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Una educación excluyente

Por: Fernanda Muñoz. 

 

Aunque las leyes mexicanas protegen y garantizan los derechos de las personas con discapacidades, la realidad es que la sociedad sigue enfrentando problemas en las escuelas regulares para atender de manera particular a este tipo de personas, ya que no se cuenta con docentes especializados

Todo individuo tiene derecho a recibir una educación a pesar de las condiciones que presente, así lo sentencia la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Pero aunque así lo dicte el Artículo primero y tercero, los hechos son otros, por lo que el apoyo de la sociedad es fundamental.

Arturo Champo nació sin poder escuchar. Desde 1974, año en el que se convirtió en el menor de una familia de cinco integrantes, sus padres y hermanos mayores no lo vieron con otros ojos ni los trataron diferente por carecer del oido. Cursó toda la educación básica e incluso acudió a la universidad, era un estudiante como todos, sólo que necesitaba ayuda por parte de algunos de sus compañeros.

A partir de los años 80, a la Lengua de Señas se le reconoció como principal medio de comunicación entre y con las personas sordas

“Ya que carezco del oido, no escuchaba lo que los profesores dictaban o indicaban, así que siempre tenía que estar copiando de los apuntes de algunos de mis compañeros; y pesar de mis dificultades, nunca pensé que la escuela, el tener una buena educación, no era para mí”, platica Champo.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID) 2018, de los 124 mil nueve millones de personas que residen en el país, 6.3 por ciento vive con una discapacidad; el 18.4 de ellos carece del sentido del oido, y el 10.5 no puede hablar.

La educación para las personas sordas en México surgió tras la creación de la Escuela Municipal de Sordomudos, en junio de 1866, antes de que Benito Juárez promulgara la Ley Orgánica de Educación, en 1867, en la que se citó que todo niño con carencia auditiva y del habla debía aprender lengua española escrita y expresada por medio del alfabeto manual y pronunciada cuando hubiera aptitud para ello.

Cuando Champo era niño acudió a una escuela en la que convivía con otros menores iguales a él, sin habla y sin sentido del oido. Al paso de los años, dejó de verlos, él siguió con sus estudios, conviviendo con personas sin sus condiciones e intentando expresarse de manera oral en casa, con sus padres y hermanos.

Un día, luego de 11 años de haber dejado de ver a sus compañeros, le llegó una invitación para reunirse. Aceptó y acudió a verlos. “En cuanto llegué, me tomó por sorpresa que ninguno de ellos hablaba. ¡¿Cómo era posible eso?! Todos se comunicaban a través del lenguaje de señas, y como yo no sabía ese método, no pude entablar conversación con ninguno”, asegura Arturo.

En la guía titulada Orientaciones para la Atención Educativa de los Alumnos Sordos, de la Secretaria de Educación Pública (SEP), publicada en 2012, se explica que fue a partir de los años 80 cuando a la Lengua de Señas se le vio como lengua y se le reconoció su uso como principal medio de comunicación entre y con las personas sordas.

En mi caso fueron mis padres los que me incitaron a hablar, a emitir sonidos para poder comunicarme no sólo con ellos sino con las demás personas. Ahora estoy tomando un curso de Lengua de Señas para poder seguir en contacto con mis compañeros de la infancia

– Arturo Champo

Persona sordomuda

A pesar de que Champo estudió Diseño Gráfico en la Universidad del Valle de México, sin ningún problema que detuviera sus estudios, y después acudió a un colegio para aprender sobre Diseño de Modas, aún se siguen cuestionando el por qué no hay en el país universidades especiales para gente como él, ya que el tenerlas les facilitaría esa etapa de su vida.

LO NECESARIO EN LA EDUCACIÓN PARA PERSONAS CON DISCAPACIDAD

Aunque en México ha habido escuelas básicas para atención especial desde hace 153 años, aún no se les brinda el apoyo ni la atención suficiente para que los niños, jóvenes o adultos con carencia del habla o del oido puedan convivir con otras personas de manera incluyente.

