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La importancia de la educación social en las personas con problemas de salud mental

Por: theconversation.com

En nuestra sociedad, un gran número de personas tiene, por sus características físicas, psíquicas o sociales, dificultades para desenvolverse con normalidad. Sus circunstancias cotidianas han empeorado durante la pandemia. Especialmente, porque se ha producido un retroceso respecto al entendimiento hacia las personas con problemas de salud mental. Se han vuelto a producir situaciones de deshumanización, desinformación y maltrato, basadas en prejuicios y estereotipos que ya se consideraban superados.

Es necesario que se produzca un cambio social respecto a las personas que sufren enfermedades mentales. Para ello, es prioritario activar procesos preventivos y de sensibilización socioeducativa. ¿Qué papel, por lo tanto, puede jugar la educación social en la creación de una nueva construcción social respecto a la salud mental?

La educación social

Como bien es sabido, los seres humanos vivimos en sociedad y nos realizamos en comunidades concretas. Esto nos obliga a ajustarnos a las exigencias de nuestras circunstancias sociales, a estar, de algún modo, al servicio de los demás, a respetarlos y ayudarlos, así como a integrarnos en la sociedad en la que vivimos mediante una participación responsable. Las personas nos movemos en diferentes ámbitos sociales (político, económico, cultural, laboral, etc.) donde se fijan las reglas de convivencia en comunidad, como los principios de igualdad y los derechos.

La educación, en general, supone un medio de aprendizaje cultural por medio de procesos de socialización. La educación social, por su parte, cumple una función esencial de mediación entre los colectivos más vulnerables y las instituciones. Este tipo de educación está fuertemente comprometida con la reducción de injusticias y con la transformación social. En este sentido, hace particular hincapié en reivindicar los derechos fundamentales de las personas con enfermedad mental con el objetivo de incrementar su calidad de vida.

Valores y capacidad

De lo que se trata, en definitiva, es de entender a las personas que sufren una enfermedad mental, no como individuos “que no valen para…”, sino como personas que sufren una determinada enfermedad y a las que no por eso se las puede desposeer de sus vidas.

La educación social, en este sentido, ha de alejarse de un modelo que valora a las personas por lo que son capaces de hacer o por lo que tienen. El trabajo educativo en el campo de la salud mental precisa, indudablemente, de un enfoque a largo plazo.

Acabemos con el adiestramiento

Todavía en el siglo XXI se mantienen acciones educativas para este colectivo basadas bien en el autoritarismo (a las personas con enfermedad mental hay que decirles lo que tienen que hacer), bien en un “buenismo”, o paternalismo, mal entendido (es preciso hacer todo por las personas con enfermedad mental, porque ellos no son capaces).

En la mayoría de los casos, esto se traduce en la utilización de dos procesos educativos: adiestramiento y entrenamiento. Es decir, en la instauración de conductas más o menos automáticas basadas en la repetición y la fijación mecánica de procesos.

Estas acciones provienen de una visión paternalista de la educación. Actuar desde estos estilos educativos supone colocarse en posición de superioridad sobre el otro y no aportan ayuda a largo plazo.

Autonomía e integración

Por lo tanto, es más positivo adoptar procesos educativos sistemáticos y fundamentados de soporte, mediación y transferencia. Favorecen específicamente el desarrollo de la sociabilidad del sujeto a lo largo de toda su vida, circunstancias y contextos. Procesos que promueven su autonomía, integración y participación crítica, constructiva y transformadora en su marco sociocultural.

En concreto, este movimiento educativo deberá centrarse en:

  1. Individualizar la educación de modo que cada persona sea un agente activo en su propio proceso socializador;
  2. Lograr que cada acción socioeducativa emprendida a nivel colectivo alcance a cada individuo particular;
  3. Explicarle a la persona el sentido y la intención que hay detrás de cada acción instructiva, normativa o expresiva;
  4. Incentivar el esfuerzo personal.

Educación y derechos humanos

Es una prioridad ineludible, desde el campo de la educación social en concreto y de la sociedad en general, instaurar como base inamovible el respeto a los derechos humanos y las libertades fundamentales en el campo de la salud mental.

Para ello debemos facilitar la participación activa de las personas que sufren estas enfermedades en la sociedad como miembros de pleno derecho. Se trata, en definitiva, de situar de modo normalizado al individuo dentro de su contexto social para que desarrolle al máximo sus capacidades, mejore su calidad de vida y desarrolle el proyecto vital elegido. Y es que, si se hace bien, este proceso no generará únicamente un beneficio individual, sino que redundará en beneficio de toda la comunidad.

https://theconversation.com/la-importancia-de-la-educacion-social-en-las-personas-con-problemas-de-salud-mental-169074

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Un nuevo contrato social por la educación

Por Cristóbal Madero, Facultad de Educación, U. Alberto Hurtado

Hoy 10 de noviembre se publica el reporte “Reimaginar nuestros futuros juntos: Un nuevo contrato social por la educación”, desarrollado durante dos años en una conversación global coordinada por la comisión internacional sobre los Futuros de la Educación de la Unesco encabezada por Sahle-Work Zewde, presidenta de la República Federal Democrática de Etiopía. En él se plantea la imperiosa necesidad de hacernos tres preguntas en relación con la educación hacia el año 2050: ¿Qué debiéramos seguir haciendo?, ¿qué debiéramos abandonar? y ¿qué necesita ser inventado creativamente de nuevo?

Estas tres preguntas aparecen en un contexto de crisis ampliamente diagnosticado en sus aspectos positivos y negativos. La comisión destaca entre estos últimos la crisis de las democracias representativas, el descalabro climático dadas nuestras formas de habitar el planeta, y la creciente desigualdad. Entre las positivas están el acceso masivo al conocimiento y a herramientas de colaboración. Como nunca antes en nuestra historia habíamos estado tan conectados. De allí que las preguntas del reporte, enraizadas en una realidad compleja, frágil e incierta, son también susceptibles de ser contestadas en un horizonte de esperanza.

