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CLACSO Argentina: Diploma Superior en Políticas editoriales para las Ciencias Sociales

Redacción: Clacso

COORDINACIÓN ACADÉMICA: Lucas Sablich (CLACSO y Universidad de Buenos Aires, Argentina) y Nicolas Sticotti (Universidad Nacional de Avellaneda, Argentina)

Modalidad virtual | julio a diciembre de 2020


El libro, incluso en esta era definida por las tecnologías digitales de comunicación, sigue siendo el principal vehículo de transmisión de saberes y culturas. Poseedor de una carga simbólica insustituible, trae incorporadas dos lógicas en su definición. Una cultural e intangible, casi imposible de valuar, y otra de carácter material, vinculada al soporte, que tiene su interfaz por excelencia en el libro impreso. Tal como señala Pierre Bourdieu, el libro es “un objeto de doble faz, económica y simbólica, es a la vez mercancía y significación; el editor también es un personaje doble, que debe saber conciliar el arte y el dinero, el amor a la literatura y la búsqueda del beneficio” (Bourdieu, 1999: 242).

En este juego de múltiples valores se maneja la actividad editorial, incluso hoy, que se ve convertida en gran parte en un rubro no exento a la conformación de grandes oligopolios transnacionales propios de la globalización.

Sin embargo, en este mismo contexto de concentración, surgen también, gracias a los cambios tecnológicos determinantes tanto en la producción como en la circulación de libros, una cantidad enorme de pequeños y medianos proyectos editoriales a lo largo del continente. Estos proyectos, verdaderos garantes de la bibliodiversidad, se generan, prosperan o desaparecen en los más diversos contextos de crisis que asolan con demasiada recurrencia a América Latina.

Pequeños y medianos emprendimientos recogen una tradición editorial latinoamericana que tuvo su impulso moderno inicial con el aporte de editores que la diáspora de la guerra civil española llevó a México y Argentina principalmente, pero también a Venezuela, Uruguay, Chile, y el resto del continente americano. Un campo editorial  que se fue consolidando no solamente con el trabajo de estos editores, sino también a través de las políticas  y proyectos impulsados desde el Estado y las universidades públicas, como el Fondo de Cultura Económica mexicano o la Editorial de la Universidad de Buenos Aires en Argentina. Muchos de estos  proyectos, que hasta  fines de los sesenta del siglo pasado contaba con una vitalidad y un alcance muy significativo fueron cercenados por las distintas oleadas de dictaduras cívico-militares que sufrió el continente. Luego de este período, el ingreso a la incipiente globalización, sumado a la expansión transnacional de los primeros grupos españoles, pusieron un freno al desarrollo editorial latinoamericano.

A partir de este proceso que continúa aún hoy, atravesada por la revolución tecnológica de los medios digitales, la industria editorial en toda su cadena de valor, sufrió (y sufre) modificaciones sustanciales en sus procesos de producción y  consumo. Estos procesos transforman la cultura de forma drástica, haciendo confluir la hibridez y mestizaje tanto de soportes como de lenguajes y narrativas (Roberto Igarza). No solo aparecen cambios en prácticas y procesos preexistentes, sino que aparecen nuevas apropiaciones y formas de relacionarse con los bienes culturales, sobre todo en aquellos surgidos de los procesos digitales. En este plano, se vuelve una necesidad para el sector la reflexión en torno a los cruces entre tecnología, convergencia digital, lectores/consumidores, libros y editoriales. ¿Cómo son las nuevas prácticas con la cultura escrita? ¿Se relacionan las nuevas pantallas tecnológicas y otras actividades de ocio y tiempo libre con la posibilidad de construir nuevos lectores? ¿Hay en los nuevos consumos posibilidades para los productos de la industria editorial?

Con obstinación y prepotencia de trabajo, la actividad editorial siempre termina sobreviviendo y desarrollándose. En un contexto de concentración mundializada, las claves para este desarrollo se verán en el trabajo mancomunado y las estrategias colaborativas de las editoriales independientes, pero también en las políticas públicas que se logren implementar desde el Estado. Estos cruces y tensiones conforman uno de los ejes fundamentales que atraviesa la propuesta de este curso.


Preguntas frecuentes


Consultas: diplomalibro@clacso.edu.ar

Fuente: https://www.clacso.org/diploma-superior-en-politicas-editoriales-para-las-ciencias-sociales/

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El rebrote de las manifestaciones en Chile en medio de la pandemia

Redacción: BBC

A pesar de la emergencia sanitaria, en los últimos días ha habido una serie de protestas en diversos puntos de este país sudamericano.

«El Piñeravirus es más mortal que el coronavirus».

La frase que alude al presidente de Chile, Sebastián Piñera, se leía en uno de los carteles con los que unas 200 personas volvieron a las calles de la ciudad de Santiago a protestar este lunes 27 de abril.

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Carros lanza agua, bombas lacrimógenas y duros enfrentamientos entre manifestantes y la policía tomaron nuevamente la Plaza Italia -o «Plaza Dignidad», como algunos la rebautizaron-, el epicentro del estallido social que irrumpió en este país sudamericano el 18 de octubre del año pasado.

A pesar de la emergencia sanitaria, la imagen se repitió en otras capitales regionales, como Antofagasta, Concepción y Valparaíso, donde también hubo barricadas.

Era una jornada simbólica, pues no solo se celebraba el aniversario 93 de Carabineros, la institución policial chilena, sino también porque se recordaba que un día antes -el 26 de abril- era la fecha original programada para la realización del plebiscito que busca cambiar la Constitución heredada del régimen de Augusto Pinochet.

Desde la llegada del coronavirus a este país, a mediados de marzo, la agenda que buscaba descomprimir la tensión social pasó a segundo plano y, con ello, el referendo fue postergado para el 25 de octubre.

Las intensas protestas, en tanto, parecían haber cesado. O, al menos, eso se pensaba.

Sin embargo, lentamente han vuelto a cobrar relevancia, aunque en grupos bastante más reducidos.

La razón detrás -explican sus protagonistas- no es distinta a la que motivó el «despertar» de Chile en octubre: el descontento social ante las desigualdades del sistema político y económico que impera en esta nación sudamericana.

Getty Images

«El coronavirus visibilizó las desigualdades»

«Protestamos porque el sistema chileno es mucho más cruel que el coronavirus», le dice a BBC Mundo Paloma Grunert, quien ha asistido a todas las manifestaciones desde octubre y está detrás de la organización de algunas de las protestas que han ocurrido en medio de la pandemia.

