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Brasil: La mayor movilización de trabajadoras rurales de América Latina evidencia la fuerza de las mujeres contra los retrocesos

6/08/2019 | Cristiane Sampaio

La sexta edición de la Marcha das Margaridas tuvo lugar en Brasilia el 13 y 14 de agosto. El nombre es un homenaje a Margarida Maria Alves, lideresa del Sindicato de Trabajadores Rurales de Alagoa Grande – Paraiba, que luchó por los derechos de las y los trabajadores rurales y fue asesinada por orden de terratenientes en 1983.

Desde 2000, mujeres trabajadoras de los campos, de las aguas, bosques y ciudades organizadas realizan la Marcha das Margaridas, una continuación de la lucha de Margarida Alves, por el fin de la violencia en el campo, derechos laborales, y contra todas las formas de violencia y opresión.

Fue con brillo en los ojos que la agricultora Maria Anecy Martins, de 45 años, llegó a Brasilia (DF) esta semana para participar en la Marcha das Margaridas 2019. La movilización reunió a más de 100 mil mujeres campesinas, con cierre este miércoles (14) tras un gran acto que se tomó las calles de la capital. Venida del interior del estado de Maranhão, Anecy viajó más de dos días, enfrentó problemas en la carretera y el cansancio físico para participar en el evento que es un símbolo de la lucha popular en Brasil.

Después de décadas de trabajo en el campo y en la militancia política, esta fue la primera vez que la agricultora tuvo la oportunidad de conocer la marcha. La ansiedad para llegar era tanta que no hubo cansancio en el mundo que fuera capaz de disminuir la energía vibrante que la movilizó para llegar hasta allí.

“Siempre quise venir y no resultaba. Ni sé si tengo una palabra para describir [esto]. Cuando usted ve tantas mujeres así, unidas, en búsqueda de mejoras, de mejores políticas, le da escalofríos. Vengo para participar, para unir fuerzas con las mujeres. Si me preguntan si estoy cansada, no estoy. Cuando vemos esto aquí, cada conversación… nos da escalofríos. Es muy lindo”, se conmociona.

La agricultora rural fue una de las cerca de 30 mil personas que se aglutinaron el martes 13 por la noche en el Parque da Cidade para celebrar la apertura oficial del evento, que tuvo como lema «Margaridas en la Lucha por un Brasil con soberanía popular, democracia, justicia, igualdad y libre de violencia». La conmemoración reunió a caravanas de todas las regiones del país y a representantes de cerca de 25 países de diversos continentes, en un verdadero mosaico de fuerzas populares. También se sumaron a la multitud artistas, diputados federales, senadores y otros aliados políticos.

El evento trajo como debate político una plataforma que refuerza la lucha por derechos, como la defensa de los servicios de salud y educación públicos, el combate a la violencia contra la mujer, contra la reforma de las Pensiones, entre otros. En ese sentido, la marcha es también una forma de compartir anhelos comunes y reforzar el horizonte de la lucha popular.

Con ocasión de la apertura, diferentes voces hicieron referencia a la importancia de la unión de las mujeres para combatir las múltiples formas de violencia de género y el contexto de eliminación de derechos.

“Lo nuevo viene del pueblo, viene del poder popular, de ese pueblo que es mujer. Es por todas las que vinieron antes de nosotras, Luizas, Dandaras, Marielles, Margaridas, y por una generación que será libre. Sólo pararemos de marchar cuando todas sean libres”, bramó la diputada federal Talíria Petrone (Psol-RJ).

La marcha, que se da cada cuatro años reúne, tradicionalmente, mujeres del campo, de los bosques y de las aguas. En esta edición, el evento contó con el refuerzo especial de las participantes de la 1ª Marcha de Mujeres Indígenas, como es el caso de Nena Funi-ô, que vino de Aguas Belas, en Pernambuco.

“Me estoy sintiendo muy satisfecha con la manifestación de las mujeres. Tenemos que luchar por nuestros derechos porque, si no hacemos eso, no vamos a tener como resolver. Estamos juntas en esta lucha y no vamos a desistir nunca”, dijo.

Y en el mar de mujeres que se tomó Brasilia esta semana sorprendió también el ala masculina, que queda de espectadora ante de la articulación de las integrantes de la marcha. Es el caso del profesor de historia Edson Cazuza, de Rio Grande do Norte. Participando en el evento por segunda vez, él cuenta que se siente inspirado ante la movilización masiva de las trabajadoras.

“Incluso viviendo un momento tan difícil, como este de los últimos tiempos en Brasil, las mujeres forman parte de la trinchera en esta lucha por democracia, por justicia social, por igualdad de derechos. Lo veo con inmensa alegría”, complementa.

Entusiasmada con la primera experiencia en la Marcha das Margaridas, la agricultura Maria Anecy cuenta que la venida a Brasilia sirvió de aperitivo para las próximas ediciones del evento y también para dar oxígeno a la articulación política popular en los estados.

“Vengo todas las veces que sea posible y todas las que tenga oportunidad. Además de la buena energía de estas mujeres, me voy a llevar un poco de cada estado, una conversación, la garra de esas mujeres. Nos fortalecemos para el enfrentamiento en nuestra base, para la vida personal y para el movimiento sindical también”, destaca.

En la misma línea de raciocinio, Nena Funi-ô cuenta que el evento deja “un saldo muy positivo”. “Lo haría todo de nuevo. Estoy cansada, canté el día entero, bailé. Pero valió la pena”.

14/08/2019

Traducción de Pilar Troya https://www.brasildefato.com.br/

Fuente de la Información: https://vientosur.info/spip.php?article15049

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.El 70% de jóvenes trabaja sin pasar por educación superior

Perú: El 70% de jóvenes trabaja sin pasar por educación superior

Mercado laboral. Gobierno, empresas y docentes parecen llegar a un consenso: promover la educación tecnológica en el país para mejorar la competitividad y productividad en el mediano plazo.

¿Qué hubieras hecho si no tuvieras el dinero para estudiar? “Pues, trabajar”, dice relajadamente Joaquín Ríos Arteaga (25), egresado del instituto público Antenor Orrego, en Chorrillos, lugar donde ahora enseña.