Al respecto, María de la Paz Jiménez Castañeda, maestra en Pedagogía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), resalta, en entrevista con Reporte Índigo, que a pesar de que sí ha habido esfuerzos importantes en el ámbito de la educación especial en el país, la sociedad sigue enfrentando problemas en las escuelas regulares para atender de manera particular a este tipo de personas, ya que, dice, no se cuenta con docentes especializados.

“La inclusión es uno de los objetivos prioritarios de las políticas educativas, pero se requiere de implementar de manera más contundente acciones concretas para brindarles un servicio educativo de calidad y con mayor cobertura para beneficiar a este sector de la población”, asegura María de la Paz Jiménez Castañeda.

Para la catedrática, en México se deben generar más condiciones para que la gente sorda tenga mayores oportunidades de desenvolverse en la sociedad e insertarse a una vida productiva y social, no a partir de una idea asistencialista y de ayuda, sino de brindarles lo que por derecho le corresponde a cualquier ciudadano.

“A las personas sordas se les debe brindar, desde edades tempranas, estimulación sensorial para potencializar sus sentidos, así como para desarrollar sus habilidades, como la atención, la capacidad de observación, la expresión corporal y expresiva. La familia debe apoyarlas y acompañarlas en todo momento, para que se les reconozca como seres plenos y con capacidad”, dice la maestra en Pedagogía.

Fuente de la reseña: https://www.reporteindigo.com/piensa/una-educacion-excluyente-personas-con-discapacidad-sordos-apoyo/

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Culture-based education — a path to healing for Native youth?

By: Katrina Boone.

Reframing learning objectives and outcomes in the geographical, historical and local context of indigenous groups

The Hechinger Report is a national nonprofit newsroom that reports on one topic: education. Sign up for our weekly newsletters to get stories like this delivered directly to your inbox.

On a sweltering summer day, students run back and forth on a grassy field. Frequently erupting in laughter, they playfully dodge one another.

On the ground, two balls about the size of tennis balls are connected by a leather strap, and the children race to lift the balls from the ground with long sticks.

These Native American children are learning to play double ball, a traditional indigenous game, or at least that seems to be the focus of their activity. But at the summer camp these students are attending, Native teachers and leaders are leveraging culture-based activities like double ball to engage students more deeply in exploring their Native identities and wellness goals.

The National Indian Education Association (a current client of Bellwether Education Partners) organized the Journey to Discovery and Wellness summer camp, which took place at Riverside Indian School in Oklahoma, to provide an opportunity for Native students to learn about physical, social and emotional wellness through the lens of cultural identity.

An abundance of research indicates that culture-based education, an approach at the heart of the camp, positively affects Native students’ college aspirations, sense of belonging in school and connection to community. Culture-based education not only has the potential to support students’ academic success, but also to foster the development of traits that transcend academic contexts, like resilience and confidence.

Despite this research, data suggest that some schools and districts are anything but interested in investing in the wellness or success of Native students. For example, a school district in Montana is being investigated by the U.S. Department of Education for systematically discriminating against and mistreating Native students.

Native American parents at Havasupai Elementary School in Arizona are suing the federal government and the Bureau of Indian Education for failing to educate their children, practicing excessive exclusionary discipline, violently restraining students and denying the community’s federally protected right to participate in school decision-making.

In general, Native students in K-12 public schools in the United States experience higher-than-average rates of suspension, expulsion and school-related arrests.

Culture-based education provides a path to healing. While Native American cultural values and ways of knowing vary widely from tribe to tribe, there are shared values among indigenous groups, including a focus on community, a sense of relationality, a sense of responsibility to self and others, a rootedness in place and the responsible use of power.

Paying attention to these shared values, and building a curriculum around them, provides an opportunity to diverge from the deficits-based framework through which Native students are often viewed, and instead come to understand the assets and strengths that define many Native students’ cultures.

Culture-based education also creates space to reframe learning objectives and outcomes in the geographical, historical and local context of indigenous groups. Most importantly, it provides a path to Native cultural vitality and sustainability, a path that helps Native students understand their positioning between the cultural knowledge, language and beliefs of the past and the application of that culture today and in the future.

