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Especial: La transformación de las guarderías en la China rural

Autor: Cheng Lu/Spanish

La hora de juegos de 24 alumnos de preescolar de la guardería de la aldea de Yelang es diferente a la de la mayoría. A diferencia de los profesores tradicionales, que tienden a controlar la clase, Liu Fen da más libertad a los niños y permite que hagan lo que prefieran, los observa y registra sus comportamientos.

Esta maestra de 28 años de edad es la única de la guardería, que se encuentra en la ciudad de Tongren, en la provincia suroccidental china de Guizhou.

Ella nació en una aldea remota de Guizhou y no fue a la guardería. «No había guardería en mi aldea. Había que caminar dos horas por la montaña para llegar a la escuela de primaria más próxima. Para divertirnos jugábamos al escondite y hacíamos figuras de barro», recordó.

Llegar a ser profesora de guardería era para ella un gran reto, pero en 2016 el Ministerio de Educación de China y UNICEF pusieron en marcha un plan de cinco años para mejorar la calidad de los centros de preescolar rurales en Guizhou.

El proyecto se fija como objetivo beneficiar a cerca de 10.000 preescolares de 100 guarderías en Guiyang, Zunyi y Tongren, además de en la prefectura autónoma miao-dong de Qiandongnan.

Dentro del proyecto los profesores rurales acceden a formación y apoyo de expertos en educación infantil temprana de forma regular, indicó Chen Xuefeng, especialista de UNICEF para el desarrollo y la educación infantil.

Además, se han creado centros de recursos educativos en Tongren, de forma que las guarderías pueden compartir libros y material didáctico.

El centro de la aldea de Yelang se abrió en 2014 y está entre los 25 proyectos piloto de Tongren. Con la guía de los expertos se ha creado un entorno amable para los niños, en el que hay espacios para diferentes actividades, como la lectura, los juegos con bloques o el arte, y en donde se exponen trabajos artísticos de los menores. También hay una pared con neumáticos para que los niños trepen.

La profesora no sigue los antiguos métodos de enseñanza y considera que su trabajo «no es solo transmitir conocimientos, sino fomentar los intereses de los niños y contribuir a su desarrollo general y su bienestar».

«Les cuento historias recopiladas por los expertos del ministerio y de UNICEF para mejorar su competencia lingüística y matemática y sus habilidades sociales, y ayudo a los de más edad a que se preparen para la escuela primaria», indicó Liu.

La clase no está dominada solo por ella y la mayor parte del tiempo los alumnos pueden elegir un espacio y aprender por sí mismos. «Solo intervengo cuando hay un riesgo o me piden que juegue con ellos», explicó.

Tongren puso en marcha en 2013 un programa para habilitar guarderías, dentro del que, en lugar de construir nuevos edificios, se aprovecharon aulas de escuelas de primaria y secundaria y oficinas de los comités de asuntos de los aldeanos. Al cierre de 2017 había más de 1.600 de estos centros en la ciudad, siete de cuyos 10 distritos están clasificados como áreas afectadas por la pobreza.

Antes de que se crease la guardería de Yelang los residentes del entorno debían desplazarse en motos para llevar a los niños a la guardería central o pagar 200 yuanes (31 dólares) al mes por un bus especial. Los menores cuyos padres habían migrado a una ciudad para trabajar se quedaban en general en casa con los abuelos.

Las guarderías de aldea han llegado a unos 50.000 niños en las zonas rurales de Tongren y las estadísticas muestran que más del 87 por ciento de los que tienen entre tres y seis años van a uno de estos centros en la actualidad, frente al 45 por ciento que lo hacía en 2013.

«La calidad de la educación no está determinada solo por las instalaciones, sino también por los profesores», afirmó Zhang Chunhua, responsable de la oficina de educación preescolar de Tongren, que destacó que el programa con UNICEF ayuda a mejorar la calidad de la educación en las áreas rurales porque proporciona formación específica a los profesores.

