Venezuela: Poder Popular, Construcción Comunitaria en el Territorio

Poder Popular, Construcción Comunitaria en el Territorio

Lourdes Velásquez de Urbáez*

 

«Al fin y al cabo, somos lo que hacemos para cambiar lo que somos»

Eduardo Galeano

 

RESUMEN

El presente artículo es sólo una muestra sencilla del trabajo que una Comunidad hace en su Territorio mientras construye el Poder Popular. Estos tres elementos se conjugan en una acción que está soportada en asideros legales y teóricos pero que sólo llevándolos a la práctica, pueden ofrecer un pequeño aporte para la gran misión de construir en la Patria el Poder Comunal. La Comunidad organizada se convierte en ente de transformación, de organización y de aprendizaje constante. Siguiendo la metodología de la Sistematización de Experiencias, se presenta un trabajo que durante años se viene realizando en la Comunidad El Parque de la Parroquia Las Cocuizas, Municipio Maturín Estado Monagas, en el que destacan cinco etapas a saber: Los Inicios, el Consejo Comunal, el Alumbrado Público, el Pozo de Aguas Profundas, el Asfaltado de las calles y una nueva etapa que se está construyendo aún cuando las circunstancias económicas son otras.

Palabras claves: Poder Popular, Comunidad, Territorio, Aprendizaje, Sistematización.

 

La historia de la humanidad es una historia de lucha por la satisfacción de las necesidades básicas: la comida, el agua, el vestido la vivienda. Así el hombre y la mujer de todos los tiempos se desplaza de un lugar a otro en la búsqueda de los recursos que le permitan la satisfacción de esas necesidades.

Generalmente, según se tienen registros históricos, estos itinerarios son de gran lucha que han tenido que librar grupos nómadas en el logro de esa meta: saciar la necesidad. Al encontrar esos recursos allí se instalan y van construyendo una vida colectiva, van descubriéndose en el otro y en la otra, en la naturaleza; construyen saberes, sentires, se organizan, se recrean,

Pero como no están solos en el planeta, otros grupos también avanzan en la búsqueda de los mismos elementos, se encuentran y el más fuerte domina y avasalla al más débil pretendiendo ocupar su espacio, emprenden una  serie de enfrentamientos trayendo en consecuencia la lucha por otro elemento, otra necesidad: El territorio.

Este nuevo elemento ha sido crucial en América Latina, ya en 1492 con el despojo de la Abya Yala, ya hoy con la pretendida invasión a Venezuela y el despojo de la Guayana Esequiba; así como en Venezuela, en todos los países de la región, la lucha es a muerte por el territorio.

En este sentido, Reyes C (2011) señala: “Históricamente, las luchas por el territorio han sido una constante en América Latina, debido a la búsqueda del control sobre éste; situación principalmente generada por sus bondades, las cuales han buscado ser controladas por diferentes actores.”

He aquí, que autor agrega un nuevo factor, constituido por los diferentes actores que buscan apoderarse del territorio o controlarlo por las diversas bondades o diversos recursos que éste tiene. Es así como entran en juego las grandes potencias, las empresas transnacionales, los grupos de poder económico, político, militar, entre otros.

En la defensa del territorio en los pueblos de América Latina han destacado los Movimientos Sociales ligados a los Pueblos Originarios, afrodescendientes, feminismos, campesinos, trabajadores, entre otros.

Muchos han ofrendado sus vidas en las luchas por el territorio, la existencia ha sido un construir, destruir y reconstruir la vida y la comunidad. Es que en el territorio se fragua una visión de la vida del mundo, del otro, de la naturaleza, una cosmovisión que establece un vínculo entre hermanos y hermanas que hace de su cotidianidad, un estilo de vida.

El arraigo al territorio se convierte en una esperanza colectiva en su defensa y de los bienes comunes, ya esa masa de habitantes del territorio se va perfilando como un actor que tiene una característica que le identifica, la participación y el protagonismo. Estamos refiriéndonos a  la Comunidad que ya no es ese grupo que se desplaza de un lugar a otro, sino que es un sujeto social que dialoga interna y externamente, construyendo y deconstruyendo nuevos aprendizajes.

La comunidad tiene la posibilidad de otras miradas, y comienza a darse cuenta de las ataduras hegemónicas que se amarran cada vez con más fuerza y también se da cuenta, la comunidad, que los dedos tejedores están en la comunidad.

Así como tiene otras miradas, escucha otras voces, otras maneras de entender los mismos hechos sociales. Porque la comunidad es la sociedad en pequeña escala. Allí se viven las diferencias y las coincidencias. Son muchas las definiciones y caracterizaciones que a lo largo del tiempo y el espacio han surgido como realización del ser humano como un ser social.

En este caso se señalan las líneas de Ezequiel Anderg-Egg en las que caracterizando a la comunidad se refiere a las fortalezas que se desarrollan en ese espacio, mencionando la producción, distribución y consumo de bienes; la socialización de valores, conocimientos, pautas de conducta; el control social. Entre esas fortalezas distingue: “La participación social como posibilidad que brinda la comunidad local para que, a través de la familia, el medio laboral, las organizaciones voluntarias, las asociaciones de base, las organizaciones religiosas, culturales, sindicales o políticas, puedan realizar actividades sociales”. (Ander-Egg; 2013. p.87)

Este autor señala la importancia de la participación social como un rasgo distintivo de la comunidad. Cabe señalar que esta participación social incluye todos los espacios posibles que hacen vida en la comunidad. Esto requiere la promoción y desarrollo de algunos valores como la tolerancia, el respeto, la cooperación pues tendrán que construir proyectos en colectivo que apunten a la resolución de problemas y conflictos que afectan a todos y todas, determinar las prioridades y emprender las gestiones con las instituciones públicas y privadas que darían viabilidad a su ejecución; al mismo tiempo, definir cuáles de estos proyectos pudieran ser producto de una autogestión comunitaria.

En atención a estas fortalezas enumeradas por Ander-Egg, la Comunidad se erige como un sujeto social activo, colectivo participativo, incluyente. Al mismo tiempo que es una unidad, su constitución está plena de diversidad. Además, sus construcciones sociales la conducen a estar siempre en movimiento.

Visto así, desde el trabajo comunitario, se desnudan los nudos opresores, encubiertos en lo interno de la misma comunidad y se constata que son una réplica de los nudos colonizadores que abundan en el nivel parroquial, municipal, estadal y nacional; descubriendo también, las trenzas emancipadoras que se tejen en estos niveles y en su mismo contexto, rescatándolas y poniédolas al servicio de un proyecto mayor, el de la Patria, sin olvidar el suyo propio.

