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Colombia: Más de 300 niños están sin clases en la zona rural, luego de que docentes fueran asaltadas y retenidas

Redacción: Diario del Norte

A casi tres meses de que siete docentes de la sede Maimajasay, adscrita a la Institución Educativa Indígena No. 6 en zona rural de Maicao fueran despojados de sus pertenencias y retenidos contra su voluntad por espacio de dos horas, cuando se disponían a cumplir con su jornada académica, las directivas de la institución aún están a la espera de que la Secretaría de Educación y el alcalde realicen un pronunciamiento, así como tampoco han tomado las acciones necesarias para que los maestros retornen a sus labores.

Se conoció que los docentes desde el día del atraco cumplen su jornada laboral en la sede de Paraguachón, pero por temor a sus vidas no se han atrevido a regresar, ya que nadie les garantiza su integridad.

En entrevista con Diario del Norte, Georgina de Luque, rectora de la institución educativa, informó que más de 300 niños se están viendo perjudicados, y pese a que los docentes no han vuelto, los pequeños siguen presentándose para recibir sus clases. Indicó que esa sede solo tiene 55 niños nativos de la zona, y los demás son de diferentes comunidades aledañas como La Lucha, Santa Lucía, Cuatro Bocas, La Frontera, La Loma, Guadalajara, El Jobo, entre otros.

Agregó que las comunidades de La Frontera, La Lucha, Berlín y Caujalito son de territorio venezolano, pero como los niños tienen documentos de Colombia, han accedido al sistema educativo ante la crisis del vecino país.

“Allá podrán ir otros maestros, pero quién les va garantizar la seguridad a ellos y la preocupación es para dónde van a coger esos niños a los que hoy se les están vulnerando el derecho a la educación”, dijo.

Georgina de Luque, rectora de la institución educativa.

 

La directora también hizo un llamado a las autoridades tradicionales indígenas para que se pronuncien ante esta situación. “Dónde están los concejales, acaso no son ellos los padres del municipio, no son ellos los que deben velar por los intereses del pueblo en conjunto con el alcalde y no vemos su pronunciamiento. Cuántos docentes de la zona rural han sido atracados, cuántos han perdido la vida el año pasado. A un docente le quitaron la vida para robarle la moto y no pasó nada”, aseveró.

Afirmó que los maestros tienen toda la voluntad de volver. “En estos momentos están en una encrucijada porque están en el deber de cumplir su función, pero también está la exigencia de su familia a preservar sus vidas”.

La rectora dijo que lo que se necesita es que el alcalde y las autoridades tomen acciones. “Somos conscientes que así estemos dentro de nuestras casas, nuestra vida está en riesgo. Nosotros debemos tomar los cuidados necesarios para proteger nuestra integridad y que la seguridad solo nos la da Dios, pero por lo menos que se empiece a hacer una dinámica entre todos y que se le envíe un mensaje contundente a los delincuentes”.

Fuente: https://www.diariodelnorte.net/caribe/99-la-guajira/3851-mas-de-300-ninos-estan-sin-clases-en-la-zona-rural-luego-de-que-docentes-fueran-asaltadas-y-retenidas.html

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Los daños sociales de la desinformación

Por: Fernando Buen Abad

No se tipifican ni penalizan, con los rigores éticos o jurídicos más obvios, los daños que produce la desinformación y que son siempre muy severos contra el tejido social todo, ocurran donde ocurran. No hay atenuantes. A estas alturas de la historia la agenda temática indispensable para cualquier sociedad no es un misterio ni un enigma indescifrable. No hay territorio en el planeta que no tenga urgencia de saber qué pasa (verdaderamente) con la economía, no como la trama de negociados procaces culpables de la miseria sino como la realidad cruda y dura del paradero de las riquezas producidas por los trabajadores. Y sobre eso reina la inanición informativa. No hay territorio que no requiera saber, con nitidez escrupulosa, qué hacen los “políticos”, no por el entramado tóxico del trafico de influencias, favores u odios entre ellos, sino por la calidad y la cantidad de los problemas sociales que deben atender bajo mandato democrático. No hay palmo de planeta que pueda confiar en su estructura social sin conocer la dinámica completa del avance de sus derechos y sus responsabilidades frente a la complejidad misma de su dialéctica histórica, en las ciencias, en las artes, en la conflictividad y principalmente en la evolución de sus luchas, todas y cada una, en el espectro complejo de las conductas en comunidad. Y eso es de lo que más se silencia y tergiversa. Desfigurar los hechos es también desinformar.

