Redacción: Youtube
Fuente: https://www.youtube.com/watch?v=4XGHTdCB8HA&feature=youtu.be
Redacción: Youtube
Fuente: https://www.youtube.com/watch?v=4XGHTdCB8HA&feature=youtu.be
Redacción: Uppers
Redacción: El País
Escuelas cerradas y hospitales sin consultas han sido los efectos más visibles de la huelga general de la función pública, convocada por medio centenar de sindicatos portugueses este viernes. La reivindicación común es un aumento salarial de 90 euros mensuales.
Enfermeros, profesores, técnicos sanitarios, policías, oficiales de justicia, bomberos, basureros… un sinfín de profesionales de trabajos públicos fueron convocados a seguir la primera huelga general de la nueva legislatura. El primer ministro, António Costa, ya vivió dos más en su anterior cuatrienio de gobierno.
La jornada de protesta se vivió con absoluta normalidad en la calle, pero con servicios públicos más o menos cerrados, según el sector de actividad y las reivindicaciones históricas que arrastran. En este sentido, profesores y profesionales de salud fueron los que más respaldaron la huelga. A primera hora de la mañana, el 80% de los colegios del país estaban cerrados; en los hospitales se mantenían los servicios mínimos y de urgencias, pero las consultas estaban canceladas y muchas cirugías aplazadas.
Frente Común de los Sindicatos de la Función Pública, principal convocante, reivindica un aumento salarial del 2,9%; sin embargo, el presupuesto del Estado, que será votado la próxima semana, mantiene un aumento del 0,3%, tras haber rectificado una décima al alza en los trámites en las negociaciones parlamentarias. «Es una provocación», señaló la presidenta del sindicato, Ana Avoila. «En diez años los funcionarios han perdido un 17% en poder adquisitivo. Este Gobierno socialista hace lo mismo que hizo el Gobierno de la troika (2011-14)».
Las reivindicaciones de los profesionales, principalmente profesores, enfermeros y policías, exigen también una revisión de las carreras y sus promociones, ya que en la actualidad prácticamente se cobra lo mismo en el primer año de trabajo que al final de la vida profesional.
El líder del sindicato de profesores Fenprof, Mário Nogueira, anunció que el seguimiento de la huelga entre los profesores fue del 75%, mientras que entre el personal no docente de las escuelas fue casi total, lo que provocó el cierre casi absoluto de las escuelas. «Es la respuesta a la prepotencia y arrogancia de un Gobierno que no respeta nada ni a nadie. El 0,3% ofrecido ni siquiera cubre la inflación, por lo que seguiremos perdiendo poder adquisitivo».
Al día de huelga se adhirió también el sindicato de repartidores de supermercados, un sector en donde el 70% de sus trabajadores cobra el salario mínimo (635 euros).
Por la tarde, miles de personas se han manifestado delante de la residencia del primer ministro. Allí, el secretario general de la CGTP, Arménio Carlos, ha declarado: «Ahora el Gobierno no tiene disculpa, hay dinero. El presupuesto incluso prevé un superávit; el tema es a qué decide dedicarlo». La secretaria de Estado del Ministerio de Trabajo ha anunciado que para el próximo año subirá un 1% los salarios de la función pública.
Fuente: https://elpais.com/economia/2020/01/31/actualidad/1580463987_540016.html
Redacción: El País





























Fuente: https://elviajero.elpais.com/elviajero/2020/01/21/album/1579628779_166116.html#foto_gal_29
Redacción: Actualidad
Para el autor Hugo Canuto, ‘Cuentos de los Orixás’ es una contribución para la lucha antirracista en Brasil, donde «la herencia de la esclavitud continúa moldeando la sociedad hasta el día de hoy».
Un cómic creado por un artista brasileño da vida a superhéroes y heroínas negros basados en las divinidades de la naturaleza de las prácticas ritualísticas afrobrasileñas del Candomblé. La principal batalla de los cada vez más famosos superhéroes del cómic brasileño ‘Cuentos de los Orixás’ es combatir el racismo implícito en la escasez de figuras negras como referentes culturales. Ilustrado y escrito por Hugo Canuto, artista del estado de Bahía, la obra narra una aventura para salvar al planeta.
