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Argentina: Un balance de las elecciones: la influencia política de la izquierda en un virtual “balotaje”

Un balance de las elecciones: la influencia política de la izquierda en un virtual “balotaje”

Presentamos aquí un balance de las elecciones presidenciales, producto no solo de un debate interno que venimos desarrollando en nuestro partido (muy distinto a los partidos del régimen cuya militancia –abrumadoramente relacionada con la administración de puestos estatales o parlamentarios– se entera de las decisiones de las “conducciones” por los diarios), sino de un amplio intercambio que hemos comenzado con las y los trabajadores, jóvenes y simpatizantes del FIT-U, cuyas opiniones estamos expresando en notas publicadas en este medio (ver abajo las primeras). La primera conclusión que vamos a desarrollar en este artículo es que logramos ampliar el auditorio, respeto y conocimiento de nuestras ideas (influencia política), sobre todo en la juventud, aunque la fuerte polarización nos llevó a tener menos votos (respecto a las PASO y a las elecciones presidenciales del 2015).

Una polarización nacida de la negativa de la dirección sindical a luchar contra el macrismo

El escenario político cuidadosamente construido por las direcciones peronistas y centroizquierdistas de los sindicatos (que si bien representan una minoría de la clase trabajadora, son por lejos las que cuentan con más poder de movilización) y de los llamados movimientos sociales (“los cayetanos”), fue el ya famoso “hay 2019”, con el cual abandonaron toda convocatoria de lucha mínimamente seria luego de las jornadas de diciembre del 2017 contra la reforma previsional. Estas jornadas llenaron de terror al poder capitalista (no solo al gobierno sino también a la oposición peronista) por la posibilidad de enfrentar y derrotar con acciones de masas, en las calles, los tarifazos, despidos y demás ataques. Fueron una especie de anticipo de lo que ahora estamos viendo, en una escala muy superior, en Ecuador primero y en Chile después, con verdaderas jornadas revolucionarias. La situación internacional de revueltas y estallidos crecientes llegó a Latinoamérica en el final del proceso electoral. El desvío de la bronca masiva obrera, juvenil y popular fue impuesto previamente, más allá de la “marea verde” por el derecho al aborto que sacudió al país durante 2018, y varias luchas obreras y populares puntuales y potentes (la última y más importante viene siendo la de docentes y estatales de Chubut, contra un gobernador que apoyó y apoya a Alberto Fernández). Así, los nuevos procesos internacionales no afectaron el escenario nacional más que tangencialmente, predominando la política del peronismo de unificarse para terminar con el gobierno de Macri por la vía del voto, mientras desde el FIT-U, el sindicalismo combativo y el movimiento estudiantil y de mujeres de izquierda, siempre promovimos la autoorganización y la lucha en los años previos, agitando la necesidad de un paro nacional y un plan de lucha que culminara en la huelga general hasta derrotar al gobierno de Macri. En medio de una crisis económica y social profunda, donde las y los trabajadores y jubilados llevan perdidos (hasta octubre) un 20 % promedio de sus ingresos reales y crece la desocupación, la gran burguesía nacional y extranjera festeja haber logrado un cambio de gobierno “pacífico”, gracias a los servicios prestados por el peronismo y la dirigencia sindical y “social” que es parte del Frente de Todos.

Un virtual balotaje que da origen a un “bipartidismo” (de coaliciones) senil

En este marco ya de por sí desfavorable para la izquierda, las fuerzas políticas del régimen transformaron las elecciones de octubre en un virtual balotaje, mientras que las PASO de agosto funcionaron como una “primera vuelta” de ese mismo balotaje. Es decir, en ambas elecciones la gran masa de votantes (de todas las clases) actuó pensando en “quién puede ganar”, concentrándose así el voto en las dos principales fuerzas. Impusieron el cálculo por sobre los programas. El “doble balotaje” significó que en agosto la fórmula Fernández-Fernández sorprendiera con un triunfo aplastante e irremontable como “castigo” a los desastrosos años del gobierno de Macri, mientras en octubre fue Macri quien aprovechó la derrota anterior para recuperarse centralizando todo el voto anti-peronista y anti-kirchnerista que había en las listas de Lavagna, Espert, Gómez Centurión y en las personas que no votaron en las PASO o votaron en blanco, para dar la sorpresa y terminar con un 40 %. Que octubre fue un verdadero balotaje lo confirma también la bajísima cantidad de votos en blanco, solo comparable al balotaje de noviembre del 2015 (muchísimo menos que en las generales de 2011 y 2015). En millones de trabajadores y trabajadoras, la experiencia del balotaje del 2015, donde ganó Macri, reforzó el temor a que se repitiera esa situación.

El escenario de “unir a la derecha peronista (los gobernadores, Massa y los burócratas sindicales, todos colaboracionistas de Macri) con el kirchnerismo para sacar a Macri” esperando 4 años, con las corrientes de la “izquierda popular” (Patria Grande, PTP/PCR, etc.) que luego se sumaron, no fue algo “dado” sino construido por esas fuerzas políticas, al precio de dejar pasar el ajuste y la profundización de la crisis. El resultado fue el 88 % de los votos reunidos por las dos primeras fuerzas, recreando un “bipartidismo” que en realidad no es de “partidos” sino de “coaliciones”. En el FdT están, por un lado, CFK y su bastión en la PBA (que aportó 1,6 de los 2 millones de votos de diferencia con el macrismo) con Kicillof y los intendentes; por otro lado, los gobernadores y la burocracia sindical colaboracionistas directos de Macri; y en medio Alberto Fernández, que está por verse qué gabinete arma. Esta política de coaliciones con fuerzas que hasta ayer eran “enemigas”, el kirchnerismo la está llevando a otros ámbitos, muchas veces contra la izquierda [1]. En Juntos por el Cambio está el macrismo por un lado, con un Macri relativamente fortalecido; por el otro, el radicalismo, que tiene “bastiones” como Mendoza, y la Coalición Cívica en retroceso. Como señalamos en otras notas de LID, se trata de una recomposición senil de un régimen bipartidista (más precisamente de coaliciones) lo cual es un triunfo burgués. Pero es “senil” porque la crisis, la propia forma de “coaliciones” y el hecho de que esas coaliciones se construyan en base a “consensos negativos” (es decir, “en contra de…”), impiden pensar en que tenga estabilidad duradera, a tono con la dinámica internacional de crisis de los regímenes políticos en los más diversos países.

Un “recuento globular de fuerzas” extremadamente distorsionado

Desde fines del siglo XIX, frente a los primeros regímenes basados en el sufragio “universal” (que era solo masculino), Federico Engels los denunciaba como instrumentos de dominación de la burguesía (donde los trabajadores elegían a verdugos cada determinada cantidad de años) a la vez que señalaba que los partidos socialistas obreros podían aprovechar las elecciones para realizar un “recuento de fuerzas” y medir la “madurez” política de la clase trabajadora. Insistía en que esto era todo lo que podían dar esos regímenes donde los parlamentos eran decorativos de las monarquías o, en el caso de las repúblicas, meros “charlatorios” (diría luego Lenin) donde las verdaderas decisiones recaían en los poderes ejecutivos y los ejércitos. Trotsky insistirá luego en que, aun en la más democrática de las repúblicas burguesas, las y los trabajadores actúan en forma “atomizada”, como individuos aislados y no de forma permanente, en contraposición a la organización a partir de los lugares de trabajo, donde se puede debatir y resolver cotidianamente, criterio que sustentó el sistema de los consejos (soviets) obreros y campesinos de la Rusia revolucionaria antes de la burocratización estalinista. En los países capitalistas, si bien aquí no vamos a hacer una historia de las más variadas formas de regímenes, podemos decir que las clases dominantes introdujeron mecanismos que ampliaron el alcance del voto (sobre todo el de las mujeres), pero cooptaron y corrompieron a los partidos de los explotados y oprimidos (como parte de la degeneración de los partidos políticos en general), además de limitar de mil y una maneras la “expresión de la voluntad popular” que supuestamente representa el sufragio universal. Las elecciones para cargos ejecutivos (sobre todo en los regímenes presidencialistas como el nuestro) imponen a los votantes pensar en quién administrará el Estado en sus distintos niveles, diferente a las elecciones parlamentarias donde se votan diputados y diputadas con una cierta lógica de “representación”, aunque en varios países con regímenes parlamentarios hay todo tipo de restricciones. El sistema de balotaje extrema esto con el fin de lograr mayorías artificiales y dar así mayor volumen político a los gobiernos electos. El “recuento globular de fuerzas” se distorsiona casi por completo en esos casos, mientras que las elecciones parlamentarias donde no se eligen cargos ejecutivos (como las que hay en nuestro país cada 4 años) en cierta medida pueden ser utilizadas para ese recuento, con las limitaciones agudas que imponen las campañas millonarias, la “opinión pública” digitada desde los grandes medios y las empresas monopólicas que administran las redes sociales, y el clientelismo.

Los objetivos de la izquierda obrera y socialista en las elecciones y los resultados del FIT-U

Desde el punto de vista de las mejores tradiciones de la izquierda revolucionaria, aprovechamos las campañas electorales para llegar a la clase trabajadora en su conjunto y a la juventud, en un momento especial de politización, explicando los principales aspectos de nuestro programa y perspectiva. El resultado electoral (en votos) depende de las circunstancias políticas, las ilusiones generadas, el desarrollo de la lucha de clases, por lo que no puede ser el criterio único. Nuestro objetivo es lograr que existan trabajadores, trabajadoras, jóvenes, que defiendan un programa para la lucha contra las patronales y el régimen cuando se creen las condiciones para que la clase trabajadora y los sectores oprimidos pasen a la acción (recordemos que Piñera dijo que Chile era “un oasis” de estabilidad pocos días antes del estallido). Por esto, desde el temprano ¿Qué Hacer? (1902), Lenin insistía en que la verdadera actividad revolucionaria (preparatoria) consistía en la combinación entre agitación, propaganda y organización, conquistando “tribunos del pueblo” que tuvieran un diálogo permanente con franjas de masas, tomando las demandas de la clase trabajadora y demás sectores oprimidos para mostrar la necesidad de una lucha de conjunto contra el régimen, el Estado y sus representantes políticos, así como contra la clase capitalista.

