Page 1268 of 6193
1 1.266 1.267 1.268 1.269 1.270 6.193

Juan Carlos Casco: «Las grandes transformaciones que experimentamos reclaman a gritos un Tercer Contrato Social de la Educación»

Por Kelly Robledo

Un mundo cambiante y el sentirnos vulnerables frente a situaciones como la actual crisis del coronavirus, nos invitan a reflexionar sobre el estado actual de las políticas sociales, los retos a los que nos enfrentamos y cómo estamos preparados para afrontarlos. En medio de todo esto se encuentra la educación, cuyos modelos que hasta el momento ha ejecutado ameritan cambios urgentes frente a los desafíos del escenario actual.

Aika conversó con Juan Carlos Casco, historiador de formación, y dedicado actualmente a la asesoraría de gobiernos y organizaciones en el desarrollo de nuevos modelos educativos, en base al emprendimiento y las nuevas tecnologías. En este entrevista, Casco defiende la necesidad de lo que denomina el Tercer Contrato Social de la Educación, en la línea del cual ya trabaja junto a su equipo Kairós, una organización integrada por profesionales de la educación unidos para contribuir a la innovación y transformación del sector.

¿Cuál es su visión de la historia reciente de la educación?

La economía, la sociedad y la tecnología han sufrido una evolución sin precedentes que no se ha visto secundada por un cambio en la educación. Aunque hemos incorporado nuevas tecnologías y aparatos al aula, solo nos han servido para reproducir el viejo patrón del profesor como emisor de información para ser memorizada por los alumnos y repetida en un examen.

Pese a que utilizamos la tecnología en el aula, no hemos cambiado el propósito. Continuamos anclados en el paradigma de la enseñanza y no entendemos que estamos en la sociedad del aprendizaje.

Aunque usamos videproyectores, internet y plataformas virtuales, los fundamentos del currículo educativo no han evolucionado tanto en muchos siglos, no somos tan “modernos” como pensamos. El modelo de Boecio y Casiodoro (Trivium y Quadrivium) aún es reconocible en nuestra educación, mucho más patente es el influjo de la Ilustración con su ideal académico o los requerimientos de la era Industrial que demandaba una escuela para “fabricar” trabajadores que realizasen tareas repetitivas en las cadenas de montaje y la administración, un estándar de escuela prusiana enfocada en producir personas obedientes y soldados disciplinados.

Ahora mismo, ¿cuáles deberían ser las principales preocupaciones en materia de educación?

La principal preocupación está en torno a la pregunta: ¿Qué necesitamos enseñar a nuestros niños y niñas para desempeñarse de manera satisfactoria en el futuro, actuando con la mirada puesta en 2050? Aún siendo evidente que no sabemos cuál va a ser la evolución en el mundo de la economía o el trabajo, algo que es difícil de prever en unos meses, sería pretencioso anticipar el mundo del futuro, y más aún pretender preparar a los niños para profesiones con futuro. Incluso las profesiones más prometedoras, en un horizonte de 10 años, es posible que estén obsoletas, sean marginales o puedan sustituirse por la inteligencia artificial u otras tecnologías disruptivas.

Sin embargo, en este entorno complejo y cambiante, sí sabemos cuáles van a ser las competencias claves para el desempeño personal y profesional en las que tenemos que centrarnos y emplearnos a fondo, como el desarrollo de la creatividad, la innovación, el emprendimiento y el liderazgo. De hecho, muchas de ellas, de una u otra manera, ya están escritas en las leyes educativas de muchos países, aunque su enunciado no deja de ser una mera declaración de intenciones porque para su enseñanza y aprendizaje se necesita una apropiación por parte del profesorado.

Nuestros niños y niñas van a necesitar aprender a vivir en la incertidumbre, a trabajar juntos, a ser sensibles, a diseñar soluciones creativas a problemas emergentes, a inventarse su propio trabajo y sustento, a liderar su propia vida. Todo esto no se adquiere por generación espontánea, la base de los nuevos saberes está en el desarrollo de competencias y habilidades subyacentes que hemos reunido en un modelo para su aprendizaje (Modelo 6-9). Estas las podemos resumir en aprender a ser sensibles, a escuchar a los demás y hacernos cargo de sus necesidades y preocupaciones, a prometer cosas valiosas a otras personas, a pedir de manera efectiva, a cumplir nuestras promesas, a hacer buenas ofertas, a declarar cosas importantes y significativas para los demás, a ser veraces y éticos, a hacer juicios fundados con los que conducir nuestros cursos de acción, a tomar decisiones, a crear una visión, a construir dirección con sentido y criterio, a coordinar nuestras acciones y ejecutar el trabajo de manera impecable, a producir satisfacción, a gestionar emociones y crear espacios emocionales expansivos, a evaluar lo que hacemos, a programar y planificar de manera flexible…

Las grandes transformaciones y disrupciones que estamos experimentando en el ámbito económico, social o laboral, están reclamando a gritos un Tercer Contrato Social de la Educación, cuyos rasgos definitorios comienzan a entreverse en torno al siguiente enunciado: “descubre tu pasión, aprende a lo largo de la vida, cultiva nuevas competencias y habilidades, hazte cargo de inventar tu trabajo…”.