Hace mucho tiempo, en los métodos y los instrumentales científicos de la producción informativa, dejó de tener valor la excusa de la ignorancia. Lo que se publica -o lo que se silencia- tiene la marca de los grupos de “inteligencia”, públicos o privados, que operan dentro y fuera de los medios de información. Ahí se cuecen los datos, su extensión, su profundidad su calidad y su cantidad. Ahí se definen los temas y se define el “canon” informativo obligatorio que una sociedad requiere para su desempeño cotidiano. Pero, bajo el capitalismo, que ha convertido la información también en mercancía, secuestrada para tribulaciones políticas o mercenarias, el “canon” (el conjunto mínimo obligatorio de información) no obedece a la producción social de conocimiento colectivo sino a la lógica de la ignorancia de mercado.

Tal “canon” y su dialéctica histórica, son hoy una referencia ineludible para medir la calidad y cantidad de la producción, la distribución y la interlocución con la información ofertada. Hay perfiles etarios, de género, de oficio, de orientaciones políticas, estéticas o científicas. Hay datos poblaciones suficientes, relevamientos geográficos, climatológicos económicos, políticos y culturales abundantes, como para proveer a las sociedades enteras con informaciones pertinentes, oportunas, amplias y críticas. Sin excusas, sin pretextos y sin omisiones. Y, sobre todo, proveer al “canon” con verdad científica, diversa, rica, consensuada y enriquecida permanentemente. Hay métodos avanzados para garantizarlo a pesar de que la niebla de mediocridad y servilismo que cubre a la mayoría de los “medios” no permita que se conozca la fuerza de la ciencia al servicio de la información social cotidiana.

Desinformar no sólo es suspender la “transmisión” de “datos”, es también sepultar un canon social informativo obligatorio. Es reducir el acto de informar al capricho convenenciero de los fabricantes de “noticias”. Es redactar corpus cercenados, al antojo de una ofensiva contra la consciencia de los interlocutores, para entregarles una visión (o noción) de la realidad deformada, desfigurada, desinformada. Es un fraude de punta a punta. No es una “omisión” más o menos interesada o tendenciosa…no es una “falla” del método; no es un accidente de la lógica narrativa; no es un incidente en la composición de la realidad; no es una “peccata minuta” del “descuido”; no es una errata del observador; no es miopía técnica ni es, desde luego, “gaje del oficio”. Es lisa y llanamente una canallada contra el conocimiento, un delito de lesa humanidad. Es como privar a los pueblos de su Derecho a la Educación.

A estas alturas de la Historia y, especialmente de la historia de los “medios de comunicación”, es insustentable e insoportable cualquier escusa para informar oportuna, amplia y responsablemente. No hay derecho que justifique la acción deliberada de silenciar lo que ocurre y, en el poco probable caso de que un medio de información no se entere de los que ocurre, ese medio realmente no merece respeto alguno. La excusa de “no saber”, de “no conocer”, de “no tener información” para, por ello, no asumir la responsabilidad profesional y ética que le compete a un medio informativo… es francamente sospechosa y ridícula. ¡Renuncien! Ningún pueblo debería soportar la ineficiencia inducida de un medio, concesionado por tal sociedad, para el ejercicio profesional y obligatorio de transmitir la información que es propiedad social. Hay tecnología y metodología suficientes que invalidan toda palabrería esmerada en excusar las intenciones míseras de los que desinforman. Incluso si lo hacen mintiendo con emboscadas finamente elaboradas en laboratorios de guerra psicológica.

Artículo: 19 Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.” Declaración Universal de los Derechos Humanos. A la vista de todas las canalladas inventadas por el capitalismo para violar el legítimo derecho de los pueblos a la mejor información evaluada ética y científicamente por las sociedades, bien vendría instruir una revolución jurídico-política hacia una nueva Justicia Social irreversible que tuviera como ejes prioritarios los que competen a la Cultura y a la Comunicación como inalienables. O dicho de otro modo, que nunca más la Cultura, la Comunicación ni la Información puedan ser reducidas, retaceadas ni regateadas por el interés de la clase dominante contra las necesidades de las clases oprimidas, impunemente.

Fuente: https://www.rebelion.org/noticia.php?id=257419

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Chile: Galería HD. Las mejores fotos de la marcha de los docentes de educación parvularia

Redacción: The Clinic

Por primera vez, los tres sistemas de educación inicial: Integra, Junji y VTF (Vía Transferencia de Fondos) se unen para rechazar la privatización del sector. La movilización de 24 horas surge en contra del proyecto del Gobierno que establece un sistema de subvención para los niveles medios de dos a cuatro años. Son cerca de 4 mil jardines infantiles paralizados, que se mantienen con turnos éticos.