La comunidad en movimiento descubre que son posibles y, además necesarios, otros proyectos que entrelazados entre sí, tienen mucho que aportar al estado que todavía es una estructura de poder con rasgos patriarcales de los que, en muchos casos, quiere liberarse y liberar al pueblo pero sabe que sin las comunidades y su proyectos no podrá hacerlo y las comunidades también saben que sin el apoyo del estado y sus instituciones es muy difícil desarrollar sus proyectos.

Es así como en Venezuela, y en otros países de la región, va tomando fuerza la comunidad  como una propuesta contrahegemónica, de construcción colectiva, participativa y protagónica, inclusiva e incluyente, diversa y al mismo tiempo unidad en un mismo proyecto sentido y pensado entre todos, todas y todes, donde cada aporte es valioso para acercar el futuro deseado a un presente de victoria.

De aquí, que el Presidente de Venezuela y líder de la Revolución Bolivariana Hugo Rafael Chávez Frías hace la propuesta del Estado Comunal, acuñando su célebre frase “Comuna o nada” el 20 de Octubre de 2012 en un también célebre Consejo de Ministros en el que llamó a la autocrítica y a dar un giro a la gestión para dar respuesta al pueblo.

De allí, que en la Ley Orgánica de las Comunas (2010) se le define como: “Entidad local donde los ciudadanos y ciudadanas en el ejercicio del Poder Popular, ejercen el pleno derecho de la soberanía y desarrollan la participación protagónica mediante formas de autogobierno para la edificación del estado comunal, en el marco del Estado democrático y social de derecho y de justicia” (Art. 1)

En el contexto de esta Ley Orgánica, el ejercicio del Poder Popular está en la Comuna, con su derecho a la Soberanía a través de la participación protagónica que se manifiesta mediante el autogobierno.

Es decir, que las comunidades organizadas, en ejercicio de su soberanía se estructuran de acuerdo a sus capacidades e insertas en La Comuna, se dan su autogobierno con miras a la construcción del Estado Comunal. Es decir, que las comunidades no quedan aisladas debido a su protagonismo, sino que se van entretejiendo y enlazando entre sí para la construcción del Poder Popular.

De aquí la necesidad de que las comunidades, internamente, se organicen en Consejos Comunales, conformen sus Mesas de Trabajo Comunitarias y ya organizadas se conformen con otras, en comuna.

La Ley de los Consejos Comunales (2009) define a la Comunidad de esta manera: “Comunidad: núcleo espacial básico e indivisible constituido por personas y familias que habitan en un ámbito geográfico determinado, vinculadas por características e intereses comunes; comparten una historia, necesidades y potencialidades culturales, económicas, sociales, territoriales y de otra índole.” (Art. 4)

Este artículo de la Ley es bien claro cuando explica que la Comunidad comparte una historia, la construye día a día y la escribe con su vida y es por ello que puede dar fe de lo que allí ocurre, de las necesidades y fortalezas; pero también, sus habitantes tienen una cultura importante que los identifica y les refuerza el sentido de pertenencia al territorio físico y al territorio humano.

Sin embargo, aunque estas leyes citadas son una radiografía de las Comunidades, también es cierto que nada de esto puede hacerse realidad por un decreto; para que los habitantes de la comunidad se reconozcan como tal, el trabajo  social comienza desde las entrañas mismas de ese sujeto social colectivo.

El ejercicio del autogobierno surge de la necesidad comunitaria de darse su propia estructura y organización, entre acuerdos y desacuerdos pero en el seno de la propia comunidad; sin embargo es importante dar su espacio a esos auténticos líderes emergentes comunitarios que se van entretejiendo con los vecinos y se dan su propia estructura organizativa.

La Ley Orgánica del Poder Popular (2010) arroja la luz jurídica y conceptual para entender esta frase de dos vocablos que parecerían contradictorios puesto que históricamente el poder ha arrollado a las clases populares.

Dicha Ley es muy explícita cuando señala que: “El Poder Popular es el ejercicio pleno de la soberanía por parte del pueblo en lo económico, social, cultural, ambiental, internacional y en todo ámbito de desenvolvimiento y desarrollo de la sociedad, a través de sus diversas y disímiles formas de organización que edifican el Estado Comunal” (Art.2)

De tal manera que es una nueva concepción del Poder, es un ejercicio de Soberanía que se contrapone al poder opresor y patriarcal, más bien avanza hacia la liberación del pueblo, puesto que es ejercido, construido y obtenido por el pueblo.

Esta soberanía es ejercida en todos los ámbitos de la vida comunitaria, lo económico, que implica el trabajo y la producción; lo social, que se refiere a la salud, la educación; lo cultural que abarca las artes, los valores, costumbres, religión; y así va enumerando todos los ámbitos de la vida en sociedad. Además establece como ámbito del Poder Popular, las diversas formas de organización que edifican el Estado Comunal. Evidentemente, una de estas formas de organización es la que  se decide en la Comunidad.

Es por ello, que a la luz de este contexto surgen las siguientes interrogantes:

¿Puede una Comunidad construir el Poder Popular desde su Territorio?

¿Cuál sería la ruta de esta construcción comunitaria?

¿Esta construcción aislaría a  la comunidad del resto del universo parroquial, municipal, estadal y nacional o se fortalecería con acciones similares en estos niveles?

En la búsqueda de estas respuestas se presenta una Sistematización de Experiencias Comunitarias en la Comunidad El Parque, Parroquia Las Cocuizas, Municipio Maturín, Estado Monagas.

La Sistematización de Experiencias tiene es un método de Investigación Social que facilita y promueve la participación de la comunidad en la solución de la problemática de su entorno en la búsqueda de una transformación que les permite reconocerse como sujeto social que aprendemos de cada una de las acciones emprendidas, aprendizaje que se va incorporando a los saberes los cuales son basamentos conceptuales y metodológicos para el emprendimiento de próximas situaciones futuras.

Al respecto Oscar Jara (2019) señala: “La Sistematización de Experiencias produce conocimientos y aprendizajes significativos que posibilitan apropiarse de los sentidos de las experiencias, comprenderlas teóricamente y orientarlas hacia el futuro con una perspectiva transformadora.” (p.4)

En esta dirección, de ir aprendiendo en el hacer para transformar el entorno, no sólo físico, sino humano y sin tener estas orientaciones como motivación previa, se emprendió en la Comunidad El Parque un trabajo social de interés común, a raía del Golpe de estado de durante casi 48 horas mantuvo al Presidente Chávez fuera del ejercicio del Poder Ejecutivo como Presidente de la República.

