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Entrevista a Rita Laura Segato: El cuerpo de las mujeres es un lugar en el que se manifiesta el fracaso del Estado.»

Violencia y relaciones de poder
“El cuerpo de las mujeres es un lugar en el que se manifiesta el fracaso del Estado.»

 

Nuria Alabao
www.ctxt.es

 

Entrevista a Rita Laura Segato (Buenos Aires, 1951) es una antropóloga y feminista argentina, profesora de Antropología en la Universidad de Brasilia. Sus trabajos se centran en las nuevas formas de violencia contra las mujeres y las relaciones entre poder y colonialismo.

 

Esta obra parte de una constatación: la violencia contra las mujeres aumenta, se hace mucho más cruel y sistemática allí donde el Estado falla como en Ciudad Juárez –en México en general–, en los países de Centroamérica, u otros “Estados fallidos”. La hipótesis de partida es espectacular: estas nuevas formas de violencia machista son signo de una amplia transformación económica y política, que tiene que ver con el desarrollo de la economía informal y criminal y con la descomposición del Estado como monopolista de la violencia. En este marco, el cuerpo de la mujer se convierte en un soporte en el que se inscriben nuevas formas de dominio y de soberanía.
Se trata por ello de una violencia pública, sistemática, impersonal, en la que grupos criminales y corporaciones establecen una forma de control sobre el territorio que se expresa públicamente a través del sometimiento total del cuerpo de la mujer.
 
La violencia machista genera aquí cierta perplejidad, sobre todo porque rompe con el relato de progreso moral y social de Occidente, según el cual la historia es progresiva y Europa representa algo así como “la cuna de la civilización”. Esta violencia, además, parece aumentar, ¿qué nos dice de nuestras sociedades?
Lo que yo veo muchas veces en las audiencias españolas es que cuando pongo en duda el progreso que resulta de las instituciones del Estado, de la modernidad, la gente reacciona, le duele. Porque es como decir que la apuesta por este camino no ha dado resultados.
El cuerpo de las mujeres es un lugar por excelencia en el que se manifiesta el fracaso del Estado. Estoy leyendo diversos casos españoles para un trabajo que hago con la ONG Mugarik Gabe y me impresiona que son muy duros de aceptar; muertes de mujeres que podrían haber sido evitadas si el Estado hubiera cuidado; condenas a asesinos que deberían haber sido mayores si el Estado velase por la vida de las mujeres. En eso, España, o el mundo occidental, no son diferentes de otros lugares. También aquí las instituciones muestran su falencia para persuadir a los hombres de no violentar la vida de las mujeres. Además existe la situación de la trata de personas –o sea, la esclavitud sexual– que aquí es severa. Entonces, surge la pregunta sobre la forma que pensamos que tenía el progreso. Creo que el tema de género es adecuado para pensar si realmente el camino de la modernidad es el camino del bienestar de las personas, de la garantía de la protección de la vida, especialmente de las mujeres.
¿Entonces, si el Estado en estos casos no ha cuidado de las mujeres, cree que se debería poner el acento en la demanda de mejores soluciones penales? 
No tengo mucha fe en ese tipo de soluciones. El otro día fui a Sudáfrica a una reunión sobre feminismos anticarcelarios. No es algo muy escuchado, pero digamos que algunas feministas nos preocupamos también por la situación de las cárceles y como la cárcel escala la violencia, escala el resentimiento social. Entonces, ¿son las soluciones que el Estado puede dar el tipo de soluciones que necesitamos? ¿O deberíamos ser capaces –sin abandonar ese camino– de pensar en otras formas de transformar la sociedad y las relaciones entre las personas?
Pienso que estamos en tiempo ya de pensar en otros caminos de la propia sociedad. Caminos que tienen que ver con la reconstrucción de lazo allí donde existen jirones de comunidad –como todavía se da ciertamente en España–, reconstrucción de vida relacional, de una comunidad que cuida. Reforzar ese camino traerá soluciones mejores para la protección de las mujeres que las penas de cárcel, que las penas punitivas. Hay que reforzar un ojo vigilante que es el de la propia sociedad.
 
Respecto a los casos extremos de Ciudad Juárez, dice que la violencia contra las mujeres opera como un sistema de comunicación donde el acto violento es expresivo, un mensaje. ¿Qué nos dice ese mensaje?

Es un signo de arbitrio, o sea, de dominio. Da un mensaje de jurisdicción, de control territorial. Quien puede matar mujeres, torturarlas hasta la muerte sabiendo que quedará impune, está pasando un mensaje de dominación a la sociedad, de dueñidad, en un mundo de dueños. Más que de desigualdad, hoy deberíamos hablar de dueñidad porque el grado de concentración de la riqueza es obsceno, el ritmo con que se va concentrando el número de personas que son propietarias de la riqueza es vertiginoso. Entonces, el uso del cuerpo de las mujeres por ejemplo en la trata, la impunidad en el uso del cuerpo de las mujeres es un termómetro de esta dueñidad. Es una manifestación, una expresión, un síntoma de un mundo de dueños.
¿Qué quiere decir con arbitrio?

Arbitrio quiere decir capricho, que a mí se me ocurra que esa persona se muera y se muere. Arbitrio es discrecionalidad en términos del derecho. O sea, tengo el poder de decidir sobre la vida y la muerte y este es uno de los síntomas de la época, que se manifiesta en lo que nos pasa a las mujeres.

¿Y por qué específicamente contra las mujeres? 

Hay muchas razones. Una vez en una reunión en Colombia me preguntaron cómo terminar con la extrema violencia hacia las mujeres que se da en ese territorio y yo dije: desmontando el mandato de masculinidad. El mandato de masculinidad es un mandato de violencia, de dominación, el sujeto masculino tiene que construir su potencia y espectacularizarla a los ojos de los otros. O sea, la estructura de la masculinidad, la estructura de género, la estructura del patriarcado son análogas a la estructura machista. Son como el guante a la mano. El mandato de masculinidad le dice al hombre que espectacularice su potencia ante los niños, ante los compañeros, ante los primos, ante los hermanos, delante de los ojos del padre, en sociedad. Eso pasa después a la guerra, pasa a las formas violentas que se están dispersando en la sociedad y que están creciendo, por ejemplo el bullying. Porque la expansión del bullying significa eso.
¿Cómo está relacionado ese código de la violencia con la masculinidad –por ejemplo en lugares que han sido abandonados por el Estado como los suburbios de distintos lugares del planeta–. ¿Cuál es la relación entre el mandato de masculinidad –y sus expresiones violentas– con la desigualdad y la pobreza? 

Lo que pasa es que el hombre más letal es el sujeto inseguro. El hombre tiene que probar su masculinidad todo el tiempo. Es una cuestión de prueba, de examen, de adquisición de un estatus que no es dado, que tiene que ser constantemente reproducido. Y es en las situaciones vulnerables donde ese estatus se adquiere por la vía de la fuerza, de la violencia. Yo hablo del hombre en nuestro continente, pero también del sujeto español. Es un sujeto bisagra que se emascula –castra– frente a otros más poderosos y emula la masculinidad de los vencedores y tiene que restaurar su masculinidad frente a su familia, a sus hijos y su mujer, que es una manera de restaurar su potencia. Pero la potencia lastimada se encuentra en otros lugares también, por ejemplo, con el paro, con la dificultad de posicionarse como proveedor, como tutor de los cuerpos de mujeres, debido a la vulnerabilidad económica o la vulnerabilidad del migrante. No olvidemos que el hombre español fue migrante, en algunos casos, sigue siéndolo. Todas estas formas de vulnerar la potencia masculina llevan a una violencia restauradora de la masculinidad con quien puede, que es la mujer que tiene al lado.El hombre tiene que probar su masculinidad todo el tiempo. Es una cuestión de prueba, de examen, de adquisición de un estatus que no es dado, que tiene que ser constantemente reproducido

 ¿Cuál es la diferencia entre la violencia que estos hombres ejercen contra las mujeres y la que ejercen entre sí?