Los cambios educativos se notan en el rendimiento de los niños. Liu Taoxiu, una abuela que se quedó a cargo de su nieto, Zhou Yucheng, después de que los padres del menor se trasladasen a trabajar en Wenzhou, destacó el cambio que ha visto en él. «Antes rara vez saludaba a las visitas, pero ahora es más extrovertido y educado», indicó.

Liu Fen asiste a actividades de enseñanza e investigación en el centro de Gaolouping dos días al mes, en los que debate sobre su interacción con los alumnos, analiza los problemas de desarrollo que ha detectado y prepara actividades. También recibe ayuda de los expertos a través de llamadas telefónicas y las redes sociales.

Aunque su salario es de apenas 2.000 yuanes al mes y solo va a su casa una vez a la semana por la distancia, la profesora disfruta de su trabajo. «Me gustan los niños y me esfuerzo continuamente para darles a los niños del rural una educación similar o incluso mejor que la de los de la ciudad», afirmó.

Fuente: http://spanish.xinhuanet.com/2018-06/24/c_137277529.htm

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El éxito del modelo educativo en Canadá, donde los profesores no se eligen en oposiciones

Autor: El País

Los directores de centro tienen un rol esencial en el diseño de los programas académicos en uno de los países del ‘top 10’ en PISA

En algunas provincias de Canadá, como Ontario, a los profesores se les contrata en función de las necesidades del colegio. No hay oposiciones, son los directores de los centros los que determinan cuántos docentes necesitan cada curso y para qué asignaturas. Si después de dar una clase ante un comité de expertos y de pasar una entrevista personal son elegidos, se les contrata y pasan a ser funcionarios. Durante los dos primeros años, el director del colegio revisará su trabajo y, si se ajusta a los estándares, volverá a enfrentarse a ese control cada cinco años. A los 54 años de edad, ese profesor podrá jubilarse y su pensión será una de las más altas del cuerpo de funcionarios de Ontario, unos 48.000 dólares canadienses al año (31.600 euros). El salario medio de un profesor en esa provincia, cuya capital es Toronto, es de 80.000 dólares al año (52.750 euros).

En Ontario, donde el 94% de los alumnos están matriculados en centros públicos, cuando los estudiantes cumplen 14 años pueden elegir las asignaturas que más les interesan y crear su propio itinerario. Además, pueden escoger entre tres niveles de dificultad para cada una de esas materias: académico (que les permite acceder a la Universidad), applied level (que les conduce al al llamado college) o locally developed (pensado para una rápida incorporación al mercado laboral). La educación obligatoria es hasta los 16 años.

«Nuestro sistema no es academicista; no se basa en memorizar contenidos de libros de texto, sino en la aplicación práctica», explica Bruce Rodrigues, ministro de Educación de Ontario, que concentra el 40% de la población total de Canadá. La igualdad es una de las prioridades del programa educativo en un país en el que el 22% de los habitantes no nacieron en Canadá. «Tenemos muy presente a colectivos como el LGTBI y modificamos los programas en función de las características de los habitantes de las diferentes zonas», señala Rodrigues.

Pone un ejemplo: si hay un grupo importante de niños inmigrantes que no han vivido en países en los que había jardines en las casas, se elimina ese tipo de contenido de los enunciados o preguntas de los ejercicios de clase. «Estamos identificando las nuevas narrativas que usan los alumnos; ahí está la innovación», asegura el ministro. Su gabinete está participando de forma «muy activa» en la nueva medición de competencias lanzada por PISA para 2018, la denominada competencia global, un nuevo cuestionario que analizará el pensamiento crítico, la capacidad de interactuar con respeto, la empatía, la comprensión de los conflictos mundiales o el conocimiento intercultural de los estudiantes de 15 años.