Entonces, ¿cómo evaluar la campaña del FIT-U? La fuerte polarización que señalamos arriba explica los magros resultados (en votos) del FIT-U en las PASO y, sobre todo, en octubre. Transformadas en un virtual balotaje, las elecciones de octubre deformaron completamente el “recuento globular de fuerzas”. Por esto, para evaluar nuestro propio resultado, es necesario tomar en cuenta no solo los votos sino qué influencia política conquistamos luego de utilizar la campaña electoral como tribuna, cuestión que se potenció cualitativamente con los debates presidenciales, que fueron centrales, ya que tuvieron una audiencia promedio de 3 y 3,3 millones de personas aproximadamente. Pese a las limitaciones de tiempo (tanto en los debates como en los spots de radio y TV) pudimos desplegar nuestro programa y perspectiva en forma más completa y más clara que en elecciones anteriores e inclusive que en toda la acción parlamentaria (que es seguida solo por un “círculo rojo” de las personas más politizadas, salvo algunas sesiones especiales como las del aborto o la reforma previsional en diciembre del 2017), llevando candidatas y candidatos propios en todo el país.

Votos e influencia política

Se da la situación (que a algunos podría resultar paradójica) de que bajamos en votos en la categoría presidencial, mientras llegamos a casi 800.000 en la categoría de diputados nacionales (un 38 % más que el voto presidencial, muy superior al 2011 y 2015, donde fue 17 y 21 % respectivamente) y, lo más importante, miles de testimonios e informes de nuestra militancia a lo largo de todo el país, así como a través de las redes sociales, señalan que Nicolás del Caño y Myriam Bregman (así como todo el FIT-U) crecieron en influencia política, en especial en la juventud, ganándose un mayor respeto en todo el espectro político de la izquierda (incluyendo a quienes, considerándose de izquierda, votaron bajo la lógica del “mal menor”) e incluso en amplios sectores de trabajadores y trabajadoras votantes del Frente de Todos, del movimiento de mujeres, medioambiental y de las disidencias sexuales, compartiendo varios aspectos del programa que levantamos y las denuncias políticas formuladas por Nico en los debates. Por esto, consideramos que ampliamos el auditorio, respeto y conocimiento de nuestras ideas (influencia política), aunque la polarización nos llevó a tener menos votos. Luego de los debates, en especial del segundo, todos los partidos integrantes del FIT-U recibimos miles de ejemplos del buen impacto que habían logrado. Una parte de esa gente votó al FIT-U “boleta completa”, otra cortó boleta y otra directamente no nos votó por entrar en la polarización. Pero apoyan varias de las ideas que planteamos. Desde el punto de vista estratégico de la construcción del gran partido revolucionario que necesita la clase trabajadora y la juventud, esta realidad es fundamental.

Una primera muestra está reflejada en las notas que publicamos en estas páginas (ver links abajo) con informes de algunas ciudades y provincias (sumaremos las que vayan llegando). Allí se pueden leer comentarios como: “la campaña del FIT-U tuvo más visibilidad que en el 2015”, “Nico fue el único que defendió nuestras banderas”, “la izquierda logró una mayor influencia en la juventud”, “ahora somos una opción política, cuando hace diez años solo votaban a la izquierda un pequeño sector”, “el debate de Nico ayudó a que lo conozca mucha más gente”, “fue como una especie de balotaje pero haber quedado como la cuarta fuerza a nivel nacional es importante, con la crisis que va a seguir estando, es una oportunidad para que la izquierda canalice todo ese descontento y se muestre como la verdadera alternativa para salir de esta crisis”, “la creatividad y el uso de las redes sociales también fue algo que impactó mucho en la juventud”, “lo que me parece muy bueno de la campaña de Nico y del FIT-Unidad es que sembró la idea de que les trabajadores no tenemos que resignarnos, que ni el macrismo ni el peronismo van a romper con el FMI y que no podemos confiar en los que ajustan a nivel nacional ni en las provincias, en los que no les pagan a les docentes, en los que se juntan con la Iglesia para negarnos derechos fundamentales”. Y así gran cantidad de comentarios que destacan además los ejes contra el FMI, el pago de la deuda y otros temas de la campaña. Estas muestras de apoyo son más valiosas en el marco de la polarización y la dificultad que implica la baja lucha de clases, que lleva a que la abrumadora mayoría de la clase trabajadora haya votado con ilusiones en que el gobierno de Alberto Fernández y el peronismo van a lograr salir de la crisis y recuperar algo de lo perdido bajo el macrismo, a la vez que pagar la deuda y no atacar los intereses de los grandes empresarios, lo que lleva por supuesto a no compartir nuestras ideas por considerarlas “utópicas” o “irrealizables”.

Como una muestra del impacto destacado en la juventud, la página de Instagram (medio privilegiado para los jóvenes menores de 25 años) de Nicolás del Caño creció un 123 % en seguidores durante la campaña, decenas de miles de jóvenes, porcentaje de crecimiento solo superado (en relación a los demás candidatos) por Alberto Fernández, y logró 1.030.000 reacciones positivas en sus posteos durante la campaña, con 373.000 solo en octubre; mientras Myriam Bregman también alcanzó el millón de likes en Instagram, con 216.000 en el último mes de campaña. En Facebook (una red más utilizada por mayores de 25 años), el alcance de los posteos fue de 32,6 millones para Nico y 11,5 millones para Myriam. Solo en el mes de octubre, Nico alcanzó 8 millones de usuarios únicos y 2,7 millones Myriam (siendo su campaña centrada en CABA). Un dato muy importante es que la dinámica de las redes continuó luego de las elecciones, teniendo el video de balance de Nicolás del Caño casi 12.000 “me gusta” en solo un par de días en IG, y centenares de comentarios (que cualquier persona puede ver).

El contenido de la campaña

Antes de las PASO, ampliamos el Frente incorporando al MST [2], en base a un programa que actualiza lo esencial del anterior programa del FIT, para ofrecer un polo lo más fuerte posible en defensa de la independencia política de los trabajadores frente a todas las variantes patronales.

El contenido de la campaña fue el más de izquierda de todas las que hizo el FIT hasta ahora, ya que la realidad política permitió desplegar más abiertamente nuestro programa. La crisis y la denuncia del pacto con el FMI nos llevaron a plantear sistemáticamente y debatir en los medios contra el pago de la deuda y por la nacionalización de la banca y el sistema energético bajo gestión de los trabajadores, o sea, un programa más abiertamente anticapitalista y antiimperialista, coronado con el lema que agitamos durante toda la campaña de octubre: “que la crisis la paguen los capitalistas, no el pueblo trabajador”. Las jornadas revolucionarias de Ecuador y Chile permitieron introducir abiertamente la lucha de clases en los debates, con formas que impactaron en millones, así como las referencias a la lucha de Chubut. Abordamos además múltiples temas: a) la incompatibilidad de pagar la deuda ilegal e ilegítima con satisfacer las demandas de trabajo, salario, salud y educación; b) la necesidad de atacar a los “ganadores” capitalistas de la crisis (bancos, cerealeras, grandes empresarios, etc.) para que “la paguen ellos”; c) la denuncia del Pacto Social que propone Alberto Fernández con los empresarios y la burocracia sindical; d) el reparto de las horas de trabajo y un plan de construcción de viviendas, hospitales y escuelas bajo gestión de los trabajadores y salario que cubra la canasta familiar, así como el cupo laboral para las personas trans, para terminar con la desocupación; e) terminar con el trabajo precario, en especial de la juventud; f) que no hay “grieta” entre el peronismo y el macrismo en cuanto a la megaminería contaminante y desarrollar el fracking (Vaca Muerta); g) la denuncia del aparato represivo del Estado heredado de la dictadura y la relación entre sectores de las cúpulas policiales con el “gran delito” (narcotráfico, trata, desarmaderos, etc.) en connivencia con sectores del poder político y judicial, contra la criminalización de la pobreza, en contraposición al discurso “securitario” de Macri, Espert y Gómez Centurión (defensor de los genocidas) y el “garantismo” embellecedor del Estado de Alberto Fernández; h) la denuncia del régimen de democracia para ricos y, en contraposición, el planteo de Asamblea Constituyente Libre y Soberana señalando nuestra estrategia de lucha por el gobierno de los trabajadores y el socialismo; i) las banderas democráticas que utilizamos contra los sectores más reaccionarios no solo del macrismo sino también del peronismo, como el aborto legal y todas las demandas del movimiento de mujeres, la legalización de la marihuana, etc. Con varios de estos puntos buscamos ampliar nuestra influencia en la juventud, cuestión que varios ejemplos apuntan a que logramos. El impacto de los debates fue enorme, a nivel nacional, siendo un gran ejercicio de lucha política con los representantes de las distintas alas de la clase dominante, utilizando denuncias, exigencias, preguntas y ataques, que permitieron que Nicolás del Caño se destacara. Organizamos un acto de campaña masivo en la 9 de Julio, escenario que nunca había ocupado la izquierda, y un combativo cierre de campaña frente al Consulado de Chile en Buenos Aires, tomando como eje el apoyo a la rebelión popular trasandina. En el movimiento obrero hicimos una campaña intensa de lucha política contra el “malmenorismo”.

El Frente de Izquierda Unidad sigue siendo una fuerza con representación parlamentaria

Por supuesto que no haber logrado que ingresen Néstor Pitrola y Myriam Bregman a la Cámara de Diputados, salvo la elección de Alejandrina Barry como diputada de la Ciudad, que se suma a las bancas provinciales conquistadas en elecciones provinciales previas en Neuquén y Córdoba, debilita al FIT-U en el escenario político nacional. Sin embargo, la buena elección de Myriam en CABA (que no entró solo por un 0,5 %) y que Nico y Romina Del Plá sigan como diputados nacionales, así como los legisladores y legisladoras que continúan hasta el 2021 en varias provincias (CABA, Provincia de Buenos Aires –donde en marzo asumirá la banca rotativa del FIT Claudio Dellecarbonara–, Jujuy, Mendoza, además de las nombradas Neuquén y Córdoba que tienen mandato hasta el 2023), son una contratendencia a esto. El FIT-U sigue siendo una fuerza con representación parlamentaria (algo que no lograron las extremas derechas de Espert y Gómez Centurión).

