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Premios Internacionales de Alfabetización de la UNESCO, ahora abiertos para aplicaciones

Mundo/09 de junio 2016/Fuente: UNESCO

La UNESCO está llamando a candidatos para sus dos Premios de Alfabetización, con un enfoque particular en la innovación. Desde 1967, los Premios Internacionales de Alfabetización de la UNESCO han premiado la excelencia y la innovación en el campo de la alfabetización. A través de estos prestigiosos premios, la UNESCO tiene como objetivo apoyar las prácticas de alfabetización eficaces y fomenta la promoción de las sociedades alfabetizadas. Se han reconocido más de 470 proyectos y programas llevados a cabo por los gobiernos, organizaciones no gubernamentales e individuos de todo el mundo.

Hay dos Premios Internacionales de Alfabetización de la UNESCO :

  • La UNESCO-Rey Sejong Premio (2 premios), creada en 1989, con el apoyo del Gobierno de la República de Corea. Se presta especial atención al desarrollo y uso de la alfabetización en la lengua materna y la formación.
  • El Premio UNESCO de Alfabetización Confucio (3 premios) el Premio UNESCO-Confucio de Alfabetización, establecida en 2005, con el apoyo del Gobierno de la República Popular de China. Se presta especial atención a la alfabetización entre los adultos de las zonas rurales y los jóvenes fuera de la escuela, especialmente las niñas y las mujeres.

Cada uno de los cinco ganadores recibe una medalla, un diploma y US $ 20,000 para su proyecto o programa. Cada año, los premios están organizados en torno a un tema específico. El enfoque de este año es el: «Innovación en la Alfabetización». Los Premios Internacionales de Alfabetización de la UNESCO se conceden en una ceremonia oficial en la sede de la UNESCO en París, con motivo del Día Internacional de la Alfabetización (8 de septiembre).

Cómo aplicar

Las solicitudes deben presentarse al Director General de la UNESCO por los gobiernos de los Estados Miembros y las organizaciones no gubernamentales en la sociedad oficial con la UNESCO. Cada organización gubernamental o no gubernamental puede hacer hasta tres nominaciones para el Premio UNESCO-Confucio de Alfabetización, y hasta dos nominaciones para el Premio UNESCO-Rey Sejong.

programas o proyectos elegibles deben tener un historial probado de trabajo innovador en el campo de la alfabetización durante al menos tres años. Como todas las aplicaciones requieren una carta de nombramiento formal, no se acepta la auto-nominación. Los programas o proyectos que han sido otorgados los Premios Internacionales de Alfabetización de la UNESCO en los últimos cinco años tampoco son elegibles. Las candidaturas deben tener en cuenta el tema de este año – «Innovaciones en la Alfabetización», mientras que también teniendo en cuenta la especificidad de cada premio.

La fecha límite para las nominaciones: 4 Julio de 2016.

Puede descargar el formulario de presentación  (disponible en Inglés y Francés), la guía de aplicación y otra información relevante de la página web de los Premios Internacionales de Alfabetización de la UNESCO .

Fuente de la Noticia:

http://www.unesco.org/new/en/education/resources/online-materials/single-view/news/unesco_international_literacy_prizes_now_open_for_applications-1/#.V1msejXhCUm

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La Declaración política de las Naciones Unidas de 2016 pone en buen camino al mundo para acelerar el objetivo de poner fin a la epidemia del sida para el año 2030

Estado Unidos, Ginebra/ 09 junio 2016/Fuente: ONUSIDA

ONUSIDA la da bienvenida a las nuevas metas, objetivos y compromisos adoptados en la Declaración política del 2016 celebrada durante la Asamblea General de las Naciones Unidas para poner fin al sida. Los países han acordado una agenda urgente sin precedentes para acelerar los esfuerzos que nos permitan poner fin a la epidemia del sida para el año 2030. Esta Declaración política proporciona un mandato mundial para acelerar la respuesta al sida durante los próximos cinco años.

Los líderes mundiales han reconocido que ningún país ha conseguido poner fin al sida y que ninguno puede permitirse rezagarse en la respuesta al sida. Además de la implementación de la Agenda de 2030 para el desarrollo sostenible por parte de los estados miembros, se admitió que poner fin a la epidemia del sida para el 2030 solo sería posible si se alcanzan los objetivos acelerados para el 2020.

En la Declaración política para poner fin al sida: acelerar la respuesta al sida para una rápida acción contra la epidemia del sida y su erradicación en el año 2030, se adoptaron una serie de objetivos y compromisos que guiarán al mundo en la gestión de la crítica relación entre la salud, el desarrollo, la injusticia, la desigualdad, la pobreza y el conflicto.

Una visión común

La Declaración política de 2010 hace un llamamiento a nivel mundial para la consecución de las siguientes metas como forma de respaldar la Agenda de 2030 para el desarrollo sostenible:

  1. Reducir las nuevas infecciones de VIH a un número inferior a 500.000 en todo el mundo para el año 2020.
  2. Reducir las muertes relacionadas con el sida a un número inferior a 500.000 en todo el mundo para el año 2020.
  3. Eliminar el estigma y la discriminación relacionada con el sida para el año 2020.