Rodrigues comenzó su carrera profesional como profesor de matemáticas y confía plenamente en la capacidad de los directores y de los llamados school boards (comités escolares) para diseñar los programas académicos y contratar al profesorado. ¿Cómo pueden estar seguros de que el proceso es justo y transparente? «Todos los profesores tienen que colegiarse y tenemos un cuerpo regulador que lo gestiona. Los directores supervisan que su forma de dar clase es la correcta y, si no cumplen, pueden ser despedidos», detalla Rodrigues.

El presupuesto que el Ministerio de Educación de Ontario ha destinado a educación infantil, primaria y secundaria en el curso 2017-2018 es de 17.900 millones de euros, frente a los 3.250 millones que se llevan las universidades y los colleges (centros de educación superior con un enfoque más práctico que las universidades). En 2017, el Ministerio de Educación español destinó 2.525 millones de euros a Educación, a lo que se sumaron los 36.900 millones aportados por las comunidades autónomas.

Marta Velasco en el instituto Don Mills de Toronto.
Marta Velasco en el instituto Don Mills de Toronto.
Todd Bushell es el director del instituto público Don Mills Collegiate Institute, en Toronto. «Ponemos el foco en el pensamiento crítico, la información está en Internet», cuenta mientras recorre algunas de las aulas más innovadoras del centro, como la de arte y diseño gráfico o la de green industries (sobre el cambio climático). Una de las claves del sistema educativo canadiense es que las habilidades emocionales forman parte de la evaluación. «Medimos los hábitos de trabajo, el auto control, la responsabilidad, la organización, la colaboración y la iniciativa propia. Son los indicadores del éxito en la vida adulta del alumno», precisa. 

Ese instituto tiene 90 estudiantes internacionales. La madrileña Marta Velasco es una de ellas. Llegó en agosto para cursar un año de intercambio. Tiene 16 años y estudia en el colegio concertado Gredo San Diego, en Guadarrama. Está en primero de bachillerato. «La principal diferencia con España es que aquí te autorregulas. Tengo el móvil encima de la mesa y yo decido si tengo una llamada urgente que atender». Le llama la atención que casi todos sus compañeros trabajan en el parque de atracciones los fines de semana. «En España todo es tomar apuntes. Aquí las cosas se consensúan, el profesor nos pregunta qué día nos parece bien entregar. No hay tanta disciplina».

Cuenta que las matemáticas se le dan fatal, pero que este curso ha escogido la modalidad intermedia y está avanzando a buen ritmo. Tiene derecho (legislación de Canadá), antropología o parenting (crianza en español), una asignatura en la que enseñan el proceso de embarazo, la igualdad en la crianza y en la que se llevan un robot con forma de bebé a casa durante cuatro días. La matrícula para estudiantes internacionales cuesta 14.000 dólares al año (unos 9.200 euros), a lo que se suman unos 1.200 de alojamiento en una familia al mes (unos 780 euros).

A ella le ayudó a tramitar su estancia la consultoría de educación The Lemon Tree Education, con sede en Madrid. Gestionan los intercambios de unos 200 estudiantes españoles al año, el 70% viaja a Canadá. «La mayoría se marchan en cuarto de la ESO, pero depende de la madurez del alumno», indica Rubén Castillo, cofundador de la empresa. Analizan cada caso: miden las expectativas del estudiante, sus notas o su experiencia más complicada, entre otras cuestiones. Trabajan con un gabinete externo de psicólogos. Cubren las 10 provincias de Canadá y sus honorarios alcanzan los 3.000 euros. «Desde el punto de vista académico, Canadá es uno de los países más avanzados del mundo. Su visión del respeto a los demás es esencial y eso se transmite muy bien en los colegios. Los alumnos regresan transformados», precisa Castillo. La Fundación Amancio Ortega ofrece 500 becas al año para que estudiantes españoles de cuarto de ESO puedan ir un año gratis.

