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El debate feminista sobre la prostitución estalla en la Universidad

Europa/España/20-10-2019/Autora: Pilar Álvarez/Fuente: elpais.com

Por: Pilar Álvarez

Nace una red de estudios que rechaza “normalizar” la explotación de las mujeres y otra que defiende que debatir del trabajo sexual se enmarca en la libertad de expresión.

Cartel prostitución
Cartel prostitución EL PAÍS

Este debate no es ni nuevo ni fácil dentro del feminismo: ¿Qué hacer con la prostitución? ¿Se puede entender como un trabajo? La corriente mayoritaria, el feminismo abolicionista, considera que no es un empleo sino una forma de explotación de las mujeres más vulnerables. Defienden perseguir a la industria —que mueve en España 22.800 millones anuales, según la web sobre mercado negro Havocscope—, sancionar a los clientes o puteros—cuatro de cada 10 españoles consumen prostitución, según datos de APRAMP publicados en una guía del Ministerio de Sanidad en 2016— y dar otras opciones de vida a las mujeres prostituidas. Hay otra corriente —y en medio posturas intermedias—, con menos seguimiento pero que existe y defiende que además de las mujeres obligadas (no hay datos oficiales, pero la Policía habla extraoficialmente del 80% como víctimas forzadas) existe también un trabajo sexual que se ejerce de forma voluntaria y que debería estar regulado. Son las llamadas regulacionistas o proderechos.

«Quitar la voz»

Los debates sobre trabajo sexual nacen desde departamentos de Derecho y Antropología de los campus de Salamanca, Sevilla, Carlos III, Barcelona, País Vasco, Granada o Valencia, entre otros. Quienes las impulsan defienden que se trata de una cuestión de libertad de expresión. “Es intolerable que en la Universidad no se pueda debatir cualquier tema, como este que es una de las polémicas centrales en el debate feminista”, señala Encarna Bodelón, profesora de Filosofía del Derecho de la UAB y directora del grupo Antígona. “No se puede quitar la voz a los trabajadores sexuales”, añade Blanca Rodríguez, de Derecho Constitucional de la Universidad de Sevilla.

Los zapatos de una prostituta en el polígono de Marconi de Madrid.
Los zapatos de una prostituta en el polígono de Marconi de Madrid. ANDREA COMAS
Las principales críticas a las jornadas provienen del feminismo abolicionista, que teme que debatir sobre trabajo sexual conlleve normalizar la explotación de la mujer y blanquear a sus explotadores, “el lobby putero y el lobby proxeneta”. “Si lo enmarcas como trabajo sexual eso ya no es un debate, la Universidad no puede servir para legitimar prácticas que son indignas para el conjunto completo de las mujeres, como es la prostitución”, dice la filósofa Alicia Miyares. La catedrática de Filosofía Moral y Política Amelia Valcárcel considera que la coordinación entre distintos campus “demuestra una voluntad y la voluntad es normalizar una práctica antiética de enormes costos sociales a la que el feminismo se ha opuesto desde siempre. Algo es seguro: Esto no consta en los fines de la Universidad”.

La postura de las Universidades

Ni la conferencia de rectores de España, la Crue, ni la Universidad de A Coruña comparten esta posición. “La Universidad es el lugar para debatir. Si no es aquí, ¿dónde va a ser?”, señala Eva Alcón, delegada del presidente de la Crue, y rectora de la Jaume I. “Como mujer y a nivel personal mi postura es que no deberíamos legalizar la prostitución, pero otra cuestión es que existe un debate en el mundo feminista que no está cerrado y es aquí donde se tiene que tratar”. La vicerrectora de Responsabilidad Social de A Coruña, Araceli Torres, añade: “En la Universidad nunca utilizaríamos el término trabajo sexual en las actividades que organizamos, pero es innegable que el debate no está cerrado y que permitir hablar de esto no significa blanquear ninguna situación en absoluto”.

La red de estudios de prostitución y pornografía integra a docentes de Salamanca, la Autónoma de Barcelona, la Complutense de Madrid, Carlos IIII, Valencia o Sevilla, entre otras. Una de las investigadoras al frente es Rosa Cobo, profesora titular de Sociología de A Coruña: “La prostitución no es un trabajo, sino un modo de supervivencia para gente en situaciones de vulnerabilidad muy extrema, sin derechos de ciudadanía, a veces con varias bocas a las que alimentar y sin cualificación ni un lugar en el que vivir”. Cobo rechaza que la Universidad albergue debates que defiendan la prostitución como un trabajo “igual que no los haría para defender la pena de muerte, el trabajo infantil o la mutilación genital”.

“Afirmar que se puede ejercer el trabajo sexual con libertad no significa que se niegue que hay violencia o situaciones no dignas”, replica Encarna Bodelón. El 15 de noviembre, en la Universidad del País Vasco, se celebrarán las jornadas Derechos vs estigma, que impulsa la profesora de Filosofía del Derecho María Ángeles Barrere. Asegura no han supuesto ningún coste para la Universidad y que se ha hecho “tirando de amigas”. Y añade: “Es un debate que sigue abierto. No lo cerremos en falso”.

Fuente: https://elpais.com/sociedad/2019/10/17/actualidad/1571337601_065207.html

Imagen: Orna Wachman en Pixabay

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Educación mantiene que los exámenes de oposiciones sean eliminatorios