Y porque hay razones para esa esperanza, el reporte esboza algunas posibilidades de respuesta. Insiste, por ejemplo, en sostener los principios del aseguramiento del derecho a la educación a lo largo de la vida, y del fortalecimiento de la educación como un asunto público. Más allá de los principios, el reporte propone concretamente hacerse cargo de la organización de la pedagogía sobre la base de la cooperación, la colaboración y la solidaridad, avanzar hacia un curriculum que enfatice el aprendizaje ecológico, intercultural, e interdisciplinario, y profesionalizar la docencia como condición sine qua non de la transformación educativa y social. Para avanzar en dichas propuestas hace dos llamados: a generar una agenda de investigación -pues sin evidencia ni avanzaremos, ni menos lo haremos creativamente- y a la solidaridad y cooperación internacional para, de manera prioritaria, llegar a la educación de refugiados y migrantes.

Este reporte, el tercero en magnitud y alcance en la historia de la Unesco -el de 1972 fue “Aprender a ser: La educación del futuro” y en 1996 “La educación encierra un tesoro”- plantea preguntas y propuestas que son por supuesto globales. Sin embargo, incluye elementos que pueden ser insumos relevantes para el momento constitucional del país. No tendremos un país que repare injusticias y construya un futuro imaginado colectivamente sin una educación distinta, en muchos aspectos, a la que ofrecemos hoy. Es por ello que, a nivel global y local, este reporte es una buena noticia.

https://www.latercera.com/opinion/noticia/un-nuevo-contrato-social-por-la-educacion/ES4UZGJ25JCRZFWZYVBAFFQK64/

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Conferencia de la Unesco examina desafíos de la educación

Telesur

Inició este lunes en París la 41 Conferencia General del ente. Se extenderá hasta el 24 de noviembre.

La 41 Conferencia General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, (Unesco), inició este lunes en París, Francia, con el propósito de hacer frente a desigualdades educativas agravadas por la Covid-19 y propiciar debates sobre las políticas culturales, la necesidad de invertir más en educación y otros temas relevantes.

De acuerdo con la agenda, las deliberaciones se extenderán hasta el próximo 24 de noviembre, mientras que los días 10 y 11 tendrá lugar la Reunión Mundial de la Educación (GEM 2021) con la participación de numerosos jefes de Estado y Gobierno.

En la jornada inaugural, este lunes, se eligió al presidente de la Conferencia General, responsabilidad que recayó en el embajador de Brasil ante la Unesco, Santiago Mourao.

Se prevé que en la tarde sea ratificada la francesa Audrey Azoulay como directora general. Días atrás,  el Consejo Ejecutivo de la Unesco propuso postergar su mandato. Para el cargo no se presentaron oponentes.

El evento más trascendental ocurrirá este miércoles y jueves, cuando tendrá lugar la GEM 2021, espacio en que se presentará la Declaración de París.

Dicho texto tiene como objetivo central comprometer a los Estados miembros con el futuro de la educación en el planeta y trazar pautas en este sector, uno de los más golpeados por la pandemia de la Covid-19.

La Unesco hace un llamado  a los líderes de los Gobiernos y socios para que expresen su apoyo a la Declaración de París y se comprometan a invertir en educación para el futuro de la humanidad y del planeta.

La Conferencia General se realiza en el marco de la conmemoración del 75 aniversario de la Unesco, por lo que el próximo viernes se realizará una ceremonia especial alegórica a este hecho, con la participación de al menos 25 jefes de Estado y de Gobierno, además de una cifra elevada de ministros.

Según el director de Comunicación e Información Pública de la Unesco, Matthieu Guével, la comunidad internacional tendrá ante sí importantes decisiones a tomar.

En declaraciones a medios de prensa, Guével subrayó que desde 1946 el ente multilateral ha trabajado de forma incansable a favor de la cultura y la integración de las personas, bajo el criterio de que si podemos entendernos entre todos, seremos capaces de construir la paz y el progreso.

https://www.telesurtv.net/news/conferencia-general-unesco-desafios-educacion-cultura-20211109-0010.html

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Informe: Así como vamos, no evitaremos el colapso climático

Informe: Así como vamos, no evitaremos el colapso climático

Todos los rincones de la sociedad no están logrando el “cambio transformador” necesario para evitar el colapso climático y sus consecuencias más desastrosas, con tendencias demasiado lentas o, en algunos casos, incluso en retroceso, según un importante análisis global nuevo.

En 40 áreas diferentes que abarcan el sector de la energía, la industria pesada, la agricultura, el transporte, las finanzas y la tecnología, ninguna está cambiando lo suficientemente rápido como para evitar 1.5 ° C en el calentamiento global más allá de la época preindustrial, un objetivo crítico del acuerdo climático de París, según el nuevo informe del Laboratorio de cambio de sistemas .

El ritmo peligrosamente lento de la descarbonización, que quedó en claro pocos días antes del inicio de las cruciales conversaciones sobre el clima de la ONU en Escocia, destaca aún más cómo el mundo está muy fuera de lugar en sus intentos de frenar el colapso climático.

Los niveles atmosféricos de gases que calientan el planeta alcanzaron un nuevo récord el año pasado , y la ONU advirtió que la cantidad de extracción de combustibles fósiles planificada por los países “excede ampliamente” el límite necesario para mantenerse por debajo del umbral de 1,5 ° C

“Necesitamos hacer todo lo posible en todos los sectores, para transformar nuestra generación de energía, las dietas que tenemos, cómo administramos la tierra y más, todo simultáneamente”, dijo Kelly Levin, jefa de ciencia de Bezos Earth Fund, una de las coautores del informe. “Necesitamos un cambio transformador y está muy claro que las tendencias no se están moviendo lo suficientemente rápido”.

Todo negativo

Desde la generación de electricidad renovable hasta el consumo de carne y el financiamiento público de combustibles fósiles, el informe encontró que ningún indicador mostraba el progreso requerido para reducir las emisiones a la mitad de esta década antes de eliminar por completo los gases de efecto invernadero para 2050, lo que le daría al mundo la oportunidad de mantenerse por debajo. 1,5C.

El carbón debe eliminarse cinco veces más rápido de lo que es ahora, según el análisis, mientras que el ritmo de reforestación debe ser tres veces más rápido. Los humedales costeros deben restaurarse casi tres veces más rápido, la financiación climática debe crecer 13 veces más rápido y la intensidad energética de los edificios debe disminuir a un ritmo casi tres veces más rápido que ahora.

