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Karina Ochoa: “No se trata de hacer manifiestos, se trata de entender cómo se manifiesta el colonialismo en nuestras vidas”

Redacción: Kaosenlared

La pensadora, activista y feminista descolonial Karina Ochoa transita entre la academia y los movimientos para entender la matriz colonial que atraviesa las opresiones de las mujeres en América Latina y avanzar hacia un diálogo que permita pensar otros mundos para todas y todos.

La mexicana Karina Ochoa lleva bien el calor de principios de verano madrileño. Está a punto de regresar al DF, donde es profesora de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) después de haber pasado una semanas de este lado del Atlántico. Viene frecuentemente al Estado español, del que se ha despedido participando en una conferencia sobre “Pensamiento anticolonial y feminismos descoloniales en los Sures globales”, organizada por la editorial Traficantes de Sueños.

Esta investigadora y pensadora feminista se doctoró en Desarrollo Rural en la misma universidad donde hoy es investigadora y docente. Ochoa participó en la obra De lo poscolonial a la descolonización. Genealogías latinoamericanas (UNAM, 2018), y coeditó Tejiendo de otro modo: Feminismo, epistemología y apuestas descoloniales en Abya Yala (Lemoine, 2013). Conversamos con ella sobre la apuesta de la mirada descolonial en los feminismos, las condiciones de posibilidad de nuevos diálogos entre los sures globales  —y los sures del Norte—y la urgencia de recuperar horizontes de sentido que han sufrido durante cinco siglos las lógicas de exterminio del colonialismo.

Te hago una primera pregunta para aclarar conceptos que vemos que emergen a veces y no acabamos de entender del todo. ¿En qué consiste el feminismo descolonial? 
Para mí es difícil hablar de feminismo descolonial. Creo que hay que hablar primero de feminismos descoloniales en plural: no hay una tendencia única dentro de lo que se llamaba antes feminismo y ahora yo llamo feminismos descoloniales. Es un campo bastante amplio donde caben tanto apuestas analíticas y reflexivas como luchas y resistencias que están muy vinculadas justamente con esta interpretación desde la crítica a la pretensión de universalidad y la actitud colonial que por un lado el pensamiento feminista clásico o hegemónico contiene pero que tiene que ver también con la crítica a la modernidad en su impronta colonial.

Habría entonces que decir que los feminismos descoloniales son un campo amplio que por ventaja no está en disputa sino en el que conviven diferentes reflexiones, resistencias, luchas y experiencias atravesadas por las matrices de dominación colonial que siguen siendo vigentes hoy en los proyectos nacionales, los proyectos incluso de las izquierdas en nuestra América.

¿De qué manera estas miradas descoloniales permiten analizar las opresiones específicas sobre las mujeres de los pueblos originarios?

En el debate de los feminismos descoloniales hay muchos planteamientos, muchas contribuciones, incluso de compañeras que no se autonombran feministas o que no se autonombran descoloniales. Pienso por ejemplo en el caso de la compañera indígena kaqchikel Aura Cumes, que ella no se autonombra indígena y tampoco se autonombra descolonial pero que ha hecho importantes contribuciones para pensar justamente las opresiones que cruzan a las mujeres indígenas mayas.

Cuando hablamos de los feminismos descoloniales tenemos que hablar de una gran diversidad de planteamientos, reflexiones que muchas veces no comparten el punto de partida. Quiero poner de ejemplo algunos postulados que están en nuestra América desde autoras, pensadoras, activistas, que se suscriben a diversas tendencias de pensamiento: una de ellas tiene que ver con el tema de los patriarcados.

A nosotras nos queda claro que 1492 es un parteaguas en la historia de nuestros pueblos y el hecho colonial genera una herida que intentamos mirar porque nos ayuda a explicar el continuum de los patrones de dominación que pesan sobre los cuerpos de las mujeres. En ese sentido hay diferentes planteamientos.

El hecho colonial genera una herida que intentamos mirar porque nos ayuda a explicar el continuum de los patrones de dominación que pesan sobre los cuerpos de las mujeres

Por ejemplo las feministas comunitarias bolivianas hablan de cómo el hecho de la colonización posibilitó un entronque de patriarcados, entre el patriarcado ancestral de los pueblos originarios y el patriarcado occidental de los colonizadores. Hay quienes planteamos que no podemos hablar de patriarcado ancestral u originariamente indígena y de patriarcado colonial porque el patriarcado de la cristiandad es una construcción específicamente europea que tiene un contexto y una particularidad y que surge de una realidad específica que es la historia de Occidente.

Hay quienes planteamos que hay un debate abierto. Hay posiciones como la de Aura Cumes que dice que no podemos hablar de un patriarcado ancestral porque es intentar universalizar nuevamente un sistema de dominación y que en todo caso tenemos el desafío de ver cómo se ha gestado la dominación masculina en las sociedades o civilizaciones antes de la intrusión española, pero que tendremos que darle también otros nombramientos.

Hay posiciones que dicen que no había patriarcado en el caso de los yorubas y de las experiencias en África, que no se puede hablar definitivamente de patriarcado. Hay quienes planteamos que tenemos que empezar a hacer arqueología decolonial para entender las diversas formas de dominación masculina, que no necesariamente eran desde la lógica del patriarcado de la cristiandad.

O sea, es un debate no resuelto pero que nos ayuda a entender cómo operan hoy en día las opresiones sobre las poblaciones racializadas femeninas que además en nuestra América pasa por muchas gradaciones raciales. Están las mujeres indígenas, las afrodescendientes, las mestizas, las mestizas populares. Tampoco podemos generalizar. Pienso que el pensamiento que se ubica en lo que llamamos los feminismos descoloniales está intentando explicar desde la co-construcción de opresiones que genera el hecho colonial.

¿De qué manera interactúan teoría y movimientos en los feminismos descoloniales?

Hay expresiones como la de las feministas comunitarias en Guatemala que están planteando que la defensa de los territorios pasa también por la defensa de los cuerpos de las mujeres. Los procesos de neoextractivismo que tienen un origen claramente colonial no han cesado en América Latina. En los últimos años, con toda la implementación de políticas neoliberales, claramente se han intensificado y están teniendo un efecto y una presión sobre las comunidades indígenas allá donde por supuesto hay un interés potencial por parte de las grandes transnacionales para explotar los recursos.

