Ecuador/30 marzo 2017/Fuente: El Telegrafo
Ecuador/30 marzo 2017/Fuente: El Telegrafo
Panamá/30 marzo 2017/Fuente: Panama America
El mal estado de las escuelas sigue siendo la tarea pendiente de las autoridades del Ministerio de Educación (Meduca).
Luego de solo tres semanas de haber iniciado un nuevo periodo escolar, las quejas son innumerables.
Lo más incompresible es que la mayoría de las escuelas que sufren la calamidad son las de la capital, región donde se concentra la mayor inversión del presupuesto del Meduca.
Sillas y tableros en mal estado; acabados de baños desperfectos y hasta no contar con una fotocopiadora son solo alguno de los reclamos tanto de docentes como de padres de familia.
Esta semana, 10 escuelas de todo el país anunciaron paro, mientras que otras 15 aún no están habilitadas en un ciento por ciento para recibir a todos sus estudiantes.
Al respecto, Diógenes Sánchez, de la Asociación de Profesores de Panamá (Asoprof), aseguró que mientras el Estado solo invierta el 3.5% de su producto interno bruto (PIB), se seguirán presentando esos problemas.
Más de 20 mil alumnos de colegios privados migraron al sector público por el costo elevado de las escuelas particulares.
Solo el 3.5% del PIB es invertido en educación; los docentes y gremialistas aseguran que debe ser el 6% para mejorar.
Japón/30 marzo 2017/Fuente: La Sexta
El ‘shokuiku’ es una parte fundamental en la educación de los niños en Japón. Significa «educación alimentaria y nutricional» y se inculca a los pequeños ya desde la escuela primaria.
En Japón, el almuerzo escolar es una prioridad y tratan de hacer entender a los niños la importancia de los alimentos que ingerimos.
Durante la hora del almuerzo los niños tienen el tiempo sólo para sentarse y comer. Se sirven unos a otros para reforzar una cultura de autosuficiencia. En muchas escuelas, incluso, recogen sus platos ellos mismos.

El almuerzo consiste en un plato principal, arroz, y una sopa lateral. Suelen servir sopa de miso, un pequeño paquete de pescado, leche, arroz y cerdo frito con verduras.
En la escuela primaria Jinego, en Akita, un almuerzo típico incluye pollo, arroz, sopa wakame miso, ensalada de verduras, leche y mandarina.

La esperanza de vida de Japón está entre las más altas del mundo, mientras que la tasa de obesidad está muy por debajo del promedio mundial.

Fuente:http://www.lasexta.com/noticias/sociedad/shokuiku-educacion-nutricional-que-convierte-comedores-escolares-japon-todo-ejemplo_2017032858da349f0cf2f510fd858c49.html
Argentina/30 marzo 2017/Fuente: El Telegrafo
Fuente: http://www.eltelegrafo.com.ec/noticias/mundo/9/la-calidad-de-la-educacion-publica-argentina-va-en-decadencia
México/30 marzo 2017/Fuente: Insurgencia Magisterial
La Secretaría de Educación Pública (SEP) difundió este lunes los lineamientos para la evaluación del desempeño de personal docente y técnico docente en Educación Básica y Media Superior en el ciclo escolar 2017-2018, que entrarán en vigor este martes 28.
La dependencia dirigida por Aurelio Nuño también publicó en el Diario Oficial de la Federación las directrices que deberán tomarse en cuenta en la evaluación del desempeño de personal con funciones de Dirección y Supervisión en Educación Básica en el mismo ciclo escolar.
De acuerdo con la SEP, dichos lineamientos tienen por objeto establecer y describir los criterios, fases y procedimientos a los que se sujetarán las Autoridades Educativas Locales y los Organismos Descentralizados para llevar a cabo ambas evaluaciones, y explicó que el modelo de la prueba de desempeño deberá tener como referente a la escuela, el plantel o a los colegios de una zona escolar y estar vinculado a su contexto.