Parecería que este dato está aislado del trabajo social emprendido en la comunidad, pero no está aislado, pues este hecho encendió la mecha en un grupo de vecinos que coincidimos en las acciones de calle a favor de la liberación del Comandante, allí nos conocimos y decidimos asumir la lucha en nuestro pequeño espacio.

Reconocemos que en nuestra comunidad, vecinos fundadores se habían dedicado a una acción social y organizativa muy valiosa, lo que significó un antecedente valioso que nos permitió recorrer un camino andado por otros que, desde su visión, organizaron la comunidad.

He aquí nuestra primera lección aprendida: Todos hacen falta en la comunidad para aprender y emprender.

Teniendo muy en cuenta nuestros antecedentes, organizaremos esta sistematización en cuatro secciones:

  • Los inicios
  • El Consejo Comunal
  • El alumbrado público
  • El asfaltado
  • El Pozo de Aguas Profundas

Los inicios fueron de formación, identificación y  reconocimiento, ya que curiosamente, viviendo en el mismo urbanismo, nos reconocimos en una plaza tocando cacerolas para que liberara a Chávez. Entre los vecinos se destacaba alguien por su formación. Se hace referencia al Señor José Figueroa quien militó con Chávez en el MBR200 y quien nos fue mostrando un camino posible de libertad y engrandecimiento de la Patria.

Así nació el Grupo Patria Nueva que luego se convirtió en Círculo Patriotico, realizando reuniones y encuentros de fraternidad y sororidad y algunas acciones pequeñas de solidaridad con los más pobres, que generalmente no veíamos en nuestra comunidad.

Durante esta etapa nos unimos mucho entre nosotros pero cada vez nos distanciábamos más de nuestros vecinos  quienes tenían ideas contrarias, pero que compartían las mismas problemáticas comunes las cuales eran ignoradas.

Esta etapa va del 2002 al 2008. En este proceso conocimos a algunas personas que serán importantes en la dirección del país, el estado y el Municipio. Siempre apuntando en sus disertaciones la importancia de mantenerse en el poder a través del voto. De estas reuniones definimos los objetivos del grupo: Defender a Chávez, Defender la Revolución y No aspirar cargos públicos de dirección y de Gobierno. Hasta aquí todavía la comunidad y su problemática no estaba en nuestros objetivos.

El Consejo Comunal. Hasta que un día decidimos emprender la lucha para solventar problemas serios de la comunidad por lo que tuvimos que acudir a las Instituciones públicas a fin de que financiaran nuestros proyectos.

La respuesta de todos los organismos fue la indicación de organizarnos en Consejo Comunal para poder accesar a los recursos destinados a las comunidades, lo que significaba para nosotros un duro golpe pues teníamos que acudir, principalmente, a nuestros adversarios vecinos que eran mayoría en la comunidad.

Entre contradicciones entre nosotros mismos, nos estudiamos la Ley y llamamos a los vecinos a una Asamblea. Ya con un objetivo claro: Crear el Consejo Comunal. Esto se logró con el del CNE, que se instaló en la comunidad, ofreció las respectivas inducciones a todos y se constituyó en ente rector de esas elecciones; y así nació el Consejo Comunal el 22 de Agosto de 2008, en el que resultaron electos todos los voceros. De esta vocería formaron parte vecinos de toda ideología y credo. Se inscribió nuestro naciente Consejo Comunal en el Ministerio de Las Comunas con el Código: 16-08-04-A84-0003, el cual conservamos hasta hoy.

Volvimos a las Instituciones, nos pidieron los proyectos en nuevos formatos deferentes para cada uno de esos organismos y nos tuvimos que poner de acuerdo para decidir cuáles proyectos eran prioritarios y diseñarlos en conjunto.

En esta etapa, la más dura, aprendimos el valor de la tolerancia y la diversidad en la unidad comunitaria. Conocimos verdaderamente nuestro territorio y entre peleas y sancochos se fueron dos años y hubo que renovar la vocería, en el 2010, lo cual fue más llevadero que la primera elección porque, aunque cada quien estaba en su acera, nos acercamos y nos reconocimos como vecinos.

Se venció la Vocería y se renovó nuevamente el el 2014, la última renovación se celebró el 01 de Diciembre de 2015. Todo apegado a la Ley orgánica de los Consejos Comunales y asesorados y dirigidos por el Ministerio de las Comunas.

Proyecto del Alumbrado Público. Este Proyecto lo lideró la Mesa de Electricidad, Gas y Agua con la participación de todo el equipo que nos abocamos y determinamos salir de la oscuridad. Fueron muchas las comunicaciones, devoluciones del proyecto, muchas veces nos dijeron que no; pero seguimos adelante porque teníamos un Objetivo claro; Instalar el servicio de alumbrado público a todas nuestras calles.

Resultado de las gestiones, CANTV optó por financiar el Proyecto a través de un dinero que la Mesa de Administración y Finanzas administró, la mesa de contraloría ejerció el control de la ejecución del Proyecto

Además de CANTV como ente financiero, contamos con el apoyo de CORPOELEC como ente rector y Alcaldía de Maturín como responsable de alumbrado Público. Y finalmente, en Diciembre de 2010, se instalaron todas las luminarias en nuestra comunidad, lo que fue motivo de gran alegría.

Para este movimiento de soñadores, el logro de este objetivo nos impulsó a gestionar los demás proyectos que se habían diseñado en las diferentes mesas.

En una Asamblea de vecinos se entregaron las cuentas y se comprometieron todos a cuidar este logro que nos dejó otro aprendizaje: La participación del adversario es garantía de honestidad y credibilidad.

El Pozo de Aguas Profundas. Este proyecto fue bien esperado por la comunidad, el vital líquido ya estaba escaseando en toda la ciudad y los camiones que privadamente nos surtían cobraban un precio bien alto en ese momento, significando un golpe duro a nuestros presupuestos familiares.

Fue diseñado e introducido a las Instituciones desde el 2011 y nos solicitaron muchos recaudos y hasta exámenes para saber si el agua era adecuada para el consumo humano. La verdad es que este proyecto combinó muchos aspectos de la vida comunitaria pir cuanto tuvo que dar respuesta a salud, educación, electricidad, recreación, alimentación, entre otras. Además, proyectos como éste requiere de la dedicación exclusiva de lagunos voceros conocedores de la materia para el encendido, el apagado, las emergencias y el mantenimiento.

La lucha trajo la recompensa en el 2013 cuando se puso en funcionamiento el pozo a través de la activación de una bomba hidroneumática de gran capacidad. Acá se contó con el apoyo de Aguas de Monagas y la Gobernación del estado Monagas.

