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Denuncian torturas contra 25 prisioneras en Haití

América Central/Haití/12-03-2021/Autor(a) y Fuente: www.prensa-latina.cu
Organizaciones feministas de Haití denunciaron hoy las torturas e intimidaciones a las que fueron sometidas 25 prisioneras de la cárcel civil de Jacmel, al sudeste de esta capital.
Pascal Solages, cofundadora de Neges Mawon, confirmó que cinco agentes de dicho centro penitenciario golpearon y maltrataron a las reclusas el lunes y martes últimos, y luego las acusaron de un intento de robo.

Por su parte, Marie Ange Noël, coordinadora de la organización Fanm Deside, precisó que los hechos ocurrieron tras los reclamos de la detenida Claudine Philippe, quien lleva ocho años de prisión preventiva prolongada en espera de juicio.

La también activista por los derechos humanos pidió una investigación para identificar a los agresores y exigió sancionar a los culpables.

De igual manera, seis organizaciones feministas y el Ministerio de la Condición Femenina reclamaron a las autoridades solucionar la problemática de la prisión preventiva prolongada que afecta a más del 80 por ciento de los reos del país.

A inicios de este año, un informe de Naciones Unidas reveló que las cárceles operan al 316 por ciento de su capacidad, lo que genera hacinamiento y puede conducir a crisis sanitarias.

En noviembre de 2019 al menos 12 mujeres fueron violadas en la prisión civil de Gonaives, a unos 140 kilómetros al noroeste de esta capital, en medio de un intento de fuga.

Plataformas sociales cuestionaron entonces el encarcelamiento de mujeres y hombres en el mismo centro y pidieron al Estado asumir sus responsabilidades.

car/ane

Fuente: https://www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=435225&SEO=denuncian-torturas-contra-25-prisioneras-en-haiti
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Continúa represión en Chile tras nueve semanas de protestas

América del Sur/Chile/15-12-2019/Autor(a) y Fuente: www.telesurtv.net

La mayoría de los afectados son jóvenes que se han sumado a las protestas masivas para exigir la salida del presidente, mejoras para todos los sectores del país y una nueva Constitución.

Agentes de las fuerzas públicas de Chile reprimieron este viernes una movilización contra el presidente Sebastián Piñera en la Plaza Italia, renombrada «Plaza de la Dignidad«, tras cumplirse nueve semanas desde el inicio de las protestas sociales.

Medios locales han reseñado denuncias de los asistentes a la jornada, quienes recibieron perdigones y balines disparados por efectivos de los Carabineros (policía militar) que agredieron la manifestación pacífica que se realizó en la capital chilena.

Según videos publicados en las redes sociales, la mayoría de los afectados son jóvenes que se han sumado a las protestas masivas para exigir la salida de Piñera, mejoras para todos los sectores del país y una nueva Constitución.

PIENSA.PRENSA@PiensaPrensa

Chile: Así avanza los , entre disparos de escopetas, y silvidos de perdigones y balines, defendiendo la manifestación pacífica en Plaza de la Dignidad. Son Cientos los aguerridos muchachos defendiendo el derecho a la protesta.

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En horas de la mañana, la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) presentó un informe en el cual afirma que «a partir del 18 de octubre, se han producido un elevado número de violaciones graves a los derechos humanos».

Algunos de los registros de estos actos son 113 casos de tortura y malos tratos, 24 casos de violencia sexual contra mujeres, hombres, niños y adolescentes, cometidos por carabineros y militares.

PIENSA.PRENSA@PiensaPrensa

CHILE: a esta hora continúan llegando decenas de Jóvenes heridos por disparos de escopetas ( Perdigones) de Carabineros. Alameda/Ramón Corvalán. (20:11)

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Por otro lado, reportaron que, entre las personas heridas, existen 350 con lesiones oculares y faciales, por lo que consideran que hay razones para «creer que se usaron armas menos letales de manera inadecuada e indiscriminada».

