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Colombia: Educación en Bogotá, mejora la cobertura, ahora falta calidad

Colombia/Diciembre de 2017/Autora: Mónica Rivera Rueda/Fuente: El Espectador

La cobertura en la educación en Bogotá es una de las más altas del país y la región. Tanto en básica primaria como secundaria el alcance supera el 90 %, mientras que en la educación superior es del 86 %. Esto, en gran medida, se debe a que el sector público ofrece educación gratuita y a que la formación técnica, tecnológica y profesional cuenta con una oferta variada en la capital. (LEA: Los diez mejores colegios de Bogotá, según el promedio de pruebas Saber)

Además, la percepción de la ciudadanía sobre educación en Bogotá es alta. Según la última encuesta de Bogotá Cómo Vamos, el 65 % de las personas se sienten satisfechas con la formación que reciben sus hijos en primaria y secundaria y el 72 %, con la que reciben los jóvenes en educación superior. Pero, ¿qué tan bien está la educación?

De acuerdo con el último informe del Banco Interamericano de Desarrollo en América y el Caribe, denominado “Aprender mejor: Políticas públicas para el desarrollo de habilidades”, a pesar de que en la región se destina en promedio el 5 % del PIB para educación, algo similar a la inversión que hacen países desarrollados, al comparar la calidad los resultados son menores.

En el caso de Colombia se destacan las mejoras significativas en las pruebas Pisa, pero persisten las deficiencias en materias importantes. Según Carolina González Velosa, investigadora del BID, la mayoría de los jóvenes de 15 años tienen puntajes bajos en matemáticas, “o sea que no son capaces de resolver los problemas simples, usando formulas básicas o números enteros. En ciencias el caso es similar, pues tenemos a la mitad con resultados deficientes, lo que implica que no pueden explicar los fenómenos más familiares de la ciencia. La noticia positiva es que Colombia ha ido mejorando los resultados en estas pruebas. La noticia negativa es que hay mucho por hacer”.

Si bien una de las principales preocupaciones en la educación es el tema de las desigualdades sociales, este no es el único al que se debe apuntar. El estudio demuestra que hay una gran brecha entre un estudiante de Bogotá y uno de una zona rural, no sólo en el tipo de educación que reciben, sino en las decisiones que toman en cuanto a las instituciones y carreras que elegirán. Esto demuestra que ahora hay mayor cobertura y oferta en la educación superior, pero también que hay un reto en la calidad, una responsabilidad tanto de las universidades como de los colegios con sus graduados.

Un reciente estudio de la Universidad de los Andes con el Banco Interamericano señala que en los últimos años en el país ha habido una clara caída en la preparación académica de quienes entran a las universidades y esto se evidencia en que, a pesar de que la calidad de los programas es estable, el nivel promedio de las habilidades de los alumnos se redujo, porque no cuentan con las bases suficientes para acceder a la educación superior.

Esto se debe a que en el país se han creado nuevos programas de pregrado en áreas de conocimiento que tradicionalmente, a la hora de salir al mundo laboral, representan bajos retornos. “Están apareciendo nuevos programas con una rapidez impresionante. En la última década se duplicaron, lo que pone un reto muy grande para el sistema, que debe ser capaz de supervisar y asegurar calidad y una oferta más diversa”, asegura González Velosa.

Pero, más allá de la calidad, una preocupación sería en el retorno económico. Para la investigadora es evidente que en casos como el de Chile y Colombia hay carreras como las ingenierías, en las que si se suman los salarios del año, alcanzaría para restar lo que costó la matrícula de la universidad y el lucro cesante del tiempo que se estudió. No obstante, hay otras carreras que generan más pérdidas que ganancias.

González no cree que la solución esté en controlar los programas que generen bajos ingresos. “La educación ofrece ganancias que van más allá de los salarios. Lo que hay que asegurar es la calidad y que el sistema no genere frustraciones económicas. Un error del que debemos aprender es el de Chile, donde los estudiantes se endeudaron para acceder a una educación superior de calidad cuestionable”.

