Page 2 of 3
1 2 3

El proceso de adopción y sus implicaciones en padres e hijos

01 de marzo de 2017 / Fuente: https://www.isep.es/

Por: Marbí Pereira

La adopción es otra manera de acceder a la maternidad/paternidad diferente a la biológica, que se fundamenta en la filiación jurídica, la cual fue regulada en 1993 por la Conferencia de la Haya en la que se establece que los países que firmaron el acuerdo se comprometen a (Alguacil, 2012):

  • Garantizar que el menor es adoptable.
  • Garantizar la idoneidad de las unidades familiares que desea adoptar.
  • Hacer el seguimiento de la adopción del niño en su nuevo hogar.

Los padres biológicos deben garantizar el poder cubrir las necesidades de un menor adoptable. Cabe destacar que comparten las mismas responsabilidades respecto a sus hijos que los biológicos, pero hay algunos aspectos que los diferencian (Alguacil, 2012). La primera diferencia implica la obligación de pasar por un proceso de formación y selección antes de acceder a la paternidad/maternidad (certificado de idoneidad) y en la más corta o larga espera hasta la asignación del niño.

La segunda diferencia se centra en las motivaciones que pueden llevar a adoptar a una persona o a una pareja. Este tema es complejo y habitualmente se centra más en el plano emocional que en el cognitivo, pero en todo caso, se sabe que tiene que ver con la experiencia vivida y con las expectativas sobre los menores

La tercera diferencia se produce una vez llegado el niño; los padres han de aceptar a un niño que ya existía al margen de ellos y que aportará su pasado. Más adelante, debe ayudarle a integrar su personalidad adoptiva.

Los condicionamientos para adoptar y los procesos de adopción y de idoneidad se basan en la necesidad de que las familias entiendan y estén preparadas para vivir esta realidad específica. Concretamente, se ha de ayudar a las familias a trabajar (Alguacil, 2012):

  1. Valorar las características especificad de los menores adoptados
  2. Asumir las funciones parentales relacionadas específicamente con la adopción
  3. Conocer y buscar estrategias de afrontamiento de las principales problemáticas de los niños/as adoptados.
  4. Saber buscar ayuda profesional en caso de que sea necesario

Características de los niños adoptados (Alguacil, 2012):

  1. Provienen de situaciones carenciales, entornos desfavorecidos, en los que no han recibido ni la alimentación ni el afecto, ni los estímulos más adecuados para su evolución física y psíquica
  2. Han de realizar un gran esfuerzo de adaptación (cultura, familia, etc.).
  3. Han de integrar sus orígenes, es decir, incorporar su pasado a su presente y reconocer los orígenes ajenos a su familia actual

Funciones parentales generales (Alguacil, 2012):

  • Función parental de protección: los padres han de velar por el crecimiento y desarrollo físico del menor, y también, deben proporcionarle un ambiente de seguridad que evite posibles riesgos. En el caso de la adopción, los padres tienen la obligación de controlar la salud de sus hijos, y ayudar y reparar en la medida de lo posible, todas aquellas carencias que puede presentar el niño.
  • Función parental de simbolización: los padres deben velar por la socialización en las conductas básicas de comunicación, diálogo y simbolización del menor. En la adopción, los padres han de asegurarse que los niños vivan en un entorno que facilite la comunicación, y en muchos casos, el aprendizaje de una lengua nueva y la relación entre todos los miembros de la familia nuclear, de la familia extensa y de la comunidad.
  • Función parental afectiva: para garantizar el desarrollo psicológico de su hijo/a, los padres deben crear en su casa un clima de afecto y respeto. Los menores adoptados que han estado institucionalizados, a menudo no han tenido relación con referentes afectivos cercanos y estables, por ello, los padres adoptivos deben enseñar a sus hijos a confiar en ellos.
  • Función parental de estimulación: los padres deben aportar a los hijos la estimulación que garantice que se pueden desarrollar correctamente de acuerdo con las necesidades del entorno. La estimulación que han de dar los padres debe ir en dos sentidos: a) creando un ambiente estimulante, y b) proporcionando interacciones positivas (Palacios y Rodrigo, 2004). Es habitual que, durante los primeros seis meses, el menor efectúe regresiones por lo que es efectivo estimular conductas propias de su edad más que emplear sistemáticamente el castigo o la desvaloración.
  • Función parental educativa: los padres son responsables de la educación integral de su hijo y deben tomar decisiones sobre contextos educativos que influirán de manera significativa en los menores. Los padres adoptivos deben tener unas expectativas reales de las posibilidades académicas y educativas de sus hijos para proporcionarles el entono educativo más adecuado. Es primordial ayudar a que los niños se adapten a una nueva cultura y unas nuevas costumbres. Los padres también deben estar preparados para establecer unas normas y limites que ayuden al niño/a a desarrollarse y crecer de manera sana y equilibrada.