«En tiempos remotos, dioses y héroes caminaban entre los hombres. Lidiaron batallas con furor, enseñaron a curar y a tratar la tierra, el hierro y el fuego. Reinaron y amaron con la misma intensidad», describe la sinopsis de esta novedosa historia en viñetas.
«Mi idea era llevar para el lenguaje del cómic, que es un lenguaje universal y popular, un recorte de este universo mítico y espiritual que son los Orixás y valorizar esta herencia africana», explicó Canuto con motivo del lanzamiento de su obra, que cumplió esta semana un año desde su publicación en enero de 2019. «Las historias moldean el mundo», declara Canuto en entrevista a RT. «La ficción, en general, alcanza un gran público. Se puede generar una reflexión social al mostrar personajes de otras etnias que ocupan espacios importantes».

Su propósito, como él mismo aclara, no es que las aventuras traten sobre asuntos específicos de las religiones de matriz africana, sino crear personajes a partir de los mitos y leyendas afrobrasileños para dar más espacio en la escena cultural a héroes y heroínas negros. Entre los personajes destacan Iemanjá, reina del mar; Oxum, reina de las aguas dulces, del oro y del amor; Xangó, rey del fuego y de los truenos; Iansã, reina de los vientos y tempestades; Ogúm, rey de la guerra, del metal y del fuego; Oxóssi, rey de la caza; Nanã, la divinidad más antigua, reina del fango, de la fecundidad y de la muerte, y Exú, guardián de la calle y de los cruces de caminos, mensajero entre los dioses y los humanos, entre otros.
Para Canuto, ‘Cuentos de los Orixás’ es una contribución para la lucha antirracista en Brasil, donde «la herencia de la esclavitud continúa moldeando la sociedad hasta el día de hoy». El autor añade que toda su creación artística tiene como objetivo contribuir para la reflexión y el cambio social. «Mi obra surge en un momento muy necesario puesto que la intolerancia religiosa y el racismo continúan muy presentes, principalmente en el ambiente escolar, donde (el actual Gobierno) sugiere excluir obras de autores negros o de otros como Jorge Amado que aborden estos asuntos». Si bien él especifica que siempre ha tenido cuidado para que su cómic atraiga a todos los públicos, reconoce que su objetivo primordial era llegar a los más jóvenes para que «las nuevas generaciones puedan desarrollar otro punto de vista sobre estos asuntos».
En un estudio realizado por el Centro de medios de la mujer (Women’s Media Center, WMC) y por la BBC en 2018 con entrevistas a unos 2.500 niños, niñas, madres y padres en Estados Unidos, el 70% de los jóvenes que se reconocían como afroamericanos o hispánicos, afirmaban que deseaban ver más protagonistas que se pareciesen a ellos físicamente. Según respondieron los entrevistados, los superhéroes son figuras modelo que, cuando se sienten identificados, les hace sentir más fuertes, valientes y seguros de sí mismos, entre los tres adjetivos más citados por los cuestionados.

En este contexto, el cómic ‘Cuentos de los Orixás’ viene a sumar su contribución al debate público ya atizado por otras creaciones, como la reciente película Black Panther, que tuvo un enorme éxito de taquilla y donde la mayoría de los protagonistas son personas negras. Este filme se basa en Pantera Negra (T’Challa), el primer superhéroe de piel negra creado por Marvel en 1966. A pesar de que en los años 90 en Estados Unidos nacieron incluso editoras, como Milestone Comics, enfocadas en crear personajes negros, su protagonismo continúa siendo minoritario hasta el día de hoy y la representatividad de heroínas mujeres negras es aún más escuálida. Una de las pocas heroínas negras que se ha hecho conocida es Tormenta, que apareció por primera vez en 1975 en X-Men.
En la encuesta del WMC, el 63% de las niñas entre 10 y 19 años autoidentificadas como «de color» (afroamericanas o hispánicas) afirmaron que ver más heroínas como ellas las ayuda a «sentir que pueden conquistar sus objetivos». En este estudio, los tres personajes de ficción más votados por los jóvenes entrevistados fueron en orden de importancia: la Mujer Maravilla (citada principalmente entre las chicas), Batman (entre los chicos) y Pantera Negra (entre los jóvenes afroamericanos).