La defensa en muchos casos se ha encabezado por mujeres, porque además las mujeres encarnan la posibilidad de la reproducción de la vida y la reproducción de las comunidades. Por ejemplo las mujeres guatemaltecas están planteando el vínculo entre la defensa del territorio y la defensa de los cuerpos de las mujeres. Creo que es una forma muy evidente donde se encarnan estas luchas anticoloniales o descoloniales en la vida de las mujeres. Pero no solo eso, estamos viendo en muchos espacios cómo el debate poscolonial está teniendo presencia y un fuerte efecto porque hay un continuum en los factores de opresión colonial.

En los últimos 500 años en nuestros territorios se han implantado dispositivos de dominación que tienen un peso particular sobre las mujeres. Por ejemplo, planteo que el tema de los feminicidios en México, que el tema de la desaparición de las mujeres que se inicia en Ciudad Juarez hace veintitantos años, forma parte de toda una lógica de dominación colonial donde el efecto de esta dominación, lo que apareció desde 1492 en nuestra América, fue una lógica de exterminio.

El exterminio tiene un efecto puntual sobre ciertas poblaciones, que fueron en su momento las poblaciones indígenas, pero esos dispositivos de dominación tienen el referente inmediato en un otro cercano de los colonizadores, que eran las mujeres. Las cacerías de brujas, las formas de dominación que se plantearon contra las mujeres en lo que hoy conocemos como Europa fueron llevadas y exploradas ya no sobre poblaciones femeninas sino sobre poblaciones enteras.

Estos dispositivos de dominación que en un primer momento fueron utilizados contra el otro cercano que son las mujeres luego se lleva contra un otro lejano: contra poblaciones enteras. En ese sentido yo hablo de la feminización del indio

Cuando hacen todo el proceso de conquista y colonizaciones, estos dispositivos de dominación que en un primer momento fueron utilizados contra el otro cercano que son las mujeres luego se lleva contra un otro lejano, ya no solo sobre cuerpos feminizados sino contra poblaciones enteras, en ese sentido yo hablo de la feminización del indio. Estos patrones de dominación no han cesado en 500 años.  Los procesos de dominación de las mujeres en Ciudad Juárez hablan también de esos procesos de exterminio que tienen efectos sobre las mujeres pero que muy pronto se extenderían a toda la población, por eso cuando decimos “si nos tocan a una nos tocan a todos”, no es ninguna metáfora.

Estas formas de exterminio y dominación sobre cuerpos generizados muy pronto se asociaron a poblaciones enteras. La desaparición forzada en México ha tenido efectos sobre mucha mucha gente, migrantes… y lo podemos entender desde de estas lógicas de dominación colonial pensando en el continuum que están teniendo. Entonces una forma también de ver cuál es el debate que estamos dando desde este campo de los feminismos descoloniales es intentar visibilizar las opresiones que nos cruzan a los cuerpos donde el hecho de ser mujer, el hecho de ser pobre, el hecho de ser racializada, el hecho de ser de sectores populares, co-constituye mecanismos de dominación y de opresión que por supuesto siguen teniendo vigencia hasta hoy.

Parecería que estamos asistiendo a una reivindicación de cosmogonías ancestrales en Latinoamérica.

Una cosa que es importante recordar —y que lo ha recordado Nelson Maldonado Torres en referencia a Enrique Dussel— es que la lógica de la conquista y colonización de nuestra América está basada en un principio de la ética de la guerra. Maldonado y Dussel plantean que a la formulación práctica cartesiana del pienso luego existo, en realidad le precede el conquisto luego existo, o sea el acto de guerra como una acto de autoafirmación negativa que me permite la existencia.

Yo pongo en cuestión esta afirmación en el sentido de que en nuestra América lo que sucedió no fue un acto de ética de guerra sino un acto de exterminio, de aniquilamiento del otro, y eso significó también el aniquilamiento epistémico y de horizontes de sentido. O sea el aniquilamiento de horizontes civilizatorios que no se cimentaba en la ética de la guerra ni en la ética del exterminio. Por eso cuando llega Hernán Cortés a México-Tenochtitlán, lo reciben con regalos, porque no había una lógica por la que el otro fuera de inmediato el enemigo al que había que guerrear, el otro era aquel al que tenías primero que recibir para ver quién era, las guerras se pactaban, no se hacían de inmediato. Eso queda registrado incluso en las crónicas de la conquista.

¿Qué quiero decir con esto? Lo que quiero decir es que todo este tipo de horizontes de sentido intentaron ser aniquilados para imponer la lógica moderna de la ética de la guerra. Sin embargo no se ha logrado del todo, tanto no se ha logrado del todo que en muchas comunidades siguen prevaleciendo los valores del sentido de la comunidad. Hay muchas compañeras en México, indígenas como Marta Patricia Pérez o como Josefa Sánchez o como Carmen Cariño, que han profundizado en el debate descolonial y en los feminismos descoloniales.

Particularmente Marta Patricia hace alusión a la filosofía nosótrica que existe todavía en las comunidades indígenas. Ella es de origen tzeltal, y justamente apelando a cómo se generan diálogos entre las mujeres de su pueblo hace referencia al sentipensar, y cómo esta ética, filosofía, cosmovisión o cosmogonía de sus propias comunidades sigue conservando una lógica del nosotros donde el otro forma parte del yo.

Han sido 500 años de intento de aniquilamiento pero se han preservado de alguna manera estas otras formas. Y estas otras formas no solo se preservan en las lógicas comunitarias, se preservan en las espiritualidades y no solo de las comunidades indígenas sino de espiritualidades que vienen de otras tradiciones y que justamente rompen con esta ética de la guerra, que apelan al principio de la ética del amor, como diría Maldonado, o incluso a la lógica de la compasión, del consuelo. No se ha logrado, desde la modernidad occidental, aplastar estas filosofías, estos horizontes de sentido, estas cosmogonías que siguen vigentes y luchando, organizando realidades.