Dificultades prevalentes en los niños adoptados (Alguacil, 2012):

Apego: según la Teoría del Apego de John Bowlby, el proceso de construcción de un apego sano se refiere a un vínculo muy específico que se construye de padres a hijos. Este vínculo implica una relación emocional perdurable, la cual produce seguridad y placer, y delante del riesgo de perder a esta figura de referencia se sufre una gran ansiedad. Entre los seis meses y los tres años de edad es un proceso crítico para la formación del apego. Sin embargo, se ha constatado que las relaciones seguras con otras personas, o la terapia, pueden compensar las relaciones menos satisfactorias con los progenitores y superar las relaciones infelices del pasado

Sentimientos de pérdida: los niños adoptados han pasado por situaciones de pérdidas significativas. Estas se perciben de forma diferente en función a la edad.

Desarrollo psicológico: en un estudio realizado en España por Jesús Palacios (2007) se observó que el 44% de los niños adoptados mostraban un retraso promedio de 16 meses en su desarrollo psicológico en casi todos los ámbitos (cognitivo, comunicacional, relacional y afectivo).

Conducta: las dificultades de atención y los rasgos de hiperactividad son las dificultades más significativas en los adoptados y las que tienen efectos más duraderos.

Fuente artículo: https://www.isep.es/actualidad-psicologia-clinica/el-proceso-de-adopcion-y-sus-implicaciones-en-padre-e-hijos/

Comparte este contenido:

Aprendizaje conectado

22 de febrero de 2017 / Fuente: https://www.isep.es

La educación superior está en proceso de evolución ya que emplea las conexiones entre todos por medio de las tecnologías que promueven el compartir, la colaboración y los vínculos globales entre profesionales y estudiantes en todas las áreas del conocimiento (Santiago, 2014).

La clave fundamental de esta etapa educativa es que va más allá de la idea de que las tecnologías de la información son medios para ofrecer contenidos e-learning. Lo que emerge hoy es el énfasis en la integración, que permite a todos los participantes en la educación superior enlazar elementos de una forma única, con el fin de construir las vías necesarias para lograr sus objetivos educativos (Santiago, 2014).

Cuando el aprendizaje se define más por el aprendiz que por la institución, lo que se plantea es la integración de las clases tradicionales de la universidad con un proyecto de la comunidad virtual, programas abiertos, cursos de otras escuelas, los mentores de negocios e industrias y los cursos ofrecidos por proveedores de terceros. Por tanto, se coloca a los estudiantes-aprendices en el centro de la experiencia educativa y se les ofrece la posibilidad de conectar los cursos, las personas y los recursos para desarrollar vías únicas y personalizadas de aprendizaje (Santiago, 2014)

El aprendizaje conectado atrae a todo aquel que esté interesado en alcanzar el éxito, y la creciente colaboración juega un papel importante en todas las facetas de la educación superior. En este sentido, todos los participantes (desde los profesores, los estudiantes, las instituciones, los acreditadores, las entidades empresariales, los empresarios, etc.) pueden utilizar el concepto de conexión y reajustar la dinámica del aprendizaje (Santiago, 2014).

Aunque las clases tradicionales, en las que solo hay profesores exponiendo, probablemente seguirán siendo una parte integral en este proceso, las instituciones tendrán que replantearse algunos supuestos. Dentro de este sistema integral, los estudiantes pueden tener una visión más clara de su aprendizaje e ir en busca de sus objetivos (Santiago, 2014).

Cabe destacar que el aprendizaje conectado se basa en tres principios de aprendizaje y otros tres principios de diseño (Roig, 2012):

Los principios de aprendizaje son: a) Orientación al interés, ya que el interés mueve la intención de adquirir conocimientos y habilidades, b) Soporte entre pares, puesto a que cuando todo el mundo interactúa, el aprendizaje se vuelve atractivo y participativo y c) Orientación académica, partiendo de que las instituciones de educación se centran en el principio de que el crecimiento intelectual mejora cuando el aprendizaje se dirige hacia el logro académico y la excelencia

Los principios de diseño: a) Propósito compartido, que implica que los entornos de aprendizaje conectado están llenos de personas que comparten intereses y contribuyen a un propósito común, c) Centrado en la producción, proporcionando herramientas y oportunidades para los alumnos para producir, intercambiar, crear contenidos y comentarios, lo cual promueve las habilidades y disposición para el aprendizaje permanente y la contribución activa que requiere el actual mundo y las condiciones cambiantes.

Abiertamente en red: Los entornos de aprendizaje conectado se diseñan alrededor de redes que enlazan instituciones y grupos de varios sectores, incluyendo la cultura popular, las instituciones educativas, el hogar y las comunidades de interés. El aprendizaje es más fuerte cuando está conectado y reforzado a través del ámbito del hogar, la escuela, la propia cultura y la comunidad.

