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Millones de niños sin educación en Africa, segun Unicef

Redacción: Prensa Latina

Cerca de dos millones de niños carecen de educación en comunidades afectadas por conflictos armados en las regiones de África Occidental y Central, advirtió hoy en un informe difundido aquí por Unicef.

 

Tal situación se deriva de que el número de centros escolares cerrados en esa parte del continente hasta junio de este año es de más de nueve mil 200, cifra que triplica las instituciones de ese tipo clausuradas a fines de 2017, precisó el reporte.

Acorde con el texto, los países más afectados por la violencia e inseguridad en las escuelas son Burkina Faso, Camerún, Chad, Malí, Níger, Nigeria, República Centroafricana y República Democrática del Congo.

De cara a esa realidad, Unicef valoró que las amenazas y los ataques contra estudiantes y maestros en tales áreas geográficas crean un sentimiento de aprensión entre los niños, sus familias, comunidades y la sociedad en general.

Más delante refiere que en numerosas zonas de África Occidental y Central, ‘está surgiendo una creciente hostilidad hacia la educación por parte de facciones beligerantes’.

Demuestra tal afirmación el que más de una cuarta parte de los 742 ataques verificados contra escuelas en todo el mundo en 2018 tuvieron lugar en cinco países de África Occidental y Central, ejemplifica.

En reiteradas ocasiones, agencias de Naciones Unidas, como Unicef, llamaron a los gobiernos de países africanos, afectados por conflictos armados, a adoptar medidas de emergencia para evitar que miles de niños se queden sin recibir clases en escuelas, lo cual entorpece su normal desarrollo intelectual.

También exigieron a la comunidad internacional que aporte necesarios recursos financieros para el impulso de la educación en estados de África Central y del oeste.

Fuente: https://www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=300340&SEO=millones-de-ninos-sin-educacion-en-africa-segun-unicef
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Forman una cadena humana en Hong Kong en reclamo de más democracia

Redacción: Grupo La Provincia

Decenas de miles de ciudadanos de Hong Kong formaron hoy una cadena humana alrededor de la ciudad en una nueva protesta contra el control chino, inspirada en una histórica manifestación que tuvo lugar hace tres décadas en las repúblicas bálticas en pro de la independencia de la Unión Soviética.

Algunos se tomaron de las manos, mientras otros alzaron sus teléfonos encendidos para formar una larga cadena de luces blancas que resaltaban en la ciudad en la que ya se había ocultado el sol.

Los organizadores esperaban que la cadena, que trazó el recorrido de tres líneas de metro, alcanzara una longitud de 40 kilómetros.

Esta es la última protesta del movimiento ciudadano que hace once semanas salió a la calle para reclamar en contra de un proyecto de extradición a China, que con el correr de los días y la brutalidad policial derivó en demandas de apertura democrática y un pedido de investigación independiente a los policías que reprimieron a los manifestantes.

La protesta fue inspirada en la Cadena Báltica, que tuvo lugar el 23 de agosto de 1989, mediante la cual dos millones de personas de Estonia, Letonia y Lituania se unieron y formaron una larga fila en rechazo a la ocupación soviética en la misma fecha hace 30 años.

En Hong Kong, una ciudad dénsamente poblada, los manifestantes debieron sortear algunos obstáculos para formar la cadena humana.

Con los semáforos funcionando normalmente, cada vez que se ponían en verde, los hongkoneses se veían obligados a separarse y volvían a juntarse cuando se ponía en rojo.

Algunas personas portaban carteles con mensajes en diferentes idiomas, como francés, japonés, alemán, italiano y letón, que reflejaban uno de los objetivos de la acción: llamar la atención internacional sobre la situación de Hong Kong.

«Espero que este sea un evento significativo que atraiga la atención internacional sobre los problemas que afrontamos. Necesitamos que el mundo sepa que estamos luchando por nuestra libertad y democracia frente a la represión», sostuvo Yu, una joven hotelera de 20 años, en declaraciones a la agencia de noticias EFE.

Ante la preocupación de que durante este fin de semana se produzcan nuevas protestas que afecten a sectores como el transporte, el Tribunal Superior de la urbe extendió hoy el mandamiento provisional que amplía las medidas de seguridad en el Aeropuerto Internacional, que fue cortado hace unos días por los manifestantes.

Además, la compañía que opera el metro, MTR Corporation avisó que cerrará estaciones si se producen peleas o actos violentos y advirtió que la Policía «podría tener que entrar en las estaciones para tomar las medidas adecuadas de aplicación de la ley cuando sea necesario».

Fuente: https://www.grupolaprovincia.com/internacionales/forman-una-cadena-humana-en-hong-kong-en-reclamo-de-mas-democracia-354777
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Estados Unidos: la verdad detrás de las deudas estudiantiles

Redacción: News Week Español

Solicitar préstamos para continuar los estudios es absolutamente innecesario. Aquí te explicamos por qué.

La realidad es evidente: unos 45 millones de estadounidenses tienen una impresionante deuda estudiantil que asciende a 1.6 billones de dólares. Hablamos de uno de cada cuatro adultos, casi el doble de quienes recibieron préstamos universitarios hace 15 años. La cifra de millennials es de uno de cada tres, y muchos adultos jóvenes argumentan que la deuda les impide comprar casa, casarse, procrear una familia o mudarse del sótano de sus padres.