En los países ricos de Europa y América del Norte, el consumo de carne de res debe reducirse 1,5 veces más rápido de lo que es ahora. En estos países con un alto consumo de carne y abundantes alternativas, reducir al equivalente a una hamburguesa y media por persona a la semana reduciría significativamente la demanda de tierras y las emisiones de gases de efecto invernadero.

Hay algunos destellos prometedores

La proporción global de electricidad generada a partir de energía solar y eólica ha crecido un 15% anual durante los últimos cinco años y las energías renovables se han convertido en el reemplazo más rentable del carbón en la mayoría de los lugares. La adopción de vehículos eléctricos va en aumento, alcanzando más del 4% de las ventas de automóviles en todo el mundo el año pasado.

El informe también encontró que había una buena posibilidad, con el apoyo adecuado, de un progreso “exponencial” en la tecnología, como la eliminación directa del dióxido de carbono del aire, que los científicos han dicho que probablemente tendrá que implementarse a gran escala para reducir el empeoramiento desastres climáticos. Pero, en general, la imagen es la de un mundo que se mueve demasiado lento para hacer frente a la crisis climática.

“Si bien las cosas van en la dirección correcta en algunas áreas, nos estamos moviendo demasiado lento para evitar 1,5 ° C”, dijo Sophie Boehm, investigadora climática del Instituto de Recursos Mundiales y coautora del informe. “Si eso continúa, lamentablemente no alcanzaremos los objetivos para evitar un colapso climático desastroso. Es muy preocupante que no estemos bien encaminados para ninguna de estas áreas objetivo “.

Si bien el progreso está rezagado en la mayoría de los lugares, tres áreas en particular, la producción de cemento, la fabricación de acero y los esfuerzos para cobrar una tarifa a las emisiones de carbono, están estancadas, según el informe. Otros tres, las emisiones de la agricultura, la proporción de viajes en automóvil y la tasa de deforestación, se están moviendo en la dirección equivocada.

“Necesitamos giros en U completos desde estas áreas”, dijo Levin. “Con el cambio climático no se puede simplemente ir en la dirección correcta, es necesario hacerlo a paso. Sin eso, alcanzaremos puntos de inflexión desastrosos”.

Evitar el colapso climático será difícil

Hay poco optimismo de que los países asuman los compromisos necesarios para salvar esta situación en las conversaciones de Glasgow, conocidas como Cop26, con Boris Johnson, el primer ministro británico, admitiendo que es “tocar y listo” si se tomarán las medidas necesarias. John Kerry, quien es el enviado climático de Joe Biden, ha dicho que probablemente habrá “brechas” en los planes de reducción de emisiones presentados por los gobiernos.

Si el mundo supera los 1,5 ° C en el calentamiento global, el planeta se verá afectado por una frecuencia cada vez mayor de olas de calor mortales, tormentas devastadoras, inundaciones desastrosas y malas cosechas, lo que eliminará billones de dólares de la actividad económica y forzará el desplazamiento de millones de personas. António Guterres, secretario general de la ONU, ha advertido que el mundo corre el riesgo de un “futuro infernal” por su falta de urgencia para afrontar la crisis.

“Tenemos la tecnología para que la mayoría de estas áreas se descarbonicen”, dijo Bill Hare, director ejecutivo de Climate Analytics, una organización que proporcionó información para el nuevo informe. “Lo que necesitamos es voluntad política y que los gobiernos se pongan al día con la oportunidad que esta transición traerá para sus economías”.

Por Oliver Milman. Artículo en inglés

Fuente de la Información: https://www.ecoportal.net/paises/evitar-el-colapso-climatico/

 

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Perú: ‘Inspira’, el albergue en Perú que acoge a niños con cáncer para que puedan hacerse sus costosos tratamientos médicos en Lima

‘Inspira’, el albergue en Perú que acoge a niños con cáncer para que puedan hacerse sus costosos tratamientos médicos en Lima

A los 8 años, Ricardo Pun Chong ya sabía que iba a ser médico, al igual que su padre y su abuelo, ambos de origen chino. Nacido en Lima, Perú, comenzó a estudiar medicina a los 26, y se graduó a los 34. «De ahí empecé a trabajar ya como médico, pero sentía que faltaba algo en mi vida», dice este cirujano que ahora se dedica a la medicina natural y la homeopatía.

Católico y abocado a la acción comunitaria por medio de la Iglesia, pedía a Dios que le enviara una señal para tomar el camino correcto. Un día, una novia lo dejó después de tres meses de relación y Ricardo se sintió muy triste. Fue entonces cuando una paciente, al verlo tan deprimido, decidió llevarlo en vísperas de Navidad a un albergue de pacientes con cáncer. «Ese día cometí un grave error. Salí a comprar un montón de juguetes y víveres para los niños. Hablé con una pequeña de 14 años que estaba en cama, y le insistí para que bajara a recibir sus regalos, pero ella me decía que la acababan de operar. Seis veces la invité a bajar, y ella se negaba. Entonces le pregunté de qué la habían operado y me dijo que le habían amputado una pierna. Ahí mismo me di cuenta que mi tristeza no tenía ningún sentido«, recuerda en diálogo con RT.

Desde ese momento, Pun Chong empezó a involucrarse en los albergues de Lima, especialmente brindando apoyo a las familias de bajos recursos que provienen del interior del país para tratar a sus hijos enfermos de cáncer. «Mucha gente viene de distintas partes del Perú a la capital porque allá no hay hospitales especializados. Venden todo lo que tienen, viajan y se quedan durmiendo en las plazas, en los jardines, porque no pueden mantener dos casas. Aquí, frente al hospital, una habitación cuesta 20 soles la noche, es decir 5 dólares diarios. Es imposible para un tratamiento tan largo, que suele durar, la primera etapa, entre seis y ocho meses. Entonces, al final, suspenden el tratamiento y el niño se muere», explica.

Así fue como nació el albergue Inspira, la fundación creada por Ricardo Pun Chong «con la única intención de que no se interrumpan los tratamientos» de esos chicos. En el establecimiento les brindan casa y comida totalmente gratis al niño y al acompañante, que suele ser la mamá, por el tiempo que sea necesario. Y en el último período han abierto las puertas también para pacientes con otro tipo de enfermedades o dolencias, como quemaduras, parálisis cerebral, o chicos con síndrome de down que tengan que ser operados del corazón, por ejemplo. Básicamente, personas que necesitan un tiempo prolongado de tratamiento. A todos les ofrecen alojamiento, juegos permanentes y comidas saludables.

