Argentina: El reclamo de las 62 Organizaciones Peronistas: Por la unidad del movimiento obrero

Las 62 Organizaciones Peronistas reclamaron la necesaria búsqueda de la «unidad» de todos los sectores que componen a los representantes de los trabajadores y se comprometieron para que las conducciones “sean menos individualistas y más colectivas” a la hora de la toma de decisiones. El anuncio se realizó durante un encuentro que las 62 realizaron con el titular del gremio de Suterh, Víctor Santa María, con motivo de las fiestas de fin de año.

El titular de la Federación Nacional de Conductores de Taxis, José Ibarra remarcó que las 62 Organizaciones quieren «participar en todas discusiones que hay que dar en políticas de trabajo, en políticas de salud y en la política, para defender los derechos y los intereses de los trabajadores desde cargos ejecutivos o legislativos de relevancia», dijo y agregó que “ya hemos visto el daño que le hizo Macri a todo el movimiento obrero y a la Argentina y no podemos permitirlo quedándonos de brazos cruzados».

A su turno, Sergio Sasia, de la Unión Ferroviaria, exigió “transitar el camino de la unidad en todo el movimiento obrero, mirando hacia atrás y haciendo una autocrítica; necesitamos un movimiento obrero fuerte, unido y representativo y federal” sentenció.

Por último, cerró el encuentro Víctor Santa María con una frase de Perón: “Trabajadores, únanse” y aseguró que «la unidad del movimiento obrero tiene que ser nuestro Norte y es esencial para la patria y para el país que esto suceda”. Pidió que ser «amplios y generosos” y que “aunque tengamos miradas distintas, el proyecto debe ser un proyecto en común”; “debemos alejarnos de aquellos que intentan dividirnos para debilitarnos” subrayó. Por último recordó que el peronismo hizo “una revolución cultural y tenemos el deber de mantener esa llama encendida y recuperar su mística”. “Llevamos una brújula bien clara con las tres banderas que siempre alzó el peronismo: Justicia Social, Independencia Económica y Soberanía Política… la cuarta bandera es la Unidad” sentenció.

Fuente e imagen: https://www.pagina12.com.ar/313647-por-la-unidad-del-movimiento-obrero

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Los feminismos y la necesaria unidad de los oprimidos

Por: María del Carmen López Vásquez  y Miguel Erasmo Zaldívar Carrillo

Resumen

Hablar de feminismo es hacerlo de la lucha enconada de las mujeres por elevar su dignidad robada por sociedades de explotación. Ya los clásicos del marismo reconocieron que la mujer era la más explotada de todos los explotados. El ser que más penurias y calamidades cargaba sobre sus espaldas era precisamente ella. Esto es un hecho que debe movilizarnos a todos.

Es por ello que las divisiones que se dan entre algunos grupos de feminismos como el marxista y el liberal deben erradicarse en aras de la necesaria unidad. No debemos cometer el error de creer que la emancipación llegará de la mano de reformas y concesiones del capitalismo neoliberal. Solo seremos libres si nos unimos y derrocamos a este sistema de muerte. Luego de tomar el poder, entonces comenzará la más difícil de las batallas, la de construir nuevos simbolismos en los que no quede espacio para ninguna forma de discriminación o explotación.

 

Introducción

Cuando una persona se aproxima al tema del feminismo lo primero que impacta son los sufrimientos de vidas de mujeres que aparecieron ocultas a lo largo de la historia humana. Si se trata de esclavismo, es el dolor del negro  el que prevalece y no el de la negra. Si se habla de colonización son los hombres los que se llevan las palmas y no las mujeres. En México, por ejemplo, se utiliza la palabra malinchismo para denostar. Se responsabiliza a la Mujer, la malinche, por un acto de traición que ella no ideo; fue entregada por hombres, que pactaron con hombres, para el placer y la paz entre hombres. Ella solo se limitó a obedecer y habría que imaginar qué les habría ocurrido y a sus familias si hubiesen osado incumplir el mandato.

Es por ello que resulta muy difícil aproximarse a este tema sin generar sospechas. Existen en la actualidad tensiones hacia el interior de la lucha por la emancipación general de los oprimidos; toda vez que, según algunos, una parte del movimiento feminista y la sororidad pretenden unir en un mismo grupo a opresoras, obreras y desempleadas en una aparente unidad de objetivos. Es claro que, para que ello ocurriera esos objetivos deberían estar “desideologizados”.

Otros argumentan que el resultado más visible de las batallas actuales por los derechos de las minorías es que ellas, en su búsqueda necesaria de toda la justicia posible, se han separado peligrosamente de la masa general de desposeídos, elevando a rango de urgencia sus exigencias particulares. (KOHAN, 2007) Resulta muy claro que debemos luchar por los derechos de todes y que, sin justicia y dignidad por igual, toda revolución pierde necesariamente el norte. Sin embargo, y aún a riesgo de ser juzgado por absolutista creo que; si debe escogerse que hacer ahora y que podríamos atender más tarde se impone la lógica de la unidad por sobre todas las micro diferencias.

De antemano dejo claro que me interesan todas las justicias, pero priorizo primero la toma del poder para luego desmenuzar, poco a poco, las dominaciones del capital una por una. Igual podemos tomar el poder mientras nos ocupamos de otras cosas que, en definitiva, somos capaces; pero el gasto de energía y la perdida de la concentración en los objetivos inmediatos pueden hacer que perdamos la batalla. Ya nos ha pasado antes.

Palabras claves: feminismo, machismo, patriarcado, feminismo marxista, unidad.

 

Introduction

When a person approaches the subject of feminism the first thing that impacts is the sufferings of women’s lives that appeared hidden throughout human history. If it is slavery, it is the pain of the black that prevails and not that of the black. When it comes to colonization, it is the men who take the palms and not the women. In Mexico, for example, the word malinchismo is used to denote. Women, the malinche, are held responsible for an act of treason that she did not devise; It was delivered by men, who agreed with men, for the pleasure and peace between men. She only obeyed and one would have to imagine what would have happened to them and their families if they had dared to breach the mandate.

That is why it is very difficult to approach this topic without generating suspicion. There are currently tensions within the struggle for the general emancipation of the oppressed; since, according to some, a part of the feminist movement and sorority try to unite in the same group oppressors, workers and unemployed in an apparent unity of objectives. It is clear that, for this to happen, these objectives should be «de-ideologized».

Others argue that the most visible result of the current battles for minority rights is that they, in their necessary quest for all possible justice, have dangerously separated themselves from the general mass of the dispossessed, raising their particular demands to the level of urgency. . (KOHAN, 2007) It is very clear that we must fight for the rights of everyone and that, without justice and dignity alike, every revolution necessarily loses its north. However, and still at the risk of being tried for absolutism, I think; If we should choose what to do now and what we could attend to later, the logic of unity prevails over all the micro differences.

In advance I make it clear that I am interested in all the justices, but I prioritize first the seizure of power and then gradually crumble the dominance of capital one by one. We can still take power while dealing with other things that we are ultimately capable of; but the expenditure of energy and the loss of concentration in the immediate objectives can make us lose the battle. It has happened to us before.

Key words: feminism, machismo, patriarchy, Marxist feminism, unity.

 

Desarrollo

Haremos referencia a las posturas feministas de importantes pensadoras de izquierda para evidenciar que desde hace ya algún tiempo se venían denunciando por parte de ellas errores respecto a la unidad que se continúan reproduciendo en la actualidad y que debilitan la fuerza de los oprimidos[1] frente al bloque siempre unido de los opresores. Queremos partir de declarar que estamos a favor de la lucha de las mujeres en todos los espacios en los que sea necesario porque consideramos que la justicia a la que aspiramos debe alcanzar a todxs y, en especial, a las compañeras a las que tanto le debemos a lo largo de la historia de las luchas por la emancipación de los oprimidos.

La lucha de las mujeres por su emancipación estuvo presente durante todas las revoluciones proletarias del siglo XX. Cuando los obreros se alzaron contra los opresores las mujeres estaban junto a ellos en Rusia, en China, en Cuba, en Vietnam; en las epopeyas internacionalistas del Che y en las ayudas internacionalistas de la Revolución cubana. En todos estos espacios y momentos de la lucha por la emancipación humana el papel de la mujer ha sido fundamental hasta el punto que podría asegurarse que sin ellas las victorias de esas revoluciones hubiesen sido imposibles. Sin embargo, deberá reconocerse que sino todos los marxistas: “La mayoría de los análisis marxistas de la posición de la mujer parten de la relación de la mujer con el sistema económico, y no de la relación de la mujer con el hombre, suponiendo al parecer que esta última quedara explicada en su análisis de la primera.” (HARTMANN, 2020). No coincidimos con (Hartmann, 2020) porque desde sus inicios Marx y luego Lenin expresaron posturas muy radicales para la época respecto al problema de la mujer.  No obstante, la percepción que se ha construido en una parte de la gente, también gracias a la propaganda de mala fe, es que el marxismo es incongruente con el feminismo, o al menos, distante de sus aspectos más duros. Se le señala, por ejemplo: “El cuestionamiento principal (…) es que aquel analiza la relación de las mujeres con el sistema económico sin mirar la relación de las mujeres con los varones. A partir de tales análisis, los diagnósticos y propuestas a los que se arriba tienen que ver con problemáticas generales, pero no con la “cuestión de las mujeres” en particular. (DI TULLIO ARIAS, 2015, pág. 22)

Dejemos que sea el propio Lenin quien ponga en dudas esta afirmación: Lenin en el año 1921 se expresaba de esta manera respecto a la situación de la mujer:

(…), bajo el capitalismo, la mitad femenina del género humano esta doblemente oprimida. La obrera y la campesina son oprimidas por el capital, y además, incluso en las repúblicas burguesas más democráticas no tienen plenitud de derechos, ya que la ley les niega la igualdad con el hombre. Esto, en primer lugar, y en segundo lugar -lo que es más importante-, permanecen en la «esclavitud casera», son «esclavas del hogar», viven agobiadas por la labor más mezquina, más ingrata, más dura y más embrutecedora: la de la Cocina y, en general, la de la economía doméstica familiar individual. (LENIN, 2020)

Habiendo salido, la revolución bolchevique, de un país zarista y atrasadísimo, con un dominio casi absoluto de la religión, esta postura es extremadamente radical y revolucionaria para ese contexto. Esta cita, se adelanta en el tiempo histórico y alumbra de una manera formidable el porvenir de las luchas de las mujeres a todo lo largo del siglo XX.