En esos 15 años, la cantidad promedio de un préstamo para pregrado [licenciatura] se ha disparado 60 por ciento, y lo mismo ha sucedido con el impago. Más de la cuarta parte de los estudiantes no puede seguir solventando la deuda 12 meses después de recibir el préstamo mientras que, hace unos pocos años, esa proporción era de apenas 18 por ciento. Es más, se espera que el porcentaje alcance 40 por ciento en 2023. El incumplimiento de deuda se acompaña de muchos problemas: arruina la calificación crediticia; aniquila toda posibilidad de obtener otros préstamos, y rentar o comprar apartamento; y algunos lugares incluso revocan las licencias profesionales.

 

Los préstamos nuevos, sobre todo para estudiantes de licenciatura, han registrado una caída anual en los últimos siete años. Foto: Eduardo Muñoz Álvarez/Getty

 

Por ello, no sorprende que mucha gente hable de “crisis” al describir la deuda estudiantil de estos tiempos. Y tampoco que los préstamos universitarios y el sufrimiento que causan se hayan convertido en temas candentes de la campaña presidencial estadounidense de 2020. Casi todos los candidatos recurren a hipérboles y hacen propuestas para aliviar la deuda, desde mesuradas (Kamala Harris, Beto O’Rourke) hasta drásticas (Bernie Sanders, Elizabeth Warren).

Muchos expertos señalan que, si bien es innegable que algunos deudores estudiantiles enfrentan graves dificultades, es un error afirmar que todo el sistema se ha averiado. Además, esa narrativa catastrófica ensombrece aspectos clave de los empréstitos. Por ejemplo, que son contadas las deudas que exceden 100,000 dólares, y que los estudiantes con las deudas más pequeñas tienden a ser los que más padecen.

“Hablar de crisis falsea la situación”, asegura Sandy Baum, del Centro para Datos y Políticas Educativas en Urban Institute. “No todos los deudores han arruinado sus vidas. La verdad es que el acceso a empréstitos escolares aumenta las oportunidades educativas de muchas personas. Para muchos, es una inversión bien redituada. Y también es cierto que algunos enfrentan problemas graves debido a los préstamos”.

“No es una situación monolítica”, agrega Baum.

Ceremonia de graduación de Stanford, en junio pasado. Foto: Liu Guanguan/China News Service/VCG/Getty

New America, grupo de expertos de Washington, D. C., está por publicar una encuesta que demuestra cuánto se ha generalizado este error de percepción. La abrumadora mayoría de los participantes opinó que los préstamos estudiantiles eran la principal fuente de deuda de los consumidores estadounidenses (de hecho, son las hipotecas, y por mucho) y exageró drásticamente las sumas que reciben los estudiantes, así como el porcentaje de individuos que han incumplido sus empréstitos.

“Temo que los estudiantes estén recibiendo el mensaje de que los préstamos son malos y de que jamás deben pedir un centavo de ayuda para la educación superior”, señala Rachel Fishman, subdirectora de investigaciones en el programa de políticas educativas de New America. “Y dados los costos de la universidad, semejante postura es absurda para buena parte de las familias”.

Hay seis aspectos clave de la deuda estudiantil estadounidense que suelen pasar inadvertidos y que, no obstante, son críticos para informar el debate nacional sobre la reforma del sistema.

AUNQUE NO LO CREA: LOS EMPRÉSTITOS SE HAN REDUCIDO DURANTE SIETE AÑOS CONSECUTIVOS.

La cifra que se cita más comúnmente es 1.6 billones de dólares, y contempla el total de la deuda pendiente para educación superior, la cual ha crecido de manera exponencial desde 2006, cuando sumaba escasos 480,000 millones de dólares. Esto indica que los empréstitos estudiantiles exceden con mucho la deuda crediticia de Estados Unidos y los préstamos para autos, mientras que ocupan el segundo sitio respecto de las hipotecas y las segundas hipotecas sobre la vivienda, que, en conjunto, representan 9.7 billones de dólares: la mayor fuente de deuda del consumidor estadounidense.

Cierto, 1.6 billones de dólares es una cantidad preocupante. Pero esconde una tendencia opuesta igual de importante y que muchas personas desconocen: en los últimos años, los universitarios han pedido menos y no más préstamos. De hecho, los empréstitos nuevos (y lo importante aquí es el adjetivo “nuevos”) han caído anualmente a lo largo de los últimos siete años.

Las cifras cuentan una historia: según la organización College Board, el año pasado los préstamos federales para pregrado cayeron a 4,510 dólares por estudiante, respecto de los 5,830 dólares del ciclo escolar 2010-2011. Y los empréstitos anuales para familias y alumnos de todas las instituciones de educación superior también se desplomaron: de un máximo de 127.7 mil millones de dólares en 2010-2011 a 105.5 mil millones el año pasado.

¿A qué se debe esta caída? Para empezar, menos personas están ingresando en universidades y escuelas de posgrado, por lo que no solicitan préstamos. La educación superior suele aumentar en épocas de recesión —cuando la gente no encuentra empleo— y disminuye cuando la economía se recupera. Baum afirma que este patrón se observó después de la crisis financiera de 2008. Asimismo, cuando mejora el clima económico, los progenitores tienen más capacidad para costear una universidad, y esto contribuye a que los estudiantes dependientes se abstengan de solicitar préstamos. En opinión de Baum, otro factor ha sido que, en los últimos años, se ha registrado una caída en la cantidad de escuelas privadas, las cuales requieren de más empréstitos.