Por: Pilar Alvarez
Representantes de tres sindicatos se encierran en el ministerio para exigir un cambio en el proceso extraordinario. Las centrales anuncian movilizaciones.
El Ministerio de Educación da por cerrada la primera fase de negociación para las próximas oposiciones a profesores, la referente a las condiciones de las pruebas. Y no ha terminado con acuerdo. El Ejecutivo ha rechazado una de las principales demandas de las centrales y que respaldan la mitad de las comunidades autónomas: que los exámenes no sean eliminatorios. Seis representantes de tres sindicatos de la mesa de negociación se han encerrado en el ministerio tras la reunión de este jueves para rechazar esa decisión.
El Gobierno aprobó en marzo una oferta pública de empleohistórica con más de 250.000 plazas en tres años. Y el Ministerio de Educación estimó que más de 150.000 plazas serían para el ámbito docente, según señaló entonces el secretario de Estado, Marcial Marín, a La Razón, aunque hasta ahora no han especificado el número concreto de plazas, algo que se tratará en la segunda fase de la negociación. Para esta convocatoria extraordinaria, abrieron una negociación con los sindicatos y con las comunidades autónomas con el compromiso de dar más peso a la experiencia de los profesores interinos, los funcionarios sin plaza fija que han llegado a porcentaje récord durante los años de la crisis.
Las convocatorias de selección de funcionarios tienen una fase de concurso (presentación de méritos) y otra de oposición (los exámenes).  Con la normativa actual, para aprobar la fase de oposición, hay que ir aprobando las distintas pruebas. Los sindicatos -y ocho de 16 comunidades autónomas, Cataluña no ha participado en esta fase de la negociación- habían reclamado que, de forma excepcional, se eliminara ese requisito y se pudieran hacer medias. Es decir, si en una prueba el aspirante saca un 3 y en la siguiente un 7, el resultado es 5 y estaría aprobado.
Los defensores de este modelo alegan que se trata de una convocatoria excepcional que llega tras un largo periodo sin oposiciones, que es una demanda del profesorado interino (aunque consideran que no perjudica al resto) y que es un procedimiento que tuvo un antecedente en el periodo extraordinario que se abrió entre 2007 y 2011, tras la aprobación de la LOE.»Que no haya que aprobar obligatoriamente puede ayudar a los interinos pero también a quienes llegan por primera vez a las pruebas y tienen un mal día. Da mayor flexibilidad», explica Paco García, representante de CC OO y uno de los encerrados en el ministerio unto con los representantes de UGT y STES. En la mesa de negociación están también ANPE, CSIF y la central gallega CIGA. Comisiones, STES, CSIF y UGT han anunciado «movilizaciones» de docentes en las comunidades autónomas.
La otra mitad de las comunidades autónomas, junto con el ministerio, consideran que no es coherente permitir que pase con menos de un 5 en un examen quienes luego exigirán esa nota a sus alumnos. Educación solicitó un informe a los servicios jurídicos sobre la viabilidad de este cambio que no ha hecho público. En una nota, el ministerio añade que considera «exigible que las pruebas sean eliminatorias de acuerdo con la jurisprudencia y su interpretación del principio de mérito y capacidad en el acceso a la función pública».

Más peso a la experiencia

Sí se han aceptado otras reivindicaciones de los sindicatos. Hasta ahora  la fase de oposición (el examen) suponía el 66% de la calificación final del aspirante y contempla que las pruebas sean eliminatorias, es decir, si se suspende un examen se suspende la oposición. El otro 34% de la nota final se acredita en la posterior fase de concurso mediante méritos, entre los que se incluyen los años previos de clase. El ministerio acepta que los méritos suban a un 40% del total y, además, considerando un máximo de siete años de antigüedad puntuables en lugar de los cinco actuales (los sindicatos habían reclamado 10 años). Este viernes.los representantes del ministerio se reunirá con los de las comunidades autónomas.
Fuente: https://politica.elpais.com/politica/2017/11/30/actualidad/1512049964_676733.html
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La revolución del calendario escolar.

Por: Pilar Álvarez.

Alex se pasó la semana de vacaciones con los abuelos, jugando con los amigos, a ratos con la tablet. Miranda se fue con sus hermanos y sus padres a Aranda de Duero, a ver también a la abuela, que le prepara unas meriendas “riquísimas”. Sentados en el pupitre de su colegio, les cuesta echar la vista atrás. No recuerdan si aquello fue en noviembre, en febrero, en Semana Santa… Lo que Miranda tiene muy claro es que visitó Almería, su ciudad favorita, en verano. Los dos alumnos de 5º de Primaria, de los más listos de su clase, apenas han reparado en un cambio que han tenido este año y que sitúan sus vacaciones en el colegio Antonio Mendoza, un edificio lleno de escaleras y dibujos coloridos del centro de Santander, más cerca de lo que hace Europa que de lo que ocurre en el resto de España.

Cantabria se ha convertido en este curso en la Galia educativa, un pequeño punto en el mapa patrio que ha revolucionado el calendario escolar, el tiempo de descanso y de trabajo de los alumnos. Es en un laboratorio de ideas que todos miran de reojo. A saber: una semana de vacaciones cada dos meses de clase, salvo en verano. Supone ampliar el puente de los Santos de noviembre y recuperar la antigua semana blanca de febrero.

 La idea parece tan simple como la han vivido estos dos chicos que hablan sentados en sus pupitres del centro público santanderino, que comparte patio con otros dos colegios. Pero no lo es. Es el primer paso de un cambio que han barajado otras regiones como Madrid o Cataluña -con las competencias educativas transferidas, el modelo horario corresponde a cada comunidad- y que el Gobierno de Cantabria espera mantener el curso que viene de nuevo para todos sus estudiantes, desde infantil a bachillerato, acortando un poco más las vacaciones estivales.

 El calendario se implantó con polémica, porque los padres se enteraron del cambio el pasado junio por la prensa. Casi un año después, un informe del consejo escolar cántabro en el que han participado familias, alumnos, profesores, expertos, Ayuntamientos y Gobierno regional detectaba disfunciones como que a los profesores se les ha ido la mano con los deberes y los exámenes, o que la conciliación es la gran cuenta pendiente.

 El problema de conciliar

Los padres de Miranda trabajan en el sector sanitario y, como los profesores, lo tienen fácil para coger vacaciones. Alex tiene la suerte de vivir cerca de sus abuelos, que siempre echan una mano con estas cosas. Pero su situación no es la habitual. Desde las confederaciones de padres de la escuela pública y la concertada se ha denunciado que la oferta de ocio para los chicos esos días era insuficiente y además tenía un coste.

El consejero de Educación, Ramón Ruiz, sostiene que los problemas de horarios laborales para atender a los hijos “no es algo que deba solucionar solo la Administración educativa”. Asegura que se ha hecho un esfuerzo para organizar campamentos y talleres y que 17 de los 100 ayuntamientos cántabros – los de los municipios más grandes- están colaborando ya con servicios municipales para esos periodos.

En el Antonio Mendoza de Santander, los alumnos sin beca debían pagar unos 65 euros semanales por comedor y actividades. “En noviembre se ofertó gratis y casi no vinieron familias pero el comedor y los monitores hubo que pagarlo igual. En febrero, la consejería reunió a los directores y se decidió poner un precio”, explica en su despacho la directora del colegio, María José Paz, una convencida de la nueva fórmula. Asegura que ha sido beneficiosa para los alumnos, sobre todo en infantil. Marta Lanza, que tiene dos hijos en el centro, no los llevó al colegio en vacaciones. Ella pidió días en noviembre para atender a sus hijos y su marido en febrero. “Los padres solemos ser reacios al cambio, pero si me dicen que es mejor para mi hijo, por supuesto que lo acepto”, valora. ¿Lo es?

