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La educación de pobres y ricos, canallas y desclasados

Argentina / 24 de junio de 2018 / Autor: Eduardo Ledezma / Fuente: El Litoral

“¿Es de equidad que durante años hayamos poblado la provincia de Buenos Aires de universidades públicas cuando todos los que estamos acá sabemos que nadie que nace en la pobreza en la Argentina llega hoy a la universidad?”, se preguntó hace unos días María Eugenia. La cuestión, además de estructurarse sobre datos falsos, pone de relieve una postura política e ideológica que ataca uno de los valores supremos de este país: la educación pública y gratuita. Y contradice el postulado meritocrático que sostiene, con bastantes recursos, el marketing de Cambiemos. Aquí, la carta de un pobre, correntino, que se volvió universitario.

 

 

Hola, María Eugenia. ¿Cómo le va, Gobernadora? Espero que bien. Iba a presentarme, pero creo que no vale la pena, ni que a usted vaya a importarle. Sí creo que resultaría útil y, por lo tanto, me gustaría hacerle llegar una historia que sucedió aquí en Corrientes, provincia lejana a la Buenos Aires que usted gobierna. Una de tantas.

Escuché y leí lo que dijo sobre las universidades públicas. Eso de que no fue justo llenar la provincia de universidades “cuando todos sabemos que nadie que nace en la pobreza en la Argentina llega hoy a la universidad”.  Eso es falso,  ¿sabe?, además de canallezco.

Escuché, también, eso que dijo sobre las licencias de los docentes y sobre algo tan importante en este momento: que no será candidata a la Presidencia.

Qué bueno que lo diga, María Eugenia: tener una presidenta que piense lo que usted piensa sería, al menos, un retroceso. Porque no nos gustaría tener una presidenta que todavía no sabe que esto es Argentina y no el jardín de Noruega, Canadá o Suecia, donde se vive ciertamente mejor. O Finlandia, Singapur o Japón donde están los mejores niveles educativos. El punto de partida mayoritario, aquí, queda un tanto más lejos.

Qué bueno, de todos modos, que esté pensando en la plata de los docentes: en lo que deberían cobrar, María Eugenia. Usted fue votada para pensar en cómo gestionar el financiamiento de la educación pública, porque usted está en un gobierno, ¿sabe?, no en una empresa. Porque podemos estar de acuerdo en lo malo de los abusos y del costo de las licencias extendidas, María Eugenia, pero parece un tanto peligroso, además de demagógico -en ese contexto, claro-, ir a decir ante señoras y señores del Rotary Club que usted piensa que están mal algunos derechos que los trabajadores argentinos han conseguido a lo largo de muchos años de lucha. Las licencias, por mencionar una.

No se preguntó, en todo este tiempo, ¿por qué hay muchos maestros enfermos? ¿Por qué no pueden o no quieren dar clases? ¿Por qué necesitamos tantos reemplazos? O, en todo caso, ¿qué hizo usted para cambiar la matriz del problema que no sea la eliminación de derechos o recortes en el financiamiento?

En fin, María Eugenia. Igual, aquí estamos por otra cosa.

Déjeme contarle una historia que conozco: la de un muchacho pobre que se hizo universitario. Le va a encantar, a usted que es una leona, mamá corazón…

Nació en un pueblo que tenía menos de 10 mil habitantes a finales de la década del 70. En un pueblo chico de Corrientes, o sea, en el interior del interior, donde la igualdad de oportunidades, María Eugenia, no encuentra caminos asfaltados para entrar.

Su padre -el del muchacho-, trabajaba en una fábrica que cerró durante el menemismo. Su madre, ama de casa.

Sumada la miseria de ambos, no llegaba para hacer ni siquiera una pequeña gran miseria.

Con los años -dice el muchacho-, el padre le contó que en la época de Alfonsín conservaba al menos unas monedas que le permitían tener la cabeza despabilada. ¿Sabe por qué? Porque tenían que hacer malabares para gambetearle a la inflación. ¿Le suena?
Con Menem ya no hubo ni eso: ni monedas. El padre tuvo que poner todo su empeño en un oficio que tenía y sabía, porque había estudiado en una de esas misiones monotécnicas con las que el Estado, desde el primer peronismo, trataba de ayudar a la gente de las zonas alejadas o rurales como las nuestras.

El padre, pobre, cuenta el muchacho, hombreaba maderas que labraba en un taller al aire libre, resguardado del sol por la fronda de un naranjo, casi como un artesano, porque se imaginará, María Eugenia, lo que era para esa gente tener una máquina. Y si la tenía, lo que era pagar la energía. Bueno, no se aflija: es más o menos como ahora.

No alcanzaba la plata, claro, por eso el muchacho tuvo que salir a trabajar: tenía apenas 12 años. Vendía quiniela y diarios. Era canillita de El Litoral (como muchos lo fueron para pagarse sus estudios). Y estudiaba. Eso sí. Mucho estudiaba, María Eugenia, porque, ¿sabe qué?, el muchacho tuvo un momento de lucidez, y supo desde entonces que no quería para él eso que le estaba pasando a su familia.

Estudió y trabajó de chico, le hicieron bullying (que entonces no sabía que se llamaba así); algunos docentes lo ayudaban y otros le hacían zancadillas (siempre hubo esas cosas, ¿no?). Pero como el muchacho no se resignaba a que las cosas fueran así y no tenía fuerzas para cambiarlas, viajó a otro pueblo, haciendo dedo, cada semana (todos los lunes y viernes) para seguir estudiando. Los fines de semana volvía a su casa y salía a trabajar para poder costear la comida en el internado de una escuela pública, técnica, que hasta recibía especies como forma de pago. Comprenderá que el muchacho no tenía para bancarse una pensión. Pero el Estado estuvo otra vez allí. Y alguna gente, como la mayoría en Corrientes: gente que sabe dar la mano. ¿Entiende María Eugenia?