De igual manera, estar referida a las características del entorno y del grupo de alumnos; ser pertinente, buscando que sirva a la mejora de la práctica profesional, y enfatizar en la formación vinculada a la evaluación ofreciéndola antes, durante y después del proceso de prueba.
La evaluación del desempeño, agregó, debe ser transparente, justa y válida, para lo cual deberá considerar: el perfil, los parámetros e indicadores del desempeño y el alcance de las políticas educativas dirigidas a la educación obligatoria, así como los diferentes niveles, modalidades y tipos de servicios educativos que dan cuenta de cada función.
Según el documento publicado, los evaluadores que participen en la prueba de desempeño del personal con funciones de Dirección y Supervisión en Educación Básica, deberán estar calificados y certificados por el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE).
La evaluación del desempeño de Docentes y Técnicos Docentes en Educación Básica y Media Superior y del personal con funciones de Dirección y Supervisión en Educación Básica, subrayó, tiene como finalidad medir la calidad y los resultados de la función que se desempeñe, así como asegurar que se cumple con el perfil y el compromiso profesional que requiere un sistema escolar, para garantizar el derecho a la educación de calidad.
Fuente:http://insurgenciamagisterial.com/publica-sep-lineamientos-para-evaluar-a-docentes-en-educacion-basica-y-media-superior/
Cuba/30 marzo 2017/Fuente: Bohemia
Deisy Fraga Cedré, rectora de la Universidad de Ciencias Pedagógicas Enrique José Varona, enfatizó en la importancia de la preparación del educador, cuyos conocimientos debe saber transmitir desde la didáctica, además de usar herramienta de otras ciencias como la Psicología.
Egresar maestros integrales, con alta responsabilidad en la educación de las nuevas generaciones, en la formación de valores y el desarrollo del país, es premisa de la Universidad de Ciencias Pedagógicas Enrique José Varona, en La Habana, considerada alma mater de esa rama en Cuba.
En un encuentro con la prensa Deisy Fraga Cedré, rectora de la referida casa de altos estudios, enfatizó en la importancia de la preparación del educador, cuyos conocimientos debe saber transmitir desde la didáctica, además de usar herramienta de otras ciencias como la Psicología.
Comentó que también resulta esencial motivar a los jóvenes hacia las carreras pedagógicas, en ocasiones estereotipadas, y por lo cual es fundamental la alianza con institutos y organismos en aras de erradicar tales mitos.
Fraga Cedré mencionó que a partir de los cambios en el acceso a la educación superior, por las modalidades de Curso por Encuentro y Educación a Distancia, ha aumentado la matrícula y el interés de la población hacia las 23 carreras de perfil pedagógico que ofrece el centro.
Trasladar el cumplimiento de las tradicionales pruebas de ingresos (Matemática, Español e Historia de Cuba) al primer año de la carrera ha favorecido el crecimiento de las matrículas en la institución; por lo que insistimos más en la autopreparación del estudiante y en su posterior superación, puntualizó.
Al referirse a las novedades del presente periodo lectivo, mencionó la incorporación de la Facultad de Ciencias Técnicas, donde se formaban los profesionales para las escuelas de oficios y que cuenta con especialidades como Educación Laboral, Informática y Eléctrica.
Significó también la Facultad de Lenguas Extranjeras y la carrera de Pedagogía Psicología, nueva figura que se inserta en cualquiera de las instituciones educativas y tiene la responsabilidad de orientar tanto al maestro, al estudiante, a la familia y a la comunidad en general.
En el encuentro, Ramón Cuétara, profesor consultante e historiador de la universidad, precisó que más de 66 mil 300 estudiantes se han graduado en ese centro, único de su tipo en el país.
Además, rememoró los inicios del entonces Instituto Superior, que en más de medio siglo de fundado, continúa la obra de los grandes maestros de la pedagogía cubana como Félix Varela, José de la Luz y Caballero, el Apóstol José Martí y el líder de la Revolución Fidel Castro. (ACN).