Lo que pasa es que los hombres mueren mucho y matan mucho de muerte violenta y las mujeres mueren mucho más de lo que matan. O sea, es desproporcional el grado de asesinatos perpetrados por mujeres respecto al número de mujeres asesinas.

¿Por qué ejercen esa fascinación masculina personajes como Pablo Escobar, el narco colombiano?

Yo me he preguntado por qué la serie, por qué la onda ahora de filmar su vida. El otro día escuché una entrevista al hijo que vive en Argentina y confirmó lo que yo pensaba: porque no existen más dueños del crimen organizado con el perfil de Pablo Escobar. Pablo Escobar es un personaje del pasado porque hoy el crimen no se encuentra en relación antagónica con el Estado como lo estuvo él. Es como si fuera un banditismo prepolítico. El crimen organizado hoy es una de las caras de las figuras estatales.
 
¿Que son capaces de infiltrarse en el Estado?
 
  Hay un título en mi libro que es ‘La captura del Estado por el crimen’. Quien captura al crimen es el propio Estado y no al revés. Es el Estado el que se infiltra en el crimen.
¿La corrupción pertenecería a otra categoría distinta?
No, es lo mismo, entra en el crimen organizado, porque son formas que agreden la posibilidad de la democracia.
 
¿Entonces se puede vincular la corrupción con la violencia contra la mujer?
Totalmente. Todo eso para mí es un conjunto de prácticas que están todas juntas en ese mismo espacio del control paraestatal de la vida. Es el sustrato oscuro donde la luminosidad de las leyes en las cuales confiamos, la luminosidad en las instituciones en las cuales confiamos, no actúa. Es la demostración de la falencia institucional, o la demostración de que, quién sabe, quizás las instituciones siempre fueron ficciones.
 
Antes nombró a los refugiados, también en los campos de refugiados, incluso en Europa, se han denunciado casos graves de violaciones sistemáticas a mujeres y niños ¿cuál es la relación entre la guerra y la violencia machista? 
Muchos autores dicen que la guerra hoy es feminizada. Una forma muy fácil de destruir una articulación comunitaria y la confianza en el edificio social, de disgregar una malla social, es atacando, vulnerando sexualmente a sus mujeres. Porque la vulneración sexual equivale al asesinato moral, no es solamente la eliminación, la destrucción moral se da de forma sexual.
 
Lo que se ha dado aquí han sido violaciones y agresiones en grupo en fiestas populares como en los últimos sanfermines en Pamplona. ¿Por qué en esos espacios?
Lo explico bastante en mi libro anterior que se llama Las estructuras elementales de la violencia. La violencia contra las mujeres no tiene solo un eje de relación entre el agresor y la agredida –para mí, ni siquiera es ese el eje fundamental– sino que es una relación entre hombres: expresa mandato de masculinidad. Es decir, un espectáculo ante los ojos de otros hombres. Por eso las peores violencias, las peores agresiones contra la mujer son realizadas por gangs –bandas– de jóvenes porque es donde algo tiene que ser probado, tiene que ser demostrado: la capacidad de crueldad ante los ojos de los otros, de los pares, de lo que llamo la “cofradía masculina”.
 
Por unos mensajes que se intercambiaron por móvil los agresores se traslucía que hablaban de algo que ni siquiera parece que considerasen una transgresión.
 
Claro, porque ahí hay una ley mayor que la ley del Estado que atraviesa al sujeto, que es la ley que te va a colocar en tu estatus masculino para llegar a ser humano. La humanidad del hombre está comprometida con una manera de entender la masculinidad. Los hombres que van a las manifestaciones como la del 8M o que afirman ser feministas no lo hacen por las mujeres. Hay que repetir hasta el cansancio que entiendan que no lo hacen por las mujeres, lo hacen por ellos mismos, para poder vivir libres del mandato de masculinidad.
¿Y cómo se termina con el mandato de masculinidad?
 
 Cuando los hombres se den cuenta de que son sus primeros esclavos, de que son sus primeras víctimas. Explicándoles a los hombres cómo de insoportable es su existencia por tener que supeditarse todo el tiempo a la ley “del hermano mayor”.
¿Cuál sería la relación entre esas formas extremas de violencia machista que usted ha estudiado –como la que puede darse en los asesinatos masivos de Ciudad Juárez– y las que se producen en Europa, donde un porcentaje alto se produce a manos de la pareja o expareja de la víctima?
En mi definición de femigenocidio –asesinatos de mujeres que no ocurren en la intimidad– Europa se puede incluir plenamente por la trata, porque la trata responde a una de las formas del genocidio que es la que se da en condiciones concentracionarias de vida. Las mujeres que son tratadas, cuyos pasaportes son secuestrados, que son drogadas y a las que se impide la libre circulación, viven en condiciones concentracionarias y esas condiciones se dan también en Europa y me permiten incluir, sin lugar a dudas, a Europa entre los continentes femigenocidas.
¿Qué quiere decir con femigenocidio?
Son los asesinatos de mujeres que no se producen por razones relacionales. Donde se captura a una mujer que no se conoce, con quien no existe ningún vínculo. La violencia no se produce porque sea contra una mujer, sino porque a través de ella se va a espectacularizar una capacidad de impunidad, un control territorial, una capacidad de arbitrio, de dominación, que exhibe la sujeción total de esa mujer.
 
¿Se refiere a situaciones como la de Ciudad Juárez?
Sí, pero también hablo de la trata. Porque en los hombres que van a los lugares donde existe esclavitud sexual hay un componente de crueldad. No se acude únicamente por el servicio sexual que esa mujer ofrece, sino que es un espectáculo de dominación.
¿Saben los clientes que esas mujeres son tratadas?
Seguro. Y si no lo saben es porque no les preocupa, y si no les preocupa es porque son crueles.
En su libro relaciona los asesinatos de mujeres con la retirada del Estado y también lo vincula con el neoliberalismo. En la trata ¿cuál es la relación que se produce con el Estado?
Hay muchos factores. Yo creo que en el mundo en el que estamos, en este momento hay una expansión de la esfera paraestatal del control de la vida. Nuestra fe cívica nos dice que normalmente es el Estado el que protege la vida y los bienes, protege la propiedad. Lo que se está dando ahora es una esfera paraestatal de protección de la propiedad. Hoy en día, caudales de capital de gran magnitud son producidos en un territorio oscuro, en lo que yo llamo “de segunda realidad”. La riqueza tiene un pie en lo lícito y un pie en lo ilícito. Toda la gran riqueza, la que circula hacia el norte, hacia los bancos de Estados Unidos, de Suiza, de los paraísos fiscales. Y hay modos de protección de esa riqueza que no son lícitos. Estos capitales tienen origen muchas veces en varias formas del crimen organizado, del control de las personas: el tráfico de drogas, el tráfico de armas y la trata de personas para esclavitud, para el trabajo y para esclavitud sexual también. Hay un caldo subterráneo al que he llamado “de segunda realidad”, porque tienen papeles de control social como los del Estado, pero están ocultos y están expandiendo esa esfera paraestatal de control de la vida y lo notamos en la vulnerabilidad creciente de las mujeres.

¿Aquí la trata está vinculada con el control de las migraciones?