Al ser una modalidad reciente, las personas implicadas en el aprendizaje conectado están inventando las reglas del juego a medida que avanza, con lo cual, si bien esto da lugar a combinaciones novedosas y a un espacio para que los estudiantes exploren nuevos intereses, también requiere que los estudiantes y profesores reconstruyan las opciones a partir de una compleja gama de alternativas. En este sentido, muchos de los estudiantes que acceden a la educación superior con una experiencia limitada, pueden verse en una situación de desventaja respecto al papel que el entorno digital juega en su educación y en las nuevas responsabilidades que deben asumir para garantizar que su aprendizaje esté conectado (Santiago, 2014).

Por tanto, el aprendizaje conectado requiere no sólo la adquisición de conocimientos, sino la comprensión de cómo emplear las conexiones para encontrar respuestas, buscar mentores y expertos, investigar procedimientos, experimentar con las posibilidades y desarrollar competencias. Teniendo en cuenta toda esta complejidad, muchos aspectos de la forma en que los estudiantes, profesores e instituciones trabajan para  enseñar y aprender debe ser reevaluados con el fin de responder a las nuevas oportunidades. En algunos casos, puede requerir la invención de nuevos modelos de enseñanza y aprendizaje y también, pueden ser necesarios nuevos enfoques de apoyo a los estudiantes para asegurar que todos los estudiantes pueden navegar con éxito en nuevo mundo interconectado (Santiago, 2014).

Fuente artículo: https://www.isep.es/actualidad-educacion/aprendizaje-conectado/

Comparte este contenido:

Los sistemas aumentativos de comunicación (SAAC)

15 de febrero de 2017 / Fuente: https://www.isep.es/

Por: Maribí Pereira

Los sistemas aumentativos de comunicación (SAAC) tienen como objetivo aumentar la capacidad de comunicación de las personas que presentan dificultades para conseguir una comunicación verbal funcional. En los casos graves en los que no es posible la expresión verbal, los SAAC la sustituirán siendo en este caso denominados sistemas alternativos de comunicación.

En casos de autismo, parálisis cerebral infantil y deficiencia auditiva, el lenguaje oral está gravemente limitado, por lo que es necesaria la utilización de sistemas de comunicación no verbales que sustituyan la comunicación verbal o incrementen las posibilidades comunicativas teniendo el lenguaje verbal como elemento de apoyo a la comunicación.

Lo que se pretende con los SACC es conseguir una comunicación funcional y generalizable, que le permita al individuo expresarse y alcanzar una mayor integración social en su entorno. Lo ideal es combinar la expresión oral del sujeto con los SAAC para aumentar el nivel comunicativo del sujeto.

Los usuarios potenciales de los sistemas alternativos y aumentativos de comunicación se caracterizan por ser:

a) Individuos con algún tipo de trastorno que les impide disponer de un lenguaje funcional y
b) Personas que sufren algún tipo de enfermedad o lesión que les impide temporalmente expresarse con claridad.

Diferentes sistemas aumentativos de comunicación:

El SPC, conocido como Sistema Pictográfico de Comunicación, que fue desarrollado en 1981 por Mayer y Johnson y se caracteriza por su facilidad de interpretación, puesto que sus íconos representan de claramente el concepto que desean transmitir.

Indicado para personas con un nivel de lenguaje expresivo simple, vocabulario limitado y que pueden llevar a cabo frases con una estructura simple de sujeto-verbo-predicado. Está conformado por tres mil íconos organizados a los que se pueden incorporar íconos propios de la cultura de origen. Los símbolos pictográficos se organizan en seis categorías en base a la función del símbolo, cada una de ellas con un color diferente, lo que facilita la comprensión de la estructura sintáctica.

Minspeak surge por la necesidad de agilizar los procesos de comunicación basados en sistemas pictográficos. Bruce Baker (1982) pretendía optimizar el tiempo necesario para emitir los mensajes mediante sistemas de comunicación asistida. Las características relevantes de este sistema son:

-Los íconos no tienen un significado concreto preestablecido, sino que éste se fija por el logopeda y el paciente, lo que permite personalizar los mensajes.

-Los íconos no tienen significado en ellos mismos, sino que cada uno puede tener varios significados, dando lugar a diferentes mensajes, en función de la secuencia de íconos que se haya abordado. A este proceso se le denomina “compactación semántica” e implica que con un número reducido de iconos podemos expresar múltiples mensajes.

El BLISS (Sistema simbólico gráfico-visual), desarrollado por Charles K. Bliss (1949) es un sistema logográfico de libre uso que emplea dibujos geométricos y los segmentos de los mismos (círculo, cuadrado, triángulo, rectángulo, etc.) para la comunicación, junto a símbolos internacionales como: números, signos de puntuación, flechas en diferentes posiciones, etc.