Así que estamos surtidos de agua todos los vecinos y además surtimos a una comunidad cercana que se nutre de nuestro pozo.

Los voceros de la Mesa de Energía, Gas y Agua, a la que llamamos MEGA, no ha abandonado su espacio y acción social para beneficio de todos y como dije anteriormente de otra comunidad de escasos recursos.

Se logró el Objetivo, el abastecimiento permanente del agua potable. También acá hubo un aprendizaje: La comunidad crece cuando compartimos entre todo todos y se agiganta cuando compartimos con otra Comunidad.

Asfaltado de las calles de la Comunidad. Este proyecto dio mucho quehacer, pidieron varios modelos de proyecto hasta que finalmente la gobernación aceptó ser el ente financiero y rector.

Todos nos abocamos a ese proyecto, el Gobernador del estado nos visitó e hizo un recorrido por nuestras calle, constatando que el asfaltado era una necesidad en nuestra comunidad.

Desde el año 2011 se introdujo el Proyecto en el Consejo Federal de Gobierno, se entregaron todos los recaudos que solicitaron, nos reunimos con todas las instituciones involucradas en la ejecución del mismo. En ese lapso nos encontró un cambio de Gobierno en el estado Monagas y otro vaivén de gestiones hasta que en el 2014, llegaron gandolas, maquinarias, trabajadores y camiones de asfalto Finalmente, la Comunidad cambió su aspecto al ser mejorada su viabilidad a través del asfaltado de sus seis calles y sus tres avenidas transversales.

Se asfaltaron las calles, se logró el Objetivo y se adquirieron dos aprendizajes: a. Si pudimos con estos megaproyectos, podremos también con todo lo que la comunidad vaya requiriendo. B. Así como los gobernantes pasan y las instituciones quedad, los Voceros pasan y el Consejo Comunal queda.

Estos cuatro grandes proyectos han dado pie a una comunidad en movimiento y en aprendizaje continuo que ha seguido trabajando al servicio de nuestra comuonidad., que necesita no sólo de nosotros como individualidades, sino de la organización comunitaria que ayudamos a parir. Ya se nos ha ido algunos de estos incansables Voceros a otros paisajes. Acá quedamos con el compromiso de continuar esta obra.

 

Etapa Contenido Objetivo Aprendizaje
I Los Inicios Defender al Presidente Chávez

Defender la Revolución

No aspirar cargos de Gobierno

A problemáticas compartidas, trabajo y soluciones compartidas-
II El Consejo Comunal Crear el Consejo Comunal Tolerancia

Diversidad en la Unidad Comunitaria

III El Alumbrado Público Instalar luminarias de alumbrado público en todas las calles de la comunidad. La participación del adversario es garantía de honestidad y credibilidad

 

IV

 

 

 

El Pozo de Aguas Profundas Abastecer de agua potable permanentemente a toda la comunidad La comunidad crece cuando compartimos entre todo todos y se agiganta cuando compartimos con otra Comunidad.
V El Asfaltado de las calles Asfaltar todas las calles de la comunidad a. Si pudimos con estos megaproyectos, podremos también con todo lo que la comunidad vaya requiriendo.

b. Así como los gobernantes pasan y las instituciones quedad, los Voceros pasan y el Consejo Comunal queda.

 

Se lograron los objetivos en el desarrollo de estos grandes proyectos lo que agudizó nuestra inquietud de trabajadores comunitarios, realizan siempre diferentes acciones en beneficio de toda la comunidad como jornadas de vacunación, reparación del paredón perimetral, curso de Hortalizas, siembra comunitaria, elaboración de tapabocas; en fin, sin darnos cuenta y de manera espontánea estamos protagonizando una verdadera Educación Popular, transformando nuestro territorio a través e contenidos seleccionados y diseñados por la comunidad.

Esta es una muy pequeña muestra de acciones de la comunidad El Parque, la cual es pequeña. Consta de 6 calles, 3 avenidas principales, 255 viviendas (entre casas y anexos), 272 núcleos familiares y 667 habitantes. Además contamos como una amplia zona verde en las que se reciben las clases de hortaliza y está en etapa de diseño un proyecto de Agricultura Urbana.

CONCLUSIONES

Una vez realizada esta Sistematización Experiencias se ha llegado a las siguientes conclusiones:

El Poder Popular es una construcción comunitaria.

Las disposiciones jurídicas guían y establecen normas pero es la Comunidad quien ejecuta.

El territorio de cada comunidad ofrece diferentes posibilidades de desarrollo de proyectos.

La construcción más grande de la comunidad en su territorio es su propia historia.

El trabajo comunitario es inclusivo, colectivo y diverso.

Las diferentes ideologías y creencias en el territorio enriquecen a la comunidad.

Toda trenza de opresión que se descubre en la comunidad, ofrece también una vía emancipatoria.

La diferentes instituciones del estado está en el deber de apoyar a las comunidades en el financiamiento de los proyectos que apunten a una mejor calidad de vida de todos y todas.

Nadie es indispensable, todos somos necesarios.

El trabajo comunitario en el territorio no aísla, integra a otros colectivos con iguales problemáticas.

La credibilidad de los vecinos se obtiene con trabajo.

El trabajo en la comunidad es un espacio de Educación Popular.

El trabajo comunitario en el territorio es una oportunidad de formación individual y colectiva para la transformación.

Las nuevas generaciones en el trabajo en el territorio, garantiza la permanencia del estilo de vida y la cultura que se ha ido construyendo.

 

BIBLIOGRAFÍA

Ander-Egg, Ezequiel. “Diccionario del trabajo Social” Centro Internacional Miranda. Caracas, 2013

Asamblea Nacional de la República Bolivariana de Venezuela. Ley Orgánica del Poder Popular. Gaceta Oficial 6.011 Extraordinario. Caracas, 2010

Asamblea Nacional de la República Bolivariana de Venezuela. Ley Orgánica de Las Comunas. Gaceta Oficial 6.011. Caracas, 2010

Asamblea Nacional de la República Bolivariana de Venezuela. Ley Orgánica de los Consejos Comunales. Gaceta Oficial 39.335. Caracas, 2009

Jara Oscar.  Orientaciones teórico-prácticas para la sistematización de experiencias.  Centro de Estudios y Publicaciones Alforja, San José, Costa Rica. 2019

Reyes Clavijo, Javier Alonzo. Congreso de los Pueblos: una respuesta, una lucha por el territorio. Interpretación a partir del ciclo de protesta. Universidad de La Salle; Bogotá, 2011. Disponible en: file:///C:/Users/lourdes%20urbaez/Downloads/Dialnet-CongresoDeLosPueblos-4929354.pdf

 

 

Nota:

*Lourdes Velásquez de Urbáez

Investigadora y Editora del Centro Internacional de Investigaciones Otras Voces en Educación

Docente Investigadora del Centro Internacional Miranda

Educación Popular en Movimiento de ALFORJA

 

Fuente de la Información: Centro Internacional de Investigaciones Otras Voces en Educación

 

 

 

 

Comparte este contenido:

Venezuela: Aproximación al tema de los Movimientos Sociales y la Educación Popular

Aproximación al tema de  los Movimientos Sociales y la Educación Popular

Lourdes Velásquez de Urbáez

Introducción

 Acercarse al tema de los Movimientos sociales y más aún a la Educación Popular, requiere de una investigación documental y de campo que permita contrastar la experiencia con la teoría y, si es posible, teorizar de nuevo esta temática.