At the Journey to Discovery and Wellness Camp, a camp mentor described how playing double ball provided an opportunity for exercise, but also for cooperation and teamwork, as well as considering what it means to be Native:

The students are wanting to play. As Native people, we were always like that. Like, playing double ball — that’s a traditional game. We were all outside learning to play it, and running and exercising and having fun and building a team. [The game] fuses all of these things together. And that’s revitalizing, to get to think about who you are.

An educational approach rooted in indigenous thought and philosophy doesn’t have to work in contrast to the educational values of the dominant culture that generally drive education in public schools. As indigenous author and educator Marie Battiste explains, “Indigenous knowledge fills the ethical and knowledge gaps” in mainstream education.

In this way, culture-based education provides a path to healing and responsible citizenship for all of us. It helps students become aware of and comfortable with other belief and value systems. It furthers the goals of democracy and leads students of all ethnicities and races to think more deeply about their own cultural identities while also broadening their understanding of the experiences and perspectives of others.

Finally, the fruits of culture-based education can help us understand this country’s moral debts and how to pay them. Native Americans have for too long lived in a country controlled by men who, for nearly 300 years, have consistently “elevated armed robbery to a governing principle.” Through forced removal, boarding schools and relocation, our government stole and erased Native Americans’ languages and cultural knowledge. An investment in recovering, restoring and revitalizing lost and stolen indigenous cultural knowledge could guide us in understanding this country’s bloody history and place us on a path toward reconciliation and equity.

Our country has a long history of racial oppression, and education has too often been a weapon against the oppressed. But culture-based education can be a tool of equity and liberation. Wound tightly within the coils of a culture-based education’s framework is an emancipatory potential, one that can provide space and structure for all students to learn about themselves and the culture and history that comprise their inheritance.

Source of the article: https://hechingerreport.org/opinion-culture-based-education-a-path-to-healing-for-native-youth/

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Clases de civismo: una oportunidad para enseñar habilidades del siglo 21

América del Norte/ México/ 19.08.2019/ Fuente: observatorio.tec.mx.

Aunque no ha sido aceptada aún, la nueva Ley de Educación en México ha generado mucho nerviosismo en el país. Lo que busca es rescatar valores éticos y morales por medio de clases de civismo para ofrecer a los alumnos una preparación más integral.

El civismo es importante porque ayuda a fortalecer los valores y cultura cívica a las nuevas generaciones. Es una clase que permite a los niños practicar varias de las habilidades poderosas que desarrollan su pensamiento crítico. En este tema, los alumnos aprenden a discernir entre buenas y malas conductas en la sociedad, así como a estar informados y conscientes sobre sus derechos y deberes en la sociedad.

Según un estudio del 2016, realizado por la Asociación Internacional para la Evaluación del Logro Educativo (IEA por sus siglas en inglés), aquellos países con un buen programa de educación cívica son los que mejor salieron evaluados. Esos programas que ellos ofrecen están bien consolidados y enfocados en formación de estudiantes de kínder hasta educación superior, así como preparación de docentes especializados.

Entre los países con mayor desempeño se encuentran Suecia, China, Dinamarca, Noruega y Finlandia. En América Latina de los países que les fue mejor fueron Chile y Colombia, seguidos por México, aunque se encuentran por debajo de la media.

La educación cívica en las distintas etapas

La educación cívica debería de iniciar desde el kínder ya que ayudaría al estudiante a entender los conceptos de civismo, dignidad, responsabilidad, tolerancia y ética. Se inicia enseñando sus deberes ciudadanos y la importancia de cumplirlos. Además, entre más aprenda el estudiante sobre el tema, más oportunidad tendrá de “vivir” el significado del civismo, derechos humanos y de conocer su rol en su comunidad.

Conforme el estudiante vaya avanzando en su educación, y quede asentado lo básico sobre civismo, se volverá más sencillo ir enseñando conceptos más complejos. Esos temas pueden abarcar desde ciudadanía, justicia, equidad, legalidad, e institucionalidad.

Al llegar a secundaria los jóvenes deberían tener la capacidad de aprender y entender sobre el orden y funcionamiento de la sociedad y el rol que desempeñan dentro de la misma.