Lo que él ignora -o quizá no quiera saber- es que 7 de cada 10 jóvenes peruanos (70%) hace exactamente eso: trabajar tras salir de la secundaria sin recibir una educación superior. Así lo revela una investigación del Consejo Privado de Competitividad.

El resultado, señalan los economistas, es el fomento de la mano de obra informal y no calificada con las consecuencias conocidas.

En los últimos meses una solución parece tener el consenso -esta vez- del Gobierno, de las empresas privadas y de los docentes: la promoción de la educación técnica pública a nivel nacional.

Pero la idea no es nueva. Antes del 2000 existía la educación secundaria técnica en el país, recuerda Pilar Mitma Mamani, docente de la Universidad Nacional de Educación (La Cantuta). “Se recibían talleres de diferentes especialidades: bordado, carpintería, secretariado, electricidad. Y al terminar sus cinco años salían con una certificación por lo menos. Todo tiempo pasado fue mejor”, agrega.

Las nuevas políticas educativas que llegaron redujeron el presupuesto para seguir invirtiendo en los talleres. «Pero los chicos al menos sabían qué les gustaba y tenían más posibilidades de trabajar», resalta.

Tanto para Mitma como para Jaime Ibarra, docente del Instituto Superior Tecnológico Público “Argentina”, ubicado en el Centro de Lima, el Gobierno debe “preocuparse por la educación técnica”. Explicó que de los grandes proyectos que se dan para el desarrollo de un país, el 95% requiere de técnicos. “Cada año se necesitan aproximadamente 300 mil técnicos en el país. Los institutos privados de renombre solo cubren el 30% de la demanda. No hay muchos institutos superiores dedicados a este campo”, advierte.

Según el portal del Ministerio de Educación (Minedu), en Perú existen 35 Institutos de Educación Superior Tecnológicos (IEST) con licencia temporal y, de ellos, 23 están en Lima Metropolitana, pese a que, según el INCORE 2018, los departamentos de la selva y centro sur del país ocupan los últimos puestos en competitividad educativa (ver infografía).

Por la competitividad

Pero hay avances para relanzar la educación técnica. Por un lado, en el capítulo 2 del Plan Nacional de Competitividad, el Gobierno reconoce la inversión en el Capital Humano “como primordial para el crecimiento económico en el largo plazo”. Por ello, proyecta para el 2020 lanzar su Política Nacional de Educación Superior Técnico – Productiva, en el que, entre otros, busca “impulsar la educación a distancia aprovechando las tecnologías de información y comunicaciones en CETPRO e IEST. Así como programas semipresenciales, de ser el caso”.

En tanto, desde el lado privado, Pablo Lavado, economista jefe del Consejo Privado de Competitividad, en un reciente foro académico, informó que ya había identificado que en regiones como IcaPiura Cajamarca, “se puede trabajar en conjunto entre la empresa y los institutos”.

Por su parte, Ana Alfaro Carlín, directora de la Dirección de Servicios de Educación Técnico Productiva y Superior Tecnológica del Mineduca, opinó que “las acciones contenidas en el Plan ayudarán a cerrar brechas entre la oferta formativa y las necesidades del mercado laboral. De acuerdo con la encuesta de habilidades al trabajo, el 47% de las empresas tiene vacantes difíciles de llenar, y el 76% de esas vacantes se explica por la falta de habilidades de los candidatos”. Mucho por hacer.

La selección del docente en el país

– En opinión de Hugo Ñopo, economista de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el énfasis para mejorar el capital humano pasa por “mejorar la selección de los docentes”. “Cambiar a nuestros 400 mil docentes por futuros jóvenes preparados para ser maestros, costará como 2 o 3 puntos del PBI”, señala.

grupo larepublica

Fuente de la Información: https://larepublica.pe/economia/2019/08/18/oit-el-70-de-jovenes-trabaja-sin-pasar-por-educacion-superior-empresas/

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Educación inclusiva en Ecuador: hay ley, pero falta formación

América del Sur/ Ecuador/ 20.08.2019/ Fuente: www.eluniverso.com.

 

Como el proceso de identificar y responder a la diversidad de necesidades especiales de todos los estudiantes a través de la mayor participación en el aprendizaje, las culturas y en las comunidades, a fin de reducir la exclusión en la educación. Así define a la Educación Inclusiva la Ley Orgánica de Educación Intercultural.

La misma ley determina que todos los establecimientos de educación escolarizada ordinaria deberán adoptar las medidas necesarias para permitir la admisión de aquellos estudiantes con necesidades educativas especiales asociadas o no a una discapacidad.

Aunque la ley lo ordenaba, es a partir del 2010 que se comienza a contar en Ecuador con  un proyecto modelo de educación inclusiva, cuyo objetivo es asegurar que el sistema educativo cumpla con las demandas de la Constitución, es decir, hacer posible la escuela para todos, atendiendo a aquellos sujetos con necesidades educativas especiales, asociadas o no a la discapacidad.

Las leyes, reglamentos y normativas detallan todo. Así, se establece  que son necesidades educativas especiales no asociadas a la discapacidad las siguientes: Dificultades específicas de aprendizaje: dislexia, discalculia, disgrafía, disortografía, disfasia, trastornos por déficit de atención e hiperactividad, trastornos del comportamiento, entre otras dificultades.

También situaciones de vulnerabilidad: enfermedades catastróficas, movilidad humana, menores infractores, víctimas de violencia, adicciones y otras situaciones excepcionales. También la dotación superior: altas capacidades intelectuales.

Mientras tanto, son necesidades educativas especiales asociadas a la discapacidad las siguientes: discapacidad intelectual, física-motriz, auditiva, visual o mental; multidiscapacidades; y trastornos generalizados del desarrollo (autismo, síndrome de Asperger, síndrome de Rett, entre otros).

Para efectos de planificación y organización dentro de los establecimientos de educación escolarizada ordinaria, se considerarán por cada discapacidad los siguientes equivalentes de atención necesaria con relación a estudiantes sin discapacidad: un estudiante con discapacidad visual equivale a 3 estudiantes sin discapacidad, uno con discapacidad auditiva equivale a 2, con discapacidad intelectual a 4, física a 2 y con autismo a 5 estudiantes sin discapacidad. 