Depende, porque decimos migraciones pero están los refugiados, la gente que está fluyendo en dirección hacia donde está el consumo… Hay varios tipos de migraciones que son muy diferentes entre sí y todos implican una gran vulnerabilidad de forma particular en las mujeres. Tenemos indicios de que la vulnerabilidad de las mujeres está aumentando. Yo en mi juventud podía hacer cosas que una joven hoy no puede hacer, quizás sí en Europa, pero no en mi continente. Mi hija no puede tener la libertad de circulación que yo tuve hace 40 años. La mujer se encuentra en una situación muy vulnerable al atravesar fronteras. Eso es mayor en nuestro continente, pero el destino de muchas capturas de mujeres es Europa y es España y Portugal. Por ejemplo, uno de los casos que han sido más conocidos en Argentina y que provocó una militancia intensa contra la trata es el caso de Marita Verón. Era una mujer de veinticuatro años casada y con una hija que desapareció y cuyo destino final parece que fue España. Yo creo que tenemos que hablar del mundo, porque si no, caemos en el gran peligro de la superioridad moral, y de que alguna gente se sienta del lado de la seguridad. Yo creo que hoy hay un proceso en expansión de la esfera paraestatal del control de la vida. Más allá de la época del franquismo aquí o de las dictaduras en nuestro continente donde se daba un control represivo: o sea, militares, por ejemplo, actuando paraestatalmente.

¿Quiere decir al margen de la ley? 

Algo muy común es que el Estado en situaciones de gobiernos autoritarios se desdoble, y actúe paraestatalmente. Sin ir muy lejos, las leyes antiterroristas que aquí se han aplicado –sobre todo en el País Vasco– como la ley que permite secuestrar a personas durante cinco días. O las leyes contra los musulmanes. Hay un libro de un argentino, Eugenio Raúl Zaffaroni, El Derecho Penal del enemigo, en el que explica cómo la denominación de “enemigo” –por ejemplo aplicada a los musulmanes en Alemania– permite o legitima un tratamiento particular al convertirlos en sospechosos. Esta legislación de excepción ejemplifica la paraestatalidad de un Estado de Derecho. También las formas que tienen que ver con la expansión del control mafioso, lo que pasó en México por ejemplo.

México con todos sus defectos, dentro del universo de América Latina, era un paradigma democrático que fue destruido en diez años por la mafialización, que es otro golpe a la democracia que viene por el lado militar, por el lado del autoritarismo de charreteras. En el fondo son todo formas de la expansión de esa forma paraestatal del control de la sociedad.


En ese libro que nombra, Zaffaroni habla de que el derecho penal del enemigo –o de autor– es el que se juzga en función de la categoría en la que se hace recaer a los acusados, y donde se juzga más la intencionalidad que los propios actos. Por ejemplo en el caso del terrorismo porque se va contra el Estado o contra el orden social. Por este motivo, el mismo autor está en contra del endurecimiento de las penas contra los culpables de violencia machista porque dice que se aplican figuras jurídicas similares.

Zaffaroni, que es un gran jurista, es crítico de las leyes que están basadas en categorías como por ejemplo nombrar el feminicio en la ley: porque supone juzgar la intencionalidad. Yo no estoy de acuerdo con él. Una dificultad de la gente del campo del derecho es que no piensan en el poder. Hacer una ley que ya presume la culpabilidad del musulmán inmigrante es una ley que presume la culpabilidad de aquel que es fundamentalmente débil. Pero hacer una ley que presume la culpabilidad del hombre supone hacer una ley para proteger al débil respecto a aquellos que tienen poder.

Pero las leyes son expresiones culturales y producen cultura. Entonces, cuando se pide desde el feminismo más represión ¿qué sociedad estamos prefigurando?

Lo que pasa es que la ley tiene dos finalidades: una es la eficacia material, se supone que aquel que mata será juzgado y será condenado, y habrá una sentencia. Eso pasa muy pocas veces en todos los continentes. El porcentaje de las acciones contra la vida que llegan a una sentencia es mucho menor del que pensamos que es –las cifras negras del derecho–. Pero la ley tiene otra eficacia mucho más importante que esta, que es nombrar lo que la sociedad desea. A partir de ese nombre, de esa nominación, en la que se establece que matar es un crimen, se va transformando la sensibilidad ética de una sociedad. Entonces, la ley solo tiene vigencia cuando persuade y cuando disuade. Si no persuade y no disuade, no tiene vigencia real, que es uno de los problemas para el feminismo. Volvemos a casa contentas a tomar champán cuando aprobamos una ley porque legislamos, pero a veces es simplemente para decir que se legisló sin que eso llegue a tener un impacto real en la vida de las mujeres. La ley por sí no es causa de comportamientos si no tiene una eficacia retórica persuasiva, si no va cambiando la manera en que las personas piensan.

En la marcha del 8M vivimos un desborde, una prueba más de la importancia del feminismo, de la extensión de los temas feministas en la agenda pública ¿qué oportunidades y retos implica eso? 

Hay varios indicios de que estamos en un cambio de época, de que las políticas de Estado, las políticas de los hombres han fracasado, no han traído un bienestar mayor. El único bienestar que han traído en algunas circunstancias es la expansión del consumo, pero la expansión del consumo tampoco es un bienestar muy consistente, muy permanente, digamos. Entonces, las mujeres, de una manera sorda, casi no totalmente articulada, proponen otro tipo de política: una nueva era, una nueva forma de estar en la vida, donde hay otras formas de felicidad. Formas políticas que proponen nuevas formas de vinculación entre las personas.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=232681&titular=%93el-cuerpo-de-las-mujeres-es-un-lugar-en-el-que-se-manifiesta-el-fracaso-
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Entrevista a Sonsoles Castellano: «Los orientadores se enfrentan al reto apasionante de redefinir en qué ha de consistir su labor ”

12 octubre 2017/Fuente: Educaweb

Entre el 30 de septiembre y el  1 de octubre  se ha celebrado en Toledo la sexta edición del Congreso de Innovación Educativa Enseñar a Aprender (ENAP), organizado por la Fundación San Patricio. Este año, el tema ha versado sobre El verdadero sentido de la orientación escolar: entre una educación formativa y una educación orientada a la empleabilidad… ¿Es necesario elegir?Educaweb ha entrevistado a Sonsoles Castellano, directora de Política Educativa de la institución, para conocer las conclusiones y experiencias más relevantes de un evento que ha congregado aportaciones de 13 expertos.

¿Cuál es la diferencia entre educación formativa y educación enfocada a las salidas profesionales, como distinguían en el título del congreso? 

El ideal sería una perfecta combinación de ambas, pero la  realidad no es esa. La diferencia está en el enfoque. Una educación formativa pone el acento en el alumno, su punto de partida, sus motivaciones, sus necesidades personales para desarrollarse como persona,  como ciudadano y finalmente como profesional. El enfoque que desde la orientación escolar se dirige prioritariamente  a las salidas profesionales parte de las necesidades del mercado laboral, incide más en la especialización y es el enfoque que  nos reclama el mundo de la empresa a la escuela y a la Universidad.

¿En cuál de ellas reside el verdadero sentido de la orientación escolar?, ¿se ha llegado a alguna conclusión al respecto durante el evento?

Tal y como se ha visto en el congreso, el verdadero sentido de la orientación escolar está en el primero, en una educación formativa, enfocada al desarrollo personal. Tanto la visión de los expertos en la materia, como de los coach, como la visión de los emprendedores, como la de los alumnos que terminan de salir de las Universidades y están afrontando sus primeros empleos, refleja con claridad que es la formación personal y el desarrollo de su crecimiento como personas lo que les faculta para afrontar su vida laboral con mayores garantías.

¿Qué papel ocupa la orientación académica y profesional en el sistema educativo español?

Actualmente el papel de la orientación escolar se está reenfocando, por ello la necesidad y la idoneidad de este encuentro. En estos dos días, se han visto numerosas iniciativas relacionadas con este cambio y nos han puesto de manifiesto que el sistema tiene que cambiar el enfoque si quiere estar a la altura de las necesidades de los alumnos y no dejarles atrás

¿Cuáles son los retos a los que se enfrentan actualmente los profesionales de la orientación académica y profesional?

