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Libro: Una visión sobre «Trabajo social y lucha de clases»

América del Sur/Argentina/05 de Agosto de 2016/Autora de la Reseña: Nancy Mendez/Fuente: La Izquierda Diario

Libro: Una visión sobre «Trabajo Social y lucha de clases»

Autora: Andrea Oliva

Este libro, publicado en el año 2007, constituye un aporte indispensable a la hora de abordar el trabajo social desde una perspectiva crítica de la profesión, para analizar como surgieron las instituciones de servicio social, la autora nos plantea que es sumamente fundamental ver los hechos en el plano de la lucha de clases, de este modo “el Estado” tomó en sus manos las necesidades sociales como respuesta a la lucha de los trabajadores, y esto es lo controversial para pensar nuestra intervención, desmitificando de esta manera que el Trabajo Social sea la simple evolución de distintos tipos de ayuda social; es decir que no surgió el trabajo social por pedidos de limosna o caridad que de manera individual se solicitaron, sino que fue la respuesta de un estado que debió dar respuesta a las demandas colectivas de las organizaciones de trabajadores en un momento histórico determinado.

¿Caso individual o demanda colectiva?

Quienes hemos estudiado Trabajo social sabemos que algunos asocian no de manera inocente el surgimiento de nuestra carrera al abordaje del “caso individual” asociando de esta manera el abordaje individual al surgimiento de nuestra intervención profesional , intervención que fue “evolucionando” con el tiempo, llegando de esta manera a los distintos tipos de intervención estatal como la conocemos hoy; Oliva revierte este pensamiento con su investigación, mostrando que si se han creado instituciones destinadas a intervenir en demandas de la población , estas demandas fueron colectivas , producto de la organización de los trabajadores que lucharon por la conquista de sus derechos , para lo cual se organizó toda una infraestructura urbana para intervenir en lo que se denomina la cuestión social ( las problemáticas que surgen de la contradicción capital-trabajo) es decir que el discurso indigenista en nuestro país se relacionó de manera directa con la consecuencias de la cuestión social del periodo y ante esto la necesidad de los sectores gobernantes por mantener el orden y el control social frente al contexto de crisis política que atravesaba nuestro país.

En el libro la autora realiza un análisis del movimiento del capital a finales del siglo XIX y principios del siglo XX en nuestro país con las inmigraciones masivas que fueron fundamental para el desarrollo del capitalismo y en ese movimiento que llevó a la concentración de la fuerza de trabajo , se presentaron nuevas demandas que constituyeron una ruptura en las formas de organización existente hasta ese momento.

Otro factor a considerar que toma en su libro y que se desprende del anterior fue el proceso de urbanización: ya que el crecimiento poblacional no estuvo correspondido por una planificación urbana que cubra la alimentación, vivienda, salud, educación, de los trabajadores y sectores populares ,por tal motivo se constituyeron en una serie de problemáticas para la clase obrera, la cual respondió con distintos tipos de organización, en colectividades, asociaciones de socorros mutuos, sindicatos y partidos políticos, donde no solo su organización estaba destinada a sus derechos elementales como la alimentación, vivienda, educación , etc ; sino que también reclamaron por sus conquistas sindicales, aumentos de salario, eliminación del trabajo infantil , jornada laboral de 8 horas, por los derechos de las mujeres trabajadoras quienes ya se habían incorporado al mercado de trabajo en la industria , talleres, como empleadas domésticas; luchas obreras que han tenido a fines del siglo XIX y principios del siglo XX en nuestro país la influencia de la asociación Internacional de Trabajadores surgida en Inglaterra en 1864 conocida como la I Internacional y en 1889 la II internacional , organización internacional de los trabajadores para enfrentar a los capitalistas y luchar por una sociedad libre de explotación y opresión.

La profesión de Trabajador social no puede comprenderse sin las luchas de los pueblos, sin la organización de los trabajadores por mejorar las condiciones de vida. Es la demanda colectiva la que plantea la necesidad de dar respuestas colectivas, es decir la creación de los servicios sociales con el financiamiento público. (Oliva, A. Trabajo Social y Lucha de clases. Ed. Imago Mundi, Buenos Aires, 2007)

Este libro nos permite problematizar sobre la profesión en su historia, reflexionando sobre los orígenes del movimiento obrero y la creación de las primeras organizaciones de tipo sindical a fines del siglo XIX, comprendiéndola en la dinámica misma del capitalismo como sistema económico, político y social para reconocer nuestros intereses como trabajadores, reconociéndonos en los intereses de la clase trabajadora.

Fuente: http://www.laizquierdadiario.com/Una-vision-sobre-Trabajo-Social-y-lucha-de-clases-de-Andrea-Oliva

 

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Chile: Estudiantes chilenos son atacados durante protesta pacífica

América del Sur/Chile/05 de Agosto de 2016/Fuente: Telesur

Los estudiantes chilenos rechazan el proyecto de reforma de la Educación Superior ingresado al Congreso, porque evidencia la falta de voluntad del Gobierno de eliminar el mercado en la educación.

Este jueves comenzó en Santiago a las 11H40 (hora local) la nueva marcha convocada por la Confederación de Estudiantes de Chile, en rechazo a la reforma de la Educación Superior, impulsada por el Gobierno de la presidenta Michelle Bachelet.