Fuente e Imagen: https://www.telesurtv.net/news/chile-represion-carabineros-protestas-pinera-nueve-semanas-20191213-0025.html

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Suiza: ONU considera a Carabineros responsables de mayoría de abusos en protestas

Europa/Suiza/15-12-2019/Autor(a) y Fuente: acento.com.do

La ONU consideró hoy que los Carabineros de Chile son responsables de la mayoría de violaciones de derechos humanos ocurridas en las protestas que empezaron y continúan desde mediados de noviembre, aunque indicó que las investigaciones nacionales deben determinar las responsabilidades individuales.

La reacción ante protestas que eran pacíficas fue «represiva» y «Carabineros utilizó fuerza no letal con el objetivo de dispersar a la gente y evitar que llegaran a los puntos de encuentro», dijo la jefa de una misión de la ONU que visitó Chile, Imma Guerras-Delgado.

«Las violaciones que hemos documentado incluyen uso excesivo e innecesario de la fuerza, lo que llevó a muertes ilícitas y heridos, detenciones arbitrarias, tortura y malos tratos, incluida violencia sexual», sostuvo en una rueda de prensa.

La gravedad de la situación se acentúa en vista de que ciertas violaciones ocurrieron de forma «recurrente en tiempo y en espacio», en particular el mal uso de armas no mortales -en particular material antidisturbios y gases lacrimógenos- y maltratos durante la detención.

Guerras-Delgado dijo que el número de personas heridas en las manifestaciones varía notablemente, según las fuentes, y oscilaría entre 3.500 y 11.000, de las cuales aproximadamente 350 fueron heridas en la cara o en los ojos con perdigones que contenían plomo, un hecho que la misión denunció con firmeza.

Varios de esos heridos resultados con traumas severos y dos perdieron totalmente la vista.

«Hay razones fundadas para creer que se usaron armas menos letales de manera inadecuada e indiscriminada, lo que contraviene los principios internacionales destinados a minimizar el riesgo de heridas», señala el informe preparado por la misión que pasó tres semanas en Chile realizando sus indagaciones.

En total, el equipo realizó 235 entrevistas a víctimas y sus familiares, así como a 60 carabineros, incluidos algunos que también habían resultado heridos en las protestas, en una investigación que les llevó a siete regiones del país.

Los enviados por la Oficina de la alta comisionada y expresidenta chilena, Michelle Bachelet, documentaron 113 casos específicos de tortura y malos tratos, y 24 de violencia sexual contra mujeres, hombres y adolescentes, «perpetrados por miembros de Carabineros y militares».

La jefa de la misión explicó que observaron que en los grandes centros urbanos, como Santiago y Valparaiso, los abusos estaban más relacionados con heridas a causa de perdigones, pero que en el interior del país los casos de maltratos de detenidos fueron más graves. EFE

Fuente e Imagen: https://acento.com.do/2019/internacional/chile/8760399-onu-considera-a-carabineros-responsables-de-mayoria-de-abusos-en-protestas/

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Misión de DD.HH. de la ONU culmina trabajo en Chile

América del Sur/Chile/24-11-2019/Autor(a) y Fuente: www.telesurtv.net

El equipo de cuatro integrantes recorrió las regiones de Antofagasta, Coquimbo, Valparaíso, Metropolitana, El Maule, Biobío y La Araucanía, donde recogieron 200 testimonios.

El equipo del alto comisionado de la Organización de Naciones Unidas (ONU) para los Derechos Humanos concluyó este viernes su visita a Chile, luego de tres semanas en las que recogieron cientos de testimonios con denuncias de represión durante las protestas.

El equipo de cuatro integrantes recorrió las regiones de Antofagasta, Coquimbo, Valparaíso, Metropolitana, El Maule, Biobío y La Araucanía, donde recogieron 200 testimonios, «muchos de ellos perturbadores».

«El equipo ha revisado alegaciones de uso excesivo de la fuerza por parte de agentes de orden y seguridad en el contexto de protestas; reportes de malos tratos en detención, incluyendo abusos y violencia sexual; de vulneraciones a derechos durante la privación de libertad”, explicó la oficina del alto comisionado.