La campaña en CABA y otras provincias

La campaña de Myriam en CABA merece una mención especial. Logró una votación histórica en un escenario donde, a la polarización nacional, se sumó la pelea que lanzó el peronismo por forzar un balotaje con Larreta. El PTS y el FIT-U llevamos adelante la campaña por la “boleta completa”, con Nico y Myriam al frente y con un contenido anticapitalista y socialista, junto a Gabriel Solano (PO), que se destacó en el debate de candidatos a Jefe de Gobierno. A su vez, surgió el Comité de Apoyo a la candidatura de Myriam que reunió a referentes intelectuales, artistas y del movimiento de mujeres (como Diana Maffía, Claudia Piñeiro, Candelaria Botto, Mercedes D’Alessandro, Flor Alcorta y muchas actrices y periodistas) y del movimiento LGTB (como Gustavo Pecoraro) que impulsaban el corte de boleta (con simpatías hacia Alberto Fernández en la mayoría). Este Comité ayudó a ganar a un sector de las y los votantes “progresistas” alrededor de un problema vital como el derecho al aborto y toda la política de la mujer y las disidencias sexuales. Myriam obtuvo la votación más alta en la categoría de diputados desde que existe el FIT en la CABA. Una parte importante son votos que le sacamos –en esa categoría– al kirchnerismo (que tenía una buena oferta con Pino Solanas y Donda a diputados y Ofelia Fernández a legisladora), que no hubiéramos sacado de no existir esta política.

Tener políticas de diálogo con estos sectores alrededor de puntos concretos y correctos, siempre y cuando no implique renunciar a nuestros principios revolucionarios, es algo que tenemos que mantener en diversos aspectos de nuestra política (además de las tácticas relacionadas con el Frente Único Obrero). Esto se plantea en el movimiento de mujeres o el movimiento ambientalista, con el que el FIT-U avanzó mucho en esta campaña, con personalidades muy destacadas como Maristella Svampa, que apoyaron públicamente al FIT-U. En la juventud estudiantil la cuestión del medioambiente se ha tornado masiva, como parte del movimiento internacional por el cambio climático.

En la extensa Provincia de Buenos Aires, también se duplicó la polarización con la pelea por la gobernación. Allí, tanto Christian Castillo como Néstor Pitrola, así como las y los demás candidatos del FIT-U, recorrieron decenas de ciudades y pueblos, con amplia repercusión en los medios locales. Siendo que todas las provincias estuvieron recorridas por la polarización presidencial, los porcentajes más altos obtenidos por el FIT-U en el interior fueron los de Neuquén y Jujuy, donde encabezaron las listas de diputados nacionales los dirigentes obreros del PTS Raúl Godoy y Alejandro Vilca.

La acción política en gran escala que queremos mantener

La campaña electoral nos planteó una lucha política a nivel nacional y en cada fábrica, empresa, escuela, colegio o facultad donde actuamos, sobre las perspectivas del país y el programa, contra el gobierno, la oposición (ahora eventual oficialismo) peronista y demás variantes patronales. Utilizamos a fondo las redes sociales, conquistando nuevos canales de comunicación con decenas de miles (en especial jóvenes), así como La Izquierda Diario superó los 3 millones de visitas durante octubre. Desarrollamos una agitación política en la tradición leninista, en el sentido que planteamos arriba. Fue una contratendencia a las presiones permanentes que tenemos a actuar en función de las luchas sindicales o de las demandas particulares de cada movimiento (de la mujer, estudiantil, medioambiental, etc.) y las elecciones de todo tipo en cada estructura, combinadas con alguna propaganda para convencer de la militancia partidaria, artesanalmente, solo a los/as más cercanos/as. El desafío central que tenemos en todos los frentes es no retroceder a una actividad que combine la intervención en las luchas con la propaganda “persona a persona”, abandonando la agitación política permanente mediante campañas e iniciativas políticas nacionales e internacionales, utilizando los medios de diálogo amplio con miles y miles de simpatizantes, como son el “sistema de medios” desarrollado por el PTS (con La Izquierda Diario, El Círculo Rojo, la revista y suplementos dominicales Ideas de Izquierda, los libros y folletos del IPS/CEIP) así como las redes de Nico, Myriam y demás referentes (en particular, Instagram, Facebook y Twitter) que son canales relativamente independientes. El papel de cada militante en esta construcción es fundamental. En varias regionales se organizan, además de los equipos, mesas de trabajo entre compañeros y compañeras que se ayudan mutuamente a mejorar las relaciones, utilizar no solo las redes sino la organización de charlas, actividades sociales, comités, etc., impulsando las iniciativas nacionales o regionales, como el acto en apoyo a la rebelión popular en Chile que estamos convocando para el sábado 16 de noviembre en el Estadio Cubierto de Ferro.

Lo que hemos conquistado en la campaña electoral, pese a todas las dificultades que hemos señalado, nos plantea mantener métodos de acción política “de partido”, no reducidos a pequeños círculos, sino organizando desde ahora a los compañeros y compañeras que vienen colaborando con el PTS en el FIT-U, pero para sumarlos a dialogar con miles y dar pasos en la construcción del gran partido de trabajadores socialista que necesitan la clase trabajadora y la juventud.

Fuente de la Información: https://www.laizquierdadiario.com/Un-balance-de-las-elecciones-la-influencia-politica-de-la-izquierda-en-un-virtual-balotaje

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Uruguay mejoró su dominio del inglés y es tercero en América Latina

Uruguay mejoró su dominio del inglés y es tercero en América Latina

En estudio global muestra que nuestro país mejoró su nivel de inglés tanto en la región como en el mundo.

La novena edición de este informe global ubica a nuestro país en el número 39 entre los 100 evaluados y en el tercer puesto en América Latina.

Existen cinco segmentos para clasificar a los países: estos van desde nivel muy bajo a muy alto. Uruguay mejoró una posición a nivel mundial y regional, manteniendo su categoría en el segmento de competencia intermedia-moderada.

En América Latina el primer puesto lo mantiene Argentina, seguido por Costa Rica; en tercer lugar aparece Uruguay, que en esta edición avanzó un lugar ,superando a países como Brasil, México, Chile y Perú, entre otros.

Las conclusiones.

Entre las principales conclusiones del informe se desprende que el estudio y dominio del idioma inglés brinda la posibilidad de acceder a un mejor empleo y salario, ofrece mayores oportunidades de movilidad internacional y académicas, así como un mayor acceso a la información y conocimiento en todas las áreas. Se observa que el efecto de red del inglés nunca ha sido tan fuerte: más personas se comunican en este idioma y está comprobado que su dominio está directamente relacionado con el acceso a mayores ingresos, recursos y oportunidades.

Esto es en todo el mundo, pero si se habla específicamente de América Latina, se observa que esta región está cambiando después de años de estancamiento: el estudio señala que 12 de los 18 países evaluados en la región mejoraron su competencia entre 2017 y 2018.

Las evaluaciones señalan que, en muchos casos, esta mejora es significativa, lo que es visto como una tendencia más positiva que la de ninguna otra región.

La encuesta global muestra que en las últimas dos décadas, los países de América Latina han hecho enormes progresos para garantizar que todos los niños tengan acceso a la educación y que el entorno económico demanda de manera cada vez más clara individuos que hablen inglés. También resaltan que la mayoría de los países de la región han puesto en marcha reformas educativas para enseñar el inglés de mejor manera y a más personas.

El informe de Education First destaca a Uruguay, por ejemplo, porque en 2015 puso en marcha “un ambicioso plan para mejorar el nivel de inglés del país invirtiendo en tecnología para permitir el aprendizaje a distancia en las escuelas que no contaran con un profesor de inglés cualificado. Todas las escuelas públicas del entorno urbano pueden impartir inglés en la actualidad, ya sea in situ o a distancia. Además, la oferta de cursos por internet se ha ampliado para estimular a los profesores a mejorar sus competencias. Los resultados hasta ahora son positivos: las pruebas al final de la escuela primaria muestran que casi el 80% de los estudiantes tienen un nivel A2 o superior, comparado con el 56% de 2014”.

En otros países, como Costa Rica, el nivel de inglés ha mejorado luego de que se invirtiera mucho en la formación y contratación de profesores: el informe señala que actualmente “el inglés se enseña en todas las escuelas secundarias y en el 87% de las escuelas primarias, y casi todos los profesores de inglés tienen estudios universitarios. Las pruebas de 2015 demostraron que los profesores de inglés costarricenses tenían el mejor dominio del idioma de la región”.

En el caso de Bolivia, aunque es uno de los países más pobres de América Latina, ha reducido su índice de pobreza extrema a la mitad en la última década y ha mejorado radicalmente el acceso a la escuela en las zonas rurales. En consecuencia, la tasa de alfabetización ha aumentado, como también lo ha hecho la puntuación de su nivel de inglés, que ha subido 2,77 puntos desde el año pasado, señala el informe.

La desigualdad.

Los resultados también mencionan el acceso desigual que existe: a pesar de las leyes que convierten el inglés en asignatura obligatoria en la mayor parte de los países de América Latina, el acceso a la enseñanza del inglés continúa siendo muy desigual.

En algunas regiones de México, por ejemplo, menos del 10% de las escuelas enseñan inglés pese a estar obligadas por ley. En 2014, en Ecuador, la cifra era de menos del 7%.

