29 escuelas en la Ciudad. Entre otras cosas, piden que esta ley se cumpla en todos los colegios.

Consultados por Clarín, desde el Ministerio de Educación de la Nación aseguran que en las escuelas se abordan los temas «definidos en los lineamientos curriculares de la ESI desde el 2008, aprobados por el Consejo Federal, para cada nivel y modalidad educativa. Se centran en cinco ejes: reconocimiento de los derechos, equidad de género, respeto por la diversidad, cuidado del cuerpo y la salud y afectividad».

Así, según la fuente oficial, se habla de prevención de la violencia de género, derechos sexuales y reproductivos, el uso de métodos anticonceptivos, las distintas formas de vivir la masculinidad y la femineidad, las adolescencias trans, el análisis crítico de los modelos de belleza, las publicidades y sus efectos en la salud y la autoestima, el lugar de las mujeres en la política y la historia, entre otros temas.

Sin embargo, una encuesta realizada por la Fundación Huésped y el Colectivo por los Derechos Sexuales y Reproductivos concluyó en que la implementación de la ley es «deficiente y dispar». Participaron 2.900 jóvenes de todas las provincias que ingresaron al secundario desde el 2000.

Al indagar en los temas abordados en la escuela, el más mencionado (86 %) fue el aparato reproductivo. «Hay una fuerte creencia de que la educación sexual está solo asociada a los temas vinculadas con la biología. Como en la famosa clase del aparato reproductor que históricamente se desarrollaba en Ciencias Naturales», dice a Clarín Cecilia Valeriano, Coordinadora del programa de Movilización Social y Redes de Fundación Huésped.

Ante la consulta de si se siguen centrando en lo biológico, en el Ministerio reconocen que «venimos trabajando desde la creación del ESI para que esto no suceda, pero son prácticas muy arraigadas y a veces es difícil«. Aseguran que enfatizan este tema en sus acciones de formación docente. «Un ejemplo sería la enseñanza de los métodos anticonceptivos. Podemos explicarles a las jóvenes sobre las ventajas del preservativo que previenen a la vez VIH y embarazo, pero si no fortalecemos su autoestima y su poder de negociación con su pareja, si es heterosexual, con la información no basta», sostienen.

Embarazos y diversidad: lo que les pasa a los chicos

En la encuesta, el segundo tema más mencionado entre los tratados en el aula (72 %) fue la prevención de embarazos e infecciones de transmisión sexual. Sin embargo, menos se habla sobre los derechos y alternativas frente a situaciones de embarazo no planificado. De hecho, siete de cada diez encuestados tuvieron alguna compañera embarazada en su escuela. Frente a esa situación, predominó el debate entre los estudiantes (45 %). Sólo en el 39 % de los casos el tema fue abordado por los docentes, y en el 38 % de los casos directamente no se habló del tema con algún profesor.

Respecto a temas de diversidad, uno de cada dos entrevistados fue testigo de casos de discriminación por orientación sexual o identidad de género en su escuela. En un 44 % de esas situaciones no se tocó el tema en el aula y en el 38 % de los casos se habló solo entre los estudiantes.

«La ley plantea diferentes puertas de entrada. Una es el abordaje curricular y otra es lo que llaman ‘situaciones que irrumpen en la vida cotidiana’. Son un embarazo, una situación de discriminación o de violencia. Cosas que pasan todos los días en las escuelas», explica Valeriano. «Es muy bajo el dato de que haya un abordaje planificado en las escuelas. Hay muy poco trabajo en el aula de ese embarazo o esa situación de discriminación«, sostiene.

Al respecto, Zoe Verón, abogada del Equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA), opina que «los casos deben tratarse y deben hablarse para visibilizar las situaciones de discriminación que aún existen. Estas estrategias deben tener por finalidadgenerar cambios culturales en pos de la igualdad, esa es la finalidad última de la ESI».

Cómo se habla de sexualidad en el colegio

No hay una clase o materia de educación sexual. Según la ley, se deben desarrollar los lineamientos curriculares para que en cada materia se trabajen diferentes temas, con distintos abordajes. Por ejemplo, en Biología abordar el conocimiento del cuerpo y en Ciencias Sociales, la construcción histórica de los géneros.

«Es una muy buena ley, con un planteo muy exigente», opina Valeriano, aunque enfatiza que «se cumple muy poco» porque «requiere de una flexibilidad que nuestras instituciones educativas no tienen».

Educación sexual: los chicos dicen que se habla poco de lo que realmente les pasa

Alcance del Programa de Educación Sexual Integral (Ministerio de Salud de la Nación).

Consultados sobre el alcance de la ley, desde el Ministerio compartieron un mapa que indica que 14 provincias completaron la capacitación masiva y tuvieron un seguimiento posterior, 3 provincias están en proceso de formación y 2 la interrumpieron. Todavía no se inició la capacitación en la Ciudad de Buenos Aires, Santa Fe, Santiago del Estero, Tucumán y San Juan.

*Fuente: https://www.clarin.com/sociedad/educacion-sexual-chicos-dicen-habla-realmente-pasa_0_SkVezMgjW.html

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