ONU Derechos Humanos – América del Sur

@ONU_derechos

🇨🇱

Equipo de @UNHumanRights concluyó visita de tres semanas al país:

🔸estuvieron en siete regiones
🔹escucharon más de 200 testimonios
🔸dialogaron con autoridades y representantes de la sociedad civil
🔹realizarán informe sobre sus hallazgos

ℹ️ https://bit.ly/2QIcFK4  https://twitter.com/ONU_derechos/status/1189219315951788034 

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ONU Derechos Humanos – América del Sur

@ONU_derechos

#Chile 🇨🇱

📺En Ginebra, portavoz de @UNHumanRights compartió hoy algunos detalles sobre la visita de una delegación de ONU Derechos Humanos al país.

ℹ️ Más información: https://bit.ly/2MXAhbe @UNHumanRights @ONU_es @NoticiasONU @ONUChile #StandUp4HumanRights

Video insertado

235 personas están hablando de esto
Asimismo, los funcionarios revisaron información sobre el acceso a la justicia y la rendición de cuentas, así como demandas subyacentes que desencadenaron las protestas.

El equipo aceptó sostener reuniones con autoridades de los poderes Ejecutivo y Judicial, Carabineros, del Instituto Nacional de Derechos Humanos y la Defensoría de la Niñez, así como más de 300 integrantes de la sociedad civil.

Luego de toda la información recogida, los miembros del comisionado deberán redactar un informe que presentarán en las próximas semanas.

El equipo llegó a Chile cuando habían pasado doce días del estallido social, que lleva más de un mes, ante las denuncias de violaciones a los derechos humanos, tortura y de uso desmedido de la fuerza policial.

Fuente e Imagen: https://www.telesurtv.net/news/chile-comision-derechos-humanos-onu-violaciones-protestas-20191122-0028.html

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Nigeria: Rescatan a más de 300 jóvenes torturados y violados en un reformatorio islámico

Redacción: El Universo

La policía de la localidad de Kaduna, al norte de Nigeria, rescató a más de 300 jóvenes, entre ellos menores, de nacionalidades diferentes, que habían sido torturados y violados en un centro de acogida islámico, informaron portavoces policiales a la AFP.

En un allanamiento efectuado el jueves por la noche en una casa del barrio de Rigasa, la policía de Kaduna halló a más de 300 alumnos y estudiantes de «nacionalidades diferente» encerrados y encadenados en lo que los medios empezaron a llamar «la casa del terror». 

Vivían «en condiciones inhumanas y degradantes», explicaron estas fuentes.

«Hemos encontrado a un centenar de ellos, algunos niños de nueve años, encadenados en un habitáculo (…) Las víctimas han sido maltratadas, algunas de ellas declararon que fueron violadas por sus profesores«, agregó el portavoz de la policía del Estado de Kaduna, Yaukubu Sabo.

El propietario del establecimiento y seis asistentes suyos fueron detenidos, precisó.

«Encontramos a un centenar de estudiantes, incluyendo niños de apenas nueve años, encadenados en una pequeña habitación, para castigarlos», declaró Sabo.

La policía también encontró un «cuarto de tortura», donde a los alumnos se les suspendía encadenados y se les golpeaba cuando hacían algo que se consideraba incorrecto.

«Las víctimas tienen nacionalidades diferentes, algunos fueron traídos desde Burkina Faso», agregaron los policías.

Víctimas de tortura

En unas fotos difundidas en la prensa nigeriana, se ve a un niño con la espalda llena de heridas abiertas, visiblemente causadas por latigazos, a otro con los pies encadenados a unos barrotes de hierro y a un grupo de jóvenes hacinados en un patio insalubre.

La policía debe comprobar su identidad y encontrar a sus familiares.

El norte de Nigeria, mayoritariamente musulmán, acoge un gran número de «casas de corrección» más o menos formales que ofrecen enseñanzas religiosas estrictas, a falta de estructuras públicas que se encarguen de los jóvenes.