Las prácticas ritualísticas de origen africano que perduran hasta hoy en el continente americano van desde la Santería hasta la Umbanda y el Candomblé, entre muchas otras, y presentan diversos grados de sincretismo ya que durante muchos años estuvieron prohibidas. Aún a día de hoy, algunos de sus practicantes continúan enfrentando ciertas discriminaciones, motivo por el que Canuto decidió crear personajes negros basados en estas religiones, principalmente en el Candomblé, para rendirles homenaje y cuestionar algunos de los prejuicios existentes.
El Candomblé es una creencia animista, es decir, que basa sus principios en el ánima o alma de la Naturaleza, y surgió en el siglo XIX en el estado brasileño de Bahía. Esta fue una de las regiones de Brasil que recibió mayor número de personas esclavizadas provenientes de diversas partes de África, cada una con sus creencias, sus prácticas rituales y sus idiomas. Según diversos factores, se establecieron ciertas clasificaciones, como la Yorubá que incluye hablantes de lenguas derivadas de este tronco lingüístico provenientes, generalmente, del territorio donde hoy se ubican Nigeria, Benín y Togo. En las prácticas ancestrales, cada grupo Yorubá podía adorar a un solo Orixá o elemento de la naturaleza, aunque con la agrupación de los africanos en el territorio brasileño estos acabaron incluyendo todas las divinidades dentro de las posibilidades de culto del Candomblé.

Los Orixás son arquetipos milenarios de fuerza, valentía y sabiduría, según destaca Canuto que encontró en estas figuras la inspiración para superhéroes y superheroínas. «El arte es política, los cómic son política y, en el actual escenario brasileño de atraso, de ignorancia y de barbarie, es importantísimo hablar y crear arte que aborde estos asuntos».
Tras la creación de esta historia, que implicó un profundo proceso de investigación social y académica durante los dos años y medio de elaboración, Canuto se propuso donar más de 100 ejemplares a escuelas públicas y bibliotecas en el estado de Bahía, como forma de contribución con la ley nacional que establece como obligatoria la enseñanza de la historia afrobrasileña y africana en la educación primaria y secundaria obligatoria, tanto pública como privada. Además, Canuto distribuye gratuitamente su cómic en instituciones culturales y centros de Candomblé, aunque expresa que también intenta llegar a personas que no están tan familiarizadas con estos asuntos. «Para mí, los mayores reconocimientos son mostrar mi tierra y su cultura a un público internacional, así como recibir el respeto de todas esas personas negras a las que yo pretendo homenajear con la obra».
Fuente: https://actualidad.rt.com/actualidad/341385-superheroes-heroinas-negros-luchar-racismo-comic-brasil
Redacción: Vatican New
Hoy es el Día Internacional de la Educación 2020, proclamado por las Naciones Unidas para sensibilizar a los gobiernos y los pueblos sobre el papel fundamental de la educación en el desarrollo de la humanidad, la paz y la justicia.
«Aprender para la gente, el planeta, la prosperidad y la paz»: este es el tema del segundo Día Internacional de la Educación, que se celebra hoy en la sede de la UNESCO en París y en el Palacio de Cristal de las Naciones Unidas en Nueva York, y que cuenta con actos en todo el mundo, para subrayar -como sugiere la ONU- «la naturaleza integrada de la educación, sus objetivos humanistas y su centralidad para las ambiciones del desarrollo colectivo».
«Tenemos que hacer más -insta al Secretario General de las Naciones Unidas, Antonio Guterrez- para garantizar una educación inclusiva y equitativa y promover las oportunidades de aprendizaje a lo largo de toda la vida para todos», como se establece en la Agenda de los objetivos de desarrollo sostenible que deben alcanzarse para 2030.
Hay que recordar que la propia Declaración Universal de los Derechos Humanos, aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1948, establece en su artículo 26 que «toda persona tiene derecho a la educación», que «ésta debe ser gratuita» y obligatoria al menos para «las clases elementales y básicas», mientras que la enseñanza técnica y profesional debe estar «al alcance de todos» y la enseñanza superior «accesible a todos en función de los méritos».
En los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial, la ONU recomendó que la educación se orientara «hacia el pleno desarrollo de la personalidad humana y el fortalecimiento del respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales» y que promoviera «la comprensión, la tolerancia y la amistad entre todas las naciones y todos los grupos raciales y religiosos» y que «fomentara la labor de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz»; la misma Declaración establece que «los padres tienen el derecho de elegir prioritariamente el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos».