La Declaración política afirma que estas metas solo pueden alcanzarse a través de un liderazgo sólido y de la participación de las tanto de las personas que viven con el VIH como de las comunidades y de la sociedad civil.

Doblar el número de personas en tratamiento

A finales del año 2015, el número de personas en tratamiento para el VIH alcanzó los 17 millones, lo cual superó la meta establecida para ese mismo año de 15 millones. Los líderes se comprometieron a asegurar que el 90% de las personas que viven con VIH (niños, adolescentes y adultos) conozcan su estado serológico, a que el 90% de las personas que sí lo conocen reciban tratamiento y a que el 90% de las personas que ya lo reciben supriman la carga viral.

Los países han expresado también su compromiso para tratar urgentemente las bajas tasas de cobertura entre los niños que viven con VIH.

  1. Implementar el objetivo de tratamiento 90–90–90 para asegurar que los 30 millones de personas que viven con VIH tengan acceso a tratamiento para el año 2020.
  2. Asegurar que el 1,6 millón de niños que viven con VIH tengan acceso a tratamiento para el año 2018.

Acelerar el alcance de la prevención

Los objetivos de prevención del VIH animan a los países a promover el acceso a servicios de VIH completos y adecuados tanto para las mujeres adultas como para las adolescentes, las niñas, así como también a las poblaciones clave: trabajadoras sexuales, hombres que mantienen relaciones sexuales con otros hombres, usuarios de drogas inyectables, personas transgénero y convictos. Se procurará por todos los medios intensificar el alcance de los servicios de prevención en aquellos lugares con mayor tasa de trasmisión de VIH, lugares en los que la población cuenta con un mayor riesgo de contagio.

La Declaración política reconoce la importancia de la localización y la población, ya que la epidemia no es igual en todos los países y en todas las regiones, motivo por el que anima a que las regiones actúen y establezcan objetivos regionales para prevenir y tratar a niños, jóvenes y adultos. Estos objetivos incluyen:

  1. Proporcionar servicios de prevención completos, entre los que se incluye la reducción de daño, a chicas adolescentes y las poblaciones clave para el año 2020.
  2. Proporcionar a los 3 millones de personas que tienen mayor riesgo tratamiento de profilaxis pre-exposición para el año 2020.
  3. Proporcionar circuncisión voluntaria a los 25 millones de hombres jóvenes que viven en áreas con alto porcentaje de VIH, así como proporcionar a los países de rentas bajas y medias 20.000 millones de condones para el año 2020.

La Declaración política, a pesar de todo, no logra darles la visibilidad necesaria a las poblaciones clave más afectadas de las distintas regiones.

Detener las nuevas infecciones entre niños

El compromiso a eliminar las nuevas infecciones entre niños, y a asegurar la salud y el bien estar de sus madres es una promesa renovada en la nueva Declaración política. Se subraya la importancia de asegurar que las madres tienen acceso inmediato a terapia antirretrovírica de por vida.

  1. Eliminar las nuevas infecciones de VIH entre niños mediante la reducción de dichas infecciones en un 9% en cada región para el año 2020.

Nuevo enfoque para las mujeres, adolescentes, muchachas y la igualdad de género

Dos mil nuevas infecciones tienen lugar todos los días entre los jóvenes, lo cual supone un tercio de todas ellas, pero solo el 28% de las mujeres jóvenes tienen información precisa acerca del VIH. Los líderes se han comprometido a apoyar y empoderar a los jóvenes para que desempeñen un papel crítico en cuanto al liderazgo de la respuesta al sida mediante la promoción de sus derechos a la sanidad y a una educación sexual completa que incluya la educación reproductiva y la prevención del virus. La Declaración política también reconoce la importancia del acceso universal a la salud reproductiva, así como a sus derechos.

Los líderes han hecho especial hincapié en tratar los inmensos obstáculos relacionados con la epidemia del sida y las mujeres, especialmente las jóvenes y adolescentes del África subsahariana.

La Declaración política se compromete a alcanzar la igualdad de género, a invertir en el liderazgo de las mujeres y a poner fin a toda forma de violencia y discriminación contra las mujeres y jóvenes como manera de incrementar su capacidad para protegerse del VIH. Para ello, es indispensable la participación tanto de hombres adultos como de jóvenes.

  1. Reducir por debajo de 100.000 el número anual de chicas adolescentes y jóvenes de entre 15 y 24 años que se contagian al año en todo el mundo para el año 2020.
  2. Eliminar las desigualdades, violencia y abuso de género.
  3. Poner fin a todo tipo de violencia y discriminación contra mujeres y niñas, como la violencia doméstica o el abuso sexual, entre los que se incluye un marco de actuación humanitario efectivo durante y después del conflicto.
  4. Promover y apoyar el liderazgo de los jóvenes, y fomentar una educación sexual completa sobre la salud reproductiva que proteja sus derechos humanos.