Fuente: https://elpais.com/economia/2018/05/28/actualidad/1527526183_441482.html

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Colombia: Correo a la libertad: el Intercambio de cartas entre prisioneros y estudiantes

Autor: Semana

Los estudiantes del Colegio Codema en Kennedy han conocido las historias de vida de más de cien presos de distintas cárceles del país. Correo a la Libertad es un espacio que ha logrado derrumbar los muros del silencio.

“Condenado al aislamiento por delitos contra la libertad, integridad y formación sexual, tengo hoy la posibilidad de llegar a ustedes a través de esta sencilla carta. También ustedes, que no han sido llamados ‘un peligro para la sociedad‘, tienen en un esfero y una hoja de papel, la posibilidad de hacer sentir un poco menos muertos a algunas personas privadas de la libertad”.

Así concluye una carta enviada desde la penitenciaría la Esperanza en Guaduas, Cundinamarca, a uno de los estudiantes del Colegio Codema ubicado en la localidad de Kennedy, bajo el nombre de Diego Raúl. Como él, ya han sido más de cien los prisioneros que por medio del proyecto Correo a la Libertad han logrado contar sus historias a jóvenes estudiantes de educación media.


Las cartas van desde el relato de sus historias, hasta conversaciones donde los reclusos dan consejos a los estudiantes. Foto: Cortesía Yamile Carrillo.

La iniciativa fue impulsada por Yamile Carrillo que desde el año 2000 inició su vida en la docencia. Hace cinco emprendió el proyecto y tiene los recuerdos intactos del primer día en que sus alumnos lograron intercambiar correspondencia con algunos reclusos,  “el primer intercambio de cartas surgió como una estrategia que buscaba provocar la lectura y la escritura a partir de una verdadera necesidad comunicativa y se logró a través de tres personas, una desde la cárcel, un profesor de una universidad y uno de los estudiantes del colegio”, aseguró Carrillo.

Correo a la Libertad trabaja en la resignificación de juicios y prejuicios a través de la creatividad, la comunicación y la literatura. Tanto estudiantes como reclusos logran sentirse reconocidos, valorados y libres en un espacio de apertura y diálogo. Para la docente, el colegio se ha convertido en un escenario de investigación que crea ambientes para procesos pedagógicos alternativos que mejoran las habilidades comunicativas y el desarrollo humano de sus estudiantes.

Según Carrillo, “todos leemos lo que nos interesa, lo que tiene que ver con nuestro mundo de la vida. Y esto lo consigue el proyecto porque es un ejercicio de comunicación muy real. En un sentido muy importante, la cárcel es reflejo de la realidad y eso lo evidencian los estudiantes cuando sienten las narraciones de los presos como parte de su vida, cuando sienten que eso tiene que ver con sus actos, sus decisiones y su entorno vital, cuando sienten identificación con historias que después de ser leídas pasan a pertenecerles”.

Para los estudiantes, la cárcel se convirtió en un espacio propicio para reflexionar sobre la felicidad, «los prisioneros nos han enseñado que la felicidad está al interior del ser humano, no afuera, no depende de circunstancias exteriores, depende del trabajo personal que hagamos por construir felicidad en nuestra cotidianidad sean cuales sean las circunstancias que vivamos”, afirman.


Son más de sesenta los alumnos que se han sumado a la inicitiva. Foto: Cortesía Yamile Carrillo.

La experiencia más significativa de quienes integran el proyecto ha sido lograr ver el rostro aquellos que por mucho tiempo solo fueron personajes de cartas, “los respetan como autores y como seres humanos, les dan el interés a quienes tienen hondas experiencias humanas que compartir”, explica Carrillo y agrega,  la presencia en el colegio de las personas que viven la difícil experiencia de salir de la cárcel también es una alegría. Su presencia, sus rostros, sus palabras llenas de agradecimiento por el reconocimiento y el valor que la sociedad les otorga nuevamente a través del proyecto le dan sentido a todo lo que hacemos”.

