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México: Reconocen a la escritora Nadia López por preservar las lenguas originarias

Texto:  Fabiola Méndez / Damián Mendoza

Ganó el Premio Casa de Literatura para niños

Nadia López García, pedagoga de la UNAM y poeta, es una promotora incansable por lograr que las lenguas originarias “nunca mueran”.  A través de su trabajo literario ha logrado promover y difundir  la suya: la lengua mixteca.

Este 2020 su trabajo fue reconocido con el Premio CaSa de Literatura para niños,  promovido por el Gobierno de México, la Secretaría de Cultura, Secretaría de Cultura y Artes de Oaxaca y la Secretaría de Cultura de Guerrero, en la categoría tu´un savi (mixteco).

El premio instituido por el Centro de las Artes de San Agustín (CaSa) busca promover la creación literaria en lenguas originarias y la lectura entre la niñez en Oaxaca.

En entrevista con UNAM GLOBAL, la poeta  detalló que el premio lo recibió por el poemario que hizo para niños, donde aborda cómo hablar con ellos sobre la desaparición forzada. “En nuestro país no es algo lejano, está lleno de personas que han desaparecido. Y con estos poemas le hacemos ver a los niños cómo de alguna forma siguen esperándolos y buscándolos”.

Los pájaros han sido un personaje que ha tomado protagonismo en sus libros, de alguna manera va consolando a esos niños sobre las ausencias, sin embargo, “lo más importante  es trabajar para que haya un público que los lea y los escuche, hacer visible los esfuerzos por escribir y publicar”.

Nadia comentó que hablar sobre la premiación es incierto, está planeada para noviembre pero “con la pandemia ya no se sabe”.

La  contingencia le ha demostrado que se crece y se hace en colectivo, “la otra persona necesita de nosotros y viceversa”.

Y aunque ahora los esfuerzos son individuales, se necesita caminar junto a otros, “la pandemia nos ha mostrado la desigualdad que hay, hay que trabajar primero  para llevar el trabajo a las comunidades en las que no hay ni luz eléctrica. Es un tiempo para repensar y de darnos cuenta de las necesidades que hay, ya que el reforzamiento de las lenguas no se dará si no se trabaja y se satisfacen las necesidades básicas de los hablantes de esas lenguas: si ya comieron, tienen problemas de salud y si están bien en esta contingencia”.

Para Nadia, estos meses le han traído un gran aprendizaje, ya que aun con pandemia las lenguas siguen muriendo, sigue habiendo racismo y discriminación, pero hay que cambiar las formas para no dejar de hacer su labor. Este año aprendió que la salud es muy importante.

 “La contingencia vino a reforzar la clasificación y separación de las personas, la discriminación y la violencia.  A veces queremos que lo que sembramos  dé frutos rápido pero es como sembrar, todo lleva su tiempo. Nada es de la noche a la mañana y este año nos está enseñando nuevas formas para sembrar y cosechar”.

La Dirección de Literatura de la UNAM editó su libro “Isu ichi. El camino del venado” (Ediciones de Punto de Partida 20, Poesía). Es una edición bilingüe en español y mixteco que incluye poemas en los que la autora sigue las huellas de sus ancestros.

Fuente e imagen: https://desinformemonos.org/reconocen-a-la-escritora-nadia-lopez-por-preservar-las-lenguas-originarias/

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Comunidad zoque frena explotación de los Chimalapas a manos de minera canadiense

El pueblo zoque de San Miguel Chimalapa, Oaxaca, junto con sus autoridades, congregaciones pacíficas en resistencia y el colectivo Matzá, logró que el gobierno federal negara la aprobación del Manifiesto de Impacto Ambiental a la empresa minera Minaurum Gold, que pretendía explorar y explotar el polígono de 7 mil 310 hectáreas denominado “Santa Marta”.

A través de un comunicado, el Comité Nacional para la Defensa y Conservación de los Chimalapas (CNDyCCH) felicitó al pueblo de San Miguel Chimalapa por haber logrado frenar a la minera canadiense, así como agradeció al cabildo comunal de Santa María Chimalapa y a sus congregaciones de la zona oriente, a ejidos y comunidades del municipio de Zanatepec y a las organizaciones del Istmo de Tehuantepec por el apoyo “a esta justa lucha en defensa de la Madre Tierar y de la vida”.

“Confiamos en que este logro y este movimiento plural de resistencia istmeña siente un importante precedente para, de la misma forma, apoyar a los pueblos, comunidades y organizaciones sociales y civiles en igual lucha por la negativa definitiva de todo tipo de autorización para permisos de exploración y explotación de yacimientos mineros”, agregó el CNDyCCH.

Finalmente, los integrantes del Comité reafirmaron su postura contra la imposición del Corredor Transístmico y señalaron que confían en que el el pueblo zoque de San Miguel y Santa María Chimalapa se mantenga firme en su oposición “al ecocida y etnocida Corredor Transístmico (corredor multimodal seco) pretendido por el gobierno federal actual”.

A continuación el comunicado completo:

Fuente e imagen: https://desinformemonos.org/

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OPINIÓN: El arcoíris de la Montaña

Por: Tlachinollan

Entre los pueblos indígenas de Guerrero persiste la leyenda de que el lugar donde nace el arcoíris, subyace el tesoro del pueblo. Se trata de un encanto, que solo los elegidos o elegidas por las potencias sagradas, lo pueden descubrir. Desde la infancia se nos inculca que no debemos señalar al arco refulgente, que es un deleite para nuestra vista. Si lo hacemos, nos advierten que nuestra mano se puede secar. Es una ilusión visual, encantadora y terrible.