Ser Pilo

El estudio, además de poner en evidencia este panorama, dedica una parte a analizar el programa Ser Pilo Paga, del cual destaca, por un lado, la influencia que ha tenido en la calidad y en la permanencia de los estudiantes en la educación secundaria, y por el otro, la forma como “ha transformado a muchas universidades que tradicionalmente habían sido reservadas para las élites”. Eso sí, recomienda complementar estos proyectos con iniciativas que velen por la calidad de las universidades del país, para que la apertura en educación crezca de la misma forma, debido a que muchas veces los estudiantes de los nuevos programas obtienen puntuaciones en exámenes finales y salarios más bajos que los profesionales de carreras tradicionales.

Para esto el BID sugiere incentivar la formación en programas que sean coherentes con la realidad de las comunidades, ya que buena parte de la oferta en educación superior está desalineada con el sector productivo. “Por ejemplo, los estudios indican que en Colombia hay un déficit de personas con títulos tecnológicos, que cuenten con un título postsecundario de tres años”, manifiesta González.

Los retos son grandes. Se ha logrado aumentar la cobertura y el acceso a la mayoría de jóvenes del país, incentivándolos a seguir y retomar sus estudios a través de becas y programas como Ser Pilo Paga, que han mostrado efectividad, pero ahora el camino continúa por el lado de la calidad y la necesidad de formar profesionales en carreras tanto productivas para el país, como rentables para los estudiantes. “No es sólo pensar en la cobertura concentrándose únicamente en aumentar cupos. También es clave mejorar la calidad y el truco es no gastar más, sino gastar mejor”, concluye González.

Fuente: https://www.elespectador.com/noticias/bogota/educacion-en-bogota-mejora-la-cobertura-ahora-falta-calidad-articulo-727681

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Argentina: Apuntan a generar mayor inclusión escolar para alumnos con discapacidad

Argentina/Diciembre de 2017/Fuente: El Día

Con el objetivo de generar una educación de calidad y sin discriminación, la cartera educativa bonaerense dio a conocer la resolución “Educación Inclusiva de niñas, niños, adolescentes, jóvenes y jóvenes-adultos con discapacidad en la provincia de Buenos Aires”, que constituye un nuevo marco legal para la incorporación de estos estudiantes a cualquier institución educativa, según el nivel o modalidad que corresponda.

La Resolución, que lleva el número 1664/17 y fue aprobada por el Consejo General de Educación, está dirigida a fortalecer, sostener y promover la construcción de prácticas inclusivas en todas las escuelas iniciales, primarias, secundarias y de nivel superior.

Como acciones concretas se propicia mayor incorporación de los estudiantes con discapacidad a las escuelas. Es decir que la presencia de un niño, niña o adolescente con discapacidad no puede constituir un motivo para rechazar su inscripción en cualquier escuela de nivel primario o secundario, sea de gestión estatal o privada.

Además, se garantiza que la titulación y la certificación de finalización de estudios sean en igualdad de oportunidades. La norma menciona la necesidad de contemplar las distintas identidades, características, estilos de aprendizajes, potencialidades, necesidades y contextos de cada alumno.

“El alumno con discapacidad no podrá tener una currícula paralela ni una reducción de los contenidos. Según sus características y otras circunstancias que tienen que ver con el contexto del aula, se deberán poner en prácticas distintas estrategias didácticas. Cuando sea necesario la escuela del nivel (primario o secundario) pedirá la intervención de los Equipos de Orientación Escolar o Educación Especial”, apuntan en la cartera educativa..

La reglamentación aclara que para la inscripción en una escuela secundaria, los alumnos con discapacidades pueden presentar una certificación emitida por una escuela de Nivel Primario, de Modalidad de Adulto o, bien, de Educación Especial.

Fuente: http://www.eldia.com/nota/2017-12-11-2-9-42-apuntan-a-generar-mayor-inclusion-escolar-para-alumnos-con-discapacidad-la-ciudad

Imagen de archivo

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Lo más leído en la Universidad Nacional

Por: Ignacio Mantilla

Al terminar este período académico he recordado las largas jornadas que acompañaban anteriormente la finalización de un semestre en la universidad. Para la mayoría de los estudiantes había un especial nerviosismo provocado por la preparación de los exámenes finales que definirían la aprobación de las asignaturas cursadas. El estrés de las pruebas se compensaba con la organización del viaje de regreso a casa de los padres para pasar vacaciones de fin de año y recibir los mimos maternos saboreando de nuevo las delicias gastronómicas típicas con sabor a infancia.