La disparidad en el acceso a la enseñanza del inglés se observa especialmente entre las áreas urbanas y rurales y entre las escuelas públicas y privadas. En algunos países, la demanda del inglés en el lugar de trabajo es tan elevada y la oferta formativa tan escasa, que un inmenso número de profesionales se debe pagar sus clases de inglés. En 2015, un estudio en Brasil descubrió que el 87% de los adultos evaluados se había costeado clases de inglés tras haber finalizado su formación.

Uruguay mejoró su nivel del inglés. Foto: Archivo

Si se tiene en cuenta el sexo de los evaluados, las mujeres superan a los hombres en inglés en todo el mundo, pero la brecha de género se está cerrando “de forma significativa”, indica el informe. Las mujeres superaron a los hombres por menos de un punto en África, Asia y Europa. En tanto, en América Latina, la puntuación de los hombres fue por primera vez superior a la de las mujeres, aunque por un pequeño margen. Por otro lado, en Oriente Medio, la puntuación de las mujeres creció hasta casi eliminar la leve diferencia que existía entre ellas y los hombres el año pasado.

Educación.

EF Education First es líder mundial en educación internacional con presencia en 114 países y fue fundada en Suecia en el año 1965. Sus programas combinan estudios con el intercambio cultural y en estos años han ayudado a millones de personas a aprender un nuevo idioma, adquirir un diploma académico y una carrera internacional.

Su red de investigación incluye instituciones de gran prestigio como Harvard y Cambridge University. Además, EF ha sido el proveedor oficial de idiomas de los Juegos Olímpicos desde el año 1988. EF publica anualmente el EF EPI Índice de Competencia en inglés el cual mide el dominio del idioma inglés por los adultos alrededor del mundo.

El sexo y las edades en relación al nivel de inglés.

En América Latina, los hombres superaron a las mujeres por primera vez, aunque la brecha por sexo es muy reducida, como también ocurre en la mayor parte de las demás regiones del mundo. Los hombres superan a las mujeres en más de la mitad de los países y se han detectado diferencias de más de dos puntos en México y Panamá. La situación es la contraria en algunos países, pero la brecha por sexo es reducida.

En cuanto a la brecha generacional, la población adulta latinoamericana de más edad mejoró su nivel de inglés, mientras que no fue así para los adultos más jóvenes.

A diferencia de los patrones demográficos que imperan en el resto de países del mundo, los adultos de más de 40 años de América Latina tienen de media el mismo nivel de inglés que los graduados universitarios recientes.

Sin embargo, América Latina muestra una estrecha diferencia de no más de dos puntos entre los resultados de sus franjas de edad. Dada la escasa financiación pública de la formación de adultos en la región, las mejoras percibidas entre los adultos de más edad son probablemente resultado de los programas de formación de las empresas, del gasto particular y de una mayor exposición a los medios de habla inglesa.

Fuente de la Información: https://www.elpais.com.uy/vida-actual/uruguay-mejoro-dominio-ingles-tercero-america-latina.html

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Quién es Luis Fernando Camacho, el hombre que encabeza el golpe de Estado en Bolivia

Quién es Luis Fernando Camacho, el hombre que encabeza el golpe de Estado en Bolivia

 Por Mariela Franzosi, especial para NODAL.

A pesar del claro protagonismo que los movimientos de mujeres están generando en la región latinoamericana, o como una especie de burla del destino a esta expresión social, la oposición más virulenta al gobierno de Evo Morales en Bolivia surge encarnada en un hombre a quien llaman “El Macho”.

Luis Fernando Camacho Vaca es un abogado santacruceño de 40 años, casado y con tres hijos. Proviene de una familia acomodada de la región e irrumpió en las últimas semanas en la escena internacional debido a que se puso a la cabeza de lo que él mismo denomina como un “proceso para recuperar la democracia”.

Sin embargo, Camacho construye esta idea de democracia en un carril paralelo a la institucionalidad boliviana: sin ser candidato para ningún cargo comenzó con este “proceso” a partir de la instalación, antes del 20 de octubre pasado cuando Morales sacó la mayoría de los votos, de la posibilidad del fraude electoral.

Desde el Movimiento al Socialismo (MAS), partido oficialista, lo acusan de manejar los hilos de un intento de golpe de Estado para derrocar a Evo Morales, que está a la espera de validar su cuarto mandato consecutivo luego de haber perdido un referéndum para ser reelecto en 2016, pero posteriormente habilitado por el Tribunal Constitucional a través de una sentencia que afirma que el actual presidente puede seguir buscando la reelección de manera indefinida alegando que era parte de sus “derechos políticos”.

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La historia del “Macho”

Nació y creció en Santa Cruz, una de las zonas más ricas y poderosas de Bolivia y el departamento en el que históricamente habita la mayor parte de la población blanca de ascendencia europea del país. Luego de recibirse como abogado en la Universidad Privada de Santa Cruz de la Sierra, realizó estudios de posgrado en la Universidad de Barcelona  donde completó una maestría en Derecho Financiero y Tributario.

Su activismo comenzó cuando tenía 23 años como vicepresidente de la organización cívica Unión Juvenil Cruceñista, que aunque se autodefine como “cívica” fue calificada por la Federación Internacional por los Derechos Humanos como “una especie de grupo paramilitar” que realiza actos de racismo y discriminación contra habitantes e instituciones indígenas de la zona.

Ya en 2015, ingresó en el Comité Cívico Pro Santa Cruz -donde su padre fue presidente entre 1981 y 1983-, primero como segundo vicepresidente y luego como primer vicepresidente. Desde febrero de 2019 Luis Fernando Camacho preside esta organización que nuclea entidades empresariales, vecinales y laborales de la región donde se reúne la mayor parte de la oposición al proceso de transformación que encabeza Evo Morales desde que llegó a la presidencia en 2006. De hecho, el apodo de “macho” se lo ganó justamente por el “coraje” con el que encabeza la campaña contra Morales, a quien acusa de “tirano” y “dictador”, aunque a lo largo de su vida pública demostró en varias oportunidades que el mote de “dictador” también le calza a él por su conducta machista y su violencia patriarcal que replican sus seguidores.

A la par de su vida pública, Camacho es docente universitario y empresario, y junto a su familia forma parte del Grupo Empresarial de Inversiones Nacional Vida S.A. Las empresas pertenecientes a esta corporación operan en el rubro de los seguros, el gas y los servicios. Hay versiones que indican que una de las principales causas de su acérrima oposición al gobierno de Morales se debe a deudas y pérdidas millonarias relacionadas con el negocio del gas en Santa Cruz.

Por otro lado, hay  medios locales que lo vinculan con los Panamá Papers como intermediario, a partir de la creación de tres sociedades (Medis Overseas Corp., Navi International Holding y Positive Real Estates) para “coadyuvar a personas y empresas a esconder sus fortunas en entidades offshore, lavar dinero y establecer esquemas de evasión de impuestos”.

Su postura ante esto es la de negar los hechos y denunciar una supuesta persecución en su contra para que levante el paro que desde hace días promueve en todo el país.

Su cruzada contra Morales

Histriónico y prepotente, con una oratoria exacerbada y una imagen asociada a la gente blanca acomodada del país (que legitima a partir de su origen santacruceño burgués), sostiene su popularidad apelando a la cantidad de gente que convoca y a la cercanía que dice tener con sus seguidores. Es muy evidente la construcción que realiza de su figura en contraposición con el origen humilde, campesino e indígena del presidente Morales. Y a pesar de que se esfuerza por asegurar en reiteradas oportunidades que no expresa un mensaje racista, algunos sucesos demuestran lo contrario, como lo ocurrido durante la marcha de mujeres el jueves siete de noviembre en Cochabamba.

Lo cierto es que la actual confrontación en Bolivia sirve de contexto para reforzar antiguos estereotipos racistas que estigmatizan no solo a las mujeres, sino que también se basan en intersecciones relacionadas con la raza, el origen, la religión, la elección sexual y la edad.

En línea con otros representantes de la nueva derecha regional, como el presidente brasileño Jair Bolsonaro, Camacho maneja un discurso con muy fuerte anclaje religioso. En cada una de sus apariciones públicas y a través de las redes sociales, alienta la oración y proclama su fe en Dios. Convoca a las manifestaciones en el Cristo Redentor y se asegura de que sostengan la imagen de una virgen a su lado mientras que arenga al público.

Incluso, insiste en cada uno de sus mensajes con la necesidad de lograr que “la biblia” vuelva a entrar en la casa de gobierno boliviana, que según él fue desalojada a partir de la asunción del MAS. Esto le ha permitido alinear detrás suyo a todas las fuerzas clericales y anti derechos bolivianas, que tuvieron variadas expresiones homofóbicas y misóginas durante la campaña electoral y que buscan criminalizar la homosexualidad y continuar penalizando el derecho al aborto.

A través de un show en las redes sociales y de la espectacularización de sus demandas, Camacho desconoció inmediatamente el resultado de las elecciones pasadas, convocó a un cabildo en Santa Cruz y a través de votaciones por aclamación le dio a Morales un plazo de 48 horas para que presentara su renuncia. En paralelo, se autoproclamó al frente de la “unidad” opositora, opacando incluso a la figura de Carlos Diego de Mesa Gisbert, el candidato de la coalición Comunidad Ciudadana que quedó segundo en las elecciones del 20 de octubre. También llamó a un paro indefinido y a la desobediencia civil hasta lograr el objetivo que se había planteado: la renuncia de Evo Morales.

Transcurridas las 48 horas y ante la falta de respuesta a su exigencia por parte de Morales, Camacho convocó a un nuevo cabildo y difundió una carta en la que él mismo redacta los términos de la renuncia del presidente boliviano. Luego de ese cabildo comenzó un periplo para entregársela personalmente en La Paz, tras el cual se produjeron decenas de enfrentamientos entre militantes del MAS y de las fuerzas cívicas en diferentes partes del país que ya llevan tres muertos y centenares de personas heridas.