Sin embargo, en este ensayo se ha abordado el tema, de la mano de especialistas como Luis Rigal y Mario Garcés quienes poniendo a disposición algunos artículos muy serios y rigurosos han permitido entender un poco el fenómeno sociológico de los Movimientos Sociales, tan arraigados en la historia viva de los pueblos y de quienes teniendo la vivencia en alguno que otro, no los hemos estudiado.

Estos movimientos acompañan al hombre en el devenir de historia acelerando, en muchos casos, procesos liberadores que con otro instrumento, bien sea de carácter  político, social, no se hubieran alcanzado.

Acá se recorrerán la trayectoria del Movimiento de los Sin Techo de Brasil, de los Piqueteros de Argentina y de los Campesinos e Indígenas de Bolivia, movimientos que cambiaron la historia de sus respectivas naciones al punto de hacer retornar el Peronismo en Argentina y llevar al gobierno de Bolivia al indígena Evo Morales.

El auge de los Movimientos Sociales Latinoamericano en el Siglo XXI le plantea nuevos retos al sector educativo por cuanto su fuerte tendencia pedagógica y la emergencia de la Educación Popular requiere de un nuevo docente, nuevos espacios, nueva manera de hacer docencia, repensar la educación, en fin, nuevas políticas educativas.

Este, viene a constituirse en un campo de investigación y de propuestas necesarias en la construcción de un sistema educativo más coherente con las demandas de los pueblos.

Desarrollo

Las grandes crisis son madres de grandes retos y grandes alternativas en la búsqueda de salidas a dichas crisis que tocan al pueblo en colectivo con una misma insistencia y con una única intención: la dominación.

Por ello, el hombre, ser social por excelencia, se agrupa con sus semejantes en la búsqueda no sólo de la solución, sino, además en la manera de hacerlo, en torno a cuál idea y con beneficios al mayor número de colectivos en miras a la a la ruptura con el yugo opresor y a la emancipación.

Ander –  Egg (2013) en su Diccionario de sociología expresa:

“Los movimientos sociales de la segunda mitad del S. XX surgen como reacción crítica frente a algunos problemas que afectan la vida cotidiana, como las consecuencias del deterioro del medio ambiente a causa de la industrialización, como forma de lucha por las discriminaciones en razón del sexo, etc.” (p. 251).

En esta definición se observa cómo es el momento crítico que trae en consecuencia el movimiento social, diciendo con su voz y sus acciones que sí hay salida: la organización, la participación; la búsqueda de la alternativa es en la cotidianidad, desde la cotidianidad y para la cotidianidad.

América Latina ha sido prolija en los Movimientos sociales que han surgido como luces en medio de la oscuridad que las sociedades contemporáneas atraviesan, destacándose en ellos el tema de la lucha, la emancipación y la ética de lo colectivo, observándose que todas estas cualidades persisten en estos primeros años del Siglo XXI.

En este sentido, Revilla Blanco (2010) expresa en su artículo América Latina y los Movimiento Sociales, su mirada a estos colectivos:

“Si nos detenemos en el análisis de los últimos 30 años en la región, el período en el que los países de América Latina retomaron la democracia y la vieron consolidarse como sistema de gobierno, podemos observar que los movimientos sociales fueron claves tanto en la oposición a las dictaduras como en la transición a las democracias.” (p. 53)

Es importante destacar la persistencia en la lucha de estos movimientos en sus acciones de calle, que visibilizaron a quienes estaban anulados en la sociedad y sus voces calladas, incluso representadas por personeros políticos que nada tenían que ver con ellos.

Esta específica circunstancia trae en consecuencia una manera, un estilo diferente por cuanto, de acuerdo a lo expresado por Luis Rigal en su artículo Gramsci, Freire y la Educación Popular, a propósito de los Nuevos Movimientos Sociales:

“Este proceso, complejo y contradictorio, de disolución – reconstrucción del tejido social y de la organización social y de pérdida de legitimidad de los actores colectivos tradicionales, estuvo signado también por la aparición de nuevos actores – trabajadores desocupados; fábricas recuperadas; asambleas en barriales; ambientalistas – y por el fortalecimiento de otros movimientos sociales – campesinos, derechos humanos.” (p. 2)

La misma circunstancia crítica que viven los pueblos, hacen surgir nuevos actores sociales que toman la palestra en la vida pública con discurso y acciones sociales políticas y culturales que hacen nuevo todo el acontecer de la vida ciudadana, pues dan origen a una nueva ciudadanía, a un nuevo modo de entender la condición de ciudadano.

Algunos rasgos que caracterizan a los movimientos sociales son los siguientes de acuerdo a Calderón (1986) citado en Garcés:

“a. Una estructura participativa resultado de su propia experiencia de participación y lucha.

  1. Su propia temporalidad definida por su acción frente al sistema de relaciones históricas.
  2. Un desarrollo en forma multilateral y heterogénea en el espacio, con desarrollo desigual de la conciencia, la organización y la economía.
  3. Efectos sociales específicos sobre las relaciones sociales y la sociedad.” (p. 59)

Evidentemente, estas características tienen que ver con la manera cómo surgieron estos movimientos, que no por decretos, sino jalonados por el momento histórico.

Las atroces dictaduras que vive la región en la década de los sesenta y en muchos casos, disfrazados de democracia, las solapadas atrocidades de los cuerpos represivos, las persecuciones a las ideas y a las voces disidentes, fueron despertando en esos nuevos actores que ya mencionara Luis Rigal: mujeres, jóvenes, indígenas, campesinos, cristianos, esas necesidades de asociarse, y surge, por ejemplo, una mirada diferente de leer el  Evangelio desde la vida, desde el presente, desde el trabajo, la escuela, el barrio y ni sólo desde el púlpito.