Para las comunidades indígenas de la Montaña el rayo anuncia y atrae las lluvias. Es como un látigo que le pega a la serpiente, que simboliza a Quetzalcóatl y vive al pie del arcoíris. Las sabias y los sabios, tienen que congraciarse con la serpiente, porque obstaculiza la llegada de la lluvia buena.

El arcoíris tiene un significado dual: puede ser malo, porque anuncia sequía y enfermedades, pero también, se transforma en un buena augurio, cuando se presenta la ofrenda a la culebra, elaborada con tamal de calabaza, se baila a su alrededor en la cima del cerro, y ritualmente se le sacrifica. Es cuando el arcoíris anuncia el advenimiento de las lluvias, del tiempo bueno. Esta dualidad es la que explica la doble dimensión del arcoíris y el dinamismo que se tiene en las potencias cósmicas, de que las fuerzas contrarias pueden vencer la adversidad.

En el arcoíris de culturas y lenguas, Tlachinollan sembró con las comunidades, la semilla de los derechos humanos, para hacer frente a la violencia institucionalizada.
El hechizo del arco multicolor es una señal funesta, por eso los sabios y las sabias rezan en las cimas de la Montaña. La entrada del coronavirus a las comunidades indígenas, obligó a instalar cercos sanitarios y a limitar las salidas a la ciudad. El confinamiento comunitario, así como el uso de las plantas medicinales, el baño del temazcal y la acción ritual del “Xtambá”, que es el rezo que amarra al pueblo para protegerlo contra las plagas y las enfermedades, fueron las medidas tomadas en asamblea, ante la carencia de personal médico e infraestructura hospitalaria en la Montaña.

En este enclave rocoso, la muerte es la compañera inseparable de quienes luchan contra el atraco y la felonía. Los caciques imponen la ley del yugo con sus pistoleros que extorsionan a los pobres, mientras a los rebeldes, los torturan, desaparecen o zurcen sus cuerpos con plomo.

En el arcoíris de culturas y lenguas, Tlachinollan sembró con las comunidades, la semilla de los derechos humanos, para hacer frente a la violencia institucionalizada. Con la entereza de las víctimas desmadejamos el nudo de la impunidad y sentamos en el banquillo de los acusados a los perpetradores. A pesar de esta lucha titánica, el estado aún protege a quienes violan los derechos humanos, porque para los jueces, en la balanza de la justicia, el poder y el dinero tienen más peso.

En estos manantiales de agua cristalina, las víctimas de feminicidio, las sobrevivientes de la tortura sexual, los pueblos que defienden sus territorios contra las mineras, los familiares de las personas desaparecidas, la lucha emblemática de los 43 padres y madres de familia de Ayotzinapa, nos han enseñado a exigir justicia con el corazón por delante. En medio de peligros y amenazas, sus figuras se agigantan, porque tienen autoridad moral que arruina los planes aviesos que han urdido gobernantes, cuerpos de seguridad y crimen organizado. Los pueblos de la Montaña, que se encuentran cercados por el coronavirus, la violencia y el hambre, son el fortín de la dignidad en esta noche de la ignominia.

Siempre cuesta arriba, sembrando en el tlacolol, el maíz que no alcanza; caminando en los lodazales; padeciendo el maltrato y la discriminación de las autoridades; enfrentando al sicariato coludido con los grupos de poder; cargando en todo momento con el dolor, por la desaparición o asesinato de algún ser querido, las mujeres y los hombres de la Montaña, son el arcoíris de los derechos humanos, el arcoíris que ha escuchado los rezos de los sabios y las sabias.

Fuente e imagen: http://www.tlachinollan.org

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México: Periodistas en pandemia: enfermos, estresados y precarizados

Texto: Vania Pigeonutt
Foto: Margarito Pérez Retana / Cuartoscuro

Los resultados de una encuesta aplicada a 105 periodistas mexicanos activos durante la pandemia son demoledores: la mitad trabaja con ansiedad, estrés o depresión; la otra mitad tiene obesidad y problemas cardiovasculares. Ocho de cada 10 aumentaron su jornada de trabajo, pero no su economía y dos de cada 10 tuvieron que buscar otro empleo

Nuestro trabajo es una actividad esencial, dice directo Jade Ramírez Cuevas Villanueva, coordinadora del área de Libertad de Expresión de la Red de Periodistas de a Pie.

Luego explica: “Lo estamos haciendo, como los doctores, enfermeras, camilleros, personal administrativo y de terapia intensiva en un hospital.  La diferencia es que los periodistas lo hacemos sin herramientas, con muy pocos insumos, con muy poco estímulo ni reconocimientos”.

Por el contrario, lo que hemos enfrentado en estos meses de pandemia es la precarización laboral, reducciones salariales, incertidumbre y despidos. El peor saldo, del que nadie habla:

al menos 15 colegas han muerto por complicaciones de covid, enfermedad que adquirieron trabajando.

Ese fue el objetivo de la encuesta “Situación de los periodistas frente al covid–19” : conocer y visibilizar los problemas que han enfrentado los periodistas mexicanos durante la cobertura de esta pandemia.