La Declaración política, no obstante, ha dejado (en cierta manera) de incluir objetivos explícitos para dicha educación sexual completa, a pesar de que la principal forma de trasmisión del virus es sexual. En el África subsahariana, más del 98% de las nuevas infecciones son por trasmisión sexual. La Declaración política excluye los derechos sexuales, incluye el derecho a la información, a la autonomía, al consentimiento y a la no discriminación, lo cual es un pilar esencial para una efectiva respuesta al sida.

El derecho a la salud, un derecho para todos en todos lados

La Declaración reconoce que el progreso en cuanto a la protección y promoción de los derechos humanos de las personas que viven con VIH o que tienen riesgo de contagio ha estado lejos de ser adecuado, y que la violación de los derechos humanos todavía es un gran obstáculo en la respuesta al sida. Los estados miembros se han comprometido a revisar y reformar la legislación que pueda generar barreras o reforzar el estigma y la discriminación, así como a promover el acceso a servicios sanitarnos libres de discriminación, especialmente para las poblaciones con mayor riesgo de contagio (trabajadores sexuales, hombres que mantienen relaciones sexuales con otros hombres, usuarios de drogas inyectables, personas transgénero y convictos).

  1. Revisar y reformar aquellas leyes que refuercen el estigma y la discriminación, restrinjan el acceso a los servicios y a la movilidad, la comprobación obligatoria del estado serológico y las leyes penales relacionadas con la confidencialidad del VIH, su exposición y trasmisión para el año 2020.
  2. Eliminar las barreras (incluido el estigma y la discriminación) en los entornos sanitarios para el año 2020.
  3. Reforzar los sistemas de protección social nacional para niños con el fin de asegurar que, para el año 2020, el 75% de las personas que viven con el VIH, tienen riesgo de contagio o se ven afectadas por él pueden beneficiarse de protección social a este respecto.

Sacar al sida del aislamiento

La Declaración política afirma que la respuesta al sida incentivará el progreso a lo largo de toda la Agenda de 2030 por el desarrollo sostenible. Hace un llamamiento universal para la cobertura sanitaria y el acceso a la protección social. Al adoptar objetivos que van más allá del VIH, los estados miembros enfatizan en la importancia continua de integrar un enfoque amplio que contemple diversas cuestiones sanitarias como la tuberculosis, la hepatitis B y C, el cáncer de útero, el papiloma humano, las enfermedades no transmitibles y aquellas enfermedades que estén volviendo a brotar.

  1. Reducir el número de muertes relacionadas con el sida y la tuberculosis en un 75% para el año 2020.
  2. Proporcionar tratamiento al 90% de las personas que padecen tuberculosis (entre las que se incluye el 90% de las poblaciones que tienen mayor riesgo de contagio) y alcanzar una tasa de éxito de tratamiento de al menos un 90% para el año 2020.
  3. Reducir en un 30% los nuevos casos de hepatitis crónica viral B y C para el año 2020.
  4. Proporcionar tratamiento para los 5 millones de personas que tienen hepatitis B y a los 3 millones de personas que tienen hepatitis C crónica para el año 2020.

Financiar el fin del sida

Para asegurar que se alcanzan todos estos objetivos, los líderes han adoptado compromisos ambiciosos y concretos para una financiación y asignación efectiva de la implementación de la respuesta al sida acelerada. Los estados miembros también pidieron 13.000 millones de dólares estadounidenses para la reconstitución del Fondo mundial de lucha contra el sida, la tuberculosis y el paludismo. Los estados miembros también arengaron a un mayor compromiso estratégico por parte del sector privado para que apoye a los países mediante inversiones y prestación de servicios con el fin de reforzar la cadena de proveedores, las iniciativas de trabajo, la mercadotecnia social de productos sanitarios y el cambio de actitud.

  1. Incrementar las inversiones anticipadas para aminorar las diferencias de recursos mediante la inversión anual mínima de 26.000 millones de dólares estadounidenses para la respuesta al sida para 2020.
  2. Invertir al menos un cuarto del gasto capital de ONUSIDA en la prevención del VIH y dedicar como mínimo el 6% de los recursos totales en actores sociales (entre los que se incluyen abogacía, movilización política y de comunidades, control comunitario, programas de alcance y comunicación pública) para el año 2020, así como asegurar que al menos el 30% de toda la prestación de servicios está gestionada por las comunidades para el año 2020.
  3. Abordar las regulaciones, políticas y prácticas que impidan el acceso al diagnóstico, tratamiento y tecnologías sanitarias asequibles y de calidad (de entre las que se incluyen el uso íntegro de las flexibilidades del Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC), y también reforzar la capacidad local y regional de desarrollo, manufacturación y entrega de productos sanitarios asequibles.

Responsabilidad y sostenibilidad

Los miembros estado han adoptado una serie de compromisos con el objetivo de mejorar el control y la responsabilidad para, de esta manera, conseguir una participación más activa de las personas que viven con el VIH, están afectadas por él o tienen riesgo de contagio. Dichos compromisos apelan a la Secretaría general de las Naciones Unidas —junto con el apoyo de ONUSIDA— a que continúen proporcionando revisiones anuales a la Asamblea general. Así pues, se ha decidido que se reunirán en la Reunión de alto nivel para poner fin al sida para comprobar el progreso de la respuesta al sida con respecto a sus dimensiones sociales, económicas y políticas. La Declaración política también apela a los estados miembros para asegurar que las Naciones Unidas y ONUSIDA reúnen los requisitos para cumplir con la Agenda de 2030 por el desarrollo sostenible.