Los orientadores se enfrentan al reto apasionante de redefinir en qué ha de consistir su labor. En mi opinión, se trata de abordar el tema desde los tres ámbitos de intervención. En el caso  de los alumnos, acompañarles a descubrir cuáles son sus motivaciones; en el de los profesores ayudarles a desarrollarse en su función orientadora también y no ser solo profesores de una materia; y en el de las familias, permitirles descubrir la realidad que viven y van a vivir sus hijos y cómo ellos tienen una función esencial en este proceso de acompañamiento que, a veces, no saben cómo abordar.

Cite tres experiencias innovadoras que hayan salido a relucir durante el congreso y que merezca la pena poner en práctica y explique por qué

Me resulta difícil seleccionar tan solo tres porque se han visto muchas experiencias muy interesantes, pero podemos destacar algunas de las más comentadas por los asistentes, como han sido:

  • El trabajo de Virginia Alonso sobre el uso del  «CV Honesto» porque  obliga a realizar  un magnífico ejercicio de introspección y revisión de su enfoque, tanto al que busca un empleo como a la organización que va a contratar a nuestros jóvenes.
  • El trabajo de Laura Mari Barrajón rescatando los estudios sobre las motivaciones de McClelland´s, porque nos permite ver su aplicabilidad a los entornos escolares y crear una herramienta eficaz para profesores y alumnos.
  • La experiencia de los  jóvenes emprendedores de «Punto JES», que cuenta ya con muchos programas de emprendimiento social como propuesta para nuestras aulas, y la de los jóvenes de «ACTÚA POR LA EDUCACIÓN», una asociación de gente muy joven que  trabaja por la mejora del sector, porque ambos son proyectos interesantes para proponer a nuestros alumnos.

Fuente noticia: http://www.educaweb.com/noticia/2017/10/04/orientadores-se-enfrentan-reto-apasionante-redefinir-ha-consistir-su-labor-15140/

Fuente imagen:  http://www.infocanuelas.com/media/cache/full_page_image/media/page/orientacion-vocacional-abdo-3.jpe

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“Los países del Sur exportan al Norte mujeres para la industria del sexo”

Por:  Enric Llopis

Entrevista a la investigadora Rosa Cobo, autora de “La prostitución en el corazón del capitalismo” (Catarata)

Una reciente investigación de la OIT y la Walk Free Fundation señala que de las más de 40 millones de personas víctimas de la esclavitud moderna en 2016, la mayoría eran mujeres y niñas (cerca de 29 millones, el 71% del total). Las mujeres representan asimismo el 99% de las víctimas del trabajo forzoso en la industria del comercio sexual y el 84% de los matrimonios forzosos, mientras que a los hombres se les explota mayoritariamente en la industria minera, pesquera o como soldados. El Informe Global sobre Trata de Personas 2016 de la ONU sostiene que la explotación sexual y el trabajo forzoso constituyen las modalidades más detectadas de trata de personas, que representa unos beneficios de 32.000 millones de euros anuales para las mafias. El lucro y las reducidas tasas de condena suponen un acicate para quienes se dedican al negocio. La mendicidad, los matrimonios forzados, la pornografía o todo tipo de fraudes se incluyen en la noción de trata, de la que según Naciones Unidas, no hay países inmunes.

Publicado en mayo de 2017, el libro “La prostitución en el corazón del capitalismo” (Catarata) de la investigadora Rosa Cobo se centra en la industria sexual, negocio que abarca desde el turismo hasta las mujeres que se compran por correo; desde las páginas Web pornográficas hasta los macroburdeles. “Hacia finales de los años 80 la industria del sexto se ha ido globalizando con la ayuda de las redes informacionales, pero también con la contribución de redes criminales”, afirma. De este modo se funden los intereses patriarcales y capitalistas. Rosa Cobo es profesora de Historia del Género y directora del Centro de Estudios de Género y Feministas en la Universidad de A Coruña. Ha publicado otros libros sobre esta materia, como “Fundamentos del patriarcado moderno. Jean Jacques Rousseau” (1995), “Educar en la ciudadanía. Perspectivas feministas” (2008) y “Hacia una nueva política sexual. La mujer ante la reacción patriarcal” (2011). ¿Qué caracteriza al modelo de industria sexual? Entre otros rasgos, destaca Cobo, “es una industria global, interconectada, con un modo de funcionamiento similar al de las grandes corporaciones capitalistas; con un volumen de beneficios anual mucho mayor que el de varias multinacionales juntas y con un pie en la economía ilícita y otro en la lícita”. La entrevista tiene lugar antes de su intervención en el Centre La Nau en la Universitat de València.

-La industria internacional del sexo tiene en el centro a la prostitución, pero incluye una tipología muy extensa de negocios, como locales de “striptease”, macroburdeles, editoriales, casas de masaje, películas y revistas pornográficas, el turismo sexual, agencias de “acompañantes”, el sexo en Internet. ¿Por qué marcas un punto de inflexión en el negocio, en los años 80 del pasado siglo?

A finales de la década de los 70 y principios de los 80 el negocio de la prostitución comienza un proceso de transformación y renovación, que desemboca en lo que hoy conocemos como la industria del sexo. La investigación que realizo en el libro se centra no sólo en la prostitución, sino en la relación entre ésta y el capitalismo neoliberal, que ha transformado totalmente el negocio. Esto significa el paso de un negocio casi artesanal, atravesado por pequeños clubes de alterne y sin apenas impacto en las cuentas nacionales, a un conjunto de negocios en el que se opera al modo de las multinacionales y que incluye el tráfico global de mujeres para la explotación sexual. Además la industria actual del sexo es muy poderosa, posee numerosos tentáculos y una buena parte de la misma se sitúa en el ámbito de la economía criminal. Éste no es, por lo demás, un libro de información estadística ni descriptivo, sino más bien un texto sobre el significado de la prostitución y la industria del sexo en el siglo XXI.

-En el libro te refieres a una intersección entre el Norte rico y el Sur endeudado, que exporta mujeres para el consumo sexual de los hombres del Norte; aunque, matizas, los varones occidentales comparten con los de la periferia mundial la posibilidad de “usar sexualmente a las mujeres que el capitalismo neoliberal y los distintos patriarcados han situado en esos lugares acotados para satisfacer el deseo masculino”.

Numerosos países del Sur, aunque no todos, se vieron imposibilitados de “engancharse” a la economía global cuando empezó el proceso de mundialización. Tenían estructuras económicas muy obsoletas que no estaban en condiciones de competir. El proceso coincide con una crisis muy fuerte de muchas de las burguesías locales, que ven cómo sus negocios tradicionales comienzan a perder beneficios de manera significativa. Así, la industria del sexo se ve alimentada por algunos de estos empresarios, que se reconvierten a negocios de la economía “ilegal”; por ejemplo la venta de drogas, la prostitución, la venta de armamento, de órganos y diferentes clases contrabando. En ese contexto, los países del Sur exportan a los del Norte mujeres para la industria del sexo. Las mujeres que vienen a Occidente mandan remesas a sus familiares, lo que reactiva el consumo interno en los países de origen.

Por otro lado, existe una filiación horizontal entre los varones de los países centrales y periféricos, que es el consumo de prostitución; así, los puteros constituyen un colectivo interclasista, del que pueden formar parte hombres de culturas muy subordinadas u otras de supremacía, también blancos o negros, en esto no hay distinciones.

-En alguno de tus ensayos recoges ejemplos destacados por K. Bales en “La nueva esclavitud en la economía global” (2000) y “La industria de la vagina. La economía política de la comercialización global del sexo” (2012), de Sheyla Jeffreys.