 El largo verano

 No existe investigación suficiente para poder afirmar si el modelo cántabro es mejor para los resultados académicos de los alumnos. El consejero de Educación, Ramón Ruiz, asegura que ha habido mejoras en la convivencia. Y está probado que favorece su descanso. “La idea es más que buena pese a que se ha tomado demasiado rápido”, considera Rafael Feito, doctor en Sociología de la Complutense. “Las investigaciones apuntan incluso a pausas más largas, intercaladas a lo largo del curso”, añade este especialista que alerta sobre los efectos negativos de unas vacaciones de verano extensas en las que los alumnos olvidan conocimientos.

 Por la innovación

 El paso dado por Cantabria, que el curso que viene quiere repetirlo, tiene otro punto fuerte, según sus partidarios: la innovación educativa. “Este modelo implica un cambio de chip a la hora de acometer tareas educativas”, explica Javier Argos presidente de la comisión del Consejo Escolar que ha investigado este asunto. “Si cambiamos los tiempos, habrá que cambiar los espacios y las formas de enseñar a los chavales”, apunta Javier Ramírez, director del colegio Pablo Picasso de Laredo, uno de los representantes sindicales que más defendió el cambio. “Tenemos que encaminarnos a una enseñanza no tanto memorística sino que los alumnos aprendan a investigar”, añade. El esfuerzo, sobre todo, recae en los profesores, los mismos que en muchos casos este curso han tirado de más exámenes y más deberes en las cinco evaluaciones de los chicos cántabros.

“El profesor todavía no se atreve a dar una opinión cualitativa sin poner un examen. Pero eso hay que superarlo. Si tienes 18 alumnos, con lo que has visto puedes emitir una opinión”, considera Silvino Corada, director del instituto Santa Clara de Santander, situado muy cerca del colegio Antonio Mendoza. “Nos falta aún el 80% del desarrollo del calendario: replantear los exámenes, revisar las actividades… Si lo terminamos bien, el modelo va a ser mucho mejor para todos”

Fuente: http://politica.elpais.com/politica/2017/05/12/actualidad/1494611037_653438.html

Imagen: http://ep02.epimg.net/politica/imagenes/2017/05/12/actualidad/1494611037_653438_1494671042_noticia_fotograma.jpg

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España-Dinamarca, cumbre en el aula.

Las escuelas Padre Piquer y el Ørestad Gymnasium, a 2.500 kilómetros de distancia, son centros innovadores. Sus alumnos se acaban de conocer.

Por: Pilar Álvarez.

En un repaso rápido se podría pensar que hay más diferencias que similitudes. Un centro español de barrio humilde del norte de Madrid frente a un instituto danés en un enclave de vanguardia. Ideario católico versus laico. Aulas más grandes a golpe de tirar tabiques frente a un edificio casi sin paredes con el diseño pensado al milímetro para aprender en el siglo XXI. Pero lo interesante es ver en qué se parecen estos dos centros escolares situados a 2.500 kilómetros de distancia. En el Padre Piquer de Madrid y en el Ørestad Gymnasium de Copenhague los profesores han decidido enseñar de otra manera: con el alumno en el centro de todo. Los dos aplican modelos de éxito citados en libros de innovación educativa y, esta semana, han celebrado su primera cumbre de alumnos en Madrid.

Son las nueve y ocho minutos de la mañana del jueves y un grupo de 43 estudiantes daneses enfilan la calle hasta la puerta esquinada del centro de formación Padre Piquer. Está en Ventilla, al norte de Madrid. Un antiguo barrio de traperos y chabolas a las que sustituyeron colonias de viviendas sociales, con una tasa de inmigración tres puntos por encima de la media de Madrid (en el distrito en el que hay un 17%, según datos regionales) que se traducía en unas aulas desbordadas por una diversidad difícil de asumir. Más de la mitad son de origen inmigrante, con 37 nacionalidades representadas. “Queríamos dar respuesta a la heterogeneidad de nuestros alumnos pero sin seguir sacando a los chicos de las aulas”, explica Gregorio Casado, coordinador de innovación del centro concertado jesuita, de la Fundación Montemadrid.

El giro de las aulas cooperativas

«ESTO NO SE LO PUEDEN PERDER NUESTROS CHICOS»

En el Padre Piquer, hasta 3º de la ESO se aprende en las aulas cooperativas y la mayoría del currículo se trabaja por proyectos (como el de las maquetas de religión) o por ámbitos de conocimiento en lugar de asignaturas. En el centro danés no se usan libros. Ninguno. Pero el hermanamiento se produce gracias a un libro. A principios de 2016, el director del Padre Piquer, Ángel Serrano, y el profesor Smith- Hansen se conocieron en Madrid después de que sus centros aparecieran recogidos en la obra Viaje a la escuela del siglo XXI, del investigador Alfredo Hernando. “Esto no se lo pueden perder nuestros chicos”, dijo el director. El centro madrileño fue además uno de los primeros que la fundación Ashoka nombró como escuela de cambio ChangeMaker. Cada semana reciben visitas de profesores y equipos directivos de distintas partes del mundo que quieren aprender de su modelo.

Hace ya 13 años que iniciaron un giro para diseñar las llamadas aulas cooperativas, en las que coinciden 60 alumnos y hasta cuatro profesores para trabajar con chicos a distinto ritmo en un mismo espacio. Las cosas se hicieron a golpe de obra: un tabique menos por aquí, otro por allí. Donde antes había dos aulas, un pasillo y un baño hay hoy un espacio diáfano que esta mañana está lleno de maquetas de los chavales. En este centro, con alumnos de 10 confesiones, aprenden sobre religiones haciendo pasos de Semana Santa y mezquitas a escala. “Esta es la subida al monte Calvario”, explica una chica con un cartón enorme doblado a modo de rampa en el que el verde de la hierba está representado con hebras de lana verde.

Los alumnos de ambos centros en el patio del Padre Piquer.
Los alumnos de ambos centros en el patio del Padre Piquer. ALVARO GARCIA EL PAÍS
 

 «¿Qué tal tu país?»