¿Es necesario que en Europa se profundice también en el debate descolonial?

En mayo estuve en una escuela decolonial que se organiza en la Universidad de Granada cada año. Era la tercera edición donde justamente el planteamiento era ¿cómo se puede descolonizar Europa? y había una formulación muy interesante en relación con la dialéctica neocolonial que se vive en Europa: por un lado todo el tema independentista que hoy ha aflorado evidencia que la construcción de España como imperio acalló pueblos o absorbió pueblos que fueron incorporados en un intento de homogeneización que, aún hoy, después de 500 años, está generando conflicto porque España en realidad no es una España unitaria.

El Reino de Navarra cae en 1523 frente al Reino de Castilla. Aún cuando cae el sentimiento vasco sigue prevaleciendo. O en el caso de Cataluña. Para las izquierdas esto se vuelve muy complicado porque las izquierdas occidentales y occidentalizadas no terminan de entender el tema del colonialismo. Entonces si se entrara en ese debate quizás el tema del independentismos podría tener otro horizonte de discusión. Eso por un lado.

Pero por otro lado, la pregunta que se hacían las compañeras vascas que asistieron era cómo reflexionar también cuando en este proceso doble, en la dialéctica colonial, han sufrido de alguna manera ese expansionismo colonial, pero al mismo tiempo han sido parte de ese expansionismo colonial. Creo que tienen un desafío grande en Europa porque tienen que entender esa doble dinámica: por un lado han sufrido los efectos del colonialismo, pero por otro lado han sido parte de ese colonialismo, entonces la discusión no es fácil.

Nosotros y nosotras en América Latina hace tiempo que tenemos esa discusión, hoy ha tomado fuerza con lo que se llama el giro descolonial, pero en realidad si hacemos una revisión de los debates en nuestra América vamos a ver que hay una tradición anticolonial de larga data que encontramos en la producción ensayística por ejemplo del siglo XIX. Tenemos otros referentes y otra trayectoria que marca nuestra propia discusión. El tema de la racialización es básico para entender nosotros cómo se han construido los patrones de dominación cultural.

La potencialidad del debate poscolonial es que está posibilitando que empecemos a repensarnos en la configuración del sistema moderno colonial pero necesitamos discutirlo desde las propias particularidades de nuestras historias

Lo que quiero decir con esto es que la potencialidad del debate poscolonial es que está posibilitando que empecemos a repensarnos en la configuración del sistema moderno colonial pero que necesitamos discutirlo desde las propias particularidades de nuestras historias. Pienso en Sirin Adlbi Sibai que posiciona la discusión del Islam y el mundo musulmán trayendo a cuenta los elementos que ofrece el debate descolonial.

Hoy en Sudáfrica se está discutiendo también desde lo descolonial. Sabemos que es en América Latina donde se hace la explosión de la discusión pero hoy está tomando muchas direcciones, porque el planteamiento descolonial obliga a que todos aquellos pueblos que hemos sido trazados y filtrados por estas genealogías colonizantes y coloniales a leerlas desde la propia particularidad y luego ir trenzando esta historia mundial que nos atraviesa, y Europa no está exenta de eso.

En Granada las compañeras migrantes que están aquí en Europa y que tienen esta condición de mujeres racializadas por su desplazamiento migratorio, también alertaban de que ahora que en España se está abriendo el debate descolonial se empezara a desplazar a estos sujetos racializados que habían puesto en el centro de discusión este debate.

Por eso de alguna manera hablábamos también del gesto político de que en el ámbito de los feminismos no se hiciera ese desplazamiento. Necesitamos dialogar, pero en ese diálogo no replicar el acto colonial de desplazar a las mujeres que han puesto en relieve la discusión. Eso tiene que ver con un posicionamiento que las feministas tienen que hacer hacia las compañeras racializadas. Pero las compañeras racializadas tenemos que entender que necesitamos hacer ese diálogo, y que este diálogo también tiene que caer en esta Europa descolonial que pasa por las mujeres racializadas pero que pasa también por las mujeres vascas, catalanas, que también están dando su disputas desde otros horizontes.

¿Y crees entonces que desde una mirada descolonial se puede ir hacia cosmogonías, filosofías que guíen a una vida mejor para todas y todos, también en Europa?

Yo no creo que haya recetas de cocina, yo creo que hay que empezar a dar esos debates y que esos debates son dolorosos. Nosotros intentamos el año pasado, en un evento que fue convocado en Euskal Herria donde estuvimos Aura Cumes, otra compañera guatemalteca y yo, hacer algunos planteamientos y las primeras reacciones no son fáciles, porque obviamente muchas compañeras se sintieron interpeladas, agredidas, porque piensan que lo que nosotras estamos diciendo es que por el hecho de ser blancas son coloniales, y a veces lo decimos, pero no siempre es así como lo decimos.

Iniciar este debate se vuelve complejo, recuerdo que por ejemplo en Navarra una compañera decía: “Nosotras somos mujeres blancas pero somos precarizadas”, y otra compañera indígena le decía: “Sí, pero cuántos niños se han muerto en tu comunidad por desnutrición”. Estamos hablando de cosas diferentes, no podemos permitirnos en estos momentos de encuentro hacer equivalencias porque podemos derrapar. Lo primero que tenemos que hacer es ubicarnos cada quién en nuestro lugar y desde ahí poder reconocernos.

Estos procesos no son fáciles, no sabemos dialogar porque casi siempre apelamos a la ética de la guerra, que es la que construye la lógica de la modernidad, y no apelamos a estos horizontes de sentido de la cortesía o estos horizontes de sentido donde yo puedo recibir a la otra por lo que es y como es sin que sienta que la otra se vuelva mi enemiga o mi adversaria o sin que sienta que la otra me está negando.