Superar exitosamente el último reto académico era una condición necesaria para poder disfrutar de esas anheladas vacaciones. Las trasnochadas tan frecuentes de los estudiantes para preparar los exámenes eran características comunes en todas las carreras y altas dosis de café acompañaban esas largas noches de esfuerzo y ansiedad.

Y aunque las cosas han cambiado mucho, sigue existiendo ese elemento común a muchas de las generaciones de estudiantes universitarios colombianos. Tal vez por eso ha sido tan exitoso el programa de bibliotecas abiertas 24 horas, implementado en la Universidad Nacional. Naturalmente, el actual bienestar universitario atiende a los grupos de estudiantes trasnochadores proporcionándoles café y refrigerios.

Uno de los aspectos que antes caracterizaban especialmente la época de exámenes era precisamente la difícil competencia para hacerse al libro de texto disponible en la biblioteca. Ante la existencia de pocos ejemplares, había que hacerle “cacería” al libro para poder tenerlo en los días previos al examen. Recuerdo las afanosas carreras de los estudiantes hacia las bibliotecas para sacar prestados algunos libros, principalmente los muy costosos y difíciles de adquirir. No bastaba apiñarse frente al mostrador, también había que tener experticia en el manejo de los antiguos ficheros para facilitar las búsquedas.

En tiempos en que los libros de texto y notas de clase eran una rareza, el profesor Yu Takeuchi fue uno de los primeros en escribir y ensamblar en su propia casa, y con la ayuda de su familia, algunos de los libros que eran de consulta obligada en ese tiempo. Aún conservo muchos de ellos que, además, Takeuchi nos obsequiaba generosamente cuando nos acercábamos a su oficina a consultarle algún problema. Su trabajo era admirable. La digitación la hacía él mismo en una antigua máquina de escribir en la que había que intercambiar las fuentes para poder escribir los símbolos matemáticos. Algunos que no era posible encontrar se escribían a mano, al igual que se dibujaban las gráficas que fueran necesarias.

Como el profesor Takeuchi acostumbraba comenzar los exámenes un viernes en la tarde y dar tiempo hasta el lunes siguiente a primera hora para su entrega, asegurándose así de que no fuésemos a acudir a otros profesores en busca de ayuda, la cacería de los libros disponibles en la biblioteca era una tarea vital.

Si bien las cosas han cambiado, adquirir un libro mientras se cursaba el pregrado no era fácil. En Bogotá, en los diversos mercados del libro se podían encontrar abundantes libros usados a bajo costo. También había buena oferta de libros baratos, procedentes de la desaparecida Unión Soviética, o novelas piratas. Sin embargo, los textos con alta demanda eran costosos y difíciles de adquirir.

Quise revisar esta semana cuáles habían sido los libros más prestados en el primer semestre de este año y cómo había cambiado la dinámica. En la actualidad tenemos herramientas que nos permiten llevar las cuentas de los libros más consultados y de esta forma mejorar la disponibilidad del catálogo.

En las sedes de la Universidad Nacional fueron estos los más requeridos: en las sedes Amazonia y Medellín, el libro más prestado fue Cálculo de una variable, de James Stewart. Además es el más consultado en la Universidad en sala. En Bogotá, el libro Calculus, de Tom M. Apostol, seguido de los Diálogos de Platón, son los más pedidos para llevar a casa. En la sede Caribe es el libro Principios de economía, de Gregory Mankiw, el que encabeza la lista. Química, de Raymond Chang, en la sede Orinoquia y, orgullosamente, en la sede Palmira, el libro más prestado es un ejemplar de una egresada: Estadística descriptiva para ingeniería ambiental con SPSS, de Viviana Vargas Franco.