Ricardo Pun Chong, médico y fundador del albergue Inspira
Se genera un vínculo, pero busco que sea claro que no es mi hijito, no es mi sobrino ni seré yo su padrino de ninguna religión. Nosotros les llamamos ‘amigos maravillosos’. Probablemente algunos se me adelanten y mueran antes que yo. Pero siempre serán mis amigos.

La fundación fue creada en 2008, pero no fue hasta finales de 2010 que consiguieron alquilar la primera casa propicia para recibir a las familias. «Desde esa fecha hasta hoy nunca hemos parado, ni en pandemia. Han pasado ya más de 1.000 niños de distintas partes del Perú, incluso pacientes venezolanos», dice el médico naturista.

Dependiendo de la terapia y el estado de la enfermedad, los pequeños pacientes y sus acompañantes pueden permanecer unos cuantos meses en el albergue. Lo máximo que se ha quedado un niño fueron tres años y ocho meses. «Se genera un vínculo, pero busco que sea claro que no es mi hijito, no es mi sobrino ni seré yo su padrino de ninguna religión. Nosotros les llamamos ‘amigos maravillosos’. Probablemente algunos se me adelanten y mueran antes que yo. Pero siempre serán mis amigos», dice.

Ricardo no tiene hijos y aclara que no puede considerar a sus huéspedes como si lo fueran por una sencilla razón: «En 2014 hemos visto morir a 14 niños, la cifra más alta de fallecimientos ocurridos en un año. Si fueran mis hijos, yo no estaría parado acá hablando contigo», explica.

Cuando una de esas vidas se apaga, golpea duro a Ricardo y a todo el grupo de trabajo, pero la premisa es siempre seguir adelante. «Hay sentimientos de pérdida, pero mi equipo de voluntarios y yo agradecemos la gran oportunidad que hemos tenido de conocer a ese niño, de conocer su historia y de haber podido ayudarlo para que no tenga que dormir en una plaza, con, hambre, con frío o con calor».

Y añade: «Claro que nos duele su muerte, pero nosotros necesitamos estar de pie porque esa cama va a ser ocupada por otro niño, y necesita que yo como voluntario lo reciba con el mismo amor que le di al niño anterior».

¿Cómo se financia Inspira?

La organización no cuenta con apoyo de entidades del Estado, sí de algunas empresas privadas y de particulares que colaboran, aunque no son muchos. Ricardo Pun Chong sostiene que la solidaridad en el Perú funciona de una manera particular: «Si yo pido 5.000 dólares para una prótesis de ojos de un niño, probablemente los consiga, por el impacto que pueda causar su imagen, o la sola idea de su sufrimiento, que hace que la gente piense: ‘Pobrecito el niño, que no puede ver’. Ahora, si pido 5.000 dólares para dar de comer todos los días a 40 niños enfermos de cáncer, es posible que no reciba la misma ayuda».

El fundador de Inspira señala que para mantener el albergue necesita un promedio de 6.000 dólares mensuales, aunque a veces esa cifra puede extenderse hasta los 8.000. «Básicamente necesitaría 6 empresas que donen 1.000 dólares. ¿Hay empresas que podrían dar eso? Por supuesto. ¿Existe una empresa que pueda donar todo? Sin dudas. Pero al menos yo no las he encontrado. La otra opción serían 6.000 amigos que pongan un dólar cada uno, lo mismo que se gastan en Netflix. Pero la gente no dona dinero, posiblemente prefieran donar juguetes o ropa. Lamentablemente yo no pago los servicios con eso», sostiene.

En la fundación Inspira trabajan muchas personas, pero solo tres reciben sueldo, asegura el entrevistado: el contador, el gerente y una administradora. En cuanto a los voluntarios, eran más de 60 antes de la pandemia, y ahora bajaron a la mitad. «Es que el coronavirus ha golpeado mucho, tanto en la salud como económicamente —dice Ricardo Pun—. Muchos se han quedado sin trabajo, se les han muerto familiares o han fallecido incluso ellos». El albergue tiene capacidad para 40 personas, pero por el protocolo de covid-19 en este momento solo hay 20 camas ocupadas. Las disposiciones sanitarias tampoco han permitido en todo este tiempo realizar acciones benéficas que solían ayudar a financiar el albergue, como recitales, caminatas o colectas como la que se lanzó ahora, la Rifa Anual Inspira 2021.

En 2018, Ricardo recibió una distinción de una cadena de noticias, al ser elegido entre más de 10.000 personas de 194 países como ‘Héroe del año’. Los 100.000 dólares que recibió de premio los donó para iniciar la construcción de un albergue nuevo, en un terreno de 680 metros cuadrados. El predio triplicará la capacidad a casi 130 huéspedes por día, afirman.

De acuerdo al Observatorio Global del Cáncer (Globocan) del 2018, en Perú se diagnostican 1.800 nuevos casos de cáncer infantil cada año.

A nivel regional, se estima que al menos 29.000 niñas, niños y adolescentes menores de 19 años resultarán afectados por el cáncer anualmente en América Latina y el Caribe, según la Organización Panamericana de la Salud (OPS). De ellos, cerca de 10.000 fallecerán a causa de esta enfermedad. También se calcula que cerca del 70 % de las muertes por cáncer se registran en países de ingresos bajos y medianos.

Las últimas mediciones del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) de Perú señalan que en 2020 la pobreza monetaria afectó al 30,1 % de la población del país. De ese total, un 45,7 % pertenece al área rural, mientras que el 26,0 % vive en el área urbana.

Son cifras que explican que hay un vacío, una ausencia, una falta de respaldo a esas familias que atraviesan con dolor la enfermedad de un hijo, cuyo tratamiento es particularmente costoso, en las condiciones menos favorables para enfrentarla, más aún en el contexto de una crisis económica mundial. De alguna manera, ese «algo» que sintió que faltaba en su vida el doctor Pen fue completado con su proyecto. Y los pacientes y sus familias no solo se lo reconocen, sino que toman su ejemplo solidario.

«Hay personas muy agradecidas y hay de las otras, que no es que no lo sean, pero creen que esto que hacemos es una obligación de nosotros, o piensan que esto forma parte del Estado, o imaginan que yo con esto estoy ganando dinero. Pero después se empiezan a dar cuenta que no, que es un tema de agradecimiento, de dar, de compartir. Y muchas mamás comienzan a ayudarse entre ellas, entienden que por ahí va el asunto y le tienden una mano a las nuevas huéspedes».