La corresponsal de teleSUR en Chile, Beatriz Michell, informó a través de su cuenta en la red social Twitter @BeatrizteleSUR, el ataque de carabineros contra la marcha pacífica.

Los estudiantes manifiestan su descontento al proyecto de ley y exigen una educación de calidad que beneficie a todo el sector estudiantil de Chile. Las manifestaciones se mantendrán en las calles dando a conocer sus propuestas ante un proyecto, que según ellos, no deja contento a nadie y mantiene un modelo de educación de mercado.

La marcha había sido prevista para la semana anterior, pero no fue autorizada por la Intendencia.

El presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Central (Feucen), Gabriel Iturra, aseguró que el Intendente Metropolitano Claudio Orrego no es un interlocutor válido para los estudiantes por las reiteradas ocasiones en que sin criterios los ha impedido manifestarse.

“No sabemos si realmente estamos viviendo una “dictadura académica” donde los estudiantes y profesores no pueden manifestarse o pronunciarse contra algo que les parece mal”, indicó Iturra.

Los estudiantes reclaman en las calles que el proyecto de Educación Superior ingresado al Congreso evidencia la falta de voluntad del Gobierno de eliminar el mercado en la educación del país.

Camila Rojas, presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECh) , recalcó que debe ser la Presidenta Michelle Bachelet quien explique las decisiones que se han tomado en la Reforma de Educación Superior, y no la ministra de la cartera Adriana Delpiano ni el Ministro de Hacienda Rodrigo Valdés.

“La reforma tal y cómo se está presentando perjudica a la educación pública y profundiza el mercado. ¿Es ese el legado que nos quiere dejar la Presidenta Bachelet? ¿Tal cómo Lagos dejó el CAE? Nos parece primordial que sea la presidenta y no el ministro Valdés ni la ministra Delpiano que enfrente esta situación de una vez por todas”, señaló Rojas.

Mientras, desde los secundarios, el vocero de la Cones, José Corona, insistió en la necesidad de modificar el ingreso a la Educación Superior, a través de la eliminación de la PSU, y modificar el sistema de financiamiento vía voucher.

Tenemos reparos al proyecto de la Nueva Educación Pública porque no se puede mantener el financiamiento por asistencia que sigue segregando por nivel socioeconómico a los estudiantes más pobres”, expresó el dirigente.

El recorrido de este jueves comenzó una hora antes del mediodía en el cabezal norte del Parque Bustamante, avanzando por la calzada sur de Alameda Bernardo O’Higgins para terminar en Echaurren.

Fuente: http://www.telesurtv.net/news/Nueva-marcha-de-estudiantes-chilenos-contra-reforma-educativa-20160804-0012.html

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Argentina, con el desempleo joven más alto de la región

América del Sur/Argentina/05 de Agosto de 2016/Autor: Alfredo Dillon/Fuente: Clarin

Están en edad de levantar vuelo y desplegar su potencial, pero no encuentran las oportunidades: en el país no consigue trabajo casi uno de cada 5 jóvenes (19,4%). Los datos surgen del último Informe sobre Desarrollo Humano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Argentina tiene la tasa de desempleo juvenil más alta de América Latina, seguida de Uruguay (19,2) y Colombia (19,1), y por encima del promedio regional (13,7). Según los expertos, las dificultades de los jóvenes para insertarse en el mercado se explican, en parte, por los desajustes entre el sistema educativo y las necesidades del mundo laboral, pero también son consecuencia de la “baja demanda” del mercado.

La medición del PNUD, basada en datos de la Organización Internacional del Trabajo, abarca a los jóvenes de entre 15 y 24 años que han buscado trabajo remunerado y no lo consiguieron. Mientras que la tasa argentina es elevada con respecto al resto de América Latina, la cifra es similar al promedio de desempleo juvenil en Europa, de 19,5%. Otro dato preocupante es que en Argentina los jóvenes (de 15 a 29) triplican la tasa de desempleo de los adultos (de 30 a 64): un estudio de CIPPEC indica que esa brecha se amplió en los últimos 10 años. Además, se ven más afectados por la precariedad laboral, y son los más vulnerables a perder el empleo en contextos de crisis.

El índice de desempleo juvenil del PNUD incluye a los chicos de 15 años, aunque el trabajo a esa edad está prohibido en Argentina (la edad mínima es 16). “La franja más crítica es la de 19 a 24, porque antes de los 18 no es deseable que los jóvenes se incorporen al mercado laboral”, plantea Ana Miranda, investigadora de Flacso y Conicet. Estudios locales señalan que, para los chicos de clase media, el problema tiende a resolverse entre los 25 y 30 años, cuando consiguen por fin un empleo estable. Los jóvenes de sectores populares, en cambio, ingresan más temprano al mercado (incluso antes de los 18), pero en condiciones de precariedad.