La visita del grupo de daneses ha revolucionado una de estas aulas esta mañana. A diferencia de España, en Dinamarca los alumnos cambian de ciclo a los 16 años hasta los 19, en lugar de empezar con 12. Así que el grupo de jóvenes de 18 y 19 de la visita -algunos rubios y pálidos y la mayoría en bermudas- llaman mucho la atención. “¿Qué tal tu país?”, “¿cómo es el logo de tu instituto?” “Ya tengo amigos de todo el mundo”, dice risueño un chaval de 12 años de 1º de la ESO. Abraza a un danés que le saca dos cabezas y que ha ido a parar a su aula en medio de una gymcana con pruebas y un plano para conocer el centro. La ruta recala en la cafetería, que huele a café y a bizcocho de chocolate, a 50 céntimos el trozo y cuatro el bizcocho entero. “You can buy here some food” (“puedes comprar comida aquí”) lleva escrito un alumno en su chuleta para los visitantes. No todos hablan buen español aunque lo estudien.

«No sirve el aula con la pizarra»

A Jeppe,de 18 años, le sorprende lo distintos que son ambos centros: “El nuestro tiene más espacio, no hay tantas habitaciones”. Y es que, aunque el edificio madrileño se ha ido transformando, el lØrestad Gymnasium de Copenhague se construyó en 2005 directamente sin tabiques, con una gigantesca escalera de caracol y salas enormes en las que los chicos trabajan en pequeños grupos. “A estas alturas no sirve un aula con una pizarra y 28 alumnos sentados tomando apuntes”, explica Morten Smith- Hansen, uno de los dos profesores de español que viaja con la comitiva. Habla con acento latino “como de la CNN”, según su propia definición. “Mi papel es más de mentor y guía más que de profesor tradicional”, añade. En su centro, totalmente digital, este docente abre un documento en la nube (un escrito compartido en red al que pueden tener acceso distintos usuarios) con cada alumno para ir revisando sus progresos de forma individual, como si fuera un profesor particular: “Cada chico aprende a su propia velocidad”.

Cobrar por estudiar

“¿Por qué llevan bata?”, pregunta el rubio Jeppe en el aula de ciencias. Los profesores de su instituto nunca van uniformados. Explica ante un grupo de españoles boquiabiertos que en su centro hacen prácticas de laboratorio con un acelerador de electrones.

A los daneses le sorprende lo “abiertos y simpáticos” que son los españoles, explica Victoria Kiehl, danesa de madre granadina que ha venido con el grupo de Copenhague: “Me ha llamado mucho la atención la diversidad, en Dinamarca la gente se junta por culturas”. A los españoles, que sus pares cobren por estudiar. “Les dan como 300 euros. He alucinado”, explica Pablo Hernán, de 17. Allí tampoco tienen selectividad (que desde este curso se llama EBAU) ni repiten curso, un asunto que lastra la educación española y sobre el que la OCDE ha alertado a España.

Hernán resume su centro con sus palabras: “En el Padre Piquer se aprende de una forma diferente al resto de colegios que yo conozco”. Las materias, añade, son menos importantes que “el compañerismo, llevar la tarea al día o trabajar en grupo”.

Alumnos críticos

“Este proyecto no se montó para sacar mejores resultados en lengua, inglés o matemáticas, para eso ya estaba el sistema de antes”, concede el coordinador de innovación, aunque los resultados del centro (un 92% de aprobados en selectividad, absentismo y conflictividad casi nulos) avalan también su modelo. “Se trata de que nuestros chicos tengan la oportunidad de ser protagonistas de su proceso”. A Smith- Hansen tampoco son las notas de sus alumnos lo que más le preocupa: “No es que sean mucho más sabios ni más inteligentes que otros daneses”, señala. “En el mundo del siglo XXI hay exceso de conocimiento y de interpretaciones. Lo importante es darles las herramientas para ser críticos en este mundo tan complicado”

La educación personalizada. Esa fórmula a la que otros aspiran y que tienen en común estos centros situados cada uno en una punta de Europa. Un giro con consecuencias importantes en un centro pionero situado en un antiguo barrio de chabolas. Así lo ve el director del Padre Piquer: “En nuestro centro hay todo tipo de chicos y algunos llegan a médicos o ingenieros. La diferencia ahora, es que eligen ellos, no el sistema”.

Fuente: http://politica.elpais.com/politica/2017/03/31/actualidad/1490985417_565592.html

Imagen: http://ep02.epimg.net/politica/imagenes/2017/03/31/actualidad/1490985417_565592_1490987815_noticia_fotograma.jpg

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La huelga tiene más eco en institutos y facultades que en los colegios.

Los sindicatos cifran en un 65% el seguimiento de los profesores. El Ministerio de Educación asegura que ha habido «una incidencia mínima».

Por: Pilar Alvarez.

Cuatro años después de que se aprobara la polémica reforma educativa del PP y con un pacto educativo en negociación en el Congreso de los Diputados, se ha convocado este jueves una huelga general educativa, desde infantil a la Universidad. La promueven hasta 10 asociaciones de alumnos, familias y profesores que reclaman que se derogue la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa, la  LOMCE, que se reviertan los recortes educativos que han provocado la pérdida de unos 30.000 profesores y un cambio en el sistema de becas aprobado en 2012, que ha supuesto una reducción de la cuantía que reciben los estudiantes, entre otras peticiones.

Los sindicatos docentes (CC OO, UGT y STES) han cifrado el seguimiento en un 65% de media en todas las etapas en el caso de trabajadores de la enseñanza (profesores y administrativos) y un paro de alumnos y familias “que ha distorsionado la normalidad académica en todos los centros del país” con un 85% de seguimiento, señalan. El Ministerio de Educación asegura que ha habido una “incidencia mínima” y «sin incidentes» salvo los protagonizados a primera hora por piquetes de dos universidades madrileñas. “No hay razones objetivas en estos momentos para una huelga de estas características y por eso es lógico que el seguimiento sea mínimo”, ha dicho el ministro de Educación, Íñigo Méndez de Vigo, en el Congreso de los Diputados.

Las protestas han continuado por la tarde con más de 50 manifestaciones en distintas ciudades. Varios miles de alumnos, padres y docentes se han manifestado de forma conjunta esta tarde en Madrid, entre Neptuno y Sevilla, pasando frente al Ministerio de Educación, como colofón la jornada de huelga. Les acompañaba una banda de música y otra de batucada. Y coreaban lemas como «De norte a sur, de este a oeste, la lucha sigue cueste lo que cueste» o «el que no vote es del Partido Popular».