El muchacho siguió estudiando, se graduó con honores, fue abanderado, y entonces decidió que seguiría en la universidad. Sabía, por supuesto, que primero tenía que conseguir trabajo, porque no había nada que pudiera sacar de su casa, donde su madre ama de casa y su padre changarín, todavía tenían que alimentar otras 6 bocas. ¿Me sigue?

Pues el muchacho llegó a la Capital, como tantos correntinos del interior. Tuvo un trabajo que le permitió vivir: primero en un cuarto que le prestó un cura caritativo y después en una pensión y después en un departamentito que compartía con otros correntinos y chaqueños, estudiantes todos, pobres también.

Vino la crisis del 99 y tras cartón la de 2001. El Lecop nacional, el Patacón de ustedes, María Eugenia, y el Cecacor nuestro, que valía menos que papel higiénico. Comían salteado, María Eugenia, pero seguían estudiando.

“Teníamos pequeñas alegrías que nos permitían seguir” -me contó el muchacho-: el amor, la amistad, y algo que es casi una obligación entre los pobres: la solidaridad.

Gracias a la universidad pública, Gobernadora, el muchacho pudo salir del infierno. En este caso fue gracias a la Universidad Nacional del Nordeste, que tiene su sede en la Capital, porque Corrientes no tuvo la suerte de que le siembren universidades, ¿sabe?, cosa que evitaría la migración que nos desangra y nos vacía. Gracias a la Unne pudo seguir estudiando y trabajando. Le costó, pero pudo seguir, formar una familia, tener hijos, y hasta proyectar un futuro un tanto mejor para ellos, para sus hijos. No terminó la carrera en tiempo y forma, no, pero después de 14 años volvió, sacó materias y se lió con la tesis. Sigue intentando. Y allí sigue estando la universidad: pública y gratuita.

Sabe qué, María Eugenia: me dicen que el muchacho le mezquina los juguetes a los hijos, pero que gasta la fortuna que no tiene en libros. ¿Se imagina por qué, no?

El muchacho, gracias a la universidad pública, conoció amigos, amigos que le presentaron otros amigos que a su vez le presentaron a otros y fue haciendo una carrera. Le permite vivir, bien a veces: le permite saber que la comida, al menos, no es un problema. ¿Sabe qué?: hasta de vacaciones va. Y sueña con que algún día llevará a sus padres -que no saben lo que es eso-, tal vez a Asunción, que queda cerca. O al Brasil, más distante, pero a la vez más cerca y más barato que Mar del Plata. ¿Se imagina? Sus padres -los padres del muchacho- ¡de vacaciones! De ir, señora, por fin conocerán el mar.

***
El muchacho, María, es primera generación de universitarios en su familia de 7 hermanos. Y decidió quedarse. Porque señora, como usted sabrá bien, uno de cada tres correntinos se va: de su casa, su tierra, de su familia. Se va a Buenos Aires, por ejemplo, porque aquí escasea el trabajo. Aún hoy las oportunidades escasean, María Eugenia, y los sueños andan de a pie, ¿sabe?, y caminan lento, porque la cosa no mejora y cuesta más cada día. A los pobres por pobres, pero también le cuesta a nuestros mejores talentos, y aún a los más pudientes, para quienes esta provincia no tiene las redes de contención suficientes. Ni las necesarias tiene.

No quiero aburrirla, pero deje que le cuente algo: el muchacho trabajaba y estudiaba, y le costaba mucho el inglés. Pero ¿sabe qué?: gracias a la universidad pública pudo hacerlo una y otra vez. Y aprobó. Y gracias a la universidad pública leyó a Arlt, Walsh, Borges, García Márquez y Cortázar; a Hemingway, Capote, Wolf y Dostoievski; a Kafka y a Macedonio. Leyó a Ulrico Schmidl: ¡con eso le digo todo!

Gracias a la universidad pública, un día leyó a Piglia, y este le contó a través de uno de sus personajes que también a Arlt le costaba el inglés, por lo que, para leer literatura de afuera, “ilustrada”, el “maldito” leía traducciones. ¡Qué le parece!

Gracias a la universidad pública, me dijo el muchacho, puede discrepar con usted, María Eugenia. Tal vez no le importe, pero para este muchacho, que haya universidad pública en Corrientes no es una “prioridad equivocada”. Ojalá siembren más universidades en toda la provincia, porque como las carreras están mayoritariamente concentradas en Capital y en Resistencia, se abusan los inmobiliarios. Cuesta mucho alquilar una casa pequeña, un departamento o una pensión. Y ¿sabe qué?: en Corrientes hay cerca de 50 mil universitarios. Este año se inscribieron 21.865. ¿Sabe cuántos alumnos había hace 50 años?: había sólo 1.409. Ahora egresan anualmente cerca de 3.000 profesionales.

La Unne, además, da trabajo a 4.898 docentes y a 1.869 no-docentes. Casi sin presupuesto, en tanto, se las amañaron para crear gabinetes de investigación, con todo lo que eso significa. Pero hay más: unos 7.100 alumnos y alumnas estudian en las universidades privadas.