Una de las mujeres marxistas que más ha marcado el desarrollo del feminismo de izquierda es la alemana Rosa L. No solo trabajó intensamente por consolidar la unidad de los oprimidos en la práctica y en la teoría, sino que, además, sufrió en carne propia ataques de sus compañeros que hoy bien podrían ser calificados de misóginos. Clara supo mantener su postura teórica a pesar de no contar con el reconocimiento de una parte importante de sus compañeros y de los virulentos ataques que se le hacían. En esa difícil situación pudo reconocer que dentro del movimiento feminista se colaban como prioridad objetivos no siempre congruentes con la lucha general por la emancipación del capital y hacer las alertas necesarias. Su pensamiento cobra hoy mucha relevancia cuando expresa que la mayoría de las mujeres que desde las clases opresoras se enfrentan a sus parejas y al sexo opuesto en general “como leonas” contra los privilegios masculinos se someterían de buena gana solo por obtener el derecho al sufragio. Es claro que para estas mujeres el objetivo no podía ser de modo alguno la eliminación de la explotación económica de las mujeres en general. (LUXEMBURG, 2004, pág. 240)

Resulta significativo que algunas posturas feministas en- la actualidad bogan por la unidad de las mujeres sin tomar en consideración las posiciones respecto a la distribución de las riquezas y la reproducción ampliada del capital.  Debemos estar muy claro en que Las mujeres burguesas y de las clases medias nunca sienten al patriarcado ni con la intensidad ni en la misma dirección que las oprimidas. En no pocas oportunidades, si luchan por el reconocimiento del aborto, solo es con fines electoreros porque en lo personal pueden abortar en el momento que lo deseen sin generar ninguna contradicción con las leyes de su país ya sea porque se desplazan a lugares en los que esta práctica no está sancionada o porque las realizan en clínicas privadas en las que el dinero ata las frágiles manos de la ley capitalista. Las mujeres de las clases pudientes y media, tampoco sufren un sobre trabajo por la carga doméstica, que agobia a las oprimidas luego de agotadoras jornadas laborales, porque ellas pueden pagar a otras mujeres para que desarrollen estas labores.

Incluso, (LUXEMBUG, 2004), cuando hacía referencia al derecho al sufragio universal de las mujeres, lo hacía con miras en logros de largo alcance y no en dadivas que la clase explotadora siempre estará en condiciones de dar a los oprimidos para aletargar su mirada crítica. Estaremos de acuerdo en que el derecho al voto de la mujer fue un gran logro de las luchas feministas que permitió otra mirada social al ejercicio de la decisión política porque los hombres, buscando apoyo, empezaron a pensar en ellas como nunca antes.  Este logro significó un inicio importante para el largo camino de alcanzar la igualdad política al que aún hoy no llegamos en la mayor parte del planeta.

Según Ankica (2020), Luxemburgo reconoce la enorme importancia táctica del voto femenino pues es una manifestación de la madures política de las proletarias y aumenta las posibilidades de llevar la lucha a otros campos de batalla. Sin embargo, recalca que no es la defensa al derecho al voto la mira sobre la que deben ponerse los ojos como una reivindicación aislada: “la cuestión es apoyar el sufragio universal a fin de que el movimiento de mujeres socialistas pueda llevar más allá una estrategia de lucha por la emancipación de las mujeres y de la clase obrera en general.” (ANKICA, 2020). Nótese que no se separa la lucha de la clase obrera de las luchas feministas, sino que se integran en objetivos comunes, aunque a largo plazo debamos comprender que ellas buscarán reivindicaciones más profundas que las de sus compañeros por ser históricamente objetos de la dominación en diferentes grados y espacios. (ENGELS, 2019)

No se trataba, entonces, del sufragio por el sufragio sino de la educación política de las compañeras y de cuanto ellas pueden aportar a la educación de los compañeros para que ese sufragio sea un arma de poder frente a la clase oligarca. Las victorias electorales en Venezuela y la última victoria electoral en México no podría llevarse a cabo sin la esencial participación de las compañeras. Es sabido que el papel desempeñado por la mujer cubana es primordial en la resistencia del pueblo frente a las agresiones permanente del imperialismo norteamericano. En este punto no debemos dejar de valorar que las mujeres de las clases opresoras también alcanzaron el derecho al voto con lo cual se tiene un logro histórico que beneficia al sexo femenino como género sin emanciparlas totalmente de su condición de oprimidas.

En nuestra apreciación, una parte del movimiento feminista actual debe reconsiderar nuevamente sus posicionamientos a favor de la mujer en general y al margen de la situación de explotadas de la enorme mayoría de las mexicanas.  El posicionamiento a favor de la mujer en general abstraídos de las diferencias notables entre oprimidas y opresoras; impide visualizar las vejaciones que la obreras y campesinas sufren bajo el yugo opresor de las mujeres de la oligarquía y las esposas de los magnates que nunca traicionarían su clase por defender a sus expoliadas. En las marchas contra AMLO se da un fenómeno muy singular e ilustrativo de esto que estamos explicando; las trabajadoras domésticas cargan los carteles de sus patronas con discursos contrarios a un gobierno de tendencia izquierdista.

Los feminicidios, por ejemplo; son una clara muestra de que más que un tema de sexos es un problema de pobreza, ya que, sino todas; la enorme mayoría de las mujeres desaparecidas o asesinadas pertenecen a la clase oprimida. Es muy raro que una millonaria sufra de estos eventos, y si ocurriera, es poco común que el caso quede impune. En cuanto a feminicidios la impunidad tiene rostro de oprimida. Ya Rosa había llamado la atención a la hipocresía de los derechos civiles, que incluían los derechos de la mujer, en el seno de la sociedad capitalista:

Para Luxemburgo, la metafísica de los derechos individuales en el marco de un proyecto político liberal sirve sobre todo para proteger la propiedad privada y la acumulación del capital. Los derechos liberales no reflexionan sobre las condiciones sociales materiales reales, se colocan simplemente por encima de ellas, como algo abstracto y nominal, haciendo imposible su puesta en práctica o un uso real de tales derechos. (ANKICA, 2020)

Podemos asegurar que para que los derechos de las mujeres y las minorías sean reconocidos en toda la extensión posible debemos estar dentro de la construcción de una sociedad no explotadora. El socialismo del siglo XXI, que sería un ejemplo,  no es la panacea de los derechos, pero si es una excelente condición histórica para argumentar a favor de ellos, irlos conquistando e implantar políticas congruentes que los protejan. Trabajar por una sociedad justa implica hacerlo paso a paso, y, como ha de entenderse, también cometer errores que a la larga podrían parecer imperdonables dado que la conciencia política no se mueve a la misma velocidad que los hechos de la historia. La solidaridad entre feministas de diferentes posiciones económicas, en lo general, se logra solo bajo la lupa de abstracciones peligrosas para la lucha general por la emancipación femenina que debería ser, en primerísimo lugar, económica.  Se reconoce que; “Las feministas que abogan por los cambios culturales en aras de una nueva contracultura no patriarcal, desdeñan la necesidad de esos cambios cuando adhieren sin cuestionamientos a los regímenes burocráticos que han expropiado la revolución a las masas” (D’Atri). Esto es claro porque la institucionalidad capitalista no cederá por que se desarrollen debates y coloquios porque su base real es objetiva, está en las relaciones de producción de explotación.

Por ejemplo, es conocido que en muchos lugares, incluyendo México la mujer trabaja en condiciones de diferencias respecto a los hombres:

El total de empresas maquiladoras en el país a fines de abril de 2005 era 2,820. Este número de fábricas emplean 1,164,050 empleados, de los cuales el 51% son hombres, y el 49% mujeres. Efectivamente, en México son más hombres que mujeres los que trabajan en maquiladoras.

 

Discriminación de género

Pero más mujeres que hombres están haciendo el trabajo más duro. Del total de obreros, el 54% son mujeres y el 46% hombres. Estos gozan de la ventaja de ser el 74% de los técnicos de producción, y el 64% de los empleados administrativos. En otras palabras, poco más de 5 de cada 10 personas en las líneas de producción son mujeres, pero sólo hay una mujer por cada 4 técnicos, y una por cada 3 administrativos. Las mujeres son menos de una tercera parte de todos los trabajadores técnicos y administrativos. (CFOmaquiladoras.org, 2020)

Estos datos muestran la enorme explotación a la que están siendo sujetas miles de mujeres en México. No obstante, esto no debe llevarnos a creer que la solución a esto estaría en equiparar los derechos de las mujeres a los hombres. Acá la solución solo es posible si se enfrenta el problema de la explotación capitalista y la defensa de todos los trabajadores. El neoliberalismo depauperó las condiciones de trabajo de los obreros, extrayendo al máximo grandes cuotas de plusvalía. Es claro que en estas condiciones las más afectadas son las mujeres. Los informes de la OXFAM denuncian la enorme concentración de riquezas de los últimos años y el retroceso en las condiciones de trabajo de millones de personas en el mundo. (OXFAM., 2018) (OXFAM, 2019)

Por otra parte las desposeídas que se incorporan a las luchas feministas suelen ser presa de ansiedades generadas por la enorme lentitud de los cambios de las violencias que viven hacia el interior de sus intimidades: “(…) son impacientes frente a la experiencia del poder obrero que transforma radicalmente la estructura económica y social y, por primera vez en la historia, permite a las masas lanzarse audazmente a la creación de nuevos valores y una nueva cultura. (D’Atri)

Luego de tomar el poder se abren caminos para la lucha por la defensa de los derechos de la mujer que de no ser así se mantienen cerrados pues el capitalismo solamente concederá aquello que no afecte sus ganancias y entorpezca la reproducción. El feminismo cubano, por ejemplo,  representado por la Federación de Mujeres Cubanas, que no ha estado exento de contradicciones, ha logrado, desde las posiciones del marxismo martiano y fidelista, instalar una consecuente protección de los derechos de la mujer y del niño; porque como se entenderá, uno y otro son inseparables. Aunque no todos los derechos llegaron al unísono ni con la radicalidad necesaria si reconocemos que no habría sido posible para la mujer cubana acceder a esos logros históricos fuera del seno de la Revolución socialista que con las limitaciones de todo proceso histórico las puso en el centro de su tención. Así lo expresa BELLUCI (2019):