Fuente: https://www.theclinic.cl/2019/06/18/galeria-hd-las-mejores-fotos-de-la-marcha-de-los-docentes-de-educacion-parvularia/

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Nicolás Pimentel: Pedagogía inversa. Cuál es el anti manual de la innovación

Redacción: La Nación

¿Qué tiene que hacer una empresa cuando quiere innovar? Quizás lo primero es evitar ciertas fórmulas que trascienden de grandes empresas pero que no necesariamente llevan a la innovación salvo que seas Google.

Sobre esto habló Nicolás Pimentel, co fundador de +Castro y consultor en innovación, en la quinta edición del evento «Innovación», organizado por LA NACION, donde dio tips sobre lo que no hay que hacer para innovar en una especie de «anti manual de la innovación».

«El primer capítulo es que tener una sala lab canchera no te transforma en Google . No porque tengas una mesa de ping pong tus empleados se van a poner pimponear ideas. El segundo capítulo sería que el laboratorio de gente aislada tipo Elida Pond´s Institute tampoco sirve para la innovación porque esta tiene que permear en la forma que la compañía opera», explicó.

En tanto, el tercer capítulo es que no hay que decir que se busca un cambio cultural y después hacer un cambiecito chiquito: «cinco workshops en x cantidad de semanas no implica un cambio cultural sino que hay decisiones de fondo y un montón de cosas que implica».

El cuarto capítulo es no esperar que la innovación llegue de abajo porque, si no hay convicción top down de cambio, se va a «taclear todo lo nuevo». El quinto puesto, es que si el design thinking no se transforma en hacer se convierte en «design cajoning» porque todo se cajonea.

«El sexto capítulo es que es mentira que las buenas ideas encuentran su camino porque sin apoyo y presupuesto quedan huérfanas, olvidadas. El séptimo capitulo es que no tenemos que confundir adjetivo con sustantivo. Una idea innovadora no necesariamente es una innovación», señaló.

Por último, en octavo puesto dijo que aprender a colaborar no implica decir siempre «yes and» a todo: «Si todos hacemos eso terminamos chocándonos contra un pino». Y en noveno lugar dijo que innovación no implica tecnología necesariamente.

«El consumidor es el corazón. Innovación es buscar una solución a demandas insatisfechas. La solución correcta no implica siempre una solución con tecnología», concluyó y dijo que en el camino de la innovación hay tres certezas: lo único seguro es el cambio, el peor pecado es quedarse quieto y que falta mucho para llegar al punto b porque se vienen años de cambio.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/economia/pedagogia-inversa-cual-es-anti-manual-innovacion-nid2259455

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Walter Rogulich: “No son parches ni reformas, la palabra es descolonización pedagógica”

Redacción: Desalambrar

La convocatoria para el pasado lunes 17 de junio a las 9:30 horas en el Nuevo Moreno Antiguoofrece las exposiciones de figuras que conocen el mapa público de la educación, tal los casos de Mario OportoAlberto Sileoni, más el profesor Alejandro Schvartzman y las licenciadas Silvina Gvirtz y Laura Penacca. Como el llamado es abierto, expresa un mensaje desde la base: Aportes desde Moreno para un Nuevo Proyecto de País.

Con el profesor Walter Rogulich, integrante del grupo ANCLADesalambrar busca conocer de qué manera, forma, método y sistema se inicia otro proyecto de País con y desde lo pedagógico más que lo educativo institucional: «Creemos que hay que ir hacia una profunda transformación educativa. No son parches ni reformas, la palabra es descolonización pedagógica porque entendemos que el problema de la trama educativa es ético y político. La educación tendría que empezar a conversar, entrar en conversación entre el docente y el alumno, aunque no es un palabra que me gusta”.

Para comenzar a discutir ese plan es prioritario transformar la formación docente:

Fuente: http://desalambrar.com.ar/no-son-parches-ni-reformas-la-palabra-es-descolonizacion-pedagogica/

 

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Política, ideología y educación en Colombia

Por: Carlos David Martínez Ramírez

“Debemos exigir claridad en los planteamientos de las instituciones y el fortalecimiento del pensamiento crítico para que las nuevas generaciones sean agentes de cambio”

Mediante la educación se transmiten ideologías y posturas políticas. Esta es una realidad de la cual se habla muy poco en Colombia, excepto cuando algún grupo con poder siente que existe un riesgo de que esa transmisión pueda afectar sus intereses. Ejemplos recientes son el proyecto de ley con el que se intentó limitar la libertad de cátedra y cuando se acusó al Ministerio de Educación Nacional de querer transmitir una supuesta ideología de género.