Aunque el Gobierno ha dado marcha atrás con las reválidas, quedan puntos calientes en la ley muy contestada desde la calle y desde las comunidades no gobernadas por el PP, que ahora son mayoría. “No nos engañan, la LOMCE sigue en marcha”, gritaban los centenares de estudiantes que han recorrido a las 12 la calle madrileña de Atocha en una manifestación.

La de este jueves es la jornada número 24 de protesta educativa desde 2012. El pasado octubre, hubo movilizaciones multitudinarias para frenar las reválidas, el examen externo de 4º de la ESO y 2º de Bachillerato que servía para sacar el título y que finalmente ha quedado en suspenso mientras avanzan las negociaciones del pacto educativo.

En Madrid, mientras en el campus central de la Universidad Complutense había menos afluencia de alumnos que una jornada habitual, en la sede de Somosaguas en Pozuelo, los profesores reconocían que los jóvenes se han quedado en casa de forma masiva. A primera hora, varios piquetes han intentado impedir el acceso a diversas facultades de la Complutense. La Policía Nacional se ha tenido que personar en el caso de la barrera que se ha conformado en la Facultad de Económicas de la Autónoma de Madrid (UAM). Según exponen fuentes de la UAM a Europa Press, a primera hora de la mañana se ha formado un piquete que ha impedido el acceso a la Facultad de Económicas, donde se ha registrado «empujones» y «alguna situación desagradable». En este caso, agentes de Policía Nacional que estaban en las inmediaciones de la estación de Cercanías de Cantoblanco se han personado a las puertas de la facultad, lo que ha motivado que el piquete con unas 50 personas se disolviera.

Los pocos alumnos que se han paseado por el campus de la Complutense han acudido hoy porque tenían exámenes. «Teníamos que venir sí o sí, pero ahora nos vamos», declaran. Un profesor que ha asistido al centro universitario remacha: «La verdad es que está todo prácticamente vacío. En los aparcamientos no hay prácticamente coches. Los jóvenes han secundado la huelga, por lo menos aquí».

En el centro de Madrid, en el instituto público Lope de Vega, los pasillos de entrada están desiertos a eso de las 10.00. Aseguran en recepción que apenas han asistido alumnos a clase («y los que han venido, yo creo que después del recreo ya no vuelven», dice un bedel), pero han ido la mayoría de docentes. Sin embargo, a apenas 400 metros, en el instituto público Cardenal Cisneros, la situación es justo al revés: «Han venido muy pocos profesores, casi ninguno. Alumnos, muchos», aseguran en recepción.

La Consejería de Educación madrileña ha cifrado el seguimiento del paro en un 14,7%. Los hablan del 60% de los docentes no universitarios. A las 12.00 se han manifestado en Atocha unos 800 estudiantes, según estimaciones de la Policía Nacional.

En Barcelona, se han movilizado más de 7.500 estudiantes y docentes por las calles de la ciudad, según datos del Ayuntamiento. «No a la privatización» y la «educación está en venta» eran las consignas que más se han oído en el recorrido, que ha terminado ante la sede de la delegación del gobierno, completamente blindada por una decena de furgones antidisturbios de los Mossos d’Esquadra. Los manifestantes han terminado la marcha leyendo varios manifiestos en favor de la educación pública y no se han registrado incidentes. 

El paro, no obstante, ha tenido un seguimiento desigual en la capital catalana según el ciclo de estudios: en institutos ha tenido más apoyo que en primaria y educación superior. En el Instituto Vila de Gràcia, el seguimiento de alumnos fue del 90% en los últimos cursos de ESO y en bachillerato. El de docentes, en cambio, «poca cosa», reconocía la conserje. Solo un 2,9% de los profesores que han informado a la Generalitat sobre la convocatoria (1955 de 67403 aunque el total es de 82.753) han secundado el paro en Cataluña.

En universidad el seguimiento ha sido más flojo. Los universitarios catalanes ya se manifestaron y celebraron una jornada de huelga la semana pasada para exigir una rebaja de los precios de matrícula. «Normalidad absoluta. Ningún incidente ni huelguistas en el campus», apuntó un portavoz de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona. En la Universidades de Barcelona tampoco se han registrado incidentes: se cancelaron el 40% de las clases en la facultad de derecho, el 25% en biblioteconomía, el 20% en filología y alguna clase suelta en el campus de Bellvitge (L’Hospitalet).

En Andalucía ha seguido la huelga un 80,02% del alumnado no universitario, según datos de la Consejería de Educación, que no ha facilitado aún cifras de seguimiento de los docentes. Los sindicatos aseguran que han secundado el 45% de los profesores con «un  paro académico casi total en Secundaria y Universidad». Toda la actividad académica de la Universidad de Sevilla ha quedado paralizada en este jueves.

«Se nota mucho el recorte del personal, tenemos a una profesora de Física dando Ética. También hay mucha incertidumbre con respecto a las asignaturas de selectividad y no hemos podido elegir las optativas que queríamos porque han reunificado los grupos», asegura el estudiante de un instituto sevillano Alejandro Reguera, mientras prepara una pancarta en la que se lee «nos han quitado tanto que no tenemos ni miedo». Forma parte de la recién creada plataforma de unión de institutos públicos en Sevilla llamada UNIP, que incluye a una decena de centros. «Nos hemos unido para tener más fuerza juntos y no tener que ir con los sindicatos», dice su compañera Lucía Ramírez, de 15 años. «Tenemos pensado seguir haciendo reivindicaciones de forma conjunta», añade.

Javier Chávez ha decidido secundar la huelga por partida doble. Como padre y como profesor interino ha acudido con su hijo a la manifestación: «Veo como se recortan los derechos de la educación pública frente a la concertada, se sufren recortes encubiertos», considera este sevillano, que además protesta por la complejidad de los interinos de acceso a la función pública.

Cuatro adolescentes de un pueblo de Huelva se han desplazado hasta Sevilla también para defender lo que consideran su futuro: «Todavía somos jóvenes, pero queremos nos afectará lo que se decida ahora. Ya tenemos las clases masificadas, y no se sustituyen los profesores», dice Lucía Calzada, de 14 años, ataviada con un birrete fabricado con goma eva brillante.

