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Los grandes desafíos en Educación

Por: Elías Jaua Milano

Inició el año escolar en nuestra Patria. Venezuela es hoy uno de los pocos países del mundo que cuenta con un extendido sistema de educación pública de acceso universal y gratuito, desde la educación inicial hasta la universitaria. Una conquista del pueblo venezolano consagrada, como derecho humano, en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela que debemos valorar en su justa dimensión, en un contexto mundial donde la tendencia es a la privatización de este derecho.

El sistema financiero global, ávido de dinero para tapar los agujeros de la burbuja financiera que ha creado, ha puesto su mira en la educación, así como lo hizo con los inmuebles de millones de familias en la primera década de este siglo, para hipotecar mediante créditos estudiantiles a centenares de millones de jóvenes estudiantes en el mundo. En Venezuela eso no será posible, mientras haya Constitución Bolivariana.

La juventud venezolana cuenta con educación pública y gratuita, que cada día tiene que ser de mayor calidad, como garantía de capacitación, de formación para su porvenir. Son muchas las cosas que hay que perfeccionar e innovar en materia de acceso pleno a la educación, infraestructura, servicios de alimentación, acceso a las tecnologías de información, entre otras.

Pero más allá de estos temas, en el cual los gobiernos bolivarianos de nuestro Comandante Chávez y del Presidente Nicolás Maduro han hecho extraordinarios esfuerzos de inversión. Quisiera en este artículo puntualizar tres desafíos que como sociedad tenemos en materia educativa.

En primer lugar, debemos comprender y valorar el rol fundamental del educador, de la educadora, en especial del Maestro y la Maestra de educación inicial y primaria. Durante mi gestión como Ministro de Educación, tomé plena conciencia de que no se debe escatimar esfuerzos y recursos en garantizar las máximas condiciones laborales y sociales, en brindar todas las condiciones necesarias para la formación y toda la dedicación que haga falta para la transformación educativa al hombre, a la mujer que, dotado de una metodología para el proceso de aprendizaje, se presenta frente a 30 o más niños, niñas y jóvenes, la mayoría de los días del año.

La inmensa mayoría de nuestros educadores y educadoras, posee una vocación y una mística que debemos acompañar. No es cierto que el magisterio venezolano sea contrarrevolucionario, el educador y la educadora venezolana tienen un pensamiento y un accionar crítico, que con compresión amorosa puede ser canalizado para un gran cambio cultural en nuestro país. Yo, hoy, me siento más orgulloso de los maestros y las maestras de mi Patria.

El segundo gran desafío es avanzar definitivamente hacia una educación para la liberación, para la definitiva descolonización de la sociedad. Nunca más, en un libro escolar, la imagen de un indio arrodillado ante el invasor.

De nuestro sistema educativo debe egresar, generación, tras generación, un joven, una joven con identidad con nuestra historia de resistencia y lucha por la libertad; con reconocimiento y respeto por nuestra diversidad étnica cultural; con conciencia de clase; con capacidad de rebelarse frente a lo injusto, frente a la exclusión; con vocación para construir una sociedad amante de la paz, de la diversidad, de la igualdad social, donde el éxito individual, sí, el éxito individual, sea parte y sume a la prosperidad colectiva de todo el pueblo.

En tercer lugar, si queremos de verdad diversificar nuestra economía y superar la cultura rentística petrolera, hablo de cultura porque considero que la economía nacional tendrá siempre base en la renta petrolera y minera, dado los inmensos yacimientos de hidrocarburos y materiales preciosos y estratégicos sobre los cuales tenemos que preservar nuestra soberanía nacional, debemos comenzar por educar a una generación en una nueva cultura de la honestidad, del trabajo productivo, de la innovación científico tecnológica.

En tal sentido considero inaplazable iniciar un proceso, que debe ser paulatino, de incorporación de la formación técnico productiva, no sólo en las valiosas Escuelas Técnicas con las que contamos, sino a lo largo de todos los niveles y modalidades de nuestro sistema educativo. En cada Escuela, en cada Liceo se debe educar para la producción de alimentos, para el mantenimiento y la reparación (mecánica, carpintería, plomería, herrería, etc.); para la producción de contenidos informáticos, para las telecomunicaciones, para la robótica, en general para el trabajo no alienado, para el trabajo liberado y liberador.