Ahora bien, también podemos analizar los préstamos por área del conocimiento. En el campo de las artes, el libro de Ernst Gombrich, La historia del arte, es el más prestado en la sede Bogotá, y en la sede Manizales, el libro para arquitectos Zaha Hadid Complete Works, de Philip Jodidio.

En el campo de las humanidades, por ejemplo, en la sede Palmira, el libro Amor líquido, de Zygmunt Bauman, ha sido uno de los referentes para entender la forma en que los humanos hemos venido llevando nuestras relaciones contemporáneas.

No podríamos dejar de mencionar que el libro más prestado en la Universidad Nacional durante el primer semestre del año, en el campo de la literatura, es el clásico 1984, de George Orwell, quien narra desde la ficción los rasgos de los sistemas autoritarios y la visión del Gran Hermano. Esta obra, seguida de Cien años de soledad, ha sido la más pedida en el último lustro. En el campo de las ciencias aplicadas, en Medellín y Palmira, Termodinámica, de Cengel, es el libro más prestado.

Por último, el libro que más ha sido pedido por los estudiantes para préstamo externo durante los últimos cinco años ha sido Cálculo de una variable, de Stewart.

Así podríamos seguir dando algunas referencias para mostrar la dinámica en las bibliotecas de la Universidad que han venido cambiando y modernizándose con el tiempo, llegando a ofrecer catálogos actualizados que se pueden consultar desde casa y que permiten realizar rápidos préstamos interbibliotecarios.

El Sistema Nacional de Bibliotecas de la Universidad Nacional de Colombia, patrimonio de todos los colombianos, se ha convertido en una estrategia que permite dejar atrás la visión de la biblioteca como un salón con estantes repletos de libros y se ha encargado de proveer herramientas investigativas útiles para el mundo de hoy.

Fuente: https://www.elespectador.com/opinion/lo-mas-leido-en-la-universidad-nacional-columna-727537

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El estado de la convivencia escolar en ICBF.

El primero de diciembre cerré un ciclo de tres años como referente nacional de prevención de la violencia escolar en el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar. Es un momento para mirar hacia el pasado y hacer propuestas para el futuro, pero, sobre todo, uno para ser crítico: ¿qué hicimos y qué quedó por hacer?

Por:  Juan Camilo Alijuri.

El estado de avance de los temas de convivencia escolar cuando llegué al ICBF era bueno: se había establecido una mesa donde profesionales de diferentes áreas misionales hablaban de las responsabilidades institucionales, delineadas de una forma no tan clara en la Ley 1620 y su Decreto reglamentario 1965 (ambos de 2013).

De esta mesa quiero hacer dos comentarios: primero, allí se realizó un trabajo arduo que fue dejar por escrito la Ruta de atención integral de convivencia escolar y, si bien hasta el día de hoy no se concluyó esta tarea, hay un aprendizaje interesante gracias a esta: la Ruta no debe ser pensada como particular a cada institución pública, sino como la serie de acciones que corresponden a cada institución.

Por ejemplo, a un padre o madre de familia no le interesa saber qué responsabilidad tiene la Defensoría del pueblo si a su hijo lo están acosando en la escuela. Por el contrario, le interesa saber a quién debe acudir y el tipo de acciones que, sin importar quién las realice, permitirán mitigar la situación.

Segundo, la Dirección de primera infancia participó en esta mesa y consiguió que el tema general fuera el de convivencia educativa y no el de convivencia escolar. Esto responde a su interés de reconocimiento de las acciones que desbordan el ámbito educativo formal, sobre todo en edades de 0 a 5 años. En lo personal nunca estuve de acuerdo y esto me permitió comenzar uno de los trabajos más interesantes de estos tres años: la tipificación.

La Ley fue ambiciosa al tratar de exponer los tres tipos de situaciones que afectan la convivencia escolar pero su manera de definirlas no fue la más apropiada. Por ejemplo, qué difícil que es explicarle a alguien qué es un conflicto manejado de manera inadecuada o cómo pretendía la Ley que el público en general entendiera lo que es un presunto delito, cuando son tan variados, complejos y sujetos a la interpretación personal o profesional.