Cartas a la Libertad ganó la participación en el Foro Distrital de educación 2017, el segundo lugar en el premio IDEP 2017 y el segundo lugar en el Premio Nacional al Docente. Además ha logrado la publicación de dos libros en los que recopilan las historias de hombre y mujeres que por medio de un papel pretenden derrumbar los muros que los mantienen alejados del mundo para que sus palabras lleguen a oídos de jóvenes que se apropian de ellas y que les dan un nuevo significado.

Fuente: https://www.semana.com/educacion/articulo/el-proyecto-educativo-donde-estudiantes-le-envian-cartas-a-presos/573430
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Didáctica comedia sobre la sorprendente anomalía suiza

Autor: Carlos Colón/Diario de Sevilla

Para entender el éxito de esta película en su país y la curiosidad (y sorpresa) que ha suscitado fuera de él hay que saber que las mujeres no pudieron votar en Suiza hasta 1971. Asombroso, pero cierto. En el resto de Europa Occidental el sufragio femenino se había conquistado entre 1907 (Finlandia), 1913 (Noruega), 1921 (Suecia) –los tres primeros países que lo implantaron– y 1946 (Italia). Junto a Suiza, la única excepción eran Liechtenstein, donde no pudieron hacerlo hasta 1984, y por razones obvias España (donde las mujeres pudieron hacerlo durante la Segunda República) y Portugal hasta el final de sus respectivas dictaduras.

Esta anomalía puede atribuirse a la influencia protestante calvinista, como declara el título de la película aludiendo a que la participación de la mujer en política se consideraba contraria al orden divino; pero lo contradice que países europeos de fuerte tradición luterana fueran los primeros en conceder el voto a la mujer. Probablemente sea esa placidez aislacionista la causante, como ha dicho Petra Volpe, la directora de esta película: «Suiza es un país muy resistente al cambio. Su neutralidad militar y su bonanza fueron de la mano. ¿Por qué cambiar nada si hay bienestar, si todos los niños están escolarizados y no nos falta de nada?».

Una beatífica señora suiza, ejemplar ama de casa, madre y esposa, vive una vida sin sobresaltos en un pueblecito encantador hasta que choca con el muro de cristal de la oposición de su marido a que trabaje. En un periquete la pacífica mujer se convierte en una activista del voto femenino afrontando la crisis doméstica que ello desata e incluso la incomprensión de los amigos y vecinos que no comprenden su cambio ni su lucha. Y como una cosa lleva a la otra y estamos en los años 70, también va descubriendo otras cosas sobre sí misma, su cuerpo y sus relaciones con los demás.

En su país ha sido la película más taquillera del año. Fuera de él es una comedia entretenida pero más bien plana, con un humor no precisamente sutil y demasiado parecida a otras comedias costumbristas del reciente cine europeo. Lo más interesante de esta didáctica llamada de atención sobre la anomalía suiza es que hace reflexionar sobre la invisibilidad de otras anomalías que se asumen –hoy, aquí, entre nosotros– como algo natural, de toda la vida.

Fuente: https://www.diariodesevilla.es/ocio/Didactica-comedia-sorprendente-anomalia-suiza_0_1257174965.html

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Uruguay: La educación y el inalcanzable 6%

Redacción: Editorial/El País

Los gremios de la educación le exigen al Frente Amplio y a Tabare Vázquez que cumplan con sus promesas preelectorales, algo que a estas alturas es claro que no ocurrirá.

En la última campaña electoral, el candidato Tabaré Vázquez prometió destinar fon-dos suficientes para invertir en la educación: el 6% del PBI de acuerdo al reclamo de los gremios. No aclaró si accedería al pedido sindical de que ese 6% fuera en exclusi-va para la ANEP y la Universidad. Lo cierto es que desde 2015 tanto él como sus colaboradores empezaron a relativizar la promesa al decir que tenían la intención —aunque no la certeza— de alcanzar ese porcentaje hacia el final del quinquenio. Empero, a menos de dos años de ese momento, la posibili-dad de llegar a tal cifra es cada vez más lejana.
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Colombia, entre países de A. Latina con más niños pobres estudiando

Autor: Simón Granja Matías/El Tiempo

Después de Uruguay y México, es el país que tiene mayor proporción en este ítem, según el BID.