Los padres de algunas víctimas oriundas de Kaduna, convocados por la policía, se declararon «sorprendidos y horrorizados» al ver el estado en que se encontraban sus hijos, pues, según el portavoz, no sabían por lo que estaban pasando.

Tenían autorización para llevarles comida de vez en cuando y para visitarlos una vez cada tres meses, pero no tenían permiso para entrar dentro de la casa, explicó Sabo, que precisó que los encuentros entre los padres y los hijos tenían lugar en el exterior y eran breves.

Fuente: https://www.eluniverso.com/noticias/2019/09/27/nota/7537288/rescatan-mas-300-jovenes-torturados-violados-reformatorio-islamico

 

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«La mujer descalza» es el primer libro traducido al castellano de Scholastique Mukasonga, la escritora del genocidio de Ruanda

Redacción: Página 12

“Me tomó diez años encontrar la fuerza para volver a casa, a Ruanda, a Nyamata, donde mi familia había sido deportada en 1960 y de donde salí hacia el exilio en 1973. Ahí es donde toda mi gente fue asesinada en 1994. Pero cuando finalmente regresé, no encontré nada. Fue entonces cuando me di cuenta de que yo era el único recuerdo de todos los que habían sido exterminados en mi pueblo”.

Cae la tarde en Normandía, Francia, y en la cocina de su casa, la escritora franco-ruandesa Scholastique Mukasonga ha apoyado la computadora sobre la mesada para responder la entrevista y volver a contar su historia. La primera vez que lo hizo fue en 2006 y, desde entonces, esa memoria hecha libros fue reconocida con uno de los dos galardones literarios galos más importantes: el Premio Renaudot por su novela Notre-Dame du Nil en 2012. Ahora, Editorial Empatía incluyó la traducción al castellano de su novela La Femme aux pieds nus (La mujer descalza) en una colección que se propone “dar a conocer historias que nos acerquen a tiempos y geografías sobre las que, hasta ahora, han circulado escasas ficciones”. Así llega por primera vez a la Argentina la voz de esta mujer que, dice, se transformó en escritora “por un deber de memoria”.

“Mis dos primeros libros, Inyenzi ou les cafards La Femme aux pieds nus, son totalmente autobiográficos. En los recuerdos de mi infancia, cuento la deportación de mi familia con muchos otros tutsis en el hostil monte de Nyamata, cerca de la frontera con Burundi, y la lucha de estos ‘exiliados internos’ para sobrevivir a pesar de la persecución y las repetidas masacres que sufrieron”, señala la autora mientras la acompaña el rugido del mar. Aunque no pueda verlo desde su casa, el agua helada del canal de la Mancha enmarca sus días desde que llegó al norte de Francia tras dejar Burundi, tras dejar Nyamata, tras dejar Ruanda. Porque el genocidio que los sectores hutu emprendieron para exterminar a sus coterráneos minoritarios no se explica solo en el millón de personas de origen tutsi liquidadas entre el 7 de abril y el 15 de julio de 1994: esos machetazos que asesinaron a la mayor parte de las victimas fueron amasados durante décadas de enfrentamientos, de atentados, de deportaciones y de sometimientos. Desde las entrañas de ese camino de odio es que narra Scholastique Mukasonga.

“Cuando yo muera, cuando ustedes me vean muerta, tendrán que cubrir mi cuerpo. Nadie debe verlo, el cuerpo de una madre no puede quedar expuesto. Serán ustedes, hijas mías, las encargadas de cubrirlo, solo a ustedes les corresponde hacerlo”. Así comienza La mujer descalza, con un mandato ancestral que quedó trunco. Cuando la madre de la escritora fue masacrada, ella ya estaba refugiada en Francia. De modo que no pudo cubrirla ni tampoco despedir al resto de su familia: los 27 miembros de su estirpe fueron asesinados en las semanas que duró el genocidio. Solo ella queda. Y con todo, el libro no tiene la sordina de un lamento: por el contrario, es un cofre de memoria y de identidad que recupera saberes, tradiciones, una lengua y una cultura rica y añeja de la que apenas permanecen unos pocos sobrevivientes. “En este libro, rindo homenaje a la valentía incansable de mi madre y, a través de ella, a todas las madres de Nyamata que nunca se rindieron, inventaron y reinventaron todos los medios para salvar a sus hijos”.