Actualmente, dispone de más de 2000 símbolos y resulta especialmente útil porque a través de él, podemos crear símbolos nuevos a partir de la combinación de signos existentes. Este proceso permite que con un número menor de símbolos se pueda disponer de un vocabulario mucho más extenso, así como también, permite generar símbolos que indiquen singular/plural, diferentes tiempos verbales, conceptos contrarios y equivalentes, etc.

El Sistema de Comunicación por Intercambio de Imágenes (PECS) fue desarrollado por Bondy y Frost en 1994 con el fin de ayudar a los niños con trastornos del espectro autista en la adquisición de destrezas para la comunicación funcional. Está basado en el intercambio de imágenes entre el niño con autismo y las personas de su entorno. En el proceso de aprendizaje se siguen varias fases: a) Intercambio físico, b) Desarrollo de la espontaneidad, c) Discriminación de la figura, d) Estructura de la oración, e) Respuesta a la pregunta: ¿qué quieres? y f) Respuesta y comentario espontáneo.

Las ventajas del sistema PECS se observan en el hecho de que: el intercambio de imagen por objeto es visiblemente intencional; la comunicación es significativa y motivadora para el usuario; se consigue la comunicación espontánea y es sencillo de utilizar en cualquier contexto.

Este sistema no requiere el uso de ningún elemento tecnológico, únicamente podemos utilizar la tecnología para acceder a las imágenes o fotografías que queramos utilizar para la comunicación.

El Programa de Comunicación Total -Habla Signada- de B. Schaeffer y colaboradores (1980) es el más empleado recientemente para abordar a niños con trastornos del desarrollo. El concepto de Comunicación Total es un sistema bimodal en el que se utilizan conjuntamente el lenguaje oral y el de signos. En el sistema de Comunicación Total se da mucha relevancia al hecho de que la persona comprenda de forma clara el efecto de la producción de los signos. Así, a través del habla signada, el sujeto puede obtener las cosas que desea o necesita. La finalidad básica de este sistema es fomentar la producción espontánea por parte del niño, destacando principalmente los elementos expresivos del lenguaje frente a otros sistemas que dan mayor relevancia a los elementos comprensivos.

Fuente artículo: https://www.isep.es/actualidad-logopedia/los-sistemas-aumentativos-de-comunicacion-saac/

Comparte este contenido:

Dominar la comunicación no verbal de los alumnos disminuye el estrés del profesor

01 de febrero de 2017 / Fuente: https://www.isep.es

Por: Maribí Pereira

Se ha constatado que las situaciones comunicativas se influencian los sentimientos de los receptores a través de un 55% de comunicación no verbal, un 32% de voz y un 7% de contenido. El trabajo del docente en el aula implica una gran transmisión de contenido y pese a que los contenidos ocupan una gran parte del proceso de comunicación dentro de la clase, es importante observar cómo se comparten estos contenidos, con qué emoción o cómo acompaña el cuerpo a la transmisión de ese conocimiento. De hecho, los maestros que suelen ser más significativos para los alumnos suelen mostrar pasión por la asignatura que imparten y dominio de la comunicación total entre voz, contenido y cuerpo (Riart, Arís y Martorell, 2012).

Por ello, el docente tiene que ser capaz de utilizar todas sus capacidades como comunicador, lo cual implica una correcta utilización del cuerpo. Esto permite mantener a los alumnos atentos y tener un mayor control de la clase. Cuando estamos actuando delante del aula, toda nuestra comunicación debe dirigirse a un mismo punto, razón por la cual, el discurso que trasmitimos debe ser coherente desde un punto de vista emocional, corporal, visual, cenestésico e incluso a nivel de indumentaria (color, aroma, forma, etc.) (Riart, Arís y Martorell, 2012).

Desde el punto de vista del emisor, existen cinco puntos mágicos: la cara, las manos, el cuerpo, los pies y el entorno de la voz. Saber cómo emplear estas partes del cuerpo para mejorar la comunicación puede ser muy útil para aumentar la propia seguridad y, en consecuencia, reducir el estrés (Riart, Arís y Martorell, 2012)

Comunicación no verbal en alumnos

Hay que considerar que, dentro del aula, no es solo el cuerpo del docente el que está emitiendo comunicación no verbal (CNV) de forma permanente, sino que el alumnado es uno de los grandes emisores de comunicación no verbal y de manera involuntaria, da al docente una información muy valiosa. No se debe desaprovechar esta información, ya que es muy valiosa, razón por la cual, debe procesarse, interpretarse y aplicarse. En este sentido, un buen orador es el que adapta su discurso al público y es, además, capaz de modificarlo en función a las respuestas que recibe por parte de los asistentes (Riart, Arís y Martorell, 2012).