Insignia que porta un estudiante durante una protesta en la Universidad del Sur de Maine. Foto: Shawn Patrick Ouellette/Portland Press Herald/Getty

Por su parte, la recuperación económica ha propiciado que estados y escuelas hagan más esfuerzos para refrenar costos y préstamos. A decir de The Institute for College Access & Success (TICAS), después de la última gran recesión, los gastos estatales en educación superior reflejaron un incremento promedio de 23 por ciento durante el periodo de cuatro años concluido en 2016. Además, TICAS halló que los estudiantes de pregrado de universidades públicas y privadas que cursan carreras de cuatro años tienen mayor probabilidad de obtener becas directamente en las escuelas, cuyos préstamos suelen ofrecer alrededor de 1,000 dólares adicionales.

Lo que no explican estos datos es si la caída de los empréstitos es parte de la respuesta a la creciente negatividad de la narrativa. Fishman ha observado un cambio de actitud en sus grupos de enfoque. “Hace unos años la gente decía: ‘El préstamo es un medio para alcanzar un fin, y lo necesito para ir a la universidad’”, explica. “Ahora la actitud es: ‘Haré todo lo posible para evitar un préstamo’”.

La caída de los préstamos estudiantiles parece contradecir todo lo que pueden haberle contado últimamente, pero no es así, porque se trata de dos medidas diferentes: deuda total vs. empréstitos nuevos. Lo que ha impulsado el crecimiento de la deuda estudiantil total es la acumulación de intereses en los préstamos más añejos, sobre todo porque más deudores están inscribiéndose en programas de repago basados en el ingreso. Esos esquemas, que se han expandido varias veces durante la última década, permiten que el deudor reduzca los montos mensuales prolongando el pago de su deuda a 20 o 25 años, en vez de los 10 años convencionales. No obstante, los intereses se acumulan e incrementan la cantidad adeudada. Casi la mitad de los empréstitos pagados en la actualidad están inscritos en algún programa basado en el ingreso, respecto del 27 por ciento registrado hace apenas cuatro años.

Otro elemento que ha contribuido al aumento de la deuda total es que familias y estudiantes de posgrado están pidiendo montos muy altos. Y aun cuando son muy pocas las personas que hacen esto, el impacto en el saldo de la deuda total es enorme.

MUY POCOS DEBEN 100,000 DÓLARES O MÁS

Si hablamos de cantidades absolutas, son raras las personas que tienen deudas de seis dígitos, a quienes Fishman describe como “unicornios en la tierra de los préstamos”. Si bien solo 6 por ciento de la deuda estudiantil consiste en saldos de 100,000 dólares o más, College Board enfatiza que, en términos de dólares, esas cuentas son enormes y equivalen a un tercio de la deuda total.

El club de los 100,000 dólares está integrado, sobre todo, por estudiantes de posgrado; y la membresía aumenta rápidamente. De los deudores que terminaron sus estudios universitarios y empezaron a pagar sus préstamos en 2014, 20 por ciento tenía deudas de más de 100,000 dólares, más del doble del 8 por ciento registrado en el año 2000, señala Adam Looney, economista del Instituto Brookings. Y según informa College Board, la mitad de los prestatarios con licenciatura (digamos, médicos, abogados, dentistas) deben 100,000 dólares o más, y 20 por ciento adeuda 200,000 dólares o más. Además, esas cantidades no incluyen los préstamos de pregrado.

La orgía de empréstitos inició hace una década, con el programa PLUS para préstamos de posgrado, el cual proporcionaba el costo total de los estudios —sin otra ayuda adicional— mediante una investigación crediticia muy superficial. Por su parte, el gobierno aumentó su préstamo de 18,500 dólares anuales a 20,500 dólares al año para los alumnos de pregrado de Stanford, y facilitó el proceso de préstamo para estudiantes de programas privados y en línea.

Muchos estudiantes que ya habían ingresado en el mercado laboral (el cual recompensa los títulos con salarios más altos) aprovecharon los nuevos programas de financiación para hacer un posgrado. Y esa inversión redituó en muchos casos. En 2014, los deudores con préstamos estudiantiles de 50,000 dólares o más (el empréstito de posgrado promedio) empezaron a ganar casi el doble que quienes habían recibido préstamos más bajos, y sus tasas de impago fueron más bajas.

Pero pronto comenzaron a aparecer las grietas. Cada vez más deudores de posgrado asistían a escuelas privadas, pese a que rara vez conducen a buenos empleos (en 2014, 17 por ciento estudió en instituciones privadas contra apenas 1 por ciento en 1990). Y con miras a reducir los pagos iniciales, una población estudiantil cada vez más numerosa empezó a optar por programas de repago basados en el ingreso (y los intereses siguieron acumulándose). El resultado: por primera vez en años, quienes recibieron grandes montos debían más que cuando se graduaron, a pesar de haber pagado sus préstamos durante varios años.

“Muchos de estos prestatarios están teniendo dificultades”, dice Looney. “No me inquietan tanto los médicos, los abogados ni los administradores de empresas, quienes podrán salir adelante. Lo que me preocupa son las personas que pidieron grandes préstamos para asistir a programas que no tenían valor para el mercado laboral”.