 Ya en bachillerato y educación superior el estudiante debe dominar los temas de democracia, estado de derecho, equidad social, resolución de conflictos y derechos humanos.

En la clase de civismo se deben abordar los temas con una metodología adaptada a cada etapa estudiantil y verla como una materia transversal ya que cualquier otra materia puede ser compatible.

El juntar diversas clases con civismo también ayuda a ofrecer distintas oportunidades para enseñar sobre valores y ciudadanía, siempre y cuando vaya de la mano de un programa de formación cívica.

Con el gran auge de las habilidades poderosas, las asignaturas como civismo deberían de ser imprescindibles en la educación de los alumnos de cualquier etapa. No sólo porque los ayudará a desarrollar habilidades como el pensamiento crítico sino porque ayuda a formar ciudadanos modelo en la sociedad.

El Observatorio quisiera saber: ¿De qué manera se aplica las clases de ética en su escuela? ¿Existe algún programa o ley que busque enseñar cívica en los salones de clase?

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La educación en valores

Por: Eduardo Daniel Ramírez Silva. 

La necesidad de una educación en valores es evidente. Vivimos una crisis social, en la que problemáticas como la violencia, la inseguridad, la desigualdad socioeconómica, la corrupción y la discriminación se han apoderado de nuestra cotidianidad. Se manifiestan en diferentes contextos sociales, en las calles, dentro de los mismos hogares e incluso en las instituciones educativas. Pese a ello, desde diversas orientaciones se percibe la convicción de implementar acciones concretas en torno a estas problemáticas.

Bonifacio Barba señala que desde “un sentido formativo de la escuela y de su eficacia, tanto social como pedagógica, la educación es por naturaleza, una cuestión de valores, un proceso de formación moral” (Barba: 2005; p. 9). Los esfuerzos que en México se han realizado para mejorar la calidad de vida y el acceso a la educación desde su políticas públicas no es suficiente. El porcentaje de personas entre 25 y 34 años de edad sin educación secundaria, cayó un 13 % entre 2007 y 2017, para convertirse en un 52 % de nuestros jóvenes adultos, lo que sitúa a México como el país con mayor proporción de esta población sin estudios, según datos de la OCDE. Esto propicia una mayor inmovilidad social.

“Los esfuerzos que en México se han realizado para mejorar la calidad de vida y el acceso a la educación desde su políticas públicas no es suficiente”

Requerimos pensar la educación de una forma diferente. Para ello, se torna necesario establecer una definición de valores que permita llevar a cabo el proceso de formación moral que señala Barba. La axiología, desde la escuela objetivista, sostiene que los valores existen objetivamente; que son entidades externas e inmateriales, independientemente de si el hombre los percibe o no (Rodríguez, Frade y Albelo: 1995; p.22). Esto quiere decir que los valores se conocen por intuición o, mejor dicho, por la capacidad cognoscitiva que se afina en los contextos familiares y escolares. Estos valores se relacionan con los derechos naturales del ser humano que en teoría son inquebrantables, inalienables y universales. Hablamos de la dignidad, la libertad, la equidad, el respeto y el amor que nos son innatos, por lo que una educación en valores debe estar dirigida siempre en pro del bien común basada en la inteligencia, en la consciencia y en la voluntad.

Ante esta condición, contrastan considerables dificultades que se manifiestan al momento de establecer un eje de trabajo, una dirección universalmente legítima. Hay quienes mantienen que ello se debe a lo peculiar del terreno educativo, en el que por supuesto convergen diferentes visiones del mundo, múltiples ideologías políticas, creencias religiosas, estilos de vida y en general culturas. Por ello, conviene determinar si es posible construir desde lo común y unificar las diferencias considerando marcos referenciales para el colectivo que construye comunidad.