Detectar la CNV del alumnado es complejo y requiere de concentración. Para ello, hay que entrenar capacidades de percepción para conseguir ver más allá de lo que el alumnado está dejando ver. Se deben buscar gestos que se centran especialmente en el espacio, los brazos, las piernas, las manos y la interacción de las manos con la cara. Según Haggard e Isaacs (1966), las expresiones que duran un micro momento se emplean como indicadores de sentimientos que están viviendo los alumnos. Gracias a Ekman y Friesen (1976), el concepto evolucionó hasta llegarse a hablar de micro expresiones. Una micro expresión es un principio de expresión que se realiza en una vigésimo quinta parte de segundo, en donde diferentes músculos de la cara efectúan un movimiento que se traduce en la emoción que está viviendo el sujeto. Por tanto, a través de la detección de micro expresiones se puede conocer el estado de la persona que tenemos delante (Riart, Arís y Martorell, 2012)

¿Cómo detectar las emociones del grupo de alumnos?

En 1999, Ekman identificó nueve emociones, algunas de las cuales varían por simples matices de las que había descubierto inicialmente (felicidad, ira, repugnancia, miedo, sorpresa y tristeza). Dichas emociones son: diversión, desprecio, culpa, orgullo, entusiasmo, vergüenza, placer, alivio, complacencia, satisfacción y bochorno. Para saber qué clase de movimientos se encontraban en los músculos de las caras de las personas que tenía delante y cómo la combinación de estos generaba una emoción, Ekman creo el Sistema FACS (Sistema de Codificación Facial, 1978), el cual puede ser aprendido progresivamente y puede ser ensayado frente a un espejo o a través de programas informáticos para poder entrenarse en detectar emociones (Riart, Arís y Martorell, 2012).

Para tener unas primeras nociones de las emociones que se pueden producir con más repetición en el aula, resulta interesante identificar las unidades de acción propias de las siguientes emociones:

Felicidad: las comisuras labiales se abren y se levantan ligeramente tirando hacia los extremos y los músculos que rodean los ojos estiran los parpados hacia los extremos. Estos músculos marcarán la diferencia entre una sonrisa real y una falsa, ya que no se pueden accionar de forma voluntaria (Riart, Arís y Martorell, 2012).

Ira: los labios se cierran, haciendo la boca más pequeña, con el labio superior ligeramente escondido dentro del inferior. Las cejas se juntan provocando una tensión en el centro de las mismas que dibuja una línea vertical. Se tensan los músculos inferiores de los ojos (Riart, Arís y Martorell, 2012).

Sorpresa: la boca se abre ligeramente y de forma relajada, las cejas se levantan y los ojos quedan muy abiertos (Riart, Arís y Martorell, 2012).

Desprecio: una de las dos comisuras labiales se tensa hacia un lado, de forma ligeramente elevada, y una de las dos cejas también se levanta, coincidiendo en el mismo lado (Riart, Arís y Martorell, 2012).

Lo más importante de la lectura de las emociones de los alumnos es poder adquirir un control más amplio de la clase. Para poder adaptar nuestra comunicación a nuestra clase es importante saber qué percepción tienen los individuos que forman parte de la clase. Por esta razón, debemos poder interpretar correctamente las emociones. Para conseguir esta correcta interpretación no tenemos que centrarnos en una micro expresión aislada, sino que es básico contextualizar toda la CNV de los alumnos. Se debe entender una micro expresión como parte del conjunto de señales que emiten los alumnos, sumando los diferentes gestos (Riart, Arís y Martorell, 2012).

Fuente artículo: https://www.isep.es/actualidad-educacion/dominar-la-comunicacion-no-verbal-de-los-alumnos-disminuye-el-estres-del-profesor/

Comparte este contenido:

¿Cómo nacen los prejuicios?

25 de enero de 2017 / Fuente: https://www.isep.es

Por: Maribí Pereira

“El prejuicio es una predisposición axiomática para aceptar o rechazar a las personas por sus características sociales bien sean reales o imaginarias” (Light, Keller y Calhoun, 1991). Desde la psicología social, es una condición humana que nos inclina a responder de cierta manera frente a un estímulo de acuerdo a un precepto o canon anterior. Usualmente tiene una connotación negativa hacia un grupo, lo que implica sentimientos o creencias de desvalorización hacia el mismo, expresando un desacuerdo explícito, que muchas veces conlleva al desprecio hacia condiciones o características del grupo.

De acuerdo a las teorías modernas, el prejuicio es una actitud aprendida, en base a las experiencias que la persona ha tenido a lo largo de su vida y especialmente, durante su infancia. Los niños pequeños aprenden en primer lugar, lo que la familia o la sociedad piensan del mundo, antes de conocer dichos eventos por sí mismos. Por ello, un prejuicio puede tener consecuencias negativas, pues se parte de un juicio de valor negativo ante un grupo, basado en información insuficiente o incompleta.

