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Panamá: Meduca reporta que unos 2,210 estudiantes han migrado de las escuelas particulares a escuelas oficiales

Panamá Oeste la región que más está registrando esa migración. En cuanto a los niveles con mayor incidencia se ha dado más en los estudiantes que están entrando a preescolar y primer grado.

Unos 2,210 estudiantes han migrado de las escuelas particulares las escuelas oficiales, según  reportes de las direcciones regionales del Ministerio de Educación (Meduca), debido a la pandemia de la COVID-19, a los cuales ya se les ha brindado el cupo para que inicien sus clases a distancia.

Anayka De La Espada, subdirectora general administrativa de Educación de Meduca, indicó que Panamá Oeste es la región que más está registrando esa migración.

En cuanto a los niveles con mayor incidencia la subdirectora De La Espada explicó que se ha dado más en los estudiantes que están entrando a preescolar y primer grado, aunque pensó que se darían mucho más estudiantes.

“Entre los registros que ha recibido están padres que han cambiado a sus hijos de escuelas particulares a otras y también tenemos reportes de estudiantes de escuelas oficiales que se han cambiado de una región a otra” resaltó.

Para poder llevar un mejor control,  aseguró que se le han entregado a los directores de las escuelas unas encuestas para que vayan reportando todas esas incidencias.

“También se nos han presentado casos de padres de familia que porque han quedado cesados se han trasladado a sus regiones y han cambiado a los estudiantes” señaló De La Espada a Telemetro Reporta.

Explicó que para cambiar a un estudiante a medio año de una escuela particular a una escuela oficial y no perder el cupo el padre de familia debe acercarse a la Dirección Regional de Educación, llevar los créditos de la escuela a la cual está trasladando al estudiante y para que se le asigne el cupo.

La funcionaria dijo que este es un proceso que se da todos los años pero se ha dado en esta época  con mayor incidencia. Año tras año se dan estos cambios de traslados del sector particular al oficial  e incluso del sector oficial a otras regiones oficiales.

“Este año la tendencia ha sido mayor,  en otras ocasiones no llega a 100 estudiantes, sin embargo para este año la situación ha hecho que los padres de familia por una serie de razones hayan decidido cambiar a los estudiantes al sector oficial y hemos tenido reportes de mayores incidencias, pero nos estamos preparando de forma virtual”, sostuvo.

Para el otro año, asevero que se están preparando para iniciar físicamente y también tener las adecuaciones necesarias para poder recibir a estos estudiantes.

Fuente: https://www.panamaamerica.com.pa/sociedad/meduca-reporta-que-unos-2210-estudiantes-han-migrado-de-las-escuelas-particulares-escuelas

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Guatemala: Solo el 25% de maestros estaban preparados para el salto tecnológico durante la pandemia

De la noche a la mañana, la práctica de impartir clases en un salón cambió. Con el cierre de los centros educativos por la pandemia, los docentes debieron encontrar la manera de no interrumpir la enseñanza, que ahora es a distancia. Hacer uso de la tecnología era una opción, pero no todos estaban preparados para recurrir a ella.

Desde el 16 de marzo los estudiantes dejaron las aulas debido a la pandemia, la continuidad del aprendizaje se ha visto limitado por la falta de recursos tecnológicos que acerquen a los docentes para continuar con las clases.

A través de la investigación Covid-19 la respuesta educativa en Guatemala, la Universidad del Valle de Guatemala (UVG) exploró cómo los maestros han logrado continuar con el proceso educativo desde el pasado 16 de marzo, cuando se tomó la decisión de interrumpir las clases presenciales para evitar la propagación del virus.

Quienes no han contado con ese recurso han utilizado las redes sociales para seguir con la enseñanza. Uno de cada tres de los encuestados dijo recurrir a WhatsApp para hacer llegar el contenido a sus estudiantes, mientras que uno de ellos trabaja con las guías escritas, las cuales imprime y las traslada a sus alumnos.

Ese salto a lo digital no ha sido sencillo, pues a criterio de Diana Brow, presidenta de la Asociación de Colegio Privados, la mayoría de docentes recibió una formación tradicional que no contemplaba la necesidad de utilizar la tecnología. Esta se ha utilizado como una herramienta para investigación o desarrollar proyectos, pero a partir de la pandemia cambió su rol y se ha convertido en un sostén en la entrega educativa.

“Los docentes no tenían esas metodologías y esas dinámicas para preparar las clases en línea dentro de su portafolio de conocimientos, sino que los están adquiriendo sobre la marcha”, menciona Diana Brow, presidenta de la Asociación de Colegio Privados.

¿Menos conocimiento?

La interrupción de las clases presenciales, sin duda, afectará en el aprendizaje y en el rendimiento de los estudiantes. Lo que se sabe a través de este estudio es que, independientemente de la modalidad que se utilice para continuar con la enseñanza, los maestros están priorizando contenidos del programa de estudios, y se enfocan en Lectura, Matemática y Comunicación, dejan de lado otras áreas que están en el Currículo Nacional Base y que consideran no son prioritarias en este momento.

Tener comprensión lectora, así como razonamiento y pensamiento analítico para resolver problemas cotidianos, es importante para alcanzar el conocimiento de Ciencias Naturales, Estudios Sociales, Física, Estadística, Química, y demás materias.

Verónica Spross, directora Ejecutiva de Empresarios por la Educación, indica que se ha tenido que priorizar las áreas curriculares a impartir, pero dada la situación que ha generado la pandemia esto es razonable, es importante enfocarse en aprendizajes que van a servir para la vida.

Retraso en el aprendizaje

“Es obvio que habrá retrasos en el aprendizaje (de los estudiantes), incluso para los que estaban preparados en los colegios privados con plataformas digitales. Estamos viendo que los alumnos están aprendiendo menos contenido”, indica Gálvez Sobral.

Mientras que Spross menciona que ciertas competencias y destrezas podrían verse afectadas, pues no es lo mismo seguir las guías en la casa que la interacción en la escuela. Además, de que hay una dispersión en el seguimiento a los estudiantes; quienes cuentan con herramientas tecnológicas pueden dar el apoyo requerido por sus alumnos, pero no es el caso de todos.

De acuerdo con el investigador, es necesario que a nivel de país se evalué y se tenga una perspectiva clara de cómo esta situación afectará el rendimiento de los alumnos, y se tomen las medidas correctivas a partir del próximo año.

“Si esto no se hace y simplemente se ignora lo sucedido en el 2020, y en el 2021 se toma el programa normal, lo que veremos seguramente será un rezago más grande del que ya tenemos, en donde Guatemala está entre los últimos puestos del rendimiento académico de la región y del mundo, obviamente no nos conviene”, agrega Jorge Andrés Gálvez Sobral, director del Centro de Investigaciones Educativas de la UVG.

La prueba internacional Pisa para el Desarrollo (Pisa-D) del 2018, que evaluó a estudiantes de países de ingresos medios y bajos en similares condiciones, reveló que solo tres de cada diez jóvenes guatemaltecos lograron el nivel básico en Lectura, dos lo consiguieron en Ciencias y uno en Matemática. Esto ubica a Guatemala en las últimas posiciones de la región junto a República Dominicana.