En ese sentido, fijamos dos postulados que nos pueden orientar a ese punto: el primero de ellos es lo que señala Serafín Antúnez: “La educación en valores se justifica por la necesidad que tenemos los individuos de comprometernos con determinados principios éticos que nos sirvan para evaluar nuestras propias acciones y las de los demás” (Antúnez: 2009; p. 15); por otro lado, Gerardo Barbera nos dice: “La educación en valores supone acciones ontológicas y axiológicas trascendentes que la fundamenten como propuesta ética y política, y así se hacen vida en una comunidad existencial concreta e histórica” (Barbera: 2008; p. 111). Ambas posturas nos indican que las necesidades humanas generan derechos para satisfacerlas, por lo que emergen deberes naturales para atender estas necesidades por medio de los valores que se traducen en derechos naturales.

De esta manera, nos aproximamos a lo que probablemente sea ese eje de trabajo que son los valores traducidos en derechos naturales que fortalecen la vida social en comunidad.

El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible de 2015 planteó 17 Objetivos de desarrollo sostenible, que conllevan un espíritu de colaboración para elegir las mejores acciones con el fin de mejorar la vida, de manera sostenible, para las generaciones futuras. Proporcionan orientaciones y metas claras para su adopción por todos los países en conformidad con sus propias prioridades y los desafíos sociales y ambientales del mundo en general. Por lo que los gobiernos deben diseñar sus políticas públicas basadas en estos 17 objetivos, y los pueblos deben respetar y realizar estos lineamientos siempre y cuando, dentro de estas agendas se apele fuertemente a la educación en valores ya descrita, con la que nos quite la venda de los ojos para dejar de concebir una vida desde el individualismo y protejamos el bienestar de todos.

La educación en valores es trascendental para que nuestra libertad no sea contemplativa únicamente, sino que actúe en nosotros mismos para alcanzar un estado justo y equitativo.

Invito a todos los profesores a compartir su opinión así como sus experiencias pedagógicas a través del Observatorio de Innovación Educativa.

Referencias 

Antúnez, S. (2009). Cómo educar en valores. Madrid: Nárcea.

Barba, B. (2005). Educación y valores. Una búsqueda para reconstruir la convivencia. En Revista Mexicana de Investigación Educativa (pp. 9-14). Ciudad de México: Consejo Mexicano de Investigación Educativa, A.C.

Barbera, G. (2008). Educación en valores. En Revista La Educación en Valores (pp. 110-118). Universidad de Carabobo. Venezuela.

Rodríguez Lozano V., Frade Perdomo P. y Albelo Martín L. (1995). Conceptos fundamentales de la moralidad. En Ética (pp. 19-31). Ciudad de México: Alhambra Mexicana.

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Maestros del patio y de EE.UU. piden derogar la reforma educativa

América del Norte/ México/ 19.08.2019/ Fuente: www.primerahora.com.

“Hemos visto que usan el mismo discurso en todas partes, que hay que hacer algo por los niños, que las escuelas están subutilizadas, que las escuelas están fallando», dijo Jitu Brown, director nacional del Journey for Justice Alliance.

Los esfuerzos para impedir el cierre y privatización de escuelas en la Isla han encontrado nuevos aliados más allá de nuestras costas, anunciaron el domingo en la tarde varias organizaciones sindicales y comunitarias en la Escuela Rescatada Lorencita Ramírez de Arellano, en Toa Baja.

El anuncio se dio luego del Encuentro Transnacional en Defensa de la Educación Pública, del que participaron organizaciones como la Federación de Maestros de Puerto Rico, el Journey for Justice Alliance, Agitarte, el Programa de Egresados y de Educación de la Universidad de Puerto Rico (UPR), el Movimiento al Rescate de Mi Escuela, el Colectivo ILE, entre otras.

Los participantes catalogaron el encuentro como “un acto de solidaridad entre maestras y maestros de Puerto Rico y diferentes ciudades de los Estados Unidos”, con un mensaje claro contra la privatización y con la exigencia de “que se derogue la Ley 85 de falsa reforma educativa que abrió paso al desmantelamiento de cientos de escuelas, la privatización por medio de las charter y los vales educativos, y a incrementar la ya entronizada corrupción”.