Al final, un prejuicio es una forma distorsionada de interpretar la realidad, puesto a que tiene una base real, pero a su vez, contiene información errónea, exagerada o generalizaciones accidentales ocasionadas por una experiencia previa o ajena. Por esta razón es resistente al cambio y hay mucha dificultad para eliminarlo, ya que las personas lo creen con veracidad, incluso cuando se le muestren pruebas contrarias en la realidad. William James decía que “un gran número de personas piensan que están pensando cuando no hacen más que reordenar sus prejuicios”.

Hoy en día, pese a la globalización y a las campañas de igualdad, se siguen escuchando expresiones como:

“Todos los hombres son iguales”.
“Las mujeres son unas exageradas”.
“Las rubias son tontas”.
“Los sudamericanos son escandalosos”
“Los árabes son terroristas”.
“La mujeres brasileñas son las más guapas”
“La comida italiana es la mejor del mundo”
“Los europeos no saben bailar”

Y es que cuando se logra emplazar un prejuicio en una persona, resulta realmente complejo superar esa obcecación, porque los prejuicios son previos al juicio de la razón. De hecho, muchas veces lo que hacemos es generalizar o prestar atención discriminada a aquellas cosas que refuerzan nuestra creencia previa, de tal forma que hace que “la realidad” encaje con el preconcepto.

Algunos investigadores plantean que en tiempos evolutivos nos fuimos adaptando para hacer juicios instantáneos sobre si alguien está en nuestro “grupo interno” o no; debido a que eso podía terminar salvando la vida de una persona.

Mahzarin Banaji, estudiosa india del comportamiento humano y profesora de Harvard, señala que “los prejuicios implícitos vienen de la cultura. Creo que son la huella dactilar de la cultura en nuestras mentes. Los seres humanos tienen la capacidad de aprender a asociar dos conceptos muy rápidamente. Eso es innato. Lo que podamos enseñarnos a nosotros mismos, lo que elijamos asociar, es cosa nuestra” (2014).

Banaji señala que es posible una educación contra los prejuicios, sin embargo, el cómo hacerlo es lo que todavía resulta problemático o poco claro. Esto se debe a que cuando se intenta educar, se hace contra los estereotipos ya instalados.

Por ello, tanto la familia como la escuela como entes primordiales en la educación y formación de valores de los niños, deben hacer un esfuerzo extra en promover el pensar y actuar con independencia, procurando fundamentar bien las razones de la propia conducta, sin asumir una actitud hostil o de rechazo hacia las diferencias por el mero hecho de que los demás la tomen.

Cuando logramos establecer una comunicación con otros sin prejuicios, abrimos un canal para una escucha activa por parte de la otra persona, pero sobre todo, nos predisponemos a una mejor escucha de nuestra parte. Si los prejuicios se pueden aprender, también se pueden desaprender.

Fuente artículo: https://www.isep.es/actualidad-educacion/como-nacen-los-prejuicios/

Comparte este contenido:

Estimulación y reeducación auditiva en niños

Por Maribí Pereira.

La forma en que percibimos el mundo a través de nuestros sentidos es esencial para un desarrollo apropiado de nuestras capacidades. Si alguno de estos sistemas funciona de forma inadecuada, la persona puede ver comprometidas sus capacidades y con ello, distintas áreas de su vida.  En el caso de la audición, si percibimos los sonidos y los procesamos de forma incorrecta, esto genera un retraso en las señales cerebrales provocando dificultades del aprendizaje. Guy Berard, otorrinolaringólogo francés y creador del método en los años 50, descubrió que los estudiantes que aprenden con dificultad tienen pobre calidad auditiva debido a ciertas anomalías.

El primer caso que resolvió fue su propia hija que con dislexia a sus catorces años de edad no comprendía casi nada en clase y presentaba problemas de habla. Berard detectó que la niña escuchaba con facilidad algunas frecuencias, pero necesitaba más decibeles para escuchar otras frecuencias.

Como consecuencia, muchos mensajes le llegaban incompletos, carentes de sentido, pero gracias al Adiestramiento de Integración Auditiva (AIT) de su padre alcanzó la calidad necesaria para estudiar y convertirse en enfermera. Su método ha comprobado que puede corregir o mejorar la hipersensibilidad auditiva, distorsiones y retraso en las señales, las cuales interfieren con la habilidad del individuo para procesar la información auditiva normalmente provocando un aprendizaje ineficiente.

El doctor Berard indicó que los oídos deben trabajar de forma coordinada. Si la audición en un oído es diferente a la del otro, la persona puede tener problemas de procesamiento auditivo. Esta falta de coordinación entre los oídos puede causar dificultad para seguir instrucciones, comprender lo que se dice o se lee y para convertir los pensamientos en palabras.

En el caso los niños con autismo, de los cuales, muchos sufren de algiacusia/hiperacusia o percepción auditiva dolorosa, perciben los sonidos de una forma distorsionada, se distraen fácilmente y pueden tener dificultad para entender lo que escuchan bloqueando los estímulos emocionales y/o sociales y con ello, no desarrollando la comunicación y lenguaje como los demás.