¿Hasta qué punto las falencias del sistema educativo explican las dificultades para conseguir trabajo? Gala Díaz Langou, directora de Protección Social de CIPPEC, afirma: “Las evaluaciones como PISA muestran que la secundaria no está generando las habilidades mínimas que los adolescentes necesitarán en el trabajo, como el cálculo o la comprensión lectora”. La especialista subraya que “la responsabilidad es del sistema y no de los chicos”, pero que “en Argentina el sistema educativo está cerrado a esa discusión”: algunos sectores interpretan que la educación no debe formar para el trabajo porque eso significaría una “mercantilización” del sistema educativo.

Desde un punto de vista distinto, Miranda sostiene: “El desempleo juvenil no es solo un problema de inadecuación de la secundaria. El mercado laboral cambia tan rápido que es difícil pensar una relación directa entre sistema educativo y mercado de trabajo. Además, los trabajos que antes se conseguían solo con el título secundario (cajero, secretaria, administrativo, etcétera) hoy tienden a desaparecer, reemplazados por tecnología”.

Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social de la UCA, advierte: “En Argentina tenemos dos problemas: hay un desajuste entre la secundaria y el mundo laboral. Pero otro problema es la demanda insuficiente: la economía no genera las condiciones para que esta población se inserte”.

“Hay un desempleo oculto, al menos por dos fenómenos: el desaliento y el subempleo inestable. El primero incluye a los jóvenes que ya no buscan trabajo, desanimados luego de una larga búsqueda sin resultados. En el segundo caso, hay jóvenes que figuran como ‘ocupados’ en las encuestas pero en realidad tienen empleos de muy baja calidad”, explica Salvia.

Según Salvia, las dificultades de inserción laboral y la falta de oportunidades son un factor clave para explicar el aumento de los ninis (jóvenes que no estudian ni trabajan, ni buscan trabajo) en los últimos 20 años. Además, el alto desempleo multiplica las probabilidades de que los jóvenes caigan en la pobreza. Según las cifras del ODSA, la tasa de pobreza general es 32,7%, pero los jóvenes (de 18 a 25 años) se ven más afectados: casi 4 de cada 10 (38,5%) son pobres.

Esmeralda Suárez (18), Micaela Arenas (20), Dalma Cabral (20) y Matías Juárez (18) pueden considerarse privilegiados: en un contexto de alto desempleo juvenil, ellos tienen un trabajo en blanco. Lo consiguieron gracias al programa Empujar (Empresas Unidas por Jóvenes Argentinos), de Fundación Pléroma, que brinda capacitación para la inserción laboral a chicos de 17 a 20 años que provienen de contextos vulnerables y se encuentran cursando el último año de la secundaria en escuelas públicas.

Esmeralda terminó el colegio el año pasado; ahora cursa el CBC de Psicología y trabaja en el área de cobranzas de Tarjeta Plata: todos los días sale de su casa a las 5.30 de la mañana y vuelve a las 22. “Soy la primera de mi familia en terminar la secundaria y tener un trabajo en blanco”, cuenta, y asegura que sueña con poder aportar para seguir ampliando la casa familiar.

Más de 220 jóvenes ya pasaron por las capacitaciones de Empujar, que incluyen formación en competencias para el trabajo y conocimientos técnicos, además de prácticas laborales y mentorías. El 75% de los egresados está trabajando o estudiando una carrera.

Micaela estudia Relaciones Públicas y trabaja en atención al cliente en una blanquería. “Gracias a Empujar me enteré de la búsqueda laboral y me postulé. Trabajo desde los 14: fui moza, vendedora en locales. Si no fuera por el programa, hoy no tendría un trabajo digno. Las charlas con mentores me ayudaron a darme cuenta de lo que me gusta”.

Dalma trabaja en Dermotherap, empresa de equipos médicos: a los 3 meses de entrar, su jefa quedó embarazada y ella ascendió; ahora tiene 6 personas a cargo. “Trabajar te permite crecer y asumir nuevos desafíos”, asegura.

Para Matías, las capacitaciones de Empujar fueron fundamentales para “ganar confianza” en sí mismo. Trabaja como recepcionista y administrativo en Tesma, una empresa de tecnología agropecuaria. El año que viene proyecta empezar a estudiar Astronomía o “algo relacionado con las neurociencias”.

Fuente: http://www.clarin.com/sociedad/Argentina-desempleo-joven-alto-region_0_1625237666.html

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Colombia: Mineducación llegó al Consejo de Rectores del Sistema Universitario Estatal en Pasto

América del Sur/Colombia/05 de Agosto de 2016/Fuente: Diario del Sur

La ministra de Educación Nacional, Gina Parody, asistirá al Consejo de Rectores del Sistema Universitario Estatal, y participará en el conversatorio La agenda de Paz y el papel del SUE durante el proceso de refrendación de los acuerdos firmados en La Habana que se realizará en la capital nariñense.

De igual manera la funcionaria compartirá una jornada de lectura en voz alta con niños del departamento de Nariño a partir de las 2:45 pm en el hotel Morasurco.

Así mismo se expondrán las políticas educativas lideradas desde el Gobierno Nacional, en especial de Ser Pilo Paga y del Programa de Alimentación Escolar PAE, que defendió la ministra Gina Parody ante la plenaria del Senado de la República.