El problema es que muchas veces la otra no se da cuenta que su propio discurso me niega. Creo entonces que en los debates Sur-Sur y de los sures dentro del Norte global que existen, tenemos la dificultad de construir esos diálogos y a veces necesitamos primero hablar entre nosotras —las mujeres racializadas— para luego hablar con los otros sures. Tiene que ver con gestos políticos que las feministas europeas tienen que hacer en estos actos dialécticos, en la lógica dialéctica de la colonialidad, para que empecemos a dialogar desde otros lugares.

En este marco, ¿podemos pensar en un internacionalismo feminista?

Lo primero que hay que aceptar es que sigue habiendo un acto salvacionista, el mito del sacrificio redentor que es el que justamente denuncia Sirin en su libro La cárcel del feminismo (Akal, 2016), es decir cómo las feministas que vienen de las financiadoras españolas fundamentalmente en Marruecos tienen una lógica salvacionista, nunca llegan a preguntarte qué es para ti el hijab, ellas parten de que la mujer con hijab es una mujer oprimida. Yo no niego que haya opresiones que crucen a la mujer con hijab, el problema es, y eso lo plantea Sirin, que yo, mujer feminista occidental, necesito construir a la mujer con hijab como mujer oprimida para que yo me pueda mirar como una mujer liberada. Pero no solo para que me pueda mirar sino para que haga yo el acto de salvar a la otra.

Esto es lo que tenemos que quitarnos de en medio, ir con la idea de que tiene que ser un acto de salvación, que es el acto con el que llegaron los colonizadores hace 500 años a nuestra América, llegaron a salvarnos, llegaron a colonizarnos porque había que salvar el alma de los indios, pero nunca nos preguntaron si nosotros queríamos ser salvados y de qué.

Hay un acto todavía redentor en el feminismo occidental, entonces, reconozcan ese acto redentor, reconozcan que no nos tienen que salvar para que podamos dialogar

Hay un acto todavía redentor en el feminismo occidental, entonces, reconozcan ese acto redentor, reconozcan que no nos tienen que salvar para que podamos dialogar, porque si nosotros partimos del acto de la solidaridad como un acto de salvación y no como un acto de solidaridad entonces los diálogos son imposibles.

No es tan sencillo cuando hablamos de los diálogos Sur-Sur y no es tan fácil construir esos puentes porque tenemos que hacer el acto decolonial de deconstrucción interna, de deconstrucción de nuestros propios posicionamientos, que a veces desde el inconsciente operan y aunque haya un acto de buena fe, de voluntarismo político, replicamos las mismas lógicas.

De repente no entendemos: “Bueno, yo es que lo hice de buena fe”, bueno pero como no hice mi revisión de la colonialidad interna que me atraviesa pues no puedo hacer el acto descolonizador, y esto no solo opera para las mujeres europeas o para las feministas occidentales. Yo decía en Granada, con las compañeras latinoamericanas, sí, cuando nosotras venimos a España como migrantes —yo no he venido en una condición migratoria permanente pero muchas de las que están aquí lo están como migrantes— nos damos cuenta de que somos mujeres racializadas. Pero ojo, cuando estamos en nuestros países de origen somos mestizas y tenemos privilegios de blanquitud por ser mestizas.

Sobre nuestra demanda a las mujeres feministas europeas de decir: reconózcannos como mujeres racializadas y reconozcan la centralidad que tenemos hoy en el debate, yo les decía a las compañeras migrantes: “Sí, pero es lo mismo que las compañeras indígenas nos dicen a las mestizas metropolitanas, urbanas en nuestros países”.

No es algo resuelto, muchas mujeres nos damos cuenta de que somos racializadas cuando salimos de nuestros países, yo en México tengo un privilegio de blanquitud, o de pretensión de blanquitud. La primera vez que fui a Estados Unidos me dijeron, pero si tu eres una mujer de color, yo me quedé cómo, de qué me hablas, porque yo no me había preguntado eso.

En un momento de ofensiva neoliberal y autoritaria, donde tanto en América Latina como en Occidente se intensifican los discursos antifeministas, ¿no pueden darse alianzas entre las izquierdas y las apuestas descoloniales?

Las izquierdas son profundamente salvacionistas incluso al interior, basta hacer un análisis de los discursos en las asambleas. Hay dos elementos clave con las asambleas incluso de los grupos alternativos: el elemento de construir un enemigo, que tiene que ser muy visible porque es la épica de la guerra. Yo el otro día tomaba una fotografía a un papelito que me pareció super potente. Pensé: ¡qué fuerte! Porque dice, “yo estoy en la resistencia y voy a ser amenazante”. Al final no nos salimos de estas lógicas.

Por otro lado en las izquierdas hay una lógica salvacionista que opera no para ir a otro país, no estoy hablando solo del salvacionismo del feminismo que va a Marruecos, estoy hablando de la lógica salvacionista que opera en nuestras propias dinámicas internas. Habrá que revisar los discursos que imperan en las asambleas feministas y te vas a dar cuenta de que hay un profundo colonialismo que opera de manera inconsciente, que parece neutral, no lo notamos, no lo vemos.

Lo más relevante del debate descolonial o de los feminismos descoloniales es que abre las preguntas. No se trata de hacer manifiestos, se trata de entender cómo se manifiesta el colonialismo en nuestras vidas

Los desafíos no son menores, no están resueltos y no tiene que resolverse, yo creo que lo más relevante del debate descolonial o de los feminismos descoloniales es que abre las preguntas y las posiciona, esto no se trata de hacer manifiestos, se trata de entender cómo se manifiesta el colonialismo en nuestras vidas, en las relaciones de pareja, en la relación con mi vecina, en las relaciones con mis hijos e hijas, en la no relación con mi entorno.

El tema es mucho más fuerte porque no tiene que ver solo con la liberación de las mujeres, que yo creo que es clave, tiene que ver con la liberación de los y las seres humanos en general, cómo construimos un mundo en el que podamos ser lo que queremos ser, construirnos desde la posibilidad de humanidad.

En el momento en el que podamos construir un mundo de posibilidad para ser como podemos y queremos ser los feminismos tendrían que dejar de existir, la mayor apuesta del feminismo descolonial es a dejar de existir, porque la apuesta no es solamente por la liberación de las mujeres, es por la liberación de la humanidad de un proyecto civilizatorio que nos ha condenado a la no existencia.