Para ella, todo lo que los llevó inicialmente a salir a la calle «sigue vigente», como la inequidad en los salarios y en el acceso a la salud y educación, entre otros.

«Hay desigualdad, injusticia y un constante apoyo a los empresarios y grupos económicos», señala.

Una opinión similar comparte el fotógrafo Cristóbal Venegas, quien también ha participado en las manifestaciones.

«No hay credibilidad en el gobierno ni en la clase política. Las demandas sociales están a flor de piel», le dice a BBC Mundo.

Venegas afirma que con el coronavirus quedaron «aún másen evidencia los problemas de la gente».

«En el tema de la educación, por ejemplo, en este país no todos tienen computador, ¿quién puede hacer clases online? El tema de la salud también; en algunos lugares no hay abastos, no hay insumos», indica.

De acuerdo con el académico de la Universidad de Cambridge y experto en movimientos sociales, Jorge Saavedra, este último punto es justamente una de las cosas más importantes que explican el «rebrote» de las manifestaciones.

«Lo que ha hecho el coronavirus es visibilizar las desigualdades estructurales por las que se protestó en su momento», dice a BBC Mundo.

«Si en Chile antes se protestaba por la desigualdad en la salud, eso ahora ha quedado en evidencia. Lo mismo ha pasado con la precariedad laboral, donde se ha visto lo frágil que era el sistema. Se demostró que el mercado no solucionaba los problemas porque ahora el propio mercado le está pidiendo ayuda al Estado», agrega.

Ante la emergencia, no obstante, el gobierno de Chile ha diseñado una serie de medidas para enfrentar las consecuencias de esta crisis.

Es así como se creó un Plan de Emergencia Económico que, con la inyección de US$11.750, se busca proteger el empleo y apoyar a los trabajadores entregándole liquidez a empresas de todos los tamaños.

También se decidió reforzar el presupuesto del sistema de salud -será suplementado con el 2% constitucional- para asegurar que cuente con los recursos necesarios frente a la pandemia.

Por otro lado, se estableció una Ley de Protección del Empleo -que busca resguardar los puestos de trabajo-, y se creó un fondo de US$2.000 millones para la protección de los ingresos de los trabajadores más vulnerables (informales sin contrato), entre otras cosas.

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De todas maneras, esta es una realidad que no solo golpea a Chile. En otros países de Latinoamérica hay una percepción similar.

Debido a la paralización de la economía por las cuarentenas que buscan enfrentar la pandemia, buena parte de la población en la región se han visto afectada por la pérdida de empleo o por una disminución en sus salarios.

Esto ha dado paso a un profundo malestar social que se ha reflejado en marchas callejeras, bloqueos y cacerolazos en países como Colombia, México y Bolivia, entre otros.

«El coronavirus ha exacerbado las diferencias sociales», explica Saavedra.

Y, en el caso de Chile, el académico afirma que las grandes demandas que se vienen exigiendo desde octubre «siguen ahí».

«Hay un sujeto político que todavía no se siente escuchado. Y que cree que, si deja de manifestarse, va a pasar al olvido», indica.

Plebiscito: ¿se realizará el 25 de octubre?

Entre esas demandas quizás la más relevante y simbólica es el cambio a la Constitución que rige en Chile desde 1980.

Es una petición que se escuchó con fuerza en la mayoría de las protestas que tuvieron lugar en los últimos meses en este país.

La demanda encontró una salida el 15 de noviembre de 2019, cuando el parlamento chileno alcanzó un acuerdo histórico donde se estableció un plebiscito que se realizaría en abril de este año.

En él, los ciudadanos chilenos iban a poder elegir si apoyaban o no un cambio constitucional y el mecanismo para la elaboración de una nueva carta magna.

Sin embargo, el coronavirus cambió los planes y el referéndum debió postergarse para el 25 de octubre.

Pero en los últimos días algunos líderes políticos han vuelto a poner en duda su realización debido a la pandemia.

El propio presidente Piñera dijo en una entrevista con CNN que «quizás la recesión económica va a ser tan grande, que esto es un tema que quizás se va a volver a discutir». Mientras que diversos ministros de Estado han indicado que todo dependerá de la realidad sanitaria del país.

En conversación con BBC Mundo, Diego Schalper, diputado del partido oficialista Renovación Nacional, explica que es importante tener en cuenta la legitimidad del proceso constitucional en medio de la pandemia.

«Chile está en crisis. Y habrá que ver la dimensión de la crisis en junio o julio para resolver si es que están las condiciones adecuadas para realizar un plebiscito que tenga la participación y la legitimidad necesarias», afirma.

«Hay que volver a trabajar y a desarrollar distintas actividades, pero de ahí no se sigue a que sea posible tener un día de votación con alta participación, tener una campaña como la que todos queremos para que este proceso tenga legitimidad», agrega.

«En democracia no se cancelan elecciones por crisis económicas»

Estos planteamientos no han sido bien recibidos por miembros de la oposición, quienes señalaron que es «incoherente» que el gobierno proponga un plan de «nueva normalidad» -que contempla, entre otras cosas, la reapertura de centros comerciales y el retorno a clases escolares- y, paralelamente, ponga en duda el plebiscito.

«Es preocupante; en democracia no se cancelan ni se suspenden elecciones por crisis económicas», dice a BBC Mundo el diputado Gabriel Boric, perteneciente a la coalición opositora Frente Amplio.

«Hay un sector de la derecha que nunca ha querido cambiar la Constitución y que está buscando cualquier excusa para tratar de instalar un debate entorno al tema. Yo quiero ser enfático: nosotros vamos a defender el itinerario constituyente, aunque no les guste», agrega.

El parlamentario afirma que esta no es una demanda de los políticos, sino de los ciudadanos chilenos.

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«Ese descontento social que se expresó durante los últimos meses sigue presente, no se puede esconder debajo de la alfombra, y tenemos que canalizarlo institucionalmente», señala.

De la misma manera, el presidente del Partido por la Democracia (PPD), Heraldo Muñoz, afirma a BBC Mundo que «la protesta aún está viva y el cuestionar el plebiscito lo único que hace es alterar la tranquilidad que hoy necesitamos para controlar el coronavirus».

Y puede que Muñoz tenga razón pues muchos de los manifestantes que hoy salen a las calles a protestar con mascarillas dicen estar molestos ante un eventual aplazamiento del referéndum.