Parody explicó que Colombia invierte alrededor de 149 dólares por estudiante al año en alimentación escolar frente a un promedio de inversión de 173 dólares por alumno al año en el mundo, garantizando una cobertura del 64%. Aseguró que cuando los niños son alimentados en el colegio aumenta la tasa de permanencia y reiteró que el modelo óptimo para asegurar el mejoramiento de este programa consiste en la descentralización.

Señaló que bajo este modelo descentralizado, que funciona en países como Brasil, se logra un suministro de alimentos adaptado a las necesidades de cada territorio, se dinamiza la producción local, se facilita la cofinanciación y se hace viable un mayor control de la operación.

“Desde el Ministerio hemos venido trabajando para que los recursos que se giran a las secretarías de educación lleguen efectivamente a la educación y al bienestar de nuestros niños y jóvenes. Hemos dejado al descubierto, con nombres propios, a las personas que se han hecho a contratos de operación de manera irregular y hemos puesto en conocimiento de los entes de control estas irregularidades. Desafortunadamente ha faltado mayor contundencia por parte de estas entidades para investigar y judicializar a los responsables”, afirmó.

Fuente: http://diariodelsur.com.co/noticias/local/mineducacion-llego-al-consejo-de-rectores-del-sistema-univer-227313

Fuente de la imagen: http://www.pares.com.co/sala-de-medios/gina-parody-y-los-maestros/

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El conocimiento y las tecnologías libres como motores de una economía productiva

América del Sur/Venezuela/05 de Agosto de 2016/Autor: Santiago José Roca/Fuente: Aporrea

Desde hace algunos años ha venido tomando fuerza la indagación en torno a las posibilidades que ofrecen el conocimiento y las tecnologías libres para superar las limitaciones estructurales de las economías capitalistas. Sea en Europa o en América Latina, en el contexto de una economía postindustrial o extractivista, los modos organizacionales y las herramientas asociadas con el conocimiento libre se cuentan como alternativas para superar las deficiencias reales de estas economías. No obstante, siempre resulta pertinente realizar algunas precisiones en torno al tema, en particular cuando – como en el caso venezolano – las tecnologías libres podrían ser presentadas conscientemente para contrarrestar los efectos que ha tenido la renta petrolera en la formación histórica de esta sociedad.

Abordaremos este tema en tres puntos. Primero, es necesario reconocer que el concepto de economía del conocimiento se origina en el contexto de sociedades de capitalismo avanzado, y que en razón de las contradicciones que contrae se deben encontrar formas de comprenderlo que aporten en la conceptualización de un modo de desarrollo postcapitalista. En segundo lugar, hacemos una síntesis de las condiciones estructurales de la economía venezolana como economía capitalista de periferia, para justificar la importancia del conocimiento y las tecnologías libres en la transformación del tejido socioproductivo. Por último, recogemos algunos retos que es necesario atender para fomentar iniciativas de incorporación de las tecnologías libres en procesos productivos desde una perspectiva política en contraposición con una perspectiva estrictamente instrumental.

La economía del conocimiento en las sociedades postindustriales

Las economías del conocimiento surgen en medio de un conjunto de transformaciones económicas, sociales y tecnológicas vividas en el mundo industrializado, que tienen como consecuencia que el aporte de los factores intangibles – como el conocimiento – comienza a superar a los tangibles en el total del ingreso generado por una economía. De este modo, la economía del conocimiento es un concepto propio de las sociedades de capitalismo avanzado que implica que, siguiendo la lógica de la producción mercantil propia de la economía industrial, se hace uso intensivo del conocimiento para la producción de capitales, bienes y servicios.

Así, una economía del conocimiento se caracteriza por «una aceleración sin precedentes del ritmo de creación, acumulación y sin duda también de depreciación del conocimiento» (David y Foray, 2002a, 7). Algunas variables a observar son la creación de abundancia de información, la posibilidad del tratamiento de grandes bases de datos, el aumento en potencia de interrelaciones creativas entre creadores y consumidores, y la posibilidad de desarrollar sistemas de intercambio científico. En este esquema la inversión en conocimientos apunta al aumento del rendimiento de los bienes de capital, del trabajo y de los recursos naturales. El conocimiento tiene el papel de servir al tratamiento de los factores de producción, en función de la recursividad entre la producción y la aplicación de nuevos conocimientos. Las TIC entran en este modelo en cuanto que sostienen el aumento de la productividad, sirven a la formación de nuevas industrias y contribuyen con el cambio organizacional (Steinmueller, 2002, 194-195).

No obstante, el despliegue de una economía del conocimiento presenta sus propias contradicciones. Por ejemplo, los cambios tecnológicos y económicos surgidos en las décadas precedentes pueden tener como resultado que, aunque se amplíen las posibilidades para generar y compartir conocimientos, comienzan a aparecer barreras artificiales para hacer que el conocimiento se convierta en un bien escaso. En consecuencia surge una situación paradójica, dado que si bien es posible transmitir información a altas velocidades y bajo costo, se están creando barreras para impedir el acceso a información que había permanecido bajo el dominio público (UNESCO, 2005).