Los más afectados

Inevitablemente en todos los niveles habrá un rezago en el aprendizaje, sin embargo, el investigador refiere que el impacto será significativo en los estudiantes de preprimaria, pues con ellos es más difícil trabajar a distancia. La ventaja en este grupo es que están en los primeros años de escolaridad y tienen mucho tiempo por delante para recuperarse.

Spross también ve riesgo en quienes cursan la secundaria y están cerrando un ciclo. “Es importante ponerles atención, para verificar dónde está su nivel de aprendizaje y cerrar los vacíos”, dice.

Los jóvenes que están en el último grado de diversificado podrían ser los más afectados. Este será su último año de preparación, ya sea para iniciarse en la vida laboral o bien para ingresar a la universidad, y los resultados de las últimas pruebas realizadas por el Mineduc a estudiantes de este nivel han evidenciado deficiencias en el aprendizaje

El año pasado solo tres de cada diez jóvenes alcanzaron las competencias lectoras requeridas, mientras que en Matemática solo uno de cada 10 estudiantes alcanzó el nivel satisfactorio.

“No sabemos si la priorización, si los métodos, si la infraestructura tecnológica y la adaptación del establecimiento fue la suficiente para prepararlos. No sabemos si los graduandos están recibiendo todo el contenido que estaba programado.  Si tuviera que apostar, diría que allí es donde está el principal reto en esta emergencia”, dice Gálvez Sobral.

Según reporte del Ministerio de Educación son 168 mil 46 los estudiantes inscritos hasta el 1 de mayo en el último grado del diversificado. Hay 102 mil 306 jóvenes que recibirán el título de Bachillerato; 10 mil 587 cursan Magisterio; 47 mil 991 están en la carrera de Perito y son 7 mil 162 en Secretariado.

Lo positivo

Si bien la suspensión de clases presenciales tomó a todos por sorpresa y podría traer un retraso en el aprendizaje de los estudiantes, hay puntos positivos que ha propiciado la pandemia, uno de ellos es la integración tecnológica a la enseñanza, y el 17% de los docentes encuestados así lo percibe.

Los padres también se han involucrado más en el proceso de enseñanza de sus hijos, lo que resulta beneficioso para los niños, pues investigaciones señalan que entre más involucrados están los papás mejor es el rendimiento de los estudiantes. El 27% de los maestros resalta esta participación y cooperación como un resultado positivo.

Esta, según Gálvez Sobral, es una de competencia importante que lleva tiempo desarrollar dentro del salón de clases con metodologías tradicionales.

“Autonomía, integración tecnológica e involucramiento de padres es algo importante que hemos visto y es algo que los docentes están reportando como algo positivo y que no quieren perder cuando se regrese a la normalidad”, dice el investigador.

Un aspecto que Brown señala no debe obviarse y que debe atenderse postpandemia es cambiar la formación inicial docente y que se incluya dentro de la preparación de los maestros más metodología del uso de la tecnología, pues no se trata de trasladar una planificación tradicional, lo del papel, a lo virtual sino que se d

eben buscar otras dinámicas para que el alumno pueda adquirir los conocimientos y las competencias necesarias.

Fuente: https://www.prensalibre.com/guatemala/comunitario/solo-el-25-de-maestros-estaban-preparados-para-el-salto-tecnologico-durante-la-pandemia/

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España: Los niños no son una fuente importante de transmisión del Covid-19

Los niños no son una fuente importante de transmisión del Covid-19

Un estudio llevado a cabo por Centro Colaborador Nacional de Métodos y Herramientas (NCCMT), organizado por la Universidad McMaster y financiado por la Agencia de Salud Pública de Canadá, ha confirmado que los niños no son una fuente importante de transmisión del Covid-19, la enfermedad que provoca el nuevo coronavirus.

«El resultado final hasta ahora es que es poco probable que los niños menores de 10 años generen brotes de Covid-19 en guarderías y escuelas y que, hasta la fecha, los adultos tenían muchas más probabilidades de ser transmisores de infección que los niños», han dicho los investigadores.

La revisión ha encontrado que entre los niños que estaban infectados, la transmisión se remonta a la comunidad y a los hogares o adultos, en lugar de entre los niños dentro de guarderías o escuelas, incluso en las jurisdicciones donde las escuelas permanecieron abiertas o han vuelto a abrir.

Asimismo, el trabajo ha evidenciado las brechas de género en el empleo entre mujeres y hombres han crecido durante la pandemia, y las mujeres más que los hombres experimentan menos horas y pérdidas de trabajo.

Las mujeres y las personas con mayores ingresos tienen más probabilidades de tener ocupaciones que podrían hacerse desde casa, y entre los padres que pueden trabajar desde casa, las madres redujeron sus horas de trabajo más que los padres, particularmente las madres de niños en edad escolar primaria.

«Reconocimos desde el principio que había una necesidad significativa de resumir la abrumadora cantidad de evidencia de investigación emergente en Covid-19, evaluar su calidad y distribuir ampliamente esa evidencia para apoyar la toma de decisiones de salud pública en Canadá», han zanjado.

Fuente: https://www.infosalus.com/salud-investigacion/noticia-ninos-no-son-fuente-importante-transmision-covid-19-20200730134547.html

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Estudio Mundial: “Esto no es vida”. Mutilación femenina

Todo se trata del dominio cultural del patriarcado. Hombres y mujeres perpetuando la afrenta al derecho de las niñas.

Tres millones de niñas están en riesgo de ser mutiladas cada año.

“He visto varias pacientes. Es algo increíble. Es un tejido fibrótico que sangra por la sequedad de la zona. Mujeres con unos rostros con el dolor a flor de piel, a las que les cortan los labios mayores y menores, el clítoris y no le suturan la zona. Dejan que se cicatrice solo. A veces están meses intentando que cierre la parte cortada de la niña. Cuando se hacen grandes, las cicatrices, son inmensos queloides. Hoy, después de cuatro largos años en África, una keniana que estudió en Cuba, me confesó que su mamá se suicidó por las secuelas de la mutilación”, cuenta la doctora E. P

Ella, como millones de sobrevivientes -comenta- rompe con siglos de silencio y convierten el dolor en solidaridad, por las que están en riesgo, de cero a 15 años.

La Unicef calcula que el 91 por ciento de las egipcias han sido sometidas a la amputación total o parcial de sus genitales. De unas 140 millones de mujeres que sufren las consecuencias de esta “tradición”, más de 90 millones están en África, la mitad en Etiopía y en Egipto, donde hasta las antiguas momias, dan triste fe de que el deseo de las mujeres, lleva más de 5.000 años perseguido.

Todo se trata del dominio cultural del patriarcado. Hombres y mujeres perpetuando la afrenta al derecho de las niñas.

Los egipcios no relacionaban el clítoris con el placer sexual, y si con el deseo. La mayoría pensaba que una mujer que hubiera sufrido “un corte”, podía llevar una vida sexual satisfactoria dentro del matrimonio. Sin embargo, el doctor Mohsen Gadallah, de la Universidad Ain Shams de El Cairo, insiste en que “todavía hay resistencia a renunciar a esta tradición, especialmente en las áreas rurales del sur de Egipto. Las tasas de niñas sometidas a mutilación genital bajan, aunque muy lentamente”.