Han pasado más de 70 años desde entonces, pero aún hoy – denuncia la ONU – 265 millones de niños y adolescentes en el mundo están ausentes de la escuela y 617 millones no saben leer y escribir y hacen operaciones matemáticas básicas. Los más desfavorecidos son las niñas y los niños. Uno de cada tres adolescentes de las familias más pobres, en los países más atrasados, nunca ha asistido a la escuela; en África subsahariana, menos del 40% termina la escuela secundaria inferior. Estas cifras están tomadas del último informe de Unicef, que destaca «la crisis del aprendizaje y la urgente necesidad de mejorar los fondos para la educación de los niños más pobres». Entre los 42 países examinados se constató que los fondos destinados a la educación de los niños del 20 por ciento de las familias más ricas son el doble de los asignados a los niños del 20 por ciento de las familias más pobres. ¡Como si dijera que el más pobre es el más excluido de los programas educativos!
«Los Estados de todo el mundo -advierte Henrietta Fore, Directora General de Unicef- no están cuidando de los niños más pobres del mundo, y por esta razón, no están cuidando del bienestar mismo del país». «Estamos en un momento crítico» advierte Fore y si no invertimos «de manera justa y amplia en la educación de los niños», ellos «tendrán pocas esperanzas de liberarse de la pobreza, adquirir las habilidades que necesitan, tener éxito en el mundo de hoy y contribuir a las economías de sus países».
La UNESCO recuerda que si se alcanza el cuarto objetivo del desarrollo sostenible – «garantizar a todos, una educación de calidad, equitativa e integradora, así como oportunidades de aprendizaje a lo largo de toda la vida»- la pobreza en el mundo entero podría reducirse a la mitad. De hecho, se ha demostrado que cada año la educación conlleva un aumento medio del 10 por ciento de los ingresos, un porcentaje que está creciendo significativamente en los países más pobres, que tienen escasez de trabajadores cualificados.
La educación es también la clave para crear las condiciones para la política participativa, la inclusión social, la democracia generalizada, la estabilidad y la paz. Investigaciones recientes llevadas a cabo en 100 países con al menos 50 años de historia han demostrado que una mayor brecha educativa es un motor de mayor conflicto. Las iniciativas educativas dirigidas a los sectores más pobres y marginados de la población fomentan su emancipación y el acceso a la justicia, contribuyendo a la reconciliación de las sociedades.
Redacción: Claridad
¿Por qué Hostos? ¿De dónde surge la idea del curso? ¿Realmente hace falta un curso sobre Hostos?
OJH: La idea del curso surge como parte del empeño de nuestra Comisión Nacional Conmemoración Hostos 180 (CNCH180) en difundir la obra de Hostos. Es importante que esa obra llegue a todos los sectores de la comunidad, en particular a quienes están comprometidos con el cambio social y político en nuestros país. Es un trabajo que comenzamos hace un año y medio y que quiere aportar a nuestra descolonización y a crear un espacio de discusión crítica de modo que podamos contribuir a pensar la crisis en que estamos sumidos y cómo salir de esta. Entendemos que promover la lectura y la discusión de Hostos, que ha sido ninguneado por los regímenes coloniales en distintas épocas y de distintas maneras, y por una cantidad de funcionarios, súbditos de la ignorancia y del coloniaje, que esa es una manera de ayudar a abrir un espacio de discusión crítica sobre la colonialidad. Lo que proponemos estudiar en el curso es la trayectoria de Hostos como luchador, activista y revolucionario, y los proyectos en los que se vio inmerso. Y utilizaremos una base documental y contextual que sirva para objetivar los planteamientos y que nos permita una reflexión crítica. El curso propone lo que Hostos llamaba la “lectura razonada”, que no es otra cosa que el pensamiento crítico con los elementos contextuales necesarios para comprender sus ideas, discutir el resultado de sus proyectos, proponer explicaciones sobre por qué fracasaron algunos y sobre la extraordinaria vigencia que tienen otros.