El tema de tipificar el acoso escolar también ha sido extremadamente complejo, como lo expuse en . Y regresando a la discusión con la primera infancia: la literatura académica suele hablar del acoso desde ciertas edades donde se manifiesta la intención y planeación para hacer un daño, usualmente después a los 8 años. Desde ICBF, dimos una orientación clara de qué son estas situaciones y complementamos la Ley como mejor pudimos, ofreciendo un panorama más pedagógico a docentes y familias en el país.

Otra claridad ofrecida tiene que ver con un gran avance de parte de la Dirección de Participación, que estableció un anexo en su lineamiento de restablecimiento de derechos para las situaciones tipo II (agresiones, acoso, ciberacoso) y tipo III (presuntos delitos). Su gran fortaleza es que fue pensado desde las instituciones que hacen parte del Sistema Nacional de Bienestar Familiar, lo que permite evitar el problema enunciado al comienzo de esta columna, viendo la atención desde la corresponsabilidad institucional.

Sin embargo, siendo críticos, la ruta de atención de situaciones tipo II le lleva algo de ventaja a la de situaciones tipo III, sobre todo porque estas última son tan variadas que comprometerse con acciones particulares, si bien necesario, resulta intimidante. Por otro lado, sería clave que a futuro se incluyan las prácticas restaurativas dentro de la posible atención.

Y con respecto a la articulación entre instituciones, el descubrimiento más importante y el vacío más grande se encuentra en la atención al acoso: no es suficiente con la verificación de derechos de los implicados directamente y es necesario que las Secretarías de educación realicen un acompañamiento que permita que, a partir de la pedagogía, se modifiquen las prácticas de la comunidad en que se presenta el acoso escolar. Esto, más allá del sentido común, es un requerimiento que debe modificarse en la Ley.

Otro gran derrotero fue el fortalecimiento del Sistema Nacional de Convivencia escolar en sus diferentes niveles. Primero, fue clave la articulación encontrada por el Ministerio de Educación Nacional para trabajar en el nivel nacional, buscando tiempo que no había para mostrarnos juntos en las decisiones. Así también lo fue con la Defensoría del Pueblo, la Policía de Infancia y Adolescencia y el Ministerio de Justicia. No fue el caso con el Ministerio de Salud, gran ausente en este tema.

En el nivel territorial tuve la oportunidad de participar en 13 Comités Departamentales de Convivencia Escolar, lo cual fue una experiencia maravillosa que me permitió presentarme como parte del Comité Nacional y dialogar con los gobiernos territoriales que son la clave, creo, del Sistema. La tarea a futuro es continuar con este acompañamiento, en particular en lo que respecta a la definición de las rutas de prevención y atención de estos comités.

Y ahí está el último tema que deseo tocar: la prevención. Si bien esa era mi tarea principal, estos tres años fueron más de trabajo integral, leyendo los contextos, tratando de ofrecer lo más pertinente y necesario primero… descuidando a veces la prevención. Este tema tiene mucho por ser discutido y mi recomendación siempre ha sido la misma: se deben definir mecanismos de prevención que puedan ser enseñados y probados en el aula para ser fortalecidos a partir de la evidencia.

Y si bien el camino de la prevención de derechos de niños, niñas y adolescentes es uno que todavía está mediado por la especulación y las creencias de los adultos (sobre lo que conviene a los demás), me despido del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar con el profundo agradecimiento por lo aprendido y lo que se me permitió hacer, por su apoyo a los temas relacionados con la convivencia escolar, pero sobre todo, por su apuesta al conformar un equipo de prevención que espero se consolide en el tiempo y sea ejemplo para otras instituciones públicas en el país.

Fuente:  http://lasillavacia.com/silla-llena/red-de-la-educacion/historia/el-estado-de-la-convivencia-escolar-en-icbf-63846

Imagen: http://www.semarmenia.gov.co/web/media/k2/items/cache/37a06e4a72d6cb27621f1ed829bbee81_XL.jpg

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Colombia: Emprendimiento digital en apps educativas.

América del Sur/Colombia/11.12.2017/Autor y Fuente: https://www.kienyke.com/

El país busca afrontar la era digital de manera innovadora, creativa y constructiva. Para ello, existen diversas entidades que realizan esfuerzos para ofrecer una experiencia significativa a la hora de navegar en la web, y unos colombianos están sacando gran provecho de esto.