La tendencia en este sentido representa un proceso de mercantilización del conocimiento, es decir, la creación de barreras jurídicas y económicas para que el conocimiento sea accesible únicamente a través de relaciones establecidas en el mercado, y no a través de formas públicas e institucionales de intercambio. Actualmente existen corrientes que proponen la implantación de derechos de propiedad intelectual sobre el conocimiento científico a través de medidas como las patentes y la protección de la transmisión de datos, por lo cual se evidencia el intento de extender el control privado sobre el conocimiento en detrimento del dominio público (David y Foray, 2002b, 484).

La persistencia de tendencias de cierre del acceso al conocimiento y la incorporación de las nuevas tecnologías en modelos de negocios que responden a una racionalidad monopolista, aspectos comprendidos en la categoría de capitalismo cognitivo (Vercellone, 2004; Vila-Viñas y Barandiaran, 2015), justifican que sea pertinente la búsqueda de modos de incorporar las actividades de producción de saberes en dinámicas que respondan a la lógica de que las actividades económicas pueden generar retornos favorables para la sociedad en general. Ésta sería una perspectiva que apunta a un modelo de desarrollo integral en contraposición con un modelo de desarrollo restringido al interés por el incremento del capital.

Economías del conocimiento en economías de capitalismo periférico

En Venezuela se generó históricamente una cultura científica y productiva cuya dinámica fue configurada por los altibajos del capitalismo rentístico. En contraste, el eje transversal de la política gubernamental de los últimos años ha estado en la conformación de un componente humano que responda a las necesidades de desarrollar el tejido científico, técnico y socioproductivo del país; el cual pudiera convertirse en la base sociocultural de un sistema de ciencia y tecnología afín con el desenvolvimiento del Proyecto constitucional (Roca, 2014a).

La economía del país puede caracterizarse como una economía de capitalismo rentístico, es decir, una economía basada en la renta de la explotación del suelo, lo cual garantiza la participación del Estado en el comercio mundial y le otorga capacidades redistributivas internas, pero en la cual, sin embargo, el impacto de otros factores de producción, tales como el capital y el trabajo, tiene poco peso relativo. De este modo, aparecen distorsiones en el seno del esquema de producción capitalista, como por ejemplo, el divorcio entre aspectos como la inversión y el salario real, y la sustitución de excedentes productivos por la renta (Baptista, 2010, 143-146).

En el caso venezolano, utilizar la renta del suelo para impulsar la formación de fortalezas para el desarrollo endógeno ha sido una de las constantes de la política nacional en ciencia y tecnología (Álvarez, 2009, 206-215). La gestión gubernamental de años recientes se ha propuesto la búsqueda de mecanismos para abandonar la dependencia de la renta petrolera a través de la inversión de la renta en la constitución de redes productivas, con un planteamiento basado en el modelo de desarrollo endógeno y en la superación del sistema de relaciones «capitalistas» para fomentar un sistema de relaciones «socialistas». No obstante, la recuperación del valor del petróleo y su utilización con fines de redistribución social ha permitido que vuelva a emerger la dependencia de la renta en muchos aspectos de la vida nacional.

La debilidad del aparato socioproductivo venezolano repercute en la consolidación del sistema científico-tecnológico, especialmente en su vertiente productiva, dado que las condiciones de los factores de encadenamiento industrial y semi-industrial son precarias. Por lo tanto, resulta pertinente que se plantee la necesidad de fomentar la construcción de una sociedad basada en la generación de conocimiento de una manera que converja con el desarrollo socioproductivo del país.

En este sentido, la virtud de las ventajas que proporciona la abundancia de materias primas dependerá de las acciones para generar y fomentar la apropiación de nuevos conocimientos y tecnologías, en tanto que el desarrollo de una economía productiva requiere que se faciliten maquinarias, equipos, procesos técnicos y medios de gestión que fortalezcan las capacidades productivas. Es en este punto que toman relevancia el conocimiento y las tecnologías libres como ingrediente de cambio en economías de capitalismo periférico, especialmente donde se plantee el interés de cimentar formas de desarrollo postcapitalista.

El aporte de las tecnologías libres a una economía productiva

El conocimiento y las tecnologías libres pueden proporcionar enfoques alternativos para la producción de bienes y servicios en áreas como diseño y manufactura, procesos técnicos y organizacionales, y en aspectos vinculados como la educación y el consumo. En este sentido, pueden contribuir a transformar el conjunto de relaciones que caracterizan el capitalismo rentístico y que afectan las formas de creación de valor social, en temas aparentemente tan dispares como la capacitación técnica, la cultura del trabajo y las formas jurídicas de propiedad. De este modo, temas como la producción distribuida, esquemas de educación y de trabajo abierto y colaborativo, el acceso libre a la información y las formas de construcción y protección de los bienes intangibles, conforman una matriz que pueden contrarrestar a las diversas expresiones de capitalismo dependiente (Vila-Viñas y Barandiaran, 2015).