Consigna un pesquisaje en hospitales de El Cairo, con casi 700 mujeres de entre 16 y 55 años, que la mitad habían sido sometidas desde niñas a mutilación genital.

Con una muy difícil posibilidad de que las respuestas fueran todas verosímiles, fundamentalmente por cuestiones religiosas, lograron conocer que el 85 por ciento sufrieron amputación del clítoris, parcial o totalmente, por lo general a la edad de ocho años. El 15 por ciento restante también había perdido los labios menores y, en algunos casos, los mayores.

Un estudio científico dirigido por Tarek Anis, presidente de la Sociedad Panárabe de Medicina Sexual y profesor de sexología en la Universidad de El Cairo (Egipto), certificó en 2012 que la mutilación genital reduce el placer sexual de las mujeres.

Para tratar de entender, dos años antes, la Organización Mundial de la Salud (OMS) llevó a cabo un estudio en dos pueblos al sur de Egipto y en los suburbios de El Cairo, para concluir que el motivo “cultural” para cortar el clítoris de las niñas, es garantizar su virginidad y su fidelidad después del matrimonio. Entre los jóvenes encuestados, “la falta de mutilación genital conduce a las mujeres a la promiscuidad y a la sexualidad excesiva”.

Junto con el matrimonio infantil, la mutilación lastima a centenares de millones de niñas en todo el mundo.

Activistas en contra

“Tenía sólo 10 u 11 años cuando mi padre decidió circuncidarme. Sería la quinta esposa de un hombre de 70 años”. Purity Soinato Oiyie, confiesa que se lo dijo a la maestra y ella informó a la policía. No sabe aún cómo la suerte la acompañó y la policía la retiró del lugar, dos horas antes de la ceremonia de ablación. Fue la primera niña de su aldea en decir no a la mutilación genital femenina.

Cuando Jaha Dukureh tenía 15 años, viajó sola desde Gambia a Nueva York para casarse con un hombre que no había visto antes. Su matrimonio no se podía consumar hasta que fuera revertida la infibulación. En ese momento supo que cuando era una bebé, la habían sometido a la mutilación genital femenina. Le había quitado totalmente el clítoris,  cosidos los labios vaginales y hasta la vagina misma. Sólo no lastimaron el orificio para orinar y menstruar.

Foto: EFE (referencial)

La mutilación genital femenina (MGF) es una práctica que implica la alteración o lesión de los genitales femeninos por motivos no médicos y que internacionalmente es reconocida como una violación grave de los derechos humanos, la salud y la integridad de las mujeres y las niñas.

La abominación se clasifica. Tipo I: extirpación del prepucio, con o sin extirpación de parte o de todo el clítoris. Tipo II: extirpación del clítoris con extirpación parcial o total de los labios menores. Tipo III: extirpación de parte o de todos los genitales externos y sutura/estrechamiento de la abertura vaginal (infibulación).

Magda Ahmed, líder rural, comparte uno de los logros. Ella fue capaz de cambiar la opinión de una madre acerca de la mutilación genital femenina a su hija. “Me prometió que nunca nadie la convencería de hacer daño a su hija de esa manera. Ahora me doy cuenta de que mi papel como líder rural es fundamental en la comunidad”.

“Muchas niñas huyen de sus casas con tan sólo lo que llevan puesto”, afirma Apaisaria Kiwori, matrona jefa del refugio que se construyó con la intención de acoger a 40 niñas, pero ya ha recibido a más de 300 durante la ‘temporada alta’, cuando la tribu indígena kurya lleva a cabo la mutilación genital femenina.

Son nombres reales de mujeres rebeldes ante la afrenta

Sin ir más lejos. Los buscadores de noticias refieren la muerte de bebitas y niñas como consecuencia de la ablación, desde el 2007 y 2012 en Colombia, y las últimas en Somalia, 2018 y 2020 en Etiopía. Y eso es lo que se sabe, porque la práctica ha sido callarse.

El silencio frente a las consecuencias. Mutismo ante las complicaciones de salud a corto y largo plazo. El sigilo incluye el dolor crónico -sicológico y físico- infecciones, sangrados, mayor riesgo de transmisión del VIH, ansiedad y depresión, infecundidad, complicaciones durante el parto y, en el peor de los casos, la muerte en cerca de 30 países de África y de Oriente Medio y Asia meridional. También en algunos países asiáticos (India, Indonesia, Iraq y Paquistán) y comunidades de Latinoamérica. Asimismo, persiste en las poblaciones emigrantes que viven en Europa Occidental, en Norte América, Australia, Gran Bretaña y Nueva Zelanda.

Y es que en ciertas sociedades, la mutilación genital femenina es una práctica rara vez cuestionada. Aun así, en 1989, mujeres organizadas denunciaron esta forma de violencia.

Foto: EFE (Referencial)

En 2012, la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas levantó un llamado internacional -ONU-Mujeres, Unicef y el Fondo de Población de la ONU- al designar el 6 de febrero como el Día Internacional de Tolerancia Cero para la Mutilación Genital Femenina, y el 2030 como meta de eliminación. Se hace largo, urgente y la contienda es difícil, justamente donde es una norma social. Se continúa practicando, casi 30 países, aunque el procedimiento esté prohibido en algunas naciones, con un marco legal para ello.

Sólo empoderándose, puede una mujer librar su pensamiento, espíritu y cuerpo, para resistir la presión de la aceptación y el temor al rechazo de la comunidad.

Mutilación genital femenina: ¿Qué es y dónde se practica?

Colombia ha abierto espacios para la reflexión. La ablación es una práctica ancestral en las comunidades emberá chamí y emberá katío de Risaralda, y de los departamentos de Chocó y Caldas.

Aracely Ocampo, defensora del Pueblo de Pueblo Rico, denunció en 2007 la muerte de una menor indígena de la etnia emberá chamí, a consecuencia de la extirpación del clítoris. El ritual de la ablación es un «procedimiento rudimentario y antiséptico», dijo, donde las familias de esa etnia someten a las adolescentes, entre 14 y 17 años, a ese proceso de mutilación.

Desde ese propio año, a partir del proyecto Embera Wera (Mujer Emberá), las comunidades indígenas, de conjunto con el Instituto Colombiano de Bienestar y Familiar, el Fondo de Población de la ONU y la Organización Indígena de Colombia -ONIC- han deliberado en torno a sus derechos y a sus vidas. Los mandatos Embera son acuerdos de las Autoridades legales y Espirituales Indígenas, en los que se comprometen con la erradicación de la práctica.

La propia ONIC explicó que «la práctica de la “clitoridectomía” de una niña de la reserva indígena Gito Docabu, del pueblo emberá chamí y que originó su deceso, los remite a casos análogos anteriores, “que tienen que ver con nuestras prácticas ancestrales y autonomía».

La cultura debe generar vida y no muerte

Existen reportes similares en grupos indígenas desde Brasil, México, Ecuador y Colombia.

«Lo hacen dizque con una tijera o con una cuchilla o lo queman con una cuchara, la ponen a calentar en el fuego, en una leña, y lo van machucando para que se vaya chamuscando el clítoris de la niña». Lo dice una Embera Chamí y asegura que también es una práctica entre indígenas Nasa de Colombia.