Emmanuel Gentile

Fuente de la Información: https://actualidad.rt.com/actualidad/409333-inspira-albergue-peru-acoge-ninos-cancer

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Simone de Beauvoir, el capitalismo y la emancipación de la vejez

Simone de Beauvoir, el capitalismo y la emancipación de la vejez

Alexander Feron

Con motivo de la publicación en las Éditions sociales del libro Découvrir Beauvoir, escrito por Alexandre Feron, publicamos un extracto: el comentario sobre un pasaje del libro -demasiado poco conocido- que Simone de Beauvoir dedicó a la vejez, lo que el capitalismo hace de ella y las posibilidades de emanciparla.

Texto de Simone de Beauvoir

“La vejez no es una conclusión necesaria de la existencia humana. (…) Un gran número de animales mueren, como las efímeras, después de reproducirse, sin pasar por un estadio degenerativo. Sin embargo, es una verdad empírica y universal que a partir de un cierto número de años el organismo humano sufre una involución. El proceso es inevitable. Al cabo de un cierto tiempo, conduce a una reducción en las actividades del individuo; muy a menudo, una disminución de las facultades mentales y un cambio de su actitud con respecto al mundo. (…)

Para que la vejez no sea una parodia ridícula de nuestra existencia, solo hay una solución, que es continuar persiguiendo fines que den sentido a nuestra vida: dedicación a individuos, comunidades, causas, trabajo social o político, intelectual, creador. Contrariamente a lo que aconsejan los moralistas, debemos desear mantener en la edad avanzada pasiones lo suficientemente fuertes como para que nos eviten volvernos sobre nosotros mismos. La vida conserva un valor siempre y cuando se lo dé a la de los demás, a través del amor, la amistad, la indignación, la compasión. Entonces sigue habiendo razones para actuar o hablar. A menudo se aconseja a las personas que preparen su vejez. Pero si se trata solo de reservar dinero, elegir el lugar en que se va a vivir la jubilación, tener aficiones, no habremos avanzado mucho cuando llegue el momento. Vale más no pensar demasiado en ella, sino vivir la vida humana lo suficientemente comprometida, lo suficientemente justificada como para seguir adhiriéndonos a ella incluso cuando se hayan perdido todas las ilusiones y se haya enfriado el ardor vital.

Estas posibilidades solo les son concedidas a un puñado de privilegiados: en los últimos años es cuando se amplía más profundamente la brecha entre ellos y la gran mayoría de los hombres. Comparándolos podremos responder a la pregunta formulada al principio de este libro: ¿Qué hay de inevitable en el declive de los individuos? ¿En qué medida es responsable la sociedad?

(…) La vejez denuncia el fracaso de toda nuestra civilización. El hombre por entero debe ser rehecho, todas las relaciones entre las personas deben recrearse si se quiere que la condición del anciano sea aceptable. Un hombre o una mujer no debería acercarse al final de su vida con las manos vacías y solitario. Si la cultura no fuera conocimiento inerte, adquirido de una vez por todas y luego olvidado, si fuera práctica y viva, si a través de ella el individuo tuviera una relación con su entorno que se lograría y renovaría a lo largo de los años, a cualquier edad sería un ciudadano activo, útil. Si no estuviera atomizado desde la infancia, cerrado y aislado entre otros átomos, si participara en una vida colectiva, tan diaria y esencial como su propia vida, nunca experimentaría el exilio. En ninguna parte, en ningún momento se han logrado tales condiciones. Los países socialistas, si se acercan un poco más que los países capitalistas, todavía están muy lejos de ellas.

En la sociedad ideal que acabo de evocar, se puede soñar con que la vejez no existiría por así decirlo. Como sucede en algunos casos privilegiados, el individuo, debilitado en secreto por la edad, pero no aparentemente disminuido, algún día sufriría de una enfermedad a la que no resistiría; moriría sin haber sufrido ninguna degradación. La edad postrera realmente se ajustaría a la definición dada por algunos ideólogos burgueses: un momento de la existencia diferente de la juventud y la madurez, pero que posee su propio equilibrio y deja abierta al individuo una amplia gama de posibilidades.

Estamos lejos de todo ello. La sociedad solo se preocupa por el individuo en la medida en que produce. Los jóvenes lo saben. Su ansiedad en el momento en que abordan la vida social es simétrica a la ansiedad de los ancianos cuando son excluidos de ella. En el intervalo, la rutina enmascara los problemas. El joven teme a esa máquina que va a atraparle, a veces intenta defenderse con adoquines; al anciano, rechazado por ella, agotado, desnudo, solo le quedan los ojos para llorar. Entre los dos gira la máquina, trituradora de hombres que se dejan triturar porque ni siquiera se imaginan poder escapar de ella. Cuando se ha entendido cuál es la condición de las personas mayores, no podemos contentarnos con exigir una política de vejez más generosa, un aumento de las pensiones, una vivienda saludable y un ocio organizado. Es todo el sistema lo que está en juego y la reivindicación solo puede ser radical: cambiar la vida”.

Simone de Beauvoir, La Vieillesse (1970), Gallimard, París, 2020, Conclusion, p. 755-761[1].

Comentario

El extracto está tomado de la conclusión de La Vieillesse (La vejez), que es, después de Le Deuxième Sexe (El Segundo Sexo), la segunda obra teórica más importante de Beauvoir. Una vez más, se trata de estudiar una categoría de seres humanos socialmente marginados en las sociedades modernas y que experimentan una forma específica de alienación. Con este fin, Beauvoir utiliza un método de encuesta bastante similar al utilizado en su libro sobre la condición de la mujer: basándose en un vasto estudio de todo lo que se ha escrito sobre el tema, así como en su propia experiencia (Beauvoir tiene 62 años en el momento de la publicación del libro) y la de sus familiares, busca dar al lector una visión exhaustiva de la condición particular de la vejez, progresando desde el “punto de vista de la exterioridad” (Parte I) hasta el punto de vista de la “experiencia vivida”, es decir el del “ser-en-el-mundo” de las personas de edad avanzada (Parte II). Su marco teórico existencialista se sitúa en la continuidad de El Segundo Sexo, pero ahora integra mucho más la preocupación marxista por analizar las condiciones económicas y sociales en las que evolucionan los individuos.