Por lo tanto, si comprendemos el conocimiento y las tecnologías libres desde una perspectiva meramente instrumental podríamos caer en el error de proporcionar medios organizacionales y técnicos para perpetuar la dependencia económica (Roca, 2014b). Las tecnologías libres deben enfocarse como un medio para estudiar a profundidad los factores involucrados en los procesos de producción y de creación de valor social, con el propósito de motivar el surgimiento y estructuración de encadenamientos productivos y de sus componentes económicos. Evidentemente las tecnologías libres proporcionan ventajas organizacionales, instrumentales y de mercado que no pueden menospreciarse, pero su implementación como factor productivo será resultado de la adopción de acuerdos sociales traducidos en pautas institucionales. Utilizando una analogía podemos decir que si el acceso al conocimiento tecnológico es equivalente a la propiedad social de los medios de producción, las institucionalidad que le precede requerirá algo semejante al sistema de autogobierno de los obreros industriales.

En este sentido, parece prioritario atender tres retos actuales:

  1. Reconocer el conocimiento como un bien público de interés social: lo cual trasciende la publicación de manifiestos y debe traducirse en la adopción de pautas institucionales para integrar dinámicas de conocimiento abierto en prácticas educativas y productivas. En este escenario nos enfrentamos al error de comprender el «conocimiento libre» simplemente como «libre acceso», cuando debemos entenderlo mejor como «propiedad común». Si el problema fuera facilitar acceso libre a publicaciones y programas de computación no tendríamos más que apostar a masificar la copia «ilegal», aunque con ello ayudaríamos a mantener la dependencia con respecto a soluciones «llave en mano». El tema de fondo es que se asuma en términos políticos, jurídicos e institucionales que el saber es un patrimonio intangible común, y que lo que hace que un bien sea «común» no es que sea accesible bajo restricciones mínimas, sino que su creación y conservación se encuentre relacionada con formas de organización asociativas. Por lo tanto, además de acceso libre a la información, se requieren formas de reconocer y proteger la creación y uso del conocimiento de manera que permitan el fortalecimiento de una comunidad política que pueda gestionarlo como un recurso compartido para el desarrollo integral de la sociedad. Es decir, se requieren formas de gobierno compartido de lo común (Ostrom, 2008).
  2. Superar el esquema de oposición entre lo Público y lo Privado: El problema de esta perspectiva dual es que no admite otras opciones, a la vez que enmascara ciertas variables de complejidad social, como por ejemplo la presencia de intereses mercantiles en algunas iniciativas estatales, o la posibilidad de encontrar externalidades sociales positivas en experiencias independientes del Estado. En el contexto del capitalismo rentístico es más dañino limitarse a esta oposición porque la defensa de lo público-administrativo permite encubrir modos rentistas de comprender el acceso al conocimiento que fortalecen el burocratismo y no terminan de abrirle espacio al protagonismo de los productores. Categorías como «comunal» y «propiedad social directa», puestas en contacto con formas convencionales de propiedad privada (cooperativas, pequeñas empresas) y mixta, permiten entrever otra dimensión de relaciones donde el financiamiento y la regulación pública se pone a disposición del esfuerzo productivo. Desde esta perspectiva los productores tienen oportunidad de recurrir a formas de colaboración que pueden convertirse en vehículo de la formación de un tejido socioproductivo basado en la reciprocidad y la complementariedad de las iniciativas particulares (Bauwens, 2005). La esfera de lo público-comunal debe comprenderse entonces como ámbito de otra institucionalidad que permita el diálogo entre la regulación pública, la investigación, la producción, el interés social y la realización de iniciativas productivas en el campo.

Diseñar e implementar cadenas de creación de valor basadas en el conocimiento libre: en una sociedad marcada por el capitalismo dependiente es sobre todo necesario modelar las cadenas que permitan generar nuevos procesos de producción y mayor acceso a bienes y servicios. Esto va en conjunto con el entendimiento de que en una economía del conocimiento la producción origina también la creación de mejores condiciones de generación de conocimientos, por lo que el retorno de las actividades económicas no es sólo financiero sino también social. En Venezuela se han realizado esfuerzos importantes para mejorar el nivel educativo de la población, por lo cual se deben aprovechar las capacidades acumuladas en estos años para dirigirlos hacia la materialización de redes socioproductivas que incorporen tecnologías libres. Este reto abarca los problemas de investigación y desarrollo de alternativas tecnológicas, la formulación de modelos de servicios y el entretejido de cadenas de actores económicos como proveedores, distribuidores y generadores de actividades asociadas que integren tecnologías libres de forma productiva.

La superación del capitalismo rentístico en un entorno de confrontación complejo es una empresa que involucra diferentes aristas del quehacer social. El conocimiento y las tecnologías libres tienen mucho que aportar como motor para el diseño y despliegue de procesos asociados con la generación de capital social e infraestructura necesaria para escalar y diversificar actividades de producción de bienes y servicios. Al mismo tiempo la incorporación del conocimiento libre como concepto presenta la oportunidad de romper con patrones institucionales y culturales afines con el capitalismo rentístico. Por lo tanto, un tema de interés inmediato es investigar sobre los medios para apoyar la creación de unidades productivas que incorporen este concepto como parte de sus actividades de producción. Avanzar en este sentido contribuirá a formar una noción de economía del conocimiento vinculada con una perspectiva de desarrollo endógeno postcapitalista, en contraposición con las alternativas relacionadas con modelos de desarrollo dependiente.

Referencias

Álvarez, V. (2009). Venezuela: ¿Hacia dónde va el modelo productivo?. Caracas: Centro Internacional Miranda.