“La inclusión estaba en las leyes, pero nadie la cumplía, Rafael Correa (expresidente de la República) la obligó a cumplir, pero no se instrumentó  a nadie para que pueda la inclusión funcionar; se hizo al revés; la gente no estaba preparada y no hay quién forme, que es peor”, dice Soledad Ramírez, psicopedagoga terapeuta, una de las fundadoras del Liceo Los Andes,  hace 37 años, un colegio icónico de Guayaquil en materia de educación inclusiva, y donde es la coordinadora del área de comunicación, que atiende a niños con autismo, síndrome de Asperger, entre otras necesidades especiales de aprendizaje.

“Es muy difícil hacer inclusión por decreto, porque hay que estar formados es verdad, pero la inclusión tiene que ver con las ganas, tiene que ver  con la cultura escolar y no todas las culturas escolares se compaginan bien con el espíritu de la inclusión”, dice María Ortega, coordinadora del área de Psicopedagogía de la misma unidad educativa.

En el Liceo Los Andes, que fue creado con la filosofía de la inclusión, hay un equipo de psicopedagogas, psicólogas clínicas, terapistas de lenguaje, terapistas de educación, entre otros especialistas. Desde maternal hasta tercero de bachillerato hay actualmente 1.200 alumnos, y solo para el área de maternal, educación inicial y escuela hay 7 adultos (no área administrativa) por cada niño.

“Debe haber un montón de maestros encantados de hacer inclusión, pero si en la institución educativa no hay un soporte psicológico y pedagógico para que se haga inclusión, es difícil que funcione”, dice Ramírez.

Para la educación inclusiva, las escuelas y colegios deben hacer modificaciones en enfoques, contenidos, estructura, estrategia, dependiendo de cada caso de necesidad educativa especial, y como dice Mariuxi Rodríguez, rectora del Crear, otro colegio icónico de la inclusión, el Ministerio de Educación, a través de la Dirección Nacional de Educación Especial e Inclusiva, hace seguimiento de cada caso y pide evaluaciones periódicas a los colegios particulares y fiscales.

Educación fiscal

En el caso de las fiscales, en todo el país hay actualmente 4.857 instituciones educativas ordinarias, que atienden a estudiantes con necesidades educativas especiales asociadas a la discapacidad, según un informe conjunto de Lorena Salazar, directora nacional de Educación Especializada e Inclusiva,  y de Isabel Maldonado, subsecretaria de Educación Especializada e Inclusiva.

La formación de maestros empezó en el 2014 a través de cursos de sensibilización en discapacidades, inclusión educativa, educación especial inclusiva y actualización pedagógica, inclusión educativa y aprendizaje sostenible. Desde el 2014 hasta el 2018 se han capacitado 94.348 maestros, según el mismo informe.

La  Dirección Nacional de Educación Especializada e Inclusiva cuenta con un grupo de docentes pedagogos de apoyo a la inclusión, que se podrá requerir, en particular, en relación con los niños y adolescentes con necesidades educativas asociadas a la discapacidad que estén en un colegio regular. Su labor, indica el informe, es velar por el aprendizaje, participación, permanencia y culminación de estudios mediante un abordaje integral. (I)

 

La inclusión, si no es bien llevada, puede hacer más daño que bien

No todos los casos de necesidades educativas especiales con discapacidad son “escolarizables” en un sistema regular. En eso coinciden Soledad Ramírez, del Liceo Los Andes, y Mariuxi Rodríguez, del Crear, ambos colegios pioneros en inclusión.

“Por ejemplo, no pueden estar en una escuela regular niños con discapacidad intelectual profunda, una parálisis o disfunción motora muy fuerte, enfermedades con espasmos y disfunciones psiquiátricas que generen un conflicto social, una falta de integración, pues hay que preservar al resto de alumnos”, expresa Rodríguez.

Ramírez dice que no cree mucho en la frase de que la inclusión es para todos, pues hay casos que no se pueden llevar en la escuela regular. “También hemos tenido casos de chicos con crisis muy serias y no los hemos podido sostener diariamente en la institución, lo que hemos hecho es escolarizarlos unos días en casa y otros en el colegio o hacer un programa que tiene que ver mucho con la calle”, dice Ramírez. Estos mismos chicos, prosigue, seguramente no van a ir a la universidad. “Pero para que se vuelvan autónomos los llevamos a la calle y aprenden matemáticas, comprando, o aprenden a leer en el Burger King. Se trata de un sistema de aprendizaje en el cual el chico se siente más cómodo”.

No pueden estar en una escuela regular niños con discapacidad intelectual profunda, una parálisis o disfunción motora muy fuerte,  disfunciones psiquiátricas que generen un conflicto”.
Mariuxi Rodríguez, del Crear

María Ortega, del Liceo Los Andes, indica que mientras más pronto se atienda alguna necesidad de aprendizaje especial habrá más posibilidades de éxito. “Los primeros años, las primeras experiencias en las cuales un niño se enfrenta al aprendizaje son vitales para sus ganas de aprender, si se siente útil, si tiene esa sensación de niño empoderado que puede, pero si esas primeras experiencias son nefastas, si estas le devuelven como espejo, que no puede, se le hace mucho daño”.

Las primeras experiencias en las cuales un niño se enfrenta al aprendizaje son vitales para sus ganas de aprender, si se siente útil, de lo contrario se le hace mucho daño”.
María Ortega,  Liceo Los Andes

“Lo que no forma deforma”, sostiene Rodríguez, rectora del Crear, donde tienen un niño con síndrome de Down por aula, aparte de otras necesidades especiales de aprendizaje.

En ambos colegios tienen sus limitaciones. “Yo recibo niños en tanto tenga algo que ofrecer, de lo contrario no”, dice Ramírez, mientras Rodríguez expresa que también es una cuestión de cupos, y de preservar al resto de alumnos, que también ganan con la inclusión, pues aprenden a ser tolerantes, pacientes, respetuosos con la diversidad. “Yo digo que para trabajar en Crear se necesita un corazón especial, es un aprendizaje maravilloso para cualquier ser humano”.

En el Liceo Los Andes hay una cultura tan inclusiva que los chicos regulares buscan aprender formas de relacionarse con los chicos especiales; para comer, pasear. (I)

Fuente de la noticia: https://www.eluniverso.com/noticias/2019/07/23/nota/7438443/educacion-inclusiva-ecuador-hay-ley-falta-formacion

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Argentina: Vuelve del debate sobre la educación integral de los pueblos originarios

América del Sur/ Argentina/ 20.08.2019/ Fuente: www.eltribuno.com.