RMG: La imagen más difundida de Hostos es la del educador en los niveles primarios y desvinculada de forma directa de las luchas a las cuales dedicó su vida y obra. Se dice, pero no se le da el completo significado que asignaba Hostos al proceso educativo, que era educar la razón para que los estudiantes desarrollaran conciencia crítica. Era todo un proyecto revolucionario a través de la educación. Esa imagen también dista mucho del Hostos que hizo tarea educativa con obreros y campesinos en la República Dominicana hacia el final de su vida y cuando se percató de que su reforma educativa era constantemente anulada con los abruptos cambios políticos que se sucedían allí. Con la fundación de la Liga de Patriotas en Puerto Rico hizo otro tanto, pues era más que nada un proyecto educativo y descolonizador. Entiendo que este es el Hostos que queremos proyectar.
¿Qué objetivos persigue el curso?
OJH: El curso se inserta dentro de lo que se conoce como “educación popular”, o lo que el educador Ángel Villarini llama “educación emancipadora”. El quehacer educativo del Maestro Hostos es parte de esa tradición, que es todavía innovadora (valga la paradoja). Desde la década de 1880, Hostos promovió no solo la educación formal en Santo Domingo, mediante las escuelas normales que fundó y el Instituto Profesional, que fue la universidad en el hermano país en esos momentos, y que Hostos ayudó a reactivar después de un extenso período de anarquía. Desarrolló también otras iniciativas que pertenecen a lo que ahora llamamos “educación popular”: estableció una escuela nocturna para obreros y un kindergarten. Por otra parte, esas instancias libertarias se conocen poco y hay que considerarlas tanto como parte de la historia de la educación de nuestros países, como de las luchas por mejorar la condición de nuestros pueblos. La historia colonizada nos habla de “un Hostos educador”, pero de un modo descontextualizado y casi sin discutir las problemáticas en las que estuvo inmerso. Una visión más compleja sería más cercana de la verdad histórica.
Hostos fue un luchador que obtuvo importantes logros en el campo de la educación y estos fueron el resultado de nuevas maneras de pensar y hacer, en términos pedagógicos, que generaron conflictos. Buscaba una educación objetiva, laica (no sectaria) y basada en la ciencia. Antes de cumplir una década de su publicación en Inglaterra, Hostos había leído El origen de las especies, de Darwin, en traducción al francés por la científico Madame Royer, a quien daba mucho crédito. Empleó una pedagogía que fue descubriendo nuevos recursos y enfoques: el educando como centro del proceso, la integración curricular, el uso de globos y manipulables en la educación primaria, la observación natural, la “lectura razonada”, el método concéntrico”, que es una ampliación del conocimiento sobre unas bases asociativas graduales y referidas a la experiencia. Su pedagogía integra los aspectos emocionales, estéticos y físicos. Su currículo incluía el canto y el entrenamiento militar. En fin, se trataba realmente de una educación integral. Entonces el ilustre mayagüezano fue un educacionista (como se decía en aquel entonces) muy al día. Pero sus gestiones produjeron verdaderas batallas: educativas y políticas. Ese es el enfoque del profesor dominicano Santiago Castro Ventura en sus dos libros: Hostos en el perímetro dominicano (2003) y Hostos: Revolucionario sin fronteras (2003), que son trabajos que merecen mayor difusión y discusión.
Para resumir, el curso pretende replantear la noción institucionalizada de un “Hostos educador” a secas de que comúnmente se habla, con exclusión de intencionalidad y circunstancias, pues esa es una distorsión histórica, una frase que efectúa y simultáneamente esconde su carácter de construcción colonial, puesto que el otro Hostos, el no-educador, el investigador, el forjador de opinión pública, el luchador, no aparece vinculado al educador ni se le estudia como tal. Hostos, sin duda, fue un gran educador-activista, que trató de influir en las esferas políticas, educativas e intelectuales para mejorar las condiciones de nuestros pueblos antillanos y para promover los derechos: de la mujer, de los negros, de los trabajadores, de los ciudadanos… Fue un educador-luchador (de eso saben mucho nuestras maestras y maestros) y el curso quiere comenzar proponiendo esa rectificación.
