La modestia fuera de lugar obstaculiza la educación sexual en las escuelas de Japón

Asia /Japón/Sociedad Educación

La educación sexual que se enseña en las escuelas japonesas presenta, con respecto a muchos otros países, grandes retrasos. ¿A qué se debe? Nos lo cuenta Hashimoto Noriko, profesora emérita de sociología educativa y estudios de género en la Universidad Femenina de Nutrición Kagawa, experta en educación sexual japonesa e internacional.

Las siguientes son ilustraciones del libro de texto Minna no hoken (La salud de todos), publicado en 2011 por la editorial Gakken para las clases de tercer y cuarto curso de escuela primaria de Japón.

Las ilustraciones muestran a un chico y una chica de unos diez años, ambos con camiseta y pantalón corto. La profesora Hashimoto señala que “Ilustraciones con ropa, como estas, no ayudan a comprender los cambios del cuerpo a medida que se acerca a la edad adulta”. La versión de 2011 tapa con ropa los cuerpos de esas ilustraciones, que en la edición de 2005 se habían dibujado desnudos.

Con respecto a las diferencias en la forma de encarar la educación sexual en los libros de texto de cada país, Hashimoto asegura que “En muchos países llevan a cabo una educación sexual exhaustiva, basada en el documento ‘Orientaciones técnicas internacionales sobre educación en sexualidad’ de la UNESCO”. Con educación sexual exhaustiva se refiere al tipo de educación que cubre no solo el desarrollo del cuerpo, sino una amplia gama de temas, como las relaciones y los derechos, la diversidad sexual o la igualdad de géneros.

“En Finlandia o Francia se enseñan realidades fisiológicas, como la explicación sobre la función de los cromosomas del embrión para determinar su sexo, y se incluyen en la educación contenidos relativos a la diversidad sexual de los humanos o sus relaciones sexuales. En China se realizan explicaciones detalladas sobre los órganos sexuales por medio de ilustraciones. En las grandes urbes chinas la mentalidad de quienes han estudiado en el extranjero va influyendo cada vez más en la educación sexual. Sin embargo, en Japón no se enseñan realidades biológicas o fisiológicas respecto a la reproducción humana, como demuestran las ilustraciones del libro de texto antes mencionado. En Corea del Sur los libros de texto cuentan con explicaciones sobre la forma de utilizar un preservativo, y en Tailandia, aunque no llegan a hablar de la forma de utilizar un condón, sí que hablan de ello como una de las medidas a tomar para un sexo seguro. No obstante, en Japón no se enseña la forma correcta de usar preservativos. La mayor parte de los libros de texto japoneses se encuentran terriblemente atrasados con respecto a la media internacional.

Hashimoto Noriko, profesora emérita del Instituto Educativo de Nutrición Kagawa (imagen cortesía de la propia profesora)
Hashimoto Noriko, profesora emérita del Instituto Educativo de Nutrición Kagawa (imagen cortesía de la propia profesora)

Hashimoto asegura: “Esto se debe mayormente a los frenos del sistema, como el punto de la guía curricular para Ciencias de quinto curso de primaria que reza ‘No se enseñará sobre la fecundación’, o el de Educación física para primer curso de secundaria que prohíbe tratar el proceso del embarazo”.

Hashimoto nos habla de los movimientos relacionados con la educación sexual en Japón hasta este punto.

“En los noventa la educación sexual en Japón se hallaba muy avanzada incluso comparada con la de toda Asia, quizá por la amenaza del sida. Se podía enseñar a los estudiantes de secundaria sobre temas como los deseos y actos sexuales, las relaciones sexuales y los métodos anticonceptivos, o las enfermedades de transmisión sexual. Gracias a la revisión de la guía educativa para las escuelas primarias realizada en 1992, se pudieron publicar por primera vez libros de texto sobre salud para estudiantes de quinto y sexto curso de primaria. En los libros suplementarios de 1991 aparecían incluso diagramas sobre las relaciones sexuales. Corea del Sur utiliza hoy día libros de texto similares para sus estudiantes de sexto curso de primaria. Y sin embargo, esos libros suplementarios han dejado de editarse en Japón”.