Además, se ha animado también a las partes interesadas de ONUSIDA a que aumenten la presión para solventar los obstáculos más arraigados y a que aseguren que la Declaración política puede cumplir con su papel como instrumento para la dignidad y la justicia social.

Fuente noticia:

http://www.unaids.org/es/resources/presscentre/pressreleaseandstatementarchive/2016/june/20160608_PS_HLM_PoliticalDeclaration

Fuente imagen:

http://tn.com.ar/salud/actitud/en-argentina-el-30-de-las-personas-con-vih-desconocen-el-diagnostico_679166

 

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El secreto de Canadá para acoger a miles de refugiados en tiempo récord está aquí

Canadá/09 junio 2016/Autor: María Torrens Tillack /Fuente: El Español

“Nos sentimos en casa y altamente respetados, como humanos”, dijo uno de los primeros refugiados que llegó a Canadá a principios de diciembre pasado, al primer ministro Justin Trudeau. La familia, con una hija pequeña, acababa de aterrizar en Toronto a principios de diciembre de 2015 y las cámaras recogieron el encuentro.

Trudeau quiso saludar personalmente junto a la premier del Estado de Ontario a los recién llegados y estrecharles la mano para proclamar públicamente: “Welcome home” (Bienvenidos a casa). “Querríamos darle las gracias por toda esta hospitalidad, toda esta bienvenida y todas estas cosas”, expresó el padre de familia después de que el equipo de bienvenida les ataviara con un anorak para afrontar el duro invierno canadiense.

Ha pasado ya medio año desde aquel día y después de que Canadá alcanzara su plan iniciado el 4 de noviembre para acoger a 25.000 refugiados en febrero, el Gobierno de ese país decidió ampliar su programa de acogida. Hoy acoge a 27.580 sirios y sigue trabajando por recibir a más, junto a organizaciones e iniciativas privadas.

Este miércoles la Alta Representante de la Unión Europea, Federica Mogherini, inició una visita de dos días a Canadá para tratar, entre otros asuntos, la “crisis migratoria” y probablemente tomar buena nota del ejemplo en la gestión de la acogida de refugiados del país norteamericano.

Voluntad y ejemplo político

Canadá rema a contracorriente. Mientras los Veintiocho en la Unión Europea apenas han reubicado a más de 2.000 refugiados entre los Estados miembros de los 160.000 acordados desde septiembre, el Ministerio de Inmigración, Refugiados y Ciudadanía canadiense lo dice todo ya en su propio nombre. No es un ministerio del Interior, ni de asuntos sociales el encargado de llevar todo esto a cabo, sino uno específico que ya contempla el asilo entre sus principales políticas (hasta que llegó Trudeau al Gobierno no incluía a los refugiados en el título).

“Apunte para líderes mundiales: así es como se da la bienvenida a los refugiados”, tituló Al Jazeera, el canal más internacional del mundo árabe, un artículo de opinión sobre el “espectáculo” de Trudeau. El texto apreciaba el esfuerzo canadiense y la avidez en la estrategia política para fomentar la buena imagen del carismático premier, a la vez que criticaba la escenificación propagandística.

Sin embargo, Michelle Banks, responsable del Programa para Estudiantes Refugiados en Canadá cree que es primordial dar buen ejemplo. “Cuando los líderes [políticos] muestran un apoyo por iniciativas como ésta y crean una imagen positiva de los recién llegados, generan apoyo social. Ahí posiblemente la Unión Europea tenga trabajo por hacer”, sugiere por teléfono a EL ESPAÑOL desde Ottawa.

“Fue una promesa electoral. Empezó a haber un cambio en la opinión pública por Aylan Kurdi”, apunta Loly Rico, presidenta del Consejo Canadiense para Refugiados, desde Toronto. Se refiere al pequeño sirio cuyo cuerpo sin vida apareció en una playa turca el pasado septiembre. Si al resto del mundo le conmovió la escena e impulsó que la Unión Europea se movilizara, a Canadá le tocó más aún si cabe: la tía del niño fallecido vivía en Canadá. “Eso hizo que la opinión pública volviera a pedir al Gobierno [una política activa en la ayuda a los refugiados]”.

Como un ciudadano canadiense desde el minuto 1

Una política que podría sonar osada en Europa, con los crecientes movimientos xenófobos y de extrema derecha en distintos países miembros, es la que ha recuperado el Gobierno de Trudeau al estrenarse en 2015.

“Una vez usted viene tiene los mismos derechos como cualquier otro ciudadano, excepto por el voto”, destaca Rico. Ella lo sabe bien, pues vivió en sus propias carnes la situación de los refugiados en Canadá al llegar hace 26 años de El Salvador huyendo de su guerra civil.

Como residentes, los refugiados tienen acceso a todos los servicios sociales, como sanidad y educación, permiso para trabajar desde el mismo momento en el que pisan suelo canadiense y otras ayudas más habituales en otros lugares del mundo, como clases gratuitas para aprender el idioma del país de acogida. Ahora algunos municipios están valorando la posibilidad de dar a los residentes permanentes el acceso a la votación en las elecciones locales.