La revolución cubana no sólo jugó un papel importante en el debate político de nuestra región sino que también exhibió logros y avances de las mujeres durante el proceso revolucionario: acceso a la educación gratuita y universal sin distinción de raza o clase social, igualdad de salarios, atención a la salud para toda la familia, creación de guarderías infantiles, ingreso de un alto porcentaje de campesinas al mercado laboral, métodos de planificación familiar, aborto legal, seguro y gratuito, programa de educación sexual, cargos directivos en distintas áreas e incluso su presencia institucional en la política; todos estos cambios representaron grandes mejoras e impulsos. (BELLUCI, 2019, pág. 42)

Fueron las condiciones del socialismo, el humanismo del socialismo y los objetivos socialistas los carriles sobre los que se logró poner a la mujer de la isla en el lugar que hoy ocupa. No significa que el machismo como rezago patriarcal esté totalmente aniquilado; la educación de todxs dentro de la sociedad socialista es un objetivo de largo aliento que como vemos se extiende más allá de medio siglo.  El machismo, el patriarcado y la necesidad de un feminismo dentro de la Revolución se desarrollaron, no sin contradicciones, desde sus mismos inicios: “Desde La Habana, a inicios de 1969 los intelectuales Isabel Larguía y John Dumoulin comenzaron a difundir su primer manuscrito titulado «Por un feminismo científico» el cual sería editado hacia 1971 por Casa de Las Américas. El esfuerzo intelectual que pergeñaron estuvo dirigido a comprender las modalidades de explotación que atañen a las mujeres, así como las posibles alternativas emancipatorias.” (BELLUCI, 2019, pág. 15)

La preocupación del compañero Fidel sobre el problema de la mujer estuvo presente desde los mismos comienzos de la lucha en la sierra Maestra en la que la mujer cubana estuvo representada en figuras como Celia Sánchez, Vilma Espín y otras.

Sin la mujer, la obra ingente de la Revolución no habría sido posible. A lo largo de estos años difíciles, no ha habido tarea económica, social y política, no ha habido logro científico, cultural y deportivo, no ha habido aporte a la defensa de nuestro suelo y de la soberanía de la Patria, que no haya contado con la presencia invariablemente entusiasta y patriótica de la mujer cubana. Nadie como ella ha hecho los mayores sacrificios en el periodo especial que estamos aun viviendo, ni se ha empinado tanto hasta convertir en hazaña el esfuerzo cotidiano. (GARCÍA, 2020)

La mujer cubana se incorporó a la tarea de la emancipación cultural durando todo este medio siglo de luchas. Su desarrollo social, político, cultural, científico, en todos los órdenes de la vida es innegable. No obstante, puede desatenderse la responsabilidad que los movimientos de izquierda latinoamericanos tienen del distanciamiento que por ratos tienen con los movimientos feministas. Es justo reconocer que el machismo latinoamericano, en la constante búsqueda de protagonismo histórico, pulula entre las grietas de las divisiones que históricamente la izquierda ha alimentado. En todo caso debemos aceptar errores mutuos y el hecho de que debemos encontrar la unidad entre izquierdas y feminismos no solo como una necesidad práctica sino porque, como he  argumentado, no hay razones de peso para distanciarnos ya que: (…) que el feminismo haya tenido que ubicar al marxismo como un interlocutor necesario (…) es un reconocimiento implícito a que la clase obrera, la lucha de clases y el socialismo son categorías que dan cuenta del modo de producción en el que vivimos, basado en la explotación de millones de seres humanos por parte de un puñado de capitalistas. (D’Atri, pág. 1)

En lo tocante a la búsqueda de la unidad, el ejemplo de Cuba resulta aleccionador porque ellos no han permitido, a pesar de las naturales diferencias teóricas internas, que se generen divisiones innecesarias hacia el interior de su unidad nacional. La unidad es la divisa más importante de la Revolución cubana frente a los EUA y debe cuidarla ante el riesgo de perder todo lo ganado.  El feminismo revolucionario marxista de las cubanas debe estar alerta pues no es casual que uno de los grupos pagados por el imperialismo norteamericanos para debilitar la unidad interior del pueblo y de las mujeres lleve el nombre de “Las damas de blanco”. La utilización del género con fines político para agredir a un pueblo que ha hecho muchísimo por proteger a sus mujeres y niños resulta de un cinismo espantoso. La utilización de la palabra “damas” busca granjearse el reconocimiento fuera de la sociedad cubana en la que ese término ha dejado de estar en uso para designar al sexo femenino. Es de suponer que por el hecho de ser “damas” la Revolución debe ser tolerante con todas sus acciones antigubernamentales como si los millones de mujeres que están con la Revolución no contaran. Esa es una vieja estrategia del capitalismo de divide para reinar; utiliza las minorías para desdibujar los objetivos comunes y parcializar las luchas. (KOHAN, 2007)  Algunas pensadoras feministas ya habían denunciado esta situación: “Siempre que el capitalismo está en crisis o necesita “aliados” para su restauración o para la acumulación del capital posterior, integra a los “otros” marginados en su forma política liberal legal, sean las mujeres, los niños, las razas no blancas, o las personas LGBTIQ -quienquiera que esté disponible o sea potencialmente útil para continuar con la mercantilización.” (ANKICA, 2020)

Las esposas de los explotadores nunca apoyarían una lucha que fuera contra sus intereses de clases y que, como es de comprender, limitaran sus ingresos. Creer que existe una hermandad entre mujeres más allá de los intereses de clases pudiera ser una ingenuidad pasmosa.  Un ejemplo de ello es el caso de la convocatoria del colectivo “Brujas de Mar” al paro internacional “Un día sin mujeres”. Los móviles de muchas de las participantes eran válidos y estaba alimentados por el horro vivido por mujeres en las últimas semanas antes de la manifestación.  Pero no puede negarse que se intentó utilizar todo esto como punta de lanza contra el gobierno de tendencia izquierdista de AMLO. Luego se descubrió una foto de la vocera de este colectivo, nada más y nada menos que, con el expresidente panista Felipe Calderón que se señala como uno de los responsables del aumento de los feminicidios en México durante su sexenio.

Debemos considerar con detenimiento que la creación de términos como “sororidad” pudiera ser utilizado para desnutrir la ideología anticapitalista y vender la falsa idea que las contradicciones de las clases es cosa del pasado y de ciertas maneras envejecidas de analizar la sociedad; cuando en realidad, estamos frente a la más drástica acumulación capitalista de toda la historia humana. En definitiva, los datos demuestran que entre mayor es la precarización de la vida de los oprimidos más es la violencia contra la mujer. No olvidemos que “Las mujeres burguesas desde principios del siglo XIX no han tenido la abolición del sistema de clases en mente; al contrario, lo apoyan. Por otra parte, el feminismo burgués defiende el capitalismo y ocupa una posición de clase y desatiende los derechos de las mujeres de la clase obrera.” (ANKICA, 2020) Nadie puede ofrecer pruebas de que esto que está defendiendo ANKICA 2020 no es completamente cierto. Si alguna prueba existiera, sería un caso aislado, una rareza sociológica más que una norma.

Además de todo lo anterior, debemos tener muy claro que una cosa son los derechos políticos y otra los derechos económicos. La lucha por los derechos políticos y sociales a lo largo de la historia, en algunos tipos de feminismos,  terminó distanciada de la lucha por los derechos económicos. El sistema capitalista no puede existir sin expoliar o excluir a una parte importante de la sociedad y en esa tarea cuenta con la solidaridad de las mujeres de las clases altas y medias. Rosa ya había denunciado esta situación para evitar engaño en las feministas de su época:

En un nivel formal, los derechos políticos de las mujeres se constituyen con notable armonía con el estado burgués. Los ejemplos de Finlandia, de los estados americanos, de algunos municipios, todos demuestran que ninguna política de igualdad de derechos para las mujeres ha tumbado el estado; no disputa la dominación del capital. (LUXEMBUG, 2004, pág. 244)

Las últimas seis palabras de la cita anterior resultan muy aleccionadoras; “no disputan la dominación del capital”. Los feminismos que se centran en la lucha de géneros ocultan dos elementos que resultan esenciales; primero no son los hombres en tanto género los que crearon esta situación de explotación, aunque, claro está, la propiedad privada tiene sesgos masculinos (ENGELS, 2019) y en segundo lugar; no es al hombre solamente al que debe cambiarse o someterse a otro tipo de educación; también debe incluirse a la mujer dado que ambas subjetividades emergen subsumidas por la sociedad de clases. Se habla del hombre nuevo, pero se ha utilizado este término en sentido genérico, bajo la lupa actual, habría que hablar del hombre y la mujer nuevos o de los otrxs nuevos. Kollontai, citada por Álvarez (1993) se refiere a esta situación en los términos siguientes: “No basta con la abolición de la propiedad privada y con que la mujer se incorpore a la producción; es necesaria una revolución de la vida cotidiana y de las costumbres, forjar una nueva concepción del mundo y, muy especialmente, una nueva relación entre los sexos.” (ÁLVÁREZ, 1993, pág. 20)

También habría que referirse a la construcción de otras izquierdas sensibles al severo problema por el que atraviesa la mujer, porque como ya dijimos, la lente machista nos asalta en cada recodo de la historia. No es posible luchar por la justicia social que promete el socialismo sin reconocer el derecho de aquellas almas que están a nuestro lado a un trato igualitario.  El eslogan de; “Con la mujer todo y sin la mujer nada” no basta, porque desde posturas patriarcales se las puede defender de la dominación capitalista. No ingenuamente se nos ha dicho que podemos estar comportándonos como marxistas machistas. Debemos visibilizar las combinaciones de sometimiento que junto a la económica laceran a las mujeres convirtiéndolas en las “obreras de los obreros”, en las “oprimidas de los oprimidos”. La izquierda tiene mucha responsabilidad en la situación de divisiones que actualmente nos aqueja porque no hemos encontrado un equilibrio entre los aspectos generales de la lucha y lo específico de la situación de la mujer; el enemigo trabaja incesantemente, eso se sabe, pero frente a esa realidad nos corresponde a nosotrxs evitar que, sus acciones y nuestras acciones, nos debiliten: “En efecto, a las militantes que comprobaban la discriminación que atravesaban dentro de las organizaciones mixtas comprometidas con la justicia social y el anticapitalismo, les urgía crear nuevas colectividades políticas compuestas solo por mujeres, ya que continuaban siendo el “segundo sexo”.” (BELLUCI, 2019, pág. 33)