Ataques contra la implementación de la educación sexual

La razón para ese repentino retraso en la educación sexual japonesa, tras sus avances en los noventa, tiene relación con la crítica que recibió en 2003 la implementación de la educación sexual en la Escuela Nanao de Tokio para Educación Especial (actualmente Escuela de Apoyo Especial Nanao). En dicho centro se llevaba a cabo una educación sexual a sus estudiantes con discapacidad mental por medio de canciones y muñecos, que una parte de la asamblea metropolitana de Tokio consideró no apta, según las directrices de la guía curricular. El periódico Sankei también informó sobre el asunto tildando dicha educación de “violenta”, y el Comité de Educación de Tokio tomó medidas disciplinarias contra el director de la escuela y otros cargos. Los docentes y tutores implicados presentaron una querella por daños y perjuicios contra la prefectura y determinados parlamentarios, y en 2013 el Tribunal Supremo dictaminó que el Gobierno metropolitano y los parlamentarios habían actuado contra la ley.

Materiales educativos colocados en la enfermería de la Escuela para Educación Especial Nanao. En 2003 fueron confiscados por el Comité Metropolitano de Educación de Tokio, como consecuencia del ataque contra el centro.
Materiales educativos colocados en la enfermería de la Escuela para Educación Especial Nanao. En 2003 fueron confiscados por el Comité Metropolitano de Educación de Tokio, como consecuencia del ataque contra el centro.

“Según la sentencia del tribunal, ‘resulta problemático tomar los contenidos de la guía educativa al pie de la letra, como si fueran leyes’. Es decir, que dado que la guía establece un marco general, por mucho que una escuela haya sobrepasado esos límites debido a sus circunstancias particulares no se puede decir que haya realizado una acción ilegal. Este juicio llegó hasta el Tribunal Supremo de Justicia, y duró diez años. Diez años durante los cuales se estancó la educación sexual en Tokio, y las sanciones que sufrieron los docentes de la escuela Nanao representaron un atrofiamiento en la situación de la educación”.

Poco tiempo después de este incidente, en 2004, el Comité Metropolitano de Educación de Tokio publicó una revisión de la Guía para la educación sexual, en la cual se dice que “Resulta de gran importancia que la educación avance de manera progresiva y sistemática, reflejando el desarrollo de los niños / alumnos y el plan curricular”.

En 2018 uno de los miembros de la asamblea metropolitana de Tokio, que había perdido el juicio contra la Escuela Nanao, criticó de nuevo que las clases de educación sexual que se llevaban a cabo en una escuela secundaria del distrito Adachi resultaban “inapropiadas”. Se trataba de clases de tercer curso, en las que los alumnos estudiaban sobre la contracepción y el aborto. Pese a que según el plan curricular son temas que se deben estudiar más adelante, en el instituto, el hecho de tratarlos no es ilegal, como demuestra la sentencia anteriormente citada.

“En esa escuela los estudiantes participaron en una encuesta previa, en la cual cerca de la mitad contestaron que ‘Una vez en el instituto ya se puede tener sexo’. Además de la realidad diaria de esos niños, había que contar con el problema del ciclo de pobreza que se había asentado en la región. Es por eso que resultaba necesaria una clase en la que hablaran sobre métodos anticonceptivos y aborto. Además no es que les hubieran empezado a enseñar sobre esos temas de pronto; se trataba de una clase basada en lo aprendido sobre relaciones sexuales e igualdad desde el primer curso de secundaria. Mediante la educación sexual que reciben, los niños aprenden a controlar su propio cuerpo. Pero si carecen de esa información no están preparados para ello. A pesar de ello, hay quienes no quieren brindarles esos conocimientos a los niños”.

Problemas con la educación sexual en clase de ética

En ese momento, el Comité Metropolitano de Educación de Tokio indicó al Consejo de Educación del distrito que la educación no se ajustaba al desarrollo de los alumnos, pero el Consejo no vio ningún problema en las clases. La “Guía para la educación sexual” revisada por el Gobierno metropolitano en 2019 a la luz de dicho incidente es el primer documento oficial en el que se acepta que se extienda la educación sexual de los alumnos más allá de la guía educativa, siempre que se cuente con el consentimiento de los tutores. Sin embargo, en opinión de Hashimoto, en la guía podemos encontrar muchos puntos problemáticos planteados como ejemplos para una clase de ética.