Sí, en los años 60 el ministro del Interior de Tailandia defendió públicamente la expansión de esta industria para la promoción del turismo y facilitar el “despegue” económico del país. De hecho, el número de visitantes extranjeros a Tailandia –el turismo sexual- pasó de 2 millones en 1981 a 7 millones en 1996. Por otra parte el gobierno coreano señaló que en 2002 la prostitución representaba el 4,4% del PIB; la industria del sexo en Holanda, legalizada en el año 2001, suponía el 5% del PIB; en China se estimaba que esa industria llegaba a representar el 8% de su economía; por otra parte, el aumento del 12% en las ganancias de Chivas Regal en 2004 fue atribuido en un informe a su asociación con los prostíbulos de Tailandia.

-También te apoyas en los análisis de Saskia Sassen, que incluye a las mujeres prostituidas entre las “nuevas servidumbres” del capitalismo neoliberal. Hablas de las “expulsiones”…

Por ejemplo, de las mujeres que pidieron créditos “basura” para pagar sus casas, y que fueron expulsadas de los países en los que vivían para ser colocadas en las periferias. Las mujeres prostituidas representan una de las grandes expulsiones del siglo XXI. Sus cuerpos proporcionan a los tráficos y proxenetas altos beneficios con bajos costes. Además se trata de mujeres expulsadas de su condición de ciudadanía, de su lengua y contextos culturales, familias y proyectos vitales.

-¿Por qué la prostitución y la industria sexual representan una importante fuente de ingresos para los estados?

Es muy difícil contar con cifras de un negocio criminal, pero la prostitución es uno de los sectores económicos que más beneficios proporcionan a escala global. Actualmente, los países de la UE tienen la obligación de contabilizar en el PIB los ingresos de la industria del sexo. Una parte de ese dinero es “legal”, pero hay otra parte que es “irregular” y se dirige a los paraísos fiscales. Además, la exportación de trabajadoras y las remesas de dinero son herramientas de los gobiernos con altos niveles de pobreza para amortiguar el desempleo y la deuda externa. Especialmente se trata de una fuente de desarrollo económico rural para las regiones pobres. El alto desempleo, la pobreza, el estrechamiento de los recursos del estado y la quiebra de empresas en países del Sur hacen posible la existencia de una serie de circuitos, con un relativo grado de institucionalización, por los que transitan sobre todo las mujeres; por esos circuitos se introducen también los traficantes de personas y las mafias vinculadas al tráfico de mujeres.

Otra cuestión es que, cuando el FMI y el Banco Mundial otorgan fondos de ayuda estructural a los países de la periferia, en algunos casos les ponen como condición que articulen una industria del ocio y el entretenimiento; y esto sabe que esto incluye la prostitución de mujeres y niñas, casinos… Es la garantía de que la deuda se podrá pagar y que pueda recuperarse el dinero con mayor facilidad.

-En el último capítulo del libro “La prostitución en el corazón del capitalismo” te centras en la demanda masculina; ¿cómo definirías el rol de los puteros?

La prostitución es un negocio y fenómeno social muy complejo en el que intervienen numerosos actores, aunque el imaginario se haya construido en torno a la figura de la mujer prostituida. Pero también desempeñan su función los proxenetas, los autodenominados empresarios del sexo, los estados y los puteros-consumidores, sobre quienes recae la responsabilidad del mantenimiento del negocio. Aunque clubes, burdeles y macroburdeles constituyan la “columna vertebral” de la prostitución, sin demanda no hay oferta.

-Se ha discutido si hay coacción o consentimiento respecto a la prostitución. ¿Cuál es tu opinión en esta polémica?

El putero consume prostitución sin querer saber que la mujer está allí bajo una coacción evidente, en una situación de vulnerabilidad extrema o en una situación administrativamente “irregular”. Además la sexualidad de los puteros es “serial”, lo que significa que consumen mujeres igual que si fueran ropa, un gin-tonic o cualquier otro objeto. Elaboran un discurso que no les suponga ninguna disonancia moral. Por esta razón, justifican su acción diciendo que le dan dinero a una mujer con necesidad, en un contrato libremente establecido; pero hay una posición de poder, ejercida contra una persona en extrema precariedad. Hasta hace poco, cuando hablábamos de prostitución pensábamos en las prostitutas, pero un grupo de investigadores y autores tratamos de construir un nuevo marco interpretativo, que incluya a los puteros. En este grupo se inscriben Sheyla Jeffreys, Richard Poulin (uno de los mayores expertos mundiales en prostitución), Esther Torrado y Beatriz Ranea, entre otros.

-¿Es fundamental la perspectiva?

Si alguien razona a partir de la teoría política liberal, que se articula en torno a la idea de libertad, puede llegarse a pensar que se trata de un contrato libre. Pero si se adoptan como punto de partida las teorías críticas, radicales y democráticas de igualdad, resulta imposible pensar que existe un consentimiento; entre otras razones, porque no puede haberlo cuando las mujeres provienen de una situación enorme de pobreza.

-Por último, ¿cuál es la relación entre prostitución y pobreza?

No es la pobreza la única razón que conduce a que la prostitución se transforme en la industria del sexo, ya que también influyen las instituciones del capitalismo internacional y la presencia de nuevos empresarios proxenetas. Pero las mujeres prostituidas pertenecen sobre todo a las clases más empobrecidas, proceden de culturas marcadas por el desprecio a las mujeres y cuando están en los países del Norte, la mayoría carece de “papeles”. Además muchas prostitutas han sido sexualmente “abusadas” en su infancia y adolescencia; es entonces cuando empiezan a poner en práctica la “disociación”.

-¿En qué consiste?

A las mujeres que están en la prostitución les da un profundo asco acostarse con estos hombres; la gran mayoría toman drogas y alcohol para poder sobrellevar su actividad; asimismo, las que han sido abusadas vienen con el principio de “disociación” que les permita “volar”, pensar en otra cosa y distanciarse emocionalmente cuando se acuestan con los puteros.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=232244&titular=%93los-pa%EDses-del-sur-exportan-al-norte-mujeres-para-la-industria-del-sexo%94-

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Ecuador: Experto relaciona el marketing de contenidos con la educación

Entrevista

El gurú en marketing de contenidos Guy Kawasaki compartió sus ideas y experiencias en el congreso de innovación TIDCO que se realizó el 4 de octubre en el Centro de Convenciones de Guayaquil. En la década de 1980 colaboró con Apple para «evangelizar» el uso de computadoras Macintosh. Ahora Kawasaki es un experto en marketing de contenidos y startups.

– ¿Cuál es la diferencia entre el marketing de contenidos y el marketing tradicional?

El tradicional busca vender, está relacionado con la publicidad, el precio y las características de un producto. El de contenidos está relacionado con la educación. Te pongo un ejemplo: si quieres mercadear el turismo en Ecuador, el enfoque del marketing tradicional sería sobre descuentos en hoteles, comida, y otros, es decir, un enfoque sobre precios.

El enfoque del marketing de contenidos te presentaría cómo se elabora el chocolate, te describiría la historia de Ecuador, te señalaría los destinos turísticos del país; es decir, sería un enfoque educativo. La premisa es: si educas a las personas despertarás en ellas el interés por visitar Ecuador.

– ¿Por educación se refiere a brindar a las personas una información adicional que antes desconocían, o a darles información sobre un servicio o beneficio?

Es más lo primero que lo segundo. En el ejemplo que te referí el objetivo es educar sobre el chocolate, sobre la historia, porque si una persona conoce sobre el país, se interesará en él y lo visitará.

– ¿Crees que para incursionar en este segmento de marketing hay que desechar ciertos conceptos del marketing tradicional?

El marketing de contenidos no trata sobre precios y promoción; trata sobre educación e ilustración. Es priorizar la educación antes que la publicidad.

– ¿Entonces la publicidad dejó de ser importante?