Al escribir este libro, Beauvoir tiene como objetivo «romper la conspiración del silencio» (p. 8) sobre la condición que se asigna a las personas mayores y, por lo tanto, contribuir a una toma de conciencia generalizada de la actitud «no solo culpable, sino criminal» de la sociedad hacia esta categoría de individuos. En conclusión, Beauvoir puede entonces sacar algunas perspectivas sobre la forma de transformar esta situación.

¿La situación degradante en la que son colocadas la mayoría de las personas mayores es solo una cuestión específica, incluso individual, que es posible resolver sin cuestionar la organización general de la sociedad? ¿O esta situación condensa el destino general que esta sociedad da a los seres humanos, de modo que para resolver el problema de la vejez es necesario transformar profundamente la sociedad en su conjunto?

La vejez como fenómeno biológico y existencial

Desde el comienzo de La Vejez, Beauvoir afirma, refiriéndose nuevamente de forma implícita a la concepción maussiana del hombre total[2], que «la vejez solo se puede entender en su totalidad» (p. 23), es decir, como un fenómeno a la vez biológico, existencial y social. Toda la dificultad está en comprender «la estrecha interdependencia» (p. 17) de estas diferentes dimensiones.

En efecto, como recuerda aquí en conclusión, el envejecimiento es ante todo un proceso fisiológico de «involución» que afecta al organismo humano, que, a partir de un cierto estado de madurez, pierde gradualmente su capacidad (tanto física como intelectual) para actuar en el mundo, hasta el punto de que ya no es capaz de mantenerse vivo[3]. Sin embargo, la vejez humana es irreductible a solo esta dimensión biológica, y también debe entenderse como un fenómeno psicológico o existencial. A partir de un cierto momento de su existencia, el individuo se descubre a sí mismo como viejo, una toma de conciencia que afecta a todas las dimensiones de su existencia[4] (relación con su cuerpo, sexualidad, actividades, proyectos, relación con el pasado y el futuro, etc.), y que conduce a una profunda transformación de su relación con el mundo, o también de su forma de «estar-en-el-mundo” (concepto que Beauvoir retoma de Heidegger y que constituye el título de la segunda parte del libro). La dimensión existencial de la vejez se refiere a la forma en que el individuo asume su involución biológica, es decir, cómo se sitúa en relación con ella y le da sentido. La toma de conciencia de su edad puede, por ejemplo, conducir tanto a un frenesí en el que el individuo busca aprovechar al máximo el tiempo que le queda, como a una apatía o un estado depresivo en el que siente que nada de lo que hace tiene sentido en vista de la inminencia de la muerte.

Sin embargo, lo que es, según Beauvoir, decisivo para vivir una vejez feliz, es no renunciar a lo que constituye el corazón de la existencia humana: proyectarse hacia el futuro y actuar en el mundo. El mayor riesgo que acecha psicológicamente a la persona mayor es que, viendo su futuro de repente limitado, se hunda en la indiferencia hacia el mundo y los demás: renunciando a «perseguir fines que den sentido a nuestra vida», ya no tiene «razones para actuar o hablar». Por lo tanto, la vejez no debe ser de ninguna manera un momento de ruptura con las actividades de la edad adulta: solo en la medida en que sigamos experimentando «fuertes pasiones», en que sigamos dedicándonos «a individuos, comunidades, causas», en que persigamos un «trabajo social o político, intelectual, creativo», los últimos años de existencia pueden tener sentido. Esa es la razón por la que el destino del individuo durante la vejez es, según Beauvoir, una consecuencia directa del tipo de existencia que ha llevado. Si llevó una existencia sin pasiones, sin compromisos, sin proyectos reales, su vida como anciano será aún más pobre. Por lo tanto, uno debe en cierta manera preparar su vejez, no solo en el sentido estricto de procurarse las condiciones materiales para una jubilación apacible, sino sobre todo llevando una «vida humana lo suficientemente comprometida, lo suficientemente justificada, como para seguir adhiriéndose a ella incluso cuando se hayan perdido todas las ilusiones y se haya enfriado el ardor vital».

La vejez como condición social

Sin embargo, tal análisis existencial sigue siendo insuficiente, ya que hace de la vejez un fenómeno que dependería completamente de la responsabilidad individual, de las propias decisiones del individuo durante su vida y de su forma de dar sentido a su involución fisiológica. Sin embargo, la forma en que se vive la vejez depende en gran medida de la situación social del individuo. Refiriéndose en particular a sus análisis del capítulo 4 de la primera parte («La vejez en la sociedad actual», p. 306-393), Beauvoir recuerda que «la edad a la que comienza el declive senil siempre ha dependido de la clase a la que se pertenece. Hoy en día, un minero es a la edad de 50 años un hombre acabado, mientras que entre los privilegiados muchos llevan alegremente sus 80 años» (p. 758). La desigualdad de las personas en la vejez no solo se debe a las posibilidades concretas que tienen en la jubilación, sino sobre todo a las consecuencias del estilo de vida que han tenido que llevar durante su existencia. Obligadas a vender su fuerza de trabajo para satisfacer sus necesidades, obligadas a tareas repetitivas y alienantes que no favorecen la imaginación ni el enriquecimiento de su persona, permanentemente ocupadas por las preocupaciones de la existencia diaria, las personas trabajadoras no tienen la oportunidad de preparar su jubilación. Como resultado, según Beauvoir, ésta se vive con especial brutalidad: de repente, la o el pensionista «solo ve un desierto a su alrededor»; al abordar con las «manos vacías» la vejez, «la decadencia senil comienza prematuramente, es rápida, físicamente dolorosa, moralmente horrible» y los «individuos explotados y alienados, cuando sus fuerzas les abandonan, se vuelven fatalmente “residuos”, “desechos” (p.759) En resumen, como dice Beauvoir en el preámbulo del libro: «tanto en el curso de la historia como hoy, la lucha de clases determina la forma en que un hombre es atrapado por su vejez» (p. 19).