Rico no tiene duda alguna de que estas políticas de integración son la clave en el éxito -aunque puntualiza que siempre quedan puntos que mejorar- de la acogida de refugiados en Canadá.

El impulso de guerras que han marcado la historia

Canadá presume de tener una larga tradición en la acogida de refugiados. Rico explica que todo comenzó en los años 40 con quienes huían de la guerra en Europa. “Fue por un punto económico, porque Canadá no estaba habitado históricamente”, indica la presidenta del Consejo para Refugiados.

Una ley de 1976 que se aprobó durante la guerra de Vietnam, la última vez que Canadá promovió una llegada masiva de refugiados al país hasta ahora. Aquella nueva normativa hablaba de la recepción y aceptación de diferentes culturas. “Con esa política lo que se ha logrado es que muchos de los refugiados que hemos venido tenemos acceso para integrarse dentro de la sociedad”, opina.

En 2002 vino un nuevo giro normativo y la ley abordó directamente la protección de refugiados. Sin embargo, Rico cuenta que tras los atentados del 11-S en 2001 se había comenzado a cerrar las puertas a las llegadas de refugiados, especialmente a aquellos provenientes de países de mayoría musulmana. No se llegó a cerrar el flujo del todo, pero ha sido con el nuevo Gobierno liderado por el centrista Trudeau cuando se ha retomado la política histórica de acogida a los demandantes de asilo. La campaña actual está centrada en sirios de campamentos de refugiados en Líbano, Jordania o Turquía.

Estudiantes que financian los estudios de refugiados y otros patrocinios privados

“Me estoy convirtiendo en la persona que imaginé que sería”, cuenta por videoconferencia Anas Hussain, un sirio de 24 años que llegó a Canadá unos meses antes de que el Gobierno de Trudeau impulsara una campaña específica para acoger a compatriotas suyos. Llegó el 26 de agosto de 2015 y en tierra le recibieron un grupo de estudiantes universitarios junto a Michelle Banks.

Para Anas fue “una de las sensaciones más agradables” en su vida reciente. La guerra destruyó su casa familiar en el sur de Siria y se mudó con sus padres y hermanos a Damasco. Allí pudo estudiar informática en la universidad, pero cuando el Gobierno le llamó a filas decidió que “no quería estar en ese lado de la Historia”. Y huyó a Jordania.

Allí trabajó de todo: carpintero, panadero, vendedor en una tienda de móviles. En negro, no tenía ni estatus de refugiado ni permiso para trabajar. Estuvo malviviendo en Amán (la capital) durante dos años y medio hasta que el Programa para Estudiantes Refugiados de Canadá cambió su suerte.

Anas abandonó Siria en enero de 2013 para evitar tener que unirse al Ejército.

Anas abandonó Siria en enero de 2013 para evitar tener que unirse al Ejército.Cedida por Anas Hussain

Mientras en España las iniciativas privadas y los voluntarios que surgieron al estallar la crisis de los refugiados se encontraron de bruces con la legislación española, que no contempla esta posibilidad, en Canadá existen un centenar de organizaciones de iniciativa privada para patrocinar la llegada de refugiados. De los más de 27.500 refugiados acogidos hasta ahora en la presente campaña, cerca de 10.000 han llegado a Canadá gracias a iniciativas ciudadanas.

¿Qué implica ese patrocinio? Tanto si es el Gobierno como una organización privada la que acoge a un refugiado, adquieren el compromiso de financiar su estancia durante el primer año, un periodo clave para la integración del nuevo residente canadiense, explica Rico.

Canadá promueve fórmulas como la acogida en familia o en un entorno universitario. “La concienciación sobre la crisis en septiembre cambió nuestro programa. Duplicamos nuestras cifras”, asegura Banks, del programa de acogida para estudiantes universitarios refugiados. Si el curso pasado pudieron apoyar la llegada de 84 jóvenes, en el presente curso tramitan recibir a un total de 160.

Puede sonar a poca cosa, pero se trata de un programa muy especial, porque son los propios estudiantes universitarios los que con microdonaciones que van de 25 céntimos a 20 dólares anuales financian su acogida. También contribuyen las instituciones universitarias, que les conceden alojamiento y matrícula gratuitos. Así entre todos ellos se comprometen a al menos un año de sustento garantizado.

En total han pasado de recaudar 3,2 millones de dólares en 2015 a más de 6 millones este año. “Se recaudó de manera local por estudiantes. Fue cosa de unas semanas en realidad: en septiembre enviamos una carta invitando a incrementar la cuota o a unirse al programa a las universidades y ahora tenemos doce nuevos campus participando”, explica la responsable del programa.

También ponen especial hincapié en el elemento clave señalado por Rico: la integración. Y es que los voluntarios universitarios ayudan a los estudiantes refugiados a adaptarse a su nueva realidad, les acompañan en el proceso y asesoran para que sepan adónde recurrir para cada necesidad. La responsable de este programa asegura que el “apoyo moral” para los recién llegados es al menos igual de importante que el monetario y por ello también trabajan en la concienciación de la comunidad universitaria. Para Banks, implicar a los jóvenes es esencial.