La educación del otrxs nuevo implica la desconstrucción de la subjetividad capitalista y el desarrollo de la socialista cuya base sería la libertad de creación dentro de nuevas relaciones de producción no capitalistas. Las características de esta construcción subjetiva nueva estarían en una dirección opuesta a la educación cultural del capitalismo. Es necesario entender que el capitalismo vive en nuestras relaciones cotidianas y en las construcciones simbólicas que defendemos como el amor, la felicidad, la amistad, etcétera. En este sentido, y sin pretender agotar tan polémico tema, Kollontai (2000) afirma:

Tal es la mujer nueva. La disciplina, en vez de la afectividad exagerada; la apreciación de la libertad y de la independencia, en vez de la sumisión y de la impersonalidad; la afirmación de su individualidad, en vez de los esfuerzos ingenuos por llenarse de la forma de ser del hombre amado y reflejarlo; la afirmación de sus derechos a las dichas “terrestres”, en vez de la máscara hipócrita de la “pureza”. En suma, la relegación de los episodios amorosos a un lugar subordinado en la vida. Ya no tenemos delante a la hembra que se hace sombra del hombre, sino a la mujer nueva, individualidad en sí misma. (KOLLONTAI A. , 2000, pág. 249)

La Revolución nunca será auténtica sino incluye entre sus cambios fundamentales las demandas de las mujeres; como alguna vez afirmaba Fidel “La mujer es una revolución dentro de la revolución”.  Qué significa esta frase: entre otras cosas, que la Revolución debe ver a la mujer como un motor para su propia transformación, para su permanente mejoramiento. En otras palabras, se llega a la Revolución lleno de las imperfecciones que el capitalismo nos inocula y la mujer es uno de los primeros y principales problemas que alumbraran soluciones diferentes y cambios fundamentales en todos los órdenes y todos los géneros. Es inevitable que la revolución arrastre machismos nocivos para la lucha, es inevitable la confrontación en este campo y la necesidad de la permanente reeducación de todxs. “(…) la revolución feminista era la revolución más importante del siglo XX. Pero, como subrayaba, es también la revolución más larga.” (BELLUCI, 2019, pág. 10)

Educar a todxs es fundamental porque llegamos llenos de nocivas educaciones aburguesadas, de baja autoestima y apegos serviles: “Rechazar la hipocresía del pensamiento burgués, reconocer que el amor no es solo un poderoso factor de la Naturaleza, que no es solo una fuerza biológica sino también un factor social… hasta la burguesía sabe en realidad cómo encadenar el amor a sus normas morales para que sirva al logro y afirmación de sus intereses de clase.” (KOLLONTAI A. , 1922/ 3ra ed. 1978, pág. 126) Las categorías liberales propuestas en el contrato social quedan reducidas a determinaciones de obligatoriedad para una de las partes debido a su fragilidad dentro de la sociedad de mercado: “las profundas desigualdades sociales, ponen en cuestión la igualdad jurídica formal.” (DI TULLIO ARIAS, 2015, pág. 24)

Por otro lado, según Kollontai (2000), los dos ejes de lucha del feminismo en este hemisferio están organizados en el derecho a decidir sobre el propio cuerpo y el derecho a una vida libre de violencia patriarcal. En ambos casos estamos frente a fenómenos originados por la organización del capital en su contubernio con el dominio de las iglesias denunciados desde hace ya mucho tiempo. (Foucault, 2007).  Estos dos ejes de lucha embonan muy bien en las luchas de las feministas liberales que, como se sabe, nunca serían anticapitalistas. (D’Atri)

En consonancia con lo anteriormente dicho, el primero de esos ejes de demandas podrá ser conquistado en los parlamentos burgueses según las correlaciones de fuerza que sean capaces de generar sin peligro para el sistema. Pero el segundo, el tema de la violencia, es sustancial al capitalismo y no podrá resolverse efectivamente con temas educativos, mediáticos y protestas callejeras; aunque si se ha constituido en bandera de la derecha para ganar adeptos y votos. No se resuelve la violencia contra la mujer con movimientos feministas sino con movimientos anticapitalistas, antiimperialistas, antineoliberales. Para poder dar solución a la violencia del capitalismo hay que destruirlo. Es claro que uno de los retos del feminismo es que acumulan las cifras de las mujeres violentadas según ciertos criterios y esquemas sexistas; dejando fuera de esos análisis otras formas de violencia hacia la mujer, por ejemplo, las madres que pierden sus hijos, las hijas que pierden sus padres, las hermanas que pierden a sus hermanos. Las esposas de hombres sin trabajo, las madres de niños sin recursos para el médico. Si somos consecuentes todas las formas de violencia del capitalismo impactan de manera especial a las mujeres. No se escoge un género para garantizar la reproducción ampliada del capital aunque sobre uno de los dos, en este caso la mujer, recae el mayor peso de la carga por “haberse consagrado” históricamente al cuidado de la familia. “(…) el capitalismo es incompatible con la emancipación de las mujeres, por ello considera que las luchas feministas han de ser luchas anticapitalistas.” (KOLLONTAI A. , 2000, pág. 163)

Estamos defendiendo la unidad sin renunciar a las identidades de los movimientos propios de cada uno. No estamos abogando por la desaparición de los feminismos dado que ellos tienen mucho que aportar al marxismo porque las categorías de este último se desarrollaron, posteriormente al texto de (ENGELS, 2019) de espaldas al sexo. La unidad sin la diversidad es solidaria del fascismo. La unidad para no perder su fuerza y virilidad debe aceptar a todxs con sus especificidades y buscar, en la medida de lo posible para cada momento histórico concreto, la mayor cantidad de justicia posible.

También han existido muchas malas lecturas del marxismo que conllevan a valoraciones incorrectas que luego se convierten en lugar común de la crítica tanto de la derecha como de la izquierda mal informada. En definitiva, devaluar al marxismo como teoría de la clase oprimida es el objetivo fundamental de todo el aparato ideológico al servicio del capital. Por solo citar un ejemplo decir que: “En primer lugar, los primitivos marxistas, incluidos Marx, Engels, Kautsky y Lenin, pensaban que el capitalismo arrastraría a todas las mujeres hacia el trabajo asalariado y que este proceso destruiría la división sexual del trabajo.” Se contradice absolutamente con la postura de Lenin respecto al problema de la mujer.  Dejar de reconocer la postura radical del marxismo respecto al derecho de las mujeres a la igualdad es de una falta total de información o de mala fe.

Aunque la realidad histórica muestra que toda revolución porta fortalezas y limitaciones que deberá atacar en sus momentos y con todas sus energías; la tarea de emancipar a la mujer luego de conquistada su libertad económica, es una de las más difíciles dado que está viva en el hábitus de los hombres y las compañeras que hacen la revolución. Tomar el poder es cosa fácil, lo realmente difícil es cambiar la forma de pensar de las personas, sus tradiciones, por subalternas portan mucha discriminación y sometimiento hacia el sexo femenino. Lenin reconocía la dificultad enorme de esta tarea:

 “La igualdad ante la ley todavía no es igualdad frente a la vida. Nosotros esperamos que la obrera conquiste, no sólo la igualdad ante la ley, sino frente a la vida, frente al obrero. Para ello es necesario que las obreras tomen una participación mayor en la gestión de las empresas públicas y en la administración del Estado. […] El proletariado no podrá llegar a emanciparse completamente sin haber conquistado la libertad completa para las mujeres” (LENIN, 2020)

También León Trotski, enfrentado a las medidas anti feministas de estalinismo, planteó que sin el feminismo el socialismo no sería auténtico. Uno más de los errores graves de la construcción del socialismo en la extinta URSS estuvo precisamente en que retrocedió hacia prejuicios sexistas que ya habían sido superados por la revolución proletaria. El marxismo en su aplicación práctica no está exento de grandes errores respecto a la visión con la que asume el problema de la mujer, pero el feminismo, debe reconocer que el marxismo provee categorías que resultan imprescindibles para entender y vencer la dominación del capital.  “Así pues, una unión más progresiva entre marxismo y feminismo requiere no sólo una mejor comprensión intelectual de las relaciones de clase y sexo, sino también que la alianza reemplace al predominio y la subordinación en la política de la izquierda.” (HARTMANN, 2020)

En las conclusiones del 1er Congreso de la Federación de Mujeres Cubanas, Fidel hablaba de la unidad de todas las mujeres del mundo en la lucha contra el capitalismo con estas palabras:

Por encima de los océanos, de las fronteras y de los idiomas, las representaciones de las mujeres progresistas de todo el mundo se han dado la mano en este Congreso. Y no se adapta uno a la terminología de extranjeras para calificar estas delegaciones, porque en todo instante hemos experimentado la sensación de que somos parte de una misma patria, de un mismo pueblo: la patria universal, la población humana. Lo que demuestra que nada separa a los pueblos sino la explotación y la injusticia, y nada une tanto a los pueblos como la comunidad de ideales y la aspiración de la justicia. (CASTRO, 2020)

Y es que la explotación capitalista, las injusticias que generan los asesinatos y la destrucción son las mejores razones que tenemos para unirnos en una misma lucha. Uno de los más graves errores que se podrían cometer es buscar una alianza en la que se desdibujaran las identidades. El feminismo se ha ganado un lugar importante en las luchas por la emancipación y llena un espacio difícil de asumir por otros grupos.

Conclusiones

Marxismo y feminismo han seguido caminos que en tiempos se unen para luego separarse. Esta ha sido una debilidad de ambas posturas dado que en la búsqueda de la emancipación humana sus visiones más que a excluirse se complementan. Lograr la unidad entre ambas posturas resultará en un fortalecimiento general de la propuesta contrahegemónica que hoy se construye desde las resistencias para alcanzar ese otro mundo posible.

En el contexto de la práctica revolucionaria todo tiene su momento y es tan nocivo adelantarse a los tiempos como llegar con retraso. Sin embargo, en el plano de la teoría, adelantarse es de sabios, el que ve más lejos comete en la práctica menos equivocaciones. Esta es la tarea actual de los feminismos y los marxismos, adelantar la vista para verse en una férrea unidad en la construcción de la emancipación de toda la humanidad. Tal vez, estamos ante la última gran crisis del capitalismo, lo que viene luego será el total exterminio de la vida, ello; si no tomamos antes las medidas para cambiar el rumbo a nuestro destino común en la tierra.

 

Referencias

 

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BELLUCI, M. y. (2019). DESDE LA CUBA REVOLUCIONARIA FEMINISMO Y MARXISMO EN LA OBRA DE ISABEL LARGUÍA Y JOHN DUMOULIN. Beuneos Aires: CLACSO.