Así lo afirma Cristóbal Venegas.

Fuente: https://www.t13.cl/noticia/nacional/bbc/el-rebrote-de-las-manifestaciones-en-chile-en-medio-de-la-pandemia

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Coronavirus en Argentina: Nicolás Trotta afirmó que “es el momento de evaluar, pero no de calificar”

Redacción: Clarín

El Ministro de Educación de la Nación también insistió en que la vuelta a las escuelas no será en el corto plazo.

El confinamiento obligatorio por la pandemia de coronavirus trajo una de las medidas que más cambian el día a día de millones de personas: el cierre de las escuelas. Y con cinco semanas sin ir a las aulas, el ministro de Educación, Nicolás Trotta, confirmó que eso no cambiará en el corto plazo.

Repecto de las calificaciones y notas a los alumnos, explicó que, en el marco del Consejo Federal de Educación, tiene una «posición clara de que la evaluación es una herramienta central».

“Es un momento muy particular, excepcional. Toda la sociedad asumió el desafío de priorizar el cuidado de la salud frente a esta pandemia», explicó el funcionario en declaraciones al programa Somos Radio de AM 530.

Trotta dijo que «es incierto» cuándo será el momento para volver a las aulas físicamente. «Vamos a volver cuando no haya riesgo de los niños, niñas y adolescentes, ni de las familias. No sólo nos preocupa el trabajo dentro del aula sino también el traslado hasta la escuela. Estamos intentando poner en valor la experiencia de muchos países que vienen transitando la pandemia a nosotros”, indicó.

«En el campo de la educación, asumimos el desafío de llevar esa escuela irreemplazable a nuestros hogares, con mucho compromiso de las maestras y maestros, de los estudiantes y también de las familias. En una Argentina atravesada por la desigualdad”, siguió.

El titular de la cartera de Educación insistió en que algunos países están intentando plantear un retorno a las aulas, pero «con la incertidumbre del cómo». «No todo va a ser igual. También tenemos el desafío de infraestructura, no se puede duplicar el espacio y los docentes. Vamos a tener que generar la política de administración de todos los contagios y estamos trabajando para asegurar que no haya riesgo de la comunidad educativa», dijo.

«Estamos analizando todas alternativas con una perspectiva que no es del corto plazo. La pandemia está llegando al hemisferio sur y tenemos que seguir cuidando la vida y la salud”, aseguró. En el mismo sentido dijo que se intenta «desarrollar distintas alternativas pedagógicas y educativas» en un marco desigual y de diversidad social, donde «se exterioriza en la desigualdad de acceso a la tecnología, de la trayectoria educativa de los adultos del hogar y por supuesto la propia realidad socioeconómica».

“Estamos evaluando el contexto familiar, la creación de conocimiento en el aula es una actividad colectiva. La interacción con el alumno es lo que permite romper la realidad de desigualdad. No solamente homogeneizar saberes sino tener un acompañamiento personalizado, directo e individual con cada estudiantes. Eso en el hogar no ocurre«, se explayó al respecto.

En cuanto a la chance del retorno a las clases por regiones, en base a las que tienen menos casos y menos población, dijo que «es una alternativa, pero no al corto plazo». «El análisis que nosotros planteamos y la toma de decisión es más epidemiológica que educativa. Confiamos en el trabajo que realiza el comité de expertos que acompaña al Presidente y al análisis que realiza la OMS», concluyó.

Fuente: https://www.clarin.com/sociedad/coronavirus-argentina-nicolas-trotta-afirmo-momento-evaluar-calificar-_0_hVjYxOejI.html

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Países nórdicos promueven sitios web de educación gratuita

Europa/Noruega/Telesur

Los países nórdicos han publicado una gran lista de plataformas educativas con el nombre de «Education Nation», que integra más de 40 portales web de enseñanza.

Ante el impacto del nuevo coronavirus (Covid-19) en el mundo, varios países nórdicos han decidido liberar y promover sitios web de educación gratuita para impulsar el desarrollo de la enseñanza digital.

Luego de que Estonia liberara plataformas educativas en línea y sin costo; Dinamarca, Filandia, Islandia, Letonia, Lituania, Noruega y Suecia siguieron su ejemplo, como un mecanismo para ayudar a solventar parte de los problemas en el sector ante la actual pandemia y la cuarentena preventiva.

En este sentido, los países nórdicos han publicado una gran lista de plataformas educativas con el nombre de «Education Nation» (nación educativa), que integra más de 40 portales web de enseñanza y que se extiende de forma continua.

“Tenemos una serie de soluciones que dan un apoyo completo al aprendizaje a distancia. Estamos listos para compartir las mejores prácticas y soluciones de Estonia con los países que lo necesitan”, expresó el secretario general del Ministerio de Educación e Investigación de esa Estonia, Mart Laidmets.

Estonia es uno de los países líderes en el mundo en la educación remota, que inició en 2014 una transformación en su sistema educativo para inclinarse a favorecer las alternativas de estudio vía web, modelo que es elogiado internacionalmente y cuenta con una generosa financiación estatal.

BitDegree, CodeMonkey, Eduten, EdVisto, Lingvist, y Fun Learning Resources son algunos de los sitios web que los países nórdicos han puesto a disposición de la comunidad internacional.

Por su parte, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, Ciencia y la Cultura (Unesco) ha advertido que más de 1.500 millones de estudiantes no pueden asistir a clases por la Covid-19, y ha manifestado su apoyo a esta iniciativa.

Fuente: https://www.telesurtv.net/news/paises-nordicos-unesco-sitios-web-educacion-gratuita-20200409-0051.html

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Venezuela Cecodap: Existe riesgo de generar exclusión con la educación a distancia

América del Sur/Venezuela/efectococuyo

Exclusión. La ONG de promoción y defensa de los derechos de la niñez y adolescencia, Cecodap, alertó que con el modelo de educación a distancia para terminar el año escolar en el país “existen riesgos de generar exclusión y desigualdades en el proceso educativo de niños, niñas y adolescentes que no tengan acceso a internet o no cuentan con el debido acompañamiento de sus familias y docentes”.

En un comunicado publicado este martes, 14 de abril, la organización expuso que “más de la mitad de la población no tiene acceso a tecnologías de información y son públicas y notorias las fallas en la continuidad y calidad del servicio de quienes cuentan con él”.