Fuente:http://bohemia.cu/nacionales/2017/03/fomentan-en-cuba-la-formacion-integral-de-los-maestros/
Afganistan/30 marzo 2017/Fuente: nytimes
Ya inició una nueva temporada escolar en Afganistán pero 3,7 millones de niños y niñas no podrán asistir por el aumento de la violencia, los desplazamientos y la pobreza.
Se prevé que este año se incremente esa cantidad —que representa casi uno de cada tres niños afganos en edad escolar— puesto que la violencia entre las fuerzas armadas y los talibanes se ha intensificado, además de que Pakistán ha implementado la deportación de los refugiados afganos, según informes de Save the Children.
Lina, de 12 años, es de la provincia de Kapisa, en el noreste de Afganistán; sin embargo, hace siete años sus familiares fueron desplazados debido a los enfrentamientos. Ella vive en un campo de refugiados en Kabul. Fue a la escuela durante tres años antes de que la sacaran.
Me gustaba mucho ir a la escuela, pero no tenemos suficiente dinero para comprar cuadernos y otros útiles. Nuestros parientes están enojados con nosotros por dejar la escuela, pero sin cuadernos no era posible estudiar ni hacer tarea.
Si no voy a la escuela, no seré nada en el futuro; si voy a la escuela, puedo convertirme en doctora. Quiero ser doctora.
Aquí vivimos en tiendas de campaña, tenemos dos. Yo duermo con mis cinco hermanos y hermanas en una, y mi padre, mi madre y dos hermanas pequeñas duermen en la otra.
Desayunamos las sobras de la cena del día anterior, si quedan. Si no, comemos pan y té. Después de desayunar, traigo agua del pozo que está a una hora de camino a pie. Conseguir agua potable para nuestra casa es mi responsabilidad; traigo agua en una carretilla, en estos pequeños barriles, dos o tres veces al día. También recolecto pequeños pedazos de madera y plástico para quemarlos y calentar nuestra casa.
Zahid, de ocho años, es de Srukh Rod, un distrito al este de la provincia Nangarhar. Él y sus hermanos ayudan a su padre a recolectar restos de metal en Jalalabad, una ciudad cercana.
Toda mi familia duerme en un cuarto que rentamos por 25 dólares mensuales. Después de levantarme, me lavo la cara y desayuno té y pan; después tomo mi costal y me voy al mercado.
Durante el día, recojo restos de metal, madera y papel. A la hora del almuerzo, espero frente a una panadería donde el panadero o alguien más me obsequia un trozo de pan que comparto con mi amigo o mi primo.
Vendemos lo que recolectamos durante el día por 20 centavos, después llevo el dinero a casa y compramos té, azúcar o algo más. Lo máximo que gano en un día son 50 centavos.
No voy a la escuela porque no tenemos dinero para pagar los gastos escolares. Los 20 centavos que gano son para comprar azúcar y té.
Mis parientes y amigos van a la escuela, y cuando los veo me dan ganas de ir y estudiar. Si vas a la escuela, tendrás un buen futuro. Si no vas, no.
Raqibullah, de 12 años, es de un pueblo a las afueras de Tirin Kot, una ciudad en la provincia Oruzgan, al sur de Afganistán. Su padre murió hace año y medio tras el estallido de un aparato explosivo improvisado. Después, Raqibullah se mudó a Tirin Kot.
Cuando estaba en el pueblo, iba a la escuela, pero ya no hay escuelas allá. Solo estudié hasta cuarto año pero puedo leer y escribir.
Ahora vendo dulces en un carrito para alimentar a mis hermanos. Tengo tres hermanos y tres hermanas y todos vivimos juntos. Mi hermano mayor tiene 14 años y la más joven de nuestra familia es mi hermana de 4 años. Mi hermano mayor también trabaja conmigo.