¿Se imagina lo que es eso para nosotros, María Eugenia, una provincia que aún hoy tiene el 40 por ciento de su población en la pobreza y el 10 por ciento más en la indigencia? Uno de cada dos…

La universidad pública le dio a ese muchacho una oportunidad. Se las da a miles de argentinos. De hecho, en Corrientes y Chaco estudian personas de muchas provincias. En las caras de esa gente se nota cuándo desayunaron y cuándo no, María Eugenia, pero van. Tenemos el mate, que sirve para la mañana, la siesta, la tarde y la noche. Para engañar al estómago y espantar al sueño. Si pueden comprar yerba, habrá para seguir soñando, pero despiertos. Para creer que es posible un mañana mejor.

Tal vez algunos tarden largos años y otros no se reciban nunca, pero ya no serán los mismos.

El muchacho que le cuento, María Eugenia, no fue el mismo después de leer el primer apunte fotocopiado. No fue el mismo después de leer a Tomás Eloy, Caparrós, Guerriero, Licitra, Cabezón Cámara o a Alarcón. No fue el mismo después de Lope de Vega: mire que lo que digo. De García Lorca. O de Godoy Cruz, que además daba clases en la facultad a la que iba. ¿Se imagina un pobre con esos libros? Conocer de Velázquez, saber de Rubens, Da Vinci, Picasso, Van Gogh, Goya, Monet o Manet…

Me contó una vez que sus cuadros preferidos son los románticos y heroicos. Le gusta mucho “La balsa…” de Géricault; “La libertad conduce…” de Delacroix; o Marat pintado por David. Si no fuera por la universidad pública, ese pobre muchacho, o muchacho pobre, no sabría de la Bauhaus, ni de Kandinski, ni de Pollock.

Me contó que una vez viajó a Cachi, Salta, donde estuvo estos días el Presidente. ¿Y sabe qué? Allí, en esa altura rocosa donde el diablo perdió el poncho, vio un par de niños collas con sus computadoras proveídas por el Estado. Estaban estudiando mientras cuidaban sus cabras.

¿Se figura lo que es eso, María Eugenia, para “los caídos” en la educación pública? Si no se hace la idea, sepa que mucha gente antes que usted, María Eugenia, no sólo lo imaginó, sino que lo llevó a la práctica, e hizo de Argentina un país distinto a los demás, donde la educación a secas, y más aún, la educación superior, es una cosa para pocos, como sugiere su pensamiento elitista, un tanto desclasado, que parece querer arrebatarle a los pobres tal vez la única puerta de salida que le ofrece el Estado cuando no llega tarde.

¿Sabe qué pasa cuando el Estado llega tarde, Gobernadora? Traslada a esos pobres en ambulancias o patrulleros a poblar terapias o calabozos.

La educación pública, la universidad, María Eugenia, en Corrientes provee como pocas cosas un aspiracional histórico: la movilidad social de los que no tienen dinero, pero sí tesón e inteligencia y eso que usted dice, citando a Einstein, que es la fuerza más grande del universo: la voluntad.

La historia de este muchacho que le cuento, María Eugenia, se repite por miles en Corrientes, como en toda la Argentina. Casi le diría que en esas historias se condensa el modelo meritocrático del que habla Cambiemos, ¿o eso es puro verso, eso también, María?

Bueno: no me haga caso. Pero, ¿me creería si le digo que aquí hasta los ricos estudian en la universidad pública? Es más, de allí salieron muchos de los dirigentes que integran Cambiemos, ¿sabe? Más aún: de ahí salieron muchos de los votos con los que Macri ganó el país y usted la provincia, María Eugenia. De la universidad pública salieron nuestros gobernadores, ¿sabe?, socios políticos suyos además, y una gran cantidad de funcionarios que cuando eran chicos, señora, eran pobres. Son los nombres propios de la movilidad social ascendente.

En fin. No quiero molestarla más. Usted ya tiene bastante poniéndose botas de goma y jeans y tapados de leona para ir de safari a las zonas carentes de Buenos Aires. Si viniera de safari a Corrientes, María, vería que de esos caseríos marginales salen pibes que van a la universidad, que trabajan y estudian y casi no comen y casi no duermen. Y pibas que, además de todo eso, en algunos casos tienen que criar también a sus chiquitos. Ideal para las selfies que tanto le gustan, señora.

***
P/D: Gobernadora. Me dijeron que sus lecturas favoritas son las novelas de Hosseini, y que le gusta mucho Jeffrey Archer y también Sidney Sheldon.

La lectura del muchacho que le cuento, María, es una especie de biblioteca mínima para las carreras de Comunicación, porque, me olvidé de decirle: siempre soñó con ser periodista, y viajar, conocer gente y lugares, tratar de señalar sandeces, custodiar valores -como los de la educación, por ejemplo-, y eventualmente alguna vez entrevistar a un presidente. ¿Qué le parece? ¿Nada mal, no? Nada mal para el hijo de un carpintero y una ama de casa. Para un muchacho nacido en el interior del interior, en un pueblo pobre de una provincia pobre insertada en una de las regiones más pobres de la Argentina.

Hay mucha voluntad ahí, María Eugenia, pero no sólo eso: también allí estuvo siempre la educación pública. Y gente que supo tender la mano.

Que le vaya bien, Gobernadora. Reciba nuestros pobres saludos desde Corrientes.