Hay que explicar y no cansarse de decir, que las complicaciones inmediatas pueden incluir: dolor intenso, hemorragia, inflamación de los tejidos genitales, fiebre e infecciones como el tétanos. Problemas urinarios, lesiones de los tejidos genitales vecinos, estado de choque y la muerte. De no suceder lo peor, a largo plazo, las consecuencias pueden ser: infecciones urinarias (micción dolorosa, infecciones del tracto urinario); problemas menstruales (menstruaciones dolorosas, tránsito difícil de la sangre menstrual, etc. Trastornos vaginales (leucorrea, prurito, vaginosis bacteriana y otras infecciones); tejido y queloide cicatriciales. También problemas sexuales (coito doloroso, menor satisfacción, etc.); mayor riesgo de complicaciones en el parto (parto difícil, hemorragia, cesárea, necesidad de reanimación del bebé, etc.) y de mortalidad neonatal.

No se descarta la necesidad de nuevas intervenciones quirúrgicas, por ejemplo cuando después de haber estrechado o sellado la abertura vaginal (tipo III) hay que practicar un corte para lograr ensanchar la abertura y posibilitar el coito, como el parto (desinfibulación). La zona genital es cosida varias veces, aún después del parto, lo que aumenta los riesgos y los trastornos psicológicos. Escasa autoestima, depresión, ansiedad, trastorno de estrés postraumático, y hasta el suicidio, como la madre de la joven keniana que se decidió a contarnos.

El corte del callo

Lo dicen las mujeres Emberá, donde dos de cada tres niñas son mutiladas.

“Me contaban mis abuelas. Porque a las niñas les crecía esa cosita y había que cortarla. También porque cuando se lo cortas, no tiene nada de arrecha -excitación- entonces y le toca tener un solo marido, hasta que se muere”.

“Eso decía mi mamá, que una niña nacía y que en la vagina tenía una cosa con pelitos encima, con unas telitas por lado y lado, y que eso lo operaban […] Y ya, ponían un poquito de alcohol y ya con eso iba sanando. Mi mamá me enseñó. Pero ya no lo hago (Testimonio de mujer emberá chamí, 2009)”.

“Si, en los talleres con las mayoras, nos enseñan a mutilarlas, y es para que no le crezca como un pene y para que cuando sean mujeres, no sean ‘brinconas’, sean fieles a sus maridos”.

“Mire, yo misma quería ver cómo mi mamá y mi abuela hacían la curación a la niña mía, porque yo no sabía qué era eso. Pero mi mamá me dijo que no, que yo no podía ver, y yo le dije: ‘¿pero por qué yo no puedo ver?, ¿qué es lo que ustedes van a hacer a mi hija?’, y ella me preguntó que si a mí no me daba pesar. Yo dije que no, yo quería ver cómo hacían curación a la niña mía. Yo no sabía […] Entonces empezaron, yo pensaba: ‘¿yo qué hice?’. Yo no era capaz de seguir. Ya a lo último me retiraron porque yo estaba muy mal y no dejaba (Testimonio de mujer emberá chamí, 2009)».

“Es el corte del callo”, así se entiende en Chamí – Emberá-Chamí es un grupo étnico indígena colombiano- se eliminan las partes sexuales expuestas de la niña, toda o casi toda”.

“Hay una compañera mía, que me contaba cómo a su hija mayor también le hicieron y a la menor no, y ella dice: ‘¿será que es cierto lo que decían los abuelos? A esa muchachita no la arreglé, la dejé así. Y esa muchacha se alborota por todo [tiene una vida sexual activa]. En cambio la grande, a la que arreglaron, anda un poquito calmadita’. Entonces yo le decía: ‘¡Ay! si usted dice eso, ahora la mía también le va a pasar lo mismo. Hasta ahora es normal, ella está en la casa, ella está viendo televisión. Hasta ahora yo veo que está juiciosa, ¿qué tal más adelante?’. Entonces yo digo: ¿será que vamos a tener que ver un problema por algo que dejamos sin arreglar?(Testimonio de mujer emberá chamí, 2009)».

“No, nosotros no sabíamos de eso, nosotros éramos inocentes de que eso existía aquí en la comunidad, pues como yo no tengo niñas, yo tampoco sabía cómo era el clítoris. […] Yo me preguntaba por qué yo no tengo eso, entonces le preguntaba a mi mamá y ella me decía que yo había nacido así. Es que los mayores eran muy ocultos con esas cosas, ellos nunca le decían a uno nada, ni los hombres sabían (Testimonio de mujer emberá chamí, 2009)».

“Cuando la niña nace con el clítoris largo, que sobrepasa la vulva, se arregla para que no crezca como un pene. La curación es para evitar que en el momento de tener relación sexual con el marido, no se ponga erecto como el pene, porque eso muchas veces no le gusta a los hombres (Testimonio de mujer emberá chamí, 2010)».

“Hay unas mujeres que las operaban. Mi mamá arreglaba a mi niña, me decía que había que arreglarla, me decía: ‘hija póngale cuidado y verá que eso lo arregla es así’. La primera vez yo no sabía, claro que me dio miedo. Primero tuve un embarazo de un niño, después fue una niña. Mi mamá dijo: ‘tienen que operar la niña’. Decía que así no se veía nada más, que ya quedaba normal la vaginita (Testimonio de mujer emberá chamí, 2009)».

“Eso es como un tabú que no se le cuenta a los hombres, hasta que una vez a una señora se le murió una niña de tres días de nacida. Una señora mayor llegó y le practicó ese trabajo a las nueve de la mañana y cuando el papá llegó en la tarde la niña había fallecido a las dos de la tarde. Empezó a haber chisme entre las mayoras y por eso se supo, para ellas era un secreto pero los compañeros se enteraron por los chismes y pensaron que eso era malo, que eso era delito (Testimonio de mujer emberá chamí, 2010)».

“Entonces ya fue uno pensando, allí mucha gente decía: ‘hombre, con unos huevos, apenas se ponen calienticos, ahí mismo sobarle allá’. Cuando la gallina coloca el huevo, ahí mismo hay que cogerle y con eso sobarle allá en la vagina. Si eso no se hace, cuando ya va creciendo la niña, cuando tenga un añito, entonces se va alborotando más, por eso no se puede dejar eso así. […] Ahora eso [ablación] no se hace pero lo del huevo sí (Testimonio de mujer emberá chamí, 2009)».

“Yo estoy en dudas y me he sentido apenada de esas tradiciones. Pero también pienso que nuestras madres han dado vida y de ahí nosotros vivimos en nuestros territorios tradicionales. Nosotros hemos venido milenariamente, pisamos la madre tierra, y en este momento yo estoy aquí parada en nombre de mi tradición y de las parteras que me dieron la vida (Testimonio de mujer emberá chamí, 2010)».

“Las emberá enfrentan muchas otras situaciones que menoscaban sus posibilidades de pervivencia, como mujeres y como indígenas. Son víctimas de diversas formas de violencia tanto por la acción de actores externos, como al interior de sus comunidades debido a la reproducción de prácticas de subordinación que se han incorporado a la cultura. La ausencia de condiciones de vida digna para ellas hace muy difícil su fortalecimiento y, como consecuencia de ello, limita los procesos de transformación de imaginarios patriarcales”.