Baptista, A. (2010). Teoría económica del capitalismo rentístico. (2° ed.). Caracas: Banco Central de Venezuela.

Bauwens, M. (2005). «La economía política de la producción entre iguales». P2P Foundation. Disponible en: https://wiki.p2pfoundation.net/La_econom%C3%ADa_pol%C3%ADtica_de_la_Producci%C3%B3n_entre_iguales

David, P. y Foray, D. (2002a). «Una introducción a la economía y a la sociedad del saber». En Revista Internacional de Ciencias Sociales, (171). UNESCO, 7-28.

David, P. y Foray, D. (2002b). «Fundamentos económicos de la Sociedad del Conocimiento». En Revista Comercio Exterior, 52 (6), 472-490.

Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura – UNESCO (2005). Hacia las sociedades del conocimiento. París, Francia: Sociedad de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura.

Ostrom, E. (2008). «El gobierno de los bienes comunes desde el punto de vista de la ciudadanía». En: Helfrich, S. (2008). Genes, bytes y emisiones: Bienes comunes y ciudadanía. México: Ediciones Böll.

Roca, S. (2014a). «Interpretación de las políticas públicas venezolanas en ciencia y tecnología a partir del concepto de «Sociedades del Conocimiento»». Revista Venezolana de Ciencia Política. N° 45. Universidad de Los Andes, Mérida, Venezuela.

Roca, S. (2014b). «¿Pueden las tecnologías libres ayudarnos a superar el rentismo petrolero?». Conocimiento Libre – CENDITEL. Disponible en: http://conocimientolibre.cenditel.gob.ve/2014/01/31/pueden-las-tecnologias-libres-ayudarnos-a-superar-el-rentismo-petrolero/

Steinmueller, W. (2002). «Las economías basadas en el conocimiento y las tecnologías de la información y la comunicación», en: Revista Internacional de Ciencias Sociales. (171). UNESCO; pp. 193-209.

Vercellone, C. (2004) «Las políticas de desarrollo en tiempos del capitalismo cognitivo». En: Capitalismo cognitivo, propiedad intelectual y creación colectiva. Madrid: Traficantes de sueños.

Vila-Viñas, D. & Barandiaran, X.E. (Eds.) (2015). Buen Conocer – FLOK Society. Modelos sostenibles y políticas públicas para una economía social del conocimiento común y abierto en el Ecuador. Quito, Ecuador: IAEN-CIESPAL.

Nota: Centro Nacional de Desarrollo e Investigación en Tecnologías Libres (CENDITEL). Mérida, Venezuela. Fuente: http://conocimientolibre.cenditel.gob.ve/2016/08/01/el-conocimiento-y-las-tecnologias-libres-como-motores-de-una-economia-productiva/

Fuente: http://www.aporrea.org/tecno/a231775.html

Fuente de la imagen:http://www.conatel.gob.ve/fiesta-de-saberes-y-educacion-popular-en-software-libre/

 

 

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Venezuela: Reportan denuncias en 10 colegios de Aragua por alza de la matrícula

América del Sur/Venezuela/05 de Agosto de 2016/Autora: Rhoxana Carrasco/Fuente: Diario El Periodiquito

El vicepresidente de la Asociación Nacional de Institutos Educativos Privados en Aragua (Andiep), Jesús León, informó que en la sala situacional instalada en la Zona Educativa de Aragua, ha recibido hasta la fecha 198 denuncias de 10 escuelas, por la violación de la resolución 114 del Ministerio de Educación. Indicó que los colegios se adecúan para aceptar las diferentes modalidades de pago propuestas por los padres y representantes.

Manifestó que los diferentes organismos desplegados para controlar y regular el costo de los colegios privados, se reunieron con los directores de los planteles para dialogar y conciliar el ajuste de la matrícula escolar. “Es un duro golpe para el bolsillo de los padres, pero el incremento es necesario, porque las instituciones privadas cubren los gastos operativos y de funcionamiento con el pago que ellos realizan”, argumentó.

Aseguró que 18 colegios privados de la entidad están inscritos en la Andiep, por lo que garantizó que en cada uno de estos institutos los directivos respetan y cumplen en su totalidad con la resolución 114.  “En nuestros colegios no tenemos denuncias, sin embargo recomendamos respetar lo establecido en la cláusula y aprobar el alza de la matrícula en la asamblea con los cinco representantes que escogieron los padres”, explicó.

Destacó que la situación del país incide en que los directores apliquen diferentes modalidades de pago para que los alumnos continúen en el colegio. Consideró que los representantes están dispuestos a prestar sus servicios en los departamentos de cada institución. “Tenemos que reinventarnos por la situación difícil que estamos viviendo”.

Fuente: http://www.elperiodiquito.com/article/228369/Reportan-denuncias-en-10-colegios-de-Aragua-por-alza-de-la-matricula

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BM: El ingreso de mujeres al mercado laboral se estanca durante el “boom” en Latinoamérica

Argentina/05 de agosto de 2016/www.bancomundial.org

En los 90, creció en cerca de 10%. En la primera década de los 2000 solo avanzó 3 puntos porcentuales.
Una escena que se repetía en comerciales y programas de televisión de los 60 era emblemática: la esposa que entrega el maletín y el abrigo a su esposo cada mañana al partir al trabajo. Después de darle un beso, ella –sonriendo- se queda en casa cuidando del hogar y los niños.