Fuente: https://kaosenlared.net/karina-ochoa-no-se-trata-de-hacer-manifiestos-se-trata-de-entender-como-se-manifiesta-el-colonialismo-en-nuestras-vidas/

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Olimpia, un homenaje al Movimiento del 68

Redacción: Desinformémosnos

El Movimiento Estudiantil del 68 es una de los momentos más significativos en la historia política de México, sin embargo, a lo largo de muchas décadas, la censura gubernamental logró mantener lo sucedido durante el verano de aquel año fuera de la cinematografía nacional y marginalizó los pocos ejemplos que lograron eludir la férrea mano de los censores, como la cinta Rojo amanecer (1989) o el documental Dos de octubre, aquí México (1968).

Poco a poco comenzaron a surgir ejemplos que acompañaron a El Grito como memoria cinematográfica de aquellos que decidieron marchar y enfrentar a las autoridades para buscar un cambio social, antes de sufrir la vena más autoritaria de su gobierno, preocupado por la imagen del país proyectada al mundo previo a las Olimpiadas de 1968.

Ese ejemplo de valentía y la necesidad de contar lo sucedido antes de la Matanza de Tlatelolco fueron los motivos principales por los que el realizador José Manuel Cravioto, egresado del Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC) ahora Escuela Nacional de Artes Cinematográficas (ENAC), decidió emprender la difícil tarea de producir, dirigir y escribir una película sobre dicho tema.

“Desde niño que hojeaba libros o le preguntaba a mi papá o a la gente que participó en el movimiento, cómo era la UNAM en esos tiempos, qué pasaba cuando salían a las calles, ver películas, escuchar año con año que se reunían para recordarlo. Pasaron varias cosas y terminé estudiando cine en la UNAM, en el CUEC, donde varios de mis maestros participaron en el movimiento, en la filmación de El Grito.

“Fue como redondear la experiencia, escuchar las historias de cómo filmaron el documental, me hizo sentir parte del espíritu y generé la necesidad de formar parte de este grupo de cineastas, tomar la estafeta para seguir contando lo que me enseñaron mis maestros, mostrar las historias que tenía en la cabeza. Era una inquietud artística”, explica Cravioto.

Olimpia fue el resultado de ese deseo, en la película somos testigos de cómo tres estudiantes –Raquel (Nicolasa Ortiz-Monasterio), Rodolfo (Luis Curiel) y Hernán (Daniel Mandoki)– ven transformadas sus vidas al involucrarse en las manifestaciones estudiantiles, enfocándose en los meses previos a la funesta noche de Tlatelolco.

Luis Curiel afirma que “durante mucho tiempo se trató de cuidar la manera de contar el evento, a nivel de medios y de qué convenía para los políticos. De pronto, nos distrajimos de ver a los jóvenes, cuál era el espíritu primigenio que generó el movimiento. Es bueno, a la distancia, que José Manuel haya tenido el valor de contar todo ese espíritu.”

Para los tres actores protagonistas involucrarse en Olimpia significó cambiar sus ideas sobre el 68, así lo expone Mandoki: “conocía al 68 como un hecho histórico. Había escuchado qué pasó, las fechas, etc. Pero no me había adentrado en el movimiento, cómo era la energía de los chavos, cómo eran ellos, qué significaba para los participantes. No había captado que para ellos fue algo muy bonito, siempre lo hicieron desde un lugar muy pasional. Conocía al movimiento como situación histórica nada más.”

“Se habla mucho del 2 de octubre, hablar del movimiento no se hace mucho. Se habla de muertos, la CIA, Díaz Ordaz, los líderes estudiantiles, quién se volvió político, quién consiguió puesto, quiénes quedaron en Lecumberri. El movimiento no es sólo ese momento terrible, durante meses se gestó algo muy bello que sucedió en la Universidad, el epicentro de ese movimiento nacional”, añade Cravioto.

La intervención de la Universidad Nacional fue clave a lo largo de toda la producción, no sólo el director es egresado de la misma sino que decenas de estudiantes de la Facultad de Artes y Diseño (FAD) participaron en la animación que da vida a cada cuadro del largometraje gracias a la técnica de la rotoscopia, realizada gracias a una máquina que permite a los artistas dibujar sobre las imágenes capturadas por la cámara.

El uso de esta técnica, usada en películas como Tron (1982) o Despertando a la vida (2001),  significó una experiencia radicalmente nueva para aquellos que participaron en la producción de Olimpia.

“Al decirles que se iba a dibujar encima de ellos y que sus rostros y físicos iban a quedar un poco escondidos, era difícil explicarles y entenderlo. Fueron muy generosos cuando dijeron: claro, estoy trabajando para el sujeto animado. Debían quitarse lo personal y poner a servicio de un ser animado su actuación”, apunta el también realizador deSeguir siendo: Café Tacvba, donde comparte crédito de dirección con el cineasta Ernesto Contreras.

Por su parte Curiel  cuenta que “al principio nos costó un poco entender la dinámica de cómo se filma plano por plano, por capas en realidad. Teníamos una capa para la locación, luego otra para los extras y después nosotros. Había que repetir ese proceso en cada plano, primero no entendíamos la dinámica porque había cierto desconcierto. Al final, fue muy disfrutable entenderlo y trabajar al servicio de eso. Fue una gran experiencia.”

La película, para Nicolasa Ortiz-Monasterio, es una buena manera de acercar a las generaciones más jóvenes al espíritu del Movimiento del 68, que podría resultar algo distante para aquellos que no lo vivieron, porque en la escuela debes “memorizar los hechos históricos, te aprendes uno y vas al museo, ahora el siguiente. Entonces, obviamente, si te dicen 2 de octubre te va a dar hueva. Con la película me pasa que ésta vive, tiene fuego, tiene rock y no sólo políticos. Te emocionas. ¿No mames así fue? ¿Los mexicanos andaban igual que los franceses? ¡A huevo! Te entusiasmas y deja de ser una fecha en un libro.”