Uruguay, México y Colombia son los países que tienen la mayor proporción de niños pobres que asisten a educación preescolar (88 por ciento, 78 por ciento y 74 por ciento, respectivamente), según un informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y del Centro de información para la mejora de los aprendizajes (Cima) con el que se busca responder a la pregunta: ¿Se han cerrado las brechas educativas en América Latina?

En el análisis, Colombia destaca en varios puntos además del anterior. Uno particularmente interesante es que junto con Chile y Perú son los países que muestran una mayor disminución de la proporción de ‘ninis’ con 21 por ciento, 19 por ciento y 17 por ciento, respectivamente. Es decir, Colombia es el país de la región que más ha reducido el número de jóvenes que ni estudian ni trabajan, de ahí el término ‘nini’.

La proporción de estos es más alta entre los jóvenes de hogares más vulnerables en todos los países. Aunque Colombia es el que más ha logrado reducir esta población, Bolivia y Perú tienen la menor proporción de jóvenes en esta condición.

¿Por qué preocupan los ‘ninis’ en América Latina? Porque uno de cada cinco jóvenes del continente, que representan más de 20 millones de personas entre 15 y 24 años de edad, vive esta situación, según otro informe del Banco Mundial. Además, los ninis contribuyen a la transmisión intergeneracional de la desigualdad y en algunos contextos está vinculado a la delincuencia y a la violencia.

Otro punto en el que destaca, pero en un sentido negativo, es en la brecha entre el acceso a la educación entre las zonas urbanas y las rurales. Según el documento del BID, Colombia, Perú y Bolivia son los países que tuvieron la mayor brecha educativa urbano-rural. La diferencia en la proporción de la población mayor a 25 años con más de 13 años de educación entre zona urbana y rural es de alrededor 25 puntos porcentuales (p. p).

Además, dice el informe, esta brecha urbano-rural se sigue acentuando. Ejemplo de ello es Brasil, que pasó de tener una diferencia en este indicador de 2 p. p. en el 2006 a 6 p. p. en el 2015.

Y, ¿América Latina?

La expansión del acceso educativo en la región ha estado marcada por una mayor inclusión: la población pobre y en zonas rurales tiene mayor asistencia hoy en todos los niveles. Sin embargo, en preescolar y secundaria la brecha educativa entre ricos y pobres es aún muy grande, según recoge el informe del BID.

Para el 2015, fecha hasta la que el informe recogió información y que, aunque parece lejana, en educación resulta una fecha adecuada para hacer análisis de progreso, cerca del 95 por ciento de los niños de América Latina asistía a educación primaria, tanto los más ricos como los más pobres. Sin embargo, dice el texto, en los niveles de preescolar y secundaria, la asistencia varía ampliamente entre ambos sectores. 

En promedio, la asistencia a educación preescolar alcanzó el 75 por ciento para la población más pobre y el 82 por ciento para la más rica.

Además, en los últimos 10 años se puede observar que las brechas se han cerrado. En promedio, la brecha entre ricos y pobres en asistencia a educación preescolar y primaria disminuyó de 14 a 3 puntos porcentuales entre 2006 y 2015.

Así mismo, en secundaria la brecha tuvo una reducción de 12 puntos porcentuales, a pesar de que se mantiene alta, explica el informe. En el 2015, 65 por ciento de los jóvenes más pobres asistieron a secundaria; esto es 13 puntos porcentuales más que en el 2006 en toda la región.

Educación rural avanza

La educación rural sin dudas es donde se evidencian la mayoría de desigualdades en los países latinoamericanos sin embargo, según el informe del BID, se están generando mejoras.