Pasado el año de financiación al que se compromete el Programa para Estudiantes Refugiados (aunque algunas universidades amplían este apoyo), estos jóvenes de entre 18 y 30 años tienen el mismo derecho que los canadienses para acceder a becas universitarias y ayudas del Gobierno regional o federal y pueden trabajar sin restricciones.

En Italia la comunidad católica de San Egidio recibió en mayo a más de un centenar de refugiados, algo impensable en España, donde la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) tuvo que responder a las solicitudes de ciudadanos españoles que no podían acoger a refugiados en sus casas, pues todo tenía que pasar por la Administración. Rico, la presidenta del Consejo para los Refugiados, asegura que Alemania se ha interesado por el modelo de patrocinio privado canadiense.

Identificar a los más vulnerables in situ

“Si [los 28] esperan que lo haga todo Acnur, [no funcionará]”, advierte Aslam Daud, presidente de Humanity First Canada, una ONG humanitaria con origen en Reino Unido. Esta organización ejerce de mediadora entre patrocinadores privados y los demandantes de asilo y para ello se desplazan a los campamentos de refugiados personalmente. Desde septiembre han gestionado la llegada a Canadá de 200 refugiados sirios.

Daud cree que es “extremadamente importante” identificar a quienes más ayuda necesitan sobre el terreno. Su ONG identifica a “los más vulnerables, especialmente mujeres y niños o familias con hijos pequeños”.

La Unión Europea baraja desde hace algún tiempo establecer centros de registro en los campamentos de refugiados de Oriente Medio o en los lugares de conflicto y así poder gestionar una vía legal y segura para quienes cumplan los requisitos necesarios para obtener el estatus de refugiado y así evitar que se sometan a una ruta potencialmente mortífera, y a veces sin visos de prosperar su solicitud de asilo.

“Yo no creo que la solución esté en trasladar a 4 millones de refugiados a otro país. Hay que ayudar a los más vulnerables [para reubicarlos] y encontrar una solución permanente”, opina Daud. “Los campamentos de refugiados son una solución mejor que el realojo [para los demás]”. Lo que hay que hacer es mejorar las condiciones de esos campamentos, añade.

Comunicación transparente

“Bienvenidos refugiados” es el lema que encabeza la página web del Ministerio de Inmigración y Refugiados concernido, con un completo despliegue que promueve su acogida a través de una red de organizaciones locales, facilita el contacto de patrocinadores privados con familiares sirios en Canadá, cuenta historias personales de los recién llegados, promociona las donaciones y busca voluntarios activamente.

El portal de internet ofrece una completísima información tanto a los ciudadanos de ese país que desean informarse sobre la campaña #WelcomeRefugees como a aquellos que desean implicarse en la acogida de los demandantes de asilo y también para los propios refugiados que quieren tramitar su solicitud con el país norteamericano.

Los canadienses pueden ayudar con una donación económica, ofrecerse como voluntarios a su organización local más cercana o patrocinar a refugiados. En la web se pueden encontrar los distintos pasos que se pueden dar en cada caso, además de un mapa en el que localizar las distintas iniciativas relacionadas que existen en todo el país, con los correspondientes datos de contacto.

La distancia puede ayudar

“Desde CEAR hemos visto con envidia la rapidez del proceso de reasentamiento en Canadá frente a la lentitud desesperante de la Unión Europea”, reconoce la Comisión Española de Ayuda al Refugiado a este periódico.

Mientras en la Unión Europea arrecian las críticas por la lentitud en la reubicación de los 160.000 refugiados acordados el pasado otoño o por el acuerdo de Bruselas con Ankara para frenar la llegada de demandantes de asilo por el Egeo, los canadienses consultados por EL ESPAÑOL son más comprensivos.

“Es un contexto diferente por la proximidad”, subraya Banks. “No es justo comparar ambas situaciones”. Rico coincide en el diagnóstico, pero señala que “las muertes del Mediterráneo son un resultado de las leyes de la UE: donde usted va, ahí es donde empieza el proceso de refugiado, no donde necesita llegar”.

Ana, el estudiante y trabajador refugiado sirio, admite que no le gusta lo que ve en la gestión de la crisis de refugiados por parte de la Unión, pero dice que es normal que deban “parar la inmigración ilegal: tienen que librarse de la gente que no tiene problemas”.

La presidenta del Consejo para Refugiados pone una puntilla crítica con Canadá y recuerda que aunque los 27.580 refugiados sirios que ha recibido el país en los últimos seis meses es una buena noticia, hay muchos más sirios y demandantes de asilo de otros países que necesitan ayuda.

Menos de un año después de su llegada a Canadá, Anas sigue estudiando un nuevo grado de Informática, ha conseguido trabajo en el departamento internacional de su universidad y dice que “trabaja por conseguir una buena versión de mí mismo”.

El recuerdo sigue siendo duro. Anas sufrió problemas de ansiedad e ingesta compulsiva de alimentos durante el mal trago que supuso su paso por Jordania. Algunas canas empiezan a asomar en su joven cabellera, muestra con una sonrisa a través de la cámara.