El programa Todas las Manos a la Siembra, que ha llenado de conucos escolares nuestras escuelas, idea de nuestro Comandante Chávez inspirado en el Maestro Simón Rodríguez, impulsado con decisión por el Presidente Maduro y hecho realidad con la constancia y método del Profesor Carlos Lanz y de centenares de miles educadores, educadoras, estudiantes, cocineras, obreros y obreras, padres y madres, es el preludio de lo que tenemos que hacer en todas las áreas del saber hacer.

Superar estos tres grandes desafíos, que me atrevo a identificar, será la clave para despejar el camino hacia un buen porvenir, para sentar las bases de una sociedad democrática, educada, honesta, innovadora, productiva que conviva en paz a partir del reconocimiento de nuestra diversidad. Ya se visualiza en el horizonte. Será el sueño de nuestro Padre Bolívar realizado. Rumbo al 2030.

Fuente: https://www.aporrea.org/educacion/a269629.html

 

 

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Estudio mundial sobre el potencial del capital humano: Chile escala al top 50, pero al motor de la economía le sigue faltando educación

Redacción:  Publimetro

Si bien somos líderes en Sudamérica y nuestra fuerza laboral goza de la misma salud que la de las grandes potencias del norte, seguimos lejos en calidad y especialización educativa.

El capital humano, conocido como el motor de las economías, se confirmó como uno de los fuertes de Chile. El Banco Mundial (BM) encargó un inédito sondeo al Instituto de Métrica y Evaluación de la Salud (IHME) para medir en 194 países el potencial de su gente para hacer crecer sus mercados. Y Sorpresa: el país se posiciona dentro del top 50, codeándonos con las naciones desarrolladas del hemisferio norte.
El estudio se basa en calcular el potencial de las personas en edad de trabajar, en este caso, entre 20 y 64 años. El ranking, por lo demás, se calcula poniendo en la juguera tres factores: salud de quienes integran la fuerza de trabajo, años dedicados a logros académicos y la calidad de la educación. Entre 1990 y 2016, Chile pasó del puesto 57 al 50, y se ubica como líder en el cono sur, superando a Argentina (66º), Brasil (71º), Uruguay (77º) y Paraguay (96º). En Latinoamérica, por lo demás, solo nos sobrepasa Cuba (41º).

«En términos absolutos, la posición 50 puede no ser tan vistosa, pero si analizamos el resultado respecto a los países de la región, nuestro mercado natural, estamos muy bien posicionados», dice Washington Saavedra, académico de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad Central.

Estos indicadores, dice el economista, «tratan de mostrar algo del país, hacen una especie de marca. Es particularmente bueno porque son índices que se consultan para invertir. Las compañías los revisan para entrar hacer negocios a Chile».

La tarea pendiente

Si hablamos de compararnos con los integrantes del top 50, hay dos consideraciones. La salud de nuestros trabajadores tiene poco que envidiarles a los de los países desarrollados. En escala de 0 a 100, Chile consigue 88 puntos. Finlandia, el número 1 de la lista, apenas nos supera en una unidad (89).

No obstante, eso contrasta fuertemente con la calidad y años que le dedicamos a la especialización laboral: mientras la fuerza productiva de los países top dedica entre 15 y 13 años a los logros educativos, nosotros solo destinamos 11, al igual que España, Grecia y Portugal. En cuanto a calidad de educación (learning), países como Singapur (13º) y Japón (14º) llegan a 98 y 94 puntos sobre 100, respectivamente, mientras Chile se queda en 78.

Mauricio Bravo, investigador del Centro de Políticas Públicas de la Universidad del Desarrollo, explica que «el indicador clave es la calidad de educación. Sumar más años de educación sin la calidad son años perdidos. Está demostrado que el desarrollo económico está estrechamente ligado a eso».