Fuente del Artículo:

https://www.ellitoral.com.ar/corrientes/2018-6-3-4-0-0-la-educacion-de-pobres-y-ricos-canallas-y-desclasados

ove/mahv

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Perú: Huelga de maestros: resumen de la primera jornada de paralización

Perú / 24 de junio de 2018 / Autor: Redacción / Fuente: El Comercio

El Minedu informó que “menos del 5%” de maestros acataron huelga iniciada ayer en todo el país. Facción dirigida por Pedro Castillo continuará las protestas desde Lima

19.06.2018 / 07:53 am

Ayer se inició la huelga indefinida de maestros anunciada por el Comité Nacional de Lucha de las Bases Regionales del Sutep, encabezado por el dirigente Pedro Castillo.

Pese a que esta facción del magisterio –que no ha sido legitimada por el Estado– realizó una convocatoria en el ámbito nacional, la participación fue mínima. El Ministerio de Educación (Minedu) informó a El Comercio que, de acuerdo con los reportes preliminares que brindaron las unidades de gestión educativa local
(UGEL) en las regiones, “menos del 5%” de los 380 mil profesores que hay en el país acataron la paralización.

Según el sector, los mayores índices de inasistencia se registraron en Amazonas, San Martín, Madre de Dios y Lima provincias, donde el
ausentismo alcanzó entre el 10% y el 20%. Por otro lado, en Lima Metropolitana el 99% del magisterio asistió a las aulas.

—Desde Lima—

Durante la mañana, decenas de maestros se concentraron en la plaza San Martín y luego se dirigieron hacia el Congreso de la República
para entregar un documento. Castillo brindó allí una cifra muy diferente a la del Minedu. Dijo que “el 75% de docentes del país” se habían plegado a la protesta.

Agregó que “solo estaban calentando motores” para una mayor movilización que se daría la próxima semana, por lo que “dormirán en las calles de Lima” hasta que se cumpla su pliego de reclamos.

Su principal exigencia es que el Ejecutivo aumente el presupuesto del sector Educación al 2021 hasta que represente el 6% del PBI (actualmente es el 3,7%).

En tanto, en Trujillo se reportó que varios escolares participaron en una marcha del sindicato regional de La Libertad en vez de asistir a
clases. Según los dirigentes locales, los menores eran “hijos de profesores en huelga” y no fueron obligados a protestar junto a sus padres.

En Huancavelica y Ayacucho, se informó que algunos docentes acudían a las escuelas para marcar su asistencia, pero luego se retiraban para continuar con la movilización. Esto, a fin de evitar un posterior despido o reemplazo en las aulas.

Fuente de la Noticia:

https://elcomercio.pe/peru/huelga-maestros-resumen-primera-jornada-paralizacion-noticia-528980

ove/mahv

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Argentina: Cassani: tenemos un sistema educativo con atraso de tres siglos

Argentina / 24 de junio de 2018 / Autor: Redacción / Fuente: Momarandu

Ante maestros y alumnos, el presidente de la Cámara de Diputados Pedro Cassani señaló en Goya la necesidad de actualización de los sistemas de enseñanza

Repitió que en la sociedad hoy “hay currículas del siglo XIX, con docentes que se recibieron en el siglo XX, enseñando a chicos del siglo XXI”

Cassani abrió la Jornada de Capacitación Docente en “Temáticas y Estrategias Innovadoras en Educación Técnica Profesional”, en Goya con la presencia de alumnos de esta ciudad, y Perugorría, Mercedes, entre otras.

“La educación es uno de los grandes desafíos que tenemos en las próximas décadas”, -tanto desde el punto de vista del rol del estado, como de las acciones que provengan de las comunidades educativas, señaló.

En ese sentido, sostuvo que “cuando hablamos en actualización, a veces, pensamos que estamos 20 años atrasados, 30 años atrasados; y la visión que tenemos nosotros es que estamos prácticamente 3 siglos atrasados”.

“Prácticamente 3 siglos han pasado ¿por qué? Porque tenemos en algunas materias currículas del siglo XIX, con docentes que se recibieron en el siglo XX y estamos enseñando a chicos del siglo XXI”, detalló.

Tras dialogar con los presentes, Cassani, reiteró el concepto de que “la educación es una gran igualadora de oportunidades”; instando a potenciar las capacitaciones, y los encuentros –desde la escuela- con padres y tutores, para lograr una participación más activa de éstos, en el proceso educativo.

Fuente de la Noticia:

http://www.momarandu.com/amanoticias.php?a=1&b=0&c=166265

ove/mahv

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Uruguay: Inversión educativa, paciencia y expectativas realistas

Autor: Gonzalo Zunino/ El Observador

Los resultados del sistema educativo uruguayo son similares al desempeño promedio a nivel internacional

Desde la crisis del año 2002, el Uruguay ha mostrado importantes avances en materia económica, con un importante proceso de crecimiento económico y reducción de la pobreza e indigencia. En materia educativa, sin embargo, los resultados alcanzados muestran un panorama menos exitoso, lo que sitúa el tema sistemáticamente como foco de debate político y académico.