“Nuestras hijas son víctimas de violencia seria en nuestro territorio (…) La mujer siempre ha sido discriminada, también entre nosotras mismas. A las mujeres no les gusta que otras vayan a fortalecerse dentro de sus comunidades, no les gusta que las niñas sean educadas. Sólo nos gusta que cuiden a los hermanitos, no más. Entre nosotros mismos los indígenas hemos utilizado el abuso verbal, el abuso físico, el abuso de confianza, por eso no nos hemos fortalecido. Hay atropello por parte de actores armados que vienen a nuestros territorios (Testimonio de mujer emberá chamí, 2010)».

“Esta práctica de la curación, es un tema de mujeres. Una niña fue llevada con una infección genital a Pueblo Rico, y muere. Se indaga con las parteras y se reconoce la práctica entre las parteras”.

“Nos tocó a las lideresas ir a cada vereda, son 36 en cada municipio, a preguntarle a las ancianas, a las más. Nadie quería hablar incluso se enojaban, es un tema muy vergonzoso para ellas. Se hicieron talleres con las mujeres, al personal de salud de la zona, con todas las mujeres”.

“Las parteras plantean que atenderán los partos, pero que eso es responsabilidad de la familia, si la niña mañana aparece con eso cortado”.

“Aquí en mi resguardo, ya no se hace. Se les ha dicho a las parteras que si a la niña le pasa algo, de pronto, ella puede ir a la cárcel. Es algo anormal para la niña, a pesar de que venga de una tradición”.

“La experiencia para el resguardo, fue difícil, pues las parteras se cerraron diciendo que eso era su práctica cultural tradicional eso de cortar el clítoris”.

“Hay una parte de la comunidad que lo entiende como un maltrato físico contra la mujer indígena. Otra, la mayoría de las veces es algo oculto, entre la mayora y la madre. No puede saberlo ni el papá”.

“Pero muchos esposos lo saben, el hombre Emberá tiene una autoridad muy fuerte en la familia, hay que fortalecer el tema con ellos. Nosotras lo entendemos, pero los hombres no lo van a entender. Los talleres deben ser para todos”.

“Eso no es cultura, por eso hablo mucho a las mayoras, entiendo que es difícil que comprendan que eso no se puede hacer. Por tanto me han tenido ciertas dificultades”.

“Desde el 2012, las autoridades estatales e indígenas, manifestaron su compromiso con la erradicación de las practicas nocivas a la salud de niñas y mujeres indígenas, comenzando por la mutilación genital femenina. Se volvió un tema común, vamos avanzando porque de eso, antes no se podía hablar”.

“Si, con los talleres, se capacitaron a muchas mujeres que perdieron el miedo a hablar del tema. Nosotras como mujeres no podemos maltratar a nuestras criaturas, a nuestras niñas que trajimos a este mundo. Nadie tiene ese derecho a eso”.

Colombia tiene 48 millones de habitantes. Unas 300.000 son indígenas Emberá. Un 49 por ciento son mujeres que se vuelven mayores entre los 10 y los 12 años, así pueden conseguir esposo y hacer una familia. La nación Emberá se encuentra entre Ecuador, Panamá y Colombia, donde están desplazados en 16 de los 32 Departamentos. Allí es común el nacimiento en casa, acompañados de sus madres, abuelas y las parteras, que por tradición, guardan la placenta de la mujer y el ombligo del recién nacido. Lo que pasa ahí dentro, ahí se queda.

«Fueron ellas quienes incitaron a que se continuara realizando», dice Dayana Domicó, coordinadora nacional de juventud de la ONIC. La mujer emberá, se refiere a las monjas católicas, quienes -dice- afirmaron esta tradición heredada de la cultura africana. Los esclavos también llegaron a Latinoamérica víctimas de una trama de colonización, violencia y sufrimiento.

Mujer emberá: “eso no es vida, es una tortura. Que así como Karaví (Dios), la Madre Tierra, nos manda a este mundo así mismo tenemos que aceptarnos».

Una de cada 20 niñas y mujeres han sufrido alguna forma de mutilación genital femenina (MGF), según cifras de Naciones Unidas (ONU).

Eso significa que 200 millones de mujeres en la actualidad han sido sometidas a algún tipo de corte, cambio o eliminación de la parte externa de sus genitales. Mujeres, esa no es una tradición, es una traición.

Fuente: https://www.telesurtv.net/telesuragenda/mutilacion-genital-femenina-cultura-derechos-humanos-20200803-0034.html

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Los estudiantes de Tailandia se manifiestan para pedir reformas democráticas

En desafío a la ley de emergencia por la COVID-19, cientos de estudiantes se manifestaron este jueves en Tailandia para pedir la disolución del Parlamento y una nueva Constitución para acabar con la hegemonía de las élites promilitares y ultramonarquicas del país.

Organizados a través de las redes sociales, grupos de universitarios convocaron diversos actos de protesta en Bangkok y en la provincia de Nakhon Phathom, contra el Gobierno del primer ministro Prayut Chan-ocha, general que tomó el poder en un golpe de estado en 2014 y se ha mantenido en el poder tras ganar las elecciones del año pasado.

«Primero queremos que el Gobierno deje de amenazar al pueblo, a los estudiantes que se manifiestan», dijo a Efe Pumiwat Rangkasiwit, miembro del grupo estudiantil New Life Network, en el campus norte de la Universidad del Rey Mongkut, en la capital, donde los estudiantes escribieron mensajes de protesta en el suelo y pronunciaron discursos bajo la vigilancia de policías uniformados y de paisano.

Pumiwat precisó que la segunda demanda es la derogación de la Constitución, que considera fruto del golpe de Estado de 2014, y la creación de una nueva con la participación de la sociedad, mientras que la tercera demanda sería la disolución del Parlamento y la convocación de nuevas elecciones.

CONTRA EL PODER DE LOS MILITARES

El Ejército ha tomado el poder en Tailandia en 13 golpes de Estado desde el fin de la democracia absoluta en 1932, pero en la historia reciente del país también han sido frecuentes las protestas callejeras contra el Gobierno, incluidas las manifestaciones de 2010 que terminaron de modo sangriento con la intervención del Ejército.

«Prayut está jodiendo mi país», rezaba una de las frases escritas en pancartas blancas en referencia al primer ministro, y, entre los mensajes se podía incluso leer alguna crítica velada al rey, Vajiralongkorn, al preguntar dónde se encuentra, ya que el monarca ha pasado la pandemia en un hotel de lujo en Alemania, donde vive gran parte del año.

Falida, una universitaria de 19 años, manifestó a Efe que si el Gobierno no sabe resolver los problemas económicos del país, debería dimitir y, aunque la estudiante tenía solo 14 años cuando Prayut encabezó el golpe militar de 2014, sugirió que detrás del mismo había una élite monárquica.

Además de las protestas en los campus, estudiantes de diversos niveles, desde la educación secundaria a las universidades, también son activos en las redes sociales, donde expresan sus ideas con etiquetas como #jóvenesporlaindependencia en tailandés.

Los mensajes reflejan el hartazgo de una parte de los jóvenes ante el control casi total del poder de las élites conservadores militares y ultramonárquicas que, en los últimos años, han conseguido derrocar a dos Gobiernos elegidos democráticamente mediante sendos golpes de Estado en 2006 y 2014.