Toda esta situación conflictiva, unida a la Revolución Cubana, orienta hacia allá la mirada de estos nuevos actores que comienza a ver su utopía realizable y su sueño realizable en otro nuevo mundo posible.

Surgen del seno de la Iglesia Católica las Comunidades Eclesiales de Base, movidas por el espíritu del Concilio Vaticano II y los Documentos producidos en las Conferencias de Medellín y Puebla en la que se expresa de manera clara y diáfana la opción preferencial por los pobres.

Con sus características específicas en cada país de la región, estas comunidades, haciendo vida en el corazón de los barrios, de los necesitados y excluidos de siempre, se convirtieron en semilleros de nuevos movimientos sociales que se fueron esparciendo por todas partes haciendo visibles a los tullidos, los ciegos y los leprosos del Evangelio que no son más que los mismos rostros conocidos de la vida cotidiana.

En este sentido  las Comunidades Eclesiales de Base despertaron y siguen despertando un espíritu de liberación en los pueblos, dejando un saldo organizativo que ha dado pie a que mujeres, negros, indígenas, estudiantes, en fin nuevos actores sociales se agrupen en la búsqueda de nuevos caminos de participación y lucha por sus derechos y el derecho de los pueblos a la libertad, soberanía, autonomía.

Se destacan en América Latina movimientos sociales con una fuerte incidencia en la liberación de sus naciones. Garcés enfatiza tres grandes movimientos que han impactado la vida en sus países y en toda la región; estos son el Movimiento de los Sin Tierra en Brasil, el de los Piqueteros en Argentina y el de los Campesinos e Indígenas en Bolivia. De la mano de este autor se revisarán estos tres movimientos.

El Movimiento de los Sin Tierra nació con los campesinos brasileros que habían sido expulsados motivado al proceso de modernización de la agricultura. Ante esta situación deciden quedarse en el campo y desde allí emprender la lucha por la tierra; así nació el movimiento, con una base social dispuesta a luchar, a no emigrar hacia las ciudades, ni tampoco a ser colonizados.

Este movimiento, además de tener una raíz de orden económica y hasta laboral, tiene también una raíz ideológica cristiana a través de la creación de la Comisión Pastoral de la Tierra, según lo señala Joao Pedro. Esta comisión estaba liderada por la Teología de la Liberación que le fue dando forma ideológica a este movimiento tan importante.

Este autor resalta el carácter popular del movimiento por cuanto da apertura a la participación de la familia extendida completa y porque, además de ello, participan hombres y mujeres de la ciudad que también luchan por la tierra.

El Movimiento de los Sin Tierra une a la lucha campesina, la lucha de clases, lo que le da fortaleza y cohesión con otros colectivos revolucionarios. La conquista de la tierra no es el objetivo único del movimiento; espacio que se conquista, es un espacio que se consolida en salud, educación, vivienda, empleo y servicios.

Los integrantes de este movimiento tienen su organización interna, su disciplina y la formación de sus propios cuadros. Este movimiento se somete regularmente a autoevaluaciones y reajustes a través de encuentros, congresos y jornadas que realizan cada cierto tiempo.

Entre sus componente más fuertes se destaca la educación realizando cursos de capacitación para los educadores de los asentamientos, seminarios y encuentros que les permite visualizar cuál es la educación que requiere el movimiento agrario, de acuerdo al desarrollo del país y las necesidades planteadas por las comunidades. También estos eventos educativos se encaminan a la formación ideológica de los cuadros del movimiento.

El movimiento de los Piqueteros en Argentina, surge  en los años 90 como salida de lucha de los desempleados, quienes a manera de protesta, cierran las rutas para exigir que sus voces sean escuchadas. Se le sumaron, a sus reclamaciones, las comunidades organizando piquetes y asambleas populares demandando empleo para los desocupados. Sus demandas pronto se convirtieron en la expresión del descontento con el gobierno como lo expresa con tanta claridad, Garcés:

“El resultado fue que de desempleados se transformaron en piqueteros, de negados en la sociedad fueron ganando paulatinamente en visibilidad… Entonces fueron un actor social relevante en la crisis de la sociedad argentina del 2001 que hizo visible el descontento con el sistema político con su consigna ¡Que se vayan todos!.” (p. 63)

El movimiento social entonces pasa de ser una búsqueda de solución a una problemática puntual, a ser la voz de todo un pueblo que comparte la misma suerte, la misma opresión pero también la misma esperanza libertaria. De esta lucha el resultado fue la salida del gobierno de Fernando de la Rúa.

El Movimiento de los Piqueteros ha dado origen a otros movimientos y a otras organizaciones sociales agrupando no sólo a los trabajadores, sino también a los más pobres.

En Bolivia, en la primera década del S.XXI, surge un Movimiento o Movimientos Campesinos e Indígenas que estremecen el país y hasta se logra llevar al gobierno al indígena Aimara Evo Morales, transformando el estado Boliviano a través de un proceso constituyente que le ha costado una fuerte lucha desde su partido creado por ellos, el MAS.

Nuestro autor, Garcés, citando a Chávez y Mokrani (2007) expresa:

“En los movimientos sociales en Bolivia se distinguen varios Hitos:

  1. La marcha por el territorio y la dignidad, que protagonizaron en 1990, los pueblos indígenas de las Tierras Bajas….
  2. La marcha en 2002 de los pueblos de las Tierras Bajas por la Asamblea Constituyente….
  3. La Guerra del Agua en Cochabamba en la que participaron varias organizaciones sociales…
  4. Control de las carreteras y de los espacios conquistados por los indígenas en el año 2000 a través de movilizaciones continuas…
  5. La Guerra del Gas entre el 2000 y el 2003 en el que todas la organizaciones y movimientos sociales reclamaban por la manera cómo la clase elitista manejaba el tema de los recursos naturales…” (p. 65)

Es decir, este movimiento Social ha vivido de  lucha en lucha pero también de logro en logro, dando pasos agigantados hacia la definitiva emancipación.

Estos tres movimientos que Garcés tomó sabiamente de ejemplo, al igual que otros importantes que acá no se mencionan, otorgan gran importancia a la educación, pues ésta garantiza la permanencia de sus valores en  las nuevas generaciones y fortalece ideológicamente a los cuadros para que sigan liderando las luchas que el día a día comunitario va presentando.

En estos nuevos movimientos sociales, la cuestión educativa tiene características que en cierta medida pudieran llamarse alternativas que apuntan a una educación que responda a grupos  en constante lucha por sus reivindicaciones y con la determinación de resguardar no sólo sus conquistas, sino también su cultura.

Rigel, en su artículo sobre los movimientos sociales y la educación señala a los Movimientos sociales como espacios educativos ya que observa en ellos una centralidad en la educación y una práctica política unida a la práctica pedagógica en la lucha por la hegemonía.