En esta columna propongo analizar algunos aspectos del desempeño actual del sistema educativo uruguayo. En primer lugar, argumento que la situación es menos crítica de lo que muchas veces se sugiere. En segundo lugar, planteo la existencia de elementos externos al sistema educativo que tornan dificultosa la obtención de éxitos notorios en materia de resultados educativos en períodos temporales cortos.
A la hora de evaluar el desempeño de nuestro sistema educativo, hay dos aspectos que típicamente acaparan el debate. El primero es la cobertura del sistema, esto es, cuantos alumnos asisten a la educación y cuántos logran culminarla. El segundo aspecto está vinculado a la calidad del sistema. En este punto, si bien hay diversas aproximaciones, una forma habitual de comparar a nivel internacional la calidad de los sistemas educativos es a partir de los resultados cognitivos alcanzados por los estudiantes en pruebas estandarizadas, entre las cuales, las pruebas PISA de la OECD son la principal referencia.
En este artículo me focalizaré precisamente en los resultados cognitivos alcanzados en las últimas pruebas PISA correspondientes al año 2015. La lectura más superficial de los resultados PISA suele centrarse en los puntajes alcanzados y la posición del país en el ranking internacional sin introducir más elementos al análisis. Sin embargo, un elemento que claramente debería ser considerado por su importancia, es el contexto familiar de los estudiantes. Es importante tener presente que el contexto familiar de los estudiantes es un determinante del desempeño estudiantil que resulta exógeno al sistema educativo.
Utilizando el índice de status socioeconómico y cultural (ESCS) construido en la propia base PISA como medida del contexto familiar de los estudiantes, la Figura 1 presenta los resultados promedio en lectura y matemática de todos los países participantes de la prueba. Tanto en matemática como en lectura se observa una clara correlación significativa entre el resultado promedio alcanzado y el contexto familiar promedio aproximado a partir del índice ESCS.La Figura nos muestra que el sistema educativo uruguayo, atendiendo a los estudiantes que recibe, obtiene resultados levemente por debajo del promedio de los países participantes en matemática en tanto que muestra un desempeño promedio en lectura. Este resultado contrasta con la visión generalmente más pesimista que se tiene sobre el sistema educativo a nivel nacional. Por otra parte, cabe señalar que muchos de los países que muestran un desempeño mejor al promedio son asiáticos, y que difícilmente se piense en el Uruguay en avanzar hacia ese tipo de sistema educativo.
Un argumento que habitualmente se menciona para matizar este resultado es que la cobertura de Uruguay es menor a la de otros países participantes.En Uruguay la cobertura a los 15 años supera levemente el 80% de la población. En este sentido, si la prueba incluyera a toda la población de 15 años es probable que los resultados fueran algo inferiores. No obstante, hay que tener presente que también es probable que el índice de contexto familiar (ESCS) resulte menor.
Una segunda conclusión que surge de la figura 2, es que considerando las diferencias en términos de contexto familiar, esperar que el Uruguay alcance resultados similares al promedio de la OECD implicaría un sistema educativo con un desempeño notoriamente superior al de estos países.En otro caso, el contexto menos favorable determinaría irremediablemente un peor desempeño. Esto no debe desalentarnos a implementar mejoras, puesto que cualquier avance actual podría impactar generando un mejor contexto educativo familiar en los niños del futuro, lo que retroalimentaría el efecto sobre estos. Pero si es necesario tener presente que una potencial convergencia en resultados educativos puede llevar variasdécadas, atendiendo a estos elementos.
Para cerrar la nota, me gustaría señalar que si bien alcanzar tasas de finalización de los estudios secundarios o terciarios mucho más elevadas que los magros registros que actualmente presenta Uruguayes una meta más que necesaria, esto no garantiza para nada la convergencia en términos de habilidades cognitivas de la población respecto a los países de mejor desempeño.
A modo de ejemplo, utilizando la base de datos PIAAC de la OECD, la cual mide las habilidades cognitivas de la población adulta, podemos observar cómo, en el caso de Chile (el ejemplo más cercano entre los países para los cuales hay datos disponibles) se ha logrado una convergencia importante en las generaciones más jóvenes en términos de la cantidad de años de educación formal cursados respecto a las principales referencias en materia de educación (panel B del gráfico), sin que esto se refleje en un proceso de convergencia en habilidades cognitivas (panel A del gráfico).
En síntesis, los resultados del sistema educativo en Uruguay se acercan al desempeño promedio a nivel internacional. Es necesario continuar adjudicando recursos a la educación, avanzar con algunas de las medidas que se vienen implementando e implementar medidas adicionales de probada eficacia para obtener mejores resultados. Paralelamente, hay que ser consientes de que muy probablemente ninguna de las medidas implementadas nos permitan dar un salto significativo en términos de resultados cognitivos en el corto plazo. En este sentido, evaluar los resultados educativos de acuerdo a expectativas realistas, consientes de que obtener mejoras significativas es un proceso de largo plazo resulta fundamental. Impacientarnos en materia de resultados y cuestionar la adjudicación de recursos presupuestales a la educación es el peor error que podemos realizar.
Fuente: https://www.elobservador.com.uy/inversion-educativa-paciencia-y-expectativas-realistas-n1244761
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Una verdadera auto crítica es aquella que propone soluciones

Por: Ángel Tortolero Leal

Ganamos las elecciones y tal como lo presumimos, seguimos en combate contra las fuerzas oscuras de un imperio que no han dejado un día sin atacar al gobierno bolivariano, sin intentar derrocar toda esperanza en su pueblo, y peor aún, sin permitir nuestro derecho a la autodeterminación e independencia, que como nación nos corresponde y como pueblo nos forzamos por construir a diario.

En ese sentido ha quedado claro la fuerza que tienen el poder popular organizado que constituye la base revolucionaria, y sin temor a equivocarme, se ha evidenciado también, quienes son los verdaderos chavistas y quienes son los farsantes desempleados de la revolución, que, sin la más mínima vergüenza ante su historia, se venden y cohabita en la órbita que sus eternos amos imperiales le indiquen.