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ENGELS, F. (2019). El origen de la familia, la propiedad rpivada y el estado. Proyecto Espartaco. Recuperado el 25 de 7 de 2019, de www.proyctoespartaco.com

Foucault, M. (2007). Historia de la sexualidad: la voluntad de saber. (U. GUIÑAZÚ, Trad.) México, México DF: Siglo XXI editores.

GARCÍA, Y. (02 de 06 de 2020). http://www.fidelcastro.cu/es/Fidel Castro. Sin la mujer la obra ingente de la Revolución no habría sido posible. Obtenido de Fidel Soldado de las ideas: http://www.fidelcastro.cu/es/articulos/fidel-castro-sin-la-mujer-la-obra-ingente-de-la-revolucion-no-habria-sido-posible

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OXFAM. (2018). Informe de la Oxfam; enero de 2018: Premiar el trabajo no la riqueza. (T. d. Cavero, Trad.) Oxfam Internacional. Recuperado el 30 de 04 de 2020

 

[1] No utilizaré el concepto de clase porque las opresiones van más allá de las clasificaciones tradicionales a las que estamos acostumbrados. En definitiva, luchar contra las opresiones es hacerlo contra el imperialismo neoliberal.

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Convertir el COVID-19 en un arma política causará más muertes

Por: Héctor Rodríguez Cruz

Recientemente el Director General de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, dijo: «Por favor, pongan la politización del COVID-19 en cuarentena. Si queremos ganarle, no debemos perder el tiempo apuntando con el dedo», y afirmó que «la unidad es la única opción para derrotar este virus».

Desgraciadamente en el país el COVID-19 está politizado. Lo han politizado el gobierno y los partidos políticos. Por un lado, el gobierno que considera tenerlo todo bajo control adoptando un protagonismo hegemónico y excluyente. Por otro, una oposición política dividida y debilitada, incapaz de obligar al gobierno a dar un giro a las políticas y  estrategias de prevención y control del COVID-19, garantizando los recursos que sean necesarios. Las caridades de  donantes deben ser acogidas, pero están en segundo lugar.

Gobierno y oposición tendrán que dividirse la responsabilidad por los muertos. Y también a nosotros nos tocará una parte si permanecemos indiferentes y en silencio mientras el número de muertes aumenta y también el dolor y el sufrimiento  de las familias. ¿A quién responsabilizaremos? Todos seremos culpables, incluyendo a los legisladores.

La situación del COVID-19 en el país es más grave de lo que se nos dice. Las cifras y el avance acelerado del virus son un claro ejemplo de esto. Según el epidemiólogo y salubrista Carlos Manuel Félix Cuello, Coordinador del Programa Control de Infecciones del Hospital Infantil Dr. Robert Reid Cabral, del Distrito Nacional, “las autoridades no han sabido manejar la enfermedad y  han centrado sus esfuerzos en una dirección incorrecta. La situación se le ha ido de las manos”. (Diario Libre, 8.04.2020). ¡Debe haber una sincerización ética de la situación, las medias verdades agrandan los efectos del COVID-19.

Pareciera, entonces,  que “estamos en manos de nadie”.  Nos encaminamos a un aterrador “sálvese quien pueda”. Estamos ante un momento muy delicado de la pandemia en el que se deben tomar decisiones acertadas y con la debida celeridad. Ni el gobierno ni la oposición política pueden  hacerlo solos. ¡Se salvarían muchas vidas si lo reconocieran!

La preocupación es doble. Estamos frente a un segundo virus: el  virus político. A la crisis del COVID-19 viene a sumarse el trauma político de la suspensión de las elecciones de febrero pasado y la incertidumbre de las elecciones de mayo, que ponen peligro la salud y la vida de la democracia dominicana. ¡Hay muchas cosas de esta crisis que deben ser aclaradas y sometidas al tamiz de la transparencia.

Hay dos grandes crisis. Y la segunda crisis, la política, no puede dejarse solamente en manos del gobierno ni de la Junta Central Electoral ni de los partidos políticos. Lo que suceda en el país en el ámbito político, económico y social  durante la pandemia y después de ella, tampoco puede dejarse en manos de los políticos y del gobierno.

No se trata de buscar “soluciones de cúpulas”. Sino decisiones provenientes de un esfuerzo colectivista, inclusivo y abierto a todos los sectores. La politización por parte del gobierno y de los partidos puede obstaculizar y patologizar una necesaria comunidad de solidaridad. ¡Hay pruebas de reiteradas exclusiones en momentos de crisis! 

Se requiere, con urgencia, tomar las medidas económicas adecuadas para limitar las consecuencias económicas de la pandemia sobre las personas, sobre todo  las más desfavorecidas. El sector privado debe estar también a la altura de las circunstancias, ayudando con recursos y aportando recursos humanos y logísticos. El Estado tiene la obligación de proveer todos los recursos necesarios. Y no como un favor del gobierno.

La crisis de la pandemia del COVID-19 en el país se da en un momento de profunda debilidad del gobierno del presidente Medina. Con instituciones gubernamentales ineficientes y muchas de ellas penetradas por la corrupción; que no ha conseguido encauzar las demandas sociales de las clases más necesitadas,  precisamente en una de las áreas que más pone a prueba esta crisis: los servicios públicos, y especialmente el sanitario.

El afrontamiento “asistencialista y populista” del COVID-19 por parte del gobierno de Danilo Medina constituye una prueba visible de politización inescrupulosa enfocada en conseguir votos para  las próximas elecciones presidenciales y congresuales, todavía inciertas.

El manejo de la crisis generada por COVID-19 constituye también una prueba para el liderazgo del presidente Medina, cuya popularidad y respaldo social no pasan  por su mejor momento. ¿Cuándo va a salir el presidente Medina de su mutismo y aparecerá en público para  testimoniar su solidaridad visible con el pueblo como primer mandatario de la nación?

Los partidos políticos, a su vez, también exhiben una desaforada politización proselitista frente al COVID-19. Su “solidaridad” se ve contaminada por  sus respectivas campañas partidarias de cara a los próximos comicios presidenciales y congresuales, capitalizados por candidatos y partidos con un “paternalismo” simulado para ganar puntos políticos a costa de la tragedia. Otros, de manera irresponsable, simplemente guardan un silencio cómplice.

Crear “alianzas y pactos” para afrontar las dos crisis. La del  COVID-19 y la crisis política (y también la crisis económica), tal como lo ha propuesto el líder del PRM, es una propuesta pertinente, necesaria y vigorosa que debemos hacerla de todos. El gobierno debe despojarse de su protagonismo excluyente para facilitarla. ¡Es una obligación moral!

El gobierno, como expresión sincera de una “no-politización mezquina”,  debe dar el primer paso para  propiciar el acercamiento colaborativo y responsable de todos los ciudadanos y de todos  liderazgos nacionales, sin exclusión. Sumados a la participación ineludible de  los partidos políticos, los empresarios, las iglesias, las universidades, el sector sindical, los intelectuales, los medios y las organizaciones comunitarias y profesionales. ¡Y deberá hacerlo con una urgencia ética para salvar vidas, aquí y ahora!

La politización parcializa, desenfoca, divide y embrutece política y emocionalmente. Dificulta, retarda y contamina la responsabilidad por el otro y el compromiso con la contribución individual e institucional para enfrentar la pandemia del COVID-19,  que acorrala al país y lo pone en situación de alta emergencia con resultados impredecibles. 

Pensemos como país. Pensemos para el país. Obremos con responsabilidad. No perdamos más tiempo. Las muertes aumentan. El COVID-19 nos está ganando la batalla. Detengamos las muertes. Salvemos vidas. Dejemos a un lado la nefasta politización que cobra vidas, que causa muertes. ¡Queda en las manos y  en la conciencia de todos!

Fuente: https://acento.com.do/2020/opinion/8804730-convertir-el-covid-19-en-un-arma-politica-causara-mas-muertes/

Imagen: https://pixabay.com/photos/mannequin-lying-down-street-dead-1208188/

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Cuarta Transformación O Transformación De Cuarta

Por: Miguel Erasmo Zaldívar Carrillo

 

La Cuarta Transformación ya cumple más de un año de nacimiento y Patricios y Romanos se aprestan a darle con el mazo porque para muchos esta época histórica es la hija de nadie, la huérfana de teorías a la que debemos asesinar: los de la derecha la odian por atrevida y los de la izquierda, por tímida.

Al criticar, por ejemplo, a la reforma educativa le llaman “La reforma de la cuarta T” para dejar claro que, no es una propuesta ni de la izquierda ni de la derecha; que es algo insulso sin contenido ni destino que merezca ser defendido. La izquierda[1] no la llamaría “nuestra reforma” porque una parte de ella, la mayor, se alejó de los debates y prefirió observar desde las gradas para el camino que tomaba el toro sin arriesgar en la trifulca; y la que sí participó lo hizo tibiamente, como un amague. La derecha, por su parte, se metió en el ruedo y propuso (en nombre de la maestra y el propio), y gritó y jaloneó hasta que logró una reforma flaca que no llega a reforma; pero no la adopta, porque pertenece a un gobierno al que ni por poco desearía validar.

La 4T nos dejó con las ganas dirían algunos desde las calles en medios de sus protestas; no es lo que pensábamos; es más de lo mismo, esta es una transformación de cuarta. Es a este punto al que me quiero dedicar en esta pequeña reflexión. ¿Es la 4T más de lo mismo? ¿Constituye la 4 T un paso adelante o no lo es? ¿Es cuarta transformación o transformación de cuarta? No pretendo acá debatir con la derecha neoliberal, corrupta y entreguista porque a ellos no les interesan más que sus propios intereses y los de sus amos: el dinero y el imperialismo norteamericano.

Para dar curso al análisis que proponemos abordaremos algunos puntos de partida:

  1. El movimiento al que denominan 4T nace del disgusto social al que nos condujo el neoliberalismo rapaz y ello garantizó que a su rededor se agruparan muchísimas personas de extracción humilde, de clase media y algunos elementos de la burguesía nacionalista. Esto significa que no es un partido que nace de una ideología X (de izquierda o de derecha) sino un movimiento social heterogéneo que con el pasar del tiempo debuta como partido en su aspiración de tomar el gobierno y ejecutar su proyecto (ciertamente su proyecto conlleva un beneficio notable hacia los más desposeídos y eso tiene a que se le clasifique como de centro izquierda o izquierda). Aunque debe decirse con toda claridad que ni los que se creen de derecha ni los de izquierda puede reclamar para sí la paternidad de tal movimiento.