El experto señala que es importante, ante el envejecimiento de la población, un país como Alemania que compensa la pérdida de fuerza laboral joven, con personas mayores bien capacitadas. Lo que sí destaca, es que  el estudio revela que»en 40 años Chile tendrá adultos mayores con muy buena salud», lo que es muy positivo.

¿Nos falta estudiar más años? Saavedra relativiza ese dato. «Más importante es la productividad. Probablemente países como Finlandia sacan 4 o 5 años de diferencia por la costumbre de hacer post grados y especializaciones, pero los jóvenes chilenos cada vez siguen más esa tendencia y pronto podremos equipararlos. Lo importante es trabajar en la brecha de la calidad, esa no se equiparará tan fácil si no se trabaja en eso».

Fuente: https://www.publimetro.cl/cl/noticias/2018/09/27/estudio-potencial-del-capital-humano-chile-escala-al-top-50-al-motor-la-economia-le-faltan-anos-educacion.html

 

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Abren inscripciones para 3 cursos gratuitos online de la Universidad de Chile

Se abordará en ellos temas fundamentales para la realidad chilena como educación financiera o educación sexual en el contexto escolar. Cada uno dura 5 semanas.

La Universidad de Chile mantiene el proyecto institucional “UAbierta” con el objetivo de impulsar el “conocimiento abierto y colaborativo”. Esta modalidad es pionera en el país en el uso de Massive Online Open Course, con el que se realizarán tres cursos gratis online.

No se solicitan requisitos de ingreso y serán durante octubre y noviembre.

Te puede interesar: Conoce la propuesta de “Acción Educar” para avanzar en calidad de la Educación Técnica Profesional

Según consignó T13, se abortarán temas fundamentales para la realidad chilena como la educación financiera y la sexualidad en el contexto escolar.

Los cursos son  Educación Financiera Ciudadana (3° edición), Sexualidades en la Escuela (5° edición) y, por primera vez, el curso Paisaje Sonoro: escucha, experiencia y cotidianidad.

Cada uno de ellos dura cinco semanas y son impartidos por docentes de la Universidad de Chile, junto a otros colaboradores.

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Los cupos son limitados así que si quieres participar debes ingresar tus datos a www.uabierta.uchile.cl y entrar al catálogo de cursos.

Cursos y fechas

Sexualidades en la Escuela (5° edición)

  • Inicio del curso: 13 de noviembre de 2018
  • Cierre: 21 de diciembre de 2018

Educación Financiera Ciudadana (3° edición)

  • Inicio del curso: 16 de septiembre de 2018
  • Cierre: 16 de noviembre de 2018

Paisaje Sonoro: escucha, experiencia y cotidianidad (1° edición)

  • Inicio del curso: 30 de octubre de 2018
  • Cierre: 4 de diciembre de 2018

Fuente:

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La educación para refugiados merece una mayor prioridad en la ayuda, pero también lo hacen los datos sobre ella.

PrensaUNICEF

Hoy, en la sede de UNICEF, como parte de los eventos que conmemoran la semana de la Asamblea General de las Naciones Unidas, el ACNUR y Save the Children encabezan conjuntamente una reunión de alto nivel sobre medidas para la educación de los refugiados . Está dando prominencia a los hallazgos del último Informe de este último, Time to Act . Este Informe estimó que costaría $ 21.5 billones en cinco años proporcionar educación a todos los refugiados de países de bajos y medianos ingresos, de los cuales $ 11.9 deberían provenir de la comunidad internacional.

Pero seguir el financiamiento internacional de la educación de refugiados es difícil, ya que se lo diremos a los participantes en el evento. Dos bases de datos internacionales brindan información.

Primero, la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas mantiene el Servicio de Seguimiento Financiero (FTS), un mecanismo voluntario utilizado por todos los donantes humanitarios y organismos de ejecución para rastrear los planes de respuesta humanitaria y los llamamientos casi en tiempo real. Sabemos que $ 433 millones se gastaron en financiamiento humanitario en educación en 2016; aumentó aún más en un 4% en 2017.  