Y el resultado es poco menos que alentador:

“Estamos en una situación grave, en una adversidad complicada, porque hay enfermedades, obesidad, sobrepeso, enfermedades crónicas que ya tenemos de por sí y que ante la pandemia es más difícil de llevar. Vimos las repercusiones o impactos a la economía, la salud y los contenidos, se reflejan en los resultados de manera combinada: el deterioro en el ámbito personal que genera alteraciones a la salud y los obstáculos que se han superado en los primeros siete meses para seguir informando”, explica la periodista, radicada en Jalisco.

La encuesta que fue contestada por 105 periodistas de distintos estados del país, aunque la Ciudad de México concentró una tercera parte. El 70 por ciento de los encuestados tiene entre 26 y 45 años, es decir, está en el momento de mayor actividad laboral; 58 por ciento son mujeres.

Primer eje: más precarización

El ejercicio ilustra las condiciones generales de las periodistas en México, a través de una serie de reactivos que permiten dimensionar ¿qué estamos viviendo en nuestras coberturas?, ¿qué está significando para nosotros?, ¿qué problemas tenemos enfrente?

“En el contacto con los colegas, en la medida en la que se prolongaba la pandemia, se veían pequeñas crisis. pero consecutivas. Nos dimos a la tarea de diseñar esta encuesta para poner en números la precariedad laboral, los daños a la salud, el impacto psicosocial (que algunas ya teníamos) de estar cubriendo más de 12 años una guerra que no pedimos. Esta encuesta se puso online, con el apoyo extraordinario de Técnicas Rudas, una organización, una colectiva aliada de Periodistas de a Pie”.

–¿Qué arrojó sobre las condiciones laborales de los periodistas durante la pandemia?

– En más de 73 por ciento se le diluyeron los horarios de trabajo y por lo tanto se duplicó la chamba. En contraste, una mayoría gana menos de 20 mil pesos al mes y otra mayoría está entre 3 mil y 5 mil pesos por mes. Se les duplicó el trabajo y no recibieron ningún estímulo económico por parte de sus empleadores. Hay un porcentaje muy pequeño, el 2 por ciento, que respondió que recibió un estímulo salarial cuando los horarios se diluyeron para todos y los horarios de trabajo se multiplicaron.

Eso, a los que les fue bien y conservaron el empleo. La mayoría contestó que ha tenido dificultades con sus pagos y a varios no les renovaron el contrato y tuvieron que emplearse en otros oficios. “Este es un primer resultado, un primer eje”.

Segundo eje: la irresponsabilidad de las empresas

En el segundo eje fue sobre las condiciones laborales para reducir los riesgos de contagio.

“Llevamos 15 personas que han fallecido por covid-19. Enfermos n cantidad de periodistas”, dice Jade.

Luego enfoca sus baterías en los principales responsables: los directivos y dueños de los medios de comunicación.

“Son el principal agente que pone en riesgo a los periodistas en México dotando de muy pocos insumos de seguridad, sin hacer un estudio clínico serio de cómo se encuentra el estado de salud de sus redacciones y mandándolos a reportar en condiciones adversas”, dice.

El otro agente que pone en riesgo a las y los periodistas en la pandemia, son las propias fuentes de información, al organizar eventos en espacios cerrados, o convocar a la cobertura de tumultos, marchas, protestas. La opción de las conferencias virtuales no ha sido asequible para el periodismo, pues no todos tienen acceso a un espacio aislado para trabajar y no han tenido garantías de que las preguntas realizadas por esa vía tengan respuesta.

Tercer eje: impactos en la salud

El tercer eje de la encuesta está en los impactos a la salud y a la salud mental. El diagnóstico no es bueno:

“Más de 50 por ciento de los encentados presenta ansiedad, estrés, irritabilidad y depresión (…) 36.1 por ciento de los encuestados tiene obesidad, 5.7 hipertensión, 3.8 por ciento problemas pulmonares y 1.6 por ciento diabetes”.

“Lo que viene es organizarnos y visibilizar. Ponerle nombre y apellido a quienes nos ponen en riesgo. Porque más del 35 por ciento de los encuestados tuvo que encontrar otro ingreso salarial; además de que se le multiplicó la chamba, se lo disminuyeron y tuvo que encontrar otro recurso, otra vía de ingresos de recursos. Esto pega mucho en el ánimo”.

Los retos

Cubrir la pandemia es más que un recuento de enfermos, intubados y muertos, dice Jade. Tiene que ver con la desigualdad social, desvío de recursos, impunidad y con un uso equivocado del poder. Es lo que estamos haciendo los periodistas de a pie en esta pandemia, mostrando cosas más allá de los números.

Por eso es necesario el reconocimiento de la gente. “Que una persona se acuerde y tenga en su cabeza, cada que lee una nota, un reportaje o una transmisión en vivo, que ese periodista quizá está viviendo un cuadro de estrés, de ansiedad, de precariedad salarial y de mucho conflicto con su oficio”.

Reconocerlo no sólo es para interpelar a las emociones o que nos tengan lástima, sino para que se entienda por qué un trabajo esencial como este vale la pena.

En cuanto a las instituciones públicas, dice, deberían considerar que este es un perfil laboral y profesional que debería tener acceso libre y gratuito a los servicios de salud. Entender que un programa especializado para atender periodistas requiere un tratamiento diferenciado, “no porque seamos diferentes y especiales, sino porque nuestros horarios y nuestras cargas laborales son complejas”.