Otra tendencia preocupante: el reciente auge del empréstito familiar. Aun cuando hay menos de un millón de progenitores entre los 45 millones de deudores estudiantiles, las cantidades que solicitan tienden a ser muy elevadas. El año pasado, el empréstito familiar típico era de 16,452 dólares (incremento de 42 por ciento a lo largo de una década) y, encima, muchos padres piden préstamos durante cada año que un hijo o una hija pasa en la universidad; y a veces, para varios hijos. Así, según datos de Urban Institute, los préstamos familiares representan hoy 23 por ciento de los 1.6 billones de dólares en deuda estudiantil, incremento de 14 por ciento respecto de hace cinco años.

Pese a que las familias pudientes y de clase media son las más propensas a solicitar préstamos, una cantidad importante de hogares de bajos ingresos obtienen préstamos PLUS, incluidas 16 por ciento de las familias con ingresos inferiores a 20,000 dólares anuales. Las tasas de impago suelen ser bajas, pero este riesgo es mucho mayor para algunos grupos; en particular, las familias con hijos en escuelas privadas, como la Universidad Strayer, la Escuela Intercontinental Estadounidense o la Universidad Walden.

Y aunque no incumplan, estos préstamos son problemáticos para los progenitores que están por jubilarse, época en que el ingreso mengua y no pueden tener deudas. Urban Institute precisa que la cuarta parte de los padres con préstamos PLUS tienen 60 años o más, y casi la mitad percibe menos de 50,000 dólares anuales.

“Temo por los padres que quieren dar una oportunidad a sus hijos y no encuentran otra manera de hacerlo”, lamenta Baum, coautora del informe.

LA MAYORÍA DE LOS UNIVERSITARIOS DEBE MENOS DE LO QUE SE DICE

Hay una estadística que tiende a citarse casi tanto como la cifra de deuda total: después de cuatro años de universidad, los graduados salen de la escuela con una deuda de 30,000 dólares (exactamente 29,650 dólares, según TICAS). Y aun cuando esa cantidad ha permanecido casi sin cambios durante cinco años, equivale a más del doble del préstamo para licenciatura otorgado en 1996.

Pero hay un detalle: ese “promedio” está muy sesgado debido a los fuertes préstamos de una minoría estudiantil (casi siempre, individuos independientes y de más edad, quienes pueden solicitar préstamos más jugosos), y no refleja las circunstancias del universitario típico. De hecho, tres cuartas partes de los estudiantes de licenciaturas de cuatro años en universidades públicas, y dos tercios de sus homólogos en escuelas privadas, terminan con deudas de menos de 30,000 dólares. Por otra parte, la mitad de los prestatarios han pedido menos de 20,000 dólares y cuatro de cada diez recibieron menos de 10,000 dólares. Por último, tres de cada diez licenciados no tienen deuda alguna.

Es evidente que una deuda universitaria de cualquier tamaño es un lastre para un joven que apenas comienza. Sin embargo, hay otros factores que influyen tanto o más en la decisión de los millennials de abstenerse de cosas como comprar casa o iniciar una familia. Por ejemplo, la vivienda se ha vuelto muy costosa: el salario anual promedio no alcanza para que los residentes de 70 por ciento de los condados estadounidenses compren una vivienda de nivel medio. También consideremos el costo de la atención infantil: una encuesta reciente de Care.com halló que 70 por ciento de las familias paga más de 10 por ciento del ingreso en este rubro, y casi la mitad paga 15 por ciento o más de su ingreso.

Ahora bien, dado que un título universitario mejora las oportunidades de empleo y los salarios más altos, los préstamos para licenciatura son una inversión redituable para muchos, y les permite costear tanto la vivienda como la atención infantil. La licenciatura típica de cuatro años redunda en salarios 70 por ciento más elevados que un simple diploma de bachiller, mientras que los títulos avanzados se traducen en sueldos hasta 120 por ciento o más altos.

LOS DEUDORES PEQUEÑOS TIENEN MÁS PROBLEMAS

¿Qué sucede con los estudiantes que no terminan la universidad, los que piden préstamos y abandonan sus estudios antes de titularse? Esas personas terminan con empréstitos relativamente pequeños, pero sin los beneficios de una licenciatura. Y resulta que, más que el préstamo, esos beneficios son un factor crítico para los resultados.

Veamos esto: casi la mitad de los deudores que incumplen no obtuvieron un título universitario y, de ellos, dos terceras partes adeudan menos de 10,000 dólares, revela un análisis reciente de Ben Miller, vicepresidente de educación postsecundaria en el Centro para el Progreso Estadounidense, y agrega que casi 35 por ciento debe menos de 5,000 dólares. Asimismo, el Banco de la Reserva Federal de Nueva York afirma que quienes han incurrido en una deuda estudiantil superior a 100,000 dólares tienen 50 por ciento más probabilidades de incumplir que quienes obtuvieron un empréstito menor a 5,000 dólares.

“Desconocemos la causa precisa de las dificultades que enfrentan estos prestatarios [de pequeños montos] —escribió Miller—, pero una explicación podría ser que sus ingresos no son suficientes para permitir el pago de la deuda, lo que significa que cargamos con todos los gastos y ninguna de las recompensas de la educación universitaria”.

Evento de contratación para ciberseguridad en Long Beach, California. Foto: Brittany Murray/Medianews Group/Long Beach Press-Telegram/Getty

Hace tiempo que este problema ha pasado inadvertido, previene Judith Scott-Clayton, profesora asociada de economía y educación en Teachers College, Universidad de Columbia. “Se habla mucho de los estudiantes con deudas de más de 100,000 dólares y de la presión que [esos empréstitos] ejercen en su calidad de vida, y en su capacidad para adquirir una casa, tener hijos o hacer todo lo supone la adultez”, agrega. “No pretendo minimizar la dimensión del problema, pero si analizas la situación fríamente, verás que los prestatarios con menos deuda son los que sufren más, los que encaran las consecuencias y las implicaciones financieras más graves, y los que más ayuda necesitan”.

Reconocer esto supone repercusiones políticas muy serias, prosigue Scott-Clayton, quien ha comparecido ante el Senado en tres ocasiones como experta en investigaciones y políticas de ayuda financiera. La profesora añade: “Nuestra respuesta sería distinta si, en vez de pensar que el problema más urgente es la cantidad de estudiantes endeudados, abordamos este asunto desde la perspectiva de que más deudores puedan sobrellevar los pagos”.

Por otro lado, la tasa de impago de los estudiantes que asisten a escuelas privadas es mucho mayor que el promedio: TICA informa que 30 por ciento de los licenciados en instituciones con fines de lucro incumplieron sus préstamos 12 años después de iniciar sus estudios, contra 5 por ciento de los egresados de escuelas públicas o privadas no lucrativas. Otros grupos con un riesgo de incumplimiento superior al promedio incluyen a los estudiantes de hogares de bajos ingresos, los alumnos que son los primeros de su familia en asistir a la universidad, y los afroestadounidenses.

ESTUDIANTES Y FAMILIAS AFROESTADOUNIDENSES TIENEN MÁS DIFICULTADES

Si hay un grupo para el que la palabra “crisis” describe la experiencia de la deuda estudiantil, ese es el segmento de alumnos y familias afroestadounidenses. Los estudiantes negros tienen muchas más probabilidades de pedir préstamos (17 puntos más), obtienen préstamos más grandes (hasta el doble, en promedio), y su tasa de incumplimiento es más alta (38 por ciento incumple a los 12 años de haber iniciado los estudios, vs. 12 por ciento de los universitarios blancos).

Scott-Clayton —cuyas investigaciones recientes se han centrado en los alarmantes patrones de incumplimiento de deuda estudiantil—, comenta: “Lo más perturbador no es que existan estas disparidades, sino su magnitud”.

A diferencia de otros grupos, una licenciatura no evita que los deudores afroestadounidenses tengan dificultades. De hecho, un egresado negro tiene más probabilidades de incumplir su deuda que un blanco que abandonó los estudios.

Y el título tampoco les ayuda a saldar sus préstamos universitarios: a 12 años de iniciar sus estudios, el promedio de los graduados negros debe 114 por ciento de lo que había recibido originalmente —es decir, más que el préstamo original—, comparado con 47 por ciento en el caso de los estudiantes blancos y 79 por ciento para los latinos.

Al buscar una explicación para estas disparidades enormes —no solo entre blancos y negros, sino entre deudores negros y estudiantes de otro color—, Scott-Clayton identificó algunos factores bastante previsibles. No obstante, aun considerando aspectos como ingreso familiar, educación parental, cantidades recibidas, calificaciones, títulos, empleo y salario posuniversitario, encontró que persistía una disparidad de 11 puntos entre las tasas de impago de los deudores negros y blancos.

En una carta dirigida a las senadoras Elizabeth Warren y Kamala Harris (entre otros que pidieron información sobre la mejor manera de atacar las disparidades raciales en la deuda estudiantil), Scott-Clayton compartió sus hallazgos, resaltando la diferencia inexplicable de 11 puntos y señalando que los resultados tal vez no “captaban plenamente las diferencias en las circunstancias económicas posuniversitarias de los estudiantes, el respaldo familiar, ni la información o desigualdad de los servicios que reciben de sus instituciones y otros prestadores para hacer frente al repago”.

Agregó que otro factor es “un legado de sesgo y discriminación persistente y pernicioso, el cual podría explicar por qué los patrones observados en los negros no hispanos son distintivos de las personas de color o los estudiantes de bajos ingresos”.

Fishman concuerda: “Los estadounidenses creemos que la educación resuelve todos los problemas, y la triste verdad es que no es así”, asegura. “Las investigaciones demuestran que la educación superior tiene un impacto muy pequeño en la brecha racial de la riqueza porque intervienen otros factores, como la discriminación del mercado laboral y el racismo institucionalizado en nuestra economía”.

Aun cuando es difícil corregir siglos de racismo sistémico en unos pocos años, Scott-Clayton sugiere medidas prácticas que resultarían útiles mientras tanto. Entre ellas: simplificar y automatizar el programa de repago basado en el ingreso, a fin de que los deudores con más limitaciones financieras puedan aprovecharlo junto con el programa de condonación de deuda, actualmente en estudio y dirigido a quienes deben hasta 6,125 dólares en préstamos para licenciatura. Casi 40 por ciento de los deudores de este grupo, y hasta 70 por ciento de los prestatarios negros, incurren en incumplimientos a los 12 meses. Y Scott-Clayton agrega que esta alternativa es muy buena para esos deudores, ya que los costos serían relativamente reducidos.

LÁSTIMA, PORQUE NO ES FÁCIL CONDONAR PRÉSTAMOS

Casi todos los candidatos presidenciales demócratas han hecho alguna propuesta para reducir la deuda estudiantil, y hasta Donald Trump está a favor de modificar los esquemas de repago para que resulten menos complicados.

No obstante, nada ha despertado más interés público que las drásticas propuestas de los senadores Elizabeth Warren y Bernie Sanders, quienes pretenden borrar todos los montos de todos los deudores universitarios (Sanders) o bien, una porción muy grande de la deuda de todos, excepto los contribuyentes más acaudalados (Warren). Fishman comenta que la condonación de deuda es “una idea nueva y extremadamente atractiva”.

Pero si necesita pruebas de que eliminar la deuda estudiantil estadounidense es mucho más difícil de lo que reconocen los candidatos, basta recordar lo que ocurrió cuando Estados Unidos hizo un esfuerzo más limitado en ese sentido: el programa federal llamado Condonación de Préstamos por Servicio Público. Suscrito por el presidente George W. Bush en 2007, el programa prometía perdonar la deuda estudiantil de quienes prestaran una década de servicio en el gobierno o alguna organización no lucrativa.

El problema es que los primeros deudores fueron elegibles hace apenas 18 meses, y el programa ha rechazado a casi 99 por ciento de los 74,000 aspirantes registrados: una tasa de fracaso espectacular que desató burlas, manifestaciones de ira y una avalancha de demandas legales, incluida la de Federación Estadounidense de Maestros contra la secretaria de Educación, Betsy DeVos, acusándola de una mala gestión pasmosa.

Muchos expertos en educación superior celebran que los candidatos traten de ayudar a los deudores en dificultades, pero también plantean interrogantes sobre los costos, la eficacia y la equidad de sus propuestas.

“Para alguien como yo, que ha trabajado en este campo desde hace mucho, es emocionante y alentador saber que el problema está recibiendo atención”, dice Scott-Clayton. “Pero ahora que hemos sorteado el primer obstáculo importante, me pregunto si estarán dirigiendo toda esa atención de la manera más productiva”.

En vez de acciones amplias y costosas para aliviar a los deudores que pueden costar sus pagos cómodamente, y hacer poco o nada para evitar problemas futuros de deuda estudiantil, muchos observadores abogan por iniciativas más dirigidas. Hacen falta soluciones para los desafíos más graves, como las altas tasas de incumplimiento en las escuelas privadas y los programas de titulación; el hipercomplicado sistema para repago de préstamos; las insignificantes revisiones crediticias; y los altísimos empréstitos otorgados a los estudiantes de posgrado, sus progenitores y cuantos ofrecen cantidades muy superiores a sus medios.

Fuente: https://newsweekespanol.com/2019/08/estados-unidos-la-verdad-detras-deudas-estudiantiles/

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Chatbot educativo: ¿por qué está en auge?

Redacción: Fundación Universia

Esta tecnología posee aplicaciones revolucionarias para el sistema educativo.

  • La tecnología ha fomentado el crecimiento de la necesidad de instantaneidad.
  • Docentes, expertos en Pedagogía y responsables de instituciones educativas deben mantenerse al día con las novedades de su sector.
  • La Inteligencia Artificial puede permitir a los estudiantes sentirse más a gusto en programas formativos, y a los docentes reducir su lista de tareas.

Con las nuevas tecnologías, estamos acostumbrados a tener lo que necesitamos en segundos. Basta con realizar un par de búsquedas para encontrar un sitio, una persona o empresa, y así satisfacer una necesidad concreta.

El ámbito educativo debe acostumbrarse a esta demanda y, por ello, incorporar la instantaneidad.

Un ejemplo de ello es la formación a distancia u online, que permite a los estudiantes disponer de su tiempo como lo prefieran. Para acompañar esta posibilidad, existe una herramienta revolucionaria: los chatbots educativos.

¿Qué es un chatbot educativo?

También conocido como bot de charla o bot conversacional, este es un programa informático que mediante el uso de diferentes tecnologías simula mantener una conversación con una persona respondiendo de manera instantánea. Por lo general, esta interacción se realiza en formato de chat, es decir, mediante texto.

A través de Inteligencia Artificial, es posible programar a un bot para que brinde respuestas a determinadas preguntas reiteradas de los usuarios de un producto, seguidores de una empresa o consumidores de determinada marca. En efecto, estos utilizan respuestas preparadas de antemano que ahorran tiempo y recursos para el receptor real de las preguntas, dando al usuario sensación de inmediatez.

Aplicados en el ámbito educativo, estos se denominan chatbots educativos. Pueden emplearse en plataformas de educación a distancia, sitios web de las universidades e instituciones académicas, e incluso en sus redes sociales.

¿A qué se debe su auge?

Los mismos se encuentran destinados a responder dudas de los alumnos al instante, logrando que estos se sientan más cercanos a la institución. Es decir, logran satisfacer la demanda de instantaneidad típica de las nuevas generaciones de estudiantes acostumbrados a vivir en un mundo tecnológico en el que todo es accesible al instante.

Estos facilitan las situaciones de intercambio, permitiendo que el estudiante exprese lo que interpreta de las lecciones y por tanto que fije sus conocimientos de mejor forma.

Para aquellos teóricos y expertos en Pedagogía que intentan alcanzar la personalización de la educación, esta es una herramienta de gran utilidad. Empleándola de forma adecuada, un chatbot puede orientarse a interactuar con un alumno concreto o un grupo de estos.

Por si fuera poco, esta herramienta permite llegar a más estudiantes de forma más rápida, y por lo tanto incentivar el sentimiento de colaboración y comunidad que debe primar en todo entorno educativo.