 Serán cuatro jornadas con especialistas invitados de todo el país, de Bolivia y de Brasil. Serán actividades libres, abiertas y con certificaciones. Está organizado por terciarios, la UNSa y el Ministerio de Educación de Salta.

Esta semana se realiza en Salta el II foro de Formación Docente para la Educación Pluricultural de los Pueblos Originarios. El tema de la enseñanza intercultural estuvo en debate este año, con el acampe en la plazoleta IV Siglos de familias wichis que pedían una formación integral y respetuosa de todas las lenguas y cosmovisiones. A raíz de esta demanda, se impulsó un proyecto de ley para que la educación apuntara a la integración de las distintas comunidades que habitan en Salta.

El encuentro, que comienza hoy, se realizará en la ciudad de Salta en dos jornadas y para el viernes y sábado en las localidades de Isla de Cañas, Orán y en Santa Victoria Oeste. La idea es promover el intercambio y analizar la formación de docentes. En este debate participarán especialistas de Brasil y Bolivia, junto con quienes trabajan en la Modalidad de Educación Intercultural Bilinge (EIB) en el país.

Se destacan Sonia Ivanof, de la Universidad de la Patagonia y el director de Programa de Derechos Humanos en Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Córdoba, César Marchesino.

Este foro es una actividad libre, gratuita y con certificación de la Universidad Nacional de Salta y el Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología de la Provincia de Salta, a través del Centro de Investigaciones Sociales y Educativas del Norte Argentino (Cisen) y los Profesorados de Educación Intercultural Bilinge de la Dirección General de Educación Superior (DGES).

En la primera jornada habrá actividades en la UNSa y luego en el Instituto de Educación Superior N´ 6043 «Jorge Luis Borges», de barrio San Carlos, Salta.

Este encuentro está centrado en la identificación y sistematización de las pautas y principios pedagógico-didácticos, sociales, históricos y antropológicos que animan la formación docente para la educación intercultural bilinge (EBI). Se trata de diagnosticar el qué y el cómo de la formación docente teórica y práctica que se desarrolla en las aulas a fin de enriquecer las prácticas educativas y las propuestas de innovación superadoras.

La generación de pautas curriculares y organizativas que relacionen esta modalidad (EIB) con el resto del Sistema Educativo, sentarán las bases que favorezcan el reconocimiento a la igualdad de derechos de los pueblos indígenas.

La invitación brinda acceso libre para que participen educadores, estudiantes y otros agentes que aspiran a fortalecer la formación docente continua para una educación pluricultural.

Las actividades en la UNSa

A las 15 se hará el ateneo «La emergencia de la investigación intercultural frente al racismo epistémico», en sala «Osvaldo Maidana», Cisen, en el segundo piso de la Facultad de Humanidades. Expone: Felipe Curivil Bravo, Centro Indígena de Investigaciones Taki Unquy, Kollasullu, Cochabamba, Bolivia, Abya Yala.

A las 18 se dará una charla sobre «Indigenizar la conciencia para descolonizar la Justicia. Cómo rescatar las singularidades para no caer en la colonización jurídica» en la sala la «Osvaldo Maidana» de la Facultad de Humanidades. Exponen Sonia Ivanoff, de la Cátedra Libre «Pueblos Originarios», Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco y el Instituto Superior de Formación Docente N´ 806, Comodoro Rivadavia, Chubut.

Barrio San Carlos

A las 19.30, en el Instituto de Educación Superior N´ 6043 «Jorge Luis Borges», disertarán entre otros: Adir Casaro Nascimento, de la Universidade Católica Dom Bosco, Brasil; Beatriz dos Santos Landa, de la Universidade Estadual de Mato Grosso do Sul, Brasil; Felipe Curivil Bravo, Centro Indígena de Investigaciones Taki Unquy, Bolivia, Carlos Bonetti, Universidad Nacional de Santiago del Estero, Argentina; -fernando Bustamante, Universidad Nacional de Santiago del Estero, Argentina; Festo Chauque, Instituto de Educación Superior N´ 6023, Salta, Argentina; Mónica Cohendoz, Instituto Superior de Formación Docente N´ 22, Facultad de Ciencias Sociales, Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires, Argentina; Noemí Milton, Instituto Superior de Formación Docente N´ 22, Olavarría, Buenos Aires, Argentina; Silvina Corbetta, Universidad Nacional de Santiago del Estero, Argentina y Sonia Ivanoff, Instituto Superior de Formación Docente N´ 806.

Fuente de la noticia: https://www.eltribuno.com/salta/nota/2019-8-20-0-0-0-vuelve-del-debate-sobre-la-educacion-integral-de-los-pueblos-originarios

 

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¿Por qué es equivocado evaluar a las universidades mediante pruebas Saber Pro?

Por: Julián De Zubiría. 

El pedagogo propone cambiar el sistema de evaluación de la calidad de la educación superior, de manera que el país pase a utilizar pruebas de valor agregado. Estos son sus argumentos.

Colombia tiene el sistema de evaluación más robusto de toda América Latina. Desde el año 2000 el país cuenta con un modelo diseñado a partir del concepto de competencia, el cual permite un seguimiento de cada uno de los ciclos, ya que incluye evaluaciones censales en los grados 3º, 5º, 9º, 11 y los realizados al culminar la universidad. Muy acertadamente han sido seleccionadas algunas de las competencias genéricas más importantes para trabajar en la educación: lectura crítica, argumentación, deducción y competencias ciudadanas. Así mismo, incluyen las principales competencias específicas, tanto para la educación básica, como para la superior. Han sido aplicadas de manera consistente en las últimas dos décadas, lo que permite concluir que el avance en la calidad de la educación ha sido ínfimo y que, a medida que aumentan los grados, los resultados satisfactorios son menores. Dicho en un lenguaje coloquial: estamos muy mal y hemos avanzado muy poco en la calidad desde el año 2000. Tal vez, antes tampoco, pero las pruebas aplicadas hasta 1999 no eran comparables porque evaluaban informaciones y estaban organizadas bajo norma y no a partir de criterios.