La autora también es madre. Tiene dos hijos franceses que nunca se vieron empujados a los padecimientos y humillaciones que poblaron la infancia de su mamá. A cambio, quedaron huérfanos de historia familiar. “Nacieron en el exilio. No se les permitió conocer a su familia materna ni dejarse arrullar por el amor de una abuela. Con el tiempo, se enteraron del genocidio pero nunca hicieron preguntas. Por eso, sin duda, escribí: les debía su historia. Fueron mis primeros lectores”, anota en su teclado la escritora. Hay en sus palabras, en las que enlaza para esta entrevista pero también en las que pueblan sus libros, la música de las narraciones orales. Son los cuentos que le escuchaba a su propia madre y a las otras mujeres tutsis, en las tardes comunes en las que todas compartían tareas domésticas y conocimiento. “Escuchando a mi madre, sus recuerdos, sus proverbios, su respeto por los rituales antiguos, su preocupación por salvar y preservar las variedades de plantas antiguas, pude reunir algunos elementos de esta rica y despreciada cultura ancestral combatida por el cristianismo y falsificada por una antropología racista. Muchas de estas mujeres, como mi madre, fueron asesinadas. Uno de los deberes de quienes trabajan en la reconstrucción de Ruanda es recuperar esta riqueza. Por mi parte, lo hago a través de la escritura”, explica.

SALVACIÓN POR LA LENGUA

El manual periodístico señala que, tras las presentaciones del caso, es posible referir a la protagonista solo a través de su apellido. Sin embargo, el manual no contempla la singularidad de esta escritora que tiene dos nombres de pila y ningún patronímico. “Me llamo Mukasonga. No es un apellido. En Ruanda, las denominaciones no se transmiten de una generación a otra. El padre asigna solo un nombre de pila a cada uno de sus hijos. Un niño o una niña, llevará este nombre toda su vida y no lo transmitirá a sus hijos”, ha explicado alguna vez. Por su parte, Scholastique es el nombre del bautismo, el que imponen las costumbres del colonizador. “En Gitagata, casi todos los niños iban a la escuela. Los únicos que no asistían eran los que no estaban bautizados. Para ser admitido en el curso había que tener un nombre cristiano”, cuenta en La mujer descalza. A ella, a Mukasonga, fue su nombre cristiano y el idioma francés los que la salvaron de los machetes.

“En los años 60, los niños ruandeses ya aprendían francés en la escuela primaria. Luego, en la secundaria, ese idioma era el único permitido”, recuerda desde su cocina en Normandía. La ola de calor está asfixiando a los franceses, pero en la zona norte del país las temperaturas ni siquiera llegan a los 30 grados. En dos horas será de noche. Pero ahora, cuando todavía entra luz por las ventanas, Mukasonga anota que fue esa lengua la que le salvó la vida. Lo dice así: “Si mis padres querían que me exiliara en Burundi, no era solo porque mi vida en Ruanda estaba amenazada, sino también porque tenían una oportunidad excepcional: la de salvar al menos a uno de sus siete hijos. Yo había asistido a la escuela y, por lo tanto, tenía un pasaporte internacional: la lengua francesa. Así resultó que soy perfectamente francófona y mi relación con este idioma es amable, después de todo, le debo el ser una sobreviviente”. Con todo, las palabras que la enlazan a su estirpe no desaparecieron: “No he olvidado mi lengua materna: el kinyarwanda. Como todos los exiliados, la he conservado como mi posesión más preciada. Mi padre se aseguró de que sus hijos hablaran una lengua kinyarwanda hermosa: al menos de nuestra lengua, nadie podía privarnos”, dice. Y cuenta que cuando regresa a Ruanda (“voy siempre que puedo”), los jóvenes se sorprenden con su manera de hablar a mitad de camino entre lo elegante y lo demodé.