En la Comunidad Valenciana ha habido un 13% el seguimiento entre el profesorado de Infantil, Primaria, Secundaria, Bachillerato y Formación Profesional y otras enseñanzas no universitarias de centros públicos y concertados. Entre el alumnado el seguimiento ha sido del 60%, según el Gobierno autonómico. El consejero de Educación, Vicent Marzà, ha expresado su apoyo a “las reivindicaciones de la comunidad educativa valenciana”. “Trabajamos desde las instituciones para derogar la LOMCE, aumentar las plantillas docentes y potenciar la estabilidad”, ha agregado Marzà.

El aparcamiento de la Universitat de València en el campus de Tarongers, que concentra grandes facultades como Derecho y Economía, habitualmente repleto, estaba por la mañana completamente vacío.

También ha habido un seguimiento muy alto de la huelga en el campus de Blasco Ibáñez, casi total en la facultad de Filología de Valencia. «Los dos profesores que han venido han devuelto las llaves porque no había nadie en clase», explica el conserje. La impresión a pie de calle, a falta de que se faciliten datos oficiales, es que el respaldo ha sido más desigual en institutos y colegios.

En el instituto público del Carme de Valencia, al que acuden unos 400 alumnos, ha habido más seguimiento entre los estudiantes (60%) que entre los profesores (20%) según fuentes del centro.

En el colegio Sagrado Corazón Carmelitas de Valencia, en cambio, no hay rastro de la huelga. Ningún profesor la ha secundado y no han ido menos alumnos que habitualmente. «Es un día normal», afirma la conserje.

En Galicia, colectivos de padres, profesores y alumnos agrupados en las dos plataformas de defensa de la enseñanza pública han salido masivamente a las calles en la práctica totalidad de las ciudades, salvo en Ourense, en donde la manifestación se celebrará a las 19,30 horas. Las dos plataformas convocantes han coincidido en su reclamación contra la LOMCE aunque en el caso de los organizaciones nacionalistas piden el impulso además a una ley educativa gallega «que atienda a las necesidades y particularidades de la comunidad autónoma». Ambos colectivos estiman en torno al 63 y 80% el seguimiento pero según la Xunta, ha sido del 11,42% en la púbica y 0,39% en la concertada.

La huelga ha tenido una incidencia escasa en el País Vasco. En los colegios de Primaria y Secundaria apenas se ha registrado la falta de alumnos y en los institutos de Bachillerato las clases se han desarrollado “con normalidad”, según fuentes del Educación. “El seguimiento de la huelga ha sido insignificante”, añade un portavoz del Gobierno vasco. Un profesor del Instituto Antigua-Luberri de San Sebastián ha asegurado a este diario que el paro “no ha existido” en este centro.

El Departamento vasco de Educación ha constatado que “solo un 0,02% de los profesores ha secundado la huelga convocada contra la LOMCE. La consejera Cristina Uriarte ha afirmado que el Gobierno vasco “siempre” ha estado en contra de la ley educativa vigente y trabajará para que se derogue o se cambie”, aunque también ha indicado que “hay otras vías” para conseguirlo.

En la Facultad de Letras de la Universidad del País Vasco (UPV) en Vitoria las clases se han desarrollado “sin incidencias”, explica Maialen Salaberria, que cursa segundo curso de Filología Inglesa: “Las clases se han dado como otro día cualquiera. No hay ambiente de huelga en el campus. Ayer hubo más incidentes por el Día Internacional de la Mujer”.

Varias decenas de manifestantes han recorrido las calles de Bilbao para protestar por la aplicación de la LOMCE. Han participado representantes de CC OO y UGT, así como de organizaciones de estudiantes y asociaciones de padres, a los que se han sumado un grupo de estibadores que han gritado consignas como “obreros y estudiantes, unidos y adelante”.

Los sindicatos convocantes de la movilización no han podido precisar el seguimiento que la huelga en Euskadi al carecer de datos de los profesores que han parado. Las centrales nacionalistas ELA, LAB y Steilas, mayoritarias en Euskadi, no han secundado la huelga de hoy y han optado por diferencias con una convocatoria que se celebrará solo en Euskadi el próximo 22 de marzo.

Fuente: http://politica.elpais.com/politica/2017/03/09/actualidad/1489061233_819108.html

Imagen: http://ep02.epimg.net/politica/imagenes/2017/03/09/actualidad/1489061233_819108_1489071701_noticia_fotograma.jpg

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Lecciones para PISA de un instituto de Zamora

Por Pilar Alvarez

El Claudio Moyano, en Castilla y León, está a la altura de Finlandia. La formación del profesor, los idiomas y reforzar asignaturas son algunas de sus claves

“¿Ves? No se oye nada”. Estamos en el instituto Claudio Moyano, un imponente edificio modernista situado en el centro de la ciudad de Zamora (63.831 habitantes), al oeste de Castilla y León. Y sí, como dice la directora, María del Tránsito Martín, no se oye un alma. No hay gente por los pasillos ni en la cafetería. Todos están en clase en este centro en el que la verja de entrada siempre está abierta. Es un viernes lectivo. Han pasado tres días desde que Castilla y León se coronó como la región española con mejores resultados en el informe PISA, la evaluación internacional más conocida del mundo.Es la primera de España en ciencias y comprensión lectora y la segunda en matemáticas. Está al nivel de países como Singapur, Finlandia o Canadá. Y eso que no es ni la más rica —tiene 1.300 euros menos de renta que la media nacional— ni la que más invierte en educación (en el sexto puesto de España).

El instituto zamorano, con 735 alumnos y 86 profesores, participó en PISA en 2012. Quedó por encima de la media internacional, de España y de la propia Castilla y León. Aquí se dan algunas de las claves que la región da para su éxito: Chicos respetuosos que “vienen educados de casa”, un ambicioso programa de formación de profesores, actividades específicas para mejorar la convivencia, el refuerzo en lengua y matemáticas y el peso de los idiomas. Es un centro bilingüe en inglés, con secciones específicas en portugués, francés y alemán.

A la directora le dieron los resultados en 2015. Asegura que no le preocupa demasiado una clasificación que tiene a los dirigentes de distintas regiones buscando todo tipo de explicaciones para su bajada o su posición en la tabla. Desde Andalucía, que cuestiona la validez científica de la prueba de la OCDE a Cataluña, que culpa de sus datos a los alumnos inmigrantes. “Si acaso nos parecemos en algo a Finlandia es en el frío”, dice con humor Martín. Los cinco grados que se registran en el exterior hielan las manos en menos de un minuto.