Sin embargo, el objeto de esta nota es reflexionar sobre el beneficio que ha alcanzado el país al poseer un sistema tan robusto de seguimiento y evaluación de la calidad de la educación. En este caso me concentraré en el equivocado uso que se está dando a los resultados en las pruebas que se practican a todos los egresados de la educación superior en Colombia: las pruebas Saber Pro.

Publicar los resultados de las pruebas Saber Pro sin ponderaciones y ajustes a los niveles alcanzados al ingreso a la universidad, sería similar a que se revelaran los resultados de una carrera de 10 kilómetros, pero sin informar que algunos corredores arrancaron 9 kilómetros adelante de la meta, algunos salieron desde la raya y no faltaron los que tuvieron que recorrer algunos kilómetros para llegar al punto de partida. Es un acto de injusticia totalmente inadmisible, que se repite cada semestre, cuando se divulgan los resultados de las pruebas y que, a través del silencio, ha sido avalado por el Estado y el Ministerio de Educación Nacional (MEN).

Nos han hecho creer que las mejores universidades son las privadas que trabajan con estudiantes de estratos 5 y 6, lo cual no es cierto. Lo que sucede es que los estudiantes que ellas admiten provienen de colegios privados de muy alta calidad y con familias que presentan notables ventajas económicas, sociales y culturales; lo que les permite alcanzar excelentes resultados en las pruebas Saber11. Por tanto, en estas universidades los estudiantes arrancan la carrera de 10 kilómetros con 9 kilómetros de ventaja. Es cierto que llegan a la meta antes, pero de allí no se infiere que sean las universidades que brindan educación de más alta calidad

Para saber cuáles son las mejores universidades, el país cuenta con toda la información necesaria: las pruebas de ingreso y egreso de todas las universidades del país, organizadas por programas y con la ponderación del estrato promedio para cada una de las facultades. Con esta información, la solución al problema de la evaluación de la calidad es elemental: se trata de descontar al valor alcanzado en Saber Pro, el valor de ingreso en las pruebas Saber 11. Eso se puede hacer, en especial, para las pruebas de Lectura crítica, Razonamiento numérico, Competencias Ciudadanas, Inglés y Comunicación Escrita; es decir, para las competencias genéricas. Todos esos datos están en poder del ICFES desde 2013, para todas las universidades, facultades, sedes y programas.

El Icfes está trabajando en una solución parcial al problema previamente señalado. Mediante un trabajo sistemático y muy profundo, han logrado estimar el aporte relativo que viene realizando cada uno de los programas, respecto a todos aquellos que admitieron estudiantes con un resultado muy similar en sus pruebas Saber 11. Es un problema mucho más complejo de resolver que el que estoy planteando en esta columna. Con satisfacción, debo informar que ya lo tienen prácticamente resuelto y lo están validando ante expertos, para ver si es necesario hacerle algunos ajustes. El cálculo que han hecho, le permitirá a cada programa y facultad compararse con otros que presentan características similares en sus resultados iniciales de Saber 11 y de estrato socioeconómico. De esta manera, los directivos podrán determinar en qué competencias están trabajando mejor que otros programas de condiciones muy similares. El trabajo que han adelantado es notable y será de muy buena ayuda para decanos y directivos para saber qué ajustes deberán llevar a cabo a futuro. Es una excelente utilización de la evaluación con una finalidad formativa.  Felicito al Icfes por la iniciativa, por el esfuerzo y por la información que va a compartir para ayudar a trabajar en el mejoramiento de la calidad de la educación superior.

Sin embargo, hago pública la solicitud que hice ante la directora del Icfes, cuando muy amablemente fui invitado a comentar sobre el proyecto en curso. Mi solicitud a la Ministra de Educación y a la directora del Icfes, es que, divulguen los resultados de las pruebas de valor agregado de todas las universidades según programas. Si lo hacen, se podrá corregir una enorme injusticia que se ha cometido en Colombia con las universidades que reciben a los estudiantes con peores resultados en las pruebas Saber 11, pues los castigan en los rankings. Estas universidades alcanzan menores niveles en las pruebas Saber Pro, porque en ellas sus estudiantes arrancan la carrera de los 10 kilómetros con notable desventaja frente a las otras: deben recorrer varios kilómetros antes de llegar al punto de partida. La injusticia es doble si se tiene en cuenta que los castigan por provenir de colegios de baja calidad educativa y de familias con menor acervo cultural. Lo más grave es que el error cometido al divulgar las pruebas Saber Pro sin ninguna ponderación, ha sesgado la política pública educativa del país en beneficio de las universidades privadas que atienden estudiantes de estratos altos, tal como quedó plenamente demostrado en el programa Ser Pilo Paga.

Tengo en mi mano los resultados para el año 2015 y sé que el MEN tiene los resultados para el año 2017. Pero no soy yo la persona que debe divulgarlos, sino el propio Ministerio. Al divulgarlos, darían un paso para corregir la injusticia que se ha cometido con universidades públicas regionales y algunas privadas que atienden población de estratos medios y bajos. Algunas de estas instituciones, pese a realizar un excelente trabajo, no logran ser visibles en los rankings. Sé que el Icfes no quiere publicarlos, porque cree equivocado hacerlo. La pregunta es si es preferible que con su silencio avale unos resultados falaces sobre la calidad de la educación superior, que son los que actualmente conocemos. Lo único que puedo decir es que el país se sorprendería al concluir que la mejor educación superior no es, necesariamente, la privada de estratos 5 y 6 ¿Será por eso que no se divulgan en Colombia los resultados de las pruebas de valor agregado?

Para que esta solicitud sea completamente viable es necesario que se garantice que todas las universidades del país incluyan como criterio de admisión las pruebas Saber 11. Muchos no lo saben, pero solo en el país del Sagrado Corazón sucede que las universidades oficiales no utilizan como criterio de admisión las pruebas elaboradas por el Icfes, sino que han construido otras. Al hacerlo, cobran a los estudiantes una cifra adicional; pero lo que es más grave: las pruebas aplicadas en las universidades oficiales son más tradicionales al evaluar informaciones y no competencias. Es así como evalúan los conocimientos matemáticos y no el razonamiento numérico y dejan de lado el nivel de pensamiento, de lectura crítica, y de competencias ciudadanas, alcanzados hasta el momento por los estudiantes. Sin duda, a las universidades oficiales ingresan estudiantes de muy alto nivel, ya que tan solo son admitidos entre el 8 y el 10% de los aspirantes. Lo ideal es que los admitidos fueran evaluados con las mismas pruebas que utilizan las universidades privadas en su selección y las cuales son elaboradas por el Icfes: Las pruebas Saber 11 que evalúan las competencias argumentativas, interpretativas y propositivas de los estudiantes.