No, tampoco así. Los dos tipos de marketing se usan, y cada cual tiene sus fines. Por ejemplo, la revista de una aerolínea informaría a los pasajeros de un vuelo que viajan por turismo a Ecuador sobre los 10 atractivos que hay que visitar, pero también sobre paquetes turísticos, lugares que ofrecen descuentos, y así. Obviamente, hay empresas que usan más un tipo de marketing antes que el otro.

– ¿Como cuáles?

Para las startup (empresas emergentes) el marketing de contenidos es más fácil y barato que el tradicional. Las empresas grandes tienen el presupuesto para pautar publicidad en un canal de televisión; las startups no. Ellos no pueden competir con marketing tradicional, pero sí con el de contenidos. Te cuento lo que pasó con mi startup, Canva: nosotros usamos marketing de contenidos para enseñar a las personas a hacer grandes diseños. Cómo elegir la tipografía, el color, imágenes, todo eso. Esos principios de diseño también están vinculados con el marketing de contenidos.

– ¿Y cuál es la relación del marketing de contenidos con tu filosofía de evangelizar?

Evangelizar proviene del término griego «traer buenas nuevas». La práctica de evangelizar busca posicionar a las buenas noticias como contenido. Entonces yo diría que el marketing de contenidos es una herramienta para concretar la evangelización.

Fuente de la Entrevista:

https://mba.americaeconomia.com/articulos/notas/experto-relaciona-el-marketing-de-contenidos-con-la-educacion

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‘Colombia está lista para una nueva reforma educativa’: Mineducación

Colombia/ 10 de octubre de 2017/Por: Simón Granja Matias/Fuente: http://www.eltiempo.com

Yaneth Giha asegura que este gobierno hace grandes esfuerzos por la educación superior.

Las principales ciudades del país vivieron el pasado miércoles 4 de octubre movilizaciones universitarias para exigirle al Gobierno el uso efectivo de los recursos destinados a la educación superior pública y rechazar el desvío de este presupuesto a las universidades privadas a través del Icetex.

Frente a esta situación, la ministra de Educación, Yaneth Giha, le explicó a EL TIEMPO qué está pasando en las universidades públicas y le respondió a los principales reclamos que le han hecho

¿Qué está pasando con las instituciones de educación superior públicas (IES)?

Si hay algo que este gobierno ha considerado importante es potencializar la educación superior pública. Es un mensaje reiterado del Presidente y algo en lo que hemos puesto esfuerzo y muchos recursos. Hemos incrementado sistemáticamente la financiación desde el 2010.

Uno de los reclamos de las IES públicas es por falta de recursos para funcionamiento…

Sí, es que su rubro más importante es el pago de docentes, el cual crece por encima de la inflación. Sin embargo, la Ley 30 nos tiene una restricción en eso. De ahí que cuando se dio la adición presupuestal por reforma tributaria, esos recursos se fueron para funcionamiento. Este año aumentamos la inversión en esa área un 11,75 por ciento frente al año pasado, es el crecimiento más grande que ha tenido el rubro desde 1992. Además, ya quedó en la base presupuestal; es decir, de ahora en adelante lo que suban de inversión para funcionamiento será por encima de la cifra de este año.

Tenemos que ser más eficientes: poder dar más resultados con menos, y eso es parte de la tarea de los rectores

¿Están o no desfinanciadas las IES públicas?

Hay que mirar caso por caso, porque hay unas que no están desfinanciadas. O sea, ¿cuántas han salido a protestar? No son todas. Hay tres casos identificados, las del Atlántico, Nariño y Magdalena que incrementaron su matrícula por encima de 60 por ciento. Yo siempre he creído que hay que hacer dos esfuerzos. Por un lado, mirar el caso de cada IES y ver cómo desde el Gobierno podemos apoyar. Pero también es importante la gerencia interna. Tenemos que ser más eficientes: poder dar más resultados con menos, y eso es parte de la tarea de los rectores.

Un punto de la reforma tributaria dice que el 40 por ciento del IVA se destinará a educación superior pública, pero al final del documento dice que esos recursos se pueden destinar para financiar el Icetex, lo cual no tiene contento a los rectores…

Ese 40 por ciento va para educación superior pública. Todo.

Sí, pero entonces el Icetex también se puede entender como educación superior…

Exacto, ahora, en ese primer artículo de la Reforma se habla de educación superior pública. Y hay otro artículo que dice que el Fondo de Financiación Contingente al Ingreso puede nutrirse de esos recursos. Unos para las IES públicas y otros para el Icetex, que financia a los jóvenes. Me dicen que estos recursos van para financiar a las privadas, y yo les digo no, es para financiar a los jóvenes.

¿Por qué esa adición presupuestal no se entrega solo a las IES públicas?

Cualquier país que quiere un sistema de educación superior público sólido tiene que generar diferentes estrategias para poder aumentar la cobertura. Por eso no puede centrarse solo en las públicas, hay que hacerlo en los otros mecanismos para financiar a los jóvenes que quieran acceder. El Icetex, además de Ser Pilo Paga y de los créditos educativos, tiene otros que ayudan a poblaciones como afros, indígenas y víctimas.

El programa Ser Pilo Paga es una de las quejas de algunos de los rectores. Dicen que se están desviando recursos de la educación pública a la privada.

Queremos romper esa idea de que ni el estrato ni la ubicación geográfica definen el futuro del joven; por eso, Ser Pilo Paga es una estrategia transformadora. Entonces insisto en que un país con un sistema de educación robusto tiene que tener diferentes estrategias que puedan abarcar las diferentes necesidades. Lo segundo, en cuanto al presupuesto de educación superior, lo que ha pasado en los últimos años es que la bolsa se agrandó. Creció la plata de IES públicas, creció la plata de Ser Pilo Paga, todo creció.

¿Es sostenible el programa Ser Pilo Paga?

Nosotros también hemos considerado el tema. Vamos a llegar a los 40.000 ‘pilos’. Los próximos 10.000 van a tener las mismas condiciones de los anteriores, nada cambia para ellos. Pero, en donde vamos a hacer la diferencia es en el proyecto de ley para convertirlo en política de Estado. Creamos una comisión con rectores de seis universidades: tres públicas y tres privadas. El proyecto ya está listo. Entraría a regir el año entrante.

¿Qué cambiaría?

Unos artículos ayudan a equiparar cuántos estudiantes van a las públicas y cuántos a las privadas. Además, se incentiva más entrar en las primeras. En cuanto a la sostenibilidad, ponemos un tope en el pago de matrículas y los incrementos solo se pueden hacer con base en el índice del crecimiento de las universidades.

¿Se requiere una reforma de la Ley 30?

Yo creo que Colombia, después de 25 años de la Ley 30, está lista para una nueva generación de reformas. Y son las que merece un sistema cuando tiene unos años como los que tiene, pero aún más con los retos que se vienen los próximos años; por ejemplo, llegar a cobertura del 75 por ciento, como la de países desarrollados. Por eso, sí creemos que es importante dejar un paquete de reformas que deberían ser parte de las discusiones de los candidatos presidenciales.

Yo creo que Colombia, después de 25 años de la Ley 30, está lista para una nueva generación de reformas

¿Cómo qué reformas?

Primero, hay que aclarar que no es reformar toda la Ley 30. Por lo pronto, son los artículos 86 y 87, los que abarcan el financiamiento de las universidades públicas. Otro tiene que ver con la financiación del sistema, y yo creo que la ley que está cursando en el Congreso, que es la de financiación contingente al ingreso, es muy importante para la financiación de los jóvenes que quieren estudia

SIMÓN GRANJA MATIAS
Redactor de Vida
Twitter: @simongrma

Fuente:

http://www.eltiempo.com/vida/educacion/yaneth-giha-habla-sobre-desfinanciacion-de-universidades-publicas-en-colombia-139090

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“No estamos formando bien a los maestros”: Atilio Pizarro

América Latina – Colombia / 8 de octubre de 2017  / Autor: Redacción / Fuente: El Espectador

Uno de los encargados de los temas educativos en la Unesco le recomienda a Colombia no dejarse llevar por los resultados en los ránquines y usar mejor las estadísticas para tomar decisiones.

