Detrás de la mentira: un arte

A quienes mienten, aquí una mirada de su arte
Detrás de mentira, está lo que decimos como argumento para escudar, justificar, apostar y en algunos casos convencer a los demás e incluso a uno mismo; constituye un antivalor, una conducta sin afectos ni sentimientos sanos que albergamos y acostumbramos a exhibir como parte de la esencia del ser.
Detrás de mentira, se puede mirar una forma de arte y representa un modo construido para desviar la atención de nuestros receptores frente a situaciones que queremos ocultar, sobre las que no que deseamos discutir, y en el mejor de los casos, aquellas ante las cuales no demostramos valentía para asumirlas y resolverlas.
Detrás de la mentira, y con ella, el arte de mentir se convierte en una conducta recurrente, desde la cual accionamos, nos desenvolvemos y admitimos realidades y sentimientos compartidos que incluso en el mismo mentir, se han llegado a negar e incluso a exagerar.
Detrás de la mentira, una conciencia en reposo, una conciencia que asume con éxito el cometido de mentir, una conciencia que hila nuevas situaciones para envolver y seguir tejiendo ideas, deseos, expresiones y sentimientos que subyacen y son reflejo de la misma intención por querer mostrar lo que no es; entre ser y no ser, quien miente alterna los roles, piensa en su conveniencia y en algunos momentos, en lo que cree es lo mejor para los demás; se llega incluso a negar la autonomía y poder de decisión de los otros, cuando colocamos frases, expresiones e ideas que no son ciertas y que constituyen el aquí está, en base a esto piensa, decide y acciona.
Detrás de la mentira, los ingenuos, incautos e ilusos necesitan de este hilo para recrear su vida, para ajustarla y complacer su ego, mucha veces edificado en mentiras, porque quizás hasta el ser en sí mismo es una mentira, y lo que decimos ser y pensar para nutrir nuestro ego es una real y completa mentira.
Detrás de la mentira, no hay texturas, colores, ni reflejos; se recrea sólo en el imaginario de quien la expresa, y poco a poco asume matices que complacen nuestra vista; será porque en ocasiones queremos ser engañados y para ello, la mentira es el elixir necesario para sentir y pensar lo que creemos nos pertenece, lo que no nos sucede, lo que son sueños, anhelos, sentimientos que no llegan ni son parte de nuestra vida; porque quizás no los hemos vivido, en la convivencia y en la experiencia del ser lo que somos y como somos.
Detrás de la mentira, está eso, la mentira, como un modo de vivir, una costumbre que pasa a ser esencia del ser, y desde la cual su existencia se mira sin sentido, pues no la concibe sin el arte de mentir.
Dr. Roberth Morea
Docente-Investigador Unerg
Venezuela
Año: 2023
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Lo que proyectamos…..en oportunidades no lo sabemos…

Por: Dr. Roberth Morea.

Docente-Investigador

UNERG-San Juan de los Morros, Venezuela.

Muchas veces creemos conocer quiénes somos…..! un mundo de referentes y percepciones se adentran en nuestra conciencia, y otro paralelo ocurre en las miradas que a lo externo posan sobre nosotros…..incluso mirarnos al espejo en algunas ocasiones suele ser un acontecimiento con el cual chocamos, pues lo que miramos no es un semejante a lo que descansa en el inventario de expectativas que subyace en nuestra conciencia. Por ello, en oportunidades pasamos desapercibidas muchas actitudes que reflejamos cuando caminamos, nos sentamos, conversamos, incluso cuando hacemos silencio. Nuestro cuerpo transmite información con sentidos en la percepción de otros. ¡Que complejo es adivinar y saber lo que proyectamos con nuestra imagen!

Es por tal razón, que Wittgenstein a través de su teoría figurativa o pictórica del significado nos explica cómo el lenguaje puede referirse al mundo y describirlo. Consiste en considerar que el lenguaje es una representación isomórfica o modelo del mundo, así tanto nuestro lenguaje como nuestro pensamiento tienen dos peculiaridades que sin duda están relacionadas pero que son distintas: con nuestro lenguaje nos referimos a las cosas y con él decimos algo de ellas; llamamos a la primera de estas capacidades lenguaje referencia y a la segunda sentido o significado.

En el actuar diario, nuestra proyección se constituye en imagen de lo que construimos como referencia en los demás, por ello, nos conocen, destacamos, o sencillamente pasamos desapercibidos. Conocer lo que proyectamos exige en nosotros un ejercicio constante y consciente de lo que hacemos, de lo que decimos, en el cómo, dónde, cuándo y a quién se lo decimos.

Cuando no conocemos lo que proyectamos nos constituimos en los principales distantes de nosotros mismos, nos sorprendemos de lo que otros expresan sobre nosotros, pensamos incluso que no es de nosotros de quien se habla, y llegamos a decir ¡es que no me conoce!, ¡esa no fue la intención en lo que dije! ¡…no me hice entender!, evidenciándose desconocimiento absoluto de las percepciones que sobre
nuestra imagen otros tienen, es aquí donde comenzamos a revisar nuestra actitud y la conciencia con que hacemos u omitimos respuestas y estímulos.

En ello, la importancia del lenguaje que empleamos, no sólo me refiero al verbal o escrito, sino al gestual. Así, debemos comenzar por comprender que no todos tienen los mismos sistemas de referencias y valores con los cuales desenvolverse y responder ante planteamientos que se realizan en lo cotidiano.

Hoy, es valioso que esa imagen que proyectamos, sea reconocida por nosotros inicialmente, y ello responde a la intención de lo que queremos mostrar, centrarnos en ello, es fundamental, construir una imagen requiere conciencia para recrearla y permitir que otros la perciban tal y como la queremos.

Nuestro reto, pensar que queremos construir sobre nuestra imagen, y nuestro compromiso es ser conscientes de lo que hacemos y expresamos verbal y gestualmente en nuestro hacer cotidiano. Nuestra imagen es un poder y nosotros podemos decidir cómo hacer para aflorarla y mostrar lo mejor de ella.

Fuente: El Autor escribe para el Portal Otras Voces en Educación

 

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