Los Movimientos Sociales reconocen la importancia de los saberes construidos comunitariamente por los colectivos, con sus tradiciones, creencias y en la resolución de sus problemáticas locales y nacionales; pero al mismo tiempo perciben la demanda de una educación, en cierto modo, formal, por lo que sienten la necesidad de la alfabetización y la emprenden a través de talleres y de los métodos más creativos, de educación lo que los aproxima, en la realidad a los planteamientos de Freire.

En este sentido, Rigel afirma:

“Esta perspectiva freiriana, estrictamente una perspectiva político – pedagógica, puede ser entendida como una pedagogía para las clases subalternas:

  • en lo político, defiende una opción de transformación social, denunciando los componentes opresivos del orden establecido y defendiendo un modelo más igualitario y más justo.
  • en lo pedagógico, critica frontalmente las concepciones tradicionales (verticalistas, abstractas y acríticas) de enseñanza – aprendizaje y promueve propuestas dialógicas, con circulación de los roles de educador y educando, basadas en la recuperación y revalorización crítica de los saberes del conjunto de los involucrados en el acto educativo y promueve una mirada crítica de la realidad concreta.” (p. 5)

En los Movimientos Sociales, la educación promueve una reflexión de la realidad circundante a fin de transformarla de acuerdo a las aspiraciones de los colectivos, en una relación dialógica entre los diversos actores del hecho pedagógico.

Todos los espacios de los Movimientos Sociales son percibidos como espacios pedagógicos, al mismo tiempo que espacios de lucha; también la lucha por los saberes se libra en buena lid en estos movimientos.

Es una educación que sale del espacio escolar, de lo meramente académico, de lo extremadamente vertical y riguroso, una educación más bien humana y humanizadora, emancipada y emancipadora, una Educación Popular.

Conclusiones

Lo que se ha hablado hasta acá, de la mano de quienes se han dedicado a estudiar la temática permite concluir que:

Los Movimientos sociales han sido en la historia punta de lanza de los grandes cambios que ha vivido la humanidad; estos aunque influidos por alguna ideología, son respuestas espontáneas y rebeldes a la cultura de dominación.

Su esencia es una lucha por la emancipación, por un nuevo orden social que vislumbran posible, por una utopía que exigen ver realizada.

En América Latina recobraron fuerza en la década de los 70 para dar respuesta a los regímenes militares, a las democracias ocultadoras de dictaduras y a la acción colonizadora e imperial de fuerzas extranjeras.

Son movimientos que agrupan, mujeres, trabajadores, desempleados, campesinos, indígenas, en fin, colectivos que deciden organizarse desde su experiencia de grupo.

Esto no implica que se cierren a la participación de otros colectivos, más bien se enriquecen en la diversidad y se abren de lo local a lo nacional.

La Educación Popular, que emerge de los movimientos sociales es un claro ejemplo de la Pedagogía Emancipadora, humanista, cercana, creativa, dialógica.

En estos movimientos se entrecruza lo político con lo social y cultural y por supuesto, lo educativo. Acá lo pedagógico es fundamental y busca adecuarse a las propias características del colectivo, reconociendo la importancia de los saberes comunitarios y al mismo tiempo la búsqueda de una educación formal. Puesto que “el elemento popular siente, pero no siempre comprende o sabe; el elemento intelectual sabe, pero no siempre comprende y, especialmente, siente.” Gramsci.

Bibliografía

Ander Egg. Diccionario de sociología. Centro Internacional Miranda. Caracas 2013.

Revilla Blanco María. América Latina y los Movimientos Sociales: El presente de la Rebelión del coro. Revista Nueva Sociedad 227. 2010 www.nuso,org.

Artículos:

Garcés, Mario. Movimientos Sociales y Educación Popular.

Rigal, Luis. Gramsci, Freire y la Educación Popular.

 

Autora: Lourdes Velásquez de Urbáez

Fuente: CII OVE

 

 

 

 

 

 

Comparte este contenido:

Sur: El Arte, Herramienta de Anuncio y de Denuncia en la Mujer del Sur

El Arte, Herramienta de Anuncio y de Denuncia en la Mujer del Sur

Lourdes Catalina Velásquez de Urbáez

Maturín / Venezuela

CLACSO

Una manera que ha tenido la humanidad para expresar su mundo interior, es el arte en sus distintas manifestaciones y aunque él en sí tiene un propósito enmarcado en la belleza, también, y es el caso que nos ocupa, anuncia y muestra una historia, la historia humana. De los pueblos, de la vida; y además denuncia los atropellos que han entorpecido el curso libre de esa historia.

El Sur, en su esencia, ha sido ignorado por las grandes potencias del mundo, ha sido arrojado  a lo que llana Franz Fanon el No Ser y el no lugar; y si no es, no tiene sentido su cuidado, protección, respeto y reconocimiento.

En estas categorías se incluyen, o mejor dicho, se excluyen continentes, culturas, la humanidad. Elemento bien maltratado en el Sur, es la Mujer, desde dentro y desde fuera de nuestro entorno, básicamente por esa cultura patriarcal que no persigue como a su presa.

Es por ello, que es la misma mujer quien ha salido a expresar valores, belleza, cultura y amor. Una herramienta perfecta es el Arte, básicamente en lo que se conoce con el nombre de Arte Erótico, muy bien definido por Lorde (1978) como “Un recurso que reside en el interior de todas nosotras, asentado en un plano profundamente femenino y espiritual y firmemente enraizado en el poder de nuestros sentimientos inexpresados y aún por reconocer.”

Este poder ha movido a muchas mujeres a manifestar esa belleza secreta, esa espiritualidad, ese andar amoroso por la vida, a través del arte erótico, tan despreciado y mal interpretado, llamándolo, incluso, pornografía. Sin embargo, por encima de las opresiones, el colonialismo y el machismo, la mujer siempre encuentra en el arte una manera de expresar su belleza, aún cuando su rostro esté cubierto por un velo.

En el caso de Ana Mentietta, una hermosa mujer negra, a través de sus pinturas releja la belleza de la mujer de la mujer del Sur, y además, su cultura, dibujada en su cuerpo y con su cuerpo, en una relación entre el cuerpo y la tierra, la que se manifiesta en su obra como una manera de reivindicar el hecho de haber sido arrancada de tu tierra natal desde muy pequeña, por lo que en su obra destacan relieves esculpidos en la misma tierra, con las medidas de su propio cuerpo. Es decir, muestra su belleza, su cultura su afecto, a través del arte.