RMG: Desde hace ya bastante tiempo he estado trabajando lo de la conexión entre el pensamiento/praxis de Hostos con el de Pablo Freire, así como las tangencias entre Hostos y el pensador italiano Antonio Gramsci. Podríamos hablar de dos posibles senderos para abordar la educación popular en este curso sobre “Hostos luchador”: Primero, la Educación Popular como paradigma que prioriza la concientización vinculada inevitablemente a la acción transformadora. Freire, cuando entró a definir lo que era concientización, trabajó esa relación indispensable que puede servir de marco para vincular a la Educación Popular con Hostos. Es educación para la transformación, “para la práctica de la libertad” (Freire) o para la creación de “intelectuales orgánicos”
(Gramsci). Saca la educación de lo estrictamente académico y la vincula a lo político. Ángel Villarini muy acertadamente le llama educación liberadora y podría vincularse a las luchas políticas, sindicales, estudiantiles, comunitarias, etc. Segundo, la Educación Popular como metodología en el proceso educativo. Claro, lo de popular viene porque lo de Freire era trabajar con adultos pobres, marginados, comenzando con la alfabetización para llegar a la concientización y a la acción. Esto llevó a que originalmente se le considerara como “educación de adultos”. Como son adultos que ya tienen unas experiencias y unos aprendizajes, no puede ser educación como la de los niños (peda-gogía) sino una donde los “intelectuales orgánicos en formación” aprendan por sí mismos y en colectivo, por lo que el método debe ser participativo y activo por parte de los educandos en un “diálogo de saberes”. Esto encaja perfectamente con Hostos (aunque diera muchas conferencias, punto a discutir) tanto en su fase de educación con niños como más tarde con adultos y, particularmente, con obreros y campesinos.
¿Se puede hablar de una práctica hostosiana? ¿En qué sentido? ¿Tiene alguna relevancia?
OJH: Podemos pensar en una práctica hostosiana como la adopción de una ética basada en la ciencia (el conocimiento de las leyes de la naturaleza y de la sociedad), en una moral que equipara el derecho a la justicia, y en el trabajo consciente que se realiza a partir de esa ética que promueve la responsabilidad para con la sociedad, la naturaleza y nosotros mismos, como seres racionales. Hostos es el gran precursor latinoamericano de los derechos humanos, pero no piensa la libertad exclusivamente en términos individuales. Como fue un pensador del derecho libertario, promueve ambos: los derechos individuales y los nacionales. Sienta los fundamentos de los derechos humanos e incluso va más allá al intuir la necesidad de proteger a los animales del maltrato y de la violencia generada por los seres humanos. De modo que hay en su ética un elemento casi franciscano, por su amabilidad hacia los animales, cuya protección es hoy parte de los valores de las sociedades civilizadas. Hay también en su pensamiento una previsora conciencia ecológica, que promueve el respeto y la conservación de la naturaleza. Fue lector del científico escocés-estadounidense John Muir, que fundó el Sierra Club y fue uno de los pioneros científicos-activistas en pro de la conservación natural.
RMG: Sería un error separar el pensamiento hostosiano de la práctica que realizó toda su vida. Quizás porque escribió mucho se podría pensar que fue básicamente un escritor o filósofo desvinculado de una práctica activa. Sus textos no eran únicamente exposiciones teóricas sino para su uso en los cursos que impartía, particularmente en los campos del derecho, de la sociología y de la moral. Algunos son la recopilación de apuntes que sus alumnos hacían de sus clases. Otros son cartas cursadas en el fragor de sus luchas con sus correligionarios. Su objetivo final fue siempre la transformación social, fuera en la forma de la lucha por las independencias de Cuba y Puerto Rico o en la lucha por la justicia social con obreros y campesinos. Fundó escuelas, institutos, asociaciones, periódicos y desarrolló proyectos, como La Liga de Patriotas y la Comisión a Washington, como parte de una práctica hostosiana de naturaleza autogestionaria, no partidista y de búsqueda de acuerdos. Hostos no fue solamente un precursor de una práctica de educación popular sino también de movimientos de sociedad civil, cooperativistas y comunitarios. Con mucha razón la estudiosa argentina hostosiana, Adriana Arpini, quien recientemente nos visitara, le llamó “un hacedor de libertad”, y pongo énfasis en lo de hacedor porque implica precisamente el desarrollo de una práctica libertaria.
¿Hay contribuciones teóricas de Hostos al concepto de descolonización?