En nuestros días es muy común ver que las nuevas generaciones estén guiadas por los formatos multimedia. Expertos aseguran que sus competencias comunicativas se fortalecen con el constante uso de las herramientas, plataformas y aplicaciones móviles ofrecidas en el mercado y tratadas en las aulas de clase.

Ser un emprendedor digital y apostarle a la innovación es un arduo proceso que requiere valentía. Colombia Games es una empresa pionera de videojuegos y apps en Latinoamérica que busca fomentar los contenidos digitales con fines sociales y educativos.

Educar es un reto de todos, por eso a través de aplicaciones para dispositivos Android y iOS esta empresa colombiana ha desarrollado una cantidad de juegos que permiten generar conciencia acerca del medio ambiente, como sucede con ‘Antartica’. También rescatan la importancia del agua y las energías renovables a través de ‘BIBO’ y la preservación de los ecosistemas y culturas indígenas del país mediante ‘Ancient Wisdom’.

Ancient Wisdom se conforma de cuatro apps gratuitas, ambientadas con ilustraciones cautivadores y místicas de cuentos ancestrales. Se pueden encontrar en GooglePlay y AppleStore.

Fueron desarrolladas por Colombia Games en apoyo de la Fundación Sura y ha servido como herramienta para más de 1.000 maestros que buscan instauran un sentido de identidad y pertenencia con los más de 100 pueblos indígenas, sus lenguajes y costumbres que habitan el país.

La compañía de videojuegos ha sido galardonada con premios nacionales como: Colombia en Línea de la Cámara Colombiana de Informática y Telecomunicaciones, el Concurso Nacional de Emprendedores “New Ventures”, el Fondo Emprender del SENA, Crea digital del MinTIC y Destapa Futuro de la Fundación Bavaria.

Fuente: https://www.kienyke.com/emprendimiento/emprendimiento-digital-en-apps-educativas

Imagen: https://admin.kienyke.com/wp-content/uploads/2017/12/apps.png

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La universidad docente, bajo la lupa.

Por: Alejandra Cardini y  Belen Sanchez.

El gobierno de la ciudad anunció una reforma educativa que, entre otras cuestiones, incluye la creación de una universidad para los maestros. En los últimos años el Cippec ha recomendado avanzar hacia la reorganización y planificación estratégica de la oferta de formación docente, como parte de un plan más integral de jerarquización de la carrera docente. En la Argentina el sistema de formación de docentes está sobredimensionado y fragmentado. Hay más de 1200 instituciones, es decir, 32 entidades por cada millón de habitantes. Para ponerlo en perspectiva, en Chile y México hay cuatro por cada millón; en Colombia, dos; en Estados Unidos, tres, y en Francia, media. Esto dificulta garantizar las condiciones necesarias para ofrecer una formación de calidad en todas las instituciones, hoy muy heterogéneas entre sí.

Por eso, la concentración de la formación docente en los institutos y/o universidades con mejores condiciones y resultados constituye una opción de política a explorar, teniendo en cuenta las condiciones particulares de cada jurisdicción. La propuesta del gobierno de la ciudad pareciera ir en esa dirección, ya que busca reemplazar los 29 institutos de formación docente por una universidad, pero amerita algunas consideraciones.

El nivel universitario per se no asegura la resolución de problemas históricos de la formación, como el vínculo con las escuelas, e incluso por su matriz histórica -fuertemente teórica y alejada de la práctica- podría obstaculizarlo. Por otra parte, la institucionalidad universitaria podría implicar desafíos de gobernabilidad dados los altos niveles de autonomía de las universidades en nuestro país. Todo conduce a preguntarse si un cambio de institucionalidad es la mejor respuesta a este desafío. Jerarquizar la profesión docente requiere de un abordaje que combine la formación inicial, las condiciones de trabajo y la carrera docente.