Habla de un cambio o renovación de lo que se ha desarrollado hasta el momento. ¿Qué significa en detalle lo que denomina “tercer contrato social de la educación”?

La mayoría de nuestros padres y abuelos nacidos en la primera mitad del siglo XX aceptaron un contrato social que les proponía el siguiente itinerario educativo:  “aprende las cosas básicas para desenvolverte en la vida, desarrolla disciplina y obediencia, luego aprende un oficio y tendrás un trabajo digno para ganarte la vida…”.

Los nacidos en la segunda mitad del siglo XX tuvimos más suerte y nos encontramos con otro contrato social que ampliaba nuestras posibilidades educativas y laborales bajo este enunciado:  “estudia mucho, esfuérzate, saca buenas notas, haz una carrera y tendrás un buen trabajo de por vida…”.

Los venidos al mundo a finales del siglo XX y principios del XXI han tenido la mala fortuna de verse obligados a firmar el mismo contrato que sus padres, cuando la realidad de su mundo es radicalmente distinta.

El Primer Contrato Social de la Educación se basaba en la adquisición de competencias básicas (matemáticas, lenguaje, conocimiento del medio, historia…); el Segundo tenía su fuerte en las competencias técnicas asociadas al desempeño de una profesión que se obtenían principalmente a través del estudio de una carrera; el Tercero tendrá su fuerte en la adquisición de las competencias genéricas (competencias clave para el siglo XXI o soft skills).

En esta línea, ¿qué es Kairós? ¿Qué respuesta da a los desafíos que plantea la sociedad actual? ¿Y de qué manera busca hacerlo en contraste a lo que plantean otras instituciones del mismo sector?

Kairós es un movimiento que trabaja para impulsar y materializar el Tercer Contrato Social de la Educación, cuyos miembros son reconocidos líderes educativos de diferentes países y continentes, expertos en campos diversos y profesionales de un gran prestigio y compromiso.

Nos hacemos cargo de una anomalía histórica para adaptar la educación al signo de los tiempos desde una actitud proactiva. Somos conscientes del desafío monumental que enfrentamos, pero nos une el compromiso con la sociedad y el amor por las futuras generaciones.

Desde Kairós nos mueve el compromiso radical y somos optimistas respecto al futuro de la educación, reclamamos valentía a los gobiernos para plantear un Tercer Contrato Social de la Educación e iniciar el camino dando el primer paso, uniendo vigores dispersos y haciendo camino al andar. Sabiendo, como el esforzado labrador, que es posible que no lleguemos a recoger el fruto del olivo, pero con la satisfacción de que lo plantamos y lo cuidamos con todo nuestro cariño para las futuras generaciones.

Kairós es la casa común de toda la comunidad educativa, es tu casa.

Como ha dicho, estamos en un momento histórico que demanda cambios profundos en políticas a todo nivel, y especialmente en el campo educativo. ¿Cómo asume Kairós el complejo escenario planteado por la expansión del coronavirus?

El coronavirus ha actuado como un acelerador del cambio histórico en el que ya estábamos inmersos, evidenciando y haciendo transparentes las anomalías y fallas que ya existían en el mundo de la economía, el trabajo o la educación.

La crisis del coronavirus nos ha puesto ante la evidencia de que el mundo que nos espera estará presidido por la incertidumbre, y que para un buen vivir, tendremos que aceptarlo con alegría y en clave de oportunidad. Estamos ante un cambio radical de paradigma que no es nada nuevo, forma parte de un debate histórico que se inició hace 2500 años en torno a la concepción del ser humano como realidad inmutable o devenir.

La educación en este momento ha de hacerse cargo del estado de ánimo de la gente, que se concentra en un sentimiento colectivo mayoritario donde las personas perciben que su mundo se desmorona a sus pies. “No veo posibilidades para mí” es el pensamiento más recurrente, y la educación ha de hacerse cargo de ello, ayudando a las personas a descubrir posibilidades. Si no somos conscientes de esto, podemos vernos arrastrados hacia el derrotismo y el nihilismo, o por el contrario, abrirnos la puerta a una nueva esperanza para construir un mundo mejor. Eso sí, aprendiendo otras cosas, de otra manera y con otro propósito.

En base a su experiencia, ¿qué le hace falta a la gestión de la educación que los gobiernos realizan? ¿Qué diferencias encuentra entre las políticas educativas de Latinoamérica y Europa?

Los gobiernos están gestionando el presente de la educación como pueden, agotados en discusiones estériles y cortoplacistas, sin tiempo para pensar, ni mucho menos, para diseñar el futuro. Y esto es una auténtica anomalía. Todo el mundo sabe que el problema está ahí pero muy pocos quieren reconocerlo. Llevamos décadas escondiendo los problemas en los cajones con la amenaza latente de que un día nos exploten en las manos.

Muchas personas viven en la tranquilidad de que sus gobiernos están trabajando por el futuro de la educación. Yo les digo ¡Asústense! Porque su gobierno no se está haciendo cargo del futuro de la educación. La Educación que están recibiendo nuestros hijos es una herencia del pasado que los lleva directamente a un callejón sin salida.