En la historia de los partidos mexicanos, los de más larga data, se aprecia con mucha fuerza su constitución institucionalizada. Son organizaciones establecidas desde una cúpula con ideales definidos y con el recurso para aglutinar en rededor a los que compartieran esos ideales. Así pasó con el PRI, el PAN y el PRD.

MORENA crece de otro modo y por ende carece de los males de estos partidos tradicionales a los que hoy tiene que enfrentarse. Morena nace desde abajo, sin dinero, sin recursos para comprar voluntades. Morena va tocando puertas, deshelando voluntades, ofreciendo una utopía, que, en aquellas negras condiciones históricas, ya parecía inconquistable. Y logra lo inaudito, en muy pocos años, arrebata el resultado electoral a los partidos tradicionales con toda y su estructura, sus subalternidades y estructura material. Morena no nace del caudillismo como se ha querido argumentar; nace de la utopía a las que nos obligó la terrible noche neoliberal. Era tanta la corrupción, el descaro y la transa que mucha gente terminó por creer que debíamos unirnos y hacer algo ya.

  1. El movimiento al que denominamos 4T tuvo que construir sus estructuras en un corto tiempo, apelar a la selección de representantes que muchas veces no tenían la experiencia mínima y en otras carecían de toda la catadura moral deseada.

De pronto, sin experiencia y sin tener el capital humano necesario se dieron a la tarea de elegir representantes; muchos de ellos, con colas largas; como se dice por estos lares. Se tuvieron que hacer alianzas para poder llegar al gobierno, de otra manera habría sido imposible. Y se empezó a trabajar en una dirección que yo, en lo personal considero fundamental: el saneamiento moral del gobierno. Una propuesta ética que atrajera a la masa empobrecida y evitara la riposta de la derecha cínica. Esto no es poca cosa; los gobiernos de izquierda y centro izquierda que han fracasado en este continente lo han hecho por problemas relacionados a la corrupción que no pudieron exorcizar. Cuando AMLO dice “no robar, no mentir, no traicionar” está apelando a un discurso de esencias porque el hombre es ética y sin ella nos queda la barbarie.  En el contexto histórico mexicano esta idea resulta de una trascendencia contundente, porque ofrece una utopía a la terrible realidad que vivíamos y de paso, aniquila las posibilidades de recuperación de sus oponentes porque ellos que nacieron y crecieron en las corrupciones no pueden sustraerse de ellas sino a costa de perder hegemonía.

  1. La hegemonía que MORENA está construyendo se basa en la moralidad, en el servicio y en la rendición de cuentas de los representantes y, eso, como ha de entenderse, se constituye en un ejercicio educativo que llevará tiempo, esfuerzo y muchas traiciones. La dominación de la derecha histórica mexicana, luego que se decidió abiertamente por el neoliberalismo, se basaba en la compra de voluntades y el asesinato de oponentes. El ejercicio de la política al más alto nivel se comenzó a caracterizar por la mediocridad, la banalidad y el desparpajo. Era de entender que una oposición que carecía de toda moralidad estaba lista para su muerte definitiva. Las barbaridades de Peña Nieto no fueron otra cosa que la expresión de la esencia de una manera de hacer política para servir a unos pocos.

Es por ello que en el ejercicio actual de gobierno el mayor reto de la lucha contra la corrupción son las propias estructuras burocráticas heredadas por el nuevo gobierno y que en sus ethos fusionaban con la lógica de “el que no transa no avanza”. Y ello, bajo el fuego cruzado del PAN y el PRI que, como se sabe, utilizan balas trazadoras llenas de billetes y cheques en blanco. Hoy vemos como los equipos para atacar el Covid-19 se pierden en algunas entidades estatales demostrando la permanencia de agujeros negros de corrupción en los que pueden perderse muchas buenas intenciones de la 4T. ¿Cuántos representantes de MORENA resistirán la tentación? Solo la historia dirá con quienes le atinamos y con quienes no. Pero para saberlo no podemos dejar de hacer ni de avanzar.

  1. MORENA, al ser una propuesta ética y de restauración nacional debe llamar a la unidad en todo momento. Por primera vez en muchos años tenemos un gobierno de todos y para el bien de todos y no un gobierno de minorías rapaces de espaldas al pueblo trabajador. Esta realidad tiende a arrebatar los ánimos a algunos izquierdistas que sienten nauseas de caminar junto a antiguos enemigos y viejos explotadores.

En este punto los que se ubican a la izquierda y en el centro izquierda debe estar en el ánimo de trabajar para construir. No debe ocurrirnos como con la reforma educativa: que a falta de propuestas unidas y contundentes por parte de las izquierdas; la historia, que no se detiene, se inclinó a la derecha. Las tibias reformas que logramos en el plano educativo no solo se deben a la tozudez de la derecha que no se dejará derrotar a las buenas, sino que también son resultado de nuestro desempeño y nuestra incapacidad de unirnos definitivamente en este crucial momento de la historia.

Los que se suman a la tarea de transformar a México serán de una ayuda enorme, lo que por celos o dudas no se sumen estarán del lado equivocado de la historia. Sumarse no significa tener las mismas visiones, ideas o argumentos. Lograr esto es imposible en un país tan basto y diverso como México. Para unirnos debemos solamente entender que nos enfrentamos al mismo enemigo histórico y que frente a ese enemigo hemos perdido muchas veces por nuestra falta de unidad. La historia cuando el oprimido la deja a su albedrío puede ser cruelmente cínica: ver al hijo de Colosio del lado de los asesinos de su padre no hace más que confirmarnos esto.

La revolución de Octubre de 1917 comenzó siendo una revolución democrática burguesa y no una revolución proletaria; las primeras expectativas en cumplirse no fueron las que directamente afectaban a la masa oprimida; cada cosa se haría en su momento. Lenin, explicando la importancia de los momentos de transición entre la revolución democrático-burguesa y la revolución proletaria y la necesidad de que los obreros comprendieran explicaba “(…) la lucha y solamente la lucha, determina hasta qué punto la segunda logra rebasar a la primera” (V.I.Lenin, 1928, pág. 161) Para este político y revolucionario es la lucha la que va abriendo las posibilidades históricas y la que decide que bando sale vencedor. Retraernos de los momentos y espacios de lucha es una dejación y una irresponsabilidad.

Debemos entender con total claridad que la 4T es solo un momento histórico con una muy especial coyuntura; si deseamos justicia debemos presionar, trabajar, movilizar y unirnos para que esa justicia se concrete. Si queremos mejorar la educación hay que tomar todos los espacios de lucha y construir, proponer, trabajar para que esa educación se dé y para que los cambios sucedan. Ni la injusticia desaparece sola ni la justicia crece por generación espontánea. Debemos sumarnos a la historia.

  1. MORENA no es un destino, es solo el instrumento que hemos construido para hacernos del timón de la historia e inclinarlo a favor de los más desposeídos. Debemos ser capaces de construir un instrumento como este y de mejorarlo sistemáticamente. El enemigo nos dirá que no servimos para esto o para lo otro, crearán dificultades para que no podamos avanzar ni en la dirección ni en la velocidad que queremos, para ello debemos estar preparados.

Es fundamental pensar este punto calmadamente porque para la derecha asesina mexicana es fácil hacer desmadre para responsabilizarnos de ellos. Impedirán que los hospitales estén listos a tiempo, crearán dificultades para que lleguen los medicamentos, harán todo por retrasar las obras, criticarán las obras que hagamos. Ello no debe ser fuente de desánimo; es natural que no deseen perder sus privilegios históricos, es natural que luchen a muerte porque son muchos los goces que están perdiendo.

Con tristeza vemos que cuando se asesina a una mujer o a un luchador social algunos dicen: hay van aumentando los muertitos de la 4T; haciendo responsable a este gobierno de la muerte dolorosa de un camarada. La derecha entonces replica como campana de iglesia: “Si, los muertos de la 4T”. Me queda claro que cuando digo gobierno no hablo de un bloque monolítico y ético que ya está al servicio de la liberación. Es claro que el gobierno de Oaxaca no es ni paralelo ni solidario con el gobierno de Veracruz.  No es lo mismo un gobernador priista que uno panista que uno de ellos vestido de MORENA que un gobernador francamente morenista al servicio de la nación. La diversidad de políticos que se junta en este momento de la historia puede quitar las ganas de lucha a algunos. La derecha que no se deja derrotar se preparó muy bien para penetrar a MORENA que no termina de vencer. Es el momento de los monstruos como nos alertaba el viejo topo.

Para montarnos en la 4T y llevarla a puerto seguro debemos aprender a entender las complejidades de la historia y del momento en que vivimos. Repito, estamos en una coyuntura a la que denominamos 4T y podremos sacar de ella todas las victorias que seamos capaces si nos unimos y trabajamos con suficiencia. Pudiera ser que la derecha, igual que se roba los respiradores, asesine a nuestros camaradas, ahora que gobierna la 4T, solo para robarse la esperanza y la fe en la victoria que se construye. Ha hecho tantas atrocidades que no nos extrañaría.

  1. Sin tener conciencia histórica y una utopía es muy difícil conquistar la liberación de nuestros pueblos porque la magnitud de los sacrificios que tendremos que hacer exigen de nosotros un carácter a toda prueba y ello emerge de la lucha diaria y de la educación que seamos capaces de construir.

La educación del capitalismo es anti utópica y contraria a la unidad que son, como se ha dicho, dos pilares fundamentales de todo proceso de liberación actual. Es anti utópica porque pone al sujeto con sus mezquinos intereses personales por encima de la colectividad y la sociedad.  El éxito ha sido definido desde un sujeto para un sujeto que está, por definición, de espaldas a la sociedad humana. Se es exitoso cuando se llega, en solitario, a ciertos niveles establecidos de antemano por la competitividad y la meritocracia.  La utopía, por el contrario, es colectiva, social y se alimenta del sacrificio que hacemos por los otros. La utopía salva al hombre del hombre y es por ello que en este momento la tarea esencial de la derecha mexicana es evitar que esa utopía se visibilice por las grandes masas y se pueda concretar en hechos.

Cuando nos arrebatan la utopía nos quitan con ello la unidad necesaria. Una va de la mano de la otra. Y es que la unidad frente a la barbarie del neoliberalismo solo puede darse en torno a una nueva eticidad y, esa eticidad, estará sostenida en la visión de un mundo en el que esta barbarie sea superada definitivamente. Pero no debemos llamarnos a engaños: Luego de Juárez vino Porfirio y luego de Cárdenas los gobiernos neoliberales. Podemos estar en un excelente momento y luego pasar a otra oscuridad histórica de muerte y despojo.