Las pruebas de valor agregado tienen la solución al problema señalado y el Icfes tiene toda la información para calcularlas y divulgarlas. Esperamos que lo haga pronto. Si lo logramos, fortaleceríamos la democracia, la calidad educativa y la equidad.

Fuente del artículo: https://www.semana.com/opinion/articulo/por-que-es-equivocado-evaluar-a-las-universidades-mediante-pruebas-saber-pro-por-julian-de-zubiria/627665

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La filosofía educativa en el ámbito universitario

Por: María Alejandra Rodríguez.

 

Resumen

La educación superior en Venezuela, como fundamento formativo para el desarrollo educativo, cultural, filosófico y  social puede ser un punto de referencia crucial  en función de la construcción de una sociedad humana, justa y libre. Los pedagogos y filósofos de renombre  suelen ser considerados como idealistas cuyas propuestas  han sido sueños ingenuos, pero que al final han influenciado en la creación de nuevos modos educativos. Se trata de educar más allá del bienestar individual y colectivo propuesto por una sociedad del éxito personal y del consumo, trabajar en función  del porvenir de la civilización y la supervivencia de la raza humana y del planeta; ya que una persona consciente de su compromiso existencial puede alcanzar grandes logros e impactar en el bienestar de los demás gracias a un humanismo trascendental y verdadero. Por eso la educación universitaria debe considerarse como el modo formativo humanista para emprender cualquier objetivo elevado, verdaderamente humano, comunitario y social, sea a través del currículo de carácter ético-espiritual de todas las profesiones, o de una formación filosófica en torno a las dimensiones antropológicas existenciales del sentido de la vida desde el compromiso social.

Palabras clave: Educación Universitaria,  Filosofía, Compromiso, Humanismo.

Abstract

The highest education in Venezuela as basis training to the educative, cultural, philosophic and social development can be a very important reference point in function to the building of a human, just and free society. The philosophers and pedagogues used to be considered as idealist which proposals have been naïve dreams, but that it has influenced in the creation of new educative ways. It’s treats to teach beyond to the individual or collective wellness proposed by a society of personal success, to work in function of the civilization future and the survival of the human beings and the planet; because of a person aware of his existential commitment can achieve big goals and impact in the wellness of others thanks to a true and transcendental humanism. That’s why the university education should consider as the humanist training mode to begin any high objective, human, communitarian and social, either through the curriculum of the ethic-spiritual character of every professions or a philosophic training around the existential anthropologic dimensions  of the life sense since the social commitment.

Key Words: University Education, Philosophy, Humanism.

La  educación superior es hoy uno de los retos más trascendentales para filósofos y educadores; y representa uno de los retos antropológicos y sociales más trascendentales. Al parecer las asignaturas actuales no responden a las verdaderas necesidades humanas en cuanto a su formación existencial, o búsqueda de sentido de la vida misma; las asignaturas apuntan hacia el “Hacer”, dejando de lado, y casi en el olvido, las dimensiones del “Ser” de los estudiantes. Sin duda, se está muy lejos, en la Venezuela actual,  de vivir en armonía con nuestros semejantes y no hemos conseguido razones existenciales para el compromiso social, como elemento esencial del ser humano concebido desde la antropología del encuentro, quedando en el fondo, un vacío existencial que reclama ser allanado desde el ámbito de la formación universitaria desde los planteamientos de la filosofía.

Por esto, desde una actitud fenomenológica y existencial, el hombre de la sociedad actual se plantea las preguntas sobre el sentido de la vida: ¿Qué es la vida? ¿Qué es la muerte? ¿Qué es el hombre? ¿Qué es la felicidad? ¿Por qué la muerte? ¿Por qué la injusticia? ¿Por qué el amor? Evidentemente, en el ámbito universitario, las preguntas surgen de un yo personal propio del joven estudiante quien se encuentra sumergido en la vorágine de la sociedad del siglo XXI. En este contexto,  Gevaert (1976) plantea lo siguiente:

Los interrogantes sobre la esencia del hombre y sobre el significado de su existencia, tanto hoy como en el pasado, no nacen en primer lugar de una curiosidad científica, encaminada al aumento del saber. Los problemas antropológicos se imponen por sí mismos, irrumpen en la existencia y se plantea por su propio peso. La existencia, al hacerse problemática, requiere una respuesta y obliga a tomar posiciones (p. 14)

Los intereses de la sociedad actual, dentro de la cultura de Occidente,  se han encausado al desarrollo de la  ciencia en función de la tecnología, economía y a la globalización de un modo particular de modelo antropológico centrado en el éxito personal como horizonte existencial, en donde solamente importa el yo-egoísta por encima de lo comunitario y social, enfocados en un modo filosófico totalmente envuelto en el pragmatismo. En este contexto, Barbera (2005) sostiene la dificultad de valorar la formación filosófica en la universidad pragmática, tecnológica y comercial propia de la sociedad capitalista actual:

Reflexionar acerca de la importancia de la Filosofía, dentro de una sociedad sumergida hasta el alma en el Pragmatismo más crudo que se haya vivido a lo largo de la historia de la humanidad, puede resultar un esfuerzo que probablemente carezca de significado , el recuerdo insignificante de  un momento de la vida universitaria, donde un profesor del montón habló de una asignatura del Pensum de estudio, referente a cosas extrañas y ajenas a la vida  real, no sólo de los estudiantes, sino de  la casi  totalidad del profesorado; tal vez, ajena y extraña de la vida concreta de los mismos profesores del Departamento de Filosofía, quienes muchas veces  reducimos la Filosofía a la utilidad que nos produce. Nosotros tendríamos que ser los primeros en hacernos la pregunta sobre la importancia de la Filosofía, pero, en el “Pensum de la vida misma. (p. 241)

Es decir, el crecimiento personal, humano, antropológico, existencial carece de interés por parte de una universidad al servicio del pragmatismo de la sociedad actual, la formación filosófica, ética, social, comunitaria, vocacional ha sido opacada por la formación técnica y comercial. El problema de fondo parece ser que no existe interés real, no solamente a nivel de discurso, que invierta espacio y tiempo en la formación humana de los diferentes egresados de las universidades venezolanas. ¿Hasta cuándo debemos esperar para empezar a construir una nueva sociedad, un nuevo ser humano comprometido vocacionalmente con la comunidad, con la sociedad y con el bienestar del planeta Tierra? Y sin dar la espalda a la realidad,  ¿Cómo educar para combinar tecnología y humanismo? Sin duda, la formación filosófica, desde las dimensiones antropológicas centradas en la trascendencia del compromiso como modo de existencia, conllevan a la trascendencia de la formación reducida al hacer tecnológico.