Al igual que en el periodismo, quienes se desempeñan en el campo educativo no deberían jugar a ser neutros sino aclarar sus ideologías y plantear posturas que permitan contradicciones y discusiones críticas. De esta manera, vale aclarar que el hecho de que se transmitan ideologías y posturas políticas en la educación, no es equivalente a plantear que se pretenda siempre el adoctrinamiento de los estudiantes en función a las creencias del docente.

Napoleón fue uno de los primeros en hablar de un cuerpo docente como la punta de lanza para adoctrinar a la población mediante los procesos educativos. Incluso en la Francia contemporánea también se han hecho acusaciones relacionadas con la intención de transmisión de una ideología de género (allá la denominan teoría de género).

En el caso de la historia reciente colombiana, en la década de 1980 se reguló ampliamente los lineamientos curriculares que debían seguir las instituciones educativas; después, el Movimiento Pedagógico reaccionó exigiendo, entre otras cosas, libertad de cátedra; esta situación, unida con las políticas neoliberales en  la década de 1990, confluyó para que entre 1991 y 1994 se estableciera una normatividad que apostaba por la descentralización en la educación. De esta manera, resulta casi imposible pensar en el siglo XXI que el gobierno central pueda exigir una transmisión ideológica mediante las escuelas. Quien conoce esta historia no se come ese cuento de la ideología de género.

Un ejemplo muy claro de transmisión ideológica mediante la educación en Colombia lo podemos encontrar en el siglo XIX, cuando los liberales radicales buscaron promover mediante la educación convencional las bondades del federalismo en los Estados Unidos de Colombia (como se denominó el país en 1863). Paradójicamente se pretendía una educación descentralizada (con la lógica federalista), pero con la centralización en la ideología que se buscaba promover: que el federalismo era la mejor opción para el país.

En el caso de algunas élites ricas o la aristocracia, como se prefiera, en diferentes países se prefiere optar por la educación en casa, usualmente con excelentes profesores, los “mejores” de cada disciplina o haciendo énfasis en los campos que a la familia más le conviene de acuerdo a sus intereses económicos y/o políticos. Otrora una práctica común era el tour, un viaje mediante el cual los jóvenes conocían otras regiones, por lo general países más avanzados que el propio y aprendían las mejores prácticas administrativas o de gobierno, las cuales replicarían al volver a su país de origen en las empresas o los negocios familiares.

En el caso de Colombia recientemente se han adelantado investigaciones sobre la educación sin escuela. Algunos critican que los padres no deben reemplazar la labor de la escuela, otros critican que estos enfoques pueden buscar que la educación convencional pierda poder. Lo cierto es que el Estado debe garantizar diferentes opciones educativas para todas las familias, sin importar si sus decisiones se basan en criterios políticos o de otro tipo.

Pretender que la educación sea neutra políticamente es una muestra de desconocimiento e incluso de ignorancia con relación al funcionamiento de las lógicas políticas. Si exigimos una educación neutra estamos promoviendo una educación mediocre. Lo que debemos exigir es claridad en los planteamientos de las instituciones y el fortalecimiento del pensamiento crítico para que las nuevas generaciones sean verdaderos agentes de cambio.

Fuente: https://www.las2orillas.co/politica-ideologia-y-educacion-en-colombia/

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Voto, educación y aborto: más de 150 años de lucha feminista en Argentina

Redacción: El País

La muestra ‘Emancipadxs’ de la Biblioteca Nacional traza el camino recorrido por las mujeres: de ser consideradas incapaces respecto del hombre a las últimas marchas de Ni Una Menos.

En 1830, Argentina hacía sólo 14 años que era un país independiente cuando desde La aljaba lanzaron las primeras flechas feministas contra una sociedad profundamente patriarcal. Esta primera revista escrita por mujeres en Argentinadefendía el derecho a la educación femenina y la igualdad entre géneros, pero sus autoras la veían tan lejana que sacaron la publicación con el subtítulo: «Nos libraremos de las injusticias de los hombres solamente cuando no existamos entre ellos». En ese momento la mayoría de mujeres estaban confinadas al hogar, como amas de casa o criadas, bajo la potestad masculina. La Biblioteca Nacional Argentina parte de esos pasos iniciales de la lucha feminista para llegar hasta la actualidad en la muestra Emancipadxs, que abre hoy sus puertas al público.