Afortunadamente, es importante destacar que mientras la traición se desgasta en sus fracasos, los revolucionarios seguimos en resistencia, atacados por el imperio más grande de la historia, pero andamos juntos, dignos, valientes y de pie dando la pelea.

En ese sentido, a un mes de la ratificación del Presidente Maduro, los equipos del gobierno se reconforman en función de las batallas que nos tocara enfrentar. Por ello, los revolucionarios apostamos al pueblo, a este pueblo valiente que esta plantado en la conquista de su futuro, en la construcción del socialismo bolivariano. Un Socialismo del Siglo XXI, con sus particularidades, pero esencialmente en favor de la conquista de la mayor suma de felicidad posible para todos. Un socialismo distinto y distantes de los intentos que le precedieron y fracasaron en el siglo pasado, «y allí está el detalle».

Este es un socialismo en construcción que, sin prejuicio anarquista, entiende que es imperativo la producción de bienes y servicios de calidad, con los cuales satisfacer el mercado interno y competir en el mercado internacional. Para ello requiere de la participación de todos los sectores sociales y todos los actores productivos, con especial énfasis en la producción de empresas propiedad colectiva y cogestionaría que coadyuve en el enriquecimiento del aparato productivo social.

Socialismo no significa pobreza, no produce pobreza, todo lo contrario, su lucha es contra la pobreza, pues: el único sistema que requiere de grandes contingentes de pobres para posicionarse es el Capitalismo. Socialismo se traduce como riqueza, buen vivir, mejor vivir, vivir bien, y en esa complejidad inter subjetiva, socialismos es producción de riquezas para todos por igual.

De allí que, el imperio nos combata, bloquee, hostigue, ya que para él somos una amenaza inusual y extraordinaria, que da un «mal ejemplo» por su dignidad, a los pueblos oprimidos del mundo; a la vez que inspira a los oprimidos de siempre ha colocar los caballos del trabajo delante la carreta de la historia y avanzar a contra corriente de los mezquinos de clases que impone el capitalismo a sangre y fuego.

Socialismo es Critica, Auto Critica, pero siempre es propositivo, alternativo y absolutamente democrático. Ser socialista no es emular, por sentido contrario, al capitalismo y sus absolutismos, tal y como lo conciben los desgastados opinologos de la seudo izquierda apologistas del desastre, quienes, a pesar de haber sido derrotados en todas sus elucubraciones contra el gobierno del presidente Maduro, continúan balbuceando viejos manuales de presunta factura socialista, sin arrimar ni una sola propuesta, más allá de sus egos inflados de arrogancia inútil, cargados de odios y prejuicio de clase.

Hoy entendemos y sufrimos, los rigores de los ataques imperiales, estamos en una particular crisis económica, bajo el fuego cruzado de una guerra de cuarta generación sin precedentes, que por un lado golpea el plato en la mesa de todos los venezolanos y por el otra juega al desprestigio de los lideres del proceso revolucionario.

No entender este momento histórico, es perder el horizonte y navegar en círculos. Es tiempo de propuestas, de poner lo mejor de cada uno, en función de salir de este atolladero infernal. Es hora una verdadera autocritica que por lo menos sea capaz de esbozar una senda por la cual vencer al imperio y sus lacayos y transitar en la construcción de nuestro socialismo. Única vía posible para la felicidad.

Fuente: https://www.aporrea.org/actualidad/a265197.html

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Paraguay: Más de 25.700 jóvenes dejaron la escuela porque no quieren estudiar

Autor: Última Hora

La causa por la cual 25.730 jóvenes de 13 a 17 años no asisten a la escuela es que, literalmente, “no quieren estudiar”, de acuerdo con datos de la Encuesta Permanente de Hogares (2017), difundidos por la organización Investigación para el Desarrollo (ID). La cifra se desprende de un total de 106.596 jóvenes que están fuera del sistema educativo en todo el país.

La necesidad de trabajar y la situación económica de las familias en pobreza y pobreza extrema siguen siendo las causas principales. Pero por detrás de estas se ubica el desinterés que muestran los alumnos en la actualidad.

Para Rodolfo Elías, de ID, más que cargar con el peso de la culpa a los jóvenes, lo que debe hacerse es analizar el porqué pierden el interés en sus estudios los más de 25.000. Es más bien el sistema el que expulsa a los jóvenes, sostiene el investigador.

Del total que no tiene interés en continuar con sus estudios, 19.158 son hombres y 6.572, mujeres.

Rezago. Una de las posibles causas para el abandono por desinterés podría ser el atraso de años escolares que presentan los jóvenes. La repitencia o la sobreedad son los casos más comunes que destacan los expertos. “Son condiciones que la escuela produce, el rezago o factores como la indisciplina que le asignan al alumno”, considera Elías.

“Han sufrido los estudiantes un proceso de exclusión educativa que finalmente se traduce en el abandono de la escuela”, remarca.

Desde la dirección general de Protección de la Niñez y Adolescencia del Ministerio del Trabajo, indican que por cada grado que abandona el chico, tiene un 10% menos de oportunidades que el resto en un futuro cercano.

Por esta razón es que desde esta entidad estatal buscan fomentar el fin del trabajo infantil, que tiene a otros 12.735 chicos fuera de las aulas.

Alternativas. Tanto desde el MEC como de diversos sectores, la mejor manera de afrontar la exclusión escolar es analizando propuestas para dar diferentes opciones a los jóvenes.