Pero esta es una cantidad imprecisa por al menos dos razones. Solo un subconjunto de esa ayuda a la educación es para los refugiados; el resto está dirigido a la educación en otras emergencias, lo que significa que el número anterior sobreestima la cantidad que recibe la educación para refugiados. Y más del 40% se clasifica como multisectorial o «no especificado», por lo que es difícil distinguir lo que se gasta en educación, y podría estar subestimando la ayuda humanitaria destinada a la educación, incluso para los refugiados.

En segundo lugar, el Sistema de Informes de Acreedores (CRS) del CAD de la OCDE es una base de datos mundial exhaustiva sobre el gasto de ayuda a la que todos los Estados miembros del CAD de la OCDE están obligados a contribuir, mientras que otros miembros del DAC también proporcionan información. Además, proporciona información no solo sobre la ayuda humanitaria sino también sobre la ayuda al desarrollo, que también puede ser una fuente de financiación para los refugiados, y potencialmente una de creciente importancia.

Crédito: UNESCO

En el caso de la ayuda humanitaria en la base de datos de CRS, no existe un desglose por educación o por poblaciones objetivo específicas, como los refugiados. Tal análisis solo puede llevarse a cabo revisando la base de datos de proyectos individuales para identificar si la educación para refugiados fue atacada. Aunque imperfecto, un ejercicio llevado a cabo para el Informe de Monitoreo Educativo Global 2019 que se publicará más adelante este año mostró que se desembolsaron $ 425 millones através de 225 proyectos de ayuda humanitaria en 2016 sobre educación de refugiados, una cantidad potencialmente consistente con la información de FTS.

Pero la base de datos de CRS también proporciona información sobre asistencia oficial para el desarrollo en educación. Si bien el sector está claramente identificado, la comprensión de si los refugiados eran los beneficiarios requería examinar la base de datos del proyecto. El análisis de nuestro informe sugiere que una cantidad considerable y menos reconocida de ayuda al desarrollo financia la educación de los refugiados. En 2016, $ 840 millones en ayuda al desarrollo financiaron la educación de refugiados. Alrededor de $ 453 millones se desembolsaron a través de UNRWA para refugiados palestinos, mientras que $ 387 millones se destinaron a otros grupos de refugiados.

Excluyendo a los refugiados de Palestina, esto significa que, ya sea utilizando las cifras FTS o CRS, podemos concluir que la educación para refugiados recibió poco más de $ 800 millones en 2016 o solo un tercio de la necesidad anual de financiamiento externo identificada por Save the Children.

Existe cierta evidencia de que una fuerte defensa y una estrategia clara para la inclusión en los últimos años pueden estar dando sus frutos en términos de un aumento en la atención que la educación recibe en el financiamiento humanitario, comenzando desde una base muy baja. Por ejemplo, mirando el FTS

Refugiados 2

Crédito: Justine Redman

base de datos, la proporción de educación en el plan regional de refugiados y resiliencia de Siria aumentó de 2.4% en 2015 a 7.4% en 2016, permaneciendo en un nivel superior al promedio de 6% en 2017. Pero en otras emergencias, la prioridad asignada a la educación sigue siendo baja .

El objetivo del evento de hoy es impulsar más esfuerzos internacionales dos años después del compromiso de la Declaración de Nueva York de » garantizar que todos los niños refugiados reciban educación dentro de unos meses de su llegada y priorizar la provisión presupuestaria para facilitar esto, incluido el apoyo a los países anfitriones» y semanas antes del acuerdo sobre el Pacto Mundial para los Refugiados. Pero no debemos olvidar que necesitamos un seguimiento mucho mejor del gasto en educación para refugiados. A pesar de los esfuerzos, los datos de ayuda humanitaria no son lo suficientemente precisos para permitir a la comunidad internacional informar sobre el progreso, o la falta de él.

Como Save the Children lo expresó de manera acertada: es hora de actuar

Fuente: https://gemreportunesco.wordpress.com/2018/09/26/refugee-education-deserves-higher-priority-in-aid-but-so-do-the-data-on-it/

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Estudio mundial sobre el potencial del capital humano: Chile escala al top 50, pero al motor de la economía le sigue faltando educación

América del sur/Chile/27 Setiembre 2018/Fuente: Publimetro

Si bien somos líderes en Sudamérica y nuestra fuerza laboral goza de la misma salud que la de las grandes potencias del norte, seguimos lejos en calidad y especialización educativa.