Las democracias no son perfectas, están llenas de tabúes y conversaciones prohibidas, los partidos políticos se mueven por el tacticismo electoral, están pensando en las próximas elecciones en lugar de las futuras generaciones.

La política se centra en producir resultados a corto plazo que puedan traducirse en votos. Y la educación requiere la sensibilidad del agricultor que planta un olivo, el mismo amor que nos guía como padres y madres cuando realizamos una gran inversión durante 20 años o más en la educación de nuestros hijos e hijas, sin condicionarlo a los resultados en los próximos cuatro años, sabiendo que la educación es un tesoro que produce resultados a largo plazo. Es el amor por las futuras generaciones lo que mueve el mundo, y también debería ser el sentimiento que estuviera presente en nuestros gobernantes.

Los problemas que aquejan a la educación en diferentes países y continentes tienen la misma raíz.

Comparte este contenido:

New 2020 GEM Report shows inclusion has never been as relevant as countries count the education cost of Covid-19

Noticia Global

The 2020 GEM Report on inclusion and education, All means all, was launched this morning at an online event featuring an interactive high-level panel and clips of videos and animations of its key messages and recommendations.

This year’s report shows that, all over the world, layers of discrimination on the basis of gender, remoteness, wealth, disability, ethnicity, language, migration, displacement, incarceration, sexual orientation, gender identity and expression, religion and other beliefs and attitudes deny students the right to be educated with their peers or to receive education of the same quality.

It identifies an exacerbation of exclusion during the COVID-19 pandemic estimating that about 40% of low and lower-middle income countries have not supported disadvantaged learners during school shutdown. It calls for countries to focus on those left behind as schools reopen so as to foster more resilient and equal societies.

Exclusion in education is persistent

Even before the pandemic, 258 million children and youth were entirely excluded from education, with poverty as the main obstacle to access. In low- and middle-income countries, adolescents from the richest 20% of all households were three times as likely to complete lower secondary school as were as those from the poorest homes. Among those who did complete lower secondary education, students from the richest households were twice as likely to have basic reading and mathematics skills as those from the poorest households.

Language can be a barrier to quality education for some: 10-year old students in middle and high-income countries who were taught in a language other than their mother tongue typically scored 34% below native speakers in reading tests.

Learners with a disability also face challenges. In 10 low- and middle-income countries, children with disabilities were found to be 19% less likely to achieve minimum proficiency in reading than those without disabilities.

The Report shows the weight of intersecting disadvantages for some learners. Despite the proclaimed target of universal upper secondary completion by 2030, hardly any poor rural young women complete secondary school in at least 20 countries, most of them in sub-Saharan Africa.

It emphasizes the importance of countries starting to monitor students’ experiences, and not just learning, noting that one in four 15-year-old students reported feeling like outsiders at school. One-third of 11- to 15-year-olds have been bullied in school. In the United States, LGBTI students were almost three times more likely to say that they had stayed home from school because they were not feeling safe.

Some countries’ laws and policies blatantly exclude

Alongside the Report, we are also launching a new website today: Profiles Enhancing Education Reviews, PEER, at education-profiles.org, with information on laws and policies concerning inclusion in education for every country in the world. PEER informed the 2020 GEM Report, showing that fewer than 10% of countries have laws that help ensure full inclusion in education. The report calls for countries to widen their definition of inclusion, which often do not cover all marginalised groups, but single some out, as though inclusion can be reached one group at a time.

PEER also shows that many countries still practice education segregation, which reinforces stereotyping, discrimination and alienation. Laws in a quarter of all countries require children with disabilities to be educated in separate settings, rising to over 40% in Latin America and the Caribbean, as well as in Asia.

Two countries in Africa still ban pregnant girls from school, 117 allow child marriages, while 20 have yet to ratify Convention 138 of the International Labour Organization which bans child labour. In several central and eastern European countries, Roma children are segregated in mainstream schools. In Asia, displaced people, such as the Rohingya, are taught in parallel education systems.

Education systems often fail to take diverse learners’ needs into account

Just 41 countries worldwide officially recognize sign language and, globally, schools are more eager to get internet access than to cater for learners with disabilities. Girls need water, sanitation and hygiene services to continue attending class during menstruation, but some 335 million girls attend schools that do not have them.

Reflecting learners’ diverse needs requires textbooks and curricula to be inclusive, yet many still alienate by omission or false representation. Girls and women only made up 44% of references in secondary school English-language textbooks in Malaysia and Indonesia, 37% in Bangladesh and 24% in the province of Punjab in Pakistan. The curricula of 23 out of 49 European countries do not address issues of sexual orientation, gender identity and expression.

Moving towards an inclusive education can be costly, but there are many teaching methods that can be done for free to make children feel more wanted in school. Teachers need and want training on inclusion, which fewer than 1 in 10 primary school teachers in 10 Francophone countries in sub-Saharan Africa said they had received. A quarter of teachers across 48 countries reported they wanted more training on teaching students with special needs.