El ministro de Educación, Raúl Aguilera, tiene entre sus ideas ofrecer mallas curriculares diferentes, dependiendo del contexto de cada comunidad. Actualmente, se plantea un currículum único en el sistema educativo.

En ese orden, Rodolfo Elías coincide. Explica que ya hay opciones como la educación agrícola, que puede ser una oferta para más estudiantes en el país.

Aguilera incluso plantea que la modalidad de Educación Media Abierta (EMA) se reproduzca también en la escolar básica. Este módulo permite que alumnos participen de la escuela a través de la educación a distancia.

Opiniones

“Debe tenerse en cuenta el contexto”
“Además de la cuestión meramente escolar, para estudiar las razones de la exclusión debe tenerse en cuenta el contexto de cada estudiante, de su comunidad. La situación socioeconómica de las familias es siempre fundamental en estos aspectos. En cuanto a lo escolar, deben definirse cuáles son las barreras internas que excluyen en la institución educativa”. Rodolfo Elías, investigador

“Tiene que ser una capacitación para la vida”
«La falta de visión de futuro de los jóvenes es un tema de alta relevancia pues afecta el estado anímico de los mismos, implica una disminución sustantiva de sus posibilidades de autonomía y su inserción en la sociedad… La formación no debe cerrarse en el academicismo, sino tiene que ser una capacitación para la vida, asumida como proyecto de superación constante”. Raúl Aguilera, ministro.

“No solo estudian; trabajan y se cansan”
«En mi comunidad, San Carlos de Caazapá, los secundarios no solo son estudiantes, también son trabajadores y mantienen a sus familias. Caminan kilómetros para llegar al colegio y muchos dejaron porque llegar al colegio es mucha batalla y ya salían del trabajo cansados. Cuando no pueden aprobar una materia, siempre es una opción dedicarse de lleno al trabajo“. María Silvero,estudiante

Cómo frenar el desinterés de los chicos
La falta de visión de muchos de los chicos, y de sus familias, pensando que la formación básica recibida en la escuela ya es suficiente para desenvolverse con herramientas muy elementales ante los procesos de empleabilidad sin mayores exigencias, podría ser uno de los factores del desinterés de los jóvenes hacia el estudio, a criterio del ministro de Educación, Raúl Aguilera.

“Otra causa podría ser su creencia de que no cuentan con suficientes fuerzas para enfrentar los desafíos del empeño y la disciplina requeridos en una formación en el contexto de la educación formal”. Considera que también es posible que la propuesta de formación no sea suficientemente atractiva para los jóvenes de la actualidad, o que no cuenten con locales cercanos para su formación, o, incluso, que los espacios de socialización entre sus pares no sean suficientes.

El especialista en Educación, encargado de dirigir actualmente la cartera, destaca que es necesario revisar la propuesta de formación ofrecida actualmente y analizar cómo se puede mejorar sustancialmente las posibilidades y oportunidades de empleo para ellos y, así, minimizar los efectos sicológicos, sociales, económicos y morales de la ausencia de formación. A nivel ministerial, sostiene que para frenar esta cifra de desinterés de los jóvenes hacia el estudio, se debe generar la demanda estudiantil hacia la educación formal.

“Por un lado, las expectativas juveniles a largo plazo deben ser potenciadas desde la formación básica, con un desarrollo integral de competencias lectoras, escritoras, de cálculo, de investigación, etc. Será necesario, también, involucrar a las familias en un proceso de forjar motivaciones cercanas y afectivas a los jóvenes para tener una visión más desafiante para sus vidas. Las instituciones educativas deben estar en condiciones”, observa Aguilera.

Revisión de la reforma educativa
Dirigentes sindicales, docentes agrícolas y profesores investigadores participaron en la última semana de un encuentro de la Red Estrado, conformada por líderes educadores de toda la región. En el encuentro se definieron algunas líneas de trabajo que pueden servir para la revisión de la reforma educativa, que ya anunció el Gobierno entrante. Además, plantean que la exclusión educativa puede tratarse en el contexto de este análisis.

“El debate sobre la reforma tiene que darse de manera amplia y con participación de todos los sectores posibles”, recomendaron los educadores durante el encuentro, que tuvo lugar en la CUT-A.

Fuente: https://www.ultimahora.com/mas-25700-jovenes-dejaron-la-escuela-porque-no-quieren-estudiar-n1300799.html

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Colombia: Dicen que escalafones no muestran la realidad educativa de Antioquia

Autor: Víctor Vargas Rodríguez/El Tiempo

Tres expertos analizaron el valor de las clasificaciones como referentes de calidad en la educación.

La cuestión surgió tras la no aparición de los colegios oficiales de Antioquia y Medellín en el escalafón 100 Mejores por Materia y Top 2018 de la firma consultora Sapiens Research; se preguntó por la calidad educativa en el departamento ya que incluso los colegios privados solo figuraron en puestos de poco relevantes.

Que Antioquia subió o bajó en las Pruebas Saber 11; que Colombia escaló en las Pruebas Pisa (de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos -OCDE-), que el listado de los Mejores 100 colegios del país y un largo etcétera de métricas inundan los titulares en los medios.

Pero, ¿en realidad estas clasificaciones pueden dar cuenta de si hay o no calidad en la educación?

Tres expertos, uno de ellos Néstor David Restrepo Bonnet, secretario de Educación de Antioquia; respondieron la pregunta y su conclusión es sencilla y contundente: no.