El capital humano, conocido como el motor de las economías, se confirmó como uno de los fuertes de Chile. El Banco Mundial (BM) encargó un inédito sondeo al Instituto de Métrica y Evaluación de la Salud (IHME) para medir en 194 países el potencial de su gente para hacer crecer sus mercados. Y Sorpresa: el país se posiciona dentro del top 50, codeándonos con las naciones desarrolladas del hemisferio norte.
El estudio se basa en calcular el potencial de las personas en edad de trabajar, en este caso, entre 20 y 64 años. El ranking, por lo demás, se calcula poniendo en la juguera tres factores: salud de quienes integran la fuerza de trabajo, años dedicados a logros académicos y la calidad de la educación. Entre 1990 y 2016, Chile pasó del puesto 57 al 50, y se ubica como líder en el cono sur, superando a Argentina (66º), Brasil (71º), Uruguay (77º) y Paraguay (96º). En Latinoamérica, por lo demás, solo nos sobrepasa Cuba (41º).

«En términos absolutos, la posición 50 puede no ser tan vistosa, pero si analizamos el resultado respecto a los países de la región, nuestro mercado natural, estamos muy bien posicionados», dice Washington Saavedra, académico de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad Central.

Estos indicadores, dice el economista, «tratan de mostrar algo del país, hacen una especie de marca. Es particularmente bueno porque son índices que se consultan para invertir. Las compañías los revisan para entrar hacer negocios a Chile».

La tarea pendiente

Si hablamos de compararnos con los integrantes del top 50, hay dos consideraciones. La salud de nuestros trabajadores tiene poco que envidiarles a los de los países desarrollados. En escala de 0 a 100, Chile consigue 88 puntos. Finlandia, el número 1 de la lista, apenas nos supera en una unidad (89).

No obstante, eso contrasta fuertemente con la calidad y años que le dedicamos a la especialización laboral: mientras la fuerza productiva de los países top dedica entre 15 y 13 años a los logros educativos, nosotros solo destinamos 11, al igual que España, Grecia y Portugal. En cuanto a calidad de educación (learning), países como Singapur (13º) y Japón (14º) llegan a 98 y 94 puntos sobre 100, respectivamente, mientras Chile se queda en 78.

Mauricio Bravo, investigador del Centro de Políticas Públicas de la Universidad del Desarrollo, explica que «el indicador clave es la calidad de educación. Sumar más años de educación sin la calidad son años perdidos. Está demostrado que el desarrollo económico está estrechamente ligado a eso».

El experto señala que es importante, ante el envejecimiento de la población, un país como Alemania que compensa la pérdida de fuerza laboral joven, con personas mayores bien capacitadas. Lo que sí destaca, es que  el estudio revela que»en 40 años Chile tendrá adultos mayores con muy buena salud», lo que es muy positivo.

¿Nos falta estudiar más años? Saavedra relativiza ese dato. «Más importante es la productividad. Probablemente países como Finlandia sacan 4 o 5 años de diferencia por la costumbre de hacer post grados y especializaciones, pero los jóvenes chilenos cada vez siguen más esa tendencia y pronto podremos equipararlos. Lo importante es trabajar en la brecha de la calidad, esa no se equiparará tan fácil si no se trabaja en eso».

Fuente: https://www.publimetro.cl/cl/noticias/2018/09/27/estudio-potencial-del-capital-humano-chile-escala-al-top-50-al-motor-la-economia-le-faltan-anos-educacion.html

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¿Cómo mejorar la calidad de la educación en Colombia?

Por: Julián de Zubiría

Múltiples experiencias en instituciones, ciudades y países evidencian que sí es posible mejorar la calidad de la educación. La condición para ello es que se tomen las medidas correctas y se intervengan las variables fundamentales. En Colombia todavía no lo hemos logrado, pero tenemos la oportunidad para hacerlo.