Almost half of low- and middle-income countries do not collect enough education data about children with disabilities. Household surveys are key for breaking education data down by individual characteristics. But 41% of countries – home to 13% of the world’s population – did not conduct surveys or make publicly available data from such surveys. Figures on learning are mostly taken from school, failing to take into account those not attending.

Policy makers must recognise that they need to bring communities and parents on board with the idea of inclusion, given that parents’ discriminatory beliefs are sometimes a barrier to change. Some 15% of parents in Germany and 59% in Hong Kong, China, feared that children with disabilities disturbed others’ learning. Parents with vulnerable children wish to send them to schools that ensure their well-being and respond to their needs. In Queensland, Australia, for example, 37% of students in special schools had moved away from mainstream establishments.

Signs of progress towards inclusion

Many countries go out of their way to accommodate different learners’ needs: Odisha state in India, for example, uses 21 tribal languages in its classrooms, Kenya has adjusted teaching to the nomadic calendar and, in Australia, the curricula of 19% of students were adjusted by teachers so that their expected outcomes could match students’ needs.

Download and share the Report with your networks. On our home website, which has a new look and fresh feel, you can also find additional resources on the 2020 GEM Report page, including the summary, the background papers and the social media pack.

Join the conversation on #AllmeansALL and our various online activities happening over the coming weeks:

  • Read the recommendations in our digital campaign and tell your education minister which you think should be prioritised in your country.
  • If you are an academic, join our Any Questions Answered session on this blog on 29 June
  • Take part in our Twitter Q&As with Ministers of Education on inclusion and education, starting with @MatthewOPrempeh from Ghana and @dsengeh from Sierra Leone. We will work with them to provide their answers in the form of a podcast in the coming weeks

Fuente: https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000373718

Comparte este contenido:

ONU: Los hombres que cometen actos de violencia contra las mujeres son cobardes

ONUNoticias

La violencia contra las mujeres y las niñas, incluida la violación, se está disparando en todo el mundo, advierte la número dos de la ONU para quien no solo aquellos que las perpetran son responsables, sino también aquellos hombres y niños que «hacen la vista gorda», convirtiéndose así en sus cómplices.

Amina Mohammed recordó que los confinamientos obligatorios durante la crisis del coronavirus han obligado a muchas mujeres a quedarse en casa atrapadas con parejas abusivas. Una situación de la que informó reiteradamente la ONU al producirse un aumento de la violencia doméstica a nivel global.
Por ello, la Secretaria General Adjunta de la ONU llamó a todas las personas, pero especialmente a los hombres y los niños, a acabar con la violencia contra las mujeres y  estar al lado de sus madres,  hermanas,  hijas, y  parejas.
«La violencia contra las mujeres y las niñas, incluida la violación, se está disparando en todo el mundo. Muchos incidentes han desencadenado una indignación generalizada”, manifestó.
“Sin embargo, todavía hay personas que juegan a buscar culpables externos: la pandemia de la COVID-19, el estrés social y económico, la incertidumbre, e incluso hay quienes llegan a culpar a las víctimas, ya sea una mujer o, aun peor, una niña. Buscan culpar a cualquiera menos al perpetrador”, continúo.
Para Mohamed hay que ser claros: La violencia sexual, cualquier forma de violencia, es simplemente violencia. No hay ninguna excusa ni justificación. Y la tolerancia debe ser inexistente. Todos debemos alzarnos y denunciarlo.
“Tengo el orgullo de ser la madre de cuatro hijas. Pero las voces más fuertes que me instaron a hablar más claro son las de mis hijos. Ellos me dijeron: ‘este es un asunto muy serio. Está en la mayoría de nuestros chats. Tienes que hacer algo al respecto. La gente te escuchará’. Cuando les pregunté qué oían dijeron que había opiniones diversas: algunos dicen que la violencia no está bien, ¡pero otros dicen que las mujeres se lo buscaron!
¿En serio?”, se sorprendió.
UNFPA/Olivier Girard
Niñas de la aldea de Danja, en Níger, sostienen carteles en apoyo de la Iniciativa Spotlight.
Después, fue contundente: “Los hombres y los niños que cometen actos de violencia contra las mujeres o las niñas no son hombres. Son débiles. Son una vergüenza. Son la definición de manual de un cobarde. Y los que hacen la vista gorda u oídos sordos al afirmar que este es un asunto privado, sepan que son cómplices de la violencia”.
Estas actitudes propician que millones de mujeres y niñas se enfrenten a diario al peligro manifiesto y real que representa la amenaza de la violencia – en el hogar, en la escuela, en línea.
“Hombres y niños – les estoy hablando: ustedes son los responsables de esta situación. Asuman su responsabilidad.  Hablen.  Apoyen a las mujeres y a las niñas”, dijo la Secretario General Adjunta.
Después pidió: “Únanse al llamamiento del Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, en favor de la paz en cualquier lugar del mundo, ya sea en las zonas de guerra o en los hogares. Apoyen la Iniciativa Spotlight que busca eliminar la violencia contra las mujeres y las niñas”.
“Juntemos nuestras voces a las de las supervivientes de la violencia, incluida la violación. Escuchemos sus historias. Desafiemos a los que culpan y avergüenzan a las víctimas. Recordemos que ustedes, los hombres, no estarían aquí si no fuera por una mujer y sus nueve meses de embarazo.
Apoyemos a nuestras madres, hermanas, hijas y parejas.
Y, juntos, digamos al unísono: ‘Estoy con ella’.