Eso era la sencilla representación de una realidad en la que los roles tradicionales estaban bien establecidos: los hombres a trabajar y las mujeres a dedicarse a las tareas domésticas y a criar a los hijos.

Hoy esa realidad no puede ser más diferente. Cada día, millones de mujeres salen a trabajar en lo que es considerada una de las transformaciones sociales y económicas más emblemáticas en el mundo en el último medio siglo.

Y en Latinoamérica, en especial, ha tenido un impacto significativo en la composición y manutención de los hogares: mientras en la década de los 60, dos de cada 10 mujeres trabajaban o buscaban trabajo activamente, esa cifra en la actualidad se ha triplicado.

Hoy en día –a diferencia de comienzos de los 90- las mujeres permanecen dos años más en el sistema educativo, tienen un 3% más de probabilidad de no formar pareja y su tasa de fecundidad es un 60% menor, lo que ha alentado y a la vez retroalimentado su participación en el mundo laboral fuera del hogar.

Pero lo más curioso es que en la década de los 90, la tasa de participación laboral femenina pasó del 53% al 62%, mientras que en los primeros 10 años del 2000, cuando Latinoamérica vivió uno de los auges económicos más importantes de su historia, la presencia de mujeres en el mercado de trabajo solo aumentó tres puntos porcentuales.

En tanto, la participación laboral de los hombres prácticamente no se ha movido del 95% a lo largo de todos estos años.

La fuerte desaceleración en la entrada de la mujer al mercado de trabajo no se ha replicado en otras regiones del mundo. Al contrario, en algunas la participación femenina en el mercado laboral sigue creciendo: en Europa es del 79% y en algunos países nórdicos llega casi al 100%.

Por lo que la interrogante que surge es ¿ha llegado la participación laboral femenina a su techo en América Latina?

Es una de las preguntas que se hacen Leonardo Gasparini y Mariana Marchionni en el libro “¿Brechas que se cierran? Aumento y desaceleración de la participación laboral femenina en América Latina” presentado en el Banco Mundial.

Este trabajo, realizado en el CEDLAS de la Universidad Nacional de La Plata de Argentina, con el apoyo del Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo(IDRC) de Canadá, trata de dar una explicación a por qué en el momento en que la región registró uno de los mayores avances sociales de su historia gracias al llamado “boom de los commodities, la brecha laboral entre hombres y mujeres prácticamente se estancó.

Según la investigación, la desaceleración se dio en todos los grupos sociales, pero fue mucho más marcado entre las mujeres más vulnerables, es decir aquellas con menos educación, que viven en áreas rurales, con hijos y parejas con bajos ingresos.

“Una posibilidad es que la tasa de actividad laboral femenina se esté acercando a su techo en América Latina, o a lo que sería una tasa ´natural´ de participación”, afirmó Gasparini en la presentación del libro. Sin embargo, señaló que ese escenario en el que la participación se estancaría de forma permanente, no es muy verosímil.

Otra explicación apunta a que sea algo “transitorio”. Según la investigación, llevada a cabo en 15 países de América Latina entre 1992 y 2012, la bonanza económica a comienzos de los 2000 permitió mayores ingresos y beneficios en programas de protección social que pueden explicar el rezago en la salida de las mujeres a buscar empleo. Si el cónyuge tenía un empleo con buenos ingresos, se reducía la presión sobre la mujer para buscar trabajo.

Aunque quizás transitorio, este efecto podría tener consecuencias permanentes preocupantes: las mujeres que hoy deciden mantenerse fuera del mercado de trabajo pueden ser menos propensas o tener menos chances de trabajar en el futuro, incluso en un escenario global con mejores perspectivas laborales. Es posible que estar fuera del mercado de trabajo durante algún tiempo implique pérdidas de productividad y refuerce los roles de género tradicionales en el hogar, lo cual puede reducir las perspectivas de participación de las mujeres en el largo plazo.

¿Qué podría ayudar a las mujeres a salir más activamente a buscar trabajo fuera del hogar?

Hay varias políticas, sostienen los autores, que pueden servir de aliciente:

La expansión de la oferta de jardines de infancia y escuelas a tiempo completo, así como del cuidado de personas mayores
El rediseño del sistema de licencias que permita el incremento del periodo para los padres por cuidado de niños, similar a las de las mujeres
El apoyo para una mejor planificación familiar
El desarrollo de campañas para sensibilizar sobre la corresponsabilidad en el hogar y en la toma de decisiones
El reconocimiento de los derechos de las mujeres, entre ellos los relacionados con uniones informales, obligaciones parentales, divorcio y propiedad conjunta
La revisión del diseño de programas sociales que identifican a las mujeres como titulares de las transferencias y responsables del cumplimiento de las condicionalidades sobre los niños del hogar.

Tomado de: http://www.bancomundial.org/es/news/feature/2016/05/04/el-ingreso-de-mujeres-al-mercado-laboral-se-estanca-durante-el-boom-en-latinoamerica

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