Otro mecanismo sería tener una plataforma desde donde denunciar a quienes nos han precarizado, explica Jade. Algo así como el #MeToo de la precarización laboral para alertamos sobre quiénes nos han maltratado profesionalmente y vulnerado derechos.

“Los periodistas estamos trabajando como si trabajaran para una empresa outsourcing firmando contratos cada tres meses. Están dejando su vida integridad física de por medio y lo mínimo que se le debería de exigir a todas esas instituciones y empresas, si no van a mejorar los salarios, es que garanticen otros derechos laborales”.

Pero para eso necesitamos organizarnos. “Las soluciones no vendrán de legisladores, políticos, fondos especiales, becas o recursos públicos de cooptación, ni partidos”.

La solución es compleja, dice Jade. Pero sobre todo, la solución es autogestiva.

Fuente e imagen: https://piedepagina.mx/periodistas-en-pandemia-enfermos-estresados-y-precarizados/

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Algunas estrategias que favorecen al logro de los compromisos educativos

 María de Lourdes González Peña

Ahora que estamos inmersos en el proceso de repensar la educación, conviene analizar que las estrategias que se deciden y se implementan en los planteles e instituciones educativas del país son piezas claves en la medida en que abonen a la mejora educativa.

Es deseable, que las estrategias tomen en cuenta al contexto. Y ante el hecho de que el ciclo escolar 2020 – 2021 en México sea a distancia, trae consigo que los materiales sean cada vez más visuales y auditivos para fomentar la participación y la iniciativa de las comunidades de aprendizaje. También, las clases magistrales, tienen cada vez menos sitio en este formato.

De igual manera, resulta prudente escuchar y atender las necesidades sociales. Y sin duda, las figuras educativas, como las maestras, los maestros y las y los profesores/as investigadores/as, queda claro, que son insustituibles para avanzar en los compromisos, que las y los estudiantes esperan alcanzar (Casanova, 2020; Senado de México, 2020).

También, poner en reflector que al menos en el ámbito educativo, desde antes de la pandemia por coronavirus, en mayor medida se procuró trabajar para ofrecer a las y los estudiantes experiencias formativas con énfasis en la colaboración y en modos de vida sosteniblesVale la pena considerar, que la suma de lo anterior, tiene efectos en la permanencia escolar y en la mejora de los aprendizajes.

En consonancia con lo anterior, fue que por primera ocasión en el estado de Chihuahua se llevó a cabo, la “ExpoCiencias Chihuahua, 2020”, el contacto fue a distancia y se celebró del 20 al 26 de Octubre del año en curso, contando con la participación voluntaria de niños, niñas y jóvenes estudiantes matriculados/as en alguna institución educativa del Estado de Chihuahua, quienes para inscribir sus proyectos científicos y técnicos y haberse realizado y desarrollado en forma colaborativa y articulando a ellos, con modos de vida sostenibles y que a la vez, ello se traduce en avances para el logro de los compromisos educativos.

La “ExpoCiencias de Chihuahua, 2020” contó con el respaldo de muchas instituciones educativas tales como el Tecnológico Nacional de México Campus Cd. Jiménez, a través de la RED Nacional de Actividades Juveniles en Ciencia y Tecnología (RED), con el respaldo del Movimiento Internacional para el Recreo Científico y Técnico de América Latina (MILSET AMLAT), Cuerpo Académico de Innovación Educativa y Matemáticas en Nivel Superior, Gobierno del Estado de Chihuahua, Presidencia Municipal de Jiménez y Bioteksa.

Cabe destacar, que cada grupo de estudiantes durante la presentación de sus proyectos, argumentó y respondió a las preguntas que se les formularon, en un tiempo aproximado de 20 minutos y también, fueron evaluados por profesores/as investigadores/as.

El primer resultado fue estatal, y cabe destacar que de veinticuatro proyectos que se evaluaron, cinco se les aprobó para otorgarles la acreditación y la oportunidad de participar en una segunda etapa, “ExpoCiencias Nacional 2020 Virtual Hermosillo, Son.”, y a quienes se les acredite, pasarán a una tercer etapa que busca conseguir la acreditación Internacional, a ExpoCiencias Internacional México 2021, en Mérida, Yucatán.

Cabe destacar, que una constante durante las presentaciones en esta primera etapa estatal por parte de las y los jóvenes estudiantes de Chihuahua fue la de exponer que la juventud también tiene interés de ocuparse de la ciencia, de divulgar la misma por las redes sociales, que reconocen como fundamental el acompañamiento de sus profesores y el apoyo de sus familias para hacer posible sus participaciones y avances en las metas. De igual manera, en gran medida expresaron espontáneamente su sentir respecto al tema del coronavirus y con propuestas en ello.

Lo que puso en el reflector, que también es prioridad de las y los jóvenes estudiantes que se garantice la buena salud de todos y todas porque fue notorio que ponían en la mesa, la preocupación por seguir las recomendaciones de las autoridades de salud y educativas, federales y locales para evitar escalada de contagios por coronavirus, además esto representa sumar en las tareas de investigación, relativas a la pandemia. De igual manera, pusieron énfasis en temas de acompañamiento y de mediación como fundamentales para lograr metas, y sin duda que desean la mejora continua.