Fuente: https://news.un.org/es/story/2020/06/1476362

Comparte este contenido:

El Salvador: Ministerio de Educación. El regreso a las aulas será por grupos y de manera gradual

Centroamérica/El Salvador/25 Junio 2020/elsalvador.com

Carla Hananía de Varela explicó que Salud determinará cuándo volver a clases en salones en el sistema educativo nacional

La ministra de Educación, Carla Hananía de Varela, explicó la mañana de este jueves en entrevista con Canal 12 que no hay claridad todavía sobre cuándo volverán los estudiantes a las clases presenciales en el país, debido al avance de la pandemia por el COVID-19.

“Estamos observando lo que sucede en El Salvador y fuera, y cómo otros países han abierto escuelas y han tenido que retroceder”, comentó la funcionaria, quien aclaró que “esta es una emergencia sanitaria, no educativa. Esto impacta en la educación, pero es el Ministerio de Salud el que va a decir en qué momento podemos llegar a las aulas sin peligro, sin riesgo a los alumnos y docentes”.

Puso de ejemplo que “supóngase que tengamos un milagro, y la pandemia empiece a descender rápidamente el próximo mes, y supongamos que podamos regresar en septiembre, octubre. No vamos a poder regresar de la misma manera, vamos a tener que ir por grupos y de manera gradual. Esto implica que vamos a seguir necesitando las otras plataformas de estudio, como Google Classrom, radio, televisión, las guías educativas. En eso estamos trabajando, en fortalecer estas modalidades de enseñanza, porque se van a quedar con nosotros”.

Aclaró además la ministra que les será imposible entregar una computadora por alumno, porque “El Salvador no lo va a poder financiar, es demasiado. Así que entregaremos una por familia, haciendo un estudio de las condiciones de la familia. No se trata solo de llevar tecnología, sino cómo llevarla. Las computadoras de los alumnos es un tercer momento, pues necesitamos los fondos para ello, no los tenemos en este momento”.

Días atrás, el Gobierno le quitó fondos a Educación en medio de emergencia para pagar salarios de la ANDA, recortándole $9.1 millones de su presupuesto.

La Ministra aseguró que se han adquirido 9,000 computadoras en una primera fase, para lo cual se invirtieron 2.7 millones de dólares. Hananía dijo que ya iniciaron la entrega de estos equipos, y están priorizando a los docentes que cumplieron la capacitación de la plataforma Google Classroom, y más a quienes tienen enfermedades crónicas y arriba de 20 años de servicio.

Según la funcionaria, para el 22 de junio ya lograron capacitar a 30,708 docentes, es decir, un 67 % de los maestros del sector público, quienes ahora ya cuentan con el conocimiento para usar la plataforma educativa virtual Google Classroom.

Daños en centros educativos
El paso de la tormenta tropical Amanda y las lluvias que han afectado al país dejaron serios daños en la red de centros educativos. Hananía de Varela detalló que “son 537 centros educativos dañados, uno con daños mayores y otros menores, los más afectados son los que tienen taludes o centros de contención. Para repararlos necesitamos 13 millones de dólares”.

Finalmente, la funcionaria explicó que Educación no ha dejado de lado la alimentación de “una buena proporción de estudiantes que son de familias en pobreza extrema. Por eso hemos diseñado una entrega focalizada para 320,000 familias que están en extrema pobreza o con problemas de desnutrición”.

Fuente e imagen tomadas de: https://www.elsalvador.com/noticias/nacional/ministerio-educacion-regreso-aulas-grupos-gradual/727109/2020/

Comparte este contenido:

Los riesgos de la pornografía, según una campaña de Nueva Zelanda

Oceanía/Nueva Zelanda/25 Junio 2020/https://www.pagina12.com.ar/

En las redes sociales explotó una campaña financiada por el gobierno de Nueva Zelanda, en la que dos actores porno desnudos se presentan en la casa de una madre de familia para explicarle que sus videos en línea no son la mejor educación sexual para su hijo.

Con una toalla en el pelo en forma de turbante y una taza de té en la mano, la madre escucha con interés a la actriz y al actor que, en el umbral de la puerta, le comentan que han notado que su hijo los miraba en todo tipo de pantalla. Le explican que sus videos están destinados a adultos y que no representan la realidad.

La madre llama a su hijo, que se lleva un buen susto al ver a los dos visitantes completamente desnudos, y al final le dice que tienen que «hablar» sobre «la diferencia entre lo que [el niño] ve en internet y las relaciones en la vida real».

Una portavoz del gobierno neozelandés explicó que el video «Keep it real online» se enmarca en una campaña más amplia para sensibilizar a los padres sobre los peligros que entraña internet para los niños, por la pornografia, la captación de menores para fines sexuales o el acoso. «La acogida de esta campaña fue enorme», declaró a la agencia AFP.

