El «Nobel de Educación» y nuestra deuda pendiente

Argentina / 30 de junio de 2019 / Autor: Andrés Hatum / Fuente: La Nación

Transformadores de la vida de nuestros hijos, se necesitan más docentes como Peter Tabichi y Martín Salvetti, que hacen un gran esfuerzo con un presupuesto muy bajo

Cuando Peter Tabichi escuchó su nombre en la premiación del llamado «Nobel de la Educación» que otorga la Fundación Varkey no podía salir de su asombro. Es que Peter llegó a Dubái, la sede del premio, con el sueño de un maestro humilde que está acostumbrado a la pobreza y la escasez de recursos. Hoy Tabichi es acreedor de un millón de dólares, que invertirá en sus proyectos educativos.

Este keniano, maestro de Ciencias y Matemáticas, es hermano franciscano y enseña en una zona remota y semiárida del valle del Rift en Kenia. Tabichi no es la única historia de esfuerzo que vimos en la premiación en Dubái. Cada uno de los 10 finalistas tiene detrás una experiencia docente impresionante y también de sacrificio.

La Argentina tuvo su representante, por primera vez, en la final de esta premiación. Martín Salvetti, docente de una escuela técnica en Temperley, hablaba de la pasión que todos los docentes de su escuela le ponen al trabajo y a lograr apasionar a los alumnos: «Es importante hacerles saber que ellos son los líderes del cambio en sus propias comunidades». Salvetti generó un cambio sustancial en la motivación de los chicos a partir de un proyecto de radio y motocarros. «Están entusiasmados trabajando en algo que les gusta, y esa es la única manera de comprometerlos y retenerlos en la escuela», considera Salvetti.

El marco que ofreció Dubái para la entrega del premio fue excepcional. No solo el hotel Atlantis donde se desarrolló el evento, una obra descomunal que se levanta en Palm Jumeirah, la isla artificial más grande del mundo, también el nivel de los oradores y su compromiso con la educación. Braydon Bent, un instagramer de 10 años, británico, fue el presentador oficial y quien disparó las primeras preguntas incómodas a los primeros entrevistados: «Es mi generación la que va a vivir en este nuevo mundo. Entonces, les pregunto: ¿Qué nos van a dejar ustedes a nosotros?»

Además de líderes como Tony Blair (Reino Unido), Manuel Santos (Colombia), Matteo Renzi (Italia), expertos y ministros de educación inundaron el centro de convenciones. El factor común para todos estos especialistas es que sin educación difícilmente un país pueda llegar a ponerse a tono con las transformaciones del mundo actual. Nada nuevo. Sin embargo, muchos países miran detrás de un paredón de indiferencia. Como nos dijo Martín Salvetti: «Tal vez nuestro problema como país sea no tener políticas de largo plazo y la posibilidad de invertir en proyectos de investigación». La verdad que duele.

Docentes que hacen un esfuerzo enorme con un presupuesto muy bajo. Docentes que sacrifican su vida por hacer que sus alumnos asistan a clase a pesar de los contextos adversos que los rodean. Políticas públicas que nunca llegan a implementarse porque cada gobierno genera cambios pendulares de estrategias. Finalmente, sindicatos que solo miran su ombligo y evitan cualquier cambio que altere el status quo. Claro, los cambios pueden restarle poder a sindicalistas que difícilmente hayan pisado un aula en las últimas décadas sin saber qué significa el esfuerzo de tener un alumno a quien motivar, desarrollar y educar para el futuro. Estas son las cuestiones que se debatieron en Dubái en la entrega del premio al mejor maestro del mundo, realidades que nos tocan de cerca a los argentinos.

«El lunes vuelvo a la escuela a seguir trabajando», nos dijo Salvetti luego de la premiación. «Vine a absorber mucho conocimiento. Quiero poder replicar algunas cosas. Y si queremos como país crecer a futuro, tenemos que apoyar la educación» Definitivamente, es una tarea pendiente de todos los argentinos para que existan más maestros como Martín, transformadores de la vida de nuestros hijos.

Fuente del Artículo:

https://www.lanacion.com.ar/educacion/el-nobel-educacion-nuestra-deuda-pendiente-nid2260278

Fuente de la Imagen:

https://www.france24.com/es/20190324-profesor-ciencias-kenia-nobel-educacion

ove/mahv

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Educación para afrontar el futuro

Por Andrés Hatum

En estos últimos meses hemos presenciado tres acontecimientos que nos detallan los problemas en el sistema educativo argentino: la interferencia de Ctera en las escuelas a partir del caso Santiago Maldonado, la enseñanza religiosa en los colegios salteños y el nuevo sistema educativo presentado en la ciudad autónoma de Buenos Aires.

En primer lugar, tenemos al gremio docente Ctera, que promovió actividades con la comunidad educativa para que los maestros hablaran en las escuelas sobre la desaparición de Santiago Maldonado. Ctera pregonó que lo que le sucedió a Maldonado fue una desaparición forzada a manos de la Gendarmería, una de las hipótesis que son investigadas en la causa. Cuando se accede al detalle de las actividades recomendadas, más de un lector quedaría espantado. La actividad de Ctera genera el primer problema para la educación en el país: la politización indebida de sus aulas en detrimento de un sindicalismo que apoye mejoras educativas y el desarrollo de sus docentes.

El tercer tema se refiere a la reforma educativa para la escuela secundaria presentada por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. El Secundario del Futuro, como lo plantea la Ciudad, tiene algunos ejes claros: se reemplazarán las materias por áreas de conocimiento y se trabajará más colaborativamente, intentando la autogestión de los alumnos. También se podrán adelantar dos materias del CBC, se eliminarán las notas y se las reemplazará por créditos; también se eliminará la repitencia. Un último punto que ha traído polémica es la práctica de pasantías que los alumnos deberán realizar el último año. Ya hubo escuelas tomadas por alumnos y también por padres de los alumnos. Se alega que las pasantías son una forma encubierta de flexibilidad laboral o explotación por parte de multinacionales. Otro problema más para la educación argentina: no dejar que ningún plan funcione y boicotearlo antes de su inicio. La Ciudad ha presentado un programa pensando en los desafíos del futuro educativo y laboral. Definitivamente, guste o no el plan, la reforma intenta dialogar con las exigencias del mundo laboral, el avance de la tecnología y las necesidades educativas. Para quienes miran a Europa, y a Alemania en particular, la reforma intenta incorporar las características del sistema dual alemán que tantos beneficios ha traído en la formación de sus alumnos. El sistema combina educación en la escuela y en el lugar de trabajo. Muchos estudiantes que al terminar la secundaria no tienen habilidades que les permitan ingresar al mercado laboral saldrían beneficiados. Con altos niveles de desocupación entre los jóvenes, muchos países están mirando el sistema dual alemán como una transición adecuada entre la vida escolar y la laboral.

Despolitizar el ámbito educativo, generar un aula cercana a los últimos conocimientos y lejos del adoctrinamiento, y dar lugar a reformas educativas que tiendan puentes entre lo educativo y el mercado laboral son pilares básicos para salir del limbo donde se encuentra la educación del país hoy.

Fuente artículo: http://www.lanacion.com.ar/2071062-educacion-para-afrontar-el-futuro

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