Pero antes de volver por primera vez a su país y al monte en el que estuvo deportada con su familia, antes de sentir el deber de escribir y legar su memoria ancestral, antes incluso de casarse con un francés y ser madre, antes de todo eso, Mukasonga ya era asistente social. “Ser asistente social ha sido siempre mi vocación, si se puede llamar así. Habiendo tenido la oportunidad de formar parte de la cuota del 10 por ciento tutsi que, según el apartheid impuesto por el régimen, permitía el acceso a la educación secundaria, esperaba, gracias a esto, volver a las aldeas a trabajar con las mujeres campesinas para mejorar sus condiciones de vida”, explica. Sus años de formación están narrados en su última novela, Un si beau diplôme: la llegada al instituto, las clases y su huida para salvarse de los linchamientos de sus compañeros hutus. Con todo, se graduó en Burundi, donde trabajó con agricultores para Unicef y para la FAO. En Francia, a donde llegó en 1992, su diploma no valía nada. De modo que volvió a estudiar y trabaja como asistente social en Normandía desde hace casi veinte años.

Has ganado premios muy importantes en Francia y podrías dedicarte solamente a tu carrera literaria. ¿Por qué seguir trabajando como asistente social?

– Escribo sobre las experiencias de la gente. Si he seguido trabajando no es solo por una cierta seguridad económica, sino también porque, gracias a esta profesión, sigo teniendo contacto con el mundo real, el de la pobreza, la soledad de los desatendidos, las mujeres solteras con hijos, los jóvenes desempleados, los drogadictos. Ese es mi trabajo: apoyarlos, defenderlos.

No solo con pobres, madres solteras y desempleados trabaja Mukasonga. También con decenas de jóvenes africanos que se amontonan en las playas de Normandía imaginando un camino que los lleve al Reino Unido. “Ouistreham es una playa frecuentada especialmente los fines de semana por los habitantes de la ciudad de Caen –que está a sólo 10 kilómetros– y por los parisinos –a menos de 200 kilómetros–. Es un pequeño puerto pesquero: a menudo voy allí a comprar mi pescado. En el muelle, se encuentra sobre todo la imponente masa blanca del Ferry que llega a Inglaterra dos o tres veces al día. Es este espejismo el que atrae irresistiblemente a los emigrantes: pasar a Inglaterra donde han puesto todos sus sueños y sus esperanzas. Es casi imposible embarcarse clandestinamente, pero su sueño es más fuerte, son jóvenes, nada los desanimará y si, según los acuerdos, son devueltos a Italia, donde la mayoría de ellos han desembarcado de África, regresarán. ¿Cómo podría no identificarme con ellos? Yo que, a su edad, vagaba sola y perdida en esa ciudad desconocida que era para mí Bujumbura. Me duele que estas generaciones de África se vean obligadas a emigrar, pero sus ojos están llenos del deseo inquebrantable de un futuro mejor”.

Son las 18 en Normandía. Y como es verano no anochecerá hasta las 22. “Eso siempre me hace sentir extraña: no puedo evitar pensar que en Ruanda, la noche siempre cae a las 6 de la tarde”, escribe ahora Mukasonga. Y cuenta que La mujer descalza es su primer libro traducido al castellano. Primero lo hizo Acnur en España, que repartió gratis el libro en escuelas y centros comunitarios como parte de una campaña para visibilizar a las escritoras africanas en la península Ibérica. Y ahora Editorial Empatía lo ayuda a cruzar el mar. En cambio, casi toda la obra de la autora se puede conseguir en portugués y ella misma ha visitado Brasil más de una vez. “Tengo buenos recuerdos de mi conversación con Conceiçao Evaristo y de mi encuentro con Marinete da Silva, la madre de Marielle Franco, asesinada por su acción política a favor de las mujeres y los jóvenes negros de las favelas”, menciona.

