Europa/25 Febrero 2017/UNESCO
Los días 13 al 15 de febrero de 2017 de la semana pasada, se celebró en la Sede de la UNESCO en París la tercera reunión del Comité de redacción del futuro Convenio Mundial sobre Reconocimiento de Cualificaciones relativas a la Educación Superior con el objetivo de examinar las últimas secciones del texto de anteproyecto de dicho Convenio.
La UNESCO en colaboración con los Estados Miembros creó el Comité de redacción cuyo objetivo es preparar la primera versión del Convenio. Teniendo en cuenta distintos factores como la distribución geográfica y el equilibrio entre los géneros los miembros del Comité de redacción fueron designados según la experiencia y los conocimientos adquiridos de cada cual en lo tocante al reconocimiento de estudios, títulos y diplomas de Educación Superior y otras cuestiones en este ámbito.
A menos de un año de haber comenzado su labor (en mayo de 2016), el Comité de redacción está a punto de terminar el texto del anteproyecto que será presentado para su debate en la 202a reunión del Consejo Ejecutivo, así como durante la 39a Conferencia General en noviembre de 2017.
El propósito del futuro Convenio Mundial sobre la Convalidación de los Estudios, Títulos y Diplomas de Enseñanza Superior es crear una estructura que sirva de marco al reconocimiento de títulos en la Educación Superior en todo el mundo. Esto implica el reconocimiento oficial de un título extranjero y de equivalencias de estudios por parte de una autoridad competente en el ámbito nacional.
El Convenio futuro no sólo facilitará el desplazamiento de estudiantes, docentes e investigadores entre las regiones, sino que hará frente a sus necesidades en el contexto actual de mundialización, así como a las nuevas tendencias de la Enseñanza Superior. La movilidad académica en el mundo ha aumentado considerablemente, al mismo tiempo que, desde 2002, el número de estudiantes que se desplazan se ha duplicado. Este notable incremento de la movilidad de los estudiantes de tercer ciclo requiere de un marco regulador a escala mundial para que estudios, títulos y diplomas de la Enseñanza Superior puedan ser reconocidos.
“Es de suma importancia satisfacer las necesidades de las sociedades y las economías cada vez más interrelacionadas”, afirmaron la Sra. Natasha Sawn y el Sr. Stig Arne Skjerve, miembros del Consejo de redacción. “Creemos que una manera de mantener la diversidad cultural es el reconocimiento de los estudios realizados en el ámbito de la enseñanza superior en todo el mundo. Una equivalencia justa permite que alumnos y alumnas puedan continuar sus estudios o encuentren un empleo provechoso que estimule el talento, los conocimientos y las capacidades de todos”
Al inspirarse de los convenios regionales adoptados en materia de convalidación de títulos (Convenio de Lisboa, Convenio de Tokio y Convenio de Addis Abeba), el futuro convenio busca fomentar el acceso integrador y equitativo a la enseñanza superior, de acuerdo con los principios adoptados por los Estados Miembros en la Declaración de Incheon, en 2015. Después de todo, la cuestión del reconocimiento de cualificaciones es una preocupación colectiva.
El Comité de redacción continuará su labor en los próximos meses con miras a realizar ajustes en lo tocante a algunos aspectos fundamentales del texto antes de terminar el anteproyecto previsto para la cuarta reunión en la próxima primavera.
Fuente: http://www.unesco.org/new/es/media-services/single-view/news/a_global_convention_on_higher_education_in_the_works_last_we/
El objetivo de este experimento era reunir a los alumnos en grupos homogéneos de trabajo para medir el progreso de aprendizaje de la asignatura. Para ello, se utilizaron varios recursos tecnológicos. El primero de ellos fue realizar un test de 44 preguntas, basado en el modelo de Felder y Silverman, a través de encuestas on line con
En base a estas agrupaciones, el estilo de aprendizaje dominante de los estudiantes fue Activo-Visual-Secuencial/Intuitivo. En la primera dimensión (más activo que reflexivo), los estudiantes prefieren un aprendizaje a través de una participación más activa: opinando, reflexionando y actuando. En la segunda dimensión (más intuitivo que sensorial), su tendencia es hacia lo innovador, comprenden rápidamente nuevos conceptos y odian la repetición. Estos alumnos se caracterizan por trabajar con abstracciones y fórmulas matemáticas. En la tercera dimensión (más visual que verbal), la información recibida por los estudiantes debe presentarse de una forma muy visual, con imágenes o diagramas. Y, por último, la cuarta dimensión (más secuencial que global), se recomienda que la información se proporcione de forma progresiva.
Los resultados obtenidos se clasificaron en: principiantes, intermedios y avanzados. El fin era que, una vez acabado el semestre, los alumnos pertenecientes al grupo de principiantes acabaran en el grupo de avanzados.







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