El objetivo final

A esta altura, a “El Macho” ya ni siquiera le interesa lo que la misión de la OEA que está auditando los resultados de las elecciones tenga para decir. Incluso se expresó en su cuenta de twitter en contra de Mesa, acusándolo de ser obligardo a respaldar la auditoría internacional, aunque luego borró el mensaje. Según dice Camacho, trata de convocar a nuevas elecciones en las que Evo Morales no esté presente. Con un discurso que, aunque intenta asociarlo con “la paz y unidad del pueblo boliviano”, termina cargado de racismo, odio de clase y provocación. Incluso, hasta llevarlo a la posibilidad certera de un golpe de Estado.

Fuente de la Información: https://www.nodal.am/2019/11/quien-es-luis-fernando-camacho-el-hombre-que-intenta-desestabilizar-bolivia/

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«Hay un nuevo torrente de luchas de las mujeres en defensa de la vida»

«Hay un nuevo torrente de luchas de las mujeres en defensa de la vida»

Entrevista a Raquel Gutiérrez, feminista latinoamericana

Begoña Zabala

Raquel Gutiérrez es de formación matemática, socióloga y filósofa, de origen mexicano y, como ella dice, feminista tardía. En la década de los 80, la que consolidó el neoliberalismo en América Latina, viajó a Bolivia, donde fue parte de la fundación del Ejército Guerillero Tupac Katari (EGTK). En 1992 fue detenida junto a otros miembros del EGTK. Pasó cinco años en la cárcel, acusada de terrorismo. Actualmente Raquel reside en México, donde es profesora de la Universidad Autónoma de Puebla. Participa activamente en las renovadas propuestas feministas que surgen y se nutren al calor de las luchas. Hablamos con ella aprovechando su presencia en Iruñea para la charla “Rebelión feminista, horizontes de transformación y amenazas fascistas en América Latina”.

Begoña Zabala. Me gustaría que nos hablases de las movilizaciones masivas feministas que están recorriendo el territorio latinoamericano, en torno a las huelgas feministas 8 de marzo y de otras luchas, también feministas y de mujeres, contra los actuales procesos de penetración de las multinacionales en vuestros territorios. Me gustaría que nos hablases tanto sobre las luchas que se producen, como en cuanto a las reflexiones que estáis haciendo sobre ello.

Raquel Gutiérrez. La primera cosa que quiero señalar es que nosotras usamos la palabra renovadas con respecto al feminismo. Y no es un prurito del lenguaje. Es tratar de eludir la contraposición excluyente de viejo/nuevo, que es una discusión que se está presentando mucho, sobre todo en América.

Es decir, hay un segmento de feministas históricas que, en algunos momentos, se alejan de los contenidos de las luchas que muchísimas mujeres jóvenes están poniendo en el tapete. Y hay entonces como una ausencia de puente. Una especie de puente que puede nutrir ambas experiencias, que permita a las más mayores renovarse y volverse a sacudir con la energía que se desprende en la calle, pero que también pueda transmitir cosas, contribuir a que la experiencia de esas mayores nutra, que no falte nunca. Entonces usamos el término renovado, experiencia en términos de feminismo renovado.

Yo soy una feminista tardía y eso sí quiero aclararlo. En el lenguaje que manejamos mucho en América Latina he sido, y me puedo reconocer, como una feminista intuitiva, y de muchos años. O sea, peleando en muchos contextos y siempre tratando de buscar el relacionamiento con otras mujeres, en fin, que podría hacer una lectura de cierto feminismo, pero nunca he sido parte de la corriente feminista que buscó inscribir derechos. Me costó mucho trabajo poderme nombrar a mí misma como feminista y sentir que adhiero el feminismo. Por eso me llamo feminista tardía.

¿Y qué me convoca? Me convocan las dos cosas que yo voy narrando, en los textos que voy escribiendo, un poco para promover la discusión, que tienen dos ejes.

Tiene el seguimiento bastante amplio del conjunto de luchas en defensa de los territorios amenazados por el extractivismo en expansión en todo el continente americano, que son uno de los núcleos de los procesos de acumulación del capital que reinstala nuevas lógicas brutales de violencia, de manera situada y que sobre todo desplazan a las tramas comunitarias -sean pueblos indígenas o no-, que habitan esos territorios, para quitarles el agua, para aprovechar los minerales, para quitar los cultivos de sustento y poner agroindustria, etcétera. Para reconfigurar los territorios, en definitiva.

Esas luchas han estado al menos, de forma documentada, desde 2011, protagonizadas básicamente por mujeres. Y reiterando un patrón muy interesante que ya habíamos observado antes, pero que ahora se vuelve a presentar. Y esto ¿es nuevo o viejo? ¡Ah! Esa es la cosa, pues esto es renovar. Así nos zafamos de caer en esta especie de contradicción binaria que no lleva a ningún lado, a mi juicio, para los fines de dotación de sentido a esas luchas o de contribución a que amplifiquen el sentido de impugnación que tienen las propias luchas en el mundo. O sea, clasificarlas no sirve. Sirve entenderlas, sirve contribuir a explicarlas.

Estas luchas, en defensa territorial han seguido un patrón muy interesante, que tiene que ver que este protagonismo femenino, rompe claramente los términos de la negociación, jerarquizada y subordinada, entre propietarios de la tierra que, generalmente son varones, y empresas que quieren desplazar y apropiarse de las tierras, quieren despojar.

B.Z. Cuando hablas de propietarios, ¿hablas de pequeños campesinos o pequeñas extensiones (que siempre visibilizan a hombres en esa titularidad, aunque sea pequeña), de propiedades familiares o de comunidades?

R.G. Claro, pequeños campesinos o en el caso mexicano, especial por su forma de tenencia de la tierra todavía heredera de la revolución mexicana, de propiedad ejidal o propiedad comunitaria. O sea que las grandes empresas capitalistas quieren despojar y eso implica alterar las viejas formas de propiedad, de pequeña propiedad privada en cualquier versión que hayan quedado como herencia de luchas pasadas. En este caso, como herencia de la revolución mexicana.

Y entonces qué pasa, al menos en México. Se establecen negociaciones entre las asambleas, o los comisariados ejidales o las asambleas comunales, donde el monopolio de la decisión política la tienen los varones de ese conjunto de estructuras familiares. Y estos empiezan a pactar, y empiezan a lo que en buen mexicano diríamos irse con la finta, es decir, a caer en la trampa de ellos. El discurso de las empresas es claro: “ustedes están empobrecidos, y ahora va a haber empleos, va a haber modernización, y les ofrecemos esto, y esto…” Ofrecen cosas para los varones. Y quienes con toda claridad ven que hay una amenaza inminente para el sustento de la vida, cuya realización está en sus espaldas, y en esas tramas sobre todo femeninas, son las mujeres. Y entonces esto es lo que empezamos a ver: Que las mujeres son las que impiden esos pactos asimétricos. Son las que lideran.

Y te doy casos. Una empresa canadiense que quiere despojar en un pueblo, en los valles centrales de Oaxaca, Magdalena Teitipac, y son las mujeres cuando están viendo que el comisariado está pactando, que hay una amenaza, que la máquina está haciendo una exploración para abrir una minería a tajo abierto, y ya llega muy cerca del ojo de agua… pues cierran y bloquean la máquina, retienen a los trabajadores, los hacen salir de la comunidad, se plantan. Ellas se plantan, ellas establecen que esto no va a pasar.

B.Z. Si esto es así de claro, se puede sospechar que hay en estos momentos un enfrentamiento con los varones, con los negociadores genuinos, y que estos enfrentamientos producirán cierta quiebra en la comunidad, en las familias… ¿es esto así?

R.G. Sí claro, después hay conflicto, pero de momento toman la iniciativa, porque dicen que esto es imposible y no lo van a permitir pues los hombres están haciéndolo mal. Es lo mismo que lo que pasa en Cherán. Lo que pasa con Cherán es que un pueblo mucho más conocido por su lucha, porque tuvo un enfrentamiento muy duro contra los paramilitares ligados a la agroindustria del aguacate y al trasiego de sustancias ilegales. Pero a las dos cosas: a la agroindustria y al narco. Bueno, pues en Cherán es exactamente el mismo caso. En un momento determinado y centralmente, lo que ya se ve amenazado es el agua. Es decir, cuando en el caso de Cherán estos talamontes paramilitarizados, talamontes ilegales, penetran en una comunidad de bosque de altura, con muchísimos árboles que ha vivido de los recursos forestales históricamente, y llegan a amenazar el manantial, el ojo de agua. Allí son las mujeres las que se lanzan, se enfrentan, cavan zanjas para que no puedan pasar las camionetas de hombres armados y empiezan a prender fogatas. Ellas, y luego vienen los hombres. Y las mujeres se quedan en las fogatas, se quedan en las zanjas, diciendo: aquí esto ya no va a pasar, aquí vamos a poner un límite, aquí basta.

Otro ejemplo es Tariquía, en Bolivia, con un gobierno progresista como es el de Evo Morales, absolutamente ligado al extractivismo de la peor calaña. Está en el Sur de Bolivia, donde campa la industria petrolera, con intereses capitalistas de Petrobras, que es esta empresa para-estatal de Brasil. Entonces su actuación es igual: extracción de petróleo en una reserva natural que es la fuente de recarga de uno de los ríos más importantes del continente americano, que es el río de la Plata y ahí está la reserva natural de Tariquía. Las mujeres que han vivido en esa tierra, que la calificaron como reserva natural, e incluso les empezaron a condicionar el acceso a los recursos de la leña y a los recursos del bosque, por estar así calificada, se ven amenazadas pues es ahí donde viven. Y así de repente se ven afectadas porque va a llegar ahora una exploración petrolera a título de progreso. Otra vez. ¿Y que hacen las mujeres? Se brincan las estructuras, arman un comité, impiden que vengan, empiezan a movilizarse.

Es decir, en muchísimos lugares tenemos este patrón parecido. Luchas en defensa de la vida, protagonizadas por mujeres que intervienen. Rompen, digamos, la dinámica de la acumulación inicialmente a nivel local, y después se genera una discusión enorme al interior de sus propias comunidades porque, como se dice en buen americano, estas viejas desobedientes qué se creen. Y son sus hombres los convocados a disciplinar a estas viejas desobedientes. Y empieza una tensión tremenda al interior de las propias relaciones de poder, al interior de las comunidades.