“No hay que ser injustos con generaciones jóvenes porque no se interesen. Para que la memoria funcione tienes que estar atada a que físicamente recuerdes los libros o lo que te contaba tu papá. Mi generación estaba muy acostumbrada ese tipo de estímulos”, señala Cravioto y añade:

“Las nuevas generaciones no lo tienen porque nosotros, como padres, no tenemos el interés de llegar y decirles ‘mira, hay esto, hojea este libro’. Conocer los materiales que no están en YouTube cambian la manera en que nos relacionamos con el pasado. No es culpa de los jóvenes, es que la dinámica es otra. No sé tocan esos libros, no se ven esos cuadros, no llevas al niño al museo. Se ha perdido eso.”

Entre esos materiales hay dos que nutrieron de manera especial a OlimpiaEl Grito y el libro La noche de Tlatelolco, de Elena Poniatowska. De esta manera lo enuncia el director de Los últimos héroes de la península:

El Grito me parece un documento muy vivo, hay vasos comunicantes que inspiran a Olimpia en La noche de Tlatelolco y El Grito. Ambos son ensayos, uno literario y otro fílmico, en formatos poco convencionales. No es un documental lineal, ni tiene una narrativa convencional, igual que el libro. Saltan a la vista porque están vivos, requieren mucho de ti porque es como si conocieras a una persona con muchas ideas. Es el lenguaje que tienen, se sienten muy vivos y Olimpia toma algo de esas estructuras.“

Olimpia llegará a las salas de cine del Centro Cultural Universitario y varios complejos cinematográficos del país el 27 de septiembre, previamente fue proyectada en el Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM) y Arcadia, Muestra Internacional de Cine Rescatado y Restaurado, organizada por Filmoteca de la UNAM.

Este material se comparte con autorización de UNAM Global

Fuente: https://desinformemonos.org/olimpia-un-homenaje-al-movimiento-del-68/

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México: IPN anuncia colaboración con universidades del Reino Unido

América del Norte/México/04-10-2019/Autor y Fuente: www.jornada.com.mx

El Instituto Politécnico Nacional (IPN) fortalece la enseñanza del idioma inglés con universidades británicas.

En colaboración con las instituciones de educación superior inglesas Queen Mary University of London, University of Leeds y Durham University, así como de Compromiso Social Citibanamex, el IPN, Instituto será sede del programa “Jóvenes de Excelencia”, mediante el cual estudiantes sobresalientes tendrán la oportunidad de cursar contenidos avanzados del idioma inglés con un enfoque académico especializado, que fortalecerá su proyecto de posgrado en México o en el extranjero, señalo la secretaria General del IPN, María Guadalupe Vargas Jacobo.

Esta vinculación interinstitucional se inserta en el modelo educativo de la Nueva Escuela Mexicana, impulsado por el Secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma Barragán, en donde el reto es que el alumno logre su máximo aprendizaje, se mejore la calidad de la enseñanza y la educación se integre a los cambios tecnológicos y a toda a la demanda que viene del mundo global.

Durante la ceremonia inaugural en la sala de ex rectores en Zacatenco, en representación del Director General, Mario Alberto Rodríguez Casas, Vargas Jacobo resaltó que el Politécnico se complace en ser una de las dos sedes, junto con la Universidad Autónoma de Chihuahua, para la realización de este curso con duración de 8 semanas, que será impartido a cerca de 200 becarios del IPN y de otras instituciones del país, como la Universidad Politécnica del Valle de México, la Universidad Pedagógica de Sinaloa y la Universidad Tecnológica de Culiacán.

Ante Colin Bailey, presidente de Queen Mary University of London, y Andrés Albo Márquez, director de Compromiso Social Citibanamex, explicó que los estudiantes que aprueben el curso y cumplan con los requisitos académicos para ingresar a cualquiera de estas tres universidades del Reino Unido contarán con la carta de aceptación, primer peldaño para acceder a los estudios de posgrado.

“Jóvenes de Excelencia” recibe financiamiento, mediante becas a los estudiantes, de Compromiso Social Citibanamex y los estudios de posgrado son apoyados por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

“Reconozco la gran visión de las instituciones de educación superior inglesas participantes, son ustedes un ejemplo de globalidad educativa, acciones como estas no sólo trascienden fronteras, también integran a comunidades multiculturales a un solo bloque que produce y difunde el conocimiento con alcance universal”, afirmó.

Asimismo, la Secretaria General agradeció a Compromiso Social Citibanamex por la gran inversión que realizan en el ámbito educativo, especialmente, en este programa, que generará altos rendimientos tanto en el mediano plazo, al contribuir a la movilidad social de los jóvenes beneficiados; como en el largo plazo, al fortalecer a la educación como una palanca del desarrollo nacional.

“Quienes aspiramos a acercarnos al conocimiento y a participar en la generación de nuevo conocimiento, no sólo debemos conocer y dominar nuestra lengua, debemos también conectarnos con el mundo a través de otras, recordemos que el inglés es el idioma de la ciencia”, aseguró.

Guadalupe Vargas hizo un reconocimiento a los estudiantes seleccionados, quienes tendrán una oportunidad extraordinaria ganada con su esfuerzo, “los invito a aprovechar los recursos lingüísticos, pedagógicos y humanos que se ponen a su disposición para fortalecer su futuro académico”.

Agregó que para el IPN es importante responder a las demandas del mercado laboral, por ello se ha trazado un mapa de ruta denominado Agenda Estratégica de Transformación, cuyo eje central es la Educación 4.0, para brindar una formación integral a los estudiantes, así como la vinculación con otras organizaciones académicas, sociales y productivas.

“El lazo que hoy establecemos con the Queen Mary University of London, the University of Leeds y the Durham University y Compromiso Social Citibanamex, es un importante nodo en esta gran red, de relaciones institucionales del Politécnico, que tejemos en beneficio de la comunidad politécnica”.