LOS «CIUDADANOS DEL REY»

Entretanto, otros manifestantes de signo opuesto se congregaron en torno al Monumento a la Democracia, en el centro histórico de Bangkok, para defender al Gobierno y la monarquía, con algunos blandiendo carteles que rezaban «los ciudadanos del rey».

La monarquía es un tema delicado en Tailandia, país con una de las leyes de lesa majestad mas punitivas del mundo, que prescribe penas de hasta 15 años de cárcel para los insultos o amenazas al rey.

Fuente: https://es-us.noticias.yahoo.com/estudiantes-tailandia-manifiestan-pedir-reformas-131300404.html

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Diariamente desaparecen en México siete niños, revela Red por los Derechos de la Infancia en México

La Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim) exigió que las autoridades locales así como federales localicen con vida a Dylan Esau

A tres semanas de la desaparición del niño Dylan Esau, de dos años de edad, ocurrida en San Cristobal de las Casas, Chiapas, la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim) exigió que las autoridades locales así como federales localicen con vida al menor.

La Redim aseguró que la respuesta de las autoridades repitió el patrón de “no atender con celeridad la desaparición y priorizar la carpeta de investigación por encima de la búsqueda de Dylan”.

La organización también aseguró que en este tipo de casos, las autoridades solo responden a presión mediática por lo que, al hacerse conocida la desaparición de Dylan, la familia obtuvo el respaldo para la búsqueda.

 

“Lamentablemente sólo responden a la presión pública o mediática como en el caso de Dylan Esau que ha tenido el respaldo de su familia y comunidad con un plantón permanente en la presidencia municipal, diversos acciones realizadas por integrantes de la sociedad civil, organismos internacionales y la ciudadanía en general”, indicó.

Hizo un llamado también a responder, de manera urgente, a lo que llamó “la epidemia de Niñez Desaparecida” y que ha dejado como saldo 12 mil 762 niñas, niños y adolescentes desaparecidos desde el inicio de la guerra contra el crimen, impulsada por el expresidente Felipe Calderón y continuada por Enrique Peña Nieto y ahora en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

Siete niños desaparecen diariamente en México

La Redim dio a conocer que en lo que va de 2020, el total de niños, niñas y adolescentes reportados como desaparecidos ha sido de mil 970.

De acuerdo co la Redim, se trata de, en promedio, siete niños desaparecidos diariamente en el país.

El 27 por ciento de ellos, es decir, 532 casos siguen desaparecidos y/o no localizados.

Las  cinco entidades federativas que presentaron un mayor número de niños, niñas y adolescentes desaparecidos en lo que va de 2020 son el Estado de México con 571, Jalisco con 311, Ciudad de México con 308, Morelos  con 110 y Durango con 65.

En conjunto suman el 69.3 por ciento del total.

De estas entidades, en el Estado de México el 6.6 por ciento siguen desaparecidos y/o no localizados, el 11.1 por ciento en Jalisco, el 24.1 por ciento en la Ciudad de México, el 5.3 por ciento en Morelos y el 0.4 por ciento en Durango.

Fuente: https://lopezdoriga.com/nacional/diariamente-desaparecen-en-mexico-siete-ninos-revela-red-por-los-derechos-de-la-infancia-en-mexico/

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Latinoamérica, la región donde más defensores ambientales fueron asesinados en 2019

El más reciente informe de Global Witness destaca que 212 personas defensoras de la tierra y el medio ambiente fueron asesinados durante el 2019; la mitad de los homicidios ocurrieron en Colombia y Filipinas.

Entre los países que registraron el mayor número de asesinatos también se encuentran Brasil, México, Honduras, Guatemala, Venezuela y Nicaragua.

La crisis climática que vive el mundo es igual de intensa que la violencia que enfrentan las personas y comunidades que defienden los territorios naturales, los bosques, los ríos, el agua, las selvas, la flora y la fauna. Un solo número lo muestra: 212 defensores de la tierra y del medio ambiente fueron asesinados durante 2019.

Poco más de la mitad de esos homicidios se registraron en tan solo dos países: Colombia y Filipinas, como se resalta en el más reciente informe de la organización internacional Global Witness, titulado “Defender el mañana: crisis climática y amenazas contra las personas defensoras de la tierra y del medio ambiente”.

En el documento, América Latina vuelve a ubicarse como la región más peligrosa para los defensores ambientales, una posición que ocupa desde 2012, año en el que Global Witness comenzó a publicar sus informes.

De los diez países con el mayor número de asesinatos, siete se localizan en Latinoamérica: Colombia, Brasil, México, Honduras, Guatemala, Venezuela y Nicaragua.

Petrona Ramon Martín, de la comunidad de San Francisco, donde se oponen al proyecto de la hidroeléctrica en  San Mateo Ixtatan, Huehuetenango, Guatemala. Foto: James-Rodriguez/Global Witness.

La documentación que realiza Global Witness pone sobre la mesa una tendencia nada alentadora: la violencia contra los defensores ambientales va en aumento año tras año. En 2018 se registraron 164 crímenes; para el 2019 el número se elevó a 212.

Ben Leather, de Global Witness, explica algunas de las razones de ese aumento: “Estamos viendo intereses más fuertes sobre la tierra y los recursos naturales para responder a las demanda de los consumidores. Industrias como minería, agronegocios o la explotación de madera están entrando cada vez más a nuevos territorios, en los cuales vemos que las empresas están haciendo acuerdos con políticos corruptos para imponer proyectos”.

La corrupción, considera Ben Leather, también está facilitando el cambio climático, al permitir que las empresas “puedan hacer lo que les da la gana, para tener ganancias a corto plazo y a costa de la protección del medio ambiente. Lo que nuestro informe demuestra es que son las y los defensores quienes están denunciando esta corrupción política, esta irresponsabilidad empresarial”.

El protagonismo de la minería

En América Latina, pero también en Asia y África, incluso con comunidades nativas de Estados Unidos que han sido afectadas por la imposición de megaproyectos se repiten las mismas historias: “Cuando estas comunidades denuncian los abusos y la destrucción causada por los proyectos —señala Ben Leather— comienzan a recibir amenazas, agresiones y, en algunos casos, asesinatos”.

El informe de Global Witness resalta que la gama de violencias en contra de los defensores ambientales es amplia; incluye ataques, arrestos, amenazas de muerte o demandas judiciales. El documento no se limita a documentar el número de asesinatos, también señala a las industrias contra las cuales se manifestaron los defensores ambientales.

Como en otros años, la minería fue el sector vinculado al mayor número de agresiones; en 2019 se le relaciona con los asesinatos de 50 defensores. Más de la mitad de estas víctimas provenían de comunidades afectadas por la minería en América Latina.

También se documentó que 34 asesinatos fueron contra defensores que se oponían a la agricultura a gran escala, ese número representa un aumento de más del 60 % si se compara con los datos de 2018.

Otros de los sectores que denunciaron los defensores ambientales que fueron asesinados son la explotación forestal, la caza ilegal y la pesca.

Ante esta situación, Ben Leather resalta que “las empresas tienen que implementar políticas que permitan asegurar que sus inversiones y sus operaciones no afectan los derechos de las comunidades y no están contribuyendo a que se realicen ataques en contra de las personas defensoras del medio ambiente y de la tierra”.