Me parece que fue sensata la estrategia de promover, organizar y ofrecer a través de la “ExpoCiencias de Chihuahua, 2020”, el espacio, las plataformas para que las y los jóvenes expusieran contribuciones derivadas de sus proyectos de ciencia, porque posibilitó una oportunidad para que las y los estudiantes, además de poner en práctica la colaboración, la investigación, el fortalecimiento de los vínculos familiares, el uso de argumentos, tendieron redes con las y los investigadores/as. Sobre todo, las y los estudiantes se conocieron mejor a sí mismos y que descubrieron, si participar y realizar todo esto, los hizo felices, porque sin duda descubrir la vocación que uno tiene es necesario.

Y paralelamente, es una oportunidad para averiguar con las y los estudiantes, y las y los docentes e investigadores, en torno a si consideran que con las actividades que se proponen a realizar para la nueva normalidad son justificables ante el contexto y por los beneficios que ofrecen en términos de experiencias aprendizaje, para la sostenibilidad y para la mejora educativa, porque “la escuela no está ubicada en el vacío, sino que está inmersa en la sociedad. De ella recibe influencias y demandas” (Santos, 2006, p. 23).

También, definitivamente si bien es cierto que por los escenarios la brecha digital imposibilita que todos y todas tengan acceso, pero hacer nada sería inconveniente. Así, que me parece razonable y sensata, La “Expo Ciencias de Chihuahua, 2020”.

La educación se asocia con avances en términos humanísticos, de sostenibilidad, de pensamiento crítico, de acrecentar la formación para la vida. Por ello, es deseable que las instituciones educativas lejos de dejarse arrastrar por la prisa, hagan una pausa para pensar en las experiencias de aprendizaje que desean crear.

Porque, como bien decía Elsa Punset, “navegar sin naufragar por nuestras imprevisibles y apasionantes vidas, requiere de una brújula”. Creo que todos y todas queremos la sostenibilidad, la permanencia de la matrícula escolar y la mejora educativa, entonces será bueno preguntarnos si estamos trabajando para que esto ocurra.

Conviene entonces, como necesario revisar las hipótesis que derivan de las estrategias y las intervenciones que se proponen para la comunidad de aprendizaje, a manera de determinar que así, se transita hacia los resultados educativos esperados y preferentemente, con menores tensiones, con experiencias de aprendizaje más formativas para todos y todas y acordes a una modalidad educativa, que de momento es a distancia, para que no resulten motivos de aflicción.

Desde luego, que la nueva normalidad y realidad educativa involucra nuevas experiencias, ensayos, que dejarán en todas y todos otros aprendizajes. Así también, desafíos y quizás ocurran algunas fallas, pero con la posibilidad de corregirse en tiempos oportunos durante el proceso.

A lo comentado, convendría tomar en cuenta lo que mencionó en conferencia, el profesor investigador, Francess Imbernón, en torno a que la formación para y con las y los docentes, sólo es útil si mejora el aprendizaje de las y los alumnos, el desarrollo profesional de las y los maestros y, sobre todo, a la escuela (Mejoredu, 2020; OEIMEX, 2020). Incluso es una expectativa compartida por las autoridades educativas, porque si se desea tener una robusta educación pública, habrá que construirla, así lo expresó el Secretario de Educación en México, Esteban Moctezuma durante su comparecencia en el senado (Senado de México, 2020).

Para finalizar, quizás conviene hacer una pausa educativa, repensar, proponer estrategias que posibiliten potenciar el talento de las y los jóvenes estudiantes, escuchar lo que tienen que decir porque es un termómetro educativo que posibilita corroborar en qué medida caminamos en la misma vía, se cubren las expectativas y los compromisos o bien, activan otros análisis para mejorar con visión a largo plazo e impacto en la hoja de ruta educativa nacional. Porque no basta con buenos propósitos, más si el Objetivo de Desarrollo Sostenible Nº 4 nos llama a comprometernos y a avanzar para garantizar la sostenibilidad. Y conviene que la escuela este atenta para que ocurran estas realidades.


Casanova, H. (2020, agosto 26). Educación y Pandemia: el futuro que vendrá. Consejo Mexicano de Ciencias Sociales (COMECSO). Recuperado de https://www.comecso.com/las-ciencias-sociales-y-el-coronavirus/educacion-y-pandemia-el-futuro-que-vendra?fbclid=IwAR15ZUbjWWBaHJ181luoVVMgdWtooIAXT1ipstuCQsWXuNmAwkGoeRBHh2w

Comisión Nacional para la Mejora Continua (Mejoredu) (2020, septiembre 3). Comunicado No.28 Mejoredu y OEI (México) inauguraron ciclo iberoamericano sobre formación continua y desarrollo profesional docente [Mensaje en un blog]. https://www.gob.mx/mejoredu/es/articulos/mejoredu-y-oei-mexico-inauguraron-ciclo-iberoamericano-sobre-formacion-continua-y-desarrollo-profesional-docente?idiom=es

Diario Oficial de la Federación (DOF) (2019a). DECRETO por el que se expide la Ley General de Educación y se abroga la Ley General de la Infraestructura Física Educativa. México: Autor.

OEIMEX [Organización de Estados Iberoamericanos en México]. (2020, septiembre 3). Ciclo Iberoamericano de encuentros con especialistas. [Archivo de video]. https://www.youtube.com/watch?time_continue=212&v=INLh1hVUPWI&feature=emb_logo

Santos, M. (2006). La escuela que aprende. España: Morata.