Es por ello que debemos considerar el último punto de este pequeño análisis.

  1. La 4T deberá convertirse en un poderoso proceso educativo a nivel social, familiar, escolar e individual. Fundar éticamente a una nación implica el sacrificio, confianza y el trabajo sistemático de todos; en especial de los maestros.

En lo personal creo ver en las mañaneras una actividad especialmente pedagógica. No se trata solo de que el residente en persona informe cada día lo que ya es, en sí, de una capacidad de dirección, una coordinación del trabajo y una humildad innegable. En este ejercicio de mandar obedeciendo se ve al presidente responder, respetuosamente, las mayores majaderías imaginables dando un claro ejemplo de civismo y responsabilidad frente a sus funciones. Se agrupan periodistas y panfletarios de las más diversas tendencias políticas y a todos se les atiende con la misma seriedad. Si cada presidente o gobernador de este país se tomara este ejercicio en serio y lo ejecutara en sus territorios al menos una vez a la quincena ya sería de una enorme ganancia.

La derecha se está ocupando de desvirtuar este ejercicio de democracia para arrebatarle su potencial político educativo. Ni en las mayores democracias del mundo se había visto un fenómeno tal de rendición de cuantas permanente y esencial de todo el aparato central de gobierno porque el presidente llama a cada burócrata a asumir su función de servicio con el mismo respeto y humildad. ¿Cuándo con Fox, Calderón o Peña tuvimos algo ni cercano a esto?

Pero este ejercicio educativo sería insuficiente si quedara a nivel de gobierno. Si nos restringimos solo a su dimensión pedagógica debemos reconocer que la escuela está siendo convocada a desarrollar hacia sus interiores ejercicios similares en los cuales la propuesta de Freire quedaría castrada de su potencial emancipador. Sin educación la 4T quedará solo en buenas intenciones.  Necesitamos continuar luchando por la mejora del modelo educativo mexicano, pero junto a ello hemos de construir la escuela que nos merecemos.

 “La herencia de la cultura capitalista y la contaminación de la masa de maestros con sus defectos, (…), no puede,  sin embargo, impedir que se tome a esos maestros en las filas de los trabajadores de la enseñanza política, ya que estos maestros poseen conocimientos, sin los que no podremos alcanzar nuestros objetivos.” (V.I.Lenin, 1928, pág. 151) “Nuestra tarea consiste en vencer toda la resistencia de los capitalistas (…) la ideológica, la más profunda y poderosa”) (V.I.Lenin, 1928, pág. 151)

 La tarea educativa también ocupó la atención de los procesos emancipatorios en este continente; Cuba y Nicaragua son dos excelentes ejemplos de ello. Cuando en Cuba las bandas contrarrevolucionarias asesinaron a Conrado Benites y cuando en Nicaragua se asesina a Águedo Morales lo hacen sabiendo que la tarea de educar es de primer orden y que la revolución sin educación no puede avanzar. Cualquier transformación social de profundidad que pretenda desarrollarse sin producir los necesarios cambios educativo queda en el intento, experiencias hay muchísimas.

  1. Aunque la figura de AMLO ha sido esencial para lograr la unidad en torno a la utopía que nos llevó a la victoria debemos ser cuidadosos de no personalizar demasiado los procesos tal y como pretende la derecha conservadora.

Para la derecha conservadora todo es AMLO y en torno a AMLO. Ello es un elemento esencial de su guerra ideológica porque se debilita un proceso que se hace depender de un sujeto, con todas las limitaciones que como hombre portamos cada uno de nosotros. La izquierda no debe cometer el error de identificar a la 4T con el presidente, aunque él es su rostro más visible y congruente. En primer lugar, porque se invisibiliza el trabajo de millones de personas que la energizan, la ejecutan y la sostienen y; en segundo lugar, porque si falta la persona se asesina al proceso, como han hecho muchas veces en la historia.  AMLO no es la 4T sino un soldado, abnegado, consciente y sacrificado a su servicio, es un compañero de lucha.

En este sentido debemos tener muy claro que estamos en un proceso histórico vivido por  millones de personas comprometidas con la transformación nacional. Debemos entender que habrá muchos aciertos y también desaciertos que nos pertenecen a todos por igual. Si no deseamos errores no deberíamos hacer revoluciones. No se hacen estas transformaciones con un protocolo guía, no nos dieron la victoria con un mapa de la ruta a seguir, debemos improvisar y tenemos derecho a errar. Sin embargo, nuestros errores y los errores de la derecha conservadora son de muy diferente naturaleza (pero eso será tema de otra comunicación).

Considero que AMLO es una garantía porque su transparencia personal, su fidelidad a las ideas y su apego a la legalidad se constituyen en una poderosa e inagotable fuente de atracción. Pero el proceso es responsabilidad y pertenece a todos. No se puede aniquilar la corrupción por decreto sino con acciones conscientes de millones de mexicanos. Estamos de acuerdo en que las escaleras se barren de arriba hacia abajo, pero para saber si quedaron limpias se debe subir de abajo hacia arriba. Las dos direcciones de trabajo son fundamentales porque el control debe emerger del espacio del que emana el poder, el pueblo.

En este punto diríamos que la 4T será o no será más de lo mismo, en dependencia de lo que hagamos los que estamos inmersos en el cambio y de cómo seamos capaces de sortear las dificultades que nos ponga la derecha y la vida. Nadie pensó que a estas alturas estaríamos encerrados en casa, cosa que afectará el desarrollo económico previsto y tal vez algunos programas, pero hacer de esta situación otra victoria dependerá de nosotros.

En definitiva, la respuesta a la pregunta de si esta es una cuarta transformación o una transformación de cuarta dependerá de lo que hagamos todos en este crucial momento de la historia. Lo que sí nos queda claro es  que no tendremos a nadie para hacer responsable por aquello que debimos emprender entre todos.

 

Referencias

V.I.Lenin. (1928). La cultura y la revolución cultural. Moscú, URSS: Progreso.

 

[1] No es claro hablar de izquierda, pero no teniendo otro remedio lo haré queriendo conceptuar a todas las fuerzas que buscan algo de justicia social para los ninguneados de la historia desde posturas muy diversas y, no pocas veces, distantes.

 

El autor escribe para OVE

Imagen: https://pixabay.com/illustrations/mexico-flag-mexican-flag-1460659/

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Mujeres marchan para evitar otra guerra civil en El Líbano

Asia/Líbano/01-12-2019/Autor(a): Armando Reyes Calderín/Fuente: www.prensa-latina.cu

Por: Armando Reyes Calderín

Centenares de mujeres, sobre todo madres, marcharon en una zona de recientes enfrentamientos para evitar que surgiera otro conflicto armado interno en El Líbano.
La manifestación se concentró en un lugar que una vez dividió el este cristiano del oeste musulmán para rechazar los tambores de la guerra que se escucharon hace unas horas entre seguidores de una y otra confesión religiosa.

‘Sentimos que, como madres, teníamos que venir a decirles a nuestros hijos que vivimos una guerra y no queremos que se repita’, expresó Isabella, de 50 años de edad, en declaraciones citadas hoy por la versión digital del periódico The Daily Star.

Del mismo modo, Suzan Abdel-Ridah, profesora de la Universidad Libanesa, aseguró que salieron a la calle para que nadie los obligue a llevarlas al pasado.

‘Esta calle era toda una barricada’, recordó, mientras señalaba carriles que estuvieron obstruidos por los grupos que chocaron en días recientes.

La manifestación femenina portaba flores blancas en expresión de paz y tolerancia.

Una mujer musulmana con velo llevaba una cruz pintada en su frente, ‘mi apariencia de hoy habla por sí misma, no somos ni lo uno ni lo otro, somos libaneses’, dijo.

Las muestras de unidad contrastaban con episodios anteriores cuando desde ambas zonas se lanzaban piedras y otros objetos, lo cual pudo ir a más a no ser por la intervención del Ejército.

Se sabe que en la localidad de Chiyah predominan los musulmanes chiitas, mientras que en la aledaña de Ain al-Rummaneh hay mayoría del partido cristiano Fuerzas Libanesas.

Wissam, propietario de un supermercado de 34 años de edad, aseguró que la rivalidad de los dos bandos continúa presente desde la guerra civil de 1975-1990.

Empero, apuntó, ‘no queremos permanecer atrapados en esa mentalidad de guerra, muerte y sangre, queremos vivir, y es nuestro derecho vivir’.

Musulmanes y cristianos estaremos juntos hasta la muerte, nadie puede interponerse entre nosotros, según Mohammad Ghaddar, de 22 años de edad, y residente en Chiyah.

Del otro lado, en Ain al-Rummaneh, Simon Jawwous, actor (24) refrendó lo dicho por Ghaddar, ‘nuestra generación está viviendo la convivencia? todavía hay sensibilidades heridas, pero tal vez con la marcha de madres de hoy comiencen a desaparecer’, subrayó.

Jawwous confesó que junto a otros centenares combatió con bastones y piedras en la anterior jornada, pero ahora con más calma analiza que el problema no era entre cristianos y chiitas, más bien entre partidos.

Un intento, afirmó, de descarrilar el levantamiento popular sin precedentes que cubrió y cubre al país desde el 17 de octubre último.

‘Somos una generación que repudia la guerra. No quiero ser como mi papá que, a los 16 años de edad, estaba luchando contra personas que no conocía’, acotó.

Rima Majed, profesora de sociología en la Universidad Americana de Beirut, denunció que los políticos acudieron a la retórica de la convivencia sectaria para eludir la profunda división de clases existente.

‘Es importante para nosotros que en esta coyuntura crítica de nuestra historia no caer en la trampa de la división sectaria’, apostilló.

Lo clave es seguir luchando contra la división de clase y luego será contra el sistema sectario, concluyó.
Fuente: https://www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=324241&SEO=mujeres-marchan-para-evitar-otra-guerra-civil-en-el-libano
Imagen: jorono en Pixabay
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Un frente común contra el imperialismo y los golpes

Por: Giorgio Trucchi

Miles de personas reunidas en Cuba para articular acciones y luchas. En Bolivia se consuma el golpe contra Evo Morales

Del 1 al 3 de noviembre se llevó a cabo en la ciudad de La Habana, Cuba, el Encuentro antiimperialista de solidaridad, por la democracia y contra el neoliberalismo.