“La discusión grande contemporánea de la educación es que el ranquin como tal, no deja de ser un proceso arbitrario que no muestra la realidad educativa”, afirmó Juan Felipe Arámburo Rodríguez, coordinador de Formación Educativa de la Fundación Proantioquia, organización del empresariado regional que promueve la competitividad del departamento con base en la educación, entre otras.

La discusión grande contemporánea de la educación es que el ranquin como tal, no deja de ser un proceso arbitrario que no muestra la realidad educativa

Para el ingeniero y magíster en Desarrollo Humano y Políticas Públicas, estas clasificaciones generalmente solo miden logros (como las Pruebas Saber) o un número reducido de variables como pueden ser áreas de conocimiento (las PISA); sin embargo se quedan por fuera otras variables importantes dentro de la concepción de la escuela como institución social y “en el sector educativo cada vez hay más críticas hacia los listados porque no conducen a una información de valor”, enfatizó Aramburo.

En ello coincide el titular de la cartera educativa en Antioquia. Según el secretario, los escalafones son como las encuestas: “dependen de quién las realice”.

“Las pruebas Saber lo que hacen es medir la capacidad nemotécnica, de memoria de los estudiantes, pero ninguno tiene cómo argumentar, cómo debatir sobre lo que aprendió”, manifestó.

Por su parte, Guillermo Echeverri Jiménez, decano de la Escuela de Educación y Pedagogía de la Universidad Pontificia Bolivariana (UPB); se declaró también opuesto a los ranquin como herramienta de medición de la calidad en la educación, ya que para él, “no hay calidad de la educación en el sentido singular sino más bien calidades”.

¿Cómo se mide la calidad?

Al parecer en términos de calidad educativa, no todo es blanco o negro y dentro de ese contexto, definir incluso qué es calidad y cómo medirla, es un debate amplio e inagotable.

En ese orden de ideas, Aramburo considera que hay que ir mucho más allá de evaluar si se tiene un conocimiento en matemáticas, que resulta importante pero no determinante en términos de la función de la escuela en la actualidad.

“Pensar que la calidad educativa es únicamente logro, es un error. La calidad es un sistema multivariable y la escuela es una institución que tiene unos compromisos sociales más allá de que los chicos aprendan áreas temáticas. Por ejemplo formación de ciudadanía, inclusión, en promoción de la diversidad”, indicó. 

El experto agregó que el escalafón no funciona cuando compara colegios ya que la realidad de un colegio en una zona rural de Antioquia tiene como reto de calidad que sus muchachos no deserten mientras que en un colegio estrato 6 de Medellín, el punto será otro muy distinto. “Es desconocer el rol social de la escuela”, puntualizó.

La escuela es una institución que tiene unos compromisos sociales más allá de que los chicos aprendan áreas temáticas

Procesos de aprendizaje (el estudiante), procesos de enseñanza (el maestro como mediador y relación estudiante – docente), integración de padres al proceso, indicadores de deserción, pertinencia en términos de contenido, modelos flexibles son; para el experto, algunas variables que deben incluirse para determinar la calidad educativa y ellas no aplicarán para todas las instituciones.

El decano Echeverri, por su parte agrupa el concepto de calidad en tres variables: infraestructura –no solo entendida como los edificios sino también como herramientas didácticas–; los maestros y los resultados de los estudiantes (como sumatoria de las dos anteriores).

En conclusión, hablar de calidad de la educación con base en la aparición o no de los colegios de Antioquia, de Medellín o de cualquier otra región en los distintas clasificaciones, resulta ser meramente un ejercicio métrico que refleja solo un instante, una foto, mas no la historia completa.

Y la historia, según los expertos consultados, es que hay un retraso histórico en materia educativa no solo en Antioquia sino en el país. Reconocen a su vez, que se han hecho esfuerzos importantes desde el punto de vista de inversión en infraestructura, formación y propuestas para hallar la mejor combinación de herramientas para cada contexto de los 117 municipios del departamento; pero que lamentablemente siempre se quedarán cortos.

Resulta ser meramente un ejercicio métrico que refleja solo un instante, una foto, mas no la historia completa

Los logros en educación

Para el secretario de Educación de Antioquia, durante esta administración se han alcanzado distintos logros.

Destaca la puesta en marcha de los programas planteados en la Plan de Desarrollo: el primero, Antioquia Libre de analfabetismo, con 37.000 personas más alfabetizadas y 34.000 ya focalizados, “lo que nos permite declarar a Antioquia libre de analfabetismo”.

Antioquia Líder en las Pruebas Saber (con la oferta segmentada según identificación de las necesidades particulares de los municipios y sus instituciones).

Otras de las iniciativas destacadas por el servidor público tienen que ver con procesos virtuales. El Bachillerato Digital (según el funcionario aportará en el cierre de la brecha de acceso en la educación media) y la Universidad Digital, de la que espera ver los primeros graduados antes de finalizar este gobierno en 2019.

El problema en Antioquia es la deserción escolar. Solo logramos que uno de cada tres estudiantes que ingresa a primero, terminan el bachillerato

Planes ‘personalizados’

Finalmente, Restrepo Bonnet, destacó como el logro más importante, la construcción de los Planes Municipales de Educación en el que participan 10 universidades y tiene en cuenta las diversas características, necesidades y realidades de cada zona ya que “es distinta la educación en Urabá que en Ciudad Bolívar”.

Este plan incluye por ejemplo, modelos con horarios flexibles que estén acordes con la cultura y contexto de cada población, especialmente los rurales.

Fuente: http://www.eltiempo.com/colombia/medellin/dicen-que-escalafones-no-muestran-la-realidad-educativa-de-antioquia-229050

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