Senado de México [Senado de México]. (2020, oct 14).  Comparecencia de Esteban Moctezuma Barragán, secretario de Educación, del 14 de octubre de 2020. [Archivo de video]. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=7pioxdby10w

Fuente e imagen: https://profelandia.com/

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La mal llamada revalorización de las Normales.

Por: Rogelio Javier Alonso Ruiz*

Un poeta contaba sobre una paloma que se equivocaba por creer “que el mar era el cielo, que la noche la mañana”. Los versos de Rafael Alberti, además de una decepción amorosa, parecen reflejar la política educativa actual. En su comparecencia ante el Senado, el titular de la Secretaría de Educación Pública, Esteban Moctezuma Barragán, afirmó categóricamente que la revalorización del magisterio representaba el máximo logro del gobierno federal en el ámbito educativo. Para apoyar sus dichos, el funcionario no refirió mejoras en las condiciones profesionales o salariales de los docentes, ni mucho menos el impulso de procesos de formación y capacitación. En cambio, para respaldar sus afirmaciones, mostró una escueta gráfica de barras que, según dijo, representaba los resultados de una encuesta (de la que no dio mayores detalles) en la que se observaban mejorías en la imagen pública de los profesores.

Pocos hechos han demostrado con tanta claridad la fragilidad del discurso de revalorización del magisterio como el acontecido el 10 de noviembre: la Cámara de Diputados ha aprobado el dictamen por el cual, en el Presupuesto de Egresos de la Federación, las Escuelas Normales tendrían una reducción presupuestal del 95.3%. De recibir poco más de 400 millones de pesos anualmente, a las instituciones formadoras de maestros se les destinaría aproximadamente 20 millones de pesos.

El Consejo Nacional de Autoridades de Educación Normal (CONAEN) ha advertido que con tal reducción no serán costeables acciones de carácter curricular y profesional, dejando a estas instituciones “sin posibilidades de un cambio y transformación verdadera”. Las autoridades normalistas son contundentes al definir la escandalosa reducción de la que serían víctimas como una traición no sólo al alegre discurso oficial, sino también a acuerdos como la Estrategia Nacional de Mejora de las Escuelas Normales o la misma Ley General de Educación. Es pues, a todas luces, una incongruencia escandalosa entre los ideales, las palabras y las acciones.

Ya al inicio del presente sexenio presidencial diversas voces normalistas habían advertido un menosprecio a estas escuelas, denunciando que son tratadas “como instituciones educativas de segunda o menores” (Poy, 2020).  De este modo, la enorme reducción presupuestal que afectaría a las Normales, agravaría los de por sí ya significativos y vastos problemas a los que se enfrentan estas instituciones: de infraestructura, académicos y de docencia, precariedad de condiciones laborales o incluso el control institucional que ejerce el sindicato sobre muchas de estas escuelas.

El castigo presupuestario a las Normales demuestra plenamente que la decisión de dar prioridad a los egresados de estas instituciones en los nuevos procesos de selección para el ingreso al servicio profesional docente fue más un acto demagógico que una medida derivada de una genuina revalorización de las escuelas normalistas. ¿Cómo, justo cuando se pone a los egresados normalistas como primera opción para ocupar los puestos de docencia, se proponen medidas presupuestarias que, sin duda, van en detrimento de sus escuelas formadoras? ¿Bajo qué lógica son compatibles la prioridad en el otorgamiento de plazas y la disminución de los recursos económicos?

La reducción presupuestaria a las instituciones formadoras de maestros deja entrever un gobierno confundido (o que quiere confundir) en materia educativa. Un secretario que cree que el éxito de la educación a distancia radica en el rating de los programas de televisión o en los millones de cuentas de plataformas educativas creadas a partir de la pandemia. Un régimen que creyó que la revalorización de los docentes implicaba únicamente cancelar la posibilidad de despedirlos de su trabajo, pero lleva ya casi dos años sin brindar opciones de mejora salarial al profesorado. Una clase gobernante que se jacta de hacer realidad la revalorización del magisterio y presenta como prueba, ante el Senado de la República, una miserable gráfica de barras. Un gobierno que no vacila en ensalzar la profesión docente, pero que pretende dar una estocada, quizá de efectos casi fatales, a la cuna de los profesores: las Escuelas Normales.  Al igual que el ave que volaba en el poema de Rafael Alberti, el gobierno cree o dice ir en una dirección hacia la revalorización del magisterio, pero va exactamente en la contraria: “por ir al norte fue al sur. Se equivocaba”.

*Rogelio Javier Alonso Ruiz. Profesor colimense. Director de educación primaria (Esc. Prim. Adolfo López Mateos T.M.) y docente de educación superior (Instituto Superior de Educación Normal del Estado de Colima). Licenciado en Educación Primaria y Maestro en Pedagogía. 