“Yo creo que existen problemas con los contenidos de todos los libros de texto de ética para secundaria que publican las ocho editoriales homologadas por el Gobierno. Por ejemplo, aunque no se seleccionó en Tokio, en el libro de texto de ética para escuelas secundarias públicas de Nihon Kyōkasho, del grupo Nippon Kaigi (“Conferencia de Japón”, organización privada de carácter nacionalista) aparece una lectura bajo el título Life role (roles en la vida). La lectura habla de una mujer trabajadora cuya madre, que siempre cuida de su hijo pequeño porque vive en el mismo barrio, el mismo día que ella acude a una entrevista de promoción, comienza a sentirse mal; alguien debe llevar a la abuela al hospital. El marido no puede hacerlo debido a su propio trabajo, la hija mayor tiene que hacer una presentación para una clase de la universidad, así que la mujer termina por llamar a su empresa y rechazar la entrevista, argumentando que tiene otras funciones que cumplir. El ejercicio del libro consiste en la pregunta que se hace la segunda hija de la familia, estudiante de secundaria, sobre esas ‘otras funciones’ que debe cumplir su madre. La conclusión es que las mujeres deben renunciar a sus carreras para poder hacer las tareas de la casa, cuidar a los hijos y a los ancianos. Estamos hablando de algo que no tiene ninguna relación con el tipo de educación sexual basado en la diversidad y la igualdad de géneros que incluye en su guía la UNESCO”.

La influencia de retrasos en una educación sexual completa

Hashimoto señala que la educación sexual japonesa no cubre las partes más “científicas” del tema, como señalábamos más arriba, ni tampoco la igualdad de género. Se trata de un ámbito muy importante para una educación sexual completa, según indica la guía de la UNESCO, el estándar internacional, y las influencias de este retraso se hacen notar en todo tipo de áreas.

“En Tailandia, desde hace unos tres años se permite que marido y mujer mantengan su propio apellido independiente, de desearlo. En Japón aún no existe este sistema. Al igual que ocurrió con la píldora anticonceptiva para mujeres, Japón vuelve a ser el último país de las Naciones Unidas. En este país se aprobó enseguida la viagra, un medicamento para el tratamiento de la disfunción eréctil masculina, pero en el caso de la píldora se tardó mucho tiempo. Como ejemplifica el libro de texto de ética mencionado, el neoconservadurismo que apareció en la década de los setenta proclama que la crisis económica que sufrió el país fue causada por un declive en la moral japonesa, y aboga por un retorno a los valores tradicionales. Esta forma de pensar tiene una cierta afinidad con el pensamiento de búsqueda de beneficios de corte neoliberal. Lo que buscan los neoconservadores es cercenar la seguridad social y, por medio de la red de seguridad resultante -la familia- regresar a la estructura social japonesa de antaño, en la que la mujer era una simple víctima. Sin embargo, esta es una concepción que contraviene la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, de las Naciones Unidas, con la cual se abolió la división laboral por sexos”.

Dicha convención, que parte de la “eliminación de cualquier tipo de discriminación contra la mujer”, fue adoptada por las Naciones Unidas en 1979, entró en vigor en 1981 y fue ratificada por Japón en 1985.

“En 1999 fue aprobado por la Asamblea General de las Naciones Unidas un protocolo opcional que estipula un sistema de denuncia personal con el que se puede recabar la ayuda directa del Comité de las Naciones Unidas contra la Discriminación de la Mujer, en caso de que en un país se vean infringidos los derechos estipulados por dicha convención y no se pueda recibir ayuda en ese territorio. No obstante, Japón es el único país desarrollado que no ha ratificado ese protocolo. En caso de que se hiciera, sería posible solicitar a las Naciones Unidas, de forma personal, apoyo para la introducción del sistema de apellido opcional”.

¿Qué implica, entonces, ese “retraso” de Japón?

“La guía de la UNESCO establece que la educación sexual forma parte del núcleo que permite a un individuo vivir felizmente a lo largo de toda su vida, desde la infancia hasta la edad avanzada. Un retraso en esa educación dificultará el crecimiento personal y la consecución de la felicidad. Si Japón sigue así, creo que terminará por ser el ‘huérfano’ de este mundo”.

Texto: Kuwahara Rika, equipo editorial de Power News

(Artículo traducido al español del original en japonés. Imagen del encabezado: los demandantes del juicio contra la escuela Nanao celebran la decisión del Tribunal Superior tras siete años de litigio, la cual confirma la sentencia del primer tribunal y condena al Gobierno metropolitano de Tokio y a los parlamentarios prefecturales a pagar indemnizaciones – 16 de septiembre de 2011, frente al Tribunal Superior de Tokio)

Fuente: https://www.nippon.com/es/japan-topics/c06603/

Comparte este contenido:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.