Si el odio no la hubiera arrancado de su patria primero y de los suyos más tarde, probablemente Scholastique Mukasonga habitaría ahora su propio inzu, la tradicional gran casa de paja de la Ruanda de antaño. “Entonces, aquí, intenté reconstruir el uruhimbi, un vestidor de cañas que seguía la curva de la cabaña y en el que se exponían los objetos más preciados”, escribe y recorre las piezas de cestería geométricamente decorada, las grandes calabazas, una tiara de hojas de maíz, una corona que las madres usan en los días festivos, un tambor, una espada, “y toda una colección de peines adaptados al pelo de nuestras mujeres africanas”, puntualiza. De toda esa colección, ella se detiene en un objeto especial: “Es para mí el tesoro más preciado: una pequeña jarra de leche para bebés. Está tallada en madera, como deben ser todas las jarras de leche. Y como todas, padeció bastante: fue pegada con savia y se afirmó su estructura con grampas de cobre. No es mi jarra de leche, la que dejé escapar con pánico en medio de los empujones con los que los soldados nos cargaban en camiones para ser deportados a un lugar desconocido. Pero tampoco es un simple sustituto: ahora, esta jarra de leche es para mi el símbolo de mi exilio”.

Afuera de su uruhimbi, la costa de Normandía está salpicada de cementerios militares. “Son los memoriales del desembarco del 6 de junio de 1944, americanos, ingleses, canadienses e incluso alemanes. Mis primeros libros, puedo decir que los escribí en uno de estos cementerios”.  Y describe un pequeño cementerio canadiense con pocos visitantes, a 3 kilómetros de su casa en el que había encontrado un hueco en la entrada por el cual colarse. Cae la noche en la cocina de la autora cuando recuerda: “Lo convertí en mi lugar de escritura. Entonces, me imaginaba que las tumbas sin nombre podrían ser las de los míos”.

Fuente: https://www.pagina12.com.ar/210692-la-mujer-descalza-es-el-primer-libro-traducido-al-castellano

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Entregan a la JEP el primer informe sobre crímenes en universidades públicas en Colombia

Redaccion: MBA

En 335 páginas quedaron recopilados 140 casos de asesinatos, torturas y desapariciones forzadas de estudiantes, sindicalistas y docentes en los últimos 19 años. Maestros universitarios de la Nacional, Pedagógica y Distrital de Bogotá fueron los autores.

Retenciones ilegales, torturas, desapariciones forzadas y asesinatos a estudiantes de universidades públicas, sindicalistas y profesores. De eso trata el primer informe entregado a la Jurisdicción Especial para la Paz(JEP) en el que, docentes de las universidades Nacional, Pedagógica y Distrital de Bogotá recopilaron un total de 140 casos de violación contra los derechos humanos de esta población durante los últimos 19 años.(Lea: ¿Cuál es la verdad de la violencia en las universidades del Caribe?)

El informe, llamado «Universidades Públicas Bajo SOSpecha. Represión estatal a estudiantes, profesorado y sindicalistas en Colombia (2000-2019)», es el resultado de una investigación que dejó 335 páginas de denuncias concentradas en instituciones de Cundinamarca y la Costa Caribe.

La idea es que el tribunal pueda esclarecer la verdad detrás de estos hechos. Según uno de sus autores, este informe muestra que “en Colombia ha sido sistemática la vulneración de los Derechos Humanos contra quienes tienen pensamiento crítico; también quisimos evidenciar que existe relación entre el paramilitarismo y el Estado”, dijo Miguel Ángel Beltrán, docente de la Universidad Nacional, a RCN Radio.

Esta información, obtenida gracias al apoyo de la asociación española Jorge Adolfo Freytter Romero, está dividida en fotografías y breves reseñas donde se muestran las víctimas, sus luchas y la violación de sus derechos en torturas, secuestros o que terminó por acabar sus vidas. Los magistrados de la JEP recibieron esta información, dándole prioridad a los hechos ocurridos hasta 2016, como fue determinado durante los diálogos de paz.

Fuente: https://mba.americaeconomia.com/articulos/notas/entregan-la-jep-el-primer-informe-sobre-crimenes-en-universidades-publicas-en

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