B.Z. En este caso estaríamos hablando de una pugna por el poder, pero es el poder de la lucha, por el protagonismo, por el papel que tradicionalmente han ocupado los hombres, que es el poder fundante de las comunidades.

R.G. Claro, por eso. Lo que pasa es que las estructuras viejas, aún a nivel de base, por lo general, establecen y permiten y habilitan el patrimonio del asunto político en manos de varones. Y esto empieza a ser cuestionado de forma tajante. Empieza a ser cuestionado, no en términos liberales, no exigiendo derechos, sino planteado y armado en términos de re-equilibrio general, del tipo de relaciones que van a regir en estas dinámicas locales. Pero lo ves en muchas partes, lo estás viendo en todos los lugares en donde las personas y las comunidades habitan los territorios y viven de ellos, y van a ser expropiados. Lo ves en México, lo ves en los territorios andinos, en Guatemala, en el Sur de América. Y esto cruza con el extractivismo que pretende estas tierras o esos denominados bienes.

Entonces, nos preguntamos cómo es que empiezan a enunciarse todas estas luchas. Luchas en defensa de la vida. Y eso es un nuevo torrente de luchas de las mujeres, feministas o no, en términos de etiqueta. Porque muchas de esas luchas y de esas mujeres no se piensan a sí mismas como feministas. Pero están haciendo una práctica feminista porque están erosionando los poderes patriarcales a nivel local y a la vez están confrontando al gran poder transnacional que está, en palabras de mujeres jóvenes, repatriarcalizando los territorios, al tiempo que desataron los procesos de acumulación. O sea, empujan los grandes procesos de acumulación del capital a gran escala. Entonces es volver a tejer el hecho de que los ciclos de acumulación entrañan y significan siempre, un proceso de repatriarcalización. Porque es un dominio de lo abstracto sobre el mundo concreto de la reproducción, del día a día, que por lo general ha estado sostenido por las mujeres. No hay ningún esencialismo ahí. Esta ha sido un poco la historia en la que nos hemos constituido.

B.Z. ¿Y es en este proceso de repatriarcalización donde aparece y se funde con las violencias machistas y lo que se ha denominado feminicidio? ¿Hay un punto de coincidencia de los procesos que has descrito situados en los territorios objeto de expoliación por parte de las industrias extractivistas y otros fenómenos que los situamos más en zonas de reciente y populosa urbanización?

R.G. Por ahí vamos. Esto en América Latina, al menos, ha empezado, o coincidió con otros fenómenos, que son parte del mismo proceso. Así el hecho de estos procesos de relanzamiento brutal de bucles de acumulación, son conexos con la precarización, con la gran migración, con el establecimiento de maquila para proletarizar en condiciones muy malas, sobre todo fuerza de trabajo femenina. Esto ocurre en muchos lugares, no solo de México sino del Sur también. Ha venido con toda esta descomposición de lo que Federici ha llamado patriarcado del salario. Porque se descomponen ese tipo de relaciones.

Y entonces ahí se ha ido detonando esta especie de complejo de violencia. No es un tipo de violencia, pues son varias formas de violencia muy entrelazadas que son muy difíciles de seguir y de distinguir que se vuelcan contra mujeres de ciudades y pueblos. Y sobre todo contra mujeres, pobres, trabajadoras y jóvenes. Esas son las que están muriendo mayoritariamente. Puede que una que otra mujer burguesa, una que otra mujer de la élite, que se la ha robado un chófer de taxi, aparezca asesinada, por supuesto que también. Pero si tú empiezas a documentar quiénes son las asesinadas, son las muertas de Juárez, las trabajadoras de maquilas, son las muertas de la ciudad conurbada de Ecatepec, en México DF.

¿Dónde está pegando más duro esta epidemia de feminicidios que tenemos en América? En esta nueva clase obrera, en este nuevo cúmulo de mujeres proletarizadas en condiciones de gran adversidad donde se trastocan un tipo de relaciones muy opresivas a nivel familiar, porque ellas empiezan a ganar su propio dinero, empiezan a ganar autonomía para sus cuerpos, porque empiezan a aterrizar.

B.Z. ¿Esto quiere decir, por ejemplo, que unas mujeres que viven en las zonas del extractivismo puro y duro, son asesinadas por los paramilitares, por los narcos, por los ejércitos privados de las empresas… y en las conurbaciones pueden ser asesinadas también por sus maridos o novios, por sus hombres cercanos, o no es el caso?

R. G. ¡Claro! Por sus hombres cercanos también. Es una cosa que a nosotras nos interesa conectar, no nos interesa pensarlo, como feministas, como fenómenos aislados, son parte de los efectos del modo en cómo se están recolonizando los territorios de América.

Pero además estamos tratando de releer la historia en la clave que nos alumbran las luchas, porque quiénes están luchando y cuáles son las luchas más importantes que estamos viendo tiene una respuesta: las de las mujeres de los territorios en defensa de la vida y las de las mujeres contra todas las violencias. Estas más urbanas, son mujeres más jóvenes. Muchas veces se presentan protagonizadas por mujeres en su calidad de estudiantes.

Pero, ¿qué tanto son luchas estudiantiles? Esa es una pregunta teórica, o sea, y lo que estoy tratando de ir alumbrando es cómo siento yo este nuevo momento de luchas de mujeres desplegado, feministas o no, que está exigiendo una reactualización de nuestro propio léxico, de nuestro propio vocabulario. Porque hay como muchas palabras que se nos están quedando chicas para realmente entender, si queremos entender, desde la potencia de impugnación de la lucha desplegada, que es lo que a mi me interesa. O sea, entender la calidad filosa de esas impugnaciones masivas, es decir, entenderlas en su radicalidad. Las palabras me hacen falta, los conceptos no me cuadran y ahí vamos también.

Entonces, al mismo tiempo que esto pasa hay una revitalización en las universidades, en los colectivos de mujeres, en los grupos, pero generalmente en grupos de mujeres jóvenes que están tratando de pensar las palabras adecuadas para nombrar esto que yo ahora puedo decir, no porque sea muy lista, sino porque estamos muchas pensando.

Así, en algunos textos del año 2017, que es apenas un esfuerzo de síntesis, yo logro nombrar cómo hay que dar cuenta de estos dos torrentes. Porque no son dos cosas separadas. Hay que buscar las palabras que permitan la conexión de esto, para resignificarlo como una potente lucha feminista, renovada, y para destacar sus contenidos anticapitalistas y anticoloniales. Y esto es lo que empiezas a ver, empezamos a leer y a estudiar. Pero esto lo hacen muchísimas mujeres en América Latina. Entonces ahí si tengo un mapa bastante claro. Y resulta que en Guatemala, en Centro América, en el Sur, en Brasil, en fin, en prácticamente todo el continente, el libro de más éxito es Caliban y la bruja, de Federici.

Yo lo que observo es que a veces, obviamente, estas luchas están desplazando a algunas otras, están desplazando el feminismo de los derechos, para decirlo rápido. Están desplazando el feminismo de inscribir derechos en el Estado, que a mi modo de ver está requeteagotado y que fue, creo yo, una de las maneras como la anterior rebelión feminista, de las mujeres europeas sobre todo, de los 60 y principios de los 70, en muchos países, fue capturada por las instituciones internacionales para limar sus aristas más filosas. Para encapsularlo en asuntos manejables. Y entonces nos pusimos a inscribir derechos, que no está mal. O sea, tener derechos está bien, y no hay que echarle tierra, pero, ¿qué pasó después? Teníamos unos derechos que no podíamos ejercer, teníamos unos derechos que eran falsos. Se nos veló la calidad patriarcal en las relaciones sociales. Pareció como que el paradigma de la igualación aquí era el camino que tenía que seguir el movimiento. Nos metimos en la agenda de la paridad.

Entonces ahora es una cosa nueva la que hay. Pero no es nueva, es renovada. Porque vuelve a recuperar experiencias muy anteriores pero las vuelve a relanzar y sobre todo va tratando de producir su propia explicación, una vez más.

B.Z. Estás planteando temas que aquí también estamos escuchando a muchas feministas de allá. A mí me gustaría ahora que me hablases de vuestras genealogías feministas, de conocimientos y de luchas feministas. Vemos que hay corrientes decoloniales, descoloniales y anticoloniales, que se nos muestran con mucha frecuencia. Parece que hay diferentes planteamientos y a veces no terminamos de ver el auténtico alcance y sobre todo en la relación que se puede mantener desde los diferentes feminismos de aquí, con los de allá.

R.G. Estoy tratando de pensar y está muy difícil porque yo te estoy hablando desde una de las posiciones en competencia en el continente. Te estoy tratando también de contestarte con seriedad a la pregunta que me estás diciendo y no sólo decirte la genealogía de la que yo estoy abrevando, sino presentarte un panorama más estructural. Me está costando.

Por un lado, yo sí creo que hay una cosa muy importante en América Latina y hay que reconocer, que fue la permanencia de bloques de feminismo autónomo. O sea, la distinción más fuerte, más que la de igualdad y diferencia, que yo observo en América Latina y que se dio en términos de los encuentros, fue feminismo institucional/feminismo autónomo. Y el feminismo autónomo luego tuvo muchos problemas y luego los encuentros no se mantuvieron demasiado, pero casi en todos los países hay núcleos de feministas autónomas que cultivaron, digamos, la brasa, de la rebelión feminista de alguna u otra manera.

Ya he citado a Silvia Federici y ahora debo señalar a María Mies. Luego de Calibán, vamos profundizando y vamos estudiando y recuperamos a María Mies y a las alemanas con el tema de patriarcado y acumulación. El libro de María Mies, que era del 86, que lo habíamos leído quienes estábamos un poco en el debate en aquellos años, vuelve a ser un libro altamente significativo, porque te explica el proceso de complejización de estas relaciones violentas en la medida en las que se relanzan los bucles de acumulación renovando formas patriarcales de dominación.