Jitu Brown, director nacional del Journey for Justice Alliance, una red de organizaciones comunitarias con presencia en más de 30 ciudades de los Estados Unidos, aseguró que habían acudido a Puerto Rico porque saben que lo que está ocurriendo con las escuelas en la Isla también “está pasando en Chicago, Ditroit, Filadelfia, Pittsburgh, Nueva York, Oakland, Nueva Orleans, Mississippi y todos los Estados Unidos, donde hay gente que trata de decirnos que, de alguna forma, cerrar nuestras escuelas desplazar a nuestros niños va a resultar en beneficio para nosotros”.

“Hemos visto que usan el mismo discurso en todas partes, que hay que hacer algo por los niños, que las escuelas están subutilizadas, que las escuelas están fallando. Pero la verdad es que nos han fallado a nosotros. La verdad es que estamos ante sistemas escolares que ven a los niños a través de un lente de odio”, expresó Brown, quien agregó que en cuanto supieron del Encuentro decidieron unirse al mismo.

“Aquí el lenguaje que hablamos no es español ni inglés. Aquí el lenguaje común es libertad. Y cuando nos unimos, sabemos lo que podemos. Así que creemos que al venir aquí a Puerto Rico a estar con nuestras hermanas y hermanos hace nuestra unión más fuerte, porque ya no estamos solo conversando, ahora también estamos demostrando. Y esta es una relación para rato. Así que el mensaje para aquellos que buscan destruir nuestras escuelas y comunidades es que les vamos a dar problemas, les vamos a dar problemas. Y la voluntad del pueblo puede opacar a aquellos cuya agenda es solo de ganancias. Nadie tiene que convencernos de que estamos en lo correcto, porque sabemos que estamos en lo correcto”, agregó Brown.

El líder del Journey agregó que como personas de raza negra se sintieron sumamente bien al ser acogidos como gente que traía valor consigo. “Eso significó mucho más que cualquier premio. Así que nos sentimos honrados de estar aquí”.

Jorge Díaz Ortiz, de Agitarte, agregó que el encuentro era una muestra de solidaridad luego de “años defendiendo la educación pública en nuestras comunidades”.

“Hemos visto como las mismas políticas públicas que han fracasado en los Estados Unidos nos las han vendido aquí como si fuesen la solución para la educación del país. Y estamos claras y claros que esa no es la solución. La solución es mantener las escuelas abiertas, como esta grandiosa escuela. Para que la gente de la comunidad pueda venir, para que puedan participar, puedan educarse. Y abrirlo a que ocurran más oportunidades de desarrollo”, afirmó Díaz Ortiz, señalando la escuela rescatada, donde se ofrecen clases de teatro, capoeira, artesanía, manualidades, esgrima, baloncesto, voleibol, así como tutorías y estudios supervisados, todo con voluntarios.

Por su parte, la maestra Lourdes Torres Santos, miembro de la Federación de Maestros, llamó a las maestras y maestros a unirse al esfuerzo. “Si nos juntamos, podemos tener las mejores condiciones y el mejor sistema educativo. Pero eso está en nuestras manos. No está en manos del secretario de Educación, ni la gobernadora nueva, ni la Junta de Control (Supervisión) Fiscal. Crear las condiciones para que tengamos lo que nos merecemos, está en manos de todos. Este es el momento. Tenemos la capacidad de transformar el país para nuestras mejores condiciones de vida”, afirmó.

Brown comentó que durante el encuentro presentaron “un modelo que ha funcionado en muchas de nuestras ciudades”, donde se ha podido reunir las demandas de la gente e ir por encima de los intereses corporativos y levantar escuelas comunitarias sostenibles, como es el caso de Cincinnati, donde el 90 por ciento de las escuelas son escuelas comunitarias sostenibles en “un modelo que funciona”.

“Es un momento en el que realmente se está haciendo historia. Así que es un verdadero honor haber sido invitados a ser parte de esto”, insistió Brown, quien destacó que las protestas que acabaron con la renuncia del gobernador Ricardo Rosselló son motivo de inspiración y “una lección para todos nosotros de que cualquier cosa es posible. Ver toda una nación alzarse, unida y disciplinada, te dice que cualquier cosa puede lograrse”.