En este sentido, John Perreault, en Tierra y fuego (1981), expresa: “para Mandieta, la tierra es el útero del cual sale la mujer”; ella con su gran espiritualidad y su arte exquisito plasma todo esto en la pintura, la fotografía, el relieve, el performance. Una gran artista, Ana Mendieta.

Ella tiene una obra hermosísima que se llama Alma Silueta en Fuego (Figura 1), en la que se unen y entrelazan artísticamente el cuerpo, la tierra y el fuego. Es una expresión bellísima de su propia vida, de la vida de la mujer negra, de la mujer exiliada.

Su corta vida con sus confusiones y temores la vivió en amor profundo y quiso dejar plasmado ese torbellino de su mundo interior, expresándolo en el arte, cuyas obras han sido expuestas en los mejores museos del mundo contemporáneo.

Otro ejemplo del extraordinario arte femenino lo encontramos en Shirin Neshat, una mujer que entrelaza la fuerte lucha que tiene que librar la mujer árabe, con la belleza femenina; es más, embellece la lucha, de manera muy fina al enlazar lo poético – pictórico y lo político – social. Ella muy consciente de que el arte no acontece solamente para ofrecer el deleite de lo bello, sino que encierra un mensaje de la lucha de la mujer árabe con el norte y con su propio sur; es por ello que en un aporte del Foro correspondiente a esta artista, la califiqué como “enlazadora”, ya que sabiamente enlaza lo político con lo poético; lo personal con lo colectivo; lo externo con lo interno.

Karina Bidaseca (2018) refiriéndose a “Las mujeres de Alá: Arte en el exilio de Shirin Neshat”, expresa que esta obra, “Produce una tensión entre la espiritualidad y lo político, y las armas aquí son un instrumento clave. Apuntadas por las manos de las propias mujeres contra el espectador, la imagen permite, contrarrestar la representación de las mujeres musulmanas como víctimas.”(p.87)

De esta manera logra expresar una fuerza espiritual, un coraje que se contagia no sólo a la mujer musulmana, sino inclusive a la mujer occidental. En su obra “No disparen” (Figura 2), la mujer musulmana, con su rostro descubierto, manifiesta en sus ojos una fuerza espiritual superior a la del arma que lleva en sus manos.

Es que la artista, a través de sus obras expresa lo que en su mundo interior ha quedado impactado por la realidad exterior, bien sea la historia, la política, las luchas sociales. El arte permite a la mujer mostrar la riqueza espiritual que hay en ella.

La mujer ha sido tan violentada en sus derechos, que hasta se ha llegado al extremo de llevar la violencia hasta el Femicidio, es decir, el asesinato de mujeres por razón de género.

A pesar de que en el mundo hay numerosas denuncias de este delito, quedan muchas en el silencio, en el temor, como es el caso de los Femicidios de Ciudad Juárez, en los que con valor increíble, algunas mujeres han utilizado el arte para hacer la denuncia de este hecho criminal que ha acabado con la vida de muchas mujeres en Ciudad Juárez, ante el silencio cómplice de quienes deberían velar por la seguridad, la convivencia y la paz.

Hay un texto de Rita Laura Segato (2013) en el que expresa, refiriéndose a la violación y femicidio en Ciudad Juárez. “Los femicidios son mensajes emanados de un sujeto autor que sólo puede ser identificado, localizado, perfilado, mediante una escucha rigurosa de estos crímenes como actos comunicativos.” (p.31). este mensaje queda escrito en el cuerpo de la mujer, en el caso de Juárez y en cualquier otro caso.

Es por ello que, Teresa Margolles (1974), Médico Forense, muestra en su obra LABOR, fotografías de los cuerpos sin vida, de las mujeres víctimas de femicidio en Ciudad Juárez, puesto que es el Cuerpo de la mujer el que habla, el que transmite el mensaje que en él quedó escrito. (Figura 2.).

En la obra de Margolles se aprecia, artísticamente, fotografías de cadáveres de las víctimas de Femicidios, fluidos sanguíneos, prendas de vestir, accesorios, hasta paredes agujereadas por las balas.

Teresa Margolles, valientemente, rompe el silencio a través de su obra fotográfica que ya ha sido expuesta en algunos museos y en consecuencia ha sido fuertemente amenazada.

Sin embargo la mujer, que siente lo que le ocurre a sus hermanas, denuncia con su cuerpo, con su vida, no puede ser indiferente, porque la mujer del sur es solidaria y guerrera, sin dejar nunca su esencia femenina que todo lo expresa con belleza y con pasión.

Son muchas las mujeres que se han destacado en la lucha para que los derechos de sus hermanas las mujeres sean respetados, como el caso de Winnie Mandela, con su discurso sin palabra y con acción. Muchas mujeres destacan como poetas, cantoras, tecnólogas, manifestando con su arte que YA BASTA de tanto atropello.

Algunas han destacado en la organización de sus comunidades, en la cobertura de los hechos noticiosos, otras directamente desde la política, otras desde el mundo de la ciencia y la investigación. Cada día más, la Mujer del Sur se impone ante las adversidades y ante el maltrato por razón de género.

Es deber de la familia, de la sociedad y el estado garantizar los derechos de la mujer, incluso al derecho de luchar por su Patria, por la libertad, rompiendo paradigmas colonizadores que nos ubican siempre a la retaguardia, sobre todo a la mujer oriental.

En muchos países, todavía hoy, las niñas son negociadas por su familia, como una mercancía, para casarse desde edades tempranas, igualmente otro tipo de ultrajes y violaciones por razón de género. Esta cultura patriarcal, también empuja a la mujer a una lucha desde dentro, desde su cultura y la mejor herramienta para lograrlo, es el arte, que no tiene fronteras.

BIBLIOGRAFÍA

Audre, Lordes. Usos de lo erótico: Lo erótico como poder. Separata recomendado en el Seminario Virtual 1941. Clase 2.

Bidaseca Karina, La Revolución será Feminista o no será.  Buenos Aires, Argentina 2018

Margolles, Teresa LABOR. Culiacán, Méjico. 1974

Segato, Laura Rita. La Escritura en el cuerpo de las mujeres asesinadas en Ciudad Juárez. – 1ª. Ed.- Buenos Aires: Tinta Limón, 2013

ANEXOS

Figura 1 – Ana Mandieta “Tierra y Fuego”

Figura 2 – Shirin Nashat “No disparen”

Figura 3 – Margolles “Dibujos Efímeros”

Trabajo presentado por la autora en CLACSO durante el Seminario Estéticas Descoloniales desde el Sur. Arte, Memorias y Cuerpos

Fuente de la Información CII – OVE

 

 

Comparte este contenido: