La Organización de Estados Iberoamericanos pone en marcha el Instituto Iberoamericano para la Educación y la Productividad.
Algunos son países ricos en recursos naturales, pero esa riqueza no se traduce en una reducción de la desigualdad. En Honduras, Guatemala o Salvador la distancia económica entre un pobre y un rico se multiplica por 70, frente a las 7 veces de Uruguay. ¿Cómo reducir esta brecha? Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina (Cepal) lo tiene claro. Una de sus recetas es conseguir la universalización de la educación secundaria. «Si logramos cumplir la escolarización, al menos, hasta los doce años será más fácil integrarse en la revolución tecnológica», aseguró ayer en Madrid durante un desayuno celebrado en la sede de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI).
El encuentro contó también con la participación de Max Trejo, secretario general de la Organización Internacional de Juventud para Iberoamérica y fue presentado por Mariano Jabonero, secretario general de la OEI. El acto sirvió como puesta de largo del nuevo Instituto Iberoamericano para la Educación y la Productividad.
Este nuevo organismo se encargará de analizar la competitividad y productividad de los factores de producción de los países iberoamericanos, así como identificar las mejores prácticas políticas para favorecer el conocimiento y la innovación con el objetivo de estimular el crecimiento económico.
En el punto de mira de este instituto están asignaturas pendientes como la digitalización, la innovación y el desarrollo de la tecnología. Y siempre orientado a mejorar la productividad, la formación de empleo y su impacto sobre el sistema educativo. La educación sería el primer paso para romper un círculo vicioso que genera una desigualdad ineficiente para un país desde un punto de vista económico.
Nuevas habilidades técnicas
Adquirir nuevas habilidades técnicas y la formación continuada de los trabajadores vascularon durante todo el debate como la apuesta para no perder el tren de la revolución tecnológica. Formación y más formación, pero también medios. «¿Cómo vamos a implantar modelos de telemedicina si no tenemos una buena cobertura de internet en muchas zonas de América Latina?. Se nos morirían los pacientes», ironizó Bárcena.
El ensayo Los pedagogos, del reconocido historiador Jean de Viguerie, aporta muchas claves para comprender lo que sucede en el mundo de la educación y cómo hemos llegado hasta aquí.
De la mano de Viguerie el libro nos descubre que lo que han hecho algunos de los más conocidos pedagogos contemporáneos, como Freinet, Ferrière, Piaget o Meirieu, ha sido simplemente desarrollar los sistemas utópicos propuestos hace siglos por pensadores como Erasmo, Locke, Jean-Jacques Rousseau o Condorcet, convirtiendo así su utopía pedagógica en la doctrina que determina las políticas educativas actuales en buena parte del mundo.
Fernando Bonete acaba de realizar una interesante entrevista a Viguerie para El debate de hoy en torno a este libro, en la que, entre otras cosas, podemos leer las siguientes respuestas:
Muchos de los pedagogos siguen esta misma idea: la escuela como un lugar de creación de verdaderos hombres y mujeres. ¿Representa también esta propuesta el germen del rechazo moderno a la educación en el seno de la familia para ceder esta competencia al Estado?
J.V.: No hasta cierta época. Educar al niño fuera del ámbito familiar era una práctica común en la Edad Media y en la época llamada Moderna hasta el siglo XVIII, tanto en la nobleza como en la alta burguesía. Durante la Edad Media ocurre a menudo que una familia noble confía su hijo a otra familia noble para que aprenda a servir y combatir según el ideal de los caballeros. Las hijas son educadas en conventos. Allí comparten la vida de las religiosas y no salen más que para casarse. Encuadro el origen de la idea de la educación estatista más en el Siglo de las Luces, cuando los filósofos propugnan la educación por parte del Estado, a la que llaman «Educación Nacional».
F.B.: ¿Y qué valor tienen estos métodos basados en la idea de «saber por el saber» en un mundo pragmático que cree que el saber es bueno cuando sirve para algo?
J.V.: Ese valor es de la inteligencia alimentada por la memoria y ejercitada permanentemente por el estudio. Los pedagogos protagonistas de mi libro ignoran la inteligencia innata del niño. La pedagogía tradicional, en cambio, le atribuye a esta inteligencia innata una gran importancia, y se compromete a educar al niño cuanto antes. En una población cada vez más ignorante y atontada por la devaluación del saber, estos niños bien instruidos serán compensados de adultos, se les confiarán los puestos y las responsabilidades más importantes. De hecho, en Francia ya estamos asistiendo a los comienzos de esa promoción.
F.B.: Si hay una «utopía pedagógica», ¿significa eso que existe un «realismo pedagógico»?
J.V.: Sí. El realismo pedagógico es considerar la inteligencia del niño y ejercitarla a través del saber desde los tres o cuatro años. Después ya se decidirá el saber que le conviene y hacia el que está encaminada su inteligencia. Es absurdo pretender que todos los alumnos de primaria cursen estudios universitarios.
En 2018, por primera vez en la historia, las personas de 65 años o más a nivel mundial superaron en número a los niños menores de cinco años. Sin embargo, para 2050 la población de África Subsahariana podría duplicarse y la India superaría a China como el país más poblado, llegando el planeta a los 9000 millones de habitantes en ese año.
La población mundial aumentará en 2000 millones de personas para 2050, pero solo nueve países representarán más de la mitad del crecimiento proyectado para entonces, asegura un nuevo informe de las Naciones Unidas.
India, Nigeria, Pakistán, República Democrática del Congo, Etiopía, Tanzania, Indonesia, Egipto y los Estados Unidos (en orden decreciente), serán los países con mayor incremento de población para la mitad del siglo.
Además, se proyecta que la India supere a China como el país más poblado del mundo alrededor de 2027, mientras la población de África Subsahariana se duplicará para 2050 con un crecimiento de 99%.
Otras regiones verán tasas de aumento variables: Oceanía excluyendo Australia y Nueva Zelanda crecerá un 56%; África del Norte y Asia Occidental, un 46%; Australia y Nueva Zelanda, un 28%; Asia central y meridional, el 25%; América Latina y el Caribe, alrededor de un 18%; Asia oriental y sudoriental, solo un 3%; y Europa y América del Norte, apenas un 2%.
El informe asegura que la población alcanzará su punto máximo a finales del siglo, llegando a 11.000 millones de personas.
Un mundo envejeciente
El estudio confirma que la población está envejeciendo debido a un aumento de la esperanza de vida y niveles más bajos de natalidad.
Se prevé que la tasa global de fecundidad, que bajó de 3,2 nacimientos por mujer en 1990 a 2,5 en 2019, disminuya aún más, alcanzando 2,2 nacimientos por mujer en 2050.
En 2019, la fecundidad promedio permanece por encima de 2,1 nacimientos por mujer durante su curso de vida (el mínimo para garantizar el reemplazamiento de las generaciones y para evitar un descenso de población): así en África Subsahariana el promedio es de 4,6 nacimientos por mujer; en Oceanía, excluyendo Australia y Nueva Zelanda, es de 3,4; en África septentrional y Asia occidental está en el 2,9, y en Asia central y meridional, en el 2,4.
Para 2050, una de cada seis personas en el mundo, entorno a un 16% de la población, tendrá más de 65 años, en comparación con el 9% o una de cada 11 en 2019.
Se proyecta que la proporción de la población de 65 años y más se duplicará entre 2019 y 2050 en África septentrional, Asia, y América Latina y el Caribe. Para 2050, una de cada cuatro personas viviendo en Europa y América del Norte podría tener 65 años y más.
En 2018, por primera vez en la historia, las personas de 65 años o más a nivel mundial superaron en número a los niños menores de cinco años. Se proyecta que el número de personas de 80 años o más se triplicará, de 143 millones en 2019 a 426 millones en 2050.
UNICEF/Frank Dejo
Niños bañándose en Zinder, en Níger, África Subsahariana.
Ventajas y desventajas
“Muchas de las poblaciones de más rápido crecimiento se encuentran en los países más pobres, donde el crecimiento de la población presenta desafíos adicionales en el esfuerzo para erradicar la pobreza, lograr una mayor igualdad, combatir el hambre y la desnutrición, y fortalecer la cobertura y la calidad de los sistemas de salud y educación para no dejar a nadie atrás”, asegura Liu Zhenmin, secretario general adjunto para Asuntos Económicos y Sociales de la ONU.
Muchas de las poblaciones de más rápido crecimiento se encuentran en los países más pobres.
Sin embargo, en la mayor parte de África Subsahariana, y en partes de Asia y América Latina y el Caribe, el descenso reciente de la fecundidad ha provocado que la población en edad de trabajar, entre los 25 y 64 años, crezca más rápido que la de otras edades, lo que, gracias a una distribución favorable de la población por edades, crea oportunidades para acelerar el crecimiento económico.
Para beneficiarse de este “dividendo demográfico”, los gobiernos deben invertir en educación y salud, especialmente para los jóvenes, y crear las condiciones propicias para el crecimiento económico sostenido, asegura el informe.
Asimismo, la relación de apoyo potencial, que compara el número de personas en edad de trabajar con los mayores de 65 años, está disminuyendo en todo el mundo. El envejecimiento demográfico tiene consecuencias sobre el mercado laboral y el desempeño económico, así como sobre las presiones fiscales que muchos países enfrentarán en las próximas décadas buscando desarrollar y mantener sistemas públicos de atención médica, de pensiones y protección social para las personas mayores.
La esperanza de vida en aumento
Globalmente, se espera que la esperanza de vida al nacer, que aumentó de 64,2 años en 1990 a 72,6 años en 2019, aumente aún más, alcanzando los 77,1 años en 2050.
Si bien se ha logrado un progreso considerable en la disminución de las diferencias de longevidad entre países, continúan existiendo brechas considerables. En 2019, quienes nacen en los países más pobres viven 7,4 años menos que el promedio mundial, debido en gran parte a que los niveles de mortalidad en la niñez y materna permanecen altos, así como a la violencia, los conflictos y el impacto persistente de la epidemia del VIH.
En 2019, cerca de la mitad de las personas viven en un país o zona donde la fertilidad es inferior a 2,1 niños nacidos vivos por mujer, en comparación con menos de una cuarta parte en 1990.
Los países con baja fertilidad ahora incluyen toda Europa, América del Norte, Australia y Nueva Zelanda, más 4 países o áreas de Asia central y meridional, 12 en Asia oriental y sudoriental, 20 en América Latina y el Caribe, 10 en África septentrional y Asia occidental, 2 en Oceanía y 1 en África subsahariana.
Los países más poblados con baja fertilidad son China, los Estados Unidos de América, Brasil, Bangladesh, la Federación Rusa, Japón y Vietnam. En 2050, se espera que el 70% de la población mundial viva en países donde las mujeres dan a luz a menos de 2,1 hijos en promedio.
UNFPA Viet Nam/Nguyen Thi Hong T
La población mundial aumentará en 2000 millones de personas para 2050.
La migración como un factor en la reducción de la población en algunos países
Desde 2010, 27 países o áreas han experimentado una reducción en el tamaño de sus poblaciones del 1%. o más. Esto ha sido causado por los bajos niveles de fertilidad y, en algunos lugares, por las altas tasas de emigración.
Para 2050, se prevé que las poblaciones disminuirán en un 1% o más en 55 países o áreas, de los cuales 26 pueden ver una reducción de al menos el diez por ciento. En China, por ejemplo, se proyecta que la población disminuirá en 31,4 millones entre 2019 y 2050.
También se espera que catorce países recibirán a más de un millón de migrantes, mientras que diez países verán su salida.
Algunos de los movimientos migratorios más grandes son impulsados por la demanda de trabajadores migrantes, como en Bangladesh, Nepal y Filipinas, o por la violencia, la inseguridad y el conflicto armado en el caso de Siria, Venezuela y Myanmar. Bielorrusia, Estonia, Alemania, Hungría, Italia, Japón, Rusia, Serbia y Ucrania experimentarán una entrada neta de migrantes a lo largo de la década, ayudando a compensar las pérdidas de población causadas por un exceso de muertes infantiles.
Emilia Felipe Jose hace tortillas en su casa de San Lorenzo, México, un lugar con gran población Guatemalteca que ha huido de sus países.
Otros datos sobre América Latina
Se proyecta que la población de América Latina y el Caribe, que se triplicó en tamaño entre 1950 y 2019, alcance su punto máximo justo por debajo de 768 millones alrededor de 2058 y luego disminuya a unos 680 millones en 2100.
Además, para la región, la proporción de la población de 65 años o más podría aumentar del 9% en 2019 al 19% en 2050.
También, América Latina continúa teniendo la segunda tasa más alta de embarazos adolescentes después de África Subsahariana, con 63 niñas de cada 1000. La tasa de natalidad de las jóvenes de entre 15 y 19 años actualmente contribuye con el 15 por ciento de la fecundidad total de toda la región.
Además, el informe asegura que la pérdida neta de población debido a la migración internacional fue un 40% menor en 2010-2020 en comparación con 2000-2010.
Un nuevo informe de la Comisión Económica y Social para Asia y el Pacífico (Cespap) alerta que la región que alberga a los dos países más populosos del mundo, China e India, “no logrará” ninguno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) si mantiene “su trayectoria actual”.
El estudio de la Cespap considera que “el progreso se ha estancado o se ha estado dirigiendo en la dirección equivocada en más de la mitad de los ODS”, que conforman la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible, acordada en el marco de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en 2015 y que los países comenzaron a implementar en 2016.
La secretaria ejecutiva de la Cespap, Armida Alisjahbana, pidió medidas urgentes para revertir estas tendencias negativas, al lanzar el 28 de mayo el “Informe sobre el progreso de los ODS de Asia y el Pacífico en 2019”, durante la 75 sesión de la agencia de la ONU, realizada en Bangkok, su sede central.
“Espero que este informe contribuya a orientar nuestros esfuerzos para acelerar el progreso hacia todos los Objetivos y para fortalecer el compromiso de la región de mejorar la calidad de los datos y estadísticas esenciales para medir el progreso”, dijo.
“Sin embargo, incluso cuando se ha logrado un buen progreso, este es muy lento para que estos objetivos se alcancen en 2030″, plantea el informe regional.
Stuart Kempster, analista de políticas de monitoreo y responsabilidad de la organización internacional WaterAid, dijo a IPS que “es sorprendente que, en su trayectoria actual, Asia y el Pacífico no alcancen ninguno de los 17 ODS para 2030”.
“Estamos especialmente alarmados de que algunas naciones pasarán años para lograr el cumplimiento del derecho humano al agua y al saneamiento, los componentes básicos de cualquier comunidad estable y próspera”, añadió el especialista de la organización con base en Estados Unidos, que se ocupa de ayudar a alcanzar ese derecho básico.
Kempster destacó que a las tasas actuales de avance, todos los países de ingresos bajos y medios de la región no gestionarán el agua de forma segura hasta 2064 y en el caso del saneamiento esa meta solo se alcanzará en 2107.
Los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en que las regiones y países trabajan desde el comienzo de 2016, con el objetivo de alcanzar sus 169 metas específicas para 2030. Crédito: ONU
“Solo nos quedan 11 años para mantener la promesa hecha a quienes viven sin agua limpia o un inodoro decente. Los gobiernos deben priorizar el agua limpia, el saneamiento decente y una buena higiene, asegurando que se establezca el financiamiento adecuado para construir un mundo más sostenible ahora y para las generaciones futuras “, señaló.
Arman Bidarbakhtnia, jefe de la División de Estadísticas de la Unidad de Gestión de Datos Estadísticos de la Cespap, dijo a IPS que el informe solo evalúa el progreso regional y subregional y no pretende realizar una evaluación de cada país.
A pesar de que hay muchas referencias a casos de países a nivel de indicadores, explicó, las conclusiones sobre los ODS no deben generalizarse a los países.
El análisis se basa en agregaciones a nivel regional y subregional, no ponderadas a nivel nacional. Por ello, los resultados no son representativos de China y la India como los países más grandes, subrayó.
El funcionario de la Cespap señaló también que por “la región” no debe entenderse a la región entera o a la mayoría de su población, sino que significa un “país típico en la región” o “la mitad o más países de la región (valores promedio)”.
El informe lanzado en mayo, detalló además, solo se enfoca en el progreso y no apunta a un análisis de “causa-efecto”.
El informe muestra diferencias importantes en el progreso entre las subregiones de Asia y el Pacífico que han registrado diferentes éxitos y enfrentan diferentes desafíos.
Pero, en cualquier caso, cada subregión necesita revertir las tendencias existentes para al menos tres ODS.
Por su parte, el sur y el suroeste de Asia se está moviendo en la dirección equivocada en los ODS 6, ODS 12 y ODS 13.
Desde el año 2000, ha habido un descenso en el objetivo de la igualdad de género (ODS 5), junto con los ODS 8 y ODS 11 en Asia del Norte y Central. Por su parte, la subregión del Pacífico ha retrocedido en los objetivos de hambre cero (ODS 2) y vida submarina (ODS 14), junto con los ODS 8 y ODS 16.
“La falta de datos confiables en todos los ODS y en todas las subregiones es uno de los mayores desafíos de Asia y el Pacífico”, asegura el informe de la Cespap.
A pesar de un aumento significativo en la disponibilidad de los indicadores de los ODS desde 2017, permanecen brechas en los datos de dos tercios de esos indicadores de los ODS. Según el informe, casi una cuarta parte de todas las metas de los ODS que carecen de evidencia se relacionan con asuntos ambientales.
Bidarbakhtnia puntualizó a IPS que no se puede deducir por los reveses que se observan en el informe, que exista una falta de voluntad política o un déficit en la ayuda al desarrollo para que los países del Sur en desarrollo alcancen los ODS.
Definitivamente, a su juicio, esos reveses obedecen a causas diferentes según el país, incluidas la falta de voluntad política, de recursos financieros, de ayuda para el desarrollo, de prioridades y de modelos de desarrollo, entre otras.
Sin embargo, dijo, “puede inferirse de la publicación de la Cespap que el costo de cerrar estas brechas es asequible para los gobiernos, y definitivamente no todos los problemas son debidos a la falta de recursos financieros”.
Sobre la conclusión de la “falta de datos confiables en todos los objetivos”, que incluye el informe, el jefe de Estadísticas de la Cespap aseguró que se fundamenta en un análisis riguroso de la disponibilidad de datos que se presenta en la parte 3 del informe. La misma parte también proporciona algunos consejos para cerrar la brecha y superar los desafíos.
En particular respecto al ODS 1, reafirmó que “la tasa actual para poner fin a la pobreza no es suficiente para alcanzar las metas 2030”.
Puntualizó que el informe permite ver que la región, incluyendo a China e India, está en vías de erradicar la llamada “pobreza de ingresos”, si pueden mantener el mismo ritmo de progreso hasta ahora.
Pero recordó que el ODS 1 va más allá de esa pobreza de ingresos y que la región está rezagada en otras dimensiones de las metas incluidas en ese transversal objetivo, especialmente en cuanto al gasto gubernamental en servicios básicos (educación y salud) y la capacidad de recuperación ante desastres naturales.
El informe no presenta cifras específicas sobre China e India, pero “nuestros datos muestran que a ambos les está yendo mejor que a la región (en promedio) en el ODS 1 y van por buen camino si mantienen el actual nivel de progreso”, dijo Bidarbakhtnia.
Pero también, como el resto de la región, “necesitan acelerar el gasto en servicios básicos”, indica. Además, hay varias otras dimensiones, como la protección social y la pobreza multidimensional, donde no hay datos que permitan medir la situación, agregó.
A pesar del progreso generalizado, al menos tres países — Sierra Leona, Tanzania y Guinea Ecuatorial — prohíben que estas mujeres acudan a la escuela.
La ONG pide a las organizaciones de ayuda internacional que incluyan programas educativos para ellas dentro de sus paquetes de asistencia.
Cada año, decenas de miles de niñas embarazadas y madres adolescentes de África ven rechazado su derecho a la educación, hasta el punto de que tres países del continente — Sierra Leona, Tanzania y Guinea Ecuatorial — prohíben explícitamente que las jóvenes embarazadas acudan a la escuela; un castigo durísimo, en particular en casos donde los embarazos no son planeados, sino fruto de la explotación y de la violencia sexual.
La ONG Human Rights Watch (HRW) plantea esta crisis educativa en un informe publicado con motivo del Día del Niño de la Unión Africana, en el que destaca no obstante los esfuerzos llevados llevados acabo por varios países del continente, tanto más meritorios por ocurrir en pleno conflicto armado o desastre natural.
«Un número sorprendente de niñas en toda África se convierten en madres antes de que crezcan, incluidas las que se encuentran atrapadas en crisis humanitarias», ha explicado la investigadora de la ONG Elin Martínez. «Muchas madres adolescentes no regresan a la escuela porque sus escuelas las excluyen, o sus familias no les permiten continuar su educación», lamenta.
Estas prohibiciones no han quedado sin respuesta internacional. En noviembre de 2018, el Banco Mundial retuvo un préstamo de 300 millones d edólares para la educación secundaria en Tanzania, en una medida de presión para terminar con su exclusión educativa de niñas embarazadas y madres adolescentes. El presidente John Magufuli, lamenta HRW, no ha cumplido las promesas que hizo a la comunidad internacional a cambio del dinero.
Las medidas no han quedado ahí. El mes que viene, el Tribunal de Justicia de la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (CEDEAO) escuchará un caso contra Sierra Leona sobre la discriminación del país contra las niñas embarazadas; una prohibición vigente desde el brote de ébola en 2015, cuando los embarazos de adolescentes aumentaron debido a la violencia sexual generalizada contra las niñas, según Amnistía Internacional.
CASI TREINTA PAÍSES EN EL BUEN CAMINO
Sin embargo, HRW también pone de manifiesto que un total de 27 países africanos ahora tienen leyes o políticas que protegen la educación de las adolescentes durante el embarazo y la maternidad. Uno de los episodios más destacados fue el protagonizado por Burundi en julio de 2018, cuando el Gobierno anuló el decreto de prohibición contra la escolarización de las embarazadas, como ya lo hiciera Mozambique en 2003. En febrero de este año, Zimbabue presentó un proyecto de ley de educación modificado que protege a las niñas embarazadas de la exclusión.
HRW recuerda que todos los niños, incluidas las niñas embarazadas y las madres jóvenes, tienen el derecho a continuar o reanudar su educación durante las crisis humanitarias, y a participar en programas educativos acelerados si han estado fuera de la escuela por un período prolongado.
De hecho, países con crisis humanitarias en curso, como la República Democrática del Congo, Nigeria y Sudán del Sur, han adoptado leyes que protegen el derecho de las madres jóvenes a regresar a la escuela, pero necesitan políticas educativas para asegurarse de que se cumplan las leyes. Pero este progreso, como se ha visto, no es completo. De hecho, países como Burkina Faso y la República Centroafricana carecen de una ley o política específica.
CRISIS EN RDC: ESTIGMA Y MIEDO
Una situación especialmente crítica se da en República Democrática del Congo, donde más del 48 por ciento de las niñas y mujeres de 15 a 19 años están embarazadas o ya son madres.
Un informe de la Coalición Mundial para Prevenir los Ataques a la Educación concluyó que las niñas luchan contra el estigma como sobrevivientes de violación, violencia sexual y embarazo como resultado de esos delitos. Algunas niñas dijeron que no podían obtener servicios psicosocialeso recibir apoyo para reanudar la educación. Muchas luchan contra el rechazo en sus familias y comunidades, en particular las niñas que anteriormente eran miembros de grupos armados.
En estos países afectados por la crisis, ni los planes nacionales del sector educativo ni los planes humanitarios liderados por la ONU incluyen las necesidades educativas de las niñas embarazadas o que tienen hijos, ha lamentado Human Rights Watch. Esto significa que las intervenciones para ayudar a los niños a continuar o reanudar la educación en tiempos de crisis no logran abordar las necesidades educativas de las niñas embarazadas y las madres jóvenes.
El análisis de necesidades humanitarias típicamente se enfoca exclusivamente en la salud y las necesidades nutricionales de las madres y sus hijos.
«Regresé a la escuela porque quiero continuar con mis estudios, pero no es fácil», ha explicado Olivia B., una estudiante universitaria de 24 años de Kananga, en la región congoleña de Kasai, que fue violada por un miliciano.
«Los estudiantes se están burlando de mí. No me siento bien en la escuela. Ellos me critican. Me siento asustada y avergonzada. Ningún maestro, profesor ni nadie ha intervenido para ayudarme. No hay ningún programa ni nada que me apoye», lamenta.
Por todo ello, HRW exige programas de educación humanitaria de carácter integral, que garanticen que los entornos e infraestructuras escolares tanto temporales como permanentes se adapten a las necesidades de las niñas.
Y a los gobiernos africanos, HRW exige protecciones legales para las niñas embarazadas y garantizar que sus planes nacionales de educación, incluida la educación en situaciones de emergencia, incluyan medidas para permitir que las niñas embarazadas y las madres adolescentes continúen su educación.
Por primera vez, los tres sistemas de educación inicial: Integra, Junji y VTF (Vía Transferencia de Fondos) se unen para rechazar la privatización del sector. La movilización de 24 horas surge en contra del proyecto del Gobierno que establece un sistema de subvención para los niveles medios de dos a cuatro años. Son cerca de 4 mil jardines infantiles paralizados, que se mantienen con turnos éticos.
Científicos nipones disparan neutrinos contra dos enormes depósitos subterráneos de agua pura y proyectan construir un tercero, aún más grande, que posibilitará experimentos inéditos.
Los astrofísicos llevan décadas esperando interceptar algún haz de partículas proveniente de la explosión de supernovas. Cuentan con enormes instalaciones para eso, como el observatorio de neutrinos en Kamioca, Japón.
Sin embargo, desde los años 1980 solo han detectado 24 neutrinos –todos provenientes de una sola supernova– y precisamente en esa década del siglo pasado, destacó este lunes en un artículo multimedia Jake Sturmer, corresponsal de Australian Broadcasting Corporation, quien visitó recientemente el observatorio nipón.
Ese conjunto de múltiples detectores, que recibe el nombre de Kamiokande, fue construido en un subterráneo para evitar el ruido de partículas omnipresentes en la atmósfera. Después de aquella primera hazaña, los científicos nipones erigieron una segunda versión, el Súper-Kamiokande. Allí fue registrada la primera evidencia de oscilaciones de neutrinos: otro éxito científico de los finales del siglo pasado.
Por el momento, las dos gigantescas cavernas subterráneas coexisten. «Son simplemente tanques de agua pura o muy limpia, rodeados de colectores de luz», explicó el profesor Mark Vagins, colaborador del proyecto nipón, quien acompañó al periodista a la más grande de esas instalaciones.
Estos depósitos, con 3.000 y 50.000 toneladas de agua, respectivamente, contribuyen a la busca de «pistas sobre los orígenes de nuestro Universo» por medio de la radicación de Cherenkov, producida por partículas eléctricamente cargadas a su paso por el agua y a velocidades superiores a la de la luz en dicho medio. Las paredes constan de miles de detectores dorados de partículas. Básicamente son grandes bombillas, pero «bombillas al revés», puesto que capturan la luz en vez de producirla y emiten la electricidad que consume una bombilla normal. De esta manera los físicos se enteran del paso de un neutrino a gran velocidad a través del depósito.
Una variedad de neutrinos y su detección
Cada supernova es «una bomba de neutrinos», según Vagins, quien las calificó también como «la mejor fuente de neutrinos».
A su vez, los miles de detectores son tan sensibles que si estuvieran en la Luna, podrían detectar una cerilla encendida sobre la Tierra. Además, reaccionan de manera distinta al paso de neutrinos que emanan de fuentes diferentes, lo que permite distinguir si provienen de una supernova y rompen moléculas de agua, o de una fuente terrestre (como una central nuclear), o del Sol, cuyos neutrinos también fueron interceptados por el observatorio nipón.
No obstante, Vagins comparó la posibilidad de atrapar aquellos que llegan de las supernovas con «una ventana al pasado». Y es que, según la teoría que postula, «cada átomo de oxígeno que respiramos, cada uno que está en el agua que bebemos, en el agua de nuestros cuerpos (…) se formó en el corazón de una estrella muerta, explotada, que desapareció hace mucho».
En espera de una nueva explosión de supernova, los estudiosos calibran la sensibilidad de los detectores disparando protones y neutrinos hacia eldepósito. Estos disparos se efectúan desde el acelerador de partículas J-PARC, situado a 295 kilómetros de distancia y a casi 2 kilómetros de profundidad, más cerca de Tokio.
Además, los investigadores propusieron agregar al agua un metal plateado de tierras raras, llamado gadolinio, para aumentar aún más la sensibilidad del sistema detector. Vagins es uno de los científicos encargados de reiniciar el funcionamiento del conjunto a finales de este año o principios del próximo, ya con este ingrediente adicional.
Del ‘Súper’ al ‘Híper’
La caza de neutrinos podría ascender a un nivel tecnológico jamás visto con la puesta en marcha del depósito número tres, que los científicos llaman Híper-Kamiokande. Un anteproyecto apunta a una gigantesca cámara detectora de neutrinos, con 260.000 toneladas de agua y 40.000 fotomultiplicadores, que son los detectores ópticos de vacío.
Las tareas que podrían plantearse a partir de esa instalación de tercera generación «llevan más allá del modelo estándar y hacia una física nueva«, valoró el profesor Yuri Kudenko, del Instituto de Investigaciones Nucleares de la Academia de Ciencias de Rusia. El catedrático compartió este lunes con RIA Novosti los planes de largo alcance que diseñan los colaboradores del observatorio.
Kudenko destacó entre esas tareas la medición de la masa exacta del neutrino, la comprensión de la asimetría entre la materia y la antimateria y la búsqueda de algunas pistas de desintegración de protones, que es un proceso hipotético jamás visto, puesto que la expectativa de vida estimada de un protón supera la de todo el Universo.
Se espera que el Gobierno de Japón apruebe el proyecto de la construcción a finales del año en curso y que las obras comiencen en abril del 2020. La nueva instalación podría estar lista para experimentos en el 2027.
En el Súper-Kamiokande se han registrado aproximadamente 10 «eventos de neutrino» al mes (inducidos todos por el acelerador de partículas), mientras que en el nuevo depósito los podría haber hasta siete u ocho veces más, señaló el físico ruso.
La noticia, publicada en mayo pasado en el sitio web del propio observatorio, apuntó también al uso potencial del Híper-Kamiokande para medir con precisión el tiempo y cantidades de luz. El colectivo estuvo ese mes probando unos prototipos de circuitos electrónicos hechos con fibra óptica, capaces de mandar a distancia la «señal de tiempo» con una precisión cercana a 100 picosegundos (una mil millonésima parte de un segundo).
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