Atender a los alumnos por separado

La ecuación que ha pintado Francisco Ruiz con tiza ocupa toda la pizarra. Siete chicos y cuatro chicas de 12 años (1º de la ESO) siguen sus explicaciones casi sin pestañear. “Hay sumas, restas, multiplicaciones y divisiones. ¿Qué tengo que hacer primero?”. “Sumas”, dicen varios a media voz. Es una clase de desdoble de matemáticas. Hace más de 20 años, según la directora, que el centro separa a los estudiantes en el primer curso en lengua y matemáticas para corregir el nivel de los que van más atrasados sin desmotivar a los que saben más. “Llegan de colegios distintos y con niveles diferentes, por eso es importante separarlos”, explica Ruiz, profesor desde hace 24 años que entró en el Claudio Moyano el curso pasado.“Me llevé una sorpresa. Nunca había visto tanta facilidad para poder atender a alumnos por separado”, asegura.

Según han denunciado distintos sindicatos docentes, los desdobles se han resentido en España con los recortes y la crisis, aunque no existen datos globales sobre este asunto. Ruiz pasó parte de su carrera en la escuela rural, otra de las claves que Castilla y León sitúa en el centro de su éxito por tener hasta cuatro alumnos por profesor y “casi clases particulares”. En esos años abrió un blog en el que colgaba vídeos para los alumnos que no podían ir a clase por las nevadas y que ahora ofrece a los que tienen más dificultad para seguir la clase.

Interior del instituto de educacion secundaria Claudio Moyano de Zamora.ver fotogalería
Interior del instituto de educacion secundaria Claudio Moyano de Zamora. ULY MARTÍN

Cuatro plantas más arriba, la profesora Sonia Alejo usa el viaje “de un bocadillo de chorizo” desde la boca al estómago y más allá para explicar a 15 alumnos de 3º de la ESO (14 años) las partes del aparato digestivo sin que se oiga de nuevo una mosca. “Aquí no perdemos un segundo en mandarlos callar”, asegura Alejo. Uno de cada cuatro docentes españoles emplea el 20% del tiempo de clase en intentar mantener el orden, según el informe TALIS de la OCDE (2013), centrado en el papel de los profesores. España está ligeramente por encima de la media en esta variable (perder tiempo en mantener la disciplina) que el informe sitúa como un elemento clave para que el aprendizaje “pueda desarrollarse con garantías”.

La profesora de Biología, exalumna del Claudio Moyano, asegura que lleva “más de 30 cursos de formación” desde que sacó su plaza en 2010. “Es el cuento de nunca acabar”. Casi el 70% de los docentes del centro hacen cursos, según la directora. El profesor es clave para que el modelo funcione, como repiten hasta la saciedad los informes y especialistas internacionales. “Con la crisis ha bajado la inversión pública en formación, la gente tiene que pagárselo de su bolsillo”, explica Enric Prats, profesor de pedagogía Internacional de la Universidad de Barcelona. Según el informe TALIS, el 67% de profesores españoles aseguran haber participado en cursos y talleres, en la media de la OCDE, sin que esto parezca haber influido en una mejora clara al menos en PISA. “La cuestión es saber qué efectos tienen esos cursos en la práctica docente”, añade Prats.

Para mejorar la enseñanza en un instituto, según este experto, es fundamental “tener proyectos lingüísticos o tecnológicos que lleven al equipo docente a una situación de cohesión”. En el Claudio Moyano están las secciones lingüísticas en cuatro idiomas. El filósofo José Antonio Marina, autor del Libro Blanco para la Formación docente encargado por el Ministerio de Educación, hace también hincapié en este tipo de proyectos y otros que faciliten en cuestiones como “el trato y la convivencia”.

La profesora Laura Cárdenas coordina desde una pequeña aula la convivencia del instituto zamorano. Cuenta con dos estudiantes por clase para ese proyecto, con los que analiza si hay peleas entre los chicos. “En un clima de respeto se trabaja mejor”, asegura. Lleva 26 años dando clase y pasó más de 10 en otros destinos, como Mallorca. Recuerda que era “mucho más difícil” mantener la atención de sus alumnos mallorquines. “La diferencia fundamental es que los chavales movían mucho dinero en trabajos temporales y eso les hacía perder interés por el estudio. Aquí los alumnos y las familias son más sobrios”.

Fernando Rey, consejero de Educación de Castilla y León. PILAR ÁLVAREZ / CARLOS MARTÍNEZ

La sobriedad, el “estilo castellano de hacer las cosas” que ha puesto encima de la mesa el consejero de Educación castellanoleonés, Fernando Rey, para explicar por qué la región más extensa de España luce en educación. La misma sobriedad con la que, cuando suena el timbre a las dos y cuarto de la tarde, los alumnos abandonan el Claudio Moyano casi sin estruendo, casi en fila, por la puerta principal de un instituto del centro de Zamora cuya verja siempre está abierta.

LA CLAVE FAMILIAR

Iris quiere estudiar Derecho o Psicología en la universidad. Todavía le faltan unos años. Está en 3º de la ESO en el instituto Claudio Moyano de Zamora, donde saca “ochos y nueves” y ejerce de alumna ayudante en el programa de convivecia en su centro. El padre es ingeniero y su madre, profesora de Plástica. Y, aunque asegura que no los suele necesitar para hacer sus tereas, puede que le ayuden más de lo que cree.

El nivel educativo de los padres es el factor no escolar que más afecta en educación, según el informe PISA. Y en este centro castellanoleonés, la mayoría de los chicos provienen de familias con estudios superiores: profesores, médicos, abogados… “Zamora es una ciudad de funcionarios”, dice la directora.

Casi el 80% de los padres de los alumnos de Castilla y León que participaron en PISA tienen un nivel medio alto (al menos uno con bachillerato o FP de grado medio) o alto (titulaciones universitarias). Está por encima de España (75%) y por detrás de lamedia de la OCDE (89%) y de la UE (88). También es menor que otras autonomías con peores resultados, como Cantabria, Aragón, Asturias, según datos del informe español de PISA, que detalla que precisamente el País Vasco, donde los resultados se han resentido de forma significativa en esta última prueba, es donde se da el nivel más alto de formación de las familias de toda España, con un 87% en niveles medio alto y alto.