OJH: En sus escritos encontramos propuestas teóricas de gran actualidad sobre cómo descolonizar nuestro país. Al crear la Liga de Patriotas Puertorriqueños, Hostos propone la autogestión como elemento fundamental para desarrollar y descolonizar a nuestro pueblo. El eje era el Instituto Municipal que debía tener cada municipalidad de la Madre Isla. Y ese Instituto debía operar escuelas gratis para jóvenes y niños, un kindergarten (con el que ya había experimentado en Santo Domingo como una iniciativa particular), una escuela nocturna para obreros, conferencias dominicales, que eran una especie de educación continuada, y un periódico, que podría servir de entrenamiento y como medio de información y producción del conocimiento. Todo esto desde la municipalidad. Ese era un proyecto de educación comunitaria. Y era una propuesta educativa descentralizada, como proponía también Hostos para la administración pública. Está presente en estas propuestas de descentralización la influencia de un cierto anarquismo. Además, si miramos bien el concepto de las organizaciones no gubernamentales (ONG), vemos que la Liga de Patriotas Puertorriqueños tiene una estructura y propósitos que se corresponden con los que hoy se asocian a las ONGs. En el servicio a las comunidades y en el mutualismo hay una cercanía al concepto de la solidaridad. Se afirmaba, se ejercía y se promovía, además, el derecho a la educación. Y esos institutos debían estar fuera de la influencia malhechora y malsana del partidismo político. Eso, de por sí, plantea una pregunta importante: ¿podemos descolonizar nuestro país a través de los partidos políticos? En aquel momento Hostos pensó que no. Nuestra experiencia histórica le ha dado la razón. Eso no quiere decir que la historia haya terminado. Pero a su manera de ver, el factor que prima es la iniciativa ciudadana, y hacer la gestión a partir de y desde el ámbito municipal, al revés de lo que han intentado nuestros partidos y movimientos independentistas. Se trataba —como él mismo decía— de “hacer política al revés”.
Entonces esos dos conceptos, autogestión y participación ciudadana, son elementos claves en el pensamiento hostosiano de la última horneada. Su actualidad es evidente porque abonan al empoderamiento y a la soberanía: individual, comunitaria, hasta llegar a la nacional. Un buen ejemplo de esto sería —desde luego— Casa Pueblo, y a este se suman tantos otros proyectos comunitarios que han surgido para atender las necesidades locales de nuestra gente.
RMG: Ciertamente, como afirma Orlando, una aportación importante de Hostos a un proyecto descolonizador es su propuesta de que el país se tornara económicamente viable como país independiente y esto a través del desarrollo autogestionario. Y es una propuesta abarcadora porque, como vemos, también incluye la educación y la participación ciudadana. En nuestro país, ya hay muchas iniciativas de autogestión en el nivel comunitario pero no es todavía una estrategia integral. Eso falta por hacerse y Hostos podría ser el inspirador de ese movimiento. También hay que decir, por supuesto, hay otras aportaciones a la descolonización desde el campo del derecho.
¿Qué intentó hacer Hostos cuando regresó a Puerto Rico en el 1898? ¿Qué elementos se pueden rescatar de esa experiencia histórica?
OJH: Necesitamos salirnos de la “hagiografía hostosiana” para estudiar los logros y los fracasos de don Eugenio. Como todo pensador, como todo revolucionario, Hostos tuvo aciertos y equivocaciones. El curso sobre Hostos propone estudiar las equivocaciones y los fracasos como temas de análisis; no los evita. Cuando Hostos regresó a la Madre-Isla, en septiembre del 98, a pesar de haber estado ausente durante 30 años y a pesar de que su quehacer era poco conocido, gozaba de un prestigio impresionante. Docenas de personas le escribieron expresándole su interés y su apoyo, incluyendo el presidente del gremio de los barberos que quería que intercediera en una disputa, y los trabajadores de Ponce, que por su prestigio le dieron su aval para representarlos en la Comisión a Washington. A sus esfuerzos, que buscaban la transformación modernizadora y anti-clasista, le faltó una estructura organizativa que no pudo desarrollar. Con su prédica anti-partidista situó su proyecto de la Liga de Patriotas en una posición vulnerable. Los emergentes partidos políticos bajo el nuevo régimen —refritos de los anteriores— lo percibieron como una fuerza antagónica y crearon una campaña en su contra.