Ben Lather señala que se ha demostrado que los compromisos voluntarios de las empresas no están funcionando, por lo que es necesario impulsar leyes que obliguen a las empresas a realizar la debida diligencia, para que demuestren que no están contribuyendo a los abusos de derechos humanos y ambientales.

En el informe de Global Witness se resalta que en 37 de los asesinatos se pudo vincular a fuerzas estatales como perpetradores. “También se sospecha de la participación de actores privados como sicarios, bandas criminales y guardias de seguridad privados”.

De las víctimas asesinadas, 19 eran funcionarios estatales o guardaparques, personas contratadas para proteger el medio ambiente. Estos ataques se documentaron en ocho países; Guatemala, Brasil, Filipinas, Rumania, Kazajstán, República Democrática del Congo, Uganda y Ghana.

Además, una de cada 10 personas defensoras asesinadas eran mujeres.

A Samir Flores lo asesinaron el 20 de febrero de 2019. Se oponía a la construcción de la termoeléctrica de Huesca, en Morelos, México. Foto: Cartel que realizaron artistas aliados a la defensa de la tierra y el agua en Morelos.

Territorios donde reina la impunidad

Colombia y Filipinas sobresalen por el alto número de asesinatos contra defensores ambientales, pero también porque durante los últimos años su tendencia es al alza.

Colombia, por ejemplo, registró 64 asesinatos de defensores ambientales en 2019. Si esa cifra se compara con los 24 casos del 2018, el país sudamericano presentó un aumento de más del 150 %, destaca el informe de Global Witness.

En Filipinas, se documentaron 43 asesinatos de defensores ambientales en 2019. Ben Leather destaca que si se comparan los tres primeros años del gobierno del presidente Rodrigo Duterte, con los tres años anteriores, se tiene que “el número de asesinatos de defensores es el doble”.

Colombia y Filipinas —explica Leather— también coinciden en que no han logrado resolver antiquísimos problemas relacionados con el derecho a la tierra, sufren por la presencia de grupos armados que son legado de conflictos internos, poseen una política de seguridad militarizada y una regulación inadecuada de las empresas.

Venezuela-Tierra de Resistentes II

Niños pemones juegan en las calles de Kumarakapay. Decenas de familias indígenas debieron huir tras el asalto militar a este pueblo en febrero de 2019 y se encuentran en refugios en la frontera con Brasil. Foto: Lorena Meléndez.

Pero además, los dos países tienen un factor que también está presente en otras naciones donde la violencia contra los defensores ambientales es crítica: altos niveles de impunidad.

“La gran mayoría de los ataques contra defensores ambientales continúan en la impunidad; eso actúa como una especie de luz verde para quienes quieren silenciar a los defensores”, resalta Ben Leather, de Global Witness.

Una verdadera justicia, destaca Leather, es “una rendición de cuentas que se aplica tanto a las empresas que están actuando con irresponsabilidad, como a quienes están llevando a cabo estos asesinatos”.

Defender la “casa grande”

En Colombia, el informe de Global Witness, documentó que 14 de las 64 muertes de defensores ambientales ocurridas en 2019 se vinculan con la sustitución de cultivos ilícitos.

En los territorios previamente ocupados por la Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), “ahora están entrando paramilitares y otros grupos armados, y están asesinado a cualquiera que se oponga a su llegada. Hay una implementación inadecuada de los acuerdos de paz, lo que ha tenido un impacto sobre los defensores”, señala Ben Lather.

Para Francia Márquez, una de las defensoras ambientales afrodescendientes más reconocidas en Colombia y quien en 2018 ganó el Premio Ambiental Goldman, la violencia contra los defensores es consecuencia de la acumulación del capital que “usa la violencia, el racismo estructural, el patriarcado para seguirse imponiendo […] En este país hay a quienes les interesa seguir impulsando la violencia para mantenerse en el poder, porque es la forma en como lo han hecho”.

Francia Márquez caminó más de 350 kilómetros, desde las montañas del Cauca hasta Bogotá. La travesía la hizo en 2014 junto con otras 80 mujeres de su comunidad. Foto: Premio Goldman.

La colombiana Francia Márquez, defensora ambiental, Premio Goldman 2018.

La defensora resalta el papel de la “minería ilegal pero también la minería inconstitucional, entendida como la que promueve el mismo gobierno nacional en los territorio ancestrales, en territorios de pueblos afrocolombianos e indígenas”.

Francia Márquez insiste en que hay “una política de muerte” que no toma en cuenta el cuidado de la “casa grande, el planeta”. Los defensores ambientales, de territorio, de derechos indígenas y afrodescendientes “estamos dificultando ese proyecto político. Por eso nos están matando, por eso nos asesinan”.

Francia Márquez sabe de lo que habla. En mayo de 2019, en la región del Cauca, ella y otros líderes ambientales y sociales fueron atacados por hombres armados quienes, incluso, lanzaron una granada contra el grupo. El ataque duró 15 minutos.

El Cauca es uno de los lugares más peligrosos del mundo para defender el ambiente. En 2019, más de un tercio de todos los asesinatos de defensores ambientales en Colombia ocurrieron en esa región del suroeste del país.

Años antes, Francia ya había recibido otros ataques, sobre todo cuando participó en las acciones para detener la minería ilegal en La Toma.

Ataques a mujeres amazónicas. Por su defensa de la naturaleza y su territorio Patricia Gualinga ha recibido amenazas de muerte y ataques. Foto: Jonathan Rosas para GK.

Por su defensa de la naturaleza y su territorio, Patricia Gualinga —lideresa Sarayaku, un pueblo kichwa del Ecuador— ha recibido amenazas de muerte y ataques. Foto: Jonathan Rosas para GK.

Honduras: violencia que no cesa

El informe de Global Witness también incluye a los cinco países con más asesinatos per cápita. En esa lista sobresale Honduras, nación centroamericana que este año registró 14 homicidios.

Desde 2016, cuando fue asesinada la defensora ambiental Berta Cáceres, diversas organizaciones señalaron la difícil situación que viven los defensores de derechos humanos en Honduras. Este panorama no ha cambiado, al contrario, sigue agravándose, señala Hedme Castro, coordinadora de la Asociación para la Ciudadanía Participativa (ACI-Participa), organización que trabaja en la documentación de las violaciones de los derechos humanos en el país centroamericano.

Hedme Castro explica que 36 % del territorio de Honduras ha sido concesionado a empresas —algunas pertenecientes a políticos locales— y a compañías de capital extranjero para el desarrollo de minas, hidroeléctricas, proyectos fotovoltaicos y desarrollos turísticos; los cuales han provocado desplazamiento forzado, así como agresiones y represión contra comunidades y defensores ambientales.

“La situación en el país es terrible”, describe la defensora y como ejemplo recuerda lo que ha sucedido durante el mes de julio en Honduras. El 9 de julio, por ejemplo, allanaron las oficinas de ACI-Participa; dos días después desapareció Marvin Damián Castro Molina, presidente de la Red Juvenil de la Asociación de Desarrollo Pespirense-Honduras y miembro del Movimiento Ambientalista Social del Sur por la Vida (MASS-Vida). Su cuerpo, con signos de tortura, se encontró días después.