Revolucionar la vejez y salir del capitalismo

Por lo tanto, el problema de la vejez no es, según Beauvoir, un problema particular que podría resolverse a través de otra política de vejez. Plantear el problema de la vejez es cuestionar una organización de la sociedad humana, que obliga a las personas a trabajar toda su vida simplemente para mantenerse con vida. Como escribe Beauvoir, «por el destino que asigna a sus miembros inactivos, la sociedad se desenmascara; siempre los ha tratado como material» (p. 760). La incapacidad en que nuestra sociedad se encuentra para tratar a las y los ancianos humanamente es el síntoma del «fracaso de toda nuestra civilización», es decir, una civilización estructurada por el modo de producción capitalista.

Partiendo del problema aparentemente específico de la condición de las personas mayores, Beauvoir, por lo tanto, pide una transformación del modo de organización social de la humanidad y una superación del modo de producción capitalista. «Lo que hay que rehacer es el hombre entero, hay que recrear todas las relaciones entre los hombres si se quiere que la condición del anciano sea aceptable”. En esta «sociedad ideal» poscapitalista, la vejez misma «ni siquiera existiría, por así decirlo». No porque tal o cual progreso técnico o médico hubiera permitido a la humanidad superar su condición biológica y la fatalidad de su involución, sino porque ya no sería sinónimo de un estatus social específico que disminuye las posibilidades de acción del individuo. El anciano ya no estaría condenado a vivir sus últimos años como una existencia puramente honoraria a la espera de la muerte, sino que tendría ante sí una «amplia gama de posibilidades» que podría continuar persiguiendo hasta que la muerte le alcanzara.

Para lograr esta «sociedad ideal», Beauvoir menciona, en el último párrafo del libro, la posibilidad de una forma de alianza revolucionaria entre la juventud y las y los ancianos. En el espíritu de algunos análisis revolucionarios de mayo de 68 (por ejemplo, los de Marcuse), Beauvoir parece considerar que no hay que dirigirse hacia los trabajadores adultos para encontrar el sujeto revolucionario. Totalmente absortos en su actividad profesional y en la rutina diaria que les «enmascara los problemas” fundamentales de la sociedad, los trabajadores «se dejan triturar porque ni siquiera se imaginan poder escapar de ella». El joven y el viejo se sitúan por su parte en exterioridad a la sociedad capitalista. Si los jóvenes aún no han sido «atrapados» por el sistema capitalista, los ancianos ya no son parte de él. Así, la «ansiedad» del comienzo de la vida social encuentra su correspondiente posible en la «angustia» del final de la vida social. Por lo tanto, Beauvoir pide a los ancianos que se unan a la lucha de esta juventud en revuelta y que trabajen juntos para cuestionar el sistema y lograrlo. Porque «la afirmación solo puede ser radical: cambiar la vida».

29/10/2021

https://www.contretemps.eu/beauvoir-capitalisme-emancipation-vieillesse/

Traducción: Faustino Eguberri para viento sur

Otros textos de Beauvoir

La Vieillesse (1970), Gallimard, París, 2020, Introducción, p. 7-15; Preámbulo, p. 17-23. (Hay traducción en español: Simone de Beauvoir, La vejez, EDHASA, 1983. ndt.)

Textos preliminares para tener una buena visión general del proyecto Beauvoir:

La Vieillesse, Parte II, cap. 5 «Descubrimiento y asunción de la vejez. Experiencia vivida del cuerpo», pp. 399-509; cap. 6 «Tiempo, actividad, historia», p. 510-629.

Estos dos capítulos de la segunda parte buscan explicar la especificidad de la experiencia vivida de la vejez:

Tout compte fait, Gallimard, París, 1972, c. 1, pp. 57-62; c. 2, p. 183-187.

En el primer pasaje del cuarto volumen de memorias, Beauvoir describe su relación con el tiempo y la vejez; en el segundo, vuelve a pensar sobre la génesis de La Vieillesse.

La Force des choses (1963), Gallimard, París, 2001, Epílogo, p. 489-508.

Haciendo un balance de su vida en el umbral de la vejez, Beauvoir señala paradójicamente que las promesas de la juventud se han cumplido y que ella «se ha desdibujado», una fórmula que despertó muchas reacciones y está en el origen del proyecto de escritura de La Vieillesse.

Notas

[1]     Hay traducción en español: Simone de Beauvoir, La vejez, EDHASA, 1983. ndt.

[2]     Ver texto n.º 10

[3]     Esta dimensión es estudiada en particular en el primer capítulo de la obra (Parte I, cap. 1, “Vejez y biología”, p. 27-56).

[4]     Sobre el análisis de esta toma de conciencia, ver La Vejez, Parte II, cap 5. “Descubrimiento y asunción de la vejez. La experiencia vivida del cuerpo”, p. 399-509.

Fuente de la Información: https://vientosur.info/simone-de-beauvoir-el-capitalismo-y-la-emancipacion-de-la-vejez/

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ONU: Los jóvenes toman la COP26 y Glasgow para exigir acciones contra el cambio climático

Los jóvenes toman la COP26 y Glasgow para exigir acciones contra el cambio climático

5 Noviembre 2021

“Han tenido 26 COPS y décadas de bla, bla, bla y, ¿a dónde nos ha llevado esto?”, denuncia la activista sueca Greta Thunberg. Mientras, hoy se ha conocido que, con los compromisos anunciados durante la Conferencia, las emisiones globales de CO2 van camino de crecer un 13,7% para 2030 en lugar de caer el 45% necesario para limitar el calentamiento a 1,5 grados a final de siglo.

«¿Qué queremos? Justicia climática. ¿Cuándo la queremos? ¡Ahora!». Este es el grito de los jóvenes que resonó el viernes en el centro de Glasgow cuando miles de manifestantes tomaron las calles durante el «Día de la Juventud» dedicado a la Conferencia del Clima, la COP26.

Aunque la marcha fue convocada inicialmente por el movimiento Viernes por el Futuro, de la activista climática sueca Greta Thunberg, personas de todas las edades se reunieron en George Square para exigir acciones climáticas.

Desde niños pequeños que movían sus carteles de piquete de un lado a otro, hasta adultos mayores que mostraban su apoyo a un futuro mejor para los que vienen detrás, la ciudad anfitriona de la COP26 fue testigo de una concentración sin precedentes que tal vez sólo se vea ensombrecida por otra marcha que se espera el sábado.