En Colombia la educación es de muy baja calidad. Eso lo sabemos quienes hemos estudiado e investigado con rigor el sistema educativo y, por ello, para nosotros es fácil detectar todos los esfuerzos que hace el Ministerio de Educación Nacional (MEN) por maquillar la situación. Pese a ello, la realidad es inocultable: En la escuela actual los jóvenes no aprehenden a pensar, comunicarse, ni convivir. Eso lo saben por experiencia propia los docentes universitarios.

Según las diversas pruebas nacionales e internacionales en las que ha participado el país (y son muchas y muy buenas), menos de un 4% de los jóvenes egresados del colegio tienen un buen nivel en argumentación, deducción e interpretación. Es más, si comparamos los resultados del año 2000 con los alcanzados en 2017, podemos concluir que el país no tuvo prácticamente ningún avance significativo en la calidad. La explicación es muy sencilla: No hemos trabajado sobre las variables claves de la calidad: la formación docente, el currículo, el liderazgo pedagógico y el clima institucional.

El país ha desarrollado programas puntuales y algunos de ellos han impactado algún sector. Entre ellos, los dos más importantes han sido el Programa Todos a Aprender –PTA– y el Índice Sintético de la Calidad Educativa –ISCE– (que incluye el llamado Día de la Excelencia Educativa). Estas experiencias deben evaluarse, ajustarse y potenciarse. Con modificaciones, podrían lograr mayores impactos; pero mientras no abordemos de manera estructural y sistemática las variables claves de la calidad, seguiremos muy lejos de alcanzar la educación que necesitamos para impactar el desarrollo sostenido y seguiremos viendo cómo se evapora la meta de convertirnos en el país más educado de América Latina para el año 2025.

A nivel curricular el país va como el cangrejo. La ministra Gina Parody asesorada por una universidad privada, diseñó los Derechos Básicos de Aprendizaje. Como dice el dicho, “esa platica se perdió”, porque fue un trabajo en el que el país retrocedió décadas en lo que ya había avanzado a nivel conceptual. La universidad carecía de experiencia en pedagogía y educación y por ello el diseño curricular propuesto desconoce los conceptos centrales de la pedagogía y se limitó a transcribir los contenidos previstos desde la ciencia. Cuando asesoré curricularmente a Bogotá, recomendé no tener en cuenta esta fallida experiencia curricular y esa sigue siendo mi recomendación para el país.

La primera condición para superar un problema es reconocerlo y, desafortunadamente, el MEN no ha reconocido el gravísimo problema de la calidad de la educación en el país. Ojalá ahora escuche voces tan autorizadas como la de Rodolfo Llinás, quien en edición número cinco de la Cumbre de Líderes por la Educación convocada por Semana, volvió a insistir en que hemos seguido manteniendo una educación muy impertinente que no logra enseñar a pensar a los jóvenes.

Desde mi perspectiva hay cuatro acciones obligatorias si queremos avanzar en la calidad de la educación básica. Faltan otras, pero creo que éstas son las esenciales.

Primero: realizar una profunda reestructuración curricular. La idea que he propuesto durante las últimas dos décadas es muy sencilla y está orientada en la misma dirección de la reforma curricular chilena de 1998 y de la prevista en Finlandia para el año 2020: la educación básica debe dedicarse a consolidar en los estudiantes las competencias básicas que se requieren para pensar, comunicarse y convivir. Todo lo demás es accesorio durante este ciclo del desarrollo.

Lo anterior significa que todas las asignaturas y en todos los grados deben consolidar la lectura, la escritura, la escucha, el pensamiento y el conocimiento y la comprensión de sí mismo y de los otros. Subrayo “todas las asignaturas” y “en todos los grados”, ya que éstas son las competencias más importantes a desarrollar en la educación básica. Por ello son competencias transversales. Lo anterior implica que, en sociales, en matemáticas, en artes, en lenguaje, en ciencias y en matemáticas, la tarea central de la educación básica debería consistir por excelencia en enseñar a pensar, comunicarse y convivir. Es así de sencillo y de claro. Sólo así garantizaremos un lineamiento curricular más pertinente, más contextualizado y menos rutinario que el actual. Sólo así garantizaremos el trabajo en equipo necesario para consolidar la calidad.