Una de las tareas que tiene Atilio Pizarro en la Unesco es manejar las grandes bases de datos sobre educación que envían los ministerios de América Latina. A partir de lo que sugieren esas estadísticas, debe pensar cuál es la mejor estrategia para mejorar los niveles de la región. A menudo, su grupo hace sugerencias sobre políticas públicas luego de hacer detallados diagnósticos.

Este chileno, jefe del área de planificación y evaluación para América Latina y el Caribe en educación, estuvo de paso por Colombia, donde asistió a la XV Asamblea de Empresarios por la Educación. En conversación con El Espectador, asegura que el país debe formar mejor a sus docentes y usar los datos que genera para tomar mejores decisiones. Además, advierte que los gobiernos deben evitar dejarse llevar por los resultados de los ránquines.

América Latina es la región más desigual del mundo, ¿cómo está afectando esa realidad la educación?

De todas las maneras. Eso hace que sea una de las regiones más segregadas. La enorme diferencia de ingresos entre ricos y pobres hace que cada vez más haya escuelas donde van ricos y otras donde van pobres. Es una segregación que tiende a generar sistemas de burbujas, sobre todo en los niños más ricos. Muchas veces no saben cómo enfrentar la realidad. Por el contrario, cuando generas una integración social, hay un mejoramiento sustantivo de quienes tienen capital cultural menor. Y los que tienen más capital social, aprenden qué vive un joven en condiciones vulnerables.

¿Hay algún ejemplo de un país donde esa segregación se esté superando?

Los países que tienen menor nivel de segregación, son los más igualitarios. Uruguay, Costa Rica y Argentina son un buen ejemplo, aunque este último ha estado empeorando sus niveles de igualdad. Eso se ve reflejado en los resultados: Uruguay y Costa Rica siempre se ubican en los lugares más avanzados de estados de aprendizaje. Aunque eso también está asociado a las condiciones materiales: infraestructura, docentes y remuneraciones de los docentes.

América Latina se enfrenta a un momento político de muchos cambios. ¿Puede afectar el futuro de la educación de la región?

Sí. Tiene que haber continuidad en las políticas. En educación los cambios toman tiempo. Y se requieren miradas integrales desde la primera infancia hasta la educación superior y el mundo laboral. No hay que pensar en cómo mejorar la educación superior o primaria, sino hay que pensar en cómo mejorar el sistema educativo. Esa mirada requiere políticas de más largo plazo. Pero, infortunadamente, nuestra región es una región donde más cambios de Ministros de Educación hay. Rotan muy fácilmente. Entonces hay muchos cambios en las políticas que, además, deben ser intersectoriales. Eso requiere una madurez política y social muy grande.

En esas bases de información que maneja la Unesco, ¿qué deficiencias identifican?

Hay varias. Una de las principales es que en prescolar hay pocos docentes certificados para formar a los niños más pequeños que son los tienen necesidades educativas más especiales: requieren educación, cuidado y atención. Solo el 63 % de los docentes están certificados para cuidarlos. Respecto a la educación primaria, entre el 4 % y 5 % de los niños están fuera de las escuelas. Eso son 3 millones de niños. Generalmente eso sucede por vulnerabilidad, discapacidad, aislamiento geográfico o porque pertenecen a étnicas indígenas. En educación secundaria, hay un gran problema: los jóvenes sienten que están recibiendo una educación que no necesitan. Hay muy poco interés en la educación y hay mucha deserción.

Si usted fuera el ministro de Educación de Colombia, ¿en qué centraría sus esfuerzos?

En que prevalezca una mirada sistémica. Tiene que haber una mirada más integral. Aunque, de acuerdo con nuestros estudios, deben reforzar la formación de docentes. La gran mayoría están formados para ejercer un área de especialidad como matemáticas o lenguaje, cuando deberían tener una mirada más integral y generar competencias a los estudiantes que vayan más allá de estas habilidades básicas. También es fundamental todo lo que tiene que ver con las tecnologías de la información y comunicación (TIC). Si bien ha habido políticas para estimular el uso de computadores en la escuela, deben hacer énfasis en la manera como se está usando, en el tiempo de uso y en qué se usa. Es decir, hay mucha inversión, pero no están evaluando los efectos que deberían tener.

Es decir, ¿que no estamos formando bien a los profesores?

Hay muchas deficiencias en su formación inicial. Además, hubo un período donde aparecieron muchas universidades privadas ofreciendo carreras de pedagogía sin estándares nacionales y sin regulación estatal. Tiene que haber un marco normativo. La formación de los docentes es un factor clave; es el alma para mejorar la educación. Tienen que pensar en cómo atraer a los jóvenes a estudiar educación; tratar de que sea una carrera atractiva.

En esa recopilación y gestión de datos sobre el sector educativo, ¿qué tan bien está haciendo la tarea Colombia?

Es un tema complejo, porque hay varios mecanismos para recopilar estadísticas. Muchos de los datos que recopilan los ministerios de Educación provienen de las escuelas. Son las que entregan la información, pero los mismos directores de los colegios no saben cómo usarla, no la usan para tomar decisiones. Nuestros estudios sugieren que la evaluación, sacar un buen lugar en un ranquin, se está convirtiendo en un fin. Pero la evaluación es un medio que se puede utilizar para mirar detalladamente qué es lo que está ocurriendo en el sector y sacar conclusiones de las políticas. En cambio, hay muy poco uso de los datos para tomar decisiones.

En resumen: recopilamos muy bien los datos, pero no sabemos usarlos.

Exactamente. Hay un gran desafío muy grande en ese aspecto. La otra dificultad es que los que generan información muy pocas veces conversan con los que generan políticas sobre educación. Tienen que conversar entre los distintos acores. Desde la Unesco, hemos hecho talleres en los que juntamos evaluadores con planificadores y a veces ni siquiera se conocen.

A veces parece que la educación es un tema marginal en la política…

Sí. Nuestros dirigentes hablan sobre su importancia, pero no se preocupan por ella. Todos hablan del valor de la educación, pero invierten más en vías públicas. Hay que entender que la educación es un factor clave para todo lo demás. Se le da un valor, pero no el suficiente. Pero no es solo una responsabilidad del Estado. Es compartida con las familias, el sector privado y la sociedad civil.

En pruebas como las PISA nos solemos comparar con otros países, pero varias de nuestras escuelas pertenecen a contextos muy diferentes. ¿Cómo hacer para lograr un equilibrio?

Insisto: la evaluación no es un fin. Estas pruebas a gran escala no tienen por qué ser un fin. Lo importante no es un ranquin. Las evaluaciones dicen muchas cosas. No hay que hacer énfasis en el lugar que ocupa un país en el ranquin, sino en los elementos que pueden estar explicando los resultados de aprendizaje. Esas pruebas producen muchos datos, en los que se puede hacer investigación, pues muchos de esos análisis muestran dónde hay que invertir. Eso requiere mucha madurez por parte del país para debatir, analizar con todos los actores y decir “no importa, estoy en el último lugar, pero cómo profundizo acorde con el contexto sociocultural de mi país”.

¿Qué le recomendaría al próximo presidente de Colombia?

Que hay que desarrollar políticas de aseguramiento de calidad. Esas requieren más integralidad. No se trata de decir que voy a hacer una reforma curricular o que voy a mejorar la educación de los docentes. Necesitan una mirada integral. Hay que preguntarse cuál es el tipo de persona que quiere formar el país. Hay que hacer evaluaciones permanentemente para ver si nuestras políticas están cumpliendo con las expectativas del tipo de persona que queremos formar.