Por esta razón, lo que podría ser visto como una “alternativa que brinda la posibilidad de interacción entre los estudiantes, familias y docentes” está bastante limitada.

Señalaron que la crisis del COVID-19 “encuentra un sistema educativo debilitado por el impacto de la emergencia humanitaria compleja”, por lo que las limitaciones históricas en la educación venezolana se agravan.

Cecodap consideró que urge la utilización de la radio y la televisión para aplicar la educación desde casa porque tienen más alcance, pero se requiere de adecuar los programas “priorizando los contenidos y competencias curriculares fundamentales”.

La ONG recalcó que se debe tomar en cuenta la diversidad de condiciones “que atraviesan muchos hogares, donde “las energías se concentran prioritariamente en gestionar la sobrevivencia y acceso a servicios públicos”; y cómo este contexto de incertidumbre “se conviertan en un factor generador de conflictos, elevando riesgos de castigos físicos, humillantes o maltratos”.

Recomendaciones de Cecodap

Entre las recomendaciones del equipo de especialistas de Cecodap, están que el Ministerio de Educación debe ofrecer orientaciones claras y oportunas sobre la cantidad de asignaciones en proporción con los tiempos, ya que “abrumar a los estudiantes y familias con tareas, lejos de lograr su objetivo, resulta contraproducente”.

Sugirieron a las zonas educativas “monitorear y solicitar a las autoridades adoptar las medidas necesarias para la atención educativa y de protección de los niños, niñas y adolescentes en zonas rurales, indígenas, fronterizas”, donde las familias pasan horas sin servicio eléctrico y otras no cuentan con servicio de señal de televisión abierta ni radio, para la educación a distancia.

Cecodap señaló que las autoridades deben hacer énfasis en la promoción de la educación emocional, que ayude a que los estudiantes y familias puedan reconocer y expresar las emociones propias del momento, así como garantizar el apoyo pedagógico y emocional a las y los educadores, junto con una compensación económica digna que les permita responder adecuadamente ante estas condiciones extraordinarias.

Lea el comunicado completo aquí.

Fuente: https://efectococuyo.com/coronavirus/cecodap-existe-riesgo-de-generar-exclusion-con-la-educacion-a-distancia/

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OVE Entrevista a Fernando Abrego: No podemos hacerle el juego al MEDUCA repitiendo capacitaciones que reproducen la educación bancaria

Luz Palomino y Luis Bonilla-Molina entrevistan a Fernando Abrego

 

Conocimos a Fernando Abrego en el marco de la gira internacional 2017 que realizamos para denunciar el Apagón Pedagógico Global, que ya se nos venía encima y que ahora se expresa en el modelo de “educación en casa”. En ese momento era uno de los dirigentes más destacados de ASOPROF, hoy es el secretario general de ese combativo gremio panameño.

Fernando es un militante a toda prueba de la causa de la transformación radical de la educación y de la justicia social. Es de esos hombres que parecen herméticos, pero que poco a poco se van abriendo para mostrar su cálida humanidad. Firme en sus posiciones ante la burocracia educativa, disciplinado en su trabajo de organización gremial, siempre está preocupado por el estudio, promoviendo el análisis crítico entre sus compañeros. Nos recibió en su despacho de la Asociación de Profesores de la República de Panamá con una sonrisa e iniciamos el diálogo que hoy compartimos con los lectores y colaboradores de OVE

 

Fernando, cuéntanos un poco tu historia de vida, ¿cómo llegaste a la educación crítica y contestataria, a la lucha gremial?

 Soy hijo de una Trabajadora manual y un Carpintero Albañil, ambos jubilados y nacidos en la Provincia de Veraguas, República de Panamá, Distrito de Las Palmas, Corregimiento de Pixvae, pueblito ubicado en la costa Pacífico, bañado por agua dulce y salada, donde sólo había una Escuela Primaria a la que se llegaba caminando por la playa, pero de la que tengo entrañables recuerdos de juegos, regaños, consejos y gimnasia, pero sobre todo la imposibilidad del ausentismo, pues los maestros iban a la casa y preguntaban a nuestros padres porque no había ido la escuela.

Posteriormente, ingresé al Primer Ciclo Tocumen, en la ciudad capital, cursé primero, segundo y tercer año hasta 1989, fecha en la que no hubo Acto de Graduación porque el 20 de diciembre del mismo año se dio la invasión norteamericana en nuestro país. Los últimos tres años de bachiller los estudié en el colegio donde actualmente laboro, Col. José Antonio Remón Cantera, ubicado en la ciudad de Panamá centro.

Cursé estudios superiores en la Universidad Nacional de Panamá desde 1993 hasta el 2002, primero en la Facultad de Humanidades, donde obtuve la Licenciatura en Humanidades con Especialización en español, luego en la Facultad de Educación cursé la Docencia Media Diversificada.

Seguidamente, terminé la Licenciatura en Derecho y Ciencias Políticas, y luego un Postgrado en Métodos Alternos de Resolución de Conflictos. Tengo 20 años en el ejercicio de la docencia, dos años en colegio particular y dieciocho años en el sistema oficial como Profesor de Español.

De manera simultánea, mientras estudiaba en la Facultad de Humanidades, ingresé al movimiento estudiantil universitario (Pensamiento y Acción Transformadora-PAT), siendo uno de los miembros responsable del movimiento estudiantil en la facultad y miembro de la directiva de la Asociación de Estudiantes de la Escuela de Español.

De igual manera, fui miembro fundador de otro movimiento estudiantil, el Bloque Popular Universitario (BPU). En aquellos años, además de la militancia política, se participó de manera activa en un círculo de lectura; por nuestras manos pasaron libros de choque de conciencia, recuerdo: Educación y Lucha de Clases de Aníbal Ponce; Ideologías y Aparatos Ideológicos de Estado de Louis Althusser; El Miedo a la Libertad de Erich Fromm; El Valor de Educar de Fernando Savater; El Origen de la Familia, la Propiedad Privada y el Estado, entre otros, además de aquellos propios de las licenciaturas anteriormente mencionadas.

Hemos tenido, igualmente, acercamiento, tanto en cursos formales como en la informalidad, con compañeras y compañeros de la Red Mesoamericana de Educación Popular Alforja, donde hemos podido problematizar y compartir aspectos fundamentales sobre la educación humanista, transformadora, emancipadora, pero también fomentadora de conciencia crítica del nunca olvidado Paulo Freire. Recientemente nos incorporamos a la Campaña Latinoamericana por el derecho a la Educación (CLADE) desde la Coalición Panameña por el derecho a la educación.