RMG: Creo ciertamente que la gran contribución de Hostos al regresar a Puerto Rico en 1898 fue intentar aprovechar la coyuntura de la invasión norteamericana para poner en marcha un proceso para el rescate de la soberanía del país. Por eso la creación de la Liga de Patriotas y la Comisión a Washington. Había dos frentes con los cuales lidiar. El primero era la división entre los puertorriqueños tanto aquí como en Nueva York entre facciones separatistas y anexionistas. El segundo era la intención del gobierno de Washington de retener a Puerto Rico como una posesión. Las propuestas hostosianas fueron la Comisión a Washington y la Liga de Patriotas. Proponía celebrar un plebiscito luego de un periodo de gobierno temporal y un proceso educativo. Ambas iniciativas partían de una postura basada en procesos no partidistas y de búsqueda de consensos. Las iniciativas no tuvieron éxito y la situación sigue sin resolver, por lo que las propuestas de Hostos siguen vigentes y esperamos que puedan constituir un faro que ilumine nuevas propuestas para viejos problemas.
¿Cuál es la propuesta de la
Comisión Nacional Conmemoración Hostos 180?
OJH: Fundamos la CNCH180 hace poco más de año y medio, gracias a la gentileza de la amiga hostosiana Monserrate (Ate) Matos, directora del Museo Defilló, de Mayagüez, que nos brindó allí un espacio durante la Campechada de abril 2018, para que los estudiosos hostosianos discutiéramos qué hacer de cara a la crisis que confronta nuestro pueblo. Esta asociación tiene varios propósitos. El principal en estos momentos es difundir el pensamiento hostosiano: que nuestra gente, de todas las profesiones y clases sociales, conozca las propuestas de Hostos y sus logros, no solo como educador, sino también como activista, promotor de los derechos de la mujer y de los obreros, abolicionista anti-racista y luchador anticolonial. Hostos es el intelectual de mayor reconocimiento en nuestra historia: escribe sobre Shakespeare, sobre la necesidad de reformas penales, sobre la ciencia, escribe varias novelas y diarios, publica diversos tratados: jurídico, de sociología, ética, filosofía, sobre pedagogía y sobre geografía; su labor periodística (apenas estudiada) es inmensa; denuncia la opresión de los marginados; es autor de cuentos y obras de teatro para niños… y no se estudia en prácticamente ninguna institución de este país, Es importante que nuestros intelectuales y nuestros luchadores conozcan la pertinencia del pensamiento hostosiano, porque no es solo que sus logros sean motivo de orgullo para nuestro país, sino que además su pensamiento anti-colonial—que promueve la educación descolonizadora y la autogestión—es de una absoluta actualidad y pertinencia, una de las claves sobre cómo responder a la crisis.
Como una iniciativa de la CNCH180, estamos realizando una serie de 15 programas radiales: Hostos desde nuestro tiempo, que pueden escucharse por Radio San Juan (internet), de acceso libre y para que las emisoras de radio en cualquier lugar del mundo puedan transmitir esos programas sin costo alguno, pues son de interés público. Son entrevistas y discusiones con especialistas de las diversas disciplinas a las que aportó el insigne mayagüezano, y con artistas que nos hablan sobre cuál fue el proceso creativo cuando hicieron obra sobre los escritos o el quehacer de Hostos. Se puede acceder a esos programas en la siguiente dirección del internet: https://soundcloud.com/radiosanjuan/sets/proyecto-hostosiano.
En un momento próximo quisiéramos hacer una edición impresa y otra electrónica de esos programas para que sirvan de lectura en la educación de niños, niñas y jóvenes en las escuelas. Estamos tratando de democratizar y difundir el pensamiento hostosiano. Porque además a nuestro pueblo le compete conocer la labor de los que han luchado por sus derechos. Y Hostos —aun con sus equivocaciones— fue un verdadero gigante en los múltiples y diversos empeños y saberes que inició y cultivó. En el curso exploraremos con Hostos dos planteamientos paralelos: primero, la historia de nuestras luchas nos ayuda no solo a entender mejor nuestro país, sino también a prepararnos para las luchas que confrontamos; segundo: no hemos sabido utilizar el gran potencial que nos ofrece la educación popular. Los dos elementos deberían andar juntos. En eso estamos.
Fuente: https://www.claridadpuertorico.com/hostos-luchador-un-curso-de-educacion-popular-sobre-el-hostos-activista-y-sus-luchas/