Fuente de la Entrevista:

https://www.elespectador.com/noticias/educacion/no-estamos-formando-bien-los-maestros-atilio-pizarro-articulo-716632

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«Los alumnos que no compiten tienen una mejor salud mental»

Estados Unidos / 8 de octubre de 2017 / Autor: Ana Torres Menárguez / Fuente: El País

En los años 60 David Johnson (Indiana, 1940) y su hermano Roger comenzaron una cruzada contra el aprendizaje competitivo e individualista que imperaba en las escuelas de Estados Unidos. Su objetivo era dar la vuelta a la creencia de que solo los más aptos sobreviven y demostrar que el aprendizaje cooperativo era la clave para encajar en la sociedad, encontrar un empleo en el futuro y saber sobreponerse a la ansiedad. Fundaron el Centro de Aprendizaje Cooperativo de la Universidad de Minnesota y desde entonces han publicado más de 100 investigaciones y han formado a más de un millón de profesores de diferentes partes del mundo. Hoy tienen centros formativos en Shanghái, Japón, Noruega o España, donde se enseña una metodología desarrollada por ellos y construida sobre cinco pilares. 

Considerados los padres del aprendizaje cooperativo, los hermanos Johnson fueron los primeros en recopilar y contrastar más de 550 estudios publicados sobre el tema desde 1898 para elaborar después sus propias investigaciones, un trabajo por el que han recibido más de una decena de premios, entre ellos el Brock International Prize for Education en 2007, concedido por la Universidad de Oklahoma.

David Johson, profesor de Psicología Educacional en la Universidad de Minnesota, contestó a las preguntas de este diario en el I Congreso de Innovación Educativa celebrado hace dos semanas en Zaragoza y organizado por el Gobierno de Aragón, un foro de dos días al que acudieron 1.400 profesores para intercambiar experiencias sobre las últimas metodologías en el aula.

Pregunta. ¿Qué es el aprendizaje cooperativo y por qué se debería usar en las escuelas?

Respuesta. Mucha gente tiene una idea equivocada. Juntar a personas en la misma habitación, sentarlas en círculo y decirles que son un grupo no quiere decir que vayan a cooperar de forma efectiva. Es necesario que se den cinco elementos esenciales que son los que integran nuestra metodología. El más importante es la interdependencia positiva, que implica que todos los integrantes del grupo perciban que el éxito individual no se dará si no triunfan todos. Si uno falla, todos pierden. La clave es entender que los esfuerzos individuales no serán en beneficio propio, sino del grupo. Este método de trabajo consigue que las personas se preocupen por el éxito de los demás, un elemento básico para la convivencia. Si las escuelas promueven la cultura de ser el número uno, a la vez están animando a esos mismos alumnos a desalentar y obstruir los esfuerzos de los otros. En las competiciones solo ganan unos pocos.

P. Sus estudios han demostrado que la competitividad entre alumnos no mejora los resultados académicos. ¿Por qué sigue instalado ese sistema en las escuelas?

R. A mediados de los sesenta cuando Roger y yo comenzamos a interesarnos por el tema, la competitividad y el individualismo dominaban los sistemas de enseñanza en primaria, secundaria y en la Universidad. Era el llamado darwinismo social, que consiste en aplicar la teoría de la evolución de Darwin al campo educativo: los estudiantes tienen que aprender a sobrevivir en un mundo en el que unos se comen a otros y solo los más aptos sobreviven. En ese momento, el aprendizaje cooperativo era relativamente desconocido e ignorado por los educadores. Afortunadamente, hoy es una de las metodologías escogidas en todos los niveles educativos. Es muy raro encontrar a un profesor que no conozca este tipo de aprendizaje.

P. ¿Cuál es el principal problema que se da en las aulas?

R. Se ignora completamente la interacción entre los estudiantes. Los programas de formación del profesorado destinan la mayor parte del tiempo a enseñar a los docentes a lidiar con los alumnos y les muestran cómo deben reaccionar a los materiales de clase. Sin embargo, la interacción entre los alumnos es esencial y dice mucho de cómo aprenderán o de cuánta autoestima serán capaces de adquirir. No tiene sentido que los estudiantes compitan entre ellos para ver quién saca un sobresaliente y se sitúa por encima de los demás. Ese modelo ha caducado y hasta las empresas tecnológicas como IBM contratan a los que saben trabajar en grupo. A principios de los 2000 una investigación de una consultora señaló que el principal motivo por el que los estadounidenses dejan su trabajo es la falta de habilidades sociales de su jefe. El individualismo ya no vale.

P. ¿Por qué se les considera los padres del aprendizaje cooperativo? ¿Qué han aportado que no hicieran las investigaciones previas?

R. Se nos puede considerar los pioneros del aprendizaje cooperativo de la edad moderna, pero antes de nosotros hubo decenas de autores. El filósofo romano Séneca abogaba por este tipo de aprendizaje con afirmaciones como Qui docet discet, que quiere decir que el que enseña aprende dos veces. En el movimiento por la escuela pública de los Estados Unidos de comienzos del siglo XIX también hubo una fuerte defensa de esta corriente. No es algo nuevo. El hecho de enfrentarse a puntos de vista opuestos genera incertidumbre y conduce a la persona a buscar más información para conseguir una conclusión más refinada y razonada. Además, nuestros estudios demuestran que el alumno debe reestructurar la información para retenerla en la memoria y una forma de lograrlo es explicar algo en voz alta a un tercero.

P. De sus estudios se desprende que el aprendizaje cooperativo exige más esfuerzo y pese a ello resulta más atractivo para los estudiantes.

R. Los beneficios se pueden dividir en tres grandes grupos: un mayor esfuerzo para el logro, una mejora de las relaciones interpersonales y también de la salud psicológica. El cooperativo es más complejo que el individualista porque el alumno tiene que conectar al mismo tiempo con la tarea que debe realizar y con el grupo. Los miembros del equipo tienen que aprender a liderar, a decantarse por un punto de vista, a comunicar o a manejar los conflictos. Nuestras investigaciones demuestran que trabajan más duro cuando lo hacen en grupo que en solitario. Aumenta la retención de información, tienen mayor capacidad para desarrollar argumentos, mayor motivación para seguir aprendiendo después de clase y mejores estrategias para la resolución de problemas.

P. Parece que los estudiantes que cooperan saben manejar mejor su carácter y tienen mayor resistencia a la ansiedad. ¿Por qué?

R. Cada vez que dos estudiantes trabajan juntos, la relación cambia: se entienden mejor, se aceptan y se apoyan mutuamente tanto en lo académico como en lo personal. Cuando no compiten, mejora su salud mental; ganan autoestima y mejora su habilidad para lidiar con el estrés. El grado de vinculación emocional entre los estudiantes tiene un profundo efecto en su comportamiento en el aula. Cuanto más positiva es esa relación, menores son las tasas de absentismo y de abandono. El sentimiento de responsabilidad sobre el grupo incentiva las ganas de emprender proyectos de mayor dificultad y mejora la motivación y la persistencia para alcanzar una meta conjunta. El grupo se siente unido frente a ataques externos o críticas y crece el compromiso por el crecimiento personal y académico del resto de miembros del equipo. Los niños que requieren tratamiento psicológico suelen tener menos amigos y sus amistades son menos estables a largo plazo. La esencia de la salud psicológica es la habilidad de construir, mantener y modificar las relaciones con los demás para conseguir determinados objetivos. Los que no son capaces de gestionarlo suelen presentar mayores niveles de ansiedad, depresión, frustración y sentimientos de soledad. Son menos productivos y más inefectivos en combatir la adversidad.

Fuente de la Entrevista:

https://elpais.com/economia/2017/10/02/actualidad/1506942650_496359.html

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