«En la primera semana y media, los anuncios fueron visionados 11 millones de veces en internet», agrega. El video sobre pornografía fue visionado cerca de 2 millones de veces en YouTube.

El anuncio «busca llamar la atención sobre el hecho de que muchos jóvenes obtienen su educación sexual a través de la pornografía», explicó. «Esto puede ser muy problemático para los más jóvenes a causa de los mensajes negativos que la pornografía expande sobre el consentimiento, la imagen del cuerpo, la sexualidad«, añadió.

Fuente e imagen tomadas de: https://www.pagina12.com.ar/273691-los-riesgos-de-la-pornografia-segun-una-campana-de-nueva-zel

Comparte este contenido:

Sierra Leona: Lecciones a un mundo asustado del hombre que doblegó la malaria

África/Sierra Leona/25 Junio 2020/elpais.com

El impacto de la covid-19 puede duplicar las muertes por paludismo en África subsahariana. Pero hay un médico sierraleonés que sabe cómo evitarlo

Las conclusiones de quienes más saben de malaria o paludismo son unánimes y claras: la humanidad ha logrado un inmenso avance en la lucha contra la enfermedad en las últimas décadas, pero ahora es más importante que nunca no flaquear. El progreso se refleja en los números: en 2018 se contagiaron 228 millones de personas y murieron otras 360.000 de este mal, provocado por un parásito que se transmite por la picadura de un mosquito. Aunque parecen —son— muchas víctimas, se trata de la cifra más baja registrada en los últimos 20 años. Desde el principio del siglo XXI ha muerto un 60% menos de afectados, según el último Informe Mundial de la Malaria elaborado por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Este progreso solo se había visto mancillado por ligeros repuntes en los últimos tres años que advertían del peligro de bajar la guardia.

En semejante escenario, el virus de la covid-19 se expande por el planeta y provoca una crisis mundial en múltiples aspectos, y uno de ellos es, precisamente, en los esfuerzos por prevenir y curar el paludismo. La OMS calcula que, de interrumpirse ahora el trabajo, las muertes pueden doblarse, es decir, podemos acabar 2020 con 768.000 fallecidos. De hecho, los últimos resultados de una encuesta realizada por el Fondo Mundial contra la malaria, la tuberculosis y el VIH apuntan a que se está siguiendo un mal camino: en 106 países, sobre todo africanos, se están produciendo interrupciones en la prestación de servicios de prevención y tratamiento de las tres enfermedades. En el caso del paludismo, las disrupciones afectan al 73% de los programas revisados. Al mismo tiempo, el Fondo también ha avisado de que la financiación de los donantes se reduce año tras año.

Hay que actuar y hay que hacerlo ya. Desde el inicio del confinamiento, el mundo de la epidemiología se puso a buscar soluciones para mantener todas las actividades y recursos destinados a combatir la malaria a pesar de los estragos del nuevo coronavirus. En esta tormenta de ideas, destaca un nombre: el doctor Samuel Juana Smith.

El doctor Smith comparece ante un grupo de invitados en una conferencia virtual organizada por la Red Africana de Medios e Investigación de Malaria (AMMREN) y RBM Partnership, una plataforma de 500 socios, desde empresarios hasta organismos públicos con el mismo objetivo de acabar con esta enfermedad en el mundo.

Smith es jefe de Centro de Control y Prevención de Enfermedades del Ministerio de Sanidad de Sierra Leona, un país de África occidental que se cuenta entre los más pobres del planeta y que se ha enfrentado a tremendos retos en las últimas décadas. Los más graves, la guerra civil entre 1991 y 2002 y el brote de ébola en la región en 2014 que solo aquí dejó 4.000 muertos. Además, es uno de los lugares favoritos del mosquito Anopheles, cuya hembra es la transmisora de la enfermedad: Sierra leona es uno de los siete Estados de África subsahariana donde más de un cuarto de la población está infectada y donde la malaria provoca cuatro de cada diez consultas hospitalarias.

Quizá porque ya saben manejarse en contextos de crisis, también es el país de África occidental que ha logrado el mayor retroceso del paludismo en los últimos tiempos: con 7,5 millones de habitantes, en 2010 registraron 8.188 decesos, y en 2018 habían bajado a 1.949. Buena parte de este logro es responsabilidad del doctor Smith, quien antes de ocupar su actual cargo fue responsable del Programa Nacional de Control de la Malaria. «Durante la epidemia de ébola, fue el primero en decir que también había que hacer algo con el paludismo, o todos morirían por una u otra causa. Y así, diseñó una estrategia muy cuidadosa para garantizar que los medicamentos y mosquiteras pudieran distribuirse de manera segura a la población», dice de él Melanie Renshaw, co-presidenta de RBM Partnership.

La idea de la cita es explicar, desde su punto de vista, cómo puede hacer el mundo ahora para no perder posiciones en la lucha contra el paludismo y para que los países más afectados continúen con sus campañas de distribución de mosquiteras, de fumigación de hogares y de profilaxis para mujeres embarazadas y niños, los más vulnerables. «Tiene que ser ya, cuando todavía existe una ventana de oportunidad crucial antes de la temporada de lluvias en África y partes de Asia», advierte el doctor.