La segunda medida necesaria tiene que ver con la formación de maestros. Es preocupantemente bajo el nivel actual de formación de nuestros docentes. Según las pruebas SABER PROson los profesionales que alcanzan niveles más bajos en lectura crítica y escritura. Mientras no cambiemos esta situación, será imposible mejorar la calidad de la educación que reciben nuestros niños y jóvenes. Para cualificar su formación se requiere trabajar en la transformación del modelo pedagógico hasta el momento dominante en estos centros universitarios, trabajo que deberá adelantarse de manera conjunta con los docentes de las facultades de educación. También es imperioso articular el trabajo de la universidad y el colegio, repensar el currículo de formación y establecer nexos con maestros e instituciones innovadoras.

Así mismo, es indispensable que se impulsen desde el MEN, en todos los municipios del país, mecanismos de selección de los mejores docentes, de manera que ellos salgan del aula y conformen equipos de calidad para acompañar a los colegios en los procesos de innovación. Se requiere garantizar reuniones semanales de docentes por área y por ciclo en todos los colegios del país y de impulsar procesos de formación in situ, tal como actualmente mantiene PTA. Los resultados de las investigaciones son contundentes: No hay que llevar a los docentes a las maestrías; por el contrario, hay que llevar a las universidades a los colegios del país para que acompañen los procesos de innovación en curso en cada uno de ellos. Lo reitero: la clave para alcanzar la calidad está en fortalecer las reuniones de docentes y la formación in situ.

La tercera medida tiene que ver con transformar a los rectores, actuales líderes administrativos, en líderes pedagógicos. Hoy por hoy, los rectores son expertos en procesos legales y en resolver asuntos administrativos, pero se ausentan cuando se inician las reuniones pedagógicas de docentes y no participan en las reflexiones sobre currículo, modelo pedagógico o promoción de estudiantes. Es más, buena parte del tiempo están encerrados en sus oficinas, si es que están en la institución educativa. Paradójicamente se han distanciado de la reflexión pedagógica, generando muy negativos impactos en la calidad. El país debe pensar seriamente en dotar a los colegios de asistentes administrativos, con la condición de empoderar a los rectores como verdaderos líderes pedagógicos. Una medida que podría contribuir en este sentido sería exigir que todo rector tuviera por lo menos dos horas de clase a la semana. Eso les permitiría establecer nuevas y fructíferas interacciones con estudiantes, profes y padres. Al fin y al cabo, un colegio es una comunidad y requiere de un líder pedagógico que la consolide. El rector es el llamado a asumir esta tarea. De lo contrario, tendremos la paradójica situación de barcos en los que los capitanes permanecen en tierra y le tienen miedo al agua. Los estudios de la UNESCO sobre calidad de la educación encuentran que el liderazgo pedagógico del rector es la segunda variable más asociada a la calidad en las instituciones educativas del continente.

La Ley General de Educación de 1994, tiene algunas de las claves de la calidad: consolidar la comunidad, la autonomía y el Proyecto Educativo Institucional. Hay que volver a ella.

La cuarta medida recomendada para impactar la calidad tiene que ver con el clima de aula y el clima institucional. Según la UNESCO, en los tres estudios que ha realizado en los países del continente, el clima del aula es la variable más asociada a la calidad de la educación. Esta variable influye más que todas las demás variables sumadas. De allí que hay que prestarle especial cuidado.

En Colombia el MEN acertó al incorporar esta variable para evaluar el ISCE, pero todo indica que la evaluación presenta problemas, ya que los niveles de discriminación son muy bajos. Es algo que hay que ajustar en las pruebas actuales y la experticia del ICFES es una garantía de que se puede resolver este problema.

La recomendación para Colombia sería crear una tercera línea en el Programa Todos a Aprender, adicional a la de competencias comunicativas y pensamiento: la de formación ciudadana y competencias socioemocionales. Tenemos que garantizar que la escuela se comprometa con una formación más tolerante, más respetuosa de la diferencia y que sea un espacio para cultivar la empatía y la comprensión de los otros. Ello no será posible sin un cambio curricular (primera recomendación) y sin un cambio en los sistemas de formación (recomendación segunda).