Ejemplar de la revista La aljaba.
Ejemplar de la revista La aljaba. MARCELO HUICI / BIBLIOTECA NACIONAL

Otros títulos de la época que figuran en la exposición, como Álbum de señoritasLa Flor del Aire y Siempre-Viva, también pusieron el énfasis en la educación de las mujeres, lideradas por la escritora, traductora y maestra Juana Manso. En 1885 la argentina Élida Passo se convirtió en la primera mujer de América del Sur en terminar una carrera superior, Farmacia, pero le negaron el acceso a Medicina. Ese muro lo derribó Cecilia Grierson, quien se licenció cuatro años después.

A caballo entre el siglo XIX y XX, en plena efervescencia de las ideas anarquistas y socialistas traídas por los inmigrantes, el diario La voz de la mujer defendía la necesidad de mejoras laborales a la vez que predicaba el amor libre y el placer sexual. «Hastiadas de ser el juguete, el objeto de los placeres de nuestros infames explotadores o viles esposos, hemos decidido levantar nuestra voz en el concierto social y exigir, decimos exigir, nuestra parte de placeres en el banquete de la vida», escribieron las autoras de esta publicación anarquista en 1896.

La Biblioteca Nacional rinde homenaje a las primeras universitarias argentinas, pioneras del movimiento por la conquista de derechos de la mujer. Feministas como la médica Alicia Moreau de Justo redoblaron la exigencia de emancipación civil e iniciaron la campaña para el voto femenino. Su colega Julieta Lantieri «buscó vacíos legales para burlarse de las leyes y fue la primera mujer en votar en Argentina», explica Jorgelina Nuñez, una de las coordinadoras de la muestra. Lantieri ejerció ese derecho cívico en 1911 autorizada por un juez, pero el Gobierno modificó después la ley para impedir que lo repitiese u otras copiasen su ejemplo. El veto se mantuvo hasta 1947, cuando el peronismo aprobó el voto femenino por iniciativa de la primera dama, Eva Duarte de Perón.

«Hay excepciones, pero en general los hombres no acompañaron, no es como ahora. Ante cada avance hubo muchos hombres que escribieron en los medios en contra, en algunos casos con notas muy machistas y ofensivas», dice Evelyn Galiazo, una de las investigadoras de la Biblioteca.

Los diarios y revistas de mayor circulación no salen muy bien parados y menos aún la industria publicitaria. La mujer se incorporó de forma masiva al mundo laboral, en 1987 se aprobó el divorcio, en 1991 la ley de cupos, en 2007 asumió la primera presidenta electa, pero la publicidad quedó rezagada respecto a esos grandes cambios sociales.

«La publicidad reproduce los estereotipos y sorprendentemente los mantiene pase lo que pase. No encontrás hombres en avisos de productos de limpieza hasta hace muy pocos años y el cuerpo femenino se usa aún para vender productos», denuncian las organizadoras de la exposición. En una sala que emula una peluquería pueden verse revistas destinadas a un público femenino con títulos como «Lo que las novias inteligentes nunca hacen», «Tratamientos y cirugías para hacer ya» y «Es feo sentirse gorda todo el tiempo». Hay también anuncios de maquillaje y trucos de belleza.

El tramo final de Emancipadxs está dedicado a luchas emblemáticas lideradas por mujeres y movimientos LGBT+ en las calles de Argentina. Entre ellas destaca la que encabezaron Madres y Abuelas de Plaza de Mayo en plena dictadura para denunciar la desaparición de sus seres queridos, la que culminó con la aprobación del matrimonio igualitario en 2010 y la ley de identidad de género en 2012, la campaña por el aborto legal, seguro y gratuito -iniciada hace tres décadas y ahora abanderada por las más jóvenes– y el movimiento Ni Una Menos contra los feminicidios.

En 2019, una mujer argentina es asesinada en promedio cada 31 horas. Miles sufren otras formas de violencia machista como abusos sexuales, humillaciones y acoso. Casi medio centenar muere por abortos realizados en la clandestinidad con métodos inseguros. Las mujeres cobran menos que los hombres en sus trabajos. Ocupan menos cargos directivos. Dedican más horas a tareas no remuneradas de cuidados y en el hogar. Quedan grandes obstáculos por superar, pero empequeñecen al mirar el largo camino recorrido.

Fuente: https://elpais.com/cultura/2019/06/06/actualidad/1559826755_889728.html

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