Una de las claves del éxito ha sido el trabajo conjunto de Gobierno, organizaciones, científicos, médicos y de la sociedad, pero sobre todo, la buena compenetración entre organizaciones públicas y privadas. «Intentamos mejorar la atención hospitalaria y dotar de más médicos a los servicios sanitarios, y ahora estamos viendo un aumento en el uso de nuestras instalaciones sanitarias», afirma. Antes de la covid-19, se establecieron acuerdos con 36 centros de salud de todo el país para apoyar la implementación de servicios preventivos y curativos. Se les proporcionaron medicamentos, materiales de diagnóstico, herramientas de recopilación de datos, asesoramiento… Luego, los médicos de esos ambulatorios enviaban información de sus casos de paludismo a través de un sistema informático que los acababa recopilando e integrando en la base de datos nacional.

En las mejoras de los centros se tuvo en cuenta la formación de enfermeros y enfermeras a nivel comunitario. Sin acceso a los servicios de salud, los niños corren el riesgo de morir de enfermedades prevenibles tan comunes como la neumonía y la diarrea, y también de malaria. El papel de estos trabajadores sanitarios es tan esencial que el Gobierno de Sierra Leona los reconoció como parte del sistema de atención primaria del país y lanzó una política nacional en febrero de 2017 para ampliar el alcance de su trabajo y darles acceso a capacitación y a un sueldo mensual. Sierra Leona ha estado implementando esta política con ayuda de Unicef, que equipó a 15.000 trabajadores comunitarios y supervisores como recursos para desempeñar sus funciones, incluyendo materiales de formación, ayudantes de trabajo y herramientas, ropa de lluvia, antorchas, camisetas, mochilas y temporizadores de infecciones respiratorias agudas.

También se ha dotado a las farmacias de equipos para hacer pruebas rápidas de malaria con el fin de evitar que los ciudadanos se automediquen en cuanto sientan fiebre, aún sin tener un diagnóstico.

Asimismo se reparten mosquiteras de forma masiva en todos los hogares, ya que estas son la herramienta más eficaz para reducir el riesgo de transmisión hasta en un 50% y la mortalidad infantil en un 25%. Se hizo durante el ébola y se ha hecho ahora. La última campaña de reparto, de hecho, se ha realizado en plena pandemia: el pasado 22 de mayo se inició la distribución de 4,6 millones de mosquiteras tratadas con insecticidas en los 14 distritos del país. «Cuando la pandemia llegó a Sierra Leona ya habíamos diseñado la campaña y tuvimos que volver atrás y repensarla teniendo en cuenta la covid-19», explica Smith. «Revisamos la estrategia a seguir para proteger tanto a nuestros beneficiarios como a los sanitarios que las distribuían considerando nuevos aspectos como la distancia social y el uso de mascarillas». En 2018, un 60% de los hogares sierraleoneses contaba con al menos una mosquitera, según Unicef. Una década antes, esta medida de protección solo llegaba a un cuarto de la población.

Sierra Leona, además, incorporó a su estrategia nacional en 2010 la llamada Terapia Preventiva Intermitente en Infantes (IPTp, por sus siglas en inglés) siguiendo la recomendación de la OMS. La intervención exige la administración de una dosis completa de un medicamento combinado para tratar la malaria a base de sulfadoxina y pirimetamina en los lactantes dentro de su calendario de vacunación. De igual manera, esta terapia se administra a mujeres embarazadas durante las visitas de atención prenatal, pues es una forma efectiva de reducir la anemia materna y el bajo peso al nacer. Según Unicef, en 2019 casi un tercio de las embarazadas recibió al menos tres dosis de IPTp durante su última gestación, una cifra superior a la media de África.

Difundir información veraz es otra de las herramientas que no se pueden perder de vista, especialmente a la hora de que los ciudadanos sepan tanto identificar los síntomas de la malaria como lo importante que es acudir al hospital para hacerse pruebas lo antes posible. «La malaria y la covid-19 tienen síntomas muy parecidos, como fiebre, debilidad y dolores de cabeza y musculares», avisa Smith. Pero también tienen importantes diferencias, pues la malaria no se contagia entre personas y el nuevo coronavirus sí. «Después del diagnóstico, es fundamental advertir a familiares, vecinos o personas que vivan cerca de nosotros». Igualmente, la distribución de mosquiteras no sirve de nada si no se sensibiliza sobre su uso. «Dormir bajo una mosquitera es la mejor herramienta en cuanto a coste y efectividad».

Fuente e imagen tomadas: https://elpais.com/elpais/2020/06/17/planeta_futuro/1592389810_004903.html

Comparte este contenido:

La educación sexual a lo largo de toda la vida: una necesidad social sin respuesta

Noticia/25 Junio 2020/elpais.com

La ausencia de contenidos educativos sobre el hecho sexual humano ha dejado un espacio a la pornografía que cada vez es más utilizada en edades tempranas, incluso en la etapa infantil

Una de las carencias constatadas en la educación abarca todo lo relacionado con la educación sexual. Las sucesivas leyes de educación en España han ignorado de una u otra forma la necesidad social de una educación de calidad sobre el hecho sexual humano, sustentado actualmente en un amplio campo epistemológico y teórico (Amezua, 1999). Esto ha sido puesto en evidencia en numerosas ocasiones por profesionales de la educación, la medicina y la psicología, pero, sobre todo, por los profesionales que trabajan en el área de la sexología, que han contribuido y contribuyen con ideas y conceptos a mejorar el conocimiento científico y la práctica docente.