Lo que nos muestran múltiples ejemplos en el país y en el mundo es que sí es posible mejorar la calidad de la educación, incluso en tiempos relativamente breves, siempre y cuando se tomen las medidas correctas, se involucre a toda la comunidad y se fortalezca el liderazgo.

Necesitamos involucrar a todo el país en el proceso de transformación de la educación. De una u otra manera, todos somos responsables de la baja calidad educativa y todos padecemos sus consecuencias. FECODE tiene que entender que no tiene sentido que su única reivindicación sea la laboral y que deteriora la calidad al oponerse a una evaluación integral y pertinente. La tarea de la calidad no le pertenece ni al MEN, ni a FECODE, ni siquiera a los maestros. Nos pertenece a todos los colombianos que sabemos que, si no mejoramos la calidad de la educación, veremos debilitada la democracia, el tejido social, la productividad y la creatividad. Lo necesitamos para garantizar el desarrollo sostenido y, por ello, entre todos lo vamos a lograr.

Fuente: https://www.semana.com/educacion/articulo/julian-de-zubiria-samper-propone-cuatro-formas-de-mejorar-la-calidad-en-la-educacion-de-colombia/584383

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Colombia: Un nuevo aire para la evaluación docente

América del sur/Colombia/27 Septiembre 2018/Fuente: Semana

Durante la Cumbre Líderes por la Educación, la ministra María Victoria Angulo adelantó información sobre la renovación del modelo de evaluación de los profesores, que presentará el 17 de octubre en Medellín. «Entender el trabajo de la educación como uno en equipo y reconocer y apoyar a los maestros colombianos» será una de las premisas del sistema, afirmó.

La incertidumbre que ha habido este año sobre la realización de la evaluación docente, que se realiza desde 2015 para conocer a profundidad el desempeño y las debilidades de los docentes, quedaría resuelta en las próximas semanas.

La ministra de Educación, María Victoria Angulo, reveló que la evaluación docente tendrá nuevas luces. Angulo se manifestó sobre el enfoque de la medición en el marco de la Cumbre Líderes por la Educación, realizada el 19 y 20 de septiembre por Semana Educación.

El ministerio viene trabajando en siete ejes que contribuirán a mejorar la calidad en la formación colombiana. El tercer eje se llama “Todos por una educación de calidad” e involucra un trabajo articulado con el Instituto Colombiano para la Evaluación de la Educación (Icfes) para definir el nuevo esquema de evaluación.

“No podemos perder la cultura de la evaluación. No es la única forma de medir, pero con ella el país había ganado información para estudiar y experimentar mediciones de competencias socioemocionales, algo que ya se hace en varios países. Hacerlo sería dar un paso interesante para que la evaluación sea un derrotero que hable de política de calidad que quiere reconocer y apoyar a nuestros más de 326.000 docentes”, afirmó.

La ministra también le comentó a los asistentes de la Cumbre que es necesario encontrar la fórmula para que las escuelas sean escenarios de práctica, de manera que hacer parte del sistema educativo sea también un proceso significativo para el maestro.

“Es mucho lo que tenemos que hacer en esta materia. Estaremos en Medellín en octubre, acompañando al alcalde de la ciudad a lanzar el Centro de Innovación al Maestro (Mova) y lo menciono porque es un escenario interesante desde el cual queremos dar las noticias para los maestros y contarles cómo van a volver las pruebas en 2019, cómo vamos a seguir trabajando en el tema de la evaluación docente.

Las decisiones sobre las mediciones se darán el 17 de octubre y no solo hablarán de la forma de las pruebas, sino de los estímulos y las condiciones, al parecer positivas, que proveerán con más herramientas y posibilidades a los profes de Colombia. Esta será, quizá, otra forma para dignificar la profesión.

Fuente: https://www.semana.com/educacion/articulo/en-octubre-regresa-la-evaluacion-docente-para-los-profesores-colombianos/583929

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