Puede que, a simple vista, esta idea te suene a algo que solo puede ocurrir en las grandes empresas de Silicon Valley. Pero de hecho, existen algunos ejemplos de chatbots en Argentina que demuestran que esta tecnología se encuentra mucho más cerca de lo que podemos pensar.

Fuente: https://noticias.universia.com.ar/educacion/noticia/2019/03/07/1164177/chatbot-educativo-auge.html

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Trata transatlántica: Una mancha indeleble en la historia de la humanidad

Redacción: Cambio 16

Sojourner Truth fue subastada a los 9 años junto a un rebaño de ovejas, gracias a la trata de esclavos que imperó en el mundo durante 4 siglos. Luego de eso fue vendida dos veces más, golpeada diariamente, acosada, acusada y despojada de sus pocos derechos.  Hoy 23 de agosto su historia resuena como la de muchos otros seres humanos en el Día Internacional del Recuerdo de la Trata de Esclavos y de su Abolición.

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Este día fue propuesto por la Unesco con el fin principal de no borrar de la memoria global el capítulo más abyecto de la historia universal: la trata transatlántica de esclavos. De manera que se pueda resaltar y abordar las formas de opresión y racismo que existen en la actualidad.

La trata en el “comercio triangular”

Entre 1501 y 1830, 15 millones de mujeres, hombres y niños aproximadamente, fueron víctimas de la trata transatlántica que transportaba esclavos desde África hacia América. Tanto fue la marea humana venida desde el África que en aquel momento existían 4 esclavos por cada hombre blanco en el nuevo continente. Durante la trata trasatlántica existían dos rutas de comercio:

  • Una al norte, dominada por británicos y franceses.
  • Otra al sur, dominada por portugueses y brasileños.

El comercio de esclavos se conoció como “comercio triangular”. Consistía en la salida de barcos desde la Europa occidental (Portugal, Francia, Inglaterra y los Países Bajos) con suministros de todo tipo.

Los barcos llegaban hasta la costa occidental de África, donde algunos de los productos de Europa se intercambiaban por esclavos negros. De allí partían hacia las Antillas o las costas americanas, donde los esclavos junto a la mayor parte de la mercancía europea se intercambiaban por azúcar, tabaco, cacao y metales preciosos para su vuelta a Europa. España se integraría más tarde a este tipo de comercio.

La mayoría de los cautivos de la trata transatlántica provenían de las zonas centrales y occidentales de África. Ya en Norte y Sudamérica eran obligados a trabajar en plantaciones de cacao, café, algodón, coco, tabaco; en las minas de oro y plata; en los campos de arroz, en la construcción de barcos y en las casas como sirvientes.

Impacto en las mujeres

La trata transatlántica tuvo un impacto mayor en las mujeres, quienes debieron soportar no solo explotación laboral, sino también explotación sexual. Señala la ONU que a medida que estaba más cerca el término del comercio de esclavos, los propietarios aumentaron la presión sobre las mujeres para acrecentar la población de esclavos.

Para esos años, la población de africanos fue tan grande que aún hoy se observa su influencia en América. De allí que este 2019 el tema escogido para la conmemoración del Día Internacional del Recuerdo de la Trata de Esclavos y de su Abolición sea “Recuerdo de la Esclavitud: El Poder de las Artes por la Justicia”.

Las artes que liberan

Las artes son y han sido una vía para enfrentar la esclavitud, empoderar a las comunidades esclavizadas y rendir homenaje a aquellos que lucharon por la libertad y la hicieron posible, de acuerdo con la ONU.

De hecho, en Estados Unidos surgieron  “canciones de trabajo” que estaban asociadas a la herencia de los africanos víctimas de trata. Las canciones se utilizaban para recordar su lugar de origen y son consideradas por algunos autores antecedentes del blues.

 

El Día Internacional del Recuerdo de la Trata de Esclavos y de su Abolición rinde un tributo a la noche entre el 22 y 23 de agosto cuando en Haití los esclavos de distintas plantaciones se sublevaron y arrasaron con el estado de Tremes. La finalidad de este día es continuar la lucha contra los prejuicios raciales y combatir las nuevas formas de esclavitud que afectan a 21 millones de personas en la actualidad, según la UNESCO.

Fuente: https://www.cambio16.com/la-trata-un-negocio-de-vieja-data-dia-internacional-del-recuerdo-de-la-trata-de-esclavos-y-de-su-abolicion/

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China en Xinjiang: ¿campos de concentración o centros de educación?

Redacción: France 24

China anunció que la mayoría de musulmanes en sus «centros de capacitación» ya se han integrado a la sociedad, mientras la comunidad internacional señala que un millón de musulmanes de la región fueron detenidos en campos de concentración.

La presión internacional sobre China por su actuación en la región autónoma de Xinjiang aumentó luego de que en una rueda de prensa los responsables de Gobierno de la región del noroeste del país aseguraran que «la mayoría de las personas de los centros de la provincia ya regresaron a sus hogares». Una afirmación cuestionada por varios países y las familias de los retenidos.

Estos polémicos centros fueron puestos en marcha hace unos años por Beijing para «terminar con el extremismo islámico de la zona» y son llamados «centros de reeducación» o «capacitación» por el Gobierno central.

Sin embargo, múltiples organizaciones hicieron eco de que lo que se está llevando a cabo allí es una «detención arbitraria» de hasta un millón de musulmanes que residen en la zona.