Pero su vida sigue sin ser un camino de rosas: trabaja no sólo para mantenerse a sí mismo, sino para poder mandar dinero que a sus padres y su hermana, que siguen en Damasco. Cuando su hermano pequeño llegó a la edad para prestar el servicio militar, también huyó. Ahora está en Turquía y esperan poder reunirse.

Fuente:

http://www.elespanol.com/mundo/20160608/130987320_0.html

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Why we must move away from an industrial model of schooling that just grades and sorts students

Fuente TES / 9 mde junio de 2016

An education system focuses on the average is flawed and leaves many unsupported, says former schools minister Jim Knight

Reflecting on a great week in Australia, I detect a new education debate opening up to replace the false dichotomy between knowledge and skills. Across three continents I hear more thought leaders arguing that we should now focus on individualised education rather than standardised schooling.

I spent almost a whole day at the University of Melbourne’s Graduate School of Education. This is the home of Professor John Hattie, and I was the guest of the distinguished dean, Professor Field Rickards. Both were fresh from collaborating on a new series for the Australian Broadcasting Corporation called Revolution School. This is set in a school that has moved from the bottom 10 per cent to the top 10 per cent. It is authentic but hopeful. It shows off the university’s clinical approach to education, with evidence of impact on individual learners rather than a class average.

Professor Field impressed on me that producing impact for every learner demonstrates the complexity and challenge of teaching. It shows the need for professionalism, accepting that every teacher has different strengths and weaknesses and that collaboration is crucial in tackling different effectiveness.

A long way from ‘factory schooling

This approach, based on evidence of individual impact, is a long way from the «factory schooling» promoted in TES by Jonathan Simons (article free to subscribers).

His advocacy of a system that raises standards for the average is logical but flawed, especially in the light of an insightful book I read last week on my travels: The End of Average by Todd Rose. It made me much more hopeful that the approaches of Dame Alison Peacock or the Dalton system, also featured in last week’s TES, are more likely to be enduring.

Todd Rose is the director of the Mind, Brain, and Education programme at the Harvard Graduate School of Education, where he also leads the Laboratory for the Science of the Individual. His book starts by demonstrating that designing for the average person can fail because no one is completely average – we are all unique. Testing, ranking and grading is common to factories, and is convenient for sorting people at a cost to individual talent.

The labour market of the post-industrial world is changing. Technology and globalisation will remove the need for many lower- and medium-skilled jobs and makes the waste of talent in schooling for the average unsustainable. Without factories to utilise the work of those that are failed by factory schooling, how are those people supported? What is more, the attempts to rank people based on qualification, or things like IQ tests, are being abandoned by some employers.

Google, Deloitte and Microsoft have all dropped single-score employee evaluation systems. The correlation between performance in work and grade point average just wasn’t there. Employers are now looking for a more complete picture of candidates, which the data can now start to offer.

Individual focus

The consequences for education are significant if employers stop sifting on the basis of grades or going to the «right» university. The opportunity is for education to focus entirely on helping individuals to develop relative to their own performance rather than their peers. In his report The Problem Solvers, Charles Leadbeater argues that this requires education being more dynamic. This is a «combination of cognitive and non-cognitive skills, hard and soft, explicit and tacit, academic knowledge and entrepreneurial ambition». This in turn will require assessment to «go beyond testing routine recall of facts to test higher-order thinking, problem-solving and creativity; and will deliver qualitative descriptions and expert judgments of how well a student performs, as well as test results and grades».

I also met another Harvard professor while I was in Melbourne. Professor Richard Elmore argued for similar change but warned that there were plenty of vested interests that would try to shout it down. A move from industrial schooling of grading and sorting people is very threatening to some. But I see no alternative as the world changes around us. The challenge is to take measured steps in the right direction of individualised education while we wait for policymakers to catch up.

Jim Knight is chief education adviser to TES’ parent company, TES Global, and a former Labour schools minister. He tweets as @jimpknight

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A poor quality education is almost like no education

Fuente: globalpartnership.org / 9 de junio de 2016

Once children are in school, the next challenge is to ensure that they are learning to read, write and count, and acquire the skills they will need to become productive members of society.

Since 2000 significant gains have been achieved in access to primary education globally, however, the quality of learning remains a major challenge.

According to UNESCO, an estimated 250 million children either don’t make it to grade 4 or reach grade 4 without basic skills in reading, writing and math.

Factors such as poverty and extreme inequality put children at greater risk of not learning the basics. Living in rural areas or in remote parts of a country also reinforces disadvantages.

Schools in remote areas frequently lack trained teachers, and instructional materials are inadequate and often in short supply. These factors make it difficult for children and youth from marginalized groups to develop strong foundational skills in reading, writing and numeracy.

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UCU report: ‘academics work two days a week unpaid’

Fuente Times Higher Education / 9 de junio de 2016

The average academic is working unpaid for the equivalent of two days every week, says a new study on the growth of “unreasonable, unsafe and excessive” workloads.