A mí en lo particular, y a muchas de las compañeras con las que yo puedo tener interacción en donde estoy, lo que me nutrió mucho fue el pensamiento de Mujeres Creando. Fue el pensamiento de María Galindo. A ella yo la reconozco plenamente como parte de mi genealogía. Pero no solo de mi genealogía, sino como mi hermana.

Pero hay como un nudo que, digamos, cultivó la tradición del feminismo de lucha en los momentos aciagos de una institucionalización en donde muchísimas compañeras se metieron al Estado, la pura verdad, a nada. Y donde también una gran parte del trabajo académico, a mi juicio, se volvió bastante asignificativo. Porque, bien, es la temporada en la que al feminismo se lo comió el género. Entonces sí tenemos una cantidad loca de información que es útil; sí tenemos una cantidad increíble de artículos y de literatura producida para entender la jerarquización y la desigualdad; pero no tenemos una palabra para orientar la manera de luchar. Eso yo lo sentía. Cuando yo salí de la cárcel a mi me invitaron a dar clases en un diplomado de género que se acababa de inaugurar y yo agarré la chamba porque si no de qué vivía. Y no tenía idea, porque de haber tenido unas ciertas lecturas en años bastantes anteriores, ahora era un lenguaje nuevo. Yo tengo el recuerdo así. Un recuerdo de incomprensión total de qué estaban hablando cuando decían políticas públicas con enfoque de género. ¿Cuándo cambió esto? La cárcel me ha hecho perder un trozo de película, sí. Pero esto es una devaluación de lo anterior, eso sí me quedaba muy claro. O sea, pedir al Estado que nos haga programas focalizados para tal cosita es una devaluación de lo que estábamos diciendo. Eso sí yo me daba cuenta.

Entonces están estos núcleos. Luego están todos los contenidos anticoloniales que han puesto en el tapete de la discusión política en el conjunto de los países los levantamientos indígenas de reciente fecha. Hay una nueva ola de levantamientos, digamos, que se puede marcar a mediados de los años 90, con el primer levantamiento de Ecuador. Frente al de ahora, era bastante menos radical, pero muy importante en términos de acción de masas y de protagonismo indígena, de una reivindicación de la cosmovisión, del saber, de la capacidad política de la trama comunitaria, es decir de los comunitarios étnicamente distinguidos, presentándose a sí mismos como que no les falta nada. Porque es el mismo juego cómo la ideología dominante determina a las mujeres como a aquéllas a las que les falta algo y cómo les definen a los indios, son a los que les falta algo.

Así aparece esta radicalidad de lucha anticolonial de que los otros, los comunarios indígenas, se presentaran en los países por su propia cuenta y riesgo con sus propias palabras exponiendo sus ideas, etcétera, ha sido también una cosa muy importante que pasaron en estos últimos veinte y pico años. Entonces hay un nuevo momento de lucha anticolonial que luego queda capturado en la academia como las posturas decolonial, descoloniales y poscoloniales. Pero a mí lo que me gusta reivindicar es el carácter anticolonial de esas luchas protagonizadas por tramas comunitarias indígenas quechuas, aymaras, quichés… Porque ha sido de veras un parteaguas, el que se presenten los indios con voz, con práctica propia, no solo con cultura propia, con práctica política, con práctica productiva propia defendiendo eso. Y luego con una serie de problemas también. Pero eso es lo que hemos visto, olas de levantamiento en estos años.

Bueno, eso ha vuelto a revitalizar una dinámica anticolonial, y una perspectiva anticolonial que, insisto, queda documentada en esta constelación de posiciones en disputa, en su mayor parte protagonizadas por señores que compiten entre sí. Y sí, estoy hablando del señor Dussel, estoy hablando de los otros señores decoloniales famositos de las escuelas gringas, que además desconocen a otras mujeres que acompañaron esa lucha indígena desde hace muchísimos más años que contribuyeron a la feminización de esas teorías.

Luego otra feminista de la que abrevamos se llama Silvia Ribera Cusicanqui, Oprimidos, pero no vencidos es su libro más famoso, que está escrito hace muchos años. Sus investigaciones sobre las artesanas de La Paz, su fundación de una cátedra de historia…

Después hay –que creo que es importante- al menos en Argentina, toda una lectura muy en profundidad y muy interesante y no académica, del trabajo de Judith Butler. Toda la discusión contra lo binario, como los formatos lógicos del pensamiento patriarcal, lo queer, en fin. Pero ¿quiénes traen a Butler y, digamos, que la tejen en todo este sancochado? Son las feministas de la disidencia heterosexual que están en Argentina, que eran las que la conocían. Porque Butler se volvió en otras ciudades y en otros lugares una autora muy de élite. O sea, las muchachas jóvenes que estudiaban sus post-grados en feminismo, que es parte de la herencia de la lucha feminista capturada, que amplificó el marco, y ahora podemos estudiar esto, y está bien. Pero una cosa es estudiar y otra cosa es pelear. Por ejemplo para mí toda esta discusión de lo queer y tal era muy distante. Y yo tengo la impresión de que las compañeras argentinas han sido como el interface para poder conocer y nutrirnos de ese conjunto de ideas que son muy potentes en términos críticos, pero para ponerlos a circular y jugar en la pelea.

¿Y cuál es la pelea? Allí es la pelea por cómo vamos a articular, como vamos a acuerpar esta heterogeneidad. Y cómo vamos a pensar, ahora sí, desde la pluralidad. Y desde una pluralidad en lucha. Y hay muchas herramientas que vienen de ahí. Entonces sí, esto es sostener la llama del feminismo en lucha: algunas acompañando las luchas anticoloniales, acompañando el pensamiento sobre lo anticolonial en lucha y su significado, el significado de lo comunitario, impugnando el orden político, en fin, en todos estos campos. También estas teóricas de lo queer, de las disidencias, la crítica al patriarcado, otra vez. Se trata de convertirlo en alimento de la propia lucha, a través de la pelea de las argentinas. Eso está nutriendo.

Las españolas tienen un lugar en todo esto, pero cuál es. Bueno, sí se leen mucho, yo veo que hay realmente mucha identificación, sobre todo con las mujeres jóvenes. Lo vemos con el trabajo que hicieron Precarias a la Deriva. Y en particular todo este asunto de economía feminista, de Amaia Pérez Orozco, Cristina Vega, Silvia Gil. Ellas empujan una mirada. No son las fuentes principales, pero es parte de la literatura obligada para tejer, para entender.

Ahora, cada una de esas personas a su vez, jala sus autoras, y entonces pues hay una renovación rica, a mi manera de ver, del debate feminista. Porque estamos leyendo mucho, estamos estudiando mucho. A mí, por alguna serie de razones, desde hace mucho tiempo, tengo una especial predilección por aquellas feministas de la diferencia. Pueden estar acusadas de esencialistas, pueden ser tachadas de burguesas, pero qué listas, señoras. Qué crítica filosófica más de fondo. A mi eso me parece muy importante. Y esa veta, ¿qué nos da? Nos da esa importancia de la filosofía de la diferencia. Ellas plantean dos cosas: hacerse cargo de la diferencia sexual, no de la teoría de género, en la experiencia vital, por lo que cuando dicen diferencia sexual no están diciendo hombre/mujer, están diciendo diferencia sexual, allá donde esté hagámonos cargo. O sea que abre, no cierra. Y la otra cosa es que ponen la clave básica del feminismo siempre en el patriarcado, que cuando hace una diferencia, hace una jerarquía, y de lo que se trata es de desmontarla, romper el mecanismo que replica esa jerarquización. Y vamos a pensar tanto como necesitemos en términos de lucha. A mi me parecen que ellas nutren, pues me siento emparentada con ellas genealógicamente.

Así que con todo esto concluyo señalando que hay un debate potente porque muchas mujeres jóvenes están escribiendo. Y muchas mujeres jóvenes están diciendo cosas verdaderamente interesantes. Es un magnífico momento para vivir en América Latina, por más que estén pasando miles de desastres también, es un momento enérgico, es un momento vitalmente potente.

11/10/2019

Begoña Zabala forma parte de la redacción de viento sur

 

Fuente de la Información: https://vientosur.info/spip.php?article15271

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Educación: el polémico estudio que afirma que niños más atractivos sacan mejores notas

Educación: el polémico estudio que afirma que niños más atractivos sacan mejores notas

¿Es posibles que los niños y niñas más agraciados físicamente saquen mejores notas?

Eso es lo que asegura un reciente estudio llevado a cabo por economistas estadounidenses, que concluyó que los estudiantes más atractivos no solo obtienen mejores resultados académicos sino que también permanecen más tiempo escolarizados.

El economista Daniel S. Hamermesh, de la neoyorquina Universidad de Barnard, y dos colegas de otras dos universidades de EE.UU. llegaron a esta conclusión tras estudiar la amplia información incluida en el informe estadounidense «Atención temprana a los niños y desarrollo en la juventud», que sistematizó los datos de 1.300 niños edades entre 6 meses y 15 años de edad.

Para su investigación también utilizaron el informe británico «Estudio del desarrollo de la niñez en Reino Unido», que contiene una cronología de la vida de 17.000 niños británicos nacidos en una sola semana en 1958.

Una de las preguntas que surge al leer las conclusiones preliminares del estudio publicadas por el Buró Nacional de Investigación Económica de Estados Unidos es cómo midieron los expertos el nivel de atractivo de los estudiantes.

¿Cómo determinar quién es lindo y quién no?

Diseñar una forma de medir la belleza es todo un desafío. Quizás por eso los autores decidieron confiar en las clasificaciones ya incluidas en los estudios que utilizaron para su investigación.

En el caso del informe estadounidense, la apariencia de los sujetos fue evaluada por un panel de al menos 10 jóvenes que miraron segmentos de videos de las entrevistas que ofrecieron los niños durante la investigación. Los evaluadores podían dar una calificación de 1 (no atractivo) a 5 (muy atractivo o lindo).