El método Berard establece el programa de estimulación y reeducación conocido como Adiestramiento de Integración Auditiva, el cual se basa en ayudar a reorganizar el cerebro para mejorar las capacidades auditivas y para procesar sensorialmente todo aquello que percibimos a través de los sentidos.

Cada vez con mayor frecuencia, los profesionales de la logopedia se especializan en este método con la finalidad de realizar pruebas auditivas minuciosas sobre agudeza, grado de uniformidad de los umbrales de percepción, distorsiones, discriminación, lateralidad, tiempo de respuesta y grado de seguridad en ellas para detectar con acierto desórdenes tales como problemas de aprendizaje, trastorno déficit de atención e hiperactividad, problemas de habla y lenguaje, dislexia, desorden de procesamiento central auditivo (CAPD), disfunción sensorial, trastorno de deficiencias del desarrollo generalizado (PDD), autismo, entre otros.

Los resultados de las pruebas permiten evaluar la calidad auditiva, formular el diagnóstico y decidir la fórmula más conveniente para regular el modulador de frecuencias con el Eareducator™, equipo creado por Berard, el cual emplea una variedad de once frecuencias en música seleccionada con criterios técnicos, filtradas al momento y de acuerdo a la necesidad del paciente de tal modo que el cerebro escuche sonidos graves y agudos, fuertes y suaves con una alternancia continua para sorprenderle sin pausa y evitar su habituación.

Es una especie de gimnasia auditiva o “earaerobics” que posee la virtud de dinamizar la escucha atenta y uniformar los umbrales de percepción, convirtiendo la defectuosa vía auditiva en una rápida y nítida autopista de información. Esta música modulada y filtrada se escucha con audífonos para aislar ruidos externos. A través de este programa se logra estimular el sentido de la audición de tal forma que reorganiza las disfunciones del centro sensorial para que el cerebro no esté más sobrecargado con información desorganizada.

Como consecuencia de realizar sesiones de AIT durante un periodo de seis meses, se ha comprobado que los pacientes presentan reducción de rabietas e irritabilidad, letargia, ecolalia, hiperactividad e impulsividad, movimientos estereotipados, disfunción sensorial, hipersensibilidad e hiposensibilidad auditiva y aumento en la autoconfianza, independencia, autorregulación, contacto visual, juego interactivo, seguir instrucciones, atención y concentración, socialización, afecto, expresiones e interacciones, memoria auditiva, percepción y discriminación auditiva, destrezas del habla y lenguaje, procesamiento de información y lenguaje, destrezas motoras, habilidades de planeo motor, balance y coordinación, resultados académicos, sensibilidad vestibular, patrones del sueño, tono y volumen de voz, así como una conducta más serena y adecuada a la edad cronológica.

Por último, hay que destacar que la AIT es una intervención educativa no invasiva, la cual puede complementar terapias farmacológicas, psicológicas, ocupacionales, físicas, entre otras. Una correcta formación para logopedas consigue dotarlos de mayores herramientas para mejorar la calidad de vida de niños con problemas auditivos que se traducen en dificultades educativas.

Esta entrada fue publicada en Actualidad, Educación, Logopedia el 8 julio, 2016 por Maribí Pereira.
Psicóloga, docente, Máster en Psicoterapia del Bienestar Emocional. Antigua alumna del Máster en Psicología Clínica y de la Salud.

Fuente: http://www.isep.es/actualidad-logopedia/estimulacion-y-reeducacion-auditiva-en-ninos/

Leer más: http://www.info-acufeno.com/2016/10/estimulacion-y-reeducacion-auditiva-en.html#ixzz4VxPyf8yt

Comparte este contenido:

La musicoterapia aplicada a la educación

30 de noviembre de 2016 / Fuente: http://www.isep.es/

La musicoterapia “se refiere al uso de la música y/o sus elementos (sonido, ritmo, melodía, armonía) realizada por un musicoterapeuta calificado, con un paciente o grupo, en un proceso creado para facilitar y promover la comunicación, las relaciones, el aprendizaje, el movimiento, la expresión, la organización y otros objetivos terapéuticos relevantes para, así, satisfacer necesidades físicas, emocionales, mentales, sociales y cognitivas. Tiene como fin desarrollar potencialidades y/o restaurar las funciones del individuo de manera tal que éste pueda lograr una mejor integración intra y/o interpersonal y, consecuentemente, una mejor calidad de vida a través de la prevención, rehabilitación y tratamiento” (Comité de Práctica Clínica de la Federación Mundial de Musicoterapia, 1996).