La ciudadana galesa Jane Mansfield portaba un cartel en el que se leía: «Código rojo para la humanidad», frase que utilizó el Secretario General de la ONU, António Guterres, para dar la voz de alarma a la humanidad cuando se publicó el último informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático a principios de este año.

«Me preocupa mucho el mundo que estamos legando a las generaciones futuras, y lo que estamos haciendo al Sur Global. Vivo en el suroeste de Gales y está claro que el cambio climático está ocurriendo, pero ni siquiera nos damos cuenta de lo que está ocurriendo en muchas otras partes del mundo y estoy asustada», dijo a Noticias ONU.

Los líderes indígenas latinoamericanos también participaron activamente en la protesta. Fueron ellos los que encabezaron la marcha y varios de ellos enviaron un fuerte mensaje a los líderes mundiales: dejen de extraer recursos y dejen el carbono en el suelo.

«Los indígenas están muriendo en el río; están siendo arrastrados por las inundaciones masivas. Las casas están siendo arrasadas, las escuelas llenas de niños dentro, los puentes, nuestra comida, nuestros cultivos, todo está siendo arrasado», dijeron en un escenario en George Square.

Por su parte, algunos activistas llevaban máscaras de algunos de los líderes mundiales, como Joe Biden, Vladimir Putin y Jair Bolsonaro, y los representaban como detenidos con carteles en los que se podía leer «criminales climáticos».

“Aunque somos una parte pequeña de la población, el 80% de la biodiversidad ha sido conservada por los pueblos originarios. Nuestras voces, nuestras propuestas, deben ser escuchadas en todos los convenios internacionales sobre el cambio climático”, dijo por su parte Abigail Hualinga del pueblo quechua de Ecuador.

Protestas frente al recinto donde se lleva a cabo la Conferencia sobre el Clima COP26.

Pedir más participación

La activista sueca Greta Thunberg fue la última en aparecer en el escenario de la protesta, donde criticó a los líderes mundiales por su continuo «bla, bla, bla» tras 26 años de conferencias climáticas y puso en duda la transparencia de los compromisos que han adquirido durante esta COP.

«Los líderes no se quedan de brazos cruzados, sino que crean activamente lagunas y moldean marcos para beneficiarse a sí mismos y seguir sacando provecho de este sistema destructivo. Se trata de una elección activa por parte de los líderes para que continúe la explotación de la naturaleza y de las personas y la destrucción de las condiciones de vida actuales y futuras», dijo, calificando la reunión de «evento de lavado verde».

Otros miembros de Viernes por el Futuro pidieron en declaraciones a Noticias ONU una mayor participación y una mejor representación de los jóvenes en las negociaciones que se están llevando a cabo en la Conferencia sobre el Clima.

«Todos los años la COP nos ha decepcionado, y no creo que este año sea diferente. Hay una pizca de esperanza, pero al mismo tiempo no vemos suficiente acción, no podemos lograr nada sólo con promesas vacías», dijo un joven activista de Filipinas.

«Las negociaciones se están llevando a cabo y sin embargo estamos aquí en la calle, porque no se nos ha incluido. Los más ricos vienen en sus jets privados y toman las decisiones. Nosotros estamos aquí y no nos van a ignorar. Nos haremos un hueco», añadió otro defensor del clima.

La declaración de los jóvenes

El mismo llamamiento se hizo dentro de la Zona Azul de la conferencia, donde los activistas climáticos de YOUNGO, el grupo de niños y jóvenes de la ONU sobre el cambio climático, entregaron a la presidencia de la COP y a otros líderes una declaración firmada por 40.000 jóvenes que exigen un cambio a los responsables de la toma de decisiones.

También pidieron a Patricia Espinosa, secretaria ejecutiva de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, que les apoye para conseguir que se incluya en la declaración final de la COP26 un párrafo que mencione la importancia de los jóvenes.

«Haremos llegar a las delegaciones estas cuestiones y reivindicaciones, todas ellas absolutamente razonables y justificables», prometió Espinosa durante una mesa redonda con jóvenes líderes.

La declaración, que se entrega directamente a los ministros, también pide que se actúe sobre la financiación del clima, la movilidad y el transporte, hasta la conservación de la protección de la fauna.

«En todos los lugares del mundo en los que he estado, me ha impresionado la pasión y el compromiso de los jóvenes con la acción climática. Las voces de los jóvenes deben ser escuchadas y reflejadas en estas negociaciones aquí en la COP. Las acciones y el escrutinio de los jóvenes son clave para que mantengamos vivo el 1,5 y creemos un futuro de cero emisiones», dijo Alok Sharma, presidente de la COP26.

Por su parte, el Reino Unido e Italia, en colaboración con la Organización de las Naciones Unidas para la Ciencia, la Educación y la Cultura, y las ONG Youth4Climate y Mock COP, coordinaron una nueva acción mundial para dotar a las futuras generaciones de los conocimientos y habilidades necesarios para crear un mundo sin emisiones de gases de efecto invernadero.

Mientras los Ministros de Educación y los jóvenes se reunían, más de 23 países presentaron compromisos nacionales en materia de educación climática, que van desde la descarbonización del sector escolar hasta el desarrollo de recursos escolares.

Las centrales electrícas contribuyen al calentamiento global a través de sus emisiones de gases efecto invernadero.

Pese a los compromisos, las emisiones seguirán creciendo

Mientras tanto, hoy se supo que, según la última actualización de la ONU, con los compromisos que se han anunciado durante la COP26, las emisiones globales de CO2 van camino de crecer un 13,7% para 2030 respecto a 2010 en lugar de caer el 45% necesario para limitar el calentamiento a 1,5 grados a final de siglo.

Esa proyección es ligeramente inferior a la del 16% para el final de esta década que era anterior a los nuevos compromisos anunciados por 14 países:  Arabia Saudí, Argentina, Australia, Baréin, Brasil, Chad, China, Ghana, Irak, Japón, Nauru, Pakistán, San Cristóbal y Nieves y Uzbekistán.

Sin embargo, sigue siendo insuficiente. Se calcula que para limitar el aumento de la temperatura media mundial a 1,5º, como fija el Acuerdo de París, se requiere una reducción de las emisiones de CO2 del 45% en 2030 o una reducción del 25% para limitar el calentamiento a 2º.

Fuente de la Información: https://news.un.org/es/story/2021/11/1499642

 

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