Fuente: https://www.jornada.com.mx/ultimas/sociedad/2019/10/03/ipn-anuncia-colaboracion-con-universidades-del-reino-unido-9327.html

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Estados Unidos: Población infantil más vulnerable a peligros del mundo digital

 América del Norte/Estados Unidos/04-10-2019/Autor y Fuente: www.prensa-latina.cu
Ante la continua expansión de Internet, los niños aparecen hoy como uno de los sectores más vulnerables a peligros como el abuso sexual, el acoso o la intimidación por medio de plataformas digitales, advierten estudios recientes.
También están más expuestos al reclutamiento de grupos extremistas, entre otras amenazas, de acuerdo con un reporte de la Comisión de Naciones Unidas sobre la Banda Ancha para el Desarrollo Sostenible.

A nivel mundial, hay más de dos mil 200 millones de menores de 18 años conectados y urge un enfoque coordinado y global para combatir diferentes peligros a los cuales pueden estar expuestos, indica el informe.

Pero en la actualidad, la lucha contra los abusos a niños usuarios de Internet ni está unificada ni se produce de una manera coherente, señala.

Por ello, la Comisión llama a colaborar y crear acciones colectivas para prevenir y abordar todas las formas de violencia, abuso y explotación de los menores de edad por medio de Internet, indica el sitio oficial de noticias de la ONU.

Hay que poner en marcha medidas urgentes dirigidas a minimizar los riesgos y amenazas, al tiempo que les permita aprovechar todos los beneficios que el mundo digital aporta, añade.

El informe recomienda actuar de inmediato ya que ningún país cuenta con sistemas perfeccionados de protección de la infancia en Internet.

Ante esta situación, proponen establecer una autoridad nacional única cuya responsabilidad última sea la protección de los niños que están conectados a la red de redes, garantizar la existencia de una legislación sólida, e incluir estrategias para la seguridad de los menores de edad a través de todos los servicios digitales.

El reporte también destaca las diferencias del acceso a Internet según el lugar de residencia.

Según investigaciones conjuntas de la Unión Internacional de Telecomunicaciones y la Unesco, más de la mitad de la población mundial está conectada a Internet y los niños representan un 30 por ciento de esos usuarios de la red.

Pero el 60 por ciento jóvenes africanos no tiene acceso a esta conexión, en tanto el número de usuarios en ese continente crece anualmente a un ritmo de un 20 por ciento.

Fuente e Imagen: https://www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=310311&SEO=poblacion-infantil-mas-vulnerable-a-peligros-del-mundo-digital
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La Nueva Escuela Mexicana y sus maestros

Por: Juan Carlos Yáñez

México comienza a dar sus primeros pasos en la última reforma educativa (que elimina la polémica de 2013). Por delante, varios años de implantación y muchas preguntas. Aquí, algunas para la reflexión.

En la última semana de septiembre el Gobierno mexicano consumó la aniquilación de la reforma educativa aprobada en 2013, y empezó una era bajo la narrativa simbolizada por la expresión “Nueva Escuela Mexicana”. A muchos maestros llaman la atención los componentes de la retórica: “nueva” y “mexicana”. ¿Cuál es el sentido de lo “nuevo” y la razón de ponderar lo “mexicano” en un mundo globalizado como nunca? El lenguaje no es angelical. Son interrogantes que solo enuncio.

La reforma educativa aprobada en 2019, con el mandato del presidente Andrés Manuel López Obrador, dirigió las baterías a destruir la anterior, aprobada en el sexenio del partido gobernante más longevo del país, el Revolucionario Institucional. No era fácil, pero sobraban motivos para conseguir adeptos que se alejaran de una reforma pésimamente comunicada y focalizada en la evaluación docente, lo que dio paso a una estigmatización feroz del proyecto reformista oficial.

Tres o cuatro consignas bastaron para aplastar el esfuerzo titánico hecho para despojar [por lo menos en el papel] al sindicato más grande de América Latina de su influencia en los procesos de asignación de plazas de maestros, o en la promoción a quienes ya estaban dentro del sistema educativo. Entre esas consignas aparecían, por ejemplo, “la mal llamada reforma educativa”, “evaluación punitiva” y la insistencia en que se trataba de una “reforma laboral y no educativa”.

Con una inquietante presencia y presión de la disidencia magisterial, representada por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, movimiento dentro del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, las fuerzas oficiales del régimen aprobaron la reforma al artículo 3º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, que regula la educación en el país, y luego, las leyes General de Educación, la Ley Reglamentaria del artículo tercero en materia de Mejora Continua de la Educación y la polémica Ley General del Sistema para la Carrera de las Maestros y los Maestros.

Una buena parte del marco legal que regirá la educación mexicana está aprobada para los siguientes 5 años, por lo menos. Continuará un proceso de armonización de las leyes de los 32 estados de la República; la tarea en los congresos de diputados que, en la mayor parte de los casos, corresponden al mismo partido del presidente, augura una aprobación rápida y sin contratiempos, aunque eso pudiera sembrar de inconsistencias las constituciones estatales.

En los días de aprobación de la nueva reforma educativa tuve oportunidad de conversar con profesores de una escuela normal en el Estado de México, el más poblado del país. De las conversaciones derivé algunas ideas para la reflexión en las escuelas y los maestros, en el proceso inédito que vive el tercer sistema educativo más grande de América. A continuación, las enuncio, como parte de una agenda hipotética para los colectivos escolares.