En el estudio inglés fueron los maestros los que ofrecieron una de las siguientes categorías a los menores: atractivo, no atractivo, con una «característica anormal» o «mal nutrido, desaliñado y sucio».

Los niños evaluados como atractivos en ambos estudios demostraron tener mejores resultados académico que sus compañeros clasificados como menos atractivos, aunque los autores controlaron la influencia de otras variables como el origen étnicoel génerola educación y los ingresos de los padres.

niños leyendo en una biblioteca

La Dra. Judith Kleine Staarman, profesora de Educación de la Universidad de Exeter (Inglaterra) y especialista en los procesos de aprendizaje, advierte que el estudio relaciona los resultados académicos con el aspecto físico de los niños, pero que esto es solo una correlación y no se puede interpretar como causal.

Lo que intenta explicar es que no por lucir más atractivos las personas son más inteligentes. Pero entonces, ¿por qué se produce esta correlación?

¿Culpa de los profesores?

Hamermesh y sus colegas utilizaron la gran cantidad de datos disponibles para probar diferentes teorías. Encontraron evidencia de que los profesores suelen tener una mejor relación con estudiantes más atractivos, lo cual pudiera explicar la brecha entre unos y otros.

También concluyeron que los que fueron clasificados como no atractivos en algún grado, eran más proclives a reportar ser víctimas de acoso por parte de sus compañeros, lo cual afecta el rendimiento académico.

Además, vieron que se reportan menos casos de problemas de comportamiento entre los estudiantes más agraciados.

Así, los datos demuestran que los más «lindos» son más proclives a terminar sus estudios y a tener resultados positivos consistentes en lectura y matemática.

De hecho, el estudio de Hamermesh confirma que aquellos cuya apariencia «está un punto por arriba del promedio» logran mantenerse en la escuela cinco meses más que los compañeros que tienen una apariencia considerada promedio.

Judith Kleine considera que este estudio deja muchas preguntas sin respuesta. «El informe no explica claramente por qué está sucediendo esta correlación entre apariencia y desempeño académico».

No obstante, no desestima la importancia de los prejuicios que tienen los profesores.

niño llorando maestra

«Seguramente, uno tiene preferencias subconscientes, incluso yo, que estoy tan alerta sobre esto, pero le pasa a todo el mundo».

El estudio estadounidense ofrece luz también sobre otras investigaciones que afirman que las personas atractivas ganan más dinero que las que no lo son.

Estas revelaciones podrían ayudar a comprender por qué, ya que de acuerdo a los resultados de esta investigación, los más «atractivos», incluso siendo niños, suelen tener mejores experiencias educativas y mantienen un mejor rendimiento académico.

Esto podría significar que al llegar a la adultez las personas consideradas más atractivas tienen una posición más ventajosa para enfrentarse a la vida profesional.

Lea el informe completo en inglés aquí.

Fuente de la Información: https://www.bbc.com/mundo/noticias-50323892

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Estallido social en Chile: una nueva huelga general marca la cuarta semana de protestas

Piñera enfrenta el paro productivo que promete ser el más grande desde el inicio del estallido social

Más de cien organizaciones adhirieron a la huelga general que está convocada para este martes en el país. Se espera la paralización de los sectores portuario, agro-industrial, comercial, bancario, de la salud y los servicios públicos, entre otros. Los dirigentes apuestan a que esta convocatoria marque un “hito” en las manifestaciones, enfocando el petitorio en cambios estructurales que pasen por una Asamblea Constituyente.

Tras el inicio de la cuarta semana de manifestaciones, el mundo social apuesta a un paro de actividades que tenga presencia en todas las regiones del país. Hasta la noche de este lunes, 129 organizaciones adherían a la convocatoria, según una declaración pública que dio a conocer la plataforma Unidad Social. Los dirigentes de esta coordinación esperan que se instale como un verdadero “hito en democracia”.

“Es el conjunto del funcionamiento del país que va a paralizar. Esto, en el contexto de exigir una Asamblea Constituyente, que es un nuevo Chile que está reclamándose en las calles”, sostiene el presidente del Colegio de Profesores, Mario Aguilar, a El Desconcierto.

El primer llamado a huelga general de esta plataforma social fue el 23 de octubre pasado, mientras el país se encontraba bajo Estado de Emergencia. En esa ocasión, las organizaciones firmaron una declaración reconociendo que la situación política del país enfrentaba la mayor crisis desde la salida de la dictadura militar. Apuntaron también a la tesis del “autogolpe” del gobierno, considerando que recurrieron a las Fuerzas Armadas para imponer el “orden social”.

El presidente Sebastián Piñera terminó con el Estado de Excepción constitucional y ordenó el retiro de los militares de las calles. Pero las denuncias y querellas por vulneraciones a los derechos humanos han ido en aumento. Esto se ha evidenciado con el peak histórico de lesiones oculares, con más de 150 pacientes que han sufrido la pérdida de visión en uno de sus ojos por disparos de perdigones. Por lo mismo, sumándose a la petición del Colegio Médico, se ha instado a que las autoridades prohíban el uso de estos proyectiles.

Sumado a esto, el petitorio del mundo social pasa por iniciar una Asamblea Constituyente para cambiar la Constitución de 1980. Es decir, difiere de la propuesta de un “Congreso Constituyente” que salió a plantear este domingo el gobierno, tras una reunión de los partidos de Chile Vamos en la casa del Presidente. A juicio de las organizaciones que convocan a este paro general, la toma de decisiones no puede residir en una institución que no tiene la legitimidad suficiente para la ciudadanía.

A la vez, se ha hecho el llamado a que los trabajadores del mundo privado se sumen a este paro general. Ya han confirmado su adhesión trabajadores de la banca, del comercio y de empresas contratistas, como la Federación Contratista Anglo American Minas, la Federación de Trabajadores Contratistas de Los Bronces y el Sindicato Profesionales y Técnicos Aguas Andinas.

Los portuarios en huelga

Este martes el sector portuario amanecerá paralizado. Dentro de sus razones, sostienen que la agenda que ha presentado el gobierno propone medidas asistencialistas e inconsultas. “No muestran interés en dar una respuesta a la mala administración de los recursos”, manifiestan en una declaración pública firmada por el Consejo Nacional por la Defensa del Patrimonio Pesquero (Condepp), la Federación Nacional de Sindicatos de Pescadores Artesanales de Chile (Fenaspar), y la Red Nacional de Mujeres de la Pesca Artesanal, entre otras organizaciones.

Los dirigentes han dado a conocer datos que revelan el escenario que enfrenta el sector: el 69% de las principales pesquerías son concentradas por cuatro empresas pertenecientes a siete familias más ricas del país; el 31% de la cuota de pesca esté en manos del sector artesanal, que corresponden a cerca de 100 mil pescadores; y, como consecuencia de la depredación industrial, el 70% de las pesquerías estén sobreexplotadas o colapsadas según los reportes del gobierno.

Los trabajadores del puerto de San Antonio se mantendrán paralizados durante esta jornada, según informó el presidente del Sindicato de Estibadores Portuarios Contratados de Puerto Central (Sitramcen) de San Antonio, Miguel Lillo. Durante estas semanas, el gremio ya ha interrumpido de manera intermitente sus faenas.

A esto se suma la advertencia de Internacional Dockworkers Council (IDC o Consejo Internacional de Trabajadores por su sigla en español), que integra a organizaciones de trabajadores portuarios a nivel mundial, de no dejar ingresar las naves zarpadas desde Chile en los puertos donde tienen representación sindical, si se mantiene la represión policial, según lo advirtió el coordinador para Latinoamérica Caribe, César Luna.

Aeropuerto y aduanas, también

Los funcionarios que trabajan en los servicios fronterizos también se plegaron a la paralización. La Asociación Nacional de Funcionarios de Aduanas (Anfach), aclaró que no afectará la atención de usuarios y que no se despachará ningún tipo de carga, a excepción de aquellas que sean estrictamente necesarias por razones de salud u otra.

A esto también se suman los trabajadores del Aeropuerto de Santiago. Según informó el presidente de la Asociación de Empleados Fiscales (ANEF), José Pérez, durante la tarde de este lunes, hay grupos que no se van a sumar a la paralización completamente, pero los servicios funcionarían más lentos: “Aduana va a tener sólo restricción, la DGAC también, con algunos espacios de movilidad, Sernapesca y el SAG también”, advirtió el dirigente.

Fuente de la Información: https://www.nodal.am/2019/11/estallido-social-en-chile-una-nueva-huelga-general-marca-la-cuarta-semana-de-protestas/

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España: Marea Verde denuncia los recortes en Educación en el Campo de Gibraltar al portavoz de educación en el parlamento de Adelante Andalucía

Marea Verde denuncia los recortes en Educación en el Campo de Gibraltar al portavoz de educación en el parlamento de Adelante Andalucía

Este martes 12 de noviembre Marea Verde Campo de Gibraltar se reunirá en Asamblea para analizar situación de la educación en la comarca.

Jose Ignacio Garcia, Parlamentario de Adelante Andalucía, asistirá a la asamblea de Marea Verde Campo de Gibraltar prevista para el próximo martes 12 de noviembre, 17:00 horas en el IES El Getares de Algeciras.

Por ello se aprovechará oportunidad de contar a portavoz andaluz de educación de Adelante Andalucía, problemática educación Campo de Gibraltar en distintos ámbitos, para que traslade a Parlamento Andaluz y a Consejero de Educación, Javier Imbroda, el incumplimiento sistemático de la normativa educativa y la desprotección en la que se encuentran muchos de los alumnos, familias y profesionales en los centros educativos del Campo de Gibraltar.

Se tratarán temas como ratios ilegales, recortes en necesidades educativas, PT’s, PTIS, infantil, primaria, secundaria, ciclos, conservatorios, memoria histórica, igualdad, espacios de paz, lucha contra cambio climático, entre otros.

Fuente de la Información: https://www.yanoticias.es/marea-verde-denuncia-los-recortes-en-educacion-en-el-campo-de-gibraltar-al-portavoz-de-educacion-en-el-parlamento-de-adelante-andalucia/

 

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