Hacia una formación existencial desde lo humano

Se tiene la convicción epistémica de que la Educación formal en el nivel superior, está plenamente justificada cuando se orienta al mejoramiento, tanto en cantidad como en calidad del sistema productivo de un país; es decir, la ciencia se convierte en tecnología y comercio; a pesar de que “la Universidad como formadora de generaciones futuras de profesionales y la Industria como lugar de producción en serie de bienes son realidades diferentes en cuanto a objetivos, lenguaje, valores, organización y percepción de procesos de formación humana. No resulta tan evidente lo homogéneo en cuanto a su naturaleza entre el mundo industrial y comercial, y las aulas de clases universitarias.

La estrecha unidad que se supone debe existir, se ha formulado desde un pragmatismo antropológico que gira en torno a la producción, la ganancia y el correspondiente éxito personal como sujeto que lleva adelante los procesos del capitalismo actual, que ha obviado el carácter humanista de la formación universitaria.

Hace mucho que se induce al hombre moderno a tener una visión economicista de la historia y del futuro personal y de la humanidad. Este sometimiento de lo humano a lo económico y tecnológico, empieza a provocar en el ámbito mundial resultados catastróficos a nivel planetario y de justicia social, tal como lo señala Solana (2012), en su llamada a volver a lo humano, a lo existencial:

Es necesario -a pesar del “mundo globalizado que demanda una respuesta directa e innovadora en relación con la ciencia y la tecnología”-, volver a los objetivos originales: aquellos que hicieron que la escuela, como institución rectora de la sociedad, llegara a existir, aquellos que enseñaron Aristóteles, Rousseau, Dewey y Kant entre tantos otros; al menos socializarlos, colocar al ser humano como elemento prioritario, por encima de las máquinas. (p. 42)

“Dentro de este contexto de reflexión filosófica y social, en búsqueda del sentido humano que pueda permitir la sociedad actual, Córdova (2009) apunta hacia la denuncia de las injusticias del hombre contra el hombre que  produce el pragmatismo llevado a sus últimas consecuencias:

Nuestra producción ha crecido en los últimos años, pero este crecimiento no ha permitido aún cambios significativos para el bienestar humano y la justicia social”; persiste la pobreza, la carencia de alimentos y de vivienda; sin embargo, se ha incrementado la delincuencia y la paz social se ve, más que nunca, seriamente amenazada. “No podemos seguir midiendo el mejoramiento de una sociedad sólo por el número de productos y de servicios que se ofrecen para su consumo. ” (p. 97)

Si se concibe el desarrollo de una sociedad como la capacidad de las personas para elevar, individual y colectivamente, la calidad de su vida, la educación humanista cobra la prioridad que le corresponde entre las acciones que realiza el Estado moderno. La persona humana es por excelencia el centro y razón de ser de la universidad. No se trata solamente de egresar “peones sociales”; sino seres humanos en el más trascendental sentido de lo humano; el ser humano no puede ser reducido a un hacedor, a una cosa producida en serie, el hombre es trascendencia en sí mismo, y su calidad de vida se da en el ser, en esa dimensión trascendental de la existencia, y no en el laborar mecánico con el cual se conforma el pragmatismo tecnológico.

Lo dado como “algo”, reduce al hombre a una cosa, y el hombre es un ser personal, un ser para la trascendencia, de eso se trata el sentido antropológico de lo educativo en las universidades formadoras de la juventud venezolana. Dentro de este marco reflexivo, Morales (2005) expresa el verdadero sentido trascendental y personalista como eje orientador del proceso educativo en todos los niveles de la educación formal:

En segunda instancia, educar para la trascendencia requiere ver el sentido de lo educativo, la perspectiva a desarrollar implica la educación como espacio tiempo de trascendencia, a ello se refiere el autor como el punto clave donde se deslindan otros aspectos como superar la estructura academicista y de didácticas centradas únicamente en el conocimiento como finalidad. La trascendencia surge en el compromiso de establecer lo humano como centro único de interés, el aula se convierte en encuentro de subjetividades, el otro no es visto como la negación del yo sino como fundamento de apertura a un tú. Trascender es apropiarse de la expectativa de futuro que posee el otro y generar la alteridad. El problema es que el costo de la trascendencia es el compromiso ontológico, un sujeto que emerge después de la postmodernidad con todo la esperanza de seguir siendo. Nadie podrá eliminar la “necesidad” perenne del ser humano por realizarse, ni siquiera un psicologismo reductor a una conciencia animal.  (p. 67)

Desde el paradigma positivista y pragmático, se concibe que los objetivos del sistema industrial se ajustan a la vida concreta de los seres humanos, quienes son formados como piezas del sistema de producción, que no poseen rostros, ni nombres propios, y que al final son remplazados como cualquier pieza de la maquinaria. De hecho, si se impone el positivismo pragmático de la filosofía de la producción y comercialización del actual sistema social; entonces, nuestras vidas carecerán de existencia, estarán al servicio de la maquinaria de producción y de comercialización; y en el fondo, esos serán los objetivos reales, más allá del currículum de la educación superior. De este modo el tener y el hacer en función de ese tener constituirán el verdadero marco de filosofía antropológica desarrollada en las universidades venezolanas.