Actualmente, ocupo el cargo de Secretario General de la Asociación de Profesores de la República de Panamá, organización docente que el 30 de junio de este año cumplirá 75 años de existencia y proyección nacional, no sólo en el aspecto educativo, sino social, político, ecológico y cultural.

Asoprof cuenta con más de seis (6) mil miembros en todo el país, organizados en cada colegio por Capítulos, dirigida por una Junta Directiva y sus representantes de Capítulo que participan de las reuniones de Junta Directiva Nacional, convocada una vez al mes donde se toman las decisiones sobre todos los aspectos de interés nacional y educativo. Esta Junta Directiva Nacional está dirigida por el Comité Ejecutivo, presidida por el Secretario General.

¿Cuáles son los elementos relevantes de la crisis del sistema educativo panameño?

En el sistema educativo panameño existen muchos elementos que lo mantienen en una crisis estructural permanente, y no se resolverá, mientras no haya voluntad política, a pesar de las presiones permanente del Magisterio y de la misma sociedad panameña.

Por eso la falta de modernización de todo el sistema ha sido una constante, mientras se suceden gobierno tras gobierno. Aunque esta situación fue planteada en la Estrategia Decenal de Modernización de la Educación Panameña (1997-2006), que tuvo como base de análisis, la Ley 34 de 1995, sobre la descentralización del sistema educativo que incluyó entre otras cosas, la gratuidad y obligatoriedad de 11 grados (Básica General), muy poco se ha avanzado al respecto.

Otro elemento opaco es la precaria responsabilidad del Estado al no aportar al Presupuesto del Ministerio de Educación el 6% del PIB; en el caso de los Municipios no terminan de aportar el 20% de su presupuesto para financiar la Educación Básica General (Art. 124 y 127, de la Ley 34, respectivamente), actualmente artículos 266 y 270, de la Ley 47 de 1946, Orgánica de Educación. Menciono estas normas legales porque alguna de ellas fueron producto del trabajo y exigencias del movimiento magisterial en su momento, pero que con el transcurso del tiempo se quedaron en la normativa, vigente todavía.

Los cambios que se plantea el Ministerio de Educación deben trascender lo que actualmente garantiza la Constitución y la Ley, es decir, que la educación sea gratuita en todos los niveles, pero sólo obligatoria hasta la educación básica general (Primaria y Premedia-Art. 95 de la CN). Ello basado en principios orientados a la justicia social, principios universales, humanísticos, éticos, morales, democráticos, científicos y tecnológicos, todos ellos enmarcados en la idiosincrasia de nuestras provincias, comunidades y en la cultura nacional.

Sin embargo, la situación económica del país demanda un mayor compromiso por parte del Estado con la educación. A nosotros nos exige una lucha cada vez más firme por la defensa de obligatoriedad en todos los niveles de enseñanza (Básica General, Secundaria y Universitaria) y no sólo en el primer nivel de enseñanza.

Esta conquista sólo será posible alcanzarla a través de una Constituyente y no por reformas constitucionales. Cabe destacar que en Panamá se generó un movimiento a finales de 2019 por una Constituyente, pero esta iniciativa en estos momentos está siendo objeto de estudio (PNUD), y permanece paralizada por la Pandemia del Coronavirus o Covid-19.

Igualmente, estos cambios deben sustentarse sobre la base de una verdadera data o insumos reales y pertinentes de los cuales carece el Ministerio de Educación. Solo con datos confiables y verificables podemos tomar decisiones para un progresivo mejoramiento sostenido de la educación, que además sea coherente en todo el sistema escolar y educativo. Se requiere una transformación sostenida y coherente en todos los aspectos que involucra el proceso de enseñanza-aprendizaje.

Esto lo mencionamos porque no existe una estrategia educativa que responda a una visión del Estado, producto de la partidización del Ministerio de Educación, pero también como resultado de las pugnas de intereses entre los partidos políticos que han dirigido la educación en el país.

En Panamá se ha hecho costumbre que en la agenda educativa imperen los Programas de cada gobierno. Pero ninguno termina de funcionar porque son solo para cinco años, el período que dura cada gobierno. La mitad del tiempo la pierden en lo que se llama la parte negativa de la curva de aprendizaje.

Además, todas las transformaciones curriculares que se han hecho responden única y exclusivamente a la oferta y la demanda del mercado, ambas determinadas por la estructura económica de nuestros países. Pero la orientación de la educación no puede ser sólo monetaria, las escuelas y colegios no pueden convertirse en fábricas de futuros trabajadores, perdiendo de vista otros aspectos fundamentales, como fortalecer la ciudadanía democrática, el pensamiento crítico, entre otros.

Un elemento relevante y que puede significar un cambio en el rumbo de la crisis educativa, que incluso abra la posibilidad de un verdadero desarrollo económico en nuestro país, es colocar en la Constitución Nacional la educación como el primer tema de Estado. Ello sólo es posible lograrlo a través de una Constituyente, donde el pueblo panameño y las fuerzas vivas del movimiento popular así lo plasmen.

Todas estas transformaciones sólo serán posibles, si se eleva el tema educativo a un tema de Estado, si se descentraliza, despartidiza y desburocratiza el sistema educativo, pero también si se elabora una estrategia clara, que involucre no sólo a los técnicos y los burócratas en la formulación de las Políticas Educativas que necesita el sistema en un corto, mediano y largo plazo, sino que sean elaboradas con la participación de quienes permanecemos en el aula de clases, gobiernos tras gobiernos.

Por ello, una transformación del sistema educativo sin la participación del educador panameño, no tendrá final feliz. El docente no sólo es administrador del currículo o fiscalizador de las infraestructura de los centros educativos y de los recursos del Fondo de Equidad y Calidad Educativa (FECE), sino que fundamentalmente es el corazón de la construcción y transformación de la conciencia y personalidad de nuestros estudiantes, así como el generador de pensamientos y creatividad en el proceso enseñanza-aprendizaje.

Por ello, es necesario empoderarlos de los cambios y esto se logra haciendo partícipe al docente y sus gremios magisteriales en las discusiones que originan las propuestas de esos cambios. El docente no puede seguir siendo el mero espectador y ejecutor de dichas políticas.