A través de programas formativos como el Máster en Musicoterapia de ISEP, se aprende que existe una conexión clara entre la música y funciones cerebrales tales como la memoria, la orientación, el equilibro, la movilidad y la coordinación. También conecta directamente con las emociones, las provoca, las evoca y al mismo tiempo ayuda a expresarlas. Por este motivo, constituye una herramienta útil para la educación.

La música en el aula se puede utilizar:

– Como complemento o elemento de fondo, que contribuye a crear un ambiente agradable en el aula, cuando se imparte cualquier asignatura o se desarrolla alguna actividad práctica. En este caso, el alumno la escucha de manera pasiva, algo inconsciente, pero repercute de forma directa en su bienestar, en su modo de estar y actuar en el entorno educativo.

– Como herramienta directa de trabajo, bien para aprender música o bien para potenciar habilidades motoras y comunicativas. En este caso, el alumno participa activamente al crearla con instrumentos, moverse a su ritmo o realizar una escucha atenta que despierta sus emociones de manera consciente.

Delgado (2015) indica que la musicoterapia favorece en varios aspectos:

1. Potencia las funciones cognitivas: se ha demostrado que la musicoterapia mejora la atención y la concentración de los niños, a la vez que estimula la fijación de los nuevos contenidos. Además, es una herramienta para fomentar su imaginación, creatividad, formación de conceptos y agilidad mental. Asimismo, contribuye a fomentar el aprendizaje y la resolución de problemas.

2. Mejora los problemas emocionales: la musicoterapia contribuye a fortalecer la autoestimadel niño, haciendo que se sienta más seguro y confiado de sí mismo. De hecho, un estudio realizado por investigadores de la Universidad Queen de Belfast, en el Reino Unido, ha encontrado que este tipo de terapia puede reducir los síntomas de depresión en niños con problemas de conducta.

3. Fortalece la expresión corporal: a través de la musicoterapia los niños adquieren y desarrollan sus habilidades de expresión corporal, agudizan su discriminación auditiva y refinan su coordinación motora. Además, aprenden a vocalizar y consiguen liberar la energía reprimida. Si se conjuga con el baile, puede ser una excelente terapia para tratar los problemas musculares y óseos.

4. Fomenta la socialización: la música ayuda a los niños a expresarse, es una manera para motivarlos a salir de su zona de confort e interactuar con el resto de las personas mostrando su verdadero ‘yo’. De hecho, se ha convertido en una de las terapias alternativas más utilizadas por los psicólogos y psiquiatras para mejorar las habilidades comunicativas en los niños con autismo.

5. Estimula la maduración cerebral: la musicoterapia es una estrategia estupenda para estimular el desarrollo cerebral infantil. La música es capaz de estimular la liberación de dopamina, un neurotransmisor relacionado con el estado de ánimo. Además, un estudio realizado en la Universidad de Florida ha comprobado que cuando los niños escuchan música se activan numerosas áreas cerebrales como la corteza prefrontal, el área de Broca y de Wernicke, el cerebelo, el lóbulo temporal y la corteza motora.

Existen diferentes técnicas que se pueden adaptar a las características y necesidades de cada niño (Delgado, 2015):

Canto: entonar canciones ayuda a que los niños aprendan la estructura correcta de las palabras y las frases, por lo que es una excelente herramienta para potenciar el lenguaje. Además, estimula el aparato fonatorio, a la vez que mejora la memoria y la asociación neural.

Audición musical: este tipo de terapia es perfecta para fomentar la atención y el reconocimiento de sonidos, a la vez que ayuda a relajar o activar a los pequeños, en función del tipo de música. También sirve para estimular el lenguaje y desarrollar la memoria de asociación.

Juegos musicales: se trata de actividades basadas en un instrumento o una acción musical, en las que se siguen determinadas normas. Lo mejor es que se pueden aplicar en cualquier tratamiento pues favorecen el desarrollo del pensamiento, la creatividad, la concentración y la memoria. También estimulan la coordinación motora, por lo que son perfectas para los niños que tienen problemas motrices.

Composición de canciones: esta técnica fomenta la creatividad y la imaginación infantil. También estimula la asociación de palabras, el desarrollo del lenguaje y la memoria de evocación. Básicamente, el niño debe componer una canción cambiando una letra que ya conozca o creando una nueva melodía.

Tocar instrumentos: tocar un instrumento musical no solo requiere conocimiento sino también habilidades motoras, por lo que es un buen ejercicio para los niños que tienen alguna discapacidad física o problemas de coordinación. También es una excelente herramienta para desarrollar la capacidad auditiva y la memoria de fijación.

La formación en musicoterapia está popularizándose entre los profesionales de la educación por su efectividad como herramienta de aprendizaje y crecimiento personal, y por adaptarse perfectamente al desarrollo madurativo de cada niño.

Fuente artículo: http://www.isep.es/actualidad-educacion/la-musicoterapia-aplicada-a-la-educacion/

Comparte este contenido:
Page 2 of 3
1 2 3