Por ejemplo, la asistencia en primaria es alta, inclusive en zonas rurales. En el 2015, la proporción de estudiantes que asistieron al nivel primario en zonas rurales y urbanas fue de 94 por ciento y 96 por ciento, respectivamente.

Fuente: http://www.eltiempo.com/vida/educacion/colombia-entre-los-paises-de-america-latina-con-mas-ninos-pobres-estudiando-235270

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International education a form of privatization, group says Institute for Public Education

Institute for Public Education  says K-12 program would be more diverse, equitable if education benefits were prioritized

Resumen: El Instituto de Educación Pública, un nuevo grupo de expertos que promueve la educación pública en Columbia Británica, plantea dudas sobre el programa de educación internacional, considerándolo como una forma de privatización de la educación. Puede encontrar más información sobre la organización en instituteforpubliceducation.org.


The Institute for Public Education, a new think tank promoting public education in B.C., said catering to foreign students is a form of privatization of B.C.’s public education system where the benefits aren’t shared equally and business priorities trump educational experiences.

In a paper produced for a BC Teachers’ Federation conference in June, the institute criticized long-entrenched fundraising efforts, including international education, which has quintupled in B.C. since 2001, as an “insidious form of privatization” that have become a normal part of funding schools.

“Of course, there are educational reasons for encouraging international students to attend B.C. schools, but such an approach would emphasize equity, the opportunity for a rich international experience for both foreign and Canadian students; would distribute students across school districts; and would be open to all foreign students not simply the wealthy,” states the “Many Faces of Privatization” paper.

According to the paper, SD43 is second only to West Vancouver in the proportion of its budget — 11% — that relies on $15,000 fees foreign students pay, and the institute’s executive director said the district could do more to make the educational experience more fruitful.

“One of the things we would want to suggest is there is a difference between having a business management model versus having an educational plan,” said Sandra Mathison, a UBC education professor and the institute’s executive director.

“There is an argument that could be made incorporating international students in B.C. schools on an education basis, what happens now is entirely a revenue generation strategy.”

For example, she questions whether SD43 continues to need the $37 million revenue from foreign fees to add more resources to local schools when a new Classroom Enhancement Fund set up by the province to fulfill collective agreement requirements following a Supreme Court decision is adding staff to school budgets.

SD43 expects to receive $23.3 million for additional teachers and support staff under the Memorandum of Agreement reached with the teachers’ union.

Mathison suggested the primary reason for international education should be to enhance the educational experience for all students.

And while SD43 does emphasize that international education makes students better prepared for a globally connected world, financial benefits are also important.

In a recent presentation, SD43 pointed out that the program generates $37 million for schools, enabling it to hire more teachers, create more blocks of a popular course, pump $60 million into the local economy and helps disadvantaged students pay for grad.

“By going global, SD43’s International Education Program is generating numerous opportunities for everyone to learn and benefit,” SD43s presentation states.

If education benefits were the priority over financial resources, Mathison says the program would look much different than it does now.

“The international students who are coming are not from central Africa, probably relatively few from middle east, incoming students are not adding a lot of diversity.,” she said, noting the program attracts mostly those who can afford to pay for fees and housing.

“I think there is an argument to be made, when you bring students from other cultures into schools it does create opportunities for new experiences even for domestic students. The challenge is whether the students who are coming in are different enough, if they provide a unique experience by being in the school context to justify that,” Mathison said.

International education could open up to include a broader range of students, some who can’t afford the fees on their own, Mathison said, if education was prioritized over financial benefits.
The institute is also concerned about inequality, Mathison said, because not all school districts are equally positioned to solicit and cater to potential international students.

According to the most recent figures, at more than 2,000 students, SD43 has the largest public school international education program in the province.

Fuente: http://www.tricitynews.com/news/international-education-a-form-of-privatization-group-says-1.23348991

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