 

Fernando ¿La relación entre el gobierno y los gremios en Panamá es fluida? ¿Por qué?

En Panamá existen 17 gremios magisteriales, dos asociaciones de supervisores y dos de directivos de centros educativos. Este fenómeno ocurre en un país con algo más de 4 millones de habitantes y con una planilla de 47 mil educadores, a nivel nacional y aproximadamente 3,200 centros educativos en todo el país.

Desde hace tres administraciones de gobierno, los gremios hemos logrado establecer, producto de varias huelgas, una Mesa Bilateral con las autoridades del Ministerio de Educación, presidida por el Ministro o Ministra, donde se tocan aspectos relacionados al quehacer educativo e impulsan algunos consensos. Esto es posible gracias a normas legales como el Decreto Ejecutivo No.878 de 27 de septiembre de 2016, que crea el Sistema Integral de Mejoramiento de la Calidad de la Educación (SIMECE) y su componente de evaluación institucional denominado Programa Integral de Mejoramiento del Centro Educativo (PIMCE), consistente en una evaluación de los aprendizajes, evaluación institucional y la evaluación de todos los actores (docentes, supervisores, directores).

Los procesos inherentes a estas normas se iniciaron desde los años 2016 y 2017, cuando cada centro educativo después de las evaluaciones, entregó su Plan de Mejora. Este proceso que no se ha culminado porque falta el informe del Ministerio de Educación, que valide o no, el trabajo que se hizo. Mientras no se tenga un informe científico y objetivo de esos procesos no se puede avanzar.

Igualmente, producto de una huelga en el 2016 (Gobierno Arnulfista) se impulsó la creación del Decreto 879, del 27 de septiembre de 2016, el cuál ordena un aumento al sueldo base de los Educadores del Ministerio de Educación, del Instituto Panameño de Habilitación Especial (IPHE) y del Instituto Nacional de Cultura.

Este decreto establece el pago de un aumento de 300 dólares a partir de 1 de julio de 2017, y 300 dólares en el 2020. Este último aumento el gobierno nacional (PRD) lo estaba considerando para la misma fecha que el pago anterior, sin embargo, el mencionado Decreto no habla de mes, sólo de año. Razón por la cual, en la Mesa Bilateral, pudimos lograr el pago de este aumento a partir de la segunda quincena del mes de abril de 2020, con el retroactivo del mes de marzo y la primera de abril del año en curso.

A lo anterior debemos añadir que en el 2014, producto de presiones de fuerza en la calle, acompañado de una paralización de labores (Gobierno del Partido Cambio Democrático), habíamos conseguido un aumento salarial de 300 dólares, mediante el Decreto Ejecutivo 155, de 27 de marzo de 2014, como parte de los Acuerdos de Terminación de Huelga de ese año.

Vale mencionar que este último Decreto contemplaba el aumento de 900 dólares en seis (6) años, que inicialmente habían sido contemplados sólo como una bonificación, pero que producto de la lucha en las calles y paralizaciones a nivel nacional se logró que fueran considerados aumentos al salario base del educador panameño. Estas negociaciones se han desarrollado con tres gobiernos diferentes.

Es decir, las relaciones entre el Ministerio de Educación con los distintos gobiernos, ha tenido confrontación, pero también procesos de negociación y entendimiento. Sin embargo, lo narrado ha sido sólo un aspecto de la lucha, toda vez no hemos podido hasta el momento, a pesar que está en la Ley, la implementación del artículo 266, de la Ley 47 de 1946, Orgánica de Educación, la asignación del 6% del PIB, para Educación.

Estamos en ese proceso como tema relevante, ya que a partir de ahí se pueden solucionar muchos aspectos que hoy son críticos, sólo por mencionar algunos aspectos, la eliminación de las escuelas ranchos, construcción de nuevos centros educativos, equipamiento de inmobiliario y tecnología en los centros educativos, la creación de internados para los estudiantes de áreas apartadas donde no existe la continuidad de estudios secundarios o bachiller, entre otros aspectos importantes.

 

¿Consideras que la formación de los y las futuras maestras(os) se corresponde a las necesidades del país y los desafíos pedagógicos del siglo XXI?

La formación de los maestros se circunscribe en dos instituciones, primero, la Escuela Normal de Santiago como se le conoció inicialmente, luego Escuela Normal Juan Demóstenes Arosemena, formadora histórica de maestros desde la década de los 40; cuyo trabajo se caracteriza por una formación pedagógicabancaria, humanística, científica y tecnológica.

La Normal de Santiago,  trabaja desde la perspectiva del sistema económico y político, aunque identificada, ciertamente con nuestra cultura nacional, fundamentados en los valores cristianos, la participación democrática y el trabajo productivo que promueva el mejoramiento de la calidad de vida; también aborda la práctica efectiva de los principios democráticos representativos, con el objetivo de lograr competencias básicas que le permitan a los futuros maestros y a los están, desempeñarse como docentes administradores de un currículo que responde a la visión y misión del modelo económico, más no emancipador desde todos los puntos de vista.

Una vez terminado el Bachiller de Maestro, el docente tiene la opción de cursar estudios en el Instituto Pedagógico Superior Juan Demóstenes Arosemena, donde se profundiza los métodos de enseñanza, didáctica y currículo por competencia; allí se ofrece el título de Licenciatura en Primaria.

Por otro lado, tenemos a la Universidad de Panamá, formadora de Licenciados en Preescolar y Licenciados en Primaria, a través de la Facultad de Ciencias de la Educación, con una visión y misión de formación bancaria, reproductora de todas las corrientes y modelos pedagógicos que respondieron a la primera, segunda, tercera y actualmente a la cuarta revolución industrial, es decir, sólo a la lógica del mercado.

Esta situación se reproduce en el sistema educativo panameño, de manera cíclica, en los tres niveles de enseñanza (Primaria, secundaria y Universitaria), aunado al reforzamiento que hace el propio Ministerio de Educación con capacitaciones didácticas estandarizadas, donde hay compañeros docentes cuyo planeamiento es conductista, otros constructivista, la mayoría por competencias y algunos que otro, la mezcla de los tres anteriores; ello ocurre a pesar que en las políticas educativas que emanan del Despacho Superior, ni siquiera existe un mecanismo de evaluación sostenida y coherente sobre estos aspectos.