Durante tres días, más de 1300 delegados y delegadas de unas 789 organizaciones, movimientos, redes, plataformas, articulaciones, partidos políticos, provenientes de todos los rincones del mundo (86 países representados), se reunieron para analizar, debatir, compartir experiencias, articular luchas, como parte del esfuerzo -no siempre fácil- de profundizar la unidad en la acción.

«Vivimos un nuevo momento en la historia. Los pueblos en las urnas, en las calles y en las redes sociales demuestran con su voto y sus protestas, el agotamiento de la ofensiva imperial conservadora y restauradora neoliberal de la derecha oligárquica, en alianza con el fundamentalismo religioso, el poder mediático, el capital y las empresas trasnacionales que, de la mano del imperialismo norteamericano, en su naturaleza depredadora, excluye a amplios sectores de la población, destruye el trabajo digno, la vida en armonía con la naturaleza y pone en peligro a la especie humana», señala con fuerza la declaración final del Encuentro.

Ejes de debate

Seis fueron los ejes alrededor de los cuales se articuló la discusión y se planteó la agenda continental futura: solidaridad con Cuba y demás causas justas; los pueblos ante el libre comercio y las trasnacionales; descolonización, guerra cultural, comunicación estratégica y lucha social; la juventud; democracia, soberanía y antiimperialismo; integración, identidades y luchas comunes en la Patria Grande.

«El Encuentro es parte de un proceso de construcción colectiva que surge en 2015 y que involucra a sujetos diversos, con el objetivo de juntar análisis, experiencias de lucha y esfuerzos, y que llevó a la conformación de un espacio que denominamos Jornada continental por la democracia y contra el neoliberalismo», explica Martha Flores, coordinadora de Jubileo Sur/Américas a la LINyM.

Dos años después (2017) se organizó otro momento continental en Montevideo, Uruguay, donde se retomaron los diferentes puntos de la agenda común y se avanzó en la articulación.

«Fue a inicios de este año (2019) que decidimos que el próximo encuentro se iba a realizar en Cuba. Veníamos de momentos muy difíciles, con golpes de estado, ofensivas para desestabilizar y derrocar a gobiernos progresistas, derrotas electorales y una marcada avanzada de la derecha continental y de los procesos neoliberales de privatización y sumisión a las políticas de los organismos financieros internacionales. Lo estamos viendo en estos días en Ecuador, Chile, Honduras y Haití donde hay un rechazo total a estas políticas», agrega Flores.

Enfoque antimperialista y antineoliberal

En este segundo encuentro que se desarrolló en La Habana, uno de los ejes fue la solidaridad con Cuba y la condena absoluta del criminal bloqueo económico, comercial y financiero de los Estados Unidos, que en días pasado sufrió otra abrumadora derrota en las Naciones Unidas.

«Ha sido un momento importante para volver a solidarizarnos con Cuba y su Revolución, para condenar este brutal bloqueo -cuyas medidas se han recrudecido como nunca con el gobierno Trump-, pero también para propiciar un espacio donde convergieran múltiples formas organizativas, para repensar y articular todos aquellos procesos de resistencia y lucha que surgen desde los territorios, hasta llegar al nivel local, nacional y a las redes regionales, movilizados en favor de la solidaridad, la vida y la autodeterminación de los pueblos», aseveró la coordinadora de Jubileo Sur Américas.

El Encuentro puso un reto fundamental: ¿cómo mantenemos esta unidad en la diversidad, con objetivos claros, con un camino trazado, con la convicción que necesitamos juntar esfuerzos para hacer transformaciones que favorezcan la dignidad y el derecho de los pueblos?

En este sentido, este segundo momento continental sirvió para analizar a fondo la situación que vive el continente latinoamericano y caribeño, en especial la lucha contra los efectos del modelo neoliberal en países como Ecuador, Chile, Haití y Honduras, así como la resistencia ante intentonas golpistas y procesos de desestabilización de gobiernos legítimos como en Bolivia, Nicaragua y Venezuela, y el uso de la ‘justicia’ para criminalizar y judicializar a defensores y defensoras de territorios y bienes comunes, o a personalidades como el recién excarcelado ex presidente Luiz Inácio Lula Da Silva.

«Hubo mucha discusión y debate alrededor de las que consideramos ‘causas justas’. La gente está muy consciente del momento histórico que estamos viviendo y de los peligros a los que nos enfrentamos. En once días, por ejemplo, se recogieron en Cuba más de 2 millones de firmas para la liberación de Lula. Asimismo se analizó el golpe de estado racista y clasista que se quiere gestar en Bolivia contra el presidente Evo Morales[1], así como la situación de la lucha e insurrección en Chile, que va encaminada en la búsqueda de una transformación sustantiva y profunda de un modelo basado en la precarización de la vida», manifestó Martha Flores.

Bolivia en llamas

En cuanto a Bolivia, la situación ha ido rápidamente deteriorándose después de la entrevista con la coordinadora de Jubileo Sur Américas, hasta consumarse el golpe de estado la mañana de este 10 de noviembre, cuando, después de la decisión del presidente Morales de acatar el contenido del informe preliminar del grupo de auditores de la OEA, convocando a nuevas elecciones y renovando la totalidad del Tribunal Supremo Electoral, la propuesta fue rechazada por los dos principales opositores, el candidato presidencial Carlos Mesa y Luis Fernando Camacho [1] y el jefe de las Fuerzas Armadas apareció en conferencia de prensa, «sugiriendo» al presidente Morales de renunciar a su mandato (a pesar que el mismo informe de la OEA reconociera a Morales como ganador de la primera vuelta electoral). La Policía ya se había acuartelado desde el día viernes.

Mientras tanto se profundizaba la violencia golpista con ataques cada vez más violentos contra militantes y simpatizantes del Movimiento Al Socialismo (MAS), funcionarios de gobierno y sus familias. También fueron atacados edificios públicos y fueron rodeadas las instalaciones de canales de televisión y radios estatales, obligando a trabajadores y trabajadoras abandonar el lugar, no sin antes amenazarlos y golpearlos.

A primeras horas de la tarde, para que no hubiese un baño de sangre en el país, el presidente Evo Morales y su vice Àlvaro García renunciaban a su cargo y denunciaban que se estaba consumiendo un golpe, ante el silencio cómplice de la comunidad internacional y de organismos multilaterales.

Si la OEA ha sido el «caballo de Troya» de este nuevo golpe del siglo XXI, la inmensa mayoría de los gobiernos latinoamericanos -solamente Cuba, México, Nicaragua, Venezuela y el presidente electo de Argentina condenaron la ruptura del orden constitucional y se solidarizaron con Morales-, los Estados Unidos, la Unión Europea, Naciones Unidas y la CIDH mantuvieron el más absoluto silencio ante las barbaridades que se estaban cometiendo.

La casa del presidente Morales fue atacada y saqueada, todos los miembros del máximo órgano electoral están presos o tienen mandato de captura, se multiplican episodios de violencia racistas (como la quema de wiphalas, la bandera de siete colores de los pueblos andinos, reconocida como símbolo del Estado Plurinacional de Bolivia en la Constitución de 2008), decenas de funcionarios públicos o legisladores del MAS pidieron asilo en la embajada mexicana. En medio de esta ‘cacería de brujas’, son cada vez más fuertes los rumores de una orden de aprehensión contra el presidente Morales.

En este momento (noche del domingo 10 de noviembre) centenares de activistas del MAS y miembros de movimientos sociales se están desplazando de El Alto hacia La Paz.

Un golpe de estado ampliamente denunciado durante las semanas previas a las elecciones en varias publicaciones («El plan de EEUU contra Bolivia» parte 1 y parte 2) y por el mismo Morales. Un golpe que pretende acabar con su exitosa experiencia de gobierno y que es una nueva advertencia a otros gobiernos del continente latinoamericano que no se plegan a los intereses de Washington.

Más solidaridad

Durante la actividad en La Habana se analizó a profundidad la lucha por la independencia de Puerto Rico, la situación de agresión y bloqueo que sufre Venezuela, el fallido golpe en Nicaragua y otros procesos como el de Palestina. A ese propósito, Martha Flores aclaró que no hubo vacilaciones en cuanto a diferenciar las sublevaciones populares en Ecuador, Chile, Haití y Honduras de los intentos de golpe en Bolivia (ya consumado), Nicaragua y Venezuela (fallidos). Asimismo, se hizo hincapié en el doble rasero de organismos multilaterales como la OEA y la CIDH.

«¿Por qué no tienen la misma beligerancia en condenar los asesinatos y las masivas violaciones de los derechos humanos en Chile y Ecuador, así como la tuvieron en Nicaragua y Venezuela?», se preguntó Flores.

Uno de los elementos donde más hubo coincidencia y donde más se trabajó fue la necesidad de romper el cerco mediático y contrarrestar la mediatización, politización y manipulación de temas claves como son la defensa de los derechos humanos y el medio ambiente.

También hubo un elemento transversal, que se convirtió en la tónica general del Encuentro, que fue el rol del gobierno de los Estados Unidos en todas esta problemáticas, así como su lógica de fuerza y poder para intervenir e imponer un modelo y una agenda, en abierta violación de los derechos de los pueblos.

Plan de acción

Para el próximo año hay una ruta trazada y un Plan de Acción que involucrará organizaciones, movimientos, partidos políticos, redes y articulaciones de todo el continente, y que incluye una jornada de lucha antiimperialista en marzo y una movilización antiimperialista a nivel global en el mes de mayo, entre otras.

«Ningún sector, por sí solo, puede hacer transformaciones estructurales. Tenemos que juntar voluntades dispersas en función de objetivos comunes, poniendo cada uno y cada una las cosas que necesitamos para alcanzar estas metas que son trascendentales. Es un momento histórico donde todos juntos los movimientos sociales, populares, los partidos políticos, las redes y articulaciones podemos hacer transformaciones. En este sentido es necesario que tanto los partidos como los movimientos entendamos que, si no trabajamos juntos, nunca podremos llegar a una verdadera transformación», concluyó.

Notas:
[1] Camacho exigía la renuncia de Morales, de todos los legisladores y funcionarios judiciales y electorales, la instalación de un gobierno de transición y la convocatoria a nuevas elecciones en un plazo de 60 días.

Fuente e Imagen: https://www.tercerainformacion.es/opinion/opinion/2019/11/12/un-frente-comun-contra-el-imperialismo-y-los-golpes

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