El grupo aseguró que los encuentros en favor de la educación pública y el rescate de escuela continuarán, y además trabajarán en entrenamientos y adiestramientos sobre las mejores prácticas.

Fuente de la noticia: https://www.primerahora.com/noticias/gobierno-politica/nota/maestrosdelpatioydeeeuupidenderogarlareformaeducativa-1359059/

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México: Buscan que 134 niños de refugios puedan tener educación

América del Norte/ México/ 19.08.2019/ Fuente: diario.mx.

Son 98 los menores que no cuentan con certificado escolar

Con casi el 93 por ciento sin documentos escolares, autoridades buscan que 134 menores migrantes que se encuentran albergados actualmente en Ciudad Juárez puedan acceder a un programa de educación socio—cultural, informó Dirvin García, responsable del Centro de Atención Integral para Migrantes (CAIM).

Dijo que en coordinación con Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), DIF estatal y municipal y el Sistema de Protección Integral de los Derechos de las Niños, Niñas y Adolescentes (Sipinna), el Consejo Estatal de Población y Atención a Migrantes (Coespo) busca que los menores albergados puedan acercarse a la educación el tiempo que permanezcan en la ciudad.

De ellos, 98 no cuentan con certificado escolar, 27 sí lo tienen pero en sus países de origen y sólo nueve lo traen consigo.

“Estamos en pláticas con Unicef para adecuar algunos de estos espacios que tienen familias con ludotecas y algunas propuesta socio—formativa para las niñas, niños y adolescentes”, comentó García.

De acuerdo con el reporte denominado Situación Educativa de los Niños, Niñas y Adolescentes Migrantes en la Red de Albergues de Ciudad Juárez, 57 menores son originarios de Honduras, 34 de Guatemala, 27 de El Salvador, 11 de México y cinco de Nicaragua.

De ellos, 10 están entre los 15 y 18 años de edad, 29 entre los 11 y 14, otros 46 entre los seis y 10 años, 37 entre los dos y los cinco y 12 más entre los cero y un año.

Un total de 45 de los menores migrantes albergados en Juárez no cuenta con estudios, cinco cursaban la preparatoria antes de salir de su comunidad de origen, 14 estaban en secundaria, 61 en primaria y 10 en preescolar, informó el coordinador del CAIM.

La mayoría de ellos tiene ya entre dos y cuatro meses en la ciudad, y no saben cuántos meses más esperarán para poder cruzar a través de la lista de registro para solicitar el asilo político, o cuánto tiempo más deberán esperar para que Estados Unidos defina si son aceptados o no en su país.

Según datos del Consejo Estatal de Población y Atención a Migrantes (Coespo), hasta ayer en la tarde sumaban más de 18 mil 166 migrantes registrados desde octubre para esperar su turno de cruzar la frontera, de los cuales la lista de ingresados por CBP iba en el 12 mil 185, por lo que sumaban más de 6 mil registros en espera, sin embargo García estimó que realmente permanecen en la ciudad unas 4 mil personas. (Hérika Martínez Prado / El Diario)

Hasta ayer, en la red de albergues coordinada por Coespo sumaban mil 400 personas, entre ellas los 134 menores de edad, mientras que en la Casa del Migrante permanecían casi 400 migrantes más, 78 de ellos menores de edad.

Fuente de la noticia: https://diario.mx/juarez/buscan-que-134-ninos-de–refugios-puedan-tener-educacion-20190815-1551383.html

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En Los Ángeles, una escuela ofrece educación a las mamás adolescentes

Redacción: France 24

Las ‘teenage mums’ (mamás adolescentes) siguen siendo numerosas. Cada año alrededor de 200.000 son censadas en Estados Unidos, un problema que ha sido abordado de manera deficiente por las autoridades del país. Sin embargo, algunas instituciones ofrecen ayuda como el liceo Thomas Riley, ubicado en uno de los barrios más pobres de Los Ángeles y que recibe alumnas entre los 14 y 21 años. Este centro ofrece, a las madres, clases en un entorno adaptado. Reportaje de Pierrick Leurent.

Fuente: https://www.france24.com/es/20190722-en-foco-madres-adolescentes-eeuu

 

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