Dicho sea de paso, el Magisterio tampoco ha podido incidir para generar un cambio, no sólo en la falta de coherencia, sino fundamentalmente en lo que estamos enseñando y cómo lo estamos enseñando. Quizás sea una de las tareas más difíciles, pero no imposible, pero que tienen que ir de la mano con la lucha de mayor inversión en educación para la innovación y la investigación sobre los aspectos mencionados.

 

 

¿Qué ha significado el Coronavirus en lo educativo? ¿Consideras que las medidas educativas tomadas en el marco de la pandemia afectan al derecho a la educación?

El Coronavirus ha significado una experiencia para nunca olvidar y exige de nuestra parte repensar lo educativo, no sólo desde la perspectiva del aula de clases, sino la educación desde el hogar, desde la comunidad.  Lo tecnológico, en el contexto de la Cuarta Revolución Industrial, ha mostrado como puede permitirnos impulsar aprendizajes significativos en todas las asignaturas y en todos los niveles de enseñanza. Sin embargo, ello implica una dosificación del currículo, no sólo en el contenido, sino en lo evaluativo, lo cognitivo, incluso lo afectivo.

Lo anterior plantea la urgente necesidad de un giro de ciento ochenta grados en lo que estamos enseñando y cómo lo estamos enseñando, incluyendo el uso de las tecnologías. Realidad que para ser revertida se necesita más que ideas, demanda organización y unidad del Magisterio; no podemos seguir siendo administradores de currículo. Debemos superar la idea que es suficiente que en nuestras aulas le facilitemos a los muchachos contenidos a los muchachos, se requiere un renovado enfoque de generación de pensamiento crítico.

Mientras no haya una estrategia transformadora de todo lo que implique lo pedagógico, con organización e innovación en los planteamientos educativos, sólo nos quedará la posición contestataria respecto a lo que impulse el Ministerio; que no siempre puede estar mal, pero que tenemos que desarrollar capacidades para analizar y formular alternativas.

Las prácticas educativas en el contexto del Coronavirus han significado una extensión de la educación bancaria, ahora de manera virtual. Es decir, el desarrollo de las ciencias y la tecnología seguirán creciendo y buscando soluciones a situaciones como la que se nos presenta actualmente, pero desde la perspectiva y la lógica del mercado.

Las respuestas asociadas a la prevención del contagio al Coronavirus o Covid-19, parecieran estar orientadas a solucionar el desafío del capital de hacernos más productivo desde el hogar, en lo laboral y lo educativo. O es que ya olvidamos que desde hace tiempo, muchas cosas se hacen desde la casa, como pagar los servicios en línea desde nuestros dispositivos, ver en el tv juegos deportivos en vivo, mandar trabajos de investigación desde nuestros correos electrónicos así como el uso cada día más frecuente de “delivery”, la entrega de servicios y bienes al cliente.

Es decir, la superestructura jurídico-política del sistema económico mundial y de nuestros países está comenzando a hacer los ajustes en base a las exigencias del mercado, para que nuestras sociedades cada vez más se preparen para la reorganización del mercado mundial. Esto sólo sirve como antecedente para abordar otra cuarentena si se diera un repunte del virus o surgen nuevas pandemias, sino que se conforma como el protocolo ante para guerras biológicas, nucleares o desastres naturales por efecto de la creciente contaminación del planeta.

Ante estas circunstancias, el derecho a la educación tal cual como lo concebimos sufre la presión del capital para irla desapareciendo tan rápido como llegó el Covid-19, de sorpresa y frente a nuestras narices. Las medidas tomadas actualmente sí han afectado el derecho a la educación, debido a la brecha tecnológica existente entre los estudiantes, docentes y padres de familia. No puede haber calidad ni inclusión si no hay equidad en el sistema educativo, aunado a las condiciones materiales de vida de nuestros estudiantes, que no es la misma por región geográfica, incluso en las áreas urbanas, los estudiantes no cuentan con acceso a un dispositivo electrónico y si lo tienen, o no hay wifi o simplemente no tienen señal.

Esta situación es de vieja data y forma parte de las grandes desigualdades económicas, donde un pequeño puñado de familias controlan el 80% de las riquezas y el resto de la población tiene que repartirse el 20% restante. Esto genera una brecha social que lógicamente tiene su impacto en lo educativo, incluso en las instituciones educativas privadas donde la mayoría ni siquiera tiene una plataforma para desarrollar las clases virtuales.

La mayoría de los estudiantes no están recibiendo la “educación formal”, y los que sí, de manera virtual, ha representado en la mayoría de los casos, el repudio de los padres de familia, porque lo que se ha hecho es escolarizar a los estudiantes, pero no educar.

Los pocos centros educativos, tanto oficial como privados que anunciaron clases virtuales saturaban a los estudiantes de contenidos; sólo se calificaban resultados, y en las asignaturas que exigen pensamiento lógico-matemático.  Prácticamente son los padres de familia, con el poco o nada conocimiento que tienen del tema, quienes se convierten en los tutores de sus hijos.

En Panamá algunos estudiantes estaban sentados frente a un monitor, la misma cantidad de horas del período de clases, mientras que otros, sólo reciben quince minutos de explicación de los temas.

 

¿Cuáles consideras que son las propuestas más importantes para iniciar un proceso de transformación radical del sistema educativo?

Elaborar por el Magisterio una estrategia propositiva a corto, mediano y largo plazo con el objetivo de transformar los sistemas educativos de nuestros países. Este debe ser un proceso lógico, guardando las características e idiosincrasia de nuestros pueblos. Podemos iniciar un movimiento por etapas, por ejemplo, elevar el tema educativo a un tema de Estado; para ello es necesario generar movimientos bien organizados que impliquen incidencia en este tema difícil, pero no imposible. Para todo ello es necesaria la unidad del magisterio.

En el caso panameño hemos propuesto a las autoridades, ahora más que nunca ya que ha quedado evidenciada su necesidad, la asignación del 6% del PIB, para el sistema Educativo (Infraestructura física, equipamiento y tecnológica). Necesitamos modernizar la educación panameña y para eso vamos a necesitar recursos (Escuelas dignas y equipadas).

En Panamá, la unidad del magisterio se ha logrado, con sus contradicciones, pero hemos podido sumar a las bases a los procesos de luchas con objetivos claros. Esto no ha sido fácil, sin embargo, ha permitido poner sobre la mesa temas de mejoramiento del sistema educativo junto con reivindicaciones laborales, haciendo de estas peticiones un proceso integrado.