La región de Xinjiang es la más extensa de China y se encuentra en el interior del continente asiático. Se estima que en ella viven unos 12 millones de personas de la etnia uigur y kazaja, ambas de religión musulmana. Sin embargo, en los últimos años se ha denunciado una persecución constante hacia las minorías orquestada por los chinos de etnia han, la mayoritaria del país asiático.

Shohrat Zakir, presidente de la región uigur de Xinjiang, durante una rueda de prensa en Pekin.
Shohrat Zakir, presidente de la región uigur de Xinjiang, durante una rueda de prensa en Pekin. Roman Pilipey / EFE

Para el vicepresidente de la región, Alken Tuniaz, «hay ciertos países y medios de comunicación que tienen motivos ocultos, que se encargaron de tergiversar lo correcto y lo incorrecto y calumniar el nombre de China».

Los funcionarios chinos se refieren a estas personas como «alumnos» y aseguran que en sus centros «se protegen plenamente las libertades individuales y religiosas de las personas» ya que mayoritariamente sirven «para reinsertar a la sociedad a estos individuos y ayudarles a encontrar trabajo».

Sin embargo, antiguos presos aseguraron que los centros se asemejan más a «cárceles» donde se vieron «obligados a renunciar a la fe y jurar lealtad al Partido Comunista de China».

Según estos testimonios de uigures y kazajos, en ningún momento se les informó sobre la causa de su detención aunque esta se puede producir por intentar viajar al extranjero, tratar de comunicarse con familiares de otros países o dejarse crecer la barba.

Xinjiang: una región hermética al exterior

La falta de información sobre la zona alimenta aún más las sospechas. Estados Unidos instó a China a que permita una visita del alto comisionado para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas y realizar su trabajo sin impedimentos para evaluar la situación.

Una mujer sostiene a un policía chino mientras una multitud de lugareños se enfrentan a las fuerzas de seguridad en Urumqi, capital de Xinjiang, durante unas protestas en 2009.
Una mujer sostiene a un policía chino mientras una multitud de lugareños se enfrentan a las fuerzas de seguridad en Urumqi, capital de Xinjiang, durante unas protestas en 2009. David Gray / Reuters

El director regional de Amnistía Internacional en la zona aseguró que por culpa del hermetismo al exterior es muy probable que «China esté haciendo declaraciones engañosas y no verificables en un vano intento de calmar la preocupación mundial por las detenciones masivas de uigures y miembros de otras minorías étnicas».

En los últimos meses, los funcionarios chinos organizaron visitas altamente coreografiadas para periodistas y diplomáticos a algunas de las instalaciones, donde el Gobierno dice que los derechos de los «aprendices» están totalmente garantizados.

Fuente: https://www.france24.com/es/20190731-china-xinjiang-campos-concentracion-educacion

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Científicos europeos se rebelan contra los obstáculos a la edición genética

Europa/www.rfi.fr

La comunidad científica europea está inquieta. Miles de investigadores exigen a la Unión Europea que elimine los obstáculos a la edición genética para crear frutas y verduras más resistentes precisamente ahora, cuando los efectos del cambio climático comienzan a ser una prioridad ineludible en las agendas políticas.

La capacidad de usar la edición genética es crucial para la seguridad alimentaria de los ciudadanos europeos. Esta era una de las premisas fundamentales de la carta abierta al Parlamento Europeo que hace unos días remitieron científicos de 127 institutos de investigación de toda Europa. Un texto en el que exigen un cambio urgente en la legislación sobre organismos modificados genéticamente.

El año pasado, el Tribunal Europeo de Justicia equiparó las plantas modificadas con CRISPR, la técnica descubierta en 2012 que permite editar el genoma de cualquier ser vivo con absoluta precisión sin precedentes, con los transgénicos convencionales algunos de los cuales incluyen variedades desarrolladas hace más de dos décadas con téncicas rudimentarias.

Los científicos denuncian por tanto que esta sentencia no recurrible deja de lado cualquier criterio científico y piden una reactualización de la legislación en transgénicos, que data de 2001, y por tanto, ha quedado obsoleta a la hora de reflejar el progreso científico en la materia.

Antonio Granell, del Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas en Valencia, apunta sobre la legislación actual y su falta de actualización a las nuevas técnicas de edición CRISPR: «No tiene en cuenta que el producto final no es transgénico. No tiene en cuenta que es una verdadera revolución y que el resto de las regiones del mundo que no lo consideren como trangénico lo van a desarrollar, van a liderar los cambios en agricultura, y de hecho, ya lo están haciendo», lamenta.

Estas técnicas de edición genética, CRISPR,  han cambiado la forma de hacer ciencia en la mayoría de los laboratorios de biología de todo el mundo, con posibilidades infinitas:  evitarían la pérdida de cosechas por sequías o, por ejemplo, pueden crear variedades de plantas que no dependan de polinizadores para producir fruto.

«Con CRISPR es posible producir tomates a altas temperaturas casi en cualquier variedad, cosa que estas semanas pasadas con las altas temperaturas no ha podido pasar. Si esto continúa puede afectar severamente a la producción de alimentos» afirma el científico Antonio Granell.

Para los científicos la clave está en que si sometes estas técnicas rápidas y fáciles de usar a la misma legislación que los transgénicos, en la práctica se veta el acceso a una tecnología que puede tener la clave para una agricultura sostenible. 

Fuente: http://www.rfi.fr/es/ciencia/20190821-cientificos-europeos-se-rebelan-contra-los-obstaculos-la-edicion-genetica

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