La reforma debería provenir de un proceso de concertación que reconozca lo ya construido. Los institutos de formación docente tienen culturas organizacionales fuertemente arraigadas en sus protagonistas y territorios, con amplia y reconocida trayectoria en la formación de docentes desde sus orígenes como escuelas normales. Dados su recorrido y experiencia, sumar sus voces a la construcción del cambio contribuiría a enriquecer la propuesta y permitiría más adhesión a modificaciones que requieren del aval de los protagonistas para poder avanzar.

La jerarquización de la profesión docente es una cuenta pendiente del país. Es deseable que las políticas docentes se repiensen en el marco de un diagnóstico y un plan de acción concertado entre los diferentes actores.

Fuente: http://www.lanacion.com.ar/2089147-la-universidad-docente-bajo-la-lupa

Imagen: http://www.elfinancierocr.com/resizer/a61IURAw0zFE_ikbtS7mKnC9rL8=/600×0/center/middle/filters:quality(100)/arc-anglerfish-arc2-prod-gruponacion.s3.amazonaws.com/public/I4W24TKEO5ARLBHOZPUNISMPNM.jpg

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Tecnología educativa en código argentino.

Por: Melina Masnatta.

Aunque el campo de la Tecnología Educativa parece reciente, la realidad es que tiene varios años, incluso antes que los celulares y las tabletas irrumpieran en el aula, uno de sus ejemplos paradigmáticos en el país es UBA XXI, que se creó en 1985 para generar un acceso democrático a la educación superior, y que continúa en la actualidad. Sin embargo, el último tiempo comenzó a tener presencia en diferentes espacios, no sólo en ámbitos de educación formal -como escuelas y ministerios de educación con programas de usos de tecnología en las aulas-, sino también en lugares educativos no formales, como ONGs y empresas desde sus áreas de formación interna o experiencias de usuario con dispositivos tecnológicos.

¿Qué piensan en la Argentina quiénes construyen este campo? ¿Cuáles son los enfoques y dónde se forman? ¿Cuáles son los desafíos de un rol en constante construcción? Para saber un poco más, hablé con cuatro referentes que trabajan activamente en el campo de la tecnología educativa en el país en diferentes espacios.

Tener un gran interés por muchos campos del conocimiento y que le guste un poco de todo es lo que hizo que Cecilia Vazquez se especialice y trabaje como tecnóloga educativa. Un día puede ver temas tan diversos como veterinaria, periodismo de datos, género y mindfulness. «Me desafío a pensar junto con otros y encontrar la posibilidad de expandir un conocimiento y construir con otro, que se encuentra, muchas veces mediado por un dispositivo tecnológico», destaca. Uno de los proyectos en los que trabaja hace que viaje a diferentes provincias para poder enseñar a estudiantes de nivel secundario a fortalecer sus habilidades como ciudadanos, diferenciando opinión de hechos y datos, debatir y procesar discursos, para esto generan propuestas educativas online y offline donde: «Trabajamos con docentes, diseñadores gráficos, programadores y expertos en diferentes temáticas. Nuestro rol involucra gestar, alimentar y sostener el clima de trabajo en equipo, aunque no siempre seamos los líderes del proyecto».

Una buena clase con tecnología no puede ser pensada sin una buena evaluación: existe en la Universidad de Buenos Aires un lugar donde no hay parciales, donde los futuros educadores de ámbitos formales y no formales y son evaluados por su creatividad al resolver desafíos o crear experiencias de enseñanza con sus celulares prendidos. Mariana Maggio dirige en la UBA los espacios de formación vinculados a la tecnología educativa, en donde las prácticas digitales cotidianas no van en detrimento del saber, sino que son resignificadas: «Nuestro oficio se centra en anticipar y comprender los cambios, posicionarse como creador y cocreador de propuestas pedagógicas de vanguardia». En este sentido, enfatiza: «No creemos en las soluciones tecnológicas mágicas, pero si en la posibilidad de construir con otros propuestas educativas más ricas, inspiradoras, aggiornadas a su tiempo y que garanticen derechos».

Fuente: http://www.lanacion.com.ar/2089006-tecnologia-educativa-en-codigo-argentino
Imagen: http://site.elearning-total.com/wp-content/uploads/2017/09/Tecnologia-Educativa-v1.jpg
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