Otra etapa de lucha necesaria consiste en descentralizar, despartidizar y desburocratizar el sistema educativo, en un corto, mediano y largo plazo. Quizás en algunos países latinoamericanos este proceso ha sido medianamente resuelto, pero no es efectivo porque no se da con la participación de quienes permanecemos en el aula de clases, gobierno tras gobiernos: los docentes.

Debemos exigir la conformación de espacios compartidos de toma de decisiones en los aspectos importantes, no solo en lo adjetivo sino también en lo sustantivo. En las comunidades educativas regionales, se le debe dar el valor y protagonismo que se requiere a sus integrantes, para desde allí hacer las propuestas que se requieren. Ello pasa por empoderar a las bases magisteriales de la importancia que significa salir de las aulas de clases y ver el tema educativo de manera global y regional.

La transformación del sistema educativo sin la participación del educador no tendrá final feliz. Los cambios requieren de maestras y profesores para llevarlos adelante, porque el docente no sólo es administrador de currículo, sino que también cumple funciones de fiscalizador de las infraestructuras de los centros educativos y de los recursos de cada centro escolar.

El sistema educativo construye condiciones de posibilidad para mejorar el ejercicio de la democracia.  El docente está en el centro de cualquier estrategia democratizadora de la sociedad. Más aún, si entendemos que los profesores somos parte fundamental de transformación de la personalidad de nuestros estudiantes, de la generación de pensamientos y creatividad en el proceso enseñanza-aprendizaje.

Los y las maestras y profesores debemos empoderarnos de los cambios y eso sólo se logra haciendo partícipe a los compañeros de base en ellos, para que discutan los temas, la logística de la transformación.

Es necesario plantearnos el acercamiento a nuestros aliados naturales, estudiantes y padres de familia, que vean que el tema educativo no es un asunto de gobierno o la clase en el poder, sino de una sociedad que debe definir lo que quiere en educación.

Es necesario exigir cambios al Ministerio sobre las capacitaciones estandarizadas y descontextualizadas que ofrecen a los docentes, pero también desde nuestras organizaciones gremiales es necesario capacitar a nuestros compañeros sobre la base del pensamiento crítico. No podemos hacerle el juego al Ministerio de Educación repitiendo capacitaciones que reproducen los conceptos, principios y la filosofía de la educación bancaria que tanto hemos criticado. Por eso hemos dicho que debemos ser creativos e innovadores en la formación de las bases magisteriales.

En el caso de Panamá, hemos luchado, no sólo contra la eliminación de asignaturas, sino oponiéndonos a la reducción de carga horaria de materias humanísticas. Todas las asignaturas tienen igual importancia, no sólo las “socialmente relevantes”, que considera el mercado que deben prevalecer.

Las asignaturas que legalmente imparte el sistema educativo y son conquistas sociales debemos defenderlas, para que nuestros estudiantes sepan afrontar situaciones como la que estamos viviendo, que tenga inteligencia emocional, que sea capaz de convivir en familia y socialmente, que tenga sentido de ciudadanía, que sean empáticos y sobre todo, solidarios en un mundo donde la mezquindad y el egoísmo parecen agarrar fuerza. Así lo estamos viendo en esta coyuntura de la Pandemia por Coronavirus.

El Estado está obligado a invertir en educación, y debemos recordárselo más que con comunicados, a través de campañas y de lucha en las calles. Pero se requiere que se puedan canalizar los resultados de la lucha. Ello demanda establecer con claridad los objetivos que queremos alcanzar y porqué lo hacemos. Requerimos la unidad de los educadores, estudiantes, padres de familias y otros sectores del movimiento popular, sólo así es posible pasar de las ideas a lo tangible.

Finalmente quiero agradecer a la compañera Luz Palomino y Luis Bonilla-Molina, y a todos los colaboradores del portal “Otras Voces en Educación” la oportunidad de compartir opinión sobre el sistema educativo panameño, pero también aspectos relacionados a la formación docente, la transformación del sistema educativo latinoamericano, el derecho a la educación y los desafíos pedagógicos del siglo XXI. Un saludo fraterno a todos sus lectores.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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En el día del trabajador el Papa denuncia la esclavitud que aún se vive en el mundo

Europa/ElVaticano/Elinformador.com.ve

El papa Francisco denunció hoy que en todo el mundo sigue habiendo esclavos, hombres y mujeres obligados a trabajar de forma forzada, injusta o mal pagada, durante su misa matinal dedicada al Día del Trabajador y a San José Obrero.

“La dignidad del trabajo es muy maltratada. En la historia hemos leído las brutalidades que hacían con los esclavos, los llevaban de África a América, pienso una historia que toca mi tierra, y decimos qué barbaridad. Pero también hoy hay muchos esclavos”, advirtió en la capilla de su residencia, la Casa Santa Marta del Vaticano.

En la misa, sin fieles para evitar contagios de coronavirus, el pontífice denunció que actualmente “muchos hombres y mujeres no son libres de trabajar sino obligados a hacerlo para sobrevivir”.

“Son esclavos de los trabajos forzado. Injusto, mal pagado y que llevan al hombre a vivir con la dignidad minada. Son muchos en el mundo”, refirió Bergoglio.

Francisco recordó haber leído una noticia en el periódico sobre un empleado en Asia que ganaba medio dólar al día y que había sido asesinado a bastonazos por su jefe por hacer mal su tarea.

Sin embargo, este problema también afecta al mundo occidental y Francisco recordó a los jornaleros que trabajan “por una paga mínima durante 8, 12 o 14 horas al día” o a la trabajadora doméstica sin derecho a una pensión, seguridad o prestaciones sociales.

“Esto pasa en todo el mundo, pero también aquí”, sostuvo.

Francisco explicó que el trabajo fue entregado por Dios al hombre con la misión de continuar la Creación: “La vocación que nos da Dios es bella, crear, trabajar… pero solo se puede hacer cuando las condiciones son justas y se respeta la dignidad”, apuntó.

Por eso el papa argentino expresó su cercanía a las personas “creyentes y no creyentes” que celebran el Día de los Trabajadores y “luchan por una justicia laboral” y también por aquellos empresarios que “dan trabajo con justicia aunque pierdan” riquezas.

Foto:vía Diócesis de San Sebastián

Fuente: https://www.elinformador.com.ve/internacionales/en-el-dia-del-trabajador-el-papa-denuncia-la-esclavitud-que-aun-se-vive-en-el-mundo/

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