Si, por el contrario, el sistema industrial y de comercialización es sólo una parte de la vida, y no la vida misma; entonces, lo humano emerge en modo espiritual, cultural y trascendental; aparece la familia, la comunidad, el  compromiso social como horizontes existenciales de la vida; es decir, aparece la antropología del ser. Así, pues,  los valores estéticos, morales, espirituales, tendrían preferencia; quienes dediquen su vida al compromiso de la formación filosófica, antropológica y existencial, no estarán sujetos a los fines reduccionistas del sistema comercial e industrial; sino que éste estará subordinado a los objetivos elevados del ser humano y sin duda, habrá más oportunidad de descubrir el humanismo real, comprometido en lo comunitario, social y planetario, tal como lo señala Morin (2000) al referirse al pensamiento complejo, el cual exige la capacidad de sinceridad epistémica y existencial en la comprensión de la naturaleza real del universo, como lo expresa en Los siete saberes necesarios a la educación, donde plantea un modo distinto de ontología y de la antropología filosófica correspondiente como modo alternativo de entender lo humano como habitantes de un mismo hogar planetario, biológico y universal:

Estamos en un gigantesco cosmos en expansión constituido por miles de millones de galaxias y miles de millones de estrellas y aprendimos que nuestra Tierra es un trompo minúsculo que gira alrededor de un astro errante en la periferia de una pequeña galaxia de suburbio. Nuestro planeta erra en el cosmos. Debemos asumir las consecuencias de esta situación marginal, periférica, que es la nuestra. Como seres vivos de este planeta, dependemos vitalmente de la biosfera terrestre; debemos reconocer nuestra muy física y muy biológica identidad terrenal (p.53)

Se trata de cumplir prioritariamente con los objetivos humanos, sin descuidar aquellos que nos permitirán vivir dignamente como familia, comunidad, nación y sociedad humana. De hecho, sería muy razonable pensar que cuanto mejor sea nuestro nivel de vida en el sentido estrictamente humano, más allá de la vida por el tener; mejor podremos enfocar las actividades destinadas a producir los mismos bienes que requiere la sociedad a través de sus procesos de industrialización, ya sea incrementando bienes o mejorando servicios. Ciertamente, al priorizar la formación humanista se promueve la formación de un mejor profesional, porque se atienden los aspectos más importantes como compromiso vocacional, con sentido existencial de la vida misma. Se trata de producir con sentido humano. Lo que requiere no hombre seriados, sin personalidad; sino, de seres realmente humanos, cuyo trabajo sea humano y con sentido trascendental.

 

Bibliografía

Barbera, G (2005) Sobre el Concepto y la Importancia de la Filosofía. Revista Ciencias de la Educación  Nº 26.  Editorial. Universidad de Carabobo. Valencia-Venezuela.

Córdova, E (2009) “Principios de la Educación humanista” Revista Magistralis, Abril. Universidad Iberoamericana-Puebla.

Gevaert, J. (1976) El problema del hombre. Salamanca: Sígueme.

Morales (2005) Fundamentos Epistemológicos para la Educación más allá de la Postmodernidad. Educar para la Trascendencia. Artículo publicado en la revista Anthropos – Venezuela

Solana, Fernando (2012). XX Sesión de la Conferencia General de la UNESCO, en París el 26 de octubre de 1978 y publicado por la SEP.

Fuente del artículo: http://www.eleutheria.ufm.edu/ArticulosPDF/161221_MARodriguez_La_Filosofia_Educativa.pdf

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Día del Niño: la infancia es una ventana de oportunidades

Por: Luisa Brumana.

En los últimos 30 años, un cambio social radical posicionó a los chicos y chicas como sujetos de derecho en vez de objetos de protección.

Garantizar la participación de los niños, las niñas y adolescentes es un desafío para los adultos que en los últimos 30 años vivimos un cambio social y cultural radical impulsado por la Convención sobre los Derechos del Niño, que posiciona a los chicos y a las chicas como sujetos de derecho. Esta afirmación, los niños y a las niñas son sujetos de derecho, cambia la manera en que el mundo interpela a las personas de 0 a 18 años que dejan de ser objetos de protección, como establecía el antiguo paradigma tutelar, que presuponía que los niños necesitan de un adulto que tome decisiones por ellos.

A partir de la adopción de la Convención sobre los Derechos del Niño, que este año cumple su 30° aniversario, las sociedades reconocen que los niños y las niñas son personas en crecimiento, llenas de potencialidades, que ganan autonomía en forma progresiva y que tienen derechos que les garantizan el acceso a la salud, la educación, la inclusión social, la protección frente a la violencia, para tener un buen comienzo en la vida y un desarrollo pleno durante la segunda década, que es la adolescencia.

30 años es mucho y a la vez muy poco en el desarrollo de un tratado internacional de derechos humanos que revolucionó la manera en que entendemos a la infancia y la adolescencia. Los niños y las niñas no son “adultos pequeños” como se creyó durante muchos años. No aprenden en el trabajo, aprenden en la escuela.No “moldean el carácter en la calle” o en el mundo adulto: los chicos y las chicas necesitan de espacios de juego y socialización con sus pares en los que aprenden a compartir, a interactuar en grupo, a disfrutar del tiempo libre. Las cosas que aprendemos durante la infancia dejan huella para toda la vida.

La Convención sobre los Derechos del Niño establece el derecho a participar, a que los chicos y las chicas expresen sus opiniones en la familia, en la escuela, en sus lugares de pertenencia, sobre los temas que los involucran, y a que estas opiniones sean tenidas en cuenta. Y en sintonía con otros tratados de derechos humanos, explicita el derecho a asociarse con fines culturales, deportivos o políticos siempre y cuando esas asociaciones o grupos estén sólo integradas por niños, niñas o adolescentes.

Los derechos humanos cobran sentido cuando nos apropiamos de ellos, los ejercemos, los revindicamos, los exigimos, los vivimos y aún más, desde edades tempranas. El Día del Niño es una fecha simbólica, que cambia de un país a otro, pero nos recuerda (donde sea que estemos) que la infancia es una ventana de oportunidades, un momento en la vida que no se repite más y que tiene derechos especiales que necesitamos, como sociedad y como individuos que la integran, garantizar para que estos primeros años en el mundo, sean equitativos para todos. Una misma “línea de largada” o como decimos en UNICEF, para cada niño, para cada niña, una oportunidad.

Fuente del artículo: https://www.clarin.com/sociedad/dia-nino-infancia-ventana-oportunidades_0_ZjNxwu4oe.html

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