“Los padres con más nivel social y más formación controlan más a sus hijos”, explica David Matías, uno de los jefes de estudios del Claudio Moyano “No es que el resto de familias no se preocupen, pero lo hacen de otra manera. Si un alumno llega a casa y les dice que no tiene tarea, por ejemplo, deben estar pendientes y decirles que repasen aunque no tengan deberes

Fuente: http://politica.elpais.com/politica/2016/12/10/actualidad/1481392768_269847.html

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Educación no resuelve aspectos claves de la nueva prueba para la Universidad

Por: Pilar Alvaréz

 El ministerio deja en el aire en el borrador que negocia el distrito único o cómo subir nota. El Ministerio de Educación y las comunidades autónomas han comenzado las reuniones para diseñar contrarreloj las evaluaciones externas de ESO y Bachillerato. Después de que el propio Mariano Rajoy se comprometiera a quitarles el valor de reválidas (es decir, que no habrá que aprobarlas para obtener el título) queda pendiente concretar cómo serán los exámenes. La prueba de Bachillerato será la nueva prueba de acceso a la Universidad.

El primer encuentro, de carácter técnico, ha tenido lugar este martes con jefes de servicio y directores generales de las comunidades autónomas. Los representantes de algunas comunidades del PSOE, como Aragón y Andalucía, han hecho un plante y han abandonado el encuentro, según distintas fuentes consultadas.

Las regiones socialistas han presentado una propuesta alternativa para que se lleve al próximo Consejo de Ministros del viernes un Real Decreto que permita restablecer la Selectividad tal como estaba antes del cambio. Todas las comunidades autónomas, incluidas las gobernadas por el PP, pidieron a Méndez de Vigo en octubre que prorrogara un año la antigua Selectividad. Hace ya dos meses que empezó el curso y los alumnos no saben aún cómo serán sus pruebas.  El PSOE cree una «irresponsabilidad» que se pongan en marcha ahora estas pruebas en lugar de mantener esa prórroga.

Los socialistas han presentado también una propuesta para dejar sin vigencia los artículos de la LOMCE que contemplan estas evaluaciones y su carácter de reválidas, un aspecto que Educación se comprometió a solucionar «lo antes posible» después del anuncio que hizo el presidente Rajoy durante el debate su investidura en el que se comprometió a que estos exámenes no sirvan para sacarse el título.

Más peso del ministerio en el diseño de las pruebas

El borrador que regula las características de las evaluaciones finales de ESO y Bachillerato de la LOMCE, que Educación ha entregado a las comunidades para negociar y fechado el 6 de octubre, deja en manos de las comunidades autónomas las fechas y las preguntas. Las asignaturas a examinar, los contenidos y los estándares de aprendizaje —lo que deben saber los estudiantes de cada materia— los determina, en gran medida, el departamento que dirige Íñigo Méndez de Vigo. La Selectividad la diseñaban las comunidades autónomas con docentes de secundaria y Universidad.

Méndez de Vigo ha pedido a los alumnos en sus últimas intervenciones públicas que preparen las prueba «como si fuese la Selectividad». Pero lo cierto es que hay diferencias. El borrador de la orden con el que negocian, de 206 páginas y al que ha tenido acceso EL PAÍS, incluye más días de examen y más asignaturas de las que evaluarse, incluidas de otros cursos. Y deja sin resolver la implantación del distrito único o cómo subir nota, dos aspectos que tanto las comunidades como las Universidades habían pedido al ministerio aclarar.

El distrito único supone que cada alumno haga un solo examen y la nota le sirva para optar a cualquier campus, frente a lo que recoge la LOMCE, que permite a cada Universidad hacer pruebas propias de acceso. En la práctica, hay un acuerdo casi pleno entre regiones y campus para evitar la repetición de exámenes, pero las comunidades le habían pedido al ministerio que lo dejase fijado por escrito.

Igual ocurre con las pruebas para subir nota. Los alumnos que hacían la Selectividad podían examinarse de dos asignaturas optativas para obtener hasta cuatro puntos extra (de 10 a la calificación máxima de 14). Esa fórmula ya no existe, aunque la mayoría de las universidades están intentando acordar una fórmula para que siga teniendo vigencia, como fijarse en la nota de asignaturas concretas para una carrera concreta. Por ejemplo, ponderar más la nota de Biología para el alumno que quiera estudiar Medicina.

El ministerio establece de forma pormenorizada en este borrador todas las asignaturas y lo que debe conocer el alumno de cada una de ellas y cuánto debe puntuar cada bloque de materias, tanto para la evaluación de ESO como la de Bachillerato. De esta forma, Educación asume gran parte del control de lo que se van a examinar los alumnos, el 80% en la de la ESO y el 70% en la de Bachillerato.

La nota del examen

El borrador de la orden mantiene, como ocurría con la Selectividad, que el examen de Bachillerato se podrá aprobar con un 4. La media para obtener la calificación final se calculará como hasta ahora, ponderando un 40% el resultado de la evaluación final y un 60% la nota media del expediente académico del alumno en Bachillerato. Asimismo, el texto indica que se reúnen los requisitos de acceso a la Universidad cuando el resultado es igual o superior a 5 puntos.

Las principales diferencias entre las nuevas evaluaciones y la selectividad es que se emplearían cuatro días como máximo —cinco en las comunidades con lengua cooficial—, en lugar de tres —cuatro en autonomías con lengua cooficial—, y los alumnos se examinarán de contenidos de 1º y 2º de Bachillerato, otro aspecto que distintas comunidades han pedido cambiar.

Asignaturas y fechas

El borrador indica que los alumnos de 4º de ESO se examinarán de siete troncales —Geografía e Historia, Lengua Castellana y Literatura, Matemáticas (aplicadas o académicas) y primera lengua extranjera—, dos materias troncales de opción y una específica a elección del alumno que no sea Educación Física, Religión o Valores. La nota final constará en un 70% de la media de las calificaciones obtenidas en esa etapa y en un 30% la calificación en la evaluación final. Además, cada examen durará 60 minutos con un descanso mínimo de 15 minutos entre ellas.

Los alumnos de Bachillerato se examinarán de ocho materias: Cuatro troncales —Filosofía, Historia de España, Lengua Castellana y Literatura y primera lengua extranjera—; una troncal general, dos de opción y una específica, excepto Educación Física y Valores. Cada examen durará 90 minutos con un descanso mínimo de 20 minutos.

El borrador también señala que las pruebas de evaluación final de ESO correspondientes al curso 2016-17 en convocatoria única deberían finalizar antes del 24 de junio; las de Bachillerato, antes del 10 de junio. La convocatoria extraordinaria de esta última, antes al 8 de julio y, en el caso de hacerse en septiembre, antes del 9.

Tomado de: http://politica.elpais.com/politica/2016/11/08/actualidad/1478607519_093901.html

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