Hagoromo: el «Rolls-Royce de la tiza»

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Alrededor del mundo, los matemáticos se han obsesionado con un gis que, según dicen, hace imposible escribir un teorema falso: el Hagoromo.

Aunque muchas escuelas alrededor del mundo han dejado de utilizar gises y han pasado a los marcadores, muchos matemáticos, artistas y demás académicos están de acuerdo que esto es un error porque se pierden del “Rolls-Royce de las tizas”, según el matemático Satyan Devadoss: los Hagoromo Fulltouch.

Debido a su tacto sedoso, colores, a que su estructura es casi irrompible y está hecho para dejar poco polvo al usarlo, los matemáticos particularmente se han vuelto acaparadores de esta marca de gis. «La leyenda alrededor de esta tiza es que es imposible escribir un teorema falso usándola, pero creo que lo he refutado muchas veces», dice David Eisenbud, profesor de matemáticas en la Universidad de California en Berkeley.

Esta tiza es originaria de Japón, donde la compañía Nihon Chalk Seizosho comenzó su producción en la ciudad de Nagoya en 1932. Sin embargo, debido a daños sufridos durante la Segunda Guerra Mundial la compañía tuvo que suspender la producción por unos años hasta su reapertura en 1947 con el nombre de Hagoromo Bungu (en japonés 羽衣文具: , ‘Papelería Hagoromo’).

Aunque esta tiza nació en la década de los 30, no fue hasta las últimas décadas que fue descubierta por los matemáticos estadounidenses y comenzó el culto al Hagoromo. Su punto máximo de producción fue en 1990 con 90 millones de barritas. Lamentablemente estas ventas bajaron a la mitad durante las siguientes dos décadas debido al cambio a las pizarras blancas y las pizarras inteligentes.

El culto al Hagoromo

¿De qué está hecha esta tiza? Es un misterio. Algunos dicen que tiene conchas de almeja, otros “lágrimas de ángel” pero la verdadera fórmula es un secreto. Lo que sí se sabe es que su producción se hace en batidoras de pan y la masa se vierte en una amasadora que originalmente estaba destinada a hacer fideos udon. De ahí, sale una pasta gris de calcio, arcilla, resistol, conchas de ostra y otros ingredientes secretos.

Aunque es amado por muchos matemáticos, el Hagoromo no se exportaba a Estados Unidos, sólo se conseguía en Japón, por lo que muchos aprovechaban cualquier viaje a Japón para abastecerse del gis o incluso, pedían a colegas que sabían que asistirían a alguna conferencia en este país para pedirles una reserva. Si ya la comunidad científica, particularmente en las matemáticas, acaparaba desde entonces grandes cantidades de esta tiza por miedo a quedarse sin reservas, en octubre del 2014, el presidente de compañía, Takayasu Watanabe, anunció que cerraría sus puertas, desatando un caos en la comunidad asidua a este gis.

Esta noticia paralizó a los académicos estadounidenses. Algunos, incluso, calcularon cuántos iban a necesitar en un lapso de 10 a 15 años y compraron esa cantidad. Otros compraron grandes cantidades pero para revenderlas más adelante a sus compañeros y empezar un pequeño negocio. En ese entonces, una caja de 72 tizas Hagoromo costaba 17 dólares (un precio hasta tres a cuatro veces más alto que otras marcas de tiza) pero había revendedores que los vendían hasta a 25 dólares hacia el final de su producción, en marzo de 2015.

El maestro surcoreano que salvó el gis Hagoromo

La tiza Hagoromo no sólo es amada en Japón y Estados Unidos. Cuando el dueño anunció el cierre de la fábrica, Shin Hyeong-seok, un maestro en Corea del Sur, afrontó la situación de una manera distinta. Empezó intentando encontrar una manera de fabricar el gis, sin suerte, para después empezar a importarla a su país.

Shin Hyeong-seok descubrió el Hagoromo en Japón cuando visitaba por una investigación en el funcionamiento de las escuelas intensivas. Entró a una sala de profesores y quedó hipnotizado por los colores del gis y desde ahí no pudo dejarlo. Daba la casualidad de que Takako Iwata, una de las hijas del dueño y nieto del fundador de Hagoromo, Takayasu Watanabe, fue a Corea del Sur a estudiar lo que le permitió a Shin acercarse a Watanabe. Aunque un poco escéptico, el señor Watanabe aceptó formar una relación comercial con el maestro, la cual duró más de una década.

Cuando Watanabe anuncia el cierre de su empresa, fue debido a que le diagnosticaron cáncer y sus hijos tenían sus propias carreras y no había quien se quedara con el negocio familiar. Debido a la relación que habían establecido, Shin Hyeong-seok le propuso llevar la tecnología a Corea del Sur para que él hiciera la tiza desde ahí y Watanabe aceptó.

«[Watanabe] Realmente trató de detenerme. Él dijo: ‘Eres un maestro sin experiencia en la fabricación […] no debes tomar esta decisión a la ligera”, declaró Shin Hyeong-seok en referencia a ese momento. «Le dije que creo que Hagoromo es la mejor tiza del mundo. Hay productos que están destinados a desaparecer a medida que cambian los tiempos, pero el producto de mejor calidad debería ser el último en desaparecer».

El maestro utilizó todos sus ahorros en aprender y perfeccionar la creación de Hagoromo, incluso Watanabe viajó a la fábrica en Corea del Sur para inspeccionar la calidad y darle su visto bueno. Fue así como se creó la empresa Sejongmall , que desde el 2016 produce la nueva tiza llamada Fulltouch Chalk, la nueva empresa productora del Hagoromo.

Aunque la tiza fue salvada, a muchas personas les molestó este movimiento ya que acusaban al señor Watanabe de traidor por transferir tecnología a Corea del Sur ya que le vendió a Sejongmall los derechos de marca y dos de sus máquinas. Incluso, la Asociación Japonesa de Arte con Tiza temía que lo produjeran de inferior calidad sólo para venderlo más barato y exportarlo a su país, obligando a los fabricantes de ahí a subcotizar.

Pero Takako Iwata, quien sirvió de intérprete entre Shin Hyeong-seok y Takayasu Watanabe, dijo que a su padre estas críticas no le importaban, el deseo de todos era no sólo conservar la creación del Hagoromo, sino también mejorar la relación entre los dos países. Iwata señaló que no sabían cómo se había vuelto tan querido su producto, que su papá no tenía idea sobre el número de seguidores que tiene la tiza en todo el mundo, incluso de cómo se ha vuelto en una especie de culto para las y los matemáticos alrededor del mundo.

El Sr. Watanabe se enteró del fenómeno debido al gran incremento de pedidos por parte de los estadounidenses que compraron suficientes cantidades para tener por décadas. Takayasu Watanabe falleció en Japón el 31 de Julio de 2020, pero su legendaria tiza continuará.

Fuente e Imagen: https://observatorio.tec.mx/edu-news/hagoromo-el-rolls-royce-de-la-tiza
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Paulette Delgado

Paulette Delgado

Periodista del Observatorio del Tecnológico de Monterrey.

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