Esta necesidad se ha visto especialmente acrecentada en los últimos años, en los que, con el uso y abuso de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), además de la vida de los adultos, la infancia y la adolescencia se han visto profundamente alteradas e influenciadas por imágenes y contenidos que distorsionan lo que es y representa la sexualidad humana.

A pesar de los muchos esfuerzos realizados en las últimas décadas en favor de la educación sexual, la ausencia de contenidos educativos sobre el hecho sexual humano, fundamentales para el crecimiento personal y la adquisición de los conceptos, las ideas, las actitudes y el lenguaje adecuados, ha dejado un espacio que ha sido ocupado por los contenidos procedentes del consumo de pornografía a través de internet, especialmente en dispositivos móviles de última generación y tablets que cada vez son más utilizados en edades tempranas, incluso en la etapa infantil, y que son comunes en la preadolescencia y adolescencia.

Ese consumo de pornografía hace que la información y la percepción de la sexualidad se vea interferida y distorsionada por contenidos que, en la mayoría de las ocasiones, nada tienen que ver con la información científica, rigurosa, positiva y ética que necesitan, tanto las personas jóvenes, como las adultas.

No es de extrañar el incremento de prácticas sexuales que son consideradas como inadecuadas o de riesgo, que incluyen comportamientos sexistas, agresivos y violentos a partir de la adolescencia, y contribuyen al incremento de los embarazos no deseados.

Estas realidades constituyen factores de riesgo real para una vivencia adecuada y con valores de la sexualidad humana, en la que se prime el respeto, el afecto y los sentimientos positivos por sí misma/o y por la pareja. La vivencia del reconocimiento mutuo como personas sexuadas y el comportamiento ético y responsable son principios de la educación sexual que se van adquiriendo desde las primeras etapas de la educación infantil, con los contenidos adecuados a cada etapa del desarrollo, y serán determinantes a lo largo de la vida.

La demanda social de una educación sexual de calidad se une al interés en que ésta se conforme como un instrumento básico para generar un cambio de actitud que favorezca el desarrollo libre e integral del proceso de sexuación de las personas; así como una actitud ética en la toma de decisiones desde la igualdad, con responsabilidad, reciprocidad y respeto a la diversidad.

En ello hemos incidido en el documento La educación sexual en España: propuestas para asegurar el acceso, publicado por la Fundación Alternativas. Tras analizar el desarrollo de la educación sexual en el sistema educativo español, creemos que asegurar el acceso generalizado y suficiente a esta materia y responder a esta necesidad social precisa de un proceso para diseñar adecuadamente una asignatura específica de educación sexual o educación en sexualidad, acompañada por el impulso de una campaña institucional de concienciación y sensibilización social.

Es esencial la formulación de un proyecto que impulse el debate y el encuentro para consolidar la educación sexual en el sistema formativo

Estas acciones deberían liderarse desde las Administraciones públicas, sanitarias y educativas que, de forma coordinada, trabajen los contenidos curriculares adecuados a los distintos niveles formativos del sistema educativo, evaluando su implantación y resultados. Existen numerosas publicaciones, programas formativos y profesionales con amplia experiencia en el ámbito educativo que pueden contribuir a definir los diferentes contenidos y la metodología más adecuada.

Organismos internacionales como la UNESCO y la OMS llevan reiterando desde hace décadas la importancia de fomentar el diseño y la impartición de programas formativos en educación sexual para dar respuesta a una necesidad objetiva y generalizada en toda la población a nivel mundial.

Para que esta reforma se lleve a cabo, vemos como esencial la formulación de un proyecto que impulse el debate y el encuentro de profesionales de la sexología y de la educación, con experiencia, tanto a nivel estatal y autonómico como local, con el fin de consolidar la educación sexual en el sistema educativo.

Ahora que la LOMLOE inicia su trayectoria legislativa, esperamos que se contemple la educación sexual de forma positiva y con entidad y estructura de asignatura. Con el fin de contribuir a este debate, hacemos público este documento e invitamos a las autoridades sanitarias y educativas a que, de una vez por todas, den respuesta a esta necesidad social y que juntos podamos trabajar para asegurar el acceso a una educación sexual de calidad para nuestros jóvenes.

* Matilde Díaz Ojeda es médico especialista en Medicina del Trabajo; Isabel Tajahuerce es profesora de Comunicación y Género en la UCM; José Luis Pedreira es médico especialista en Psiquiatría y Pediatría. Los tres son autores del documento ‘La educación sexual en España, propuestas para asegurar el acceso’, publicado por la Fundación Alternativas

Fuente: https://elpais.com/economia/2020/06/25/alternativas/1593076197_475697.html

Comparte este contenido:
Page 1268 of 6193
1 1.266 1.267 1.268 1.269 1.270 6.193