  1. Los juicios que ahora hagamos son preliminares y deben ser cautelosos, dado que la planificación de cada una de las etapas consumirá otros dos años para dar pasos firmes en la implantación del nuevo currículum nacional. El desafío es monumental especialmente para las escuelas donde se forman los maestros: ¿cómo educar para la incertidumbre, en la incertidumbre?
  2. En momentos así, inciertos, donde el gobierno apuesta a una construcción colectiva difusa, es preciso el ejercicio de la crítica, es decir, la rigurosidad en el pensamiento y la claridad de los juicios, más allá de preferencias ideológicas o partidistas. La tarea implica un examen acucioso de la reforma de 2013, sus postulados, desarrollo y resultados, así como de la génesis, construcción y perspectivas para la reforma de 2019.
  3. No existe la reforma educativa perfecta. Todas están condenadas a la extinción. Las preguntas son: ¿cómo mueren?, ¿cuándo pierden vigencia?, ¿qué legarán? Por otro lado: ¿qué bases sientan las reformas nacientes? ¿Dónde colocan los énfasis?
  4. El sistema educativo no es, está siendo. Es vivo, dialéctico. La reforma de 2019 condiciona, pero no determina; en ese sentido, abrirá espacios de libertad [cerrará otros] que los maestros pueden ensanchar o acotar.
  5. En las escuelas, los maestros tienen en sus manos y decisiones una parte del control de su trabajo. ¿Cómo lo harán? El papel del sindicato y los directores será crucial. El aula es un espacio de libertad que los profesores deben conquistar. ¿Cómo lo harán?
  6. En los años que habrán de transcurrir para la finalización de las distintas etapas de la reforma, como está programada, se abrirán incertidumbres. ¿Cómo se responderán? ¿Los escenarios jugarán a favor de la reforma o en contra? Más allá de ello, las escuelas tendrán que seguir laborando, reforzando sus procesos, y en esa perspectiva, el trabajo colegiado será imprescindible; un trabajo dirigido con sensibilidad, con destino a la mejora efectiva de las escuelas.
  7. Concomitante con lo anterior, la formación individual y de los colectivos es un desafío enorme que permitirá avanzar o retroceder. Es una perogrullada: la calidad de los sistemas educativos es la de sus maestros. Si México quiere un mejor sistema educativo, tiene que fortalecer la preparación, compromiso y condiciones de sus maestros. Es innegociable.
  8. En la mejora de las escuelas, el papel de las estructuras intermedias será clave: los supervisores escolares y los asesores técnico-pedagógicos deben ser apoyos firmes en el trabajo de las escuelas, especialmente donde las condiciones son más precarias, en los contextos rurales, en escuelas multigrado, en donde se atienden a millones de estudiantes pobres, que reciben la más mísera de las educaciones, con una pedagogía pobre y descolocada.
  9. Las escuelas normales, donde se forman los maestros mexicanos, son otra pieza estratégica en la edificación de un sistema educativo de calidad e incluyente. Su reforma, largamente postergada, es imperativa, con un proyecto pedagógico distinto y recursos suficientes.
  10. Mientras se definen las etapas que completen el diseño de la Nueva Escuela Mexicana, el trabajo de los colectivos podría marcar pautas en el sendero de la buena educación. Sin docentes trabajando en grupo y con acuerdos mínimos, las leyes aprobadas y los debates parlamentarios serán letra muerta.

Seis años, el periodo de gobierno presidencial en México, no es suficiente para apreciar las transformaciones radicales que requiere el país, pero lo es para vislumbrar si caminamos a la salida del hoyo o penetramos territorios oscuros. La apuesta, sostienen algunos, es a la estabilidad política, no a la transformación pedagógica; veremos.

Fuente: https://eldiariodelaeducacion.com/blog/2019/10/01/la-nueva-escuela-mexicana-y-sus-maestros/

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Estados Unidos: Una juez falla a favor de la discriminación positiva que aplica Harvard

América del norte/Estados Unidos/03 Octubre 2019/El país

La sentencia es una gran victoria para la universidad y supone un revés para los detractores de dar prioridades a minorías y mujeres

Una juez federal de Boston ha fallado a favor de Harvard en el juicio en el que se dirimía si la prestigiosa universidad discriminaba de forma intencionada a algunos estudiantes debido a su raza, lo que supone una gran victoria para el prestigioso centro educativo. El fallo llega después de que el otoño pasado se iniciase un proceso histórico que ponía en tela de juicio la discriminación positiva, en inglés llamada “acción afirmativa”, y que busca mejorar las oportunidades de grupos como las mujeres y las minorías, que históricamente han quedado excluidas de la sociedad norteamericana.

La juez Allison Burroughs ha fallado a favor de la universidad alegando que “el programa de admisiones de Harvard es constitucional” y que garantizar “la diversidad en Harvard depende, en parte, en admisiones que tienen en cuenta la raza”. La demanda contra el centro educativo fue interpuesta por Students for Fair Admissions (SFFA, por sus siglas en inglés, Estudiantes a favor de Admisiones Justas), un grupo que representa a solicitantes asiático-estadounidenses que consideran que Harvard viola sus derechos civiles al rechazar su entrada por discriminación racial para facilitar así el acceso a otras minorías, como los negros o los latinos. Alegan estos solicitantes que teniendo mejores notas, la baza de la raza jugó en su contra. Expertos legales citados por medios estadounidenses aseguraban que SFFA recurrirá la sentencia, con la intención final de llegar al Tribunal Supremo.

Ese es el objetivo último de Edward Blum, activista al frente de la organización que acusaba a Harvard de discriminar a los asiáticos. Este conservador, que lleva años concibiendo una serie de demandas contra políticas que incluyen la raza como factor de corte, es una fábrica de encontrar demandantes que se ajusten a su causa para sumar victoria tras victoria con el fin último de borrar cualquier rastro de discriminación racial positiva del día a día estadounidense.

El grupo de estudiantes que demandó a Harvard por discriminar a los asiático-estadounidenses en el proceso de admisión insistió durante la vista el año pasado que el juicio se centraba en el trato dado a los postulantes en una sola universidad y que el futuro de la discriminación positiva no era lo que estaba siendo juzgado.

Blum, quien ya ha logrado llevar dos de sus casos ante la mayor autoridad jurídica del país, sí trabaja para acabar con décadas de acción positiva. Con los dos últimos jueces nombrados para el Supremo por Donald Trump (Neil Gorsuch y Brett Kavanaugh), la discriminación positiva está en peligro. A su vez, la ofensiva trumpista contra la discriminación positiva fue respaldada al inicio del mandato de Trump por su entonces secretario de Justicia, Jeff Sessions, quien se alineó con los estudiantes demandantes y cuestionó la legalidad de las prácticas que seguía la prestigiosa institución para facilitar el acceso a aquellas minorías, al considerar que creaban una desventaja y reforzaba estereotipos.

Fuente e imagen: https://elpais.com/sociedad/2019/10/01/actualidad/1569964285_554079.html

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