Si mi padre estuviera vivo, no tendría que pasar el día en el mercado.
Mis primos aún viven en el pueblo donde ya no hay escuela; pero aquí los niños del barrio van a escuelas privadas y públicas. Cuando veo a los niños que van a la escuela, siento que yo también debería ir. Sin embargo, tengo que ganar dinero para poder alimentar a mi familia y pagar la renta.
Bakhti, de 13 años, es de la ciudad norteña de Mazar-i-Sharif. Su madre murió de hepatitis B hace tres años. Su padre, que trabaja como jornalero en Irán, la dejó a ella y a sus hermanos pequeños con su tío en Kabul.
Me levanto a las seis de la mañana. Después de desayunar, hago los quehaceres de la casa: limpiar, barrer dentro y fuera, lavar los platos. Si una alfombra está en proceso, entonces tengo que ayudar a tejerla.
Por cada alfombra, gano más o menos 80 centavos de propina. El resto del dinero va para los gastos de la casa. La última vez que me dieron los 80 centavos me compré un peine y medias para mis hermanos.
Cuando vivía en Mazar, estudié hasta el cuarto año. Cuando nos mudamos a Kabul, fui a la escuela por casi tres meses, pero lo dejé. Las clases no eran como las que tomaba en Mazar. Los estudiantes no se portaban bien, eran muy violentos. Me apodaron la “niña rara”.
También dejé de ir porque mis dos hermanos se quedaban solos. Tengo miedo de que se pierdan, así que tengo que quedarme y cuidarlos. Si mi madre estuviera con nosotros, yo estudiaría; pero ya no puedo.
Mis primos van a la escuela. Los que van a la escuela se ven bien. También quiero ir a la escuela, pero no va a suceder.
Imamuddin, de 15 años, es del distrito Charchino en la provincia Oruzgan. Después de intensas peleas en el distrito, que ahora es controlado por los talibanes, su padre se llevó a la mitad de la familia a Tirin Kot.
Estudié hasta quinto año en nuestro distrito, pero las escuelas cerraron hace un año por los enfrentamientos, y ahora los talibanes controlan nuestro rezapueblo. Había peleas todos los días, ni siquiera podíamos salir de casa.
Mi madre y mis cinco hermanas aún están en el distrito; estamos tratando de traerlas lo antes posible. Vivimos en una casa rentada de tres cuartos y pagamos de renta más o menos 60 dólares al mes.
Mi padre, mis dos hermanos y yo compartimos un cuarto. Es invierno y para calentar un solo cuarto se necesita mucha madera.
Mi vida aquí es difícil porque no hago nada. Estoy muy aburrido. Me alegro cuando anochece porque finalmente puedo dormir.
De verdad quiero convertirme en doctor y ayudar a la gente. Le he pedido a mi padre que me mande a clases de inglés en Tirin Kot, pero no le alcanza para pagar las cuotas. Estudio con mis libros viejos de la escuela, pero ya he completado cada libro varias veces.
Quizá comience a trabajar o nos mudemos a otra provincia donde podamos encontrar una mejor vida. Estoy preocupado por mi futuro y mi educación. La vida era buena en el distrito: teníamos tierra y orquídeas, escuelas y compañeros de clase… pero aquí no conocemos a nadie. Los enfrentamientos nos han quitado todo.
Colaboraron en este reportaje: Fahim Abed, Mujib Mashal y Zahra Nader desde Kabul; Taimoor Shah desde Kandahar; Nahim Rahim desde Kunduz; y Khalid Alokozay desde Jalalabad.
Fuente: https://www.nytimes.com/es/2017/03/28/ninos-afganos-privados-de-educacion-hablan-de-sus-miedos-mas-profundos/?em_pos=small&emc=edit_bn_20170328&nl=boletin&nl_art=1&nlid=78074960&ref=headline&te=1