Twitter: @proferoger85

 

REFERENCIAS

POY, LAURA (2020). Exigen dejar de tratar a las normales como instituciones de segunda. Disponible en: https://www.jornada.com.mx/2019/06/10/sociedad/033n1soc

Fuente e imagen: https://proferogelio.blogspot.com/

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¿Coca-Cola o Pepsi-Cola?: para Latinoamérica no cambia nada

Por: Marcelo Colussi

 

Estados Unidos es hoy la gran potencia capitalista dominadora del mundo. Con una economía enorme y unas fuerzas armadas sin par, con presencia política y económica en prácticamente todos los países del mundo, su clase dominante se siente intocable, portadora de un presunto “destino manifiesto” que le autoriza a actuar como el gendarme global. Pero la nación, más allá de la ilusión de “paraíso” que nos intenta vender a través de Hollywood y toda su parafernalia propagandística, tiene grandes problemas a lo interno. En definitiva, es un país capitalista, y el capitalismo, en tanto sistema socioeconómico, en tanto un modo de producción histórico, no puede solucionar los problemas de la humanidad, porque no está para eso. El capitalismo está para generar lucro personal, no importando el costo: Estados Unidos de América es el paradigma de ese modelo. Si para mantener esa pretendida “prosperidad” hay que masacrar gente o masacrar la naturaleza, no importa. Esa “masacre” constitutiva y estructural hoy empieza a pasarle factura: la sociedad estadounidense construyó un paraíso insostenible, consumiendo más de lo que produce, manteniendo ese nivel de confort solo a base de violencia. Parece que le está llegando la hora como imperio hegemónico.

En su continua lucha y difusión ideológica propagando las presuntas bondades del american way of life, el imperialismo de Estados Unidos se llena la boca hablando de “democracia”, así como de otras preciosuras como “libertad” y “derechos humanos”. Pero su sistema político es obsoleto, lo más antidemocrático que existe: no hay voto directo de la población. Los mandatarios son elegidos a través de un muy cuestionable mecanismo de colegio electoral, que se presta a innumerables acuerdos secretos donde la población votante no tiene ninguna participación. Si de democracia se trata, la gran potencia del Norte no es, precisamente, el referente más adecuado. El interminable bipartidismo de Demócratas y Republicanos, financiado con astronómicas cifras por parte de las grandes empresas privadas, no augura la real y genuina participación de la población.

La coyuntura interna del país pone hoy a Estados Unidos como una nación en crisis, aunque se quiera presentar una imagen de perfección y prosperidad. Por supuesto que hay prosperidad, pero para un grupo cada vez menor, que maneja monumentales ganancias. Es una realidad incontratable que sus años de oro, luego de la Segunda Guerra Mundial cuando aportaba un tercio del producto bruto global y detentaba el monopolio de la bomba atómica, han pasado (hoy aporta el 18% de esa riqueza, pero consume el 25%). Sin estar en bancarrota, ni mucho menos, ha perdido ese dinamismo de otrora. Si bien terminada la Guerra Fría a inicios de los 90 del siglo pasado, con la desintegración de la Unión Soviética, quedó como potencia absoluta unipolar, con una Unión Europea a la que colocó como su furgón de cola y manso aliado político-militar, el panorama global actual ha cambiado. Estados Unidos ya no es un gigante monolítico a prueba de todo.

El consumir más de lo producido, asegurando ese despilfarro en unas monumentales fuerzas armadas que obligan al resto del mundo a hacer del dólar una moneda intocable, le ha pasado factura. Hoy, la deuda externa de Estados Unidos es técnicamente impagable. Su economía, en forma creciente, vive de otras economías (China y Japón son sus principales financistas). Sus grandes mayorías, de todos modos, pese a esa situación insostenible en el tiempo son llevadas/obligadas a un consumo irracional y desbocado, y sus grandes corporaciones siguen lucrando con eso. El deterioro casi irreparable del planeta a causa de esa depredación parece no importarle a su clase dominante.

Como país sigue siendo hegemónico, sin dudas. El imperialismo norteamericano no está derrotado, en absoluto. Sin embargo, las décadas de políticas neoliberales feroces que su oligarquía obligó a impulsar en el resto del mundo, y que también aplicó a lo interno, aumentaron enormemente las diferencias económico-sociales, y hoy hay alrededor de 40 millones de pobres, así como un millón de homeless (personas sin hogar). Todo ello no es solo consecuencia de la pandemia de COVID-19 sino del modelo de desarrollo ultraliberal que favorece a un pequeño estamento a costa de las grandes mayorías. Ningún presidente ha ido contra ello, simplemente… porque no puede. Quien osara medianamente a enfrentarse al monumental complejo militar-industrial -parte fundamental de la economía estadounidense- para intentar terminar con la guerra de Vietnam, John Kennedy, terminó con un balazo en la cabeza.

La concentración de la riqueza es absolutamente injusta, desigual, similar a la de los “Estados fallidos” que se permite denostar acusándolos de “subdesarrollados”: el 1% de su población (WASP: white anglosaxon protestant – blanco anglosajón protestante) concentra el 38.6% de la renta, mientras el 90% de las familias más pobres apenas posee el 22.8%. Además, el racismo visceral que atraviesa su historia, hace que la pobreza recaiga fundamentalmente en la población negra e hispana, los trabajadores más explotados y excluidos. Las recientes explosiones antirracistas con motivo de la muerte del ciudadano afrodescendiente George Floyd muestran cómo el supremacismo blanco sigue presente. Haber tenido un presidente negro, más allá de lo “políticamente correcto” de la cuestión, no resolvió en nada el racismo histórico. Los grupos neonazis blancos, y más aún con el aval del ahora ex presidente Trump, siguen envalentonados. Y los rangers siguen “cazando” migrantes latinoamericanos en su frontera sur con el silencio cómplice de las autoridades.