Honduras-Tierra de Resistentes II

La defensora hondureña Consuelo Soto durante un plantón frente al Congreso Nacional en contra de la Ley de Consulta Libre Previa e Informada, en Tegucigalpa. Foto: Martín Cálix.

El sábado 18 de julio, un grupo armado entró a la comunidad garífuna del Triunfo de la Cruz y se llevó a Alberth Esnider Centeno Tomas, presidente del Patronato de la comunidad; Milton Joel Martínez Álvarez; Suami Aparicio Mejía y Gerardo Mizael Róchez. Hasta el martes 28 de julio, no se tenía noticias sobre ellos.

Hedme Castro explica que la comunidad del Triunfo de la Cruz lleva una larga lucha para que se le devuelvan sus derechos ancestrales sobre su territorio. Incluso, en 2018, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) emitió una sentencia en donde se exige al gobierno hondureño reconocer los derechos de los garífunas.

“Alberth Esnider encabezaba las exigencias contra el gobierno para que cumpliera con la sentencia de la Corte interamericana”, resalta Hedme Castro. La defensora comenta que “mientras al país lo sigan dirigiendo personas vinculadas a escándalos de corrupción, personas que están dispuestas a vender el país entero, seguirán los asesinatos, los desplazamientos forzados; no se respetarán las zonas protegidas ni los títulos ancestrales”.

Defensores ambientales Honduras. Rosalina Domínguez ha recibido amenazas de muerte. Foto: Rubén Escobar.

Rosalina Domínguez, defensora hondureña que continúa la labor que inició Berta Cáceres, ha recibido amenazas de muerte. Foto: Rubén Escobar.

Las más afectadas: comunidades indígenas

Entre los nombres de los defensores ambientales asesinados en 2019 está el de Paulo Paulino, de 26 años y miembro de la comunidad indígena guajajara. En noviembre de 2019 fue asesinado a tiros por un grupo integrado por, al menos, cinco madereros ilegales, en el estado de Marañón, Brasil.

Paulo formaba parte de la organización “Guardianes del Bosque”, cuyo objetivo es combatir a los grupos de tala ilegal que invaden tierras indígenas en la Amazonía brasileña. El informe de Global Witness señala que 90 % de los asesinatos en Brasil ocurrieron en la Amazonía.

Entre 2000 y 2018, 42 indígenas guajajara fueron asesinados por hacer frente a los madereros ilegales. Paulo no fue el último. Hasta abril de 2020, mataron a otros cuatro líderes de la comunidad.

“En Brasil —donde es urgente proteger la Amazonía— observamos que las comunidades indígenas están siendo muy vulnerables debido a las políticas de (Jair) Bolsonaro”, subraya Ben Lather. El presidente brasileño, se resalta en el informe, ha impulsado la expansión de la minería a escala industrial y la agroindustria en la Amazonía.

Miembros de la comunidad Guajajara. Fotografía: Global Witness.

Al igual que los guajajara, otras comunidades indígenas están mirando cómo se asesina o desaparece a los suyos por defender sus tierras, los bosques, los ríos o el agua.

En México, por ejemplo, en la Sierra Tarahumara se ha registrado el asesinato de, por lo menos, 12 indígenas raramuri que se han opuesto y denunciado la tala ilegal de sus bosques. Dos de ellos fueron asesinados en 2019: Otilia Martínez Cruz, de 60 años, y su hijo de 20, Gregorio Chaparro Cruz. Ambos eran familiares de Julián Carrillo, defensor de Coloradas de la Virgen, a quien le dispararon en octubre de 2018.

En 2019, 40 % de las personas defensoras asesinadas pertenecían a comunidades indígenas, a pesar de que representan solo el 4.4 % de la población mundial, señala el informe de Global Witness. Entre 2015 y 2019, más de un tercio de todos los ataques han sido contra pueblos indígenas, por lo que son una de las comunidades en mayor riesgo en todo el mundo.

Defensores ambientales México. Ya ha pasado un año desde el asesinato de Julián Carrillo en la Sierra Tarahumara. Foto: Amnistía Internacional México.

El indígena rarámuri Julián Carrillo, defensor de ambiente y territorio en México, fue asesinado en octubre de 2018. Foto: Amnistía Internacional México.

Pandemia: aumentan las amenazas

Ben Lather resalta que no solo se está ante la urgencia de combatir la crisis climática, también se debe trabajar para detener las violencias contra los defensores ambientales, quienes se encuentran en la línea de batalla para proteger los recursos naturales: “¿Cómo vamos a proteger al planeta si no podemos proteger a quienes defienden el planeta?”

Los defensores ambientales no solo son vitales para combatir la crisis climática, “también son nuestros aliados para prevenir otra pandemia como la del COVID-19, porque ahora ya sabemos que se aumentan las probabilidades de tener otras pandemias si aumenta la deforestación y se afecta la naturaleza”, señala Ben Lather.

La defensora colombiana Francia Márquez resalta que la pandemia del COVID-19 mostró “la cara de una política que es inviable y de un ‘desarrollo’ que para lo único que ha servido es para enriquecer los bolsillos de unos pocos a costa del sufrimiento de millones de millones de personas en el mundo, a costa del detrimento y del daño a ecosistemas frágiles y muchas especies”.

Adán Vez, defensor ambiental asesinado en México

Adán Vez fue asesinado el 8 de abril de 2020, en Veracruz, México. Foto: Tomada de la página de Facebook de Adán.

Estos argumentos pareciera que no alcanzan a tener la fuerza suficiente, porque ni siquiera durante el confinamiento que se vivió por la pandemia del COVID-19 se logró detener las agresiones contra los defensores ambientales, como se ha visto en países como Honduras, Colombia, México o Brasil donde durante los últimos cuatro meses se registraron asesinatos de ambientalistas.

“Durante esta crisis del COVID-19 —apunta Ben Lather, de Global Witness— algunas empresas están ampliando su ataque contra las personas defensoras, y los gobiernos están reduciendo la protección”.

Además, la crisis económica que trae de la mano la pandemia del COVID-19 intensificó la presión sobre los territorios naturales, sobre todo en aquellos países en donde se impulsan megaproyectos que afectan el medio ambiente y a las comunidades que viven en esas zonas.

Francia Márquez comenta que es preocupante “ver a las personas que tienen el poder, que gobiernan nuestros países, tomando decisiones a nombre de la crisis económica; decisiones que plantean que seguirán, sin ningún pudor, profundizando la crisis en muchos territorios que van a seguir destruyendo”.

En el caso de Colombia, señala, “se plantea utilizar el fracking, la explotación petrolera y minera para sacar al país de la crisis generada por la pandemia del COVID-19. Eso, para nosotros implica seguir convirtiendo nuestros territorios en cementerios”.

Para Francia Márquez el gran desafío que tienen los defensores ambientales es “articular nuestras acciones a nivel global; así como la ‘política de la muerte’ se articula en un sistema global, nosotros tenemos que articular acciones de resistencia a favor de la vida. Salvar nuestra casa grande es la responsabilidad colectiva que hoy tenemos como humanidad”.

Fuente: https://rebelion.org/latinoamerica-la-region-donde-mas-defensores-ambientales-fueron-asesinados-en-2019/

 

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