Academic staff work an average of 50.9 hours per week, according to the latest University and College Union workload survey, Workload is an Education Issue. The study is based on responses from about 12,100 university staff, most of whom work full time.

This means that academics work on average 13.4 hours – almost two days – more than the normal 37.5 hour working week, and work in excess of the 48 hour maximum recommended by the European Working Time Directive.

Senior academic staff work even longer hours on average, says the report, which was published at the UCU’s congress, held in Liverpool from 1 to 3 June.

UCU congress: UCU reps ‘need protected characteristic’ to attend equality event
UCU congress: Prevent: v-cs ‘under pressure’ to stay silent

Professors work 56.1 hours on average and principal research fellows 55.7 hours, although there is also a culture of long hours, often unpaid, among many early career academics, says the report.

One in six academics aged 25 or under work 100 or more hours each week when part-time appointments are adjusted to their full-time equivalent, it adds.

The vast majority of staff (83 per cent) also say that the pace or intensity of workload has increased over the past three years, with only 14 per cent reporting that their workload is not heavier.

Adam Price, professor in the University of Aberdeen’s Institute of Biological and Environmental Sciences, told congress that the UCU’s findings were borne out by studies of official timesheet data at his university compiled by the local branch.

“I work 55 hours a week and began to think ‘this is not normal’, but it is normal,” said Professor Price.

Other delegates said that the introduction of new technology has increased their workload as they are now expected to put together packages of online materials for students in addition to their existing duties.

Ron Mendel, senior lecturer in sociology at the University of Northampton, said the extra work generated by this type of technologically enhanced teaching has a “deleterious effect on workload, professional well-being and [staff’s] professional lives”.

According to the workload survey, some 13 per cent – about one in eight respondents – feel they work “unreasonable, unsafe and excessive hours”, while 29 per cent say their workload is “unmanageable” all or most of the time. Two-thirds (66 per cent) say it is unmanageable at least half the time.

On the activities that now consume much more of their time than three years ago, teaching and research staff most often cite departmental administration (51 per cent), while student-related administration is mentioned by 45 per cent and departmental meetings by 31 per cent.

Some 28 per cent of academics say their marking load has increased significantly, while 26 per cent say they carry out much more pastoral care for students than in 2013.

The long hours culture is far less prevalent among professional and support staff, although the average 42.4 hour working week reported indicates these employees also undertake significant amounts of unpaid overtime, the report suggests.

jack.grove@tesglobal.com

Enlace original:  https://www.timeshighereducation.com/news/ucu-report-academics-work-two-days-week-unpaid

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Simposio sobre derechos humanos y valores en la educación: Los valores universales son el objetivo de la educación sobre derechos humanos

Fuente: Internacional de la educación / 9 de mayo de 2016

El mensaje de hoy en Riga, Letonia, se ha centrado en los cimientos de una educación con un enfoque inspirado en los derechos humanos, que incluya valores universales como la comprensión y la tolerancia, y que entienda las diferencias culturales como una oportunidad en lugar de como una amenaza.

Hoy se ha alcanzado un consenso sobre la importancia de una educación que fomente la aceptación por encima del odio en un simposio sobre derechos humanos y valores en la educación organizado por la Internacional de la Educación y LIZDA, el Sindicato de docentes de Letonia.
El Secretario General de la Internacional de la Educación (IE), Fred van Leeuwen, inauguró este simposio de dos días de duración con una defensa apasionada de un enfoque holístico sobre un sistema educativo que permita la convivencia de sociedades democráticas diversas.
«En nuestras sociedades multiculturales, la identidad es un aspecto crucial. El orgullo de la identidad propia debería complementarse con el respeto por la identidad de los demás», afirmó. «Nuestros centros escolares deberían reconocer las identidades de cada alumno, con independencia de su origen o procedencia. Las escuelas deberían ser lugares donde los niños y jóvenes aprendieran a convivir y entender la riqueza de la diversidad, porque todas las sociedades en las que les tocará vivir en el futuro serán democracias diversas y multiculturales».
También recogió esta visión la ponente Sneh Aurora, que realizó un repaso general de los instrumentos internacionales que abordan las cuestiones de la educación sobre derechos humanos y ciudadanía global, debatidas y definidas por la comunidad internacional y cuyo resultado han sido declaraciones y documentos sobre política adoptados por organizaciones intergubernamentales como la UNESCO y la ONU. La amplia investigación de Aurora incluye un documento de referencia sobre Educación en derechos humanos publicado por el propio simposio. Puede descargarse aquí.
El día se cerró con debates del panel y talleres en los que los participantes pudieron compartir experiencias y prácticas recomendadas de sus países, así como aprender de otros colegas.
Haldis Holst, Vicesecretaria General de la IE, resumió el éxito de la convocatoria. «Los docentes son piezas clave en el fomento de valores sociales: democracia, igualdad, comprensión cultural, respeto por los derechos…», declaró. «El objetivo último de la profesión docente es el deseo de conseguir la igualdad en el aula, en el colegio y en la sociedad. Los sindicatos de docentes ponen soluciones sobre la mesa y muestran el camino hacia la democracia, los derechos humanos y el futuro sostenible».
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