Acaban de pasar las elecciones. Como acertadamente lo dijo Carlos de Urabá: “Dos ancianos se disputan la presidencia de los EEUU; son dos viejos marrulleros y fanfarrones, dos oligarcas decrépitos acusados por distintas mujeres de abusos sexuales, dos mafiosos neoliberales profesionales de la mentira y la manipulación de masas”. Si bien pueden significar políticas distintas a lo interno (muy relativamente distintas, porque las líneas maestras de esas políticas no se trazan desde la Casa Blanca sino desde las corporaciones que manejan el país), para el resto del mundo las cosas no cambian. Como alguien dijo mordazmente: “es como elegir entre la Coca-Cola y la Pepsi-Cola”.

Ganó Jon Biden, se va Donald Trump; para algunos, quizá muy ilusoriamente, eso significa un cambio sustantivo en la dinámica política del imperio. Insistamos: demócratas y republicanos no ofrecen cambios sustantivos. En lo interno, quizá matices; en lo externo: nada. El “premio Nobel de la Paz”, el afrodescendiente y miembro del Partido Demócrata Barack Obama, fue el mandatario que más guerras impulsó últimamente y que más migrantes latinoamericanos irregulares deportó en la historia. Después de la administración Trump, manejada por un racista xenófobo y machista de ultra derecha propenso al neonazismo, con salidas extemporáneas y dueño de un narcisismo patológico, Biden puede aparecer como “progresista”. Pero ¡cuidado!, ¡no engañarse! Él es parte del establishment político de una derecha reaccionaria que, disfrazada de cierto progresismo, no varió un milímetro la injerencia imperial en Latinoamérica cuando estuvo sentado en Washington; él fue, junto con el presidente Obama, el artífice de todas las maniobras para llevar al poder a candidatos ultra neoliberales en la región desplazando los gobiernos de centro-izquierda; no olvidar que fue él quien estuvo tras la salida de Dilma Rousseff y el encarcelamiento de Lula en Brasil para proclamar al neonazi Bolsonaro; fue él y la administración demócrata quienes llevaron a la presidencia a ultra conservadores como Mauricio Macri en Argentina y a Sebastián Piñera en Chile; fue él y el equipo de la Casa Blanca quienes continuaron con el bloqueo a Venezuela declarando a ese país “amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos”. Ante un ultraderechista como el multimillonario Trump puesto a dirigir el país a través de twitts, un político de línea tradicional, con una vicepresidenta mujer y mulata, que habla más responsablemente de cómo enfrentar la pandemia de coronavirus, Biden puede parecer una bocanada de aire fresco. Pero observemos con detenimiento: que una vez más los espejitos de colores no nos obnubilen.

La política exterior del imperio, no olvidarlo, no varía según el color partidario del presidente de turno, porque la misma es fijada básicamente por el complejo militar-industrial y la gran banca privada. Nosotros, en Latinoamérica, constituimos su “patio trasero”. Guatemala en particular es poco relevante para esa política. Toda Centroamérica constituye apenas el 1% del comercio exterior del imperio (solo sirvió como “laboratorio” para lanzar en Guatemala la “lucha contra la corrupción”, luego implementada en Brasil y Argentina, maniobra de la que fue principal actor en terreno el ahora presidente electo). Pero les interesa mantenernos bajo su yugo no solo por lo que puedan robar en estas tierras: materias primas, industrias extractivas llevándose lo mejor dejando migajas y desolación, petróleo (¿ataque impiadoso a Venezuela?), litio (¿reciente golpe de Estado en Bolivia?), biodiversidad de las selvas para sus industrias farmacéuticas, agua dulce. Les interesamos para que nada cambie aquí, para que sigamos siendo su reaseguro ahora (subcontinente cautivo), en un mundo donde la República Popular China, junto con Rusia, comienzan a disputarle la hegemonía global. Por eso tienen más de 70 bases militares en la región latinoamericana. Si las mismas están para “combatir el narcotráfico”, algo no cuadra allí. Por ejemplo en Colombia, con 20 mil millones de dólares gastados en el Plan Colombia (cobrados por las compañías estadounidenses fabricantes de armamentos y proveedoras de servicios militares varios) no se detuvo la narcoactividad, y el consumo de narcóticos de ciudadanos estadounidenses no bajó. ¿Realmente se combatía el narcotráfico? ¡Qué ineptitud militar entonces!

Con cualquier presidente: Biden, Trump, Obama, Bush, Reagan, Carter, etc., seguimos siendo quienes le proporcionamos mano de obra casi regalada a través de la población desesperada que huye de los empobrecidos países latinoamericanos en busca de una presunta salvación personal, y continuamos siendo saqueados por su voracidad imperial, pagándole inmorales deudas externas que se nos obliga a contraer (al nacer, un niño de la región ya debe 2,500 dólares al FMI y al BM), prácticamente regalándole nuestros productos no industrializados por centavos. Y últimamente, dando nuestro trabajo en maquilas o call centers (maquilas para quienes hablan bien inglés) por sueldos de hambre, infinitamente más bajos de lo que los capitales estadounidenses deberían pagarles a trabajadores propios en su territorio. Dicho sea de paso: en maquilas y call centers está terminantemente prohibido constituir sindicatos, y ya es ley no escrita dar siempre la “milla extra” (quien no lo hace es un “mal colaborador”).

En síntesis: no importa qué presidente esté temporalmente en la Casa Blanca. Para nosotros, en Latinoamérica, nada cambia en lo sustancial. La Doctrina Monroe sigue presente: “América para los americanos” … ¡del Norte!

Fuente: https://www.alainet.org/es/articulo/209719

Imagen: http://eljustoreclamo.blogspot.com

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